Retiros Espirituales Calasancios y Jesús
Retiros Espirituales Calasancios y Jesús
ASESOR:
EDITH GONZÁLEZ BERNAL.
La Universidad no se hace responsable por conceptos emitidos por sus alumnos en los
trabajos de tesis. Solo velará porque no se publique nada contrario al dogma y la moral
católica y porque las tesis no contengan ataques o polémicas puramente personales, antes
bien, se vea en ellos el anhelo de buscar la verdad y la justicia.
2
CONTENIDO
Pág.
0. INTRODUCCIÓN................................................................................................. 5
0.1 Objetivos…………….......................................................................................... 12
0.1.1 General………………………………………………………………………. 12
0.1.2 Específicos………………………………………………………………….. 12
0.2 Metodología………………………………………………………………….. 12
1.3. Animados y acompañados por Jesús a través de mediaciones humanas que nos ayudan
a decidir lo mejor para nosotros mismos……………………………………………. 36
3
2.2. Estructura teológico-pastoral de la investigación………………………………. 54
2.3. Esquema general de los Retiros Espirituales Calasancios……………………… 55
Bibliografía…………………………………………………………………………… 61
4
0. INTRODUCCIÓN
Siempre me había entusiasmado la idea de hacer una investigación especial sobre los
Retiros Espirituales Calasancios que realizamos los religiosos escolapios1, me remito
inicialmente a mi historia personal por ser exalumno2 del Colegio Calasanz de Medellín –
donde viví todos mis años de formación escolar– y pude participar directamente de esta
experiencia de Retiros Espirituales Calasancios (en adelante REC); y además puedo
considerar que muchos de los aspectos de mi vida son fruto de esa huella interior y
profunda que dejaron dichos retiros, veo ahora la posibilidad de concretar esa idea, de
poder plasmar unas reflexiones y unas humildes propuestas, y así llevar a cabo lo que se
había convertido en un sueño. Tengo la oportunidad de hacerlo como trabajo de tesis para
aspirar al título de Licenciado en Teología de la Pontificia Universidad Javeriana.
Lo que hacemos los religiosos escolapios es una adaptación de los mismos, en un lenguaje
cercano para nuestros jóvenes; el tiempo y el espacio que se dedica a los REC son una
adaptación a las 4 semanas que propone San Ignacio de Loyola. La experiencia que
analizaremos la realizamos en todos nuestros Colegios Calasanz de Colombia y Ecuador,
con el mismo material, y en otros países como Argentina y España se ha adaptado el
1
Los religiosos escolapios son los pertenecientes a la Orden Religiosa de las Escuelas Pías fundada por San José de Calasanz (1557-
1648) y cuando utilicemos esta expresión en este trabajo, nos referiremos como escolapios indistintamente a los formandos de votos
simples, a los de votos solemnes y a los sacerdotes escolapios. Si es necesidad de aclarar lo haremos en su momento. La sigla oficial de la
Orden es Sch.P. (Scholarum Piarum: de las Escuelas Pías)
2
Durante todo el trabajo utilizaré el término exalumno porque es el más común entre nosotros, en otras instituciones, especialmente de
carácter de educación superior, utilizan el término egresado, para nuestro caso es lo mismo.
3
Cfr. SAN IGNACIO DE LOYOLA. San Ignacio de Loyola (Autobiografía y Ejercicios Espirituales). Ediciones S.A. Educación y
cultura religiosa. (Caracas 1991); Ejercicios espirituales de san Ignacio de Loyola. (6ª edición). Editorial Sal Terrae. (Madrid); GÓMEZ
DE SEGURA, Pablo. Guía del ejercitante. Ejercicios y espiritualidad ignaciana. Ediciones mensajero. (Bilbao 1994)
5
esquema y se utiliza con las mismas condiciones o de alguna manera parecidas, y, además,
la dinámica es la propuesta por los autores4 de los REC: Motivación, charla, lectura del
documento o de la ficha, trabajo personal, compartir grupal, reflejo y celebración5.
A través de la constatación de la manera como llevamos a cabo los REC en los Colegios
Calasanz, queremos analizar el rostro de Dios que le presentamos a nuestros alumnos, para
hacer una valoración ajustada de la experiencia, pero también para descubrir en ella, si es
necesario, una propuesta contextualizada y actualizada que implique un mayor impacto en
quienes dirigen los retiros –y todo el equipo de trabajo que los acompañan- y de los
alumnos calasancios que los viven.
Este trabajo está dividido así: Un primer capítulo llamado “El rostro de Dios que
convoca y llama, libera y sana, anima y acompaña” haciendo énfasis en cada uno de los
verbos que utilizamos para nombrar el capítulo y que a los alumnos participantes de la
experiencia de los REC les permiten descubrir el proceso intrínseco y extrínseco que tienen
los Retiros, además del impacto generado en lo profundo de su ser. Se presenta a los
alumnos con un lenguaje en primera persona y tratando de contextualizar sus realidades
más inmediatas, especialmente las que son de mayor interés para ellos según la edad 6. Para
terminar, al final de este primer capítulo, a manera de conclusión, destacando que esta obra
que tenemos en nuestras manos es para dar vida al lema de nuestro fundador San José de
Calasanz: “para gloria de Dios y utilidad del prójimo”7
4
TORIJA, Fernando, Sch. y ESCOBAR, Juan Jaime, Sch. P. Ejercicios Espirituales para Jóvenes. Colección Experiencias 72, 73, 74.
Editorial Indo-American Press Service. Bogotá Colombia.
5
El material, no es un libro, sino que son una serie de pequeños folletos (14 en la primera y segunda etapa, 20 en la tercera etapa), que se
van entregando a los participantes de manera procesual. Los llamamos documentos o fichas. Como se conservan de manera digital
pueden ser ligeramente variados para adaptarlos a las necesidades de cada colegio. Los cambios que se hacen son mínimos, puede ser
cambiar un epígrafe o agregar la letra de alguna canción.
6
Los Retiros Espirituales Calasancios (REC) se los presentamos a los alumnos de los últimos grados. Nos referimos a Noveno, Décimo y
Undécimo y sus edades oscilan entre 14 y 18 años. Por tanto, debemos tener en cuenta los elementos que nos regala la psicología para la
problematicidad de esta etapa de la vida de nuestros alumnos: preadolescencia, adolescencia y primera juventud.
7
Este lema es una de las líneas fuerza que arrastró la vida de San José de Calasanz y que lo hace vida con su entrega generosa en la
formación humana y cristiana de los niños y jóvenes. Más adelante ampliaremos esta idea.
6
pastoral, hago llegar este mensaje. Aquí presentamos la estructura teológico-pastoral del
trabajo. También analizo el esquema general de los REC y muestro de manera particular los
objetivos generales que tiene cada una de las tres etapas8 y las actividades que se realizan
con ellos.
Para el capítulo tercero “El rostro del joven que surge de la experiencia de los retiros
espirituales calasancios. Constatación y propuesta” complemento la lectura teológico-
pastoral hecha en el capítulo anterior, pero mostrando el impacto que se genera en nuestros
alumnos calasancios, resaltando la importancia de la experiencia procesual vivida en esos
tres últimos años de su vida estudiantil y los procesos de crecimiento y maduración que van
experimentando. Generamos aquí propuestas basadas en los análisis y encuestas realizadas
y las conclusiones que pueden invitar a una nueva manera de asumir el reto y la vivencia de
los REC.
Esta experiencia la hemos venido realizando hace más de treinta años, por lo tanto, año tras
año en todos nuestros Colegios Calasanz, nos referimos especialmente a lo que conocemos
en Colombia y Ecuador, se realizan con cada uno de los cursos. Por ejemplo, con los cuatro
grupos de Noveno, los tres grupos de Décimo y los dos grupos de Undécimo como me
correspondió hacerlo en el Colegio Cooperativo Calasanz de Cúcuta. Así mismo, se podría
decir de cada uno de los Colegios Calasanz.
Creo que nos hemos acostumbrado a vivir y hacer vivir la experiencia, por todos los frutos
obtenidos a lo largo de estos años; por eso, a través de esta investigación, me he animado a
hacer una pausa en el camino recorrido para aportar desde una evaluación y reorientar, si es
pertinente y necesario, me ayuda lo que afirma M. Benedetti9:
“De vez en cuando hay que hacer una pausa, contemplarse a sí mismo sin la
fruición cotidiana, examinar el pasado rubro por rubro, etapa por etapa, baldosa
por baldosa y no llorarse las mentiras sino cantarse las verdades”.
8
Son tres etapas, que de manera procesual y complementaria, van llevando al participante. Primera etapa: “Para despertar a la vida”,
segunda etapa: “Para seguir a Jesucristo” y tercera etapa: “Para decidir la vida”; para los alumnos de grados Noveno, Décimo y
Undécimo respectivamente.
9
Benedetti, Mario. Inventario poesía 1950-1980. Visor, Madrid 1983.
7
No conozco ninguna experiencia de este tipo en nuestra Comunidad, o por lo menos en el
tiempo que llevo en la Escuela Pía; considero que puede ser la primer vez que hacemos un
alto de este estilo y confío que al ser conocido por mis hermanos escolapios, especialmente
los actuales formandos, tendrán una base más para captar la esencia de los REC y al mismo
tiempo será un reto para corregir, complementar, constatar y proponer nuevos estilos para
un mayor impacto en los jóvenes calasancios que de generación en generación pasan y
seguirán pasando por esta experiencia.
Aun algunas veces hemos utilizado esta temática para dar charlas a nuestros profesores y la
comunidad educativa en general y ha dado muy buenos resultados. Descubro que esta
experiencia es universal, no tiene afiliación carismática particular, puede ser ofrecida a
jóvenes alumnos de los últimos años de cualquier tipo de colegio y aun podríamos afirmar
que ni siquiera tiene credo religioso, porque va más allá de una filiación católica14, es una
experiencia espiritual profunda.
Al introducir este trabajo de grado, agradezco a Dios Padre por la oportunidad especial que
me dio de vivir toda mi vida estudiantil en el Colegio Calasanz de Medellín y agradecer a
10
Congregación Hijas de la Inmaculada Religiosas Escolapias (Sch.P.), fundadas por Santa Paula Montal de San José de Calasanz en
España. (1799-1889). Aquí en Colombia tienen obras populares y también los Colegios Calasanz Femenino en Bogotá y Medellín.
11
Instituto Calasancio Hijas de la Divina Pastora Religiosas Calasancias (ICHDP), fundadas por el beato escolapio Faustino Míguez de la
Encarnación (1831-1925), especialmente dirigen o acompañan en las obras de Fe y Alegría.
12
Hermanas del Santo Ángel de la Guarda. Colaborándoles tanto en Bogotá como en Cúcuta.
13
Hermanas Carmelitas Teresas de San José que dirigen el Colegio Carmen Teresiano de Cúcuta.
14
Han participado con nosotros alumnos que se consideran ateos, o pertenecientes a la comunidad judía, cristianos evangélicos, cristianos
testigos de Jehová, etc. y no ha habido ningún problema para ellos, ni para nosotros.
8
todos los escolapios que allí acompañaron mis procesos, especialmente al P. Fernando
Torija, Sch.P.15 que me dirigió los REC en mis tres últimos años de bachillerato y, además,
me invitó a participar del Movimiento Juvenil Cristiano Almatá16 donde pude participar los
años siguientes, ya como estudiante universitario, de retiros espirituales para estas etapas de
mi vida. También a todos mis hermanos los Padres Escolapios que, cada uno a su manera,
ha dado algunos elementos para una mayor comprensión de la experiencia, a la familia
calasancia, representada especialmente en los alumnos que he podido acompañar en los
REC y que aún hoy, por diversos medios, hacen eco de la experiencia vivida al compartir
los recuerdos que están grabados en sus corazones, valorando lo importante de la
experiencia en un momento crucial de sus vidas. Dedico también este trabajo a nuestros
formandos actuales que posiblemente tendrán este material como ayuda para comprender
esa hermosa experiencia de los REC y serán los primeros beneficiados con esta visión de
conjunto realizada.
No puedo pasar por alto a todas aquellas personas que hacen posible la realización de los
REC y que administran las casas de Retiros donde vamos con nuestros alumnos, valoro con
creces la dedicación, el esfuerzo y el sacrificio, porque es todo un grupo humano, que
propicia un ambiente favorable para disponer el corazón de modo que la experiencia
obtenga su fruto. Además, agradecer a los equipos que se conforman en cada una de
nuestras obras para la logística. Muchas personas en nuestros colegios están en función de
organizar todo para que los alumnos puedan vivir los REC con toda la profundidad.
Y por supuesto, agradecer a las personas que me apoyaron en esta última etapa: a mi
asesora de trabajo de Tesis la profesora Edith González Bernal, a mi hermano de
comunidad el P. Alejandro Solórzano, Sch. P.17 que me acompañó especialmente en la
parte teológica y a todos los miembros de mi comunidad del Seminario Calasanz, porque
todos estuvieron atentos, escuchando, motivando y aportando, pacientes desde su misma
15
Coautor con el P. Juan Jaime Escobar Sch.P. del material para los REC, además ha sido mi director espiritual desde el año 1977 hasta
hoy y lo escogí como padrino de mi ordenación presbiteral. Actualmente es el director espiritual del Movimiento Juvenil Cristiano
Almatá. Eterna gratitud.
16
El Movimiento Juvenil Cristiano Almatá fue fundado por el P. Fernando Torija, Sch. P. y un grupo de jóvenes que después de
participar en un encuentro juvenil en Cachipay Cundinamarca tomaron en serio la opción hecha por los obispos en la Conferencia
Episcopal realizada en Medellín en el año 1968. Su sede está en Medellín y somos muchos los calasancios que hemos bebido de las
fuentes espirituales de dicho movimiento. (www.sitioalmatá.com)
17
Maestro de juniores en nuestra casa San José de Calasanz de la localidad de Suba y candidato al doctorado en teología de la Pontificia
Universidad Javeriana.
9
vivencia, para que el fruto de esta reflexión pudiera concretarse en este trabajo que ahora
doy por terminado.
Dedico este trabajo a mi familia Mesa Paucar, los del cielo –mi papá Antonio José de la
Cruz+, mi mamá Stella+ y mi hermana Ángela María+– y los de la tierra –Antonio José,
Gloria Patricia, Irma Estela, Alejandro Manuel y Andrés Camilo; y lo ofrezco a San
José de Calasanz, nuestro patrono y a todos los que, de una u otra manera, en el pasado, en
el presente o en el futuro, han participado, participan y participarán de esta gran familia
calasancia.
10
Toda investigación debe tener unos objetivos claros que surgen de una serie de preguntas
hechas por el investigador antes de comenzar, resalto que desde hace muchos años los
religiosos escolapios, siguiendo las huellas de su fundador San José de Calasanz, vienen
desarrollando actividades educativas con los niños y los jóvenes, especialmente con los más
pobres; han estado desarrollando diversos métodos y, además, se han estado apropiando de
dinámicas didácticas para poder llevar a cabo el lema complementario del fundador de
“Piedad y Letras”18; es decir, una profundización en la espiritualidad y un acercamiento y
profundización de las ciencias.
Es así como, aunque su fundación es europea, hubo un tiempo en que, por orden del P.
General, muchos escolapios salieron allende el mar y llegaron a tierras de América, allí
18
Ya mencionaba anteriormente el otro lema de Calasanz, “para mayor gloria de Dios y utilidad del prójimo”. También este lema lo
profundizaré más adelante.
19
Constituciones de la Orden de las Escuelas Pías número 2
11
fundaron las Escuelas Pías y empezaron a ofrecer lo que en otro tiempo se hacía en Europa,
adaptándolo a las características propias de estas regiones americanas.
Se dieron cuenta de la cantidad de necesidades en el ámbito infantil y juvenil. Fueron
desarrollando diversos programas que sirvieran para el crecimiento espiritual e intelectual
de los niños y jóvenes.
20
Especialmente las comunidades campesinas e indígenas de los Cañaris y los Saraguros. Cfr. www.wikipedia.org categorías pueblos
indígenas del Ecuador.
21
Por ejemplo Almatá en Medellín; Abbá, Icthus y Kairós en Bogotá, Baibaj y Kyrios en Cúcuta; y Nazaret en Pereira
12
¿Cómo medir el impacto que marca la vida de un alumno, al participar de la experiencia de
los Retiros Espirituales Calasancios?
¿De qué manera las etapas de los Retiros Espirituales Calasancios van generando un
proceso especial en la toma de decisiones de nuestros alumnos y ayudan a tomar una
opción fundamental en su vida por el seguimiento de Jesús, y por ende, vivir Jesúsmente?
¿Por qué es tan valioso ofrecer a nuestros alumnos calasancios la experiencia de los Retiros
Espirituales?
¿En qué se debe centrar un director de Retiros Espirituales Calasancios para que dichos
Retiros obtengan el fruto querido?
