Ética Ministerial: Fundamentos y Principios
Ética Ministerial: Fundamentos y Principios
¿ Por qué hablar de ética ministerial? Porque hace falta, y con urgencia. Es la única
manera de retornar al cauce apropiado del desempeño eficaz de hombres y mujeres
que anhelan servir a Dios en la extensión de su Reino. De paso, permitirá afianzar de
nuevo la credibilidad que se ha ido perdiendo, progresivamente, de acuerdo con múltiples
sondeos de opinión en todo el mundo.
Ahora, es necesario dejar sentado que no hay algo así como una ética profesional, otra para
el hogar, otra para el ejercicio en el liderazgo y, una ética distinta para el ministerio. En
absoluto. La ética es una y aplica en todas las áreas del actuar cotidiano.
“La ética, o filosofía moral, es la rama de la filosofía que estudia la conducta humana, lo
correcto y lo incorrecto, lo bueno y lo malo, la moral, el buen vivir,6 la virtud, la felicidad
y el deber. La ética contemporánea se suele dividir en tres ramas o niveles: la metaética
estudia el origen, naturaleza y significado de los conceptos éticos, la ética normativa busca
normas o estándares para regular la conducta humana, y la ética aplicada examina
controversias éticas específicas.
Ética y moral son conceptos muy relacionados que a veces se usan como sinónimos, pero
tradicionalmente se diferencian en que la ética es la disciplina académica que estudia la
moral. La ética no inventa los problemas morales, sino que reflexiona sobre ellos. Las
acciones relevantes para la ética son las acciones morales, que son aquellas realizadas de
manera libre, ya sean privadas, interpersonales o políticas. La ética no se limita a
observar y describir esas acciones, sino que busca determinar si son buenas o malas,
emitir juicio sobre ellas y así ayudar a encauzar la conducta humana.” (Definición del
Portal Wikipedia)
Al hacer esta breve apreciación, podemos comprender el por qué de la molestia que asiste a
sinnúmero de personas al comprobar que toman fuerza la deshonestidad y la falta de
compromiso. Estos elementos no hacen otra cosa que alimentar la desconfianza.
EL ORÍGEN PARA LA FALTA DE ÉTICA
La sociedad reclama ética para el ejercicio del liderazgo en todos los ámbitos,
principalmente en el campo ministerial. Y su reclamación obedece a que ha sido
desdibujada con el paso del tiempo.
Cuando la moral pasa a ocupar un segundo plano en la vida de las personas, el camino más
fácil es tomar decisiones equivocadas en todos los escenarios de la vida. Esos equívocos se
deben a que el individuo se inclina por aquello que le resulta más conveniente a sus
intereses. Esa es la razón principal para encontrar a quienes actúan con ventaja, procurando
ganar aún a costa de pasar por encima de los demás. (Jueces 13:1-16:31), (2 Samuel 11:1-
27) (Genesis 25:29-34) (Hechos 7:57-8:1)
La Biblia abunda en pasajes que hacen alusión a hombres y mujeres que evidenciaron un
comportamiento ético y, por tanto, justo. Un ejemplo lo encontramos en el patriarca Job;
“Hubo un varón en tierra de Hus, llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, y
temeroso de Dios, y apartado del mal. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes?
Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. Y Jehová
dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la
tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?” (Job 1: 1, 7 | RV 60)
En ese orden de ideas, aquél que no es justo, procura ganar y obtener siempre lo mejor, a
cualquier costo. Conforme gobierna la falta de justicia en las diferentes esferas,
comprobamos que ese fundamento, la justicia, se convierte en un artículo de lujo, escaso y
muy costoso.
Dos autores bíblicos, Fletcher y otros, han sido citados como exponentes de la Ética
Situacional. Sin embargo, su enfoque es cuestionable. Fletcher basó su modelo en la
afirmación de 1 Juan 4:8 (“Dios es Amor”), pero omitió la importancia de guardar los
mandamientos de Dios (1 Juan 5:3). La Biblia enseña que el amor a Dios se manifiesta en
la obediencia a sus mandamientos, no en la supresión de ellos. Además, la naturaleza
pecaminosa del ser humano (Romanos 3:23) y la necesidad de regulaciones éticas en la
Biblia (Levítico, Nueva Alianza) contradicen la idea de que los individuos pueden actuar en
amor sin considerar normas y principios éticos universales.
La Palabra de Dios.
1.- Procure definir en sus propios términos, qué entiende por justicia:
2.- ¿Por qué considera que debemos retomar la ética en la sociedad?
3.- Mencione al menos tres principios éticos que, desde su perspectiva, deben acompañar a
un hombre o mujer de Dios:
4.- Lea el capítulo 1 del libro de Job. ¿Podría describir algunos principios éticos que
constituían un distintivo en la vida del patriarca?
A
pesar de los signos desalentadores de nuestros tiempos, hay un vivo interés por
recobrar los fundamentos morales que constituyen un basamento de gran
significación en la ética. Se Ha redescubierto su importancia para legarle anuestros
hijos y nietos, un mundo distinto.
En esa dirección los ministros cristianos han tomado nota y enfatizado en un conocido
pasaje de las Escrituras:
“Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jehová.
Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan; pues
no hacen iniquidad los que andan en sus caminos.” (Salmo 119:1-3 | RV 60)
La integridad y la verdad como principios rectores de nuestro desenvolvimiento, han vuelto
a cobrar fuerza en la agenda pública. Eso, por supuesto, resulta alentador.
El autor cristiano, John C. Maxwell anota lo siguiente:
“Es bueno saber que existe un deseo para cambiar con respecto a la ética de nuestra
cultura. La mala noticia es que la mayoría de la gente no sabe cómo hacer esa transición.”
