Reglamento Penitenciario Michoacán
Reglamento Penitenciario Michoacán
MICHOACÁN
TEXTO ORIGINAL
Reglamento publicado en el Periódico Oficial del Estado, del día jueves 12 de diciembre de 2019,
sexta sección, tomo CLXXIV, núm. 1
CONSIDERANDO
Que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 18 establece que el
sistema penitenciario se organizará sobre la base del respeto a los derechos humanos, del trabajo,
la capacitación para el mismo, la educación, la salud y el deporte, como medios para lograr la
reinserción del sentenciado a la sociedad y procurar que no vuelva a delinquir, observando los
beneficios que para él prevé la Ley Nacional de Ejecución Penal y de conformidad con los principios
de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.
Que uno de los Ejes del Plan de Desarrollo Integral del Estado de Michoacán 2015-2021 es el de
Tranquilidad, Justicia y Paz, el cual establece que la justicia es el pilar de la paz y la tranquilidad
social, e indudablemente es una condición indispensable para el progreso armónico de las
sociedades. Los sistemas de justicia y seguridad pública deben contar con herramientas para sumar
a la población y robustecer la coordinación y colaboración de las instituciones involucradas, donde
la garantía de los derechos humanos sea la prioridad.
Que para el cumplimiento de su objeto, a la Coordinación del Sistema Penitenciario del Estado de
Michoacán de Ocampo, le corresponde supervisar que los Centros Penitenciarios Estatales
(CEPEES) cuenten con la infraestructura adecuada para garantizar la seguridad, tranquilidad e
integridad de los privados de su libertad, los visitantes y del personal que ahí labora, por lo que el
presente instrumento jurídico tiene por objeto regular la administración y operación de éstos últimos,
asegurando en todo momento, un trato digno y el respeto primordial a todos los derechos humanos,
procurando que al concluir el proceso privativo, se logre una adecuada reinserción social.
Que asimismo, permitirá impulsar los trabajos que se han venido realizando a fin de resolver con
bases, los problemas que se presentan en los Centros Penitenciarios del Estado, por una parte, en
la Reinserción Social que en materia normativa establece las pautas que habrán de seguirse para
salvaguardar los Derechos Humanos en los Centros Penitenciarios del Estado, así como también
las medidas concretas y los criterios que sustentarán la organización del Sistema Penitenciario
Estatal.
Por lo anteriormente expuesto, he tenido a bien expedir el siguiente:
CAPÍTULO I
DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 1º. El presente Reglamento tiene por objeto regular la administración, organización y
operación de los Centros Penitenciarios del Estado, adscritos al organismo desconcentrado de la
Secretaría de Gobierno, denominado Coordinación del Sistema Penitenciario del Estado de
Michoacán de Ocampo, el cual tiene a su cargo el ejercicio de las atribuciones que expresamente le
confiere su Decreto de creación y otras disposiciones normativas aplicables.
Artículo 3º. Para los efectos de este Reglamento, además de las previstas en la Ley Nacional de
Ejecución Penal, se entenderá por:
I. Áreas operativas y/o técnicas: A las áreas encargadas de ejecutar y dar seguimiento al
plan de actividades de las personas privadas de la libertad, como son: actividades
educativas, culturales, recreativas, de trabajo, de capacitación para el trabajo, de protección
para la salud, deportivas y otras similares que deben tener disponibles los Centros de
manera accesible, aceptable, progresiva y adaptable a las necesidades de las personas
privadas de la libertad;
VII. Ley General: A la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública;
X. Medidas de vigilancia especial: A las medidas que imponga o modifique el Comité Técnico
a las personas privadas de la libertad por incurrir en conductas reiteradamente violentas en
contra de personas privadas de la libertad, personal penitenciario o visitantes al Centro
Penitenciario; la incidencia o reincidencia en actos que constituyan un delito, de conformidad
con la normatividad penal vigente, e incurrir en forma reiterativa en actos que contravengan
las reglas disciplinarias del Centro Penitenciario y que pongan en riesgo la estabilidad de la
institución o la integridad de las personas;
XII. Persona procesada: A la persona sujeta a proceso penal sometida a prisión preventiva;
XIII. Persona sentenciada: A la persona que se encuentra cumpliendo una sanción penal en
virtud de una sentencia ejecutoriada;
XIV. Personal penitenciario: A los servidores públicos que prestan sus servicios en el Sistema
Penitenciario del Estado de Michoacán de Ocampo;
XIX. Titular de la Dirección: A la persona que ejerce el cargo como Director de un Centro
Penitenciario perteneciente al Sistema Penitenciario del Estado de Michoacán de Ocampo;
Artículo 4º. Las disposiciones del Reglamento, los manuales y demás normatividad aplicable,
regirán para todas las personas privadas de la libertad que se encuentren en un Centro Penitenciario,
para el personal adscrito a los mismos y para cualquier persona que ingrese o solicite hacerlo.
Artículo 5º. El titular de la Coordinación debe coordinar, organizar, operar y administrar, los Centros
Penitenciarios del Estado siguientes:
XIII. Los que por acuerdo del titular de la Secretaría se incorporen al Sistema Penitenciario
Estatal.
Artículo 6º. El Sistema Penitenciario Estatal, previo dictamen favorable de la Secretaría, expedirá
los manuales de organización y procedimientos, así como aquellos que para el debido
funcionamiento de los Centros Penitenciarios del Estado se requieran.
Artículo 7º. Los Centros Penitenciarios se organizarán y funcionarán sobre la base del respeto a los
derechos humanos, el trabajo, la capacitación para el mismo, la educación, la salud y el deporte,
sirviendo éstos como medios para lograr la reinserción del sentenciado a la sociedad, procurando
que no vuelva a delinquir, observando y aplicando los beneficios que para él prevé la ley.
Artículo 8º. La administración de los Centros Penitenciarios se integrará con base en un servicio
público fundado en los principios de disciplina, legalidad, objetividad, profesionalismo, honradez,
lealtad, imparcialidad, integridad, rendición de cuentas y eficacia.
Artículo 9º. Para cumplir con el objeto de este Reglamento, el titular de la Coordinación y el titular
de la Dirección en el ámbito de sus atribuciones, podrán celebrar convenios y coordinarse
interinstitucionalmente con las autoridades correspondientes y demás instituciones públicas que
intervienen en la ejecución de la prisión preventiva, de las sanciones penales y de las medidas de
seguridad impuestas.
CAPÍTULO II
DE LAS AUTORIDADES
I. El titular de la Coordinación;
Artículo 11. Para ser titular de la Dirección de un Centro Penitenciario se requiere contar con 35
años cumplidos al día de nombramiento, título profesional en el área de ciencias sociales,
humanidades o administración pública, contar con experiencia acreditada en el sistema penitenciario
de al menos cinco años y no haber sido sentenciado por delito doloso.
Artículo 12. Además de las señaladas en los artículos 16 de la Ley y 20 del Reglamento Interior de
la Coordinación del Sistema Penitenciario del Estado de Michoacán de Ocampo, al titular de la
Dirección del Centro Penitenciario le corresponden las siguientes funciones:
II. Promover ante las autoridades competentes las acciones que dentro del ámbito de su
competencia le correspondan y cumplir los mandatos judiciales;
III. Implementar las medidas de vigilancia especial a las personas privadas de la libertad
por delincuencia organizada o de aquellas que requieran medidas especiales de
seguridad, de conformidad con el artículo 18 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos;
IV. Coordinar las medidas necesarias para garantizar condiciones de internamiento dignas
y seguras;
VI. Informar al Juez de Ejecución, cuando menos cinco días hábiles previos al cumplimiento
de la pena, acerca de la extinción de la misma o medida de seguridad, una vez
transcurrido el plazo fijado en la sentencia ejecutoriada;
VIII. Suscribir las solicitudes de otorgamiento de beneficios que supongan una modificación
a las condiciones de cumplimiento de la pena o una reducción de la misma a favor de
las personas sentenciadas;
XI. Supervisar, atender e instruir a las diferentes áreas operativas y/o técnicas del Centro
Penitenciario, para dar cumplimiento a las peticiones administrativas que ante él,
formulen las personas privadas de la libertad y aquellas legitimadas en contra de los
hechos, actos u omisiones respecto de las condiciones de internamiento;
XII. Presidir el Comité Técnico y verificar que se cumplan las determinaciones emitidas por
dicho órgano colegiado consultivo y de autoridad en términos de las disposiciones
aplicables;
XIII. Verificar la aplicación de las sanciones disciplinarias que determine el Comité Técnico a
las personas privadas de libertad, sin que se menoscabe la dignidad ni se vulneren sus
derechos humanos;
XIV. Autorizar el ingreso y egreso temporal, así como el egreso definitivo por libertad,
compurgamiento o el otorgamiento de algún beneficio concedido por autoridad judicial
de las personas privadas de la libertad al Centro Penitenciario, de acuerdo a las
disposiciones aplicables;
XV. Supervisar el suministro preciso y fidedigno de información en las bases de datos con
registros de personas privadas de libertad, en los términos de la Ley General y la Ley;
XVI. Supervisar la ejecución del traslado voluntario y notificar por escrito a las autoridades
correspondientes de tal circunstancia;
XVII. Informar ante la autoridad judicial el traslado involuntario en casos de emergencia por
cualquier medio dentro de las 24 horas siguientes del mismo;
XIX. Autorizar el ingreso, permanencia y egreso de las niñas y niños que viven con su madre
privada de libertad, de conformidad con los protocolos y procedimientos existentes y
demás disposiciones normativas aplicables;
XXIII. Gestionar, dirigir y aplicar los recursos humanos, materiales, financieros y tecnológicos
para la debida operación del Centro;
XXIV. Proponer la celebración de convenios con instituciones públicas y privadas del sector
salud, a efecto de atender las urgencias médico-quirúrgicas cuya intervención no se
pueda llevar a cabo en el mismo Centro Penitenciario, así como para la designación del
personal médico que proporcione servicios de salud de manera continua y
permanentemente en el Centro;
XXVII. Gestionar capacitación para el personal del Centro Penitenciario de manera periódica
respecto a la implementación de protocolos, procedimientos y demás disposiciones
aplicables;
XXVIII. Promover, respetar, proteger y garantizar la plena observancia de los derechos humanos
de todas las personas privadas de la libertad que se encuentren sujetas al régimen de
custodia y vigilancia en el Centro Penitenciario;
XXIX. Instruir a las áreas operativas y/o técnicas a su cargo, para que den atención y
seguimiento a las quejas, conciliaciones, recomendaciones y evaluaciones de los
organismos públicos de protección a los derechos humanos;
XXXIII. Las demás que le señale el titular de la Coordinación y otras disposiciones normativas
aplicables.
Artículo 13. Para ser titular de área operativa y/o técnica, se requiere contar con título profesional
relacionado con las funciones que desempeñará, con experiencia acreditada de por lo menos tres
años de ejercicio y no haber sido sentenciado por delito doloso.
