Dominación Cultural y Colonización
Dominación Cultural y Colonización
1. La colonización cultural
Cuando se trata de una sociedad homogénea, aún no dividida en
clases ni afectada por una penetración cultural externa, la delimi
tación del concepto de cultura no presenta mayores problemas.
Mas al quebrarse tal uniformidad, ya sea por estratificación social
o por colonización cultural, deja de ser posible el estudio de la
dinámica de la cultura al margen de la teoría del conflicto. En el
primer caso, como vimos, el sector dominante y el sector subal
terno de la sociedad viven la realidad de un modo distinto, y la
contradicción de intereses se va reflejando cada vez más en lo
cultural, hasta dar nacimiento a dos culturas diferentes que se
confrontan: la burguesa y la popular. En el segundo caso se enta
bla una relación de dominio entre dos sociedades que poseen su
propia particularidad, y no entre dos segmentos de una misma
sociedad. Los patrones del opresor serán los únicos válidos para
el ascenso social, la única forma de ser humano o “civilizado”.
Este último tipo de relación ha sido caracterizado como situación
colonial. En ella encontraremos siempre la voluntad de una socie
dad que se autoconsidera superior de imponer sus valores a otra
a la que considera inferior, de asimilarla a su modelo, porque ello
será la mejor garantía para la reproducción del sistema y de su
ideología. Como resultado de esta acción, la cultura dominada
Pierde coherencia, y se ve trabada por una manipulación que
alimenta sus elementos conservadores y desactiva los contesta-
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tarios. La inhibición de las posibilidades de desarrollo incrementa parale lism o estructural que señalamos quedaría demostrado
la distancia social, lo que viene a ahondar el complejo de inferio por el hecho de que los mecanismos de dominación que encon
ridad del oprimido, una identidad negativa que lo lleva a despre tramos en el ámbito de las relaciones de la sociedad nacional
ciar su propia cultura, a considerarla “atrasada” o “salvaje”, algo con las sociedades indígenas operan también en el campo de la
que ni siquiera merece llamarse cultura. relación neocolonial. La diferencia es a lo sumo de grado. En el
En América Latina, además de clases sociales y una penetra neocolonialismo se disfrazan más, actúan con mayor sutileza,
ción cultural externa que hoy se manifiesta en el proceso de pero su propósito es el mismo: deculturar, demoler los valores
globalización neoliberal, existen minorías étnicas oprimidas por espirituales del pueblo dominado, presentándolos como atrasa
la sociedad nacional. Esto nos pone ante un tercer tipo de con dos, como opuestos a la civilización (la occidental), a la moder
tradicción, que fue definida como colonialismo interno. Éste, que nidad (también occidental), al “desarrollo” (de los otros), a un
afectaría principalmente a los pueblos indígenas, no opera sólo “progreso” que es más ajeno que propio, como se verá luego.
en lo cultural, ya que se manifiesta en todos los órdenes de la Porque también la compulsión neocolonial, la colonización cul
existencia de dichos grupos: el político, el social, el económico, tural de las sociedades nacionales, va dirigida a destruir las
el educativo, etc. Tal colonialismo interno posee dos expresiones raíces de su diversidad, paso previo a dejarlas sin un proyecto
fundamentales: el que la sociedad nacional ejerce sobre un grupo propio, sin una proyección histórica.
étnico, y el que una región de un país ejerce sobre otra, mediante Cabe señalar que no siempre el neocolonialismo opera sobre
la apropiación de sus recursos naturales, la distribución desigual la base de compulsiones, de manipulaciones. También juega un
de los excedentes económicos y la folklorización de su cultura, papel importante la tendencia de las burguesías a apropiarse de
cuyo desarrollo se inhibe. Para que esto sea posible es necesario la producción cultural de los países “centrales” y hacer suya su
manipular y recortar la esfera del poder, impidiendo así que la ideología, en parte fascinadas por ella, y en parte buscando
contradicción de intereses derive en conflicto. Hay autores que elementos con qué distinguirse del pueblo, es decir, patrones
también ven bajo la óptica del colonialismo interno la oposición ajenos de identificación. Desde ya, es esta capa social la cabece
ciudad/campo, o sea, la relación que une a la sociedad urbana ra de puente de toda dominación cultural, un agente activo de
con la llamada sociedad folk, aunque ésta puede subsumirse to la penetración. Si ella, que es la dueña del poder, no impone di
tal o parcialmente en las otras. chos valores o colabora en el plan de imposición, la empresa
Las relaciones de dominación establecidas entre las poten tendrá poco éxito. Los pueblos no estratificados en clases o
cias extranjeras y las sociedades nacionales (o sea, el neocolo- castas suelen oponer una resistencia tenaz a la empresa de co
nialismo) presentan bastantes semejanzas estructurales con la lonización, como ocurrió en el caso de los mapuches en el sur
relación que las sociedades nacionales de América establecen de Argentina y Chile y las tribus del Oeste norteamericano. De
con los grupos indígenas, con otras minorías y las sociedades ahí que con frecuencia el opresor se muestre dispuesto a respe
regionales (colonialismo interno), por lo que el estudio de esta tar e incluso a acrecentar los privilegios de las castas gobernan
última arrojará siempre luces sobre las primeras, y viceversa. tes, para incitarlas a traicionar a los suyos. Son siempre estas
En ambos casos la finalidad del opresor es fundamentalmente burguesías fascinadas por otros modelos las que desprecian los
económica (explotación directa o indirecta del dominado, apro valores de la cultura popular y nacional, las que los consideran
piación de sus recursos naturales y captación de mercados), y de mal gusto o los folklorizan, relegándolos a los museos, some
para ensanchar su cauce apela a la colonización cultural, des tiéndolos al manoseo de la industria turística, como expresiones
plegando una serie de acciones dirigidas a interrumpir la histo de un mundo cuyo futuro fue abolido. Los aspectos de esa cul
ria, descomponer la conciencia, quebrar los lazos de solidaridad tura que no pueden ser neutralizados, vueltos inofensivos, son
y, como se dijo, atrofiar el desarrollo de la propia cultura. El tildados de “tendenciosos” o “bárbaros” y reprimidos o margi
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nados. Paralelamente, promueven malas copias de los modelos
metropolitanos, a las que tratan de convalidar como cultura
nacional a través de los medios de comunicación y la educación
formal, en tributo a un falso universalismo que quiere hacer de
las experiencias y contradicciones de otras culturas nuestros
dramas principales, el centro de nuestras búsquedas.
La penetración cultural llega por esta vía a las capas medias,
quizás las más desgarradas por los conflictos de tal naturaleza,
desde que oscilan entre un franco sentimiento de lo nacional y
la tentación de la cultura invasora, que les abre el camino del
progreso económico y el prestigio social. Sienten el llamado de
las reales tradiciones populares, pero les han hecho ver que la
cultura invasora es la única que merece llamarse tal y de asegu
rarles un porvenir, por lo que oponerse a ella es autodegradarse,
empantanarse en formas despreciables de cultura y condenarse
a andar a los tumbos por la vida. Dichas capas suelen producir
no obstante buenos intérpretes de lo popular y nacional, que
señalan la dignidad de esos valores despreciados, jugando así
un papel descolonizador, revolucionario. Podríamos caracteri
zar a las obras que responden a este lineamiento como cultura
nacional ilustrada, para distinguirla de la otra cultura ilustrada,
la que se afirma en un universalismo abstracto despreocupado
totalmente de lo nacional, que es la predominante en este sector, Foto 1-28: “Penitente de Semana Santa”, acuarela de Juan Agustín Guerrero (Ecua
por las razones prácticas que señalamos. dor, c. 1855). Nada como esta imagen para ilustrar con todo patetismo el proceso
Para los sectores subalternos el colonialismo cultural elabora de dominación cultural, que despoja al hombre de su propia cara, de su identidad,
la cultura de masas, ya estudiada, que se ocupa de difundir de un y lo crucifica a símbolos ajenos, aunque dejándole siempre algún rasgo propio (en
modo unidireccional fantasías eróticas, suntuarias y sádicas este caso el faldellín de hierbas usado por los indios selváticos de entonces) que
recuerde su condición de colonizado, de humanidad estigmatizada.
