CANCER
CANCER
BIOLOGÍA
NOMBRE: Aydee Moreno Curso: 2ª “A”
FECHA DE REALIZACIÓN: Ambato, 19 de septiembre de 2023
FECHA DE ENTREGA: Ambato, 20 de septiembre de 2023
TEMA: CÁNCER Y RESPUESTAS INMUNOLÓGICAS
es una alteración biológica y genética de las células que componen los tejidos de
nuestros órganos. El crecimiento descontrolado de células puede dar lugar a
un tumor o nódulo. Se trata de una masa de tejido no necesario y
será benigno si no invade ni destruye otros órganos. Este tipo, en general, suele
extirparse sin complicaciones y no se vuelve a reproducir. Si las células que se
dividen descontroladamente, además mutan, se produce la carcinogénesis.
El cáncer afectará a uno de cada tres hombres y a una de cada cuatro mujeres a lo
largo de la vida.
I. AGENTES EXTERNOS
Hay que tener en cuenta que sólo un 5-10% de las afecciones oncológicas se deben a la
predisposición genética. Es decir, a que se hereden genes ya alterados que actuarán sobre
las células distorsifonando su división. En estos casos, hay más probabilidades y es
necesario menos tiempo de exposición a factores de riesgo para que se desarrolle un
cáncer.
En torno al 20-25% restante de las enfermedades oncológicas tiene un origen que los
expertos investigan todavía. Se cree que son debidas a mutaciones espontáneas de los
genes o la acción de agentes carcinógenos. Generalmente, han de estar en contacto
durante años con el organismo para que se produzcan las mutaciones celulares necesarias
(entre 4 y 6) que derivan en el cáncer. De ahí que, a mayor edad, aumente el porcentaje
de enfermos oncológicos. Pueden ser agentes físicos, químicos o biológicos:
Hay muchos tipos de tratamiento para el cáncer. El tratamiento que usted recibirá depende
de su tipo de cáncer y de lo avanzado que esté.
Algunas personas con cáncer solo recibirán un tipo de tratamiento. Sin embargo, la
mayoría reciben una combinación de tratamientos como cirugía con quimioterapia o con
radioterapia. Cuando usted necesita tratamiento para el cáncer, hay muchas cosas que
necesita aprender y tener en cuenta.
La anestesia evita que usted sienta dolor durante la cirugía. La anestesia se refiere a
fármacos o a otras sustancias que causan insensibilidad o pérdida del conocimiento. Hay
tres tipos de anestesia:
Hay otras formas de efectuar operaciones que no implican cortes con bisturí. Algunas de
esas son:
Criocirugía
Un tipo de tratamiento en el que frío extremo producido por nitrógeno líquido o por
gas argón se usan para destruir tejido anormal. La criocirugía puede usarse para tratar
cáncer de piel en estadio inicial, retinoblastoma, y tumores precancerosos en la piel
y en el cérvix o cuello del útero. La criocirugía se llama también crioterapia.
Los lásers se usan con más frecuencia para tratar tumores en la superficie del cuerpo
o en el revestimiento interior de órganos internos. Ejemplos de estos son el carcinoma
de células basales, las lesiones precancerosas del cérvix, y cáncer de cérvix, de
vagina, de esófago y de pulmón de células no pequeñas.
Hipertermia
Un tipo de tratamiento en el que pequeñas áreas de tejido del cuerpo se exponen a
altas temperaturas. El calor intenso puede dañar y destruir células cancerosas o
hacerlas más sensibles a la radiación y a ciertos fármacos de quimioterapia. La
ablación por radiofrecuencia es un tipo de hipertermia que usa ondas de radio de alta
energía para generar calor. La hipertermia no está disponible en forma generalizada
y se está evaluando en estudios clínicos.
Terapia fotodinámica
Un tipo de tratamiento que usa fármacos que reaccionan a cierto tipo de luz. Cuando
el tumor se expone a esta luz, esos fármacos se activan y destruyen las células
cancerosas cercanas. La terapia fotodinámica se usa con más frecuencia para tratar o
aliviar síntomas causados por cáncer de piel, micosis fungoides y cáncer de pulmón
de células no pequeñas.
