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Sentencia Constitucional PLURINACIONAL 0672/2014: Sucre, 8 de Abril de 2014

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SENTENCIA CONSTITUCIONAL

PLURINACIONAL 0672/2014
Sucre, 8 de abril de 2014
SALA PLENA
Magistrada Relatora: Dra. Neldy Virginia Andrade Martínez
Conflicto de competencias jurisdiccionales
Expediente: 05249-2013-11-CCJ
Departamento: Potosí
El conflicto de competencias jurisdiccionales suscitado entre la Jueza de Partido Mixta,
de Sentencia Penal y Liquidadora de Uncía y la Autoridad Originaria Jilanko del
cabildo de Saracara del ayllu Jucumani, “municipio indígena” de Chuquihuta de la
provincia Rafael Bustillos, ambos del departamento de Potosí.
I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA
El Jilanko del cabildo Saracara del ayllu Jucumani, Vicente Cocaña Alonzo, se apersona
ante la Jueza de Partido Mixta, de Sentencia Penal y Liquidadora de Uncía dentro del
proceso penal seguido por Marcela Inés Lizarazu Murillo contra las ex-autoridades
originarias Roberto Arista Villca, Floriano Acero Condori, Crispín Ossio Ticacolque,
Víctor Quispe Chambi, Félix Lira Condori y Luis García Chocotea, todos miembros de la
comunidad de Tocoria, correspondiente al municipio de Chuquihuta, por la supuesta
comisión de los delitos de difamación e injuria reclamando tener competencia la
jurisdicción Indígena Originaria Campesina (IOC).
I.1. Alegaciones de Vicente Cocaña Alonzo, autoridad originaria Jilanko del cabildo
Saracara del ayllu Jucumani
La autoridad originaria Jilanko del cabildo Saracara del ayllu Jucumani, manifiesta en su
memorial de 8 de octubre de 2013 (fs. 139 a 141 vta.), que las autoridades originarias del
cabildo de Saracara del ayllu Jucumani, tienen competencia para conocer la problemática:
a) Señala la concurrencia de la competencia territorial “…(porque el origen de los hechos
que ameritaron el proceso penal se desarrolló dentro del hábitat, territorio o jurisdicción
indígena campesino 'Tocoria')…” (sic).
En este sentido sostiene que, las irregularidades cometidas por los profesores “Marcela Inés
Lizarazu Murillo y Hugo Guarayo”, fueron dadas a conocer por escrito ante el Director
Distrital de Educación de Chuquihuta por determinación o resolución de la comunidad
(Resolución de 1 de marzo de 2012); es decir, que los ahora acusados no actuaron a título
personal, sino en el ejercicio de su función de autoridades, cuya obligación es viabilizar,
tramitar y ejecutar o hacer cumplir dichas determinaciones.
b) Sostiene la concurrencia del ámbito de competencia material “…(porque los delitos de
difamación e injuria no están expresamente excluidos del conocimiento de la jurisdicción
indígena)…” (sic).
c) Afirma tener competencia personal “…(porque todos los acusados somos miembros de la
comunidad de Tocoria y por consiguiente la acusadora, porque desempeña funciones como
maestra)…” (sic).
Señalando que: “Las personas que por motivos laborales, ejemplo los maestros de Estado se
constituyen en una comunidad indígena campesina a cumplir funciones, tienen la
obligación de respetar las costumbres de la comunidad y a las autoridades naturales del
Consejo Educativo Central y la Junta Nuclear, en este caso de Tocoria” (sic), a lo que
añade: “La misma profesora Inés Lizarazu, en su acusación particular confiesa que
desempeña funciones de maestra de Estado en la Unidad Educativa Tocoria del municipio
de Chuquihuta” (sic).
