DRAMATIZADO LOS OJOS NUEVOS
(Drama conferencia El Perdón).
En la Esperanza, un recóndito pueblo de Antioquia, vivía un panadero llamado
Francisco. Era un hombre fornido, alto y de buen parece. Era tan honrado que
parecía rociarle rectitud con sus labios a todo aquel que se le acercara… (Pausa).
Por eso la gente de la esperanza prefería no aproximársele mucho.
La esposa del panadero, Luz María, era alegre y espontanea. Sus brazos eran
alargados hacia todos en su alrededor y su rostro de aspecto agradable… Luz
María no acorralaba a la gente con su rectitud. En vez de eso, su suave mirada
parecía invitar acercarse a ella para participar de la cálida alegría de su corazón.
Luz María respetaba a su recto marido; también lo amaba, tanto como él se lo
permitía. Pero su corazón se apenaba por desear algo más de él que su conocida
rectitud. Y allí en el fondo del corazón de Luz María, estaba el porqué de su
tristeza.
(El narrador se espera hasta que Luz María busque un “Amigo” y llegue de nuevo
a su casa).
* * * * * * * * * *
Una mañana. Después de haber trabajado desde el amanecer
preparando masas para los hornos. Francisco: lavo sus manos, se quito
el delantal, y se preparó para ir a su casa.
Pero cuando llegó al dormitorio, encontró a un extraño en su cama
acostado en el pecho de su agradable Luz María: “¿Que es lo que pasa
aquí?, ohh!!, no no, nooo!! No puede ser, porqué a mí. Has destruido mi
vida, ya no quiero vivir.
(El narrador espera mientras que francisco reacciona, llora, gime, se
arrastra se desespera, se llena de ira)
El adulterio de Luz María pronto se convirtió en la conversación de la
cantina y en el escándalo de la congregación evangélica la Esperanza.
Todo el mundo asumía que Francisco por ser tan recto, echaría a Luz
María de su casa. Pero el sorprendió a todos al quedarse con Luz María
como esposa, diciendo que la perdonaba, así como la biblia le decía que
lo debía hacer. “te perdono, te perdono, pero solo porque la biblia lo
dice… oooh!! No no noooo!!! No puedo seguir mas con este dolor.”
Sin embargo, en lo profundo de su corazón, Francisco no pudo perdonar
a Luz María por causarle tanta vergüenza. Siempre que pensaba en
ella, sus sentimientos eran de repugnancia, ira y rencor. La despreciaba
como si fuera una vulgar ramera. “ella es una vil mujer, “... (La mira con
dolor tristeza y desespero).
Cuando llegaba ese punto, la odiaba por traicionarlo después de todo lo
bueno, y fiel marido que había sido con ella. Solamente se hacia el que
había perdonado para poder castigarla con su correcta misericordia. “la
odio, la odio, la detesto, es una vil mujer…”
Pero, el fingimiento de Francisco no tuvo cabida en el cielo, así que
cada que francisco sentía su odio secreto hacia Luz María, un ángel (se
le aparece un ángel) llegaba hacia él y dejaba caer una piedrecita como
el tamaño de un botón de camisa en el corazón de francisco.
Cada vez que caía una piedrecita. Francisco sentía una estocada de
dolor, como el dolor que sintió cuando vio a luz María saciando su
hambriento corazón en el regazo del extraño. Por eso la odiaba tanto, su
odio le causaba a él dolor y su dolor le hacía odiarle más. “la odio, la
odio, ya no puedo más, la odio con todo mi corazón…”
Las piedrecitas se multiplicaron y el corazón de Francisco se torno muy
pesado, tan pesado que la parte superior de su cuerpo se inclino hacia
adelante, a tal extremo que tenía que estirar su cuello, para poder mirar
derecho. Cansado de sentirse herido en su amor propio, francisco
comenzó a desear morir. “me quiero morir, quiero morir y acabar de una
vez con todo esto..”