Artículo 14. Además de las señaladas en el Manual de Organización de la Coordinación del Sistema
Penitenciario del Estado de Michoacán de Ocampo, al titular de la Subdirección Jurídica le
corresponde el ejercicio de las funciones siguientes:
III. Dar respuesta a los requerimientos que las autoridades competentes formulen al Centro
Penitenciario;
IV. Coordinar con los titulares de los Departamentos de Seguridad y Vigilancia, Técnico,
Mantenimiento y Actividades Laborales y Administrativo del Centro Penitenciario, la
sustanciación de las peticiones administrativas que formulen las personas privadas de
libertad y aquellas personas legitimadas en contra de los hechos, actos u omisiones
respecto de las condiciones de internamiento y, en su caso, proponer la resolución que
proceda;
V. Elaborar opinión sobre los permisos extraordinarios de salida de las personas privadas
de la libertad por razones humanitarias, con la colaboración de otras áreas operativas
y/o técnicas;
VI. Interponer los recursos de apelación y demás medios de impugnación ante las
autoridades jurisdiccionales y administrativas en que sea parte o tenga interés legal el
Centro Penitenciario;
VIII. Suministrar la información precisa y fidedigna de las bases de datos con registros de
personas privadas de libertad, en los términos de la Ley General y la Ley;
X. Fungir como secretario del Comité Técnico, convocar a reunión del mismo en los casos
en que sea procedente, elaborar las actas de las sesiones celebradas, así como
resguardar los documentos que se generen;
XII. Atender las peticiones y quejas que formulen las personas privadas de la libertad ante
el titular de la Dirección;
XIII. Conocer de los procesos de mediación penitenciaria suscitados por conflictos entre las
personas privadas de la libertad o con las autoridades del Centro Penitenciario;
XIV. Dar seguimiento a la impugnación de las sanciones disciplinarias que interpongan las
personas privadas de la libertad; y,
XV. Las demás que le señale el titular de la Dirección del Centro Penitenciario y otras
disposiciones normativas aplicables.
Artículo 15. Además de las señaladas en el Manual de Organización de la Coordinación del Sistema
Penitenciario del Estado de Michoacán de Ocampo, al titular del Departamento de Seguridad y
Vigilancia le corresponde el ejercicio de las funciones siguientes:
II. Implementar las políticas, programas y las estrategias establecidas en materia de seguridad
y custodia penitenciaria;
III. Vigilar que se lleven a cabo los protocolos y procedimientos respectivos de revisión a todas
las personas, objetos o vehículos a la entrada y salida del Centro Penitenciario, conforme a
lo dispuesto en el presente Reglamento, asegurando el respeto a la dignidad humana;
IV. Efectuar revisiones periódicas en el Centro Penitenciario, con objeto de prevenir la comisión
de delitos, de conformidad con la normatividad aplicable, así como implementar acciones
relacionadas con eventos, urgencias y contingencias, que pongan en riesgo la seguridad y
gobernabilidad del Centro Penitenciario;
V. Vigilar y proteger las instalaciones del Centro Penitenciario y, en su caso, hacer uso legítimo
de la fuerza, de conformidad con los protocolos y procedimientos respectivos;
VI. Ejecutar las medidas de vigilancia especial, y medidas de seguridad determinadas a las
personas privadas de libertad;
VII. Resguardar de manera provisional a las personas privadas de la libertad para salvaguardar
la vida, integridad, seguridad y los derechos de las personas internas, visitantes y personal
penitenciario;
VIII. Observar el pleno respeto a los derechos humanos de todas las personas que se encuentren
sujetas al régimen de custodia y vigilancia en el Centro Penitenciario;
XI. Realizar la custodia de las personas que egresen del Centro para efectos de recibir atención
médica;
XII. Realizar la custodia de las personas privadas de la libertad, durante el traslado de un Centro
Penitenciario a otro; y,
XIII. Las demás que le señalen los titulares de la Dirección y de la Subdirección Jurídica, así
como otras disposiciones normativas aplicables.
Artículo 16. Además de las señaladas en el Manual de Organización de la Coordinación del Sistema
Penitenciario del Estado de Michoacán de Ocampo, al titular del Departamento Técnico le
corresponde el ejercicio de las funciones siguientes:
III. Proponer al Comité Técnico, la ubicación de las personas privadas de la libertad que
ingresen al Centro Penitenciario, en las áreas respectivas;
VII. Atender a las personas que deseen ingresar en calidad de visita familiar, íntima,
religiosa, humanitaria y asistencial, al Centro Penitenciario, así como asistirlos y
apoyarlos;
VIII. Asistir a las madres privadas de la libertad, sobre el ingreso, permanencia y egreso de
sus hijas e hijos, así como diseñar e implementar actividades para estos;
IX. Dar seguimiento durante el cumplimiento de las sanciones disciplinarias aplicables a las
personas privadas de la libertad, para modificar en su caso, el programa de actividades;
X. Implementar las actividades educativas conforme a los planes oficiales establecidos por
las autoridades competentes en los niveles básico, medio superior y superior;
XII. Establecer la coordinación con las autoridades competentes para contar con traductor o
intérprete y proveer los medios necesarios para la comprensión de las personas privadas
de la libertad que lo requieran;
XIII. Verificar que se lleve a cabo la inscripción de los nacimientos de hijas e hijos de mujeres
privadas de libertad dentro de los Centros, ante las oficinas del Registro Civil
correspondiente, de conformidad a las disposiciones aplicables;
XIV. Implementar los planes de actividades físicas y deportivas, estableciendo los horarios y
medidas necesarias para la práctica de las mismas;
XV. Elaborar y actualizar el registro de las personas privadas de la libertad, relacionado con
las características sociodemográficas al ingreso;
XVI. Organizar el servicio de biblioteca para consulta de las personas privadas de la libertad;
y,
XVII. Las demás que le señalen los titulares de la Dirección y de la Subdirección Jurídica, así
como otras disposiciones normativas aplicables.
Artículo 17. Corresponde al responsable del Área Médica el ejercicio de las funciones siguientes:
III. Prestar atención médica a niñas y niños que viven con sus madres privadas de la
libertad, atendiendo a su edad, condiciones y a sus necesidades de salud específicas;
VIII. Procurar en lo posible, que las mujeres privadas de la libertad sean examinadas por
personal médico de sexo femenino. En caso de que la atención sea prestada por
personal médico de sexo masculino, deberá estar presente un miembro del personal del
centro del sexo femenino;
X. Coordinarse con las instituciones del Sector Salud para la atención de la salud física,
psicológica o psiquiátrica de las personas privadas de la libertad, proporcionándose los
espacios necesarios;
XI. Promover las campañas de educación sexual y planificación familiar de las visitas
íntimas, procurando que se lleven a cabo con las condiciones de aseo e higiene
necesarias;
XIII. Las demás que le señale el titular del Departamento Técnico del Centro Penitenciario y
otras disposiciones normativas aplicables.
Artículo 18. Además de las señaladas en el Manual de Organización de la Coordinación del Sistema
Penitenciario del Estado de Michoacán de Ocampo, al titular del Departamento Administrativo le
corresponde el ejercicio de las funciones siguientes:
III. Administrar las cuentas individuales de las ganancias o salarios que obtengan las
personas privadas de la libertad con motivo del trabajo, de conformidad con lo dispuesto
en el artículo 93 de la Ley y demás disposiciones aplicables;
VI. Controlar la información relativa a los bienes muebles e inmuebles asegurables y dar
seguimiento a los contratos de seguros y la atención a reclamos e indemnizaciones;
VII. Ejecutar por conducto del Área de Mantenimiento del Centro, el Programa Interno de
Protección Civil para el personal, instalaciones, bienes e información de la Institución;
IX. Aplicar el Programa Anual de Capacitación y Desarrollo de Personal, así como las
políticas en materia de administración de personal;
XII. Solventar las observaciones derivadas de las auditorías que se hubiesen practicado por
las autoridades competentes al Centro Penitenciario, y en su caso registrarlas, así como
su grado de cumplimiento según la ley aplicable;
XIII. Dar seguimiento a la atención de las solicitudes que realicen las áreas operativas y/o
técnicas del Centro Penitenciario, así como a los requerimientos de información y
acciones, solicitados por las instancias de vigilancia, tanto internas como de la
Coordinación;
XV. Las demás que le señalen los titulares de la Dirección y de la Subdirección Jurídica, así
como otras disposiciones normativas aplicables.
Artículo 19. Las ausencias del titular de la Dirección podrán ser autorizadas por escrito por el titular
de la Coordinación y serán suplidas por el titular de la Subdirección Jurídica del Centro Penitenciario
o por quien designe el propio titular de la Dirección.
Las ausencias de los titulares de la Subdirección Jurídica y de los Departamentos, serán suplidas
por los servidores públicos del nivel inmediato inferior que de ellos dependan o por quien designe el
titular de la Dirección.
CAPÍTULO III
DEL COMITÉ TÉCNICO
III. Diseñar y autorizar el Plan de Actividades de las personas privadas de la libertad, así como
evaluar su implementación;
V. Notificar por escrito a la persona privada de la libertad sobre la sanción impuesta, el tiempo
de duración, las condiciones de ésta y su derecho a impugnarlas;
VI. Acordar la suspensión de la aplicación de las sanciones impuestas a las personas privadas
de la libertad, cuando se advierta riesgo objetivo a su salud, vida e integridad personal, sin
perjuicio de que se adopten las medidas administrativas necesarias, que salvaguarden la
seguridad y el orden del Centro Penitenciario;
VIII. Las demás que le señale el titular de la Coordinación y otras disposiciones normativas
aplicables.
III. Cuatro vocales, que serán los titulares de los Departamentos Administrativo, Seguridad
y Vigilancia, Técnico, y de Mantenimiento y Actividades Laborales.
Los integrantes del Comité Técnico serán de carácter permanente y podrán designar un suplente, el
cual deberá ser el servidor público, de jerarquía inmediata inferior y tendrán voz y voto en las
sesiones respectivas.
Artículo 22. El Comité Técnico celebrará sesiones ordinarias por lo menos cada dos semanas, en
los días y horas que para ello dispongan sus integrantes, y extraordinarias en cualquier momento,
cuando se trate de asuntos urgentes.
El titular de la Dirección, a través del Secretario Técnico del Comité Técnico, requerirá que ésta
formule y haga del conocimiento de los titulares de los Departamentos Administrativo, Seguridad y
Vigilancia, Técnico, y de Mantenimiento y Actividades Laborales, la convocatoria en la que se señale
lugar, día y hora, en que se llevará a cabo la sesión, así como el orden del día de los asuntos que
serán motivo de discusión en la misma.
En el día y hora señalados para la realización de la sesión del Comité Técnico, el Secretario Técnico
verificará la asistencia de sus miembros y la existencia del quorum legal para la validez de la sesión.
Una vez que se ha corroborado la asistencia de la mayoría de sus miembros, el presidente declarará
la existencia del quorum necesario e iniciará la sesión.
Artículo 23. Iniciada la sesión se someterá a consideración del Comité Técnico la aprobación del
orden del día, pudiendo adicionarse temas generales o modificarse.
El Secretario Técnico llevará un registro pormenorizado y puntual del desarrollo de la sesión, así
como de la forma en que fueron resueltos o acordados cada uno de los asuntos listados en el orden
del día, con sus respectivas votaciones.
Al terminar la sesión se redactará el acta correspondiente, que será firmada por cada uno de los
integrantes del Comité Técnico.
El Secretario Técnico enviará una copia de las actas de las sesiones, a la Coordinación y a la
Dirección de Reinserción Social y en su caso, anexará copia de las determinaciones mencionadas
al Expediente Único de Ejecución Penal. Asimismo, en el caso que proceda, se comunicarán las
determinaciones a las autoridades competentes.
CAPÍTULO IV
DEL INGRESO AL CENTRO PENITENCIARIO
Artículo 24. Ninguna persona podrá ser internada en un Centro Penitenciario sin una orden emitida
por la autoridad competente.