I.2. Alegaciones de la Jueza de Partido Mixta, de Sentencia Penal y Liquidadora de
Uncía
Mediante Auto de 28 de octubre de 2013, cursante de fs. 145 a 147, la autoridad
jurisdiccional ordinaria, cuya competencia fue cuestionada, se declara competente para el
conocimiento de la causa, denegando el incidente de incompetencia planteado, con los
siguientes argumentos:
1) Que “…la acusadora particular no es miembro de la comunidad de Tocoría, lugar donde
solo desempeña las funciones de maestra ya que ella es natural de un municipio
concentrado…” (sic), por lo que no concurriría el ámbito personal de aplicación de la
jurisdicción IOC.
2) Las autoridades IOC “…tienen la facultad de conocer asuntos indígena originario
campesinas y no así conductas relacionadas con el ámbito educativo, que en su caso debe
dilucidarse por la vía administrativa aplicando las normas del Código de la Educación
Boliviana…” (sic).
3) Que “…la autoridad jurisdiccional, desconoce completamente sobre la constitución
social, identidad cultural, estructura organizativa territorial, las atribuciones de las
autoridades originarias para conocer hechos delictivos, problemas educativos, sanciones
disciplinarias y los posibles procedimientos que aplican en dicha comunidad de Tocaría del
Ayllu Jucumani, situación que dificulta determinar con absoluta precisión la competencia
de las autoridades comunales u ordinarias sobre el conocimiento de determinadas conductas
de sus miembros, lo que origina que exista conflicto de competencias entre la jurisdicción
ordinaria con la jurisdicción originaria, lo que amerita que el caso sea consultado ante el
Tribunal Constitucional en conformidad a lo dispuesto por el Art. 202 - 11) de la
Constitución Política del Estado Plurinacional, concordante con el Art.
14 de la Ley del Órgano Judicial” (sic).
I.2. Admisión
El conflicto de competencias fue admitido mediante AC 0463/2013-CA de 25 de
noviembre, emitido por la Comisión de Admisión del Tribunal Constitucional Plurinacional
(fs. 150 a 154).
II. CONCLUSIONES
Del análisis del expediente se colige lo siguiente:
II.1. Cursa acusación particular presentada el 6 de febrero de 2013, por Marcela Inés
Lizarazu Murillo ante el Juez de Partido Mixto de Turno de Uncía por la presunta comisión
de los delitos de difamación e injuria, contra Roberto Arista Villca, Floriano Acero
Condori, Crispín Ossio Ticacolque, Víctor Quispe Chambi, Félix Lira Condori y Luis
García Chocotea, todos ex-autoridades y miembros de la comunidad de Tocoria,
correspondiente al municipio de Chuquihuta de la provincia Rafael Bustillos del
departamento de Potosí, solicitando se dicte sentencia aplicando el máximo de la pena
prevista legalmente, adjuntando al efecto prueba testifical como documental (fs. 1 a 3 vta.).
II.2. Por decisión del gran cabildo del ayllu Jucumani el 1 de marzo de 2013, se solicitó
mediante nota de la misma fecha a la autoridad jurisdiccional ordinaria se aparte del
conocimiento del proceso por tratarse de una competencia de la jurisdicción IOC, esto
conforme a los arts. 190 de la Constitución Política del Estado (CPE) y 10.I de la Ley de
Deslinde Jurisdiccional (LDJ), por lo tanto solicitaron la remisión de antecedentes ante
estas autoridades, pedido que no mereció ningún análisis de fondo por incumplimiento de
aspectos formales (fs. 17 a 18 vta.).
II.3. Mediante Resolución 001/2013 de 3 de octubre, Vicente Cocaña Alonzo, Jilanko del
cabildo Saracara del ayllu Jucumani, por decisión del citado cabildo, admitió competencia
dentro del proceso penal seguido por la presunta comisión de los delitos de difamación e
injuria contra Roberto Arista Villca, Floriano Acero Condori, Crispín Ossio Ticacolque,
Víctor Quispe Chambi, Félix Lira Condori y Luis García Chocotea, todos ex-autoridades y
miembros de la comunidad de Tocoria, correspondiente al municipio de Chuquihuta de la
provincia Rafael Bustillos del departamento de Potosí, solicitando a la autoridad
jurisdiccional ordinaria se aparte del conocimiento de la causa penal (fs. 138).