ajenas a su tradición, y de degradar su cultura mediante la cari
catura, la simplificación tendenciosa y hasta la ridiculización.
al concepto de contacto, diferenciándolo del simple choque. El
choque es más bien físico, mientras que el contacto es un con
2. El proceso de aculturación cepto de orden cultural. El choque es por lo general hostil, inspi
rado en una mística de radical rechazo a la cultura invasora, e
En virtud de la semejanza estructural mencionada entre la relación incluso a su instrumental técnico. El blanco se trata ante todo de
neocolonial y el colonialismo interno, analizaremos, por su valor un enemigo y, aunque no se le declare la guerra a muerte, se
didáctico, el proceso de aculturación de los pueblos indígenas. desconfía de él y de los elementos de los que se vale. El grupo
Se dice que un grupo étnico está aislado cuando aún no se ha étnico, pese a los encuentros esporádicos y las noticias inquie
producido un contacto entre él y la sociedad nacional. Para deli tantes, prescinde de la civilización. De caer un objeto en sus
mitar mejor este estadio debemos abocarnos en primer término manos, podrá admitirlo y hasta usarlo, pero no comienza a haber
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pasarán al estadio de en contacto permanente al producirse
contacto hasta que no surge en el grupo una necesidad imperio-
mavor incorporación de su territorio a la econom ía nacio-
sa de procurarse otros semejantes. La internalización de esta
Un? l a sociedad dom inante avanzará sobre ellos, colonizando
necesidad pone al grupo en situación de contacto, iniciándose así
tierras fundando pueblos en la vecindad de sus aldeas y
la relación interétnica, en la mayoría de los casos bajo la forma
f US ándolos a un creciente sedentarism o, al verse recortado su
de un proceso de aculturación, ya que rara vez podrá hablarse de
°ín to r io de recorrido. Se cristaliza tam b ién aquí la incorpora-
una aceleración evolutiva alimentada con una apropiación cultu
TSn Dor lo general com pulsiva (por las fuerzas de las arm as o
ral. 0 sea, el choque es una situación preaculturativa, marcada
u! necesidad a que los em puja el despojo), a la econom ía d o m i
por esporádicos encuentros físicos que no suscitan en el grupo
nante com o m ano de obra que se explotará sin m iram ientos,
una seria necesidad de acercamiento, por lo que se puede decir
i ns órsanos “protectores” suelen a m e n ud o intervenir para fijar
que mantiene su plena autonomía cultural. Y hablaremos ya de
»1 erupo en u n a fracción de su antiguo territorio, sin m ensuras
contacto cuando establecen lazos de dependencia con el invasor
ni mayores recaudos legales, por lo que esas posesiones quedan
y empieza a reorganizarse la vida social sobre nuevas pautas,
exDuestas a los nuevos despojos que seguirán produciéndose.
que responden a una situación interétnica.
En este estadio el proceso aculturativo se halla bastante adelan
Por cierto, es difícil que el choque, una vez producido, no
tado, por lo que resulta prácticam ente im posible el retorno a la
desemboque en contacto, y sobre todo si el indígena se apoderó
antigua vida. Habrán perdido ya buena parte de su autonom ía
de herramientas que, al facilitar en forma insospechada el tra
cultural, com o secuela de su dependencia política y económ ica,
bajo, revolucionan la vida tribal. Claro que no faltan casos de
y tam bién, probablem ente, por la incidencia de los procesos de
etnias que se mantuvieron durante siglos en una actitud de
aculturación forzados y dirigidos que llevan a cabo las m isiones
choque, eludiendo el contacto y la sujeción. Algunas llegaron
religiosas y el indigenism o laico. Su orden norm ativo se revela
incluso a incorporar el caballo, las armas de fuego y otros ele
de pronto pobre para reglar todos los aspectos de la existencia,
mentos de la civilización invasora para luchar con mayor éxito
la que se ha com plicado enorm em ente. Com enzarán a privar
contra ella, como los mapuches, los guaycurúes y los indígenas
entonces nuevas valorativas, y el indio se verá con los °Íos de
norteamericanos. No puede llamarse contacto a las conversa
blanco, se despreciará a sí m ism o, aplastado por el sentim iento
ciones aisladas con algunos agentes de la sociedad dominante.
de inferioridad que le inculca el proceso. Para dism inuir la
La entrada en la situación de contacto implica en cierto modo
coacción física y moral originada en la estigm atización de su
un pacto expreso o tácito que defina, aunque sea vagamente, las
cultura, procurará asemejarse al blanco, rem edando sus eos
normas de coexistencia o, lo que es más frecuente, la sujeción
tumbres y vistiéndose com o él. La lengua y los restos de su
militar y política del grupo.
cultura propia serán relegados a la esfera íntim a, cada vez más
Con la paciñcación, mediante la fuerza o el pacto, el grupo
reducida por las interferencias. Sintetizando, se puede decir
dejará la categoría de aislado para pasar a la de en contacto inter
que en este estadio se acelera la desintegración, y que el indíge
mitente, estadio en el que conservará casi enteramente la auto
na, después de un largo conflicto, to m a conciencia de la condena
nomía cultural, su esfera mítica y su orden normativo, a pesar de
que pesa sobre su cultura.
las modificaciones que empiezan a gestarse. Tomará cierta par
Los grupos étnicos no se entregan a una muerte cultural sin
ticipación en la economía nacional, pero aún no en un grado que
debatirse antes en dolorosas agonías, en las que tientan la recu
actúe como factor disolvente. Los contactos con los m iem bros
peración desesperada de su mundo simbólico. Se ven desgarra
de la sociedad nacional no son continuos, al menos para la gran
dos así entre dos culturas, entre su triste realidad actual y el
mayoría del grupo. Irán hacia el blanco cada vez que necesiten
recuerdo de una edad feliz. Ya al iniciar el estadio de en contac
mercaderías o curarse de una enfermedad, y a veces vagarán
to permanente comienza una carrera hacia el siguiente estadio,
meses enteros por montes y selvas, como en la antigua época.
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que es la integración. Hablamos aquí de integración en el sentido herencia que de nada sirve en esa opción de vida. No obs-
más usado, o sea, como etapa del proceso aculturativo y no eStf rara vez alcanzará un conocimiento profundo, crítico, de
como expresión de convivencia armónica, como un pacto de taI1 uítura a la que se ha asimilado, sino superficial. Alejado
dos grupos sociales para compartir un espacio, distribuir con la °hién de su cultura, vivirá en una tierra de nadie, medrando
equidad los recursos y enriquecerse con el intercambio mutuo con los restos de ambos sistemas simbólicos.
