UN LLAMADO A PREDICAR LA SALVACION DEL SEÑOR
JONAS 1:4-17
“Un corazón endurecido”
En el sermón anterior vimos como Jonás desobedece al Señor, como
Jonás intenta poner su voluntad sobre la voluntad del Dios Soberano.
Él Señor le da una llamado y Jonás contesta con una desobediencia,
pero en este sermón, veremos como nuestro Dios soberano va a
ablandar el duro corazón de Jonás, por lo tanto, nosotros
examinemos que no tengamos el corazón endurecido.
Por eso he dividido este sermón en tres puntos.
1. Un corazón endurecido no busca a Dios (vv.4-6)
2. Un corazón endurecido puede saber de Teología (vv.7-10)
3. Un corazón endurecido no ve el verdadero problema (vv.11-17)
En este sermón veremos cómo está la condición del corazón de
Jonás, veremos como las acciones de Jonás reflejan claramente que
Jonás no quería tener parte con Él Señor. Pero también veremos
como Él Señor tiene un propósito con la vida de Jonás, si el corazón
de Jonás estaba endurecido, solamente Él Señor podía ablandarlo.
Para poder perforar un muro de concreto necesitas las herramientas
necesarias para concreto, no puedes perforar un muro de concreto
por medio de un alfiler, sino que vas a necesitar un rotomartillo para
poder perforar, déjame decirte que Él Señor es experto en perforar
corazones endurecidos.
1. Un corazón endurecido no busca a Dios (vv.4-6)
Después de que Jonás iniciara su huida de Dios, Dios ya tenía un plan
para demostrarle a Jonás que no hay nadie que pueda escapar de Él
y es por eso que vemos que Él Señor levanta una gran tempestad en
el mar. Déjame decirte que una tempestad en el mar es más
abrumadora y temible de lo que te imaginas, porque el agua es muy
inestable y con cualquier movimiento en falso puedes ser ahogado.
Tan grande fue esta tempestad que se pensaba que la nave iba a
despedazarse. Estaba siendo la respuesta del Dios soberano a la
desobediencia de Jonás, bien Él Señor le pudo haber impedido desde
un inicio subir a la barca, pero Él Señor permitió que subiera a la
barca para demostrar que aún el viento le obedece, porque vemos
que “mandó” y se hizo lo que se mandó, pero Jonás no estaba
haciendo lo que se le había mandado a hacer.
Te vieron las aguas, oh Dios; Las aguas te vieron, y temieron; Los
abismos también se estremecieron.
Las nubes echaron inundaciones de aguas; Tronaron los cielos, Y
discurrieron tus rayos. Salmos 77:16-17
Vemos que era tan grande la tempestad que los mismos marineros
tuvieron temor de morir. No sé cuántos de aquí han tenido esa
sensación de peligrar su vida, pero podemos decir que no es una
sensación agradable si estás sin Cristo, la desesperación de los
marineros los llevó a clamar a sus dioses, esa desesperación los llevo
a clamar a dioses falsos, dioses que no les iban a dar respuesta. Los
marineros estaban confiando en dioses inservibles, porque no
conocían al único Dios verdadero. Pero ¿qué pasa con aquel que sí
conocía al Dios verdadero? La Palabra de Dios nos habla de que
Jonás estaba dormido, no nos habla sí bajo a dormir al instante de
que subió a la barca o si durmió cuando empezó la tempestad, pero
lo que sí vemos es que Jonás estaba cómodo con su situación, vemos
que Jonás no tiene el interese de buscar a Dios, porque su corazón
estaba alejado de Dios, vemos que Jonás no quería tener parte con
Dios y una manera de demostrarlo era irse a dormir después de
haber desobedecido a Dios. El corazón endurecido de Jonás lo llevó
a una falsa comodidad, dime quién se puede dormir cuando la barca
se está despedazando, solamente una persona que sea necia de
corazón. Allí está el profeta, el hombre que conoce al Señor, abajo en
el fondo de la nave tomando una siesta mientras la tormenta está
furiosa y los hombres invocan a dioses falsos. Las vidas se están
meciendo en la balanza y Jonás se está meciendo en su hamaca.
Jonás no se levanta por su propia iniciativa, sino que tienen que ir a
levantarlo. El profeta de Dios, dormido, el que se supone que tiene
una estrecha relación con Dios, ahora se le tiene que pedir que
busque a Dios. Pero, ¿Cómo va a buscar a Dios si él lo que desea es
huir de Dios? Dios al inicio le dice “Levántate” ahora el capitán le
vuelve a decir “levántate”
Por la pereza se cae la techumbre, y por la flojedad de las manos se
llueve la casa. Eclesiastés 10:18
Jonás tenía el corazón tan endurecido que ni aun la tempestad le hizo
clamar al Señor, hermanos ay de nosotros si en medio de las
dificultades lo último que hacemos es clamar al Señor, hermanos las
tempestades a nuestra vida van a venir, muchas veces vienen para
revelar la condición de nuestro corazón.
