PLAN PROVINCIAL DE ALFABETIZACIÓN
DOCUMENTO ORIENTADOR N°1:
ANEXO I: EVALUACIÓN FORMATIVA
CONTENIDO
1. PRIMERA PARTE: CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA EVALUACIÓN FORMATIVA . 1
1.1 La evaluación en el escenario educativo ........................................................................ 1
1.2 ¿De qué hablamos cuando hablamos de Evaluación Formativa? ................................. 2
1.3 Las principales funciones de la evaluación .................................................................... 2
1.4 Función pedagógica de la Evaluación Formativa ........................................................... 4
1.5 La Evaluación Formativa: decisiones y ajustes .............................................................. 6
1.6 Los tres pasos de la Evaluación Formativa .................................................................... 7
1.6.1. Primer Paso: La Recogida De Evidencias De Aprendizaje ..................................... 7
1.6.2. Segundo Paso: El Análisis de las Evidencias ......................................................... 8
1.6.3. Tercer Paso: La toma de Decisiones ...................................................................... 8
1.7 Claves De La Evaluación Formativa ............................................................................... 9
Referencias: ................................................................................................................................ 10
1. PRIMERA PARTE: CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA
EVALUACIÓN FORMATIVA
“La evaluación, más que un fenómeno técnico es
un fenómeno ético...”
(Santos Guerra 1999)
1.1 LA EVALUACIÓN EN EL ESCENARIO EDUCATIVO
Quizás si recordamos alguna situación de evaluación, nos vienen a la memoria
imágenes cargadas de diferentes emociones como inseguridad, miedo, angustia,
ansiedad, etc., todas ellas basadas en un tipo de evaluación en la que lo importante
era la calificación por encima de todo aprendizaje; propio de un tipo de paradigma
tradicional.
Pero debemos preguntarnos: ¿es posible pensar en otros modos de evaluar?,
¿se puede evaluar desde otros paradigmas?, ¿es posible que la evaluación mejore los
aprendizajes?
Hablamos de una labor que condensa diversos sentidos construidos desde el
sistema educativo y define la trayectoria escolar de los estudiantes. Se trata de una
práctica que impacta en el sujeto, en la familia, en la propia institución educativa.
Además, conlleva un gran desafío por parte de los docentes porque
habitualmente evaluar implica decisiones que los educadores toman en soledad, en
las cuales la prueba es casi la única evidencia. Hoy sabemos que la complejidad y
variedad de los aprendizajes de nuestros estudiantes exceden el trabajo con lápiz y
papel; como así también su heterogeneidad; entonces ¿por qué todos los estudiantes
tendrían que resolver una misma prueba? y, si no fuera así, ¿cómo diseñar exámenes
diferentes para evaluar un mismo contenido?
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1.2 ¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE EVALUACIÓN FORMATIVA?
En el marco del Plan Provincial de Alfabetización (PPA), entendemos a la
evaluación como una oportunidad para que los alumnos pongan en juego sus
saberes, visibilicen sus logros y aprendan a reconocer sus debilidades y fortalezas
como estudiantes. Además de cumplir la función “clásica” de aprobar, promover,
certificar.
Para comenzar debemos preguntarnos: ¿para qué evaluamos?, ¿qué finalidades
tiene la evaluación? Estos planteos admiten diferentes respuestas según la
perspectiva desde la cual se los aborda.
1.3 LAS PRINCIPALES FUNCIONES DE LA EVALUACIÓN
Las funciones de la evaluación se pueden agrupar de acuerdo con las decisiones a tomar en
cada caso:
→ Diagnosticar – Predecir: Se refiere a los ajustes y regulaciones para las
propuestas de enseñanza. Esta función debe considerar integralmente las
producciones de los estudiantes, los procedimientos utilizados y las
operaciones cognitivas que se han promovido.
→ Registrar – Verificar: Considera el desempeño de los estudiantes en función
del nivel de logro de los objetivos propuestos, con el fin de avanzar en las
secuencias de aprendizajes.
