2013
UNIVERSIDAD LAICA ELOY ALFARO DE MANABÍ
REALIDAD SOCIO ECONÓMICA
[ ESTRATEGIAS NACIONALES PARA EL periodo 2009-2013
]
X SEMESTRE ING. CIVIL CATEDRÁTICO ABG. CARLOS CÁRDENAS
1. Democratización de los medios de producción, re-distribución de la riqueza y
diversificación de las formas de propiedad y organización
La construcción de una sociedad más igualitaria implica enfrentar las causas estructurales
de la desigualdad, como la concentración de los medios de producción; el concebir a la
tierra y el agua, como simples mercancías, desconociendo el derecho de los pueblos a su
acceso, uso y disfrute; la limitada visión de la propiedad tan solo como propiedad privada;
y el desconocimiento de la función social y ambiental de la propiedad.
El Gobierno Nacional se ha planteado el reto de impulsar un proceso sostenido de
democratización de los medios de producción con especial énfasis en la tierra, el agua y los
activos productivos que no cumplen su función social. La gestión del Gobierno para el
desarrollo del Buen Vivir, promoverá cambios fundamentales en la producción industrial,
artesanal, de servicios, la estructura agraria, reconociendo especialmente la potencialidad
de la ruralidad, de la pesquería artesanal y las agriculturas y economías familiares
campesinas, implicando la diversificación productiva, la diversidad étnico-cultural, el
desarrollo institucional, el acceso a oportunidades y activos productivos, la participación
ciudadana y el uso sostenible de los recursos naturales. Esto se realizará a través de la
radicalización en la re-distribución como democratización del crédito, la tecnología, la
asistencia técnica y la capitación, entre otros. Además se debe impulsar la comercialización
con énfasis en cadenas cortas y la sinergia productores-consumidores. Asimismo se
garantizará la satisfacción de las necesidades básicas a través de la prestación universal de
los servicios públicos de calidad en educación y salud, el acceso a la vivienda, a la
alimentación y el vestido y el trabajo digno productivo y reproductivo.
Hasta antes del 2008 todos los recursos económicos que se obtenían del petróleo se
concentraban en la capital y desde ahí se distribuían hacia las principales ciudades
quedando una pequeña parte casi insignificante para las poblaciones de donde se obtenía el
petróleo, algo que era realmente injusto. En la actualidad se puede observar que existe una
mejor distribución de los recursos generados por el petróleo, lo cual ha permitido un mejor
desarrollo y calidad de vida a los pueblos antes olvidados desde donde se extraía este
recurso natural.
Otro claro ejemplo de la redistribución de la riqueza es la infraestructura destinada para la
educación ahora son las poblaciones alejadas de las ciudades principales las que tienen
mejores asignaciones económicas lo cual ha permitido implementar las escuelas del milenio
haciendo y permitiendo una educación de calidad para los niños y niñas de escasos recursos
en zonas alejadas.
2. Transformación del patrón de especialización de la economía, a través de la
sustitución selectiva de importaciones para el buen vivir
Esta estrategia tiene por objetivo iniciar un proceso de transformación del patrón de
especialización de la economía que permita superar el modo de acumulación primario-
extractivista-exportador y revertir las externalidades negativas que éste genera para la
calidad de vida, individual y colectiva, de la población. El modo de acumulación que se
impone en la sociedad depende y se reproduce a través del patrón de especialización de la
economía, de aquí deviene la importancia de esta estrategia para el mediano y largo plazo.
Años anteriores al 2008 en el Ecuador, el patrón de especialización se caracterizó por ser
primario, extractivista y concentrar su dinámica únicamente en la exportación. Este patrón
de la economía limita las posibilidades de alcanzar el Buen Vivir pues reproduce un
esquema de acumulación en desigualdad y un tipo de explotación irracional que degrada el
ecosistema. Su característica primaria está asociada a un marco de incentivos para el
estancamiento de la mano de obra especializada y una concentración de la mano de obra
no-calificada.
Consume primero lo nuestro es la campaña que ha conducido y ha incentivado a los
productores nacionales a mejorar sus productos lo que conlleva mano de obra calificada,
esto permite que el Ecuador reduzca las importaciones y consecuentemente aumente sus
exportaciones lo que genera mayores recursos económicos para el país.
