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Trabajo Social: Definiciones y Desafíos

Trabajo social

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Artículos centrales

Trabajo social: miradas


teóricas,
epistemológicas y
políticas
Susana Cazzaniga*
Fecha de recepción: Fecha de aceptación: 18 de mayo de 2015 1 de junio de 2015 Susana
Correspondencia a: Correo electrónico: Cazzaniga [email protected]

*. Docente investigadora Facultad de Trabajo Social UNER.


Doctora en Ciencias Sociales UNER.

Resumen:

En Argentina y en los últimos años podemos observar una consolidación de la


profesión en diversos espacios aunque en forma sumamente heterogénea: así
como en ciertas instituciones trabajo social ha logrado sedimentaciones muy
promisorias en otras se lo sigue considerando como una profesión a la que se le
puede cuestionar saberes y haceres.
Como colectivo hemos reflexionado sobre esta situación buscando diversas
explicaciones que demuestran el interés por lograr superar los nudos críticos que
atraviesan nuestras prácticas diarias, sean estas académicas o del propio ejercicio
profesional. No obstante observamos que mantenemos una tendencia a la queja.
Convencidos de la importancia de la discusión teórica y política para elucidar los
nudos críticos, hemos considerado pertinente poner en debate dos aspectos del
campo profesional a fin de aportar en esa dirección, a sabiendas que un análisis
sobre los mismos no agotan el problema, aunque lo pone en discusión.
En este artículo abordamos por una parte, la cuestión de la definición de trabajo
social y por otra, el tema de la dependencia laboral, dos dimensiones que han
llevado malestares al colectivo cuestionando la forma en que se los ha tratado.

Palabras clave: Trabajo social - definición - dependencia laboral -


problematización teórica - epistemológica - política.
70 Año 5 - Nro. 9 - Revista “Debate Público. Reflexión de Trabajo Social” - Artículos centrales

Resumo
Na Argentina e nos últimos anos observamos uma consolidação da profissão em diversos espaços,
embora de forma muito heterogénea: em algumas instituições, o serviço social alcançou sedimentações
muito promissórias; em outras, ainda é vista como uma profissão para a qual podem questionarse seus
conhecimentos e práticas.
Como coletivo temos refletido sobre esta situação procurando diferentes explicações que demonstram o
interesse em conseguir superar os problemas críticos que cruzam as nossas práticas diárias, sejam elas
acadêmicas ou do exercício profissional.
No entanto, notamos que mantemos uma tendência à queixa. Convencidos da importância da
discussão teórica e política para elucidar os nós críticos, temos visto relevante colocar em discussão dois
aspectos do campo profissional, a fim de contribuir nesse sentido, sabendo que uma análise deles não
esgotam o problema, embora levanta discussões.
Neste artigo abordamos, por um lado, a questão da definição do serviço social e em segundo lugar, a
questão da dependência laboral, duas dimensões que trouxeram malestar ao coletivo profissional ques
tionando a forma como foram tratado .
Palabras chave: Serviço social - Definição - dependência do trabalho, - problematização teórica, episte
mológicas e política.

Presentación prácticas diarias, sean estas académicas o del pro


pio ejercicio profesional. No obstante lo auspi cioso
Trabajo social ha transitado un largo y sinuoso de este movimiento, también observamos que se
camino. Su trayectoria se entrelaza, al igual que las mantiene la tendencia a colocar todas las
demás profesiones, en los procesos sociales de los dificultades en el afuera y a jugar una especie de
que es parte y en tanto tal da cuenta de retirada hacia la queja.
continuidades y rupturas. En Argentina y en los
últimos años podemos observar una consolida Convencidos de la importancia de la discusión
ción de la profesión en diversos espacios aunque en teórica y política para elucidar esos nudos críticos a
forma sumamente heterogénea. En efecto mientras los que hicimos referencia, hemos considerado
que, por ejemplo, en el Consejo de De canos de pertinente poner en debate dos aspectos del cam
Ciencias Sociales (CODESOC)1 trabajo social se po profesional a fin de aportar en esa dirección, a
encuentra cuantitativa y cualitativamen te sabiendas que un análisis sobre los mismos no
representado, en ciertas instituciones se lo si gue agotan el problema, aunque lo pone en discusión.
considerando como una profesión menor a la que
se le puede cuestionar saberes y haceres. En lo que sigue abordamos, por una parte, la
cuestión de la definición de trabajo social -en otras
Hacia el interior del colectivo constatamos un palabras cómo concebimos nuestro ofi cio- así como
sinnúmero de explicaciones sobre esta situación, las diversas posiciones que las mismas abren y el
muchas de ellas antagónicas, pero todas buscan do modo en que se dirimen dentro del campo. Por
respuestas lo que muestra el interés por lograr otra, el tema de la de pendencia laboral, esto es la
superar los nudos críticos que atraviesan nuestras histórica relación de dependencia en la que hemos
desarrollado nuestra profesión.

1. El Consejo de Decanos de Facultades Sociales y Humanas está formado por representantes de Unidades Académicas de
Universidades Nacionales y su constante labor a favor de la educación y la cultura lo compromete con los destinos del país. Desde
su conformación contó con la presencia destacada de trabajadoras sociales (Decana de la FTSUNER) y de los directores y
coordinadores de carreras, departamentos y doctorados de Trabajo Social de las diferentes universidades del país. Actualmente
está coordinado por la Mg. Sandra Arito, trabajadora social.
CAZZANIGA : Trabajo social: miradas teóricas, epistemológicas y políticas 71