Tipos de cirugía
Hay muchos tipos de cirugía. Los tipos difieren según el objetivo de la cirugía, la parte
del cuerpo que requiere cirugía, la cantidad de tejido que debe extirparse y, en algunos
casos, la preferencia del paciente.
En la cirugía abierta, el cirujano hace un corte grande para extirpar el tumor, algo de
tejido sano, y quizá algunos ganglios linfáticos cercanos.
En la cirugía invasiva en forma mínima, el cirujano hace unos pocos cortes pequeños
en vez de uno grande. Inserta un tubo largo, delgado, con una cámara pequeña en uno
de los cortes pequeños. Este tubo se llama laparoscopio. La cámara proyecta
imágenes del interior del cuerpo a una pantalla, la cual permite al cirujano ver lo que
está haciendo. Él usa instrumentos especiales de cirugía que se insertan por los otros
cortes pequeños para extirpar el tumor y algo de tejido sano.
Ya que la cirugía invasiva en forma mínima requiere cortes pequeños, se lleva menos
tiempo en recuperarse que de una cirugía abierta.
Para saber más sobre los tipos de cirugía que pueden utilizarse para tratar su cáncer, vea
los sumarios del PDQ de tratamiento del cáncer en adultos y en niños.
A quién se hace cirugía
Mucha gente con cáncer es tratada con cirugía. La cirugía se usa mejor para tumores
sólidos que están contenidos en un sitio. Es un tratamiento local, lo que significa que trata
solo la parte de su cuerpo que tiene el cáncer. No se usa para leucemia (un tipo de cáncer
de la sangre) o para cánceres que se han extendido.
Algunas veces la cirugía será el único tratamiento que usted tendrá. Pero, con más
frecuencia, usted tendrá otros tratamientos del cáncer.
Dependiendo de su tipo de cáncer y de lo avanzado que esté, la cirugía puede usarse para:
Riesgos de la cirugía
Los cirujanos están altamente capacitados y harán todo lo posible por evitar cualquier
problema durante la cirugía. Aun así, algunas veces ocurren problemas. Los más comunes
son:
Dolor
Después de la operación, la mayoría de la gente tendrá dolor en la parte del cuerpo
en donde se operó. Cuánto dolor sentirá usted dependerá de la extensión de la cirugía,
de la parte de su cuerpo en donde tuvo la operación y cómo siente usted el dolor.
Infección
Una infección es otro problema que puede suceder después de la cirugía. Para ayudar
a evitar una infección, siga las instrucciones de su enfermera para cuidar del área en
donde tuvo la cirugía. Si se presenta una infección, su doctor puede recetar una
medicina (llamada antibiótico) para tratarla.
Otros riesgos de una operación son la hemorragia, el daño a tejidos cercanos y las
reacciones a la anestesia. Hable con su doctor sobre los posibles riesgos para el tipo
de cirugía que tendrá usted.
EFECTOS SECUNDARIOS
El dolor en la zona donde se realizó la cirugía es el problema más común. También hay
posibilidad de infecciones en esa zona, así como de reacciones a los medicamentos
usados para adormecer dicha región del cuerpo (anestesia local). Son posibles
algunos efectos secundarios durante y después de la cirugía.
Como parte de su función normal, el sistema inmunitario detecta y destruye las células
anormales y más probablemente impide o frena el crecimiento de muchos cánceres. Por
ejemplo, las células inmunitarias se encuentran algunas veces en los tumores o al derredor
de ellos. Estas células, llamadas linfocitos infiltrantes de tumores o TIL, en inglés, son
un signo de que el sistema inmunitario está respondiendo al tumor. A las personas cuyos
tumores tienen TIL con frecuencia les va mejor que a las personas cuyos tumores no los
tienen.
Aun cuando el sistema inmunitario puede impedir o hacer lento el crecimiento del cáncer,
las células cancerosas tienen formas de evitar la destrucción por el sistema inmunitario.
Por ejemplo, las células cancerosas pueden:
Tener cambios genéticos que las hacen menos visibles al sistema inmunitario.
Tener proteínas en su superficie que apaga las células inmunitarias.
Cambiar las células normales al derredor del tumor para que interfieran con la forma
como el sistema inmunitario responde a las células cancerosas.
La inmunoterapia ayuda al sistema inmunitario a actuar mejor contra el cáncer.
