1- El vaivén de la independencia de las dos naciones de la Hispaniola: El rol de
Napoleón y los “jacobinos negros” de Haití, y el rol del liberalismo español en Juan
Pablo Duarte y los independentistas:
El vaivén de la independencia de las dos naciones de la Hispaniola
Haití se convirtió en el primer país negro libre del mundo, rompiendo la barrera de la
esclavitud y sentando un precedente, ya que luchó y derrotó a las potencias europeas, tales como:
Francia, Inglaterra y España. Nació 27 años después de haberse fundado el Santo Domingo
francés, conocido como Saint Domingue en 1777 y en 1804 obtuvieron su independencia.
Mientras la República Dominicana, obtuvo su independencia 40 años después de Haití, en 1844,
a pesar de haber sido fundada tres siglos antes, en 1492.
Dominicana ha sido el único país de América en haber obtenido su independencia de otro
país de América, cuando nos independizamos de Haití, ya que los demás, lo hicieron de países
europeos, a 352 años desde que Colón llegó a nuestra tierra. Las dos partes de la isla tomaron
rumbos diferentes y esa es la razón por la cual una es mucho más rica y estable que la otra.
El rol de Napoleón y los “jacobinos negros” de Haití
A finales de 1801, Napoleón Bonaparte envió a Haití una de las mayores flotillas
desplegadas hasta entonces por la Armada de Francia y sus fuerzas terminaron sucumbiendo ante
un mosquito.
Así naufragaron los planes de Bonaparte para las Indias Occidentales, en los cuales Haití
era una pieza central. Su fracaso creó las condiciones propicias para la consolidación de una
pujante, pero aún joven nación: Estados Unidos, cuyo ascenso transformaría el tablero
internacional en los siglos por venir.
Un imperio de azúcar y café
Tras haberse establecido a inicios del siglo XVII de forma informal en la parte occidental
de La Española -como se conocía entonces al territorio que hoy ocupan República Dominicana y
Haití, Francia logró que la corona española le cediera formalmente un tercio de la isla en 1697
con la firma del Tratado de Rijswijk.
Bautizada entonces como Saint Domingue, pronto se convirtió en la más próspera
posesión de Francia en todo el Nuevo Mundo gracias a su producción de azúcar y café, de los
que era el principal exportador a Europa, y, en menor medida, de cacao y añil. A inicios de la
década de 1780, más de 700 barcos recalaban cada año a cargar productos de esta colonia que
por entonces representaba dos tercios de las inversiones francesas en el extranjero. Toda esa
prosperidad, sin embargo, se erigía sobre la base del uso masivo y brutal de la mano de obra de
esclavos africanos.
El rol del liberalismo español en Juan Pablo Duarte y los independentistas:
El liberalismo surgió en el país como una corriente aglutinadora que sentó las bases e
inspiró, en un primer momento, el movimiento independentista que enarbolaban con patriótico
fervor los trinitarios liderados por Duarte. Este defendió desde la creación de la Trinitaria en
1838, primera organización política liberal del país, la concepción de una nación plenamente
independiente y soberana y, por lo tanto, como nos recuerda José Chez Checo "no toleraba
asomo despótico alguno contra los gobernados ni tampoco ningún tipo de influencia de gobierno
extranjero.
Es por ello que la palabra 'separación' nunca estuvo en la expresión política duartiana".
De ahí que el liberalismo de Duarte pueda calificarse de "inspiración republicana", como sostuvo
en su momento Juan Isidro Jiménez Grullón, fundamentado. "en la confianza del pueblo, visto
éste como una totalidad indivisa cuyo atributo básico e inalienable es la soberanía".
Concuerdo con Flavio Darío Espinal en que las ideas liberales de los trinitarios liderados
por Duarte, al igual que ocurrió con otros movimientos latinoamericanos, "se nutrieron de los
principios y las instituciones consagrados en la Constitución de Estados Unidos, de las ideas que
dieron sustento a la Revolución Francesa y de las instituciones diseñadas en la Constitución
liberal española de 1812".
