1.
Introducción
P ara la región de América Central, las tecnologías de energía renovable a pequeña escala presentan
una alternativa económica y ambiental factible para la provisión de energía a comunidades rurales
remotas y para la expansión de la capacidad eléctrica instalada, ya sea por medio de sistemas aislados
o por proyectos conectados a la red eléctrica. La región cuenta con suficientes recursos para
desarrollar sistemas hidráulicos, solares, eólicos y de biomasa, principalmente.
Adicionalmente, estas tecnologías pueden disminuir la contaminación del medio ambiente,
causada por las emisiones de gases de los sistemas convencionales, que utilizan combustibles fósiles,
como el carbón y productos derivados del petróleo. Estos gases contribuyen al efecto invernadero y
al calentamiento global de nuestro planeta.
Sin embargo, existen barreras que dificultan un mayor desarrollo de este tipo de energía: la
falta de conocimiento de las tecnologías y las capacidades institucionales y técnica aún incipientes.
Con el fin de remover la barrera de información existente, se ha elaborado una serie de
manuales técnicos con los aspectos básicos de cada una de las tecnologías, como:
• Energía de biomasa.
• Energía eólica.
• Energía solar fotovoltaica.
• Energía solar térmica.
• Energía hidraúlica a pequeña escala.
Estas publicaciones han sido elaboradas por la oficina, para Centroamérica, de Biomass Users
Network (BUN-CA), en el contexto del proyecto "Fortalecimiento de la Capacidad en Energía Renovable
para América Central" (FOCER) y con el apoyo de consultores específicos en cada tema. FOCER es un
proyecto ejecutado por BUN-CA, conjuntamente con el Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), con el patrocinio del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM o GEF), dentro
del área focal de Cambio Climático (Programa Operacional #6).
FOCER tiene como objetivo remover barreras que enfrenta la energía renovable y fortalecer la
capacidad para el desarrollo de proyectos de este tipo a pequeña escala, en América Central, con el fin
de reducir las emisiones de gases que contribuyen al efecto invernadero. Este proyecto se ejecuta por
medio del apoyo técnico y financiero a desarrolladores de proyectos, la organización de seminarios y
talleres de capacitación, y la asistencia a gobiernos en la implementación de políticas y regulaciones
apropiadas para la energía renovable.
El presente manual, en torno a la energía eólica, tiene el objetivo de informar al lector sobre
esta tecnología en el ámbito centroamericano, así como para darle fuentes adicionales de información.
5
2. Historia y Estado Actual de la Energía
Eólica
E l aprovechamiento del viento para la generación eléctrica a gran escala es la tecnología de energía
renovable que más ha crecido en las últimas décadas, con porcentajes de uso del 40% por año desde
1993. Además de este uso, el viento se puede aprovechar para aplicaciones mecánicas y electrificación
de sitios aislados. En general, se pueden distinguir tres diferentes tipos de aplicaciones, las cuales se
discuten en detalle en los siguientes capítulos:
• Aplicaciones mecánicas, por ejemplo bombeo de agua y molino de granos.
• Generación eléctrica en sistemas aislados, para usos productivos y viviendas rurales en áreas
remotas.
• Generación eléctrica a gran escala conectada al sistema nacional interconectado.
2.1 Breve retrospectiva sobre la energía eólica
La fuerza del viento se ha aprovechado durante muchos siglos. Su primera y más sencilla
aplicación, desde hace más de 500 años, hecha por los egipcios, fue el uso de las velas en la
navegación.
Los primeros mecanismos impulsados por el viento fueron molinos de eje vertical, usados para
bombeo de agua en China. Los de eje horizontal surgieron en el área de la antigua Persia; por ejemplo,
el molino tipo mediterráneo, con su característico rotor a vela, el cual se utilizó para moler granos y
bombear agua en todos los territorios de influencia islámica.
