ASUNTO CM2-2023-VG-0657
CIUDADANO:
JUEZ SEGUNDO DE PRIMERA INSTANCIA MUNICIPAL EN FUNCIONES DE
CONTROL CON COMPETENCIA EN MATERIA DE VIOLENCIA DE GENERO,
DEL CIRCUITO JUDICIAL PENAL DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL
ESTADO PORTUGUESA, EXTENSIÓN ACARIGUA.
SU DESPACHO. -
Quien suscribe, María Betania Febres, venezolano mayor de
edad, titular de la cédula de identidad Nro. V-24.019.166, abogado en el libre
ejercicio de la profesión, e inscrita en el I.P.S.A bajo el Nro. 265.709, con domicilio
procesal en el municipio Araure estado Portuguesa, actuando para éste acto en
carácter de Defensora Privada del ciudadano RENE MARTIN CARREÑO
HERNANDEZ, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-
8.743.708, quien actualmente se encuentra privado de libertad en el Cuerpo de
Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, Delegación Acarigua y a la
orden del digno tribunal que usted representa, con el debido respeto y de
conformidad con el artículo 123 de la Ley Orgánica de Reforma a la Ley Orgánica
Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, ocurro ante su
competente autoridad para promover los siguientes actos:
I
DEL CONTROL FORMAL Y MATERIAL DE LA ACUSACIÓN
La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en fecha 03-08-
2007, expediente N° 07-0800, sentencia 1676, con ponencia del Magistrado Dr.
FRANCISCO ANTONIO CARRASQUERO LÓPEZ, estableció la obligación del Juez
de la Fase Intermedia de ejercer el control formal y material de la acusación y de
todos los elementos que constituyan el proceso penal seguido, autorizándolo a
conocer el fondo de la causa cuando se trate de materias que no sean de exclusivo
conocimiento del Juez de Juicio. La sentencia N° 1.500/2006, del 3 de agosto,
dictada por esta Sala Constitucional, estableció lo siguiente:
“…se determina que, contrariamente a lo que suele afirmarse en
algunos tribunales penales, el Código Orgánico Procesal Penal no
establece una prohibición absoluta, al juez de control, de que falle
sobre cuestiones que son propias del fondo de la controversia. Lo
que prohíbe la referida ley es que el juez de las fases preparatoria
e intermedia juzgue sobre cuestiones de fondo que son propias y
exclusivas del juicio oral. De allí que materias como la pertinencia,
legalidad y necesidad de la prueba, las excepciones relativas a la
extinción de la acción penal (prescripción de la acción, cosa
juzgada), el sobreseimiento (atipicidad de los hechos que se
investigan, concurrencia de una causa de justificación, de
inculpabilidad o de no punibilidad, la inexistencia del hecho objeto
del proceso o la no atribuibilidad del mismo al imputado), son,
indiscutible e inequívocamente, materias sustanciales o de fondo
sobre las cuales el juez de control tiene plena competencia para
la valoración y decisión…”.
Señala la Sala Constitucional que el mencionado control, comprende un
aspecto formal y otro material o sustancial, es decir, existe un control formal y un
control material de la acusación. En el primero, el Juez verifica que se hayan
cumplido los requisitos formales para la admisibilidad de la acusación –los cuales
tienden a lograr que la decisión judicial a dictar sea precisa-, a saber, identificación
del o de los imputados, así como también que se haya delimitado y calificado el
hecho punible imputado. El segundo, implica el examen de los requisitos de fondo
en los cuales se fundamenta el Ministerio Público para presentar la acusación, en
otras palabras, si dicho pedimento fiscal tiene basamentos serios que permitan
vislumbrar un pronóstico de condena respecto del imputado, es decir, una alta
probabilidad de que en la fase de juicio se dicte una sentencia condenatoria; y en el
caso de no evidenciarse este pronóstico de condena, el Juez de Control no deberá
dictar el auto de apertura a juicio, evitando de este modo lo que en doctrina se
denomina la “pena del banquillo” (sentencia n° 1.303/2005, de 20 de junio). Como
consecuencia, esta defensa técnica, respetuosamente le solicita al Órgano
Jurisdiccional, proceda a realizar el control formal y material sobre el acto conclusivo
presentado por la Fiscalía del Ministerio Público contra mi defendido RENE MARTIN
CARREÑO HERNANDEZ, a través del estudio, verificación, revisión y examen de
los requisitos de forma y los elementos de fondo con los que funda el escrito
acusatorio. Ya que, conforme lo demostrará esta defensa técnica, en los capítulos
siguientes, dichos elementos de convicción y medios de prueba se sustentan en
dichos ambiguos, falsos supuestos, en hipótesis y conjeturas sin sustento; por lo
que desde ya le solicito, a los fines de salvaguardar el derecho a la defensa del
ciudadano RENE MARTIN CARREÑO HERNANDEZ, se pronuncie sobre todas y
cada una de las solicitudes hechas por la defensa, y las que comprenden el presente
escrito, a los fines de que no se incurra en el vicio de inmotivación, que es el “padre”
de la indefensión, según el criterio de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo
de Justicia.
