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Problemas de la Conciencia en Filosofía

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UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE

GUATEMALA CENTRO
UNIVERSITARIO DE SAN MARCOS

PROFESORADO DE ENSEÑANZA MEDIA EN PEDAGOIA Y CIENCIAS DE LA


EDUCACION
CURSO: FILOSOFIA II
CODIGO: 165
SEGUNDO SEMESTRE
SECCION: “A”
TRABAJO: RESUMEN DE INTRODUCCIÓN AL PROBLEMA DE LA
CONCIENCIA DESDE LA FILOSOFÍA DE LA MENTE
DOCENTE: ROYER ABRAHAM MORALES FLORES
ESTUDIANTE: YONEIRI ANALI FUENTES MIRANDA
CARNE NO. 201745113

SAN MARCOS NOVIEMVRE DE 2022


“ID Y ENSEÑAD A TODOS.

1
INDICE

INTRODUCCION............................................................................................................................3
OBJETIVOS.....................................................................................................................................4
NTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE LA CONCIENCIA............................................................5
EL PROBLEMA “FÁCIL” Y EL “DIFÍCIL”...............................................................................6
EL HILEMORFISMO ARISTOTÉLICO.....................................................................................7
EL DUALISMO CARTESIANO (SUBSTANCIAS).....................................................................8
BRENTANO Y LA INTENCIONALIDAD...................................................................................9
ENFOQUES FILOSÓFICOS........................................................................................................10
MONISMO Y DUALISMO...........................................................................................................11
ESTADOS FENOMÉNICOS........................................................................................................12
LOS QUALIA.................................................................................................................................13
CONCLUSION...............................................................................................................................14
BIBLIOGRAFIA............................................................................................................................15

2
INTRODUCCION
El libro de introducción al problema de la conciencia desde la filosofía de la mente habla
sobre el cerebro y la mente y nos ayuda a saber que contiene elementos distintos. La
conciencia es un conocimiento que todos tenemos en algunas ocasiones sabemos que existe
algo de acuerdo al ambiente que en el que nos encontramos. Para una mejor comprensión
de la conciencia se muestra la evolución de los conceptos, la experiencia, y de como se ha
ido destacando en todo el proceso del ser humano.

3
OBJETIVOS
 Analizar el estado de conciencia en el que nos encontramos
 Interpretar estímulos de la mente

4
INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE LA CONCIENCIA
La cuestión mente-cerebro es transversal a todas estas ciencias y disciplinas, lo cual la hace
relevante. Con terminología de la filosofía de la ciencia se puede caracterizar este tema de
investigación como de tipo dominio». Un dominio de investigación es un conjunto de
conocimientos e informaciones estrechamente relacionados en estructura, que presentan
una problemática y relevancia a juicio de los investigadores. Esta problematicidad y
exigencia de investigación puede plantearse desde las ciencias básicas y también desde las
ciencias La investigación tipo dominio se caracteriza por estudiar la estructura, variables y
procesos de un determinado campo, aprovechando conocimientos, modelos y teorías
provenientes de diferentes disciplinas y tradiciones de investigación

El problema mente-cuerpo es un acertijo filosófico que se remonta a la Antigüedad. De


diversas maneras, todos tratan de resolver el mismo problema y misterio, el de la
conciencia. El arribo de la ciencia ha cambiado un poco el visón, pues ahora el dilema
mente-cuerpo se describe más bien como problema de la conciencia. Search For The
Soul, Crick propone que las células individuales del cerebro no son exclusivamente
mentales, pero cuando se conectan entre sí cada una contribuye en algo que da paso a otra
cosa y que de alguna manera se convierte en la conciencia.

5
EL PROBLEMA “FÁCIL” Y EL “DIFÍCIL”
David Chalmers, uno de los filósofos más importantes en el ámbito de la conciencia y del
campo interdisciplinario de la ciencia cognoscitiva, sostiene que dentro de la cuestión de la
conciencia existe un problema “fácil” y otro “difícil”.