Trabajo social: entre definiciones, La definición de trabajo social ha sido uno de los
proyectos profesionales, tópicos que ha dado lugar a diversas conceptua
desacuerdos y politicidad lizaciones que a la vez han generado discusiones en
diferentes momentos y espacios. La disputa por una
a. Definiciones y proyectos profesionales definición bien podría ser resultado de posiciones
teóricas y epistemológicas disímiles dentro de un mirar el tema en trabajo social, reconociendo que
campo profesional o en todo caso esa contienda en nuestro campo tal visión estaría presente en las
podría dar lugar a la identificación y construcción búsquedas de los fundamentos teóricos, en la
de perspectivas diferenciadas al interior del construcción de mediaciones conceptuales que da
colectivo profesional. Estaríamos así en presencia cuenta de intervenciones como puesta en acto con
de la emergencia de proyectos pro sentido ético y político en proyección y en las que
fesionales en disputa. considera a las dimensiones de investiga ción e
intervención como constitutivas del campo.
No obstante seguimos sosteniendo lo que expu Decíamos que es en su interior donde se puede
simos respecto de este tema en nuestro país hace identificar una tendencia que correspondería a lo
unos años atrás, con algunas interesantes modi que Margarita Rozas (2005) denomina tendencia
ficaciones valga decir. En esos momentos consi crítica.4 La visión ingenieril -señalábamos siempre
deramos la dificultad para identificar tendencias2 en el trabajo en que nos estamos apoyando- tran
claras dentro del trabajo social argentino, diciendo sita sus búsquedas por el diseño de los cómos, una
que más que tendencias en nuestro campo existen visión que valora lo descriptivo y donde los prin
visiones3 que dan cuenta de algunas diferencias. cipios teóricos fundamentales de los que es sub
sidiaria, suelen quedar hipostasiados y reemplaza dos
Desde esta noción expusimos, tomando a Shel por referencias axiológicas. Se puede encon trar allí
donWolin (1973) la existencia de dos visiones: la un abanico respecto del modo de definir a trabajo
visión política arquitectónica y la visión ingenieril, re social: desde la idea de técnica con una formación
conociendo en la primera a aquella en la que se que se expresa en el bien hacer en la relación
expresan los valores fundamentales del teórico y recursos -demandas, particularmente en la
que poniendo en juego la imaginación proyecta un capacidad de la administración escasa del primer
orden político a una época futura, una visión global término del binomio; o como profesión destinada a
que propone el reordenamiento imagina rio de la resolver problemas sociales; hasta una posición
vida política pero que según Wolin, no se limita a claramente tecnológica o de ingeniería social que
aportar a la comprensión sino que apunta a la privilegia el montaje de dispositivos racionales de
transformación mediante una combinación de eficacia y eficiencia (Cazzaniga, 2007: 67-69).
pensamiento y acción, elaboraciones que ade
más se despliegan en los contornos impuestos por Creemos prudente decir que en los últimos años se
las prácticas institucionalizadas para resolver los están dando muestras de un cierto movimien to
asuntos públicos de las sociedades existentes. alrededor de algunas posiciones en la que se perfila
Encontrábamos en la idea de visión arquitectó el llamado por sus seguidores trabajo social crítico que
nica dimensiones sumamente interesantes para a la vez inscriben en la teoría marxiana5 por un lado.
En paralelo otro segmento conside

2. En ese momento tomamos la definición de tendencias que Margarita Rozas realiza agregándole otras consideraciones, así por
tendencia puede entenderse como “… un conjunto de proposiciones y de abstracciones que dan cuenta de los fenómenos sociales
(…) en el sentido de una fuerza teórica, política y ética que imprime como tal, una hegemonía en el pensamiento respecto de la
formación” (Rozas Pagaza, 2005: 97) a lo que agregamos que las mismas se expresan en grupos más o menos articulados que
dentro del colectivo luchan por las significaciones (Cazzaniga, 2007: 67-68).
3. Entendemos por visionesa un conjuntode principios explicativos más o menos articulados, más o menos imaginados, más o menos
puestos en acto, desde las cuales es posible, al explicitarse, construir tendencias teóricas (Cazzaniga, 2007: 68).

4. Aclaramos que no necesariamente desde la visión arquitectónica siempre serán críticas las tendencias posibles de construir.
5. Los colegas que encabezan este movimiento se encuentran dentro de algunos ámbitos académicos (algunos pertenecen a la
Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, Universidad Nacional de La Plata, Universidad Nacional de
Luján, como las más representativas) y participan activamente en las organizaciones profesionales sin que por ahora se configuren
como hegemónicos. Esta línea de pensamiento en trabajo social surge en Brasil país en el que sí hegemoniza desde mediados de
la década de 1980 el campo profesional.
72 Año 5 - Nro. 9 - Revista “Debate Público. Reflexión de Trabajo Social” - Artículos centrales

ra que las teorías críticas combinan un espectro en dada las características que asumen.
el que el marxismo es una de las propuestas, pero
que también la Escuela de Frankfurt, las corrientes De cualquier manera seguimos pensando que es la
neo marxistas y otras cuya intención última es el visión ingenieril la más naturalizada y como tal no
develamiento de la realidad. Ambas posturas, necesita discutirse -ni siquiera a sí mis ma- apoyada
siempre desde nuestra propia óptica, se encuentran sin lugar a dudas por los procesos neoliberales en
en lo que hemos dado en llamar visión arquitectónica
tanto que esta matriz opera en el campo del formas de entender a trabajo social así como la
pensamiento poniendo en entre dicho la actitud disputa por la hegemonía entre ellas.
crítica. Este enfoque se encuentra arrai gado en el
estereotipo de una profesión sujeta a las urgencias En este contexto observamos que de las diversas
de la realidad -cosa que por otra parte es innegable- definiciones que han circulado y de hecho aún
que demanda para su legiti mación sólo los insumos circulan encontramos las que hacen referencia a una
prácticos necesarios para la acción, entendiendo por distinción entre disciplina y profesión, no
prácticos aquellos que devienen de la más pura existiendo mayores divergencias respecto del
razón instrumental. estatuto de profesión de trabajo social, pero sí
sobre su rango como disciplina. Aparecen posi
La persistencia de esta visión da cuenta de las ciones que adjudican el carácter de disciplina a un
dificultades que presentamos los que decimos espacio de estructuración teórica alrededor de un
inscribirnos en las visiones críticas como para objeto particular que guía la práctica profe sional,
provocar rupturas. algo de lo que muchos colegas dicen que
justamente carece trabajo social. Este razonamiento
Desde nuestra perspectiva el modo en que plan proviene de una cierta perspectiva positivista que
teamos los debates tiene mucho que ver en esta entiende este concepto como la representación de
situación. En efecto, se puede observar que dentro un objeto teórico definido y alrededor del cual se
del colectivo más que discutir teórica y constituye una teoría específica con fronte
epistemológicamente lo hacemos desde posicio ras nítidas respecto de otras disciplinas. De esta
namientos morales y en forma dicotómica: está manera se registran como disciplinas a aquellos
bien o está mal; es bueno o es malo. Retomare mos campos que se constituyen desde un objeto teó rico
esto más adelante. sobre el que se produce conocimientos vía
investigación; la profesión, entonces, es el ejerci cio
b.- Definiciones y estatuto epistemológico desde el cual -en todo caso- se aplican dichos
conocimientos. Es evidente la división teoría
Por otra parte, y siempre en el andarivel de las práctica que subyace en esta proposición generan
definiciones sobre trabajo social, es interesante consecuencias para nuestro campo. Es que ante la
revisar el modo en que se realizan las preguntas para dificultad para regionalizar un objeto teórico se
dar cuenta de ellas: como búsqueda de qué es o termina acorralando a la profesión en el lugar de
como respuesta a la pregunta qué se entiende por, aplicación de teorías y categorías construidas en
formas que expresan también orientaciones otros espacios teóricos.
diferentes. Con otras palabras, el punto de vis
ta epistémico que adoptamos frente a el aspecto Siempre en la línea de la ausencia de objeto teó rico
que nos interesa dilucidar. específico, encontramos algunos autores que
En el primer caso nos encontramos frente a una consideran a trabajo social como tecnología so cial.
posición esencialista que tiende a una única defi En este caso los argumentos están extraídos de las
nición. Esta pretensión excluye otras posibili dades ciencias naturales en su versión hegemóni ca y
produciendo un movimiento de clausura tendiendo obviamente positivista que divide su campo en
a la homogeneización. En el segundo, un enfoque ciencia, tecnología y técnica tomando como
que podríamos denominar construc tivista o referencia la producción de conocimientos y los
relacional que admite la presencia de di ferentes alcances de los mismos: la ciencia pura produce
CAZZANIGA : Trabajo social: miradas teóricas, epistemológicas y políticas 73

