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Moniciones 1ra Comunion PDF

Lista de Primera Comunión
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1.

MONICIÓN ANTES DE LA ENTRADA DEL SACERDOTE


Nosotros hemos recibido una tradición que viene desde los Apóstoles, hace dos mil años,
según la cual el Señor Jesús, antes de dar su vida por nosotros, reunido con ellos para celebrar la
Pascua, tomó pan, dio gracias a Dios, Padre suyo y Padre nuestro, lo bendijo y se lo dio diciendo:
«Tomen y coman todos de Él, porque esto es mi cuerpo». Acabada la cena, tomó el cáliz lleno de
vino, dando de nuevo gracias a Dios, lo bendijo y lo dio a sus discípulos diciendo: «Tomen y
beban todos de él, éste es el cáliz de mi sangre, que será derramada por ustedes y por todos para
el perdón de los pecados». Y les dijo después: «Hagan esto en memoria mía».
***
Esta tarde, siguiendo la invitación del Señor, vamos a cumplir su mandato. Vamos a celebrar
la Eucaristía en la que los niños y niñas de nuestra Comunidad, por primera vez, recibirán a Cristo
en el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre.
***
Para favorecer el clima de oración y de escucha y por respeto al lugar y al momento en el que
nos encontramos, a partir de ahora, todos los teléfonos celulares deberán estar apagados.
***
Los invito a ponernos de pie. Vamos recibir al sacerdote y a sus ministros, entonando el canto
de entrada.
Inicia el Canto de entrada
2. SALUDO DEL SACERDOTE
3. ACTO PENITENCIAL
Sacerdote:
Pidamos ahora perdón a Dios Padre por nuestros pecados y por los pecados del mundo entero.
En nuestra vida hay muchas cosas que no son como deberían ser. A menudo nos preocupamos
sólo de nosotros mismos y no vivimos con el amor que Jesús nos enseñó. Ahora lo reconocemos
delante de Él, para que nos dé su fuerza y su gracia.
Yo confieso ante Dios todopoderoso…
Dios todopoderoso tenga misericordia…
Señor, ten piedad
4. GLORIA
5. ORACIÓN COLECTA
Señor, Tú que recibiste con especial cariño a los niños y niñas que se acercaban a Ti, recibe
con bondad la sencillez de estos hijos tuyos que vienen por primera vez a recibir Tu cuerpo y Tu
Sangre. Defiéndelos de todos los peligros del cuerpo y alma, y guárdalos siempre en Tu Amor.
Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de
los siglos.
5. MONICIÓN ANTES DE LA PRIMERA LECTURA
Cuando sentimos hambre y no tenemos nada para comer, nos irritamos, estamos de mal humor,
nos quejamos. Los israelitas, en el desierto del Sinaí, pasaron hambre y protestaron. Dios escuchó
su queja y puso al alcance del pueblo un alimento desconocido para ellos, pero capaz de saciar su
hambre. Moisés al verlo exclamo: «Éste es el pan que el Señor les da de comer».
PRIMERA LECTURA Del libro del Éxodo (16, 2-4a. 12a. 12c. 13b-15).
En aquellos días, la comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón en el desierto,
diciendo: «¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos sentábamos junto
a la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos han sacado a este desierto para matar de
hambre a toda esta comunidad». El Señor dijo a Moisés: «Yo haré llover pan del cielo: que el
pueblo salga a recoger la ración de cada día. He oído las murmuraciones de los israelitas. Diles:
“Por la mañana se saciarán de pan; para que sepan que yo soy el Señor, su Dios”». Por la mañana,
había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció
en la superficie del desierto un polvo fino, parecido a la escarcha. Al verlo, los israelitas se
dijeron: «¿Qué es esto?» Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: «Es el pan que el Señor les
da de comer». Palabra de Dios.
