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Claves para Identidad Corporativa

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Chinis Martinez
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La identidad corporativa de una empresa es el conjunto de características,

valores y creencias con las que UNA ORGANIZACIÓN SE


AUTOIDENTIFICA y se diferencia de las otras sociedad. Es su historia, su
ética, su filosofía de trabajo, sus valores, su cultura cotidiana, sus normas
establecidas. Es, en definitiva, su personalidad, lo que la hace única y
diferente a las demás.

Una empresa forja su propia identidad en función de lo que cree y piensa de sí


misma, y de cómo quiere instalarse en la mente de su público. Y presenta una
cara interna y otra externa: la faceta interna son sus valores, ideales, cultura,
comunicación, metodología, estrategias…, y la faceta externa es el reflejo de
lo anterior por medio de una imagen corporativa.

La importancia de la identidad corporativa

Antes de que una empresa se presente en los mercados es importantísimo


tener definida una identidad corporativa. Los principales objetivos de esta
estrategia de marketing son:

 Sentido de clan: crear un equipo con un apego a la marca, es decir, un


sentimiento de pertenencia entre los empleados y los clientes.
 Diferenciación: esto es más importante que nunca si queremos asegurar la
competitividad de la empresa en los tiempos del marketing digital.
 Nuevos productos: para impulsar la venta de las mercancías, convenciendo a la
opinión de nuestro target objetivo.
 Opinión pública: esto es imprescindible para la supervivencia de una empresa,
que necesita contar con una opinión favorable por parte de los diferentes agentes
sociales.

El valor de la identidad corporativa es fundamental, sobre todo en los primeros


tiempos de un negocio, ayudando a potenciar sus virtudes y tapar las
carencias.

Los beneficios de trabajar en este documento son:

 Contribuye con una buena percepción de imagen corporativa, lo que contribuye con la
credibilidad y confianza del público hacia la empresa.

 Genera mayor lealtad en los clientes: La identidad corporativa genera identificación en


las relaciones con el cliente.
 La identificación con los valores de la empresa, sumado a una excelente experiencia del
cliente y productos de calidad, permite alcanzar más fácilmente la lealtad del cliente. Lograr
esta conexión es clave —un 18% de los clientes es capaz de abandonar una marca para
apoyar causas que considera importantes.

 Te permite diferenciarte de la competencia: Una identidad corporativa coherente y atractiva


te distingue de tus competidores. Esto significa que tus clientes reconocerán con facilidad tu
producto y será más probable que lo recuerden ante cualquier decisión de compra que deban
tomar.

 Fortalece el sentido de pertenencia de los colaboradores: Con la existencia


de comunidades virtuales en las que las personas expresan su opinión sobre una
compañía. No solamente tus clientes externos opinan en estos foros. La opinión de tus
empleados en estas comunidades tiene un impacto significativo en la imagen corporativa.

Ten en cuenta que, para el 84% de los directivos de las empresas, la motivación de los
colaboradores es importante para el éxito de sus organizaciones.

7 claves para definir la identidad corporativa

Desde Deusto Formación hemos elaborado el listado más completo para


ayudarte a definir la identidad corporativa de tu empresa. Así puedes lograr
que la identidad sea favorable a los intereses de la sociedad.

1. Definir la filosofía corporativa

Es la concepción global de la organización; se trata de dar respuesta las


preguntas ¿quién soy y que hago?, ¿cómo lo hago?, y ¿dónde quiero
llegar?. Es decir, se trata de definir:

 La misión (qué es y qué hace la compañía)


 Los valores (cómo hace la organización, sus negocios, cuáles son sus principios
profesionales)
 La visión (dónde quiere llegar; es la perspectiva de futuro de la compañía)

2. Definir la cultura corporativa

El conjunto de normas, valores y pautas de conducta compartidas y no


escritas por las que se rigen los miembros de una organización y que se
reflejan en sus comportamientos. Es el conglomerado de códigos y creencias
compartidos por todos o por la gran mayoría de los miembros de una
organización.