teoría pura o básica, la ciencia aplicada, conoci su intervención asemejándose por ejemplo a la
mientos que son justamente aplicados, la tecno logía ingeniería.
que produce conocimientos aunque con
características bien recortadas en lo específico para Por último y sin pretensiones de cierres ya que es
el hacer en la que esa tecnología está inmersa; por último, posible encontrar otras caracterizaciones, existen
la técnica destinada sólo a la aplicación de los tradiciones sociológicas que centran las diferen cias
conocimientos teóricos producidos en otras en la división entre intelectuales y profesio nales: a
instancias (Heler, 2002: 141-143). Para estos su los primeros les corresponde la produc ción de
puestos trabajo social es profesión y se constitu ye conocimientos mientras que a los segun dos, su
en disciplina en tanto produce conocimientos para
reproducción, no obstante si un profe sional además filosofía de la ciencia ha encontrado hace tiempo
produce conocimientos, entonces también es un dudosa. Sostiene que las disciplinas son formas de
intelectual (Merton, 1980). Aquí estamos en organización social del conocimiento y por lo tanto
presencia de por lo menos dos po siciones: trabajo si hay objetos preconstruidos y a cada disciplina le
social es sólo profesión porque no produce corresponde uno, nos encontraría
conocimiento específico o sólo pasa a ser disciplina mos con que las disciplinas son cerradas. Por el
cuando produce conocimientos. contrario, la diferencia entre ellas no radica en los
objetos correspondientes sino en las diferentes
Somos críticos respecto de estas formas de enten maneras de abordar dicho objeto, en tanto se han
der las categorías disciplina/profesión y por ende ido conformando sobre orígenes problemáticos
trabajo social, por las bases positivizadas desde distintos (Schuster en González Saibene, 2007: 30).
donde se las construyen y las derivaciones hacia Edgar Morin, en un texto escrito en 1998, toma el
nuestra profesión.6 Toda separación presenta una tema de la disciplina y sin dejar de lado su
carga ideológica de las que no se sustraen las importancia advierte sobre los riesgos de una
científicas, en este caso se asiste a una suerte de hiperespecialización que puede llevar a percibir el
taylorización del conocimiento social (Argumedo en objeto de la disciplina como una cosa en sí y dejar
Consejo de Decanos, 2005: 92) producto de las de lado las solidaridades y relaciones con otros
necesidades de las sociedades capitalistas mo objetos disciplinares así como las ligazones con el
dernas decimonónicas acrecéntandose después de la universo del cual este es parte. El autor “pode mos
segunda guerra mundial de la mano del fun decir muy rápidamente que la historia de las
cionalismo. Esta corriente de pensamiento “con ciencias no es solamente la de la constitución y de la
cibe divisiones estancas del saber susceptibles de proliferación de las disciplinas sino también aquella
desarrollos autárquicos, sin considerar la verte de la ruptura de las fronteras disciplina rias” (1998).
bración de cada una de esas parcialidades con los
otros fenómenos que, en muchos casos, inciden Consideramos a las profesiones como conjun to de
directamente sobre el problema en estudio” (Ar prácticas especializadas de carácter socio histórico
gumedo en Consejo de Decanos, 2005: 97). no universables a priori, en las que se destaca como
aspecto invariante y diferenciado, una formación
En una dirección semejante Federico Schuster superior adquirida en forma sis temática avalada por
expresa que en las ciencias sociales hay una vieja un título en una institución socialmente investida
idea referida a que cada campo de conocimiento para ello, habilitante para su ejercicio. Es desde allí
tiene un objeto que le corresponde, la existen que nos inclinamos por entender a trabajo social
cia de un objeto preconstruido al que se le adosa como un campo profesional que se estructura por las
una disciplina es una idea, dice el autor, que la prácticas de investigación e in

6. Los colegas que consideran a trabajo social sólo como profesión entendiendo que no puede constituirse en disciplina por no contar
con un objeto teórico particular no necesa riamente pueden ser calificados de positivistas ya que muchos abrevan en lo que hemos
dado en llamar una tradición en las ciencias sociales.
7. Estamos tomando aquí el concepto de intervención desde una perspectiva que entiende que toda intervención es ante todo una pregunta teórica que
implica conceptos, cate-
gorías, argumentaciones que van a dar las “pistas” sobre la estrategia para abordar una situación por la que se demanda
una modificación.
74 Año 5 - Nro. 9 - Revista “Debate Público. Reflexión de Trabajo Social” - Artículos centrales

