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Reporte de Lectura-Teoria de Los Rasgos

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UNIVERSIDAD VERACRUZANA

REGION VERACRUZ

FACULTAD DE PSICOLOGIA

REPORTE DE LECTURA TEORIA DE LO RASGOS

Resumen

Experiencia educativa:

Sujeto, psiquismo y personalidad

Alumna:

Karen Aidee Lormendez Muñiz

Docente:

Ana Lis Heredia

Junio-2022
Introducción:

Las teorías de los rasgos difieren tajantemente de los enfoques freudianos y


rogerianos.

Los teóricos de los rasgos ponen un énfasis en que una de las características
centrales de las ciencias es la del cálculo. En la historia de las ciencias físicas, los
avances científicos con frecuencia han sucedido sólo después del surgimiento de
las herramientas adecuadas para calcular con precisión los fenómenos físicos. Si
Galileo y Newton no hubieran contado con medidas relativamente precisas acerca
del tiempo, del volumen, y de otras propiedades físicas, jamás hubieran podido
comprobar la certeza del movimiento de los objetos físicos.

El trabajo de Freud carecía virtualmente de métodos científicos objetivos de


cálculo. Intuía la presencia de las estructuras mentales de diversa fuerza, mientras
que no proporcionaba ninguna herramienta para su evaluación.

Los teóricos de los rasgos buscaron una nueva forma de abordar el estudio de la
personalidad; una, cuya medida de los atributos psicológicos fuera tan objetiva y
confiable como las que se encuentran en las ciencias físicas. Este capítulo y el
siguiente revisan el progreso que ellos realizaron.
En el siglo XX, las bases de la psicología de los rasgos fueron planteadas por tres
investigadores cuyo trabajo es de particular relevancia: Gordon Allport, Raymond
Cattell, y Hans Eysenck. Sus aportaciones se analizan a continuación en el
presente capítulo. En el campo contemporáneo del siglo XXI, mucha de la
investigación se concentra alrededor de una perspectiva teórica que se propone
capitalizar los mejores aspectos de las aportaciones de Allport, Cattell, y Eysenck.
Este enfoque, el modelo de cinco factores de personalidad, se revisa en el capítulo
8. En vez de brindar ahora mismo información biográfica de cada uno de estos
investigadores, se incluye tal información al presentar sus aportaciones
correspondientes en las secciones posteriores.

Perspectiva de la teoría de los rasgos sobre la ciencia de la personalidad

Al hablar de la gente, por lo regular se emplean términos de los rasgos de la


personalidad. Esto es, palabras que describen los estilos típicos de la experiencia
y la forma de actuar de la gente. Aparentemente, las personas piensan que los
rasgos son centrales para la personalidad. Los investigadores de la personalidad
asociados con el enfoque de los rasgos, consideran a los rasgos como unidades
básicas de la personalidad.

¿Qué es, entonces, un rasgo? El término de rasgos de la personalidad se refiere a


aquellos patrones constantes en la forma en la que un individuo se comporta,
siente y piensa. Si se describe a un individuo con el rasgo de amable, se pretende
decir que este individuo tiende a actuar de manera amable a lo largo del tiempo
(semanas, meses, quizás años), y en distintas situaciones (con amigos, familia,
extraños, etc.). Además, si se usa la palabra amable, se quiere decir, por lo
regular, que la persona es, por lo menos, tan amable como el promedio de la
gente. Si se creyera que la persona es menos amable que el promedio, no se le
describiría como “amable”.

Los términos de los rasgos, por lo tanto, tienen dos connotaciones: la persistencia,
y la distinción. Por persistencia, se entenderá que el rasgo describe una
regularidad en la conducta de la persona. La persona parece predispuesta a
actuar en la forma descrita por el término de este rasgo; de hecho, los rasgos por
lo regular son descritos como “predisposiciones”, o “costructos predisposicionales”
(McCrae & Costa, 1999) para capturar la idea de que la persona parece estar
predispuesta a actuar en una determinada manera. La idea de la predisposición
subraya un hecho importante acerca de los términos de los rasgos en la forma en
la que son empleados por los teóricos de los rasgos de la personalidad.

