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Teoría e Historia del Periodismo

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1.

LAS CINCO “W” DE LA TEORÍA


DEL PERIODISMO
¿QUÉ ES LA TEORÍA E HISTORIA DEL
PERIODISMO?
¿Qué se entiende por periodismo?
“En sentido estricto, por periodismo se ha entendido aquella actividad consistente en
recabar informaciones, seleccionarlas, procesarlas, recogerlas en un soporte y ofrecerlas,
todo ello de manera periódica a un comprador o a un público” (Álvarez, 2004, p. 26).

El periodismo se puede entender como un proceso de mediación entre la realidad y las


personas. Permite a la gente entender, adaptarse y modificar la realidad social. Gracias a
los medios, la realidad deja de ser un instante aquí y ahora y pasa a ser un periodo
consistente y objetivado: una referencia general.

Entonces, ¿periodista es quien trabaja de periodista o quien actúa como tal?

“Examinado más detenidamente, el objetivo del periodismo no está definido ni por la


tecnología, ni por los periodistas o las técnicas que estos emplean, sino por algo más
básico: la función que las noticias juegan en la vida de la gente” (Kovach & Rosenstiel,
2014, p. 30).

Pero ¿quién dice qué noticias son relevantes? ¿Cuántas lo son? En definitiva, ¿cómo se
determina qué está pasando en el mundo?

“La imposibilidad fáctica de responder a la pregunta determina una doble característica del
periodismo, que configura su sistema: el periodismo actúa por sinécdoque (representando el
todo por la parte) y se manifiesta por conjuntos (diferenciando entre acto informativo y acto
periodístico). Por el acto periodístico se responde a la pregunta con un conjunto de noticias
o informaciones que realmente no refieren todo lo que pasa por el mundo, sino lo más
importante de lo que pasa por el mundo, en la actualidad” (De Aguinaga, 2001, p. 243).

En los años treinta, Rudolf Arnheim afirma que la gente confunde el mundo de las
percepciones sensoriales con el del pensamiento: ver ≠ comprender.

“Las capacidades técnicas de la televisión no provocan por sí solas cambios beneficiosos.


Ofrecen posibilidades que el público debe aprovechar” (Arnheim, 1957, p. 194). Para
Arnheim, la televisión tenía la capacidad de enriquecer a la población, pero también, de
“ponerla a dormir”.
Según Kapuściński, ese convencimiento nuestro de que “ver” significa “saber” “comprender”
lo explota [la televisión] para manipularnos a su antojo:
dictaduras → censura
democracias → manipulación

Los medios de comunicación [¿y las universidades?] solo hablan de cómo redactar o cómo
transmitir, pero nunca qué redactar o qué transmitir: no hay discusión sobre el contenido,
espíritu y sentido de las cosas.

Por su parte, Taufic discute esta idea afirmando que en la sociedad de clases existe una
constante intención de ocultar el trasfondo de fuerzas e intereses que manipulan los
factores de la comunicación, asociándolos a los medios como instrumentos “positivos” o
“negativos”, independientes: “En otras palabras, no es que millones de personas estén
‘alienadas por la televisión’, sino que están alienadas por el capitalismo; no es que la prensa
sea ‘el cuarto poder del Estado, sino que está al servicio de los poderosos y es una de las
formas concretas que asume su poderío”.

“En tanto instrumentos, los medios de comunicación no jugarán otro rol que el que quieran
asignarles sus dueños, y así podrán ser instrumentos de cultura o instrumentos de incultura;
medios de dominio o medios de liberación; elementos para unir a un pueblo o para
desorganizarlo; para enaltecerlo o para hundirlo. Es la propiedad sobre el medio de
comunicación la que determina al servicio de quiénes éste se coloca, a favor de qué causa,
de qué valores, de qué clase social” (Taufic, 2012, p. 56).