En este estadio la interacción es intensiva, lo que acelera e¡
mestizaje cultural y racial. El grupo ha reconocido la superiori
dad, al menos técnica, de la sociedad dominante, y no está en 3 Algunas precisiones terminológicas
condiciones de prescindir de ella. Abandona los aspectos de su
cultura que no condicen con el modelo impuesto, adapta a él Antes de continuar con el estudio de la dinámica social, es preciso
sus tradiciones, mientras incorpora masivamente el instrumen detenerse en algunos términos fundamentales para su caracteri
tal del invasor que está a su alcance. El esfuerzo que se le recla zación, a fin de atribuirles un significado unívoco. Comenzaremos
ma es agotador, y su existencia se hunde en la desesperanza. por el de aculturación o acculturation, acuñado por la escuela
Los mecanismos de dominación les han inculcado ya el despre culturalista norteamericana, que la definió como la aproximación
cio del pasado. Avergonzados de su condición, en muchos as de un grupo social a otro por contacto, o sea, la simple transfe
pectos los indígenas se comportarán como un blanco, pero no rencia de elementos culturales de un grupo social a otro. Pero
serán considerados como tal: siempre habrá un muro que los esta concepción apaña el colonialismo en que normalmente se
confina en el campo de la servidumbre y el sometimiento. Vivi sustenta, llamando “inducción” a la violencia y “difusión” a la
rán aún en aldeas, atados por los últimos lazos de solidaridad, conquista, y no subrayando la deculturación profunda que produce
pero las deserciones comenzarán a sucederse. Huyendo de la dicho proceso. Ya la misma palabra acculturatio, de origen latino,
miseria llegarán a los latifundios y campamentos mineros, a los se relaciona con el prefijo de esa lengua ab, o del griego a, que da
ingenios azucareros y otros centros fabriles, a las villas de emer una idea de quitar, de privar de algo que le pertenece por natura
gencia que rodean las ciudades industriales, donde podrán leza, de alejar, de separar, y eso, referido a la cultura, no es otra
acortar un poco la distancia que los separa de la sociedad na cosa que colonizar. Lo grave de todo proceso aculturativo es esto:
cional, por ser allí la discriminación algo menor a la que impera que priva a un hombre o un pueblo de su cultura para imponerle
en los frentes de fricción interétnica. otra. Por eso, más que ante un simple contacto de culturas, esta
El proceso aculturativo termina en esta falsa integración, mos ante el mismo colonialismo cultural en acción.
pero debe ser coronado por la asimilación, que es la supresión La palabra transculturación es comúnmente usada como si
de toda diferencia en el trato por parte de los otros sectores nónimo de aculturación. Así, Alejandro Lipschutz la define como
populares, la admisión plena o semiplena del indígena en la “la transición más o menos brusca de un pueblo, o etnos, de su
clase obrera de la sociedad nacional, y el reconocimiento de los propia cultura ancestral a la cultura de otro etnos con el cual
escasos derechos de los que ésta goza, sin discriminaciones entró en contacto”, lo que no se diferencia de lo que caracteri
originadas en su etnicidad. Así, mientras se mimetiza con el zamos como aculturación. Hay quien la usa para marcar el ca
medio, se va proletarizando, desindianizando. Como podemos rácter “voluntario” de este pasaje de una cultura a otra, o de
notar, la asimilación es más una “conquista” individual que so algunos de sus elementos, como si el pueblo que los toma lo
cial, algo que buscará cada indígena por sus propios medios, hiciera movido por un sano afán de experimentación. Claro que
casi siempre destribalizándose. Para ello ocultará en el fondo hay casos de individuos que se transculturan por su propia de
de su conciencia los restos dispersos de su cultura, recubrién cisión, que renuncian a su cultura y adoptan otra, pero ya a nivel
dolos con un barniz occidental, hasta el día en que olvidará ya de los grupos sociales esto no ocurre si no interviene una pre-
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sión aculturativa, es decir, un colonialismo cultural. Otros usanei
térmi no para señalar un intercambio de valores culturales en
ambo>s sentidos, es decir, bidireccionai. un proceso en el cual W
dos p»artes de la ecuación resultan modificadas, y del cual surge
una mueva realidad, compuesta y compleja. Sería el caso de los
proceros que desembocan en la formación de neoculturas, y qUe
podrí.amos llamar de neoculturación. Estamos aquí ante produc
tos nuevos, genuinos, con su propia riqueza, y no ante simples
deformaciones de una matriz por imposiciones de otra.
To da aculturación se realiza al precio inevitable de una de-
cultunación, que es la pérdida de la especificidad cultural de un
grupo». Se trata de un vaciamiento, de una mutilación. Un sentido
análogo posee el término descaracterización, usado por la antro
pología brasileña.
No’S referimos ya a los dos conceptos de integración: el que
la ve com o etapa final de un proceso de aculturación, y el que la
toma como un proceso de acercamiento mutuo e intercambio
sobre una base de igualdad de dos grupos sociales, para su
crecinniento cultural y económico y no para su deculturación y
despojo. A menudo se habla de integración cuando se trata del
campo socioeconómico, y de asimilación para aludir al socio-
cultur al, aunque preferimos seguir viendo a esta última como la
coronación del proceso aculturativo, y no como el espacio de
un intercambio equilibrado, simétrico.
El término incorporación parece designar la integración
compulsiva, realizada con una mayor violencia económica, cultu
ral e incluso física. Se dice que un pueblo indígena se halla in
corporado a la civilización cuando está en la etapa de contacto
perma nente o integrado.
Entendemos por proceso de m arginación el que se desata
sobre los grupos étnicos u otros sectores populares ya incorpo
rados de algún modo a la economía nacional o regional, con
miras a privarlos de sus recursos naturales, apropiarse de una
porción mayor de sus excedentes económicos o eliminarlos de
la com petencia. El proceso inverso, el de la desm arginalización,
tiende a incorporar a la vida económica regional o nacional a Foto 1-29: “La sirena del Níger” (1950), óleo y carbón de Wifredo Lam, un pintor
sectores subalternos que antes no participaban de ella por su cubano descendiente de africanos que reelaboró con gran talento los códigos
aislamiento geográfico o por haber sido tomados sólo como visuales de su cultura originaria, en un claro ejemplo de desarrollo evolutivo
mano de obra superexplotada. La desmarginalización implica la orientado hacia una etnogénesis.
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ertura de un espacio social y cultural, como complemento
Hel económico.
¡-¡ay veces en que el proceso de aculturación se ve interrum-
ido y revertido por un rechazo súbito de la cultura invasora,
en una apelación desesperada a las raíces míticas e históricas
ara salvar un ethos social debilitado: es la reculturación, o recu
peración de la cultura, proceso que equivale al de descoloniza
ción cultural, que estudiaremos más adelante.
Segregación es la actitud deliberada de un grupo dominante
de ensanchar la distancia cultural y social con respecto a otro
con el que mantiene contacto, cediendo a un complejo de supe
rioridad que tiende a convertirse en mito funcional. Toda ideo
logía clasista o nacionalista que pretenda imponer o mantener
una opresión precisa de este instrumento.
La destribalización es el proceso por el cual se debilita y
rompe el ethos tribal, el universo normativo, por acontecimien
tos de naturaleza violenta, que provocan la despoblación de la
aldea, la muerte y dispersión de los miembros del grupo. El
concepto de destribalización es independiente del de acultura
ción, aunque por lo común éste es la causa de aquél, al cuestionar
seriamente la validez de los valores que rigen la vida social. La
destribalización puede darse entonces por distintas formas de
genocidio (matanzas y violencia armada, contagio intencional
de enfermedades o epidemias producidas por la interacción
biótica, alistamiento militar obligatorio, sometimiento a trabajos
intensivos, destrucción de los recursos alimenticios, expulsiones
y traslados compulsivos, trata de blanca, esterilización y control
de natalidad, propagación de alcoholismo, etc.), pero también
suele ser el resultado de todo proceso aculturativo intenso. La
retribalización, que es el proceso inverso, raramente ocurre. Se
da cuando los individuos dispersos regresan a la aldea y refuer
zan sus instituciones tradicionales y la vida comunitaria, por lo
que este concepto converge con el de reculturación.