Es allí donde el líder cristiano juega un papel trascendental. ¿Por qué motivo? Porque
estamos llamados a impulsar el cambio que está necesitando la sociedad. Insistimos: la
ética es solo una, pero cuando la ética es promovida desde el ámbito cristiano, se producen
cambios en todos los niveles.
REVISAR HACIA DÓNDE VAMOS
Frente a este panorama, no podemos desconocer otro escenario: el avance en el
afianzamiento de la ética, incluso en la iglesia, no ha sido tan significativo como
esperaríamos. Sencillamente, no estamos ganando la batalla. Esta realidad demanda de cada
uno de nosotros:
a.- ____________________________________
b.- ____________________________________
c.- ____________________________________
d.- ____________________________________
e.- ____________________________________
Observe estos cinco pilares. Usted y yo podemos asumirlos y mantenerlos vivos en todo lo
que pensamos y hacemos, con lo cual nos convertimos en dinamizadores de grandes
transformaciones. En pocas palabras, promotores de una ética apropiada en cada
circunstancia.
TRES FUNDAMENTOS PARA APLICAR CORRECTIVOS
¿Cuál es la salida al laberinto? Se orienta en cuatro direcciones:
1.-_________________________el camino. Revisar dónde hemos fallado y qué podemos
hacer en lo sucesivo.
2.-_________________________nuestra forma de pensar para actuar distinto. El único
camino viable a corto y mediano plazo, es redireccionar lo que estamos haciendo como
sociedad y, en nuestro caso, como parte de ese tejido social.
Cabe aquí recordar al apóstol Pablo cuando escribe:
“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros
cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os
conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro
entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y
perfecta.” (Romanos 12: 1. 2 | RV 60)
Por favor, tome nota: “No conformarnos a este siglo” está íntimamente ligado al propósito
de caminar en una dirección distinta a la que hoy gobierna la cultura y el accionar de la
mayoría de las personas sin principios ni valores.
3.-______________________________la participación de todos. Hasta tanto haya un
compromiso generalizado en la sociedad, comenzando por nosotros como hombres y
mujeres al servicio del Reino de Dios, difícilmente podremos avanzar. Sobre esa base, es
esencial que, a la decisión de retomar la ética, sumemos la perseverancia. Esto será posible
si dependemos de Dios.
4.-______________________________los principios y valores. La fundamentación en
principios y valores a partir de la Palabra de Dios ha probado su validez, importancia y
eficacia. Ha sido así por largos años.
Bajo la inspiración de Dios, el rey David escribió:
“Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que
anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón. El que no calumnia
con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino.
Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, pero honra a los que temen a Jehová. El que,
aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; quien su dinero no dio a usura, ni contra
el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás.” (Salmo 15: 1-
5 | RV 60)
Le invitamos a leer este pasaje cuantas veces sea necesario. Comprobará que sintetiza un
Manual de Ética. Con base en estos fundamentos que contiene el texto, se podría imprimir
una transformación significativa en nuestra sociedad.
ESTAMOS A TIEMPO
Aun cuando el panorama delante de nosotros luzca ensombrecido, todavía hay esperanza.
Estamos a tiempo.
La ética puede impulsar el giro que necesitamos en el curso de la historia de la sociedad
donde ejercemos influencia, incluyendo el secular y eclesial.
5.- ¿Qué principios éticos, aprendidos en el texto, puede aplicar a su vida diaria?
Mirémoslo desde una perspectiva práctica: hay una responsabilidad social y, por supuesto,
con Dios.
El estándar planteado por el apóstol era muy alto, hasta tal punto de ponerse asimismo
como ejemplo. ¿Podríamos nosotros plantear lo mismo?
En el caso de la ética ministerial, el teólogo Roberto Noriega, plantea los principios éticos
en el desenvolvimiento:
“…busca determinar las exigencias éticas irrenunciables por parte de los profesionales,
y exigibles por parte de quienes solicitan sus servicios… es la propia persona la que
asume dichas exigencias, aunque vengan determinadas por el grupo profesional al que
se pertenece.”
Quien sirve a Dios no se separa del mundo. Una cosa es que no viva conforme a los
rudimentos de la sociedad que habita, y otra bien distinta que se aísle adrede del tejo social
sobre el cual está llamando a ejercer influencia.
Cuando se trabaja en la extensión del Reino de Dios, cualquiera sea el ministerio, debe
haber una estrecha coherencia entre lo que se predica y lo que se vivencia. Esa amalgama
es la que permite impactar el entorno en donde se ejerce eclesialmente.
¿Un ejemplo? Cuando categorizamos de manera arbitraria y acomodada los pecados graves
diferenciándolos de los que consideramos pecados leves. Dejamos de lado una realidad:
pecado es pecado.
OBRAR APROPIADAMENTE
• ¿Qué debo mejorar cada día para hacer las cosas bien?
“En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de
día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó
apóstoles: a Simón, a quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan,
Felipe y Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote, Judas
hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor.” (Lucas 6: 12-16 | RV
60)
Ahora bien, el trato de Dios es individual. Trata con cada uno conforma a las circunstancias
(Cf. Lucas 5: 1-11; 27-32). Cada quien decidió. El Supremo Hacedor no obligó a ninguno.
Cuando alguien ha sido llamado por Dios para cumplir una misión específica, hay por lo
menos tres fundamentos que dan solidez a su desenvolvimiento:
a.___________________________________
___________________________________
b.- __________________________________
c.- __________________________________
Una ilustración para estos principios lo encontramos en la escena cuando Dios llama a
Abraham (Lea Génesis 12: 1-5). Él estaba en la comodidad de su territorio, junto a su
familia. Tenía solidez económica y reconocimiento social.