El periodismo hasta nuestros días


➔ Opera con informaciones y su interpretación
➔ Emplea rasgos llamativos (incluso escandalosos, según la época) para suscitar el
interés del público y, así, compradores y patrocinadores
➔ Afecta a la vida pública, al poder, y tiene la capacidad de entrometerse en sus
intereses y aprovecharse de ellos
➔ Se proporciona mediante productos concretos y tecnológicamente viables
➔ Se vende de forma regular y periódica a un público (social o empresarial)
➔ Puede promocionar ideas, personas, servicios o bienes

“Los problemas del periodismo son los de la comunicación, y éstos, los de la sociedad en su
conjunto. Decir que la comunicación es vital para cada individuo es insuficiente; es una de
las condiciones sine qua non de la existencia social” (Taufic, 2012, p. 37).

Tanto es así, que la comunicación humana no puede estudiarse de forma independiente a


las relaciones de poder que se dan en las sociedades: cuando chocan los intereses, la
comunicación y, por ende, el periodismo, refleja ese choque, y lo hace siempre al servicio
(como instrumento de) las fuerzas en pugna → siempre está posicionado.
En la sociedad actual, los medios de comunicación más desarrollados de cada época han
estado siempre en manos de la(s) clase(s) dominante(s), y han sido usados única y
exclusivamente para los fines de esta(s).

Cuando hablamos de “clases dominantes”, no solo hablamos de dinero, tambien se refiere a


la clase con más recursos para ejercer el periodismo.

No solo es una cuestión de recursos o técnicas para distribuir el producto, sino también del
acceso al estudio de la oratoria o de la escritura, al conocimiento de los idiomas, a la
educación superior, al intercambio cultural, etc., que no está repartido en toda la sociedad
por igual → la disposición de los medios de producción materiales disponen, a su vez, de
los intelectuales (espirituales, culturales…).

De forma general la teoría del periodismo se ocupa de dos cuestiones básicas: por qué las
noticias son como son, y cuáles son los efectos que esas noticias generan.

La teoría del periodismo fundamenta su base en el estudio y reconstrucción de los procesos


de producción informativa, que incluyen:
➔ Evolución de los criterios de noticiabilidad
➔ Rutinas productivas y criterios organizacionales: función social, fuentes…
➔ Tecnologías de producción y distribución del medio de comunicación
➔ Análisis de las demandas y efectos de la recepción

Por su parte, la historia del periodismo se encarga de interpretar la realidad a través de dos
conceptos ligados en su más básica definición:
➔ Desde el periodismo: importa más el hecho reciente e inmediato
➔ Desde la historia: importa más el proceso, la dinámica de las estructuras, dejando al
hecho como la consecuencia

La historia del periodismo está, por tanto, estrechamente vinculada a:


➔ La historia de la comunicación en su forma más básica
➔ La historia de los medios de comunicación, asociada más a las tecnologías de
reproducción, soporte y difusión de mensajes, y a sus participantes

Por tanto y, de nuevo, de forma general, la teoría e historia del periodismo es el estudio de
cómo la praxis del oficio ha ido conformando diferentes formas de entender y ejercer el
periodismo, y, a su vez, cómo esa misma praxis ha sido definida y construida por la
evolución de los sistemas de dominación, de sus libertades y restricciones, y, así, de sus
avances tecnológicos y sociales. Un trabajo de estudio de la evolución del concepto de
noticia y de las fuentes; de los marcos legales que favorecieron o dificultaron la expresión;
de las redacciones y la relación entre propietarios y periodistas; de los medios técnicos para
recibir, elaborar y publicar la información, y del público.

“El desarrollo de los medios de comunicación ha dado lugar, de esta manera, a lo que
podríamos describir como una ‘historicidad mediática’: nuestra percepción del pasado, y
nuestra percepción de las maneras en que el pasado afecta a nuestra vida actual, depende
cada vez más de una creciente reserva de formas simbólicas mediáticas.
Si los media han alterado nuestros sentido del pasado, también han creado lo que
podríamos llamar ‘experiencia mediática’: nuestra percepción de que el mundo existe más
allá de la esfera de nuestra experiencia personal, y de que la percepción de nuestro lugar
en este mundo está cada vez más mediatizada por las formas simbólicas” (Thompson,
1998, pp. 55-56).