El "Proyecto de Ley Fundamental" del patricio, al cual nos referiremos más adelante, es
signatario de los paradigmas del liberalismo constitucional que inspiraron las grandes
revoluciones burguesas desde finales del siglo XVIII.
2- Batallas de marzo 1844.
El 19 de marzo de 1844 se produjo en Azua el enfrentamiento de las tropas dominicanas
lideradas por el general Pedro Santana y las tropas haitianas encabezadas por el presidente
haitiano, Charles Hérard Ainé. Esta justa implicó el inicio del afianzamiento de las ideas de
independencia que se pusieron de manifiesto en el trabucazo del 27 de febrero de 1844. Con la
división del ejército haitiano, Hérard pretendía unir la columna del sur con la del norte para
atacar a Azua, pero las tropas dominicanas, dirigidas por Fernando Taveras, Vicente Noble,
Dionisio Reyes, y Pedro Santana las fuerzas del General Broum que estaban posicionadas en las
Marías, desarrollándose el primer combate en la fuente de Rodeo.
Por otro lado, las tropas del general Souffrand avanzaron hacia Azua, enfrentándose en el
Paso de la Hicotea con los dominicanos comandados por Manuel Mora. Las tropas de Hérard
pasaron por los Jovillos persiguiendo a Luis Álvarez, pero las tropas dominicanas del General
Lucas Díaz, apostadas en el Paso del Jura, atacaron al ejército haitiano.
Al entrar las tropas haitianas a San Juan fueron enfrentadas por José del Carmen García,
Francisco Soñé, Lucas Díaz y Jean E. Ceara y desalojándolas del río Jura. El mismo día 19 las
fuerzas del jefe haitiano Tomás Héctor entraron en Azua y la encontraron desierta, pero el ataque
fue rechazado por los dominicanos. Los haitianos atacaron por el camino de Los Conucos. Allí
fueron enfrentados por Matías de Vargas, José Leger y Feliciano Martínez.
Los soldados de Souffrand fueron detenidos en La Hicotea; reiniciaron su marcha el día
20 para unirse a las tropas de Hérard. Esta batalla se inició a las 7 y media de la mañana.
El 19 de marzo las tropas dominicanas estaban posicionadas en puntos estratégicos en la
ciudad de Azua. Estaban conformadas por 2500 soldados, entre los que había hateros y
monteros, que formaban el ejército de Pedro Santana. Entre estos soldados se hallaban jóvenes
azuanos que habían sido entrenados por Antonio Duvergé y Francisco Soñé.
Las tropas criollas estaban repartidas entre El Camino del Barro, donde se encontraba la
fusilería azuana comandada por el capitán Vicente Noble; en La Loma de Resolí, 200 hombres al
mando de Nicolás Mañón; en el centro de la villa había dos cañones, uno manejado por
Francisco Soñé y otro por José del Carmen García. Camino a Los Conucos y Las Clavelinas se
encontraba una fuerza de artillería comandada por Matías de Vargas, José Leger y Federico
Martínez.
3- Crisis política tras la Fundación de la República:
La caída de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo Molina en 1961, provocó la
materialización de una serie de eventos que devinieron en la instauración de la democracia en
República Dominicana. A finales de la década de los 70, en la nación se inició la configuración
de un sistema de partidos, encabezado por tres líderes post-trujillistas: José Francisco Peña
Gómez, Joaquín Balaguer y Juan Bosch.
Estos conformaron y/o desarrollaron tres estructuras partidarias, que dieron estabilidad al
sistema democrático, desde sus inicios hasta la actualidad (incluido el período autoritario 1966-
1978). Sin embargo, en las últimas décadas desde diversos sectores se advierte una “crisis de la
democracia” en el país, caracterizada por un aumento de la desconfianza en el sistema político
por parte de los ciudadanos, desafección política, debilitamiento institucional, divisiones o
rupturas en los principales partidos políticos y el surgimiento de nuevos populismos, entre otros.
De esta manera, organizaciones políticas como el Partido Reformista (más tarde Partido
Reformista Social Cristiano) (PRSC) y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), que
dominaron el escenario electoral en las décadas de los 70, 80 y hasta mediados de los 90,
posteriormente fueron protagonistas de fuertes escisiones, que los redujeron a porcentajes
cercanos al 5 %.
