La Era del Comercio Genético
La Era del Comercio Genético
aplicábamos en la línea de montaje de Henry Ford a fines del siglo pasado. Pero ahora
estamos hablando de la producción de vida masiva ya medida. Eso es lo importante del
experimento de clonación. Existe un nuevo campo llamado PHARMING que convierte a
los animales en fábricas químicas clonadas, introduciendo genes en el código genético
de estos animales para que produzcan productos farmacéuticos y sustancias químicas
en la leche. Un rebaño de 12 cabras clonadas y a medida puede producir en su leche
productos farmacéuticos y sustancias químicas muy superiores a los que puede
producir una fábrica de miles de millones de dólares con miles de obreros. Se puede
obtener la misma producción con 12 cabras y un cuidador. Puedo darles otro ejemplo
sobre el trabajo relacionado con la biotecnología: Ahora se discute si se deben
introducir alimentos de cosechas con ingeniería genética en el mundo. Los primeros
alimentos ya se introdujeron en Estados Unidos y entiendo que, lamentablemente,
aquí en Uruguay. Ustedes aceptaron que se introdujera la primera cosecha de soja de
Monsanto. Esto, creo, es una mala elección porque hay temas ambientales muy serios
relacionados con los alimentos genéticos y no hay ninguna seguridad contra pérdidas
catastróficas a largo plazo si la cosecha de alimentos de Monsanto resulta ser un
problema en sus ecosistemas locales. Pero, el siguiente paso en los alimentos
genéticos es el cultivo de tejidos en el laboratorio. Todos cocinamos con la vainilla que
compramos en botellitas marrones. Esa vainilla se cultiva en tres pequeños países que
se encuentran al este en el Océano Indico: Madagascar, Isla de la Reunión y Comores.
La cultivan 100.000 agricultores.
revolución capitalista en la agricultura moderna tuvo demasiado éxito. ¿Por qué digo
esto? Tenemos la capacidad de producir alimentos para todo el mundo con una
pequeñísima fuerza laboral.
Cuando hablo del fin del trabajo, me refiero a la lenta disminución del trabajo,
de trabajos de tiempo completo conto dos sus beneficios a trabajos de medio tiempo y
a trabajos a destajo. Si examinamos el número de horas de trabajo, en Estados Unidos
tenemos subempleo. Trabajamos menos con una fuerza laboral contingente a destajo.
Y finalmente, el secreto mejor guardado que mis colegas economistas no quieren
discutir. La razón por la cual hemos podido reducir el desempleo en Estados Unidos
está relacionada con las tarjetas de crédito y la deuda por las tarjetas de crédito. Los
bancos, en los últimos cuatro años, han extendido la deuda de los consumidores
debido a sus tarjetas de crédito a la gente trabajadora y pobre en todo Estados Unidos.
De modo que hay millones de americanos que compran bienes y servicios. Esto
significa que hay otras personas que pueden volver a trabajar para hacer esos bienes y
servicios que se están comprando. De hecho, el consumidor americano es el último
consumidor para todo el mundo. Todos esperan que los consumidores americanos
continúen comprando los productos que se producen en otros países. Quiero decirles,
amigos, que el 19% de los ingresos disponibles de una familia promedio americana se
usa para pagar el servicio de la deuda de sus tarjetas de crédito. Este trimestre, se va a
ahorrar menos del 6/10 del 1% del promedio de ingresos de una familia americana.
Tenemos una deuda récord. Unos 4.1 millones de personas entraron en quiebra este
año.
Para 1929 aquellos que todavía seguían trabajando tenían tantas deudas por
razones de consumo que los bancos finalmente empezaron a retirarles el crédito. El
mercado cayó, tuvimos una depresión, tuvimos una guerra mundial y murieron
millones de personas. Quiero recordarles que antes de que cayera el mercado de
valores, el Presidente Hoover dijo que no había ningún fin a la vista para este mercado.
¿Les suena conocido? Miren como caen los mercados todos los días, todos los meses.
No se trata de un ajuste estructural a corto plazo. Estamos en el umbral de un enorme
cambio en la historia. Finalmente, sí nos va tan bien en Estados Unidos, ¿cómo puede
ser que la oficina nacional de censos diga que somos el país con la mayor disparidad de
ingresos desde 1945? Es una estadística del gobierno. El 24% de nuestros jóvenes
están por debajo de la línea de pobreza. Es el peor índice de todos los países
industrializados del mundo. Estados Unidos está en el lugar 35 entre 36 países
industrializados en materia de disparidad de ingresos. Solamente Rusia está peor.