El__________________________________y __________________________________
del hombre, se conjugan en un factor muy importante que
llamamos_______________________________Ahora bien, con el paso del tiempo se ha
identificado la______________________________con la__________________________
y ésta, a su vez, con una _______________________________.
Hoy día y con la facilidad de preparación académica, muchos de quienes sirven a Dios en la
extensión del Reino, se da más prelación a los procesos formativos que a la intimidad con
Aquél que nos llamó. ¡Tremendo error! Lo uno debe ir de la mano con lo otro.
Puede que tengamos mucha teología (lo cual es bueno, sin duda), pero si no nos
comunicamos de manera permanente con Aquél a quien servimos, perderemos toda la
eficacia en cuanto hagamos, por muy meritorio que parezca.
El teólogo español Roberto Noriega, anota algo que reviste singular importancia:
Debemos recordar siempre que quien sirve en el Reino de Dios, es distinto de los demás ya
que su trabajo no se rige tanto por los principios seculares como por aquellos basamentos
que están contenidos en la Palabra de Dios, que es la brújula principal que guía su norte.
De acuerdo con la persona que se es, el servidor de Cristo actúa en el ejercicio del
ministerio al que ha sido llamado. El carácter es lo que les da coherencia a las acciones
orientadas en una dirección moral. Tiene que ver con los hábitos y actitudes enraizadas en
el corazón. El carácter determina el grado de influencia del servidor.
¿Se puede modificar el carácter? Por supuesto que sí. Es posible y debemos hacerlo cuando
descubrimos que hay una enorme distancia entre lo que enseñamos y lo que hacemos.
La transformación, con ayuda de Dios, se va adquiriendo y modulando progresivamente en
las actuaciones de cada día. Lo incorpora a las decisiones éticas de su desempeño
ministerial.
Lea el pasaje de Lucas 5:1-11. A partir del análisis cuidadoso del pasaje, vamos a descubrir
y aplicar enseñanzas prácticas, íntimamente relacionadas con la fundamentación ética:
1.- ¿Qué estaban haciendo los pescadores? ¿En qué consistía su rutina diaria? (Versículos
1, 2)
2.- ¿Qué hace el Señor Jesús con las herramientas que encuentra a mano? (Versículo 3)
3.- ¿Por qué pidió el Señor Jesús a Pedro que se adentraran en el mar y echaran las redes
para pescar? (Versículos 4, 5)
4.- ¿Cuál es uno de los factores determinantes para que ocurran milagros en nuestras vidas
y en la de quienes nos rodean, comenzando por el entorno familiar? (Versículo 6)
6.- ¿Cuál debería ser la actitud del hombre cuando descubre y reconoce la grandeza de
Dios? (Versículo 8)
7.- ¿Qué les prometió el Señor Jesús a los rústicos pescadores a cambio de que lo
siguieran? (Versículos 9, 10)
8.- ¿Qué hicieron los pescadores al llegar a tierra? ¿Haría usted lo mismo? (Versículo 11)
L as tentaciones que buscan sacarnos del camino o, al menos, ponernos trampas para
que podamos servir a Dios con excelencia, siempre estarán delante de nosotros. No
podemos ser ajenos a esta realidad. Ahora bien, hay cinco enemigos del ministerio
al que pueden sucumbir los hombres y mujeres que sirven en la extensión del Reino de
Dios:
1.- _____________________________________
2.- _____________________________________
3.- ____________________________________
4.- _____________________________________
5.- _____________________________________
Cuando se cometen errores, esos errores empañan algo trascendente y valioso como es la
proclamación de las Buenas Nuevas.
“Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le
fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo
profundo del mar.” (Mateo 18: 6 | RV 60)
Entonces, ¿quién o qué determinan lo correcto para el ejercicio ministerial? Nuestra brújula
es la Palabra de Dios. En el siglo VIII a.C., el profeta escribió una palabra que cobra
vigencia en nuestro tiempo:
“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente
hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.” (Miqueas 6: 8 | RV 60)
En el pasaje encontramos tres elementos que, de acuerdo con el texto, revisten singular
importancia delante del Señor. ¿Podría describir cuál o cuáles de estos componentes
aplica a su vida ministerial?
Cuando un servidor de Cristo –sea hombre o mujer—aún se mueve bajo los parámetros del
mundo, es necesario que someta el corazón a Dios para que Él ministre su vida y obre la
transformación que necesita.
EL VERDADERO ENEMIGO MORA CON NOSOTROS
Con frecuencia atribuimos a satanás lo malo que nos pasa. Las tentaciones, los errores y los
fracasos. Ahora, no dudamos que el enemigo es justamente eso: el adversario, pero
pasamos por alto un enemigo peligroso y es el yo, aquel que mora dentro de nosotros.
En ocasiones y hasta tanto nos rindamos a Cristo, resulta difícil de controlar y de vencer
pues anida en la mente, en nuestra propia naturaleza habituada al pecado y a movernos a
kilómetros de distancia de los caminos de Dios.
Probablemente dirá usted: “Si he sido llamado a servir a Dios, ¿cómo es que sigo librando
esas batallas?” Esa lucha entre las dos naturalezas está presente siempre, aún en los hijos
de Dios (Cf. Gálatas 5:17; Romanos 6:21; 8:6).
