Introducción a los Reflejos en Bebés
Los reflejos son respuestas automáticas e involuntarias del sistema
nervioso de los bebés a estímulos específicos. Estas reacciones son
cruciales para su supervivencia y desarrollo.
¿Qué son los Reflejos en Bebés?
Los reflejos en bebés son reacciones reflejas que se producen sin la
intervención de la conciencia. Están controlados por el sistema nervioso
autónomo y permiten al bebé responder rápidamente a cambios en su
entorno.
Edad de Aparición
Los reflejos están presentes desde el nacimiento y se desarrollan durante
la infancia. A continuación, se presentan los reflejos y su edad de
aparición:
6 Tipos de Reflejos en Bebés
1. Reflejo de Búsqueda (0-4 meses)
- Estímulo: Tacto en la mejilla
- Propósito: Encontrar el pecho materno
2. Reflejo de Agarre (0-6 meses)
- Estímulo: Tacto en la palma de la mano
- Propósito: Agarrarse a objetos
3. Reflejo de Marcha (6-12 meses)
- Estímulo: Tacto en la planta del pie
- Propósito: Caminar
4. Reflejo de Equilibrio (6-12 meses)
- Estímulo: Cambios en la posición del cuerpo
- Propósito: Mantener el equilibrio
5. Reflejo de Moro (0-4 meses)
- Estímulo: Cambios bruscos en la posición del cuerpo
- Propósito: Responder a cambios en el entorno
Teoría del reflejo
La teoría del reflejo se basa en la idea de que el sistema nervioso
responde a estímulos específicos mediante reacciones automáticas.
Evaluación de los Reflejos
La evaluación de los reflejos se realiza mediante:
1. Observación del comportamiento
2. Pruebas específicas (por ejemplo, reflejo de succión)
3. Examen físico
4. Historial médico
Función de los reflejos en la supervivencia del bebé y los seres
humanos
Los reflejos son respuestas automáticas e involuntarias que el sistema
nervioso produce ante ciertos estímulos. En los recién nacidos, estos
reflejos son esenciales para la supervivencia, pues les permiten
reaccionar a su entorno de manera instintiva. Algunos reflejos ayudan a
garantizar que el bebé pueda alimentarse, protegerse y comenzar a
interactuar con su entorno. A lo largo de la vida, estos reflejos se van
reestructurando o transformando en acciones más complejas y
voluntarias a medida que el cerebro madura y las necesidades del
individuo cambian.
Por ejemplo:
- Reflejos de supervivencia temprana: como el reflejo de succión y de
búsqueda, ayudan al bebé a alimentarse.
- Reflejo de Moro y reflejos de protección: actúan como mecanismos de
defensa para evitar daños físicos.
A medida que el cerebro madura y se desarrollan habilidades motoras
más avanzadas, los reflejos primitivos desaparecen y son reemplazados
por comportamientos más controlados y voluntarios. Este proceso se
adapta a las nuevas demandas del entorno, como el desarrollo de
habilidades motoras finas y gruesas, la comunicación y la interacción
social.
Reflejos primarios y secundarios
Reflejos primarios (o reflejos neonatales)
Son los reflejos presentes al nacimiento o que aparecen poco después.
Son automáticos y tienen funciones protectoras y de supervivencia en los
primeros meses de vida.
- Reflejo de succión: Permite al bebé succionar cuando se le introduce un
objeto en la boca. Aparece al nacer y desaparece alrededor de los 4
meses.
- Reflejo de búsqueda (Rooting): Si se toca la mejilla del bebé, gira la
cabeza hacia el estímulo, lo cual le ayuda a encontrar el pezón. Aparece al
nacer y desaparece entre los 3 y 4 meses.
- Reflejo de Moro: Como mencionamos antes, es el reflejo de sobresalto.
Aparece al nacer y desaparece entre los 4 y 6 meses.
- Reflejo de prensión palmar: Cuando se toca la palma del bebé, este
cierra su mano con fuerza. Aparece al nacer y desaparece entre los 5 y 6
meses.
- Reflejo de marcha automática: Cuando se sostiene al bebé en posición
vertical con los pies tocando una superficie, intentará hacer movimientos
de caminar. Aparece al nacer y desaparece a los 2 meses.
- Reflejo tónico del cuello (TNR o reflejo de esgrima): Cuando el bebé gira
la cabeza hacia un lado, el brazo del mismo lado se estira y el otro se
flexiona, como en una postura de esgrima. Aparece al nacer y desaparece
entre los 4 y 5 meses.
Reflejos secundarios
Estos reflejos emergen más tarde en la vida, a medida que el sistema
nervioso se desarrolla y adquiere funciones más complejas. Estos reflejos
también se pueden considerar como reacciones adquiridas o reflejos
posturales.
- Reflejo de paracaídas: Cuando el bebé es inclinado hacia adelante,
extiende los brazos como para protegerse de una caída. Aparece entre los
6 y 9 meses y persiste durante toda la vida.
- Reflejo de enderezamiento corporal: Ayuda al bebé a mantenerse
erguido y alineado cuando cambia de posición. Aparece alrededor de los 6
meses y persiste en la edad adulta.
- Reflejo de prensión plantar: Se desencadena cuando se presiona la
planta del pie del bebé, lo que provoca que los dedos se flexionen.
Aparece al nacer y desaparece a los 12 meses.
Reestructuración de los reflejos a lo largo de la vida
A medida que los reflejos primitivos desaparecen, son reemplazados por
movimientos voluntarios más complejos y controlados. Esto es el
resultado de la maduración del sistema nervioso central y de la
experiencia acumulada a medida que el niño interactúa con su entorno.
Algunos reflejos, como el de paracaídas, persisten y siguen siendo útiles a
lo largo de la vida para la protección ante situaciones de peligro.
Este proceso de adaptación y reestructuración permite que las respuestas
del cuerpo se vuelvan más específicas y adecuadas para enfrentar los
desafíos que surgen en cada etapa del desarrollo.
Reflejo de Babinski:
Función: Se cree que está relacionado con el desarrollo neurológico
temprano.
Descripción: Al acariciar la planta del pie del bebé desde el talón hasta los
dedos, los dedos de los pies se abren y el pie se dobla hacia arriba.
Edad de desaparición: Entre los 12 y 24 meses (aunque ya puede
disminuir hacia los 6 meses).
Reflejo de prensión plantar:
Función: Similar al reflejo de prensión palmar, ayuda al bebé a prepararse
para futuras habilidades motoras.
Descripción: Cuando se presiona la planta del pie del bebé, sus dedos se
flexionan en un agarre.
Edad de desaparición: Entre los 9 y 12 meses.
Reflejo de arrastre:
Función: Ayuda al bebé a comenzar a moverse hacia adelante de forma
primitiva.
Descripción: Cuando se coloca al bebé boca abajo, intentará mover sus
piernas en una especie de movimiento de arrastre, similar a un gateo.
Edad de desaparición: Alrededor de los 3 meses, cuando empiezan a
ganar más control sobre el cuerpo.
Reflejo de Galant:
Función: Relacionado con el desarrollo motor y la coordinación.
Descripción: Si se acaricia un lado de la columna del bebé mientras está
boca abajo, el bebé girará las caderas hacia el lado estimulado.
Edad de desaparición: Entre los 3 y 6 meses.