tervención7, prácticas que si bien mantienen una relación de La intervención profesional siempre se expresa
articulación presentan lógicas diferenciadas: la inves tigación como una puesta en acto de los saberes, en la que
tiene como pretensión principal la producción de se juega la capacidad de comprensión compleja de
conocimientos a partir de metodologías específicas (que se la realidad, tendiendo a su desnaturalización
elegirán teniendo en cuenta principalmente la perspectiva constante mediante las operaciones de proble
teórica y el objeto de estudio), estos objetos podrán circuns matización y reflexión; las categorías teóricas guían
cribirse a partir de las prácticas de intervención o como la intervención argumentando la compren sión de
problemas derivados de un entramado teórico, la produc ción las situaciones en las que se interviene y
resultante en tanto conocimiento alimenta a la teoría social y permitiendo la elaboración de estrategias fun
en forma mediada la intervención profesional. damentadas. No creemos productivo discutir el
estatuto científico de trabajo social desde la di
cotomía disciplina/profesión según la lógica de la solutamente diferente el sentido y/o significado de
ciencia hegemónica, más bien nos interesa ubi carlo lo que eso que se nombra, tiene o quiere decir,
en el rango de campo profesional siempre dándole visibilidad a diferentes proyectos políti cos
entendiendo la producción teórica que desde el (1996: 8).
mismo y vía la investigación, se logran. Al consi
derar trabajo social de esta manera nos alejamos de Por el contrario colocar en el desacuerdo un valor
la disputa por lo que es para ubicarnos en lo que negativo y buscaren el campo un acuerdo unívo co
entendemos por, otra manera de presentar la cues tión para no sufrir rupturas, puede llevar a posicio nes
de la definición. políticas autoritarias. Es que se camina por un
andarivel riesgoso en tanto también es posible
c.- De las diferencias teóricas entender que un desacuerdo desarmoniza, gene ra
y epistemológicas a las disputas políticas conflictos a los que hay que evitar excluyendo la
diferencia que la origina, de allí la tentación au
En los desarrollos anteriores hemos dado cuen ta de toritaria. Quizás también sea esta idea la que lleva a
la ausencia de acuerdos que aparecen en el campo que la visión ingenieril mantenga su vigencia en
en relación con la definición sobre trabajo social, tanto al ser más silenciosa no queda manifiesta
desacuerdos que hemos entendido, en más de una realmente como desacuerdo.
oportunidad, como parte de las inconsisten cias de la
disciplina. Consecuentemente observa mos cierta Es desde estas consideraciones queacordamos con
tendencia a buscar la homogeneidad como modo Ranciere, pensando que los desacuerdos le jos de
de consolidación de la misma y en particular para convertirse en un problema hablan de la voluntad
mantener unido al campo. por argumentar posiciones diferentes, de criticidad,
de rigurosidad y de la politicidad de un campo.
Considerar al desacuerdo como inconsistencia dis
ciplinar (sea del orden de lo teórico como de lo De este modo, que todos nombremos trabajo so cial,
epistemológico) y tender a la uniformidad se con pero que lo comprendamos de diversas ma neras
vierte en un problema político con consecuencias daría lugar a sendos proyectos profesiona les. De
ideológicas, desde nuestra perspectiva, preocu allíque al contrario de lo que se acostum bra
pante. escuchar en nuestro colectivo, es justamente
sobre el insuficiente desacuerdo en lo que creemos
Problematizaremos estareflexión recuperandola resulta interesante colocar lo problemático en
noción de desacuerdo tal como la plantea Ran ciere trabajo social, siguiendo siempre a Ranciere, para
(1996), que desde nuestra perspectiva nos aporta dar cuenta de las dificultades para construir di
particularmente. Es que para el autor el desacuerdo versas tendencias dentro del campo.
es estructurador de la política cues tión que se
evidencia en las situaciones en que los No obstante resta argumentar sobre el modo en
interlocutores nombran de la misma manera un que se dirimen los desacuerdos sin caer en
acontecimiento pero entienden de modo ab
CAZZANIGA : Trabajo social: miradas teóricas, epistemológicas y políticas 75

lo planteado en párrafos anteriores a fin de que La cuestión de la relación depen-


puedan constituirse proyectos profesionales pero diente
que a la vez sigamos pensándonos como un cam po. del ejercicio profesional
Desde nuestra perspectiva apelar a Chantal Mouffe
puede ser muy productivo, en particular cuando la a.- Relación de dependencia laboral:
autora plantea la relación agonística en la disputa trabajadores y profesionales
política, lo que implica que “…aunque en conflicto
[los oponentes] se perciben a sí mis mos como Trabajo social se configura como profesión en
pertenecientes a la misma asociación política” relación de dependencia en tanto, por lo menos
(Mouffe, 2011: 27). Es posible entonces reconocer hasta ahora, su ejercicio sólo ha sido posible en
diferencias, desacuerdos y conflictos disputando los dicha circunstancia.8 Esta situación que para mu
proyectos profesionales recono ciendo su chos pareciera se constituye en una de las fuentes de
legitimidad pero dando cuenta de la pretensión de todos los males ha sido tratada a nuestro juicio
hegemonía de alguno de ellos.
superficialmente o insuficientemente con excep ción Iamamoto (1998) aclara que los medios de trabajo
de algunos colegas. Más aún, ha tendido a ser de los tra bajadores sociales se conforman por sus
analizada y discutida más como problema político técnicas, instrumentos y conocimiento9 pero “no
que desde lo teórico y epistemológico. Sin negar la posee todos los medios necesarios para concretizar
dimensión política que circula en el tema, su trabajo: financieros, técnicos y humanos necesa
sostenemos que resulta necesaria la proble rios para el ejercicio profesional autónomo. De
matización rigurosa a fin de poder comprender las pende de los recursos previstos en los programas y
condiciones del espacio en el que ejercemos nuestra proyectos de la institución que lo requisita y lo
profesión. contrata, por medio de los cuales es ejercido ese
trabajo especializado” (1998: 81-82)10.
En esta línea, uno de los aportes notables al tema
corresponde a MarildaIamamoto quien desde Por su parte Nora Britos (2006) argumenta la po
mediados de la década de 1980 ha realizado es sición de trabajo social como trabajo de servicio
tudios al respecto. La autora expresa que nuestro tomando en consideración su desarrollo como
trabajo se inserta en una relación de compra y profesión en estrecha relación con el despliegue de
venta de mercancías en que su fuerza de traba jo es las políticas sociales y los servicios sociales. Esta
mercantilizada, ingresando su actividad en el reino condición le otorga características par ticulares entre
del valor aunque no se efectiviza como una las que destaca las que señala la francesa Verdés –
profesión liberal. Tampoco se inscribe di rectamente Leroux quien plantea que en el ejercicio profesional
como actividad vinculada al proceso de creación de de los trabajadores socia les se combinan aspectos
productos y valor aunque partici pa en la producción que dan cuenta de los modelos liberales con
social en sentido amplio: al quedar circunscripto a aquellos que se derivan de su inserción en el estado;
las condiciones y situación de vida de la clase los primeros refieren al carácter no rutinario de las
trabajadora contribuye (como trabajo improductivo) intervenciones, la existencia de una relación dual, la
con otras profesiones en la tarea de implementación reivindicación de una deontología, lo segundos
de condiciones nece sarias al proceso de producción tienen que ver con lo reglamentario (control de la
en su conjunto integrada como está en la división formación y selección por parte del estado, el
socio técnica del trabajo (1984: 89). En otro texto carácter oficial

8. Dentro de los estudios de las profesionesse ha discutido la asaliarización – proletarización de las profesiones y las consecuencias en
el ejercicio. Derberexpresa que de los dos tipos de proletarización (técnica e ideológica) las profesiones viven este segundo
proceso o sea son expropiadas de sus valores o del propósito de su trabajo (Derber en Guillén: 1990: 45). Para SarfattiLarson
(1977) la expansión del aparato burocrático del estado en las áreas de bienestar contribuye en la asalarización y burocratización
profesional.
9. “El conocimiento no es sólo un barniz que se sobrepone superficialmente a la práctica profesional y que puede ser desechado; por el
contrario, es un medio que permite descifrar la realidad y clarificar la conducción del trabajo a realizar (…) el conjunto de
conocimientos y habilidades adquirido por el Asistente Social durante su formación son parte del acervo de sus medios de trabajo”
(Iamamoto, 1998: 81).