(IN)FORMACIÓN Y ENTRETENIMIENTO EN LA
PRAXIS PERIODÍSTICA
“[En los medios,] esa trinidad casi sagrada de información, educación y entretenimiento fue
plenamente reconocida mucho antes que las expresiones ‘sociedad de la información’ y
‘tecnología de la información’ alcanzaran, en los últimos años setenta y ochenta, la
popularidad de que gozan hoy”.

“Tanto la educación como el entretenimiento tenían largas historias que se remontaban al


mundo antiguo. Lo mismo sucedía con la ‘inteligencia’. Tanto en inglés como en francés, el
verbo ‘informar’, derivado del latín, significaba originariamente no sólo dar a conocer
hechos, que podían ser incriminatorios, sino también ‘formar la mente’” (Briggs & Burke,
2002, p. 213).

En todo medio de comunicación confluyen estos tres elementos básicos, cuya importancia
varía según la demanda de la audiencia y la necesidad del medio. Aunque la información es
el elemento principal, a medida que se incrementa la competencia en el mercado
periodístico, lo hace también el peso del entretenimiento (que se desarrolla también en el
resto de esferas públicas).

Periodismo = Información + Formación + Entretenimiento

Información
Es la pieza fundamental de la noticia y está relacionada con ella en todas sus variables, es
imprescindible para hacer Periodismo.

Depende de la(s) fuente(s), del poder político, de los sistemas de transporte de señal o del
mensaje (avances tecnológicos), del tipo de público al que afecte… incluso los anuncios
pueden ser considerados elementos informativos.

Aún siendo la base de la noticia y el periodismo → info ≠ (necesariamente) noticia

No solo eso, tampoco el periodismo es capaz de dar voz a todas las noticias; problema que
choca directamente con la naturaleza misma del periodismo (aludir a todo tipo de problemas
de interés cotidiano) y que se hace concreto cuando la ilimitada [not really] cantidad de
hechos sociales debe ser procesada por el limitado número de periodistas, páginas,
recursos... de un medio.
Formación
La formación (o educación) está estrechamente relacionada con una opinión [de autoridad]
que evalúa realidades: artículos que explican procesos, describen mundos o, en general,
facilitan un aprendizaje básico o complejo.
“formar” = Preparar intelectual, moral o profesionalmente a una persona o a un grupo
de personas (RAE, s.f., definición 5)

El periodista liberal J. A. Spender dijo, en relación al Daily Mail, que había


influido más que toda la educación pública.

Cuando el periodismo vio un gran nicho de mercado en las clases trabajadoras, estas
además elevaron sus niveles gracias al periodismo, convirtiéndose este en una herramienta
clave y base para la educación.

En este sentido, la industrialización dio nuevo significado a cada elemento de la “trinidad” y,


haciendo más complejos los procesos industriales, requirió de una ampliación del acceso a
la educación → alfabetización masiva.

En Europa, son casos paradigmáticos de obligación de la escolarización los de


Prusia (finales del siglo XVIII), Gran Bretaña (1880) o Francia (1882), que fue
replicado a finales del siglo XX con la educación permanente y la extensión del
uso de internet.

Entretenimiento
Hace referencia a todos los contenidos ideados para la evasión imaginativa e intelectual (≠
todo el entretenimiento es evasión intelectual).

Algunos de los productos estrella en los inicios del periodismo fueron ideados para
entretener pero, también, como herramientas básicas de formación lectora → folletín
(democratización de la literatura).

El progreso industrial también requirió mayores oportunidades de relajamiento, activo o


pasivo, en forma de recreación: caso de la Ley de Educación británica (1870) y primer el
calendario de días festivos nacionales.

Con el avance del siglo XX (y a través de los medios) dependieron cada vez más de los
ritmos de trabajo y de juego, a la vez que, en el proceso, fueron comercializados.

