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Comercio Internacional en Perú: 1960-1990

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Ensayo sobre el comercio internacional en el Perú durante los años

“1960-1990”.

CURSO: Comercio internacional


PARTICIPANTES:
 Gerardo Garland
 Shalile Pinto
 María Lucía Roncal
 Enrique Sánchez
 Fabrizio Zust
Tabla de contenido
Introducción 2
Análisis Positivo 3
Década entre 1960 y 1970 3
Década entre 1970 y 1980 5
Década entre 1980 y 1990 7
Análisis Normativo9
Década entre 1960 y 1970 9
Década entre 1970 y 1980 10
Década entre 1980 y 1990 11
Conclusiones 11
Referencias 11

1. Introducción
Hoy en día, el comercio internacional es indispensable para el desarrollo de la
economía mundial. Los países intercambian bienes y servicios entre sí, lo que permite
a los consumidores de distintos países acceder a una amplia variedad de opciones lo
cual se denomina “love for variety”. Además, abrirse a nuevos productos genera mayor
competencia en el mercado interno del país, logrando precios más accesibles para la
población. El comercio internacional puede darse entre bienes sustitutos o mediante
intercambios estratégicos, es decir, importar lo que el país no produce y exportar los
excedentes.
El presente trabajo busca aplicar los conocimientos aprendidos a lo largo del curso
Comercio Internacional durante el periodo de 1960 a 1990 para la economía peruana.
Además, explicar las razones por las que el país decidió aumentar o disminuir su
grado de apertura comercial dependiendo del contexto de cada década.

2. Análisis positivo
2.1 Década de 1960 al 1970
Es importante analizar el periodo entre 1960 y 1970 de la economía peruana debido a
que Perú atravesó por muchos obstáculos que repercutieron a su desenvolvimiento.
Para comenzar, es importante mencionar que Perú era considerado uno de los países
latinoamericanos con mayor apertura en Latinoamérica en 1960. Si bien hoy en día
eso sería un indicador positivo para las economías, en ese entonces no pudo ser
considerado de tal forma por diversos motivos. En primer lugar, la administración
pública era considerada paupérrima y su gasto era solo 8% del PBI por lo que las
principales empresas exportadoras eran extranjeras y los beneficiados peruanos
estaban condensados en una élite excusada en la falta de calidad educativa que
poseía la población de aquel entonces. En segundo lugar, otro factor que no permitió
que la población vea los aspectos positivos de la apertura comercial fue la gran
desigualdad de ingresos persistente en el país.
Un año previo al periodo de análisis se aprobó una Ley de Promoción Industrial, la
cual se basaba en exonerar a industrias del sector manufactura de barreras
arancelarias con el fin de impulsar su desarrollo, pues se encontraba subdesarrollado
en comparación con economías de la región. Sin embargo, esta medida no fue del
todo eficaz pues dado los factores anteriores no se verían los resultados. Para
complementar, se sabe que solo 56 empresas en total producían el 95% del valor de
las exportaciones en 1960, motivo por el cual las élites defendían sus intereses.
Tal como se ve en el gráfico de apertura comercial, vemos que a partir de 1960 esta
empieza a desacelerarse. La razón detrás es el cambio que se le quiso dar al
liberalismo desordenado que venía desarrollándose. Esta caótica desigualdad
aumentó el sentimiento de nacionalismo en la población.
En 1961, el Perú se unió a la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC)
con el fin conformar una zona libre comercio entre países como Argentina, Brasil,
Chile, México, Paraguay, Uruguay, etc. A pesar de que, este acuerdo solo duró hasta
1980 es importante destacar que logró más de once mil concesiones arancelarias de
países que han sido extremadamente proteccionistas.
A partir de 1962 la apertura comercial empieza a descender debido a que el
proteccionismo empezó a surgir. En el mencionado año, se creó un arancel con el fin
de proteger la industria del país. Entre 1960 y 1964 se dio un auge de las
exportaciones gracias a la producción de la harina de pescado y minerales. Además,
tomando en cuenta periodo extendido a 1967 se crearon impuestos a las
exportaciones de productos tradicionales como minerales, petróleo, azúcar, algodón,
entre otros; con el fin de elevar las recaudaciones y mejorar la gestión pública. Durante
el mismo horizonte temporal, cabe resaltar que se introdujeron controles de precios de
las subsistencias, pero como no se dio una devaluación del tipo de cambio no se
recurrieron a subsidios para importar bienes clave para controlar la inflación como
alimentos y petróleo más sus derivados.
Una serie de eventos disruptivos en esta época como las guerrillas internas en 1965
durante el gobierno de Belaunde Terry y el crecimiento del izquierdismo llevaron a una
devaluación del sol en 1967, la cual aceleró el ritmo de la inflación. Dicha devaluación
causó que el precio de las importaciones aumentase, ocasionando un déficit en la
balanza comercial.

