La Iglesia Misional Jesuita de San Javier en Chiquitos es un claro ejemplo de la capacidad de
adaptación y sincretismo cultural que caracterizó a la labor misionera de los jesuitas en América
del Sur. Esta iglesia, junto con otras de la región chiquitana en lo que hoy es Bolivia, es un
testimonio de cómo las creencias y tradiciones indígenas locales se entrelazaron con las
enseñanzas y prácticas cristianas para crear una nueva identidad cultural y religiosa.
Contexto Histórico
Durante el siglo XVII, la Compañía de Jesús fue enviada a las tierras bajas de Bolivia con la misión
de evangelizar a los pueblos indígenas. Los jesuitas fundaron una serie de reducciones o misiones,
donde se buscaba no solo la conversión religiosa, sino también la integración social y cultural de
las comunidades nativas. La región de Chiquitos, habitada por diversos grupos étnicos, fue una de
las áreas donde los jesuitas lograron establecer una presencia significativa.
La Arquitectura de la Iglesia de San Javier
Construida entre 1749 y 1752, la Iglesia de San Javier es uno de los ejemplos más antiguos y mejor
conservados de la arquitectura misional jesuítica en la región. Esta iglesia muestra una
combinación única de estilos arquitectónicos europeos y elementos nativos, reflejando la fusión
de culturas que tuvo lugar en las misiones.
Características Arquitectónicas
1. Materiales Locales y Técnicas Constructivas: Los jesuitas utilizaron materiales disponibles en
la región, como madera y adobe, pero aplicaron técnicas europeas en su construcción. Las
columnas de madera tallada que sostienen el techo de la nave son un ejemplo de esta adaptación.
2. Elementos Decorativos: La iglesia está adornada con ornamentos que combinan motivos
cristianos con patrones y símbolos indígenas. Esta ornamentación incluye tallas en madera,
murales y retablos que presentan una reinterpretación de la iconografía cristiana con influencias
nativas.
3. Planta y Organización Espacial: La planta de la iglesia sigue un esquema basilical, con una nave
central y dos laterales, pero la disposición y la decoración de los espacios reflejan la intención de
los jesuitas de crear un ambiente que resonara con las sensibilidades estéticas y espirituales de los
chiquitanos.
La Reinterpretación de Creencias
El sincretismo religioso fue una estrategia clave para los jesuitas en Chiquitos. A diferencia de otros
contextos coloniales donde las creencias indígenas fueron reprimidas de manera más estricta, en
las reducciones jesuíticas se permitió y fomentó una cierta integración de estas creencias en el
marco del cristianismo.
1. Rituales y Celebraciones: Las festividades religiosas en las misiones combinaban elementos
cristianos con ceremonias tradicionales indígenas. Esto facilitó la aceptación del cristianismo por
parte de los nativos, ya que las nuevas prácticas religiosas no eran vistas como una ruptura radical
con sus tradiciones.
2. Iconografía Sincrética: En la Iglesia de San Javier, se pueden encontrar imágenes de santos y
escenas bíblicas con características estilísticas que reflejan influencias indígenas, como el uso de
patrones geométricos o la representación de flora y fauna locales en los retablos y decoraciones.
3. Música y Artes: La música jugó un papel crucial en la vida misional. Los jesuitas introdujeron el
canto coral y la música barroca europea, pero permitieron que los músicos indígenas incorporaran
sus propios estilos y ritmos. Los talleres de arte, donde se producían pinturas y esculturas, también
muestran esta síntesis de técnicas y estilos.
Nueva Identidad Cultural y Religiosa
La conjunción de creencias en la Iglesia de San Javier no fue simplemente una imposición del
cristianismo sobre la cosmovisión indígena, sino más bien un proceso dinámico de reinterpretación
y adaptación. Este diálogo cultural y religioso permitió la creación de una nueva identidad híbrida,
donde los valores y creencias de ambas tradiciones se entrelazaron para formar una comunidad
con un sentido de pertenencia propio.
