CONTRATO ESTIMATORIO
A este contrato no se le dio la importancia legislativa que amerita y se le colocó como gemelo del
suministro, lo cual viene a ser un error porque siendo un contrato autónomo, no tenía por qué aparecer
ubicado como apéndice y regulado por un solo artículo del Código de comercio: el 713. Por otro lado,
dada su importancia en la práctica comercial y por la forma en que lo denominan los comerciantes, no
debió llamársele contrato estimatorio, sino contrato de consignación; con lo cual, los autores del Código
faltaron a la metodología del Derecho mercantil que se orienta por la inducción. Además, se hace
evidente la poca creatividad que siempre campea en la redacción de nuestro derecho positivo. Los
autores extranjeros, españoles sobre todo, desarrollan este contrato como una forma de compraventa
porque hay trasferencia de propiedad, lo que consideramos un error porque la transferencia del dominio
no necesariamente debe provenir de un contrato de esa naturaleza. Conforme al Derecho guatemalteco,
el contrato estimatorio no se parangona con ningún otro contrato, ya que ha sido tipificado como negocio
autónomo.
CONCEPTO
El contrato estimatorio es aquél por medio del cual un sujeto, llamado consignante, entrega a otro,
llamado consignatario, mercaderías a un precio estimado, para que en un plazo fijado se pague dicho
precio o bien se devuelvan las mercaderías. El concepto anterior, que recoge en parte la deficiente
normatividad del Código de comercio de Guatemala, se adapta a la práctica de nuestro medio.
FUNCIÓN
De acuerdo con el concepto antes dicho este contrato cumple una función importante en el comercio
porque el comerciante minorista puede adquirir mercaderías sin cancelar de inmediato el precio, con la
opción de devolverlas si no las vende dentro del plazo que se pacte. Ahora bien, si las vende, paga el
precio y obtiene una ganancia que se constituye por el valor que el consignatario le sume al precio
estimado. Por ejemplo, un industrial de zapatos entrega un lote de ese producto a un comerciante. Los
zapatos son entregados a un precio de Q 10.00 el par. El consignatario los vende a Q 15.00, de manera
que ese excedente de Q 5.00 es su ganancia. Si no vendiera los zapatos, debe devolverlos. De lo
anterior, podemos apreciar la función que tiene ese contrato, permitiendo la provisión de mercaderías sin
necesidad de un pago inmediato del precio y con la expectativa de obtener ganancias.
CARACTERES
a) Principal
b) Bilateral
c) Real
d) Oneroso conmutativo
e) De tracto sucesivo
f) Traslativo de dominio
ELEMENTOS
a) Personales. Como ya lo señalamos con anterioridad, a quien entrega las mercaderías se le llama
consignante; y, quien recibe para venderlas se llama consignatario. El artículo 713, único que se
refiere a este contrato, establece las siguientes obligaciones para las partes:
1) El consignatario en ningún momento se puede liberar de la obligación de pagar el precio de lo
que no pueda restituir, aunque las causas no le sean imputables.
2) El consignatario tiene disposición de los bienes consignados, pero no pueden ser perseguidos
por sus acreedores; o sea que están dentro de su esfera patrimonial, pero en forma limitada.
3) El consignante no tiene poder de disposición sobre las cosas consignadas.
b) Formales. El contrato estimatorio no está sujeto a formalidad alguna, y regularmente, sobre todo
con mercaderías de uso diario, se concreta de palabra, basados en la confianza comercial. Ahora
bien, si se tratara de consignar mercaderías sujetas a registro –vehículos, maquinaria identificable,
etc. —tendría que formularse el contrato en escritura pública e inscribirse en el Registro de la
Propiedad Inmueble, con el objeto de que el consignatario estuviera en capacidad de transferir la
propiedad y con base en el poder de disposición que tiene.
c) Reales. Los elementos reales son las cosas (mercaderías) y el precio. Con relación a este último,
debemos decir que es el que estiman las partes entre sí, sin tomar en cuenta el valor agregado
que le suma el consignatario; no obstante, es práctica corriente que se pacte el monto del valor
agregado, con el objeto de que no sea excesivo y se desestimule la circulación de las
mercaderías.
TERMINACIÓN DE ESTE CONTRATO
Como es un contrato sujeto a un plazo, el contrato termina por el transcurso de éste. Sin embargo, si
antes del vencimiento el consignatario ha vendido las mercaderías y paga el precio estimado en que las
recibió, el contrato se da por finalizado.