La otra connotación, la distinción, se debe entender simplemente que los teóricos


de los rasgos se preocupan principalmente de las características psicológicas por
las que la gente difiere; los atributos que por lo tanto, hacen a una persona distinta
en comparación con las demás. En un sentido de la palabra rasgo que difiere de la
forma en la que 190 Personalidad. Teoría e investigación la palabra es empleada
por los teóricos de los rasgos de la personalidad, se podría decir que los rasgos de
los seres humanos incluyen su capacidad por reflejarse en ellos mismos, y en usar
el lenguaje. La decisión de construir una teoría de la personalidad sobre la idea de
los rasgos implica una determinada forma de pensar a la persona. Implica que hay
una coherencia sustancial en la vida de las personas. La vida social
contemporánea presenta muchos cambios: la gente cambia de escuelas y de
trabajos, conoce nuevas amistades, se casa, se divorcia, se vuelve a casar, y se
mueve en diferentes comunidades, por no decir diferentes países.

Funciones científicas realizadas por los constructos de los rasgos.

Una pregunta esencial acerca de la perspectiva científica de la teoría de los


rasgos es “¿por qué proponer constructos de rasgo?” En otras palabras, “¿qué
hacen los constructos de los rasgos en una ciencia de la personalidad?” Los
teóricos de los rasgos usan constructos acerca de los rasgos que cumplen con por
lo menos dos, y en ocasiones tres, funciones científicas: la descripción, la
predicción, y la explicación.
Descripción

Los rasgos sintetizan la conducta típica de una persona, y por lo tanto describen el
modo en el que una persona típicamente es. Ya que la descripción es un primer
paso esencial dentro de cualquier planteamiento científico, las teorías de los
rasgos podrían ser vistas como proveedoras de hechos descriptivos básicos que
necesitan ser explicados por cualquier teoría de la personalidad.

Predicción

A lo largo de la historia de las teorías de los rasgos, una respuesta básica a esta
pregunta es: se pueden predecir cosas. Las gentes con diferentes niveles de un
determinado rasgo de personalidad pueden diferir previsiblemente en su conducta
diaria. Por ejemplo, si una persona conoce las autoevaluaciones de un grupo de
estudiantes universitarios sobre sus rasgos, tales como la extraversión y la
seriedad, esa persona puede predecir las dimensiones de sus ambientes
personales, tales como el arreglo, y el grado de limpieza de sus oficinas
personales y sus dormitorios (Gosling, Mannarelli, & Morris, 2002)

Explicación

Algunos teóricos de los rasgos sugieren que los constructos de rasgo pueden ser
empleados para explicar la conducta de una persona. Se podría decir que un
estudiante llega puntualmente a clase, y que toma buenos apuntes porque es una
persona con alto índice de los rasgos de seriedad.
Gordon W. Allport

Una figura de gran importancia histórica para el desarrollo de la teoría de los


rasgos, y de la psicología de la personalidad en general, fue el psicólogo de la
Universidad de Harvard, Gordon W. Allport.

La primera publicación de Allport, escrita junto con


su hermano mayor Floyd, se centraba en los rasgos
como un elemento importante de la teoría de la
personalidad (Allport & Allport, 1921). Allport creía
que los rasgos eran unidades básicas de
personalidad. De acuerdo con él, los rasgos en
verdad existen, y se encuentran en el sistema
nervioso.

Allport y Odbert definían a los rasgos como


“tendencias determinantes generalizadas y
personalizadas, modos persistentes y regulares de la adaptación de un individuo
con su entorno” (1936).

Los rasgos son por lo tanto, diferentes de los estados y las actividades que
describen esas dimensiones de la personalidad que son temporales, breves, y
causadas por circunstancias externas. Chaplin, John, y Goldberg (1988)
reprodujeron las clasificaciones de los descriptores de personalidad propuestas
por Allport y Odbert en tres categorías: rasgos, estados, y actividades.
Allport abordaba esta pregunta al distinguir entre los rasgos cardinales, los rasgos
centrales, y las predisposiciones secundarias. Un rasgo cardinal expresa una
predisposición que resulta tan presente y característico en la vida de una persona,
que casi cualquier acto es elocuente de su influencia. Por ejemplo, se habla de la
persona maquiavélica, llamada así a partir del retrato de Niccolò Machiavelli del
exitoso mandatario del Renacimiento.