¿Esta es la economía robusta que se encamina hacia el siglo XXI que todos Ustedes
creen que es Estados Unidos? Estamos negando la realidad en Estados Unidos y
estamos exportando esa negación a otros países. Estamos creando una idea que sirve
de máscara para la realidad. Estamos todos juntos en esto, estemos en Uruguay, Brasil,
Francia, Japón o Estados Unidos.
categorías de fabricación podemos hacer una lectura transparente del próximo siglo.
Peter Drucker, que muchos de Ustedes conocen, estima que en 10 años solo el 12% de
los americanos trabajarán en fábricas. Seguiremos siendo el Nº 1 en fabricación. Para
el 2025 vamos a ver la eliminación virtual del obrero de las fábricas. Menos del 2,5% de
la fuerza laboral global es probable que tenga un trabajo tradicional en una fábrica. Ya
tenemos fábricas que casi no tienen obreros. Esto no debería sorprendemos.
Los textiles y la electrónica son los últimos dos mercados de trabajo baratos
responsables del crecimiento en el mundo en desarrollo. Pero los ingenieros alemanes
han automatizado la costura. Hay que detenerse a reflexionar sobre esto un momento.
Rápidamente nos dirigimos a la producción automatizada de componentes
electrónicos. Estos son los mercados de trabajo baratos. ¿Cuáles son las implicancias
para India, Pakistán, Malasia, Camboya, Tailandia, Vietnam, Singapur, México y China
cuando automaticemos los últimos mercados de trabajo barato que son responsables
del crecimiento en el mundo en desarrollo? Eso forma parte de esta crisis económica.
Una población creciente frente a una disminución de las oportunidades de empleo. En
el pasado, cuando alguien perdía su empleo en la fábrica podía capacitarse para
ingresar en las industrias de servicios. Pero ahora, fíjense lo que está sucediendo en
este país y en todos los países en el área bancaria y financiera, en el sector mayorista y
minorista. Todas las empresas, sean pequeñas, medianas o grandes están eliminando
las viejas pirámides corporativas. Los líderes empresariales aquí presentes saben a lo
que me refiero. Están eliminando capa tras capa de gerencia e infraestructura. El
objetivo en las industrias de administración es crear lo que se llama organizaciones de
base horizontal, empresas virtuales, la competencia central de empresas. Hay que
deshacerse de todo el capital, los activos físicos y concentrarse solamente en la
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competencia central en capital eléctrico. ¿Les suena conocido? En todos los negocios
con los que he trabajado alguna vez, ahora quieren ser como redes realmente. Es
como el modelo de un estudio de cine de Hollywood donde las empresas
independientes se juntan para un trabajo y luego se separan. La idea es tener una
empresa con una elite gerencial en la cima, un personal central técnico y profesional
en el centro y abajo un personal empleado a destajo. Los que trabajan en la industria
conocen bien lo que acabo de decir.
De modo que nos dirigimos hacia nuevas fábricas sin obreros, hacia una
industria de servicios virtual. Algunos deben estar pensando, “Sí, es cierto, pero la
teoría económica clásica nos hizo creer que este es parte del proceso de destrucción
creativa. Siempre perdemos empleos en el camino hacia la creación de nuevos
empleos porque la imaginación humana no está limitada solamente al momento. No
estamos teniendo en cuenta los nuevos productos, las nuevas tecnologías, los nuevos
bienes y los nuevos servicios. Este siglo de biotecnología va a requerir nuevas
habilidades y nuevos empleos". Sí, estás urgiendo un nuevo sector con nuevas
oportunidades laborales a medida que pasamos de la era industrial al siglo de la
biotecnología y la revolución de la información y las ciencias de vida. El nuevo sector es
el sector del conocimiento. Los científicos, los ingenieros, los técnicos altamente
capacitados, los educadores, etc. Lo que los líderes políticos y los economistas nos
dicen siempre es que tenemos que hacer es mejorar el nivel de las habilidades de la
fuerza laboral y preparar a las generaciones en las escuelas para que tengan las
habilidades y el conocimiento y sean competitivos en esta nueva economía global del
ciberespacio basada en el conocimiento. Esa es la área por adelante. Todos los líderes
empresariales que conozco abren los ojos y levantan las cejas cada vez que escuchan
decir esto a los políticos porque saben algo que los economistas no entienden y los
políticos no quieren discutir.
organización cada vez más sofisticadas e inteligentes. Vamos a crear todo tipo de
bienes y servicios nuevos en esta revolución del siglo XXI. Vamos a crear nuevas
oportunidades de empleo de todo tipo. Pero nunca habrá una fuerza laboral masiva.
