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Estrategias de Comunicación Interpersonal

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Comunicación    
Carmen  Gloria  Hidalgo.  
interpersonal.  

Apartado  realizado  por  el  Sistema  de  Bibliotecas  de  la  


Universidad  Andrés,  con  fines  académicos.  Autorizado  según    
Ley  Nº  20.435  artículo  71K.  

Hidalgo,  C.G.  (1994).  Comunicación  interpersonal.  (Pp.  67-­‐71.)  Ediciones  Universidad  


Católica  de  Chile.  
C. G. HIDALGO C. 1N. ABARCA M. PARTE 111 PROGRAMA DE DESARROLLO DE HABIUDADES SOCIALES 67

(4) Atribución inadecuada del éxito o fracaso social

Las ideas irracionales van formando un estilo de pensamiento, basado


en las atribuciones que hacemos de nuestros éxitos o fracasos (Bandura,
1977). Si consideramos que en toda situación social hay factores externos,
tales como la complejidad de la tarea o dificultad de la situación y factores
internos, tales como la capacidad o habilidad, inteligencia, esfuerzo de cada
persona para enfrentar la situación, vemos que el éxito o fracaso de una
interacción se puede atribuir ya sea a factores externos o internos.
Las personas tímidas suelen asumir la responsabilidad personal de todos
sus fracasos y atribuyen sus éxitos a factores externos.
El programa enfoca el problema de la timidez de acuerdo a la concep-
tualización realizada por los participantes, centrándose en las características
percibidas por ellos como comunes a las personas tímidas. Los métodos
empleados se dirigen precisamente a las vías cognitivas, emocionales y
conductuales para producir un cambio. Es sabido que estos tres elementos se
encuentran integrados en una persona, pero que accediendo a algunas de estas
vías se puede inducir un cambio en el esquema completo. Como estrategias
cognitivas se usa la entrega de .,_información, a través de clases y lectura de
textos referentes al problema de la timidez. Además se usa el cuestionamiento
de las ideas irracionales acerca de las relaciones interpersonales, haciéndo-
seles tomar conciencia de sus procesos cognitivos automáticos que generan
conductas de interacción o que constituyen mediadores negativos de au-
toevaluación. El cambio de los aspectos emocionales que acompaflan las
acciones de las personas tímidas se maneja a tr~vés del ejercicio en la
percepción de estas emociones durante actividades de "role-playing", ejercicios
de expresión no verbal de ciertas emociones, ejercicios de relajación vs.
ansiedad. Los cambios conductuales se logran principalmente a través de
actividades de "role-playing", práctica de conductas y retroalimentación junto
con tareas concretas e individuales para la casa. El realizar ciertas conductas
en un escenario, sometido al escrutinio público y confrontar su propia au-
toevaluación con la de los demás, es una buena forma de contrastar ideas y
expectativas irracionales.

~~ ASERTIVIDAD

Durante las dos últimas décadas la investigación· ha resaltado la im-


portancia de la asertividad como una habilidad gue se requiere para un
funcionamiento interpersonal efectivo. Han existido muchas definiciones del
término asertividad (Alberti & Emmons, 1970; Kelly, 1982; Lazarus, 1971;
68 COMUNICACION INTERPERSONAL: PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO EN HABILIDADES SOCIALES

Lange & Jakubowski, 1976; Wolpe, 1969), las que en general han considerado
\que la asertividad refleja la habilidad para expresar pensamientos, sentimientos,
) ideas, opiniones o creencias a otros, de una manera efectiva y cómoda.
< Aunque el término asertividad y habilidad social han sido usado como
sinónimos, podríamos conceptualizar la asertividad como un subconjunto de

1 las habilidades conductuales sociales que funcionan para maximizar la pro-


habilidad de obtener ciertos objetivos sociales, especialmente en situaciones

l que implican un cierto riesgo social (rechazo, negación, peligro de conse-


cuencias negativas).
~ Riso (1988) distingue dos áreas dentro de la asertividad, área de asertividad
-----------
en oposición y en ~1Qs. El área de asertividad en oposición incluye la capa-
cidad de deciOio, expresar desacuerdos, hacer y recibir críticas, defender de-
----------
rechos y expresar en general sentimientos negativos. La asertividad en el área
de afectos implica dar y reciqir elogios y expresar sentimientos positivos en
general. Estas dos dimensiones no parecen explicarse por factores en común,
por lo_t~nto la explicación de los déficits debe abarcar aspectos diferenciales.
En el programa de entrenamiento se hizo referencia a tres tipos de
comportamiento asertivo: rechazo, alabanza y petición.

