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Galatas 1

Notas sobre la Carta
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GALATAS 1:6-9

Tema General: El Evangelio de Jesucristo


Tema Específico: No hay otro Evangelio
Proposición: El Cristiano no debe seguir un evangelio diferente. “debe mantenerse
firme en el verdadero evangelio”.
Propósito: exhortar a la iglesia a mantenerse firme en el evangelio de Jesucristo, y
no seguir otro.
Pregunta Sermonaria: ¿Por qué el creyente no debe seguir otro evangelio?
Palabra Clave: Razón “Razón que da el apóstol por la que deben mantenerse firme”
Oración de Transición: el apóstol Pablo plantea en Gálatas 1:6-9 un problema que
había surgido en el pueblo cristiano, donde personas mal intencionadas estaban
alterando el evangelio de Jesucristo, afectando la fe de muchos creyentes, hasta el
punto, de irse aleando de su verdadero salvador.
División del Sermón:
I. Asombro por el distanciamiento del que os llamó por la gracia de Cristo
(V.6a)
1. Para seguir un evangelio diferente (V.6b)
2. No hay otro evangelio (V.7a)
2.1 sino que hay algunos que os perturban (V.7b)
2.2 y quieren alterar el evangelio de Cristo (V.7c)
3. Sea anatema cualquiera que os anuncie un evangelio diferente (V.8)
3.1 seamos nosotros (los apóstoles) (V.8a)
3.2 o un ángel del cielo (V.8b)
3.3 o algún otro (V.9)

LA OCASION PARA ESCRIBIR LA EPISTOLA


Al estudiar la carta completa, podemos identificar por lo menos tres razones por las
que Pablo escribió esta epístola.
1. La razón más obvia del propósito de escribir esta epístola fue la presencia de las
enseñanzas legalistas. El libro de Hechos testifica que las enseñanzas legalistas
seguían al Apóstol como un grupo de lobos salvajes (Hech. 15:1). Los judaizantes
enseñaban a los convertidos recientes a sujetarse a la circuncisión y a los criterios
legalistas como parte de la salvación.
2. Los legalistas también negaban el apostolado de Pablo. Esta es la razón por la
que Pablo se defiende extensamente.
El tema principal, 1:6–9. Después de la salutación, el apóstol Pablo menciona el
problema que existía con los gálatas. Después que Pablo había compartido el
evangelio de gracia, los cristianos en Galacia habían aceptado otras enseñanzas que
eran contrarias al evangelio apostólico. Pablo comienza su exhortación (v. 6) con
sorpresa de que se hubieran alejado del evangelio. La palabra griega methístemi (v.
6) tiene la idea de remover (la misma palabra se usa en Hech. 7:16 donde los
huesos de los patriarcas fueron trasladados o removidos). Los gálatas estaban a
punto de dejar el evangelio apostólico para trasladarse a otro. El otro evangelio era
una falsificación del verdadero. La palabra evangelio (euaggélion) significa buenas
nuevas y son las que el Apóstol mencionó en el v. 4. El mensaje de los falsos
maestros era de imponer a los cristianos requisitos de la ley (especialmente la
circuncisión) como parte del evangelio.

Está claro, pues, que la preocupación principal de Pablo es que los gálatas no
pierdan su fe en el verdadero evangelio. Es significativa la frecuencia con que
aparece la palabra evangelio (sea como sustantivo o componente verbal) en esta
pequeña epístola: 1:6, 7, 8. 9, 11, 16. 23; 2:2, 5, 7, 14; 3:8; 4:13. También se afirma
y reafirma la esencia o el contenido del evangelio: “el hombre no es justificado por
las obras de la ley, sino sólo mediante la fe en Jesucristo” (2:16; cf. 2:21; 3:9, 11;
4:2–6; 5:2–6; 6:14–16).