Sea cual fuere nuestra posición a nivel ministerial, debemos tomar nota de este hecho
inocultable. Es necesario reconocer que estamos muertos y crucificados juntamente con el
Señor (Cf. Romanos 6:11; Gálatas 2:20)
La palabra de Dios nos dice que tenemos que hacer morir lo terrenal (Colosenses 3:5), es
decir lo carnal en nosotros, pero no en el sentido de mortificación del cuerpo como muchos
lo hicieron por años, es decir, martirizar el cuerpo con azotes, con golpes, con sacrificios,
sino por medio del Espíritu Santo de Dios para hacer que fenezca lo terrenal en nosotros. Es
necesario ser llenos cada día de la presencia del Espíritu Santo (Cf. Efesios 5:18)
Como hombre o mujer llamado al ministerio cristiano, debe atesorar en su corazón que se
trata de un proceso de hacer morir lo terrenal en nosotros; algo que la palabra de Dios llama
“Santificación” (Cf. 1 Tesalonicenses 4:3)
Sabemos que el pecado mora en nosotros y cada día de nuestra vida tendremos una lucha
entre nuestra naturaleza carnal y nuestra naturaleza espiritual, pero nos asiste la certeza de
que nuestro Dios, que comenzó la buena obra en nosotros, la perfeccionará cada día hasta
que nos presentemos delante de él en la gloria eterna como leemos en Filipenses 1:6.
Viene aquí un interrogante poderoso. Y, decimos que poderoso y a la vez polémico, porque
hay quienes se afincan en la formación académica como en el requisito sin el cual no se
puede ejercer apropiadamente.
Desde esa perspectiva, se piensa que el ministro cristiano se hace. Pero, ¿por qué descartar
que se nace con ese llamamiento?
Son dos elementos que ponemos sobre la palestra para la discusión, por supuesto, y no
significa que el espacio de análisis ya este zanjado.
Secularmente se define una profesión como el nivel al que llega una persona que ha
adquirido formación, ha desarrollado habilidades y posee los conocimientos necesarios para
su aplicación práctica en su campo de acción.
Desde otra mirada, la vocación está ligada al principio de la fe afianzado con las
convicciones.
Se puede tener una comprensión de su alcance a partir de las Escrituras (Cf. Isaías 6:8,
Jeremías 1: 4, 5; Juan 3: 1.3; 1 Pedro 5: 2, 3)
La vocación, no lo olvidemos, responde a un llamamiento que, representa, su distintivo
principal.
1.- Es un ____________________________________
2.- Deja de lado ______________________________
3.- Es _____________________________________
4.- Quien tiene vocación, sirve a _______________________ y a
los________________________
.
5.- Quien es llamado ___________________________
6.- Demanda _________________________________
7.- Implica ____________________________________
¿Podría describir cuáles de estas características le asisten como hombre o mujer llamado a
servir en el Reino de Dios?
1.- Sexo 2.- Fama 3.- Dinero 4.- Poder 5.- Envidia
EL VERDADERO ENEMIGO MORA CON NOSOTROS
1.- Débil 2.- No mora el bien 3.- Piensa 4.- Enemistad contra Dios 5.- Heredar 6.- Vanidad
CARACTERÍSTICAS DE LA VOCACIÓN MINISTERIAL
1.- Servicio a la comunidad 2.- Intereses personales 3.- Voluntaria 4.- Dios, hombres
5.- Representa a Dios 6.- Compromiso 7.- Consagración
Tema 5: Ética y testimonio de vida
Q uien sirve a Dios debe tomar decisiones responsables ya que toda acción tiene sus
consecuencias y, por supuesto, cuando esas decisiones involucran la extensión del
Reino de Dios. Tenga presente que, como dirigente espiritual, usted ejerce un
ministerio que toma como modelo la vida y ministerio terrenal del Señor Jesucristo.
Cada vez que miramos con detenimiento el ejercicio ministerial, por su grado de influencia,
comprendemos la trascendencia de dos elementos fundamentales:
1.- La _________________________________________
2.- Los_________________________________________que transfiere.
¿Por qué motivo afirmamos lo anterior? Porque de la mano con transmitir las pautas
bíblicas que se nos han trazado para mejorar la vida en todas las áreas, está el hecho de la
fundamentación ética con la que interactuamos con los demás y que ellos perciben.
Hay un pasaje que le invitamos a leer con detenimiento. Se encuentra en Mateo 26:69-75.
Es la famosa escena en el que Pedro negó a Jesús.
¿Por qué viene el asunto a colación? Porque aun cuando no lo quiera, algo en Pedro
evidenciaba que era un seguidor del Maestro. El gran error, por supuesto, fue la negación
de nuestro Salvador.
Lo que hizo, echó al traste con su testimonio de vida y, de la mano con eso, los principios
éticos que debían asistirle.
Ahora surge un interrogante: Para guardar nuestro testimonio de visa y basamento ético,
¿debería haber un código especial sobre el cual afianzarnos? Por cierto que no ya que para
esto tenemos la Biblia, que es nuestra brújula de navegación en el desenvolvimiento
ministerial.
Cuando las personas alrededor se percatan de que alguien vive lo que predica y, además,
persevera en ese objetivo, deja de lado los prejuicios y barreras que levanta con facilidad y,
con mayores probabilidades, tiende puentes de diálogo.
EXCELENCIA EN EL TESTIMONIO DE VIDA
Cuando alcanzamos una amplia comprensión del grado de influencia que desarrollamos
mediante el ejercicio ministerial, orientamos la visión hacia la excelencia en nuestro
testimonio de vida que va de la mano con la ética.
Eso es precisamente lo que nos distingue de quien simplemente basa su labor y ministerio
respaldado por un título y conocimientos académicos. Lo que debe primar es la vivencia.
Le invitamos a leer las siguientes citas bíblicas y, a continuación, anotar las características
que deben rodear a un sacerdote de acuerdo con el Antiguo Testamento:
Por favor, tome nota que servir a Dios en la antigüedad era una labor de especial cuidado.
De hecho, fundamentaban su vida moral a partir de una profunda experiencia y relación con
Dios.
Hombres que marcaron la historia de la humanidad pueden ser citados con la certeza de que
caminaron alrededor de la intimidad con Dios, así como principios y valores: Samuel,
Esdras, Nehemías y David.
