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Hildegarda de Bingen: Dermatosis y Curación

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Actas Dermosifiliogr.

2017;108(6):538---543

HISTORIA Y HUMANIDADES EN DERMATOLOGÍA

Causas y curas de las dermatosis en la obra de


Hildegarda de Bingen
Causes and Cures of Skin Diseases in the Work of Hildegard of Bingen

J. Romaní a,∗ y M. Romaní b

a
Servicio de Dermatología, Hospital Universitario Parc Taulí, Universidad Autónoma de Barcelona, Sabadell, España
b
Traductora de alemán, Dublín, Irlanda

Recibido el 6 de julio de 2016; aceptado el 6 de septiembre de 2016


Disponible en Internet el 24 de octubre de 2016

¿Quién es Hildegarda de Bingen? Alemania y Francia en la Alta Edad Media, aunque bajo
reglas teóricamente estrictas que limitaban la convivencia
Hildegarda de Bingen (1098-1179), conocida como «La Sibila y la proximidad entre ambos sexos. Las monjas benedicti-
del Rin», fue una monja visionaria, mística, lingüista, pin- nas o «tuquinegras», llamadas así por usar en su vestimenta
tora, sanadora, poeta y música, que dedicó gran parte de su una toca negra, convivían con monjes a los que se cono-
larga vida al estudio de la botánica, la fisiología humana y cía como «milites» quienes, de algún modo, actuaban como
la medicina, dentro de la cual no fue ajena al estudio de las sus «protectores». Es evidente que existía relajación al res-
enfermedades dermatológicas. La profundidad de su obra, pecto y los conocimientos de Hildegarda sobre la cópula,
su capacidad para la observación de la naturaleza y la per- la concepción, las relaciones y disfunciones sexuales, o el
fección de su música transcienden el simple calificativo de orgasmo femenino, que describió detalladamente1 podrían
«mística» aplicable a otros personajes religiosos de su época estar basados en la observación directa.
y sitúan su poliédrica figura al mismo nivel de Leonardo, Hildegarda tenía «visiones» desde muy pequeña, pero no
Galileo u otros sabios renacentistas. es hasta 1141 cuando decide que debe compartirlas con el
Hildegarda nació en el seno de una familia acomodada y
a los 8 años fue elegida para la vida monástica1,2 . Su familia
1 Nota: transcripción de la descripción hildegardiana del orgasmo
la entregó a la abadesa Jutta de Spanheim para su edu-
cación en el monasterio benedictino de Disibodenberg. Se femenino, contenida en Causae et curae: ‘‘Cuando la mujer está en
trataba de un cenobio «dúplice» o «mixto», es decir, habi- coyunda con el varón, entonces el calor de su cerebro, que tiene el
placer dentro de sí, prefigura el gusto de ese placer de la coyunda,
tado por monjes y monjas3 . Esta costumbre, a pesar de
así como la efusión de semen del varón. Después que el semen cae
haber sido suprimida por Justiniano en el Imperio Romano
en su lugar, el fortísimo calor del cerebro del que hablábamos lo
de Oriente (debido muy probablemente a los problemas atrae hacia sí y lo retiene, y después los riñones de la mujer se
y escándalos que debía generar), se mantiene en España, contraen y todos los miembros, que en el tiempo de la menstrua-
ción estaban preparados para abrirse se cierran enseguida, como
un hombre fuerte que encierra alguna cosa en su mano. Después la
sangre de la menstruación se mezcla con el semen, lo hace sanguí-
∗ Autor para correspondencia. neo y lo hace carne.’’ (Traducción al castellano de Causae et Curae
Correo electrónico: jromani@[Link] (J. Romaní). (222) de la web [Link]).

[Link]
0001-7310/© 2016 AEDV. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos los derechos reservados.
Causas y curas de las dermatosis en la obra de Hildegarda de Bingen 539

la ayuda de Volmar, viaja, predica, mantiene corresponden-


cia con papas, emperadores y reyes, y transcribe su música.
Esta se ha comparado, por su belleza, misticismo y la inu-
sual amplitud de sus intervalos, con el tejido arquitectónico
de una catedral gótica. Hildegarda concibe la música como
una forma de elevarse hacia Dios, en analogía con la lejana
tradición sufí. Por el uso que ella preconizaba de la música
como acto curativo, es considerada la madre de la musicote-
rapia. Hildegarda muere a los 81 años tras una larga vida, no
exenta de conflictos con la autoridad, sobrellevados por su
astucia y su prestigio. Sin embargo, su estrategia siempre fue
la de declararse una «pobre criatura falta de fuerzas», una
humilde sierva de Dios. Su reconocimiento oficial hubo de
esperar mucho tiempo, concretamente hasta 2012, cuando
fue nombrada por el Papa alemán Benedicto XVI Doctora de
la Iglesia.