Dado que las personas que estaban causando estos problemas en Galacia
aparentemente habían socavado la autoridad de Pablo, el Apóstol dedica la primera
sección principal de la carta a defender el origen divino de su evangelio (caps. 1-2;
ver especialmente Gálatas 1:1, 11, 12; 2:6-9). En los dos capítulos siguientes,
apelando al AT mismo, él demuestra que la promesa de Dios a Abraham se recibe,
no por las obras de la ley, sino por fe (Gálatas 3:6-14). Finalmente, encuentra
necesario, en los caps. 5 y 6, detallar las implicaciones prácticas de este evangelio
de la libertad (ver especialmente Gálatas 5:13-26). Estos tres temas, sin embargo,
están subordinados a su único gran propósito: evitar que los gálatas abandonen el
evangelio de verdad y se conviertan en apóstatas.

Tema: El evangelio de la justificación por la fe sin las obras de la ley es defendido


contra sus detractores
I. El origen de este evangelio: es de origen divino, no humano
B. Estoy “Maravillado”: asombrado, sorprendido, que tan pronto estáis yendo a
otro evangelio. Sólo hay un evangelio verdadero. Maldito sea el que predique otra
cosa. ¡Vaya! ¿Busco ganarme el favor de los hombres o el de Dios?
En el V.6 podemos notar el asombro de Pablo por la forma tan rápida con la que
ellos fueron alejándose. ¿De quién?: del que os llamó, es decir, Dios a quien
nombra tres veces en los versículos precedentes, y a quien sea toda la gloria por los
siglos de los siglos. Amén. (V.5)
Dios fue quien los llamó, como nos llamó también a nosotros (quien nos
predestino, así mismo nos llamó y nos justificó (Rom.8:30), a través de Jesucristo y
su evangelio glorioso (buenas nuevas de salvación)

De modo que los gálatas se estaban volviendo hacia un evangelio diferente, es


decir, a un evangelio que difiere radicalmente del que habían recibido de Pablo. El
evangelio de Pablo era, “el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino
sólo mediante la fe en Cristo Jesús” (2:16; cf. Ro. 3:24; Ef. 2:8; Tit. 3:4–7). Los
gálatas estaban abandonando ese evangelio en favor de uno diferente, uno que
proclamaba la fe más las obras de la ley como el camino de salvación. En todo
caso, esto no procede de Dios (5:8), no el otro evangelio, ya que por demás está
decir que este sustituto al que los destinatarios se estaban volviendo era un
evangelio sólo de nombre, pero no lo era en la realidad. No era ningún
evangelio, así como Pablo lo dice: “un evangelio diferente, el cual en realidad no es
ni siquiera otro”. Porque no hay otro.

La Ley tiene su propio lugar en el plan de Dios. En primer lugar, le dice a la


humanidad lo que es el pecado. Si no hubiera ley, nadie podría quebrantarla, y no
habría por tanto tal cosa como pecado. En segundo y más importante lugar, la Ley
realmente conduce a la persona a la Gracia de Dios. El problema de la Ley es que,
como somos pecadores, no la podemos cumplir perfectamente nunca. Su efecto por
tanto, es mostrarle a la persona su incapacidad, y conducirla a desesperarse por su
incapacidad y confiar solamente en la misericordia de Dios. La Ley nos convence
de nuestra propia insuficiencia, y por último nos impulsa a admitir que lo único que
nos puede salvar es la Gracia de Dios. En otras palabras: la Ley es una etapa
esencial en el camino a la Gracia.

Lo que Pablo había predicado a los gálatas había sido el Evangelio de la Gracia de
Dios. Después de él habían llegado unos predicando una versión judía del
Evangelio. Proclamaban que si se quería agradar a Dios había que circuncidarse y
consagrarse a cumplir todas las reglas y normas de la Ley. Siempre que uno
realizara una obra de la ley, decían, se apuntaba algo positivo en su cuenta corriente
con Dios. Estaban enseñando que una persona necesitaba ganarse el favor de Dios
por sus buenas obras. Para Pablo eso era imposible.
Ningún documento resulta más importante para comprender estas luchas que la
carta de Pablo a las iglesias de Galacia. Los cristianos de esa área se convirtieron
en objeto de un intenso celo misionero por parte de ciertos “judaizantes” que
estaban convencidos de que el evangelio no dejaba de lado las ceremonias judías, y
que, por lo tanto, los cristianos gentiles debían convertirse en judíos para poder
recibir la promesa de Dios dada a Abraham. (Originalmente, la palabra gr. para
“judaizar” se utilizó para describir la adopción de las formas judías por parte de los
gentiles que se convertían al judaísmo.) Movidos por los argumentos de los
judaizantes, estos gálatas, que originalmente habían sido evangelizados por Pablo,
comenzaron a observar las ceremonias judías. El Apóstol comprendió que este
cambio en las cosas socavaba la misma esencia del evangelio de la gracia. La carta
a los Gálatas revela las más profundas convicciones de Pablo.