Ahora bien, ¿cometieron errores? Por supuesto. De hecho, todos incurrimos en ellos. La
gran diferencia estriba en que, como en el caso de David, reconocemos los yerros y, como
él, nos arrepentimos (Cf. Salmo 51)
En el Nuevo Testamento encontramos que el Señor Jesús llamó a hombres sin mayores
conocimientos religiosos para ser sus discípulos, testigos y colaboradores (Cf. Mateo 10: 8)
Se trataba de una tarea que demandaba una conjunción de buen testimonio, compromiso y
ética. No es el algo nuevo que estos elementos estén íntimamente ligados.
UN DESENVOLVIMIENTO NECESARIO
Tenemos en derredor nuestro muchos testigos. Todos están atentos a lo que hacemos. Si
estamos en el centro mismo de la voluntad de Dios, quienes nos aprecian exaltarán al
Padre. Si nos movemos en la frontera de la mundanalidad, desprestigiamos el ministerio.
Somos por naturaleza ministros de una nueva alianza (2 Corintios 3: 6), y debemos honrar
la posición que se nos ha encomendado.
Moverse en esa dirección les daba autoridad para hablar en el Nombre del Señor. Nuestra
vida encarna una doble condición:
Como ministros del Reino, nos asiste la condición de servidores, pero, al ser seguidores de
Jesús, hacemos lo que Él nos enseña.
L os cuatro evangelios definen las pautas sobre las que debe caminar un discípulo de
Señor Jesús que ejerce una tarea ministerial. Todo cuanto enseñó nuestro amado
Salvador está rodeado de fundamentación ética. De ahí que es la brújula que nos
define el norte a seguir.
Esos principios no han cambiado. Perviven en el tiempo. Tienen asidero bíblico y, como
tal, debemos acatarlos.
Le invitamos a leer Romanos 12. 1-13 y 1 Corintios 12: 1-11. ¿Qué revelación tienen
estas enseñanzas del apóstol Pablo respecto a ministerio cristiano?
¿Qué principios éticos resaltaría? Precisamente el apóstol Pablo, quien fue utilizado
poderosamente por el Señor como lo describe el Nuevo Testamento, no creyó jamás que
estaba por encima de nadie, sino que se consideraba a sí mismo un embajador de Cristo
(Lea 2 Corintios 5: 20). De él aprendemos que el ministerio no es solamente de carácter
espiritual, sino que involucra activamente el servicio integral a la comunidad.
LA SANTIDAD DE VIDA
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
Lo ideal es que, con ayuda de Dios, podamos llegar al nivel en el que pongamos de
presente nuestra vida como una carta abierta, delante del Señor y del sinnúmero de
personas que nos rodean.
Una vez más giramos en torno al testimonio de vida que, durante este Curso, resaltaremos,
es muy importante.
Ahora, llegar a ese punto solo es posible cuando nuestra vida depende enteramente de Dos,
de Su Espíritu Santo, obrando poderosamente en cada parte de nuestro ser.
Si hablamos de la estrecha relación que hay entre la santidad y la ética como distintivos de
quien sirve al Señor Jesucristo, es necesario que tengamos en cuenta algunos valores
humanos que marcan la diferencia:
1.-_____________________________________________
2.-_____________________________________________
3.-_____________________________________________
4.-_____________________________________________
5.-_____________________________________________
6.-_____________________________________________
7.-_____________________________________________
A estos elementos debemos sumar la progresiva madurez que debe adquirir el ministro
cristiano. Es un proceso y, como tal, no podemos ni debemos esperar que se produzca de la
noche a la mañana.
Ahora bien, se avanza en la medida en que desarrollamos intimidad con Dios. Es una
realidad que no podemos perder de vista.
Así mismo, debe ir acompañado de unas condiciones morales objetivas y evidentes que
determinan su desarrollo y desenvolvimiento, que no comulga con la relatividad moral—
que es amiga del mal testimonio--, ni con la mundanalidad.
Aquí cabe recabar en algo: no es la sociedad la que debe impactar el ministerio cristiano,
sino el ministerio cristiano el que debe impactar a la sociedad. Eso lo vamos a alcanzar con
una plena dependencia del Señor Jesucristo y sumando santidad a nuestra fundamentación
ética.
1.- Espiritualidad 2.- Oración 3.- Sujeción 4.- Proclamación 5.- Desprendimiento
6.- Requisitos 7.- Cruz 8.- Autoridad 9.- Espíritu Santo
VALORES DEL SERVIDOR DE CRISTO
1.- Humildad 2.- Obediencia 3.- Sencillez 4.- Bondad 5.- Sinceridad 6.- Perseverancia
7.- Fortaleza del alma
Tema 7: Aplique principios éticos, la Regla de Oro
“Las personas dicen que desean integridad, pero al mismo tiempo, irónicamente, los
estudios indican que la mayoría de la gente no siempre actúa con la integridad que
espera de los demás. La misma persona que hace trampa en sus impuestos o roba
implementos de oficina, desea honestidad e integridad de la corporación de la cual ha
comprado acciones, de los políticos que los gobiernan y de los clientes con quienes
negocia en su propia empresa.”
Este escepticismo que ha ido cobrando fuerza, es común en nuestro actuar, en la vida
familiar, el ámbito laboral y, aún, en la propia iglesia.
"Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes;
porque en eso se resumen la ley y los profetas."(Mateo 7: 12| Versión Popular)
Después de leer este pasaje bíblico, ¿considera que está aplicando los fundamentos éticos
que espera ver reflejados en otras personas?
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
Cuando se torna un fundamento de la sociedad, resulta más fácil tomar decisiones éticas en
nuestra vida, familia y desenvolvimiento ministerial.
