Modulo 1 Introduccionci
Modulo 1 Introduccionci
Introducción
Uno de los primeros aspectos a reconocer en relación con la comercialización internacional de
bienes y servicios es diferenciar cuando hablamos de comercio exterior y cuando de comercio
internacional, por lo que durante la primera parte de la lectura se trabajará en esta distinción.
Luego daremos paso al análisis de las distintas escuelas de pensamiento económico en términos
de la evolución del comercio internacional, lo que permitirá diferenciar aquellas políticas
comerciales proteccionistas, como el mercantilismo, de aquellas enfocadas en el librecambismo,
como las desarrolladas por los diferentes economistas clásicos, donde se destacan los trabajos
de Adam Smith y David Ricardo, entre otros.
China ha logrado todo esto gracias a las políticas implantadas por su gobierno, que atraen
mayor inversión reduciendo los impuestos sobre los capitales extranjeros, devaluando su
moneda debido a su masiva emisión, ofreciendo mano de obra barata y sobre todo
estableciendo un nuevo mercantilismo, impulsando sus exportaciones y restringiendo
ciertas importaciones, en busca de hacerse más competitiva.
China ha mantenido una balanza comercial positiva, no solo por desarrollar a la par todos
los sectores de su economía, sino además por convertirse en un país netamente
exportador. Los productos chinos han llegado a todos los rincones de la tierra y la razón
por la que son tan demandados se vincula, por lo general, con sus bajos precios (no
puede decirse lo mismo sobre su calidad).
La razón porque los precios de los productos chinos son tan competitivos en el exterior
está condicionada por los bajos costos de producción y la implantación de ciertas políticas
monetarias por parte del gobierno chino.
. . . China ha mantenido una balanza comercial positiva no solo por atraer inversiones
extranjeras y poseer mano de obra barata, sino también, por ser un país que cuenta con
enormes recursos naturales. En la actualidad, es el primer productor de carbón, plomo y
hierro, de cereales, arroz y trigo, y de carne de cerdo, cordero, aves, huevos y pescado.
El hecho de poseer gran variedad de recursos hace que su economía sea homogénea y
diversificada. Según varias estimaciones del Banco Mundial, China, para el año 2050,
producirá el 40% del total de la producción mundial. Su gran crecimiento industrial, en
especial en el sector manufacturero, le ha permitido consolidarse como el primer
fabricante de autos, desplazando en su orden a Japón y a EEUU. Pero su gran
productividad no para ahí, China también produce el 30% de los televisores y el 10% de
las computadoras a nivel mundial.
China, [en 2010] desplazó a Alemania como primer país exportador del mundo, con un
valor cercano a los $700.000 millones de dólares. Es de resaltar que su reciente entrada a
la Organización Mundial de Comercio (OMC) le favoreció mucho, para impulsar sus ventas
en el exterior y consolidarse como el principal proveedor del mundo.
La tendencia a depender de los productos chinos no solo es negativa sino perjudicial para
la economía de los demás países, y pongo como ejemplo el comercio entre [Link]. y
China que presenta un enorme déficit fiscal, el gobierno americano, en función de
defender sus intereses, establece altos aranceles, restricciones, estrictos controles
sanitarios y una campaña de desprestigio de los productos chinos que entran en [Link].
Es de notar que China al igual que las demás potencias del mundo ha tenido un ascenso
vertiginoso gracias a la constante intervención del Estado en todos los aspectos de la
economía y es por esta razón que ha sido tan criticada por las demás naciones.
Los países desarrollados siempre han vendido a los países del tercer mundo un modelo
neoliberal sin intervencionismos estatales y de libre comercio, pero estos países lo único
que hacen es establecer medidas proteccionistas aun en contra de lo que profesan y es el
caso de los subsidios que otorga el gobierno americano a sus productos agrícolas, o la
manipulación del tipo de cambio por parte de China, o las restricciones hechas por Japón
a ciertas importaciones, estos son solo algunos ejemplos de deliberado y descarado
proteccionismo tan criticado por los países desarrollados . . .
Mano de obra barata
Otro de los atractivos que tiene China para los capitales extranjeros es su mano de obra.
China cuenta en la actualidad con una fuerza productiva compuesta por cerca de 750
millones de personas con ingresos de 3 o 4 dólares por día y un salario total de 90 dólares
al mes . . . al ser los salarios tan bajos, los costos de producción son mínimos y los precios
no tienen oscilaciones muy grandes y se hacen más competitivos.
Una cantidad tan alta de trabajadores ha posibilitado la producción en masa y una división
técnica del trabajo, lo que se traduce en mayor eficiencia y menores precios. . .
El problema de la distribución de la riqueza en China es un problema de gran magnitud,
como consecuencia de esto la entrada de excedentes solo serán acumulados por ciertos
sectores y clases sociales chinas, producirá mayor desigualdad en la población y menor
acceso de la población pobre a ciertos beneficios como vivienda, salud y educación.
Un gran problema ya que la gran bonanza económica solo beneficiará a unos pocos o
serán remitidas al exterior. Una pérdida total del antiguo ideal comunista profesado por
Mao Tse Tung. . .
En síntesis, son muchos los factores que mantienen una balanza comercial positiva y, en
el caso de China, su aumento en la productividad, la devaluación de su moneda, la mano
de obra barata, la inversión y el crédito, y todos estos sumados en su influencia sobre los
precios de sus productos han condicionado su alta competitividad y su magnífico
crecimiento. (Fjbernall, 2010, [Link]
Concepto de comercio exterior y comercio internacional. Diferencias
Usualmente no se reconoce la diferencia entre comercio exterior y comercio internacional dado
que, a simple vista, parecen sinónimos, pero no lo son, ya que su raíz etimológica aporta una
serie de diferencias entre los conceptos exterior e internacional. Es así como el concepto de
comercio exterior se encuentra determinado en función, básicamente, del lugar o lugares en los
cuales se realiza la operación comercial. En ese sentido, “se describe la actividad de intercambio
comercial de un país con otros o la actividad de una empresa situada en un país determinado con
el exterior” (Arese, 2015, p. 10). Por su parte, si bien el concepto de comercio internacional parte
del mismo concepto puede ser definido de manera sucinta como “el intercambio de mercadería
entre los que viven en naciones distintas” (Corominas, 1998, p. 410).
Como puede notarse, existe una diferencia entre el comercio exterior y el internacional con
consideración de que, cuando hablamos de comercio exterior, nos referimos a los diferentes
aspectos económicos involucrados en una operación comercial, mientras que el comercio
internacional se refiere a “los aspectos internacionales de un Estado en particular” (Arese, 2015,
p. 4). Podemos observar estas distinciones planteadas en la figura 1.
De esta manera, al analizar nuestro caso planteado en torno a China, cuando nos referimos al
concepto de comercio internacional, hacemos referencia a los movimientos comerciales que se
realizan entre China y Europa, por ejemplo, o bien entre China y Argentina. Por su parte, cuando
hablamos de comercio exterior hacemos referencia a la actividad comercial de una empresa
china con una empresa de Argentina.
- Comercio exterior
Campo de estudio jurídico – económico que se ocupa por un lado del análisis y estudio del
intercambio comercial de un país con el exterior, profundizando para ello el análisis y estudio del
sujeto principal de dicho intercambio, es decir, la actividad de una empresa en realccion c on otra
ubicada en el exterior. (Arese, 2015, p. 553)
- Comercio Internacional
“Descripción de movimientos comerciales que realizan dos o más naciones o grupos de países”
(Arese, 2015, p. 4).
Teorías del comercio internacional. Escuelas
A través de la historia (desde los inicios del mercantilismo hasta el neoproteccionismo) se han
experimentado un gran número de escuelas que tratan de explicar el intercambio de bienes y de
servicios, desde teorías clásicas y neoclásicas que fomentaban la libre circulación de las
mercancías basadas en ventajas absolutas, comparativas recíprocas (de Adam Smith, David
Ricardo y Stuart Mill) etc., hasta aquellas que indagaban a favor de la protección del mercado
interno fomentando una balanza superavitaria en los tiempos del mercantilismo e, incluso, hasta
hoy. Veamos la clasificación de las principales teorías librecambistas en la figura 2.
Con respecto a las teorías proteccionistas, la figura 3 nos muestra las principales.
Así, se puede debatir el modo en que los países llegan a tener comercio. En el caso de las
políticas aplicadas por China, observamos cómo se relacionan y cómo se abren al comercio
mundial. Estos temas motivaron numerosos debates y construcciones teóricas.
Dichas teorías “se han construido desde los extremos del proteccionismo absoluto . . . hasta el
libre comercio” (Arese, 2018). El primero, también plasmado en el caso práctico, se centra en la
idea de la protección a la industria, la seguridad nacional y el aumento de la exportación. Mientras
que el segundo se centra en la especialización como argumento económico para la organización
internacional.
Ahora, el interrogante que nos arrojan estas teorías es: ¿por qué ocurre el comercio entre
países? A continuación, veremos una breve evolución del comercio exterior para luego abordar la
explicación económica que las escuelas tienen para la internacionalización del Estado.
Después de 1850, la incorporación tecnológica del vapor en el transporte terrestre y marítimo bajó
los costos de transporte y fomentó cambios estructurales. Resulta importante destacar que el año
1829 marcó un hito fundamental al producirse la aparición de la máquina a vapor.
Es así como, en el período comprendido en los 25 años posteriores a 1850, se produjo una
expansión del comercio y la incorporación de los productos industriales se completó, en alcance
temporal, con algunos mecanismos que moldearon la sociedad de esa época. En este orden,
algunos mecanismos se establecieron y permitieron el desarrollo de las actividades del comercio
internacional de una forma más fluida y organizada. Dentro de esos mecanismos mencionamos
los siguientes, a saber.
Una organización política más o menos común a todas las unidades políticas: [el
liberalismo]” (Arese, 2018).
El llamado patrón oro fue la base del sistema monetario internacional durante todo el siglo XIX; no
obstante, “el mismo que durante tanto tiempo fue el baluarte principal de la fe en la moneda se
convirtió luego, lentamente, en una de las causas del abismo entre las naciones” (Arese, 2018).
El nuevo siglo nació con el abandono del patrón oro por parte de Gran Bretaña, por ejemplo. Las
consecuencias que esto provocó en la sociedad, en la política y, por supuesto, en la economía,
fueron vitales. Luego Estados Unidos abandonó el patrón oro en 1933, lo que implicó la caída del
último vestigio de la tradición económica mundial del siglo XIX.
“El mercado autorregulador [es el que asigna las] capacidades y ventajas en la organización
interna.
El desarrollo de un sistema de equilibrio de poderes, fundado esencialmente en la política
exterior alemana del canciller Bismarck” (Arese, 2018).
Librecambio
“Se entiende por librecambismo la plena libertad de comercio interior e internacional. Según esta
doctrina, los impuestos cargados sobre las mercancías extranjeas deben ser los mismos que los
impuestos indirectos que soportan las mercancías en el comercio interior” (Schwartz, 2001, p.55).
Proteccionismo
En realidad, este pensamiento se desarrolla en Alemania debido a la agresión que sufrían por
parte de los productos británicos. Como muchos otros proteccionistas del siglo XIX, Hamilton era
un gran defensor de la industrialización, porque esta aumentaba la aplicación de maquinaria a los
procesos productivos, facilitaba la utilización de mano de obra mal adaptada a la agricultura,
atraía inmigrantes y permitía desarrollar talentos empresariales (Schwartz, 2001).
