Arquitectura Inca
Pisac
Pisac es una ciudad cercana a cusco, uno de los lugares arqueológicos más
emblemáticos del Valle Sagrado de los Incas. Se cree que Pisac fue un centro
agrícola, militar y religioso. Su arquitectura refleja el dominio inca en la adaptación
a paisajes naturales difíciles.
Terrazas agrícolas: Pisac es conocido por sus vastas terrazas escalonadas que se
utilizaban para cultivar productos en las laderas de las montañas. Estas terrazas
están construidas con muros de piedra y están diseñadas para conservar agua y
prevenir la erosión.
Templo del Sol: En la parte alta de Pisac, se encuentran las ruinas de lo que fue un
importante templo solar. Como muchos templos incas, está orientado
astronómicamente, demostrando su conocimiento en astronomía.
El Templo del Sol en Pisac podría haber estado vinculado a ceremonias agrícolas,
dado que Pisac era un importante centro de cultivo en el Valle Sagrado. Inti, como
dios del Sol, estaba directamente relacionado con la fertilidad de las tierras y las
cosechas.
El templo fue construido con bloques de piedra tallados y pulidos, utilizando la
técnica característica de la mampostería inca. Las piedras están tan bien trabajadas
y encajadas que no requieren mortero.
En el templo se puede observar el uso de formas trapezoidales en puertas y
ventanas, una característica común de la arquitectura inca, que les daba estabilidad
estructural.
Estas alineaciones astronómicas permitían a los incas seguir un calendario solar,
esencial para la agricultura. El Templo del Sol servía como observatorio, donde los
sacerdotes podían predecir los cambios de estación.
Se realizaban rituales y sacrificios, que incluían ofrendas de alimentos y, en
ocasiones, de llamas o incluso seres humanos, aunque esto era poco frecuente.
Desde el Templo del Sol, se pueden ver las terrazas del sistema agrícola
Cerca del Templo del Sol se encuentran antiguos cementerios, donde fueron
enterradas figuras importantes de la época incaica. La proximidad de estos
cementerios al templo refuerza la idea de que era un espacio sagrado.
Hoy en día, lo que queda del Templo del Sol en Pisac son las bases de piedra tallada
y algunos muros.
Las 13 torres de Chankillo
Las trece torres de Chankillo son un antiguo observatorio solar en el desierto costero
de Perú, construido alrededor del 400 a.C. (antes de los incas), pero importante en
el contexto andino como antecedente de las avanzadas técnicas astronómicas
incas. Las trece torres permitían observar el movimiento del Sol a lo largo del año.
Además de su uso astronómico, probablemente tenían una función ritual, vinculada
a los ciclos solares
Forman un calendario solar de 365 días. Desde el punto de vista de un observador
al este o al oeste, el Sol parecía salir y ponerse detrás de una torre diferente cada
día del año, proporcionando un método preciso para rastrear el paso del tiempo y
planificar actividades agrícolas y ceremoniales.
En 2021, las 13 torres de Chankillo fueron reconocidas como Patrimonio Mundial de
la Humanidad por la UNESCO.
La piedra para la construcción y la arquitectura inca
La piedra fue el principal material de construcción en la arquitectura inca. Los incas
desarrollaron técnicas avanzadas para trabajar y ensamblar grandes bloques de
piedra sin usar mortero.
Cantería precisa: Una de las características mas importantes de la arquitectura inca
es el perfecto encastre de piedras grandes, lo que se llama "mampostería poligonal".
Las piedras encajaban tan bien que no se podía insertar una hoja entre ellas. Esta
técnica no era solo estética, sino que esas construcciones eran antisísmicas.
tipos de piedra: El tipo de piedra utilizado dependía de la región, lo más usado era
Caliza de Yucay, pórfido verde de diorita de Sacsayhuaman, andesita negra
Usaban herramientas de corte fabricadas en piedra, ya que las que tenían de metal
no eran muy duras.
Obras civiles
Los incas fueron maestros en ingeniería civil, y sus redes de infraestructura todavía
asombran por su magnitud y eficiencia.
El Qhapaq Ñan era una red de más de 40,000 km de caminos que conectaban todo
el imperio. en Argentina, la longitud total de los tramos es de 119 km, dividido en 13
segmentos del camino distribuidos en siete provincias y 32 sitios arqueológicos
asociados.
A lo largo de los caminos se encontraban tambos, que eran estaciones donde los
viajeros podían descansar y abastecerse de comida.
Los puentes colgantes de cuerda (hechos de fibras vegetales). Se tendían sobre
ríos y cañones, eran cruciales para conectar diferentes regiones del imperio.
Los sistemas hidráulicos incaicos eran muy avanzados. Construyeron canales y
acueductos para llevar agua a ciudades y terrazas agrícolas, y diseñaron sistemas
de drenaje que prevenían inundaciones.
En sitios Machu Picchu y Cusco, se encontraron rastros de pintura en paredes de
construcciones importantes. Los colores encontrados incluyen tonalidades de rojo,
amarillo y ocre, se obtenían de minerales naturales.