INESCER "Dr.
Ángel Diego Márquez"
Antropología cultural – 2004 – Guillermo Recanatti
El pensamiento de Jean-Jacques Rousseau sobre el ser humano y la cultura
Jean-Jacques Rousseau nació el 28 de junio de 1712 en Ginebra, Suiza. Hijo de Isaac Rousseau y Suzanne
Bernard, perdió a su madre poco después de su nacimiento y fue criado por su padre, quien más tarde lo
dejó bajo el cuidado de un pastor. Tras una juventud inestable, trabajó en varios oficios y viajó por Europa.
Su carrera intelectual comenzó en París, donde se relacionó con figuras como Diderot. Escribió obras
influyentes como El contrato social y Emilio, que revolucionaron la educación y la política. Falleció el 2 de
julio de 1778.
Sus ideas influyeron profundamente en la política, la educación y la filosofía. Creía que el hombre es bueno
por naturaleza pero es corrompido por la sociedad. En su obra El contrato social, propuso que la soberanía
reside en el pueblo y debe basarse en la voluntad general. Sus escritos, como Emilio y Discurso sobre el
origen de la desigualdad, exploraron temas como la educación y la crítica a la civilización. Su pensamiento
tuvo un impacto duradero en la Revolución Francesa y el romanticismo.
Jean-Jacques Rousseau desarrolló una visión sobre la naturaleza humana, sosteniendo que el ser humano
es intrínsecamente bueno, pero que la sociedad lo corrompe. En su estado natural, el hombre es libre,
compasivo y vive en armonía con la naturaleza, sin deseos egoístas o ambiciones que generan desigualdad.
Sin embargo, con la aparición de la propiedad privada y la sociedad civil, surgen la desigualdad, la ambición
y la opresión. Rousseau considera que la libertad auténtica solo se alcanza en una sociedad organizada
mediante un contrato social justo, donde prima la voluntad general.
Rousseau no propone volver al estado de naturaleza, sino transformar la sociedad a través de una
República justa, donde el hombre recupera su libertad y se reconcilia con su esencia auténtica. En este
modelo, aunque el ser humano pierde algunas ventajas del estado de naturaleza, gana al desarrollar sus
facultades, ennoblecer sus sentimientos y alcanzar una comprensión moral superior.
Para Rousseau, la "vuelta a la naturaleza" no significa un retorno literal a la vida primitiva, sino una
reorganización de la sociedad de acuerdo con principios naturales que permitan el florecimiento de las
virtudes humanas. Esto incluye una crítica a la civilización de su tiempo, no por su progreso, sino por cómo
ha exacerbado la desigualdad y la corrupción moral. Considera que la cultura, en su forma actual, ha
distorsionado los valores humanos, promoviendo la vanidad y las jerarquías injustas.
Rousseau veía la cultura como una creación de la civilización que, aunque ha producido avances en las
ciencias y las artes, también ha fomentado desigualdades y alejado al hombre de su bondad natural. No
busca eliminar la cultura, sino reformarla para que promueva una vida social basada en la libertad, la
igualdad y la auténtica.
Voy a explicitar en seis puntos mis críticas al pensamiento de Rousseau:
Plantea que, en el estado de naturaleza, el ser humano era esencialmente bueno y libre de corrupción,
pero la civilización lo ha pervertido. Esta es, para mí una visión limitada, fruto del conocimiento de la
época sobre la prehistoria humana; los estudios antropológicos y evolutivos contemporáneos muestran
que los humanos prehistóricos también exhibían comportamientos violentos, jerarquías y conflictos, lo
que contradice la imagen romántica del "buen salvaje".
Critica duramente la civilización por ser la causa de la desigualdad, la corrupción moral y el egoísmo. Sin
embargo, la civilización ha traído avances importantes en términos de derechos humanos, justicia
social, tecnología y bienestar general. Aunque la civilización tiene fallas, también es el vehículo a través
Silvia Alejandra Orecchia
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Antropología cultural – 2004 – Guillermo Recanatti
del cual se han logrado muchas mejoras en las condiciones de vida y en la promoción de los valores de
libertad e igualdad que Rousseau defendía.
Traza una distinción definitiva entre el hombre natural, que es bueno, y el hombre civilizado, que es
corrupto. A mi entender, esa diferenciación es demasiado extrema; la naturaleza humana es más
compleja y no se puede reducir a una bondad innata o a una corrupción total. La psicología demuestra
que la naturaleza humana incluye tanto capacidades para la cooperación y la empatía como para la
violencia y el conflicto, independientemente del contexto social.
Propone que el contrato social es la forma ideal de organizar la sociedad, donde los ciudadanos se
someten a una voluntad general que representa el bien común. Una crítica moderna a este
planteamiento es que la noción de la "voluntad general" puede ser problemática, ya que no siempre es
fácil de definir y puede abrir la puerta al autoritarismo. En regímenes totalitarios, por ejemplo, las ideas
de una voluntad general han sido usadas para justificar la supresión de la disidencia, lo que contradiría
el propio ideal de libertad que Rousseau defendía.
Veía las ciencias, las artes y el progreso cultural con recelo, sugiriendo que contribuían a la corrupción
moral. Es mi experiencia totalmente contraria: las artes, las ciencias y la cultura son esenciales para el
desarrollo humano individual y el bienestar colectivo.
Aunque fue progresista en algunos aspectos, fue profundamente conservador en cuanto a la posición
de las mujeres en la sociedad. En su obra Emilio, defiende una visión tradicional de los roles de género,
en la que las mujeres están subordinadas a los hombres y destinadas principalmente al hogar y a la
maternidad. Una postura definitivamente fuera de contexto en la actualidad, aunque algunos sectores
todavía la defiendan.
Fuentes biográficas:
https://es.wikipedia.org/wiki/Ren%C3%A9_Descartes
https://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/descartes.htm
La conceptualización del hombre en la Filosofía Política de Rousseau. Javier Martín Camacho.
2007. Bibliografía suministrada por la cátedra.
Naturaleza y cultura en Rousseau. Luis Recaséns Siches. Diánoia, vol. 6, no. 6, 1960.
Silvia Alejandra Orecchia