→ Ofrecer Devoluciones – Orientaciones: Vinculada con la idea de evaluación
como instancia de aprendizaje, esta función considera la retroalimentación a
los estudiantes con el fin de que ellos tomen conciencia de los logros de sus
aprendizajes e identifiquen errores y faltas, por medio de la intervención
docente aportando diferentes recursos y estrategias de abordaje a fin de
alcanzar los objetivos propuestos.
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→ Organizar y diferenciar: Se propone situar a los estudiantes en relación con
sus modos, tiempos y procesos de aprendizaje, con el objetivo de definir
propuestas acordes a los diferentes niveles de enseñanza que promuevan
mejores aprendizajes.
→ Certificar - Promover: Se refiere a si el alumno alcanza o no las competencias
mínimas requeridas que permiten su promoción.
Si focalizamos nuestra mirada en los aprendizajes, podemos responder
definiendo algunas funciones de la evaluación: identificar errores y dificultades;
promocionar un curso; guiar a los alumnos en la revisión y mejora de sus
producciones. Si nuestra respuesta es esta última, estamos en presencia de una
concepción de evaluación formativa1; entendiendo que la evaluación se emplea para
reorientar la enseñanza analizando y poniendo en diálogo los resultados obtenidos por
los estudiantes y las estrategias de enseñanza utilizadas.
La evaluación formativa2 se distingue por su finalidad: pretende lograr unos
aprendizajes mayores o mejores. Su objetivo a diferencia de la evaluación sumativa3
no es certificar unos conocimientos o competencias; sino potenciar los aprendizajes de
los estudiantes, ayuda a que aprender más y mejor.
Al poner el foco de atención en aspectos concretos del aprendizaje de los
alumnos y analizarlos en profundidad, se pone de relieve la particularidad de cada
proceso de aprendizaje. Contrariamente a la valoración que apunta a evitar el error y
resolver “exitosamente” una tarea, aún sin comprenderla.
1 Concepción de evaluación en la que nos centraremos en el presente documento.
2Black P. y William, D; investigadores que mostraron interés en la evaluación formativa,
arguyen que, la implementación de este tipo de evaluación ayuda a que las y los estudiantes
aprendan en un grado sustancialmente más alto.
3 Evaluar se convierte en una carrera de obstáculos que el alumno supera y el docente certifica.
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Consideramos que una evaluación valiosa es la que constituye una instancia
más de enseñanza y de aprendizaje. De enseñanza porque es la oportunidad del
docente para utilizar las producciones de los estudiantes como evidencias de lo
aprendido con el fin de reconocer en ellas lo logrado, pero también para sugerirles
nuevas propuestas para aprender lo que falta. Potenciando el aprendizaje se propone
promover instancias de metacognición, es decir, si el estudiante puede reconocer lo
aprendido como contenido e identificar las estrategias cognitivas que ha puesto en
juego en el proceso de aprender y cuáles han favorecido u obstaculizado sus
aprendizajes.
La evaluación es parte de la enseñanza y por lo tanto debe estar presente en la
planificación. Hay que establecer en qué momentos se recogerá información; definir
qué aprendizajes debe lograr el estudiante y cómo se vinculan con los propósitos que
el profesor se ha propuesto; seleccionar y elaborar instrumentos de evaluación,
anticipar modos de realizar devoluciones a los estudiantes que contribuyan al logro de
sus aprendizajes.
1.4 FUNCIÓN PEDAGÓGICA DE LA EVALUACIÓN FORMATIVA
En su función pedagógica, la evaluación es formativa, dado que aporta
información útil para reorientar la enseñanza (en caso de ser necesario), se inserta en
el proceso de formación, ya sea en su inicio, en el transcurso o al final, pero siempre
con la intención de contribuir al logro de los aprendizajes. Promoviendo la toma de
conciencia de los estudiantes sobre su propio aprendizaje.
W. James Popham (2023), contribuye a enriquecer el concepto de evaluación
formativa expresando que es una herramienta potencialmente transformadora de la
enseñanza que puede beneficiar tanto a profesores como alumnos. Es un proceso
planificado en el que la evidencia de la situación del estudiante obtenida a través de la
evaluación, es utilizada por los profesores para ajustar sus procedimientos de
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enseñanza, o bien por los alumnos para ajustar el modo en el que aprenden
habitualmente.