La industrialización convirtió los deportes en el deporte, por un lado, y los entretenimientos


en el entretenimiento → se trataba ahora de industrias profesionales asociadas al trabajo
(los “resucitados” JJOO de Atenas de 1896).
En términos generales, la evolución durante los dos últimos siglos ha sido la de incrementar
las dosis de entretenimiento para conseguir llegar a un público mayor → priorizar el
incremento de ventas.

La creciente (que no reciente) preponderancia del entretenimiento (≈ sensacionalismo) ha


ido provocando un “efecto contagio” en los otros dos elementos (información y formación)
desde finales del siglo XIX:
1. el folletín, como novela por entregas
2. la imagen, impactante, como grabado ilustrativo de la noticia y, más tarde,
como fotografía

El periodismo y sus profesionales, considerados un intermediario entre el acontecimiento y


el público, mediadores entre la realidad y la sociedad, se define, principalmente, por su
trabajo informativo.

Aun así, esta tarea informativa se mezcla con elementos formativos y, a su vez, está
progresivamente presentada con mayores dosis de entretenimiento.

Este es el motivo de la confusión que acompañará históricamente a la definición de


periodista. Desde 1800 hasta la actualidad, han existido al menos tres interpretaciones
diferentes:

➔ Desde sus orígenes hasta la era de la prensa industrial y de masas

Periodista era quien escribía en un periódico, y el requisito principal era saber leer y
escribir de forma correcta, así como disponer de determinadas habilidades sociales
y comunicativas, contactos políticos, etc.

No era tan importante qué tipo de contenido llevaba a cabo siempre que fuera parte
de la plantilla que redactaba en el diario.

➔ Desde finales del siglo XIX hasta la segunda mitad del siglo XX

Periodista era quien trabajaba y vivía del periódico, y así constaba en un contrato
laboral (la relación contractual era el criterio aplicado).

¿Requisitos? Conocer el oficio y haber pasado por las diferentes fases de formación
dentro del esquema de la redacción en la que trabajara.

(!!) Sin embargo, pervive la concepción anterior, y seguirá siendo identificado como
periodista a colaboradores de opinión o a escritores que mantenían una relación
literaria con el medio de forma puntual

➔ C. Desde los años sesenta hasta la actualidad

Surgen y se desarrollan los centros de formación técnica y profesional de


periodismo, debido, fundamentalmente, a dos factores:
➔ La aceleración y complejidad tecnológica de los medios de comunicación
➔ El concepto de responsabilidad social de los medios surgido tras la Segunda
Guerra Mundial (el periodista como responsable del correcto funcionamiento
de los sistemas democráticos)

Por tanto, además de trabajar en un medio de comunicación, se considerará periodista a


quien obtenga el correspondiente título acreditativo.

En resumen, tres conclusiones básicas:


➔ El elemento central del periodismo es la información, por lo que en lugar de “teoría
del periodismo”, podríamos llegar a hablar de“teoría de la información”
➔ En toda información periodística subyacen acciones de formación y, amedida que se
va incrementando la competencia, esta información se contagia de entretenimiento
(tanto por temática como por presentación)
➔ La teoría del periodismo también atiende a aspectos complementarios propios de
cualquier medio, como el beneficio económico, la función de servicio público o la
responsabilidad social

CLAVES DE LA EVOLUCIÓN DEL PERIODISMO


(EN EL SIGLO XIX)
Eric Hobsbawm llamaba “Largo Siglo XIX” al periodo comprendido desde la Revolución
Francesa (1989) hasta 1914 que inició la Primera Guerra Mundial.

“Tal vez por ser un producto del Renacimiento, el periodismo va íntimamente ligado a la
innovación. Sólo sobrevive en las fronteras del desarrollo y adaptándose a las mejores
posibilidades de organización de cada momento” (Álvarez, 2004, p. 31).