7. MONICIÓN ANTES DEL SALMO
Dios nos regala un pan que nos hace estar siempre vivos por dentro. Ese pan es Jesús. Por eso
le pediremos cantando:
Salmo responsorial (Sal 144, 10-11. 15-16. 17-18)
R. Danos, Señor, el pan de la vida.
Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
Que te bendigan todos tus fieles;
Que proclamen la gloria de tu reino,
Que den a conocer tus maravillas.
R. Danos, Señor, el pan de la vida.
Los ojos de todos Te están aguardando,
Tú les das la comida a su tiempo;
Abres tu mano generosa,
Y sacias de favores a todo viviente.
R. Danos, Señor, el pan de la vida.
El Señor es justo en todos sus caminos,
Es bondadoso en todas sus acciones;
Cerca está el Señor de los que lo buscan,
De los que lo invocan sinceramente.
R. Danos, Señor, el pan de la vida.
9. MONICIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cuando partimos nuestro pan con los demás, les damos algo de lo nuestro que nos hace vivir.
Este gesto o signo hizo Jesús en la última Cena para decir a sus discípulos que entregaba su vida
por 4 nosotros. Cada vez que celebramos la Misa, el sacerdote recuerda el gesto de Jesús, parte
el pan que es Jesús y nos lo entrega. Cuando lo comemos, Jesús nos une a Él, nos da su vida y
podemos vivir compartiendo nuestra vida y nuestras cosas con los demás.
ALELUYA
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo -dice el Señor- el que coma de este pan vivirá para
siempre. (Jn 6, 51)
ALELUYA
EVANGELIO Lectura del santo evangelio según san Lucas (22, 14-16. 19-20)
Llegada la hora, se sentó Jesús con sus discípulos y les dijo: «He deseado enormemente comer
esta comida pascual con ustedes, antes de padecer, porque les digo que ya no la volveré a comer,
hasta que se cumpla en el reino de Dios».
Y, tomando pan, pronunció la acción de gracias, lo partió y se lo dio, diciendo: «Esto es mi
cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía».
Después de cenar, hizo lo mismo con la copa, diciendo: «Esta copa es la nueva alianza, sellada
con mi sangre, que se derrama por ustedes». Palabra del Señor.
10. HOMILÍA
11. MONICIÓN ANTES DE ENCENDER LA VELA
Sacerdote: Queridos niños y niñas, este Cirio Pascual que hoy encuentra encendido delante
del Altar, representa a Jesús resucitado.
En el día de su bautismo, Jesús empezó a iluminar sus corazones. Por eso el sacerdote entregó
a sus papás y padrinos una vela que significa la luz de Cristo. A lo largo de estos años ustedes
han ido conociendo en qué consiste ser cristianos y amigos de Jesús.
Ahora ustedes mismos van a recibir esa Luz, para decirles a todos que Cristo es la Luz que
ilumina nuestra vida y nos enseña el camino para llegar al cielo.
Monitor: En este momento algunos padrinos y madrinas van a pasar a encender las velas del
Cirio Pascual y pasarán la luz a todos los niños y niñas.
12. RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS DEL BAUTISMO
Sacerdote: Queridos niños y niñas, cuando eran pequeños, sus papás y padrinos prometieron
en su nombre que ustedes renunciaban al mal, al egoísmo y a la mentira y que iban a seguir a
Jesús y sus enseñanzas. Hoy que ya son más grandes y se encuentran aquí porque quieren recibirlo
por primera vez en la Comunión, los invito a que todos juntos renovemos las promesas de nuestro
bautismo y hagamos personalmente la profesión de nuestra fe católica.
Sacerdote: ¿Están ustedes dispuestos a luchar contra el pecado, que se manifiesta entre otras
cosas en el egoísmo, la envidia, la venganza y la mentira?
Todos: Sí, estoy dispuesto.
Sacerdote: ¿Están ustedes dispuestos a perdonar a quienes los ofendan, a amar incluso a
quienes no los quieren bien, a ayudar a quienes los necesitan aunque no sean sus amigos?
Todos: Sí, estoy dispuesto.