Fuente: BCRP Elaboración propia


Con el fin de alivianar los problemas de las familias, el gobierno dio una Ley de
Promoción y Desarrollo agropecuario y pesquero. Utilizaron como herramienta un
incentivo tributario para aquellos productores que comercializaran sus productos
priorizando la demanda interna. De esta manera, por un aumento de oferta dentro del
país disminuirían las importaciones y con ello se regularizaría la balanza comercial.
Por otro lado, la situación parecía empeorar cuando en setiembre de 1967 las reservas
nacionales empezaron a disminuir a causa del descenso de los precios de los
productos exportados, como resultado se dio una devaluación forzada.
En 1968 se dio el golpe de estado y mantuvo a los militares 12 años seguidos en el
poder. El nacionalismo surgió a raíz del problema con la International Petroleum Corp.
Cuando estos se negaron a pagar una serie de impuestos por explotación de recursos
y ocasionó la expropiación al mandato de Juan Velasco. Un aspecto positivo de este
periodo fue el aumento del gasto por parte del gobierno, lo cual llegó a colocar en
1965 al Perú como primero entre diez países sudamericanos.
En el año 1969 se firmó el Acuerdo de Cartagena por Bolivia, Colombia, Chile,
Ecuador y Perú lo que fortaleció la cooperación económica y sentó las bases para la
creación de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI). El artículo 3, de
este acuerdo indica que para alcanzar los objetivos del presente acuerdo se
emplearán, entre otros, los mecanismos y medidas como, por ejemplo: un arancel
común, tratamientos preferenciales a favor de Ecuador, entre otras medidas.
En conjunto, todos los indicadores mencionados repercutieron en la economía
nacional y se vieron reflejados en el crecimiento del producto interno bruto. Esta
década no fue la mejor, ya que se ve una clara tendencia negativa en el crecimiento.
Tanto, la crisis de balanza de pagos, la caída de reservas, como la inestabilidad e
ineficiencia política hicieron que la tendencia de la apertura se comportara igual, ya
que debían priorizar el desarrollo interno del Perú.
2.2 Década de 1970 al 1980:
En la segunda mitad del siglo XX, el Perú experimentó transformaciones significativas
en su panorama económico, particularmente en el ámbito del comercio internacional,
durante la década de 1970 a 1980. Este periodo se caracterizó por la implementación
de medidas que buscaban abrir las fronteras del país a un contexto global cada vez
más interconectado. El impulso de la apertura comercial en Perú durante estos años
no solo respondió a factores internos, sino que también estuvo influenciado por
dinámicas económicas y geopolíticas a nivel internacional.
La década de 1970 a 1980 marcó un período crucial en la historia económica de Perú,
donde el país se enfrentó a una serie de desafíos y oportunidades que transformarían
su enfoque hacia el comercio internacional. En este contexto, es esencial comprender
las condiciones internas que motivaron la necesidad de ajustes y reformas
significativas en la política económica peruana.
Durante los primeros años de la década del 70, Perú se encontraba inmerso en un
ambiente de incertidumbre económica y social. Factores como la inflación creciente, la
deuda externa acumulada y una serie de políticas intervencionistas previas, habían
contribuido a un estancamiento económico que requería respuestas audaces. El
gobierno peruano, encabezado en ese momento por Juan Velasco Alvarado, buscó
establecer un nuevo rumbo para la economía del país a través de la denominada
"Revolución Peruana".
Uno de los principales factores en el ámbito nacional, bajo la presidencia de Juan
Velasco Alvarado, es que se implementaron medidas de reforma agraria y
nacionalización de industrias en un intento de reducir la desigualdad social. En el
ámbito comercial, se buscaba reducir la dependencia de las exportaciones
tradicionales y diversificar la economía. La Reforma Agraria, iniciada en 1969, tenía
como objetivo principal redistribuir la tierra para reducir la concentración de la
propiedad. La nacionalización de industrias estratégicas, como la minería, buscaba
asegurar el control sobre recursos críticos. Estas medidas fueron tomadas en un