Ciencia cognitiva es un término inapropiado, ya que excluye funciones mentales no


cognoscitivas, como las emociones y la motivación. Sin embargo, utilizaremos este
término, ya que creemos que es el que se ajusta más al enfoque de la investigación. Se les
recuerda a los lectores con visión o posición psicoanalítica que la vida mental no es
sinónimo de conciencia; no se va a tratar este giro particular del problema. El problema
fácil es el que le interesa a la mayoría de los neurocientíficos y es el que Crick trata en su
Búsqueda científica del alma esos trabajos encaran lo que podría llamarse los problemas
"fáciles" de la conciencia: ¿Cómo procesa el cerebro los estímulos ambientales? ¿Cómo
integra la información? ¿Cómo producimos informes sobre nuestros estados internos?

Cuando se aplica presión sobre ellos, un proceso físico muy específico excita a las neuronas
conectadas a ellos. Esto envía un mensaje a esas neuronas, lo cual a su vez causa que un
agente químico atraviese los espacios sinápticos en los extremos de los axones, utilizando
los sistemas neurotransmisores dependientes del canal. Los axones en cuestión viajan a
través de un nervio que cruza el brazo hasta la médula espinal y del tallo cerebral a lo largo
de la columna dorsal. Al cruzar la línea intermedia en el tallo cerebral, estos axones
terminan en un segundo grupo de neuronas en el tálamo.

Las preguntas que se pueden formular a partir de dicha cuestión son: ¿cómo el cerebro pasa
de tener una reacción electroquímica a una reacción de sensación?, o ¿de qué manera y bajo
qué circunstancia los procesos materiales dan paso a lo sensorial? Estas cuestiones se
consideraban un problema filosófico, pero ahora se tratan como un problema científico, el
cual puede abordarse desde el punto de vista experimental.

El problema de la conciencia es uno de los desafíos intelectuales más excitantes de nuestro


tiempo. Debido a que la conciencia es, al mismo tiempo, tan fundamental y tan
incomprendida, una solución al problema podría afectar profundamente nuestra concepción
del universo y de nosotros mismos.

Para abordar la transformación del problema, se explicará de manera cronológica cómo y


de qué modo se investigaba dicha relación

6
EL HILEMORFISMO ARISTOTÉLICO
El primer pensador que tomó con profundidad el problema de la conciencia fue Aristóteles,
contribuyendo a la formación de la tradición aristotélico-escolástica, que tiene más peso en
el pensamiento medieval y renacentista occidental. El sujeto, por su parte, es aquello de lo
cual se dicen las demás cosas sin que ello mismo se diga, a su vez, de ninguna otra. Por eso
debemos hacer, en primer lugar, las distinciones oportunas acerca de él: porque parece que
entidades, en sumo grado, el sujeto primero. La tesis que propone Aristóteles en las obras
mencionadas es que el alma del ser humano es su forma, mientras que el cuerpo es su
materia. Dicha tesis se enmarca dentro de la doctrina metafísica general, conocida como
hilemorfismo. La justificación de Aristóteles en favor de dicha tesis es abductiva, puesto
que, según él, sólo ésta parece capaz de explicar los cambios que percibimos continuamente
en la naturaleza. Se introduce la tesis, en primera instancia, como referencia a las
substancias vivas, para extenderla después a substancias inertes. La psyché de un ser vivo
es pues aquello que lo identifica a través de los cambios que experimenta hasta su muerte,
aquello que le vitales. Aristóteles justificó la existencia de un ser pensante, que sería forma
pura y por tanto inmaterial, incapaz de sufrir cambio alguno.

7
EL DUALISMO CARTESIANO (SUBSTANCIAS)
René Descartes, uno de los filósofos franceses más importantes, propuso la tesis de que el
ser humano es el resultado de la unión de dos substancias: una pensante inmaterial, llamada
mente o espíritu, y una substancia extensa o material, el cuerpo. Descartes considera que
los animales tienen alma, pero no mente o espíritu, a diferencia del hombre, que posee
ambas. Siempre se sintió fascinado por los autómatas o figuras móviles que podían
encontrarse en las fuentes de los jardines reales. Descartes consideraba que los animales
eran también autómatas, una especie de mecanismos de relojería naturales, con la diferencia
de que estaban hechos de otros materiales, órganos y partes del cuerpo. lo cual no parecerá
de ninguna manera extraño a los que, sabiendo cuántos autómatas o máquinas semovientes
puede construir la industria humana, sin emplear sino poquísimas piezas, en comparación
de la gran muchedumbre de huesos, músculos, nervios, arterias, venas y demás partes que
hay en el cuerpo de un animal, consideren este cuerpo como una máquina que, por ser
hecha de manos de Dios, está incomparablemente mejor ordenada y posee movimientos
más. El filósofo francés sostiene que los espíritus animales están encerrados en los
ventrículos cerebrales, pero contrario a lo que señalan las explicaciones medievales, no
actúan de forma misteriosa, sino que siguen los principios mecánicos de la hidráulica a
través de los nervios huecos