Actualmente, el partido gobernante y ganador de los últimos cuatro procesos electorales,
el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), vive momentos de gran tensión,
fundamentalmente por pugnas y divisiones internas que, de volverse externas, auguran la ruptura
de la más importante organización política en los últimos años en la nación. Esto ha dado paso al
surgimiento de movimientos políticos tildados de populistas y, encabezados por outsiders en su
gran mayoría, los cuales plantean medidas que van desde la creación de un muro en la frontera
con Haití, hasta la legalización de las drogas; propuestas que, si bien pudieran tener algún
asidero, en estos momentos sería prácticamente imposible concretizarlas.
4- Intento de entregar Samaná a los franceses:
En 1763 el gobernador general de la posesión francesa de Martinica, el conde D’Estaing
sugirió a su gobierno que pidiese a las cortes españolas la entrega a Francia no sólo de Samaná,
sino de toda la costa Norte de la isla española, desde Montecristi, para así aprovechar los fértiles
valles de los ríos Yaque y Yuna. Aunque esas negociaciones avanzaron, no fueron aceptadas en
Madrid. Un documento preparado por un francés en los últimos años del siglo XVIII hacía
énfasis en el gran valor de la península y de la bahía de Samaná para los franceses.
En 1782, el buque francés “Scipion” encalló en el desde entonces llamado Puerto de los
Ingleses, cerca de la actual Punta Hicaco, en la costa Sur de la bahía, mientras luchaba contra tres
barcos ingleses.
Con el Tratado de Basilea de 1795, Francia recibió la totalidad de la colonia española de
Santo Domingo, incluyendo la península de Samaná, a cambio de ceder sus conquistas en los
Pirineos, lo que hizo que Francia tomase posesión de toda la isla, dado que España reconoció
también el control de facto por parte de los franceses de Saint Domingue, la parte occidental de
la isla. Para esa fecha, según reportaría un francés, en los poblados de Samaná y Sabana de la
Mar habitaban unas quinientas personas. Sugería que el gobierno francés construyese en el
extremo de la bahía de Samaná una ciudad “que pronto se convertiría en el almacén de todas las
ciudades de Europa”.
En 1801 Toussaint Louverture, cual controlo Haiti y aliado todavía de los franceses,
invadió la parte oriental de la isla, controló las ciudades de Santo Domingo y Samaná, que
entonces contaba con sólo ochenta habitantes, y unificó la isla.
Sin embargo, Napoleón Bonaparte, quien había llegado al poder a fines de 1799, tenía
otras ideas y envió una flota con más de ochenta navíos y 58,000 hombres a quitarle a los negros
el control de la isla. La mitad de esa flota, encabezada por el general Leclerc, esposo de la
hermana de Napoleón, llegó a Samaná en enero de 1802 y observándola llí Toussaint exclamó:
“no nos queda nada más que perecer – toda la Francia ha venido a Santo Domingo- viene para
vengarse y para acabar con los negros – tenemos que perecer”.
La guerra entre los franceses y haitianos duró dos años (1802-1804). Toussaint cayó
prisionero y fue sustituido por Jean Jacques Dessalines y Henri Christohe. Los soldados
franceses de Napoleón que habían obtenido la victoria en Italia y Egipto, no pudieron contra los
negros, quienes tuvieron como aliada a la fiebre amarilla. Más de cincuenta mil franceses,
incluyendo a Leclerc, perdieron la vida y los sobrevivientes se rindieron o huyeron. Saint
Domingue declaró su independencia el 1ro. de enero de 1804, adoptando el nombre de Haití.
5- Destierro de Juan Pablo Duarte:
Juan Pablo Duarte fue destituido de su carga como diputado y el gobierno lo obligó a
exiliarse en Haití como castigo por su oposición a la anexión dominicana a España. El destierro
de Duarte no solo es una parte importante de la historia de la República Dominicana, sino que
también refleja la división política y social que existía en el país en esa época.