Una noche, el ángel que dejaba caer las piedrecitas en su corazón, se le
apareció a Francisco. Le dijo como podía sr sanado de su herida: “hay
remedio”, dijo el ángel, “solo uno para el dolor del corazón herido.
Francisco, tú necesitas el milagro de los ojos nuevos”.
Francisco necesitaba ojos que pudieran mirar atrás el origen de su dolor
y ver a Luz María no como la esposa que lo había traicionado, si no
como la mujer débil que lo necesitaba, solo una nueva manera de ver
las cosas a través de los ojos nuevos podría sanar el dolor que manaba
de las heridas del ayer.
Francisco protesto: “¡nada puede cambiar el pasado! Luz María es
culpable. ¡ Es un hecho que ni siquiera un ángel puede cambiar!.
“si pobre ofendido hombre” dijo el ángel. “tú no puedes cambiar el
pasado, solamente puedes sanar la herida que tienes del pasado. Y
puedes sanarla solo con la visión perdonadora de los ojos nuevos.
“ y como puedo conseguir tus ojos nuevos?” Susurro Francisco.
“solo pídelos, con mucho deseo, y te serán dados, “. Dijo el ángel. “y
cada vez que veas a Luz María con tus ojos nuevos, una piedrecita será
quitada de tu corazón adolorido.
Francisco no pudo pedirlos enseguida, porque había llegado a amar su
odio. (Pausa)… pero el dolor de su corazón, finalmente lo llevo a desear
los ojos nuevos. Que el ángel había prometido. Así que un día los pidió
y el ángel se los dio. (Pausa) “ay Dios mío, Dios mío por favor ven a mi
vida, te necesito ,dame esos ojos nuevos”
A su sorpresa, poco a poco, Luz María empezó a cambiar ante los ojos
de Francisco maravillosamente. El empezó a verla como una mujer
necesitada, que lo amaba en vez de la mala mujer que lo había
traicionado. El ángel cumplió su promesa. Retiro las piedrecitas del
corazón de francisco, su corazón se torno más liviano. Empezó a
caminar derecho otra vez, y de alguna manera especial su rostro
recobro su hermoso brillo. Así que Francisco decidió perdonar a Luz
María, la invito de nuevo a su corazón. Por ello, un día decidió volver a
su casa para hablar con su esposa. Lavo sus manos, se quito su
delantal y se preparo a salir.
Cuando llego a su casa, abrió la puerta, se acerco a luz María y la invito
a entrar de nuevo a su vida y a su corazón. (Pausa) ella casi no podía
creerlo pero al fin gozó y alivió. Ingreso en los brazos de Francisco y
juntos comenzaron otra vez a recorrer su segunda época de gozo.
EL TITIRITERO.
DIABLO: ja ja ja ja ja!
¿Saben quién soy yo? Yo soy el titiritero y mis títeres hacen lo que yo
quiero. Pero lo más emocionante de todo esto es que ellos creen que
hacen lo que quieren. Pero sencillamente yo los manipulo como quiero.
Ja ja ja ja ja. Aquí están mis títeres, y saben? Algunos de ustedes son
también mis títeres, pero ustedes no lo saben por su puesto ja ja ja ja
ja!. Quiero presentarles a algunos de mis títeres, ellos son Domitila y
Doroteo. Y Déjenme comentarles algunas cositas de ellos.
Y saben Domitila es una muchacha insegura. Temerosa de los hombres
y ni si quiera ha pasado por la puerta de una universidad. Imagínense.
ja ja ja ja ja! Y Doroteo haaay Doroteo, alguien que no tiene domino
propio. No sabe a dónde va y no se acepta como es y no es realizado
su vida es vacía. ja ja ja ja ja! Hay que bueno esta todo esto. Y
ahora los traeré a ellos y se los mostrare. ja ja ja ja ja!