Los fármacos de inmunoterapia han sido aprobados para tratar muchos tipos de cáncer.
Sin embargo, la inmunoterapia no se usa extensamente como la cirugía,
la quimioterapia o la radioterapia. Para obtener más información sobre los tipos de cáncer
que se tratan con inmunoterapia, consulte los Sumarios de PDQ® de información sobre
el cáncer: Tratamiento en adultos y Tratamiento en niños.
Algunos efectos secundarios son comunes con todos los tipos de inmunoterapia. Por
ejemplo, uno podría tener reacciones en la piel en el sitio de la inyección, las cuales
pueden ser:
Dolor
Hinchazón
Irritación
Enrojecimiento
Comezón
Sarpullido
Obtenga más información sobbre los Cambios en la piel y las uñas durante el tratamiento
del cáncer.
Fiebre
Escalofríos
Debilidad
Mareos
Náuseas o vómitos
Dolor de músculos o articulaciones
Fatiga (cansancio)
Dolor de cabeza
Problemas para respirar
Presión arterial baja o alta
Las pruebas de biomarcadores son una forma de identificar genes, proteínas y otras
sustancias (llamadas biomarcadores o marcadores biológicos) que ofrecen información
sobre el cáncer. El cáncer de cada persona tiene un conjunto único de biomarcadores.
Algunos biomarcadores afectan la forma en que funcionan ciertos tratamientos de cáncer.
Las pruebas de biomarcadores podrían ayudarlo a usted y al médico a elegir un
tratamiento de cáncer.
También hay otros tipos de biomarcadores que ayudan a los médicos a diagnosticar y
controlar el cáncer durante y después del tratamiento. Para obtener más información,
consulte la hoja informativa Marcadores tumorales.
Las pruebas de biomarcadores se usan para las personas que tienen cáncer. Las personas
con tumores sólidos y las personas con cáncer de la sangre se pueden hacer pruebas de
biomarcadores.
Las pruebas de biomarcadores para el tratamiento de cáncer también se conocen por los
siguientes nombres:
Las pruebas de biomarcadores son distintas de las pruebas genéticas que se usan para
saber si alguien heredó mutaciones que aumentan la probabilidad de tener cáncer. Las
mutaciones hereditarias son las que las personas reciben al nacer. Los hijos heredan estas
mutaciones de los padres.
Por ejemplo, las personas con cáncer que tienen ciertos cambios genéticos en el
gen EGFR pueden recibir tratamientos dirigidos a esos cambios, llamados inhibidores del
EGFR. En ese caso, las pruebas de biomarcadores detectan si el cáncer de la persona tiene
un cambio en el gen EGFR que es posible tratar con un inhibidor del EGFR.
Además, las pruebas de biomarcadores quizás lo ayuden a buscar un estudio clínico para
un nuevo tratamiento de cáncer en el que podría participar. En algunos estudios, se
inscribe a las personas según los biomarcadores presentes en el cáncer, en vez del lugar
del cuerpo donde se formó el cáncer. Estos estudios a veces se llaman estudios en canasta.
En algunos estudios clínicos, las pruebas de biomarcadores forman parte del estudio. Por
ejemplo, los estudios como el Análisis Molecular para Opciones de Terapia del Instituto
Nacional del Cáncer (NCI-MATCH) y el Análisis Molecular para Opciones de Terapia
Infantil del Instituto Nacional del Cáncer y el Grupo Oncológico Pediátrico (NCI-COG
Pediatric MATCH) usan pruebas de biomarcadores para buscar tratamientos compatibles
con los cambios genéticos en los cánceres.
Consulte Información sobre estudios clínicos para pacientes y cuidadores para saber más
sobre estos y otros estudios en los que podría participar. También podrá llamar o enviar
un mensaje al Servicio de Información de Cáncer para obtener ayuda en español.
Sí, las pruebas de biomarcadores son una parte importante de la medicina de precisión,
que también se llama medicina personalizada. La medicina de precisión es un enfoque de
la atención médica en el que la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las
enfermedades se adaptan a los genes, las proteínas y otras sustancias en su cuerpo.