“Discípulo de Hamilton fue el alemán Friedrich List (1789-1846) . . . [quien sostuvo que] la
evolución natural de los países y del mundo en general no debía [seguir los lineamientos
señalados por] Smith” (Schwartz, 2001, p. 32). Por el contrario, afirmaba que las economías se
desarrollaban en estadios y cada uno de ellos obedecía a leyes económicas diferentes. El estadio
inicial era el agrícola, que List consideraba como sinónimo de pobreza y que, para alcanzar el
estadio de industrialización, caracterizado por la riqueza material y la evolución cultural, era
necesario un tratamiento distinto para cada una de las naciones.
Si bien List fue un autor muy influyente, sería inocente creer que el Estado nacional alemán se
construyó solo gracias al mercado único interior. El impulsor principal fue la guerra y, como
resultado de ella, los diversos Estados alemanes se abrieron mutuamente al comercio y, luego, se
extendieron paulatinamente hacia los países derrotados: Austria y Francia (lo que originó un
congreso aduanero y, luego, la llamada Cámara aduanera-política).
Los proteccionistas al estilo de Hamilton y List no ganaron la batalla inmediatamente. Tras un
período de creciente proteccionismo inducido por la crisis de 1929, los tratados de Bretton Woods
de 1944 señalaron un renacimiento de la liberalización comercial.
“Los propios Estados Unidos fueron proteccionistas desde los inicios de su carrera industrial
hasta Bretton Woods . . . e, incluso, llegaron a declarar la guerra civil para imponer el
proteccionismo a los Estados confederados del Sur” (Schwartz, 2001, p. 34). Es importante
recordar que los Estados del Norte enviaban sus manufacturas a los Estados más pobres del sur.
El Sistema Bretton Woods tenía como objetivo impulsar el crecimiento económico mundial,
el intercambio comercial entre las naciones y la estabilidad económica tanto dentro de los
países como a nivel internacional. Los Estatutos de Convenio planteaban entre los países
afiliados al FMI los siguientes requerimientos:
Banco Mundial
“Se creo para financial el desarrollo a largo plazo” (Kozikowski, 2013, p. 31).
Por este motivo, para solucionar estos inconvenientes que se presentaban de manera constante,
el Fondo Monetario Internacional (FMI) tuvo que realizar una serie de cambios a su forma de
funcionar. Las más importantes “se referían a una ampliación de la capacidad de préstamos por
parte del FMI, mayor flexibilidad en la modificación de los tipos de cambio y la creación de las
reservas mundiales” (Kozikowski, 2013, p. 31).
Por último, es importante mencionar que para solucionar la escasez de oro que existía, hacia el
año 1970 se decidió crear los denominados Derechos Especiales de Giro (DEG) para poseer una
unidad alternativa de reserva. El valor de un DEG es el promedio ponderado de las cinco
monedas más importantes: el marco alemán, el franco francés, el yen japonés, la libra esterlina y
el dólar estadounidense.
Los mercantilistas (siglo XVII)
“El período correspondiente al primer capitalismo suele ser llamado mercantilismo y abarca,
aproximadamente, desde la caída del sistema feudal hasta la primera Revolución Industrial”
(Arese, 2018), un período que abarca aproximadamente desde el siglo XV al XVIII. Podríamos
decir que China aplica esta teoría y modelo económico en la actualidad.
Esta visión contiene la definición de una política comercial restrictiva con respecto a las
importaciones, al cerrar la posibilidad a la salida de oro mediante la aplicación de barreras
proteccionistas.
“Fue Adam Smith . . . el que denominó esta doctrina intervencionista con el apelativo de ‘sistema
mercantil’, o ‘mercantilismo’, apelativo que ha perdurado” (Schwartz, 2001, p. 10). Los
mercantilistas también le solicitaban al Rey que “protegiera con prohibiciones y aranceles las
producciones locales frente a la competencia de manufacturas extranjeras” (Schwartz, 2001, p.
10). Como apostilla es importante mencionar que, dentro del pensamiento mercantilista, a través
de Luis de Ortiz, se origina el concepto de balanza de pagos, es decir, “de una cuenta de gastos
por importaciones e ingresos por exportaciones de Castilla” (Schwartz, 2001, p. 10).
Por su parte, una característica del mercantilismo es que fue una teoría muy amplia por lo que su
desarrollo en las principales economías de Europa (España, Inglaterra, Francia, Portugal) fue
diferente. Por este motivo, el pensamiento mercantilista puede ser sintetizado mediante lo
expresado por Sancho de Moncada en su libro denominado “Ocho discursos sobre Restauración
política de España” (1619) quien destacó cuatro características compartidas del pensamiento
mercantilista que, según Schwartz (2001) son las siguientes, a saber.
Primeramente, consideraba Moncada que debía impedirse la exportación de materias
primas y otros bienes sin elaborar a cambio de productos elaborados, pues consideraba
que era necesario transformar la lana y los metales en Castilla para exportarlos con mayor
valor añadido. En segundo lugar, sostenía que podían sustituirse los bienes importados de
fuera por productos locales, que saldrían más baratos si se atraían artesanos y se
establecían fábricas. En tercer lugar, daba mucha importancia a que Castilla conservara
una porción lo más amplia posible de los metales preciosos que labraba en las minas
americanas, para lo que pidió, no sólo que se prohibiera la exportación de moneda sino
también que se revaluara de la plata, es decir, se devaluara la moneda de cuenta
castellana. En cuarto lugar, pidió la sustitución de impuestos interiores, como el indirecto
de la alcabala, por impuestos sobre las exportaciones e importaciones, que cobrándose en
las fronteras del Reino llevarían a la desaparición de las aduanas interiores. Estas cuatro
notas del mercantilismo, la defensa del trabajo nacional, la industrialización forzada, el
ansia de metales preciosos, y la comodidad de los ingresos fiscales obtenidos del
comercio exterior, han sido rasgos constantes del pensamiento proteccionista y objeto
permanente de las refutaciones de quienes defienden la idéntica naturaleza del comercio
interior y exterior. (Schwartz, 2001, pp. 10–11)
En Francia la situación del mercantilismo fue muy parecida a la de España, ya que el gobierno
realizaba una intervención en el desarrollo de determinadas fábricas, tales como cristales,
tapices, porcelana, armas, entre otras, y, a su vez, buscaba proteger a estas fábricas de la
competencia internacional, especialmente de las Provincias Unidas y de Inglaterra. Esa idea que
el crecimiento de una nación puede obtenerse mediante la intervención estatal, “no solo en las
actividades fabriles de la nación, sino también en el comercio exterior tuvo, pues, un destacado
campeón en Colbert, modelo de muchos servidores públicos en Francia, donde llegó a crear una
tradición que aún alienta” (Schwartz, 2001, p. 11).
Sin embargo, en Inglaterra la situación fue un tanto diferente a la vivida por el mercantilismo en
Francia y España, ya que en ese país la Corona se enfrentó con el Parlamento en lo que respecta
a la autorización para crear monopolios que implicaban la comercialización exclusiva de bienes
en determinadas economías. Este enfrentamiento por el control de los monopolios generó una
ardua lucha de poder económico entre el Rey y la Cámara Baja, a esta situación “se añadía que
el common law o derecho común continuó considerando la libertad comercial como el sistema
natural, lo que permitió un mayor grado de libertad empresarial que en Francia” (Schwartz, 2001,
p. 11).
Esta lucha por tener el control de ciertos monopolios entre la Corona y el Parlamento chocó con
el common law que pregonaba el libre comercio, situación que dio paso a los denominados
‘nuevos mercantilistas’ que limitaron el acopio de metales preciosos a obtener un saldo positivo
en la balanza de pagos o bien un superávit comercial.
El más famoso de esos nuevos mercantilistas es Thomas Mun (1571–1641) . . . Era Mun
empleado de la India House, la compañía mercantil que había colonizado la India al
amparo de una Carta de privilegio exclusivo concedida por la Corona. Los críticos de esta
compañía la atacaban porque exportaba moneda de plata de Inglaterra para adquirir
bienes en Oriente y revenderlos en Europa, agitando el fantasma de que así podía dejar a
Inglaterra sin tesoro. Mun hizo notar que, en vez de la prohibición total de sacar plata del
Reino, convenía a Inglaterra que la East India Company obtuviese con sus exportaciones
metálicas un saldo positivo en su balanza comercial, pues eso resultaba a la postre en una
entrada neta de metales preciosos en el país. Esta reflexión trasladó la discusión sobre el
comercio exterior a un nuevo terreno. Después de Mun, el pensamiento mercantilista, en
vez de preocuparse por la acumulación de metales preciosos, como si éstos fueran la
encarnación de la riqueza, pasó a subrayar la importancia crucial de un saldo positivo de
exportaciones. (Schwartz, 2001, p. 12)
Como se puede observar en nuestro caso práctico, China fue presentada frecuentemente como
mercantilista por haber desarrollado una industria que favorece las exportaciones y limita las
importaciones.
El mercantilismo es una de las corrientes proteccionistas más aplicadas aun hoy, donde muchos
países, al buscar proteger su mercado interno, aplican aranceles a la importación de
determinados productos en la búsqueda de desarrollar la industria interna, o bien, en aras de
reducir la competencia internacional de productos importados.
Actualmente, es de público conocimiento que China, tal como explicamos, enfatiza en la
producción nacional de sus productos y en la exportación de los mismos, lo que evita las
importaciones. En el año 2009, China presentó un superávit comercial estimado en U$S 368.200
millones producto de la enorme diferencia entre sus importaciones y exportaciones.
Arbitrista
“Persona que inventa planes o proyectos disparatados o empíricos para aliviar la Hacienda
Pública o remediar males políticos’, se lee en el Diccionario de la Real Academia Española.
Mediado el s. XVI se llamaban ‘arbitristas’ quienes proponían al rey formas de allegar dinero que
dependían de su arbitrio, es decir, que no necesitaban que las Cortes las aprobaran. En el [Link]
el significado se fue extendiendo a quienes proponían toda clase de soluciones voluntaristas para
toda clase de problemas económicos o sociales. (Schwartz, 2001, p. 52)
Mercantillismo
La expresión ‘sistema mercantil’ fue acuñada por Adam Smith para designar a quienes pretendían
que el Estado debía intervenir en el comercio extranjero. El mercantilismo desde sus principios se
caracterizó por cuatro notas: el ansia de metales preciosos, la defensa del trabajo nacional, la
industrialización forzada, y la potenciación de los ingresos fiscales obtenidos del comercio
exterior. En algunos casos, la atención de los neomercantilismo se centró en la necesidad de
obtener un saldo positivo en la balanza de pagos. (Schwartz, 2001, p. 55)
Economistas Clásicos
Suelen llamarse clásicos a los economistas británicos y sus discípulos europeos del periodo que
va de la publicación de los Ensayos de Hume en 1752 o de la Riqueza de las naciones de Smith
en 1776 hasta la muerte de John Stuart Mill en 1873. Se caracterizan por creer que los individuos
atienden a las variables reales de la economía y no las monetarias; por tener confianza en la
tendencia espontánea de las economías capitalistas hacia el equilibrio con pleno empleo; por
defender el laissez faire y el librecambio; por ahondar en la teoría de la población; y por buscar
una explicación de la evolución de las economías a largo plazo. (Schwartz, 2001, p.54)
Su análisis era muy simple: importar materias primas, agregarle valor mediante manufactura local
y, solamente, exportar los bienes que no se consumirían dentro del país. Sin embargo, se
considera que el aporte “más notable de Hume a la teoría del comercio internacional es su
análisis del mecanismo de pagos en un sistema de patrón oro” (Schwartz, 2001, p. 15). Bajo un
sistema de este tipo, los países determinaban el “valor de su unidad monetaria en términos de
oro. Los gobiernos garantizaban la convertibilidad de los billetes en metal. Los tipos de cambio
entre diferentes monedas reflejaban simplemente la proporción entre las cantidades de oro
correspondientes a cada unidad monetaria” (Kozikowski, 2013, p. 26).