En conclusión, la Iglesia Misional Jesuita de San Javier en Chiquitos es un símbolo de la capacidad
humana para encontrar puntos de convergencia entre diferentes cosmovisiones. A través de la
arquitectura, la iconografía y las prácticas rituales, esta iglesia refleja cómo la interacción entre las
culturas europeas e indígenas dio lugar a una nueva identidad, rica y compleja, que aún resuena
en la cultura chiquitana contemporánea.
¿Qué traen los jesuitas, que ceden y que modifican?
La misión jesuita en Chiquitos, como en otras regiones de América Latina, implicó un complejo
proceso de negociación cultural. Los jesuitas trajeron consigo una serie de conocimientos,
tecnologías, prácticas religiosas y culturales de Europa, que a menudo se encontraron en tensión
con las tradiciones indígenas locales. Sin embargo, los jesuitas eran conocidos por su capacidad de
adaptación y pragmatismo, lo que les permitió ceder en algunos aspectos y modificar otros para
facilitar la aceptación y difusión del cristianismo y de la cultura europea.
¿Qué Traían los Jesuitas de Europa?
1. Religión y Espiritualidad:
Doctrina Cristiana: Los jesuitas traían consigo una interpretación rigurosa del catolicismo,
centrada en la enseñanza de los dogmas de la fe, los sacramentos y la moral cristiana.
Rituales Litúrgicos: Introdujeron el culto eucarístico, la veneración a la Virgen María y a los
santos, así como el calendario litúrgico europeo con sus festividades.
Elementos Sacramentales: Trajeron imágenes religiosas, cruces, objetos litúrgicos (cálices,
patenas) y libros religiosos como misales y breviarios.
2. Educación y Cultura:
Métodos Educativos: Los jesuitas establecieron escuelas y talleres donde enseñaban a leer,
escribir, matemáticas y música. Utilizaban métodos pedagógicos europeos adaptados a la realidad
local.
Lenguas Europeas: Enseñaron el latín, el español y el portugués, aunque también aprendieron
las lenguas locales para comunicarse y evangelizar.
3. Arte y Música:
EstilosArtísticos: Introdujeron el arte barroco, caracterizado por el uso de ornamentos
exuberantes, simbolismo religioso y un estilo visual dramático. También trajeron pinturas y
esculturas para decorar las iglesias.
Música Europea: La polifonía y la música instrumental, principalmente inspirada en el estilo
barroco, fueron enseñadas y practicadas en las reducciones. Trajeron partituras, instrumentos
musicales como el violín, el órgano y la flauta.
4. Técnicas y Tecnologías:
Agricultura y Ganadería: Introdujeron técnicas agrícolas europeas, como el uso de arados y
sistemas de rotación de cultivos, así como la cría de ganado europeo.
Artes y Oficios: Los jesuitas trajeron técnicas avanzadas de carpintería, herrería, tejido y
cerámica, que fueron enseñadas a los indígenas en los talleres misionales.
Construcción: Conocimientos sobre arquitectura y técnicas constructivas europeas, que
aplicaron en la edificación de iglesias y otras estructuras misionales.
¿Qué Cosas Ceden?
1. Adaptación a las Lenguas Locales:
A pesar de enseñar lenguas europeas, los jesuitas aprendieron y promovieron el uso de las
lenguas indígenas en la liturgia y la enseñanza religiosa. Se produjeron catecismos, gramáticas y
diccionarios en lenguas nativas, como el chiquitano, para facilitar la evangelización.
2. Flexibilidad en Prácticas Rituales:
Permitieron que algunas festividades tradicionales indígenas se incorporaran al calendario
cristiano, reinterpretándolas bajo la óptica católica. Esto se ve en la celebración de ciertos santos
o la adaptación de ceremonias preexistentes al culto cristiano.
3. Aceptación de Prácticas Culturales Locales:
Toleraron e incluso promovieron la producción de arte y música con elementos indígenas. Los
motivos decorativos y estilos artísticos locales se integraron en la ornamentación de las iglesias y
en la música religiosa..
¿Qué Cosas Modifican?