II.4. Mediante memorial de 8 de octubre de 2013, cursante de fs. 139 a 141 vta., Vicente
Coñaca Alonzo, se apersonó ante el Jueza de Partido Mixta, de Sentencia Penal y
Liquidadora de Uncía, y solicitó a la autoridad judicial ordinaria en cuyo despacho se
sustancia el proceso penal referido, se aparte del conocimiento del mismo, reclamando
competencia en virtud del cumplimiento de los tres ámbitos de aplicación de la jurisdicción
IOC (material, personal y territorial), conforme disponen tanto la Constitución Política del
Estado, como la Ley de Deslinde Jurisdiccional, y por ende, ante la denegatoria, se
disponga la remisión de antecedentes en el plazo de cuarenta y ocho horas ante el Tribunal
Constitucional Plurinacional, para que dirima el conflicto de competencias.
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
Corresponde al Tribunal Constitucional Plurinacional resolver el conflicto de competencias
entre la jurisdicción ordinaria penal y la jurisdicción IOC, determinando en atención a los
derechos al juez natural, acceso a la justicia y a la autoridad jurisdiccional competente,
frente a la cual los imputados puedan ejercer su derecho a la defensa y la querellante pueda
hacer valer sus reclamos.
III.1. El pluralismo jurídico en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional
Comunitario
El art. 1 de la CPE, establece que: “Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de
Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático,
intercultural, descentralizado y con autonomías”, en este marco reconoce lo nacional de las
naciones indígenas al establecer que: “La nación boliviana está conformada por la totalidad
de las bolivianas y los bolivianos, las naciones y pueblos indígena originario campesinos, y
las comunidades interculturales y afrobolivianas que en conjunto constituyen el pueblo
boliviano” (art. 3 de la Ley Fundamental).
En este marco, la Norma Suprema reconoce entre los derechos colectivos de los Pueblos
Indígena Originario Campesinos (PIOC) “Al ejercicio de sus sistemas políticos, jurídicos y
económicos acorde a su cosmovisión” (art. 30.II.14 de la CPE), concordante con el art.
190.I de la misma, que señala: “Las naciones y pueblos indígena originario campesinos
ejercerán sus funciones jurisdiccionales y de competencia a través de sus autoridades, y
aplicarán sus principios, valores culturales, normas y procedimiento propios”.
En lo referente a la competencia de la jurisdicción IOC, para conocer un caso, el art. 191.I
de la CPE, dispone a que: “La jurisdicción indígena originario campesina se fundamenta en
un vínculo particular de las personas que son miembros de la respectiva nación o pueblo
indígena originario campesino”, estableciendo los ámbitos personal, material y territorial
para la determinación de dicha relación “particular”, componentes relacionados entre sí de
acuerdo al caso concreto por analizar y no de manera aislada o descontextualizada.
Con relación al ámbito personal cuando el art. 191.II.1 de la Norma Suprema, señala que:
“Están sujetos a esta jurisdicción los miembros de la nación o pueblo indígena originario
campesino, sea que actúen como actores o demandado, denunciantes o querellantes,
denunciados o imputados, recurrentes o recurridos”, debe evaluarse dicha competencia en
el marco de los ámbitos material y territorial, último que además debe considerar el diseño
del Estado boliviano.
Al respecto, la SCP 0026/2013 de 15 de enero, estableció en cuanto al juzgamiento de
personas ajenas a una colectividad que las mismas podrían excepcionalmente ser juzgadas
en la jurisdicción IOC, al determinar que: “...considerando que el derecho colectivo a
administrar su justicia está relacionado a la construcción de su identidad social, es lógico
aceptar que es posible el juzgamiento de personas que no necesariamente pertenezcan a la
nación o pueblo indígena originaria campesino pero que voluntariamente de manera
expresa o tácitamente se sometan a dicha jurisdicción por ejemplo al decidir ocupar sus
territorios ancestrales aunque ello no implica que no deba analizarse en cada caso la
concurrencia de los ámbitos territorial, material y personal referidos por el art. 191.II de
la CPE” (las negrillas nos corresponden).