0. Objetivos
0.1.1. Objetivo general
Analizar en los documentos de los Retiros Espirituales Calasancios (REC) el rostro de Dios
Padre (y de su Hijo Jesús) que se presenta a los alumnos para que éstos conformen su vida
con la propuesta de Jesús.
1. Describir el proceso que viven nuestros alumnos para llegar a la vivencia de los
Retiros Espirituales Calasancios (REC), la convocatoria y el llamado, el proceso
liberador y sanador que se espera, los nuevos caminos que animarán sus vidas y el
acompañamiento de un adulto significativo y/o de sus iguales.
2. Analizar los documentos y actualizar el lenguaje al contexto actual de los jóvenes
para el crecimiento y fortalecimiento de la fe.
3. Enunciar los elementos de Jesús que acogen los alumnos participantes de los
Retiros Espirituales Calasancios (REC), constatar con algunos datos la vivencia y
proponer una manera actual para vivir y hacer vivir la experiencia.
13
0.2 Metodología
El método elegido es la investigación documental descriptiva, para ello se acude al análisis
del discurso presente, que consiste en el conjunto de documentos para cada una de las
sesiones que tenemos en los Retiros Espirituales Calasancios (REC), la cual se describirá
más adelante a través de un esquema general.
22
GONZÁLEZ, Edith (2000). Aprender a investigar investigando. Editorial Indoamerican Press Service. Capítulo III.
23
Ibid.
14
En cuanto a la metodología, está divida en las fases del ciclo hermenéutico: descriptiva,
interpretativa y de construcción teórica o reconstrucción de sentido. Estas fases serán el
motor interno que lleva esta investigación al tratar de captar que se hace “un avance espiral
cuyas fases se desarrollan progresivamente sin que pueda tornarse al mismo punto de
partida”24.
La utilización de esta metodología permitirá descubrir que “el resultado expresa un nuevo
conocimiento acerca del saber acumulado y a la vez se constituye en generadora de nuevas
búsquedas en el área específica objeto del estado del arte”25. En nuestro caso, el objeto de
la investigación está constituido principalmente por: textos (los elaborados para los REC),
memorias (hechas para cada uno de los REC que acompañará o dirigirá) y experiencias
(son el eco que recibimos día tras día de las personas que han participado de los REC y
unos instrumentos de recopilación de datos utilizados para este trabajo26).
Los textos elaborados para tal fin, inicialmente escritos para nuestros colegios clásicos, de
carácter masculino, hemos tenido que ir adaptándolos para nuestros colegios mixtos
(coeducación). Nuestra Provincia de Colombia desde el año 1997 optó por que todos los
colegios tuvieran niños y niñas. El cambio generó también una nueva manera estructural en
la planta física (por ejemplo, adaptar baños para las mujeres) y adaptarse a la nueva
realidad en el trato y las relaciones entre ellos y ellas. Pero también hemos ganado mucho,
porque el mundo del alumno calasancio durante su época escolar estaba muy reducido y
cuando llegaba a las instancias laborales y de estudios universitarios se estrellaba con una
realidad que no había enfrentado en la cotidianidad: el mundo femenino.
Reseño a continuación el esquema de los Retiros Espirituales para los alumnos calasancios
de los grados Noveno, Décimo y Undécimo, destacando en un solo cuadro los elementos
comunes, teniendo en cuenta que en cada uno de ellos se tendrán las diferencias pertinentes
y los énfasis correspondientes según la etapa de los retiros que estén viviendo.
24
Ibid.
25
Ibid.
26
Encuestas y diálogos personales.
15
Me parece necesario dar una visión de conjunto antes de entrar en el análisis, este cuadro
temático permite que empiecen a ser comunes o por lo menos puedan empezar a sonar las
diferentes temáticas para aquellos que se acercan por primera vez a esta manera de hacer
Retiros y que serán tratadas en cada uno ellos.
16
COMO PERSONA LA LLAMADA
DEJANDO DEL SEÑOR
ENCENDIDA LA
LUZ DE JESÚS
DOCUMENTO CUARTO DOCUMENTO
SOY AGUIEN SI QUIERO PUEDO CUARTO
HERIDO DEJAR A JESÚS
LIBERARME DEL LA NEGACIÓN A
MAL LA LLAMADA
CELEBRACIÓN DE LA NOCHE CELEBRACIÓN DE
LA NOCHE
NOVENO DÉCIMO UNDÉCIMO
PRIMERA ETAPA: SEGUNDA ETAPA: TERCER ETAPA:
PARA DESPERTAR PARA SEGUIR PARA DECIDIR LA
A LA VIDA A JESUCRISTO VIDA
ORACIÓN DEL SEGUNDO DÍA ORACIÓN DEL
DISPONIBLE BUSCANDO SEGUNDO DÍA
PARA VIVIR AMOR
ENSÉÑAME
DOCUMENTO QUINTO DOCUMENTO QUINTO
CONSTRUIRME ACCEDIENDO AL
COMO PERSONA OTRO; ENTRE EL CONTEMPLACIÓN
EGOÍSMO Y EL 1
AMOR MI VIDA ES MÍA
DOCUMENTO SEXTO DOCUMENTO SEXTO
LA SEXUALIDAD, EL AMOR A LOS
EL LENGUAJE POBRES, UN CONTEMPLACIÓN
DEL AMOR DURO CONOCER 2
Y UN DURO LA ALEGRÍA DE
COMPARTIR SERVIR
DOCUMENTO SÉPTIMO DOCUMENTO
EL AMOR Y LA LA AMISTAD Y EL SÉPTIMO
AMISTAD NOVIAZGO,
PROYECTOS DE CONTEMPLACIÓN
AMOR 3
ALGUIEN SE
ACERCA A MI
VIDA
DOCUMENTO OCTAVO DOCUMENTO
EL AMOR A LOS EL AMOR A LA OCTAVO
17
OTROS FAMILIA: UN DAR
QUE CUESTA CONTEMPLACIÓN
4
AMAR ES DAR LA
VIDA
DOCUMENTO
NOVENO
CONTEMPLACIÓN
5
MI VIDA ES MÍA
DOCE HOMBRES,
DOCE CASOS
CELEBRACIÓN DE LA NOCHE CELEBRACIÓN DE LA
NOCHE
ORACIÓN DEL TERCER DÍA ORACIÓN DEL
ALGUIEN HACE ENCONTRARTE TERCER DÍA
EL CAMINO
CONMIGO A LA ESCUCHA
18
DOCUMENTO
DÉCIMOTERCERO
EJERCICIO DE
DISCERNIMIENTO
1
EN LA
ENCRUCIJADA
LAS DOS
FUERZAS Y LAS
DOS BANDERAS
DOUMENTO
DÉCIMOCUARTO
EJERCICIOS DE
DISCERNIMIENTO
2Y3
LAS ACTITUDES
ANTE LA
LLAMADA
LOS TRES
CAMINOS Y LOS
TRES GRADOS DE
AMOR
DOCUMENTO
DÉCIMOQUINTO
EJERCICIO DE
DISCERNIMIENTO
4
SÍ
LA ELECCIÓN Y
ORACIÓN PARA
ALCANZAR
AMOR
EUCARISTÍA
19
NOVENO DÉCIMO UNDÉCIMO
PRIMERA ETAPA: SEGUNDA ETAPA: TERCER ETAPA:
PARA DESPERTAR PARA SEGUIR PARA DECIDIR LA
A LA VIDA27 A JESUCRISTO28 VIDA29
27
Los retiros espirituales para los estudiantes de grado noveno, que son los que llamamos de primera etapa, son su primera experiencia de
encuentro consigo mismo, con sus compañeros y con Dios en la vivencia de los retiros espirituales. Se llaman “Para despertar a la vida”.
28
Como segunda etapa de su proceso está una invitación explícita al seguimiento de Jesucristo, en la primera etapa sólo se mencionó
como un encuentro con Dios. Ahora, en grado décimo, se supone un avance y maduración de los estudiantes. Se llaman “Para seguir a
Jesucristo
29
Y al final de su vida estudiantil están los retiros espirituales calasancios de tercera etapa, que se llaman “Para decidir la vida”
20
1
CAPÍTULO PRIMERO.
EL ROSTRO DE DIOS QUE LLAMA Y CONVOCA, LIBERA Y SANA, ANIMA Y
ACOMPAÑA.
Todos estos elementos, explicados desde el primer momento cuando iniciamos los REC,
dan unas pautas de comportamiento ideales y hacen que los alumnos se comprometan con
claridad en la vivencia que empezarán a vivir a partir de ese momento, puedan superar el
momento crítico en la identificación del presente que les acosa, y para que surja también en
ellos, una mirada esperanzadora al futuro que está por llegar.
30
Documento introductorio. Retiros Espirituales de Noveno. Primera etapa: “Para despertar a la vida”.
31
Documento introductorio. Retiros Espirituales de Décimo. Segunda etapa: “Para seguir a Jesucristo”.
32
Documento introductorio. Retiros Espirituales de Undécimo. Tercera etapa: “Para decidir la vida”.
21
Fruto de la experiencia en este tipo de actividad con nuestros alumnos, logramos presentar
de una manera especial una imagen de Dios. Desarrollaré en este capítulo un rostro de
Dios, que según la experiencia vivida por los Padres Escolapios por más de 30 años, logra
llamarlos en sus motivaciones más profundas; permite, además, que se liberen o inicien el
proceso de liberación de situaciones dolorosas de su pasado y despierten la conciencia
profunda que les hace: “saber nombrar lo que me (les) sucede… aceptar lo que soy (son)…
dejarme (se) acompañar por alguien que me (le) pueda guiar en mi (su) crecimiento
personal… querer sanar y querer que los otros también sanen… y, sobre todo, volver
siempre al Señor”33; quien genera una sensación esperanzadora que anima la manera nueva
de ver la vida y suscitará espacios que él buscará de sentirse acompañado, desde lo
profundo por Dios, y en su exterior por sus mismos compañeros de camino y los adultos
significativos que están atentos a sus procesos.
Buscamos generar en ellos una toma de consciencia que les permita experimentar una
sanación y liberación interior, poniendo las condiciones de posibilidad para que a través
de los temas tratados profundamente, la reflexión personal y el compartir grupal, puedan
tener herramientas para saber leer y entender su propia historia y puedan experimentar la
sanación de sus sentimientos de culpa y la liberación del individualismo que los alejan de lo
mejor de ellos mismos por medio de una actitud humilde de decirse la verdad desnuda,
33
Documento cuarto: Soy alguien herido. Retiros Espirituales de Noveno. Primera Etapa: “Para despertar a la vida”.
34
Son muchos los exalumnos que dan este testimonio: Que la experiencia de los REC vivida en sus años de colegio dejaron una huella
imborrable en sus corazones, que muchos años de diferencia después, captan mucho mejor..
22
haciendo eco a lo que dice el Señor: “conocerán la verdad, y la verdad los hará libres”
(Juan 8, 31-32).
Les ayudamos a encontrar caminos llenos de esperanza que les animarán a vivir sus
propias vidas con otra perspectiva, siendo conscientes de tratar junto a ellos las realidades
en los temas que más les competen, aquellos que más les interesan por el momento crítico
de cambios que están viviendo en todos los aspectos y dimensiones de sus vidas, pero
ayudándoles a descubrir en ellos mismos la LUZ para sus vidas, más allá de lo que
afirmaba Ernesto “Ché” Guevara: que “Quién ha visto la luz, no puede volver a dormir
tranquilo” y la luz de que les hablamos es la Luz de Cristo Jesús, el Señor les ayudará a
comprender que estaban viviendo su vida como en un profundo sueño y es necesario
“despertar a la vida” para asumir de manera distinta y consciente la realidad que los
circunda y que les afecta en su existir.
En este primer capítulo mostraré en profundidad estos elementos que sustentan de manera
general lo que esperamos de esta experiencia vivencial que he llamado en este trabajo: los
REC (Retiros Espirituales Calasancios). Lo realizaré analizando con profundidad tres
23
elementos fundamentales del proceso que vivimos antes, durante y después y son: 1) La
manera de convocarlos y llamarlos para la participación de los REC; 2) Los procesos de
sanación y liberación que viven; y 3) Los mecanismos de animación y acompañamiento en
la experiencia y después de la misma.
1.1.1 El mundo en que vivimos: El ambiente que nos circunda es un conjunto de gratas
posibilidades para vivir la vida con intensidad y profundidad, pero también está lleno de
situaciones adversas a la formación familiar y estudiantil que reciben nuestros jóvenes; la
sociedad les propone otras maneras de enfrentar su vida, y, además, otras oportunidades
que los sacan de sí mismos y promueven el individualismo. Presentan la corrupción como
respuesta a unos deseos torcidos de adquirir dinero de manera fácil, y también como
modelos les presenta el narcotráfico o la venta de sustancias psicoactivas; la venta del
propio cuerpo, que lleva a un libertinaje sexual promovido directa o indirectamente por las
películas y las propagandas publicitarias. Les proponen una vida mediocre, fácil, pasajera
donde lo que importa es el goce, el disfrute. Detectamos un mayor número de casos de
embarazos en adolescentes y se desconocen, pero se puede afirmar taxativamente que
existen en gran medida, casos de abortos en adolescentes, muchas veces patrocinados por
sus mismos padres, para que no se le “dañe” la vida futura a su hijo o su hija.
Hay mucha inestabilidad familiar, pululan las separaciones, han fracasado las familias
nucleares que funcionaban otrora, en este momento es muy común hablar de “los tuyos, los
míos y los nuestros” refiriéndose a la nueva imagen de familia. El alcoholismo y la
drogadicción son situaciones muy comunes para los jóvenes de hoy, muchos de sus amigos
de barrio o conocidos, viven esta situación y ellos están participando en ambientes
“pesados” que pueden hacerlos caer, muchas veces simplemente por curiosidad, en otras
ocasiones por la presión social para no parecer anticuados o pocos experimentados en este
campo y tristemente, en muchas ocasiones, para escapar a su problemática, a su soledad o
al sinsentido con el que viven diariamente.
24
En nuestras sociedades, en general, se ha debilitado la inversión social en educación, salud,
recreación, deporte y cultura. Y al haber menos oportunidades para los jóvenes, ellos tienen
que buscar algún espacio donde puedan vivir su vida. Por eso los diversos grupos 35 que van
surgiendo para dar respuesta a sus necesidades.
35
José Alejandro Vásquez Olivar, Sch. P. hizo su trabajo de grado sobre los diversos grupos de jóvenes que conocen o en los que
participan los estudiantes de nuestro colegio san José de Calasanz en la localidad de Suba. Cfr. Vásquez, Alejandro Sch.P. Tesis de
grado: Imaginarios sociales: como claves de una pastoral del sujeto. PUJ. Facultad de Teología. Bogotá DC 2009
25
manera de expresar la indignación frente a todo lo que no es vida, coherencia, paz
o servicio.”36
La pista que nos da el P. Vásquez, supone el reto de dar elementos a nuestros jóvenes para
valorar la existencia, su propia existencia, llegando a lo profundo y a lo mejor de sí
mismos; pero al mismo tiempo acercarse a ellos para descubrir las razones que los arrastra
a participar en esos grupos, a vestir de la manera como ellos visten y comportarse como
ellos se comportan. Y
“con todo, es necesario descubrir lo mejor de mí (sí), pues sólo desde mis (sus)
valores auténticos (sencillez, conciencia social, humildad, sinceridad, preocupación
por el otro, alegría franca, ternura, capacidad de entrega, etc.), puedo (pueden)
construirme (se) como persona”37
Es toda una tarea nuestra, que ayudamos a que se convierta en la tarea de nuestros alumnos
–y después exalumnos– de ahora en adelante.
36
Vásquez, Alejandro Sch.P. Tesis de grado: “Imaginarios sociales: como claves de una pastoral del sujeto.” PUJ. Facultad de Teología.
Bogotá DC PUJ. Bogotá 2009
37
Documento quinto: Construirme como persona. Retiros Espirituales de Noveno “Para despertar a la vida”.
38
El P. Juan Jaime Escobar Valencia, Sch.P. Licenciado en Filosofìa y Teólogo de la Pontificia Universidad Javeriana; experto en
adolescencia, familia y consejería de jóvenes. Actualmente es Superior Provincial de los Padres Escolapios en Colombia y Ecuador.
