Actividad 3
Lenguaje del Cine
Reporte de Investigación
David W. Griffith
Lizeth Rivera Cruz
2084856
18 de septiembre del 2023
Monterrey, Nuevo León
David Wark Griffith, nacido en La Grange, Kentucky, el 22 de enero de 1875, fue
un director cinematográfico estadounidense, considerado una de las figuras más
influyentes de la historia del cine. Fue pionero en muchos aspectos del montaje
cinematográfico y amplió el arte de la película narrativa.
De ascendencia irlandesa, se educó bajo las influencias dominantes en el sur de los
Estados Unidos de aquella época, con toda la carga de racismo que esto conllevaba, le
influyeron poderosamente en su carrera. Hay que destacar de este prolífico director
que realizó más de 500 filmes y colaboró en la creación de muchos otros.
De joven quiso ser escritor, pero ya en 1897 se hizo actor aficionado, llegando a ser
profesional tres años más tarde. Estudió en varias escuelas locales, después trabajó
como actor de reparto y en compañías ambulantes, hasta hacerse actor de cine en
1908, cuando comenzó a trabajar para la AM&B(American Mutoscope & Biograph). En
esta misma compañía llegó a ser director en Nueva York y en California, convirtiéndose
en productor independiente en 1913.
Griffith es conocido por el público moderno principalmente por dirigir la película El
nacimiento de una nación (1915); es una de las películas de mayor éxito económico de
todos los tiempos, que reportó enormes beneficios a los inversores, pero también
suscitó una gran controversia por sus representaciones degradantes de los
afroamericanos, la glorificación del Ku Klux Klan y su punto de vista racista. La película
provocó disturbios en varias ciudades importantes de Estados Unidos e intentos de
bloqueo por parte de la NAACP. Griffith realizó su siguiente película, Intolerancia
(1916), como respuesta a los críticos, que consideraba que habían difamado
injustamente su obra. Dicha película no era una disculpa, ya que Griffith consideraba
que no tenía nada de lo que disculparse; en numerosas entrevistas, Griffith dejó en
claro que la película era una réplica a sus críticos y que consideraba que ellos eran los
intolerantes.
Junto con Charlie Chaplin, Mary Pickford y Douglas Fairbanks, Griffith fundó el
estudio United Artists en 1919 con el objetivo de permitir a los actores y directores
hacer películas en sus propios términos en contraposición a los de los estudios
comerciales. Varias de las últimas películas de Griffith tuvieron éxito, como Lirios
rotos (1919), Las dos tormentas (1920) y Las dos huérfanas (1921), pero los elevados
costes de producción y promoción le llevaron a menudo al fracaso comercial. Hasta su
último largometraje, The Struggle (1931), había realizado unas 500 películas; todas
ellas, excepto tres, completamente mudas.
Estudios tempranos de la historia del cine mostrarían a Griffith como «El padre del cine
moderno», partiendo de un artículo escrito por él mismo en un periódico poco después
de su salida de AM&B en 1913. En este filme afirmaba ser el creador del lenguaje
cinematográfico, por usar técnicas tales como el primer plano o el flashback. Los
primeros historiadores de cine, sin tener acceso a muchos de los filmes producidos
antes de 1913, declararon a Griffith como el padre del cine.
Sin embargo, estudios más recientes y el descubrimiento de varios filmes (Brighton
Conference) han demostrado que una amplia variedad de realizadores también
trabajaban en explorar nuevas técnicas narrativas y estéticas para el cine en Gran
Bretaña, Francia, Italia y los Estados Unidos. Edwin Porter, por nombrar a uno de ellos,
hace muestra de algunas técnicas narrativas en The life of an American fireman (1903)
así como del desarrollo de nuevas técnicas de edición en The great train
robbery (1903) con la incorporación de escenas paralelas. Porter sigue el cine de
la Escuela de Brighton, que conoció en Europa.
La importancia de Griffith como realizador fue su capacidad de utilizar y combinar
aquellas técnicas. Calificar a Griffith como El padre del cine moderno es, por esto,
aplicable a la figura de este creador. Su imaginación y su gran destreza detrás de las
cámaras lo hacen uno de los directores de cine más importantes de esa época.
Análisis de “El nacimiento de una nación”
La guerra es un tema abordado miles de veces en el cine moderno, con sus escenas
de explosiones estrepitosas y héroes inesperados. No obstante, estas tomas y trucos
que nos ayudan a interpretar lo que sucede en pantalla no siempre existieron; por este
motivo, David W. Griffith destaca por su ingenio al revolucionar la forma en que se
cuentan las historias.
Aunque su película fue juzgada ampliamente por sus connotaciones racistas que no
apoyaban la abolición de la esclavitud (y, por tanto, la guerra que surge de esta), es
innegable el impecable estilo que utiliza para plantear la historia. Su forma de narrar los
hechos recuerda a Ciudadano Kane, un film realizado treinta años después que
también revolucionó el cine de formas diferentes.
Es innegable cómo Griffith logra combinar escenas íntimas y privadas con la magnitud
de tropas en guerra para humanizar a sus personajes e interesar por su historia. Por
este motivo, es fundamental ver esta película si uno está interesado en el cine con el fin
de aprender de aquellos que iniciaron todo.
Análisis de “Intolerancia”
Esta cinta surge como respuesta a las críticas obtenidas por el claro racismo en su
película mencionada anteriormente. En esta, se gastó cuarenta veces más presupuesto
que en todas las películas de la época en diseño de escenografía, vestuario,
composición musical, pago a actores y extras, entre otros. Por este y otros motivos,
“Intolerable” resultó un fracaso en la taquilla.
No obstante, el film generó un impacto enorme en el mundo del cine, estableciendo la
superproducción cinematográfica (donde el espectáculo reina para atraer la atención
del público) y el melodrama (famoso en los veintes). Además, muchos ayudantes y
actores que trabajaron en este proyecto terminaron convirtiéndose en importantes
directores del cine norteamericano.