De la relación entre los tres ámbitos de vigencia de la jurisdicción indígena originaria
campesina y el contexto mayor en el que se desenvuelve; es decir, un ámbito nacional y
otro internacional, es lógico concluir que no tiene competencia para conocer todas las
problemáticas que se presenten en su territorio sino que nuestra Constitución Política del
Estado, distribuyó las competencias jurisdiccionales entre el ámbito local, nacional e
internacional, último caso regido bajo el principio de subsidiariedad.
En efecto, la Norma Suprema a la vez de reconocer a las autoridades IOC, admite
paralelamente a autoridades con jurisdicción nacional así las del Órgano Ejecutivo,
Legislativo, Electoral y las del Judicial, quienes por los actos realizados en el ejercicio de
sus funciones; es decir, en representación no de la colectividad IOC, sino del nivel nacional
deben ser juzgadas conforme a los procedimientos del nivel central, de lo cual además se
concluye que toda problemática emergente de la misma es de fuero nacional, lo contrario
implicaría burlar el ámbito competencial dispuesto por la Constitución Política del Estado.
III.2. Análisis del caso concreto
Como resultado de un cabildo desarrollado de acuerdo a las costumbres comunales, se
emitió la Resolución de 1 de marzo de 2012, en cuya virtud se determinó solicitar el
cambio inmediato de los profesores Mario Arteaga Medina (Director), Hugo Guarayo,
Aldrin Vedia, Cristian Terán y Marcela Inés Lizarazu Murillo, en este último caso, por
abandono constante de su trabajo y por pretender pagar la suma de Bs200.- (doscientos
bolivianos) para redimir dichas faltas. Esta decisión, así como el rechazo al retorno de los
profesores Hugo Guarayo y Marcela Inés Lizarazu Murillo a la Escuela Central del Núcleo
de Tocoria por haber perjudicado de manera permanente a sus hijos en su enseñanza,
aprendizaje dentro del aula, fue comunicada al Director Distrital de Educación del
Municipio, profesor Ausberto Chávez (fs. 135 a 136).
Como consecuencia de estos hechos, Marcela Inés Lizarazu Murillo, inició un proceso
penal contra las ex autoridades originarias Roberto Arista Villca, Floriano Acero Condori,
Crispín Ossio Ticacolque, Víctor Quispe Chambi, Félix Lira Condori y Luis García
Chocotea, todos miembros de la comunidad de Tocoria, correspondiente al municipio de
Chuquihuta de la provincia Rafael Bustillos del departamento de Potosí, por la supuesta
comisión de los delitos de difamación e injuria, proceso que fue sustanciando ante la Jueza
de Partido Mixta, de Sentencia Penal y Liquidadora de Uncía, hasta que mediante memorial
de 8 de octubre de 2013, Vicente Cocaña Alonzo, autoridad originaria Jilanko del cabildo
Saracara del ayllu Jucumani, se apersonó y solicitó a la autoridad ordinaria penal se aparte
del conocimiento de la causa, al tratarse de un asunto de competencia de la jurisdicción
IOC.
Ahora bien, la designación de profesores es competencia nacional, así en la DCP
0009/2013 de 27 de junio, correspondiente al Estatuto Indígena de Totora Marka en el cual
se analizó el art. 23.III de dicho proyecto, que establecía: “Los educadores serán evaluados
anualmente con la participación de autoridades comunales en cada unidad educativa. Su
proceso de cambio se producirá cada tres años”, este Tribunal declaró la
inconstitucionalidad de la frase “su proceso de cambio se producirá cada tres años”, por
contravenir el art. 299 de la CPE, que señala: “II. Las siguientes competencias se ejercerán
de forma concurrente por el nivel central del Estado y las entidades territoriales autónomas:
(…) 2. Gestión del sistema de salud y educación”, de forma que: “…la determinación del
cambio de docentes cada tres años no se constituye en una materia que deba ser normada
en un estatuto autonómico sin la participación del nivel central, por lo que corresponde
declarar su inconstitucionalidad”, pese a ello se reconoció la competencia de las
comunidades indígenas de evaluar y controlar a los educadores de forma que se declaró la
constitucionalidad de: “Los educadores serán evaluados anualmente con la participación
de autoridades comunales en cada unidad educativa”.