26
postmodernidad social y cultural.”39
El recorrido que hace el P. Escobar permite reconocer los elementos que forman parte o
caracterizan ese tipo de sociedad y cultura postmoderna. Nos plantea una serie de pautas
que nos han ayudado mucho, entre otras, habla de:
A. La ausencia de utopías:
(“en la práctica el adolescente promedio no espera nada de la vida. Se relaja y
procura mal disfrutar el presente, mientras le teme a un futuro sombrío e incierto”.40),
B. La crisis del concepto de historia (“que consiste en percibir la Historia como simple
metarrelato y no como realidad objetiva. El individuo de la postmodernidad es
prescindible, fútil, contingente, no es necesario en el proyecto histórico de la
humanidad.”41),
C. La transformación de la ética en estética (“que consiste en la desaparición del sentido de
la norma, de la responsabilidad humana y colectiva en la conducta y de la libertad como
compromiso histórico y social... Así las cosas, la crisis ética produce la crisis del “Bien
Común” y la crisis del sentido existencial”. 42),
D. El triunfo de la sociedad materialista (“Que consiste en la renuncia a la felicidad y la
opción por el confort material… A cambio de la fe verdadera hay un retorno a la
superchería y a la magia, a cambio de la verdadera filosofía hay un consumo masivo de
doctrinas pseudo-orientales de autocontrol y exitología, y a cambio de la verdadera
ciencia ha hecho carrera el relativismo epistemológico, el retorno a las explicaciones
supersticiosas del mundo y el ascenso de las disciplinas pseudocientíficas”.43 ),
E. La tendencia hedonista (“Que consiste en la búsqueda del placer como elemento
justificador de la existencia. Como la vida es tan dolorosa y el sujeto postmoderno es
frágil, se recurre al placer como una forma de hacer llevadera la vida. ”44 ),
F. El pensamiento “light” (“El sujeto postmoderno cambia de ideas según sus miedos o
conveniencias, no sabe lo que es dar la vida por un sueño ni es capaz de entregarse a algo
que implique sacrificio y sufrimiento. Lo anterior explica por qué el sujeto postmoderno
39
ESCOBAR, Juan Jaime Sch.P. Artículo “La juventud actual” Bogotá 2000. Pág. 16
40
Ibid. Pág 16
41
Ibid. Pág 16
42
Ibid. Pág 16
43
Ibid. Pág 16
44
Ibid. Pág 16
27
rehúye compromisos tales como la vida matrimonial y la paternidad.”45),
G. La dictadura de la tolerancia (“Que en el lado positivo supone la apertura y la acogida a
las diferencias y la disponibilidad para comprender lo distinto, y en el lado negativo
implica la permisividad moral, filosófica, espiritual o científica. Como hay que ser
tolerantes se permiten todas las aberraciones, se aceptan todas las doctrinas (sin importar
lo deshumanizadoras que sean), se ven con buenos ojos todos los proyectos religiosos (sin
mirar jamás su calidad) y se aceptan ingenuamente todos los planteamientos científicos o
pseudocientíficos, sin exigir pruebas ni demostraciones sistemáticas.” 46 ),
Estas característica se ven, de una u otra manera, reflejadas en nuestros alumnos, en mayor
o menor grado, no es su opción ni tampoco es su culpa, es la sociedad en la que les ha
tocado vivir; ellos no son conscientes de esa situación, porque tal vez se han acostumbrado
a ello, y los REC les ayudan a detectar esos elementos. Por eso es necesario hacerlos
despertar a la vida, la cual viven sin ninguna clase de reflexión o de cuestionamiento.
Por tanto, el panorama no es el mejor, los jóvenes postmodernos cada día están “con pereza
para estudiar, para leer, para hacer ciencia, para investigar, para superarse, para
reflexionar, para orar, para volver a empezar, para vivir48”; así que nos enfrentamos a un
tipo de adolescentes “que piensan que la vida no vale la pena ser vivida y que ante los
dolores y dificultades que ésta supone, el suicidio es una opción legítima49”.
45
Ibid. Pág 16
46
Ibid. Pág 16
47
Ibid. Pág 16
48
Ibid. Pág 16
49
Ibid. Pág 16
28
“Estos son los niños y los jóvenes con los cuales tendrá que trabajar el Director Espiritual.
En esta realidad el Director Espiritual tendrá la urgente misión de sembrar la vida,
sembrándola en el lugar del origen: ofreciendo razones y deseos para existir.”50 Y no sólo
el Director Espiritual, como afirma el P. Escobar, son los niños y jóvenes que llegan a
nuestras obras y corresponde a los catequistas (pastoralistas), a los acompañantes y a los
directores de los REC, que deben ser conscientes de ello –o tienen que asumir esta
realidad–; esos niños y jóvenes postmodernos son los que estamos convocando e invitando
a los REC, siempre con la esperanza de que “ofreciendo razones y deseos para existir”, y
junto al proceso de las tres etapas de REC, todo este ambiente favorable dará buenos frutos,
o por lo menos eso esperamos; si permanecen en lo que van descubriendo a profundidad,
afirma Jesús: “Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él,
ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada.” (Juan 15,5) Y lo
resalta la misma experiencia de los REC: “Sólo el que descubre su propia belleza interior,
adquiere la capacidad para admirar la belleza del mundo y la belleza de los demás.”51
Desde el comienzo de los REC les invitamos a que los tomen en serio y se los decimos en
primera persona para que los asuman como una reflexión propia:
“Ha llegado el momento de dejar de engañarme y de dejar de engañar a los otros.
Ha llegado el momento de decirme la verdad, de mostrarme así como soy. Ha
llegado el momento de construirme como persona, de ser humanidad auténtica, sin
máscaras, sin huidas, sin miedo a verme como soy, sin miedo a mostrarme a los
demás. Ha llegado el momento de nacer de nuevo. Este es un proceso que apenas
comienza…, y estos Retiros son justamente el inicio del principio. Quiero en estos
días tener el coraje de mirar mi vida y de atreverme a cambiar.”52
Ya desde el primer momento, ellos saben o por lo menos les damos las pautas para
ayudarlos a intuir el objetivo claro que tienen los REC.
50
Ibid. Pág 16
51
Documento quinto: Construirme como persona. Retiros Espirituales de Noveno, primera etapa: “Para despertar a la vida”.
52
Documento primero: Partir de lo que somos. Retiros Espirituales de Noveno, primera etapa: “Para despertar a la vida”.
29
Pero no sólo es necesario conocerse o intentar conocerse en lo que es fruto del ambiente,
también es importante dar el paso de la fe, apoyarse en la trascendencia, propia de todo ser
humano.
1.1.3 Una ayuda trascendente: Unido a los elementos que el mundo les presenta y las
características de la juventud postmoderna a la que pertenecen, podemos detectar que la
experiencia espiritual está debilitada, a su relación con lo trascendente le falta una real
consistencia:
“la cultura actual, hija del progreso de la modernidad y el optimismo que han
dejado los avances científicos y técnicos, tiende a percibir la realidad como algo
amenazante que justifique la presencia auxiliadora de una ayuda trascendente. Mas
aún, una juventud empoderada como la de hoy no necesita plantearse la presencia
de un Dios que le proteja ni la participación de una experiencia religiosa para
invocar la ayuda divina”53,
los referentes religiosos que tienen los jóvenes calasancios poco dicen a sus vidas y están
pasando de una fe adquirida por herencia familiar o social, a querer dar razón de su fe y su
esperanza, esto lo hacen de manera consciente o inconsciente. “Al contrario, dad culto al
Señor. Cristo, en vuestros corazones, siempre dispuesto a dar respuesta a todo el que pida
razón de vuestra esperanza. Pero hacedlo con dulzura y respeto” (1 Pedro 3, 15- 16a),
desde el punto de vista de las ideas, una fe que él mismo vaya identificando y que le sirva
para responder a los interrogantes que le plantea la misma vida cotidiana.
Es un gran reto para todos los adultos que estamos alrededor de nuestros alumnos, porque
podemos estar desfasados si no somos conscientes de los cambios que están sucediendo día
tras día.
“Solemos vivir inmersos en cambios culturales y sociales de los cuales no siempre
somos conscientes. Creemos que el mundo de hoy es el mismo mundo de siempre.
Con una ingenuidad pasmosa, se le suele pedir a la juventud que se comporte con
los valores, la urbanidad y la moral que solían practicar los abuelos y que todavía
fueron enseñados a la generación anterior. Una y otra vez los artículos de prensa
53
ESCOBAR, Juan Jaime Sch.P. Dios sí, religión no. Entremeses teológicos 2008. Compilador: Hermann Rodríguez O., SJ Colección
Teología hoy No. 70. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá, 2009.
30
suelen hacer énfasis sobre la necesidad de volver a los valores de siempre, aquellos
de la Sociedad Cristiana estable de otros tiempos. Con la mejor intención del
mundo se dicen este tipo de cosas, sin caer en la cuenta de que ese mundo y esos
valores ya no existen. Hoy existe otro mundo, un mundo posmoderno y neoliberal;
un mundo posterior a la caída de las grandes utopías socialistas; un mundo
golpeado por el narcotráfico y la influencia cultural externa; un mundo que ha
perdido la estabilidad familiar. Un mundo así, tiene valores muy diferentes y, por
ende, genera una juventud radicalmente distinta.”54
Debemos ser conscientes los directores y acompañantes de los REC de que hay una serie
de valores que se han perdido o por lo menos se encuentran ahogados, por tanto, la
participación de los REC quiere brindar otros elementos que se encuentran en lo profundo
del ser y pueden ser sacados al exterior. “Esto son los Retiros: un tiempo y un espacio para
quedarme a solas y en silencio, para encontrarme conmigo; para decirme la verdad, para
conocerme y entonces, comenzar un camino de cambio”55
Todos estos elementos que flotan en el ambiente, generan en nosotros un deseo inmenso de
convocarlos a otro tipo de experiencia que realmente aporte los verdaderos valores
humano-cristianos que puedan dar la base o sirvan de fundamento para hombres y mujeres
nuevos. Aquí surge la invitación a la participación en los REC, que aunque tienen la
característica de ser un hecho puntual –una experiencia de tres o cuatro días al año, aunque
significativa–, regalan un proceso de integración en los valores calasancios de Piedad y
Letras (espiritualidad y ciencia)56- para generar en los jóvenes una mirada distinta en sus
vidas.
Es Dios mismo, desde el interior de cada uno, el que llama a los jóvenes calasancios para
que vivan esta experiencia de REC en esta etapa final del bachillerato (grado 9º) y los dos
54
ESCOBAR, Juan Jaime Sch.P. Artículo “La juventud actual” Bogotá 2000.
55
Documento primero: Partir de lo que somos. Retiros Espirituales de Noveno, primera etapa: “Para despertar a la vida”.
56
Piedad y Letras es el lema fundamental legado por san José de Calasanz a sus escolapios y con ellos y por ellos a la humanidad para
hablar de la integración de una experiencia profunda de espiritualidad, a través de la vida sacramental, participación con la Iglesia y otros
elementos; y la experiencia profunda de las ciencias y los elementos que ella aporta para la ayuda del hombre y su anhelo de plenificación
y trascendencia. Más adelante ampliaremos esta visión muy calasancia haciendo referencia a la carta a los hermanos del P. General (Cfr.
Ephemerides calasanctianae, Roma, marzo 2010. También en internet: www.scolopi.org )
31
años de la educación media vocacional (grados 10º y 11º) y Él mismo, con el Maestro
interior –el Espíritu Santo– hace que la valoren con todo el corazón y saquen el mayor
provecho, a veces no tanto en su situación actual, sino que queda como pauta para
situaciones del futuro.
Insisto que lo hemos comprobado por la experiencia de las personas que han vivido los
REC y que, especialmente, hemos recibido el testimonio de los exalumnos57, ellos cuentan
que los REC dejan una huella imborrable en sus corazones y una manera, para asumir
como tarea, la construcción de su propia humanidad y la vivencia profunda de su
espiritualidad, así dice una oración que además de rezarla con ellos, tratamos de ayudarles a
integrarla en su ser como frases que se conviertan en ideas fuerza, y que impliquen en sus
vidas una opción al estilo de Jesús:
“Jesucristo, conscientes de nuestra misión en el mundo, estamos aquí en comunidad
de fe, amor y alabanza. Creemos en tu llamado, queremos comprometernos contigo,
ayúdanos a dar testimonio de los valores que vivimos, a sacrificarnos por nuestros
hermanos, a tener siempre la comprensión adecuada de sus problemas, a darlo
todo sin esperar más recompensa que construir un mundo aún inacabado y
anunciar una verdad que libere y salve a nuestros hermanos los pobres. Te lo
pedimos por medio de María, Madre de la juventud.”58;
ellos, muchos años después de haber vivido la experiencia de REC, y cuando ya están
enfrentando otras realidades estudiantiles, laborales o familiares, se sienten llamados
interiormente (desde su ser profundo, desde lo mejor de sí mismos) recurrir a lo que
recibieron y aprendieron tiempo atrás, en las comunidades educativas calasancias, dirigidas
por los Padres Escolapios59 y demuestran que saben “mirar la vida con los ojos nuevos”
desde una perspectiva humana-cristiana a la manera de Jesús y al estilo de José de Calasanz
y sus escolapios.
57
Utilizamos la expresión exalumnos que es más común a nuestro lenguaje coloquial para referirnos a aquellos estudiantes que pasan por
nuestros colegios y que expresan su sentido de pertenencia con frases como: “soy exalumno Calasanz” o “exalumno calasancio”. Después
simplemente utilizan la expresión calasancio para expresar esa condición.
58
Esta es la oración, adaptada por el P. Fernando Torija, Sch.P., al Movimiento Juvenil Almatá, acompaña hoy todos nuestros
Movimientos Juveniles Calasancios antes mencionados. Lo que me gusta es que además de unirnos en una sola oración, se trata de vivir
en la cotidianidad lo que pide la misma.
59
La comunidad de Padres Escolapios pertenecen a la Orden Religiosa de las Escuelas Pías fundada por el español José de Calasanz
(1557-1648) y que ejerció su apostolado en Roma.
32
Por eso, a pesar de todos los elementos que parecen hacer inútil la invitación, de todas
maneras los seguimos convocando a la experiencia de los REC y allí logran experimentar a
Dios mismo llamándolos para vivir auténticamente la vida desde unos valores humano-
cristianos básicos:
“Quedarme en silencio delante del Señor. Sentir que Él me conoce, mucho más de
lo que yo me conozco. Sentir que me acepta mucho más de lo que yo me acepto.
Sentir que me ama, mucho más de los que yo me amo.”60
Esto nos lanza a mantener vigente y en constante revisión lo que les ofrecemos, por eso
también la importancia y la pertinencia de esta investigación. Proponer a estos alumnos lo
valioso de ser auténticos y que esa autenticidad reside en el interior de cada uno de ellos:
“Y ésta es la verdad que me tiene que animar, que me tiene que sostener. Hay algo
maravilloso dentro, hay autenticidad; en mi corazón residen mis mejores valores y
capacidades, mi buen amor.”61
No en vano hacemos todos los preparativos para lograr que la experiencia sea realmente
importante. Y damos mucha importancia a la manera como los vamos convocando y
llamando, valiéndonos de toda clase de estrategias para captar su atención.
Hemos dado una visión global para entender la importancia de poder convocar y llamar de
manera externa, para dar el paso y llegar a lo más profundo, y esto lo hacemos
insistentemente a nuestros alumnos para que vivan la experiencia de los REC. Ahora
damos un paso más, mostrando uno de los efectos importantes que tiene el hecho de vivir la
experiencia: la liberación y la sanación interior.
1.2.1 El seguimiento de Jesús. Los REC tienen como fondo presentar a los alumnos la
manera como San José de Calasanz se acercó a Jesús:
“Por eso nosotros, impulsados por el amor de Cristo según el carisma fundacional,
dedicamos al servicio de los hermanos toda nuestra existencia, consagrada por la
60
Documento primero: Partir de lo que somos. Ficha de trabajo personal. Ayudas para hacer oración. Retiros Espirituales de Noveno,
primera etapa: “Para despertar a la vida”.
61
Documento primero: Partir de lo que somos. Retiros Espirituales de Noveno, primera etapa: “Para despertar a la vida”.
33
profesión religiosa y vivida en la familia escolapia. Y a imitación del Santo
Fundador, nos sentimos comprometidos en la formación integral de los niños.”62
Esta petición de nuestras Constituciones nos lleva a proponer con audacia nuestra manera
de hacer del seguimiento de Jesús, nuestra norma suprema:
“Este seguimiento de Cristo norma suprema de nuestra vida, se concreta en el
carisma de Nuestro Fundador, que consiste en la evangelización de niños y jóvenes,
ante todo de los abandonados, con amor paciente y generoso”63,
y más aún de una manera especial tomarnos en serio la evangelización de los niños y
jóvenes que llegan a nuestros colegios para darles herramientas cristianas para que puedan
enfrentar sus vidas y hacerlo especialmente con nuestros niños y jóvenes más necesitados,
los más abandonados. Todo esto le da una característica especial a nuestro carisma.
El hilo conductor de los REC, y que se hace mucho más explícito en los Retiros de
Segunda Etapa, porque su mismo nombre así lo dice, es “Para seguir a Jesucristo”, allí
está la invitación que se les hace para que el modelo de sus vidas sea la Persona adorable de
Nuestro Señor Jesucristo; por tanto, en muchos de los momentos se hace referencia a la
historia que cada uno tiene con el Señor; y en un proceso de aceptación del pecado que los
habita, para dar el paso a la curación y la liberación; para esto se requiere contemplar a un
Dios de amor y de misericordia:
“Sentir que soy pecador y que, sin embargo, soy amado. Sentirme mirado por el Señor.