LA ´ÉTICA ES MUY VALIOSA
Si bien es cierto recobrar los principios éticos demanda un enorme costo, es igualmente
cierto que vale la pena el esfuerzo y la perseverancia porque la ética es muy valiosa. Los
resultados a la postre
resultan_______________________________y___________________________________
El Centro de Recursos Éticos de los Estados Unidos, una institución muy respetada y con
reconocimiento mundial, ha compartido estudios según los cuales las compañías que
generan mayor rentabilidad, son aquellas que se enfocan en hacer lo correcto. Igual,
quienes ejercen mayor influencia en su condición de líderes.
1.- _____________________________________
2.- _______________________________________
3.- _______________________________________
Obras sin ética desencadena consecuencias, muchas de ellas lamentables. Tan solo piense:
¿Ha conocido a alguien que viva de atajos, ventajismo y trampas, y que haya terminado
bien? Por cierto, que no.
Le invitamos a leer el texto de Proverbios 4: 18-27. ¿Qué principios podría relacionar para
quien desea aplicar la ética a su vida cotidiana?
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
Edificar sobre el carácter moral como fundamento de vida tiene aplicación en cualquier
escenario en el que deseemos experimentar crecimiento.
Ahora bien, cuando piensa en ética, ¿su reacción es positiva o negativa? ¿Piensa que
alguien puede ser ético y aun así obtener lo mejor de la vida?
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
¿Le resulta complicado aplicar los principios éticos en su desempeño diario? Si es así,
explique los motivos:
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
LA ÉTICA ES LA REGLA DE ORO
LA ÉTICA ES VALIOSA
- Satisfactorios y enriquecedores 1.- Determinación 2.- Convicción 3.- Perseverancia
LA ÉTICA ES LA REGLA DE ORO
- Regla de oro 1.- Necesidad 2.- Entender 3.- Gana-gana 4.- Orienta, Dirección
5.- Funciona 6.- Cambia 7.- Edifica
.
Tema 8: Cinco pilares de la ética personal
U
na formación moral sólida empodera a las personas y las afianza para, en el
presente y en el futuro, tomar decisiones con fundamentación ética. Lo que ocurre
hoy día es que se ha ido desdibujando la importancia de este tipo de formación
que ejerce una poderosa influencia en las personas de nuestro entorno y en la sociedad en
general.
Todas las personas, indistintamente de su país, raza, cultura, concepción política o
religiosa, tienen varias características en común que serán objeto de estudio en esta
Lección. Esas características están relacionadas con el trato que deseamos recibir, y que
está íntimamente relacionado con el trato que damos a otras personas y que tiene los
siguientes pilares:
1.- Toda persona desea ser________________________________ .
Un rasgo común de todo individuo es el anhelo de ser aceptado tal como es. El estímulo es
oxígeno para el alma. ¿Y por qué valoración? Por una razón esencial: Porque se trata de
seres humanos.
2.- Toda persona desea ser_______________________________ .
De la mano con la valoración está la apreciación. Es un reconocimiento a lo que cada uno
puede hacer. Eleva dos aspectos: la autoestima y la autoconfianza. Le permite tomar
conciencia de que quienes están en su entorno, reconocen el esfuerzo.
3.- Toda persona desea saber que le tienen______________________________ .
La confianza es la clave del liderazgo. Fundamenta las buenas relaciones. Se ha
comprobado que, por ejemplo, aquellas personas en quienes se confía, bien sea en el ámbito
laboral o eclesial:
• Son más productivas
• Mantienen la integridad
• Se enfocan en metas comunes
• Tienden a dejar de lado los intereses personales
• Se esfuerzan por hacer lo correcto
• Escuchan a los demás
• Guardan la confidencialidad
E
l tipo de formación que recibimos sirve de base para experimentar una vida de
integridad cimentada en principios éticos. Quien no fue formado bajo esos
basamentos, difícilmente los asumirá en su desenvolvimiento cotidiano. Reflejara
lo que aprendió desde la niñez.
¿Qué hacer? Reprogramar sus pensamientos y actitudes en consonancia con las pautas que,
como recordaremos, no son novedosas, sino por el contrario, están contenidas en las
Escrituras desde la antigüedad.
El proceso lo explicó el apóstol Pablo de una manera muy sencilla:
“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros
cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os
conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro
entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y
perfecta.” (Romanos 12: 1, 2 | RV 60)
El carácter está ligado a un trabajo diligente, disposición y perseverancia.
UNA APROXIMACIÓN A QUÉ ES EL CARÁCTER
Definir el carácter no es fácil, como tampoco lo será definir otros aspectos de la vida como
la felicidad, la esperanza o, incluso, el amor.
En ese orden de ideas, podemos decir que el carácter de una persona es la manera en la que
reacciona habitualmente frente a una situación. Es también la forma de expresar esta
manera de reaccionar, señalando que se posee tal o cual perfil, característica o inclinación.
¿Cómo llegar a tener un carácter como el de nuestro Salvador Jesucristo? Encontramos
luces cuando hacemos una lectura cuidadosa de los cuatro evangelios. Lo ideal es tomar
nota de ellas y vivenciarlas. Al hacerlo, descubrimos que debe producirse en nosotros una
transformación que nos lleve a la creatividad, flexibilidad, actitud vigilante, decisión fe, la
amabilidad, la paciencia, el amor y la gratitud, entre otros.
Obviamente, aun cuando avancemos en afianzar el carácter de Cristo, no seremos perfectos
porque libramos una batalla constante con la naturaleza humana. Solo el poder del Espíritu
Santo puede cambiarnos en consonancia con la voluntad del Padre, sin desconocer—por
supuesto—que somos salvos no por las buenas obras, sino por gracia. El carácter cristiano
nos demanda que optemos, con plena conciencia, por dejarnos transformar por Él.