Foto 1-30: Esta imagen de Cristo tallada por un indígena guaraní bajo la dirección
de los padres franciscanos del Paraguay, aunque de indudable valor artístico,
Tipos de aculturación
puede considerarse un ejemplo de desarrollo aculturativo, en la medida en que
se aleja por completo de la historia de sus formas visuales y sirve al sistema Los procesos aculturativos pueden ser espontáneos u horizonta-
simbólico que oprime a su pueblo (Museo del Barro, Asunción). les, cuando se producen sin un plan previo, sin una voluntad
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rectora, como resultado de la acción de una sociedad sobre masas, afectando a todos los sectores populares. Es que nada
otra, y verticales, cuando interviene una voluntad expresa del impide en realidad considerar a la imposición de una cultura de
colonizador. Estos últimos, a su vez, pueden ser dirigidos o indu masas como un proceso de aculturación mediatizada. La televi
cidos, y forzados. Aculturación forzada es la que se lleva a cabo sión la radio, y en menor medida los diarios y las revistas de
en forma compulsiva, encerrando a los indígenas en reservas y gran tiraje golpean no sólo ya al sector urbano, sino también al
reducciones de las que no se les permitirá salir, y sometiéndolos rural, y se los usa no sólo para inculcar a las comunidades indí
a un intenso bombardeo cultural. La aculturación será dirigida o genas las bondades de la sociedad de consumo, sino también
inducida en los casos en que la sociedad nacional comisione a para evangelizarlos. Claro que no toda la información que difun
algunos de sus miembros para tomar contacto con un determi den los medios es aculturativa y desmovilizadora, como vimos
nado grupo, suplantando la violencia por la “ciencia” y orientán al hablar de la cultura de masas. En el caso de los pueblos indí
dolo en un plan falsamente evolutivo, pues atenderá más las genas, la aculturación mediatizada podría ser subsumida dentro
necesidades del grupo dominante y significará la muerte de la de la espontánea, la que se daría así a través de dos vías: por
cultura dominada. Actúan convenciendo, por inducción, más interacción directa o por los medios.
que por imposición, aunque no siempre es fácil deslindar ambos
conceptos ante la ausencia de una real opción por parte de los
pueblos originarios. Esta intervención tiende a crear condicio 5. Factores de aculturación
nes artificiales de interacción étnica, un falso paraíso donde el
indígena contará con un relativo buen trato y algunos servicios Llamamos factores o mecanismos de aculturación a lo que el
“desinteresados”, que lo llevarán por un camino sin regreso, a antropólogo brasileño Roberto Cardoso de Oliveira denomina
través de una explotación económica de tipo paternalista. Las factores convergentes de aculturación, es decir, a las acciones
nuevas necesidades que van abriendo un surco en el espíritu realizadas o no con el propósito de destruir una cultura étnica,
del grupo lo distancian de sus valores tradicionales, sin que pero que de hecho impulsan dicho proceso. Si el propósito de
nadie lo oriente hacia una real apropiación cultural. aculturar es claro, manifiesto, tales acciones tomarán la fuerza
Tanto la aculturación forzada como la dirigida pueden ser de un método. El citado autor llama divergentes a los factores
clasificadas en laica y religiosa. La laica, a su vez, será oficial o que impiden a los individuos asimilarse a la cultura dominante,
privada, según sea el Estado o entidades privadas los que inter como el idioma, que aísla, una apariencia física que genera dis
vengan. La aculturación será religiosa cuando se deja la conduc criminación y violencia, etc. Del análisis de la experiencia histó
ción del proceso en manos de congregaciones religiosas por lo rica americana surgen los siguientes factores convergentes:
general cristianas, que perseguirán la conversión del indígena 1) La conversión del indígena a una religión occidental, la que
con todo lo que ello implica, y a veces también una finalidad viene entrañablemente unida a pautas culturales ajenas. Como
económica, como la apropiación total o parcial del territorio casi nunca se procuró separar ambas cosas, la conversión fue
tribal y la explotación de una mano de obra barata. Esta activi en la historia de América un sinónimo de aculturación. Es sin
dad aculturativa puede desarrollarse en misiones o en parro duda el factor que más estragos ha causado y sigue causando
quias, siendo las primeras más compulsivas que las segundas. en la cultura de los pueblos indígenas.
Se podría hablar también de aculturación directa y aculturación 2) La expulsión de sus tierras de grupos sedentarios y agríco
mediatizada. La primera se da por la interacción de los indivi las hacia regiones que no les permiten sembrar por inhóspitas
duos, y comprende los tipos antes analizados, que prácticamente 0 estar ya ocupadas. Esta condena al nomadismo desarticula
se circunscriben al sector étnico. La segunda opera por medio las ceremonias y costumbres más importantes, comúnmente li
de la radio, la televisión y otros medios de comunicación de gadas a los ciclos de producción de la tierra.
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3) El traslado compulsivo, y en especial cuando el grupo es ortar la transmisión cultural e imponer sus modelos actuando
asentado en zonas ecológicamente distintas, por lo general más °obre la base de la pirámide de la población.
pobres. La necesidad de sobrevivir lo obliga en dichas situacio S 8) El sometimiento a trabajos intensivos, que no deja al grupo
nes a sacrificar pautas culturales ante la presión de la sociedad tiempo ni energías que dedicar a las relaciones sociales y fami
nacional. liares. Embrutecido, no podrá ocuparse de atender el orden ce
4) La sedentarización de los grupos nómadas o seminómadas remonial y las instituciones. Esto provoca asimismo un rápido
en reservas y reducciones donde se los incorpora coactivamen derrumbe de su sistema tradicional de subsistencia, atándolo a
te a la agricultura. Las bases de su cultura cazadora se irán las proveedurías de sus explotadores. Hundido en un pozo de
quebrando ante la gradual desaparición de la caza y la falta de pesimismo, el proceso aculturativo avanzará con rapidez.
tiempo para dedicarse a ella como antes. Los mitos y valores 9) La marginación económica de las comunidades en contac
ligados a esta actividad se irán desdibujando. to, que obliga a sus miembros activos a ausentarse por largas
5) La segregación compulsiva de las comunidades, disper temporadas, dejando a sus mujeres e hijos o llevándolos consi
sándose a sus miembros en plantaciones, minas y pueblos, ya go, lo que traba su desarrollo evolutivo por un lado, y por el
sea con el fin de explotarlos económicamente, convertirlos al otro las expone al impacto de las pautas ajenas que traen los
cristianismo o acabar con su resistencia armada. Así, se los en migrantes al regresar. Estas migraciones son además causa de
vió a remotos internados en Estados Unidos y México, se los deserción escolar, de contagio de enfermedades, de desin
enterró en los socavones de Bolivia, Perú y México, se los repar tegración familiar y adquisición de vicios como el alcoholismo.
tió en encomiendas. Toda reducción drástica del número de El único saldo positivo sería la asimilación de conocimientos
miembros impide el funcionamiento pleno de las instituciones. que pueden llegar a volcarse a un proyecto propio, es decir, ser
6) La concentración, también compulsiva, en un centro pro objeto de una apropiación cultural.
ductivo o religioso de indígenas de diversas etnias, o de una 10) La alfabetización monocultural que se impone a los pue
misma etnia pero de comunidades distintas. El orden ceremo blos originarios. La misma introducción de la escritura en socie
nial requiere cierta intimidad para poder desarrollarse normal dades cimentadas en la tradición oral revoluciona su vida, pero
mente, y su vigor depende de que todos o la gran mayoría de los junto a los efectos negativos que se puedan señalar actúan otros
miembros del grupo sean capaces de entregarse a sus rituales, positivos. No se cuestiona la alfabetización en sí, sino el hecho
asumirlos con profundidad. El virrey Toledo usó este método en de que con frecuencia ésta se realiza sólo en la lengua dominante
el Perú, el virrey Velasco en México, y los jesuítas en las reduc y no toma en cuenta la cultura indígena. A veces también se utiliza
ciones guaraníticas. la lengua indígena, pero sólo como un instrumento de aproxi
7) La provocación de conflictos generacionales, poniendo a mación, que será pronto desechado. Los resultados de estas
los niños y jóvenes contra los mayores, que son los guardianes prácticas son altamente aculturativos.