Por lo tanto, la glándula pineal crea a los espíritus animales a partir de la sangre y éstos se
van acumulando en la cavidad del ventrículo que sirve de reservorio, verdaderamente muy
bien se pueden comparar los nervios de la máquina que os describo con los tubos de las
máquinas de esas fuentes; sus músculos y sus tendones, con los otros diversos ingenios y
resortes que sirven para moverlas; sus espíritus animales, con el agua que las remueve,
cuyo corazón es el manantial y las concavidades del cerebro las aberturas de los caños. La
forma de operar es la siguiente: el ventrículo cerebral tiene múltiples orificios en sus
paredes, provistos de poros o válvulas que abren y cierran el paso hacia los nervios huecos,
que actúan como tuberías. Si alguien adelanta repentinamente su mano hacia nuestros ojos,
como para pegarnos, aunque sepamos que es amigo nuestro, que sólo hace eso en broma y
que no tiene intención de hacernos daño, nos resultará muy difícil, sin embargo, no
cerrarlos; lo cual demuestra que no se cierran por intervención de nuestra alma.

Descartes es el primero en hacer una descripción detallada del reflejo nervioso, aunque sin
designarlo con ese término. En su particular sistema, los nervios tienen en su interior unos
finísimos filamentos que llegan arriba hasta los poros o válvulas. Así lo explica en una de
las figuras cartesianas más reproducidas en los manuales de historia de las neurociencias.
La razón de lo anterior es que, según Descartes, las funciones biológicas, como la
nutrición, la respiración y la digestión, no precisan del espíritu cuando se llevan a cabo de
modo involuntario. Descartes se sitúa entre lo psicológico o mental y lo físico-biológico, a
diferencia de lo que pasaba con Aristóteles.

8
BRENTANO Y LA INTENCIONALIDAD
Sin embargo, Brentano sostuvo que todos los estados mentales son intencionales, de ahí
que la intencionalidad sea, según él, lo que los caracteriza en tanto que son mentales. En
realidad, la mayoría de los filósofos que han pensado en la intencionalidad consideran que
tanto la intencionalidad lingüística como la icónica se originan en la conciencia, es
decir, sólo la intencionalidad psicológica es intrínseca. No es plausible suponer que la
intencionalidad consiste en una relación de un estado mental con un objeto interno, como
sugiere la terminología escolástica; tampoco parece razonable suponer que consiste en una
relación con algo externo, puesto que en el caso de las creencias falsas o de las creencias
acerca del objeto de ficción no hay objeto externo con el que pueda relacionarse el estado
mental y que pueda corresponder a su contenido, Sin embargo, Brentano sostuvo que todos
los estados mentales son intencionales, de ahí que la intencionalidad sea, según él, lo que
los caracteriza en tanto que son mentales. En realidad, la mayoría de los filósofos que han
pensado en la intencionalidad consideran que tanto la intencionalidad lingüística como la
icónica se originan en la conciencia, es decir, sólo la intencionalidad psicológica es
intrínseca.

9
ENFOQUES FILOSÓFICOS
En la actualidad, una distinción básica entre los enfoques del problema mente-cuerpo es la
que separa a los materialistas de los idealistas. La posición idealista sostiene que lo único
que existe en realidad es la mente, por lo que toda aparente materialidad de la materia, de
las cosas que vemos, tocamos y oímos, en realidad son más que productos de nuestros
procesos mentales. No podemos ir más allá del conocimiento de la conciencia y demostrar
la existencia de cualquier cosa independiente de las imágenes perceptivas de nuestra mente.

