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Unidad 14 de Obligaciones

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Unidad 14 de

Obligaciones:
Daño: Concepto y requisitos del daño resarcible
El daño es uno de los pilares fundamentales de la responsabilidad civil. Se
entiende por daño la afectación que sufre una persona en su patrimonio, su
integridad física, sus derechos subjetivos o sus intereses legítimos. El daño es
el punto de partida de toda acción de resarcimiento, ya que sin daño no existe
responsabilidad civil que reclamar.

a) Concepto de daño
El daño es toda lesión a un bien o derecho protegido por el orden jurídico. Para
que haya responsabilidad civil, es imprescindible que exista un daño real y
concreto, puesto que el principio general establece que “no hay reparación sin
daño”. En este contexto, el daño puede ser:
•Patrimonial: Es el que afecta al patrimonio del damnificado, y se traduce en
una pérdida económica o material, como el daño emergente (pérdida efectiva)
o el lucro cesante (ganancia dejada de percibir).
•Extrapatrimonial (o moral): Aquel que no afecta directamente al patrimonio de
la persona, sino a su esfera personal, como el sufrimiento, la angustia, la
pérdida de calidad de vida, etc.

b) Requisitos del daño resarcible


Para que un daño sea considerado como resarcible, es decir, susceptible de
reparación a través de una indemnización, debe cumplir con ciertos requisitos
que aseguran su legitimidad dentro del ámbito de la responsabilidad civil.
•Certidumbre del daño: El daño debe ser cierto y efectivo. Esto significa que no
se pueden reclamar resarcimientos por daños hipotéticos, futuros o eventuales.
Un daño probable o incierto no genera responsabilidad civil. No obstante, la
certeza del daño no implica que este ya se haya consumado completamente,
también pueden ser resarcibles los daños inminentes, es decir, aquellos que
están próximos a ocurrir con una alta probabilidad.
•Personalidad del daño: El daño debe haber sido sufrido por la persona que lo
reclama. Esto implica que la afectación debe ser directa, es decir, que el
damnificado debe haber experimentado personalmente el perjuicio. No se
puede reclamar por daños ajenos, salvo en casos excepcionales, como cuando
se trata de parientes cercanos que reclaman daños derivados de la muerte de
un ser querido (por ejemplo, el daño moral por la pérdida de un familiar).

•Lesión a un interés legítimo: El daño debe implicar la afectación de un derecho


subjetivo o un interés legítimo protegido por el orden jurídico. No todo tipo de
daño es resarcible, sino únicamente aquellos que vulneran derechos o
intereses reconocidos por la ley. Esta noción evita el abuso de las demandas
de reparación, limitando la responsabilidad civil a daños verdaderamente
significativos.
•Subsistencia: El daño debe ser actual, es decir, debe estar presente en el
momento en que se reclama. Un daño pasado que ya ha sido reparado o un
daño futuro que todavía no ha causado efectos no son, en principio, objeto de
resarcimiento, salvo que se pruebe que la subsistencia del daño es inminente o
que es irreversible.

c) Clases de daño
El daño puede clasificarse de diferentes maneras, según su naturaleza o el tipo
de afectación que causa:
•Daño patrimonial: Es el que afecta los bienes o derechos de valor económico
de una persona. Dentro de esta categoría se incluyen dos subtipos:
•Daño emergente: Se refiere a la pérdida o menoscabo material sufrido en el
patrimonio del damnificado. Es la consecuencia directa y visible del evento
dañoso.
•Lucro cesante: Consiste en la ganancia que el damnificado dejó de percibir
como consecuencia del hecho dañoso. Se trata de una afectación más
abstracta, ya que implica una pérdida potencial de oportunidades económicas.
•Daño extrapatrimonial o moral: Afecta a los bienes intangibles de la persona,
como su dignidad, honor, integridad física o emocional. Este tipo de daño no
puede medirse en términos puramente económicos, aunque se puede calcular
una compensación económica para repararlo.