El contexto histórico de Hildegarda y las bases


de su praxis médica

Hildegarda es un personaje perfectamente encuadrable den-


tro del llamado Renacimiento del siglo xii, una época que
se caracteriza por cambios sociales, económicos y políticos
notables y que, en muchos aspectos, antecede al renaci-
miento del siglo xv y al desarrollo científico del siglo xvii.
A pesar de su formación rudimentaria (como denotan sus
Figura 1 Hildegarda de Bingen dictando al monje Volmar bajo frecuentes errores al escribir en latín), se puede intuir
inspiración divina. Iluminación del libro SCIVIAS. que tuvo acceso a ciertos textos clásicos como el Physio-
logus, una compilación de autor desconocido que contenía
mundo, y así comienza a relatárselas a su superiora Jutta las enseñanzas de Plinio, Aristóteles o Plutarco, junto con
y al monje Volmar (fig. 1), su secretario y escriba hasta el descripciones de rocas, plantas y animales fantásticos, y
momento de su muerte. Se ha hablado mucho de sus expe- multitud de historias alegóricas.
riencias místicas, descritas y dibujadas por ella con gran lujo Hildegarda aplica técnicas curativas de su tiempo, como
de detalles y de la posibilidad de que las tuviera como parte el cauterio, la escarificación o la sangría, aunque introduce
de auras migrañosas (a ella se debe la primera descripción cambios y procedimientos novedosos. Su teoría sobre los
de la migraña)4 u otros trastornos neuropsiquiátricos que, en humores entronca con la clásica patología humoral griega,
ocasiones, la mantenían paralizada durante días. Su texto pero con algunas variantes que la acercan más a la medi-
más enigmático, Lingua ignota, está escrito en un código cina oriental. Hildegarda trabaja el concepto de enfermedad
que, hasta ahora, nadie ha descifrado (fig. 2) y que algu- como algo «vivido» y no solo «impuesto». Así, entiende que
nos han calificado de neologismo psicótico5 . Se trata de la el dolor puede ser percibido de diferente forma según la
primera lengua artificial de la historia y una precursora del paz interna del enfermo que lo sufra y soportado mejor
esperanto. en personas capaces de ansiar esa paz. Sin embargo, y sin
A la muerte de Jutta, Hildegarda es elegida abadesa y, dejar de ser una mística, sus interpretaciones fisiopatológi-
posteriormente, construye su propia comunidad en Ruperts- cas están basadas en la observación empírica, y concibe el
berg, cercana a Bingen, desde la que escribe sus obras con cuerpo humano como una máquina que responde a principios
físicos, explicables por la ciencia y la razón. Se adelanta a
la formulación de la teoría microbiológica de las enferme-
dades, realizada por primera vez por Fracastoro en el siglo
xvi y confirmada por Pasteur y Koch en el xix. Sin tener las
palabras adecuadas, intuye que hay animalillos visibles, que
llama vermis o pediculus, algunos más pequeños que deno-
mina vermiculi y otros, ya invisibles para el ojo humano,
que llama gracilimi o minutissimi vermiculi. En todas sus
obras se muestra independiente, libre, justa y no atada por
la auctoritas medieval que lastraba el pensamiento libre al
declarar prácticamente infalibles las ideas de los autores
clásicos6 . Plasmó la sexualidad y el mundo femenino, y con-
cibió la relación entre hombres y mujeres bajo un prisma de
Figura 2 El alfabeto de Lingua ignota, la misteriosa lengua igualdad y complementariedad absolutamente revoluciona-
inventada por Hildegarda. rio para su época.
540 J. Romaní, M. Romaní