Aunque los investigadores hacen adelantos todos los días, el enfoque de la medicina de
precisión para el tratamiento de cáncer todavía no es parte de la atención de rutina para la
mayoría de los pacientes. Pero es importante tener en cuenta que incluso el enfoque
estándar para el tratamiento de cáncer (selección de tratamientos según el tipo de cáncer,
el tamaño y cuánto se extendió) es eficaz y también se personaliza para cada paciente.
Converse con el médico para saber si debería incorporar las pruebas de biomarcadores en
la atención del cáncer que recibe. Es común que los médicos sugieran hacer pruebas de
biomarcadores genómicos (que también se llaman pruebas de caracterización genómica
o perfil genómico) para quienes tienen un cáncer que se diseminó o volvió después del
tratamiento (cáncer avanzado).
Es una buena idea verificar con la compañía del seguro médico si cubrirán las pruebas de
biomarcadores para su cáncer. Las pruebas de biomarcadores no están disponibles en
todos los hospitales. Consulte con su médico para saber si se ofrecen pruebas de
biomarcadores en el hospital o lugar donde recibe tratamiento de cáncer.
Sí, hay muchos tipos de pruebas de biomarcadores que podrían servir para elegir un
tratamiento de cáncer. Muchas de las pruebas de biomarcadores que se usan para
seleccionar tratamientos de cáncer buscan marcadores genéticos. Otras buscan proteínas
u otros tipos de marcadores.
Algunas pruebas se usan para personas con ciertos tipos de cáncer, como el melanoma.
Otras pruebas buscan biomarcadores presentes en muchos tipos de cáncer y se usan para
personas con distintos tipos de cáncer.
Algunas pruebas, que se llaman secuenciación del exoma completo, estudian todos los
genes en el cáncer de la persona. Otras, que se llaman secuenciación del genoma
completo estudian todo el ADN (ácido desoxirribonucleico) tanto en los genes como fuera
de los genes del cáncer.
Las biopsias líquidas son pruebas de biomarcadores para las que se usan muestras de
sangre u otros líquidos del cuerpo para identificar biomarcadores en las células
cancerosas. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó dos pruebas
de biopsias líquidas llamadas Guardant360 CDx y FoundationOne Liquid CDx.
Los resultados también podrían indicar la presencia de un biomarcador que impide que
una terapia específica funcione. Con esta información, podría evitar recibir un tratamiento
que no lo ayudará.
Según los resultados de la prueba, el médico tal vez le recomiende un tratamiento que la
FDA no aprobó para su tipo de cáncer, pero que está aprobado para tratar otro tipo de
cáncer con el mismo biomarcador que su cáncer. Aunque sea para una indicación no
aprobada, el tratamiento quizás le sirva porque se dirige al mismo biomarcador presente
en su cáncer.
La quimioterapia (también llamada quimio) es un tipo de tratamiento del cáncer que usa
fármacos para destruir células cancerosas.
A quién se da quimioterapia
La quimioterapia se usa para tratar muchos tipos de cáncer. Para algunas personas, la
quimioterapia puede ser el único tratamiento que reciben. Pero, con más frecuencia, usted
recibirá quimioterapia y otros tratamientos del cáncer. Los tipos de tratamiento que usted
necesite dependerán del tipo de cáncer que tiene usted, si se ha diseminado y a qué lugar,
y si tiene otros problemas de salud.
La quimioterapia no solo destruye las células cancerosas que crecen con rapidez, sino
también destruye o hace lento el crecimiento de células sanas que crecen y se dividen con
rapidez. Ejemplo de esto son las células que revisten su boca e intestinos y las que hacen
que crezca su pelo. El daño a las células sanas puede causar efectos secundarios, como
llagas en la boca, náuseas y caída del pelo. Los efectos secundarios con frecuencia
mejoran o desaparecen después de que usted termina la quimioterapia.
El efecto secundario más común es la fatiga, la cual es sentir cansancio y agotamiento.
Usted se puede preparar para la fatiga al:
Hay muchas formas con las que usted puede manejar los efectos secundarios de la
quimioterapia. Para más información, vea la sección sobre efectos secundarios.
Oral
La quimioterapia se administra en tabletas, cápsulas o líquidos que se toman.
Intravenosa
La quimioterapia se administra en una vena.
Inyección
La quimioterapia se da por una inyección en un músculo de su brazo, de su muslo o
cadera, o directamente bajo la piel en la parte grasa de su brazo, de su pierna o vientre.