Nunca más vamos a ver a miles de obreros saliendo de una fábrica en Microsoft o en
Genotech. Vamos a ver a una fuerza laboral de elite. En el siglo XXI vamos a pasar de
máquinas físicas para reemplazar al cuerpo humano a máquinas inteligentes para
reemplazar a las habilidades conceptuales. Todavía estamos en la etapa de la
computación secuencial linear. La próxima etapa es la computación paralela que va a
poder reemplazar a aún más trabajos conceptuales. Y la próxima etapa tal vez sea la
computación del ADN. El ADN es un procesador con mayor poder que todas las
computadoras del mundo juntas hoy. Y el ADN puede trabajar a 100 millones de veces
más rápido que la supercomputadora más rápida. Ni siquiera puedo imaginarme lo que
puede significar esto. Pero significa que muchas de las habilidades conceptuales, el
trabajo mental va a ser reemplazado. De hecho, vamos a necesitar a los mejores
trabajadores con conocimiento pero no vamos a necesitar al promedio de los
trabajadores. Tenemos software hoy que hace lo que hacia un contador y abogado
promedio hace ocho años y es más barato. Tenemos software hoy que hace lo que
hacia un ingeniero promedio hace cinco años, el CAD, que es mucho más barato.
Tenemos software hoy que hacía lo que hacía el médico diagnosticador hace dos años
y más barato. Acabamos de empezar esta revolución.
esta nueva tecnología, lo que les promete son teléfonos celulares más pequeños y
televisión de alta definición. Les promete aparatos, no un cambio en la calidad de vida.
Cuándo se van a dormir de noche y escuchan toda la tecnología que ingresa en sus
vidas rápidamente, ¿sienten que la calidad de vida de Ustedes y la de sus hijos está
aumentando en proporción a la nueva tecnología que se introduce? Si no es así,
entonces tenemos un problema. Parece que hay una brecha creciente entre el
potencial de esta tecnología y nuestra inhabilidad para crear una visión política de que
esta tecnología puede cambiar nuestra calidad de vida. Trajimos toda esta tecnología
que ahorra trabajo a la sociedad e, irónicamente, sentimos que tenemos menos
tiempo a nuestra disposición que cualquier otra cultura en la historia. Hay algo que
está muy mal. Quisiera compartir con Ustedes una estadística. Está extraída del
Financial Times. Las personas más ricas del mundo son 356.
La riqueza combinada de estas familias es igual al 40% de todos los seres humanos más
pobres, 2,5 mil millones de personas. La fortuna personal de Bill Gates supera el activo
financiero del 40% de todas las familias que viven en Estados Unidos. Hay algo que
está muy mal y se está empeorando. Para que haya un renacimiento, un salto hacia
adelante, tenemos que plantearnos dos preguntas muy fuertes en el campo de la
política pública y que nos da miedo preguntar. En Europa están empezando a
plantearse estas preguntas pero todavía no en el hemisferio occidental. La primera es
que hacemos con todos los millones de jóvenes que no necesitamos en este nuevo
mercado global de alta tecnología. ¿Qué hacemos con ellos? Esa es una pregunta para
las políticas públicas. La segunda pregunta es cómo comenzamos un debate público
fuerte sobre cómo compartir mejor los frutos de esta nueva revolución tecnológica
para beneficiar a todos los seres humanos del mundo y no solamente a una pequeña
elite. Cuando formulo estas preguntas tan duras, lo que vemos no es un renacimiento
sino una mayor polarización entre los que tienen y los que no tienen en todos los
países. Yo vivo en Washington D.C. yse puede ver, se puede oler, es muy visible. Está
claro aquí en Montevideo, en Buenos Aires, en París, en Tokio. Al 20% superior de la
población le va muy bien en todas partes, somos la mayoría de nosotros. Somos los
trabajadores del conocimiento, somos parte de esta nueva economía global del
ciberespacio. Tengo colegas que ahora tienen más en común con su dirección virtual
que con su dirección geográfica.
Tienen más intercambio académico y social en el ciberespacio que con sus vecinos de
la misma calle. Ese es el 20%, superior. El 80% inferior en todos los países no está muy
bien. Son los gerentes medios, los obreros de las fábricas, los agricultores. Lentamente
se ven marginalizados de esta nueva economía global. Hablemos claro. Nos referimos a
este nuevo software de telecomunicaciones, de la economía global, de las ciencias de
la vida. Amigos, más de la mitad de las personas de este planeta nunca hicieron una
llamada telefónica, nunca. De modo que estamos viviendo en dos mundos diferentes.