II. La requerida para cada ingreso de las personas privadas de la libertad, que permita
determinar su identidad personal;
IV. La que deberá contener el Expediente Único de Ejecución Penal de la persona privada
de la libertad.
Artículo 26. Al Expediente Único y a toda información señalada en el artículo anterior, se le dará
trato confidencial y será de uso restringido, sólo podrán conocer de su contenido las autoridades
competentes, la persona privada de la libertad y su defensor o las personas directamente interesadas
en la tramitación del caso, de conformidad con las disposiciones legales aplicables.
Artículo 27. Queda prohibido al personal no autorizado tener acceso a los expedientes, libros,
registros, programas informáticos o cualquier otro documento que obren en los archivos y sistemas.
Artículo 28. El personal penitenciario al momento del ingreso de la persona privada de la libertad,
deberá brindar las facilidades necesarias para que se comunique con su familia o con quien haya
determinado, y le informe el hecho de su internación o del traslado realizado al Centro Penitenciario,
tan pronto como ello sea posible y dentro de las veinticuatro horas siguientes al ingreso o al traslado.
Artículo 29. Las personas privadas de la libertad, deberán ser informadas de sus derechos y
deberes, desde el momento en que son internadas en el Centro Penitenciario, de manera que se
garantice el entendimiento acerca de su situación.
Para tal efecto, se deberán proporcionar a su ingreso y por escrito, las normas disciplinarias,
asegurándose en todo momento de que éstas se encuentren disponibles para consulta. En el caso
de personas privadas de la libertad con alguna discapacidad o condición indígena, se deberán
proveer los medios necesarios para su comprensión, por lo que de necesitar un traductor o intérprete
se deberá proporcionar éste.
Artículo 32. Desde el momento del ingreso se adoptarán las medidas de higiene personal
necesarias, entregándose a la persona privada de la libertad los suministros aprobados, firmando él
mismo, su recepción.
Artículo 33. Las personas procesadas y sentenciadas, de manera temporal ocuparán una estancia
en el área de ingresos del Centro Penitenciario, donde deberán ser examinados a la mayor brevedad
posible por el personal de las áreas operativas y/o técnicas, de conformidad con las disposiciones
aplicables.
Dichos profesionales emitirán informe sobre la propuesta de ubicación de las personas privadas de
la libertad en el interior, conforme a las disposiciones aplicables, así como de la planificación
educativa, sociocultural, deportiva y de actividades de desarrollo personal.
El Comité Técnico, de acuerdo con dicho informe, valorará aspectos como lo son: ocupación laboral,
formación cultural y profesional o medidas de ayuda, a fin de aprobar el plan de actividades
individualizado.
Además, con base al diagnóstico inicial, el Comité Técnico aprobará la ubicación que le corresponde
a cada persona privada de la libertad, misma que podrá ser modificada.
Artículo 34. La estancia de personas procesadas o sentenciadas en el área de ingresos, será como
máximo, de treinta días y sólo podrá prolongarse por motivos de orden sanitario o para preservar su
seguridad mediante acuerdo del Comité Técnico.
Cuando las mujeres privadas de la libertad soliciten que sus hijas e hijos vivan con ellas en el Centro,
el titular del Departamento Técnico, realizará las gestiones con la Procuraduría de Protección de
Niñas, Niños y Adolescentes del Sistema DIF Michoacán, para que brinden atención y defensa con
relación a los niños y niñas que permanecerán al interior del Centro Penitenciario.
Una vez al interior del Centro Penitenciario los niños deberán ser valorados por el Médico y, si el
diagnóstico obtenido es favorable, se conduce con su madre a la estancia asignada.
El Centro Penitenciario dispondrá para las madres y sus hijas o hijos, de espacios especiales. La
Dirección fomentará la colaboración y participación de las instituciones públicas y privadas de
asistencia a niñas y niños, a través de convenios para potenciar al máximo el desarrollo de la relación
materno-filial y de la formación de la personalidad de las niñas y niños.
CAPÍTULO V
DEL EGRESO DE LA PERSONA
PRIVADA DE LA LIBERTAD
Artículo 36. El egreso de la persona privada de la libertad del Centro Penitenciario puede ser de
forma temporal o definitiva; en cualquiera de los casos, será indispensable la resolución judicial o
administrativa que lo ordene.
Artículo 37. El egreso de las personas privadas de la libertad del Centro Penitenciario será
autorizado por el titular de la Dirección, previa resolución judicial emitida por autoridad competente.
Artículo 38. El egreso temporal de las personas privadas de la libertad se autorizará en los casos
siguientes:
II. Cuando la persona privada de la libertad deba ser atendida por urgencia o por razones
médicas en instituciones del sector salud, u otra institución que cuente con la
infraestructura y personal especializado, en términos de las disposiciones aplicables; y,
III. En los casos en que el Juez de Ejecución otorgue permisos extraordinarios de salida por
razones humanitarias, de conformidad con el artículo 145 de la Ley.
Artículo 39. El egreso temporal de las personas privadas de la libertad deberá quedar registrado
mediante la constancia de egreso en su Expediente Único de Ejecución Penal, así como en el
Sistema de Información Penitenciaria del Estado de Michoacán de Ocampo.
CAPÍTULO VI
DE LAS CONDICIONES DE INTERNAMIENTO
Artículo 40. Las instalaciones del Centro Penitenciario deben garantizar condiciones de
internamiento dignas y seguras para todas las personas privadas de la libertad.
En las instalaciones debe estar establecida una clasificación de áreas, módulos, dormitorios y
secciones, donde serán ubicadas las personas privadas de la libertad, de acuerdo con los criterios
de igualdad, integridad y seguridad. Además, se tomará en cuenta el género, edad, situación jurídica,
estado de salud, condiciones de vulnerabilidad y duración de la sentencia.
Los espacios destinados para personas privadas de la libertad sujetas a prisión preventiva y
sentenciada deberán ser distintos.
Los espacios especiales son asignados a las personas procesadas o sentenciadas por delincuencia
organizada y secuestro, o bien a las personas privadas de la libertad que requieran medidas
especiales de seguridad que permitan mantener medidas de vigilancia especial, por el personal de
custodia penitenciaria y por los medios electrónicos disponibles.
Los Centros Penitenciarios deben contar con espacios para estancias, servicios médicos, educación,
trabajo y capacitación para el mismo, así como para actividades deportivas, recreativas y culturales
de primer nivel; asimismo deberá contar con instalaciones apropiadas para la visita íntima y demás
modalidades, y en general, todos aquellos que permitan desarrollar una vida de colectividad
organizada y una adecuada ubicación de las personas privadas de la libertad.
Además de lo anterior, en los Centros Penitenciarios femeniles, se debe contar con las instalaciones
adecuadas para mujeres embarazadas, así como para niñas y niños de hasta tres años de edad,
cuyas madres conserven su guarda y custodia o aquellos que por su condición de discapacidad
pudieran permanecer más tiempo.
Artículo 41. El Sistema Penitenciario Estatal debe garantizar la prestación de los servicios
penitenciarios sin hacer diferencias de trato, fundadas en prejuicios, raza, color, lengua, origen étnico
o nacional, sexo, edad, condición de discapacidad, condición social, posición económica,
condiciones de salud, religión, preferencias sexuales o identidad de género, opinión política o
cualquier otra opinión, nacimiento u otra situación similar.
Asimismo, debe promover el respeto a las creencias religiosas y los preceptos morales del grupo al
que pertenezca la persona privada de la libertad.
Artículo 42. El Centro Penitenciario debe contar con los espacios necesarios para el desarrollo de
las distintas actividades encomendadas al personal penitenciario, así como la infraestructura
necesaria para la seguridad y funcionamiento de sus instalaciones.
Artículo 43. De acuerdo a los recursos disponibles, el personal penitenciario debe prestar servicios
de calidad a todas las personas privadas de la libertad que lo requieran, así como a las personas
aseguradas con fines de extradición.
Las personas privadas de la libertad podrán hacer uso voluntariamente de los servicios que ofrezca
el Centro Penitenciario, con excepción de las medidas preventivas de enfermedades, de higiene y
de salubridad general, de acuerdo a las disposiciones aplicables.
Artículo 44. El Centro Penitenciario debe contar con las instalaciones adecuadas para que las hijas
e hijos de las mujeres privadas de la libertad reciban la atención médica, gratuita y de calidad, con
el fin de prevenir, proteger y restaurar su salud, de conformidad con el interés superior de la niñez,
atendiendo a su edad, condiciones y a sus necesidades de salud específicas. En caso de no contar
con las instalaciones o con personal médico, se compromete a garantizarlo en instituciones públicas
del Sector Salud.
Asimismo, es necesario disponer de espacios adecuados para el desarrollo integral de las hijas o
hijos de las mujeres privadas de la libertad, o en su defecto, para el esparcimiento del niño o niña en
las visitas a su madre, los cuales estarán separados del resto de las áreas.
Artículo 45. Todas las personas privadas de la libertad deben recibir un trato digno, respetuoso y
oportuno por parte del Personal Penitenciario.
CAPÍTULO VII
DE LAS PETICIONES ADMINISTRATIVAS
Artículo 46. Las personas privadas de la libertad y aquellas legitimadas en la Ley, podrán formular
por escrito, peticiones administrativas ante el titular de la Dirección, en contra de los hechos, actos
u omisiones respecto de las condiciones de internamiento.
Las peticiones administrativas deben presentarse por escrito dirigidas al titular de la Dirección, la
cual será sustanciada por la Subdirección Jurídica.
En caso de que la petición sea formulada por persona distinta a la privada de la libertad, ésta deberá
señalar nombre, domicilio, teléfono y, en su caso, correo electrónico, para que le sean practicadas
las determinaciones respectivas.
El personal del Centro Penitenciario debe recibir y canalizar de forma inmediata a la Dirección todas
las peticiones administrativas que le sean entregadas.
Artículo 49. Una vez recibida la petición administrativa, el titular de la Dirección del Centro
Penitenciario a través de la Subdirección Jurídica, admitirá la petición e iniciará el trámite del
procedimiento, o bien, solicitará por escrito aclaración en caso de que sea confusa dentro de las
veinticuatro horas siguientes. Esta determinación deberá notificarse personalmente al promovente.
En caso de aclaración, el peticionario tendrá un plazo de setenta y dos horas a partir de su
notificación para subsanar las dudas. En caso de no hacerlo, el titular de la Dirección citará al
promovente para que de manera personal y oral aclare su petición. En caso de no acudir a la citación,
se tendrá por desechada la petición formulada.
Artículo 51. El titular de la Dirección está obligado a allegarse por cualquier medio de los datos que
se requieran para poder dar solución a la petición administrativa una vez que esta haya sido
aceptada.
Artículo 52. El titular de la Dirección deberá resolver la petición administrativa en un plazo de cinco
días contados a partir de su admisión. Una vez emitida la resolución, deberá notificarla
personalmente al promovente en un plazo de veinticuatro horas.
Si la petición fue resuelta en sentido contrario a los intereses del peticionario, el titular de la Dirección
le hará saber a la persona privada de la libertad el derecho que tiene a la interposición de una
controversia ante el Juez de Ejecución dentro de los diez días siguientes a la fecha de notificación
de la referida resolución, dejando constancia por escrito.
El titular de la Dirección estará obligado a responder los requerimientos del Juez de Ejecución,
cuando éste considere procedente la controversia por petición administrativa, así como darle
seguimiento a la resolución respectiva.