Intratecal
La quimioterapia se inyecta en el espacio entre las capas de tejido que cubren el
cerebro y la médula espinal
Intraperitoneal
La quimioterapia va directamente en la cavidad peritoneal, la cual es el área de su
cuerpo que contiene los órganos como sus intestinos, su estómago e hígado.
Intraarterial
La quimioterapia se inyecta directamente en la arteria que va al cáncer.
Tópica
La quimioterapia tiene presentación de crema que usted aplica a su piel.
La quimioterapia se da con frecuencia por medio de una aguja delgada que se inserta en
una vena de su mano o de su brazo. Su enfermera insertará la aguja al principio de cada
tratamiento y la quitará cuando termine el tratamiento. La quimioterapia intravenosa
puede darse también por medio de catéteres o puertos, algunas veces con la ayuda de una
bomba.
Catéter
Un catéter es un tubo blando, delgado. Un doctor o una enfermera coloca un extremo
del catéter en una vena grande, con frecuencia en el área de su pecho. El otro extremo
del catéter se queda afuera del cuerpo. La mayoría de los catéteres se dejan en el lugar
hasta que usted haya terminado los tratamientos de quimioterapia.
Puerto
Un puerto es un disco pequeño que se coloca bajo su piel por una cirugía menor. Un
cirujano lo coloca antes de que usted empiece su curso de tratamiento y se deja allí
hasta que haya terminado. Un catéter conecta el puerto a una vena grande, de
ordinario en el pecho. Su enfermera puede insertar una aguja en su puerto para
administrarle quimioterapia o para sacar sangre.
Bomba
Con frecuencia se conectan bombas a los catéteres o puertos. Estas controlan la
cantidad de quimioterapia que entra en el catéter o puerto y la rapidez, y le permite
recibir la quimioterapia fuera del hospital. Las bombas pueden ser internas o externas.
Las bombas externas se quedan fuera de su cuerpo. Las bombas internas se colocan
bajo su piel con una operación.
Si falta a un tratamiento
Terapia de radiación (también llamada radioterapia) es un tratamiento del cáncer que usa
altas dosis de radiación para destruir células cancerosas y reducir tumores. En dosis bajas,
la radiación se usa en rayos-x para ver el interior del cuerpo, como en radiografías de los
dientes o de huesos fracturados.
En dosis altas, la radioterapia destruye las células cancerosas o hace lento su crecimiento,
al dañar su ADN. Las células cancerosas cuyo ADN está dañado irreparablemente dejan
de dividirse o mueren. Cuando las células dañadas mueren, se descomponen y el cuerpo
las desecha.
La radioterapia no destruye de inmediato las células cancerosas. Se requieren días o
semanas de tratamiento antes de que el ADN esté dañado lo suficiente para que mueran
las células cancerosas. Luego, las células cancerosas siguen muriéndose semanas o meses
después de terminar la radioterapia.
Tipos de radioterapia
El tipo de radioterapia que usted puede necesitar depende de muchos factores, como:
El tipo de cáncer
El tamaño del tumor
La ubicación del tumor en el cuerpo
Qué tan cerca esté el tumor a tejidos normales sensibles a la radiación
Su salud en general y su historial médico
Si usted tendrá otros tipos de tratamiento contra el cáncer
Otros factores, como su edad y otros padecimientos médicos
La radioterapia de haz externo es un tratamiento local, lo que significa que trata una parte
específica de su cuerpo. Por ejemplo, si tiene cáncer en su pulmón, usted tendrá radiación
solo a su pecho, no a todo el cuerpo.
Radioterapia interna
La radioterapia interna con una fuente sólida se llama braquiterapia. En este tipo de
tratamiento, semillas, listones o cápsulas que contienen una fuente de radiación se colocan
en el cuerpo en el tumor o cerca de este. Como la radioterapia de haz externo, la
braquiterapia es un tratamiento local y trata solo una parte específica del cuerpo.
Con la braquiterapia, la fuente de radiación en el cuerpo emitirá radiación por algún
tiempo.
La radioterapia interna con una fuente líquida se llama terapia sistémica. Terapia
sistémica quiere decir que el tratamiento se lleva en la sangre a los tejidos de todo el
cuerpo en donde localiza y destruye las células cancerosas. La radioterapia sistémica se
administra por la boca o por una vena, vía intravenosa, o inyección.