Lo que estamos viendo es una mayor disparidad, una polarización, una
desestabilización y más delitos y más drogas en nuestros jóvenes. Y la situación no se
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está mejorando. Si los mercados bursátiles se caen en los próximos meses o años, y la
economía comienza a cerrarse debido a la deflación y demasiada producción en
contraposición a una demanda inefectiva, vamos a ver más violencia, más extremismo
político en los próximos dos o tres años, no en diez o en quince. ¿Cómo podemos
revertir esto? ¿Cómo podemos hacer que esto se convierta en un legado de promesas
para la próxima generación? Parte de mi esperanza se encuentra en la administración,
en la comunidad empresarial, pero no por las razones que Ustedes pueden pensar. Me
gustaría compartir con Ustedes lo que ciertos líderes empresariales me dijeron en
privado en todo el mundo porque es muy instructivo. Todos los líderes empresariales
con los que he trabajado quieren reducir los costos laborales. Si Ustedes pueden
reducir sus costos laborales, mejorar sus márgenes de ganancias, aumentar sus
estados trimestrales, esa es su responsabilidad hacia los accionistas. Esa es la
responsabilidad de la gerencia. En todas las empresas en el mundo se trata de
introducir las nuevas tecnologías y la nueva organización. Y aquí radica el problema.
Los líderes empresariales están empezando a darse cuenta que estas micro decisiones
tienen sentido en sus propias empresas. Pero, todas estas decisiones colectivas juntas
para hacer esto están creando problemas globales demasiado grandes. Primero,
porque sucede que los trabajadores no son solamente obreros. Son los consumidores.
Compran los bienes y servicios. Son los clientes, no son los accionistas. Ahí se equivoca
Tony Blair. Son los clientes.
el activo en el sistema bancario americano. Son los trabajadores los dueños del 30%
del mercado accionario y el 40% del mercado de bonos.
¿Quiénes son estos trabajadores? Son sus clientes. Son los clientes que
compran los productos y servicios y son los accionistas en las empresas. A nivel micro,
cuando marginalizamos a nuestros trabajadores, lentamente perdemos poder
adquisitivo por un lado, e inversiones y ahorros a largo plazo en acciones y bonos de
estas empresas.
Mi esperanza radica en que los líderes empresariales iluminados comiencen a
darse cuenta de que estamos todos inmersos en estos cambios estructurales. Así que
le digo a los líderes empresariales: “Antes de irse a dormir hoy de noche, rueguen por
un movimiento laboral nuevo". ¿Por qué digo esto? Permítanme explicarles qué hace
bien el capitalismo y qué no hace bien. Toda mi familia es capitalista. Son todos
empresarios en mi familia. El capitalismo es el sistema más ingenioso y brillante que se
haya diseñado jamás para crear nuevas oportunidades. No tiene rival. Pero, lo que el
capitalismo no hace bien es distribuir los frutos de su éxito. Porque la lógica que prima
siempre en la Sala de Directorio es reducir los costos laborales. La mano de obra
organizada ha sido tradicionalmente el antídoto que fuerza a la gerencia a compartir
las ganancias para que haya suficiente poder adquisitivo y ahorros para mover la
economía. ¿Cómo obtuvimos prosperidad después de la Segunda Guerra Mundial? Sus
padres, ¿cómo disfrutaron de la mayor prosperidad de la historia? No fue la mano
invisible del mercado, eso es una tontería. Mis colegas todavía siguen predicando lo de
la mano invisible. No es un mecanismo de distribución. Lo que sucedió después de la
Segunda Guerra Mundial fue que sus padres y sus abuelos regresaron a sus casas
después de la guerra y ¿cómo recuperaron el tiempo perdido? Querían disfrutar del
sabor de la electricidad, la segunda revolución industrial. Habían estado esperando
desde 1928-29. Sus padres y abuelos se inscribieron en los sindicatos. Hubo huelgas
masivas entre 1948 y 1952 en todo el mundo. Esto forzó a la administración de la
posguerra a que compartiera las ganancias de la segunda revolución industrial.