2. Un corazón endurecido puede saber de teología (vv.7-10)
La tempestad seguía golpeando a la barca, los marineros
atemorizados y Jonás simplemente siendo un observador más.
Una tempestad fuera de lo común para los marineros, ya que
como marineros debían de estar preparados para las
tempestades, pero no para una tempestad que era mensajería
divina. Por eso deciden echar suertes, lo cual era algo legitimo
para poder tomar decisiones. Estos también echaron suertes,
como sus hermanos los hijos de Aarón, delante del rey David, y de
Sadoc y de Ahimelec, y de los jefes de las casas paternas de los
sacerdotes y levitas; el principal de los padres igualmente que el
menor de sus hermanos. 1 Crónicas 24:5
Los once apóstoles echaron suertes para determinar quién
reemplazaría a Judas (Hechos 1:26). Pero también fue la última
vez que en La Biblia se implementa este termino de “echar suerte”
porque ahora tenemos al Espíritu Santo que nos guía en la toma
de decisiones y también tenemos la Palabra revelada completa
para guiarnos.
Pero lo impresionante es que cuando estaban echando suertes los
marineros, Jonás no dijo “detengan esto, es por mi” sino que se
esperó, como si pensara nuevamente que podía burlar al creador
de todas las cosas, pero tarde que temprano se iba a saber la
verdad, la verdad de que Jonás no quería saber nada de Dios, la
verdad de que su profeta no quería profetizar.
Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes
bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel
a quien tenemos que dar cuenta. Hebreos 4:13
Claramente el culpable es Jonás, por eso los marineros desdicen
confrontarlo, con preguntas directa, preguntas que claramente
estaban siendo orquestadas por Dios, para que su corazón se
ablandara, ¿Qué oficio tienes?, ¿De dónde vienes?, ¿Cuál es tu
tierra?, ¿Cuál es tu pueblo? Preguntas que estaban siendo
direccionadas para que Jonás se diera cuenta que estaba huyendo
del Señor. Pero en vez que Jonás responda con arrepentimiento a
su conducta, procede a dar una respuesta muy sistematizada,
como si fuera una pregrabación. Una respuesta que da la
sensación que es falsa, porque si realmente temiera del Señor,
fuera obediente o ya se hubiera arrepentido. A Jonás lo único que
le falto decir es que era bautista y celebraba la reforma. El
problema no era la teología de Jonás, sino su corazón endurecido.
Por conocimiento era el mayor en esa barca, pero ese
conocimiento solo lo tenía en la cabeza y no el corazón.
Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores,
engañándoos a vosotros mismos. Santiago 1:22
“Oír verdaderamente la Palabra debe de llevar a un accionar
inmediato” R.C Sproul.
Hermanos, no estoy diciendo que nos busquemos de teología,
sería ilógico decir eso de mi parte, porque estoy estudiando
teología, sino que, si tu teología no te lleva a adorar de una
manera sincera al creador, algo hay en tu corazón que solamente
quiere almacenar información.
Esta respuesta muestra que Jonás sabe la respuesta
intelectualmente, pero no puede encontrar en su corazón como
recibir y responder a la verdad. Hermanos, temo que nos sepamos
las respuestas intelectuales, pero no vivamos esas respuestas, no
sirve de nada los años en el seminario si yo no estoy viviendo
conforme a las escrituras.
Él Señor conocía perfectamente la ley, sin dudas fue el más grande
en conocimiento, pero algo más glorioso es que vivió todo lo que
conocía. No penséis que he venido para abrogar la ley o los
profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Mateo
5:17 Por eso veamos a Jesús como Él salvador que no puso
obstáculo para cumplir el propósito de Dios, no tenía el corazón
endurecido y todo lo que vivía lo ejemplificaba con su vida.
Al hacer esta declaración Jonás (v9) una declaración fría, sin
corazón, fue suficiente para que los marineros temieran a Dios, lo
que Jonás no hacía, lo hicieron los marineros, temer a Dios y al
instante que temieron, ¿cómo dices que temes a Dios, pero huyes
de Dios? ¿Por qué has hecho esto?, es una pregunta directa, en la
cual Dios no está buscando información, Él ya sabe lo que han
hecho.
Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él
respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Genesis
4.9
Él Señor ya sabía donde estaba Abel, Él Señor ya sabía porque huía
Jonás, Él Señor ya sabe por qué tienes el corazón endurecido, la
pregunta ¿lo ves?