3. Aumento de la productividad real y diversificación de las exportaciones,
exportadores y destinos mundiales
Esta estrategia tiene por objetivo fortalecer el proceso de transformación del patrón de
especialización de la economía que permita superar el modo de acumulación primario-
extractivista-exportador y revertir las externalidades negativas que éste genera para la
calidad de vida, individual y colectiva, de la población. El modo de acumulación que se
impone en la sociedad depende y se reproduce a través del patrón de especialización de la
economía, de aquí deviene la importancia de esta estrategia para el mediano y largo plazo.
El aumento de la productividad real, la diversificación productiva y la transformación de las
exportaciones e importaciones son instrumentos de esta estrategia, porque permiten mejorar
el desempeño de la economía para el Buen Vivir, desarrollar el mercado interno, reducir la
dependencia externa del país y disminuir la vulnerabilidad de la economía ante choques
exógenos en el nivel de la demanda exterior y de los precios internacionales de los
productos primarios tradicionales de exportación. La estrategia apunta a diversificar los
productos, los destinos y las y los productores que participan en el comercio internacional.
Los instrumentos referidos, en el mediano y largo plazo, facilitan la inserción estratégica,
inteligente y soberana en el mundo.
La implementación de esta estrategia se puede evidenciar en los proyectos como la
Refinería del Pacifico lo cual permitirá al país dejar de ser importador de algunos derivados
del petróleo como la gasolina, el diesel, etc.
Otro claro ejemplo son los proyectos hidroeléctricos que permitirán al Ecuador exportar
energía renovable.
4. Inserción estratégica y soberana en el mundo e integración latinoamericana
Más allá de la mirada neoliberal que subordina la globalización a la lógica especulativa de
los mercados financieros y de los desafíos que el orden geopolítico mundial presenta, es
imprescindible partir de una noción integral de soberanía para articular una política exterior
moderna, operada por una diplomacia activa y dinámica.
El concepto de soberanía que el Ecuador promulga nos obliga a plantear nuestra
integración, con y para los pueblos del mundo, de una manera amplia y solidaria, como la
capacidad de los propios pueblos para auto determinarse en sus decisiones públicas, en
materias política, territorial, alimentaria, energética, económica, financiera, comercial y
cultural. Ello implica rebasar la visión de soberanía que se limita al control de las fronteras,
para incorporar las dimensiones política, económica, cultural, alimentaria, ambiental y
energética. El ejercicio de la soberanía debe darse de manera amplia, para construir un
mundo más equitativo, justo y solidario, donde prime la justicia transnacional, como el
ejercicio y la garantía, sin fronteras, de una justicia participativa, socioeconómica, pero
sobre todo intergeneracional en el espacio global.
El nuevo orden internacional que perseguimos es multipolar, con protagonismo de los
pueblos del Sur; favorece el multilateralismo en su arquitectura institucional y propicia
novedosos procesos de integración, cooperación para el desarrollo y diálogo político
armónico. El punto privilegiado para construir estos espacios, es la promoción del
regionalismo latinoamericano. Por ello, tanto la Unión de Naciones Sur Americanas
(UNASUR), como la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) y la Organización de
Estados Latinoamericanos y del Caribe (OELAC) son prioridades nacionales a la hora de
articular mecanismos de integración convergente y posicionamiento alineado para la
definición de agendas globales.
El Ecuador es promotor de la construcción de la “Nueva Arquitectura Financiera
Internacional”. Por lo cual, promueve la creación y el fortalecimiento de instituciones
multilaterales, sin reglas excluyentes para la toma de decisiones, cuyas políticas de fomento
del desarrollo se centran en la satisfacción de las necesidades básicas de los pueblos y se
alinean a sus prioridades nacionales y territoriales. Adicional a ello, la nueva banca de
desarrollo regional, que promueve el país, debe generar mecanismos financieros
anticíclicos que doten de mayor autonomía financiera a los países, para la consecución de
sus programas de gobierno. Así, el fortalecimiento y capitalización del Banco del Sur es sin
duda la acción prioritaria en este eje de integración soberana regional.