10
MONISMO Y DUALISMO
El pensamiento monista excluye lo que tradicionalmente ha sido considerado el problema
mente-cuerpo, ya que se basa en el estudio de la realidad unificada, es decir, considerar la
mente como un fenómeno que es consecuencia de la fisiología y su interacción
ambiental. Por otra parte, el dualismo es la doctrina filosófica que, en contraposición con el
monismo, considera las substancias material y espiritual como principios que se encuentran
en un plano de igualdad. Con frecuencia lo que lleva inicialmente al dualismo es el intento
de conciliar el materialismo y el idealismo. Consecuencia de lo anterior es la búsqueda de
la interrelación de las dos categorías y el intento de explicar la función del espíritu, que
podría ser visto como el mundo de la mente, en el que existe nuestra conciencia en forma
de símbolos, que representan el mundo físico y difieren del mundo material. En el
monismo, que afirma que estamos hechos de un solo tipo de sustancia, la mente y la
materia pueden ser dos cosas distintas, pero en realidad se reducen a una misma cosa. Así,
la posición monista no afirma en realidad que la singular sustancia de la que estamos
hechos sea materia El monista podría decir que estamos compuestos sólo por mente, o que
estamos hechos de otro tipo de substancia material, que funja como origen de todo. En la
posición monista lo que importa es que la aparente distinción entre mente y materia se
disuelva en algo común.

Los dualistas no son reduccionistas o no pueden ser catalogados así, ya que su punto crucial
es que la conciencia y el cerebro no se pueden reducir entre sí. El problema de la conciencia
desde la filosofía de la mente Luis Ángel Durán-Rivera dualistas no son reduccionistas o no
pueden ser catalogados así, ya que su punto crucial es que la conciencia y el cerebro no se
pueden reducir entre sí. La mayoría de los dualistas describen la relación mente-cuerpo en
términos interaccionistas. Así, la posición interaccionista, en conclusión, se resume a que la
mente y el cuerpo interactúan. En alguna medida todos afirman la identidad de lo psíquico
con lo físico, negando la existencia de los procesos mentales con propiedades irreductibles.
En muchos casos se ofrecen descripciones de los procesos mentales sin utilizar términos
mentalistas. Otra posición por mencionar es el monismo emergentito, para el cual los
procesos mentales son propiedades de sistemas neurales de organismos dotados de un
sistema nervioso desarrollado y complejo. Los procesos mentales no se reducen a
elementos o propiedades físicas o químicas, sino que, además de requerir determinadas
estructuras físico-químicas, exigen una peculiar estructura de carácter biológico, que se
desarrolla y conforma desde un programa genético propio de la especie y en interacción con
el medio. Sin embargo, ambas formas de paralelismo se oponen a la convicción de que las
condiciones mentales tienen efecto sobre la conducta humana. Por último, se tiene el
dualismo de propiedades o neodualismo, que la mayoría de los filósofos analíticos
mantienen. Así, el neodualismo puede distinguir entre estados mentales que involucran la
ejemplificación de una propiedad física por parte de un cuerpo, ya que un mismo cuerpo
puede estar en estados físicos y mentales distintos a la vez.

11
ESTADOS FENOMÉNICOS
El sentido del término que recoge la fenomenología, o ciencia acerca de los fenómenos, no
hace caso de las cosas mismas, sino de lo que nos aparece en la conciencia cuando
entramos en contacto con ellas. Lo característico de todos estos tipos de estados es que
tienen un modo peculiar de sentirse que sólo parece accesible por introspección. Hay varios
vínculos profundos y fundamentales entre la conciencia y la cognición, por ello el
contenido de nuestras experiencias conscientes está estrechamente relacionado con el
contenido de nuestros estados cognitivos. Sabemos acerca de nuestras experiencias y
emitimos juicios sobre ellas; mientras realizamos cualquier actividad gran parte de los
pensamientos están dedicados a la conciencia. Estas relaciones entre conciencia y cognición
no son arbitrarias ni caprichosas, sino sistemáticas. No parece haber ningún modo de saber
qué es un guale, salvo el estar en un estado mental que lo posea.