3. Crear una imagen corporativa

Que transmita la filosofía, la cultura, la personalidad y, en definitiva,


la identidad de la organización. Se trata de definir la identidad visual de la
empresa con el objetivo de transmitir las sensaciones, las emociones, la
filosofía y los valores de la misma. Es lo que comúnmente se reconoce
como marca, compuesto por:

 El nombre
 El logotipo
 El isotipo
 El isologotipo
 El color

Estos elementos tangibles serán el núcleo conceptual sobre el cual se va


a apoyar la comunicación de la organización para transmitir su
identidad intangible, es decir, la manera en que desea mostrarse y
ser reconocida por su público. Cada vez más, los clientes ya no compran
productos o servicios, sino que compran marcas y el conjunto de aspectos,
tanto racionales como emocionales, que estás puedan ofrecerles.

El consumidor se mueve por estímulos pasionales, se deja seducir por


marcas que le atraen y que hacen de su momento de compra una experiencia
inigualable. De ahí la importancia de desarrollar una línea de objetos
coherentes con formas y colores que se perciban de manera clara, uniforme y
concreta por el público a partir de ideas virtuales que en un principio están
solo en la mente.

4. Elaborar una estrategia de comunicación corporativa

La imagen de una empresa se materializa, además, a través de todas las


expresiones cotidianas que en ella se realizan y a través de las personas que la
representan, de sus cualidades, actitudes, experiencia y forma de actuar.
También, de la forma en la que se organiza su entorno, de sus reuniones y de
cada detalle de los eventos que se planifican. Crear un protocolo de
actuación afianza la identidad corporativa de un modo positivo con un estilo
propio de actuar y de relacionarse interna y externamente.

5. Garantizar la solidez

Una imagen corporativa sólida debe permanecer en el tiempo, ya que


los clientes progresivamente se irán familiarizando con esta identidad. Si se
cambia de forma precipitada y no justificada, se puede perder el
reconocimiento y la consistencia que se ha ganado. Las imágenes corporativas
ya creadas solo se cambian en casos que se necesita una modernización o
adaptación al mercado, y son sumamente planeadas a través de múltiples
estudios.
6. Cuidar la reputación online

Se puede difundir y analizar al mismo tiempo el impacto de la identidad


corporativa de la organización gracias a las nuevas herramientas como son
los blogs y las redes sociales. Estas herramientas de marketing digital se
pueden utilizar, además, para detectar los posibles problemas que puedan ir
surgiendo, así como las percepciones que tiene el público sobre una marca o
producto, ya sean positivas o negativas. Esta información se puede conseguir
de manera instantánea, de forma que se puede actuar rápidamente en
consecuencia y corregir las deficiencias cuando sea necesario.

Además, las redes sociales y los blogs sirven como punto de encuentro y
de fidelización de los admiradores y seguidores de la empresa, y serán ellos
en muchos casos los que, como buenos conocedores de la marca, defiendan y
expliquen la organización, los productos o los servicios ante los demás.

7. Elaborar un manual de identidad corporativa

Se trata de elaborar un documento en el que se reflejen el conjunto de


normas a las que los responsables de la imagen corporativa y la comunicación
cultural recurren para unificar criterios y normalizar el manejo de la imagen
gráfica y corporativa de la empresa. El objetivo es promover la identidad
visual en la forma más conveniente, consistente y eficiente.

En el manual se definen las normas que se deben seguir para imprimir la


marca y el logotipo en los diferentes soportes internos y externos de la
compañía, se describen los signos gráficos escogidos por la organización para
mostrar su imagen, así como todas sus posibles variaciones: forma, color,
tamaño, etc.

Los contenidos del manual se organizan en dos grandes capítulos:

 Las normas básicas de construcción y desarrollo de la identidad corporativa.


 La aplicación del logotipo en las distintas plataformas de comunicación:
papelería, facturas, albaranes, carteles, tarjetas de visita, uniformes, vehículos, etc.

La identidad corporativa tiene que ser el principio guía para todas las
actividades de una organización. Todo lo que una empresa hace, dice y
comunica, amplía su identidad, consolidándola o debilitándola.

Por este motivo es imprescindible tener claros los valores y los


objetivos comunes que se quieren transmitir. Tenemos que preguntarnos
quienes somos y a qué público queremos llegar para definir la propia identidad
y proyectarla con éxito hacia el exterior.

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