La evaluación formativa no es un examen, sino un proceso que implica un
determinado números de actividades diferentes:
❖ Una de esas actividades es el uso de las evaluaciones, tanto formales
como informales, para proporcionar la evidencia en relación con cuál es la
situación del alumno: el grado en el que ha llegado a apropiarse de un
saber o una competencia.
❖ En base a estas evidencias, los profesores ajustan sus actividades
educativas en curso, o bien los alumnos ajustan los procedimientos que
usan habitualmente para aprender.
La evaluación formativa es un proceso planificado en el que tanto los profesores
como los estudiantes usan las evidencias basadas en la evaluación para realizar
ajustes en lo que se está haciendo.
Un proceso planificado implica una serie de actos distintos que han sido
cuidadosamente considerados por parte del profesor, del estudiante o de ambos.
Existen exámenes que se pueden usar como una parte de un proceso de evaluación
formativa conformado por varios pasos, pero cada uno de estos exámenes es solo una
parte del proceso.
No es la naturaleza del examen la que determina si la evaluación es “formativa”
o “sumativa”; sino el uso que se da a los resultados de los exámenes. Si el propósito
de un determinado examen es proporcionar, tanto a los profesores como a los
estudiantes, la evidencia que necesita para realizar unos ajustes justificados, entonces
la evaluación estará jugando un papel formativo.
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1.5 LA EVALUACIÓN FORMATIVA: DECISIONES Y AJUSTES
Las decisiones sobre los ajustes que realizan los profesores o los estudiantes
durante el proceso de evaluación no deben basarse en caprichos, sino en evidencias
de cuál es el estado actual y apropiación de los estudiantes respecto a ciertos saberes
o competencias.
Los procedimientos de evaluación diseñados para generar esta evidencia son un
elemento indispensable del proceso. Los profesores pueden emplear exámenes
propiamente dichos, pero también pueden obtener la evidencia que necesitan a través
de una amplia variedad de estrategias menos tradicionales y formales que lleva a
realizar ciertos ajustes en la praxis de docentes y estudiantes por igual.
❖ Ajustes en la manera de enseñar de los profesores
La razón de ser de la evaluación formativa es mejorar el aprendizaje de los
estudiantes. Uno de los componentes de este proceso, para los profesores, es ajustar
sus actividades educativas. Para ello, deben basarse en evidencias de la situación
actual de los estudiantes, por ejemplo: si los resultados de exámenes muestran que
los estudiantes tienen un escaso dominio de una competencia cognitiva en particular,
el profesor puede decidir dedicarles algo más de tiempo o enseñarles esa
competencia de otra manera.
Todo profesor que realice modificaciones en sus actividades se tiene que centrar
en los aprendizajes alcanzados por el estudiante respecto a los objetivos curriculares
que se persiguen.
→ No se trata de contemplar el examen y decidirse por probar
un nuevo planteamiento la próxima vez, se trata de hacer
algo diferente en ese momento.
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❖ Ajustes en la manera de aprender de los estudiantes
En el proceso de evaluación formativa, los estudiantes tienen en cuenta las
evidencias y realizan cambios en la manera de aprender.
Los y las estudiantes necesitan información para reconocer dónde se encuentran
en la trayectoria hacia el logro de sus aprendizaje y orientación sobre cómo avanzar.
Sin embargo, la sola entrega de información no basta porque para que la evaluación
formativa fortalezca el aprendizaje, la retroalimentación requiere tiempos de
desarrollo y apoyo institucional para ser empleada. Por ello, una de las tareas más
difíciles que afrontan los profesores a la hora de implementar la evaluación formativa
es antes comprender que se trata de un proceso y no de un tipo de examen. Es decir
que es un proceso formado por varios pasos y no una determinada herramienta de
evaluación.