Juan Pablo Duarte y los demás miembros de La Trinitaria, eran perseguidos por el
Gobierno haitiano, porque tenía informes de que realizaban actividades para separarse de Haití y
fundar una nación libre y soberana.
Rosa Duarte, en “Apuntes para la Historia de la isla de Santo Domingo”, anota que el día
29 de julio de 1843, Duarte y Pedro Alejandrino Pina lo pasaron en la residencia del señor José
Botello, “bastante amargamente”.
El Gobierno haitiano inició la ocupación del Santo Domingo Español, el día 8 de febrero
de 1822, cuando el presidente haitiano Jean Pierre Boyer, recibió las llaves de la ciudad de
manos del licenciado José Núñez de Cáceres. Durante el mes de julio de 1843, las fuerzas
militares del Gobierno haitiano intensificaron la persecución contra los trinitarios.
El 24 de julio de 1843, la residencia de la familia de Juan Pablo Duarte y la de su tío José
Díez, fueron allanadas por militares haitianos que trataban de localizar al líder trinitario. Ese día
Duarte y varios de sus compañeros lograron escapar al saltar por patios de residencias vecinas
hasta llegar a la casa de Teodoro Ariza.
El partido independentista de Duarte se encontraba en plena actividad desde el día 16 de
julio de 1838, cuando un grupo de jóvenes liderados por Juan Pablo Duarte fundaron en la
ciudad de Santo Domingo, la Sociedad Secreta La Trinitaria, con el objetivo de fundar la
República Dominicana.
El entusiasmo de Juan Pablo Duarte estimuló a los jóvenes de su generación, lo que le
permitió fundar la entidad el 16 de julio de 1838, en una reunión que celebraron en la residencia
de la señora Josefa Pérez.
Junto a Juan Pablo Duarte fundaron La Trinitaria, Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandrino
Pina, Félix María Ruíz, Benito González, Juan Nepomuceno Ravelo, Felipe Alfau, José María
Serra y Jacinto de la Concha.
6- Primer Gobierno de Pedro Santana.
Pedro Santana Familia, fue un hacendado, febrerista, militar, político, exmasón,
noble y caudillo hispano-dominicano que se destacó en la guerra de independencia
dominicana infligiendo derrotas decisivas a las fuerzas haitianas, se desempeñó en
tres ocasiones como presidente constitucional de la República Dominicana, siendo el
primero en ejercer el cargo y fue el artífice de la reincorporación de Santo Domingo a la
monarquía hispánica. Fue con decorado como caballero de la Orden de Isabel la Católica
y de Carlos III.
Firmaría el manifiesto del 16 de enero y proclamaría la independencia
dominicana el 27 de febrero de 1844, asumiría la jefatura de la armada expedicionaria de la
frontera sur y comandaría la batalla del 19 de marzo donde saldría derrotado el ejército haitiano.
Dirigió un golpe de Estado contra la Junta Central Gubernativa y se convirtió en presidente de
ella bajo carácter de provisional. Durante su Gobierno se promulgaría la primera constitución
del Estado, se le designaría como el primer presidente constitucional de la República
Dominicana y renunciaría al cargo en 1848 por intrigas palaciegas.
En 1849 el Congreso le encomendó repeler la hasta entonces exitosa invasión del
presidente haitiano Faustino Élie Soulouque y le vencería en la batalla de Las Carreras,
seguidamente depondría al presidente Manuel José Jimenes González y ejercería la jefatura del
Estado bajo el título de jefe Supremo en calidad de provisional hasta que se eligiera un nuevo
presidente. El Congreso le otorgaría el cargo de general en jefe de los ejércitos de
la República Dominicana y el título de Libertador de la Patria por su victoria en Las Carreras.
En 1853 retomaría la presidencia, promulgaría una nueva constitución en 1854,
conseguiría el reconocimiento de la independencia del Estado dominicano por muchos países y
en 1856 nuevamente renunciaría. Medio año después de renunciar al cargo fue desterrado
del país por el presidente Ramón Buenaventura Báez Méndez, pero volvería meses
después tras iniciarse la guerra civil, uniéndose en el bando alzado y días después acabada la
guerra volvería a hacerse con la magistratura del Estado cuando consiguió deponer al presidente
José Desiderio Valverde Pérez en 1858.