Cada uno de sus 2 libros (inicialmente unidos en el nunca un objeto frío como una aguja o uno caliente como
tratado Liber subtilitatum diversarum naturarum creatura- un hierro al rojo vivo. Es importante para salvar al enfermo
rum) dedicados a la fisiología y la medicina están destinados evitar el vino, las comidas pesadas y grasas, y los alimentos
a un público diferente: Physica1 es un libro más teórico y muy calientes, prefiriendo el caldo de espelta.
divulgativo donde describe las cualidades de plantas, ani-
males, peces o piedras. Solo la parte dedicada a las plantas
y cereales menciona su uso para diversas enfermedades. En
Lepra
cambio, Causae et curae7 es un libro eminentemente prác-
tico, que describe de forma sistemática el funcionamiento Hildegarda distingue, como otros en su época, la «lepra
del cuerpo y enfermedades junto con los métodos para su blanca» de la «lepra roja». La primera vendría dada por
curación. En este texto nos centraremos en el análisis de las lesiones hipocrómicas de lepra indeterminada, o más pro-
enfermedades dermatológicas y sus tratamientos descritos bablemente, representaría un vitíligo. La lepra roja, que
en estos 2 libros de la Sibila del Rin, dedicando también una asocia con la libido, la describe como «anchas zonas de heri-
parte a las propiedades de plantas, árboles y cereales con das como cortezas de árbol bajo las cuales hay carne rojiza».
utilidad curativa para dichas dermatosis. Esta descripción nos hace pensar que se refiere a la psoria-
sis. Defiende para su tratamiento el uso tópico de la bilis de
liebre, de la azucena (Lilium candidum), del orégano, o del
Dermatosis y sus tratamientos estiércol de golondrina mezclado con azufre y aceite. Otro
remedio, algo más farragoso, incluye las siguientes instruc-
Uno de los principales problemas para la interpretación de ciones «tome agrimonia y la tercera parte de hisopo y de
las enfermedades en los textos antiguos es conocer con exac- ásaro el doble de ambos, cuézalas en un caldero y prepare
titud si el nombre de la enfermedad corresponde con el que con ellas un baño mezclándolo con toda la sangre de mens-
la describe en la medicina actual. Por ejemplo, podemos truación que pueda conseguir y métase así en la bañera»7 .
tener una cierta seguridad de que la scrofula mencionada En otro pasaje explica que a los hombres iracundos, «que
en los textos medievales es verdaderamente una escrofulo- tienen una espesa capa de carne», se les hincha y cuartea la
dermia, ya que su clínica de lindafenitis cervical ulcerativa piel haciendo «confundir su carne con su piel» e hinchándose
es característica. La erisipela se corresponde en la mayoría y cuarteándose su nariz7 . Aunque el párrafo va encabezado
de los casos con un proceso inflamatorio, agudo, con sinto- por la palabra «lepra» la descripción parece encajar mejor
matología sistémica y posibilidad de causar la muerte (en con la rosácea o la psoriasis de un hombre obeso. Explica
el siglo xii se la confundía con el ergotismo)8 . No podemos también un tipo de lepra que surge de la gula y la embria-
estar seguros de qué representan para Hildegarda enferme- guez y que provoca «inflamaciones y secreciones rojizas» y
dades como la «lepra» (que podría ser cualquier trastorno otra «que procede del hígado» y «produce cortes y negrura
eritematodescamativo o ulceroso de la piel, y muy probable- en la piel y la carne y pasa hasta los huesos»7 .
mente una psoriasis)9 o la «scabies», que podemos traducir
de forma inmediata por sarna, pero que puede correspon-
der además con trastornos eccematosos o pruriginosos de
Psoriasis
diversa naturaleza. Dicho esto, vamos a enumerar algunas
enfermedades y las ideas de Hildegarda sobre su abordaje. Sin referirse a la psoriasis directamente, en muchos pasajes
de su obra Hildegarda parece referirse a esta enferme-
dad, que llama a veces lepra, a veces escabiosis, y a veces
Alopecia Schuppenflechte, una palabra germánica que se refiere
a la enfermedad (schuppen = escamas, flechte = liquen). El
Hildegarda intuye la diferencia entre el pelo de la barba uso de determinadas plantas está muy establecido en la
y el cabello afirmando en su tratado Physica1 «Muchísimas medicina popular europea, destacando la bardana, el cen-
veces ocurre que quienes tienen la calva grande y amplia, teno, la artemisia o el acanto. Existe incluso una fórmula
tienen también barba grande y amplia, y que quienes tienen «hildegardiana» de aceite de violeta que se emplea con
barba débil y escasa, tanto más cabello tienen en la cabeza». cierta frecuencia en Alemania aún en la actualidad. Resulta
Es interesante que la sabia intuya que el pelo no tiene la curioso encontrar referencias que han ligado ciertas sus-
misma naturaleza en cada área, y hoy sabemos que es debido tancias derivadas de estas plantas con una inhibición de la
a la distinta sensibilidad a los andrógenos. Como remedio ciclooxigenasa, de NF-kappa-beta y otros mediadores infla-
de la calvicie, propone algunos de eficacia comparable a matorios implicados en la psoriasis10 . Otra sorpresa es ver
la de muchos de los tratamientos populares: cenizas de la mencionada la psoriasis en algunas ocasiones junto con gicht
combustión de hojas y corteza de ciruelo, o una mezcla de o gigiht, una palabra del alto alemán medieval que signi-
grasa de oso y paja de trigo. fica generalmente «gota» pero que podría representar una
artritis psoriásica.
Erisipela
Úlceras
El tratamiento recomendado para la erisipela consiste en
métodos mágicos, como triturar moscas y ponerlas en círculo Para la medicina medieval, la úlcera se origina a partir de
alrededor de la lesión, frotarla con babosas, con néctar de un absceso que debe primero drenarse. Posteriormente debe
lirio o cardo mariano. Si la lesión se hace purulenta, debe ser sanar a base de tratamientos tópicos. Hildegarda propone,
drenada utilizando una astilla de madera o una espina, pero entre otros, la Belladona (Atropa belladona) (fig. 3a.a). En
Causas y curas de las dermatosis en la obra de Hildegarda de Bingen 541