La competencia del nivel central en materia educativa fue reconocida por el colectivo
indígena en el presente caso y es que de manera correcta y en ejercicio del poder de control
que la ley les reconoce, optaron por recurrir ante la autoridad educativa competente para la
sustanciación de las denuncias contra la acusadora particular por un desempeño docente
que en su criterio fue deficiente con perjuicio para la educación de sus hijos por el mal
ejemplo que según ellos representaba, presentando por ello diferentes notas en las que se
efectuaron varias denuncias ante las autoridades educativas en el núcleo urbano de Uncía, a
saber: i) Nota Uncía de 27 de febrero de 2012, recibido por el Director Distrital de
Educación de Uncía-Chuquihuta a horas 15:00 del 13 de marzo de 2012; ii) Nota Tacopalca
de 27 de febrero de 2012, recibida por el Director Distrital de Educación de Uncía-
Chuquihuta a horas 15:00 del 13 de marzo de 2012; iii) Resolución de 1 de marzo de 2012,
recibida en Secretaría General de la Dirección Distrital de Educación de Uncía a horas
10:20 del 5 de marzo de 2012; y, iv) Nota Tocoria de 9 de marzo de 2012, dirigida al
Ministro de Educación y al Director Distrital de Educación de Uncía-Chuquihuta, recibida
por este último también a horas 15:00 del 13 de marzo de 2012, de ahí que lo que surja de
dicha controversia es competencia del nivel central (fs. 1 a 3 vta.).
En efecto, los sujetos procesados son miembros de la comunidad y se reconocen como IOC
pese a ello y a la vez debe reconocerse que la querellante no tiene un vínculo “particular”
con la colectividad en lo referente a los actos realizados en su aula, que son los hechos que
dieron lugar al proceso penal siendo más bien la materia propia del nivel central al referir a
injurias por actos cometidos en ejercicio de sus funciones.
Es decir, la Constitución Política del Estado, reconoce el derecho al trabajo en su art. 46,
mientras que la SC 0337/2004-R de 10 de marzo, estableció que: “…el derecho al trabajo,
es la potestad o facultad que tiene toda persona a encontrar y mantener una ocupación que
le permita asegurar su propia subsistencia y la de aquellos que se encuentran bajo su
dependencia”. En este contexto un funcionario público dependiente del nivel central sea
militar, policía, juez o profesor, es destinado a diferentes lugares del territorio por lo que su
movilización no es voluntaria sino forzada por las circunstancias y el servicio que debe
prestar; si bien está en la obligación, fuera del servicio, de respetar el orden público y
normativa indígena, inicialmente no está sometido a la jurisdicción IOC, en lo referente a
los actos realizados en el ejercicio de sus funciones y tampoco es competencia de dicha
jurisdicción las acciones que directamente emerjan de dicho servicio conforme se tiene del
punto III.1 de esta Sentencia Constitucional Plurinacional.
Por otra parte, la definición de la calidad de “miembro” de una Nación o Pueblo Indígena
Originario Campesino (NPIOC), está cimentada en un vínculo “particular” que une a los
sujetos de una NPIOC entre sí y con el colectivo que en conjunto conforman, implicando
una suerte de espacio común de convivencia en el que concurren elementos de carácter
objetivo (territorio/espacio, poder/autoridad, organización, etc.) y subjetivo (pertenencia,
cosmovisión, simbología, etc.), entendidos como dispositivos de cohesión social interna y,
a su vez, de diferenciación con otros colectivos; de ahí su carácter de “particular” o
particulizador, puesto que individualiza e identifica con especificidad al sujeto con su
nación o pueblo, que permite concluir que conoce las normas a respetar, y los
procedimientos para ejercer defensa entre otros, lo que no ocurre plenamente en el caso
concreto con la profesora quien no está identificada con la jurisdicción IOC en lo referente
a los actos que puedan afectar y en su caso afectaron su desempeño profesional.