En 1861 durante su última presidencia constitucional proclamó la anexión de Santo
Domingo a la monarquía española, convirtiéndose en el último presidente de la
primera república, pasando a ser el tras antepenúltimo gobernador superior civil y capitán
general de Santo Domingo. También se le nombraría senador del Reino.
Primer ascenso al poder Marchar a la Capital En la capital se trastornarían las cosas
cuando los filorios acaudillados por el general Duarte y con el apoyo de los generales de brigada
Francisco del Rosario Sánchez, Toribio López Villanueva y José Joaquín Puello Castro,
perpetraron el 9 de junio un golpe de Estado que destituiría al breve presidente José
María Caminero y Ferrer, colocando al general Francisco Sánchez como presidente,
el coronel Pedro Alejandro Pina de vocal y Juan Isidro Pérez de la Paz de secretario.
El 26 de mayo, los generales Duarte y Manuel José Jimenes, se habían opuesto al
proyecto que solicitaba el protectorado francés que contemplaba la cesión de la península de
Samaná y que fue apoyado por Bobadilla, y el vicario general de la arquidiócesis
de Santo Domingo, Tomás de Portes e Infante; al eliminarse en un nuevo proyecto la cesión de
Samaná, los generales Manuel Jimenes y Duarte si apoyarían el protectorado el 1 de junio, sin
embargo el golpe de Estado parecía de carácter antifrancés pero según Eustache de Saint-
Denys: «Aunque en apariencia dirigido contra la Francia, el golpe de Estado del 9 en nada ha
cambiado mi posición aquí».
No obstante, los filorios harían propaganda en el Cibao diciendo que la parte
española fue vendida a Francia y que se restablecería la esclavitud; en la ciudad de
Santiago de los Caballeros se crearía una imagen negativa de los franceses, lo cual resultaría
afectando al general de brigada José María Imbert (jefe de la batalla del 30 de marzo) y sus
compatriotas.
7- Mandato de Manuel Jimenes:
El 26 de septiembre de 1848, el presidente Manuel Jimenes dispuso que todos los
dominicanos que se encontraran fuera del país por causas políticas, podían retornar a República
Dominicana.
La medida fue cuestionada por los grupos conservadores. Manuel Jimenes había iniciado
su Gobierno el día 8 de septiembre de 1848, cuando fue juramentado como presidente de la
República.
Jimenes, quien había sido miembro de la Trinitaria, creó múltiples expectativas porque
sus seguidores entendían que podría administrar un Gobierno liberal diferente al régimen
autoritario del presidente Pedro Santana, quien había renunciado el 4 de septiembre de 1848.
Entre sus medidas más importantes decretó el 26 de septiembre de 1848, una amnistía en
favor de los exiliados políticos, incluidos Juan Pablo Duarte, y su familia, así como Francisco del
Rosario Sánchez, Matías Ramón Mella, Pedro Alejandrino Pina, Juan Isidro Pérez y Juan
Evangelista Jiménez, entre otros trinitarios.
No obstante, en la aplicación de la medida, Jimenes actuó de manera selectiva, pues negó
el retorno al país de algunos exiliados. Esa actitud le creó dificultades entre sus seguidores. El 13
de mayo del año 1849, el Congreso Nacional acusó al presidente Manuel Jimenes de ejercer
coacción contra el Poder Legislativo. El documento fue leído por el presidente del Congreso, el
ciudadano Buenaventura Báez.
El presidente Manuel Jimenes fue acusado de poner en peligro la integridad de la
República, desorganizando el Ejército Nacional y desmoralizando el espíritu nacional.
8- Primer periodo presidencial de Buenaventura Báez.
Buenaventura Báez había tomado posesión de la Presidencia de la República el 2 de
mayo de 1868 y de esa manera inició el período de su administración que se conoce como el
Gobierno de los 6 Años.
Había regresado de Curazao, donde se encontraba exiliado, el día 29 de marzo de 1868.
En el momento de su regreso, el Gobierno de la República Dominicana estaba en manos de un
triunvirato que inició su gestión el 15 de febrero de 1868.