Con radiación sistémica, los fluidos corporales (orina, sudor y saliva) emitirán radiación
por algún tiempo.
La radioterapia se usa para tratar el cáncer y aliviar los síntomas del cáncer.
Cuando se usa para tratar el cáncer, la radioterapia puede curar el cáncer, impedir que
regrese o detener o hacer más lento su crecimiento.
Cuando los tratamientos se usan para aliviar los síntomas, se conocen como
tratamientos paliativos. La radiación de haz externo puede reducir el tamaño de los
tumores para tratar el dolor y otros problemas causados por el tumor, tales como dificultad
para respirar o la falta de control de la vejiga y del intestino. El dolor causado por el
cáncer que se ha extendido a los huesos puede ser tratado con medicamentos de
radioterapia sistémica llamados radiofármacos.
La braquiterapia se usa con frecuencia para tratar cánceres de cabeza y cuello, de seno,
cuello uterino, próstata y de ojo.
La radioterapia sistémica usa yodo radiactivo, o I-131, se usa con más frecuencia para
tratar ciertos tipos de cáncer de tiroides.
Otro tipo de radioterapia sistémica, llamado terapia dirigida radionúclida, se usa para
tratar algunos pacientes con cáncer avanzado de próstata o con tumor
gastroenteropancreático neuroendocrino tumor gastroenteropancreático
neuroendocrino (GEP-NET). Este tipo de tratamiento puede también referirse como
radioterapia molecular.
Cómo se usa la radiación con otros tratamientos de cáncer
Para algunas personas, la radiación puede ser el único tratamiento que necesitan. Pero, en
la mayoría de los casos, es posible tener radioterapia con otros tratamientos para el cáncer,
como cirugía, quimioterapia e inmunoterapia. La radioterapia puede administrarse antes,
durante o después de estos otros tratamientos para mejorar las posibilidades de que el
tratamiento funcione. El tiempo de administración de la radioterapia depende del tipo de
cáncer que se está tratando y de si el objeto de la radioterapia es tratar el cáncer o aliviar
los síntomas.
Antes de la cirugía para que la radiación reduzca el tamaño del cáncer y que pueda
extraerse por cirugía y tenga menos probabilidad de regresar.
Durante la cirugía, para que la radiación vaya directamente al cáncer sin pasar por la
piel. La radioterapia que se usa de esta manera se llama radiación intraoperativa. Con
esta técnica, los médicos pueden proteger con más facilidad los tejidos normales
cercanos a la radiación.
Después de cirugía, para destruir células cancerosas que pueden haber quedado.
Hay un límite de la cantidad de radiación que un área de su cuerpo puede recibir sin
peligro en el transcurso de su vida. Dependiendo de la cantidad de radiación con la que
ya haya sido tratada un área, es posible que usted no pueda recibir radioterapia en esa
zona una segunda vez. Pero, si una zona del cuerpo ya ha recibido la dosis segura de
radiación de por vida, otra zona podría aún ser tratada, si la distancia entre las dos áreas
es suficientemente grande.
La radiación no solo destruye o hace lento el crecimiento de las células cancerosas, puede
también afectar las células sanas del derredor. El daño a las células sanas puede causar
efectos secundarios
Áreas de tratamiento y efectos secundarios posibles
La terapia dirigida es un tipo de tratamiento del cáncer que actúa sobre las proteínas que
controlan la forma en que las células cancerosas se multiplican, dividen y diseminan. Es
la base de la medicina personalizada de precisión. A medida que los investigadores
aprenden más sobre los cambios del ácido desoxirribonucleico (ADN) y las proteínas que
inician el cáncer, mejoran la capacidad de diseñar tratamientos dirigidos a estas proteínas.
Para algunos tipos de cáncer, como la leucemia mielógena crónica (LMC), en la mayoría
de las personas se encuentra una diana para la que hay un medicamento específico, y por
eso se usa la terapia dirigida. Pero casi siempre, es necesario hacer pruebas tumorales
para saber si hay dianas para las que existe un medicamento.