No es de extrañarse que esta carta haya desempeñado un papel importantísimo a


través de toda la historia de la iglesia, más notablemente en el tiempo de la
Reforma en el siglo XVI, cuando Martín Lutero se apoyó en ella para atacar la
doctrina católica romana de la salvación. Aunque el punto exacto de la controversia
entre Pablo y sus opositores (¿deben circuncidarse los gentiles?) puede parecer una
preocupación lejana para la mayoría de los cristianos después del siglo I, el tema
central es nada menos que la base de nuestra relación con Dios. La respuesta dada
por los judaizantes, a primera vista, llamaba la atención hacia las ceremonias
judías, pero su compromiso más profundo (la dependencia de la “carne” en vez del
Espíritu) se puede expresar en muchas otras maneras.

V.7b,8

El Apóstol consideraba que estos judaizantes no eran simplemente cristianos


errados, sino peligrosos falsos maestros. Su mensaje no era, en lo más mínimo, el
evangelio, sino lo opuesto. Su misión era, en realidad, tan destructiva que Pablo se
vio obligado a pronunciar las palabras más duras que puedan encontrarse en
cualquiera de sus cartas: echar un anatema sobre cualquiera que predicara un
evangelio diferente del que los gálatas habían escuchado y recibido de él. La
palabra anatema (utilizada también en 1 Corintios 12:3; 16:22; y especialmente en
Romanos 9:3, que encontramos en Éxodo 32:32) se refiere a la maldición propia de
Dios, y, por lo tanto, DHH traduce correctamente: “caiga bajo maldición” (8, 9).

¿Qué significa “caer bajo maldición”? Se declaraba bajo maldición (Anatema), a


todo aquello que era prohibido por Dios, especialmente, las cosas consagradas a la
Idolatría. Tanto los objetos como las personas que se contaminaban, eran
destruidos físicamente.

8. APLICACIÓN APROPIADA DEL TEXTO

¿Cuáles son las implicaciones para nuestra vida? ¿Qué debemos hacer ahora
que sabemos lo que estaban haciendo los Gálatas?

A. Debemos Mantenernos firmes en Dios, siguiendo al verdadero


evangelio de Salvación de nuestro Señor Jesucristo.
A.1 Hay que rechazar rotundamente a los que están enseñando un evangelio
falso.
A.2 Hay que darle la gloria a Dios y no a los hombres.

9. BOSQUEJO DEL TEXTO


TEMA: EL VERDADERO EVANGELIO DE CRISTO
TEXTO: GÁLATAS. 1:6-10
INTRODUCCION
1. Cada día surgen personas, grupos y movimientos con un evangelio
disfrazado de verdadero que atenta en contra de la verdad de Dios.
2. Enseñanza Central: El Creyente Debe Mantenerse Firme en el
Verdadero Evangelio de Cristo.
3. ¿Por qué debe mantenerse firme en el verdadero evangelio de Cristo?

A. PORQUE EL CREYENTE PUEDE SER DESVIADO DEL


VERDADERO EVANGELIO (1:6).

B. PORQUE EL QUE ENSEÑA UN EVANGELIO FALSO ESTÁ


EXPUESTO AL RECHAZO TOTAL (1:7-9).

C. PORQUE SOLAMENTE DIOS ES DIGNO DE TODA LA GLORIA


(1:10).

CONCLUSION.
1. El creyente debe mantenerse firme en el verdadero evangelio de
Cristo.
2. Hay que rechazar a todo aquel que esté enseñando un evangelio falso.
3. Hay que tributar toda la gloria a Dios y no a los hombres.
4. Examínate si estás andando en la verdad de Dios.
5. Examina a los que están enseñando y predicando la Palabra de Dios
para comprobar si lo están haciendo conforme al Verdadero Evangelio de
Dios.

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