II
LOS HECHOS DETERMINADOS POR LA DEFENSA
En fecha 30 de mayo de 2023, en horas de la tarde, ciudadano Rene Carreño
se encontraba en la casa de su hermana de nombre Rosa Carreño, ubicada en la
urbanización “Los Molinos”, por cuanto le estaba pegando una cerámica en uno de
los cuartos, cuando llega la niña Sophia Labrador y le pregunta donde duerme “la
mae” haciendo referencia a su hermana, después le preguntó dónde estaba su
cama, por lo que el ciudadano Rene Carreño le indica que su cama estaba en su
casa y le enseña un colchón, manifestándole que ahí era donde él dormía,
posteriormente, cuando se disponía a salir hacía la cocina a tomar agua, se
tropezaron y cayeron en un colchón, inmediatamente se pararon y cada uno salió,
uno a la cocina y la niña al área donde recibe clases. Ahora bien, el día jueves 01
de junio de 2023, en horas de la tarde, el ciudadano Rene Carreño se encontraba
comprando unas pinturas y llama a su hermana Rosa Carreño para preguntarle qué
color compraba, en ese momento la pre citada ciudadana le indica que los padres
de la niña Sophia Labrador estaban ahí y lo estaban señalando de haberla besado,
por lo que, inmediatamente se presentó e informó que tal hecho era falso, cuestionó
a la niña para que dijera la verdad, pero ella no habló. Al día siguiente, en horas de
la noche, se presentó una comisión del SIP de la PNB en la casa de la ciudadana
Rosa Carreño y le indicaron al ciudadano Rene Carreño que debía acompañarlos
hasta el comando por una denuncia que había en su contra, por lo que, él sin ningún
problema acepta el requerimiento y comparece hasta dicha sede policial en
compañía de su hermana, una vez allí le informan de la situación, proceden a su
identificación plena y notifican a la Fiscal del Ministerio Público, luego de 2 horas lo
dejan ir. Posteriormente, en fecha 13 de junio de 2023, su hermana se encontraba
en su casa, cuando se presenta otra comisión policial integrada por tres oficiales y
una oficial llamada María Flores, quienes le preguntan por el ciudadano Rene
Carreño y ella les indica que él estaba en su residencia en Maracay, en virtud de
ello, le informan que deberá comparecer por el comando de Villas del Pilar para el
día viernes 16 de junio de 2023, no dejando ninguna citación. En vista de tal
requerimiento, en fecha 15 de junio de 2023, el ciudadano Rene Carreño se traslada
hasta la ciudad de Araure y comparece ante la Fiscalía Séptima del Ministerio
Público del Segundo Circuito de la Circunscripción Judicial del estado Portuguesa,
con la intención de formalizar su intención de someterse al proceso y esclarecer los
hechos, sin embargo, una vez allí la Representación Fiscal sin mediar palabras con
el ciudadano Rene Carreño, procedió a llamar a una comisión del Cuerpo de
Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas para practicar la detención del
ut supra mencionado ciudadano.
III
EXCEPCIÓN OPUESTA CON FUNDAMENTO EN EL ARTÍCULO 28, NUMERAL
4, LITERAL “I”, EN CONCORDANCIA CON LOS NUMERALES 2, 3 y 4 DEL
ARTÍCULO 308, AMBOS DEL CÓDIGO ORGÁNICO PROCESAL PENAL,
REFERIDO A LA FALTA DE REQUISITOS ESENCIALES PARA INTENTAR LA
ACUSACIÓN FISCAL, EN VIRTUD DE QUE LOS HECHOS DETERMINADOS EN
EL ESCRITO ACUSATORIO SON AMBIGUOS, CONTRADICEN ELEMENTOS
DE CONVICCIÓN RECABADOS EN LA FASE DE INVESTIGACIÓN Y POR
CONSIGUIENTE NO CORRESPONDE LA CALIFICACIÓN JURÍDICA
APLICADA.
Sobre los hechos indicados por el Fiscal del Ministerio Público, es que el
Representante del imputado reparará su defensa, de modo que, si no existe una
relación circunstanciada y cronológica de los hechos imputados, se estaría
menoscabando el debido proceso y el derecho a la defensa del que gozan todas las
partes del proceso, ya que el imputado y su representante desconocerían cuales
son los hechos que en su contra está dirigiendo el acusador, y en tal sentido no
podría defenderse.
La narración de los hechos en el escrito de acusación debe ser clara, precisa
y cronológica, que incluya todas y cada una de las circunstancias de tiempo, modo
y lugar que rodean el hecho objeto de investigación, lo que implica la necesaria
indicación de las actuaciones pertinentes de todos los sujetos involucrados en el
proceso, de acuerdo con lo establecido en el numeral 2, del artículo 308 del Código
Orgánico Procesal Penal, según el cual todo escrito de acusación debe contener
una relación clara, precisa y circunstanciada del hecho punible que se le atribuye al
imputado.
Del examen y revisión de los elementos de convicción, con los cuales la
Representación Fiscal funda su escrito acusatorio y que pretende atribuir hechos
delictivos a mi defendido; se observan incongruencias las cuales no logran sustentar
la determinación de los hechos realizada por las Fiscales Séptimas del Ministerio
Público.