d) Prueba del daño


En el ámbito de la responsabilidad civil, quien reclama una indemnización debe
probar la existencia del daño. La carga de la prueba recae sobre el
demandante, quien deberá demostrar que ha sufrido una afectación real y
cuantificable. En este sentido, es fundamental que se presenten pruebas
fehacientes del daño, ya sea a través de peritajes (en caso de daño
patrimonial) o de otros medios de prueba adecuados (en caso de daño moral).
Antijuridicidad
La antijuridicidad es un concepto esencial para delimitar la responsabilidad civil,
ya que no todo daño genera responsabilidad, solo aquel que es antijurídico, es
decir, contrario a derecho.

a) Concepto de antijuridicidad
El término antijuridicidad se refiere a la contradicción entre un hecho y el
ordenamiento jurídico. Un acto es antijurídico cuando transgrede una norma
que protege un derecho o interés legítimo. En el ámbito de la responsabilidad
civil, la antijuridicidad implica que el hecho que causó el daño no está permitido
por el derecho.

b) Antijuridicidad formal y material


Existen dos tipos de antijuridicidad:
•Antijuridicidad formal: Se refiere a la infracción de una norma jurídica explícita.
Un acto es formalmente antijurídico cuando contradice una ley, reglamento o
cualquier otra disposición normativa que prohíbe o regula una conducta.
•Antijuridicidad material: Se refiere a la contradicción entre la conducta y los
principios generales del derecho, la equidad o la justicia, aun cuando no exista
una norma que expresamente prohíba esa conducta. Se habla de
antijuridicidad material cuando el acto, aunque formalmente no viole ninguna
norma específica, resulta contrario a los valores y principios subyacentes del
orden jurídico.

c) Incumplimiento
El incumplimiento es una de las principales formas en que se manifiesta la
antijuridicidad en el ámbito contractual. Puede ser de tres tipos:

•Incumplimiento absoluto: Ocurre cuando la obligación no se cumple en


absoluto, es decir, cuando el deudor se niega o es incapaz de cumplir lo
pactado.
•Incumplimiento relativo: Se produce cuando el cumplimiento es tardío o
parcial. Aunque no se ha cumplido la obligación en los términos previstos, el
incumplimiento no es total, pero igualmente genera responsabilidad.
•Ejecución defectuosa: Consiste en el cumplimiento defectuoso o inadecuado
de la obligación, es decir, cuando se cumple, pero de manera insatisfactoria o
incompleta. Aquí, aunque formalmente se ha realizado el acto exigido, su
ejecución no se ajusta a las expectativas o términos convenidos.

Relación de causalidad
La relación de causalidad es el vínculo necesario entre la conducta dañosa y el
daño sufrido. Es un presupuesto indispensable para que surja la
responsabilidad civil, ya que si el daño no es consecuencia directa de la
conducta, no puede atribuirse responsabilidad al autor del hecho.

a) Concepto
La relación de causalidad es el nexo que une el acto ilícito o el incumplimiento
con el daño. En otras palabras, se requiere que el hecho realizado por el
responsable sea la causa adecuada o eficiente del daño. La simple
concurrencia de circunstancias no basta para atribuir responsabilidad; debe
demostrarse que el daño es una consecuencia directa de la acción u omisión
del demandado.

b) Doble función de la relación causal


La causalidad en la responsabilidad civil cumple dos funciones:
•Función generadora: Establece el nexo entre la conducta del agente y el daño
producido, determinando si la conducta del responsable es la causa adecuada
del daño.
•Función limitadora: Actúa como límite a la extensión de la responsabilidad,
estableciendo qué daños son atribuibles al agente y cuáles no. No todos los
daños causados por una conducta son imputables si no se consideran
consecuencias naturales y directas de esa acción.

c) Código Civil y Comercial de la Nación (CCyC)


El CCyC argentino regula la causalidad en el artículo 1726 y siguientes,
estableciendo que la responsabilidad por el daño debe derivarse de la conexión
causal adecuada entre el hecho y el resultado. También introduce excepciones
que limitan la responsabilidad en casos donde la causa del daño es ajena al
control del agente, como en casos de fuerza mayor o caso fortuito.

d) Prueba de la causalidad
En el sistema de responsabilidad civil, la carga de la prueba recae sobre el
damnificado, quien debe demostrar la existencia de una relación causal directa
entre el hecho y el daño. La falta de prueba de este vínculo puede llevar a la
absolución del demandado, incluso si el daño es evidente.