Artículo 53. Las peticiones administrativas que tengan un mismo objeto, total o parcialmente, serán
acumulables, cuando así proceda, para ser resueltas en un solo acto conjuntamente, continuándose
la substanciación por separado de la parte que no se hubiese acumulado.
CAPÍTULO VIII
DE LAS OBLIGACIONES DE LAS PERSONAS
PRIVADAS DE LA LIBERTAD
Artículo 55. Todas las personas internas están obligadas a cumplir las disposiciones de la Ley y del
presente Reglamento, especialmente, los de orden y disciplina, sanidad e higiene, corrección en sus
relaciones y en su presentación personal, así como conservar cuidadosamente las instalaciones del
Centro Penitenciario y los utensilios y vestuario que eventualmente les sean proporcionados.
II. Acatar las normas de régimen interno del establecimiento, cumpliendo las sanciones
disciplinarias que les sean impuestas en el caso de infracción de aquéllas, de
conformidad con las disposiciones legales aplicables;
III. Mantener una normal actitud de respeto y consideración con sus compañeros de
internación o cualquier persona que se encuentre al interior del Centro Penitenciario,
con el personal penitenciario y autoridades judiciales o de otro orden, tanto dentro de los
centros penitenciarios como fuera de ellos, en ocasiones de traslados o prácticas de
diligencias; y,
IV. Conservar el orden y aseo de las dependencias que habitan y del establecimiento, y
mantener una presentación personal aseada.
Artículo 57. Las personas privadas de la libertad se incorporan a una comunidad que le vincula de
forma especialmente estrecha, por lo que se le podrá exigir una colaboración activa y un
comportamiento solidario en el cumplimiento de sus obligaciones.
II. Acatar de manera inmediata el régimen de disciplina, así como las medidas de seguridad
que, en su caso, imponga la Autoridad Penitenciaria, en los términos de esta Ley y el
presente Reglamento;
III. Acatar las normas de régimen interior y las órdenes que reciba del personal penitenciario
en el ejercicio legítimo de sus funciones;
IV. Respetar los derechos de sus compañeros de internamiento, así como de las personas
que laboren o asistan al Centro Penitenciario;
V. Observar una adecuada higiene y aseo personal, corrección en el vestir y acatar las
medidas higiénicas y sanitarias establecidas a estos efectos;
VI. Conservar el orden y aseo de su estancia, de las áreas donde desarrollan sus
actividades, así como de las instalaciones del Centro Penitenciario;
VII. Dar buen uso y cuidado adecuado al vestuario, equipo, mobiliario y demás objetos
asignados;
IX. Cumplir con los rubros que integren su Plan de Actividades para la preparación de la
vida en libertad;
X. Cumplir con los programas de salud y acudir a las revisiones médicas y de salud mental
periódicas correspondientes; y,
Artículo 58. Son faltas a las normas de conducta del Centro Penitenciario las cometidas por las
personas privadas de la libertad en los términos siguientes:
II. No dar buen uso y cuidado adecuado al vestuario, equipo, mobiliario y demás objetos
asignados;
V. Incumplir con los programas de salud y acudir a las revisiones médicas y de salud mental
periódicas correspondientes;
VII. Resguardar, usar o intercambiar medicamentos con fines distintos para los que se hayan
prescrito;
Las conductas antes referidas serán sancionadas en los términos del Reglamento y demás
disposiciones aplicables. Cuando las mismas puedan ser constitutivas de delito, se dará vista a las
autoridades competentes.
Artículo 59. De acuerdo al artículo 40 de la Ley, son faltas disciplinarias graves las siguientes:
II. Evadirse, intentar evadirse y/o favorecer la evasión o fuga de personas privadas de
libertad; sin perjuicio de la responsabilidad penal;
III. Los actos que impliquen la comisión de un delito en agravio del personal del Centro
Penitenciario o de las personas privadas de libertad;
IV. La posesión de instrumentos punzo cortantes, armas o cualquier otro objeto que ponga
en riesgo la seguridad del Centro Penitenciario y/o la vida de otra persona;
VI. Los actos dolosos que causen daño o destrucción de las instalaciones del Centro
Penitenciario;
VII. Las conductas que afecten a la integridad física y moral de las visitas de las personas
privadas de libertad;
XI. Las acciones que tengan por objeto controlar algún espacio o servicio dentro del Centro
Penitenciario, ejercer alguna función exclusiva de la autoridad o propiciar la
subordinación entre personas privadas de libertad; y,
XII. Evadirse o Incumplir con las medidas de vigilancia, supervisión o monitoreo establecidas
durante el goce de un permiso extraordinario por razones humanitarias.
Quienes contravengan este artículo, serán puestos a disposición del Agente del Ministerio Público
competente, sin perjuicio de lo dispuesto por otros ordenamientos administrativos o de las medidas
disciplinarias previstas en el Reglamento y demás disposiciones aplicables.
CAPÍTULO IX
DEL ORDEN, SEGURIDAD, CUSTODIA Y VIGILANCIA
Artículo 62. El personal de custodia penitenciaria podrá hacer uso legítimo de la fuerza, en caso de
resistencia individual o colectiva, intento de evasión, conato de motín o resistencia a entregar armas,
artículos o sustancias prohibidas, agresión al personal, a personas privadas de la libertad o a sus
visitas y en cualquier otro disturbio que ponga en riesgo la seguridad del Centro Penitenciario, con
estricto respeto a las disposiciones aplicables y a los derechos humanos de las personas privadas
de la libertad.
Cuando se haga uso de la fuerza, se levantará constancia de lo ocurrido por escrito, describiendo
modo, tiempo y lugar y justificando el uso de la fuerza.
Artículo 63. Toda persona, a su entrada o salida del Centro Penitenciario deberá someterse a la
correspondiente revisión por parte del personal de custodia penitenciaria, en los diferentes filtros de
revisión.
Artículo 64. Las visitas, personal penitenciario, y servidores públicos durante su permanencia en el
Centro Penitenciario, deberán transitar y acceder exclusivamente en las zonas autorizadas.
Todas las actividades serán programadas y/o autorizadas y controladas por la Dirección.
Artículo 65. Por razones de seguridad y para mantener la gobernabilidad del Centro Penitenciario,
las comunicaciones orales y escritas de las personas que se encuentren en su interior podrán ser
intervenidas o restringidas en los casos previstos por la normatividad de la materia.
CAPÍTULO X
DE LA REVISIÓN A PERSONAS
PRIVADAS DE LA LIBERTAD
Artículo 66. El Personal de Custodia Penitenciaria deberá realizar la práctica de revisiones con el
objeto de constatar la integridad de las instalaciones, con la finalidad de evitar que se ponga en
riesgo a las personas privadas de libertad, al personal, sus pertenencias, a la seguridad y a la
gobernabilidad del Centro Penitenciario.
Artículo 67. Las revisiones se deberán realizar en todas las áreas del Centro Penitenciario, así como
a las personas que se encuentren al interior del mismo, respetando en todo momento los derechos
humanos de las personas sujetas a revisión.
Artículo 68. Las revisiones a lugares se deberán llevar a cabo obedeciendo los principios de
necesidad, razonabilidad y proporcionalidad, y realizarse bajo criterios no discriminatorios y en
condiciones dignas.
Artículo 69. Todas las personas que se ubiquen en el área de revisión, deberán acatar de manera
estricta las indicaciones expedidas por el personal de Custodia Penitenciaria.
Los actos de revisión, se realizarán de la manera menos intrusiva posible, así como evitar causar las
menores afectaciones posibles y realizarse bajo criterios no discriminatorios y en condiciones dignas,
sin dañar los objetos inspeccionados.
Artículo 71. Cuando se lleven a cabo revisiones a las estancias o personas privadas de la libertad
se practicarán exclusivamente por personal de custodia penitenciaria del mismo sexo de la persona
privada de la libertad.
Artículo 72. Si al momento de la revisión, a las personas privadas de libertad, le son encontrados
objetos prohibidos o cuya posesión sea constitutiva de delito, se observará lo siguiente:
II. Cuando se trate de objetos o sustancias cuya posesión constituya delito, se dará vista
inmediata a las autoridades competentes, a efecto de que realice la investigación
correspondiente.
Artículo 73. La revisión corporal sólo tendrá lugar de manera excepcional, cuando a partir del uso
de instrumentos no intrusivos, se detecten posibles objetos o sustancias prohibidas debajo de alguna
prenda de vestir y la persona revisada se niegue a mostrarla.
Artículo 74. La exploración manual exterior y la revisión corporal deberán realizarse con las
condiciones sanitarias adecuadas y por personal calificado del mismo sexo de la persona a quien se
revise.
Artículo 75. En todas las revisiones, el personal de custodia penitenciaria deberá mantener una
ventaja táctica permanente, estableciendo la logística, consignas y equipos necesarios para generar
un control del área en revisión, sin descuidar las demás áreas del Centro Penitenciario.
Artículo 76. La actuación de las personas que intervengan en una revisión deberán sujetarse a lo
dispuesto en el protocolo y procedimientos respectivos; la contravención a lo establecido en el
presente artículo podrá ser motivo de responsabilidad.
La Dirección del Centro Penitenciario deberá mantener un registro exacto del personal de Custodia
Penitenciaria que participe en las revisiones.
Artículo 77. Los titulares de la Dirección y del Departamento de Seguridad y Vigilancia, serán
responsables de las revisiones que se lleven a cabo al interior del Centro Penitenciario. Igualmente,
responderán por todo abuso que se lleve a cabo sobre las personas privadas de la libertad con
motivo de la revisión.
CAPÍTULO XI
DE LAS MEDIDAS DE VIGILANCIA ESPECIAL
Artículo 78. Las personas privadas de la libertad que intenten o vulneren la seguridad del Centro
Penitenciario, que tengan amenazada su integridad física o que representen un peligro para la
población interna, deberán permanecer en el módulo de atención especial como medida de vigilancia
especial, previa autorización del Comité Técnico.
Artículo 79. A las personas privadas de la libertad por delincuencia organizada o secuestro, así
como aquellas que requieran medidas especiales de seguridad, se les podrán imponer medidas de
vigilancia especial, las cuales consistirán en lo siguiente:
II. Vigilancia permanente de todas las instalaciones del Centro Penitenciario incluyendo
módulos y locutorios;
IV. Restricción del tránsito en el interior del módulo donde fue reubicado;
VI. Las visitas familiares e íntimas, así como las comunicaciones con el exterior podrán
restringirse, con excepción de las comunicaciones con su defensor; y,
VII. Las demás que establezcan las disposiciones aplicables. El plan de actividades se
deberá ajustar a las medidas de vigilancia y estará orientado a lograr la reinserción de
las personas privadas de la libertad, con estricto apego a las disposiciones normativas
aplicables.
Artículo 80. Los módulos de atención especial tendrán niveles de custodia y de seguridad acordes
con las necesidades de la atención técnica y de seguridad de las personas privadas de la libertad.
Contarán con los equipos tecnológicos necesarios para su mejor funcionamiento.
CAPÍTULO XII
DE LA CONDUCCIÓN DE ÁREAS
Artículo 81. La conducción de las personas privadas de la libertad de un área a otra, será realizada
bajo la vigilancia del personal de Custodia Penitenciaria. Las personas privadas de la libertad sólo
podrán transitar y permanecer en las zonas destinadas para tal efecto y en los horarios establecidos.
Para ello, el personal de custodia penitenciaria deberá actuar conforme a los protocolos y
procedimientos, así como mantener una ventaja táctica permanente, con un número de elementos
suficientes para realizar la conducción sin descuidar las demás áreas del Centro Penitenciario.