Le invitamos a leer Gálatas 5: 22, 23. ¿Qué relación encuentra usted entre los aspectos
descritos en ese pasaje y el carácter?
Cuando Dios trabaja en nuestro ser y, de hecho, se lo permitimos, cuando nos enfrentemos
a cualquier dilema, podremos superarlo exitosamente porque nuestro carácter está siendo
formado.
Ahora bien, amoldarse más a Cristo también supone cultivar ciertos atributos como son el
perdón, la generosidad, la humildad y la gratitud. Cuando a menudo se opta por perdonar,
ser generoso, humilde y agradecido, al poco tiempo uno acaba interiorizando esas
cualidades.
Se nos insta a tener corazones compasivos, bondad, humildad, mansedumbre, amabilidad,
paciencia y perdón; a pensar en todo lo que es puro, bello, digno de admiración, lo que
suponga virtud o merezca elogio; a ayudar a los necesitados, pues más bienaventurado es
dar que recibir; a tratar a los demás como queremos que nos traten a nosotros; a seguir la
justicia, la piedad, la fe, el amor, la constancia y la humildad; a cumplir con la palabra
empeñada;8 a ser moderados, respetables, sensatos, íntegros y bondadosos; a andar en
integridad, decir la verdad y cumplir lo prometido aunque salgamos perjudicados; a dar
ejemplo en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza; a ser prontos para
escuchar, y lentos para hablar y para enojarnos; a que nuestro amor brote de un corazón
limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera;13 a ser hospitalarios, amigos del bien,
sensatos, justos, santos y disciplinados; a ser generosos y dispuestos a compartir lo que
tenemos.
Por supuesto, no esperamos que florezcan espontáneamente. Estos principios de vida que
dan solidez al carácter, debemos irlos cultivando y perseverar en el tiempo.
De acuerdo con Colosenses 3:9-11, ¿qué proceso debe producirse en nosotros?
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Observe que, conforme tomamos conciencia de las implicaciones del carácter de Cristo,
debemos desechar los malos hábitos y sustituirlos por buenos. Obviamente no es tarea fácil,
pero de Su mano, podemos lograrlo.
¿Qué ocurre de acuerdo con Efesios 4:22-24 cuando nos sometemos a la soberanía y el
obrar de Cristo?
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EL CARÁCTER Y LA INDIVIDUALIDAD
La individualidad es un elemento intrínseco a la naturaleza humana, por lo que resulta
difícil sintetizar su enorme diversidad en categorías generales. Han sido muchos los
intentos por concebir un conjunto de rasgos que permitan bosquejar una clasificación de los
modos de sentir y actuar, con el fin de predecir el amplio abanico de expresiones posibles.
En este contexto surgen los conceptos de personalidad, carácter y temperamento.
Tengamos en cuenta que la personalidad es un patrón de pensamiento y conducta, que se
mantiene relativamente estable a lo largo de las diversas situaciones a las que nos
enfrentamos durante la vida.
Se trata de los aspectos elementales que dan forma a la individualidad. Asimismo, pueden
distinguirse rasgos cardinales, centrales y secundarios; en función de la saliencia de los
mismos en la vida cotidiana y de la frecuencia con la que se expresan en los contextos
interpersonales u otros.
Por otra parte, el temperamento y el carácter guardan una estrecha relación, a pesar de que
el primero es innato y el segundo es adquirido. Mientras que el temperamento procede de la
herencia y resulta muy difícil de modificar, el carácter es la expresión tangible del mismo,
la cual está sujeta a la interacción social y a la influencia de las experiencias de vida (siendo
susceptible de modificación).
Revisado lo anterior, podríamos distinguir los ocho tipos del carácter humano de la
siguiente manera:
1.- _______________________________________________
2.- _______________________________________________
3.- _______________________________________________
4.- _______________________________________________
5.- _______________________________________________
6.- _______________________________________________
7.- _______________________________________________
8.- _______________________________________________
No entramos en muchos detalles en cuanto a la definición de cada uno, porque es una tarea
que le queda pendiente para desarrollarla haciendo acopio de los recursos de Internet, en
caso de que quiera ampliar su horizonte de conocimientos.
VENTAJAS DE FORMAR EL CARÁCTER
Concluimos entonces que el carácter no nace con nosotros. Se construye. Ahora bien,
cuando se forma, experimentamos crecimiento y podemos tener un mayor grado de
influencia con las personas con las que interactuamos. También tiene una fuerte incidencia
en las decisiones que asumimos en la cotidianidad.
¿Por qué motivo? Porque está ligado a los siguientes elementos:
• Hacer lo correcto
• Desarrollar coherencia entre lo que decimos y hacemos
• Genera confianza
• Produce transformación
• Nos lleva siempre a nuevos niveles
Cuando nos asiste la convicción de que a través de la ética y el carácter estamos haciendo
lo apropiado, no debemos sentir vergüenza ni amilanarnos por las burlas o críticas.
¿QUÉ OCURRE CUANDO UNIMOS ÉTICA AL CARÁCTER?
Normalmente no se habla del asunto porque se considera que están intrínsecamente ligadas.
No obstante, vale la pena mencionar lo que ocurre:
• Las decisiones determinan nuestro comportamiento ético. No o son las
circunstancias como afirma la gran mayoría de personas.
• Las decisiones equivocadas dejan cicatrices. Cuando cometemos un error, marca
una impronta que desencadena consecuencias a corto, mediano y largo plazo.
• Las decisiones no deben obedecer a las presiones externas, particularmente de la
mundanalidad.
• Las decisiones apropiadas se mantienen en el tiempo.
• Las buenas decisiones toman como fundamento la integridad.