5. Transformación de la educación superior y transferencia de conocimiento a
través de ciencia, tecnología e innovación
La calidad de vida y progreso de un país independiente está ligado a la cobertura, calidad y
pertinencia de la formación superior que brinda a sus ciudadanos y ciudadanas y a la
inversión que realiza en ciencia, tecnología e innovación. La educación superior y la
investigación asociada a ella deben concebirse como un bien público en tanto su desarrollo
beneficia a la sociedad en su conjunto más allá de su usufructo individual o privado.
Ecuador es uno de los países a nivel latinoamericano con menores coberturas. En ese
sentido, debe ser una prioridad aumentar el acceso a este nivel educativo. De la misma
manera se debe garantizar igualdad de oportunidades para todos y todas dado que el campo
de la educación superior ha sido reproductor y no transformador, en sentido progresista, de
la estructura de clases.
Para ello, es necesario que la educación superior se transforme en un verdadero mecanismo
de movilidad social ascendente y de igualación de oportunidades en el Ecuador. Para ello,
primero se debe promover un acceso en donde el nivel socioeconómico no constituya un
impedimento para ingresar ya sea a través de becas, ayudas económicas, políticas de cuotas
o créditos educativos. Esto, sin menoscabar la importancia de que operen criterios
meritocráticos propios de la educación superior. Es decir, la mayor democratización que
debe operarse en el acceso no debe ser leída en términos antinómicos con la mayor
excelencia académica que debe asegurarse en la educación superior.
Con el cierre de las universidades de categoría E se dio inicio a una parte fundamental en el
desarrollo de un país que es la calidad en la educación superior, muchas universidades
veían a la educación superior como un medio de lucro antes que de enseñanza y
aprendizaje.
6. Conectividad y telecomunicaciones para la sociedad de la información y el
conocimiento
El último siglo ha sido testigo de la sofisticación de los procesos productivos y del uso
creciente de tecnologías de información y comunicación (TIC) para resolver los cuellos de
botella que permanentemente han aparecido; de esta forma, devino la denominada
“Sociedad de la Información y el Conocimiento”, cuya característica fundamental es la
relevancia del trabajo de procesamiento de datos, información y conocimiento, en todos los
sectores de la economía.
La construcción de la Sociedad del Buen Vivir tiene implícito el tránsito hacia la Sociedad
de la Información y el Conocimiento pero considerando el uso de las TIC, no solo como
medio para incrementar la productividad del aparato productivo sino como instrumento
para generar igualdad de oportunidades, para fomentar la participación ciudadana, para
recrear la interculturalidad, para valorar nuestra diversidad, para fortalecer nuestra
identidad plurinacional; en definitiva, para profundizar en el goce de los derechos
establecidos en la Constitución y promover la justicia en todas sus dimensiones.
Esto se puede evidenciar claramente en la inversión que ha realizado el estado en la mejora
de los centros educativos a través de la implementación de salas de computación, redes de
conectividad inalámbrica, internet gratuito en espacios públicos, etc.
7. Cambio de la matriz energética
La matriz energética del Ecuador no hace sino reafirmar la característica de nuestro país
como exportador de bienes primarios de bajo valor agregado e importador de bienes
industrializados.
El cambio de la matriz energética será evidente cuando la refinería de Pacífico este en plena
operación así el país dejara de ser exportador de crudo e importador de productos derivados
del petróleo y será exportador de materia con valor agregado o un producto terminado
como la gasolina. La inversión que hace en el estado para la generación de energía
renovable también se puede evidenciar a través de los proyectos hidroeléctricos que están
en ejecución.
8. Inversión para el Buen Vivir en el marco de una macroeconomía sostenible
Esta estrategia tiene por objetivo general construir tres condiciones fundamentales para el
Buen Vivir. La primera es construir la sostenibilidad económica a través de la canalización
del ahorro a la inversión productiva de manera eficiente. La segunda es el desarrollo de
condiciones previas, en cuanto a capacidades humanas y oportunidades sociales, que hagan
posible una organización económica más equitativa y una convivencia social más justa. La
tercera es la acumulación de capital productivo necesario para transformar el patrón de
especialización de la economía e impulsar el cambio en el modo de acumulación. De esta
manera, la inversión pública contribuye a la agenda de mediano y largo plazo (para los
próximos 16 años) que apunta hacia la economía endógena para el Buen Vivir.