Hume a través de su modelo establecía que la balanza de pagos no debía ser objeto de
preocupación ni de correcciones por parte de los gobiernos, pues todo posible déficit exterior
tendería a corregirse espontáneamente si la circulación de capitales es libre y sin trabas. Es
importante mencionar que durante el período de tiempo en que estuvo vigente el “patrón oro
clásico, los flujos internacionales de bienes y capitales eran relativamente libres. Londres
constituía el centro financiero mundial. Se consideraba el oro como el monarca anónimo, y la libra
esterlina, como el poder detrás del trono” (Kozikowski, 2013, p. 26).
Para explicar esto, David Hume sostenía la siguiente situación: si 4/5 partes del dinero de
Inglaterra desaparecen una noche, su efecto en la economía será inmediato, ya que, ante la
menor disponibilidad de moneda, bajará el costo de mano de obra y, por lo tanto, disminuirá el
precio de los bienes internos. Los demás países no podrán competir contra esos precios, lo que
permitirá su venta en el exterior y, consecuentemente, reingresará el dinero perdido.
Bajo el patrón oro la cantidad de dinero que circulaba en cada país (la oferta monetaria)
estaba limitada por la cantidad de oro en manos de la autoridad monetaria. El oro
constituía lo que en el lenguaje moderno llamamos la base monetaria. El oro aseguraba el
valor del dinero. La cantidad de oro a su vez estaba directamente vinculada con los
resultados de la balanza de pagos. Un superávit en la balanza de pagos conducía a una
entrada de oro y un incremento de la oferta monetaria. Un déficit en la balanza de pagos
resultaba en una salida de oro y una reducción del circulante. (Kozikowski, 2013, p. 26).
Podemos resumir lo mencionado ut supra en la figura 4.
Para ejemplificar el funcionamiento del modelo partamos de una situación en que un país tiene un
déficit en su balanza de pagos. Gráficamente la situación es la siguiente ver figura 5).
Figura 5: Ajuste automático al déficit de la balanza de pagos bajo el patrón oro (flujo en
especie-precio)
Podemos explicar cómo es el proceso de ajuste a un déficit en la balanza de pagos bajo un
sistema de patrón oro de la siguiente manera.
Esto provoca una salida de oro, en la medida en que los extranjeros desean convertir los
billetes del país en oro. Dado que el metal constituye la base monetaria del país, se
reduce la cantidad de dinero en la economía. Esto tiene dos consecuencias: por un lado,
se reducen los precios internos al haber menos dinero en comparación con el producto
interno bruto (PIB) del país. Por otro lado, sube la tasa de interés, que representa el costo
del dinero, que ahora es más escaso.
La reducción del nivel de precios internos mejora la competitividad internacional del país.
Se abaratan sus exportaciones en los mercados externos y encarecen las importaciones
en el mercado interno. En consecuencia, aumentan las exportaciones y disminuyen las
importaciones, lo que mejora la balanza comercial y la cuenta corriente. Al mismo tiempo,
las altas tasas de interés atraen al capital extranjero a corto plazo, generando un superávit
en la cuenta de capital. Como resultado se restablece el equilibrio externo.
Economistas clásicos
El sistema de patrón oro se fue extendiendo espontáneamente en el s. XIX, cuando los bancos
emisores de papel moneda y creadores de depósitos buscaron mantener la confianza del público
en esa nueva forma de pago fijando el tipo de cambio entre el dinero fiduciario y las monedas de
oro. En este sistema, los bancos emisores se comprometen a cambiar a la vista billetes por
monedas de oro y viceversa a la paridad expresada en el billete. Para poder mantener ese tipo
de cambio entre billetes y metal precioso, el banco central debe retirar papel de la circulación y
reducir la cantidad de dinero en circulación cuando sale oro del país y viceversa. El sistema
elimina automáticamente las inflaciones y los déficits de la balanza de pagos, si los individuos
están dispuestos a admitir una temporal reducción de precios y salarios, y una breve subida de
tipos de interés cuando se hace necesaria una contracción monetaria. (Schwartz, 2001, p. 56)
3. La división del trabajo y el crecimiento económico
El símbolo de la libertad de comercio es el economista Adam Smith (1723-1790) quien escribió lo
que fue considerado el primer tratado serio de economía: ‘Una investigación sobre la naturaleza y
causas de la riqueza de las naciones’ (1776). En este tratado y otros, Smith deja en claro los
principios (novedosos para la época), a saber.
La riqueza consiste en los bienes y servicios reales que la economía del país puede
producir (rechaza el hecho que la riqueza consista en la acumulación de oro y plata).
El mercado se cuida por sí solo de la movilidad de los metales preciosos (afirma la teoría de
Hume).
Se obtendrá un producto anual mayor si hay más cantidad de trabajadores productivos que
brinden su mayor productividad.
Para lograr esto último propone la división del trabajo.
Extiende el concepto que existía en ese momento referido a que la mayor proporción del
comercio era entre el campo y la ciudad, con ganancias recíprocas a la vinculación similar
por actos de comercio entre los individuos de dos o más países que también procurarán
ganancias propias.
En su afán de incrementar la masa productiva y la actividad económica, alienta a emplear
productivamente al personal que atendía a los reyes, nobles, militares y eclesiásticos.
Acuña la expresión la mano invisible, en relación con que el empresario que apoya la
actividad nacional busca, en realidad, su propia seguridad (es decir, su propia ganancia) en
lugar del supuesto beneficio común.
Otro enfoque difundido de la teoría de Smith dice que la misma se basa en tres ideas
fundamentales, a saber.
Si el país producía para exportar, podía sacar del subempleo a trabajadores ociosos y, además,
obligaba a aumentar la productividad de los que ya eran empleados.
Para simplificar, asumimos que hay dos países (Inglaterra y Portugal, en el famoso ejemplo de
Ricardo), dos bienes (ropa y vino), que los factores de producción pueden ser reducidos a uno
solo, trabajo, y que en ambos países los bienes son producidos de acuerdo a coeficientes
técnicos fijos: como consecuencia, el costo unitario de producción de cada bien es constante.
Es claro que si uno de los países es superior al otro en una línea de producción (donde la
superioridad es medida por costo unitario menor) e inferior en la otra línea, las bases para un
provechoso intercambio internacional existen, según lo planteado por Adam Smith y sus ventajas
absolutas.
Inglaterra Portugal
Ropa 4 6
Vino 8 3
Como vemos en la Tabla 1, el costo unitario de fabricar ropa es menor en Inglaterra que en
Portugal. Es, entonces, conveniente para Inglaterra especializarse en la producción de ropa e
intercambiarla por vino portugués, y para Portugal especializarse en la producción de vino e
intercambiarla por ropa británica. Supón, por ejemplo, que los términos de intercambio (por ejemplo,
el ratio a través del cual los dos bienes son intercambiados entre los dos países, o el precio relativo
internacional) es igual a uno, es decir, el comercio internacional toma lugar sobre las bases de una
unidad de vino por una unidad de ropa. Entonces, Inglaterra con 4 unidades de trabajo (el costo de
una unidad de ropa), obtiene una unidad de vino que de otra manera (produciéndolo
internamente) hubiera requerido 8 unidades de trabajo. El mismo razonamiento se aplica para el
caso de Portugal.
Inglaterra Portugal
Ropa 4 6
Vino 8 10
Como Inglaterra es superior a Portugal en la producción de ambos bienes, en este caso, según lo
planteado por Adam Smith, no hay bases para el comercio internacional. Sin embargo, según la
teoría formulada por David Ricardo a través del análisis de las ventajas comparativas sí hay
bases para que estos dos países comercialicen entre ellos internacionalmente, aspecto que
desarrollaremos en el próximo tópico.
Resumamos la diferencia entre ventajas naturales y ventajas absolutas para diferenciar una de
otra.
Ventaja absoluta
“Ventaja de una nación o región sobre otra en los costos de producción de un artículo en términos
de los recursos usados” (Arese, 2015, p. 594).
Ventaja natural
“Teoría económica que señala que un país tiene una ventaja competitiva en la fabricación de ciertos
productos debido a sus condiciones de acceso a recursos naturales, de transportación y clima”
(Arese, 2015, p. 594).
David Ricardo y las ventajas comparativas
David Ricardo (1172 – 1823) extendió las teorías de Hume y Smith mediante 3 corolarios
(Schwartz, 2001).
1. Un país ‘atrasado’ con productividad menor que otro adelantado, no por eso está impedido
de exportarle algún bien.
2. El salario y el nivel de vida en el país menos productivo serán más bajos que en el país más
productivo.
3. El nivel de precios monetarios del país más adelantado será superior.
Los costos comparativos pueden ser definidos de dos maneras: como el ratio entre los costos
unitarios (absoluto) de los dos bienes en un mismo país, o como el ratio entre los costos unitarios
(absolutos) del mismo bien en los dos países. Si denotamos el costo unitario de producción de un
bien en los dos países como a1 y a2 (donde las letras indican el bien y el subíndice numérico el
país), y los costos unitarios del otro bien como b1 y b2, entonces cuando a1/b1 = a2/b2 se cumple
también que a1/a2 = b1/b2. Por lo tanto, ambas formas de medir los costos comparativos son
equivalentes.
La proposición básica de la teoría que examinamos es que la condición para que ocurra
intercambio es que exista un diferencial de costos comparativos. Esto, sin embargo, es solo una
condición necesaria; la condición suficiente es que los términos internacionales de intercambio
estén entre los costos comparativos, sin ser iguales a ninguno de ellos. Cuando las dos
condiciones sean satisfechas, será beneficioso para cada país especializarse en la producción
del bien, para el cual cuenta con más ventajas relativas. Consideremos el ejemplo mostrado en la
tabla 2.
Como Inglaterra es superior a Portugal en la producción de ambos bienes, podría parecer que no
hay lugar para el comercio internacional, pero ello no es así. Los costos comparativos son 4/8 =
0,5 y 6/10 = 0,6 en Inglaterra y Portugal, respectivamente. Inglaterra, además, tiene ventajas
relativamente más grandes en la producción de ropa: su costo unitario, de hecho, es menor en
Inglaterra que en Portugal en un 33% (2/6), mientras que el costo unitario del vino es menor en
este último país que en el primero en un 20% (2/10). Similarmente puede verse que Portugal
tiene una desventaja relativa menor en la producción de vino: su costo unitario, de hecho, es más
grande en Portugal que en Inglaterra en un 25% (2/8), mientras que el costo unitario de la ropa es
mayor en Portugal que en Inglaterra en un 50% (2/4).