Es así como en el capítulo II del escrito fiscal, referida a la relación clara,
precisa y circunstanciada del hecho punible que se le atribuye al imputado, atribuido
en forma exclusiva a mi defendido ciudadano RENE MARTIN CARREÑO
HERNANDEZ, señala: “…que al momento que se disponía a ir al baño, el hermano
de la profesora ciudadano RENE se fue detrás de ella, lo cual la pone nerviosa y
decide no entrar al baño… pero repentinamente la toma a la fuerza por la cintura…
y comienza a besarla… y finalmente logra zafarse y correr… hecho que se suscitó
cuando ya no se encontraba ningún niño que le hiciera compañía en dicha
vivienda…”.
Ahora bien, de los elementos recabados por la Representación Fiscal se
observa que la niña S.A.N.M en entrevista de fecha 02 de junio de 2023, manifiesta
que entró a un cuarto voluntariamente y que fue besada en el cuello, posteriormente,
en una nueva declaración de fecha 29 de junio de 2023, señala que entró a un baño
y luego a un cuarto y que le besaron las dos mejillas, ambas versiones difieren de
lo expuesto en el escrito acusatorio suscrito por la Representante Fiscal, quien no
señala específicamente el lugar donde ocurrió el presunto hecho ni en qué región
anatómica fue besada la niña S.A.N.M., adicionalmente, señala la Representación
Fiscal, que la niña S.A.N.M se encontraba sin otras personas en la vivienda, lo cual
no corresponde con la verdad, ya que en el inmueble se encontraban otras
personas.
De esta manera, por cuanto los hechos determinados por la Representación
Fiscal, no se ajustan a los elementos recabados durante la fase de investigación,
trayendo como consecuencia que los mismos sean ambiguos, imprecisos y falsos,
tal determinación menoscaba la garantía constitucional del debido proceso y afecta
el derecho a la defensa del que gozan todas las partes del proceso, por cuanto a mi
defendido se le atribuyen hechos sin sustento lógico jurídico y sin soportes reales,
en tal sentido no puede defenderse.
En consecuencia, de conformidad con el artículo 28, numeral 4, literal “I”, en
concordancia con el artículo 34, numeral 4, ambos del Código Orgánico Procesal
Penal, respetuosamente le solicito, Decrete el sobreseimiento de la causa, al no
haberse determinado, con certeza, y meridiana claridad y de manera
circunstanciada, los hechos punibles que se le atribuyen a mi defendido.
IV
EXCEPCIÓN OPUESTA CON FUNDAMENTO EN EL ARTÍCULO 28, NUMERAL
4, LITERAL “I”, EN CONCORDANCIA CON EL ARTÍCULO 308, NUMERAL 3
AMBOS DEL CÓDIGO ORGÁNICO PROCESAL PENAL, REFERIDO A LA
FALTA DE REQUISITOS ESENCIALES PARA INTENTAR LA ACUSACIÓN
FISCAL, EN VIRTUD DE LA AUSENCIA DE MOTIVACIÓN, EN LA CUAL LA
REPRESENTACIÓN FISCAL FUNDA LA IMPUTACIÓN.
Ahora bien, del análisis del escrito acusatorio observa esta defensa que los
defectos encontrados en el referido acto conclusivo, no solo constituyen vicios que
pueden y deben ser subsanados, sino que dichas carencias quebrantan
formalidades esenciales al proceso que devienen en violaciones de derechos y
garantías fundamentales que amparan a mi defendido, lo que hace inviable la
admisión del acto conclusivo agregado al presente proceso penal. Tal como a
continuación se expone.
La Representación Fiscal señala en el capítulo tercero del escrito acusatorio,
los elementos de convicción con los cuales pretende fundamentar el acto conclusivo
presentado contra mi defendido. Como norma, de estos medios de convicción se
extraen las razones que sirven de fundamento a la imputación y que generalmente
de manera posterior son ofrecidos como elementos de prueba; por lo que en el
escrito acusatorio se hace necesario señalar el convencimiento que obtuvo el
Ministerio Publico de cada uno de ellos con el objeto de soportar y motivar el acto
conclusivo; de esta manera el Juez de Control al realizar el control formal y el control
material deberá constatar el cumplimiento entre otros, del artículo 308 numeral 3 del
Código Orgánico Procesal Penal.
Pues bien, esta defensa denuncia que aún cuando existen mencionados
algunos elementos de convicción ofrecidos como soporte dentro del escrito
acusatorio, al ser revisados de manera íntegra, se evidencia que no se extrae
ningún convencimiento de ellos, omiten conclusión alguna, razonamiento lógico que
indique o permita resumir mediante este acervo de diligencias recabadas, la
presunción de culpabilidad con proyección abierta hacia la ilustración y desarrollo
de los elementos de la teoría del delito que justificarían la solicitud de condena (ius
puniendi estricto), de modo que el representante del Ministerio Público solo se limita
a transcribir las declaraciones de testigos de oídas y extrañamente estos parecen
conocer más del supuesto hecho que la propia presunta víctima, lo cual genera
dudas y ambigüedades y que hace injustificado el ejercicio de la acción penal toda
vez que no habría elementos para ello, sino que además se estaría menoscabando
el derecho a la defensa de mi representado, lo que en definitiva devendría en una
violación flagrante del debido proceso, garantía prevista en nuestra Carta Magna.