Él me conoce, conoce todos mis rincones escondidos, todos mis dolores disimulados y,
a pesar de todo, o justamente por todo, me ama. Sentir que ese amor es un remanso de
paz. Que por esta vez, mirándolo a Él a los ojos, puedo aceptarme, puedo sentir que el
Amor es más grande.”64
Y así, con esa certeza, el joven camina en pos de un reconocimiento, primero en su trabajo
personal de interiorización y aceptación. Hasta dar el paso de hacerlo explícito en algún
momento, ya sea con uno de los acompañantes o con el confesor. Les insistimos que “El
62
Constituciones de la Orden de las Escuelas Pías No. 12 Capítulo I La misión calasancia
63
Ibid. No. 17 Capítulo II Nuestro seguimiento de Cristo
64
Documento cuarto. La negación a la llamada. Retiros espirituales de Undécimo, tercera etapa: “Para decidir la vida”
34
sacramento de la Reconciliación es todo un camino de liberación. Supone descubrir el
propio mal y acercarse a Dios para presentarle ese mal y dejarse invadir por Él. ”65.
Con esas características de toma de consciencia y aceptación del mal, al cual aprende a no
subestimar, el participante, vive un proceso de curación y liberación del pasado doloroso
que lo tenía atrapado; especialmente porque desde ahora empieza a decirse la verdad, y así
ilumina todos los rincones donde se escondía el mal, además, enfrenta todos los dolores
disimulados y entra por la puerta de reconocer el pecado.
Para nuestros alumnos es novedoso saber reconocer a Jesús como parte de sus vidas, por
tanto, el gran descubrimiento que les regalan los REC es esa manera cercana de ver en sus
vidas la presencia de Jesús, que camina con ellos, que participa de sus historias, que les
muestra el camino para que ellos sigan por esa senda.
En los Retiros de Primera Etapa, que son un poco más antropológicos, al final el último
tema “Al encuentro con Dios” quiere darles un sello especial y abrir desde ya la puerta para
el REC de segunda etapa:
“Pero falta un encuentro. Aunque me cueste creerlo, aunque muchas veces haya
pensado que no me hace falta, yo necesito encontrarme con Dios… Necesito, pues,
encontrarme con Dios, pero con un Dios distinto que se interese por mi vida, que
65
Documento cuarto. Si quiero puedo dejar a Jesús liberarme del mal. Retiros Espirituales de Décimo: “Para seguir a Jesucristo”
66
Documento sexto. La alegría de servir. Ficha de trabajo personal. Retiros espirituales de Undécimo, tercera etapa: “Para decidir la
vida”
35
me acepte así como soy, que quiera hacer conmigo el largo camino hacia la
verdadera humanidad.”67;
el mismo nombre lo dice “Para seguir a Jesucristo”, es la invitación explícita que se hace
al año siguiente, de alguna manera ya los primeros REC abrieron el corazón de los jóvenes
para recibir a Jesús y ahora dar el paso de convertirse en seguidores.
Y, por supuesto, en los Retiros de Tercera Etapa, la invitación es constante para ser
consciente de que es el momento de tomar decisiones, y ellas se toman buscando cuál es la
voluntad de Dios para sus vidas. Hay un momento especial cuando se les proponen unas
reflexiones muy dicientes y profundas, estando cara a cara con Jesús por medio de cinco
contemplaciones, cada una de ellas quiere destacar algunos de los gestos y palabras de
Jesús y se valen de varios textos del Evangelio, que recreados, tocan fibra en los jóvenes,
me parece increíble, cuando llega este momento, porque se puede observar a estos jóvenes
captando en su esencia lo que se les propone:
“Mi vida es mía” (Lucas 2, 41-52: Jesús se pierde en el Templo; Mateo 19, 16-22: El joven
rico; Lucas 19, 1-10: Zaqueo)68,
“La alegría de servir” (Marcos 10, 46-52: Jesús sana al ciego Bartimeo; Marcos 1, 29-45:
Jesús sana a un leproso y a otros enfermos; Marcos 5, 21-43: Jesús cura a una mujer con
hemorragias y resucita a una niña; Lucas 7,11-17: Jesús resucita al hijo de una viuda; Lucas
13, 10-17: Jesús cura a una mujer encorvada)
“Alguien se acerca a mi vida” (Mateo 9, 9-13: Jesús llama a Mateo, Lucas 9, 57-62: Unos
que querían seguir a Jesús; Lucas 4, 25-35: Condiciones para ser discípulo)
“Amar es dar la vida” (Lucas 22, 39-23,56: Pasión de Nuestro Señor Jesucristo)
“Doce hombres, doce casos” (Mateo 10, 1-42: Elección y envío de los apóstoles)69
Y en esa búsqueda ayudamos todos los del equipo de los REC, les hacemos sentir eso de
que “También yo voy detrás de Jesús. También yo voy buscando algo, algo que sólo se
puede descubrir yendo con Él y estando con Él. El “Vengan y lo verán” (Juan 1, 39a) que
67
Documento noveno. Al encuentro con Dios. Retiros Espirituales de Noveno, primera etapa: “Para despertar a la vida”
68
Los textos subrayados son los que el documento recrea, los demás se colocan como referentes para meditarlos también.
69
Contemplaciones 1 a 5. Documentos quinto a noveno. Retiros Espirituales de Undécimo, tercera etapa: “Para decidir la vida”
36
dice Jesús, también es una invitación para mí. Mi vida, mi misión, mi vocación, sólo las
podré descubrir caminando con Jesús, buscándolo, buscándolo en mí mismo.”70 En esa
realidad centramos mucha parte de la experiencia y, realmente, salen transformados,
curados, liberados.
1.2.2 Si quiero puedo dejar a Jesús liberarme del mal. Una actitud humilde de nuestros
alumnos, una experiencia bien vivida, acogiendo las diferentes reglas de juego que se
proponen y que mencionábamos más arriba, generará procesos de curación, sanación y
liberación interiores. Los REC ayudan a ser conscientes de la historia de mal y pecado en
ellos, pero no con una perspectiva de señalamiento y en actitud de sentimientos de culpa,
sino desde el amor y la misericordia de Dios Padre en Jesús.
Es necesario ayudarles a cada uno de ellos a saber “perdonarse lo que ha hecho, lo que le
ha tocado vivir, lo que ha cometido, lo que le han hecho los demás, la historia que le ha
tocado vivir. La Aceptación no resulta completa si no se entra en un proceso de perdón.” 71
Y aquí entra Jesús con toda la fuerza, muchos elementos le ayudan a nuestro alumno para ir
descubriendo la inmensa misericordia de Jesús con el pecador, lo primero es reconocerse
amado por Dios Padre en Jesús, para luego experimentar la paz y la tranquilidad que da el
perdón. “El perdón supone la capacidad no sólo de tolerar una realidad, sino la capacidad
de amarla.” 72
70
Documento introductorio. Ficha de trabajo personal. Retiros Espirituales de Undécimo, tercera etapa: “Para decidir la vida”
71
El acompañamiento espiritual. Curso para directores espirituales. Orden Religiosa de las Escuelas Pías. Provincia de Colombia.
Bogotá, junio 2000. Pg 6 El Acompañamiento Espiritual.pdf
72
Ibid. Pg 6
37
progresando a diario en la libertad, logren un feliz transcurso de toda su vida y
alcancen la salvación eterna”73
Buscamos ante todo la felicidad de toda la persona, del niño y del joven.
Culpar a otros de su suerte o culparse a sí mismas, es el problema más profundo que suelen
tener la mayoría de personas y ese
culpar a otros llena el corazón de resentimiento, de una mirada agresiva y
destructiva dirigida abierta o solapadamente contra los demás… Lo único que
puede desactivar el mecanismo trágico de la culpa es el perdón.”74
Y no simplemente el “perdono pero no olvido”, sino en un proceso serio de
“reconciliación con los demás, con la realidad, con la historia y consigo mismo.
Sólo esta reconciliación libera el alma y deja a la persona preparada para
discernir su existencia”75
Y se nota en los procesos que vamos acompañando. La liberación interior y la sanación son
reales, se pueden evidenciar en lo cotidiano.
Por tanto, quien está acompañando estos procesos de los jóvenes es consciente de que
“El Acompañamiento Espiritual es seguimiento del Jesús encarnado que se abaja
para compartir el dolor de los que sufren (“...los vio como ovejas sin pastor.”), que
invita a la conversión, que llama a los pecadores, que suscita el cambio radical en
las personas, que lleva de la enfermedad a la salud, que devuelve la capacidad de
ver la realidad, que levanta de la fosa a los que llevan días postrados en la muerte.
En este orden de ideas, un Director Espiritual que sea verdadero seguidor de Jesús,
no sólo procurará realizar una praxis de misericordia, sino que procurará
encarnarse, abajarse, anonadarse, para comprender a los que llamará a la
conversión y al cambio de mentalidad.”76
La clave es el seguimiento de Jesús; si se vive profundamente esta opción libre por Él, se
tendrán los mismos sentimientos de Cristo y eso realmente transformará los corazones de
piedra en corazones de carne.
73
Constituciones de la Orden de las Escuelas Pías No. 92 Capítulo VIII Nuestro ministerio en la Iglesia
74
El acompañamiento espiritual. Curso para directores espirituales. Orden Religiosa de las Escuelas Pías. Provincia de Colombia.
Bogotá, junio 2000. Pg 6
75
Ibid Pg 6
76
El acompañamiento espiritual. Curso para directores espirituales. Orden Religiosa de las Escuelas Pías. Provincia de Colombia.
Bogotá, junio 2000. Pag 9-10
38
“Es necesario arrancar el mal, las tendencias torcidas que hay en mi corazón. Es
necesario cambiar el corazón”77
para eso es necesario conocer muy bien el mal; y las temáticas de los REC y las
dimensiones en las que se profundiza, permiten conocerse con autenticidad. Seres humanos
que buscan la vida eterna, dada por el mismo Jesús, con su pasión, muerte y resurrección.
“Desde Jesús el hombre ya no es el pobre “Dios frustrado” que decía Sartre, ni “el
ser para la muerte” de Heidegger. Desde Jesús somos simplemente hijos de Dios,
con la vida de Dios invadiendo nuestro interior. Desde Jesús somos seres para la
vida, para la vida plena, para la vida que nunca termina”78
Este es el reto y el riesgo, pero también se da la certeza de que se puede lograr.
1.3. Animados y acompañados por Jesús a través de mediaciones humanas que nos
ayudan a decidir nuestra vida.
Cada vez que convocamos a nuestros alumnos y ellos aceptan la invitación, sentimos que
obtenemos un logro (procuramos que la opción por la participación en los REC sea libre,
aunque a quienes van por primera vez y no conocen la experiencia, les insinuamos
insistentemente para que participen, muchos de ellos quieren ir a los REC porque alguien
que participó de los mismos los anima); dentro de la experiencia, al ver los procesos de
liberación y sanación que van sucediendo, fruto de un trabajo serio de reflexión personal y
de aceptar decirse la verdad sobre sus vidas; vamos sintiendo la gratitud del esfuerzo, pero
no todo puede quedar allí, es necesario animarlos y acompañarlos para que el proceso
iniciado no se quede en meras palabras o fugaces tomas de conciencia. Por eso le
apostamos al acompañamiento espiritual, este es
“uno de los elementos fundamentales de la pedagogía calasancia y, en particular,
del estilo pastoral de la Provincia de Colombia – Vicariato Ecuador. Es una verdad
sabida y acogida que San José de Calasanz quería que cada individuo fuera llevado
77
Documento cuarto. Si quiero puedo dejar a Jesús liberarme del mal. Retiros espirituales Décimo, segunda etapa: “Para seguir a
Jesucristo”
78
Ibid.
39
por el camino de la interna inclinación o guía del Espíritu Santo hacia la
perfección.”79
Es difícil, mas no imposible, porque el alumno tiene que hacer la opción por permitir que el
acompañante pueda entrar en “el santuario de su interioridad” y entender a cada niño, cada
niña y a cada joven en la totalidad de su historia sin atreverse a juzgar, acogiéndolo con
comprensión; por eso una educación verdaderamente calasancia quiere
“guiar a cada uno hacia la perfección, por el sendero que el Espíritu ha señalado
para cada uno, no dejando que las dificultades de cada uno arrastren en otro
sentido. En la Provincia hemos comprendido esto desde hace varios años. Sabemos
que sin acompañamiento espiritual, las clases, las convivencias, los retiros, los
documentos, pueden ser bellos, intensos, liberadores, sugerentes, pero pueden no
responder a las verdaderas necesidades y búsquedas de las personas. El
acompañamiento espiritual logra que procesos creados para todos, respondan a las
búsquedas de cada uno, y que las palabras escritas para todos, sean sugerentes
para cada uno.”80
79
El acompañamiento espiritual. Curso para directores espirituales. Orden Religiosa de las Escuelas Pías. Provincia de Colombia.
Bogotá, junio 2000. Pg 1
80
Ibid. Pg 1
81
Constituciones de la Orden de las Escuelas Pías No. 13
40
iluminación espiritual, y la acogida afectuosa y fiel-, se ayuda a cada persona para
que se acepte a sí misma, entre en procesos de reconciliación consigo misma y con
los demás, discierna la voluntad de Dios para su vida, abriéndose así a la
experiencia liberadora del amor de Dios.”82
De aquí la importancia de preparar bien a las personas, no todo hombre puede ser un
acompañante espiritual de los procesos de los jóvenes; hay que conocer muy bien su
mundo, comprender sin juzgar ni condenar, pero tampoco justificarlo o disculparlo sin
sentido; hay que acercarse a su historia poco a poco, con respeto y con prudencia, no dar
por obvios elementos y saber hacer las preguntas pertinentes; hay que tener elementos de
psicología evolutiva para ir captando sus procesos, pero al mismo tiempo de psicología
social para conocer la manera como se relaciona; ser conscientes de la presencia de Jesús
en sus vidas y tomar el papel de mediador para que la gracia de Dios también les inunde a
ellos y pueden sacar de lo más profundo de su ser lo mejor de sí mismos.
“Tal claridad le dirá (al acompañante espiritual) qué debe hacer, qué palabras tiene
que decir, qué gestos puede asumir y, sobre todo, le planteará cuándo debe terminar su
labor, o cuando tiene que remitirla a alguien más competente que él. Porque, al fin de
cuentas, la clave no es ser importante para los muchachos o muchachas, ni tener
respuestas para todo, sino alcanzar la finalidad propuesta. Eso jamás se debe perder
de vista.”83
Hermoso recorrido el que hemos hecho. Nos ha permitido encontrar los elementos
fundamentales que nos invitan como escolapios a proponer esta experiencia de los REC y
82
El acompañamiento espiritual. Curso para directores espirituales. Orden Religiosa de las Escuelas Pías. Provincia de Colombia.
Bogotá, junio 2000. Pg 5
83
Ibid. pág. 8
84
“El lema de la Orden, que el Santo Fundador formuló de diversas maneras, dice así: Para alabanza de Dios y utilidad del prójimo o
Para gloria de Dios Omnipotente y utilidad del prójimo. Por tradición puede también emplearse estas otras formulaciones: Para mayor
incremento de la piedad (A.M.P.I) y Piedad y Letras.Reglas comunes de la Orden de las Escuelas Pías No. 3. Madrid 2009
41
proponer las condiciones de posibilidad para que anide en el corazón de cada uno de
nuestros alumnos calasancios, como una experiencia inolvidable.
El conocimiento profundo de los muchachos y del mundo que los rodea, fueron la base del
material que se ha elaborado para los REC y las vicisitudes que hemos planteado a través
de este primer capítulo.
Además de brindar caminos esperanzadores que animan su candor juvenil y les invita a
asumir riesgos de cambio y transformación personal y comunitarios.
A final de cada uno de los REC les hacemos invitaciones especiales para que la experiencia
trascienda:
“Hemos llegado al final de estos días y al comienzo de una nueva vida… En estos
días busqué la esencia más profunda del ser humano, de su razón de ser, de su
sentido. En estos días he intentado descubrir el fundamento de mi existencia, el
sentido auténtico de mi sexualidad, de mi afectividad, de mi vida familiar, de mi
juventud. En estos días he podido enfrentar muchas situaciones que antes ni me
atrevía a mirar. He visto mis verdades, he conocido mis más profundos rincones, he
sabido de mi amor y he aprendido a aceptar lo que soy”85…
y, por supuesto, la experiencia de fe vivida, tratar de hacerla consciente en este último
momento de los REC
85
Últimas palabras. Retiros Espirituales de Noveno, primera etapa: “Para despertar a la vida”.