Así pues (con tal que los términos de intercambio sean mayores que 0,5 y menores que 0,6) la
ropa inglesa será comerciada por vino portugués en beneficio de ambos países. Tomemos un
valor admisible y arbitrario para los términos de intercambio, digamos 0,55 (es decir, 0,55
unidades de vino por una de ropa). En Inglaterra, sobre las bases de la tecnología existente, una
unidad de ropa se cambia por 0,5 unidades de vino: 0,5 es, de hecho, el costo comparativo. Por
una unidad de ropa, Inglaterra puede obtener (por medio del comercio internacional) 0,55
unidades de vino, más que la suma obtenida internamente. De igual manera, en Portugal una
unidad de ropa necesita 0,6 unidades de vino para ser producida, mientras que por vía del
comercio internacional solo 0,55 unidades de vino son requeridas. Es obvio que el comercio
internacional es beneficioso para ambos países. Es posible arribar a la misma conclusión al
razonar en términos de los costos de producción. Con 4 unidades de trabajo (el costo de una
unidad de ropa), Inglaterra obtiene, en el mercado internacional, 0,55 unidades de vino que de ser
producidas internamente hubiesen requerido 0,55 x 8 = 4,4 unidades de trabajo. Igualmente,
Portugal con 5,5 unidades de trabajo (el costo de 0,55 unidades de vino, dado por 0,55 x 10)
obtiene una unidad de ropa, que hubiera requerido 6 unidades de trabajo de producirse
internamente.
Puede demostrarse fácilmente que los términos de intercambio deben estar estrictamente entre
los dos costos comparativos. Si, de hecho, los términos de intercambio fuesen iguales a
cualquiera de los costos comparativos, el país involucrado no tendrá incentivos a comerciar, ya
que el ratio de precios internos (dado por los costos comparativos) será igual al internacional.
Esto significa que el país en cuestión podrá obtener el otro bien por vía del comercio al mismo
costo que internamente.
Podemos diferenciar los conceptos de ventaja absoluta y ventaja relativa.
Actividades de repaso
Para los mercantilistas, ¿cuál era la riqueza de las naciones?
Justificación
Verdadero.
Falso.
Justificación
M1 L2 - Teorías modernas del comercio internacional
Introducción
Para analizar de manera correcta la forma en que los diferentes países comercializan a nivel internacional
hoy día, es importante conocer cómo se desarrollaron las teorías modernas. Entre ellas, encontramos la
teoría básica de Heckscher - Ohlin/Samuelson donde el comercio internacional se explica mediante
diferentes factores de cada país. Algunos de ellos son las relaciones entre comercio exterior y ambiente, la
aparición de los servicios que destacan como motor de crecimiento económico, la ventaja competitiva de
las escuelas empresarias desarrollada por Porter y la tecnología, en el sentido del ciclo de vida
internacional del producto, un eje analizado por Vernon en 1966.
Caso A. Una empresa radicada en Uruguay (A) está dedicada a la producción de dispositivos de montaje para la industria
automotriz que recibe del extranjero, como telecomunicaciones y servicios de programación de software para un dispositivo
de un proveedor radicado en Austria
(B). Estos servicios incluyen la implementación del software para tal elemento y la capacitación para sus usuarios.
Caso D. Un reconocido médico cardiólogo nacido y radicado en Argentina (país B) viaja cada dos meses a Uruguay (país A)
para atender a pacientes en una clínica local.
• Cada uno de los países tiene una dotación de factores distinta, de modo que uno es
relativamente abundante en capital y el otro en trabajo.
• La producción de los dos bienes tiene diferente intensidad relativa de factores y esta no cambia
de sentido a ningún precio.
Supongamos que los dos países son Argentina y Japón, y los productos que más exportan son
automóviles para Japón y maíz para Argentina. A su vez sabemos que:
Dado que supusimos que la demanda es la misma (o sea, la forma de la curva de utilidad social) y en
Japón el capital es abundante y barato, los automóviles saldrán menos que el maíz. De
manera alternativa, en Argentina la tierra es abundante y barata, por ende, el maíz saldrá más barato que
los automóviles (respecto de Japón).
Figura 5: Equilibrio en autarquía
Qa: cantidad de automóviles. Qm: cantidad de maíz. Las tangentes corresponden a cada Frontera de
Posibilidades de Producción (FPP) e indican los valores relativos en Japón y Argentina.
Esto nos muestra que existe una relación proporcional entre el precio de los factores y el de los bienes, la
cual es bastante intuitiva. El valor relativo del maíz que utiliza la tierra como factor productivo, es menor en
Argentina ya que es abundante. A su vez, pasa lo mismo con los automóviles en Japón. Queda claro que
los valores de los bienes expresan la ventaja comparativa derivada de la supuesta abundancia de los
factores.
Al analizar estos precios relativos que reflejan los costos de oportunidad, vemos que el costo de producir
maíz en términos de automóviles es menor en Argentina que en Japón. Asimismo, el primero tendrá
ventaja comparativa en maíz y el segundo en automóviles. De esta forma, Argentina exportará maíz e
importará automóviles, y Japón viceversa.
Vemos que en un punto geográfico la abundancia relativa de un factor lleva a que el bien que lo utiliza en
su producción también tenga un precio bajo. Por este motivo, el país posee una ventaja comparativa para
exportar. En cambio, para los factores que escasean en el país el razonamiento es inverso, es decir, va a
importar los bienes que utilice intensivamente dichos factores.
Es claro que en el modelo H-O es la dotación factorial la que explica los patrones de comercio. En la
medida que se haga referencia a una dotación factorial natural o dada, por ejemplo, recursos naturales, o
tierra y trabajo, se hablará de ventajas comparativas estáticas o naturales. Sin embargo, si hablamos de
capital y trabajo, dado que el capital no viene dado por naturaleza, sino que es el resultado de la
acumulación del proceso económico, la ventaja comparativa puede ser adquirida (o dinámica) mediante
esfuerzos de acumulación de capital. Se puede señalar que no siempre es lo mejor especializarse en las
ventajas comparativas naturales (estáticas).
Para analizar los efectos que ocasiona el comercio en la retribución a los factores, debemos analizar con
más detalle el proceso de ajuste tras el cambio de precios relativos que en líneas. Sabemos que Japón
deberá producir más automóviles (parte de los cuales exportará) y menos maíz (importando los faltantes).
Esto se disparará cuando los empresarios vean que la rentabilidad de los automóviles - a precios
internacionales y a los costos actuales- es mayor a la del maíz. Ende, disminuirán las producciones de
maíz y abrirán plantas productoras de automóviles, trasladándose los recursos en esta dirección. Pero
existe una asimetría, ya que cada tonelada de maíz que se deja de producir libera una proporción de
tierra/capital que es superior a la que demandan los nuevos productores de automóviles (ya que los
automóviles son en términos relativos más intensivos en capital que el maíz), y así aparecerán
desequilibrios en el mercado de factores:
Como consecuencia de estos desequilibrios, Japón mejorará la remuneración del capital en relación con la
tierra. Ende, la apertura al comercio no ha sido neutra en términos de la distribución del ingreso entre los
factores.
Por otra parte, en Argentina el precio del capital cae (que es el factor escaso) y como el precio del maíz
mejora (por efecto de la apertura), su costo debió subir más que el de los automóviles para que se cumpla
que el precio de los factores agota el precio del producto. Esto se lo conoce como magnificación en el
efecto distributivo. A modo de ejemplo, si el precio del maíz (100) se explicaba en 60 dólares por la
retribución a la tierra y en 40 por retribución al capital, si el maíz sube 1O dólares su precio, el costo del
capital desciende 5 dólares, y la tierra deberá incrementar a 75 dólares. Se trata de un incremento mayor al
20 % cuando el maíz solo tuvo un aumento del 1O %. Esto nos demuestra que no solo existen efectos en la
distribución del ingreso, sino que, a su vez, estos son de mayor intensidad que los cambios en los precios
de los bienes, por lo tanto, hablamos de efectos reales y no nominales.
Otra forma de explicar estos efectos redistributivos es que, de alguna manera el factor escaso se perjudica
porque su escasez desaparece con la apertura. Se importó el factor escaso incorporado en los bienes y
sería como si los precios de los factores en cada uno de los países pasan a determinarse por la dotación
promedio mundial de factores.
Más allá del ajuste microeconómico en los excesos de oferta y demanda que se producen en los mercados
por las diferentes intensidades factoriales en los bienes, lo que ocurre es que a Argentina llegó un capital
incorporado en los automóviles japoneses. Eso disminuyó la escasez del capital en Argentina, y, por lo
tanto, descendió su remuneración. Los factores viajan incorporados en los bienes, de este modo se
configura como un único mercado mundial de factores, aunque ellos no se muevan.
Así, a la tendencia esperable de igualación de los precios a partir de la apertura al comercio internacional,
ahora se suma que esta define ganadores y perdedores al interior de cada país. Los propietarios del
factor abundante se beneficiarán con el comercio y los del factor escaso se perjudicarán. Llevado a nuestro
ejemplo, si analizamos la posibilidad de pasar de la autarquía al comercio, los dueños de la tierra en
Argentina y los capitalistas japoneses querrán la apertura, mientras que los capitalistas argentinos y los
dueños de la tierra en Japón estarán en contra.
Cuando finalizó el ajuste, cada país produjo con más intensidad el factor que escaseaba respecto a lo
utilizado en autarquía. Esto se debe a que, si en Argentina mejoró la retribución a la tierra respecto al
interés, ambas ramas productivas tenderán a sustituir tierra (que se encareció) por capital (que se abarató)
y, en consecuencia, la proporción de capital/tierra en maíz y automóviles será más alta que antes de la
apertura al comercio. Otra forma de entender esta paradoja es pensar que, al tener Argentina una
dotación fija de tierra y producir maíz -que utiliza más tierra-, la única forma de lograrlo es que use menos
tierra por unidad de producto en toda su economía.
"Heckscher, por su parte, también anticipó el teorema de Samuelson (1951), al decir que, si las técnicas de
producción eran las mismas en los dos países, el comercio internacional haría que se igualara la
remuneración de los factores" (Schwartz, 2001, p. 43).
Para resumir lo analizado ut supra veamos en la siguiente herramienta interactiva la conclusión del
Teorema de Heckscher-Ohlin:
- Teorema de Heckscher-Ohlin
La explicación de la división internacional del trabajo y de la dirección de los flujos de comercio basada en
las ventajas relativas de los países comerciantes: un país exportará el bien producido con cantidades
relativamente grandes de su factor más abundante. Así, los países de mano de obra más abundante se
especializarían en bienes intensivos en trabajo y los de bienes dotados
en capital tenderían a exportar bienes producidos con maquinaria (Schwartz, 2001).
Teorema de Lerner-Samuelson
Si las técnicas de producción son iguales en dos países, el comercio internacional tenderá a igualar los
ingresos de los factores (Schwartz, 2001).
Las relaciones entre comercio exterior y ambiente
El ambiente es un aspecto de suma importancia. Cada vez, y en mayor medida, los países reconocen y
comprenden la relevancia de cuidar al entorno ambiental y determinar la responsabilidad que tiene el
comercio exterior en la contaminación.
• Agricultura 13 %.
• Procesos industriales 5 %.
• Emisiones fugitivas 6 %.
• Quema de otros combustibles 9 %.
• Transporte 13 %.
• Manufactura y construcción 13 %.
• Electricidad 30 %.
• Combustibles bunker 2 %.
• Uso y cambio de uso tierra 6 %.
• Desechos 3 %.