Ejemplos de ello son las inversiones en nutrición, salud preventiva y atención primaria en
salud, educación básica y técnica, protección y seguridad social, vivienda, infraestructura
de provisión de servicios básicos, entre otros. Por otra parte, las condiciones previas en
cuanto a oportunidades se consiguen a través de la creación de las condiciones de acceso
necesarias para que las capacidades sociales e individuales se potencien en la práctica.
Ejemplos de esto son las inversiones dirigidas a la generación de empleo, a impulsar el
acceso a crédito, a la generación de información, a preinversión, etc.
La tercera función económica de la inversión pública tiene que ver con la necesidad de
acumular capital de manera sistemática en los sectores productivos generadores de valor.
Las inversiones que permiten este tipo de acumulación se pueden agrupar en dos
categorías: infraestructura de soporte a la productividad sistémica (generación eléctrica,
telecomunicaciones, petroquímica, transporte especializado, metalmecánica, software,
electrónica/ hardware, plataformas de investigación y desarrollo, laboratorios de
investigación, entre otras) y especialización de la capacidad instalada (investigación en
ciencia y tecnología, capacitación industrial especializada, educación técnica y superior
especializada, transferencia de tecnología, innovación tecnología, entre otras).
9. Inclusión, protección social solidaria y garantía de derechos en el marco del Estado
Constitucional de Derechos y Justicia
La construcción de mecanismos de previsión y seguridad han sido un componente esencial
del desarrollo de todas las sociedades. Estos mecanismos han permitido la reproducción de
la vida a lo largo de la historia, constituyéndose en una demanda universal de los pueblos.
No solo se reducen a su dimensión material, puesto que las dimensiones morales,
psicológicas y espirituales son componentes indisociables. Estos reposan sobre una
construcción colectiva compleja alrededor del derecho humano fundamental: el derecho a
la seguridad de una existencia digna.
Desde el punto de vista ambiental, la innovación en el dominio de la biotecnología y de la
ingeniería genética avanza a un ritmo vertiginoso, pues son sectores donde existe la
esperanza de enormes ganancias, a condición de que los riesgos ligados a esas innovaciones
no deban ser asumidos en el presente ni en el futuro por los actores de la acumulación
económica.
10. Sostenibilidad, conservación, conocimiento del patrimonio natural y fomento
del turismo comunitario
La Constitución del Ecuador recoge conceptualmente dos grandes avances en relación a los
temas ambientales: los derechos de la naturaleza y los derechos ambientales en el marco del
Buen Vivir como parte del nuevo régimen de desarrollo. Ecuador es el primer país del
mundo que reconoce los derechos a la naturaleza a partir de las múltiples cosmovisiones de
las diferentes culturas y nacionalidades a través del reconocimiento de los procesos
naturales, sus dinámicas, los ciclos de vida, las capacidades de resiliencia y su derecho a la
restauración. Esta perspectiva establece un mandato ecológico que supera la visión
occidental de la naturaleza como un espacio de explotación. (Gudynas, 2009)
La nueva visión reconoce que el Buen Vivir de las personas está íntimamente ligado al
ámbito natural. Las sociedades en sus diversos modos y niveles de vida dependen física,
económica, o espiritualmente de la naturaleza.
Hasta antes del 2008 en el caso del Ecuador, es evidente que históricamente nuestro modelo
de desarrollo se ha basado en la explotación desenfrenada de los recursos naturales casi sin
ningún control como la minería, la tala de bosques, etc.
A partir del 2008 en el proyecto político actual, plantea una transición del modelo
altamente extractivista, prácticamente dependiente y completamente desordenado a nivel
territorial, a un modelo de aprovechamiento moderado sostenible, utilizando de manera
inteligente los espacios disponibles, asegurando la soberanía alimentaria, considerando el
crecimiento poblacional, protegiendo los paisajes naturales e intervenidos, disfrutándolos,
asegurando el mantenimiento del agua y de sus fuentes, evaluando los riesgos posibles a las
poblaciones por eventos naturales que nos afectan, para poder tomar medidas de precaución
y mitigación, democratizando la planificación y la toma de decisiones a los ciudadanos y
ciudadanas, recuperando la mirada y reconociéndonos como una nación costera e insular
fuertemente ligada al mar, pero también andina y amazónica, muestras ciertas de
cumplimiento de los derechos de la naturaleza.