Figura 1. Molino de eje vertical tipo chino. Figura 2. Molino tipo mediterráneo
Durante los primeros años del siglo veinte, pequeños molinos eólicos servían para el bombeo
de agua y generación eléctrica en Europa, Norteamérica y otros lugares. Posteriormente, se empezaron
a construir sistemas más grandes. Sin embargo, debido a una mayor oferta de combustibles fósiles
para generación de electricidad (como carbón mineral y petróleo) y aplicaciones industriales, se frenó
fuertemente su desarrollo en el siglo pasado.
En los años setenta, el aumento de los precios de los combustibles fósiles estimuló la generación de la
energía eólica como una fuente alternativa económicamente viable. En todo el mundo surgieron
programas de investigación y desarrollo que resultaron en sistemas eólicos modernos con costos cada
vez más bajos.
4
Historia y Estado Actual de la Energía
Eólica
2.2 Estado actual de la energía eólica
Hoy la tecnología de los aerogeneradores de mediana y pequeña potencia (500 kW) está
madura, por lo que se pueden adquirir en el mercado mundial más de veinte diferentes fabricantes.
En el año 2001, la capacidad eólica instalada en el ámbito mundial alcanzó un récord de 23.300
MW. La tecnología eólica se encuentra en posición de hacer una importante contribución al suministro
mundial de energía para los próximos años. Actualmente, es una de las fuentes alternativas más
económicas y aunque los cálculos varían mucho, sólo en Estados Unidos, se considera que se tiene el
potencial de proporcionar entre 10% y 20% del suministro doméstico.
Las turbinas proporcionan una buena cantidad de energía comercial en California, Europa e
India; mientras que en otros países se utilizan en muchas otras aplicaciones. Hoy día, Dinamarca es
el principal poseedor de parques eólicos, suministrando el 13 % de la demanda eléctrica de ese país.
En América Latina y el Caribe experiencias como la de Curazao con un parque eólico de 9 MW,
que suple el 7% de la demanda nacional, Argentina con varios parques que generan 14 megavatios o
Brasil con 20 MW, han logrado posicionar el desarrollo de la tecnología eólica en la región. Países como
República Dominicana y Barbados han realizado estudios de viabilidad que determinen su potencial
eólico como una alternativa para mejorar el suministro nacional de energía.
En América Central existen lugares con gran potencial para la generación eólica (ver Capítulo
9). En el caso de Costa Rica la generación por medio de parques eólicos es de 71 MW, abasteciendo el
2% de la demanda nacional. En los otros países de la región ya se han levantado mapas eólicos que
identifican posibles lugares con potencial de generación y que permitirán a los desarrolladores de
proyectos incursionar en el negocio de la venta de energía eléctrica en el mercado de ocasión (mercado
spot).
5
3. El Recurso
Eólico
3.1 Origen del viento
L a energía eólica tiene su origen en la solar, más específicamente en el calentamiento diferencial de
masas de aire por el Sol, ya sea por diferencias de latitud (vientos globales) o el terreno (mar-tierra
o vientos locales). Las diferencias de radiación entre distintos puntos de la Tierra generan diversas
áreas térmicas y los desequilibrios de temperatura provocan cambios de densidad en las masas de aire
que se traducen en variaciones de presión.
De los sistemas de vientos globales, uno de los más importantes es el de los alisios, el cual tiene
su origen en el mayor calentamiento de la región ecuatorial. En general, este sistema es activo entre
las latitudes de 30 grados norte y sur, por lo que es de alta relevancia para la región de América
Central.
De la energía solar que llega a la Tierra por radiación (unos 1.018 kWh por año), sólo alrededor
del 0,25% se convierte en corrientes de aire. Esta cantidad es todavía 25 veces mayor al consumo
energético total mundial.
La dirección del viento está determinada por efectos topográficos y por la rotación de la Tierra.
Es de gran importancia el conocimiento de las direcciones dominantes para instalar los equipos que
extraerán la energía proveniente de este recurso. Los aerogeneradores se deben colocar en lugares
donde exista la menor cantidad de obstáculos posibles en estas direcciones.