Figura 3 a. Atropa belladona; b. Anthriscus silvestris; c. Flor de Paeonia rockii; d. Achillea millefollium.

el caso de utilizar esta peligrosa solanácea, rica en atro- decir que está provocada por «pequeños animalillos» (en
pina y escopolamina, debe ser en pequeñas cantidades, pues alemán «suren» y en latín «gracilimi vermiculi») y al intro-
«si se usa mucha, puede comerse la carne y perforarla»1 . ducir en su tratamiento metales tóxicos para el mismo como
Aunque nuestra medicina moderna no contempla el uso el azufre y el mercurio, además del perifollo, la sisemera,
tópico de la planta para procesos ulcerativos, hemos encon- el polipodio y el Anthriscus (fig. 3.b), una planta en la que
trado una publicación11 en la que se relata su capacidad recientemente se ha estudiado su acción antirradicalaria y
aceleradora de la curación de heridas en ratas. Los auto- antilipoperoxidante13 . En otros pasajes de su obra menciona
res relacionan el efecto positivo observado por acciones el uso de hierbas aromáticas como el jengibre o la albahaca.
antiinflamatorias, proangiogénicas y de remodelación del En otros textos medievales, como en las cantigas de
colágeno. ¿Casualidad?¿Hallazgo puramente espurio? Como Alfonso X, se intuye que la sarna puede estar causada por
en otros ejemplos, la monja de Bingen nos sorprende. algún microorganismo14 , pero no es hasta el siglo xix cuando
Renucci, un alumno de Alibert, confirma al ácaro Sarcoptes
scabiei como el agente etiológico. Como en tantas oca-
Escabiosis siones, Hildegarda parece querer adelantar el reloj de la
historia de la ciencia con sus sorprendentes conocimientos.
En las fuentes medievales, el diagnóstico «scabies» puede
ser sarna u otras afecciones pruriginosas de la piel. Sin
embargo, afirma correctamente que la enfermedad se des- Escrófulas
arrolla «entre la capa superior de la piel y los tejidos
subyacentes»12 . En algunas ocasiones Hildegarda habla de La escrofulodermia era una tuberculosis cutánea frecuente
la «escabiosis de las uñas» o «escabiosis de la cabeza» en la Alta Edad Media, y se creía que los reyes tenían la
que nos recuerda a la psoriasis ungueal y del cuero cabe- capacidad de curarla mediante la imposición de manos
lludo, respectivamente. Sin embargo, la intuición de la (toque real), práctica que aún se llevaba a cabo en el siglo
naturaleza parasitaria de la sarna, transmisible y ligada a xix8 . Hildegarda defiende el tratamiento de la escrofuloder-
lujuria (transmisión por contacto sexual) es evidente, al mia con vinagre, Nepeta cataria y diversos tipos de lechugas
542 J. Romaní, M. Romaní