- ganancia”. Estamos empezando a entender en los negocios que, cuanto más éxito
tengan nuestros clientes, cuando los que nos rodean tienen éxito, más éxito
tendremos en nuestras relaciones con ellos y más éxito tendremos nosotros. Este es
un enfoque totalmente nuevo que se está difundiendo en todos los círculos
empresariales en todo el mundo a medida que nos movemos hacía la nueva fase
digital, una base de relaciones, una economía basada enredes. Necesitamos extender
ese principio a las relaciones entre la administración y la fuerza laboral: “ganancia-
ganancia” en lugar de “ganancia-pérdida”. Nuestros trabajadores son los clientes y los
inversores. Esto es economía básica, es la antropología de la economía. Pero, ¿cómo lo
logramos? Primero, ¿qué queremos de estas nuevas tecnologías? ¿Alguna vez se
detuvieron a pensar qué quieren? Nunca nos preguntamos qué queremos. Nuestros
padres se plantearon esta pregunta y también nuestros abuelos. Cuando se
enfrentaron a la máquina a vapor y a la electricidad, se preguntaron: “¿Qué
queremos?”. Nuestros padres y abuelos creían que uno trabaja para vivir. Si se trabaja,
para vivir, las tecnologías que ahorran trabajo, hacen eso, ahorrar trabajo. Salvación,
podemos trabajar menos. Si Ustedes viven para trabajar, que es lo que creen muchos
profesionales demi generación, estas tecnologías son un Alcatraz, si uno vive para
trabajar. Significa que algunos de nosotros vamos a estar atrapados cada vez más en el
ritmo y flujo de estas actividades y nunca nos vamos a liberar. Otros van a estar
subempleados.
Bill Green, Presidente de La Federación Americana de Trabajo en la década del 20, se
expresó claramente al respecto. Dijo que las tecnologías que ahorran trabajo, ahorran
trabajo humano. Así que sabemos que se viene el tiempo libre, mucho tiempo libre. La
pregunta que no planteamos es si ese tiempo libre va a ser para hacer filas de
desempleados o para disfrutarlo. Es una pregunta de equidad. Sus padres, abuelos y
bisabuelos eligieron hacer que esta tecnología fuera parte de su forma de vida para
que pudieran aumentar su calidad de vida. Y ¿qué hicieron? Se organizaron, formaron
sindicatos, se politizaron y rebajaron la semana laboral. Desde principios de la
revolución industrial la semana laboral tenía 80 horas. La redujeron a 70 horas, a 60,
50, 40; aumentaron los salarios y beneficios encada etapa y las condiciones laborales
de millones de personas, desde la gerencia hasta los obreros en las fábricas. Lo
hicieron en todos los países del mundo y en su mayor parte en menos de 30 años. De
modo que mi pregunta para la generación de baby boomers (yo soy un poco más viejo,
me la perdí, así que no soy responsable) en esta sala es: ¿Qué les pasa? ¿Por qué
quieren mantener en el próximo siglo el mismo estándar que tenían sus padres y
abuelos en la primera y segunda revolución industrial? Si Ustedes creen que la
revolución de la información y las ciencias de la vida va a ser, por lo menos, tan
productiva como la máquina de vapor y la electricidad, ¿por qué no piden una semana
laboral 30 horas y 6 horas diarias de trabajo, con mejores salarios y beneficios para
todos los trabajadores del mundo? Esta no es una propuesta radical. Esto está de
acuerdo con lo que hemos estado haciendo en estos últimos150 años. De hecho, ¿se
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jóvenes uruguayos que trabajen. Ahora bien, sabemos que Ustedes tienen que ser
competitivos en el mercado mundial así que lo que vamos a hacer por Ustedes es que
el gobierno va a tomar cierta porción de sus ingresos por concepto de impuestos y el
gobierno los absolverá de sus impuestos en la proporción que Ustedes reduzcan la
semana laboral y aumenten los sueldos para que haya más gente trabajando. Bueno
pero, ¿por qué les haría el gobierno reducir la semana laboral y aumentar los sueldos?
Para que haya más gente trabajando. Pero, ¿por qué haría eso el gobierno y perdería
todos esos ingresos? ¿Cómo los compensa? Lo compensa porque al tener una semana
laboral más corta, hay más gente trabajando, no están en el seguro por desempleo,
tienen empleos, tienen un sueldo, compran bienes y servicios, pagan más impuestos.
Esta idea surgió con Arthur Anderson. Uno de los consultores de Arthur Anderson creó
esta idea en París y luego yo la desarrollé y trabajé en ella en Europa, especialmente
en Francia e Italia. Quiero informarles que, como resultado de esta discusión, los
gobiernos de Francia e Italia el año pasado hicieron una legislación para tener una
semana laboral de 35 horas, con una paga por 39. Además, le dieron beneficios
impositivos a todas las empresas para efectuar la transición, para que no perdieran. Se
trata del quinto y el sexto de los países más industrializados del mundo. Si ellos
pueden hacerlo, ¿por qué no podemos hacerlo nosotros en el hemisferio occidental,
en las Américas? Lo radical es no hacerlo. Vamos a pasar a una semana laboral más
corta y durante la vida de ustedes, los jóvenes de 20 a 30años, Ustedes van a ver una
semana laboral de 35 horas, esperemos que pronto, como resultado de una
administración iluminada, de una fuerza laboral organizada y del gobierno trabajando
todos juntos para que esto suceda. Y los hijos de Ustedes verán una semana laboral de
30 horas.