10. El resaltado es de la autora..


del mandato y el modo de remuneración). Britos la defensa del bien común y la salva guarda de la
expresa sobre estas apreciaciones que el polo de las excepción, de la equidad en la salva guarda de una
reglamentaciones se ajusta para la inserción de los justicia sea solamente formal…” (2011: 109). De allí
profesionales en la burocracia estatal pero no que las prácticas de nuestros profesionales se hallan
totalmente cuando lo hace en los sub sectores de entre la obediencia a princi pios y reglas en general
servicios no gubernamentales y comerciales en los rígidas y burocráticas y la autonomía que le concede
que sí interviene el estado en la certificación de la su competencia técni ca y el contacto cotidiano con
formación, pero no justamente en lo relati vo a la las poblaciones y sus problemas.
remuneración y al mandato oficial (2006, 138).
Siempre atendiendo a la relación de dependencia
A su turno, Pinto Alburquerque (2011) analiza la podemos agregar que también se produce una
aparente dualidad discursiva de los trabajadores confluencia de posiciones identitarias en tanto
sociales que según la autora, surge de la propia nuestra intervención como trabajadores sociales
dualidad fáctica “… ya que los trabajadores so nos interpela como profesionales pero a la vez
ciales se encuentran muchas veces sujetos a exi somos trabajadores asalariados. En la primera nos
gencias distintas y hasta contradictorias, entre el regula un colegio profesional que al mismo
respeto por las normas legales o institucionales y el momento que controla matrícula, protege nues tras
conocimiento concreto de las situaciones; entre la competencias, a la profesión y en términos
necesidad de ejercer control y a prestar ayuda; entre generales a la población. En la segunda condi
ción es el sindicato la organización gremial que nos ahora, como hemos dicho, ha sido la forma que
defiende (salarios, condiciones contractuales, etc.). adquirió trabajo social. En este sentido nece
Estas dos inscripciones lejos de ser opues tas sariamente tenemos que dar cuenta de la cuestión
pueden ser complementarias y de hecho en muchos del estado y particularizarlo en el contexto latino
lugares y momentos, colegios y sindica tos han americano y argentino.
actuado en conjunto, no obstante exis ten
dificultades como para que los trabajadores sociales En América Latina y a diferencia como por ejem plo
nos reconozcamos como trabajadores asalariados y de Estados Unidos, trabajo social se inserta con
más aún participantes activos de las instancias preferencia, desde sus inicios, en el ámbi to estatal12.
sindicales.11 Seguramente pesa sobre esta situación Es que hacia fines del siglo XIX la naciente
las valoraciones positivas acerca de las profesiones profesión de la mano de las pioneras
autónomas que llevan a diluir el carácter asalariado,norteamericanas imbuidas del ideario liberal y en
o directamente a desplazarlo. consonancia con el propio contexto político,
desarrolló su intervención en instituciones sos
b.- El carácter estructural de la dependencia tenidas por recursos privados, situación que se
profesional de trabajo social mantuvo en forma preponderante hasta por lo
menos la década de 193013. Esta circunstancia
En continuidad con la línea general de análisis de marca una diferencia -entre otras- que coloca un
las posiciones volcadas en el apartado anterior, nos sesgo particular al trabajo social latinoamericano,
detendremos en el carácter dependiente que hasta sobre todo en lo que respecta a su relación con el

11. Hacia fines de los años 60 y durante la década de 1970 y al calor de las revisiones ideológicas y políticas de trabajo social en el
marco de la conmoción en todas las disciplinas aparece la posición de los trabajadores sociales como trabajadores, que se
mantiene en grupos muy aislados del colectivo. Es en los últimos años en que se observa un posi cionamiento más definido al
respecto así como la participación activa en muchos sindicatos.
12. En nuestro país las experiencias en los ámbitos público estatales (organizaciones no gubernamentales) fueron esporádicas,
multiplicándose e intensificándose hacia fines de la década de 1980 y particularmente en los 90. Los espacios privados siempre
fueron poco explorados y también se observa un incremento de la inserción de trabajadores sociales en ellos en esa década.
13. En 1922 Mary Richmond escribía “Periódicamente, la comprobación de las lagunas de los servicios públicos (…) inspira (…) la idea
social debieran ser absorbidas por el Estado (…) algunos de nosotros, estimando que el
de que todas las operaciones del servicio
Estado representa solamente una de las formas deseables de asociación en una socie
dad libre, y que el derecho de asociarse
voluntariamente constituye una protección contra la autocracia, consideran sin entusiasmo la perspectiva de colocar bajo la égida
del Estado un conjunto de funciones tan extendidas como variadas” (Richmond, 1977: 164-65) . Actualmente la inserción
profesional en Estados Unidos se da tanto en los espacios público estatales, como público societales (agencias) y en ámbitos
privados.
CAZZANIGA : Trabajo social: miradas teóricas, epistemológicas y políticas 77

estado, diferenciaque puede ser comprendida re función de instaurar el capitalismo…” (2003: 8).
cuperando el proceso de constitución del mismo en Las características que va adquiriendo este proceso
estas latitudes. son compatibles a la revolución pasi va gramsciana,
ya que son las elites las que encaran los procesos de
Los procesos históricos que van dando lugar a la transformación sin la participa ción de los sectores
conformación de las sociedades son conflictivos y subalternos (Ansaldi y Funes, 1994). Además, y
contradictorios participando del mismo sobre particularmente en ciertos países de la región, cobra
determinaciones económicas, políticas, culturales, realce el papel de los intelectua les que
ideológicas, que como un entramado modela -o por reemplazando a burguesías endebles asu men la
lo menos condiciona fuertemente- las característi cas dirección de la modernización capitalista desde o en
particulares de tal sociedad. En Latinoamérica, y sin estrecha vinculación con el estado.
ingresar a un análisis de mayor profundidad,
podemos señalar una primera peculiaridad: es el Es en Argentina, Brasil, México y Uruguay, que esta
estado el que se erige moldeando la sociedad civil. participación se observa con nitidez, y justa mente
La heterogeneidad y consecuente debilidad estruc en ellos, incluyendo también a Chile -en tendiendo
tural de los grupos sociales que aún no se confor las diferencias entre todos estos países, desde luego-
maban como clase, hace que el estado cumpla un en que trabajo social va a hacer su aparición
papel decisivo en la organización y ordenamiento aproximadamente entre las décadas de 1920/1930
de las relaciones sociales (Ansaldi y Funes, 1994: 2) de la mano de los médicos higienis tas14. Para el caso
y como plantea Enzo Faletto“… En América latina, de Argentina la primera escuela
en cierta medida, al Estado le ha corres pondido la en 1930 se funda en el Museo Social Argentino, que
desde 1911 y como réplica del que funciona ba en derivan esos “cómos”, anexando una suerte de
París, se había convertido en un centro de estudios, principios axiológicos sobre este pro ceder que
publicaciones y debates sobre la cuestión social, y en
validarían un accionar profesional. La emergencia
tanto tal, cuna del reformismo social15. de los problemas sociales (o dicho de otra manera, de
la existencia de los obstáculos para la producción y
Trabajo social aparece en este contexto en el que reproducción social) se en garza en el pensamiento
sus agentes adquirieren la impronta de técnico so positivista que además es el que prevalece en
cial insertándose en los espacios que se configuran aquellos tiempos y consi derados, como anomalías
entorno a la asistencia y previsión, en un momen to más ligadas a situacio nes individuales (culturales,
de inflexión donde el estado va ir asumiendo con psicológicas, de en torno). Deberán pasar varios
mayor fuerza la intervención en las manifes taciones años para que tra bajo social tome en cuenta otros
de la cuestión social requiriendo de estos técnicos aspectos entre ellos el cuestionamiento hacia la
para enfrentar desde una cierta racionali dad propia sociedad.
científica los problemas sociales .
16