(Lactuca agrestis) junto con miel. Así relata la posología y culturas distantes y que, en muchos casos, han sido o serán
modo de aplicación7 : «Desgaje la lechuga junto a la base el origen de nuevos medicamentos en la medicina científica.
del tallo según la extensión de la escrófula y deseche lo
demás, y en lo que quedó unte rayas de miel y póngaselo Achillea millefolium
así en la escrófula durante tres días con sus noches»
La milenrama, llamada en Galicia «herba das feridas» o
«herba dos carpinteiros»17,18 (muy probablemente porque
los carpinteros la usaban para curarse heridas provocadas
Tinea capitis por su oficio) (fig. 3.d), es usada por Hildegarda para curar
heridas y evitar su gangrena. Su pauta incluye lavar la herida
El modo de describir la Tinea capitis es interesante, ya que con vino y cubrirla con un paño con la planta. En la actua-
Hildegarda lo hace describiendo «gusanos roedores» que lidad, esta planta se ha estudiado como tratamiento de los
destruyen el pelo. No olvidemos que el significado de la daños inducidos por la radioterapia, en la mucositis asociada
palabra Tinea es precisamente el de «gusano»15 . Para su a la quimioterapia, y como estimuladora de los fibroblastos
curación, ella recomienda un preparado tópico de raíces e inmunomoduladora19---22 .
y tallos de Peonia (Paeonia rockii) (fig. 3.c), lavando la
cabeza para eliminar a los agentes causantes. También
recomienda aplicar la fórmula de Peonia en las ropas del Calendula officinalis
paciente. Esta planta es utilizada tanto en la medicina
popular china como en los tratados de Dioscorides (Paeon, Hildegarda destaca el uso de la caléndula tanto para perso-
también conocido como Asklepios, era el médico de los nas como para animales. Para la psoriasis o «escabiosis» del
dioses griegos). Resulta sorprendente que en publicaciones cuero cabelludo, recomienda mezclar panceta con calén-
recientes se han estudiado precisamente las propiedades dula y aplicar el ungüento en la cabeza, para retirar las
antifúngicas de su componente paeniflorina16 . costras.

Chelidonium majus

Algunas plantas y cereales curativos La celidonia es mencionada en todas las fitofarmacopeas de


mencionados en la obra de Hildegarda la medicina popular18 . Planta rica en látex con propiedades
vesicantes y antimitóticas, es empleada para cauterizar
Los jardines herbarios o monásticos surgen ligados a la regla callos y verrugas. Contiene además ácido nicotínico, ácido
de San Benito e implican para los monjes un lugar tanto celidónico y diversos alcaloides, que la convierten en
para trabajar como para meditar. En general estaban dividi- potencial narcótica, abortiva y sedante. Hildegarda la uti-
dos en un espacio para árboles frutales (viridario), un huerto liza sobre todo para eliminar verrugas y otras tumoraciones
con verduras y un jardín decorativo. Dados los vastos cono- cutáneas. Dioscórides (40-90 AD), cirujano del ejército del
cimientos botánicos de Hildegarda, debió de disponer en Emperador Nerón, menciona que las golondrinas exprimen
su vida de un jardín monástico extenso, además de docu- el jugo de la planta sobre los ojos de sus crías para abrir la
mentarse en la propia naturaleza de su región (fig. 4). A membrana que cubre sus ojos los primeros días de vida. Por
continuación vamos a enumerar algunas de las especies ello, también se llama a la celidonia «hierba golondrinera»
vegetales de su herbolario y su uso para el tratamiento
de algunas dermatosis. Hildegarda recoge en su obra trata-
mientos que son comunes a la medicina popular de muchas
Silybum marianum

El cardo mariano, o más comúnmente llamado con el sufrido


nombre de «cardo borriquero», contiene el conocido hepa-
toprotector silimarina, utilizado para las intoxicaciones por
setas venenosas. Su uso como posible antioxidante y antien-
vejecimiento es explicable por otra molécula que contiene,
la silibinina, que incluso se ha experimentado reciente-
mente como protectora de la acción carcinogénica de la
radiación ultravioleta B23 .

Tanacetum vulgare

El tanaceto o hierba lombriguera se ha usado como anti-


helmíntico o para tratar la gota y otros reumatismos. En
Figura 4 Secuencia de la película «Vision - Aus dem Leben der la Inglaterra medieval era común consumir tortas de tana-
Hildegard von Bingen», dirigida por Margarethe von Trotta en ceto para prevenir las infestaciones por gusanos intestinales
2009. En ella se representa a la abadesa Hildegarda instruyendo durante la cuaresma, pues se creía que eran provocadas por
a sus discípulas sobre plantas curativas. el consumo excesivo de pescado24 .
Causas y curas de las dermatosis en la obra de Hildegarda de Bingen 543