Él sabe lo que han hecho y por qué lo han hecho. Pero Él usa
preguntas cortantes para revelar al hombre que no se ha
escapado con nada. Por preguntas como estas el hombre mortal
enfrenta al Dios que todo lo sabe y se le permite ver la tontería de
intentar escapar de Su vista.
3. Un corazón endurecido no ve el verdadero problema.
(vv.11-17)
La tempestad no cedía, sino que cada vez se embravecía más y más,
los marineros presentan la iniciativa ¿qué haremos? Ya que habían
comprendido que Jonás estaba haciendo lo contario a los que Dios
le había mandado, hasta cierto punto los marineros estaban más
preocupados por la vida de Jonás que Jonás mismo. La tormenta no
iba a cesar hasta que Jonás se arrepintiera o hasta que fuera arrojado
al mar. Pero el corazón de Jonás estaba tan endurecido que no le
permitía ver cuál era su error, no podía ver que la solución para su
vida no era ser arrojado, sino que debía de arrepentirse.
Jonás prefiera morir que arrepentirse, su corazón tan duro no le
dejaba ver el verdadero problema, el problema era su falta de amor
para Dios, su problema era que se amaba más a sí mismo que a Dios,
su argumento de ser echado al mar es una muestra más que seguía
pensado que podía escapara del Plan del Salvador, a pesar que el mar
se había embravecido, a pesar que los marineros sabían el por qué
había pasado todo esto, Jonás seguía creyendo que podía escapar de
Dios. Pero para los marineros no era opción el arrojar a Jonás al mar,
sino que a pesar que Jonás deseaba que lo arrojaran al mar, los
marineros reman para poder salvarle su vida, los marineros
comprenden que al ser arrojado al mar no cambiaria su situación
sino que sería peor. Pero observemos algo glorioso, en el vv 5
clamaron a sus dioses, pero en el vv.14 ellos clamaron a Dios, en
medio de la desobediencia de Jonás, Dios le está demostrando que
su obra puede continuar sin su esfuerzo, pero Dios quiere que Jonás
se dé cuenta que su corazón está alejado de Él. Los marineros
hicieron lo que Jonás no hizo, clamar a Dios, claman, pero exaltan su
soberanía, has hecho como has querido, reconociendo que ningún
esfuerzo humano puede cambiar la voluntad de Dios, habían visto
que cualquier intento de mover la voluntad de Dios omnipotente
sería un intento en vano.
Tú tienes dominio sobre la braveza del mar; Cuando se levantan sus
ondas, tú las sosiegas. Salmos 89:9
Vemos la inmensa soberanía de nuestro Dios, que Él mismo mandó
la tempestad al mar y Él mismo puede retirarla, ya que Él tiene el
control sobre todo lo creado, sobre todas las cosas. Él manda y se
hará y Jonás va a cumplir Él propósito de Dios.
La tempestad sirvió para que los marineros tuvieran temor del Señor,
esto nos muestra como Dios todo lo dirige y no va a permitir que
para nada su plan sea estropeado, muchas veces pensamos que
somos indispensables para Él plan del Señor, pero no es así, ay de mi
sí pienso que si dejo la obra del Señor todo se va a parar, Dios seguirá
su obra y va a trabajar con tu corazón.
Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido
ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos
hacer, hicimos. Lucas 17.10
Pero Él Señor no iba a dejar solo a Jonás, no lo iba a abandonar en
las profundidades del mar, porque Él Señor lo amaba tanto que lo va
a rescatar de su pésima condición, lo ama tanto que va a quebrantar
su corazón de piedra, Él Señor había preparado un pez, un pez para
que tragase a Jonás, una vez más Él Señor le demuestra a Jonás que
nadie pude huir del Señor soberano.
Pero también en este pasaje vemos a Cristo
Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres
noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres
días y tres noches. Mateo12:40
Jonás ofreció su vida de manera falsa, porque su motivación solo era
escapar de la voluntad del Señor. Sin embargo, Cristo ofreció su vida
de manera sincera para salvarnos de nuestros pecados, después a
Jonás le fue tragado por un pez, después Él Señor fue crucificado, a
Jonás se le escupió después de tres días, nuestro Señor resucitó al
tercer día.
Aplicaciones Practicas
1. Si tu vida devocional y personal con Él Señor no es frecuente y
recurrente, analiza a tu corazón que no se esté endureciendo
2. No permitas que la teología defina la condición de tu corazón,
sino que estudia teología para glorificar más al Señor
3. Él Señor quiere moldear tu corazón, así que si Él Señor te
mostró tu condición has lo que no hizo Jonás, arrepentirse.