CAPÍTULO XIII
DE LOS TRASLADOS
Artículo 83. Las personas privadas de la libertad podrán ser trasladadas a otros Centros
Penitenciarios de manera voluntaria e involuntaria, en términos de lo dispuesto en la Ley.
El titular de la Dirección verificará que toda orden de traslado de personas privadas de la libertad
esté suscrita por la autoridad competente y reúna los requisitos legales y administrativos
correspondientes.
Artículo 84. Los traslados voluntarios podrán realizarse mediante autorización judicial cuando exista
el interés de una persona sentenciada para ser trasladada a otro Centro Penitenciario o a otro país,
lo anterior siempre que exista un tratado internacional en términos de lo dispuesto en el párrafo
séptimo del artículo 18 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 50 de la Ley.
Artículo 85. El traslado involuntario de las personas privadas de la libertad, como caso de excepción
a lo dispuesto en el artículo 50 de la Ley, podrá ser ordenado y ejecutado por el titular de la
Coordinación, mediante resolución administrativa en los siguientes supuestos:
Artículo 86. El personal de Custodia Penitenciaria responsable del traslado de personas privadas
de la libertad, deberá extremar las medidas de seguridad en las instalaciones donde se realice la
entrega-recepción, observando que se efectúe de acuerdo a las disposiciones normativas aplicables.
Se deberá evitar en lo posible, que la persona privada de la libertad sea observada por particulares
o personas ajenas al operativo de traslado.
Durante el traslado, en caso de que se requiera, se contará con el apoyo de personal médico,
debiendo en todo momento garantizar que no sean vulnerados los derechos humanos de la persona
privada de la libertad.
Artículo 87. Queda prohibido el traslado involuntario de mujeres embarazadas o de las mujeres
privadas de la libertad, cuyas hijas o hijos vivan con ellas en el Centro Penitenciario.
Ante la solicitud de la mujer en los términos precisados en el párrafo anterior, se atenderá al interés
superior de la niñez.
Asimismo, deberá autorizar el egreso de personas privadas de la libertad procedentes del extranjero,
que hayan sido sentenciadas por autoridades judiciales mexicanas del fuero Estatal o local para que
compurguen su pena en su país de origen o residencia, en términos de las disposiciones aplicables.
CAPÍTULO XIV
DEL ORDEN, DISCIPLINA, FALTAS, SANCIONES Y
PROCEDIMIENTO DE APLICACIÓN
SECCIÓN PRIMERA
DEL ORDEN Y DISCIPLINA
Artículo 89. El orden y la disciplina de las personas privadas de la libertad en prisión preventiva o
que estén compurgando su sentencia por delincuencia organizada o secuestro y aquellas que
requieran medidas especiales de seguridad serán establecidas en los protocolos y procedimientos
correspondientes.
Artículo 91. El personal del Centro Penitenciario que tuviese conocimiento de hechos que pudieran
ser constitutivos de faltas disciplinarias, lo cual deberá hacerse constar en acta circunstanciada,
donde se describirán los hechos, estableciendo las circunstancias de tiempo, modo y lugar, así como
de personas involucradas y en su caso, de quienes tuvieren conocimiento de los hechos, el cual será
presentado por el titular del Departamento de Seguridad y Vigilancia.
SECCIÓN SEGUNDA
DE LAS SANCIONES Y PROCEDIMIENTO DE
DETERMINACIÓN DE SANCIONES
Artículo 92. Los procedimientos para la imposición de sanciones por faltas disciplinarias de las
personas privadas de la libertad, se ajustarán a las disposiciones aplicables, con respeto a los
derechos humanos y en apego a los principios de presunción de inocencia y el debido proceso
penitenciario.
Artículo 93. La determinación de las faltas disciplinarias estará a cargo del Comité Técnico. Para tal
efecto, deberá tomarse en cuenta el reporte presentado por el titular del Departamento de Seguridad
y Vigilancia, donde se consignarán los hechos con las circunstancias de tiempo, modo y lugar y
personas involucradas, así como la infracción al Reglamento, con el objeto de que se puedan
acreditar de manera adecuada los principios de necesidad, proporcionalidad y razonabilidad, así
como a la culpabilidad y el respeto a los derechos humanos, por lo que sólo podrán establecerse
sanciones para las conductas que afecten bienes jurídicamente tutelados o que no impliquen el
ejercicio de un derecho, y cuya autoría sea plenamente identificada, evitando así la imposición de
medidas disciplinarias de carácter general.
Artículo 94. El titular de la Dirección deberá comunicar al organismo público de protección de los
derechos humanos competente, sobre la imposición de medidas disciplinarias a la brevedad posible.
Artículo 95. Queda prohibida toda reprimenda, acción de castigo o sanción que busque inhibir o
limitar el derecho de la persona privada de la libertad para acudir ante las instituciones públicas y
privadas de protección de los derechos humanos.
La obstrucción de la labor del personal judicial, de las personas visitadoras de los organismos
públicos de protección de los derechos humanos, de las defensoras, del Ministerio Público y de las
observadoras será sancionada administrativa y penalmente, en términos de la legislación aplicable.
Artículo 96. El Comité Técnico otorgará garantía de audiencia a las personas privadas de la libertad
y garantizará el derecho a la defensa y a la oportunidad de allegarse de medios de prueba en favor
de la persona privada de la libertad.
Previo análisis y valoración de los argumentos que haga valer el probable infractor, el Comité Técnico
resolverá lo conducente. Con independencia de lo anterior, se deberán adoptar las medidas
inmediatas, urgentes y necesarias para garantizar la seguridad del Centro Penitenciario.
Artículo 97. El titular de la Dirección, en su calidad de Presidente del Comité Técnico aplicará, con
base en la determinación que emita el Comité Técnico, la sanción correspondiente.
Artículo 98. El Comité Técnico deberá notificar por escrito a la persona privada de la libertad sobre
la sanción impuesta, el tiempo de duración, las condiciones de ésta, así como su derecho a
impugnarla.
Artículo 99. Las resoluciones del Comité Técnico se impugnarán dentro de los tres días hábiles
siguientes a su notificación y procederá su revisión ante el Juez de Ejecución.
Artículo 101. Queda prohibida la imposición de sanciones con medidas disciplinarias que impliquen
tortura y tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, el encierro en estancia oscura o sin
ventilación y el aislamiento indefinido o por más de quince días continuos. La infracción a esta política
será objeto de sanciones administrativas y penales.
El modelo y los métodos de empleo autorizados de los medios disciplinarios serán determinados en
los protocolos y procedimientos. Su aplicación no deberá prolongarse más allá del tiempo
estrictamente necesario.
Los medios disciplinarios autorizados sólo podrán ser utilizados en los siguientes casos:
III. Por orden del titular de la Dirección, a fin de impedir que la persona privada de la libertad
se dañe a sí mismo o dañe a otros o produzca daños materiales.
Artículo 102. Las personas privadas de la libertad que auxilien a otro en la comisión de infracciones
al Reglamento o que tengan conocimiento de alguna infracción y no la reporten al personal de
custodia penitenciaria, serán sancionadas por el Comité Técnico, mediante la aplicación parcial de
la misma corrección disciplinaria con que se sancione a aquél.
Artículo 103. El titular de la Dirección, por conducto del titular de la Subdirección Jurídica, convocará
a sesión ordinaria o extraordinaria al Comité Técnico para analizar las probables faltas disciplinarias
cometidas por las personas privadas de la libertad, en los siguientes casos:
I. Cuando tenga conocimiento de la existencia de conductas o hechos susceptibles de
constituir infracción disciplinaria a través del informe del personal de custodia o por
cualquier otro medio;
II. Por petición razonada realizada por otro órgano administrativo que no sea superior
jerárquico;
III. Por denuncia escrita de persona que exprese el relato de los hechos que pudieran
constituir infracción, fecha de su realización y todo cuanto sea posible para la
identificación de los presuntos responsables; y,
IV. Como consecuencia de orden emitida por un órgano administrativo superior jerárquico.
Artículo 104. El titular de la Subdirección Jurídica, en su calidad de Secretario Técnico del Comité
Técnico, llevará a cabo el procedimiento para la aplicación de las faltas disciplinarias, en el cual se
hará constar lo siguiente:
II. Evalúa el reporte y determina su procedencia como caso de estudio por parte del Comité
Técnico; en caso de no cumplir con los requisitos el reporte se regresará al emisor para
que confirme o aclare datos que presentó; en caso de proceder, se programará la
valoración del presunto infractor mediante la emisión de la orden del día;
VI. El Comité Técnico, valorará las pruebas ofrecidas, así como el dicho de la persona
privada de la libertad o su abogado, y emitirá la resolución correspondiente;
VII. Sólo podrán declararse improcedentes aquellas pruebas que no tengan relación directa
con la infracción o que sean de imposible realización;
VIII. Notificar por escrito la resolución a la persona privada de la libertad sobre la sanción
impuesta, el tiempo de duración, las condiciones de ésta, así como su derecho a
impugnarla ante el titular de la Coordinación del Sistema Penitenciario, dentro de los tres
días hábiles siguientes a su notificación, y en su caso presentar recurso de revisión ante
el Juez de Ejecución;
XII. En caso de que se revoque o se deje sin efectos la resolución, se deberá notificar por
escrito de ello a la persona privada de la libertad involucrada, e informar al Departamento
de Seguridad y Vigilancia;
XIII. En caso de que se ordene la reposición del procedimiento, se deberá atender lo que la
autoridad competente ordene; y,
XIV. En su caso podrá solicitar la ampliación del término para la exhibición de documentos y
justificaciones que estime pertinentes. De ser el caso, podrá solicitar el apoyo del titular
de la Dirección para solicitar aquellos que correspondan a otra dependencia.
VII. Relación circunstanciada de los hechos imputados a la persona privada de libertad, que
no podrán ser distintos de los consignados en el pliego de cargos formulado por el
funcionario.
La notificación de la resolución se hará el mismo día en que se dicte. Sólo procederá el recurso de
apelación en los términos establecidos en la Ley.
Artículo 106. La persona privada de la libertad no podrá ser sancionada dos veces por los mismos
hechos. Sólo podrán ser aplicadas las sanciones disciplinarias siguientes:
I. Amonestación privada cuando se trate de falta disciplinaria cometidas por primera vez;
II. Amonestación privada, por escrito con copia para su expediente, cuando se trate de
faltas disciplinarias cometidas por segunda vez;
V. Restricción temporal del tránsito en el interior del Centro Penitenciario, cuando se trate
de las infracciones mencionadas como graves en las fracciones V, VIII, IX y XII del
artículo 59 del presente Reglamento;
VII. Restricción temporal de las horas de visita semanales, hasta una hora de visita semanal,
cuando se trate de cualquiera de las faltas graves que hace referencia el presente
Reglamento; y,
Los tiempos de sanción serán determinados por el Comité Técnico, de conformidad con la Ley y el
presente Reglamento.
Las restricciones temporales a las que hace referencia este párrafo, deberán atender a criterios de
proporcionalidad, racionalidad y necesidad.
No se permitirá que las personas privadas de libertad tengan bajo su responsabilidad la ejecución
de medidas disciplinarias, o la realización de actividades de custodia y vigilancia.