Sacerdote: ¿Creen ustedes en Dios, Padre Todopoderoso, creador del Cielo y de la Tierra?
Todos: Sí, creo.
Sacerdote: ¿Creen ustedes en Jesucristo, su Único Hijo, Nuestro Señor, que nació de Santa
María, Virgen, murió, fue sepultado, resucitado de entre los muertos y está sentado a la derecha
del Padre?
Todos: Sí, creo.
Sacerdote: ¿Creen en el Espíritu Santo. Señor y Dador de Vida?
Todos: Sí, creo.
Sacerdote: ¿Creen ustedes en la Santa Iglesia Católica, en la comunión de los Santos, en el
perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la Vida Eterna?
Todos: Sí, creo.
Todos: Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia, que nos gloriamos de profesar en
Jesucristo Nuestro Señor.
13. ORACIÓN UNIVERSAL
Oremos hermanos, al Padre, por estos niños y niñas que hoy por primera vez participan
plenamente del Banquete del Señor, y por todo el pueblo de Dios.
A cada petición diremos: ¡Escúchanos, Padre!
1. Para que la Iglesia sea una casa de puertas abiertas, donde todos puedan experimentar el
amor del Padre. OREMOS
2. Para que los pueblos que viven la ceguera de la guerra, del odio y del rencor encuentren la
paz y la alegría del perdón. OREMOS
3. Para que en el corazón de todos los hombres y mujeres del mundo crezcan sentimientos de
amor y de generosidad. OREMOS
4. Para que los niños abandonados y los que no tienen lo necesario para vivir dignamente
encuentren amor y ayuda. OREMOS
5. Para que los niños y niñas que hoy recibirán la Primera Comunión, valoren siempre este
primer encuentro con Jesús Eucaristía. OREMOS
6. Para que sus padres y padrinos los ayuden, con el ejemplo de su vida, a seguir fielmente a
Cristo. OREMOS
7. Para que sus catequistas y todos los que les han ayudado a crecer en la fe, sigan realizando
su misión con fidelidad y amor. OREMOS
8. Para que nosotros seamos un ejemplo de servicio a los demás y sepamos poner esperanza a
nuestro alrededor. OREMOS
9. Escucha, Padre, nuestras plegarias y derrama tu amor sobre nosotros y sobre todos los
hombres y mujeres del mundo. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
14. MONICIÓN ANTES DEL OFERTORIO
Hasta este momento de la Misa, oramos y escuchamos la Palabra de Dios. Ahora vamos a
preparar la Mesa de la Eucaristía.
Pondremos el pan y el vino sobre el Altar para que se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de
Jesús, el alimento que nos da vida eterna.
Acompañaremos el pan y el vino con una ofrenda para los pobres. Jesús nos enseña que
debemos ser compartidos porque no podemos amarlo a Él si no ayudamos a nuestros hermanos
necesitados.
También realizaremos la Colecta con la ayudamos a cuidar nuestro templo porque nos
sentimos responsables de las necesidades materiales de nuestra Comunidad.
Canto del Ofertorio
15. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe Señor las ofrendas que Te presentamos. Son pruebas de nuestra gratitud por el más
precioso don que podemos recibir: Tu Hijo Jesucristo. Te rogamos que este mismo pan y vino
que Te ofrecemos se conviertan para nosotros hoy en el Pan de Vida y el Cáliz de Salvación. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
16. MONICIÓN ANTES DE LA PLEGARIA EUCARÍSTICA
Vamos a empezar ahora el momento más importante de nuestra celebración.
Juntos daremos gracias a Dios por todas las cosas buenas que ha hecho por nosotros y sobre
todo le daremos gracias por la cosa más grande que ha hecho: enviarnos a Jesús, para que esté
con nosotros, para que nos enseñe a vivir amando de verdad tal como Él nos ama.