1. Iconografía Religiosa:
Los jesuitas promovieron una reinterpretación de la iconografía cristiana que integraba
elementos estéticos locales. Santos y escenas bíblicas fueron representados con características
indígenas, utilizando materiales y técnicas locales.
2. Arquitectura y Urbanismo:
Si bien la estructura básica de las iglesias seguía modelos europeos (basilicales o de planta
cruciforme), se adaptaron al contexto local mediante el uso de materiales autóctonos (como la
madera) y la incorporación de detalles decorativos indígenas.
Las reducciones misionales fueron diseñadas siguiendo el modelo de "pueblo cuadrado"
europeo, pero las viviendas y la disposición de los espacios se adaptaron a las necesidades y
costumbres locales.
3. Música y Liturgia:
La música barroca europea fue adaptada para incorporar ritmos y melodías indígenas. Los
músicos locales adoptaron rápidamente los instrumentos europeos, pero adaptaron las
composiciones a sus propias tradiciones musicales.
La liturgia fue simplificada y adaptada para que los nuevos conversos pudieran comprender y
participar más fácilmente en las ceremonias.
Conclusión
La labor jesuítica en Chiquitos se caracteriza por una combinación de transferencia cultural y
adaptación mutua. Los jesuitas trajeron consigo un bagaje cultural y religioso europeo, pero
supieron ceder en ciertos aspectos y modificar otros para construir una nueva identidad cultural
compartida. La Iglesia de San Javier, como las otras iglesias misionales de la región, es un
testimonio tangible de este proceso de sincretismo y de la creación de una nueva síntesis cultural
que sobrevivió a la expulsión de los jesuitas y perdura hasta hoy.
Los guaraníes, al igual que los otros pueblos indígenas que se encontraron con los jesuitas en
América del Sur, tenían una rica herencia cultural y un profundo conocimiento de su entorno,
que influyó significativamente en la dinámica de las reducciones misionales. Su contribución en
términos de arte, arquitectura y adaptación cultural fue fundamental para el éxito y la
singularidad de las misiones jesuíticas.
¿Qué Tenían los Guaraníes?
1. Organización Social y Cultura:
Los guaraníes poseían una estructura social organizada en torno a comunidades tribales
lideradas por caciques. La vida comunitaria era un aspecto central de su cultura, lo que facilitó la
adaptación al modelo de las reducciones jesuíticas.
Practicaban un tipo de agricultura de roza y quema, cultivando principalmente maíz,
mandioca, batata y otros productos agrícolas. Eran hábiles cazadores, pescadores y recolectores.
2. Cosmovisión y Religión:
Tenían una cosmovisión profundamente espiritual, con creencias centradas en una serie de
entidades espirituales y en la figura del chamán, que actuaba como mediador entre el mundo
terrenal y el espiritual.
Creían en un ser supremo, Tupã, el creador del mundo, y en una serie de deidades menores
asociadas con la naturaleza y la fertilidad.
3. Arte y Estética:
Los guaraníes tenían una tradición artística rica en la creación de objetos decorativos y
utilitarios, como cestería, cerámica, tejidos y tallas en madera.
La música y el canto eran parte integral de su cultura, con canciones y danzas ceremoniales
que formaban parte de su vida cotidiana y religiosa.
Aportaciones de los Guaraníes en las Misiones Jesuitas
4. Mano de Obra y Conocimientos Prácticos:
Los guaraníes aportaron sus conocimientos agrícolas y su habilidad para manejar el entorno
natural. Contribuyeron con su fuerza de trabajo en la construcción de las iglesias y en la
producción agrícola, base de la economía de las reducciones.
Sus habilidades en la caza, pesca y recolección también eran valiosas para la supervivencia
de las misiones.
5. Adaptación Social:
La estructura comunitaria guaraní se integró relativamente bien en el modelo de las
reducciones, que funcionaban como comunidades autónomas bajo la supervisión de los jesuitas.
Esta organización colectiva ayudó a mantener la cohesión social en las misiones.