Al efecto, la Representación Fiscal, en cuanto al requisito in comento, no
debe limitar su actividad a trascribir las declaraciones y las actuaciones realizadas
por los cuerpos de investigación (en este caso solo fue una inspección técnica y una
experticia de vaciado de contenido), tendientes al esclarecimiento de los hechos,
sino que debe razonar, explicar y plasmar cual fue el convencimiento que obtuvo de
cada uno de ellos, respecto a los hechos investigados, en cumplimiento del requisito
que exige la convicción que fundamente la imputación de los hechos al investigados.
Una imputación fundada no es solamente atribuir la comisión de un hecho
punible a determinada persona, sino que implica explicar, razonar, en fin, dar cuenta
de los soportes de la misma; de manera que puedan ser subsumidos los hechos en
el supuesto de la norma penal sustantiva, y por ende solicitar el enjuiciamiento del
imputado, razón por la cual el legislador exige una debida fundamentación basada
en los elementos de convicción recabados, o en su defecto, solicitar el
sobreseimiento de la causa de acuerdo con los elementos exculpatorios obtenidos
como parte de buena fe en el proceso penal.
Ahora bien, pasa esta defensa a enunciar los elementos de convicción, como
consecuencia del incumplimiento de la formalidad esencial, establecida en el
numeral 3 del artículo 306, del Código Orgánico Procesal Penal.
1.- DENUNCIA COMÚN de fecha 02-06-2023, formulada por la ciudadana
M.A.M.C., en su condición de madre de la presunta víctima. Testigo de oídas.
2.- ACTA DE ENTREVISTA de fecha 02-06-2023, rendida por la niña S.A.L.M.
Presunta víctima.
3.- INFORME DE EVALUACION PSICOLOGICA de fecha 12-06-2023 suscrito por
la Lcda. LUCIA M. MENDOZA, adscrita a la Unidad de Atención a la Victima del
Ministerio Público, practicado a la niña S.A.L.M. Dicha funcionaria es promovida por
la Representación Fiscal como experta.
4.- EXPERTICIA DE VACIADO DE CONTENIDO (EXTRACCIÓN DE AUDIO) de
fecha 12-06-2023, suscrito por el funcionario RUBERT GONZALEZ, adscrito al
Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, Delegación
municipal Acarigua estado Portuguesa, practicada a UN (01) TELEFONO CELUAR,
marca TECNO SPARK 8C, modelo TECNO KG5K.
5.- ACTA DE ENTREVISTA de fecha 27-06-2023, rendida por el ciudadano I.W.Y.,
en su condición de pareja sentimental de la madre de la presunta víctima. Testigo
de oídas.
6.- ACTA DE ENTREVISTA de fecha 27-06-2023, rendida por la ciudadana
M.A.M.C., en su condición de madre de la presunta víctima. Testigo de oídas.
7.- ACTA DE ENTREVISTA de fecha 28-06-2023, rendida por la ciudadana
A.D.V.M.R., en su condición de amiga de la madre de la presunta víctima. Testigo
de oídas.
8.- ACTA DE ENTREVISTA de fecha 28-06-2023, rendida por la ciudadana
C.F.P.M, en su condición de amigo de la madre de la presunta víctima. Testigo de
oídas.
9.- INSPECCIÓN TECNICA CON FIJACION FOTOGRAFICA N° 844, de fecha 25-
06-2023, suscrito por el funcionario ELUSMERY EVIES, adscrita al Cuerpo de
Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, Delegación municipal
Acarigua estado Portuguesa, practicada a URBNIZACIÓN LOS MOLINOS I-II,
CALLE 03, CASA NUMERO 39, PARROQUIA Y MUNICIPIO ARAURE, ESTADO
PORTUGUESA.
10.- PRUEBA ANTICIPADA de fecha 29 de junio de 2023, practicada a la niña de
quien se omiten datos por razones de ley. Promovida como documental por la
Representación Fiscal.
Observa esta defensa con profunda preocupación, que la Representación
Fiscal, solo se limita a transcribir las pocas diligencias de investigación practicadas,
sin hacer un análisis profundo de las mismas y sin concatenar cada una de ellas entre
sí, tal y como lo establece la Sala de Casación Penal, en su sentencia N° 252, de
fecha 14 de julio de 2023, la cual señala:
“…De la revisión de la presente causa, esta Sala de Casación
Penal evidenció que el referido Juzgado Vigésimo Sexto (26°) de
Primera Instancia Estadal en Funciones de Control del Circuito
Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, en su decisión
dictada en la audiencia preliminar el 25 de marzo de 2022, antes
descrita, en la cual decretó el sobreseimiento de la causa, expresó
de manera motivada y razonada el porqué consideraba que en el
acto conclusivo del Ministerio Público, en este caso la acusación
contra los imputados en la presente causa, no realizó un análisis
concatenado entre la investigación realizada y el resultado de cada
uno de los órganos de prueba obtenidos, limitándose a realizar una
enumeración simple de las pruebas, sin destacar su idoneidad,
pertinencia y necesidad, en cada una de las mismas, existiendo
vicios en su promoción al no haber concatenado cada uno de los
medios de prueba ofrecidos entre sí, y no haber realizado
individualmente el análisis de los elementos y medios de pruebas
por cada uno de los acusados, evidenciándose la falta de
argumentación jurídica por parte del Ministerio Público, lo cual
repunta en una falta de argumentos para llenar los requisitos
formales del acto conclusivo dictado.