42
“En estos días he empezado a ver el rostro de Dios que camina en mi historia
haciéndome vida nueva, humanidad verdadera. Al partir descubro cuánto me ha
luchado Dios, cuánto me ha bregado, cuánto me ha sostenido. A la larga, Él fue el
verdadero artífice de estos Retiros”86
Por tanto, los procesos trabajados a través de las tres etapas, cumplen su objetivo, en la
medida en que estos elementos sean la base fundamental para proponerles una vivencia
profunda. Todo esto para llevar a cabo un ejemplo que nos dejó el fundador, todo lo que
hagamos en la escuela será “para mayor incremento de la Piedad –Ad Maius Pietatis
Incrementum– AMPI–”; es decir, “para alabanza de Dios y utilidad del prójimo”.
Complementamos esta conclusión con dos fragmentos de las últimas palabras que les
dirigimos en los REC. En los de segunda etapa les decimos:
“La vida a partir de estos Retiros, será tanto o más dura que antes: los problemas
familiares seguirán existiendo, volverás a tener miedo, tendrás mil dudas y mil
deseos de huir, el mal seguirá revolviéndose en tu interior y muchas situaciones que
antes te dolieron, ahora te volverán a doler. Cuando vuelvas a tu casa y sientas la
dificultad que tienen para entender lo que aquí viviste, cuando vuelvas al grupo de
amigos y los veas como siempre han sido, superficiales y atrapados por el
ambiente; cuando vuelvas a tu cotidianidad y sientas las mismas dificultades, los
mismos problemas, la misma rutina; cuando todo eso suceda, te darás cuenta de
que nada ha cambiado. Y es que nada podrá haber cambiado. Eres tú, quien
abriéndose a la acción transformadora de Dios, puede ir cambiando, poco a poco,
al paso de la vida. … Has sido invitado a vivir el amor, has conocido tu propio
rostro y has visto que es necesario sembrar una nueva historia que transforme este
ambiente que asfixia a todos. … Sí, vamos a andar, vamos a amar, vamos a hacer
86
Ibid.
87
Saludatio Patris Generalis (Carta a los hermanos) Ephemerides calasanctianae, Roma, marzo 2010. También en internet:
www.scolopi.org
43
historia nueva, vamos a vivir en el ambiente, sin ser del ambiente…; vamos a vivir
en plenitud. Vamos, caminemos juntos para nunca más hundirnos ni en la angustia,
ni en la soledad. ”88
Teniendo en cuenta que en los retiros de tercera etapa se toman decisiones y que
posiblemente sean los últimos Retiros de su vida, les decimos:
“Ha llegado la hora de la opción. Todos los esfuerzos realizados se centran ahora
en el momento solemne de la elección. Por este año, por este definitivo año, no me
quedaré únicamente con unos buenos propósitos. Por este año, por este último año,
buscaré la voluntad de Dios para toda mi vida. Porque es la vida entera la que está
en juego. Es la posibilidad de ser feliz lo que estoy decidiendo. Es la oportunidad de
encontrar una existencia con sentido, lo que voy a asumir… Han terminado los
Retiros Para Decidir la Vida. Durante unos días que dediqué especialmente a mirar
la voluntad del Señor, me hice disponible para encontrar y descubrir lo que Él
quería de mí. Ahora, cuando ya he tomado mi decisión, sólo me queda hacer un
último silencio para mirar agradecido al Señor, y mirándolo, descubrir el Amor que
habita en mí, ese Amor que quiere hacer su voluntad, ese Amor que anhela
entregarse”89
Este primer capítulo es fruto de un proceso vivido cuando se tienen claros los objetivos de
cada uno de los REC y se detectan de manera especial los fundamentos cristológicos y el
lenguaje pastoral que utilizamos para hacer que la experiencia no se quede en lo superficial,
sino que llegue al “nivel íntimo de su intimidad” como afirmaba San Agustín. De eso nos
ocuparemos en el segundo capítulo.
88
Últimas palabras. Retiros Espirituales de Décimo, segunda etapa: “Para seguir a Jesucristo”.
89
Ejercicio de discernimiento 4: Sí. Documento decimoquinto. Retiros Espirituales de Undécimo, tercera etapa: “Para decidir la vida”.
44
45
2
CAPÍTULO SEGUNDO
A medida que se van desarrollando los REC, vamos presentando a los alumnos diferentes
perspectivas humano-cristianas, ya lo he expuesto de varias maneras, partimos de los
comportamientos humanos de Jesús y a partir de ahí, ese rostro de Jesús quiere ser pauta
fundamental para que los alumnos confronten su vida y puedan, a partir de esa reflexión,
tomar caminos y buscar alternativas de solución para su problematicidad.
A lo largo de este capítulo quiero desarrollar algunas de las perspectivas profundas desde
donde nos hemos basado para armar la estructura básica de los REC, ésta quiere ser un
reflejo o una adaptación de la idea original de san Ignacio, al organizar los Ejercicios
Espirituales así los define:
“para vencerse a sí mismos y ordenar su vida sin determinarse movido por alguna
afección desordenada” 90
que él distribuye en cuatro semanas, así:
una primera semana es la toma de consciencia de la realidad, la segunda el
reconocimiento del pecado y la aceptación de sí mismo, la tercera empezar a
construir o reconstruir a la persona y la cuarta abrirse a la esperanza en esta
nueva manera de relacionarse con Jesús Maestro.
Me servirán como complemento los elementos que ofrece San Pablo –especialmente me
centraré en dos capítulos de la carta a los Romanos- para el reconocimiento de la presencia
del mal, pero también para sentir la alegría que dentro de nosotros está la fuerza del
Espíritu para vencerlo.
90
Anotación 21. Ignacio de Loyola. Autobiografía y Ejercicios espirituales, pág. 73
91
Puede complementarse en RAMIS, Francesc. Lucas, evangelista de la ternura de Dios. Diez catequesis para descubrir al Dios de
la misericordia. La casa de la Biblia 1997. (8ª edición). Editorial Verbo Divino. Navarra- España.
46
En un tercer momento mirar el proceso desde la perspectiva de los discípulos de Emaús,
que presentan un recorrido similar al que viven los alumnos en varios momentos de su vida,
por ejemplo, desde el desconcierto a la esperanza y que abre las puertas al proceso vivido
desde los REC de primera etapa hasta culminar en los de tercera etapa. Aquí se resalta
fundamentalmente el rostro de Jesús peregrino que acompaña los procesos, tanto en lo
personal como en lo grupal.
Cuando pensamos en la manera como se fue gestando la experiencia de los REC, debemos
ser consecuentes con su origen y plantear que luego surgieron como una respuesta a un
compromiso eclesial. Los escolapios de esos tiempos fueron influenciados por las
reflexiones que hacía la Iglesia a partir de los cambios trascendentales que se fueron dando
antes, durante y después del Concilio Vaticano II, y ellos quisieron dar respuestas
concretas.
Surgen así, en estos movimientos juveniles, una postura cristiana ante la situación social y
política de la época; la esquematización de experiencias concretas como los campamentos
misión, para conocer de frente la realidad del pueblo campesino; la inserción en barrios
92
Las cuatro Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano. Quinta Edición. Concejo Episcopal Latinoamericano, CELAM.
Bogotá 2004. Pág 154-155
47
populares, apoyando la labor de párrocos o de comunidades religiosas comprometidos con
la historia de los pueblos; pero también el deseo de ayudar a la profundización y la toma de
conciencia procesual, desde la propia vida, para transformar la historia –empezando por la
propia- que fue lo concretado en la experiencia de los retiros espirituales.
Todos estos elementos justifican lo que entendieron y asumieron nuestros padres escolapios
y actuaron conforme a estos criterios, tanto en los movimientos juveniles como en la
experiencia de la manera de vivir la pastoral educativa y realizar la estructura de los Retiros
Espirituales.
Es muy valioso ser consecuente con estas influencias, porque se pueden notar tenuemente
en los documentos que se hacen para los retiros y las temáticas por tratar. Allí siempre
estará como referente el pobre, porque esa era la opción más fuerte, más llamativa, más
acorde con el Evangelio, “Desde el lugar del pobre”95.
Hay que llegar a “los documentos emanados de las cuatro Conferencias Generales del
Episcopado Latinoamericano CGEL”96 (Río de Janeiro 1955, Medellín 1968, Puebla 1979
y Santo Domingo 1992 - hoy ya son cinco con Aparecida 2007-), éstas son
“la expresión del paso del Espíritu y la reflexión creyente del Pueblo de Dios que
camina y construye este Continente de la Esperanza”97.
Todo esto implicó una real y consecuente opción preferencial por los pobres y los jóvenes;
por tanto, es necesario buscar todo tipo de reflexión y sus praxis para dar respuesta a estos
desafíos.
93
Ibid Pág, 163-164
94
Ibid Pág 164
95
Título de un libro escrito por Leonardo Boff muy en boga en esas épocas.
96
Las cuatro Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano. Quinta Edición. Concejo Episcopal Latinoamericano, CELAM.
Bogotá 2004.
97
Ibid. contraportada
48
A partir del Concilio Vaticano II, la Iglesia en América Latina también tomó en serio las
reflexiones allí vividas. Antes de dicho Concilio ya se había tenido la primera CGEL en Río
de Janeiro en el año 1955, en el preámbulo se indican de manera sintética las conclusiones
que dan cuenta de lo que allí sucedió:
“a) lo mucho que, por la gracia de Dios, hay de laudable y consolador en esta
situación, todo lo que hace de Latinoamérica un inmenso continente que se
“enorgullece de su fe católica” y una magnífica esperanza para toda la Iglesia de
Cristo; b) las dificultades que nacen de los peculiares problemas religiosos de
nuestras Naciones y las que provienen de los movimientos anticatólicos que tienden
a intensificarse en ellas; c) el angustioso problema, sobre todo, de la escasez de
ambos cleros en todos los países del Continente, “hoy más acuciante y grave que en
tiempos pasados, por la creciente magnitud de los problemas de índole apostólica
que incumben a la Iglesia”98
Todos estos son retos que invitan al pueblo Latinoamericano a dar respuestas a las
necesidades del mundo, desde la opción por el seguimiento de Jesús.
En la parte final: “Mensajes del Concilio a la Humanidad”99, dedica unas palabras a cada
uno de los estamentos: a los gobernantes, a los hombres del pensamiento y de la ciencia, a
los artistas, a las mujeres, a los trabajadores, a los pobres, a los enfermos, a todos los que
sufren, a los jóvenes… Retomamos aquí, algunos elementos que son significativos para
entender los cambios que vendrán:
“Finalmente, es a vosotros, jóvenes de uno y otro sexo del mundo entero, a quienes
el Concilio quiere dirigir su último mensaje.
Porque sois vosotros los que vais a recibir la antorcha de manos de vuestros
mayores y a vivir en el mundo en el momento de las más gigantescas
transformaciones de su historia. Sois vosotros los que, recogiendo lo mejor del
ejemplo y las enseñanzas de vuestros padres y de vuestros maestros, vais a formar
la sociedad del mañana, os salvaréis o pereceréis con ella. … Es para vosotros los
jóvenes, sobre todo para vosotros, por lo que la Iglesia acaba de alumbrar en su
Concilio una luz, luz que alumbrará el porvenir… La Iglesia os mira con confianza
y amor. Rica en un largo pasado, siempre vivo en ella, y marchando hacia la
perfección humana en el tiempo y hacia los objetivos últimos de la historia y de la
vida, es la verdadera juventud del mundo. Posee lo que hace la fuerza y el encanto
de la juventud: la facultad de alegrarse con lo que comienza, de darse sin
recompensa, de renovarse y de partir de nuevo para nuevas conquistas. Miradla y
veréis en ella el rostro de Cristo, el héroe verdadero, humilde y sabio, el profeta de
98
Ibid, pág 25-26
99
Documentos del Vaticano II. Biblioteca de Autores Cristianos. Novena edición. Madrid,1970.
49
la verdad y del amor, el compañero y amigo de los jóvenes. Precisamente en
nombre de Cristo os saludamos, os exhortamos y os bendecimos”100
Después de los diferentes momentos vividos en la vida eclesial fue necesario buscar
métodos que permitieran acertar en la manera de leer la realidad, uno de ellos fue el del
ver, juzgar y actuar; así mismo se fue presentando la manera como se actualizaba lo del
Concilio y las reflexiones y conclusiones de las diferentes CGEL.
50
explotados de nuestras ciudades, fruto de la pobreza y desorganización moral
familiar; rostros de jóvenes desorientados por no encontrar su lugar en la
sociedad, frustrados, sobre todo en zonas rurales y urbanas marginales, por falta
de oportunidades de capacitación y ocupación; rostros de indígenas…; rostros de
campesinos…; rostros de obreros…; rostros de sub-empleados y desempleados…;
rostros de marginados y hacinados urbanos…; rostros de ancianos…”105
son rostros que reflejan la imperiosa necesidad de mostrar a nuestros alumnos alternativas
de solución para responder, desde su ser de cristianos, con actos de compromiso social,
solidaridad, justicia, verdad, fraternidad y servicio a los demás.
El desarrollo que se fue llevando en estas épocas influyó mucho en el pensamiento de los
escolapios presentes en obras de América Latina; específicamente en Colombia se fueron
gestando movimientos juveniles que pudieran dar respuesta a esas necesidades latentes de
la Iglesia, y ésta a su vez exhortaba a que se crearan espacios donde se revisara la vida, se
ejercitara el discernimiento en actitud de conversión y apertura… esto define lo que son en
síntesis los retiros espirituales:
“La Iglesia tiene la obligación de poner de relieve ese aspecto integral de la
Evangelización, primero por la constante revisión de su propia vida y, luego, con el
anuncio fiel y la denuncia profética. Para que todo esto se haga según el espíritu de
Cristo, debemos ejercitarnos en el discernimiento de las situaciones y de los
llamados concretos que el Señor hace en cada tiempo, lo cual exige actitud de
conversión y apertura y un serio compromiso con lo que se ha discernido
auténticamente evangélico”
Con todas estas reflexiones se buscan canales que lleven a los jóvenes a optar y ser
conscientes del momento histórico que viven y no dejen que su vida pase de manera
superficial, dejándose arrastrar del “capitalismo salvaje” que tiene como manipuladora y
adormecedora de conciencia la “sociedad de consumo”.
La pregunta, que se hacen los escolapios de esa época, es y ¿cómo lograr este cambio, esta
transformación? Y entre las respuestas que surgen está una apuesta por la reflexión
personal y grupal, el análisis de la realidad, la oración, el estudio del Evangelio, el
compromiso social, la inserción en los barrios populares, los trabajos con las comunidades
campesinas, los encuentros religiosos para compartir la vivencia y los llamados del Señor,
los retiros espirituales para buscar la voluntad de Dios para sus vidas, etc. Todos estos
elementos dieron un vuelco total a los intereses de muchos que querían vivir una vida digna
de verdaderos cristianos comprometidos.
Es así como surgen respuestas concretas, entre otras, lo que es el análisis de esta
investigación, los retiros espirituales. Allí se concreta toda una búsqueda de la Iglesia y el
grupo de escolapios que recogen esas necesidades las hacen vida en la experiencia de
interiorización, para poder luego actuar en situaciones concretas.
105
Documento de Puebla. Conclusiones. Visión pastoral de la realidad latinoamericana- Visión socio-cultural. Pág 326.
51
Soy consciente de la influencia que pudieron seguir teniendo y tienen las otras CGEL, tales
como Santo Domingo y Aparecida, pero trato de ubicarme en el momento histórico y las
reflexiones que se presentaban al iniciar en nuestros Colegios Calasanz los primeros retiros
espirituales.
Me pareció necesario hacer este recorrido para que se pueda entender la opción por los
jóvenes y los pobres que propuso la Iglesia y las realizaciones que surgieron por parte de
los escolapios que vivían ese momento con intensidad y quisieron dar respuesta de la mejor
manera a esos procesos que se venían gestando. Ejemplo de ello son los REC y los
Movimientos Juveniles Calasancios.
Resta agregar que esta es una experiencia de evangelización basada en miradas concretas
de lecturas provenientes del Evangelio. Por esto en el siguiente aparte, escogeremos
algunos de los textos más significativos que ayudan a mostrar al Dios de amor y de
misericordia al cual acercamos a nuestros alumnos para que les dé luz y fuerza a sus vidas
y los lleve a tomar decisiones de una sincera preocupación por sí mismos y sus procesos
vitales; pero al mismo tiempo, dar respuesta a través de compromisos concretos con tantos
hombres y mujeres que sufren las injusticias de este mundo, antes analizado.
Después de mirar la génesis estructural, conceptual e ideológica de los REC, por medio de
las conclusiones de algunas de las CGEL, damos paso a la influencia más importante: la
Palabra de Dios, especialmente el Nuevo Testamento. Sería muy amplio consignar aquí
todos los elementos que provienen de las Sagradas Escrituras, pero queremos dar unos
pasos con el fin de que se pueda observar la esencia fundamental que hace que estos retiros
sean, ante todo, espirituales.