Para la mayoría de los psicólogos de la personalidad, Allport es una figura


reverencial. Una reciente biografía (Nicholson, 2002) recalca sus aportaciones no
sólo a la psicología de los rasgos, sino al surgimiento general de la psicología de
la personalidad como una disciplina científica única. No obstante, las aportaciones
de Allport fueron limitadas. Explicó el constructo de los rasgos, pero hizo poca
investigación para establecer la utilidad de ciertos constructos específicos. Creía
que muchos de éstos eran hereditarios, pero no hizo estudios para sustentarlo

Los rasgos centrales (p. ej., la honestidad, la amabilidad, la seguridad en sí


mismo) expresan predisposiciones que cubren un rango más limitado de
situaciones que las que corresponden a los rasgos cardinales.

Las predisposiciones secundarias son rasgos que por lo menos son evidentes,
generalizados y persistentes. En otras palabras, la gente posee rasgos con
distintos niveles de relevancia y generalidad.

Reconocía la importancia de la situación al explicar por qué una persona no se


comporta del mismo modo todo el tiempo. Escribió: “los rasgos por lo regular
surgen en una situación y no en otra” (Allport, 1937).
Raymond B. Cattel

Cattell realizó estudios sobre personalidad y adquirió experiencia clínica 198


Personalidad. Teoría e investigación en Gran Bretaña, y luego se mudó a EUA en
1937. 7. Pasó buena parte de su carrera siendo profesor y director del Laboratorio
de evaluación de personalidad en la Universidad de Illinois.

Cattell proporcionó dos distinciones conceptuales que


son de gran valor para distinguir entre la multiplicidad de
rasgos de la personalidad. Una de ellas diferencia a los
rasgos de superficie de las rasgos-fuente. Los rasgos de
superficie y los rasgos-fuente representan diferentes
niveles de análisis; en este aspecto, Cattell confió en la
idea, discutida anteriormente, de que existen relaciones
jerárquicas entre los constructos de los rasgos. Los
rasgos de superficie representan tendencias
conductuales que son literalmente superficiales: existen
“en la superficie” y pueden ser observadas. Al examinar los patrones de
intercorrelaciones entre un gran número de términos de rasgos de personalidad,
Cattell difícilmente identificó 40 grupos de términos de rasgos que estaban
altamente intercorrelacionados. Cada agrupación, según Cattell, representaba un
rasgo de superficie.

Desarrolló medidas sistemáticas para cada uno de los 40 rasgos de superficie. Los
factores (p. ej., las dimensiones matemáticas identificadas vía análisis factorial)
que resumían las correlaciones entre rasgos de superficie son, en el sistema de
Cattell, los rasgos-fuente.

Estos rasgos-fuente que son revelados a partir del análisis factorial son el centro
de las estructuras de la personalidad en la teoría de la personalidad de Cattell.
Este autor identificaba 16 rasgos-fuente. En vez de enlistar aquí los 16, se
empleará una útil herramienta conceptual que Cattell mismo proporcionó. Agrupó
a los 16 rasgos-fuente en 3 categorías: rasgos de habilidad, rasgos
temperamentales, y los rasgos dinámicos.

 Los rasgos de habilidad se refieren a las dotes y las habilidades que


permiten al individuo funcionar efectivamente
 Los rasgos temperamentales implican a la vida emocional y la cualidad
estilística de la conducta
 Los rasgos dinámicos conciernen a la vida motivacional, esforzada del
individuo.

La teoría de Cattell termina siendo un logro mucho más asombroso de lo que se le


ha reconocido generalmente …el programa de Cattell para un estudio de la
personalidad ha terminado siendo una estructura teórica extraordinariamente rica
(Wiggins, 1984). Su principal dispositivo de evaluación de la personalidad, el
Cuestionario 16 P.T., continúa siendo empleado ampliamente en los escenarios
aplicados
que requieren
de la
evaluación
de las

diferencias individuales.

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