contexto de creciente descontento social y la búsqueda de una identidad nacional
fuerte. Sin embargo, generaron resistencia interna y externa, desalentaron inversiones
y crearon tensiones económicas. La nacionalización de algunas industrias y la
expansión del sector público tuvieron impactos mixtos. Mientras se buscaba una
mayor equidad social, algunas medidas generaron inestabilidad económica y
desincentivaron la inversión extranjera.
En este contexto, la apertura comercial se presentó como una estrategia para
revitalizar la economía nacional. Se implementaron medidas como la liberalización de
los mercados, la eliminación de barreras arancelarias y la promoción de la inversión
extranjera como elementos clave para fomentar el crecimiento económico. Estas
decisiones estaban orientadas no solo a atraer capitales y tecnología del exterior, sino
también a diversificar la estructura productiva interna.
Sin embargo, esta apertura no estuvo exenta de desafíos. El proceso de ajuste
económico generó tensiones internas, especialmente en sectores tradicionales que se
veían amenazados por la competencia extranjera. La redistribución de tierras y la
nacionalización de ciertas industrias también marcaron un cambio significativo en la
estructura económica interna, buscando equilibrar las disparidades sociales y
económicas.
La apertura comercial en Perú durante este periodo tuvo repercusiones sustanciales
en la economía nacional. En el lado positivo, la llegada de inversiones extranjeras y la
apertura de nuevos mercados proporcionaron un impulso significativo a sectores como
la minería y la manufactura. La modernización de infraestructuras y la introducción de
nuevas tecnologías contribuyeron a mejorar la eficiencia productiva.
No obstante, el proceso de ajuste económico también generó tensiones. La
eliminación de subsidios y la apertura de mercados expusieron a algunos sectores
locales a una competencia feroz, provocando cierres de empresas y una
reestructuración laboral. La implementación de políticas de austeridad y la eliminación
de controles estatales generaron resistencia en ciertos sectores de la sociedad.
En el ámbito internacional, la decisión de Perú de abrir sus fronteras al comercio
internacional durante la década de 1970 a 1980 no solo respondió a factores internos,
sino que también estuvo intrínsecamente vinculada al contexto económico global de la
época.
Durante este periodo, Perú experimentó un aumento sustancial en su grado de
apertura comercial, elevándose de aproximadamente el 30% a un notable 50%. Este
incremento significativo reflejó la determinación del país sudamericano de integrarse
de manera más activa en la economía global. La adopción de políticas que eliminaron
barreras arancelarias, haciendo que los aranceles a la importación pasen de un
promedio de 60% en 1970 a un promedio de 20% en 1980, y facilitaron la entrada de
inversiones extranjeras desempeñó un papel fundamental en este aumento,
proyectando a Perú como un actor más participativo en el escenario internacional del
comercio. Además de la eliminación de las restricciones cuantitativas a las
importaciones.
La apertura comercial de Perú generó oportunidades y desafíos en sus relaciones
comerciales internacionales. Por un lado, la diversificación de los socios comerciales
mediante la firma de acuerdos de libre comercio (Asociación Latinoamericana de Libre
Comercio y el Sistema Andino de Integración) y la aprobación de la Ley de Promoción
de la Inversión Privada Extranjera, en un intento por incentivas la IED, contribuyeron a
fortalecer los lazos económicos con diversas naciones y a atraer la inversión
extranjera, que se consideraba necesaria para el desarrollo. La búsqueda de nuevos
mercados para productos peruanos y la participación en cadenas de valor globales se
convirtieron en elementos clave para aprovechar las oportunidades ofrecidas por la
apertura.
Esta serie de medidas tuvieron un impacto positivo en el comercio internacional
peruano. Las exportaciones aumentaron a un ritmo promedio de 10% anual entre 1970
y 1980, mientras que las importaciones aumentaron a un ritmo promedio de 8% anual.