Las pruebas que se hacen para identificar dianas en el cáncer que luego le ayudarán a
elegir un tratamiento se llaman pruebas de biomarcadores. Para obtener más información,
consulte Pruebas de biomarcadores para el tratamiento de cáncer.
Quizás necesite hacerse una biopsia para las pruebas de biomarcadores. Una biopsia es
un procedimiento en el que el médico extrae un trozo del tumor para analizarlo. Hacerse
una biopsia tiene algunos riesgos. Los riesgos dependen del tamaño y la ubicación del
tumor. El médico le explicará los riesgos de la biopsia para el tipo de tumor que tenga.
¿Cómo funciona la terapia dirigida al cáncer?
Casi todos los tipos de terapia dirigida del cáncer funcionan bloqueando la acción de
proteínas específicas que estimulan la formación y la diseminación de tumores en el
cuerpo. Esta terapia es distinta de la quimioterapia, que suele destruir todas las células
que se forman y se multiplican rápido. A continuación, se explican las distintas maneras
en que la terapia dirigida actúa para tratar el cáncer.
Al comienzo, cuando se creó la terapia dirigida, los científicos pensaron que sería menos
tóxica que la quimioterapia. Pero descubrieron que la terapia dirigida también causa
efectos secundarios graves. Los efectos secundarios dependerán del tipo de terapia
dirigida que reciba y la forma en que reacciona su cuerpo.
Los efectos secundarios más comunes de la terapia dirigida incluyen diarrea y problemas
de hígado. Otros efectos secundarios incluyen los siguientes:
Muy rara vez, se podría formar un orificio en la pared del esófago, el estómago, el
intestino delgado, el intestino grueso, el recto o la vesícula biliar.
1.2.7 Terapia fotodinámica para tratar el cáncer
La terapia fotodinámica se suele usar como tratamiento local. Es decir, se usa para tratar
un lugar específico del cuerpo.
Queratosis actínica
Linfoma cutáneo de células T avanzado
Esófago de Barrett
Cáncer de células basales de la piel
Cáncer de esófago (garganta)
Cáncer de pulmón de células no pequeñas
Cáncer de células escamosas de la piel (estadio 0)
La terapia fotodinámica también se usa para aliviar los síntomas de cánceres como los
siguientes:
Una vez que las células absorben los fotosensibilizadores y se exponen a una onda de luz
específica, se produce una forma de oxígeno, que se llama radical de oxígeno, que las
destruye.
Esta terapia también se usa para dañar los vasos sanguíneos en el tumor, que evita que
reciba la sangre que necesita para seguir creciendo. Incluso podría hacer que el sistema
inmunitario ataque las células tumorales, aunque estén en otras partes del cuerpo.
La luz se aplica de distintas formas según dónde esté el tumor. Para los tumores de piel,
la luz se apunta al cáncer. Para los tumores de garganta, vías respiratorias y pulmón, el
médico introduce un endoscopio por la garganta. El endoscopio es un tubo delgado con
una luz y una lente para observar el interior del cuerpo. Una vez que se coloca el
endoscopio en la garganta del paciente, el médico pasa un cable de fibra óptica que
ilumina las áreas de tratamiento.
El uso de la terapia fotodinámica limita el daño a las células sanas porque los
fotosensibilizadores se suelen acumular en las células anormales y la luz se enfoca en
estas de forma directa.
La terapia fotodinámica no causa cicatrices y es una buena opción para las personas con
cáncer de la piel y cambios precancerosos.
La terapia fotodinámica daña las células sanas en el área de tratamiento y causa efectos
secundarios.
La luz de la terapia fotodinámica solo penetra hasta un tercio de una pulgada (casi 1
centímetro). Así que solo se usa para tratar tumores en la piel o justo debajo de esta, o
tumores del revestimiento de los órganos internos.
Como la luz no llega muy profundo, la terapia fotodinámica no es eficaz para tratar
tumores que son grandes.
¿Qué efectos secundarios tiene la terapia fotodinámica?
Aunque el daño a las células sanas es limitado, es posible que la terapia fotodinámica
cause quemaduras, hinchazón, dolor y cicatrices en el área de tratamiento. Los efectos
secundarios dependen del área tratada e incluyen los siguientes:
Tos
Dificultad para tragar
Dolor de estómago
Dolor al respirar
Falta de aliento
Problemas de la piel, como enrojecimiento, ardor, hinchazón o picazón
Un tipo de fotosensibilizador llamado porfímero sódico hace que la piel y los ojos
permanezcan sensibles a la luz por unas 6 semanas. Durante ese tiempo, hay que evitar la
luz directa del sol y la luz brillante en lugares interiores.