Artículo 107. La medida de aislamiento temporal a las personas privadas de la libertad sólo se
determinará como una medida estrictamente limitada en el tiempo y como último recurso, cuando se
demuestre que sea necesaria para proteger derechos fundamentales, como la vida e integridad de
las personas privadas de libertad, salvaguardar intereses legítimos relativos a la seguridad interna
del Centro Penitenciario o del personal penitenciario.
La persona sometida a una medida de aislamiento tendrá derecho a atención médica durante el
mismo y no podrá limitarse el acceso de su defensor, los organismos de protección de los derechos
humanos, del Ministerio Público y de personal médico que deseen visitarlo.
El Personal médico deberá realizar a las personas privadas de la libertad un examen médico antes,
durante y después del cumplimiento de una medida disciplinaria de aislamiento.
El Comité Técnico no podrá aplicar sanciones de aislamiento a las mujeres embarazadas, a las
mujeres en período de lactancia o las que convivan con hijas o hijos.
Artículo 108. Las sanciones disciplinarias para las mujeres privadas de libertad no comprenderán la
prohibición del contacto con sus familiares, en particular con sus hijas e hijos.
CAPÍTULO XV
DEL PLAN DE ACTIVIDADES
PARA LA REINSERCIÓN SOCIAL
Artículo 109. El personal técnico diseñará e implementará el plan de actividades para las personas
privadas de la libertad conforme a los servicios disponibles en el Centro Penitenciario, sobre la base
del respeto a los derechos humanos, el trabajo, la capacitación para el mismo, la educación, la salud
y el deporte, como medios para procurar la reinserción de la persona sentenciada a la sociedad y
procurar que no vuelva a delinquir.
Artículo 110. Al ingreso de la persona privada de la libertad al Centro Penitenciario, el titular de la
Dirección a través del Departamento Técnico, le informará sobre los servicios disponibles en éste y
obtendrá toda la información necesaria para su elaboración con la participación de la persona privada
de la libertad, acorde a las capacidades, preferencias y necesidades de ésta, el cual se presentará
ante el Comité Técnico para su autorización.
El plan de actividades se ajustará a las medidas de vigilancia y estará orientado a lograr la reinserción
de las personas privadas de la libertad.
En caso de que la persona privada de la libertad se niegue a participar sin causa justificada en
cualquiera de las actividades que le correspondan dentro de su plan, se asentará por escrito y se
anexará la constancia respectiva a su Expediente Único. Dicha constancia se anexará al informe que
solicite el Juez de Ejecución que corresponda para su valoración respectiva, en el caso que se
solicite algún beneficio que contempla la Ley.
Artículo 111. Las actividades que desarrollen las personas privadas de libertad, así como las horas
que constituirán un Plan de Actividades, deben ser definidas conforme a la ubicación y en el marco
de las condiciones de operación del Centro Penitenciario.
Artículo 112. El Departamento Técnico dará seguimiento de forma semestral al Plan de Actividades
y hará del conocimiento del Comité los resultados obtenidos para la evaluación correspondiente.
Artículo 113. El personal del Departamento Técnico del Centro Penitenciario deberá integrar y
actualizar la información del Plan de Actividades, la cual deberá estar contenida en el Expediente
Único de Ejecución Penal de la persona privada de la libertad, atendiendo a lo relacionado con su
Plan de Actividades.
Los casos que requieran de atención urgente por el riesgo que represente la persona privada de la
libertad o que requiera medidas de vigilancia especial, deberán ser informados inmediatamente al
Comité y al titular de la Dirección para que éstos determinen las acciones y medidas que resulten
necesarias en el ámbito de sus respectivas competencias.
Los servicios que preste el Centro Penitenciario a las personas privadas de la libertad serán de
calidad y deberán adecuarse a sus necesidades, bajo criterios de razonabilidad y no discriminación.
Artículo 114. El personal del Departamento Técnico propondrá la celebración de convenios con
instituciones del sector público y privado, con el propósito de contribuir a la reinserción social de las
personas privadas de la libertad.
CAPÍTULO XVI
DE LAS ACTIVIDADES EDUCATIVAS Y CULTURALES
DE LAS PERSONAS PRIVADAS DE LA LIBERTAD
Artículo 115. La educación que se imparta a las personas privadas de la libertad, en coordinación
con la Secretaría de Educación Pública, buscará que éstas puedan alcanzar mejores niveles de
conocimiento para su desarrollo personal.
Tendrá las modalidades siguientes:
Artículo 117. El Departamento Técnico, conforme a los lineamientos, criterios y políticas del Centro
Penitenciario, podrá permitir el uso de libros, videos, audios, periódicos y revistas que puedan
introducirse a las instalaciones, para desarrollar proyectos de actividades para personas privadas de
la libertad.
CAPÍTULO XVII
DE LA SALUD DE LAS PERSONAS
PRIVADAS DE LA LIBERTAD
Artículo 118. Las personas privadas de la libertad que requieran atención de primer nivel podrán ser
atendidas en el Área Médica y en su caso, podrán ser hospitalizadas cuando se cuente con
infraestructura, equipo y personal necesario.
Los servicios de atención médica serán gratuitos y obligatorios para las personas privadas de la
libertad. Éstos contemplarán actividades de prevención, curación y rehabilitación, con estricto apego
a las disposiciones legales aplicables en materia de servicios de salud. Para ello, se deberá contar
con instalaciones higiénicas y espacios adecuados.
Artículo119. El personal del Área Médica desde el ingreso de las personas privadas de la libertad
al Centro Penitenciario y durante su permanencia, deberán prestar los servicios siguientes:
III. Prescribir las dietas nutricionales en los casos que sea necesario, a fin de que la
alimentación sea variada y equilibrada;
IV. Suministrar los medicamentos y terapias básicas necesaria para la atención médica de
las personas privadas de la libertad; y,
Artículo 120. En caso de presentarse padecimiento físico, psicológico o psiquiátrico en las personas
privadas de la libertad, el personal del Área Médica deberá realizar un diagnóstico médico específico
y estandarizar el tratamiento médico necesario. Si de lo anterior se desprende la necesidad de
cambiar la ubicación, imponer medidas de seguridad o la modificación de la pena de la persona
privada de la libertad, se deberá proponer dicha situación ante el Comité Técnico y en su momento,
hacer del conocimiento a la Autoridad Judicial correspondiente.
CAPÍTULO XVIII
DEL DEPORTE DE LAS PERSONAS
PRIVADAS DE LA LIBERTAD
Artículo 121. Las personas privadas de la libertad podrán participar en actividades físicas y
deportivas, atendiendo a su estado físico y edad, con el propósito de mantener esquemas de
esparcimiento y ocupacionales.
El deporte se practicará de acuerdo con los espacios e infraestructura con que cuente el Centro
Penitenciario.
CAPÍTULO XIX
DEL TRABAJO DE LAS PERSONAS
PRIVADAS DE LA LIBERTAD
Artículo 123. Las personas privadas de la libertad podrán trabajar conforme a sus aptitudes y
capacidades, a cuyo efecto se les facilitarán los medios de ocupación de que se disponga en el
Centro Penitenciario.
Las personas privadas de la libertad podrán desarrollar las modalidades de ocupación establecidas
en el artículo 91 de la Ley, consistentes en:
I. Actividades de autoempleo;
Artículo 124. El Centro Penitenciario, para la participación de las personas privadas de la libertad
en cualquiera de las modalidades del trabajo previstas en la Ley, y en coordinación con la autoridad
competente, deberá observar los siguientes criterios:
VI. Se crearán mecanismos de participación del sector privado para la generación de trabajo
que permita lograr los fines de la reinserción social y otorgar oportunidades de empleo
a las personas privadas de la libertad; y,
VII. Será una fuente de ingresos para quienes lo desempeñen. Las especificidades del
trabajo serán desarrolladas en el instrumento normativo que al efecto se emita.
Artículo 125. Conforme a la modalidad del trabajo a cuenta de terceros a que se refiere la Ley, las
personas privadas de la libertad tendrán acceso a seguros, prestaciones y servicios de seguridad
social, con base en la legislación en la materia, cuyo ejercicio sea compatible con su situación
jurídica.
En ningún caso el titular de la Dirección y la Autoridad Penitenciaria podrán ser considerados como
patrón, ni tampoco como patrón solidario, subsidiario o sustituto.
I. Los sometidos a tratamiento médico por causa de accidente o enfermedad, hasta que
sean dados de alta;
II. Los que padezcan incapacidad permanente para toda clase de actividades;
IV. Las mujeres embarazadas, con motivo del parto, durante tres meses ininterrumpidos,
ampliables por parto múltiple hasta por un mes más, distribuidos antes y después del
alumbramiento a opción de la interesada, siempre que seis semanas sean
inmediatamente posteriores al parto;
V. Las personas privadas de la libertad que no puedan trabajar por razón de fuerza mayor
o caso fortuito.
Artículo 127. El ejercicio de los derechos que emanen con motivo del desarrollo del trabajo o, en su
caso, de las relaciones laborales, en ningún supuesto pondrán en riesgo las condiciones de
operación o de seguridad del Centro Penitenciario. Invariablemente, el ejercicio de los derechos
laborales o contractuales deberá ser compatible con la situación jurídica de las personas privadas
de la libertad.
Artículo 128. El titular de la Dirección establecerá un esquema para implementar una cuenta para
la administración de las ganancias o salarios que obtengan las personas privadas de la libertad con
motivo del trabajo, la cual será administrada por el Departamento Administrativo del Centro y deberá
observar las condiciones mínimas siguientes:
II. Será administrada bajo los principios de transparencia y legalidad, por lo que se deberá
notificar de manera periódica a cada persona privada de la libertad que participe, el
estado que guarda la misma;
III. A solicitud de la persona privada de la libertad, las ganancias o salarios que se acumulen
a su favor en la cuenta, podrán destinarse para efectos de reparación del daño y de
seguridad social;
CAPÍTULO XX
DE LA CAPACITACIÓN PARA EL TRABAJO DE
LAS PERSONAS PRIVADAS DE LA LIBERTAD
Artículo 129. La capacitación para el trabajo se define como un proceso formativo que utiliza un
procedimiento planeado, sistemático y organizado, mediante el cual las personas privadas de la
libertad adquieren los conocimientos, aptitudes, habilidades técnicas y competencias laborales
necesarias para realizar actividades productivas durante su reclusión, así como la posibilidad de
seguir desarrollándolas en libertad.
La capacitación para el trabajo tendrá una secuencia ordenada para el desarrollo de las aptitudes y
habilidades propias, la metodología estará basada en la participación, repetición, pertinencia,
transferencia y retroalimentación.
Artículo 130. Para realizar una adecuada capacitación para el trabajo, se planificarán, regularán,
organizarán y establecerán métodos, horarios y medidas preventivas de ingreso y seguridad.
Artículo 131. La capacitación para el trabajo se llevará a cabo en coordinación con la Secretaría del
Trabajo y Previsión Social, el Instituto de capacitación para el Trabajo del Estado de Michoacán.
(ICATMI), así como con otras instituciones u organizaciones civiles y/o no gubernamentales y
comprenderá los siguientes programas:
II. La vocación; y,
Artículo 132. Los tipos de capacitación serán acordes a los fines de la reinserción social y al Plan
de Actividades de la persona privada de la libertad.
Artículo 133. El Centro Penitenciario, en coordinación con la Secretaría del Trabajo y Previsión
Social, el ICATMI, otras instituciones u organizaciones civiles y no gubernamentales, deberán otorgar
a las personas privadas de la libertad la documentación necesaria que los acredite como aptos para
ejercer un arte u oficio, según sus capacidades, de los contenidos en el plan de actividades.