de la cultura tradicional. Los primeros, en virtud del mensaje 11) La modiñcación del orden jurídico de una comunidad me
evangélico y la educación formal que reciben, se hacen portavo diante la imposición de normas e instituciones ajenas, como la
ces convencidos de la cultura dominante, y tratan de ir despla propiedad privada. Al indígena americano le cuesta entender que
zando a los segundos del poder y de minar el orden ceremonial. la tierra pueda ser objeto de especulación y pertenecer a alguien
Hay veces en que los niños son instrumentados como delatores sin mayores limitaciones. El parcelamiento de los territorios co
de sus propios padres. Fue un método muy utilizado por los je munales y la adjudicación a sus miembros de lotes de propiedad
suítas en las reducciones del Paraguay y Brasil, y que sigue te Privada que pueden vender incluso a los extraños ha sido utiliza
niendo vigencia en todo el campo de la cultura popular. Si la do en América como una forma de destruir los lazos de solidari
cultura de masas bombardea especialmente a los niños es para dad y aculturar a los pueblos originarios. También produce un
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efecto desorganizador de la vida social y cultural la derogación ión para qUe incorpore las pautas de la sociedad dominan-
virtual o expresa de sus normas penales, por la prohibición de Pí De ahí saldrá siempre transformado, y sin deseos de reiniciar
toda coacción ajena a la establecida por el orden jurídico domi la vida comunitaria, a la que mirará ya con desdén.
nante. Lo mismo sucede en el campo del Derecho de Familia, 15) El fomento de la estratificación social de los grupos no divi
donde el orden dominante autoriza matrimonios prohibidos por didos en clases sociales, o con clases apenas embrionarias. Para
su sistema de parentesco, o establece prohibiciones dentro de lo ello se promueve el surgimiento de una casta privilegiada a la que
permitido o instituido como regla de oro en el grupo. se exime de la triste condición que se reserva al resto, siempre
12) La manipulación de las estructuras organizativas para fi que coopere en el afianzamiento de la situación colonial y la ex
nalidades distintas a las que motivaron su creación. Este método plotación. Esta clase advenediza se irá adscribiendo a los patro
fue ya aplicado por Cortés en México, sustituyendo la cúpula nes culturales del sector dominante, mientras vuelve la espalda a
del poder azteca y manteniendo el resto del aparato burocrático las tradiciones de su pueblo, a toda su herencia cultural.
y organizaciones fundamentales como el calpulli. En el Perú los
conquistadores tampoco destruyeron los ayllus, sino que se los
repartieron, dejando a los curacas al frente de ellos. Sin variar 6. Aculturación y lenguaje
sustancialmente, la organización social pasaba a servir al pro
yecto de dominación. Este método sería perfeccionado en este Al comenzar el proceso aculturativo, el dinamismo que lleva a
siglo en África por los ingleses, al instituir el “indirect rule”. toda lengua a desplegarse sobre su propio horizonte, creando
13) La modiñcación compulsiva de los patrones sociocultura- palabras, acepciones y formas gramaticales nuevas para alcan
les, método sutil con el que se ha logrado quebrar la resistencia zar niveles expresivos más complejos y dar cuenta de las modi
cultural de muchos pueblos indígenas, o erradicar ciertas cos ficaciones que se producen en la cultura, es coartado y hasta
tumbres. Así, los salesianos de la región del río Negro, en la interrumpido. El esfuerzo se vuelca ahora en el aprendizaje de
Amazonia brasileña, mandaron destruir las grandes malocas y la lengua invasora, que la interacción política y económica
levantar pequeñas chozas para familias nucleares. El fanatismo convierte en necesidad impostergable. Así, en vez de generar
religioso de los padres los llevó a considerarlas focos de pro nuevos vocablos para designar las situaciones y objetos nue
miscuidad. Cada maloca cubría unos seiscientos metros cua vos, la lengua dominada va incorporando palabras ajenas, por
drados, y su altura llegaba a diez metros. Eran sólidas, a prueba lo que en breve sentirá la presión deformante de una morfología
de tormentas tropicales, y por dentro frescas y agradables. Al y una fonética diferentes. Sus mismas estructuras sintácticas
bergaban a los clanes, por lo que al erradicarlas los misioneros se verán pronto alteradas por el impacto de la lengua invasora,
desintegraron esta unidad socioeconómica básica, y junto con de la misma forma que al empezar a hablarla el colonizado
ellas las formas tradicionales de cooperación. Cabe destacar transferirá a ella sus propias estructuras gramaticales. A causa
que las malocas, como observa Darcy Ribeiro, ofrecían condi de esta imbricación producida por la necesidad al margen de
ciones de higiene muy superiores a las chozas que las sustituye una educación formal, el colonizado raramente llegará a tener
ron en virtud de una razón inexistente: la de evitar una un buen manejo de la lengua dominante, lo que en esa situación
promiscuidad que jamás había tenido lugar, porque en cada viene siempre a agudizar la distancia social. Ocurre así que in
maloca vivía un clan exogámico, es decir, un grupo de personas dividuos pertenecientes al sector dominante que no hablan
que no podían casarse ni tener relaciones sexuales entre sí. más que su lengua se sienten superiores a los miembros de los
14) El reclutamiento militar, que arranca al indígena de su grupos dominados, a pesar de que éstos, además de su propia
medio y lo lleva a lugares distantes, donde deberá llevar una lengua, hablan también, aunque con explicables defectos, la
vida totalmente ajena a sus costumbres, soportando una fuerte lengua dominante.
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Varias veces los antropólogos e indigenistas discutieron so
bre la conveniencia de preservar o no las lenguas colonizadas.
Adalides de la unidad cultural, imbuidos de principios “científi
cos” y universalistas, sostenían que su subsistencia no haría
más que retardar la integración de dichos pueblos. Hablaban
también de la dificultad de traducir a los diversos “dialectos”
los textos primordiales de la cultura occidental y universal. En
consecuencia, la solución que se proponía era imponerles un
aprendizaje del idioma colonial y reprimir el uso de su propia
lengua, de modo que fuera desapareciendo. Otros, mejor inten
cionados, llegaban al mismo resultado por otras vías. Mantener
ambos idiomas, decían, es apuntalar la estructura dual de domi
nación, con la honda distancia social entre ambos grupos. Por
un lado el blanco o mestizo con el idioma colonial, y por el otro
una mayoría oprimida que sólo habla la lengua nativa, siendo
escasos los bilingües. A los partidarios de un bilingüismo gene
ralizado se les opondrá el argumento de que lo que se logrará
con ello es que el nativo no hable bien ninguno de los dos idio
mas, lo que será igualmente motivo de discriminación. Esto es
en alguna medida cierto, pero subsanable por planes educativos Foto 1-31: En este burro de madera con cola de ixtle de Oaxaca se perciben ras
que no sólo enseñen el buen manejo de la lengua dominante, gos de una modernidad popular, por la estilización impresa a la figura.
sino que conviertan también en materia de estudio a las lenguas
minoritarias del país.