Pero, como parte final de esta discusión hoy, permítanme decirles que aún así,
no necesitamos a todos los jóvenes. Nuestra población mundial se va a duplicar de 6 a
más de 11 mil millones en los próximos veinte o veinticinco años. No vamos a necesitar
a todos estos jóvenes a medida que pasamos de fuerzas laborales masivas a fuerzas de
elite, aun si redujéramos radicalmente la semana laboral. ¿Qué hacemos con los
jóvenes y sus familias? El problema está en que estamos mirando la cara equivocada
de la solución. Si su inclinación política es de centro derecha, pueden creer y esperar
que el mercado vaya a crear más empleos de los que destruye. Pero no existe ningún
líder político que no vea que cada vez más trabajadores quedan desempleados en las
empresas en el futuro a medida que se desarrollan mejores reemplazos tecnológicos.
Sí Ustedes son de la centro izquierda, tal vez tengan esperanzas de que un gobierno
socialista sea el proveedor de los trabajos de jornales y el proveedor de empleo. Pero
es poco probable. Todos los gobiernos en el mundo se están reduciendo. Si mañana de
mañana hubiera una depresión global, lo cambiaría. El gobierno de Ustedes se
convertiría en empleador final. Pero entendamos la importancia que ha tenido esto.
Siempre estamos quejándonos contra el gobierno pero quiero recordarles que, en mi
país, después de la depresión, contratamos al 17% de la fuerza laboral americana que
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hoy trabaja para el gobierno. ¿Ustedes creen que el mercado habría podido absorber a
tantos trabajadores? Lo hizo el gobierno y estoy seguro que aquí, en este país, Ustedes
tienen cifras similares. Si el mercado no puede proporcionar todos los empleos y el
gobierno tampoco, ¿dónde buscamos nuevas fuentes de trabajo? ¿Hay trabajo en la
sociedad mis allá del gobierno y el mercado? ¿Hay algo que puedan hacer los jóvenes
en el próximo siglo además de ser accesorios en el mercado o ser empleados públicos?
¿Podemos imaginarnos algo más para los jóvenes?
Tenemos que romper el paradigma político. Cuando salgan de esta sala hoy,
váyanse con la idea de que todos los viejos paradigmas políticos ya no funcionan, el
mercado a la derecha, el gobierno a la izquierda. Este es un falso paradigma .En
realidad, existen tres sectores en Uruguay. Existen tres sectores en todos los países no
comunistas. Una vez que entendemos que nuestra sociedad no es "mercado-gobierno"
sino que tiene tres sectores, se abre una ventana para un debate totalmente nuevo
sobre la naturaleza del trabajo y el contrato social para el próximo siglo. El sector del
mercado crea el capital del mercado y trabajo para el mercado. El gobierno crea capital
público y empleos públicos. Luego tenemos este gran sector en Uruguay que crea
capital social y va a pagar y dar empleos libremente. ¿Cuál es este tercer sector al que
me refiero? Es el sector más grande en su país. Pero no tiene conciencia de sí mismo
como sector. Es mucho más grande que el sector empresarial y público. ¿Cuál es este
tercer sector? Es toda organización, institución o sociedad a la que pertenecen sus
familias que no es una empresa en el mercado ni una agencia del gobierno. Son todo el
resto de las instituciones que conforman la vida cultural de Uruguay. No se trata
solamente de las organizaciones no gubernamentales. No son solamente las ONGs.
Son las iglesias, son los grupos seculares, organizaciones de servicio, organizaciones
fraternas, organizaciones para el arte, el deporte, la cultura. Todo lo que va desde la
justicia social hasta los grupos ambientalistas. Son todas las instituciones que
conforman la cultura en las que participan sus familias en este país. Es lo que hace que
este país sea singular, único.