Hordeum vulgare Valladolid: Ayuntamiento de Valladolid y Universidad de Valla-


dolid; 2010.
El uso que propone del Hordeum (cebada) nos recuerda al de 7. Heilwissen PM, ISBN-13: 978-3629005410 Causae et curae. Mün-
chen: Pattloch Verlag; 1997.
otra gramínea, la avena, en multitud de cremas y jabones
8. Sierra X. Historia de la Dermatología. Barcelona: MRA; 1994.
actuales. Las propiedades higroscópicas de estos cereales ISBN: 9788488865038.
adheridos a la capa córnea de la epidermis atraen agua 9. Kaplan DL. Biblical leprosy: An anachronism whose time has
y funcionan como hidratantes. Hildegarda dice «aquel que come. J Am Acad Dermatol. 1993;28:507---10.
tuviese la piel de su cara rugosa y endurecida por el viento, 10. Bader A, Martini F, Schinella GR, Rios JL, Prieto JM. Modula-
debería hervir cebada en agua y aplicarla, ya tibia, en su tion of Cox-1, 5-, 12- and 15-Lox by popular herbal remedies
cara con un paño. La piel se volverá lisa y suave y tendrá un used in southern Italy against psoriasis and other skin diseases.
color bonito»7 . Como podemos ver, la medicina de la Sibila Phytother Res. 2015;29:108---13.
del Rin no era ajena a la cosmética. 11. Gál P, Vasilenko T, Kováč I, Kostelníková M, Jakubč J, Szabo
P, et al. Atropa belladonna L. water extract: Modulator of
extracellular matrix formation in vitro and in vivo. Physiol Res.
Conclusiones 2012;61:241---50.
12. Riethe P. Scabies and the significance of ‘‘suriones’’ in the
Se ha considerado erróneamente la Edad Media como una handwritten manuscripts of Hildegard von Bingen. Sudhoffs
Arch. 2006;90:203---18.
época oscura y regresiva en la historia de la humanidad.
13. Fejes S, Blázovics A, Lugasi A, Lemberkovics E, Petri G, Kéry A.
Por el contrario, fue un momento inmensamente creativo,
In vitro antioxidant activity of Anthriscus cerefolium L. (Hoffm.)
tanto desde el punto de vista tecnológico como artístico y extracts. J Ethnopharmacol. 2000;69:259---65.
filosófico, injustamente oscurecido por el renacimiento en 14. Romaní J, Sierra X, Casson A. Dermatologic diseases in 8 of
el siglo xv. Aunque su vida y su mundo giraron alrededor the Cantigas of Holy Mary of Alfonso X the Learned - Part 2:
de lo sobrenatural, Hildegarda fue también una científica y Genital mutilation, scrofuloderma, scabies, erysipelas, and the
una precursora del empirismo, gracias a una notable capa- ailments of the King. Actas Dermosifiliogr. 2016 May 4. pii:
cidad para la observación de la naturaleza. Fue decidida e S0001-7310(16)30044-8. doi: 10.1016/[Link].2016.02.014.[Epub
inteligente para registrar y comunicar sus ideas, que podían ahead of print].
colisionar con la autoridad en un momento en el que cual- 15. Universidad de Salamanca, diccionario médico-biológico, his-
tórico y etimológico. [consultado 11 Jun 2016]. Disponible en:
quier heterodoxo podía ser acusado de herejía. Describió
[Link]
acertadamente muchas enfermedades e intuyó su etiolo-
16. Picerno P, Mencherini T, Sansone F, del Gaudio P, Granata I,
gía. Si bien muchos de sus remedios no pueden declararse Porta A, et al. Screening of a polar extract of Paeonia roc-
útiles a los ojos del hombre moderno, su enfoque holís- kii: Composition and antioxidant and antifungal activities. J
tico de la salud es admirable y contrasta frontalmente con Ethnopharmacol. 2011;138:705---12.
una sociedad contemporánea en la que la medicina se ha 17. García XR. Pequeña flora de Galicia. A Coruña: Follas Novas ed;
vuelto excesivamente mecanicista, protocolizada y con poca 1979. ISBN 85385-II-X.
cabida para el enfoque integral de la enfermedad. 18. Romaní J. Dermatología popular en Galicia. Piel. 1994;9:114---8.
19. Freysdottir J, Logadottir OT, Omarsdottir SS, Vikingsson A,
Hardardottir I. A polysaccharide fraction from Achillea mille-
Conflicto de intereses folium increases cytokine secretion and reduces activation of
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Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses. 2016;143:131---8.
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