La experiencia histórica de América nos muestra que el mo-
nolingüismo va siendo acorralado, circunscrito a las regiones las transformaciones en el área lingüística dan por lo general la
más apartadas. La mayoría aprende a expresarse en castellano, pauta de cómo se cumple el proceso aculturativo. De ahí que
portugués, inglés. El proceso es irreversible, pero nos obliga a los bilingües sean por lo común biculturales, permeables a la
tomar precauciones, puesto que es probable que estemos ante colonización deformante, mientras los monolingües defienden
un mero bilingüismo de transición, en el cual la lengua indígena su cultura y su organización social.
será del todo abandonada no bien resulte prescindible. Y esto Desde el punto de vista de los pueblos dominados podemos
ocurrirá no sólo en virtud de los mismos mecanismos del proce decir que cada sociedad se funda en un lenguaje, y que su dere
so de aculturación, sino también de una educación formal que, cho a él es inalienable, más allá de los inconvenientes que gene
si se la toma en cuenta, es como simple instrumento de aproxi re la práctica, los que deben dar lugar en todo caso a una
mación inicial al educando, por lo que luego será desechada, no complementación, no a una mutilación. Nadie desde afuera
cultivada. Se puede decir así que el bilingüismo resulta en los puede arrogarse la facultad de decidir, y ni siquiera de discutir,
hechos la primera etapa en la extinción de una lengua indígena, algo que compromete tan hondamente el destino de un pueblo.
en lo que llamaríamos proceso de desindianización lingüística. El hecho de que esto ocurriera es una prueba más de que han
Es que no se puede ignorar la circunstancia de que detrás de sido tomados como objetos de otra historia. Por cierto que la
cada lenguaje hay una cultura con la que se consustancia, y que sociedad nacional no se limitó a polemizar al respecto, sino que
250
Entiende Habla Lee
prohibió el uso de esas lenguas en las escuelas e internados, y
Lengua indígena + + +
también en las actuaciones administrativas y judiciales, bajo la
Lengua nacional
pena de severos castigos corporales y morales en el primer
caso, y de nulidad en el segundo, lo que dio lugar a la pérdida de
El método de alfabetización bilingüe comienza enseñando al in
tierras por indefensión o mala defensa, pues los indígenas que
dígena a leer y escribir en su lengua, que es sin duda un paso
daban en manos de tinterillos venales.
positivo en su evolución cultural, al permitirle en la coyuntura
Aunque ya en el estadio de en contacto permanente las len
actual afirmar su universo, difundir sus valores. Pero para el
guas dominadas van experimentando variaciones un tanto pro
colonizador esto no es más que un método para imponerle otros
nunciadas, ante la tendencia al bilingüismo que se suscita, es en
valores. Pronto empezarán las clases de castellanización (o su
el de la integración donde suelen ocurrir los cataclismos. Del
equivalente, si es otro el idioma colonial), y el indígena podrá ya
monolingüismo indígena se ha pasado a un bilingüismo imper
entender el castellano, luego hablarlo, y finalmente leerlo y es
fecto. Luego, a medida que perfeccionan el uso de la lengua co
cribirlo. Podremos referirnos entonces a un bilingüismo perfec
lonial van perdiendo la propia, ante las presiones sociales y la
to, por más defectos que encierre, y que representamos así:
señalada falta de programas educativos que la sostengan. Po
drán entenderla, pero hablarla les resultará cada vez más peno
Entiende Habla Lee
so. El indígena asimilado se mostrará ya incapaz de entender un
Lengua indígena + + +
discurso en su lengua materna, de la que no recordará más que
Lengua nacional + + +
palabras. Muchas veces simulará un desconocimiento de ella
mayor que el real, por temor a ser considerado un “salvaje”. A
Pero esta etapa es transitoria, por la deculturación que supone
pesar de la emoción que le causa su sonido, es consciente de
el mismo proceso aculturativo. Pronto dejarán de hablar la len
que la sociedad dominante ha condicionado su aceptación al
gua indígena, y por lo tanto, de escribirla. Luego no entenderán
olvido de su cultura original.
ya discurso alguno en ella, y menos podrán leerla. La asimilación
A veces se dan situaciones lingüísticas muy particulares,
nos deparará entonces el siguiente cuadro lingüístico:
como el caso del guaraní genérico, plasmado en las reducciones
y pueblos jesuíticos, hoy inseparable del ser social paraguayo.
Entiende Habla Lee
O sea que se trata de una lengua aborigen que se expandió sobre
Lengua indígena
otros grupos étnicos, e incluso sobre la sociedad nacional, que
Lengua nacional + + +
subsiste sin empobrecerse cuando ya los grupos que contribu
yeron a su creación están en franco retroceso. Un ejemplo dia
metralmente opuesto es el de los collas del Noroeste argentino. 7. Percepción, sensibilidad y mentalidad
El quechua que hablaban, vivo aún en las fronteras con Bolivia,
se perdió en esta área, sin que ello implique un avanzado proce
en el proceso de aculturación
so de aculturación. Por lo contrario, su cultura sigue dando
El proceso aculturativo actúa en cada individuo en tres niveles, que
muestras de gran vitalidad.
s°n la percepción, la sensibilidad y la mentalidad. Los sentidos
Una lengua puede ser considerada en tres niveles: auditiva,
Perciben, la sensibilidad siente y la razón, o mente, piensa. Señala
cuando se la entiende; ora!, cuando se la habla; y visual, cuando
Juan Acha que tales componentes se encuentran de hecho tan fusio
se la lee. Los grupos étnicos americanos desconocían la escritu
nados, que los sentidos nunca perciben por sí solos, ni la sensibili
ra alfabética, por lo que el cuadro preaculturativo, tomado al
dad siente por sí misma, y tampoco la razón piensa por su cuenta.
tiempo actual, sería el siguiente:
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la sensibilidad, pero tampoco se debe abismar la distancia entre abrevan puramente en él, coqueteando con la enfermedad
ellas, sino construir puentes, nexos que les permitan potenciarse la muerte, y estéticas gozosas, armadas en torno a la risa y la
recíprocamente. Juan Acha advirtió ya que la razón se com Celebración de la vida como una fiesta de los sentidos.
plementa con la sensibilidad, y que ambas se reemplazan mu En la cultura de la modernidad occidental, la sensibilidad jugó
tuamente cuando las circunstancias lo exigen, por debilidad o un papel importante en el proceso de individuación, pero ello fue
ausencia de una de ellas. sustancialmente alterado por la cultura de masas, que tiende a
Al reconocer la incidencia de la mente en la producción de imponer símbolos y mitos de fácil universalidad, creando tipos
los sentimientos, habría que añadir que el aspecto racional no reconocibles de inmediato, con lo que reduce la individualidad a
debe ser entendido en los términos en que más lo conocemos su mínima expresión. Produce así un efecto sentimental delibera
o sea, la razón occidental, de marcada pretensión ecuménica, cuya do, como un modo de uniformar la sensibilidad y no dejar nada
lógica responde a la jerarquía de valores de esta civilización. librado a la capacidad de percepción del individuo, y menos aún a
El aspecto racional debe entrar en la estética de los sectores la interpretación. La atmósfera que crea se sobrecarga de aspectos
subalternos como una racionalidad propia, regional, articulada so obvios, con lo que se asegura alcanzar el efecto deseado, sin im
bre la escala de valores de la cultura a la que pertenece el sujeto. portarle que tanta superficialidad provoque el rechazo de los más
De no ser así, el pensamiento no se imbricará verdaderamente sensibles. Es que la cultura de masas no busca la calidad estética,
con la sensibilidad, sino que entrará en oposición con ella. sino el gran número, y para ello, en vez de comunicar sentimientos
Quedarán así de un lado los sentimientos que brotan del interior variables en los que sea posible el juego de la individuación, falsi
del sujeto en presencia de las cosas, como una marca de identidad fica un sentimiento único. Ello no obstante, y mientras destruye
profunda, y del otro una lógica fría, desarraigada, que pretende los patrones culturales de individuación, suplantándolos por
colonizar y coartar la sensibilidad. pautas de consumo manipuladas en función de un status social, la
Surge de aquí que el colonialismo puede actuar sobre los ni cultura de masas exalta al individuo, pero no ya como un ser con
veles de la percepción (percibir lo propio con el lente de lo ajeno), responsabilidad social, sino que vuelve la espalda a su comunidad
de la sensibilidad (no desarrollar los sentimientos en el campo de para sumarse a sus rituales tan frívolos como vacíos.