La información es un producto intangible y, por tanto, difícil de vender, lo que obliga al


periodismo a estar en un constante período de adaptación: “La historia del periodismo es la
historia de una adaptación a las innovaciones de cada momento” (Álvarez, 2004,p. 31).

“Desde hace cinco siglos y medio el hombre es capaz de reproducir mecánicamente las
palabras por medio de la tipografía y de la prensa, y desde hace cuatro siglos existen los
periódicos. Pero es desde hace bastante menos tiempo (…) cuando se ha reconocido el
derecho a expresar libremente hechos y opiniones, y aún sólo de manera estable y regular
en los países más desarrollados” (Guillamet, 1999, p. 43).

Durante los primeros años, el proceso de expansión de los periódicos no fue igual ni estable
en todos los países, así como tampoco la creación de espacios públicos de información o
debate político.

Entre 1770 y 1812 se asiste al tránsito de un periodismo de Antiguo Régimen a otro de


Nuevo Régimen, tal y como se observa en Norteamérica, en gran parte de Europa y en el
ámbito hispanoamericano.
En estos años se producen algunas de las más importantes revoluciones liberales
burguesas de Europa, con la Revolución Francesa como punto cronológico de referencia y
pieza fundamental para consolidar la función social de la prensa como instrumento básico
del nuevo sistema político herramienta de la economía de mercado.

Los mercados periodísticos


El periodismo ha creado, visto desde ahora, cuatro grandes mercados que constituyen el
actual campo de acción de los medios de comunicación y que, entrelazándose, dan hoy
capacidad de acción a los medios.

➔ Un mercado“de ciudadanos”

Se configura en torno a los medios entre 1600 y 1800 con el objetivo de luchar
contra el absolutismo, y se consolida con la transición de los viejos estados
modernos a estados nacionales (entre 1800 y 1880).

Comienzan a establecer el concepto de libertad de expresión en un sentido general:


libertad de pensamiento y de palabra; de edición, distribución y venta (siempre
limitada por las leyes); etc.

Entre otras cuestiones, los medios de comunicación del mercado de ciudadanos


fueron responsables en mayor o menor medida de:
◆ el establecimiento de los derechos civiles
◆ a representación y de los regímenes parlamentarios
◆ la regulación de impuestos
◆ el control monopolístico de la violencia por parte del Estado
◆ la separación de poderes
◆ el estado laico
◆ la educación obligatoria y gratuita

Se trata de un sector social con una mentalidad abierta, pero no por ello partidario
de una generalización de estos derechos y deberes, sino partidarios de una
sociedad censitaria.

Son los primeros creadores de las declaraciones de derechos del hombre y del
ciudadano, pero no pierden de vista la necesidad de mantener sistemas de control
para evitar que alborotadores, desclasados y utópicos (lumpen) alteren el orden y la
evolución social → acabarán catalogados como medios de élite, y contarán con las
más influyentes herramientas de comunicación del mundo.

➔ Un mercado“popular y de masas”

Resultado de la revolución de los proletarios, partidarios de la instauración de una


sociedad comunista, originada en el periodismo en torno a panfletos y periódicos
revolucionarios como L’Ami du Peuple, de Jean-Paul Marat, a oradores locales, y al
pensamiento de que “la revolución no está hecha aún para el pueblo” (Babeuf, 1975,
p. 57).

Estas publicaciones, radicales en lenguaje, pretensiones y objetivos, llaman a


organizarse a partir de 1800: incitan al levantamiento, animando a la lectura, entre
iguales, intimbrados, anarquistas, socialistas, etc. a lo largo del siglo XIX; y a
militancia en partidos organizados a partir del XX:
◆ Una primera fase de panfletos revolucionarios que marca el lenguaje y
formato de estos medios y estos mercados
◆ Una segunda, desarrollada por grandes diarios de masas estadounidenses a
finales de siglo XIX, con objetivos comerciales y no políticos
◆ Una última fase de desarrollo de la anterior, con radio y televisión (e internet),
de sensacionalismo, escándalo, demagogia, etc.