Aunque inicialmente hubo resistencias y conflictos, muchos guaraníes se adaptaron a las
nuevas normas sociales y religiosas impuestas por los jesuitas, incluyendo la aceptación del
monoteísmo cristiano y la prohibición de ciertas prácticas como la poligamia.
Aportaciones en las Artes y la Arquitectura
6. Arquitectura y Construcción:
Aunque la planificación y diseño de las iglesias y edificios misionales seguían directrices
europeas, los guaraníes aportaron su conocimiento de los materiales locales y técnicas
constructivas. La construcción en adobe y la carpintería en madera, por ejemplo, se basaban en
técnicas indígenas adaptadas a las necesidades de los jesuitas.
Trabajaron como artesanos y constructores, aprendiendo y adaptando rápidamente las
técnicas europeas introducidas por los jesuitas. Muchas de las iglesias, incluyendo las de San
Javier y San Ignacio, fueron construidas en gran parte por manos guaraníes.
7. Escultura y Talla en Madera:
Los guaraníes mostraron gran habilidad en la talla en madera, una tradición que ya existía
antes de la llegada de los jesuitas. Bajo la dirección de los misioneros, los artesanos guaraníes
crearon obras de arte sacro, como retablos, altares, columnas y figuras de santos, con un estilo
único que combina elementos europeos con motivos indígenas.
Se destacan por su capacidad para esculpir figuras religiosas con un nivel de detalle y
expresividad impresionante, a menudo incorporando iconografía guaraní en los ornamentos.
8. Música:
La música fue un puente importante entre las culturas. Los guaraníes, que ya tenían una rica
tradición musical, adoptaron rápidamente la música barroca europea enseñada por los jesuitas,
combinándola con sus propios ritmos y melodías.
Se desarrollaron talleres de música en las reducciones, donde los indígenas aprendieron a
tocar instrumentos europeos como el violín, la guitarra y el órgano. Los guaraníes crearon una
tradición musical única que perdura hasta hoy en día en la región.
9. Pintura y Decoración:
Aunque la pintura mural y sobre lienzo era una técnica europea introducida por los jesuitas,
los guaraníes rápidamente aprendieron y adaptaron estas habilidades. En las iglesias de las
reducciones se pueden ver murales y frescos donde se mezclan escenas cristianas con
representaciones estilizadas de la flora y fauna local, uniendo así el mundo natural guaraní con
la espiritualidad cristiana.
Adaptación de los Guaraníes a las Normas Jesuitas
10. Conversión Religiosa:
Los jesuitas se centraron en convertir a los guaraníes al cristianismo, pero permitieron ciertas
concesiones, como la inclusión de elementos culturales indígenas en las prácticas religiosas. La
adaptación de símbolos y festividades permitió a los guaraníes aceptar más fácilmente el
cristianismo.
Los guaraníes, a pesar de su conversión, continuaron reinterpretando los conceptos
cristianos según su propia cosmovisión. Muchos elementos del cristianismo fueron absorbidos y
adaptados a sus creencias tradicionales.
11. Organización del Trabajo:
Se adaptaron al sistema económico de las reducciones, basado en una economía de
subsistencia y de producción para el autoconsumo y el comercio. Trabajaban en los campos,
talleres y en la construcción, en un sistema de trabajo organizado y supervisado por los jesuitas,
que también incluía actividades recreativas y religiosas.
12. Aprendizaje y Educación:
Los guaraníes aprendieron a leer y escribir en las escuelas misionales, así como a interpretar
partituras musicales. Esta educación fue una herramienta de empoderamiento que les permitió
participar activamente en la vida de la reducción y en la gestión de la comunidad.
Conclusión
13. La interacción entre los jesuitas y los guaraníes en las reducciones misionales fue un proceso
bidireccional en el que ambos grupos se influyeron mutuamente. Los guaraníes aportaron sus
conocimientos, habilidades y cultura, adaptándolos a los nuevos contextos y transformándolos
en algo único. Su contribución fue fundamental para el desarrollo de un estilo artístico y
arquitectónico propio, que perdura como un testimonio vivo de este encuentro cultural.