c.- Sobre la producción y reproducción


En la región se convertirá rápidamente en una social: estado y trabajo social
profesión que se enlaza en los aparatos estata les y
su formación en los centros especializados otorgará Como tantas otras categorías la de estado no es
preponderancia a los “cómos” de su in tervención, unívoca. Nuestra posición se recuesta en las tradi
más que al entramado teórico desde el cual se ciones teóricas que lo entienden como construc

14. Si bien en Brasil también se constata la injerencia del higienismo en la aparición de la profesión, la Iglesia Católica jugó un papel
preponderante, institución que en nuestro país comienza a interesarse por trabajo social a partir de 1940 (creación de la primera
escuela dependiente del Instituto Superior de Cultura Religiosa del Obispado de Buenos Aires).
15. Esta institución que congrega a prominentes intelectuales y políticos -que no necesariamente se enrolan en las mismas filas
partidarias pero que comparten las preocupaciones por la modernización del país- tiene como objetivos la investigación y
divulgación de los temas vinculados a la cuestión social. Para una lectura más completa sobre el MSA puede consultarse a
Zimmermann, Eduardo Los liberales reformistas. La cuestión Social en la Argentina 1890 – 1916, Buenos Aires, Editorial
Sudamericana de San Andrés, 1995 (Página 74 y ss).
16. No debemos olvidar que los médicos higienistas libran verdaderas “batallas” contra la Sociedad de Damas de Beneficencia por sus
acciones discrecionales frente a la pobreza y también contra la Iglesia Católica y sus obras de caridad, en este caso no sólo por la
falta de capacidad técnica, sino también por sus prácticas en casos reñidas con el paradigma de “higiene”.
78 Año 5 - Nro. 9 - Revista “Debate Público. Reflexión de Trabajo Social” - Artículos centrales

ción histórica social que en los sistemas capitalis tas de determinados conflictos y tradiciones, crista
se comporta como vehículo de los intereses de la lizados en conjuntos históricamente específicos de
clase dominante, sin considerar a esta función como instituciones y prácticas (…) Decir Estado,
mecánica. Por el contrario, en el seno de las entonces, connota siempre experiencias particu
sociedades occidentales, en particular desde fines lares” (2000: 63). En este sentido y retomando la
del siglo XIX, las relaciones entre clases se particularidad del estado en América Latina y en
complejizan por lo que el estado se convierte en un nuestro país, creemos pertinente las conside
escenario de tensiones donde las clases do minadas raciones del papel central que le cupo al estado en
también van a dirimir sus pretensiones. la modernización de la sociedad y la instauración del
Compartimos con Estela Grassi (2003) que el es capitalismo que realizan autores como Faletto
tado capitalista se configura como tal a partir de (2003).
una contradicción fundante: ser referente de la
ciudadanía y a la vez de la acumulación capitalis ta, o
A su vez Oszlak (1978) expresa que las referen cias
sea garante de la igualdad y la libertad por un lado yal estado han supuesto un doble carácter: la
por otro, de la dependencia y la desigual dad; esta instancia de articulación de relaciones sociales y un
contradicción al ser constitutiva genera los llamados aparato institucional; mientras que la primera alude
problemas de legitimidad (2003: 14). a una relación social abstracta, la segunda se refiere
a actores concretos –organizaciones burocráticas-
José Nun refuerza el carácter artificial del estado que son su objetivación institucio nal. El autor
considerándolo como el resultado de una cons utiliza el concepto de aparato insti tucional del
trucción social, nunca un dato, y en tanto tal pue de estado en el sentido de un conjun to heterogéneo de
ser concebido como “un artefacto cultural que organizaciones públicas que
aparece, a la vez, como el producto y la expresión presentan diferencias en términos de autonomía,
funciones, tamaño, clientela, jurisdicción y recur sos articulador de esta estructura de dominación y
lo que hace imposible otorgarle rasgos co munes, como arena fundamental para dirimir el conte nido y
aunque en su objetivación institucional se comporta las formas de resolución de las cuestiones que
como actor social “El referente común de su integran la agenda, el aparato institucional del
diversificado comportamiento, el elemento estado tiende a expresar las contradicciones
homogeneizador de su heterogénea presencia, es la subyacentes en el orden social que se pretende
legítima invocación de la autoridad del estado que, instituir” (1978: 12). Más aún, no sólo tiende a
en su formalización institucional, pretende encarar expresar las contradicciones de la sociedad sino que
el interés general de la sociedad … los dos ese aparato institucional del estado reflejará el
elementos que introducen mayor ambigüe dad (su resultado de las luchas de los sectores sociales en
relativa coherencia interna e indiferen ciación pugna dando lugar a diferentes modelos esta tales.
externa) permiten concebir su ámbito de De este modo los estados capitalistas pue den
competencia y acción como una arena de nego adquirir características más liberales al prio rizar la
ciación y conflicto, donde se dirimen cuestiones acumulación o estarán más ligados a for matos
que integran la agenda de los problemas sociales bienestaristas si toma con mayor atención la
vigentes” (Oslak, 1978: 10-11). La expansión del cuestión de la protección social y la ciudadanía,
aparato estatal es consecuencia del creciente in modelos que se dirimen en relación a las relacio nes
volucramiento de sus instituciones en áreas pro de fuerza y la necesidad de la reproducción del
blemáticas (o cuestiones) de la sociedad, frente a las orden capitalista.17
que se adoptan posiciones respaldadas por recursos
de dominación, que expresan grados va riables de Tal como dice Grassi “el perfil y las propiedades de
coerción o consenso “… Como princi pal un Estado en una época dada, se expresan