En tal sentido, pudo evidenciar la Sala que de los elementos de
convicción que condujeron al titular del ejercicio de la acción penal
a presentar la acusación en la presente causa, se desprende que
las diligencias investigativas aportadas por la representación fiscal
en nada refieren o hacen alusión a la incorporación, como elemento
de convicción o elemento de prueba para fundamentar los
extremos de la imputación realizada en contra de los imputados en
la presente causa…”
Bien es sabido que los elementos de convicción, están formados por las
evidencias obtenidas en el curso de la fase preparatoria, los cuales son utilizados
para subsumir los hechos en el supuesto la norma penal sustantiva, y por ende
solicitar el enjuiciamiento del imputado. Una imputación fundada, implica explicar,
razonar, dar cuenta de los soportes de la misma. De modo que, si el Fiscal del
Ministerio Público omite la indicación de la convicción que obtuvo de las mismas,
no solo crea un vacío en la acusación, por la omisión del cumplimiento de uno de
sus requisitos, sino que haría injustificado el ejercicio de la acción penal, toda vez,
que no habrían elementos para ello; adicionalmente se menoscaba el derecho a la
defensa del imputado, que está en todo su derecho, legal y constitucional de
conocer cuáles fueron las circunstancias, conforme a esos elementos de convicción,
que dieron origen a su aprehensión, y posterior acusación; lo que en definitiva
constituye una violación flagrante al derecho a la defensa y al debido proceso
consagrados en nuestra Carta Magna. Por estas razones, solicito que los elementos
de convicción, sean desestimados como los fundamentos de la imputación sobre
los cuales la Representación Fiscal funda la acusación penal, presentada contra mi
defendido.
Asimismo, es importante señalar que en cuanto al informe psicológico practicado
por la Lcda. LUCIA M. MENDOZA, adscrita a la Unidad de Atención a la Victima del
Ministerio Público, el mismo debe ser promovido bajo las formalidades de un acta
policial, ya que, el mismo no cumple con los requisitos establecidos para ser
valorado como un informe técnico practicado por un experto en el área, ni consta
juramentación alguna de la pre citada funcionaria previa a la practica del informe en
cuestión, tal y como lo señala la Decisión N° 11, expediente 6875-16, de fecha 06
de julio de 2016, de la Corte de Apelaciones del estado Portuguesa, la cual
establece:
“Al respecto es de considerar que el artículo 225 del Código
Orgánico Procesal Penal, establece que el dictamen pericial
deberá contener, de manera clara y precisa, el motivo por el cual
se practica, la descripción de la persona o cosa que sea objeto
del mismo, en el estado o del modo en que se halle, la relación
detallada de los exámenes practicados, los resultados obtenidos
y las conclusiones que se formulen respecto del peritaje
realizado, conforme a los principios o reglas de su ciencia o arte.
Por lo tanto, en el presente caso, el análisis o estudio de las
relaciones de llamadas de los teléfonos móviles ya
mencionados, realizado por el Licenciado Enrique Soto. Experto
Analista IV, adscrito a la División de Análisis de Telefonía del
estado Portuguesa, conforme a las previsiones descritas en la
citada disposición, no llena los requisitos para ser considerado
como un informe pericial, debiéndosele apreciar como lo que es,
un acta policial, de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 153 del
Código Orgánico Procesal Penal. Y así se declara.”.
Por lo mencionado ut supra, dicho informe deberá ser valorado como un acta
policial y como un elemento de orientación, más no de certeza o conclusivo como
lo pretende hacer ver el Ministerio Público.
Así las cosas, en ausencia de la convicción que debería extraerse de este
acervo de diligencias obtenidas en la fase preparatoria, y que hace imposible que
se deduzcan de ellas razonamientos que de alguna naturaleza permitieran endilgar
el delito de abuso sexual a niña sin penetración, que el Ministerio Público le imputa
a mi defendido; considera esta defensa que tal omisión quebranta la exigencia
contenida en la precitada norma adjetiva penal (Art. 308 numeral 3 C.O.P.P.)
referida a la expresión de los elementos de convicción y a los razonamientos que
de los mismos se extrae para fundamentar la imputación. Violando las garantías
constitucionales del debido proceso y el derecho a la defensa. En consecuencia,
de conformidad con el artículo 28, numeral 4, literal “I”, en concordancia con el
artículo 34, numeral 4, ambos del Código Orgánico Procesal Penal,
respetuosamente le solicito, decrete el sobreseimiento de la causa, y pido
respetuosamente ASÍ SE DECLARE.
V
EXCEPCIÓN OPUESTA CON FUNDAMENTO EN EL ARTÍCULO 28, NUMERAL
4, LITERAL “I”, EN CONCORDANCIA CON EL ARTÍCULO 308, NUMERAL 4
AMBOS DEL CÓDIGO ORGÁNICO PROCESAL PENAL, REFERIDO A LA
EXPRESIÓN DE LOS PRECEPTOS JURÍDICOS APLICABLES.