Vamos a centrar nuestra reflexión en algunos elementos significativos que tienen que ver
con la acción más especial de Dios con su pueblo: la misericordia. Y haremos aquí una
breve exposición de la forma como tratamos con nuestros alumnos esa manera de ser de
Dios con el hombre y especialmente con el joven participante en los REC.
Ya cuando analicemos el esquema general de los REC al final de este capítulo, podremos
ver el proceso que antes hemos mencionado106, por ahora centremos nuestra mirada en la
presencia misericordiosa de Dios que se abaja para rescatar al ser humano.
“Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo: El cual, siendo de
condición divina no retuvo ávidamente el ser igual a Dios. Sino que se despojó de si
mismo tomando condición de siervo, haciéndose semejante a los hombres y
apareciendo en su porte como hombre; y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta
la muerte y muerte en cruz. Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre, que
está sobre todo nombre.” (Filipenses 1, 1-10)
106
Cfr. Introducción capítulo 2
52
He escogido cuatro elementos significativos del Nuevo Testamento: la acción propia de
Dios mostrada a través del Padre misericordioso; la cercanía de Dios ante el sufrimiento
del hombre representado por el buen samaritano; el perdón de Dios a través de su Hijo
ante la pecadora señalada públicamente; y la importancia de descubrir la manera
contradictoria como actúa el Espíritu en el ser humano cuando “piensa el bien que quiere
pero hace el mal que no quiere”, como bellamente explica san Pablo.
¿Quién no ha sentido que su vida, en algún momento de toda su andadura, se parece a la del
hijo pródigo? (Lucas 15, 1-3. 11-32), aquel que abandona su casa paterna y se pierde en el
sinsentido de la vida, pero que también añora en algún momento, tener la vida aunque sea
de un sirviente de la casa del Padre y quisiera volver para ser tratado mínimamente como
siervo.
La escena que nos presenta Jesús en el Evangelio conmueve las entrañas, aun de los más
reacios. Se podría decir que, supera este Padre, todas las expectativas y muestra todos los
comportamientos de aceptación y acogida ante las faltas cometidas, devolviéndole la
dignidad de hijo querido del Padre. “Pues, en efecto, se han conmovido mis entrañas por
él, ternura hacia él no ha de faltarme –oráculo de Yahveh” (Jeremías 31, 20b).
Ante el comportamiento del perdón ofrecido por el Padre a su hijo menor, el alumno que
participa de los REC se queda sin piso, porque creía que sus faltas no tenían perdón:
alejarse de todo lo que tenía que ver con el Padre, llámese lo aprendido y vivido en su
infancia cuando se acercaba al Señor por medio de la confesión y la participación frecuente
en la Eucaristía y en las devociones religiosas, que ahora, realiza, más por obligación que
por convicción y que si no tiene un medio donde esto se exija, lo dejará irremediablemente.
53
Hasta lágrimas les genera conocer esta actitud del Padre, no sólo en el relato evangélico,
sino también, experimentar en carne propia, la acción del Padre: la misericordia. Él es
beneficiado con el perdón, porque el proceso de los REC le ayuda a reconocer su mal, pero
se encuentra con lo inesperado en Dios Padre: un amor incondicional y sin límites hacia su
criatura, hacia su hijo.
“Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Yahveh,
que tendrá compasión de él, a nuestro Dios, que será grande en perdonar” (Isaías
55, 7).
El proceso vale la pena, nuestros alumnos van avanzando poco a poco en su propio
conocimiento y cuando se encuentran con su pecado, con el mal que los habita, sienten
muchas sensaciones de rechazo, de desprecio y hasta asco por sí mismos. El cambio viene
cuando se encuentran con la acción propia de Dios, que quizá no la habían palpado tan de
cerca, o quizá no creían que esa era una imagen real de Dios: la de una infinita
misericordia. Quizá les habían mostrado más un rostro de Dios juez, para temerle, para
pedirle como si fuera un dispensador o algo parecido, o al que se le pide un plazo, o del que
hay que esconderse para evitar su castigo, en fin, un Dios lejano.
De este último encuentro dentro de la dinámica de los REC, surge el deseo de destruir las
imágenes falsas de Dios, como:
“el Dios-policía, dedicado a vigilar mis actos para ver cuándo fallo y entonces
poder castigarme; el Dios-juez, a quien le interesa únicamente que yo cumpla unas
normas y que me condena cuando las infrinjo; el Dios-culpable-de-todo, al cual
culpamos de hechos que son responsabilidad nuestra; el Dios-alcahueta, al cual le
importa poco cómo construya yo mi vida, pues, al fin y al cabo, siempre perdona
sin exigirme un vivir auténtico; el Dios-supermercado, que está ahí para
concedernos todo lo que pidamos y pobre de él si no nos lo concede; el Dios-de-las-
nubes, que está lejos de mi vida, que no puede tener ninguna relación personal
conmigo. Todas estas imágenes falsas de Dios me impiden acercarme al Dios
verdadero. Es claro que en este Dios estático y lejano no se pueda creer. Dios tiene
que ser distinto. Y es verdad, Dios es distinto. Es distinto de esas imágenes falsas
que me ha dado la sociedad. Es distinto, incluso, de lo que muchas veces me han
anunciado los que dicen conocerlo.”107
Así les planteamos la nueva relación con Dios desde la primera etapa y en las siguientes
esta imagen va evolucionando, se percibe en las plenarias que los jóvenes lo reciben bien.
107
Documento noveno: Al encuentro con Dios. Retiros Espirituales de Noveno, primera etapa: “Para despertar a la vida”.
54
cambio de perspectiva que reflejan los jóvenes y la alegría interna y profunda que esta
transformación les genera.
El joven que participa de los REC no se esperaba este rostro de Dios Amor, un rostro de
misericordia, el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo; a esta clase de Dios, encarnado
en Jesús, se siente invitado desde lo más profundo para conocerlo para amarlo, amarlo para
seguirlo; la diferencia es notable con las otras imágenes de Dios que le habían presentado.
Ante ellas se comporta ahora con una rebeldía consciente. Así es como destruye las
imágenes falsas que tenía de Dios, que lo habían vuelto ateo –de esas imágenes de Dios–,
pero al encontrarse con este Dios, regresa tranquilamente a su regazo y se funde en un gran
abrazo.
Los REC nos permiten reconocer el dolor inmenso que tenemos, el que hemos generado y
el que nos han generado, y estamos condenados a morir con ese dolor. La escena que
propone Jesús para dar respuesta a la pregunta que formula el Escriba de: “¿quién es mi
prójimo?”, rebasa todas las expectativas, aun las religiosas, porque aquellos que claramente
son reconocidos como servidores del altar del Señor, dieron una vuelta y siguieron por otro
camino. No ejercieron la misericordia, todavía no la tenían integrada en su ser. Apenas
estaban en proceso.
Dios está cerca del ser humano que padece el sufrimiento y se vale de los mismos seres
humanos como mediadores para ejercer su misericordia. Los REC permiten identificar el
dolor, las heridas, lo que ha hecho daño, pero el Señor como buen samaritano sale al
encuentro para curar esas heridas, redimir ese dolor, vendar y cuidar hasta la liberación y la
sanación. Él paga el precio por nuestro rescate, poniéndonos aun sobre su propia
cabalgadura y es capaz de decir al posadero que cuide del maltratado y si gasta de más, se
lo pagará a la vuelta.
55
Quien recibe misericordia, actuará con misericordia, quien es amado gratuitamente, no le
queda sino la posibilidad de amar gratuitamente. Para el joven participante de los REC,
queda clara la acción de Dios sobre sí, pero también la misión de ser buen samaritano en su
familia, con sus compañeros, en el medio social donde vive.
Lo que más desconcierta de Dios es su inmenso e infinito amor. Para nosotros el perdonar o
pedir perdón o incluso recibir a quien nos pide perdón, nos cuesta. Cualquier falta cometida
en contra nuestra, nos desestabiliza y nos hace tomar distancia de quienes nos han ofendido.
“Al que mucho ama, mucho se le perdona”, es la consigna que sale de la boca del Maestro
“Por eso te digo (refiriéndose al fariseo) que quedan perdonados sus muchos pecados,
porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra” (Lucas
8,47). Los comensales presentes, entre ellos el fariseo que le rogó que comiera con Él,
estaban más preocupados en comprobar si verdaderamente era un profeta y aun
sorprendidos de que Jesús perdonara pecados. Ellos no veían todavía que el Reino se
empezaba a consolidar cuando se acogía con misericordia a los pecadores, a los enfermos, a
los pobres, a las mujeres y los niños, a los más necesitados. Esto realmente desconcertaba la
mentalidad que tenían de un profeta. Para ellos era motivo de impureza la relación con este
tipo de personas.
También los participantes del REC tienen que vencer la vergüenza interior, aunque sea en
la soledad de una reflexión personal en su propia habitación. Esto genera nombrar el mal
que los habita, el pecado que han cometido. Además, por la dinámica de los REC, también
puede haber un momento, en que por convicción y proceso personal y grupal, el joven
implica a los demás en su vida, compartiendo parte de su dolorosa y “empecatada” historia.
56
No es obligatorio participar en las plenarias, pero el ambiente que se va cuidando y
proponiendo ayuda a crear un clima de confianza, sinceridad y transparencia. Son claves
los momentos de silencio y soledad que viven los participantes, y que, enfrentados a su
historia, pueden escribir en su cuaderno los sentires más profundos, tanto en positivo como
en negativo.
Pero esa misma vergüenza, ante el mal cometido, el pecado reconocido, se convierte en su
tabla de salvación, porque les genera actitud de conversión. “Compartir un dolor es
dividirlo, compartir una alegría es multiplicarla”, frase del cantautor guatemalteco de
música cristiana Martín Valverde, que aplico en estos momentos del plenario y que es
motivadora e influyente. De manera coloquial también les advertimos que: “lo que vea acá,
oiga acá y hable acá, déjelo acá, que es de acá” para garantizar un espacio de plena
libertad en el compartir, y crear un clima de confianza y un ambiente donde se pueden
contar secretos que no saldrán a la luz pública. Reconozco que es delicado, pues son
adolescentes y quizá no tengan la madurez para recibir y guardar tanta información
confidencial. Lo más gratificante del perdón tiene que ver, primero con perdonarse a sí
mismos, luego sentirse perdonados y tener la capacidad de perdonar a los otros, o por lo
menos, tener la intención de dar el paso del perdón. Es una verdadera actitud de
misericordia asociada al amor y al perdón. Esto va unido a un inmenso amor, quien mucho
ama, mucho es capaz de perdonar, y también, mucho se le perdona. Dios mismo, a cada
participante dará la luz y fuerza necesarias para que el amor venza con el perdón.
“Pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco… ya no soy yo quien obra,
sino el pecado que habita en mí”, así sentencia san Pablo, en estos capítulos 7 y 8 de la
carta a los Romanos, en ellos nos da pistas para entender la interioridad del ser humano y
acompañar el dolor que se genera cuando la fuerza del mal vence a la fuerza del bien. Es
una lucha real en el espíritu la que se disputa. Somos como un terreno dividido y no
podemos subestimar el mal que nos habita:
57
“Sed sobrios, estad despiertos: vuestro enemigo, el diablo, como león rugiente,
ronda buscando a quien devorar; resistidle, firmes en la fe” (1 Pedro 5, 8-9).
En los REC se viven momentos muy fuertes, y en cada una de las etapas hay que
acompañar a los participantes para que saquen lo mejor de sí mismos y se dejen inundar del
inmenso amor de Dios,
“Por eso me complazco en mis flaquezas, en las injurias, en las necesidades, en las
persecuciones y las angustias sufridas por Cristo; pues, cuando estoy débil,
entonces es cuando soy fuerte” (2 Corintios 12, 10)”.
Ayudarles a entender que se debe confiar que el Dios del amor y de la misericordia está al
tanto de quienes son su imagen y semejanza: el ser humano… ellos mismos.
“Por lo demás, sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que
le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio. Pues a los que de
antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para
que fuera él el primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, a ésos
también los justificó; a los que justificó, a ésos también los glorificó” (Romanos 8,
28-30)
Es una lucha donde el joven participante de los REC descubre que será para toda la vida y
que los elementos que va recibiendo le servirán para poder acoger, nombrar y reconocer,
con el fin de vivir la vida de una manera consciente, atento a la fuerza de Dios con su
espíritu, pero siendo conscientes de la existencia de la fuerza del mal, con la certeza que
“Si quiero puedo dejar a Jesús librarme del mal”.
58
2.1.3. En la alegría de un Dios que acompaña nuestra vida en la Eucaristía. El
acompañamiento, elemento fundamental del proceso.
El pueblo de Israel se sintió siempre acompañado por Dios, toda la historia de la Salvación
tiene la característica de sentir a Dios caminando con su pueblo. Esta certeza se mantiene
hasta nuestros días y valoramos que, de múltiples maneras, Dios se manifieste a sus
elegidos. Así mismo, en la experiencia de los REC les anunciamos a nuestros jóvenes
participantes la certeza de la presencia de un Dios que acompaña nuestra vida de múltiples
formas. Especialmente les insistimos en la encarnación de Dios por medio de Jesús y como
Él se quedó con nosotros para siempre. Una de esas presencias es la Eucaristía, por eso los
REC terminan con la acción de gracias por excelencia y la respuesta a esa vivencia es
mayoritariamente recibida. Queda grabado en el corazón de los jóvenes participantes un
momento de oración especial donde se recogieron los frutos de los REC y se ofrecieron a
Dios. También sorprende, la actitud positiva que queda ante ese espacio o más bien esa
celebración eucarística que en muchas ocasiones es la primera que pierde su vigor y fuerza,
por lo rutinario y la asistencia a ella sin mayor compromiso ni responsabilidad,
simplemente por cumplimiento del precepto dominical.
Los primeros pensamientos que pasaron por mi mente para hacer el trabajo de grado tenían
que ver con el texto de los discípulos de Emaús, pero me encontré que eran demasiados los
trabajos que se habían hecho basándose en la interpretación de este texto. Una de esas
interpretaciones tiene que ver con la Eucaristía y la otra con el acompañamiento. El
desconocido se hace conocido en la fracción del pan, por eso fue valioso el haberlo invitado
a quedarse porque el día había declinado.
“Podemos optar porque el desconocido prosiga su viaje y siga siendo un extraño.
Pero también podemos invitarlo a nuestra intimidad, dejarle que toque cada
partícula de nuestro ser y transforme nuestros resentimientos en agradecimiento.
No tenemos por qué hacerlo. De hecho, la mayoría de la gente no lo hace. Pero
siempre que lo hacemos, todas las situaciones, incluidas las más triviales, se hacen
nuevas. Nuestras pequeñas vidas se hacen grandes, y ello forma parte del
misterioso trabajo de salvación de Dios. Una vez que tal cosa sucede, nada será ya
accidental, casual o fútil. Incluso el más insignificante acontecimiento habla del
lenguaje de la fe, la esperanza y, sobre todo, del amor. Tal es la vida eucarística, la
vida en la que cualquier acción que hagamos es una manera de decir: Gracias a
aquel que se unió a nosotros en el camino”108
108
NOUWEN, Henri J.M. Con el corazón en ascuas. Meditaciones sobre la vida eucarística. (3ª edición) Sal Terrae. Bilbao-España 1996
59
Estar atentos a los pequeños acontecimientos es una de las maneras como les presentamos a
los jóvenes participantes en los REC para que sepan valorar la vida. Muchas veces todo
pasa desapercibido y nos quedamos sin la gracia de Dios que tocaría nuestra vida a través
de un encuentro, una charla, un momento de reflexión u oración, a través del compartir de
un compañero, por medio de una celebración sencilla, en fin. Todos esos elementos poseen
los REC, porque quieren dar al joven participante herramientas para que su historia pasada
y de ahora en adelante su historia presente y futura, tenga la característica de suscitar un
encuentro profundo con el Creador.
Pero el encuentro que más valoramos es el encuentro consigo mismos, pero para que éste
dé verdaderos frutos debemos acompañar el proceso. Al acompañamiento le imprimimos
toda la fuerza. Es muy importante mientras los REC se van desarrollando para que no haya
bloqueos y el joven participante sepa para dónde va. Pero también hay que crear otros
espacios entre un Retiro y otro para ayudar a asimilar los contenidos y para que el joven
pueda asumir la vida con toda la profundidad del caso. Ya lo decíamos con anterioridad,
después de los REC hay una invitación explícita para la participación en el Movimiento
Juvenil Calasancio, pero también luego de los REC puede ser necesario mantener un
diálogo periódico con algunos de los jóvenes participantes. No está por demás detectar si es
un profesional más competente el que debe hacer este seguimiento.