➔ Un mercado“de espectadores”

Surgido en paralelo a los dos anteriores y desarrollado a lo largo de los últimos


doscientos años, se trata de un mercado definido por receptores más bien pasivos
de las actividades de otros.

Mientras que los mercados ciudadanos y populares se elaboran por y para sujetos
activos en una causa mayor, en este caso, los espectadores siguen un
“perfeccionamiento personal” sin exigencias ni ideales superiores.

El mercado de espectadores, en cuanto a los individuos que lo conforman, sigue tres


campos o líneas de evolución:
◆ El afán por la educación y el alfabetismo de los inmigrantes del campo a la
ciudad, cuya única posibilidad de escalar en la cultura urbana era
aprendiendo a leer y escribir (diarios de masas, folletos, libros, novelas…)
◆ El ejercicio del deporte, cuidado del cuerpo, etc. inducido por un “misticismo
radical” parecido al de los revolucionarios de cuerpo y espíritu
◆ El teatro, la música, y el resto de ceremonias imprescindibles para la
atracción de las masas → explota en el siglo XX con el cine, la reproducción
musical, etc. y continúa hoy con los videojuegos o los streamings

➔ Un mercado“de consumidores”

Este último mercado hace referencia al papel de los medios de comunicación como
soporte fundamental de la mercadotecnia (o marketing), no solo como anuncios
explícitos, sino como sistema circular de productores y compradores, de oferta y
demanda, de técnicas de captación y organización del consumo.

Los medios de comunicación, enmarcados en el mismo sistema y, a menudo, bajo


los mismos dueños, necesitan la promoción de estas dinámicas, de la concentración
de la producción, los oligopolios, etc.
El largo siglo XIX
El siglo XIX es la base sobre la que se asienta el periodismo actual. Durante este periodo se
produce un salto cualitativo: la sociedad madura desde la sociedad feudal a una sociedad
burguesa: los cambios que se producen durante este periodo actúan como motor del
periodismo.

El porcentaje de personas que no sabía leer ni escribir era altísimo, por lo que… ¿quién (o
cuántos) podría necesitar el periodismo en un mundo mayoritariamente campesino?

En el largo siglo XIX, especialmente en Europa y los Estados Unidos, se pueden distinguir
al menos tres etapas en lo que al desarrollo del periodismo y los medios de comunicación
se refiere:
➔ La era de la revolución: Las revoluciones liberales burguesas en los principales
países de Europa: la Revolución francesa y la contemporánea Revolución industrial
británica (1789-1848)

Se produce en diferentes países de manera más o menos simultánea (pocos siglos


de diferencia), con la Revolución francesa de 1789 como eje central.

Durante esta etapa, sobre todo en los primeros años, se consolidará el predominio
de la prensa de partido, que hace de la opinión y la propaganda su razón de ser, el
periodista se confunde con el político o está a su servicio.

La publicidad empieza a ganar auténtico peso y se convierte en un elemento


comunicativo más cuya función es conectar oferta y demanda.

Inglaterra marcará la vanguardia de este nuevo tipo de prensa debido a lo prematuro


de su revolución (siglo XVII) y a su posterior desarrollo industrial.

En estos años de doble revolución (francesa e industrial inglesa), no solo se


desarrollan estos nuevos elementos de economía y nueva sociedad, sino que
triunfan (se asientan y consolidan) y, más allá de eso, fuerzan la aparición de las
fuerzas que, a partir de mediados de siglo XX, convertirán la expansión en
contracción. Esta época de las colonias se convertirán en contracción el siglo
siguiente.

Entre los grandes avances para el negocio del periodismo, destacan el telégrafo, la
linotipia, la rotativa y, finalmente, el ferrocarril.

El nuevo Estado liberal, surgido de las revoluciones burguesas, establecerá un


sufragio censitario, y limitará la edición de periódicos mediante impuestos al
consumo del papel y leyes restrictivas y censorias sobre la libertad de prensa
→ solo la burguesía podrá llevar a cabo estas funciones.
Su público serán predominantemente las capas medias burguesas de las grandes
ciudades, que hace del periódico una forma de identidad individual y colectiva, un
elemento de pertenencia urbana, a una clase social, a un partido,
a una cultura, etc.: el periódico es una referencia social.