En primer lugar, en este requisito del escrito de acusación, es donde el Fiscal
del Ministerio Público, expresará el procedimiento lógico que ha empleado para
darle resolución al caso penal respectivo, específicamente, señalará cuál ha sido la
forma en que ha resuelto ese caso a la luz de las normas penales sustantivas. Esta
operación lógica se materializa en dos momentos, que son: 1.- La subsunción; y 2.-
La argumentación.
La subsunción es una operación mental que consiste en vincular un hecho
con un pensamiento, y en consecuencia comprobar si los elementos del
pensamiento se reproducen en ese hecho. En el campo del Derecho Penal, dicha
operación mental es el mecanismo fundamental para resolver un caso, y se
materializa en subsumir un hecho concreto bajo las categorías del delito, a saber,
la tipicidad, la antijuricidad, y la culpabilidad. En pocas palabras, consiste en
comprobar si ese hecho ostenta todas las características esenciales de todo delito.
La necesidad de llevar a cabo la subsunción -en materia penal- radica en que, para
aplicar la ley, es imprescindible comprobar, básicamente, que el hecho objeto de
análisis es sustancialmente igual que el hecho establecido en la ley penal como
presupuesto para una consecuencia jurídica (pena o medida de seguridad). Pero
para realizar esta operación, no basta la utilización mecánica del silogismo general,
es decir, no solamente se deben utilizar grandes generalizaciones en la premisa
mayor (por ej. “Abuso Sexual”), y grandes generalizaciones en la premisa menor
(por ej. “abusó”); sino que es necesario además, saber si se ha cometido un delito
(como en el ejemplo mencionado, es decir, si se ha cometido un abuso sexual), y
posteriormente vincular a persona con ese delito, es decir, saber si esa persona es
autor en ese hecho punible (por ejemplo, determinar si es un “abusador”). Entonces,
para materializar esta operación, se debe aplicar una técnica analítica, que se
traduce en descomponer el hecho punible en sus elementos básicos.
Por otra parte, la argumentación es el mecanismo necesario para justificar
las soluciones dadas a los casos, y, en consecuencia, es una condición de
legitimidad para dichas soluciones. La argumentación constituye la forma en que el
Representante Fiscal, exterioriza la subsunción, y se expresa a través de la
motivación que deben realizar aquellos para sustentar sus actos jurídicos (en mi
caso los actos conclusivos).
En el caso específico de la acusación, por ser ésta el acto por excelencia
para la canalización del ius puniendi, ella amerita, además del cumplimiento de los
requisitos de forma contenidos en el artículo 326 del Código Orgánico Procesal
Penal, una delicada y cuidadosa motivación, a los fines de garantizar a la persona
en ella imputada la efectiva protección de sus derechos fundamentales, sobre todo
en mi actual sistema procesal penal, en el que la corriente del garantismo penal
tiene una acentuada vigencia. Por lo tanto, la motivación de todo escrito fiscal, debe
traducirse en la exposición concisa de los fundamentos de hecho y de derecho, con
el objeto de verificar la racionalidad del pedimento en él contenido.
Es así, como esta defensa observa que, en cuanto al delito de abuso sexual
a niña sin penetración, la Representación Fiscal expone “…previsto y sancionado
en el primero y segundo aparte del artículo 59 de la Ley Orgánica Sobre el Derecho
de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia… encuadra la conducta del imputado…
cuando el mismo valiéndose de su superioridad y el grado de confianza depositada
en él la menor… para abusar sexualmente de ella… y la besó…”
Recalca y reitera esta defensa, que estos hechos determinados por la
Fiscalía, no se pueden subsumir en dicho tipo penal, toda vez, que para la existencia
de tal delito es indispensable que el autor del hecho exteriorice actos pre coitales
que conlleven al deseo de abusar sexualmente de la víctima, como lo es la lascivia,
en virtud de ello, es importante señalar que esta es considerada como el deseo y
actividad sexual exacerbados, lo cual se evidencia en una excitación excesiva y en
aquellos actos dirigidos a lograr un placer sexual para quién lo ejecuta, lo cual -en
el supuesto negado que el hecho objeto del proceso haya ocurrido- no existió, por
lo tanto, considera esta defensa que el precepto jurídico de abuso sexual a niña sin
penetración que la fiscalía pretende atribuirle a mi defendido, no corresponde ni con
los elementos de convicción ni con el supuesto de hecho contenido en la norma
jurídica invocada.
Como consecuencia de que los hechos determinados, y los elementos de
convicción recabados, no generan un sustento que permita subsumir la conducta
de mi defendido en el hecho punible imputado por el Ministerio Público, esta defensa
considera que tal inconsistencia quebranta la exigencia contenida en la precitada
norma adjetiva penal (Art. 308 numeral 4 C.O.P.P.) referida a la expresión de los
preceptos jurídicos aplicables. Violando las garantías constitucionales del debido
proceso y el derecho a la defensa. En consecuencia, de conformidad con el artículo
28, numeral 4, literal “I”, en concordancia con el artículo 34, numeral 4, ambos del
Código Orgánico Procesal Penal, respetuosamente le solicito, Decrete el
sobreseimiento de la causa, y pido respetuosamente ASÍ SE DECLARE.