De ahí que la querellante inició una acción penal por actos realizados en su calidad de
profesora de Estado asignada a la unidad educativa de Chuquihuta lugar en el que no se
encontraba radicando por voluntad propia sino por instrucción de la administración
educativa y por tanto no actuó de manera particular en los supuestos hechos que dieron
lugar a las denuncias efectuadas por parte de las autoridades comunales y que en definitiva,
originaron el proceso penal, por lo que no es posible extender el vínculo particular de
identificación o pertenencia con el pueblo en cuestión.
Asimismo y en lo referente al ámbito territorial la autoridad IOC, aduce que: “…los hechos
que ameritaron el proceso penal se desarrollaron dentro del hábitat, territorio o jurisdicción
indígena campesino 'Tocoria'”, dado que las denuncias efectuadas por las autoridades
originarias contra la querellante ante el Director Municipal de Educación sólo ejecutaron
las determinaciones comunales asumidas dentro de la jurisdicción territorial indígena; es
decir, “…fueron consecuencia de una DETERMINACIÓN O RESOLUCIÓN DE LA
COMUNIDAD”, en este sentido es evidente que el proceso penal tiene efectos sobre la
comunidad pese a ello este Tribunal hace notar que al referirse a actos realizados
oficialmente también tiene efecto sobre la querellante en su calidad de funcionaria pública
de nivel central, pues el inicio de procesos administrativos contra la querellante amenaza
con afectar su carrera docente no solo en el cargo de profesora de Estado en Chuquihuta
sino en cualquier otro lugar del territorio nacional.
En lo referido al ámbito de vigencia material si bien los delitos de difamación e injuria,
tipificados en los arts. 282 y 287 del Código Penal (CP), no se encuentran excluidos por la
Ley de Deslinde Jurisdiccional; sin embargo, conforme se desarrolló en la ya citada SCP
0026/2013, desde la cosmovisión indígena no se conocen propiamente tal los delitos como
sucede en la jurisdicción ordinaria, de ahí que este Tribunal analiza el “asunto” (art.
191.II.2 de la CPE), desde los hechos que dan lugar a la controversia más que a una
calificación legal, por lo que conforme se observó lo realizado por autoridades públicas del
nivel central en el ejercicio de sus funciones -en este caso educación- es un tema que
inicialmente corresponde conocerse por autoridades del nivel central.
En definitiva, considerando que en el caso objeto de análisis se verifica la inconcurrencia
de los elementos que configuran a la jurisdicción IOC se concluye que, la Jueza de Partido
Mixta, de Sentencia Penal y Liquidadora de Uncía, tiene competencia para el conocimiento
de la causa objeto del conflicto aspecto que no implica un pronunciamiento sobre el fondo
de la problemática.
POR TANTO
La Sala Plena del Tribunal Constitucional Plurinacional, en virtud de la jurisdicción y
competencia que le confieren los arts. 202.11 de la Constitución Política del Estado y
12.11, 28.I.10 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional, resuelve declarar:
COMPETENTE a la Jueza de Partido Mixta, de Sentencia Penal y Liquidadora de Uncía,
para continuar la sustanciación del proceso penal iniciado por Marcela Inés Lizarazu
Murillo contra las ex-autoridades originarias Roberto Arista Villca, Floriano Acero
Condori, Crispín Ossio Ticacolque, Víctor Quispe Chambi, Félix Lira Condori y Luis
García Chocotea, todos miembros de la comunidad de Tocoria del municipio de
Chuquihuta, provincia Rafael Bustillos del departamento de Potosí.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
Se hace constar que no intervienen los Magistrados Dra. Ligia Mónica Velásquez Castaños,
Tata Gualberto Cusi Mamani y Soraida Rosario Chánez Chire, por ser de voto disidente.
Fdo. Efren Choque Capuma
PRESIDENTE
Fdo. Neldy Virginia Andrade Martínez
MAGISTRADA
Fdo. Ruddy José Flores Monterrey
MAGISTRADO
Fdo. Mirtha Camacho Quiroga
MAGISTRADA

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