1.6 LOS TRES PASOS DE LA EVALUACIÓN FORMATIVA
Para sintetizar este recorrido, y siguiendo lo expuesto por Morales M. y
Fernández J., la implementación de la Evaluación Formativa implica un proceso de
tres pasos que se detallan a continuación:
1.6.1. PRIMER PASO: LA RECOGIDA DE EVIDENCIAS DE APRENDIZAJE
❖ Las evidencias deben responder a la naturaleza de lo que se está evaluando, por
ejemplo: si el objetivo del aprendizaje es “observar muestras por el microscopio” y la
evidencia consiste en una prueba escrita en la que el alumno tiene que dibujar un
microscopio y poner los nombres de cada parte, está claro que no responde al objetivo
marcado y no sería una evidencia fiable.
→ Para tener evidencias fiables tendríamos que ver
al alumno observando muestras por el
microscopio o explicando cómo se lleva a cabo.
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❖ Las evidencias deben considerar el contexto y características de los sujetos, por
ejemplo: un alumno de 4 años a quien se le plantea alguna situación de escritura
compleja tendrá una primera barrera si aún no ha alcanzado la escritura alfabética. Lo
mismo le sucedería a una persona con dislalia en una prueba oral.
❖ Las evidencias deben ser seleccionadas cuidadosamente en función de su relevancia
y no de su cantidad.
1.6.2. SEGUNDO PASO: EL ANÁLISIS DE LAS EVIDENCIAS
❖ Ser prácticos y decidir qué y cuántas evidencias se recogerán en función de la
posibilidad real de realizar el proceso completo de evaluación formativa.
❖ El análisis de las evidencias debe mostrar aquello que sabe el estudiante, lo que aún
no sabe o necesita revisar.
1.6.3. TERCER PASO: LA TOMA DE DECISIONES
Para la toma de decisiones se deben considerar dos aspectos:
❖ Por una parte, las decisiones se deben tomar dentro de nuestro ámbito de actuación,
por ejemplo: proponer a las familias que proporcionen clases particulares, quedaría
fuera de nuestro ámbito de actuación. En cambio, abordar cuestiones metodológicas,
seleccionar material específico, agrupamientos, volver a explicar el tema, hacer un
contrato de aprendizaje, conversar con el estudiante; todo ello estaría dentro de
nuestro ámbito de actuación.
❖ Por otra parte, se debe considerar el momento en el que se toma la decisión. Tiene
que haber margen de tiempo para implementarla a fin de que tenga sentido para el
estudiante. Es decir que el alumno tiene que poder volver a intentarlo, implementar la
decisión tomada dentro de lo que él considera el periodo de aprendizaje de ese tema
en concreto.
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1.7 CLAVES DE LA EVALUACIÓN FORMATIVA
La evaluación formativa:
o Está al servicio de los aprendizajes. Sirve tanto al estudiante como al maestro/profesor.
o Es un proceso, no un tipo de examen.
o Tiende a la particularidad del aprendizaje de cada estudiante, fomenta la retroalimentación
mediante el diálogo interactivo.
o Facilita que el estudiante pasa de ser objeto a ser sujeto de la evaluación. Esta se convierte
en un trabajo compartido con el profesor.
o Proporciona tanto a los profesores y a los estudiantes una devolución basada en la
evaluación.
o La función de la devolución es ayudar a los profesores y a los estudiantes a realizar ajustes que
potenciarán el proceso de enseñar y aprender
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REFERENCIAS:
● Cómo citar este material:
Equipo Asesor PPA. 2024. Documento Orientador: La evaluación formativa y los niveles de
lectura y escritura. Plan Provincial de Alfabetización. Ministerio de Educación de Jujuy.
Gobierno de Jujuy.
Bibliografía:
Anijovich, R. Y Capelletti, G. 2017. La evaluación como oportunidad Buenos
Aires Paidós.
Kaufman, Gallo, Wuthenau, Marguery, Ortega, Rodríguez y Zaidenband. 2015.
El desafío de evaluar procesos de lectura y escritura: una propuesta para primer ciclo
de la escuela primaria. CABA. Aique.
Morales, M. Y Fernández, J. 2022. “La evaluación formativa”. Estrategias
eficaces para regular el aprendizaje. Madrid Ediciones SM.
Popham, J. 2023. Evaluación trans-formativa. El poder transformador de la
evaluación formativa. Madrid Narcea.
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