VI
PROMOCIÓN DE PRUEBAS DE LA DEFENSA, QUE SE PRODUCIRÁN EN EL
JUICIO ORAL CON INDICACIÓN DE SU PERTINENCIA Y NECESIDAD
1. Promovemos para ser evacuada en juicio, la declaración de la ciudadana
ROSA CARREÑO, titular de la cédula de identidad N° V-8.734.838, con
residencia en la urbanización Los Molinos 1 y 2, calle 3, casa N° 39, municipio
Araure estado Portuguesa, teléfono 0424-587.45.72; dicha declaración es
PERTINENTE por ser testigo referencial del hecho investigado, ÚTIL por
cuanto se encontraba en el lugar donde presuntamente ocurrió el hecho y
con sus dichos indicará las personas que estaban en el inmueble y las
circunstancias de modo, tiempo y lugar en que ocurrieron los mismos, y
NECESARIA ya que dicha declaración, adminiculada con las demás
diligencias de investigación aquí requeridas coadyuvaran a lograr el
esclarecimiento de la verdad de los hechos, siendo esta la finalidad del
proceso penal, y demostrarán la inocencia de mi representado.
VII
DE LA SOLICITUD DE REVISIÓN DE MEDIDA, E IMPOSICIÓN DE UNA MEDIDA
CAUTELAR SUSTITUTIVA A LA PRIVACIÓN JUDICIAL PREVENTIVA DE
LIBERTAD.
Por cuanto las circunstancias de aprehensión de mi defendido, así como
también el decreto de la medida cautelar de privación judicial preventiva de libertad
siempre han sido extremas, excesivas y sobre todo sin fundamentos,
respetuosamente le solicito, se le imponga una medida cautelar sustitutiva menos
gravosa. Y al efecto exponemos, que la privación preventiva de libertad, constituye
una medida cautelar de carácter excepcional, únicamente aplicable en los
supuestos establecidos en el artículo 236 del Código Orgánico Procesal Penal, cuya
interpretación tiene carácter restrictivo, por tratarse de normas que limitan el
Principio Constitucional de la Libertad, conforme lo establecido en el artículo 229
eiusdem, las dos condiciones esenciales para decretar una medida preventiva, a
saber: El peligro en la demora o periculum in mora; y, la presunción del derecho que
se reclama o fumus bonus iuris. El Código Orgánico Procesal Penal en su artículo
237, contempla el peligro de fuga configurándolo especialmente, a través de las
siguientes circunstancias: 1°. Arraigo en el país determinado por el domicilio,
residencia habitual, asiento de la familia, de sus negocios o trabajo y las facilidades
para abandonar el país o permanecer oculto. 2°. La pena que podría llegarse a
imponer en el caso. 3°. La magnitud del daño causado. 4°. El comportamiento del
imputado durante el proceso, o en otro proceso anterior, en la medida que indique
su voluntad de someterse a la persecución penal. 5 La conducta predelictual del
imputado. El Código Orgánico Procesal Penal contempla como base de
procedencia de la prisión preventiva el fumus bonis iuris, tal como ha quedado
descrito. Así en los ordinales 1° y 2° de su artículo 236 exige que se acredite
(pruebe) la existencia de: 1°. Un hecho punible que merezca pena privativa de
libertad y cuya acción penal no se encuentre evidentemente prescrita. Y 2°.
Fundados elementos de convicción para estimar que el imputado ha sido autor o
partícipe en la comisión de un hecho punible.
De la disposición legal transcrita se evidencia que para determinar el peligro
de fuga del imputado se analizará muy especialmente, en primer lugar el arraigo en
el país determinado por el domicilio, asiento familiar y facilidades para abandonar el
País o permanecer oculto en él, en el caso que nos ocupa, esta defensa considera,
plenamente desvirtuable tal presunción, por cuanto, en primer lugar, el ciudadano
RENE MARTIN CARREÑO HERNANDEZ, reside junto a su señora madre quien
requiere cuidados personales, además el pre citado ciudadano padece
enfermedades crónicas como diabetes tipo II e hipertensión, pie diabéticos y otras
afecciones propias de las enfermedades pre existentes, lo cual dificulta su correcto
desenvolvimiento en el ámbito laboral. De manera que surge así evidencia del
arraigo en el País por parte del ciudadano RENE MARTIN CARREÑO
HERNANDEZ, determinado por su domicilio, asiento familiar, y la evidente
imposibilidad de abandonar el País por carecer de recursos económicos suficientes
y extraordinarios para hacerlo. Así mismo se debe analizar la pena que podría
llegarse a imponer en el caso en concreto, para ello debemos en primer lugar fijar
que aun cuando se tratara de un delito grave y desvirtuando la presunción de fuga,
en todo caso procede las medidas sustitutivas. Ello obedece en razón que, jamás
podríamos partir de la grave entidad del delito para negar la sustitución de la cautela,
toda vez que quebrantaría el principio de inocencia, el cual es el norte del proceso
penal venezolano. De igual manera, mi defendido no registra antecedentes
policiales ni penales, por lo que le son inaplicables los ordinales 4 y 5 del artículo
237 eiusdem. En consecuencia, considera esta defensa, que la presunción del
peligro de fuga que operó contra mi defendido ha sido plenamente desvirtuada, en
atención a las circunstancias señalada supra, dado su arraigo en el país, a su
familia, su condición de salud, y ausencia de antecedentes penales. Ahora bien,
establece el parágrafo primero del artículo 237 eiusdem: “Se presume el peligro de
fuga en casos de hechos punibles con penas privativas de libertad, cuyo término
máximo sea igual o superior a diez años. En este supuesto, el fiscal del Ministerio
Público, y siempre que concurran las circunstancias del artículo 236, deberá solicitar
la Medida de Privación Judicial Preventiva de Libertad. A todo evento, el Juez podrá,
de acuerdo a las circunstancias, que deberá explicar razonadamente, rechazar la
petición fiscal e imponer al imputado una medida cautelar sustitutiva. La decisión
que se dicte podrá ser apelada por el Fiscal o la víctima, se haya o no querellado,
dentro de los cinco días siguientes a su publicación”. Comillas son propias.