17. Dice Gramsci “El grupo dominante se coordina con los intereses generales de los grupos subordinados y la vida estatal es concebida
como una formación y superación continua de equilibrios inestables (en el ámbito de la ley) entre los intereses del grupo
fundamental y los de los grupos subordinados, equilibrios en los cuales los intereses del grupo dominante prevalecen pero hasta
cierto punto, no al mezquino interés económico corporativo (Gramsci en Portantiero, 1999: 52).
CAZZANIGA : Trabajo social: miradas teóricas, epistemológicas y políticas 79

en las políticas de estado y no en el conjunto de Si acordamos en que trabajo social interviene en los
aparatos rígidos que lo identifican material mente y obstáculos presentes en las condiciones mate riales y
lo presentan en su exterioridad” (2003: 23), en otras simbólicas para garantizar la producción y
palabras es en las intervenciones estatales en que se reproducción individual y colectiva de la po blación,
plasman las características del estado en un tiempo entonces en las sociedades capitalistas y
y momento determi nado, intervenciones que como particularmente cuando se politiza la cuestión social
bien nos dice Oslak, expresan las contradicciones (Grassi, 2003: 25) el estado se convierte en el
sociales. En efecto si bien estas políticas públicas terreno privilegiado para nuestra inserción
siempre presentan como intencionalidad última profesional. En todo caso, la vinculación de tra bajo
integrar a la sociedad reproduciendo el orden social con el estado se define por la cuestión de la
capitalis ta, los problemas de legitimidad que producción y reproducción social. En este caso
atraviesa el estado exigirán que las respuestas deban, podemos considerar a nuestra profesión como
en ciertos momentos, reconocer y ampliar el acce so aquellas que se configuran en relación con las
a los derechos de todos los ciudadanos. En este demandas del estado y a la vez producen sa beres y
sentido es interesante recuperar a Dana ni y Hintze prácticas significativas para él, constitu yéndose en
(2011) cuando al considerar a las protecciones saberes de estado, “es decir, en saberes expertos y
enfatizan el doble sentido que las exigencias de la operativos demandados por, y a la vez constitutivos
acumulación capitalista siempre exponen en tanto del, Estado moderno” (Ben Plotkin y
por una parte se cumple con la reproducción de la Zimmermann: 2012: 10).
fuerza de trabajo, pero también “y desde el punto
de vista de las perso nas, comprometen directamente
necesidades de la reproducción de la vida. En ese 18. El resaltado es de las autoras.

cruce, decimos, se abre el terreno de la lucha social y política” Un párrafo merece la inserción de trabajadores
(Danani y Hintze, 2011: 14).18 sociales en empresas privadas o en las organiza
ciones no gubernamentales que aunque en me nor
proporción también son espacios ocupacio nales, en
particular el terreno de las ONG que ganó constituyéndose en algo más que el espacio en el
importancia durante la década de 1990 épo ca de que los profesionales se inser tan. En esta línea, y en
aplicación a rajatablas de las políticas neo liberales principio, esta condición atraviesa a todos los
(Cademartori y otras, 2007: 37). Es que nuevamente profesionales que trabajan en las instituciones
nos tenemos que remitir a los mo delos de estado en públicas, sin embargo existe una diferencia entre los
tanto su presencia pasiva en las respuestas a las trabajadores sociales y las otras profesiones: la
manifestaciones de la cuestión social no significa su población demandante. En efecto, una de las
ausencia ya que de acuerdo al tipo de estado la características especialísimas de trabajo social es que
intervención en los conflictos y problemas sociales entre los obstáculos ma teriales y simbólicos en las
serán asumidos por el estado o delegados al ámbito condiciones de pro ducción y reproducción de esas
de la sociedad civil. poblaciones el aspecto material asume un peso
significativo que le impide la búsqueda de respuesta
Es más, si pensamos en el concepto de estado en lo privado (el mercado).
integral o ampliado de Gramsci reconoceremos a
las organizaciones sociales como constitutivas de la Este rasgo se encuentra ligado a los procesos so
sociedad civil, conglomerado que se encuen ciohistóricos en tanto trabajo social surge en el
tra unido al estado sin que pierda sus diferencias. Es momento en el que la contradicción capital tra bajo
que el autor concibe a la sociedad civil como adquiere preponderancia y la cuestión social se
conjunto de organismos llamados comúnmente vuelve pública con una fuerte conflictividad; de este
privados que se configuran como aparatos pri modo las intervenciones sociales como respuesta a
vados de hegemonía cuya función es “articular el los conflictos y a las que se enlaza la profesión,
consenso de las grandes masas y la adhesión de ponen su énfasis en lo material (sin que por ello
éstas a la orientación social impresa por los gru pos esto deje de tener eficacia simbólica en el orden de
dominantes” (Bianchi, 2007), aunque estos la subjetividad del otro, todo lo contrario). La matriz
organismos presentan diferencias de clase entre proteccional que se va con figurando en nuestro país
ellos. particularmente en los años 40 y 50 del siglo XX
centra el eje de la sub sistencia, individual y
En párrafos anteriores hicimos referencia a lo que colectiva, en el trabajo asa lariado promoviendo una
denominamos la confluencia de posiciones iden titarias,doble intervención que según Andrenacci (2002) se
que surge de la ubicación estructural de trabajo dirigen hacia direc ciones diferentes. Una, a la que el
social: trabajador asalariado y profesional.autor denomi
Recuperando algunas consideraciones ya vertidas
decimos que todo profesional que trabaja en re
19. Tanto como aparato (Oslak) como integral (Gramsci)
lación de dependencia comparte esta confluencia
na intervención en el centro, va a los principales
pero pareciera que para los trabajadores sociales
mecanismos de integración social o sea a todos los
esta situación presenta ciertas aristas que dispa ran
aspectos que refuerzan la cuestión del trabajo; la
diversas posturas: desde la secundarización de la
segunda hacia los márgenes, en este caso dirá
condición de trabajadores -como ya hemos dicho-
Andrenacci, se dirige a los sujetos que no logran
hasta atribuir a esta situación las dificul tades para
incorporarse al mercado de trabajo (2002: 165 –
construir la autonomía profesional, entre ellas
166). Este segundo renglón constituye la política
aparecen varias más. Entendemos que existen
asistencial que a la vez tendrá como objetivo la
algunas confusiones que desplazan los
compensación hacia los que presentan las con
ejes en los que, por lo menos desde nuestra pers
diciones que acreditan esta posición como invo
pectiva, se pueden centrar los análisis que arrojan
luntaria (pobres virtuosos) y la represión para los
mayor luminosidad al tema.
que sin estar impedidos para ingresar al mercado no
lo hacen (pobres viciosos), emergiendo una
En primer lugar reafirmamos el carácter es tructural institucionalidad en la que trabajo social tendrá su
de nuestra relación de dependencia, que se impone primer nicho de desempeño. Podemos así indi
claramente por sobre cualquier opción de los car una articulación producción y reproducción
agentes. Por otra parte esta condición no sólo social -estado19- trabajo social en donde los suje tos
posiciona a los trabajadores sociales como de intervención se corresponden con los secto res
asalariados sino como dice MarildaIamamoto (2003) subalternos que sólo logran dar respuesta a los
la institución empleadora es la que orga niza el problemas en sus condiciones de vida vía las
proceso de trabajo de estos profesionales: posibilita políticas sociales o que son tomados por ellas a fin de
que la población llegue a sus servicios, provee los normalizarlos. Es así que tampoco el sector
medios y recursos, establece priorida des (2003: 82)
poblacional al que va dirigida nuestra interven ción De acuerdo a estas argumentaciones existe un lazo
profesional es una opción profesional, sino que es insoslayable entre la profesión y la interven ción
parte de ese lugar estructural que ocupa mos, una social que se expresa en esa dependencia tam poco
población que también va a variar se gún las insoslayable, aunque no es menos cierto que trabajo
orientaciones de las políticas sociales y los social puede construir su propia au tonomía relativa.
momentos históricos, aunque existirá siempre un La autonomía de las profesio nes es un resultado de
eje de continuidad: su lugar subalterno respecto de procesos que, para el caso de las profesiones como
la distribución no sólo de la riqueza, sino del saber y las nuestras volcadas a lo social y que son requeridas
del poder. por el estado, tiene que ver no sólo con las
estrategias de los profesiona les sino con las
d.- Relación de dependencia y autonomía cambiantes políticas y programas
profesional
CAZZANIGA : Trabajo social: miradas teóricas, epistemológicas y políticas 81