3.2 Estimación del recurso
La cantidad de energía (mecánica o eléctrica) que pueda generar una turbina eólica depende
mucho de las características del viento vigentes en el sitio de instalación. De hecho, la producción
puede variar en un factor de dos a tres entre un sitio regular y uno excelente, de manera que la
rentabilidad de un proyecto depende directamente del recurso eólico local. Por esta razón, es necesario
un estudio técnico detallado de las características del viento en un sitio específico antes de avanzar en
un proyecto de cualquier magnitud.
El análisis requerido depende directamente de la aplicación y la escala prevista; naturalmente,
un proyecto a gran escala conectado a la red requiere de un estudio más profundo que un pequeño
sistema aislado. El método más exacto (aunque más costoso) para conocer el potencial de producción
de energía del viento, es la instalación de uno o más anemómetros, los cuales, periódicamente, generan
datos de la velocidad y la dirección del viento en forma electrónica. Estos datos se analizan
detalladamente en relación con las características del terreno y las mediciones de estaciones
meteorológicas cercanas, con el fin de estimar la producción potencial de energía a largo plazo y
durante diferentes épocas del año. Información meteorológica de sitios aledaños puede apoyar el
análisis del potencial eólico; sin embargo, este tipo de información generalmente tiende a subestimar
el recurso eólico.
Hay tres componentes del viento que determinan la potencia disponible de un sistema de conversión
de energía eólica1:
1
En el Anexo 4 se discuten estos factores con más detalle.
6
El Recurso
Eólico
1. Velocidad del viento: es un parámetro crítico porque la potencia varía según el cubo de la velocidad
del viento, o sea, una o dos veces más alta significa ocho veces más de potencia. Además, la velocidad
varía directamente con la altitud sobre el suelo, por la fricción causada por montañas, árboles,
edificios y otros objetos. Las turbinas eólicas requieren una velocidad de viento mínima para empezar
a generar energía: para pequeñas turbinas, este es, aproximadamente, de 3,5 metros por segundo
(m/s); para turbinas grandes, 6 m/s, como mínimo.
2. Características del viento (turbulencia): mientras que los modelos de viento globales ponen el aire
en movimiento y determinan, a grandes rasgos, el recurso del viento en una región, rasgos
topográficos locales, que incluyen formaciones geográficas, flora y estructuras artificiales, pueden
mostrar la diferencia entre un recurso eólico utilizable y uno que no lo es.
3. Densidad del aire: temperaturas bajas producen una densidad del aire más alta. Mayor densidad
significa más fluidez de las moléculas en un volumen de aire dado y más fluidez de las moléculas
encima de una pala de la turbina produce un rendimiento más alto de la potencia, para una velocidad
del viento dada.
7
4. Funcionamiento y
componentes
4.1 Transformación de energía
E l dispositivo que se utiliza para aprovechar la energía contenida en el viento y transformarla en
eléctrica es la turbina eólica. Una turbina obtiene su potencia de entrada convirtiendo la energía
cinética del viento en un par (fuerza de giro), el cual actúa sobre las palas o hélices de su rotor. Para
la producción de electricidad la energía rotacional es convertida en eléctrica por el generador que
posee una turbina; en este caso, llamado aerogenerador.
Las turbinas que se encuentran en el mercado son muy confiables, con factores de
disponibilidad de más de un 98%, lo cual significa que pueden operar durante más del 98% del año;
generalmente, apagándose sólo durante el período de mantenimiento. Además las turbinas sólo
requieren mantenimiento cada seis meses.
Aparte de las características del viento, la cantidad de energía que pueda ser transferida
depende de la eficiencia del sistema y del diámetro del rotor. Las mejores aeroturbinas que se
construyen actualmente tienen un índice global de eficiencia (tomando en cuenta la del rotor y el
generador) de casi 35%.
4.2 Componentes
Existen varios tipos de turbinas y cada una puede tener diferentes componentes, dependiendo
de la aplicación; sin embargo, se pueden reconocer algunos comunes, como se explica a continuación
y se ilustra en la Figura 3.
a. Rotor
El rotor es el elemento principal de una máquina eólica, siendo su función la transformación
de la energía cinética del viento en mecánica utilizable. Existe gran variedad de rotores y su
clasificación más usual se realiza en función de la disposición del eje: horizontal o vertical, de los
cuales el primero es el más común.
