Nessie, el monstruo del Lago Ness
Mejor conocida como “El monstruo de Lago Ness”, esta leyenda forma parte del folclore escocés y cuenta la historia de
una criatura gigante con apariencia prehistórica y similar a los plesiosaurios, que apareció por primera vez en el siglo XVI
en el Lago Ness, pero que ha sido vista incluso en épocas recientes.
La leyenda retomó fuerza cuando aseguraron verlo en el año de 1933, lo que ha inspirado distintas películas y mantiene
en suspenso a quienes visitan el lago. La historia explica que los bosques escoceses, por ser una región inhóspita y de
difícil acceso para el ser humano, puede contener misterios en forma de animales prehistóricos que han permanecido
ocultos y relativamente protegidos de la degradación a la que nuestra especie ha sometido a muchos entornos
naturales.
La Llorona
La Llorona es una leyenda de origen latinoamericano, especialmente popular en México. La versión más difundida
cuenta la historia de una mujer que había sufrido el rechazo de su marido, y ella, en señal de despecho, asesinó a sus
hijos. La culpa la hace regresar por las madrugadas en la forma de un fantasma que grita “¡Ay mis hijos!”.
Otras versiones cuentan que se trata de una representación de La Malinche, mujer que ejerció como traductora e
intérprete de Hernán Cortés durante “la conquista” de América. En este caso, el grito de sufrimiento tiene que ver con
que algunas versiones del proceso de colonización, han atribuido injustamente a la Malinche la responsabilidad sobre lo
ocurrido.
El hombre lobo
El hombre lobo es probablemente una de las leyendas que más ha inspirado cuentos y películas en Europa. Cuentan que
a finales del siglo XIX, un hombre con licantropía asesinó a 17 personas. La explicación que él mismo dio es que por las
noches, se transformaba inevitablemente en un lobo cuya necesidad insaciable era asesinar. En otra versión, de origen
guaraní, existe un humano de aspecto desgarbado y olor desagradable que se transforma en lobo durante las noches de
luna llena, y se dedica a atacar granjas y buscar carroña.
El chupacabras
La característica principal de la historia del chupacabras es que los eventos en los que se basa son tan recientes que
sabemos que, en este caso, parte de la historia ocurrió de verdad e incluso tuvo implicaciones sociales y políticas. A
diferencia de otras leyendas, parte de lo narrado no fue transformándose solo a través del boca-oreja, sino que pasó por
los medios de comunicación de masas.
EL SILBÓN
Se cuenta en los llanos de Venezuela y Colombia la historia del Silbón, un muchacho que tras asesinar a su padre está
condenado a vagar por el mundo cargando con un saco lleno con los huesos de su progenitor. Hay dos historias
diferentes que narran la truculenta historia del Silbón. La primera explica que el chico asesinó a su padre después de
enterarse de que éste se había acostado con su mujer. La segunda, mucho más cruel, dice que el Silbón era un
muchacho cruel y malcriado que mató a su padre para comerse su hígado y corazón, después de que éste no pudiera
cazar el venado que a su hijo se le había antojado almorzar.
El Silbón, como su nombre indica, emite un silbido característico por el que es fácilmente reconocible. Si el silbido se
escucha cercano, no hay peligro, ya que el Silbón está lejos. Pero, ¡ay de aquél que escuche lejanamente el silbido! Eso
significará que este ser está cerca, casi tanto como la muerte del desgraciado que haya oído el silbido.
EL CADEJO
Las historias sobre perros infernales también tienen su hueco entre las tenebrosas leyendas latinoamericanas. Así, en
Centroamérica se asusta a los niños con el Cadejo, un can endemoniado que avisa de su presencia con el ruido de unas
cadenas invisibles que se arrastran. A pesar de su inquietante aspecto- colmillos enormes, pelo hirsuto y ojos inyectados
en sangre-, no es un mal bicho y, según la leyenda, se encarga de que los borrachos lleguen sanos y salvos a su casa,
protegiéndoles de otros seres naturales que sí tienen muy mala intención.
Se dice que existen dos tipos de Cadejo, el blanco y el negro. El primero viene de antiguas tradiciones precolombinas
que se basan en la idea de que todo ser humano tiene un animal de compañía que le acompaña haciendo las veces de
ángel de la guarda. El negro, en cambio, es un augurio de muerte y mala suerte.
LA PATASOLA
Otra figura femenina cuya historia provoca escalofríos en Colombia es la Patasola, una mujer con una sola pierna
terminada en pezuña, un solo pecho, una gran boca y la nariz en forma de gancho. Esta horrible criatura fue en su día
una hermosísima muchacha a la que por libertina, los hombres de su pueblo le cortaron la pierna antes de arrojarla viva
a la hoguera. En venganza, se alimenta de hombres a los que atrae hacia lo más profundo del bosque engatusándoles
con su canto.
LA TULIVIEJA
Esta leyenda de Panamá cuenta que hace mucho tiempo, cuando los espíritus aún convivían abiertamente con los
humanos, uno de ellos sedujo a la chica más bella de la comarca. De sus amores prohibidos nació un bebé al que su
madre ahogó en el río nada más nacer, para ocultar su pecado. Sin embargo, no pudo librarse del castigo de Dios, que la
convirtió en un monstruo horrible, con la cara llena de unos agujeros de los que salen largos pelos duros como cerdas y
que en lugar de manos tiene garras, el cuerpo de gato y las patas de caballo.
La Tulivieja está condenada a buscar a su hijo muerto por toda la eternidad y por eso vaga por las orillas de los ríos,
llamando a su bebé emitiendo un sonido parecido al de las aves. Las noches de luna llena recupera su forma original y se
le puede ver, bellísima, bañándose en el agua. Sin embargo, al menor ruido recupera su horrible forma y vuelve a ser la
Tulivieja.