Es posible que la fotoaféresis extracorpórea cause los siguientes efectos secundarios:
La terapia de hipertermia es una forma de tratar el cáncer. En esta terapia se aplica calor
de hasta 113 °F (45 °C) sobre el tejido del cuerpo para ayudar a dañar y destruir las células
cancerosas, con poco o ningún daño al tejido sano. Este tratamiento del cáncer también
se llama termoterapia, terapia térmica, ablación térmica, hipertermia oncológica
o tratamiento de hipertermia.
Cáncer de apéndice
Cáncer de vejiga
Cáncer de encéfalo
Cáncer de seno (mama)
Cáncer de cuello uterino
Cáncer de esófago
Cánceres de cabeza y cuello
Cáncer de hígado
Cáncer de pulmón
Melanoma
Mesotelioma
Sarcoma
Cáncer de recto
La terapia de hipertermia se usa para tratar áreas pequeñas del cuerpo, áreas grandes o
todo el cuerpo.
Este tratamiento se administra durante la cirugía. Mientras el paciente sigue con anestesia,
los medicamentos quimioterapéuticos pasan de un aparato calentador a la cavidad
peritoneal hasta que la temperatura en la zona alcanza entre 106 y 108 °F (41,1 y 42,2
°C).
La terapia de hipertermia de cuerpo entero se usa para tratar el cáncer que se diseminó
por todo el cuerpo. También se llama hipertermia corporal total. Para tratar el cuerpo
entero, se coloca al paciente en una cámara térmica o se lo envuelve con mantas de agua
caliente para aumentar la temperatura del cuerpo a 107 o 108 °F (alrededor de 41,6 o 42,2
°C) por poco tiempo.
Las técnicas de perfusión quizás causen hinchazón, coágulos de sangre, sangrado y otros
daños en los tejidos sanos alrededor del área tratada. Pero la mayoría de estos efectos
secundarios se van después del tratamiento.
Es común que la terapia de hipertermia de cuerpo entero cause diarrea, náuseas y vómitos.
Aunque no es común, también es posible que cause otros efectos secundarios más graves,
como problemas del corazón o los vasos sanguíneos.
Las células madre que forman la sangre son células que crecen como tipos diferentes
de glóbulos de la sangre. Los principales tipos de glóbulos son:
Glóbulos blancos, los cuales forman parte del sistema inmunitario y ayudan a su
cuerpo a combatir las infecciones.
Glóbulos rojos, los cuales llevan el oxígeno a todo el cuerpo.
Plaquetas, las cuales ayudan para que coagule la sangre.
En un trasplante de células madre, las células madre que forman la sangre se transfunden
en su torrente sanguíneo. Viajan a la médula ósea en donde remplazan a las células que
se destruyeron por el tratamiento. Las células madre que forman la sangre y que se usan
en trasplantes provienen de la médula ósea, del torrente sanguíneo o de cordón umbilical.
Los trasplantes pueden ser:
Autólogos, lo que significa que las células madre provienen de usted, el paciente.
Singénicos, lo que significa que las células madre provienen de su gemelo idéntico,
si usted tiene uno.
Alogénicos, lo que significa que las células madre provienen de otra persona. El
donante puede ser un pariente consanguíneo pero puede ser también alguien sin
parentesco con usted.
Con el fin de reducir los efectos secundarios posibles y de mejorar la posibilidad de que
un trasplante alogénico tenga éxito, las células madre que forman la sangre provenientes
del donante deben ser compatibles con las suyas en cierta manera. Para saber más de
cómo se determina la compatibilidad de las células madre que forman la sangre,
vea Trasplantes de células madre formadoras de sangre.
Cómo actúan los trasplantes de células madre contra el cáncer
Los trasplantes de células madre en general no actúan directamente contra el cáncer. En
vez de eso, ayudan al recipiente a que recupere su capacidad para producir células madre
después de tratamiento con dosis muy elevadas de radioterapia o de quimioterapia, o de
ambas.