La Educación en los Años Peronistas: Sujeto, Propósito y Contexto
La educación en Argentina durante los años peronistas (1946-1955) se caracterizó por una serie
de transformaciones significativas que reflejaron las ideologías y objetivos del movimiento
peronista. Este período se distingue no solo por la expansión del acceso a la educación, sino
también por la redefinición de los sujetos de la educación, los propósitos que esta perseguía y el
contexto sociopolítico en el que se desarrolló. A continuación, se analizarán estos aspectos en
profundidad.
Los sujetos de la educación en este período fueron diversos y abarcaron desde los niños y
jóvenes hasta los trabajadores y sectores populares. El peronismo promovió una visión inclusiva
de la educación, donde se buscaba integrar a las clases trabajadoras y a los sectores más
desfavorecidos de la sociedad. La educación se concebía como un derecho fundamental, y se
implementaron políticas para garantizar el acceso a la misma, especialmente en áreas rurales y en
barrios marginales de las ciudades.
La figura del "nuevo sujeto" educativo se vinculaba estrechamente con la idea de un ciudadano
activo y comprometido con la construcción de una nueva Argentina. Este enfoque se reflejaba en
la creación de escuelas técnicas y en la promoción de la educación profesional, que buscaban
preparar a los jóvenes para el mundo del trabajo y, al mismo tiempo, inculcarles valores de
pertenencia y lealtad al movimiento peronista. La educación técnica, en particular, se convirtió
en un pilar fundamental de la política educativa, ya que se consideraba esencial para el desarrollo
industrial del país y para la formación de una clase trabajadora calificada.
Además, el peronismo también se enfocó en la educación de las mujeres, reconociendo su papel
en la sociedad y en la economía. Se promovieron programas educativos que buscaban empoderar
a las mujeres y fomentar su participación en la vida pública. La inclusión de la mujer en el
sistema educativo no solo respondía a un imperativo social, sino que también se alineaba con la
estrategia del peronismo de consolidar su base de apoyo entre las masas populares.
La educación durante el peronismo tenía un propósito claro: formar ciudadanos leales al régimen
y contribuir al desarrollo económico y social del país. Se buscaba no solo la alfabetización y la
formación técnica, sino también la creación de una conciencia política que alineara a los
individuos con los ideales del peronismo. La educación se utilizaba como una herramienta de
adoctrinamiento, donde se enfatizaba la importancia de la cultura política como un organizador
pedagógico fundamental. En este sentido, se promovieron contenidos curriculares que incluían la
historia del peronismo, la figura de Eva Perón y los principios del justicialismo, con el fin de
cultivar un sentido de identidad nacional y pertenencia.
El acceso a la educación se amplió considerablemente, beneficiando a sectores que
históricamente habían sido excluidos. Se implementaron programas de educación para adultos y
se promovieron iniciativas que buscaban integrar a las mujeres en el sistema educativo. La
creación de escuelas en zonas rurales y la expansión de la educación técnica fueron medidas
clave para garantizar que los sectores más vulnerables de la sociedad tuvieran acceso a
oportunidades educativas. Así, la educación se convirtió en un medio para empoderar a las clases
trabajadoras y fomentar su participación activa en la vida política y social del país.
Sin embargo, es importante señalar que la educación también fue objeto de críticas. Muchos
cuestionaron el uso de la educación como herramienta de control social y adoctrinamiento. La
oposición política y los sectores críticos del peronismo denunciaron que la educación se había
convertido en un instrumento para perpetuar el poder del régimen, limitando la libertad de
pensamiento y la diversidad de opiniones en el ámbito educativo. Este debate sobre el papel de la
educación en la construcción de la identidad nacional y en la formación de ciudadanos críticos
sigue siendo relevante en la actualidad.
El contexto en el que se desarrolló la educación durante los años peronistas fue complejo y
estuvo marcado por una serie de tensiones políticas y sociales. La llegada de Juan Domingo
Perón al poder en 1946 significó un cambio radical en la estructura del Estado y en la relación
entre la educación y la política. El peronismo se caracterizó por su oposición a las élites
tradicionales y su búsqueda de una mayor equidad social, lo que se tradujo en políticas
educativas que desafiaban el status quo.
La educación se vio influenciada por la ideología peronista, que promovía una visión
nacionalista y populista. Se impulsaron reformas que buscaban democratizar el acceso a la
educación y se crearon nuevas instituciones educativas que respondían a las necesidades de la
población. La creación de la Universidad Obrera y la promoción de la educación técnica son
ejemplos de cómo el peronismo buscó adaptar el sistema educativo a las demandas de una
sociedad en transformación. Sin embargo, este proceso no estuvo exento de críticas, ya que
muchos cuestionaron el uso de la educación como herramienta de control social y
adoctrinamiento.
El contexto internacional también influyó en la educación durante este período. La posguerra
trajo consigo un clima de cambio y transformación en todo el mundo, y Argentina no fue la
excepción. La influencia de movimientos sociales y políticos en otros países de América Latina,
así como el auge de la educación como un derecho humano fundamental, contribuyeron a la
formulación de políticas educativas más inclusivas y equitativas. El peronismo, al alinearse con
estas tendencias, buscó posicionar a Argentina como un líder en la región en términos de acceso
a la educación y desarrollo social.
La educación no solo fue un medio para la formación de individuos, sino también un instrumento
para la construcción de una identidad nacional y la consolidación de un proyecto político. A
pesar de las críticas y las tensiones que surgieron en torno a su implementación, la educación
durante el peronismo sentó las bases para un debate continuo sobre el papel de la educación en la
sociedad argentina y su capacidad para promover la equidad y la justicia social. La herencia de
este período sigue siendo objeto de estudio y reflexión en la actualidad, lo que subraya la
importancia de comprender la educación como un fenómeno dinámico y en constante evolución.
Características sociales:
El Estado deja de ser protector de los derechos individuales para transformarse en garante de los
derechos sociales.
Redistribución de recursos a favor de los sectores trabajadores.
Reforma constitucional del '49:
Derechos del trabajador, la familia, la ancianidad, la cultura y la educación.
El rol de la mujer en la sociedad comienza a ser más reconocido.
Voto femenino (1947).
Transformaciones político-culturales: el peronismo generó nuevos sentidos al nombrar nuevos
sujetos sociales:
Clase obrera, sectores populares.
“Los cabecitas negras”, “los descamisados”, “los grasitas” fueron sujetos de su política y su
pedagogía.