Fuente: BCRP Elaboración propia


No obstante, este nuevo escenario también planteó desafíos. La competencia
internacional se intensificó, exigiendo una mayor eficiencia y competitividad por parte
de los sectores productivos peruanos. La fluctuación en los precios de los productos
de exportación y las condiciones económicas globales ejercieron presiones variables
en la economía del país, haciendo evidente la interconexión de Perú con los eventos y
dinámicas internacionales.
La apertura comercial no solo aumentó la participación de Perú en el comercio
internacional, sino que también influyó en su posicionamiento en el mercado mundial.
La transformación de Perú de un enfoque más cerrado a uno más abierto no solo la
hizo receptiva a las influencias externas, sino que también la llevó a convertirse en un
actor más competitivo en la arena global.
La búsqueda de la competitivid2ad internacional implicó una modernización
significativa de la infraestructura y la adopción de prácticas comerciales más
eficientes. La mejora en la calidad de los productos, la implementación de estándares
internacionales y la búsqueda de nichos especializados en el mercado mundial fueron
aspectos clave para consolidar la posición de Perú como un jugador relevante en el
comercio internacional.
2.3 Década de 1980 al 1990
Con miras a la década comprendida entre 1980 y 1990, la economía peruana se
hallaba sumergida bajo una serie de dificultades que tuvieron impacto sobre su
desarrollo. Concretamente, la inflación continua se volvió una fuerte limitación durante
1980 al alcanzar la cifra de 29.5%. En suma, se suscitaba el conflicto armado
encabezado por el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru que trajo consigo
innumerables pérdidas tanto humanas como de índole económica. En vista de ello, se
propagó un clima de inestabilidad que tuvo un efecto negativo en la confianza de los
inversionistas y perjudicó notoriamente el panorama general de la economía.
Tomando en consideración dicho escenario desfavorable, se asoma de manera
conjunta un destello beneficioso para el Perú. En términos generales, el índice de
apertura comercial ha ido incrementando progresivamente desde 1960 durante el
periodo 1 asignado. Notando que, logra el pico más alto en 1980 siendo parte de una
tendencia global hacia la liberalización económica y la reducción de barreras al
comercio internacional, lo que provocó un reordenamiento en la economía mundial y
un aumento en la competencia entre países desarrollados y en desarrollo. Con una
apreciación más focalizada, se puede destacar que nuestro país adoptó una serie de
políticas que buscaban promover la apertura comercial y la liberalización económica
incluyendo la eliminación de barreras arancelarias y no arancelarias a las
importaciones, así como la privatización y desregulación de varias empresas estatales
y sectores económicos clave.
En ese sentido, la liberalización comercial permitió una mayor entrada de bienes
extranjeros en el mercado peruano, lo que trajo consigo una amplia variedad de
productos y competencia para los productores locales. Sin embargo, también generó
un aumento en la competencia internacional, lo que a su vez implicó una disminución
en los precios de los bienes peruanos y una reducción en las exportaciones de
productos tradicionales del país, como textiles y artesanías. A pesar de tales
limitaciones, la apertura comercial tuvo como resultado una mayor integración de la
economía peruana en el comercio internacional y una disminución en los precios de
los bienes de consumo. Además, fomentó la diversificación de la economía peruana
hacia otros sectores, como la minería y la agroindustria, lo que resultó en un aumento
de las exportaciones no tradicionales generando una conectividad económica
favorable.
Un rasgo a tratar es que, la segunda gestión de Belaúnde Terry abarcando los años
1980 a 1985 si bien buscó implementar una estrategia de liberalización comercial —
reduciendo las barreras arancelarias y eliminando las restricciones cuantitativas a la
importación de bienes — no se pudo conseguir revertir el déficit comercial ni
proporcionar el alivio necesario ante la falta de reservas externas. De forma análoga,
la balanza comercial estaba acompañada de un signo negativo que persistió y se
exacerbó a lo largo de los años, debilitando la posición económica del país. Ahora
bien, la política cambiaria en el periodo señalado estuvo marcada por la intervención
constante del Banco Central de Reserva en el mercado cambiario mediante subastas y
un control de cambios. No obstante, la depreciación del sol peruano se intensificó,
especialmente en los últimos años del gobierno de Belaúnde Terry.
Belaunde tuvo un trato diferente a su sucesor con respecto a las restricciones
cuantitativas, política que impone un límite a la cantidad importada. Comparando con