gubernamentales producto de las relaciones de miembros de la profesión en su formación y en la


fuerza de los diferentes sectores sociales en los experiencia de su desempeño. Claudia Danani
diferentes contextos históricos. (2006) en su análisis respecto de trabajo social dice
que la autonomía se encuentra en “la iniciativa, la
Es así que como la autonomía es siempre relati va posibilidad, la capacidad de definir los problemas y
también decimos que aquella noción de auto nomía de construir el objeto” (Danani: 2006: 192).20
definida como la capacidad de control de los Creemos necesario hacer una distinción analítica
aspectos técnicos de su propio trabajo que aparece entre la autonomía profesional y la autonomía de
en ciertos enfoques de los estudios de las los profesionales entendiendo su mutua interde
profesiones, es siempre eventual. A decir de pendencia. En efecto, si bien los decires y haceres de
González Leandri (2012) la autonomía de las los profesionales van constituyendo esa práctica
profesiones es un producto del proceso político y especializada que denominamos trabajo social, al
lejos de verse reducida por la intervención gu momento de ser reconocida como tal (como pro
bernamental es un producto de la gobernabilidad fesión autorizada) se produce un relativo despe gue
que es un núcleo sustantivo del estado; si bien la adquiriendo una autonomía que se diferencia de la
autonomía profesional depende del apoyo o de la de los profesionales, siempre hablando en términos
intervención del estado, también el propio estado relativos, que obviamente no queda es tanca, sino
depende de la independencia de las profesiones que seguirá redefiniendo sus contornos a partir de
para asegurar su capacidad y legitimar sus políti cas la práctica de sus agentes. Los profesio nales a su
existiendo entonces una interdependencia de vez, según coyunturas y espacios, po drán estar más
estructuras “que evolucionan como el resultado o menos constreñidos no sólo por las condiciones
combinado de estrategias ocupacionales, políti cas o políticas y/o institucionales sino también por la
programas gubernamentales y cambios en la propia construcción que se fue ha ciendo de la
opinión pública” (González Leandri, 2012). profesión, por lo que pesa sobre no sotros las
diferentes concepciones que se fueron inscribiendo
En trabajo social el tema ha sido tomado por algu en cada lugar sobre trabajo social. Como bien dice
nos autores, entre ellos Nora Aquín para quien la Heler “el profesional se construye socialmente
relativa autonomía con que cuentan los trabajado res socializándose en su propia profesión por lo que su
sociales deriva de la particularidad de sus fun ciones, ocupación se constituye en un cam po profesional”
del vínculo que establece con las institucio nes u (2001), y en este sentido los alcan ces de toda
organizaciones, como así también su poder de autonomía necesita ser comprendida desde una
decisión en la definición de sus actividades y en las lectura histórica y contextualizada. Es desde esas
intervenciones que puedan desarrollar con los lecturas en que vamos a lograr dilucidar la iniciativa,
sujetos destinatarios de sus acciones (Aquin, 2012, la posibilidad, la capacidad de definir los problemas
s/n). Por su parte, Mario Heler (2001) ha consi y de construir el objeto de la que habla Danani y
derado que la mayor o menor autonomía de los entonces podremos dar cuenta de las condiciones
trabajadores sociales es producto de relaciones de de la autonomía -siempre relativa de trabajo social.
fuerza que se fueron estableciendo en el proceso de
profesionalización y que han definido la estruc tura Problemas del campo: análisis
del campo específico, siendo interiorizada por los teóricos, epistemológicos y políticos
Hemos intentado dar cuenta de ciertas posicio nes etapa que la disciplina debería atravesar como
con relación a algunas dificultades que según forma de evolución para llegar a una unificación.
nuestra perspectiva obturan la consolidación del Lejos de eso apostamos por una consolidación que
campo. Una vez más expresamos que al hablar de dé lugar a diferentes proyectos profesiona
consolidación no estamos haciendo referencia a una les que pugnen legítimamente por la hegemonía,

20. Claudia Danani realiza un planteo muy sugerente al problematizar la relación autonomía y politización en trabajo social desde la
perspectiva que Bourdieu le otorga al campo científico, en particular al de las ciencias sociales (Danani: 2006), aspecto que
retomaremos.
82 Año 5 - Nro. 9 - Revista “Debate Público. Reflexión de Trabajo Social” - Artículos centrales

sin que esto signifique la exclusión autoritaria de la Ben Plotkin y Zimmermanncomp. (2012) Los sa
diferencia. Para ello la apelación a la forma ción beres Del Estado. Buenos Aires, Editorial. ED
teórica y epistemológica es indispensable en tanto HASA.
esdesde allí quese podrán lograr estrategias políticas
adecuadas. No olvidemos que la solidez disciplinar Bianchi, A. (2007). “Estado y sociedad civil en Gram sci”
siempre dará lugar a las mejores res puestas para las en Revista Herramienta, N° 34, Buenos Aires.
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cie-dad-ci-vil-en-grams-ci, [consulta: 04 de
Hasta aquí examinamos trabajo social desde el
octubre de 2012]
punto de vista de sus características genera les y en
ellas las inclinaciones epistemológicas para concebir
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