Los rotores de eje horizontal tienen aspas que giran en un plano vertical como las hélices de
un avión. Para sistemas de generación eléctrica, el rotor consiste generalmente en dos o tres aspas y
está hecho de fibra de vidrio con poliéster o epoxy; además el cubo que conecta las aspas al eje. Los
rotores de sistemas para aplicaciones mecánicas suelen tener más aspas (10 a 20), y giran a
velocidades más bajas.
El rotor de una turbina eólica puede variar en tamaño, lo cual afecta la cantidad de energía
correspondiente que se puede generar. Por ejemplo, una turbina de 10 kW típicamente tiene un
diámetro de rotor de siete metros, mientras que una turbina de 750 kW tiene un diámetro de 24
metros.
b. Tren de potencia o conversión mecánica
El tren de potencia está constituido por el eje de velocidad baja, la caja de cambios de
velocidad, el eje de velocidad alta y las balineras o cojinetes que soportan los ejes. Se aplica en
sistemas grandes eléctricos para adaptar la velocidad del eje a la del generador. Algunas turbinas no
contienen la caja de cambios.
8
Funcionamiento y
componentes
c. Sistema eléctrico
En sistemas de generación eléctrica, éste se refiere al generador, el cual está acoplado al eje
para transformar la energía mecánica en eléctrica. Además, consiste en las interfaces para la conexión
a las aplicaciones o a la red eléctrica.
d. Chasis
Contiene los elementos claves de la turbina, como la caja de cambios y el generador. En
turbinas grandes, el chasis puede tener el tamaño de un microbús y el personal de mantenimiento
entra a él desde la torre. Usualmente, es una pieza metálica forjada sobre la cual se montan las
diferentes partes del tren de conversión modularmente, al mismo tiempo que lo protege del ambiente
y sirve de aislante al ruido mecánico de la caja de cambios y del generador.
e. Sistema de orientación
Las máquinas de eje horizontal tienen este
componente, el cual detecta la orientación del
viento y coloca el rotor en su misma dirección para
aprovecharlo al máximo. El sistema de orientación Dirección del
está compuesto por el cojinete, los motores viento
eléctricos, los sensores y un freno mecánico.
Aspa del rotor
f. Torre
Cubo
Las máquinas eólicas deben estar situadas
sobre una estructura de soporte capaz de aguantar
Caja de
el empuje del viento que transmiten el sistema de cambio
captación y las eventuales vibraciones. Su altura
debe ser suficiente para evitar que las
turbulencias, debidas al suelo, afecten a la
máquina y para superar los obstáculos cercanos.
Por ejemplo, una turbina de 750 kW tiene una Sistema de
altura típica de 63 metros. El uso de torres más orientación Generador
altas significa un costo mayor al inicio, pero éste
Torre Chasis
disminuye el período de la recuperación de la
inversión, debido a que la velocidad del viento
aumenta con la altura y logra generar más energía.
Figura 3. Componentes de una turbina eólica
g. Sistema de seguridad
Este pone la turbina en una situación estable y segura, en caso de que ocurran anomalías tales como
pérdida de carga, velocidad de rotación o temperatura del generador a caja de cambios demasiado
altas.
9
5.
Aplicaciones
5.1 Aplicaciones mecánicas
5.1.1 Bombeo de agua
L a aplicación mecánica más frecuente de la energía eólica es el bombeo de agua, para lo cual son
especialmente adecuadas las turbinas de baja potencia. Esta aplicación demanda un alto par de
arranque y de una baja velocidad específica de viento, por lo que se conoce como un “sistema eólico
lento”.
Se aprovecha el viento para el bombeo de agua en
áreas aisladas de la red eléctrica. Los sistemas mecánicos
operan prácticamente con la misma tecnología, desarrollada
en el siglo IX, mientras que los nuevos están más adaptados a
la variabilidad del viento. También se usan sistemas eólicos
eléctricos para bombeo de agua, los que generalmente no
requieren baterías.