FComportamiento asertivo de rechazo


\1'
'.
Cuando existe el deseo de rechazar una petición o demanda, y cuando
otra persona está tratando de bloquear o interferir el logro de una meta, puede
ser apropiado y más aun mostrar destreza social, el rechazar o no permitir tal
interferencia. En la literatura sobre entrenamiento de habilidades sociales, se
ha dedicado mucha atención a este tipo de asertividad (Eisler, 1976; Kelly,
1982). Las concepciones más comunes del término asertividad se encuentran
asociadas a «la defensa de sus derechos», «atreverse a decir no», «el no
permitir que se aprovechen de uno».
Es importante mencionar que uno no debe suponer que porque la persona
verbalmente expresa saber qué hacer en una situación de perjuicio o explotación,
efectivamente lo podrá hacer. La evidencia muestra que no existe tal corres-
pondencia entre el conocimiento de lo que se debe hacer y lo que realmente
se hace en una situación que requiere d~ asertividad (Bellack, Hersen &
Turner, 1979; Zisfein & Rosen, 1974). J

Otro punto central es enseñar a discr,iminar situaciones en las que es


apropiada la asertividad de rechazo (como por ejemplo, no firmar un cheque
en blanco) de otras situaciones en que el rechazo puede ser inadecuado por
el contexto (rehusar hacer un trabajo que le pide su jefe). En este sentido el
programa presenta una serie de situaciones de "role-playing", en que el
C. G. HIDALGO C./ N. ABARCA M. PARTE lit PROGRAMA DE DESARROLLO DE HABIUDADES SOCIALES 69

objetivo es precisamente el lograr enseñar a discriminar entre estas situaciones


(considerando el contexto y el «riesgo social»). En este punto se hace evidente
la sutileza de la conducta interpersonal para discriminar la conducta asertiva
de la agresiva.
Un aspecto muy significativo en la «sutileza interpersonal» tiene que ver
con características idiosincráticas del chileno que valora sobremanera el «ser
buena persona», «servicial», «buen amigo», etc. Cobra especial relevancia
conocer y respetar la «validación social» de los comportamientos asertivos de
rechazo. A veces se requiere una sensibilización macrosocial para el cambio,
simultáneamente con el refuerzo de ciertos comportamientos asertivos de
rechazo. Esto debido a que dentro de algunos grupos de pertenencia se pueden
producir efectos muy intensos de rechazo social, confirmándose para el sujeto,
una vez más, su inadecuación social.
El comportamiento asertivo de rechazo u oposición es un área dentro de
las habilidades sociales que en nuestro programa es abordado en profundidad,
por constituir un aspecto significativamente deficitario en nuestra población.

T Comportamiento asertivo de alabanza


Las expresiones de sentimientos positivos tales como la alabanza, el
aprecio y el agrado pueden facilitar las relaciones interpersonales positivas
(Kelly, 1982). La habilidad para alabar a otros de una manera cálida, sincera
y amistosa puede ser una destreza interpersonal extremadamente poderosa y
hacer que un individuo sea un agente de refuerzos y un compañero agradable
para interactuar. Aunque este tipo de asertividad ha recibido menos atención
en la literatura, el entrenamiento en esta destreza es de suma i~portancia para
personas que presentan déficits en la relación interpersonal por su incapacidad
para comunicar sentimientos positivos o para aquellos individuos que expe-
rimentan dificultades para responder a las conductas positivas de otros. Este
déficit asertivo muchas veces obedece a factores cognitivos asociados a
ciertos riesgos sociales que la persona evita (por ejemplo, «Creerán que lo
hago por interés» o por «congraciarme»).
En el entrenamiento de este tipo de asertividad es fundamental el
desarrollo de habilidades de comunicación tanto verbal como no verbal (por
ejemplo, contacto visual, afecto, fluidez verbal, tono de voz, etc). Los
contenidos deben incluir afirmaciones específicas de aprobación y/o alabanza,
de sentimientos positivos que resultan de la observación del comportamiento
de otros (Schinke, Gilchrist, Smith, & Wong, 1979). Los déficits en esta
destreza indican la necesidad de entrenamiento en cómo exhibir estos com-
portamientos y cómo discriminar las situaciones en que esto es adecuado.
70 COMUNICACION INTERPERSONAL: PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO EN HABILIDADES SOCIALES