Hablamos de que en nuestras obras los colegios están en clave pastoral o que la Pastoral es
el eje transversal de todos los procesos educativos llevados a cabo en todos los Colegios
Calasanz; por tanto, habría que mantener de manera explícita esta certeza para poder
utilizar otros medios que están al alcance. Cuando nos referimos a los REC, afirmamos que
el objetivo fundamental es:
“En un ambiente de silencio y soledad y en una dinámica de reflexión y oración,
buscar la voluntad de Dios sobre la propia vida y determinarse sólo por ella sin
dejarse afectar por pasiones desordenadas”
como lo afirma el manual anexo. Por tanto, quiere mantener una fidelidad al objetivo
original de los Ejercicios Espirituales. Lo que hace la diferencia
“es una dinámica de trabajo que enfatiza la profundización personal, la reflexión
íntima, la oración en soledad, sin descuidar el compartir grupal; una visión de la
60
realidad que remite a los jóvenes a su mundo concreto, que les hace tomar
conciencia de las situaciones de injusticia y que los enfrenta con una decisión en
favor de un compromiso efectivo por la justicia social; una manera de hablar
cálida, en primera persona, que permite superar la teorización y la justificación
racionalista y que favorece el encuentro del joven consigo mismo, con sus propios
valores y con su propio pecado; una experiencia vivencial fuerte que desborda los
marcos de lo sentimental y emotivo y que se convierte para el joven en punto de
partida de un real proceso de conversión, de un vivir según el querer de Dios; una
presentación amplia del mensaje cristiano, anunciado éste más como una
experiencia vital que como una doctrina.”109
Hay que tener en cuenta en la parte teológica que la visión general es recibida de los
estudios de teología de los autores en la PUJ y podemos afirmar que hay una influencia
mayor de lo recibido por el P. Gustavo Baena, SJ, tanto en los cursos de Sacramentos,
Antiguo y Nuevo Testamento, San Pablo y el de Síntesis Bíblica, recibidos en la Facultad
de Teología, en la antigua sede. El estilo de este sacerdote encaja perfectamente con la
manera como San José de Calasanz concebía al hombre.
En el enfoque pastoral se puede afirmar que muchas de nuestras tareas en este campo se
conectan con el “evangelizar educando” en el cual se insiste a diestra y siniestra en nuestra
Orden. Hablamos de un estilo particular de vivir la manera de llevar el mensaje de Cristo a
nuestros alumnos, que se refleja en los procesos pastorales vividos con ellos en los
Colegios Calasanz y la relación inmediata con la experiencia de los REC.
A lo largo de esta investigación he ido destacando los elementos más relevantes. Quise
centrarme en la parte teológica en la MISERICORDIA de Dios, porque mucho de lo que el
joven participante experimenta tiene que ver con ello; casi que trasladado a su realidad,
descubre la manera de tener misericordia consigo mismo, misericordia con aquellos que le
han hecho daño, misericordia con sus compañeros de camino.
Ya terminando esta investigación, destaco que podría ser ampliada en otros niveles, porque
el material es bastante amplio. En mi caso, quise relacionarlo con el rostro de Dios que
presentamos a nuestros jóvenes calasancios, dejando claro que es un proceso al cual accede
109
Manual sobre los Ejercicios Espirituales para jóvenes. Publicado como folleto por Indo-American Press
Service- Editores. Bogotá 1987
110
Ibid.
61
o no cada uno de los alumnos que participan de la experiencia. La evaluación en general es
positiva, porque la mayoría de nuestros jóvenes participantes la viven y la valoran. Y como
lo he repetido en muchas ocasiones, este testimonio lo recibimos especialmente de los
exalumnos.
Los REC para los estudiantes de grado Noveno, que son los que llamamos de primera
etapa, son su primera experiencia de encuentro consigo mismos, con sus compañeros y con
Dios en la vivencia de los REC. Allí partimos del presupuesto de que en muchos aspectos
de su vida, aun en el campo de la fe, el ejercitante necesita “despertar” y al ser consciente
de ello, tomará un rumbo diferente en algunos aspectos de su vida. Los retiros para los
alumnos de grado noveno se llaman “Para despertar a la vida”.
62
En la mayoría de nuestros colegios hacemos la invitación para que este año los alumnos de
grado Décimo opten libremente y se preparen convenientemente para recibir el sacramento
de la “ciudadanía” cristiana, el sacramento de la confirmación, quienes viven esta
experiencia de REC con toda la fuerza, lo ven como consecuencia lógica en el proceso que
están viviendo. Los retiros para los alumnos de grado Décimo se llaman “Para seguir a
Jesucristo”.
Y al final de su vida estudiantil están los REC de tercera etapa, el grado Undécimo trae
una carga especial, es el final de una etapa y tienen puesta la mirada en un futuro incierto
que tendrán que enfrentar tarde o temprano. Por eso los retiros para grado Undécimo se
llaman “Para decidir la vida”. Se hacen unas reflexiones que buscan ayudar de manera
vocacional a los estudiantes, brindando medios para que sepan decidir lo mejor para sus
vidas.
Estos retiros son un choque especial con las decisiones que van tomando o toman por ellos
sus familias o lo que el mismo ambiente social les exige; pero no sólo son decisiones
trascendentales como aquella de: “¿qué voy hacer apenas termine mis años escolares?”,
sino el aprendizaje de la toma de decisiones ante las situaciones cotidianas, de estudio,
familia, amistad, afectividad y sexualidad, relación con los otros y en su encuentro con
Dios uno y trino. En estos REC que son, los últimos de su etapa en el colegio, se trata de
favorecer con mayor fuerza un ambiente de silencio y soledad para que pueda haber un
encuentro real consigo mismos. Esto no se podría lograr si no se hubiera vivido antes el
proceso anterior; es decir, como mínimo la participación en un REC, ya sea el de primera
etapa o el de segunda etapa, que les ayuda a conocer la dinámica y a crear el hábito de
hacer silencio interior y exterior.
En estos REC “Para decidir la vida”, se nota mucho más la influencia de los ejercicios
espirituales de san Ignacio, hay cinco contemplaciones, se les presenta un panorama de
elección en los ámbitos del amor, la fe y el trabajo y están más explícitamente unos
ejercicios de discernimiento, adaptados a la realidad de los jóvenes y a las decisiones
inmediatas que tienen que tomar.
Ahora, entendiendo mucho mejor todo el conjunto, mostramos el esquema de cada uno de
los REC. Se destaca que los de Noveno y Décimo tienen la misma duración de tiempo, se
diferencian en el nivel de maduración que se espera de los participantes en su edad
cronológica y psicológica. Además, que en los de Décimo somos más explícitos en mostrar
el seguimiento de Jesús como la alternativa de sus vidas. Si un grupo no puede tener sino
un Retiro, yo recomendaría el de Décimo, pero teniendo en cuenta que el ritmo será al
estilo de Noveno, por ser la primera vez que participan de los Retiros. En muchas ocasiones
he presentado explícitamente a Jesús en los REC de Noveno. Todo depende también de la
persona que dirige los Retiros y del grupo a quienes va dirigido.
Los REC de Undécimo tienen un día más, tienen unos tiempos especiales para las
contemplaciones y la parte final son los Ejercicios de Discernimiento. Por supuesto, éstos
requieren de parte de los jóvenes participantes un grado de madurez mayor y el haber
tenido un hábito en los REC anteriores para poder vivir los momentos de silencio y soledad
que se incrementan considerablemente.
63
NOVENO
PRIMERA ETAPA:
PARA DESPERTAR A LA VIDA
NOVENO
PRIMERA ETAPA:
NOCHE DE LLEGADA
DOCUMENTO INTRODUCTORIO
LA VERDAD QUE NOS HACE LIBRES
ORACIÓN DEL PRIMER DÍA
QUIERO VIVIR
DOCUMENTO PRIMERO
PARTIR DE LO QUE SOMOS
DOCUMENTO SEGUNDO
EL HOMBRE SEDIENTO
DOCUMENTO TERCERO
EL SER HUMANO EN FRACASO
DOCUMENTO CUARTO
SOY ALGUIEN HERIDO
CELEBRACIÓN DE LA NOCHE
ORACIÓN DEL SEGUNDO DÍA
DISPONIBLE PARA VIVIR
DOCUMENTO QUINTO
CONSTRUIRME COMO PERSONA
DOCUMENTO SEXTO
LA SEXUALIDAD, EL LENGUAJE DEL AMOR
DOCUMENTO SÉPTIMO
EL AMOR Y LA AMISTAD
DOCUMENTO OCTAVO
EL AMOR A LOS OTROS
CELEBRACIÓN DE LA NOCHE
ORACIÓN DEL TERCER DÍA
ALGUIEN HACE EL CAMINO CONMIGO
DOCUMENTO NOVENO
AL ENCUENTRO CON DIOS
ÚLTIMAS PALABRAS
HACIA EL CAMINO DE LA ESPERANZA
EUCARISTÍA
64
PARA SEGUIR A JESUCRISTO
DÉCIMO
SEGUNDA ETAPA
NOCHE DE LLEGADA
DOCUMENTO INTRODUCTORIO
TIEMPO DE BÚSQUEDA Y DE ENCUENTRO
ORACIÓN DEL PRIMER DÍA
VOY BUSCANDO
DOCUMENTO PRIMERO
SI QUIERO, PUEDO CONSTRUIRME COMO HOMBRE O
MUJER
DOCUMENTO SEGUNDO
SI QUIERO, PUEDO CONSTRUIRME A PARTIR DE LOS
CIMIENTOS DEL AMBIENTE
DOCUMENTO TERCERO
SI QUIERO, PUEDO CONSTRUIRME COMO PERSONA
DEJANDO ENCENDIDA LA LUZ DE JESÚS
DOCUMENTO CUARTO
SI QUIERO, PUEDO DEJAR A JESÚS LIBERARME DEL
MAL
CELEBRACIÓN DE LA NOCHE
ORACIÓN DEL SEGUNDO DÍA
BUSCANDO AMOR
DOCUMENTO QUINTO
ACCEDIENDO AL OTRO; ENTRE EL EGOISMO Y EL
AMOR
DOCUMENTO SEXTO
EL AMOR A LOS POBRES, UN DURO CONOCER Y UN
DURO COMPARTIR
DOCUMENTO SÉPTIMO
LA AMISTAD Y EL NOVIAZGO, PROYECTOS DE AMOR
DOCUMENTO OCTAVO
EL AMOR A LA FAMILIA: UN DAR QUE CUESTA
CELEBRACIÓN DE LA NOCHE
ORACIÓN DEL TERCER DÍA
ENCONTRARTE
DOCUMENTO NOVENO
EL AMOR A DIOS: EL ENCUENTRO QUE
TRANSFORMA LA VIDA
ÚLTIMAS PALABRAS
ESTAR EN EL AMBIENTE SIN SER DEL AMBIENTE
EUCARISTÍA
65
UNDÉCIMO
TERCER ETAPA:
PARA DECIDIR LA VIDA
NOCHE DE LLEGADA
DOCUMENTO INTRODUCTORIO
EN LA BÚSQUEDA DE LA ESPERANZA
ORACIÓN DEL PRIMER DÍA
ENCONTRARME
DOCUMENTO PRIMERO
ASÍ SOY YO
DOCUMENTO SEGUNDO
LLAMADAS A MI PUERTA
DOCUMENTO TERCERO
LA LLAMADA DEL SEÑOR
DOCUMENTO CUARTO
LA NEGACIÓN A LA LLAMADA
CELEBRACIÓN DE LA NOCHE
ORACIÓN DEL SEGUNDO DÍA
ENSÉÑAME
DOCUMENTO QUINTO
CONTEMPLACIÓN 1: MI VIDA ES MÍA
DOCUMENTO SEXTO
CONTEMPLACIÓN 2: LA ALEGRÍA DE SERVIR
DOCUMENTO SÉPTIMO
CONTEMPLACIÓN 3: ALGUIEN SE ACERCA A MI VIDA
DOCUMENTO OCTAVO
CONTEMPLACIÓN 4: AMAR ES DAR LA VIDA
DOCUMENTO NOVENO
CONTEMPLACIÓN 5: MI VIDA ES MÍA
DOCE HOMBRES, DOCE CASOS
CELEBRACIÓN DE LA NOCHE
ORACIÓN DEL TERCER DÍA
A LA ESCUCHA
DOCUMENTO DÉCIMO
PANORAMA DE LA ELECCIÓN 1
LA REALIZACIÓN EN EL AMOR
DOCUMENTO UNDÉCIMO
PANORAMA DE LA ELECCIÓN 2
66
LA REALIZACIÓN EN EL TRABAJO
DOCUMENTO DUODÉCIMO
PANORAMA DE LA ELECCIÓN 3
LA REALIZACIÓN EN LA FE
DOCUMENTO DÉCIMOTERCERO
EJERCICIO DE DISCERNIMIENTO 1
EN LA ENCRUCIJADA
LAS DOS FUERZAS Y LAS DOS BANDERAS
DOUMENTO DÉCIMOCUARTO
EJERCICIOS DE DISCERNIMIENTO 2 Y 3
LAS ACTITUDES ANTE LA LLAMADA
LOS TRES CAMINOS Y LOS TRES GRADOS DE AMOR
DOCUMENTO DÉCIMOQUINTO
EJERCICIO DE DISCERNIMIENTO 4
SÍ
LA ELECCIÓN Y ORACIÓN PARA ALCANZAR AMOR
EUCARISTÍA
67
3.
EL ROSTRO DEL JOVEN QUE SURGE DE LA EXPERIENCA
DE LOS RETIROS ESPIRITUALES CALASANCIOS.
CONSTATACIÓN Y PROPUESTA.
68
Han pasado por mi mente, pero especialmente por mi corazón, al realizar esta
investigación, los rostros concretos de los jóvenes que han participado conmigo en alguna
de las experiencias de REC. Recojo la experiencia personal de haber estado en los de
Noveno, Décimo y Undécimo en los años de 1977, 1978 y 1979 respectivamente en la Casa
de La Colombiere en la Ceja-Antioquia, el P. Fernando Torija, Sch. P. fue quien me dirigió
los 3 REC; la primera experiencia de acompañar REC, la viví en el año 1995, con los
alumnos de Noveno del Colegio San José de Calasanz, realizados en Madrid,
Cundinamarca. Y dentro de poco participaré, si Dios quiere, en los REC con los alumnos de
grado Undécimo del Colegio San José de Calasanz, a quienes acompañé en su REC de
Noveno en Funza-Cundinamarca y visité cuando estaban en sus REC de Décimo en Cajicá-
Cundinamarca.
Lo más valioso ha sido la vida que se ha compartido durante ese tiempo, los diálogos
profundos con tantos de ellos, el poder celebrar con ellos el sacramento de la
reconciliación, el vivir una celebración de la Eucaristía especial al terminar los REC y el
acompañamiento en sus procesos hasta hoy con algunos pocos. El esfuerzo realizado, los
tiempos dedicados a la preparación, ejecución y evaluación de los REC, tienen su eco y
valoración en esta investigación. A la sombra de la misma he tomado conciencia del aporte
significativo recibido y humildemente, reconocer lo valioso que ha sido para ellos el haber
podido vivir esa experiencia. Si hago un pequeño balance estadístico podría hablar de haber
participado en 3 REC como oyente y un promedio de 5 ó 6 por año desde el año 1995 hasta
hoy, como director de REC o como acompañante. Teniendo en cuenta que hay años en los
cuales han sido más, como por ejemplo, cuando estaba en Colegio Cooperativo Calasanz de
Cúcuta que fueron 12 en un año o cuando estaba en el San José de Calasanz de Bogotá que
viví 3 ó 4 por año. (Recojo hoy agradecido con el Señor, 16 años en esta hermosa y
significativa experiencia, más o menos unos 100 REC)
Es muy típico para cualquier escolapio escuchar de alguno de sus exalumnos una frase
alusiva a lo vivido y experimentado a través de los REC que tuvo en su época estudiantil.
Hacen referencia a alguno de ellos, de manera muy particular, porque para algunos
impactaron más los primeros, es decir los de Noveno; para otros los segundos, los de
Décimo o los últimos, es decir los de Undécimo. El comentario realizado depende de
muchas variables, podemos enumerar algunas como: la persona que les dirigió los retiros,
los acompañantes, el lugar, la manera como se comportó el grupo, las personas específicas
que estuvieron allí, la forma como se integraron o los momentos de compartir la vida, la
reflexión personal, las celebraciones de las noches, los momentos de oración, el descanso y
la eucaristía. De todas maneras es alentador, sirve como criterio para evaluarnos, y también
como anhelo de seguir sirviendo en este sentido.
Las variables son relativas, puesto que la vivencia, aunque es grupal, termina siendo una
experiencia personal que cada uno recogerá y expresará de manera muy particular. A
69
principios de noviembre del año pasado realicé una encuesta a un reducido número de
estudiantes, con el objetivo de
“tener una pequeña muestra de lo significativo (o no) que resultan los Retiros
espirituales calasancios de 9º, 10º y 11º para nuestros estudiantes del Colegio San
José de Calasanz y algunos exalumnos de nuestros colegios. Se trata de que con
libertad y sin condiciones, contestes con la mayor sinceridad posible.”111
Esta encuesta era complemento de una realizada meses antes para medir el antes, durante y
después de los REC.