Como puede notarse, la relación entre comercio exterior y ambiente es múltiple, compleja e importante si
se considera que al liberalizarse el comercio internacional pasa a ser clave para los países controlar que
los objetivos planteados en relación al cuidado ambiental se cumplan, y que, tanto comercio exterior como
protección del ambiente, sean dos ámbitos que busquen trabajar en conjunto.
En el marco del Acuerdo, este último concepto equivale a mejorar el acceso a los mercados y
extender el trato nacional a los servicios y proveedores de servicios extranjeros en un número
creciente de sectores. (OMC, 2013, p. 3)
Las personas encargadas de la redacción del GATS tuvieron su inspiración principal en el GATT (del inglés
General Agreement on Tariffs and Trade). Utilizaron algunos términos y conceptos que ya habían sido
probados durante mucho tiempo en el comercio internacional de bienes. Entre esos conceptos, podemos
mencionar la cláusula de Nación Más Favorecida (NMF) y también la de Trato Nacional. En este sentido, al
igual que lo establecido con el GATT, para la comercialización internacional de servicios se determinó la
obligatoriedad de no realizar ningún tipo de discriminación comercial entre los distintos miembros de la
OMC.
En relación a las distintas modalidades bajo las cuales se puede brindar un servicio, el GATS define el
comercio internacional de servicios como aquel suministro que se realiza:
a. del territorio de un Miembro al territorio de cualquier otro Miembro;
b. en el territorio de un Miembro a un consumidor de servicios de cualquier otro Miembro;
c. por un proveedor de servicios de un Miembro mediante la presencia comercial en el
territorio de cualquier otro Miembro;
d. por un proveedor de servicios de un Miembro mediante la presencia de personas físicas de un
Miembro en el territorio de cualquier otro Miembro. (OMC, 2013, p. 3)
Podemos observar las 4 modalidades diferentes que existen para el comercio internacional de servicios en
el siguiente recurso interactivo:
Suministro Transfronterizo
Son transacciones realizadas a través de redes, por ejemplo, las transferencias bancarias. También
incluye parte de las transacciones de servicios de computación e informática, otros servicios de negocios
y servicios personales, culturales y de recreación. Actualmente, es frecuente la oferta de servicios a
través de medios digitales, como Internet. (Fadda, 2013, p. 8)
Consumo en el extranjero
"Los residentes de un país reciben servicios en otro país, como es el caso del turismo" (Fadda, 2013, p.
9).
La prestación de servicios en un país por parte de una sucursal de una empresa originaria de otro país
(como es el caso de un banco extranjero que capte depósitos en el país). Algunos ejemplos comunes de
esta modalidad de oferta son los servicios médicos prestados por hospitales de propiedad extranjera, los
cursos dictados por escuelas de propiedad extranjera, y los servicios proporcionados por una filial
extranjera o subsidiaria de un banco. Este modo de oferta no es contemplado por el MBP5 del FMI.
(Fadda, 2013, p. 9)
Es el caso de "consultores individuales que se trasladen fuera de sus países para prestar servicios
especializados" (Fadda, 2013, p. 9).
Si consideramos el caso planteado al comienzo de la lectura podemos llegar a la siguiente conclusión
sobre las diferentes modalidades de exportación de servicios:
Esta definición es considerablemente más amplia de lo que podrían esperan los funcionarios
públicos que se ocupan de esferas relacionadas con el comercio. Por eso es importante que el
personal de todas las categorías esté familiarizado con los conceptos básicos del AGCS para
evitar que su actuación contravenga involuntariamente las obligaciones contraídas en el marco del
Acuerdo y para que pueda negociar de manera eficaz con sus interlocutores comerciales.
Para estructurar sus compromisos, los miembros de la OMC utilizan un sistema de clasificación
que comprende 12 sectores de servicios básicos:
Según Porter (1992) los atributos nacionales que dan impulso a la capacidad competitiva de las industrias
son la razón esencial, y pueden ser resumidos de la siguiente manera:
Figura 9: Las cinco fuerzas que dan forma a la competencia del sector
Podemos ver las principales características de cada una de las fuerzas en el siguiente recurso interactivo:
El poder de los proveedores
Los proveedores poderosos capturan una mayor parte del valor para sí mismos cobrando precios más
altos, restringiendo la calidad o los servicios, o transfiriendo los costos a los participantes del sector.
Las empresas dependen de una amplia gama de distintos grupos de proveedores para adquirir insumos. Un
grupo de proveedores es poderoso si:
Los clientes poderosos -el lado inverso de los proveedores poderosos- son capaces de capturar más valor si
obligan a que los precios bajen, exigen mejor calidad o mejores servicios (lo que incrementa los costos) y,
por lo general, hacen que los participantes del sector se enfrenten; todo esto en perjuicio de la rentabilidad del
sector.
Al igual que con los proveedores, existen distintos grupos de clientes con diversos poderes de negociación.
Un grupo de clientes cuenta con poder de negociación si:
• Hay pocos compradores o cada uno compra en volúmenes que son grandes en relación con el
tamaño de un proveedor.
• El producto que compra al sector representa una parte importante de su estructura de costos
o presupuesto de adquisiciones.
• El grupo de compradores obtiene utilidades bajas, le hace falta efectivo, o, de alguna forma u otra
está presionado por recortar sus costos de adquisición.
Un sustituto cumple la misma función -o una similar- que el producto de un sector mediante formas
distintas. Cuando la amenaza de sustitutos es alta, la rentabilidad del sector sufre. La amenaza de un
substituto es alta si:
• Ofrece un atractivo trade-off de precio y desempeño respecto del producto del sector.
• El costo para el comprador por cambiar al sustituto es bajo. (Porter, 2008, p. 7)
La rivalidad entre los competidores existentes adopta muchas formas familiares, incluyendo descuentos
de precios, lanzamientos de nuevos productos, campañas publicitarias, y mejoramiento del servicio. Un
alto grado de rivalidad limita la rentabilidad del sector. compiten. La rivalidad es más intensa cuando:
• Las empresas no son capaces de entender bien sus señales mutuamente, debido a una falta de
familiaridad entre ellas, enfoques competitivos distintos o metas diferentes.
No obstante, el modelo de las cinco fuerzas de Porter posee una limitación, ya que no considera a los
productos complementarios, es decir, aquellos productos que tienen un impacto positivo en la rentabilidad
del sector. Brandenburger y Nalebuff (1996) fueron quienes definieron a estos productos como
complementarios. Por su parte, Allen y Gorgeon (2008) ensayan una definición para este tipo de bienes
expresando que:
Un complementador de una empresa provee a los clientes con un producto o servicio que
añade valor al producto o servicio de la empresa. Dicho de otro modo, el cliente valora más su
producto cuando viene acompañado del producto del complementador. Los complementadores
reflejan mejor la complejidad de las interacciones entre empresas, introduciendo la noción de la
cooperación, ausente del modelo de Porter. Al contrario de las demás fuerzas del modelo de
Porter, los proveedores de complementos crean valor para el sector, y también pueden ejercer un
poder negociador frente a los competidores sectoriales. (pp. 19 - 20)
Analicemos en la siguiente figura el modelo de las cinco fuerzas con el agregado de los
complementadores:
En relación a las estrategias competitivas empresariales, podemos analizar a cada una según cuándo es
recomendable ser utilizada por una empresa en el siguiente recurso interactivo:
Liderazgo en costos
Se justifica ( ... ) cuando los consumidores de determinadas industrias son sensibles a los precios, cuando existen
pocos cambios para lograr diferencias entre los productos, cuando a los compradores no les interesa las
diferencias entre una marca y otra o cuando existe una gran cantidad de compradores con un poder de
negociación considerable. (Quera, 2008, p. 43)
Diferenciación
"Se lleva a cabo cuando se introduce en los productos o servicios características distintas a los de la
competencia" (Quera, 2008, p. 43).
"Se implementa cuando las organizaciones atienden a mercados muy segmentados y generalmente
pequeños en comparación con los mercados de las empresas o industrias" (Quera, 2008, p. 43.)
La tecnología: el ciclo de vida internacional del producto
Es evidente que la estructura del comercio mundial surge, por un lado, porque los países tienen grados de
desarrollo tecnológico diferentes y, por otro, por la creación de productos nuevos y la creciente circulación de
información sobre los modos de producción de los bienes.
Lo mencionado ut supra podemos relacionarlo con la teoría del Ciclo de Producción desarrollada por Vernon. El
autor analizó la manera en que se produce el comportamiento industrial en función de los diferentes bienes
tecnológicos que existen. Así, Vernon (1966) identificó tres formas distintas de vincular la producción y la
ubicación geográfica de las empresas. Concluyó que, aquellos bienes que realizan una utilización intensiva de
alta tecnología se fabrican de manera local, mientras que, el proceso de producción es más sencillo si se realiza
en países con salarios medios. Si ese proceso productivo es estándar, entonces la fabricación se lleva a países
con salarios bajos (Vernon, 1966).
Esta corriente de pensamiento parte de una observación sobre la disminución arancelaria progresiva entre
los países. Esto surgió por los aportes que realizaban los organismos supranacionales creados luego de la
Segunda Guerra Mundial y apoyados por acuerdos multilaterales y bilaterales. Para esta teoría, la manera
en que el comercio internacional se encuentra estructurado "surge, por un lado, de verificar países con
grados de desarrollo tecnológico distintos; y, por otro, en la creación de productos nuevos y la creciente
circulación de información sobre los modos de producción de los bienes" (Arese, 2015, p. 82).
A su vez, entre las nuevas teorías que buscan brindar una explicación a la forma en que el comercio
internacional se desarrolla, encontramos la del ciclo de vida del producto de Vernon (1966). Al respecto, un
producto va a atravesar por diferentes etapas, que podemos dividirlas en introducción, crecimiento y
estandarización. Ese ciclo de vida que tienen los productos hay que analizarlo desde el punto de vista del
comercio internacional.
De esta manera, observamos que los países que tienen un mayor grado de desarrollo van a especializarse
en la producción de mercaderías novedosas, mientras que, las economías que se encuentran en vías de
desarrollo van a encontrar su especialización en la importación de manufacturas que poseen un grado de
elaboración mayor que la proveniente de los países desarrollados. Por su parte, De la Hoz Correa (2014)
agrega que:
Esta teoría intenta explicar por qué algunas industrias se desplazan de un país a otro que
tenga menor costo. Supone que las innovaciones tecnológicas le permiten a un país mantener una
ventaja competitiva que permanece siempre y cuando dichas innovaciones no se propaguen
internacionalmente. Se establecen tres fases en la vida de un producto que van a determinar el
lugar de producción de éste y que son nacimiento, madurez y por último estandarización.
En las etapas iniciales de producción la demanda inicial limitada en otros países que no son
productores hace que las exportaciones sean más atractivas que la distribución interna y que los
costos sean altos.
Luego, cuando en estos países la demanda por el bien aumenta, se empiezan a crear joint ventures
y nuevas empresas para satisfacer la demanda. La innovación sufre una difusión tecnológica que
propicia la propagación de la distribución hacia otros países con nivel de desarrollo intermedio.