Visto lo anterior, debemos tener en cuenta que hay un principio que debe animarnos: “Si
hacemos lo correcto, seremos recompensados.”
Recuerde lo que enseña el apóstol Pablo en la Palabra:
"No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no
desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y
mayormente a los de la familia de la fe." (Gálatas 6:9- 11|RV 60)
Cuando se trata de decisiones éticas, será mucho más fácil cuando lo hacemos, ganamos la
confianza y fortalecemos la credibilidad de los demás. No pierda de vista jamás el hecho de
que la integridad nos permite actuar bajo un alto estándar que agrada a Dios.
1.- Nervioso 2.- Sentimental 3.- Colérico 4.- Apasionado 5.- Sanguíneo
6.- Flemático 7.- Amorfo 8.- Apático
Tema 10: Los enemigos de la ética
A
lo que estamos llamados quienes servimos a Dios es ha hacer éticamente lo
correcto, aun cuando es previsible que no siempre encontraremos eco o, quizá,
aceptación entre quienes nos rodean. Sin embargo, es lo correcto.
En medio de una sociedad sin propósitos ni valores, lo que esperan quienes nos rodean, es
que se recobren esas pautas de cara a que todo sea transparente. En pocas palabras, que se
haga lo debido en todos los casos.
¿Por qué ese anhelo? Porque se ha cruzado una delgada línea: dejar de hacer lo que es bien
visto delante de Dios y de la sociedad, para inclinarnos por nuestra conveniencia.
Este fenómeno se debe a varios factores que enumeraremos a continuación:
1.- La______________________________________
Si lo permitimos, la sociedad sin principios ni valores ejercerá presión para que se hagan las
cosas conforme satisface a la mayoría. Las consecuencias, por supuesto, serán desastrosas.
No podemos vivir de las apariencias. No lleva a ningún lado. Tampoco el tomar atajos ha
sido ni será jamás el camino más aconsejable.
Antes de tomar una decisión que comprometa su pensamiento y comportamiento ético,
pregúntese:
a.- ¿Estoy siendo emocionalmente imprudente?
b.- ¿Comprometo la verdad y la transparencia con lo que hago?
c.- Al tomar decisiones, ¿estoy tomando atajos inapropiados?
d.- Con lo que hago, ¿causo daño a otras personas o a la institución (puede se la
congregación) en la que sirvo?
e.- En caso de asumir compromisos, ¿estoy dispuesto a honrar la palabra?
f.- Si los demás quieren presionarme, ¿voy a ceder a sus estrategias?
g.- ¿Afecto la credibilidad?
Tenga presente que, como hombres y mujeres al servicio de la obra de Dios, debemos
rendirle cuentas y, por supuesto, a quienes nos rodean y con quienes interactuamos
diariamente. Es un compromiso muy grande.
Cuando interiorizamos esas pautas, nos servirán de brújula en nuestro desenvolvimiento
cotidiano.
¿ Qué determina que haya un servicio a Dios con altos estándares de ética en el
desenvolvimiento? En esencia algo que demanda nuestra sociedad. Se resume, en una
palabra: Integridad. Esa integridad es la que debe acompañar nuestros
pensamientos y acciones, con lo cual el desenvolvimiento tendrá la fuerza suficiente para
ejercer una poderosa influencia entre las personas en las que desarrollamos el trabajo.
Piense por un instante en la iglesia del primer siglo. Necesitaban quienes sirvieran en la
comunidad local de creyentes. Vamos al relato Escritural que, probablemente, sabemos de
memoria:
“En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los
griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la
distribución diaria. Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y
dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas.
Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del
Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros
persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. Agradó la propuesta a toda la
multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a
Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; a los
cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos. Y
crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente
en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.” (Hechos 6: 1- 7 | RV
60)
Los seguidores eran muchos. Lo deja claro el texto. Constituían una multitud. No obstante,
debían reunir unas características especiales:
• Buen testimonio de vida
• Sabiduría
• Llenura del Espíritu Santo
• Disposición para servir en la obra
Por favor, repáselos con detenimiento. En esencia estos fundamentos están ligados a la
ética. Todos los aspectos que hemos abordado hasta hoy.
JOB, UN HOMBRE ÍNTEGRO
Cuando apreciamos la vida de Job, encontramos que además de su fe en el Dios verdadero,
era alguien con un alto nivel de ética que le llevaba a sobresalir en la sociedad:
"Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto,
temeroso de Dios y apartado del mal." (Job 1: 1 | RV 60)
Pero hay algo más: Dios mismo expresó su complacencia por el desenvolvimiento de este
hombre:
"Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él
en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?" (Job 1: 8 | RV
60)
Nuestro amado Padre es consciente de lo que hacemos. Sabe cada paso que damos y se
siente honrado y, guardando las proporciones, hasta orgulloso de lo que hacemos, mucho
más sin duda cuando tenemos un ministerio y somos responsables en lo que hacemos.
En medio de la maldad prevaleciente al comienzo de la humanidad, dice la Biblia que "...
Noé halló gracia ante los ojos de Jehová." (Génesis 6: 8 | RV 60)
Había en él algo diferente. Ese “algo” es lo que impacta, lo que trasciende, lo que trae
transformación. La ética es ese “algo” que está necesitando nuestra sociedad y usted la
persona que está llamada a imprimir cambios en el ejercicio ministerial. Su responsabilidad
es grande y entendemos que sólo podrá cumplir con ese reto, cuando camina diariamente de
la mano de nuestro Dios y Salvador Jesucristo.
Requerimos con urgencia la ética en el ministerio. En sus manos está sumarse a esta
importante meta.
¡Dios le bendiga rica y abundantemente!
Lic. Teol. Fernando Alexis Jiménez
Prof. Willian Mendoza