SISTEMAS NOTARIALES
Conjunto de principios y reglas que, armonizados entre sí,
permiten cumplir con la función notarial, es decir, con el que hacer del
notario.
Cuando hablamos del que hacer del notario, nos referimos a
esa universalidad de funciones o actividades propias que realiza el
notario, que implican un antes, un durante y un después de haber sido
requerido este para la prestación del servicio profesional, en ese orden
de ideas, esto quiere decir que el sistema notarial va a permitir que el
notario contemple principios y reglas tanto doctrinales como legales a
efecto de cumplir fielmente con su función notarial.
LATINO Y SAJON
El sistema notarial latino se caracteriza por la garantía jurídica que
ofrece a sus usuarios. Esta garantía se ve plasmada en los
documentos que realiza el notario, los cuales significan una
importante herramienta jurídica.
Este sistema notarial Sajón es el que se práctica en algunos países
de habla inglesa y difiere notablemente del sistema notarial
latino, y en total contraposición.
EL NOTARIO
Es el profesional del derecho investido por el Estado de fe pública para hacer
constar y autorizar actos y contratos en que intervenga por disposición de la
ley o a requerimiento de parte y tramitando la jurisdicción voluntaria. Art. 1
C.N.
Requisitos habilitantes.
El Artículo 2 del Código de Notariado establece: Artículo 2º -Para ejercer el
Notariado se requiere:
1º Ser guatemalteco natural, mayor de edad, del estado seglar, y domiciliado
en la República, salvo lo dispuesto en el inciso
2o. del artículo 6º; 2º Haber obtenido el título facultativo en la República o la
incorporación con arreglo a la ley;
3º Haber registrado en la Corte Suprema de Justicia el título facultativo o de
incorporación, y la firma y sello que usará con el nombre y apellidos usuales;
y 4º Ser de notoria honradez. Así mismo se debe cumplir con el Artículo 90 de
la Constitución Política de la República de Guatemala, con respecto a la
Colegiación profesional.
Impedimentos.
Artículo 3º -Tienen impedimento para ejercer el Notariado:
1º Los civilmente incapaces (civilmente incapaces como lo establece el art. 8
de código civil y los declarados en estado de interdicción por una resolución
judicial)
2º Los toxicómanos y ebrios habituales;
3º Los ciegos, sordos o mudos, y los que adolezcan de cualquier otro defecto
físico o mental que les impida el correcto desempeño de su cometido;
y 4º Los que hubieren sido condenados por alguno de los delitos siguientes:
falsedad, robo, hurto, estafa, quiebra o insolvencia fraudulenta, cohecho e
infidelidad en la custodia de documentos, y en los casos de prevaricato y
malversación que señalan los artículos 240, 241, 242, 243, 244 y 288 del
Código Penal.
Incompatibilidades.
A causa de estas el notario se ve imposibilitado de manera temporal a
desempeñar su actividad profesional en calidad de Notario, están establecidas
en el Artículo 4 del Código de Notariado.
Las cuales son:
1º Los que tengan auto de prisión motivado por alguno de los delitos a que se
refiere el inciso 4o. del artículo 3 del código notarial, art 264 cpp “ peligros
procesales”, Art 277 cpp
2º Los funcionarios públicos y empleados de organismos ejecutivo,;
3º Los funcionarios y empleados de los Organismos Ejecutivo y Judicial y de las
municipalidades que devenguen sueldos del Estado o del municipio y el
Presidente del Congreso de la República.
4º (Adicionado por el Artículo 1 del Decreto Ley 35-84 del Jefe de Estado). Los
que no hayan cumplido durante un trimestre del año civil, o más, con las
obligaciones que impone el artículo 37 de este Código
Prohibiciones.
Artículo 77. -Al Notario le es prohibido:
1º Autorizar actos o contratos en favor suyo o de sus parientes. Sin embargo,
podrá autorizar con la antefirma: “Por mí y ante mí”, los instrumentos
siguientes:
a) Su testamento o donación por causa de muerte y las modificaciones y
revocaciones de los mismos;
b) Los poderes que confiera y sus prórrogas, modificaciones y
revocaciones;
c) La substitución total o parcial de poderes que le hayan sido
conferidos, cuando estuviere autorizado para ello;
d) Los actos en que le resulten sólo obligaciones y no derecho alguno; y
e) Las escrituras de ampliación o aclaración que tengan por objeto único,
enmendar errores u omisiones de forma en que hubiere incurrido,
siempre que no sean de los contemplados en el artículo 96;
2º Si fuere juez de Primera Instancia facultado para cartular, Secretario de los
Tribunales de Justicia o Procurador, autorizar actos o contratos relativos a
asuntos en que esté interviniendo;
3º Extender certificación de hechos que presenciare sin haber intervenido en
ellos por razón de oficio, solicitud de parte o requerimiento de autoridad
competente;
4º Autorizar o compulsar los instrumentos públicos o sus testimonios antes de
que aquéllos hubieren sido firmados por los otorgantes y demás personas que
intervinieren;
y 5º Usar firma o sello que no estén previamente registrados en la Corte
Suprema de Justicia.