la cultura de pertenencia, sino de los modelos impuestos) y de la
mentalidad (sustituir la racionalidad propia por una razón ajena
que se asume como la única válida). Como bien señala Juan 8. Los mecanismos de dominación
Acha, los sentidos, la sensibilidad y la razón o mentalidad son pro
ductos sociales, por más que dichas operaciones se realicen Los mecanismos de dominación son acciones que individuos de
siempre en el interior de un individuo. Añade este autor que un grupo social realizan con toda conciencia para instaurar,
mientras la razón actúa con mayor libertad, a pesar de su inevi mantener o reforzar la opresión y explotación de otro grupo
table sujeción a las estructuras lógicas del lenguaje, la sensibili social, o sea, una situación colonial o de dependencia. Acaso la
dad es más social, más dependiente de una cultura que le Primera reflexión que se impone al trabajo sociocultural es la de
imprime valores y hábitos. Hay así culturas marcadamente vita detectar qué mecanismos de dominación actúan en el sector
les y sensuales, y otras con una fuerte inclinación mística, espi' Popular elegido, quiénes los promueven y quiénes son sus
ritualista y racional. Mientras que algunas culturas de Oriente complices, cómo se manifiestan y qué conductas o actitudes los
cifran la felicidad en la ausencia de toda sensación, las de Africa avorecen. Estos mecanismos parecen superponerse por mo
hallan la felicidad en la intensidad de las sensaciones, como mentos a los factores de aculturación, por cuanto los que desa
base para desarrollar sentimientos igualmente intensos. En Ia bollan a conciencia acciones para aculturar están queriendo de
misma historia de Occidente vemos estéticas del sufrimiento- Un m°do u otro dominar, pero como no toda aculturación es vo-
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Iuntaria, vertical, conviene diferenciar ambos conceptos. Además •ustificación ideológica de la explotación. En virtud de este
al hablar de mecanismos de dominación se pone el énfasis en lo I ecanismo se destruye la cultura de los sectores populares
político y económico, mientras que la aculturación se refiere al 1 mara que éstos admiren el modelo opresor, pero se los mantiene
orden sociocultural. Así, por ejemplo, una evangelización que se ^ la vez lejos del mismo, para que no olviden que son ajenos a
realice sin más ánimo que el de llevar un mensaje religioso, es un él Al quedar así obstruida la movilidad vertical, sobreviene la
factor de aculturación. Será un mecanismo de dominación cuan peor de las frustraciones, que alimenta un cuadro de neurosis.
do se disponga la evangelización ya como una decisión política 5) La dependencia económica, que es un resultado del meca
para acabar con la resistencia de un pueblo, desactivando su nismo anterior. En el caso del indígena, se lo incorpora al trabajo
conciencia y sometiéndolo a una situación colonial. asalariado en forma compulsiva, con remuneraciones irrisorias
Podemos señalar los siguientes mecanismos de dominación: que de hecho estatuyen una servidumbre personal. Si pretende
1) La segregación racial, por la cual se relega a un grupo étni huir del círculo, comprenderá que ha sido privado de los recursos
co al más bajo nivel social, como una forma de asegurar su ex que antes le aseguraban un sustento, y que la discriminación ge
plotación intensiva, es decir, un despojo mayor de sus recursos neral del sistema le impide acceder a un nivel de vida mínima
naturales y el producto de su trabajo que el que se ejerce sobre mente digno. El camino hacia atrás está cerrado por el despojo y
las capas bajas de la sociedad nacional, o para excluirlo de la el proceso de aculturación, y hacia adelante no parece haber más
competencia económica. alternativa que la dependencia. En las reducciones y reservas el
2.) El control político, que desconoce las estructuras de poder indígena no administra por lo común los fondos provenientes de
propias del grupo dominado, sujetándolo a un poder exterior la producción colectiva y la ayuda externa. Aun cuando se pueda
extraño a su cosmovisión, que regirá su destino con criterios et- demostrar que el ente proteccionista no se apropia de su dinero,
nocéntricos y de acuerdo a sus intereses. Los fines del dominado subsistirá la dependencia fortalecida por un paternalismo que
dejan de contar, y éste pasa a ser un medio para otro proyecto. El posa de humanista.
control político se ejerce con frecuencia a través de falsos líderes, 6) La acción evangélica, avanzada de la colonización que apoya
o sea, de dirigentes que pertenecen a ese grupo dominado pero rá la dependencia en un orden sobrenatural, en un cielo blanco al
están al servicio del opresor. Otras veces se recurre a la corrup cual llegarán los indígenas si niegan su propio ser y se someten a la
ción y la manipulación de las estructuras tradicionales de poder. ley y la cultura del opresor. Las misiones sustituyeron muchas ve
3) El tratamiento desigual, o sea, la segregación llevada a lo jurí ces con gran eficacia a las campañas militares de conquista. La
dico y administrativo. Puede haber una legislación que establezca acción evangélica trastorna el universo simbólico del indígena,
esta desigualdad, pero lo más común es una legislación nominal sembrando en su mente una confusión que termina neutralizando
mente igualitaria, desvirtuada en la práctica judicial y policial, de sus defensas. Para lograr esto, hasta se promovieron sincretismos
donde resulta claro que la ley juega en contra del sector subalter religiosos al más alto nivel, como cuando se predicó que el Dios del
no, y casi nunca en su favor. Así, en la abrumadora mayoría de cristianismo y el Tupa de los guaraníes eran un mismo ser.
los casos, los pueblos originarios de América perdieron los jui 7) La acción paternalista, que equipara al oprimido a un menor
cios que entablaron contra los usurpadores de sus tierras. de edad, incapaz de valerse por sí mismo, y que por lo tanto debe
4) El mantenimiento de la distancia social, como cuando se ser llevado de la mano por tutores que manipularán su voluntad
priva a los pueblos originarios de autonomía por medio de la y administrarán sus bienes, por lo general sin rendirles cuenta.
aculturación y se les cierra a la vez el camino de la asimilación 8) La manipulación política, por la cual se embarca a los secto
final, de modo que nadie pueda sustraerse a la violencia de la res dominados en luchas y procesos ajenos, que consumirán sus
relación de dominio. Si se admite que un indígena es socialmen energías sin aportar nada a su evolución histórica y social. Para
te igual a un blanco, o un peón criollo a su amo, se desmorona esto se les prometen cosas que no serán luego cumplidas, a la vez
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que se promueve al liderazgo a unos cuantos oportunistas, quie do espontáneo, sino como resultado de una lucha tanto men-
nes se enfrentarán a los auténticos dirigentes, en una lucha que m°como social. O sea, la descolonización cultural es tanto una
impedirá al grupo ocuparse debidamente de sus problemas más 1nopeya de la conciencia individual y colectiva como un conjun
acuciantes. Aun más, si los manipuladores son derrotados por las to de acciones de afirmación de los propios valores. Desde ya,
armas, en las urnas electorales o de otra forma, los manipulados ara que un grupo social se descolonice este movimiento debe
serán objeto de represalias por parte de los vencedores. generalizarse, no quedar circunscrito a una elite clarividente. El
9) La penetración cultural, entendida como un bombardeo sis deber de esta última es ayudar a los otros a tomar conciencia,
temático para desestructurar la cultura dominada e imponerle más que actuar en nombre de la mayoría de un modo inconsulto,
los símbolos de la cultura dominante, sustitución que afianzará la por cierto, la descolonización cultural es la principal tarea de los
relación de dominio. Los medios de comunicación de masas son promotores culturales, lo que implica que deben actuar funda
hoy los que más implementan este mecanismo, pero se halla mentalmente como generadores de conciencia.