Ciudadano Juez, de la lectura de la norma referida se evidencia la existencia de
una presunción legal, según la cual, se presumirá del peligro de fuga en caso de
hechos punibles con penas privativas de libertad cuyo término máximo sea igual o
superior a diez años, - como ocurre en el caso sub judice-, sin embargo, el juez
deberá valorar las circunstancias del caso en particular y en el evento de considerar
inexistente el peligro de fuga y obstaculización del proceso, decretará alguna de las
medidas cautelares sustitutivas. De la estructura material de la norma procesal in
comento, deducimos que se trata de una presunción iuris tantum, la cual permite
prueba en contrario. Por contraste, considerar que el parágrafo primero transcrito,
se trata de una presunción iure et de iure, sería vulnerar el principio de inocencia
establecido en el artículo 49 ordinal segundo de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela (1999), al presumir que quien esté relacionado con un
punible de gran magnitud, automáticamente se debe encarcelar, porque
hipotéticamente está condenado, lo cual se estaría presumiendo ante la sola
gravedad del hecho punible, la culpabilidad del imputado, su sustracción al proceso
y se aplicaría también una injustificada razón de defensa social, que implicaría un
adelanto de la pena, todo lo cual es violatorio de la condición de inocente como
Principio Constitucional. En este orden de ideas, el artículo 229 del Código Orgánico
Procesal Penal, establece “Toda persona a quien se le impute participación en un
hecho punible permanecerá en libertad durante el proceso, salvo las excepciones
establecidas en este Código”. Esta es la regla que rige en el proceso penal
venezolano; pues aún en los casos que exista un hecho punible que merezca pena
privativa de libertad y cuya acción penal no se encuentre evidentemente prescrita,
y además, fundados elementos de convicción para estimar que el imputado ha sido
el autor o partícipe en la comisión de un hecho punible, ello no es óbice para el
decreto de una medida cautelar sustitutiva, pues tales requisitos son los que
justifican la instauración de un juicio oral y público. De manera que, al imputado, en
principio, mientras es juzgado no se le puede privar de su libertad por el mero hecho
de su procesamiento, y solamente cuando exista fundado temor de sustraerse de la
justicia o frustrar los fines del proceso, se decretará su privación de libertad. En
cuanto al peligro de obstaculización del proceso, el término “grave sospecha” que
emplea la disposición legal, es objeto de severas críticas, por cuanto, la sospecha
no es más que una apreciación subjetiva, conjetural que carece de fundamento, y
además solamente mediante el raciocinio se puede obtener una convicción
confiable y respetable. La presunción del Peligro en la Obstaculización del Proceso,
esta defensa la considera enteramente inaplicable, toda vez que, la Representación
Fiscal, posee los presuntos elementos probatorios a su disposición para generar la
supuesta convicción sobre la responsabilidad de mi defendido en un ilícito penal.
Así mismo la Obstaculización del proceso debe fundamentarse en un hecho real
que presuma la existencia de un peligro de obstaculización del proceso, hecho este
inexistente que desvirtúa a todas luces la existencia de este peligro, ya que, el
ciudadano RENE MARTIN CARREÑO HERNANDEZ desde el primer momento
acudió a los llamados de los organismos de investigación penal, tanto es así, que
fue aprehendido al momento en que se encontraba en la sede del Ministerio Público.
En conclusión, tampoco existe el Peligro de Obstaculización. En razón de
los fundamentos expuestos, ante la ausencia del Peligro de Fuga y de
Obstaculización del Proceso en lo que respecta al imputado RENE MARTIN
CARREÑO HERNANDEZ, esta defensa considera la procedencia en la sustitución
de la medida de Privación Judicial Preventiva de Libertad por otra menos gravosa,
de conformidad con lo establecido en el artículo 242 del Código Orgánico Procesal
Penal, para lo cual mi defendido se obliga en someterse a las condiciones que le
establezcan y al mismo tiempo, ofrezco como fiadores a personas de reconocida
solvencia moral y económica, si a bien lo considera pertinente este Órgano
Jurisdiccional. Es justicia que espero a la fecha de su presentación.
Es justicia que rogamos en la ciudad de Acarigua estado Portuguesa a la
fecha de su presentación.
LA DEFENSORA PRIVADA
MARÍA BETANIA FEBRES
C.I V-24.019.166
IPSA N° 265.709