Si Ustedes se despertaran mañana de mañana y todas las organizaciones del tercer
sector de este país hubieran desaparecido, ¿cuánto tiempo creen que duraría el
Uruguay como país? ¿Un día? Se destruiría. Como ven, hemos malentendido la
naturaleza de cómo está organizada la sociedad porque ya no enseñamos antropología
cultural en las escuelas. En la antropología cultural aprendemos que las comunidades
perciben a los mercados y los gobiernos. Pero los mercados y los gobiernos no
perciben ala comunidad. Esto es muy importante. Conozco a líderes políticos que
creen que un mercado fuerte crea una comunidad fuerte. Falso. Es exactamente lo
opuesto. Las comunidades fuertes crean mercados fuertes. Primero, los seres
humanos realizaron intercambios sociales. Crearon infraestructuras sociales, crearon el
capital social. Y solamente cuando existe ese rico capital social, una sociedad puede
comenzar a establecer mercados, a comerciar y crear el gobierno. Hay algunas pocas
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Creo que vamos a comenzar a ver un taburete político de tres patas, como lo
llamaría Bill Bradley. De hecho, nuestra Primera Dama habla bastante del tercer sector.
La idea es tres sectores, un taburete de tres patas y cada una tiene que ser poderosa
en proporción a las otras. Si una de las patas de ese taburete es demasiado grande o
demasiado pequeña, el taburete se cae.
El tercer sector va a surgir como una nueva voz política. Ustedes van a ver
reposicionarse a los partidos políticos en los próximos años. En lugar de decir: “Yo
represento al gobierno, vote por mi partido” o decir “Yo represento al mercado, vote
por mi partido”, vamos a empezar a entender que la verdadera política proviene de la
cultura, proviene del capital social, de las instituciones que conforman nuestra vida.
Vamos a empezar a ver a la gente que se postula como candidatos al gobierno que
representan a esta voz poderosa y coherente del tercer sector en la vida de nuestros
países. Y, finalmente, esto tiene que ver con los empleos. Es ahí donde se encuentran
los empleos en el próximo siglo. Es ahí donde va a existir una defensa intelectualmente
estimulante, sofisticada, adelantada para sus hijos en la próxima generación. Tenemos
la capacidad de liberar del mercado amillones de jóvenes porque no los necesitamos.
Podemos liberarlos para un empleo competitivo y remunerado en algunas de las
millones de organizaciones del tercer sector del mundo que crean el capital social y la
ecología de la cultura de cada país. Necesitamos tener un debate en Uruguay sobre
cómo tomar una pequeña porción de las vastas ganancias de estas nuevas tecnologías,
la revolución de la información y las ciencias de la vida, y proporcionar un fondo de
ingresos para la educación, capacitación y nuevas oportunidades de empleo para más
jóvenes en todas esas organizaciones del tercer sector que conforman la cultura.
Algunos dirán: “Un momento, no quiero pagar impuestos para esto”. Yo digo que
Ustedes van a pagar impuestos por un lado o por otro. Van a pagar impuestos para las
cárceles o para las comunidades. Van a pagar impuestos para tratar de controlar al
cuarto sector ovan a pagar impuestos para tratar de construir el tercer sector. Es
mucho mejor tener una asociación entre las empresas, el gobierno y el tercer sector
para crear oportunidades para esta próxima generación de modo de seguir
civilizándonos. Y aquí está la ironía que es de humor negro. Cuando yo era joven, me
educaron haciéndome pensar que los empleos de estatus alto eran los trabajos
profesionales. Ser empresario, doctor, arquitecto, ingeniero, abogado o contador,
empleos de mercado. Y aquí está la ironía. Muchos de los empleos que creíamos que
tenían un estatus alto en el mercado van a ser reemplazados en el próximo siglo por
ceros y unos, por el código binario. Eso ya está sucediendo. La mayor parte de los
trabajos conceptuales en el mercado los pueden hacer las máquinas. No todos pero sí
muchos. La ironía es que los empleos y habilidades que se encontraban en el fondo de
la sociedad enel siglo XX, marginalizados al tercer sector, primariamente realizados por
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mujeres, sucede que esas habilidades, esas tareas son demasiado complicadas
sofisticadas para la nueva tecnología del siglo XXI. Porque requieren que los seres
humanos trabajen con otros seres humanos para crear el capital social. Las tecnologías
no pueden hacer esto.
del mercado en el lenguaje del nuevo siglo del ciberespacio y la biotecnología. Estoy
seguro que Usted es también lo están haciendo en sus escuelas. Pero ahora, nuestros
educadores en Estados Unidos están empezando a preocuparse de que estamos
poniendo demasiados huevos en la misma canasta. ¿Para qué estamos preparando a
toda una generación para el ciberespacio y la economía de la información y las ciencias
de la vida si no vamos a necesitar a toda esta gente? Podemos estar formando a toda
una generación para el cinismo y la desesperación porque no van a tener empleo. Eso
puede crear las condiciones para una reacción política extrema. En mi país tenemos
graduados universitarios que tienen todas las habilidades del conocimiento y que
están trabajando pero ya están subempleados. En otras palabras, los empleos en los
que trabajan requieren menos habilidades de las que tienen basadas en su educación.