Para ellos los elementos externos que más les ayudaron fueron: la temática de los Retiros
con temas muy cercanos a ellos: encuentro consigo mismos, además en su afectividad y
sexualidad, encuentros de amistad y noviazgo, encuentro con su familia, encuentro con las
realidades de pobreza y el encuentro con Dios; la presencia de los acompañantes, que
generalmente son sacerdotes o formandos escolapios, un representante del departamento de
desarrollo humano (psicólogo o psicopedagogo) y un profesor o profesora significativo
para los muchachos, que los acompañen en sus procesos –en ocasiones el que llamamos
tutor o director de grupo va y hace una visita a la casa de retiros para ver “in situ” a sus
muchachos en la experiencia de los REC; la importancia de los compañeros con quienes
van, porque en la mayoría de los casos llevan muchos años juntos y es el espacio para
conocerse en profundidad; quien les dirija los retiros, porque generalmente impacta mucho
su manera de ser y de dirigir los retiros para lograr un mayor fruto; y la casa donde se
llevan a cabo los retiros por los espacios que tengan para poder desarrollar bien la
experiencia.
Los elementos internos que impactaron y que durante la experiencia, ellos van tomando
conciencia de lo importantes que son, podríamos destacar los siguientes: las ganas de
conocerse, aunque en momentos puede resultar doloroso mirar su historia, luego se dan
cuenta de que vale la pena; el deseo de profundizar, que permite vencer el límite de la
superficialidad y la mediocridad tan común en los jóvenes de su edad y le hace ver aspectos
de los que no se hubiera percatado, a no ser por la vivencia de esta experiencia. Los temas
están muy bien escogidos y tocan realmente sus vidas; la disposición interior, porque se
sienten motivados y ven los frutos en su cotidianidad; la valoración de la experiencia antes
de que suceda por el conocimiento previo que tienen de ella y por lo que les han
comunicado personas de su misma edad; es significativa la cantidad de participantes que
hablan de personas que han vivido los REC y los animan para que sigan las indicaciones y
aprovechen con buenos frutos la oportunidad; la capacidad de escucha, que la
experimentan en ellos mismos y con ellos mismos, además en las plenarias, aprenden a
escuchar al otro con atención y cariño, así como disfrutan el ser escuchados; la experiencia
de fe que les generan los REC porque se relacionan con Dios de otra manera y
experimentan su acción en la vida misma. Se podría decir que algunos llegan como “ateos”
y después de la vivencia, renuevan su amistad con Dios.
111
La primera encuesta a la que se hace mención se aplicó a 12 personas (hombres y mujeres), con un promedio de edad de 16 años. La
segunda encuesta se aplicó a 64 personas (hombres y mujeres) con un promedio de 15 años. Estudiantes del Colegio San José de
Calasanz del barrio Rincón de Suba en Bogotá, D.C. .
70
En general , de la temática que se les presenta en los REC, los que más ocuparon su
interés, fueron: las máscaras, porque se dan cuenta de la vida falsa y aparente que han
llevado hasta el momento, dependiendo del qué dirán y siendo fruto de las personas con
quienes se relacionan cotidianamente; soy lo mejor de mí, les gusta mucho este tema,
porque descubren el valor tan grande que tienen a los ojos de Dios y encuentran o buscan
caminos para ver cómo pueden potenciar sus dones, cualidades, habilidades, etc.; el amor a
la familia, porque les cuesta amar y entender a esas personas tan cercanas a su ser y les
permite mirar de otra forma esa relación; en general, salen muy reconciliados y con ganas
de lucharle a las relaciones familiares; las heridas causadas y que causan, este tema,
aunque doloroso, les ayuda porque toman consciencia de los procesos difíciles de
crecimiento y las crisis que se han ido generando al no saber distinguir ni asumir dichas
situaciones, pero salen con luz y fuerza para aceptar y generar los cambios posibles; el
amor a Dios, que han aprendido desde pequeños a reconocer su presencia, pero que al vivir
la experiencia son conscientes de las imágenes falsas de Dios que han tenido hasta ahora y
dan el paso para una nueva manera de relacionarse con Él, dan sentido a los elementos que
la Iglesia ofrece, especialmente se reconcilian con la vida sacramental.
Les ayuda mucho dentro de la vivencia personal y grupal en los retiros: el diálogo
personal, la confesión sacramental, las charlas, las preguntas para la reflexión personal,
las celebraciones de la noche y el compartir grupal. Esto nos permite evaluar
constantemente la experiencia para seguir brindando estos elementos en cada uno de los
REC.
En las preguntas escogidas para detectar la valoración que hacen de la experiencia de los
REC, les limitamos las respuestas poniendo unas frases para que escogieran alguna, que
ojalá, pudiera definir su sentir interior con respecto a la experiencia, escogieron estas tres
como las más significativas:
“Porque descubrimos en lo mejor de nosotros mismos la presencia de Dios”
“Porque nos hablan de Dios de otra manera” “Porque dejamos las imágenes
falsas de Dios que teníamos y nos acercamos a Él de una nueva manera”.
En la encuesta realizada, donde quería descubrir qué se vive antes de los REC, qué pasa
durante los REC y qué queda después de los REC, utilicé preguntas abiertas, así se conoce
de manera más amplia lo que piensan los jóvenes participantes, pero al mismo tiempo es
muy disperso, porque se centran en el “yo opino que”. Traté de descubrir cuáles fueron las
tendencias y los diferentes impactos en este grupo de encuestados. Hay que tener en cuenta
que hay muchos preconceptos, escuchados de otros que ya han pasado por la experiencia,
sobre lo que es propiamente la vivencia en unos REC.
Es distinto cuando el estudiante ya ha pasado por los REC y tiene su propio concepto. Se
logra descubrir, como me pasó a mí, que los REC de Décimo o de Segunda Etapa, tienen
esa carga de ser complemento de los de Noveno, y que quizá cuando participé de ellos, mis
prioridades eran otras, los procesos de maduración, en todo sentido apenas se estaban
gestando. Mientras que para algunos de mis compañeros esos fueron los REC que les
ayudaron, para mí, y quizá para otros como yo, los REC de Décimo fueron los mejores y
más significativos. La novedad del primer REC, había desaparecido y fue en este espacio
donde pude decirme toda la verdad.
71
Y cuando he dirigido o he acompañado, tiendo a darle mayor importancia al REC de
segunda etapa, haciendo un mayor énfasis en el seguimiento de Jesús. Esto, unido al
proceso de maduración pertinente en esas edades, especialmente en las jovencitas, y las
realidades duras (que generan muchas crisis) que viven en la familia, la amistad, lo
afectivo-sexual y en la fe. Todo esto da una apertura, en general, a un encuentro especial
con Jesús en esos retiros. Recuerdo al lector el nombre del Retiro de Segunda etapa: “Para
seguir a Jesucristo”
3.2 Constatación
72
7. También hay que resaltar la cantidad de jóvenes que han participado de los REC y
no han valorado ni vivido la experiencia como se esperaba; además de querer dañar
el ambiente propuesto para los REC. En muchas ocasiones hemos logrado detectar
a estos jóvenes antes de que participen. Pero también nos ha tocado devolverlos
para su casas antes de terminar.
8. Y por último, valoro mucho el material que tenemos, la manera como se ha ido
actualizando y los anhelos que tenemos de hacer una nueva reunión donde
recojamos esta experiencia y miremos mancomunadamente la pertinencia o no de
algunos temas y la necesidad de acoger otros temas de los cuales adolecemos. Se
puede afirmar que por ahora los cambios han sido mínimos y algunos de ellos
tienen que ver con la personalidad del equipo organizador.
3.3 Propuestas
Al mirar todo el recorrido y de manera pormenorizada los REC para nuestros alumnos de
los grados 9º, 10º y 11º, descubro el gran material que les hemos ofrecido y la profundidad
del mismo. Tienen muchos elementos que les ayudan de manera especial en ese proceso de
crecimiento humano-espiritual que van viviendo ellos en su paso por nuestros colegios, y
ésos son los que hemos presentado a lo largo de los capítulos anteriores de manera
explícita.
Esta investigación me permitió percibir los elementos que yo realmente no viví, tal vez por
mi misma inmadurez o por los intereses y necesidades que tenía en esa época de estudiante,
pero también veo que dependiendo del director de retiros se insiste más en unos aspectos
que en otros. Tal vez unos terminen preocupándose más por un proceso meramente
humano, que ayuda pero que no es suficiente. Tienen los Retiros todas las características de
un ambiente espiritual profundo que ayuda a la apropiación de la imagen de Dios, no sólo
como una ideología, sino como una experiencia vital.
Al llegar al final del trabajo, veo que en la ficha de trabajo o documento, no se ha hecho
mucho énfasis en el aparte llamado “Ayuda para la oración” y ha quedado relegada a una
lectura particular, sabiendo que ahí está la síntesis de cada uno de los temas y que en los
Retiros de 10º y 11º están muy bien acompañadas de lo que hemos llamado el estudio del
Evangelio, en este se le colabora al participante para un acercamiento a la Palabra, para que
sea Ella la que ilumine su cotidianidad.
Insisto en que, de pronto, no hemos hecho que esta oportunidad que tiene cada una de las
fichas de trabajo sea convenientemente aprovechada por la falta de tiempo y el deseo de
lograr impartir los 9 temas en tan pocos días. Logro descubrir al mirar con lupa estos
elementos, me refiero a la oración y el estudio del Evangelio, que darían unos aportes
significativos a los ejercitantes y les invitarían a dar unos pasos que quizá en la experiencia
de acompañar y dirigir los REC no he captado.
73
Otra propuesta tiene que ver con involucrar, en la medida de lo posible, a los padres de
familia de nuestros alumnos en el antes, durante (aunque sea desde la distancia) y el
después de los REC. Insistimos a los jóvenes que sus papás no participaron de la
experiencia y, por tanto, quizá no entiendan muy bien todo lo que allí se reflexionó y se
oró. Pero dando algunos elementos de los temas que se van a tratar allí, pueden generar
ambientes favorables para que el proceso de sus hijos se ponga en marcha con toda la
fuerza.
No está por demás, volver a organizar otro encuentro, donde el análisis de la nueva
realidad, las pautas para el acompañamiento y la revisión de los documentos para captar si
hay algún lenguaje desfasado o desactualizado, la misma CGEL, celebrada en Aparecida,
Brasil en el año 2007 nos hace caer en la cuenta del adolescente que participa en los REC.
Llama la atención diciendo:
74
La crisis, por la que atraviesa la familia hoy en día, les produce profundas
carencias afectivas y conflictos emocionales. Están muy afectados por una
educación de baja calidad, que los deja por debajo de los niveles necesarios de
competitividad, sumado a los enfoques antropológicos reduccionistas, que limitan
sus horizontes de vida y dificultan la toma de decisiones duraderas. Se ve ausencia
de jóvenes en lo político debido a la desconfianza que generan las situaciones de
corrupción, el desprestigio de los políticos y la búsqueda de intereses personales
frente al bien común. Se constata con preocupación suicidios de jóvenes. Otros no
tienen posibilidades de estudiar o trabajar, y muchos dejan sus países por no
encontrar en ellos un futuro, dando así al fenómeno de la movilidad humana y la
migración un rostro juvenil. Preocupa también el uso indiscriminado y abusivo que
muchos jóvenes hacen de la comunicación virtual.”112
Es asertivo el comentario que hace la CGEL y sirve de preámbulo para nuevos y mejores
análisis de la realidad específicos y generales. También da la pauta para agregar otros temas
a los REC o por lo menos, en las charlas tener en cuenta todo este diagnóstico que
proponen.
Hemos dado un recorrido tratando de valorar la experiencia vivida, pero además para sacar
pistas para las nuevas generaciones de escolapios que atenderán los niños, adolescentes y
jóvenes que llegan a nuestros colegios.
La imagen de Jesús como Salvador de toda la realidad del ser humano, permite que se
aprovechen todos los elementos que ofrece la humanidad (me refiero a la psicología, la
sociología, la antropología, la filosofía y la teología) para el proceso interior que va
viviendo el participante a medida que se va adentrando en cada una de las experiencias en
sus REC...
El hecho mismo de tomar conciencia de la cantidad de imágenes falsas que los jóvenes
participantes tenían de Dios y la superación de las mismas, hace que la experiencia sea
valorada en toda su magnitud. Mueren así, o por lo menos son conscientes de que deben
morir, las concepciones ideológicas que les ha vendido la sociedad de consumo, para dar
paso a una vivencia profunda y real de la acción y presencia de Dios que se descubre en lo
mejor de sí mismo y que se descubre también en la belleza interior de todo ser humano.
La vivencia e importancia de los REC para nuestros jóvenes se ha mantenido a través del
tiempo en la mayoría de nuestra obras, por la dedicación de las comunidades educativas de
cada uno de nuestros colegios, por la valoración de la experiencia que hacen las familias, al
ver los frutos en sus hijos, por la buena propaganda que hacen aquellos que han vivido la
experiencia y que la comparten a los otros de manera espontánea, aun insistiendo en
aquellos elementos que él o ella “a posteriori” descubre que no aprovechó cuando tuvo la
posibilidad de participar de sus REC.
112
Documento conclusivo. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Cfr. Nos. 442-445. Centro de
publicaciones del CELAM. Julio de 2007. Bogotá D.C.
75
Es una vivencia comunitaria que une a los participantes en su ser profundo con el director y
su acompañantes, creando unos vínculos que no existían antes de la experiencia; lo define
muy bien la oración del segundo día en los retiros de primera etapa (9º) cuando dice:
“con todo cuando he tenido el valor de mirarme, de no mentirme y de reconocerme
así como soy, he descubierto que también hay hechos positivos en mí. He visto que
mi desnudez no debe causarme vergüenza, que tengo mucho que dar. Pero no sólo
me he visto a mí. He visto a mis compañeros sin las máscaras que acostumbran
ponerse todos los días. Me he dado cuenta de que detrás de lo que saben, de lo que
molestan, de lo que dicen o hacen para dárselas de gran cosa, ocultan escapes,
mediocridades, problemas, heridas. Yo no lo sabía. Ahora lo sé. Mis compañeros
sufren tanto o más que yo… ¡y yo que pensaba que todo era risas, que sólo
pensaban en la diversión y en el pasatiempo!”
Nuestros colegios, desde su cuerpo directivo hasta los empleados de servicios generales,
conocen la experiencia y la valoran. Estos REC tienen que ser preparados en conjunto con
mucho tiempo de antelación, especialmente porque las casas apropiadas para ello, son
escasas, hay que contactar a las persona unos seis meses antes de la fecha para realizar el
Retiro y hay que tener en cuenta también el factor económico. Estos lugares terminan
siendo muy significativos para los participantes.
Para quienes tienen la responsabilidad de dirigir estos REC, ser conscientes de la grata
responsabilidad que se les asigna y no sólo esperar de sí mismos por las capacidades o
experiencia que tienen, sino depositar en Dios toda la confianza para que Él haga su obra, e
implorar la asistencia del Espíritu Santo para que nos regale luz y fuerza. Con toda la
experiencia que tenemos en estos REC, podemos decir que cada grupo, cada persona aporta
algo nuevo. Y, especialmente, hay que tener en cuenta que para ellos, es su primer, segundo
o tercer REC y quizá lo quieren vivir con la mayor intensidad posible. Los que dirigimos o
acompañamos podemos caer en la rutina y perder el objetivo primordial que es hacer vivir
la experiencia a nuestros alumnos.
Desde el principio de la investigación hablábamos de aplicar para ella las fases del ciclo
hermenéutico, creo que mirando desde el final, podemos deducir que se vivieron de manera
especial las fases descriptivas que pululan por todo el trabajo, que en muchos momentos se
hizo la parte interpretativa, de hecho todo este trabajo ha sido una interpretación, desde el
punto de vista del autor, de lo que ocurre antes, durante y después de los REC; y por
supuesto, he tratado de aportar una reconstrucción de sentido, valorando la experiencia en
lo que tiene de significativa, ponderándola para que siga siendo una pauta fundamental y
procesual, para ayudar a nuestros alumnos que participan de sus REC, a centrar su mirada
en Jesús Maestro. Desde esa perspectiva, iluminará cada momento de sus vidas para llegar
a ser inmensamente felices.
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FOTOS DE GRUPOS EN REC
DE DIFERENTES COLEGIOS
ANTES: en el colegio, DURANTE: en la casa de Retiros o
DESPUÉS: en la cotidianidad del colegio o relación ya como exalumnos.
1995 1995
1999 2000
2004 2005
2006
2006
77
2006
2006
2007 2007
2007 2008
2009 2009
78
BIBLIOGRAFÍA
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ESCOBAR, Juan Jaime Sch.P. Dios sí, religión no. Entremeses teológicos 2008.
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(3ª edición) Sal Terrae. Bilbao-España 1996
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pastoral del sujeto. PUJ. Facultad de Teología. Bogotá DC 2009
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80