Comportamiento asertivo de petición


Una tercera forma de asertividad ocurre cuando se hace una petición a
otro con el objeto de facilitar el satisfacer una necesidad o el logro de una
meta. Este comportamiento asertivo puede ocurrir en conjunto con el com-
portamiento de rechazo en situaciones en que el sujeto asertivo rechaza una
petición no racional y le solicita al otro un cambio de su comportamiento
(«No, no te daré el dinero; por favor no me lo vuelvas a pedir»). La petición
sirve para aumentar la probabilidad de que el conflicto no vuelva a repetirse
en el futuro.
Una petición puede existir por sí misma como un medio para lograr un
objetivo, como el preguntar a otros por información acerca de una dirección,
pedir ayuda frente a algo que no se sabe o no se tiene.
En el entrenamiento de esta destreza uno debe ser cuidadoso en suponer
que el logro de un comportamiento asertivo en un determinado número de
situaciones de "role-playing" sea representativo de un comportamiento general
en el ambiente natural.
Los déficits en asertividad son descritos como específicos a una situación
(Eisler, Hersen, Miller & Blanchard, 1975) e incluyen instrucciones, reestruc-
turación cognitiva de creencias y mitos que constituyen esquemas cognitivos
difíciles de modificar, modelaje, ensayo conductual y retroalimentación. Una
vez que la evaluación ha hecho posible la identificación de estas situaciones
específicas problemáticas para el sujeto y los componentes de respuesta
particulares de su comportamiento que presentan el déficit, el entrenamiento
se puede centrar en esta área.

~ Diferencias entre el comportamiento asertivo y agresivo


'
Aun cuando las definiciones actuales del comportamiento asertivo lo
distinguen claramente del comportamiento agresivo, históricamente estos dos
conceptos se vieron entrelazados. Wolpe (1958) definió asertividad como
«... no sólo la conducta 'inás o menos agresiva, sino también la expresión hacia
afuera de sentimientos de amistad, afecto y otros sentimientos no ansiosos».
En esta primera definición de conducta asertiva se incluye gran parte de las
expresiones emocionales salvo la expresión de ansiedad. Este mismo autor
reconoce en la rabia la respuesta emocional más antagónica a la ansiedad, por
lo mismo, empezó enfatizando la expresión de rabia. En la práctica clínica
y en el entrenamiento de la asertividad se han resaltado las expresiones de
rabia y defensa. Más aún, en el uso corriente del lenguaje, la palabra
ascrtividad se ha visto frecuentemente asociada a la palabra agresividad.
C. G. HIDALGO C.! N. ABARCA M. PARTE lli PROGRAMA DE DESARROLLO DE HABIUDADES SOCIALES 71

Por estos motivos, resulta difícil determinar el límite entre estos dos
comportamientos. La pregunta es saber cuáles serían los criterios para dife-
renciar ambos conceptos.
La mayor parte de las definiciones de agresividad consideran la inten-
cionalidad de la conducta como una variable esencial en la definición. Sin
embargo, el problema que se plantea es que la intencionalidad no constituye
una propiedad de la conducta, sino que hace referencia a las condiciones
antecedentes que muchas veces hay que inferir. Para algunos autores sería
entonces necesario incluir en la definición de agresión, referencias a fenómenos
complejos de estimulación, como por ejemplo, el contexto social o el pasado
reciente del que ejecuta la respuesta.
La conducta asertiva en comparación con la conducta agresiva, es
percibida positivamente en su relación con el otro, logra las metas que se
propone y favorece la relación interpersonal a largo plazo. Se ha comprobado
empíricamente que estos factores podrían servir para diferenciar ambos com-
portamientos.
Otros autores consideran que la conducta agresiva puede alcanzar sus
fines durante algún tiempo, pero que sin embargo la mayor parte de las veces
lleva a una comunicación defectuosa, provoca la agresión defensiva y tiende
a estimular la propia agresividad. Por otro lado, la conducta asertiva puede
llevar a la persona a no lograr las metas deseadas en el plazo inmediato, pero
en el largo plazo aumenta su autoestima.
Es en esta dificultad teórica y empírica que surge al tratar de diferenciar
una conducta como apropiadamente asertiva o bien agresiva e inadecuada,
donde podemos ver la importancia del contexto en la interpretación del
comportamiento.

EL CONTEXTO YLA ADECUACION DE LAS CONDUCTAS SOCIALES


¿Qué determina que una conducta social sea adecuada o no?
Es indudable que esta pregunta, tal como lo señalara Wolpe (1958), tiene
que ver con el consenso social, la opinión de una determinada cultura, o un
marco valórico de ciertos subgrupos y/o subculturas. En otras palabras; la
adecuación del comportamiento social depende de las normas y valores del
individuo, del grupo familiar y del grupo social al cual pertenece.
Por otra parte, también hemos planteado, de acuerdo con la teoría de
Watzlawick, que el contexto en que se da la comunicación determina el
significado de la misma. Por lo tanto, el contexto relacional tiene una
participación crucial en el proceso comunicativo y en su cualidad de adecua-
ción o inadecuación social.

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