Factor de atribución
El factor de atribución es el criterio utilizado para determinar quién es el
responsable de un daño y por qué. Se refiere a los elementos que permiten
imputar a una persona la obligación de reparar un daño causado.

a) Concepto
El factor de atribución es el fundamento en virtud del cual se le atribuye a una
persona la responsabilidad por el daño causado. Existen dos grandes clases de
factores de atribución: subjetivos y objetivos.
b) Clases de factores de atribución
•Factores subjetivos: Se basan en la conducta y la actitud del autor del hecho
dañoso. Dentro de estos, los más comunes son:
•Culpa: La culpa implica una conducta negligente o imprudente, es decir, la
falta de diligencia debida. En este caso, la responsabilidad se basa en la
conducta incorrecta del agente, que ha actuado sin la debida precaución.
•Dolo: El dolo implica una intención deliberada de causar daño. En estos casos,
la conducta del agente es maliciosa y dirigida conscientemente a provocar el
perjuicio.
•Factores objetivos: No dependen de la conducta del autor, sino de criterios
externos que justifican la atribución de la responsabilidad. Entre ellos destacan:
•Riesgo creado: Se responsabiliza al agente por haber creado o incrementado
un riesgo que genera el daño, sin importar si actuó con culpa o dolo.
•Garantía: En algunos casos, la ley impone responsabilidad sin considerar la
culpabilidad del agente, simplemente por el hecho de estar en una posición de
control sobre la situación que genera el daño.
•Equidad: A veces, la responsabilidad se atribuye por razones de equidad,
cuando la justicia exige que el agente, aunque no sea directamente culpable,
repare el daño.
•Abuso del derecho: Se imputa responsabilidad a quien, ejerciendo un derecho
propio, lo hace de manera abusiva o en perjuicio de los demás.
•Exceso en la normal tolerancia entre vecinos: En casos donde las actividades
de un vecino exceden la tolerancia normal, afectando a otros, se establece
responsabilidad por el perjuicio causado.
c) Otros factores objetivos de atribución
Existen otros factores de atribución objetivos como:

•Deber de seguridad: Se responsabiliza a quien no garantiza la seguridad en


situaciones donde debía hacerlo (por ejemplo, un organizador de eventos o un
proveedor de servicios).
•Falta de servicio: Atribución de responsabilidad a entidades públicas o
privadas por no cumplir adecuadamente con el servicio que debían prestar.
•Sacrificio social: En algunos casos, la responsabilidad se atribuye en función
del interés social, cuando una actividad genera daños que, aunque justificados
en el interés general, deben ser resarcidos a los afectados.
•Confianza legítima: Se responsabiliza a quien, mediante su conducta, ha
generado en otros una expectativa legítima de seguridad o estabilidad, y luego
causa un daño al defraudar esa expectativa.

Eximentes de responsabilidad
Las eximentes son situaciones que, de ser probadas, exoneran de
responsabilidad al autor del hecho dañoso. Estas eximentes pueden estar
vinculadas a distintos aspectos de los presupuestos de la responsabilidad civil.

a) Eximentes vinculadas a la antijuridicidad


No existe responsabilidad si el acto no es antijurídico. Por ejemplo, si el acto
que causó el daño estaba justificado por una causa de justificación como la
legítima defensa, no habrá responsabilidad civil.
b) Eximentes vinculadas a la relación de causalidad
En algunos casos, se exime de responsabilidad al agente si el daño no es
consecuencia directa de su conducta. Por ejemplo, cuando interviene un caso
fortuito o fuerza mayor, o cuando hay hecho de un tercero que rompe el nexo
causal.
c) Eximentes vinculadas al factor de atribución
Cuando no se puede demostrar que el agente actuó con dolo o culpa, o en los
casos de responsabilidad objetiva, si el agente prueba que no existió el factor
de riesgo que le es atribuible, podrá eximirse de responsabilidad.
d) Eximentes vinculadas al daño
Finalmente, si no se logra probar la existencia del daño o si el daño es
irreparable o indemostrable, no podrá exigirse una indemnización.

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