los últimos años de su predecesor, Belaunde se esforzó por reducir significativamente
la lista de productos restringidos y prohibidos, e incrementar los de libre entrada. Esta
política permitió abastecer la demanda interna del país, pero impidió que algunas
industrias despegaran al no poder competir con las empresas extranjeras.
Por otro lado, la transición al gobierno de Alan García Pérez situado en los años 1985
y 1990 significó un cambio drástico en la política comercial. Para ilustrar la detonación
de dicho giro, al inicio de su mandato, García se manifestó a favor de una apertura
controlada en la economía, pero con el tiempo su postura fue radicalizándose y llegó a
promover medidas que buscaban un mayor control estatal sobre los sectores
productivos y el comercio exterior. Evidentemente, ello resultó en el abandono de la
liberalización comercial y pasó a ser un régimen de control.
A modo de ilustración, sus políticas incluyeron la nacionalización de compañías
mineras extranjeras, el establecimiento de cupos, licencias y regulaciones a la
importación de materias primas y maquinarias —además de una lista de bienes que no
podían ser importados— y medidas de control de precios para productos básicos. En
términos generales, se implementaron disposiciones que buscaban proteger la
economía peruana de los efectos de la apertura comercial y limitar la entrada de
bienes extranjeros en el mercado nacional. Como principales consecuencias, se
encuentran una serie de problemas económicos que involucran una inflación
persistente y creciente, una disminución en la inversión extranjera, una baja en el
crecimiento económico, una caída en el valor de la moneda peruana y una aguda
escasez de bienes en el mercado nacional.
Seguidamente, se determinó la nacionalización de la banca y eliminación del pago de
la deuda externa que generaron una mayor incertidumbre y provocaron una
disminución significativa en el flujo de capitales hacia Perú. Frente a ello, algunos
organismos tales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial
expresaron su rechazo hacia las políticas económicas restrictivas pertenecientes al
gobierno de García que terminaron afectando a su vez la población peruana,
empezando por el abastecimiento de alimentos siendo estos inaccesibles o
insuficientes.
Como se puede apreciar en la tabla, parte de las políticas controladoras de García
fueron las restricciones cuantitativas, hay una tendencia a aumentar de los productos
importados restringidos y prohibido y una reducción de los productos libres, incluso en
el 87 y el 88 todos los productos de encontraban bajo control del gobierno. Estas
políticas fueron perjudiciales y por ello se puede notar un intento de reapertura en
1989 y 1990 en que Fujimori asumo el poder.
En otras palabras, el periodo estudiado de 1980 a 1990 refleja un intento inicial de
liberalización que, a pesar de ciertos avances, no pudo contrarrestar los desafíos
económicos fundamentales. De igual manera, la transición a políticas proteccionistas y
populistas a partir de 1985 no solo no lograron mejorar la situación económica, sino
que exacerbó la inestabilidad, dejando un legado complejo para el país.
Bajo el contexto internacional, el Perú fue testigo de una serie de eventos externos
que ejercieron impactos profundos y multifacéticos debido a que la región
latinoamericana experimentó una crisis de deuda que se tradujo en la implementación
de medidas de ajuste estructural, esta situación le dio por nombre a este periodo como
“La década perdida”. En adición, el colapso de los precios del petróleo en la década de
1980, aunque afectó negativamente a países exportadores de petróleo, generó una
dinámica mixta para el Perú, dada su condición de importador neto de petróleo. Si bien
los costos de importación disminuyeron, la reducción de ingresos por exportaciones
impactó negativamente en la balanza comercial. Mientras que, en el marco geopolítico
de la Guerra Fría influyó en la dinámica política peruana. La lucha contra movimientos
considerados como amenazas comunistas recibió apoyo de Estados Unidos,
afectando la percepción y gestión de conflictos internos, como el enfrentamiento con el
grupo guerrillero aludido con anterioridad de Sendero Luminoso.
Llegados a este punto, el Perú logró superar la crisis económica y política en la
década de los 90 gracias a las políticas de estabilización económica implementadas
por el gobierno de Alberto Fujimori a lo largo de la siguiente década. Algunas de estas
políticas incluyeron la liberalización económica, la privatización de empresas estatales
y la implementación de un programa de austeridad fiscal. Si bien estás políticas
generaron críticas y controversia por su impacto en la sociedad y el medio ambiente,
es innegable que lograron estabilizar una economía azotada por la hiperinflación.