Tal como podemos observar, existe "un espacio remarcado con un círculo que es el producto de la
velocidad en el intercambio y que remarca un espacio (gap) de amortización en el producto incorporado"
(Arese, 2015, p. 83)
Introducción a las finanzas
internacionales
Introducción
Toda empresa que tenga intenciones de expandirse en un mundo globalizado necesita tomar
decisiones estratégicas sobre la base de ventajas competitivas sostenibles. Los mercados
globales pueden representar un vehículo de expansión y también una fuente de innovación y
mejora. Las empresas tienen que conocer la manera en que se manejan las finanzas
internacionales, con el objetivo de aprovechar las diferentes oportunidades que se presentan en
el mercado. También deben conocer cómo expandirse hacia el exterior. Para esto deben analizar
las distintas posibilidades que existen y las formas de penetración y distribución en mercados
externos. Con esta información será posible decidir cómo insertarse en los mercados externos
seleccionados.
Caso de estudio
El caso práctico es tomado de un artículo del periódico The New York Times titulado “El pacto
entre China y Estados Unidos podría continuar con la guerra comercial”. Fue publicado el día 20
de enero de 2020 y realiza un recorrido sobre la guerra comercial entre Estados Unidos y China y
sus efectos sobre el comercio internacional.
El pacto entre China y Estados Unidos podría continuar con la guerra comercial
El nuevo acuerdo entre los dos gigantes de la economía mundial deja intactos los asuntos
más espinosos que los separan. Resolverlos podría llevar años.
Lo que no hace es atacar las causas que dieron origen a la guerra comercial. El acuerdo
no aborda los subsidios de China a las industrias nacionales ni su firme control sobre las
palancas fundamentales de su economía pujante. El acuerdo también mantiene la mayoría
de los aranceles de Trump sobre la mercancía china por un valor de 360.000 millones de
dólares, un impuesto mucho más alto del que los estadounidenses pagan por los
productos procedentes de prácticamente cualquier otro lugar.
Podrían pasar muchos años antes de que se puedan resolver esos asuntos. De hecho,
parecen limitadas las posibilidades de que se llegue a un segundo acuerdo pronto. Trump
ha dicho que tal vez espere hasta después de las elecciones presidenciales de Estados
Unidos, en noviembre, para concluir lo que ambas partes llaman la “fase dos” del acuerdo.
Hasta entonces, los consumidores y las empresas estadounidenses seguirán comprando
menos mercancía de China. Por su parte, el gobierno chino continuará buscando clientes
en otras regiones. La relación de Estados Unidos con China, un motor vital del crecimiento
económico global durante décadas, se debilitará todavía más.
Algunas circunstancias imprevistas podrían cambiar todo eso. Una crisis económica
podría hacer que uno o ambos regresen a la mesa de negociaciones. Trump ha roto
acuerdos comerciales en el pasado. Tal vez los estadounidenses elijan en noviembre a un
dirigente menos agresivo en materia de comercio.
Pero hasta el momento, ambos países han demostrado que están dispuestos a alcanzar
su objetivo económico. La economía, el mercado laboral y el mercado de valores de
Estados Unidos han mejorado desde que comenzó la guerra comercial hace casi dos
años, pese a que muchas personas se preguntan cuánto tiempo puede durar eso. En el
ámbito político, los demócratas han presionado a Trump para que sea más estricto, y no
menos, en el comercio con China.
En China, la guerra comercial solo ha sido uno de los factores que han provocado la
desaceleración económica y parece que Pekín se siente capaz de manejar bien ese
problema.
En las últimas semanas, los asesores del gobierno de China han destacado la importancia
de hablar sobre las medidas que puede tomar Pekín —como ayudar al mercado laboral o
encontrar nuevos socios comerciales en otro lugar— y no sobre las que no puede tomar.
Aunque se han reducido las exportaciones chinas a Estados Unidos, sus ventas en otras
regiones, en especial en los países pobres, se han mantenido firmes. En los últimos
meses, Pekín ha buscado con empeño abrir todavía más mercados.
Además, si China se queja del acuerdo, podría parecer débil, lo cual es inaceptable en un
país donde el Partido Comunista se presenta como el libertador de un siglo de
humillaciones por parte de las potencias extranjeras.
Parece que ahora China es menos discreta con respecto a esos esfuerzos. Al inicio de la
guerra comercial, Xi Jinping, el máximo dirigente de China, visitó una empresa china de
semiconductores, una industria a la que Pekín le ha otorgado muchos subsidios, para
brindarle su apoyo. Nuevos datos señalan que China ha acelerado su Iniciativa del
Cinturón y la Ruta de la Seda, un plan impulsado por el gobierno para financiar y construir
carreteras, redes de telecomunicaciones y otras infraestructuras en los países en vías de
desarrollo, lo cual allanaría el camino para más exportaciones chinas.
El precio de la actitud impetuosa de China es el reordenamiento de las cadenas de
suministro a nivel global que sus fábricas han alimentado desde hace mucho tiempo. Las
empresas las han mantenido en China incluso después de que se dispararon los salarios y
otros costos durante la última década.
Sin embargo, esto no significa que los empleos que se fueron a China durante las últimas
dos décadas regresarán a Estados Unidos. Los altos costos de la mano de obra y el
cumplimiento reglamentario en Estados Unidos, aunado a la persistente escasez de mano
de obra calificada, han hecho que la mayoría de las empresas multinacionales duden en
llevar su manufactura a Estados Unidos. Más bien, parece que los máximos ganadores
son los aliados de Estados Unidos como Vietnam, Taiwán, Indonesia y, tal vez, India,
adonde están llegando avalanchas de ejecutivos multinacionales que buscan alternativas
a China.
1. Finanzas internacionales
La guerra comercial entre China y Estados Unidos es un fenómeno complejo. Entender el
concepto de finanzas internacionales a partir de este caso implicaría debatir diversas cuestiones y
puntos de vista (tanto profesionales como políticos). Lo que se pone de relevancia, por ahora, es
comprender las implicancias de las relaciones comerciales entre países, puntualmente, entre dos
potencias mundiales.
Comprender las finanzas internacionales permite entender las anomalías presentes en los
Estados-Nación internacionales y cómo estas afectan directamente a los agentes económicos
nacionales.
Las finanzas, de manera general, estudian los flujos de efectivo y la valuación de activos.
A su vez, las finanzas internacionales “se ocupan de los flujos de efectivo, a través de las
fronteras nacionales y la valuación de activos, ubicados en diferentes países y
denominados en diversas monedas. (Kozikowski Zarska, 2013, p. 4)
Entonces, la característica principal de este tipo de finanzas es que se trata de transacciones
económicas internacionales con economías nacionales.
1. La economía internacional.
2. Las finanzas corporativas internacionales.
En la siguiente tabla se analizan los factores claves de cada uno de los aspectos de la figura 1.
Es importante tener en cuenta que, si bien las finanzas internacionales tienen ciertas semejanzas
con las finanzas domésticas (nacionales), también tienen diferencias importantes. De acuerdo
con lo que establece Kozikowski Zarska (2013):
elabora autos globales (son modelos casi iguales en todos los mercados);
diseña globalmente (sus centros de investigación y desarrollo se encuentran en distintos
países y están comunicados entre sí);
produce globalmente (se construyen partes en distintas regiones y el producto se ensambla
en otras).
“La solución consiste en desarrollar los mercados financieros y los métodos para evaluar y
administrar la exposición al riesgo. Simplemente las empresas y los gobiernos deben aprender a
administrar y prosperar en condiciones de incertidumbre” (Kozikowski Zarska, 2013, p. 11).
☰ Efecto contagio
Si un país en vías de desarrollo sufre una fuga de capitales, los especuladores internacionales
retiran también los suyos de otras economías emergentes, que no tienen nada que ver con el
país afectado. La solución consiste en aumentar la confianza a través de: un sistema financiero
sano, bien supervisado y robusto; reservas suficientes y un régimen político eficaz y confiable.
(Kozikowski Zarska, 2013, p. 11)
Para mejorar su capacidad de competir, las empresas instalan una capacidad excesiva. Sin
embargo, el afán de reducir los costos disminuye el poder adquisitivo de los consumidores, lo
que genera crisis de sobreproducción (exceso de oferta) y la trampa de liquidez. Una solución
podría ser la coordinación de políticas macroeconómicas a nivel mundial. (Kozikowski Zarska,
2013, p. 12)
La globalización produce tanto ganadores como perdedores. La brecha entre los dos grupos se
ensancha constantemente, lo que puede provocar un resentimiento por parte de los perdedores
e incluso intentos de dar marcha atrás en la globalización. El problema de la desigualdad no
tiene solución, pero el de la pobreza sí la tiene. Es necesario acelerar el crecimiento económico
y dedicar una parte creciente de sus frutos a la ayuda a los pobres y la inversión en el capital
humano. (Kozikowski Zarska, 2013, p. 12)
“Una lucha sin cuartel por los limitados mercados y recursos naturales agudiza los conflictos y
puede conducir a guerras (comerciales y militares). Este problema requiere una mayor
cooperación internacional e inculcar en la población el espíritu ganar-ganar” (Kozikowski Zarska,
2013, p. 12).
Internacionalización de la empresa
El análisis del comercio internacional exige tener en consideración que las empresas se
constituyen en el sujeto activo de operatoria de carácter internacional. Esto se debe a que son
quienes de manera cotidiana realizan compras y ventas de bienes y servicios a empresas
localizadas en distintos países del mundo. Estas operaciones se traducen en exportaciones e
importaciones y quedan registradas en la balanza de pagos del país; más específicamente, en su
balanza comercial y en su balanza de servicios. En dicha balanza de pagos se reflejan los flujos
comerciales que las empresas realizan.
En general, podemos afirmar que toda empresa persigue el lucro o ganancia como motor
de su realidad. Sin embargo, las empresas que salen de su ambiente nacional hacia el
internacional suelen realizar este paso por otros factores, como son abaratar costos con
abastecimientos internacionales, economías de escala, experiencia, etcétera.
☰ Empresa internacional
☰ Empresa multinacional
Una empresa es multinacional si traslada a otro país una parte de sus operaciones (diseño,
investigación, publicidad o producción). Existe una clara distinción entre la matriz donde se
toman todas las decisiones importantes y las filiales o sucursales ubicadas en otros países,
donde se ejecutan las decisiones del centro. (Kozikowski Zarska, 2013, p. 7)
☰ Empresa transnacional
Una empresa es transnacional si sus actividades multinacionales forman una red tan compleja
que resulta difícil determinar el país de origen y diferenciar entre la matriz y las sucursales.
Algunos ejemplos de empresas multinacionales son: Royal Dutch/Shell Group, Exxon Mobile,
Philips, Ford y Sony. Las empresas transnacionales más citadas son: Nestlé y Unilever, ya que
sus activos en el extranjero constituyen 91% de sus activos totales. (Kozikowski Zarska, 2013, p.
8)
De esta manera, una empresa multinacional tiene la ventaja de ser más flexible y más eficiente. A
su vez, dispone de un mayor potencial para aumentar su crecimiento en los mercados
internacionales.
☰ Empresa nacional
☰ Empresa multilocal
“Es aquella organización cuya estructura importa continuar en otros mercados, sin realizar
adaptaciones a los productos y estrategias que produce y utiliza para su mercado nacional”
(Arese, 2015, p. 173).
☰ Empresa multinacional residente
“Es aquella organización con afiliadas en distintos países, pero con actuación de negocios y
estrategia en base a los diferentes mercados en donde está instalada” (Arese, 2015, p. 173).
“Es similar a la anterior, pero el mercado donde actúa no necesariamente está satisfecho desde
su propia actividad de producción o de presencia (radicación) en el mismo” (Arese, 2015, p.