12
LOS QUALIA
El término qualia se introdujo para referir el supuesto carácter cualitativo de la experiencia.
Esta definición es usada en el terreno de la filosofía. Las propiedades experienciales de los
qualia son las sensaciones, los sentimientos, las percepciones y también los pensamientos y
los deseos, por ello el filósofo John Searle señala que todo estado consciente se puede
comprobar debido a su carácter cualitativo, y considera que el hecho de pensar lleva
consigo una sensación cualitativa especial. Los neurocientíficos han seguido la idea de los
qualia. El biólogo británico Ian Glynn comenta, en su texto An anatomy of thought, que,
aunque aquello con lo que con mayor evidencia se asocian los qualia son las sensaciones y
las percepciones, también se encuentran otros estados mentales, como las creencias, los
deseos, las esperanzas y los temores durante episodios conscientes

Por otro lado, el biólogo Gerald Edelman y el neurocientífico Giulio Tononi aseveran que
cada experiencia consciente diferenciable representa un quale distinto, tanto si es
primariamente una sensación, una imagen, un pensamiento o incluso un
humor, concluyendo que el problema de los qualia es el problema más desalentador de la
conciencia. La sensación subjetiva o cualitativa de una experiencia consciente se
caracteriza desde la perspectiva de algo que se siente, cuando un organismo tiene una
experiencia. Una experiencia u otra entidad subjetiva es fenoménicamente consciente sólo
si hay algo que uno siente al tenerla, dice la Routledge Enciclopedia of Philosophy. Los
estados conscientes son cualitativos, diría Searle, en el sentido de que para todo estado
consciente hay algo que se siente cualitativamente al estar en ese estado.

Para toda experiencia consciente o cada estado mental consciente hay algo que se siente. El
problema de explicar estas cualidades fenoménicas no es otro que el problema de explicar
la conciencia, según Chalmers. Los estados conscientes sólo se dan como parte de un único
campo unificado de conciencia. La conciencia es cualitativa, en el sentido de que para cada
estado consciente hay un determinado carácter cualitativo, un aspecto de cómo es o cómo
se siente. Estos estados son subjetivos en el sentido ontológico, ya que únicamente existen
en tanto que son experimentados por un sujeto humano o animal y son unificados en el
sentido de cualquier estado consciente. Dado su carácter subjetivo y cualitativo, a estos
estados a veces se les llama qualia

La cualitativita, la subjetividad y la unidad son tres aspectos diferentes de la esencia de la


conciencia. Los estados conscientes existen en el cerebro. Un ejemplo sería que los
pensamientos conscientes sobre nuestras abuelas son procesos que se producen en el
cerebro, pero, por lo que sabemos, ninguna neurona en concreto puede causar ni realizar
pensamiento sobre una abuela. La conciencia es una característica del cerebro en un nivel
superior al de las neuronas individuales.

13
CONCLUSION
En conclusión, al darle lectura a el libro, el cerebro del ser humano y la mente son elementos
distintos, ya que el cerebro se encarga del funcionamiento fisiológico y neuronal y la mente es
todo el resultado del proceso que el cerebro ya tuvo.

14
BIBLIOGRAFIA
Aristóteles (1994), Metafísica (Libro VII), Madrid, Gredos.
Brentano, Franz (1935), Psicología desde un punto de vista empírico,
Madrid, Revista de Occidente
Campbell, Keith (1987), Cuerpo y mente, México, UNAM.
Chalmers, David J. (1999), La mente consciente. En busca de una
teoría fundamental, Barcelona, Gedisa.
Chalmers, David J. (2002), Philosophy of Mind. Classical and Contemporary Readings, Nueva York,
Oxford University Press.
Damasio, Antonio (2000), Sentir lo que sucede. Cuerpo y emoción
en la fábrica de la consciencia, Chile, Editorial Andrés Bello.
Descartes, René (2011a), Discurso del método, Madrid, Gredos.
Descartes, René (2011b), Las pasiones del alma, Madrid, Gredos.
Descartes, René (2011c), Tratado del hombre, Madrid, Gredos.
Rosental, Mark y Pavel Fedorovich (dirs.), Diccionario soviético de
filosofía (1965), Montevideo, Ediciones Pueblos Unidos.
García García, Emilio (2001), Mente y cerebro, Madrid, Síntesis.
González Álvarez, Julio (2010), Breve historia del cerebro, Barcelona, Crítica.
Pineda, David (2012), La mente humana. Introducción a la filosofía
de la psicología, Madrid, Cátedra.
Searle, John R. (2006), La mente: una breve introducción, Colombia, Editorial Norma.
Solms, Mark y Oliver Turnbull (2005), El cerebro y el mundo
interior. Una introducción a la neurociencia de la experiencia subjetiva, México, FCE.

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