Al comparar sistemas mecánicos y eléctricos para
bombeo de agua, se puede decir que los primeros son más
baratos y que pueden operar a velocidades del viento más
bajas. Adicionalmente, su mantenimiento es más simple y
barato. Sin embargo, los sistemas eléctricos tienen la ventaja
de que la turbina no tiene que instalarse en el sitio del pozo,
sino en un punto más ventoso. (Ver Figura 4).
Figura 4. Molino típico para
bombeo de agua.
Bomba de mecate
En Nicaragua se ha desarrollado un sistema eólico para bombeo de agua de bajo costo que empezó
a funcionar en 1989, a partir de un proyecto que promovió la energía eólica en el país. En los
modelos clásicos para bombeo el costo de fabricación es elevado lo que incide en la difusión que
pueda tener, con el fin de disminuir los costos económicos se diseñó un sistema sencillo que usaba
materiales locales y de tipo estándar. Este sistema está basado en la bomba de rotación de mecate,
que se aplica en forma manual y con costos anuales de operación y mantenimiento bajos (US$ 30
a 70).
Este sistema eólico para bombeo tiene un costo inicial de entre US$ 400 y 600; se fabrica localmente
en un taller privado en la ciudad de Managua, cuya producción se destina en su mayoría a finqueros
de las zonas productivas del país. (ver referencia en lista de proveedores)
10
Aplicacion
es
5.1.2 Aplicaciones térmicas
La energía mecánica de una máquina eólica se puede transformar directamente en térmica por
dos mecanismos: calentamiento de agua por rozamiento mecánico o compresión del fluido
refrigerante de una bomba de calor. En ambos casos, el calor producido se puede enviar, a través de
un cambiador de calor, a un sistema de calefacción convencional. Sin embargo, el desarrollo de este
tipo de aplicación no ha resultado económicamente factible. Es más costo-efectivo generar electricidad
de alta calidad, pues se puede aplicar en diferentes casos, que construir un sistema eólico sólo para
una aplicación térmica.
5.2 Sistemas eléctricos aislados
Las pequeñas turbinas eólicas, las cuales tienen
un rango de 0,3 a 100 kW, muchas veces son la fuente
de electricidad más económica para sitios aislados,
cuando el recurso eólico es apropiado y su operación es
simple y barata.
La aplicación más común de sistemas aislados
es la electrificación de viviendas rurales, para la cual
existen diferentes configuraciones.
5.2.1 Sistemas individuales
Este tipo de sistemas se refiere a uno de
generación eléctrica para una vivienda. Generalmente,
cuenta con un pequeño aerogenerador, una o más
baterías para almacenar la energía generada y un
regulador que controla la carga y descarga de las
baterías. Dependiendo de la aplicación, puede incluir un
Figura 5. Turbina pequeña aislada
inversor para transformar la electricidad de corriente
directa en alterna a 110 voltios.
Una configuración típica de estos sistemas se muestra en la siguiente figura:
Figura 6. Esquema de un sistema eólico aislado
11
Aplicaciones
5.2.2 Sistemas centralizados
La generación eólica se hace más atractiva económicamente con una demanda de electricidad
más alta. Se estima que si la demanda es superior a 10 kWh por día, un sistema eólico es más barato
que uno fotovoltaico, aunque esto depende de la disponibilidad de los recursos naturales para las dos
fuentes. Esto hace que, si las viviendas a electrificar se encuentran relativamente próximas entre sí, la
opción más apropiada puede ser un sistema eólico centralizado debido a la concentración de equipos
y energía, lo cual ofrece ventajas desde los puntos de vista técnico y económico.
Un sistema eólico centralizado satisface la demanda energética de una comunidad con
electricidad producida, almacenada y transformada en un “sistema eólico central” y que luego se
distribuye, a través de líneas eléctricas, hasta cada una de las viviendas y otros sitios. Generalmente,
este tipo de sistemas cuenta con más de una fuente de generación, para lograr mayor confiabilidad del
sistema.