Lo integraban los generales José Hungría, Antonio Gómez y Ramón Luciano, quienes
establecieron un régimen de terror y persecuciones contra los políticos y militares del Partido
Azul, que habían apoyado al Gobierno del presidente José María Cabral, quien tuvo que
renunciar el 31 de enero de 1868.
El Triunvirato se trazó como meta buscar en Curazao al ciudadano Buenaventura Báez,
para entregarle el Gobierno dominicano y por ello nombró una comisión que se encargó de
buscarlo y traerlo a la República Dominicana. Retornó el 29 de marzo de 1868. De inmediato sus
partidarios organizaron unas elecciones y el 2 de mayo fue juramentado presidente de la
República.
El Gobierno de los 6 Años de Buenaventura Báez fue un período de Gobierno que se
caracterizó por ser dictatorial, los asesinatos políticos y las irregularidades en la administración
de los fondos públicos, fueron de sus estampas.
Durante su administración el presidente Buenaventura Báez también hizo esfuerzos por
ceder o arrendar la Bahía de Samaná a Estados Unidos. El Gobierno de los 6 años terminó en
enero de 1874. Buenaventura Báez fue el único político dominicano que en el siglo pasado ocupó
la Presidencia de la República Dominicana en cinco oportunidades.
9- Segundo régimen de Pedro Santana
El 15 de febrero de 1853 se llevaron a cabo elecciones en las que Pedro Santana ganó la
presidencia para el periodo 1853-1857. Su nuevo gobierno no fue muy diferente al anterior,
caracterizándose por ser despótico y arbitrario. En un gesto conciliador, Pedro Santana decretó
una absolución para gran número de exiliados políticos, aunque entre éstos no se incluyó a Juan
Pablo Duarte, que vivía en Venezuela.
Pedro Santana, al igual que Buenaventura Báez, se dedicó a hacer gestiones para lograr
un protectorado de Estados Unidos. España, que hasta entonces no había mostrado grandes
intentos en República Dominicana, se preocupó por el espacio que Estados Unidos podía ganar
en el país. Esto motivo que España se apresurara a firmar varios reconocimientos.
Antonio María Segovia, cónsul español, se dedicó a entorpecer las negociaciones de
Pedro Santana con Estados Unidos, apoyó a los sectores enemigos del gobierno. Además, en
1856 ofreció la nacionalidad española a todos los dominicanos que la solicitaran. Una avalancha
de opositores se benefició de la llamada Matricula de Segovia, pasando a actuar libremente bajo
el amparo español.
Los problemas diplomáticos con España, la crisis financiera y el descenso de la
popularidad de Pedro Santana hicieron que éste renunciara el 26 de marzo de 1856. El
vicepresidente Manuel de Regla Mota, ocupó la presidencia de la República y por un acuerdo
político, Báez fue nombrado nuevo vicepresidente, para luego proceder a la renuncia del
presidente, y Báez asumir el poder. Báez estaba fuera del país desde 1853 por órdenes de Pedro
Santana Buenaventura Báez retomó al país para asumir el cargo gracias a las gestiones realizadas
por el cónsul Antonio María Segovia.
10- Matrícula de Segovia.
El 27 de diciembre de 1855 arribó a República Dominicana el entonces nuevo cónsul
general y encargado de negocios de S.M. Isabel II, Antonio María Segovia. El diplomático tenía
la misión de comunicar al Gobierno dominicano el reconocimiento de la independencia lograda
en 1844 y de hacer entrega del Tratado de Amistad y Comercio concluido entre el país y la
Corona española el 18 de febrero de 1855.
Consciente de su papel como representante de España, de que debía evitar la expansión
de la influencia norteamericana entre sus posesiones en el Caribe, Segovia se opuso al Tratado de
Comercio y Navegación que el gobierno de Santana firmó con los Estados Unidos el 8 de marzo
de 1856, desatando una verdadera crisis política por su posición agresiva y de abierto
enfrentamiento, que tuvo su máxima expresión en la célebre Matrícula que lleva su nombre,
utilizada como instrumento para el derrocamiento de Santana y la vuelta al poder de
Buenaventura Báez.