Después, dando gracias, el sacerdote repetirá las palabras y los gestos que Jesús hizo el día
antes de su muerte, los gestos con los que nos dejó en el pan y el en vino su Cuerpo y su Sangre,
para que fueran alimento para nuestra vida, para que pudiéramos estar siempre muy unidos a Él.
Ahora pues, prestemos mucha atención a lo que vamos a hacer, a escuchar y a decir.
17. PLEGARIA EUCARÍSTICA PARA LAS MISAS CON NIÑOS I
18. SANTO
19. PADRE NUESTRO
20. CORDERO DE DIOS
21. MONICIÓN ANTES DE LA COMUNIÓN
Sacerdote: Queridos hermanos Jesús nos está invitando a recibirlo en su Cuerpo y en su
Sangre.
Comulgar es recibir a Jesús.
Comulgar es decirle «sí» a Jesús.
Comulgar es renovar nuestra amistad con Él.
Comulgar es querer parecernos cada día más a Él, sembrando el amor y la paz.
***
Monitor:
En este momento, los niños y niñas, acompañados por sus padrinos y madrinas, atendiendo a
las indicaciones de las catequistas, se irán acercando de manera ordenada a los reclinatorios y de
rodillas, tras responder «Amén» al sacerdote, comulgarán reverentemente el Cuerpo y la Sangre
de Cristo. A los demás la Sagrada Comunión será llevada a sus lugares por los Ministros.
Cantos de Comunión
22. ACCIÓN DE GRACIAS
Catequista: Jesús está en nuestro corazón. En silencio démosle gracias y pidamos que siempre
lo sintamos cerca. (Breve silencio).
Canto: Dios está aquí…
Un niño: Jesús, tú eres nuestro hermano, nuestro amigo. Te damos gracias porque has venido
a nuestro corazón y estás con nosotros. Te queremos. Gracias por nuestros padres y familiares
que hoy nos acompañan.
Canto: Jesús está aquí…
Una niña: Gracias por nuestros catequistas y por las personas que nos han ayudado a
prepararnos para la Primera Comunión. Gracias por todas las cosas buenas que hay en nosotros y
en todas las personas que tenemos a nuestro lado. Por todo, gracias, Señor.
Canto: Mi hermano está aquí…
Un niño: María, a ti también queremos darte gracias. Tú eres nuestra madre, y nos quieres
como hijos tuyos que somos. Tú nos has dado a Jesús, a quien nosotros hoy hemos recibido por
primera vez en el sacramento de la Eucaristía.
Una niña: Queremos ser sencillos como tú lo fuiste, María; dispuestos a cumplir la voluntad
del Señor, como tú la cumpliste. Queremos ser personas abiertas a los demás y amigos de todos,
como tú nos enseñaste, María.
Un niño: En este día de nuestra Primera Comunión, queremos decirte que eres nuestra madre,
que no nos vamos a olvidar de ti. Nos recordaremos siempre de lo que nos ha enseñado Jesús, tu
Hijo y nuestro Señor. Y te damos gracias, María, porque sabemos que tú le pides al Señor por
nosotros.
Canto: María está aquí…
23. ORACIÓN DESDPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que la Hostia que hemos recibido en Comunión, nos permita permanecer unidos a Ti y
dar frutos que siempre permanezcan, por Jesucristo nuestro Señor.
24. MONICIÓN ANTES DE LA BENDICIÓN FINAL
Queridos niños y niñas, esta Misa -que está por terminar- es para Ustedes un punto de partida:
es la Primera de muchas Comuniones.
Como discípulos de Jesús -pequeños y grandes- seguiremos siendo convocados a celebrar la
Eucaristía en el Día del Señor. Para crecer como cristianos. Y para que a ninguna de nuestras
familias le falte una luz del domingo, que es Jesús en la Palabra y en la Comunión: nuestro amigo
y hermano, fuente de la alegría y del amor que necesitamos durante la semana.
Ahora, con un corazón agradecido por el regalo de este Día, dispongámonos a recibir la
Bendición del sacerdote.

25. BENDICIÓN FINAL


Canto de salida.

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