11. Desarrollo y ordenamiento territorial, desconcentración y descentralización
El territorio es depositario de la historia económica, política, social de un país, siendo la
expresión espacial de la forma de acumulación y re-distribución de la riqueza. Desde esta
perspectiva, es el territorio donde se concretizan y asimilan las diferentes políticas, tanto
públicas como privadas. La lectura de la ocupación actual del territorio ecuatoriano nos
permite entender los procesos de cambio en los planos económicos, culturales y políticos,
es a su vez la geografía la que ha ido condicionando la ubicación de infraestructuras, los
modos de transporte, los sistemas agrícolas y la ubicación industrial. Un nuevo modo de
acumulación y re-distribución de la riqueza orientado hacia el Buen Vivir implica también
una relectura y una acción proactiva en los territorios para impulsar actividades y relaciones
económicas, socio-culturales y ambientales que tienen una localización específica e implica
sobre todo cambios estructurales en el acceso a los recursos naturales y de servicios para
superar la inequidad que históricamente se ha conformado. Construir un país
territorialmente equipotente, equitativo, seguro, sustentable, con una gestión eficaz y un
acceso universal y eficiente a servicios y acceso a recursos productivos solo será posible a
partir de una optimización de las inversiones y reformas político - administrativas claras,
cuya base sea la participación, la sustentabilidad y la equidad, así como del impulso a la
economía solidaria.
En años anteriores al 2008 la concentración política, económica y social se daba en las
principales ciudades como Quito, Guayaquil y Cuenca, los recursos económicos generados
por la explotación de recursos naturales generados en otros lugares se destinaban en gran
parte al desarrollo y sostenimiento de estas ciudades.
Desde el 2008 hasta la presente fecha la política de estado es que la fuente donde se
generen recursos económicos para el estado sea la primera beneficiara de estos recursos
logrando así el desarrollo de estas zonas antes olvidadas y las cuales eran las menos
desarrolladas.
Un claro ejemplo es la provincia de Sucumbíos, de aquí se extrae el petróleo que es la
principal fuente de ingresos económicos de nuestro país, en contraste a esto la provincia de
Sucumbíos es una de las menos desarrolladas.
12. Poder ciudadano y protagonismo social
Colocar las demandas de la sociedad civil como referente para la acción estatal y para el
desenvolvimiento del mercado aparece como uno de los objetivos estratégicos en el camino
hacia la democratización del proceso político y la búsqueda de justicia social. Si el (neo)
liberalismo coloca al mercado en el centro de la regulación social y el denominado
socialismo real hizo del Estado el centro de la coordinación de la sociedad, el nuevo
socialismo democrático debe construirse desde las orientaciones y las necesidades que la
ciudadanía, a título individual o colectivo, puedan canalizar hacia el Estado y el mercado.
Colocar a la sociedad como el eje de organización de la nación lo que supone que las
demandas de la ciudadanía orientan la acción del Estado y el mercado supone procurar el
más alto protagonismo de individuos y organizaciones sociales en las deliberaciones
colectivas que conducen a fijar los criterios que orientan la producción, la circulación y la
distribución de la riqueza social y en aquellos que remiten a la generación de las normas,
valores y principios que rigen la vida de la comunidad política.
El proceso de cambio político que vive el Ecuador a partir del 2008 debe sostenerse,
entonces, en la participación activa de la ciudadanía. Ello ha sido colocado como una de las
principales perspectivas estratégicas y demandas sociales de un sinnúmero de movimientos
sociales y actores políticos a lo largo de las últimas décadas. En esta perspectiva, la
Constitución del Ecuador sancionada como ley suprema del Estado por mandato popular
desde septiembre del 2008 hace referencia a la construcción del Poder Ciudadano. Con
dicha expresión se designa al conjunto de iniciativas de organización, participación y
control que puedan emprender, de modo autónomo, los individuos y los colectivos, a fin de
asegurar la implicación ciudadana en todos los asuntos de interés público y de procurar el
pleno ejercicio de la soberanía popular.