Amparado en una torcida interpretación del Art.7 del tratado dominico-español de 1855,
que permitía recobrar la nacionalidad española a aquellos ciudadanos españoles residentes en
República Dominicana que hubiesen adquirido la nacionalidad dominicana, así como otorgar la
nacionalidad española a sus hijos mayores de edad que así lo decidiesen, aun cuando hubiesen
nacido en el territorio nacional, Segovia abrió un “Libro de Matrícula de Súbditos Españoles”,
en el que fueron asentados cientos de dominicanos y dominicanas que reclamaban la ciudadanía
ibérica. La adhesión fue masiva: a los cuatro días de haberse iniciado el proceso de
matriculación, se cerraron todos los tribunales, ya que todos los jueces se inscribieron como
españoles, y asimismo la Alcaldía de Santo Domingo, pues desde el alcalde hasta el último
alguacil, incluida la compañía de policía de la ciudad, se matricularon.
El proceso de matriculación no fue más que un medio de apoyo político a los enemigos
de Santana, quienes bajo el amparo de la ciudadanía española pudieron hacer oposición al
gobierno sin exponerse a ser sancionados. Santana cursó diplomáticamente una protesta al
gobierno español, pero la resistencia a su régimen por parte de los naturalizados españoles se
hizo tan grande que, excusándose en una supuesta enfermedad, renunció a su cargo el 26 de
mayo de 1856, siendo sustituido por el vicepresidente Manuel de Regla Mota. Este, presionado
por Segovia, convino su renuncia y el nombramiento de Buenaventura Báez como presidente de
la República, quien tomaría posesión el 6 de octubre de 1856.
La Matrícula de Segovia, aunque considerada como el primer acto de intervencionismo
en los asuntos internos de la política dominicana, tiene un atractivo interés genealógico. La
medida favorecía a todos los dominicanos hijos de ciudadanos españoles cuyos padres hubiesen
nacido antes del 21 de noviembre de 1821. Es lógico pensar que, para llenar este requisito, los
solicitantes debían aportar las pruebas que evidenciaran el nacimiento de sus progenitores con
anterioridad a esa fecha y el suyo propio. De los certificados expedidos, conocemos el de Ramón
Remigio Batista, marcado con el número 1199 y dado el 17 de octubre de 1856, en el que consta
que nació en Santiago el 1 de octubre de 1828, que era labrador y que estaba casado con Tomasa
del Rosario, entonces de 21 años.
11- Segundo mandato de Buenaventura Báez:
Su segundo mandato inició en 1856, se destacó por la estafa que les hizo a los
productores de tabaco del valle del Cibao en 1857, en medio de una cosecha récord (el tabaco era
el principal producto de exportación del país), para apropiarse de la moneda fuerte que entrarían
al país. Creó una comisión que primero, ofreció comprar tabaco a precios superiores al mercado
con 20 millones de pesos (de la época) que fueron emitidos sin sustento legal, y que luego de
acabar la producción tabacalera vendió al mercado internacional.
La sobreabundancia de papel moneda sin respaldo provocó una devaluación de 1000%, lo
que causó la ruina de los tabaqueros y una grave crisis económica, factores que dieron inicio a
una revolución en julio de 1857 que estableció un gobierno paralelo con sede en Santiago. La
capital, Santo Domingo, fue situada desde el 31 de julio de 1857 hasta el 13 de junio de 1858. La
intervención en mayo de 1858 de los Estados Unidos, país que era después de Alemania el mayor
consumidor de tabaco dominicano, fue significativa para la rendición de Báez.
Durante el sitio el gobierno de Báez vendió toda clase de propiedades del Estado, desde
tierras y edificios, hasta buques de guerra y hasta hipotecó el palacio de Gobierno. Báez sustentó
la idea de que República Dominicana debía ser anexada a España. Fue exiliado a España donde
llevó una vida lujosa.
12- Revolución de julio de 1857:
El 7 de julio de 1857, estalló en Santiago un movimiento cívico militar con el propósito de
derrocar el Gobierno del presidente Buenaventura Báez. De inmediato sus voceros anunciaron la
integración de un Gobierno Provisional con sede en Santiago de los Caballeros.