173).
☰ Empresa global
“Es una organización que busca operar del mismo modo y con la misma estrategia en todo el
mundo” (Arese, 2015, p. 173).
☰ Empresa internacional
“La conforman todas las descriptas, excepto la empresa nacional con actividad internacional o
sin ella” (Arese, 2015, p. 173).
Es posible afirmar que el proceso de internacionalización que llevan a cabo las empresas les
exige que sean competitivas no solo en su mercado local, sino también en los mercados
internacionales. “La importancia que tiene la competitividad internacional en la agenda de
empresarios políticos en los últimos años se debe a la creciente internacionalización de las
empresas y todo lo que ello implica” (Arese, 2015, p. 175).
Esta línea de análisis de la internacionalización engloba todas aquellas teorías que realizan una
descripción del proceso de internacionalización empresarial, desde una perspectiva basada
íntegramente en el análisis de los costos y ventajas económicas que obtienen las empresas al
internacionalizar su operatoria. Dentro de esta perspectiva se destacan la teoría de la
internacionalización, la teoría ecléctica – Dunning, y la teoría de la empresa multinacional.
Teoría de la internalización
Esta teoría surge a mediados de los años setenta, cuando se detuvo el producto de nuevas
motivaciones para realizar inversiones extranjeras directas. Entonces, las empresas tomaban la
decisión de internalización, ya que “las perturbaciones en el suministro de materias primas o
servicios requeridos para la producción aconsejaban descartar la compra y emprender el
autoabastecimiento. Esta teoría da al mercado el rol central en los determinantes de la inversión
extranjera directa” (Arese, 2015, p. 176).
El desarrollo de esta inversión extranjera directa (IED) se produce básicamente por la existencia
de fallos de mercado. Debido a esto, las empresas buscan obtener una respuesta a esas
imperfecciones. Justamente, la esencia de la teoría de la internalización es que las firmas
reconocen estas imperfecciones de mercado y actúan en consecuencia para superarlas. Esto se
logra mediante la realización de operaciones más eficientes y la concreción de inversiones
extranjeras directas. Esta teoría muestra que las empresas multinacionales van a desarrollarse a
través de una respuesta a los distintos “controles y restricciones impuestas por los gobiernos, las
cuales se oponen a las justificaciones teóricas del comercio y la inversión directa, privados, libres.
El proceso de internalización permite a las multinacionales superar las externalidades que
resulten de esas restricciones” (Arese, 2015, p. 176).
Las imperfecciones del mercado generan que las empresas decidan internalizar las operaciones
que antes se realizaban solamente en el mercado local. Por lo tanto, la inversión extranjera
directa se convierte en el “resultado de estas decisiones cuando las transacciones se daban
transfronteras: al instalar una filial, en el mercado que antes se abastecía mediante
exportaciones, se cubren los costos de desarrollo, o se internalizan externalidades (tarifas,
prohibiciones)” (Arese, 2015, p. 177).
La teoría de Dunning (1973 – 1981) tiene como objetivo lograr una integración de las teorías
mencionadas anteriormente y que están relacionadas con la expansión internacional. Ofrecen un
marco de análisis de carácter general que busca explicar las causas de la realización de
inversiones extranjeras directas, y también como estas se van a distribuir entre los diferentes
países. De esta manera, busca defender la naturaleza ecléctica de la expansión internacional.
Este enfoque permite obtener una aproximación a cómo se realizan esas inversiones.
Para que exista la internacionalización las empresas deben poseer ventajas competitivas de
propiedad sobre empresas de otros países. Estas ventajas toman fundamentalmente la forma de
posesión de activos intangibles; propiedad de tecnología, economías de escala, diferenciación,
tamaño, menor capacidad y utilización de recursos. (Arese, 2015, p. 177)
☰ Ventajas de internacionalización
Suponiendo que las empresas poseen ventajas de internacionalización como una reducción de
costos. Es decir, debe ser más beneficioso para la empresa hacer uso de estas ventajas
mediante una extensión de sus propias actividades como empresas independientes. Por
ejemplo, para reducir los costos, reforzar los derechos de propiedad, proteger la calidad del
producto o aspectos gubernamentales (aranceles, controles de precios). (Arese, 2015, p. 177)
☰ Ventajas de localización
Dunning (1995) busca brindar un soporte más amplio a su investigación, para realizar una
explicación del proceso de internacionalización de las empresas. Entonces, revisa su paradigma
ecléctico y lo adapta a las consecuencias que puedan tener las empresas locales en este proceso
de internacionalización. Analiza estas consecuencias en función de las nuevas alianzas
empresariales. Estas surgen de acuerdo a avances tecnológicos y a una demanda de productos
que exige productos cada vez más innovadores. Esto, por lo tanto, demanda una mayor
cooperación empresarial y entre los distintos agentes económicos necesarios para concretarla. El
análisis realizado por Dunning encuentra su justificación en la modificación y adaptación de su
paradigma ecléctico. Según lo expresa Arese (2015),
El paradigma ecléctico de Dunning brinda una mayor argumentación para explicar por qué es
importante enfatizar en las ventajas y beneficios que las compañías locales podrán obtener al
internacionalizar su operatoria.
Esta teoría se fundamenta en la realización de inversiones extranjeras directas por parte de las
empresas. El proceso de internacionalización implica, en la gestión del riesgo, un permanente
equilibrio del riesgo y la posibilidad de preservar el control de las operaciones. Esto lleva a las
empresas a evaluar distintas opciones estratégicas al momento de decidir la entrada a los nuevos
mercados. Por lo tanto, el nivel de riesgo que implica la decisión y el tipo de control de
operaciones requerido impactan en la elección de la opción estratégica de ingreso a nuevos
mercados (exportación, alianza estratégica o inversión directa).
A la hora de tomar la decisión de salida al extranjero, la empresa evalúa los cambios que
demandará la expansión en su gestión. La complejidad que se presenta tiene que ver con los
cambios en los productos según los nuevos mercados a proveer. Esta evaluación implica asumir
cuál es el riesgo que puede tolerar la empresa, cuál el control que pretende mantener en los
distintos eslabones de su cadena de valor, y sobre cuáles de ellos necesita ejercer control directo
durante la operación internacional.
En este proceso también surge el cálculo de cuáles son los recursos de los que se dispone para
gestionar el equilibrio entre riesgo y control. Por ejemplo: en una situación de poco riesgo y
mucho control, una estrategia de exportación podría resultar bien. Sin embargo, si el riesgo
aumenta y se necesitan más recursos o apoyos críticos, se suele optar por alianzas estratégicas.
Para los mercados más arriesgados que requieren mayor control, este se puede conseguir
mediante inversiones sustanciales en nuevas empresas o adquisiciones (Bradley, 2006).
Cuando las actividades de una empresa cruzan las fronteras nacionales, se enfrentan a
diferentes factores que introducen nuevos efectos económicos y nuevas alternativas estratégicas.
Además, cada factor tiene un alto impacto en la ventaja competitiva o en el motivo que justifica la
expansión geográfica y en la decisión crítica de cómo expandirse. En mercados de alto riesgo, la
empresa suele asignar numerosos recursos y ejercer un fuerte control de sus operaciones. Por
otro lado, en mercados de bajo riesgo y con mayores oportunidades, se asignan menos recursos
y se delega el control de la expansión en otros intermediarios.
En la actualidad, son pocos los productores que venden sus productos directamente a los
usuarios finales. Esto se debe a que el marketing directo no es factible, o bien a que el productor
carece de los recursos necesarios para hacerlo.
Modelo de Uppsala
Existen elementos claves que influyen en el control de las operaciones en el exterior. Estos se
relacionan con la posibilidad de evaluar los productos en mercados externos, de formular
objetivos de mercado (marketing, precios y distribución), de monitorear las operaciones en
destino y de revisar la estrategia de entrada.
La integración se puede graduar desde delegación, cooperación y control; mientras que la vía de
acceso puede ser transaccional, contractual y estructural. En cualquier caso, estas alternativas
reflejan el grado de injerencia, flexibilidad y supervisión directa que la empresa define para sus
operaciones internacionales. La contribución de este modelo apunta a proveer una herramienta
para la toma de decisiones sobre el marco actual de acción, pero que permita aprender en el
proceso de formulación. A su vez, anotar cómo incorporar más variables en el proceso de
selección de alternativas para internacionalizar un producto o la operatoria de la empresa.
Este proceso demanda el conocimiento de las características del mercado al cual la empresa se
está expande, y un compromiso con el mismo. También implica un mayor uso de las redes de
socios en los nuevos mercados para mejorar constantemente el nivel de operaciones.
Los socios externos con intereses comunes son un factor clave para facilitar la expansión y las
conexiones en nuevos mercados.
La internacionalización es un proceso gradual de involucramiento de operaciones con clientes y
proveedores más allá de las fronteras de los países. Este proceso evoluciona y progresa en
función del conocimiento y compromiso con nuevos mercados. Como se estudiará más adelante,
en términos de riesgo y control hay métodos de abordar mercados internacionales. Estos abarcan
desde la simple exportación a un mercado de destino hasta la inversión extranjera.
Entonces, la internacionalización es un proceso de carácter gradual que tiene una evolución que
se da a través de diferentes etapas. Arese (2015) determina, en base al análisis de diferentes
autores, que esas etapas son:
La exportación es una operación que posibilita la generación de altos ingresos para las empresas.
El hecho de poder vender a precios más altos que en el mercado interno y diversificar el riesgo de
operar solamente en el mercado nacional son dos grandes ventajas que presenta la exportación.
Además, el hecho de incrementar el nivel de producción al vender a más mercados hace que la
empresa pueda disminuir sus costos unitarios de producción, lo que genera economías de escala.
Los márgenes de beneficios de dichas exportaciones suelen ser elevados comparados con los
obtenidos en el mercado local, porque la exportación suele ser tomada como una operación
marginal a la cual no se le cargan los costos fijos de la empresa.
Según cuál sea la ubicación del intermediario, la exportación puede ser directa o indirecta. Al
respecto Cateora et al. (2010) definen cada una de las opciones:
En la exportación directa la compañía vende a un cliente en otro país. Éste es el enfoque
más común que emplean las compañías que dan un primer paso al mercado internacional
debido a que los riesgos de pérdidas financieras pueden ser minimizados. Por el contrario,
la exportación indirecta normalmente significa que la compañía vende localmente a un
comprador (importador o distribuidor) en el país de origen, quien a su vez exporta el
producto. (p. 327)
Por otro lado, muchos productos requieren que la empresa realice ventas directas en el país
seleccionado. Cateora et al. (2010) definen esta opción de la siguiente manera:
Ventas directas: especialmente para los productos industriales de alta tecnología y de alto
precio, es probable que sea necesario establecer una fuerza de ventas en un país
extranjero. Dicha estrategia puede significar el establecimiento de una oficina con
gerentes o personal locales o expatriados dependiendo del tamaño del mercado y los
ingresos potenciales por ventas. (p. 327)
Tanto el desarrollo de habilidades en el nuevo mercado como la información disponible llevan a la
empresa, en un principio, a decidir exportar un único producto como su primera venta
internacional. En una fase posterior, se apoya en joint ventures, o alianzas estratégicas, con
distribuidores, comercializadores, o agentes de logística. Si el proyecto prospera, algunas
empresas suelen invertir en la construcción de una fábrica o con la adquisición de otra empresa,
tal como menciona el modelo de Uppsala.