CAPÍTULO XXI
RÉGIMEN DE VISITAS
Artículo 134. Las personas privadas de la libertad podrán recibir visitas previamente autorizadas por
el titular de la Dirección, en las modalidades siguientes:
I. Familiar y personal;
II. Íntima; y,
Los requisitos para la autorización de las visitas en cada una de las modalidades estarán
establecidos en las disposiciones aplicables. En los casos urgentes o extraordinarios, se podrá
autorizar el acceso de la visita cuando esté debidamente justificado.
Artículo 135. El personal del Departamento Técnico proporcionará orientación a la persona privada
de la libertad y a sus visitas para la autorización correspondiente, de conformidad con las
disposiciones aplicables.
Artículo 136. Todos los trámites que realice el personal penitenciario para la autorización de visitas
a las personas privadas de la libertad, serán gratuitos, el desacato a dicha disposición será objeto
de sanciones administrativas o penales.
Artículo 137. Las visitas podrán restringirse como medida necesaria para favorecer la
gobernabilidad y el buen funcionamiento del Centro Penitenciario, debiendo permitirse por lo menos
un tiempo mínimo de visita de cinco horas semanales y máximo de quince horas semanales.
El titular de la Dirección podrá negar el ingreso de visitas que transgredan la normatividad del Centro
Penitenciario o que pongan en riesgo la seguridad.
En casos de restricción de visitas por sanción disciplinaria grave, estas podrán limitarse hasta una
hora de visita semanal, de conformidad a lo establecido en la Ley.
Artículo 138. Los organismos públicos de protección a los derechos humanos y el Mecanismo
Nacional para la Prevención de la Tortura, tendrán el acceso irrestricto al Centro Penitenciario,
archivos, y registros penitenciarios, sin necesidad de aviso previo.
Los representantes de los organismos públicos de protección a los derechos humanos y los
defensores de las personas privadas de la libertad podrán entrevistarse en privado con éstas.
Artículo 139. A los defensores de las personas privadas de la libertad no podrá limitárseles el ingreso
de los objetos permitidos necesarios para el desempeño de su tarea, ni podrá revisarse el contenido
de los documentos que introdujesen o retirasen del Centro Penitenciario de conformidad con las
disposiciones aplicables.
SECCIÓN PRIMERA
DE LA VISITA FAMILIAR
II. Se deberá acreditar el parentesco de los familiares propuestos y cumplir los requisitos
exigidos para su autorización;
III. Sólo se autorizará la visita de menores de edad que sean hijos de la persona privada de
la libertad; y,
En el caso de niñas y niños que no superen los diez años y no convivan con la madre en el Centro
Penitenciario. Estas visitas se realizarán sin restricciones de ningún tipo en cuanto a frecuencia e
intimidad, y su duración y horario se ajustarán a los autorizados por el titular de la Dirección de
conformidad con este capítulo.
Artículo 141. Los hijos e hijas autorizados menores de edad que acudan al Centro Penitenciario,
deberán estar acompañados de un familiar adulto acreditado como visita, quien permanecerá a su
lado durante su estancia.
Artículo 142. En las visitas en que participen niñas, niños y adolescentes, se realizarán en un
entorno propicio, incluso por lo que atañe al comportamiento del personal del Centro Penitenciario,
y en ellas se deberá permitir el libre contacto entre la madre o el padre y sus hijas o hijos.
En ningún caso se podrá restringir el contacto corporal de los niños, niñas y adolescentes con la
persona visitada.
SECCIÓN SEGUNDA
DE LA VISITA ÍNTIMA
Artículo 143. La persona privada de la libertad podrá solicitar que le sea autorizada la visita íntima,
previo a que se acredite vínculo mediante documentación idónea, con alguna de las personas
siguientes:
I. Cónyuge;
III. Conviviente.
En ningún caso la visita íntima podrá autorizarse con más de una persona simultáneamente.
Artículo 144. Las personas privadas de la libertad tendrán derecho a la visita íntima por un plazo de
dos horas mínimo y cinco como máximo cada semana. En ningún caso estará permitido el
acompañamiento de niñas, niños o adolescente en las visitas íntimas.
Artículo 145. Para el desarrollo de la visita íntima deberá realizarse periódicamente una valoración
médica a la persona privada de la libertad y a la visita para prevenir y evitar la transmisión de
enfermedades infectocontagiosas.
Cuando estas sean detectadas, se hará del conocimiento a la persona visitante o a la persona
privada de la libertad, a efecto de que pueda ejercer su derecho a la visita de manera informada.
Artículo 146. No podrá condicionarse la visita íntima de las mujeres privadas de la libertad al uso
obligatorio de métodos anticonceptivos.
Artículo 147. La visita íntima, será privada, consentida, ininterrumpida e informada. Será autorizada
cuando se hayan realizado los estudios médicos y sociales que se estimen necesarios. Se podrá
autorizar la visita íntima entre personas ubicadas en distintos Centros Penitenciarios, previo al
cumplimiento de los requisitos establecidos para esta modalidad en la Ley.
Artículo 148. Para obtener la autorización de visita íntima, además de cubrir los requisitos señalados
para visita familiar, el visitante deberá entregar los resultados de los exámenes médicos, expedidos
por institución pública o privada legalmente acreditada, que para tal efecto se establezcan en el
protocolo correspondiente.
Los mismos exámenes médicos serán practicados a la persona privada de la libertad por el Centro
Penitenciario.
Los resultados de estos estudios tendrán vigencia de hasta un año o menos, si así lo determina el
Área Médica.
SECCIÓN TERCERA
DE LA VISITA DEL DEFENSOR Y
AUTORIDAD JUDICIAL
Artículo 149. Los Centros Penitenciarios deberán contar con un área adecuada en locutorios para
que la persona privada de la libertad pueda entrevistarse en forma libre y privada con su defensor y
a disponer del tiempo y medios razonables para su defensa, así como funcionarios del Poder Judicial,
entre otras visitas autorizadas, de conformidad con el contenido de los Protocolos y procedimientos
correspondientes.
Artículo 150. El defensor podrá entrevistarse con su defendido únicamente en el área de locutorios.
En ningún caso la visita podrá realizarse con más de una persona privada de la libertad
simultáneamente, a excepción de coacusados.
El horario de la entrevista con el defensor será de entre las nueve y las diecisiete horas, con una
duración de hasta noventa minutos. En casos de notoria urgencia, la duración de la visita podrá ser
ampliada o bien llevada a cabo en horario diferente al señalado, previa autorización del titular de la
Dirección.
Artículo 151. En los casos de personas privadas de la libertad cuya sentencia haya causado
ejecutoria, sólo se autorizará la visita de su defensor cuando acredite que está realizando algún
trámite jurídico.
No se permitirá la visita de defensores cuando la persona privada de la libertad tenga visita familiar
o íntima.
Artículo 152. Cuando la visita del defensor tenga por objeto recibir la designación correspondiente
por parte de la persona privada de la libertad, se le permitirá el acceso por una sola vez, si la persona
privada de la libertad lo solicita, debiendo identificarse plenamente.
Artículo 153. El defensor únicamente podrá entregar a su defenso documentos relacionados con su
causa, mediante depósito en Oficialía de Partes del Centro Penitenciario.
Artículo 154. El defensor deberá anexar a su solicitud de visita, los requisitos que para tal efecto
prevé el protocolo y procedimiento correspondiente.
Artículo 155. El acceso del defensor al Centro Penitenciario se realizará de conformidad con el
siguiente procedimiento:
SECCIÓN CUARTA
DE LAS VISITAS DE ORGANISMOS PÚBLICOS DE
PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS Y
PERSONAS OBSERVADORAS
Artículo 156. Los visitadores de los organismos públicos de protección de los derechos humanos,
podrán acceder en cualquier momento, sin aviso previo ni restricción alguna, a todos los lugares de
privación de libertad; así como entrevistarse libremente con cualquier persona privada de la libertad
o con el personal que labore en los lugares de privación de libertad, las ocasiones y el tiempo que
sea necesario, en total privacidad, si así se requiere, previa autorización de las autoridades
correspondientes.
Los organismos públicos de protección a los derechos humanos y el Mecanismo Nacional para la
Prevención de la Tortura, tendrán el acceso irrestricto al Centro Penitenciario, archivos, y registros
penitenciarios, sin necesidad de aviso previo.
Los representantes de los organismos públicos de protección a los derechos humanos y los
defensores de las personas privadas de la libertad podrán entrevistarse en privado con éstas.
SECCIÓN QUINTA
VISITAS RELIGIOSAS, HUMANITARIAS Y
ASISTENCIALES
Artículo 158. Las personas privadas de la libertad podrán recibir visitas de tipo religiosa, humanitaria
y asistencial, siempre que contribuyan a su reinserción social.
El titular de la Dirección podrá autorizar la visita religiosa a personas privadas de la libertad en fase
terminal que se encuentren en las instalaciones médicas del Centro Penitenciario.
CAPÍTULO XXII
DE LA PERMANENCIA DE NIÑAS Y NIÑOS
PARA QUE VIVAN CON SUS MADRES
Artículo 160. Cuando se autorice el acceso temporal de la hija o hijo de la mujer privada de la libertad
al Centro Penitenciario, se realizará una valoración médica, de preferencia por un pediatra, a fin de
determinar sus necesidades médicas y, en su caso, el tratamiento que proceda, en presencia del
acompañante o del personal de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del
Sistema DIF Michoacán.
Artículo 161. El Centro Penitenciario, en coordinación con las autoridades correspondientes, deberá
ofrecer a las hijas e hijos que permanezcan con sus madres privadas de la libertad en el centro,
servicios de educación inicial, vestimenta acorde a su edad y etapa de desarrollo, así como atención
pediátrica cuando sea necesario, en términos de la legislación aplicable.
Artículo 162. Se deberá brindar alimentación adecuada y saludable para las hijas e hijos de las
mujeres privadas de la libertad, acorde con su edad y sus necesidades de salud con la finalidad de
contribuir a su desarrollo físico y mental.
Artículo 163. Si la hija o el hijo, menor de tres años, de la mujer privada de la libertad tuviera una
discapacidad, se podrá solicitar al titular de la Dirección la ampliación del plazo de estancia al cuidado
de la madre dentro del Centro Penitenciario. En todo caso, se resolverá ponderando el interés
superior de la niñez.
Artículo 164. El Centro Penitenciario deberá contar con las instalaciones adecuadas para que las
hijas e hijos de las mujeres privadas de la libertad reciban la atención médica, gratuita y de calidad,
con el fin de prevenir, proteger y restaurar su salud, de conformidad con el interés superior de la
niñez, atendiendo a su edad, condiciones y a sus necesidades de salud específicas. En caso de no
contar con las instalaciones o con personal médico, se garantizará en instituciones públicas del
Sector Salud.
Asimismo, se deberá disponer de espacios adecuados para el desarrollo integral de las hijas o hijos
de las mujeres privadas de la libertad, o en su defecto, para el esparcimiento del niño o niña en las
visitas a su madre, las cuales estarán separadas del resto de las áreas.
Artículo 166. El titular de la Dirección procurará en el trámite ante el Registro Civil competente que,
en los casos de nacimiento de hijas e hijos de mujeres privadas de la libertad dentro del Centro
Penitenciario, no se haga alusión a esa circunstancia en el acta del registro civil correspondiente.