Los cibaeños lanzaron un manifiesto y expresaron que lo hicieron para “sacudir el yugo
del Gobierno del señor Báez al cual desconocen desde ahora y se declaran gobernados (hasta un
congreso elegido por voto directo, constituya nuevos poderes) por un Gobierno Provisional, con
su asiento en la ciudad de Santiago de los Caballeros”. Como presidente del Gobierno
Provisional fue escogido el General José Desiderio Valverde, y el abogado Benigno Filomeno
Rojas, vicepresidente. Los dos contaban con el apoyo de los productores de tabaco y el comercio
del Cibao.
Entre sus primeras medidas figuró la organización de un movimiento armado para
marchar a la ciudad de Santo Domingo, con el fin de derrocar al presidente Buenaventura Báez,
quien estaba preparado para resistir. Las tropas del Gobierno revolucionario del Cibao eran
comandadas por el general Juan Luis Franco Bidó. En Pocos días cercaron la ciudad de Santo
Domingo, iniciándose de esa manera una guerra civil. Las hostilidades se mantuvieron casi un
año. Los grupos en conflicto lucharon con todos los medios a su alcance para salir victoriosos,
acrecentando la violencia y la destrucción en el país.
El triunfo de la revolución fue rotundo, Báez renunció al poder y viajó al exilio, pero el
proyecto sería frustrado, ya que el pensamiento liberal de los cibaeños sería opacado por la figura
militar del general Pedro Santana, quien volvió a la Presidencia de la República en 1858 y
desconoció la Constitución Liberal de Moca.
De esa manera, terminó frustrada la revolución del 7 de julio de 1857 y anulada la
constitución liberal de Moca. Santana volvió a gobernar con la Constitución de 1854 que le
garantizaba un Gobierno autoritario.
13- Describe las características de la sociedad dominicana durante el período de la
primera república teniendo en cuenta los grupos de intereses sociales que
interactuaban en la misma.
Características de la Primera República
Desplazamiento político de trinitarios que conllevo a la expulsión de ideas liberales.
Predominio político de hateros, los cuales se hicieron dueños del poder.
Peligro de haitianos: querían recuperar este territorio.
La pugna política de regiones.
Pugna caudillista entre Santana y Báez
Características de la Primera República
Desplazamiento político de trinitarios que conllevo a la expulsión de ideas liberales.
Predominio político de hateros, los cuales se hicieron dueños del poder.
Peligro de haitianos: querían recuperar este territorio.
La pugna política de regiones.
Pugna caudillista entre Santana y Báez
Características de la Primera República
Desplazamiento político de trinitarios que conllevo a la expulsión de ideas liberales.
Predominio político de hateros, los cuales se hicieron dueños del poder.
Peligro de haitianos: querían recuperar este territorio.
La pugna política de regiones.
Pugna caudillista entre Santana y Báez
Desplazamiento político de trinitarios que conllevo a la expulsión de ideas
liberales.
Predominio político de hateros, los cuales se hicieron dueños del poder.
Peligro de haitianos: querían recuperar este territorio.
La pugna política de regiones.
Pugna caudillista entre Santana y Báez.
Entre los elementos que definen este periodo:
Presencia y supremacía del conservadurismo en los asuntos de tipo
constitucionales relativos a la organización institucional del estado nacido en 1844.
Asumo del presidencialismo y caudillismo con una justificación constitucional.
Desplazamiento de los trinitarios de los conflictos entorno a la dirección de estado.
Se dan los primeros intentos convertidos en realidad de propiciar reformas
constitucionales con la finalidad de ponerlas a los servicios e interés de los sectores
que en un momento determinado ejercen la dirección de las cosas públicas.
14- Elabora una lista cronológica de presidentes que gobernaron durante la primera
república, en la Republica Dominicana:
Pedro Santana 1844- 1848
Manuel Jiménez 1848-1849
Buenaventura Báez 1849-1853
Manuel de la Regla Mota 1853-1856
Buenaventura Báez 1856-1858