5.2.3 Sistemas híbridos
Pequeñas turbinas eólicas brindan una solución atractiva para la electrificación rural en
muchos lugares, por su operación económica y simple. Sin embargo, la fluctuación del viento no
permite obtener una producción de electricidad constante. Por esta razón, frecuentemente, se usa
una turbina eólica en combinación con otra fuente de generación; por ejemplo, paneles fotovoltaicos
o un generador eléctrico a base de diesel. Este tipo de sistema se llama un “sistema híbrido”. La
mayor ventaja de un sistema híbrido es que provee mayor confiabilidad para la generación eléctrica
comparado con uno individual.
La combinación de energía eólica con paneles fotovoltaicos es muy apropiada para zonas
aisladas porque no requiere del transporte de combustibles fósiles y, en muchos lugares, la
disponibilidad del viento complementa la del Sol.
Los sistemas híbridos son especialmente buenos para la electrificación de comunidades y para
usos productivos como el procesamiento de productos agrícolas, porque estas aplicaciones,
generalmente, requieren un servicio eléctrico más confiable y estable.
5.2.4 Comunicación
Resulta de interés el empleo de aerogeneradores para dispositivos de ayuda a la navegación,
los repetidores de radio y televisión y las estaciones meteorológicas. Este tipo de instalaciones
generalmente están en lugares con potenciales eólicos aceptables y que suelen distar de la red de
distribución eléctrica.
12
Aplicaciones
5.3 Sistemas eléctricos conectados a la
red
5.3.1 Parques eólicos
Un parque eólico usa la misma tecnología
básica que un pequeño sistema, aunque a una escala
mayor. Generalmente, se coloca una serie de turbinas
grandes (desde 100 hasta 2.000 kW), que pueden ser
de decenas a centenares, en un sitio con condiciones
de viento muy favorable. Aparte de la escala, la otra
gran diferencia con sistemas pequeños es la ausencia
de baterías, y que se conectan directamente a la red
eléctrica existente.
La variabilidad del viento tiene un impacto en
la calidad de la electricidad que se pueda suministrar Figura 7. Parque eólico en Tilarán - Costa Rica
a la red con la energía eólica; i.e., la estabilidad del
voltaje y la frecuencia. Sin embargo, turbinas
modernas son diseñadas específicamente para
manejar estas variaciones y producir electricidad de
forma constante, con mecanismos que controlan el nivel de aprovechamiento de la energía del viento.
El uso de varias turbinas también ayuda a disminuir la fluctuación en la generación, porque la
turbulencia de una, cancela la de otra. No necesariamente todo el grupo de turbinas que abastece la
red eléctrica tiene que operar de forma simultánea, de forma similar a las plantas térmicas, en un
sistema convencional, algunos equipos periódicamente están fuera.
Hasta la fecha, en América Central sólo se han instalado parques eólicos en Costa Rica,
mientras que en los otros países se están desarrollando varios proyectos a nivel de pre-inversión. El
desarrollo de estos parques requiere estudios detallados de las características del viento en un sitio
dado, debido a que variaciones en la disponibilidad pueden tener fuertes repercusiones en la
factibilidad del proyecto.
5.3.2 Pequeños sistemas conectados a la red
Si la legislación del sector eléctrico lo permite, existe la oportunidad de suministrar energía a
la red con pequeños sistemas eólicos. Esto es aplicable en los casos en que exista una red en las
proximidades del centro de consumo.
En este esquema, la energía requerida por el usuario sería suministrada por el sistema eólico y
por la red eléctrica. Si el aerogenerador produce energía en exceso, se entrega el excedente a la red
eléctrica y, si se produce menos energía de la requerida, se toma de la red.
El almacenamiento de la electricidad en baterías es opcional, pero su inclusión exige
dispositivos rectificadores de corriente alterna para la carga de las baterías y onduladores de corriente
continua (inversores).
13