Artículo 168. En los conflictos que surjan entre madres privadas de la libertad con sus hijas o hijos
que pongan en riesgo la estabilidad de los mismos, se dará vista a la Procuraduría de Protección de
Niñas, Niños y Adolescentes del Sistema DIF Michoacán, prevaleciendo en todo momento el interés
superior de la niñez.
Artículo 169. Queda prohibido el traslado involuntario de mujeres embarazadas o de las mujeres
privadas de la libertad cuyas hijas o hijos vivan con ellas en el Centro Penitenciario. Si la mujer
privada de la libertad solicitase el traslado, se atenderá al interés superior de la niñez.
CAPÍTULO XXIII
DE LOS OBJETOS PROHIBIDOS Y REVISIÓN A VISITAS
Artículo 170. Se prohíbe a las visitas, personal penitenciario y servidores públicos que acudan al
Centro Penitenciario lo siguiente:
I. Introducir alimentos que sean de difícil revisión, con relleno y/o huesos, sustancias y
cualquier objeto no autorizado por el Reglamento, el titular de la Dirección, los manuales,
instructivos, criterios, lineamientos o disposiciones correspondientes;
II. Introducir armas de cualquier tipo, réplicas de las mismas, teléfonos celulares o
satelitales, radios o equipos receptores-transmisores y cualquier otro instrumento de
intercomunicación o sistema de comunicación electrónica, equipo de cómputo u otros
dispositivos que por sí o con algún accesorio puedan usarse para comunicación no
autorizada;
IV. Tomar fotografías, vídeos y grabaciones del Centro Penitenciario, salvo que previamente
haya sido autorizada por el titular de la Dirección o Encargado del Centro;
II. Zapatos de plataforma, media plataforma, de punta, botas, botines, tenis o cualquier tipo
de calzado con tacón que exceda de 3 centímetros de altura;
III. Peluca o cualquier tipo de postizo, así como accesorios metálicos y plásticos para el
cabello;
IV. Objetos o sustancias no autorizados;
VII. Ropa interior con soportes plásticos o metálicos, dos o más prendas de similares
características, botones forrados, ropa de doble forro, ropa de doble vista, mallas,
medias o shorts bajo la falda o pantalón, o sin ropa interior;
VIII. Toallas femeninas o pañales desechables, en estos casos, serán canjeados por los que
proporcione el Centro Penitenciario; y,
Artículo 172. Todas las personas que pretendan acceder al Centro Penitenciario, deberán ser
revisadas a su entrada y salida del mismo, conforme al Protocolo y Procedimiento correspondientes,
y demás disposiciones aplicables.
Artículo 173. La revisión de toda persona que ingrese al Centro Penitenciario se realizará mediante
la exploración visual, el empleo de sensores o detectores no intrusivos, la exploración manual
exterior y de manera excepcional, la revisión corporal.
Artículo 174. La exploración manual exterior y la revisión corporal deberán realizarse con las
condiciones sanitarias adecuadas y por personal calificado del mismo sexo de la persona a quien se
revise.
La revisión corporal sólo tendrá lugar cuando a partir del uso de instrumentos no intrusivos, se
detecten posibles objetos o sustancias prohibidas debajo de alguna prenda de vestir y la persona
revisada se niegue a mostrarla. Cuando exista necesidad de practicar la revisión interior, sólo se
realizará sobre prendas y partes corporales específicas y bajo ningún supuesto comprenderá el
desnudo integral ni la revisión de las cavidades vaginal y/o rectal.
Los objetos autorizados que porten las visitas deberán ser revisados.
Artículo 175. Si durante la revisión se aseguran objetos o sustancias cuya posesión no sea
constitutiva de delito, pero se encuentren dentro de aquellas prohibidas por otras disposiciones o
fuera del rango autorizado, se procederá a su resguardo y se asentará dicha circunstancia en el
reporte diario.
Artículo 176. Cuando en la revisión se detecten objetos o sustancias cuya posesión pueda constituir
un hecho delictivo, se procederá conforme al Protocolo Nacional del Primer Respondiente y Cadena
de Custodia y se dará vista al Ministerio Público.
Artículo 177. En las revisiones que se practiquen a las personas en condiciones de vulnerabilidad,
se tendrá en cuenta las características de aquellas, para evitar que durante el proceso de revisión
se generen molestias que pudieran afectarles.
El personal de Custodia Penitenciaria actuará con respeto a la dignidad y a los derechos humanos
de la persona revisada.
Artículo 178. El personal de Custodia Penitenciaria deberá contar con la capacitación y el equipo
necesario para la revisión correspondiente.
Artículo 179. Se establecerá el procedimiento para informar clara y puntualmente sobre el tipo de
objetos cuyo ingreso está permitido o prohibido durante las visitas, garantizando que tales
disposiciones puedan ser conocidas por las personas que realizan las visitas.
Artículo 180. Todos los actos de revisión deben obedecer a principios de necesidad, razonabilidad
y proporcionalidad, y deberán realizarse bajo criterios no discriminatorios y en condiciones dignas.
Los actos de revisión se llevarán a cabo de la manera menos intrusiva posible y que causen las
menores molestias a las personas en su intimidad, integridad, libertad, posesiones y derechos, de
conformidad con las disposiciones aplicables.
Artículo 181. El personal de Custodia Penitenciaria llevará a cabo la revisión a la hija o hijo de la
mujer privada de la libertad, en presencia de la persona acompañante o del personal de la
Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del Sistema DIF Michoacán,
preservando su intimidad, integridad, libertad, posesiones y derechos, observando en todo momento
el interés superior de la niñez.
Artículo 182. Las visitas no podrán extraer objetos o documentación del Centro Penitenciario, con
excepción de aquellos propios al tipo de visita, los que se cotejarán en la relación de artículos y
objetos autorizados.
CAPÍTULO XXIV
DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL PERSONAL
DE CENTROS PENITENCIARIOS
Artículo 183. El Personal del Centro Penitenciario tendrá los derechos siguientes:
I. A recibir una capacitación continúa y acorde a las funciones que desempeña para estar
en aptitud de cumplir de manera adecuada con las consignas que les son
encomendadas;
III. A recibir una alimentación, nutritiva, suficiente y de calidad, cuando por el horario, la
carga de trabajo o necesidades del servicio se requiera la permanencia del personal en
el Centro Penitenciario por tiempo prolongado; y,
IV. Recibir atención médica y medicamento de urgencia en horarios laborales dentro del
Centro Penitenciario, previo a acudir a la institución de salud correspondiente.
Artículo 184. El Personal Penitenciario deberá ejecutar de manera estricta lo estipulado en la Ley,
el Reglamento, protocolos, procedimientos, consignas y ordenamientos formales en el cumplimiento
de sus funciones, para ello deberá ser rigurosamente seleccionado y capacitado.
Artículo 185. El personal de custodia penitenciaria con la finalidad de dar una respuesta inmediata
y oportuna para minimizar los riesgos que pudieran suscitarse, deberá mantener una ventaja táctica
que le permita adoptar y mantener una actitud diferenciada respecto de las diversas situaciones de
riesgo, por lo que será una obligación de todo el personal de Custodia Penitenciaria cumplir con
todas las capacitaciones, adiestramientos y acondicionamientos que se establezcan como
obligatorios.
Artículo 186. Todo el Personal Penitenciario, en el ejercicio de sus funciones deberá informar, por
cualquier medio, a su superior jerárquico sobre eventos y contingencias que pudieran afectar la
seguridad, el orden y la gobernabilidad del Centro Penitenciario. Asimismo, el personal competente
deberá conocer las funciones propias comprendidas en los Planes de Defensa, Programas de
Protección Civil, protocolos y procedimientos del Centro Penitenciario, para lo cual deberá recibir la
capacitación correspondiente.
Artículo 187. Queda prohibida toda relación del personal del Centro Penitenciario con las personas
privadas de libertad, sus defensores, o quienes estén acreditados como visita en cualquiera de sus
modalidades, en el ejercicio de sus funciones y fuera del ejercicio de éstas.
Asimismo, la comunicación del personal de custodia penitenciaria con las personas referidas en el
párrafo anterior deberá limitarse a la emisión de instrucciones en el ámbito de su competencia y la
respuesta al acatamiento de las mismas.
Artículo 188. El Personal Penitenciario deberá abstenerse de incurrir en cualquiera de las siguientes
conductas durante y fuera del ejercicio de sus funciones:
III. Establecer áreas, estancias o condiciones de privilegio para las personas privadas de la
libertad;
IV. Permitir que las personas privadas de la libertad desarrollen actividades de vigilancia o
que le otorguen autoridad sobre otras personas privadas de libertad;
VI. Introducir al Centro Penitenciario cualquier objeto, prenda de vestir, sustancia, equipo,
artefacto o elemento no autorizado;
VIII. Portar sin autorización cualquier tipo de arma o explosivo en el interior del Centro
Penitenciario;
IX. Hacer mal uso del uniforme, gafete e identificación institucional en cualquier momento o
portar vestimenta no autorizada dentro de las instalaciones Estatales, sin que medie
justificación alguna;
XI. Consumir en las instalaciones del Centro Penitenciario o en actos de servicios bebidas
embriagantes;
XII. Presentarse a laborar en estado de ebriedad o intoxicación etílica o por alguna droga sin
prescripción médica;
XIII. Consumir, dentro o fuera del servicio, sustancias psicotrópicas, estupefacientes u otras
sustancias adictivas de carácter ilegal, prohibido o controlado, salvo los casos en que el
consumo de los medicamentos controlados sea autorizado mediante prescripción
médica, avalada por los servicios médicos de las Instituciones;
XVII. Propiciar o producir daño a personas, instalaciones, objetos o documentos que tenga
bajo su cuidado o aquéllos a los que tenga acceso por motivo de su empleo, cargo o
comisión;
XVIII. Realizar actos de difusión o actividades de propaganda con fines políticos o personales
en el interior del Centro Penitenciario;
XIX. Utilizar el equipo, armamento, vehículos y material para fines distintos a su empleo cargo
o comisión;
XXI. Propiciar una deficiencia en el servicio público que está obligado a prestar.
A quien incurra en cualquiera de las conductas antes previstas, le será iniciado el procedimiento
correspondiente de conformidad con la normatividad aplicable, por las responsabilidades
administrativas o penales que pudiera incurrir.
Artículo 189. Los colores oficiales para ser utilizados en los uniformes, inmuebles y vehículos del
Centro Penitenciario deberán ser el azul, blanco, negro y gris:
II. El azul marino, blanco, negro y gris, en los uniformes que portará el personal
penitenciario y aspirantes a ingresar al Sistema Penitenciario Estatal.
Las características y diseño, así como matices y tonalidades deberán regularse en las disposiciones
aplicables.
ARTÍCULOS TRANSITORIOS
Segundo. La Secretaría de Gobierno deberá realizar las gestiones necesarias ante la Secretaría de
Finanzas y Administración, a efecto de que se prevean erogaciones para el adecuado al
funcionamiento y operación del Sistema Penitenciario Estatal. Asimismo, el titular de la Coordinación
del Sistema Penitenciario Estatal conforme a los lineamientos de la Secretaría de Finanzas y
Administración y la disponibilidad presupuestaria, asignará los recursos financieros, materiales y
humanos que sean requeridos para el adecuado funcionamiento del Sistema Penitenciario Estatal.
Tercero. La Coordinación del Sistema Penitenciario del Estado de Michoacán, realizará las acciones
necesarias para que la implementación del presente Reglamento se realice con los recursos
aprobados, en el presupuesto del ejercicio fiscal correspondiente.
ATENTAMENTE