3. Análisis normativo
3.1 Década de 1960 al 1970
Si bien las economías latinoamericanas no destacaban como en la actualidad, estas
épocas fueron significativas para su desarrollo, ya que formaron las bases del futuro
de la industria manufacturera y en general para la mejor distribución y operatividad de
las exportaciones peruanas.
Un aspecto positivo que podemos destacar de las medidas proteccionistas que se
utilizaron durante este periodo, fue la rápida aceleración de la industria, la cual tuvo un
crecimiento importante y constante. Este logro no hubiera podido ser alcanzado de no
ser por el esfuerzo de las autoridades por aplicar medidas de sustitución de
importaciones y gracias a ello potenciar las exportaciones de harina de pescado,
azúcar y demás derivados de la agricultura.

Fuente: BCRP Elaboración propia

Por otro lado, encontramos relación con el caso de Inversión Extranjera Directa de
China en esta década. Nuestro país atravesaba por un problema similar, ya que las
exportaciones se concentraban en un grupo limitado en su mayoría extranjeros.
Además, el sistema de recaudación de impuestos no incentivaba a dicha práctica,
pues era dinero que se generaba con los recursos nacionales y no generaba los
beneficios correspondientes a la población.
Por el contrario, las medidas anteriores si bien alcanzaron su objetivo, hubieran sido
más efectivas si en vez de atacar a las importaciones para “proteger la industria
nacional” hubieran destinado mayor incentivo a este sector. Es decir, si el problema
era la gran inversión extranjera se podrían haber aumentado los impuestos para así
destinar lo recaudado al sector manufactura a través de créditos, maquinaria,
inversión, etc. Aumentar los aranceles sin medidas complementarias, solo generó una
mayor inflación, debido a que la industria peruana todavía no estaba lista para afrontar
tanta demanda interna.

3.2 Década de 1970 al 1980:


Durante la década de 1970 a 1980, Perú experimentó una transformación económica
significativa al abrir sus fronteras al comercio internacional. Este periodo se caracterizó
por la implementación de medidas destinadas a integrar la economía peruana en la
dinámica global.
Algunas de las medidas acertadas fueron la decisión de aumentar gradualmente la
apertura comercial, la liberalización de mercados y la reducción de barreras
arancelarias; que no solo atrajeron inversiones extranjeras, sino que también
permitieron una diversificación efectiva de las exportaciones, contribuyendo a una
mayor participación de Perú en las cadenas de valor internacionales. Además, la
estrategia de diversificar los socios comerciales más allá de los tradicionales fortaleció
las relaciones comerciales internacionales del país, reduciendo su vulnerabilidad ante
las fluctuaciones de un solo mercado. Asimismo, la inversión en modernización de
infraestructuras facilitó el comercio internacional y mejoró la eficiencia logística,
posicionando a Perú como un actor más competitivo en el mercado mundial.
Sin embargo, a pesar de estos logros, algunas medidas presentaron oportunidades de
mejora. La gestión de los impactos sociales y laborales de la apertura comercial
demandaba una atención más detallada, evidenciando la necesidad de estrategias
efectivas de mitigación para garantizar una transición más equitativa. Además, la
diversificación productiva podría haber sido abordada con mayor énfasis,
considerando la vulnerabilidad de la economía peruana a la volatilidad de los precios
internacionales, especialmente en sectores como la minería.

