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SEPTIMO
Compensació
n de
escaleras.
La compensación
se aplica no solo a
la parte curva de
los tramos, sino
también
a un determinado
número de
peldaños que
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ocupen la parte
recta de la escalera
y es necesario
hacerla, cuando la
longitud del
desarrollo supera el
espacio
disponible en
planta para
ubicar la
totalidad de
escalera. Es decir
que el
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espacio resulta
chico, para albergar
a la totalidad de los
escalones, con sus
medidas normales
de huella.
Para que una
escalera pase de un
tramo recto a un
tramo curvo, o bien
de un
giro sin pasar
por un
descansillo, se
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debe realizar
algún sistema de
compensación para
lograr que los
escalones tengan
una conexión
gradual entre
los dos tramos.
Para lograrlo, la
forma más
sencilla es la
compensación
empírica que a
continuación
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explicamos,
ilustrada con la
imagen.
Para conseguir la
compensación
empezamos
dibujando la planta
de la línea de
huellas del tramo
recto y curvo sin
compensar,
trazando por el
centro de la
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escalera su eje que
proporcionará una
intersección con
cada peldaño.
COMPENSACIÓN DE ESCALERAS
La
compensación se aplica no solo a la parte curva de los tramos, sino también a
un determinado número de peldaños que ocupen la parte recta de la escalera y
es necesario hacerla, cuando la longitud del desarrollo supera el espacio
disponible en planta para ubicar la totalidad de escalera. Es decir
que el espacio resulta chico, para albergar a la totalidad de los escalones, con
sus medidas normales de huella. Para que una escalera pase de un tramo
recto a un tramo curvo, o bien de un giro sin pasar por un descansillo,
se debe realizar algún sistema de compensación para lograr que los
escalones tengan una conexión gradual entre los dos tramos. Para
lograrlo, la forma más sencilla es la compensación empírica que a
continuación explicamos, ilustrada con la imagen. Para conseguir la
compensación empezamos dibujando la planta de la línea de huellas del
tramo recto y curvo sin compensar, trazando por el centro de la escalera su eje
que proporcionará una intersección con cada peldaño.
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A partir del centro del
arco que dibuja el lado curvo de la escalera (o’) dibujamos una línea
con cualquier inclinación y sobre ella y a partir de 0' se traza una división de
cualquier magnitud lo más exacta posible para evitar errores. Puede utilizarse
para ello una regla graduada en cm o un compás para trasladar la medida.
La primera magnitud se corresponde con el primer escalón
compensado, que suele ser el más próximo al centro del arco 0.
A continuación, para el segundo escalón, se toman dos unidades de la misma
longitud utilizada para el primero, para el escalón 3, tres unidades y
así sucesivamente hasta el total de escalones a compensar, en nuestra figura
hasta el escalón 4. Ahora, a partir de o' trazamos una línea paralela al tramo
recto y prolongamos la línea de contrahuella del peldaño 4 (el último a
compensar). A continuación, se une el punto de intersección de esta
prolongación con la última división que hicimos en la línea inclinada y
trazamos una paralela por cada división a esta línea. Finalmente
unimos el centro de cada peldaño con cada una de estas marcas que
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hemos obtenido con las líneas paralelas, obteniendo la posición final
compensada de cada contrahuella (en línea discontinua en la
imagen). En este caso, el giro de la escalera es de 180º, por lo que la
otra mitad de la escalera sería simétrica a la ya compensada