Estos son mis títeres ja ja ja ja! ¿ que les parece? Aquí tengo las
cuerdas con las que los controlo. ja ja ja ja ja! Y a Domitila la voy a
dominar con la cuerda de la mentira y se la voy a poner en su mano
derecha. Y en su pie. ja ja ja ja ja! Derecho le voy a poner el
orgullo. ja ja ja ja ja! La cuerda que me gusta tanto. Y en su mano
izquierda la indiferencia y en su pie izquierdo le voy a poner el temor.
Y a Doroteo en la mano derecha. A ver en la mano derecha. Le voy a
poner la autosuficiencia. ja ja ja ja ja! Y en su pie derecho le voy a
poner la tristeza, ¡hay como me gusta, dominar a la gente. En su mano
izquierda le voy a poner la rebeldía, que cuerda más interesante es esta.
Y en su pie izquierdo le voy a poner el temor y la inseguridad. . ja ja
ja ja ja! Uno….dos….tres…
Domitila: hola yo soy Domitila.
Doroteo: yo soy Doroteo.
Domitila: Doroteo? ja ja ja ja ja! Que nombre tan feo¡ se parece a ti.
Doroteo: hay ¿qué te crees tú que eres?
Domitila: ¿ah yo? Soy la mujer más linda, más segura y mis padres tienen
mucho dinero, y los chicos ah¡¡ se mueren por mí.
Doroteo: no se qué chicos serán, no es que yo sea muy orgulloso pero en
realidad yo soy una persona que tiene muchas virtudes. Y las chicas se
pelean por mi! Así que no necesito de ti pequeña.
Domitila: A si grandulón¡¡¡
(Se pelean fuertemente)
Otro: hay¡¡ ¿ pero qué pasa aquí? ¿ Por qué se pelean?
Doroteo: ¿pelearnos nosotros?
Domitila: oye mira lo que dice este. Vaya. Si estamos hablando de amor y de
paz y de cuanto nos entendemos.
Doroteo: realmente somos la pareja ideal somos los que podemos ayudar al
mundo a unirse.
Otro: pero como pueden decir eso si están atados? ¿No ven las cuerdas que
tienen?
Domitila:
Doroteo: ¿atados nosotros? ja ja ja ja ja! Pero si yo hago lo que quiero,
voy a donde quiero, digo lo que quiero soy libre¡¡¡
Otro: un día yo estaba como ustedes pero un hombre me amo tanto que dio
su vida por mí, murió por mí, por hacerme libre. El es el único que realmente
puede ayudarnos, el es el único que realmente puede hacernos libres.
Doroteo: no , no ,no, no fantasía, mentiras nosotros no necesitamos de eso,
eso es solo palabra y palabras y solamente palabras.
Domitila: o si verdad¡¡ tengo cuerdas en mis manos, ah y en mis pies
también yo nunca las había visto, nunca las había visto, pero son reales.
Doroteo: que es eso. Eso son visiones mujer, eso es algo psicológico no te
dejes influenciar, todo es relativo en esta vida, todo es relativo mija quizás
es la altura o el soroche que te está dando.
Domitila: ¿es cierto? ¿ por mi culpa un hombre tuvo que morir? ¿El hijo de
Dios? ¿Puedo yo pedirle perdón por mis decisiones que me han esclavizado
y atado?
Otro: claro que si¡¡ digamos junto a Él. Y cuando dispongamos nuestra vida
el está dispuesto a liberarnos, hablémosle y digámosle que nos perdone de
estas cosas.
Juntos: señor Jesús, yo me he dado cuenta de que mis decisiones te han
hecho ir a la cruz y morir por mi culpa y hacerme libre. Por esto te pido
perdón. Tu no tenias que morir por mí. Gracias por hacerlo. Yo recibo tu
perdón.
Doroteo: no hombre eso es mentira esas palabras que han dicho no han
hecho nada.
Domitila: pero tengo una paz en mi corazón.
Doroteo: no hombre te das cuenta que esto no sirve que quedas igualita.
Domitila: si. Aun tengo estas cuerdas.