El proceso de dirección estratégica es una teoría según la cual una empresa, en el proceso de
internacionalización, atravesará “tres etapas principales: análisis de factores de competitividad
(país, sector y recursos y capacidades de la empresa), formulación de estrategias (de entrada,
competitivas y funcionales) e implantación (diseño organizativo y mecanismos de control)” (Arese,
2015, p. 184).
Luego de haber identificado el país de destino, en función de identificar las estrategias típicas de
ingreso a mercados, se deberá realizar una evaluación de las distintas formas posibles de ingreso
de la empresa. Entre ellas se pueden mencionar: “exportaciones, inversión directa, Joint Venture
o coinversiones con socios locales o extranjeros, licencias, franquicias, contratos de
administración y/o de producción” (Arese, 2015, p. 185).
En relación a la estrategia, hay que tener en consideración tres grandes aspectos al momento de
internacionalizar una empresa. A continuación, se presentan los aspectos que plantea Arese
(2015).
☰ La decisión de internacionalizarse
☰ Escala
Los cambios abruptos en las variables económicas generan cambios permanentes al operar en
mercados internacionales. Un ejemplo típico de esto son las variaciones del tipo de cambio entre
países, que afectan el precio expresado en otra moneda. Esto genera múltiples impactos en la
definición sobre localización de los distintos eslabones de la cadena de valor de la empresa. Por
ejemplo, la volatilidad permite que la empresa pueda innovar y arbitrar sus ventajas competitivas
a través de la optimización y relocalización de actividades.
☰ Heterogeneidad
Desde el punto de vista de la ventaja competitiva, las diferencias entre mercados permiten
trasladar atributos de los productos en ambos sentidos (importación y exportación). Inclusive,
desde el punto de la eficiencia, permite producir un producto de características elevadas y
distribuirlo eficientemente a una mayor escala.
La escala, la variedad y la volatilidad de los mercados impactan en las empresas que deciden
internacionalizarse. Esto se debe a que demandan habilidades y recursos especiales para
gestionarlas. Estas particularidades de la gestión internacional del negocio tienen un impacto muy
alto en las empresas que deciden ir más allá de sus fronteras, ya que demandan habilidades y
recursos especiales para gestionarlas. Además, tienen profunda influencia en la ventaja
competitiva de la empresa.
Desde el punto de vista de las decisiones estratégicas, la heterogeneidad obliga a las empresas a
seleccionar cuidadosamente sus mercados. La escala permite priorizar la asignación de recursos
a mercados. La volatilidad ayuda a decidir dónde es más conveniente localizar los distintos
eslabones.
Entonces, en caso de considerar que la estrategia debe ser consistente y alinear actividades
dentro de la empresa, a la hora de expandir los mercados, los directores deben considerar de qué
manera impactarán la escala, la volatilidad y la heterogeneidad sobre la ventaja competitiva y las
decisiones estratégicas.
Tradicionalmente, se reconoce que cuando una empresa produce en un punto óptimo de escala,
sus costos unitarios (elaboración y comercialización) por producto disminuyen. Por lo tanto, si la
empresa localiza múltiples mercados de volumen que le permitan optimizar su escala, puede
llegar a desarrollar y calibrar la distribución. Esto le permitirá que el costo de sus productos sea
menor, y operar de modo más eficiente la cadena de valor. La búsqueda y selección de mercados
de volumen orientará la decisión estratégica de la empresa acerca de dónde competir y en qué
mercados priorizar el desarrollo de operaciones para la internacionalización.
Mediante estas teorías se genera el desarrollo de nuevas ideas que analizan el proceso de
internacionalización como si se tratara de “un desarrollo lógico de las redes inter-organizativas y
sociales de las empresas. La interacción social cobra relevancia pues las relaciones
internacionales necesitan de ella para madurar y desarrollarse” (Arese, 2015, p. 187). Si la
empresa busca internacionalizarse en una fase temprana, podrá generar resultados de manera
rápida. Por otro lado, si se trata de industrias con un alto grado de maduración, el cambio va a ser
mucho más lento que en aquellas industrias que tienen un alto crecimiento.
Los últimos veinte años se han caracterizado por una fuerte presencia de los negocios
internacionales en la vida cotidiana. Esta tendencia se ha favorecido por una liberalización de las
barreras comerciales entre países o bloques de países, además de una desregulación gradual de
los movimientos de capital entre los mercados de los países.
La internacionalización de los negocios o globalización se observa como una intensificación del
intercambio de bienes y servicios entre los mercados domésticos o países. Esto ocurre mientras
se expande la circulación de activos financieros entre los mercados a través de redes de servicios
financieros.
Una de las dificultades que enfrentan estas firmas es la falta de recursos financieros para que sus
operaciones arranquen a nivel internacional. Arese (2015) menciona 10 factores que permiten
caracterizar a las firmas born global como exitosas. Comúnmente, estos son llamados factores
críticos de éxitos para las empresas born global. A continuación, se los enumera.
No todos los sectores se ven afectados por la globalización de la misma forma. La intensidad con
la que una empresa se ve sometida a las dinámicas de la competitividad internacional depende,
en buena medida, de las características intrínsecas del sector en el que se desenvuelve.
Cómo salir al exterior: formas de salida, formas de penetración y distribución. Formas de
penetración en mercados externos
Las empresas suelen comenzar por competir en un solo segmento de productos similares. A
medida que crecen se enfrentan a la pregunta de cómo expandirse a través de productos
diversos, nuevas líneas de negocios o nuevos mercados.
Cuando las empresas realizan sus actividades de crecimiento dentro de un mismo país se habla
de expansión doméstica; esta puede hacerse a través de nuevos productos o líneas de negocios.
Dentro del mercado doméstico, la empresa puede expandirse horizontalmente hacia nuevos
productos o líneas de negocios, o bien puede expandirse verticalmente y mudar, por ejemplo, de
tareas de producción a tareas de distribución del mismo producto.
Sin embargo, hay otras empresas que dirigen su crecimiento hacia la expansión a nuevos
mercados geográficos. Estas se apoyan en una ventaja competitiva en su mercado doméstico y
en una capacidad para explotar los beneficios que surgen a partir de la diversificación en distintos
mercados.
Arese (2015) hace la siguiente distinción entre diferentes conceptos implicados en actividades de
comercio internacional.
“Son las distintas alternativas que la empresa tiene para que sus productos sean vendidos en
otros mercados” (Arese, 2015, p. 205).
☰ Formas de penetración a los mercados externos
“Es la decisión por medio de la cual la empresa selecciona de qué forma ingresará a un
determinado mercado previamente seleccionado” (Arese, 2015, p. 205).
Es la modalidad que asume la empresa para colocar en los mercados externos los productos. La
misma significa la articulación logística entre la expedición de la empresa, los servicios portuarios
y de transporte junto a idénticos servicios en el mercado de destino. (Arese, 2015, p. 205)
☰ Bienestar de la empresa
Es necesario demostrar que las actividades en otro país crearán valor. Estas actividades pueden
consistir en: introducir en el nuevo mercado bienes o activos generados en el país de origen, o
bien explotar desde su mercado doméstico recursos en el mercado extranjero.
☰ Control de la propiedad
Cuando una firma expande sus actividades a otros países, lo hace a través de una venta
internacional (exportación) o mediante una licencia a una firma del otro país según la cual
permite comercializar, distribuir o producir sus bienes. Otra opción es por vía de una inversión
directa. En cualquiera de estos casos el punto sensible radica en cómo la empresa mantiene el
dominio sobre sus bienes y su marca, en términos tangibles e intangibles. Es decir, si la firma
puede, mediante contratos, proteger su propiedad en otros países.
☰ Ventaja competitiva
Es importante que la empresa sepa crear ventajas y, además, sostenerlas en su sector industrial.
En líneas generales, la estrategia de expansión se inicia con una ventaja competitiva en el
mercado doméstico, denominada ventaja propia, y resulta de la propiedad o administración de
recursos o capacidades. Por este motivo, si una firma intenta expandirse internacionalmente y no
tiene una ventaja competitiva sólida, va a fracasar cualquiera sea la dirección en que pretenda
diversificarse. Esto se debe a que, generalmente, la competencia en los mercados
internacionales abiertos es más intensa.
Con respecto a las formas de ingreso a un mercado, las empresas evalúan el riesgo y el control
en lo que respecta a la estrategia internacional. Este proceso se realiza de la siguiente manera.
Por su parte, Cateora et al. (2010) mencionan las siguientes formas de ingreso a un mercado
internacional:
La exportación es una operación que posibilita la generación de altos ingresos para las empresas.
El hecho de poder vender a precios más altos que en el mercado interno y diversificar el riesgo
que implica operar solamente en el mercado nacional son dos grandes ventajas de la
exportación. Además, el hecho de incrementar el nivel de producción al vender a más mercados
hace que la empresa pueda disminuir sus costos unitarios de producción, lo que genera
economías de escala. Los márgenes de beneficios de dichas exportaciones suelen ser elevados
comparados con los obtenidos en el mercado local, porque la exportación suele ser tomada como
una operación marginal a la cual no se le cargan los costos fijos de la empresa.
Dependiendo de cuál sea la ubicación del intermediario la exportación puede ser directa o
indirecta. Ambas opciones fueron descritas anteriormente en esta lectura.
La ventaja que presenta esta estrategia de ingreso a un mercado es que la firma no tiene la
necesidad de realizar inversiones en el exterior para ingresar al mercado seleccionado. Al
respecto, Cateora et al (2010) agregan que:
Los derechos de explotación de patentes, derechos de marcas registradas y los derechos
de utilizar procesos tecnológicos se otorgan mediante licencias. Normalmente, es una
estrategia preferida por las compañías pequeñas y medianas, aunque por ningún motivo
está limitada a este tipo de compañías. (p. 328)
Franquicia
La IED consiste en la inversión dentro del país seleccionado, mediante la compra de empresas
locales de ese país; o directamente a través de la creación de una nueva empresa en dicho
mercado.
Las compañías pueden manufacturar localmente para beneficiarse de los costos bajos de
mano de obra, evitar impuestos de importación altos, reducir los altos costos de
transportación al mercado, obtener el acceso a materias primas, o como forma de lograr la
entrada al mercado. (Cateora et al., 2010, p. 335)
Joint ventures
Bajo esta modalidad, dos o más empresas se unen a través del establecimiento de una nueva
empresa en otro país. Para la creación de esta nueva empresa, cada socio aportará un activo
tangible o intangible. El control que tenga sobre la nueva empresa creada estará en función del
aporte realizado.
Alianzas estratégicas
A diferencia del joint venture, en esta modalidad cada empresa aporta recursos propios, pero sin
la necesidad de creación de una nueva empresa.
Las AEI (Alianzas Estratégicas Internacionales) se consideran una forma de superar las
debilidades e incrementar las ventajas competitivas. Las oportunidades de rápida
expansión en nuevos mercados, acceso a nuevas tecnologías, costos de producción de
marketing más eficientes, acciones estratégicas competitivas y el acceso a fuentes
adicionales de capital constituyen motivos para formar alianzas estratégicas
internacionales. Por último, existe evidencia de que las AEI a menudo contribuyen
positivamente al incremento de las utilidades de ambos socios. (Cateora et al., 2010, p.
330)
A continuación, se presentan actividades de repaso.
Justificación
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