3.3 Década de 1980 al 1990


La década de los años 80 fue muy cambiante y llena de crisis, no en vano se le
conoce como “La década pérdida”. Perú encontró dos presidentes con dos visiones
muy diferentes sobre la apertura comercial del país. Por un lado, en su segundo
mandato Belaunde continuó los esfuerzos por abrir la economía reduciendo la lista de
productos restringidos y prohibidos que fue un gran acierto para la economía, pues
permitió abastecer la demanda interna de productos y favoreció a las relaciones
internacionales del país, aunque se empezaban a mostrar los primeros signos de
inflación en el interior, pese a que evitó usar señoreaje para abordar la creciente
deuda externa.
Por otro lado, Alan García recibió una economía ya con signos de inflación y optó por
cerrar la economía aumentando las restricciones cuantitativas, congelando los precios
en el interior de la economía y aumentando la oferta monetaria para financiar sus
proyectos. La combinación de estas dos últimas medidas aumentó la inflación
llevándola a niveles estratosféricos y, además, anunció que su gobierno eliminaba el
pago de la deuda externa lo que generó mucha desconfianza en el ámbito
internacional. Todo lo descrito anteriormente aumentó la crisis económica que fue
agraviada por la crisis social del terrorismo. En ese sentido, el periodo de García
ofrece grandes oportunidades de mejora, pues las políticas proteccionistas y la
eliminación del pago de la deuda externa pusieron al Perú en conflicto con el FMI y los
inversionistas extranjeros. Mantener la política de Belaunde podría haber reducido la
desconfianza extranjera y habría permitido que algunas industrias pudieran
desarrollarse. Si bien, la crisis social agravió la situación tanto al interior como la
incertidumbre externa, el enemistarse con importantes entidades financieras
mundiales debilitaron la posición del país para afrontar estas circunstancias.

4. Conclusiones
Gracias a políticas como el Tratado de Cartagena, Leyes de Promoción y Desarrollo
de sectores como manufactura, agricultura y pesca, el Perú pudo desenvolverse en el
ámbito internacional hoy en día. Si bien durante la primera década analizada, tuvo
eventos disruptivos como la caída de reservas, inflación, crisis de balanza de pagos,
inestabilidad política causada por Velasco, entre muchos más; es de suma importancia
destacar lo alcanzado como lo fue la mayor producción de su sector más débil
manufactura. La apertura comercial disminuyó, pero fue para sentar los cimientos de la
futura industria y disminuir la gran dependencia extranjera.
Entre 1970 y 1980, en Perú, la apertura comercial fue esencial a nivel nacional e
internacional. Nacionalmente, al abrir las fronteras, se buscó superar desafíos
económicos, transitando hacia una integración con la economía global. La
liberalización de mercados, la diversificación de socios comerciales y la modernización
de infraestructuras impulsaron el crecimiento económico y la competitividad, aunque la
gestión de impactos sociales y una diversificación económica más enfocada
necesitaban mejoras. El incremento de la apertura comercial del 30% al 50% reflejó la
determinación de Perú en participar activamente en el comercio global. Las relaciones
comerciales se fortalecieron, abriéndose a nuevos mercados y atrayendo inversión
extranjera, aunque la competencia internacional exigía mayor eficiencia y estrategias
de diversificación más sólidas. En resumen, este periodo definió la posición de Perú en
el comercio mundial, resaltando la necesidad de políticas inclusivas y una visión
estratégica para un desarrollo económico sostenible y equitativo.
Entre 1980 y 1990, una mayor apertura comercial en Perú, parte de la tendencia global
hacia la liberalización económica, generó competencia y diversidad de productos, pero
también desafíos como la disminución de precios y exportaciones de productos
tradicionales. Mientras Belaunde buscó abrir la economía, fortaleciendo relaciones
internacionales, evitando señoreaje y reduciendo restricciones, García adoptó políticas
proteccionistas que causaron inflación y desconfianza al eliminar el pago de la deuda
externa. En retrospectiva, mantener la política de Belaunde podría haber reducido la
desconfianza extranjera y favorecido el desarrollo industrial, pero la confrontación con
entidades financieras minó la capacidad del país para afrontar retos en un contexto de
crisis social y económica.

5. Referencias
 Andina, C. (2023, 22 noviembre). Acuerdo de Integración Subregional Andino:
Acuerdo de Cartagena. [Link].
[Link]
subregional-andino/
 Rojas, J. (1996). Las políticas comerciales y cambiarias en el Perú, 1960-1995.
Fondo editorial PUCP.
 BASE DE DATOS DE ESTADÍSTICAS DEL BCRP. (s. f.).
[Link]

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