Otro: bueno la realidad es que solamente le hemos pedido perdón, pero no le
hemos pedido que nos haga libres por estas cosas, vamos a pedirle a el que
nos haga libre solamente necesitamos pedir perdón y renunciar a esto.
Domitila: oh señor Jesús, perdóname por mi orgullo. Oh soy libre¡¡ señor
perdona mis mentiras…oh soy libre¡¡ perdóname por la indiferencia..hay que
alegría¡¡¡ soy libre ¡¡¡ señor perdóname y quítame el temor…hay que
feliz¡¡ soy libre ¡¡ soy libre¡
Doroteo: mujer no le hagas caso a esta gente está totalmente loca. Mira yo
sé lo que hago lo que quiero. Yo digo lo que quiero, yo vivo una vida
realizada yo puedo hacer empezar mi vida, lo que quiero, yo hago lo que
quiero esta es una vida real, hago lo que yo quiero…
Diablo: . ja ja ja ja ja! Y hay muchos de ustedes que están en la misma
situación. ja ja ja ja ja! Y no le hagan caso a estos locos¡¡¡. Recuerden
ustedes son libres¡¡¡¡ . ja ja ja ja ja!
HIJO PRODIGO
HIJO PRODIGO: Entrará en forma sorpresiva con un grito de lamento y de
dolor, dando un golpe contra el piso con alguna lata que traiga dentro del
costal.
¡Oh no, oh no, miserable de mí, mire como estoy, desnudo, sucio, raídas
mis ropas y enfermo! (lloro y lamento) que he hecho.
He malgastado todo mi dinero, y ahora como del alimento para cerdos (voz
angustiosa y llorosa). ¿Qué haré?, (trata de levantar la cabeza y medita por
4 segundos) Iré a mi Padre. (Trata de avanzar arrastrándose por el piso y
grita con gemido de dolor) ¡PADRE!, ¡PADRE!
EL PADRE: (Corre a su encuentro desesperado y lleno de amor)
¡HIJO! ¡HIJO MIO! (Lo abraza y lo pone entre su pecho besándolo con
mucho amor) ¡HAS REGRESADO HIJITO DE MI CORAZÒN! (lloran juntos).
¡HE ESTADO ESPERANDOTE EN CADA AMANECER, DESDE EL DIA DOLOROSO
EN QUE TE FUISTE!
HIJO PRODIGO: ¡PERDONAME PADRE! HE PECADO CONTRA EL CIELO Y
CONTRA TI; NO SOY DIGNO DE QUE ME LLAMES TU HIJO…
PADRE: ¡CON MISERICORDIA ETERNA TE HE AMADO, POR ESO TE HE
PROLONGADO MI MISERICORDIA!
¡ENTRE MAS TE HE LLAMADO, MAS TE HAS APARTADO DE MI. ! AUN
CUANDO ESTABAS PECANDO YO TE PROTEGIA, Y TU NO TE DABAS CUENTA
QUE YO ERA EL QUE TE CUIDABA.
HIJO: ¡PADREE TEN PIEDAD DE MÍ! CONVIERTEME Y SERÈ CONVERTIDO,
RECÍBEME COMO UNO DE TUS JORNALEROS.
PADRE: ¿NO ES ESTE MI HIJO PRECIOSO? ¿NO ES ESTE MI HIJO EN QUIEN
ME DELEITO? ¡POR ESO MIS ENTRAÑAS SE CONMUEVEN POR TI! ¡CLARO
QUE TENDRÈ MISERICORDIA DE TI!
“ESCUCHEN TODOS”: MI HIJO EL QUE SE HABIA PERDIDO A REGRESADO.
¡SIERVOS!, SAQUEN EL MEJOR VESTIDO Y VISTANLE, PONGAN UN ANILLO
EN SU DEDO Y CALZADO NUEVO EN SUS PIES. TRIGAN EL BECERRO MAS
GORDO, MATEMOSLO Y COMAMOSLO YHAGAMOS FIESTA…PORQUE ESTE
MI HIJO ESTABA MUERTO Y HA REVIVIDO.