Imagínense qué va a suceder en diez, quince o veinte años.
educativas principales en mi país desde las Juntas Directivas Nacionales hasta las
Asociaciones de Directores y los Sindicatos de Maestros y Profesores. Está formada por
los principales grupos de la comunidad, desde la Cruz Roja Nacional basta “Big
Brothers Big Sisters".
Hemos negociado un programa de siete puntos para que la educación civil sea
el centro de la currícula en miles de distritos escolares empezando en el año 2000.
Vamos a transformar y revolucionar la educación en Estados Unidos. Ahora bien, ¿por
qué es importante esto? Si alguna vez han tenido algún miembro de sus familias que
haya sido despedido, especialmente si es hombre, Ustedes saben que la peor tragedia
es que el colapso emocional siempre precede al colapso financiero. A los hombres, a
las mujeres también pero es peor con los hombres, en las escuelas nos enseñaron
habilidades para el mercado. Nos han enseñado que nuestra identidad depende de
vender nuestro trabajo en el mercado. Si el mercado toma nuestro trabajo, tenemos
una identidad, significado y propósito. Esta es la idea de John Wax sobre el valor de los
seres humanos. Pero ahora tenemos un mercado que le está diciendo a muchos seres
humanos: .“No necesitamos su trabajo”. "Pero yo me preparé toda la vida para vender
estas habilidades para el mercado y ahora me dicen que no me necesitan. ¿Significa
eso que no tengo identidad, que no tengo importancia, que no tengo ninguna
contribución para hacer?”; ¿Saben Ustedes cuantos millones de personas,
seguramente alguien de sus familias, se han enfrentado a algo así?
Esto se debe a que estamos enseñando las cosas equivocadas en las escuelas.
Estamos enseñando habilidades para el mercado primero y deberíamos entender que
debemos enseñar habilidades sociales primero. Enseñar primero las habilidades para
el mercado es como poner la carreta delante de los bueyes. Primero el niño debe tener
una identidad central, tiene que entender sus relaciones con el capital social, la
comunidad, los vecindarios bióticos que conforman la vida. Si el niño tiene una
identidad central al ser educado en una clase llamada la comunidad, entonces ese niño
puede crecer entendiéndolas responsabilidades, su conexión, su lugar en el esquema
de las cosas. Entonces las habilidades del mercado se aprenden fácilmente. Pero si
todo lo que enseñamos a los alumnos son habilidades para el mercado, las
necesidades del mercado van a cambiar muy rápido. Vamos a tener una generación sin
las reservas emocionales que les permitan ajustarse a los cambios. Tal vez podamos
tener la visión de un nuevo mundo para sus hijos en los próximos veinte años. Con este
nuevo enfoque de la educación, esta nueva visión del trabajo. Tal vez una de sus hijas
cuando crezca se pase entre 25 y 30 horas de la semana en la economía global del
ciberespacio y el resto encasa con su familia y dándole su tiempo gratuitamente a
alguna organización del tercer sector como voluntaria. Su otro hijo cuando crezca tal
vez se pase 25 horas de la semana trabajando para el gobierno, el gobierno recto que
es esencial para esta nueva economía. El resto de su tiempo, puede pasarlo en su casa,
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dando su tiempo libre a la comunidad. Su tercer hijo cuando crezca puede pasarse25
horas de la semana en un trabajo remunerado en alguna de las miles de
organizaciones del tercer sector que conforman el capital social y cultural de este gran
país. Necesitamos ampliar las oportunidades para los jóvenes en esta audiencia y para
sus hijos para que entiendan que la próxima era en la historia puede ser más
expansiva, puede presentar más desafíos, puede ser más estimulante y más
interesante que la que dejamos atrás. No podemos abandonar el sueño de tener una
vida mejor yeso es lo que está sucediendo ahora. Estamos abandonando el sueño y la
esperanza de tener una vida mejor y solo esperamos poder mantenernos y no perder.
Tenemos que deponer esa psicología. De modo que podemos comenzar un debate
aquí en este país y en todo el mundo sobre cómo acortar la semana laboral, aumentar
los salarios y los beneficios y proporcionarle esperanzas a la nueva generación en el
próximo siglo. Muchas gracias.