presente también en la educación formal y en la aculturación di Hay veces en que la descolonización cultural es promovida
rigida que promueve el indigenismo, tanto laico como religioso. por elementos ajenos a la comunidad, sin que ésta termine de
Varios de estos mecanismos fueron estudiados por la ecuato tomar el proceso en sus manos, de ejercer las decisiones. Para
riana Gladys Villavicencio en Otavalo. El análisis fue centrado en que dicho proceso sea auténtico, los sectores populares deben
la realidad interétnica para facilitar su caracterización, pero ellos alcanzar su efectivo control, dándole así el carácter de autoges-
se repiten en la realidad de los otros sectores subalternos. tionado. De lo contrario, toda sospecha será legítima. Esto no
implica descalificar a los agentes externos dispuestos a prestar
su apoyo. Pero una cosa es apoyar la acción de un sector popu
9. La descolonización cultural lar, y otra muy distinta actuar en nombre de él, sustituirlo en su
papel protagónico. Volveremos sobre esto.
La penetración cultural establece sólidas cabeceras de puente Todo grupo de trabajo que quiera articular un proceso de
en los aspectos más conservadores de la cultura popular, a los descolonización cultural o profundizarlo deberá proceder a una
que exalta e incorpora, avanzando desde ahí sobre los aspectos descomposición analítica de su cultura, es decir, estudiar sus
más contestatarios y radicales, con miras a neutralizarlos y ma distintos elementos por separado, tanto en sí mismo como en lo
nipularlos, para que dejen de ser el alimento de la resistencia que representan en la interacción social. De este análisis se des
cultural. En toda cultura popular hallaremos estos aspectos prenderán cinco tipos de acciones fundamentales para devolver
contestatarios, y también una resistencia a la asimilación espiri a la cultura popular todo su poder de florecimiento, que son:
tual ejercida por individuos que persiguen un cambio, pero no 1) Denunciar los aspectos de la tradición que de hecho sirven
aculturativo, sino evolutivo, que enriquezca la conciencia pro a una cultura de la dependencia, y procurar en lo posible rever
funda, la identidad del grupo, sin diluirla en la identidad domi tir su sentido.
nante. En toda defensa de lo popular y nacional, así como de las 2) Redimensionar en el contexto actual los aspectos de la
culturas étnicas, se da de hecho este proceso de desasimilación tradición que el pueblo organizado considere positivos.
que es la descolonización cultural. Proceso de recuperación y 3) Criticar y combatir los elementos introducidos reciente
reafirmación de una identidad fragmentada, reprimida, estigma mente por la sociedad de consumo que se consideren contrarios
tizada, que en muchos individuos opera ya como identidad nega al proyecto popular.
tiva. Por eso se dijo que la descolonización cultural se da en 4) Incorporar por adopción selectiva elementos nuevos que
estos casos como el paso de una identidad negativa a una iden Puedan contribuir al desarrollo de la propia cultura, para que
tidad positiva consciente, no ya como algo que se adquirió de ella sirva así mejor a la causa de la liberación.
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i aue verdaderamente son, sin distorsiones, y a nivel
5) Asumir totalmente el control de la propia imagen y la a(j.
doS 611 Afirmar sus valores y potenciar su proyecto histórico. A
ministración de su cultura, para ser los únicos o los principales
intern° conquista de espacios en los medios debe acom
beneficiarios de ella.
ia prog mayor transferencia de recursos económicos y tec-
O sea que así como la identidad cultural alimenta en el opresor
pa‘ia" hasta alcanzar así la igualdad distributiva. Porque lo
su misión civilizadora, proporcionándole una justificación ideoló
^ s ig u e n los grupos populares en una democracia auten-
gica, en el oprimido alimenta la resistencia a una acción que lo
qUe í real igualdad de posibilidades, la distribución equitativa
amenaza de muerte, de disolución histórica. El nudo de la resis
O c u r s o s sociales. No está en su ánimo oprimir a otros secto-
tencia se establece en los aspectos más contestatarios, en los
negarles el espacio que les corresponde en el conjunto de la
que se presentan de por sí, por su integridad moral y su coheren
sociedad La afirmación de lo nacional y popular no debe ser
cia, como una alternativa civilizatoria. Estos elementos que lla
m n f u n d i d a con el nacionalismo, en tanto ideología de segregación
mamos contestatarios pueden ser ala vez los más conservadores de
v negación de lo que no se presenta a sus ojos como nacional.
la sociedad. Así, por ejemplo, la resistencia de muchos pueblos
La descolonización cultural es, en definitiva, un proceso de
originarios se apoya en su religión, como alternativa al cristianis
reculturación, que en el campo étnico asumió formas muy distin
mo, que es la religión de la conquista, de la dominación. De esta
tas desde la rebelión armada al revivalismo milenansta o mesia-
forma, en la medida en que se opone a una cultura dominante, la
nico, de carácter puro o sincrético, reformista o revolucionario,
cultura popular deviene revolucionaria, hasta el punto de que a
menudo no se puede distinguir entre tradición y revolución. pacífico o violento.
Señalaba Amílcar Cabral, hablando de África, que resulta un
tanto absurdo plantear a los sectores populares su regreso a las
fuentes, pues nunca dejaron de ser la fuente, de crear cultura y
10. Diversidad cultural y educación
hacer la historia. Esto tiene buena parte de verdad, pero no se
Todo proceso aculturativo separa a la cultura de la educación, a fin
puede ignorar el ahondamiento de la penetración cultural en las
de instrumentar mediante esta última la cultura que se quiere im
últimas décadas, la acción creciente de la cultura de masas, que
poner. En consecuencia, la descolonización de la educación llevara
todo lo invade y lo descompone. La resistencia es por lo tanto
a sustentar a ésta en la propia cultura, a la que se debe también
algo que debe activarse en toda cultura, y no sólo en la popular.
descolonizar para que pueda cumplir esta función tan capital.
Sobre toda especificidad pesa hoy la amenaza de disolución
La educación liberadora de los sectores populares sólo pue
bajo la aplanadora de la cultura de masas y el universalismo, en
de darse con la participación consciente de ellos, afirmándose
buena medida falso, promovido por los países globalizadores.
en su identidad histórica y en su proyecto político, y tomando
Sí, los pueblos representan las fuentes, pero si no toman mayor
en cuenta las características propias de cada grupo, de la región
conciencia de éstas y de su valor las perderán, no sabrán cuál
y el país. Los especialistas ajenos a dichos sectores podrán
es su verdadero patrimonio ni su destino. Mientras la corriente
ayudarlos a definir los contenidos de su educación y luego a
dominante sea contraria a los intereses de los pueblos, sólo
ejecutarla, pero no tomar decisiones en nombre del grupo ni
cabe nadar contra ella, desplegar un gran esfuerzo para avanzar
ejecutar políticas diseñadas sin su participación. Los sectores
un corto tramo. El que se abandona, es arrastrado por ella.
Populares no pueden ser meros justificadores de políticas po
Lo desesperante que llega a ser toda resistencia prolongada
Pulistas que no les abran reales espacios de participación.
nos lleva a cifrar la descolonización cultural en una ofensiva de
Si bien en algunos países, como en México, se han logrado sig
los grupos populares para identificar su cultura con la nacional
nificativas conquistas en este terreno, lo cierto es que la escuela ha
y tomar un control creciente de los medios de comunicación, no
funcionado históricamente en América, y en buena medida sigue
para imponer a otros su visión del mundo, sino para ser conocí-
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