➔ La era del capital: Crecimiento acelerado de la industrialización y desarrollo de la


empresa privada y el orden social burgués (1848-1875)

Hobsbawm introduce el nombre de la era debido a la nueva palabra que domina el


vocabulario político y económico del mundo: capitalismo.

Se termina de consolidar la prensa como negocio, y genera beneficios como


cualquier otra actividad económica.

Aumento significativo del número de cabeceras y diarios, y a una mayor


profesionalización de sus contenidos: separación entre información, opinión y
publicidad; titulares para separar secciones, imágenes, etc.

Iniciada con la llamada“primavera de los pueblos” y la primera y última revolución


europea en sentido (casi) literal, parecía que la era del capital iba a ser la
“culminación y la consecuencia lógica de la era de la doble revolución” (Hobsbawm,
2022, p. 334) → la revolución fracasa rápida y definitivamente.

Pese a esa primera etapa, es la era de la burguesía triunfante, de respuesta


conservadora a los intentos revolucionarios y de desarrollo social y científico: del
miedo a la democracia a su reconocimiento por inevitable y su inocuidad.

➔ La era del imperio: Las consecuencias de la Gran Depresión y La Belle Époque:


crecimiento económico y forja de imperios (1875-1914)

Una época dominada por constantes contradicciones: una paz sin precedentes
que acabó generando una guerra mundial también sin precedentes.

Parte de la Gran Depresión de los años setenta, que se alargará hasta la década
posterior → se evidencian los límites del mercado capitalista y hay un desfase por
exceso de producción.

La crisis agudiza los procesos migratorios (del sur de Europa a América), y el


movimiento obrero se organiza en partidos y sindicatos (jornadas de ocho horas,
sufragio universal…)

La prensa, ya no de partido o de empresa (en su mayoría), comienza a replantearse


cómo ser rentable ante un escenario cada vez más reñido por la gran oferta de
títulos y ante un público predominantemente obrero.
El objetivo será ganar en competitividad → producir más y mejor, a un precio
reducido y diversificando contenidos para interesar a públicos más amplios.
Una primera profesionalización del periodismo (organizaciones profesionales en
defensa de intereses laborales, grandes editores de prensa, manuales, etc.).

Con la salida de la crisis a mediados de los años noventa, la “orquesta económica


global” se orientó más a la prosperidad que, como hasta entonces, a la depresión,
ofreciendo puestos de trabajo poco especializados a la casi totalidad de la población
de los grandes núcleos urbanos (no así buen salario).

La salida de la crisis exigió nuevas propuestas para reorganizar la industria y el


mercado capitalista, como lo fue la mayor intervención estatal en la economía: las
grandes empresas necesitaban un Estado fuerte capaz de defender
eficazmente sus intereses

Durante esta etapa, el Estado de las grandes potencias europeas y americanas,


con el fin de evitar futuras crisis, llevó a cabo:
➔ una política de expansión colonial que asegurara mano de obra (barata) y
nuevos mercados
➔ una política de protección de las colonias y, por tanto, militarista, lo que
explica que en estos años una cuarta parte del planeta estuviera distribuida
en forma de colonias entre unos pocos Estados
➔ una política proteccionista (arancelaria) hacia el mercado propio que diera
seguridad a las empresas: una pugna de naciones.

Estos años de crecimiento tuvo numerosos indicadores, entre los que destaca, por
ejemplo, el aumento demográfico y urbano que sustentará la sociedad de masas y,
por extensión, del periodismo sensacionalismo y amarillista:
➔ de un 8 % de población urbana en 1800, a más del 40 % en 1910
➔ de 33 ciudades con 10.000+ habitantes en 1800, a 2.262 en 1910.

El desarrollo tecnológico permite la incorporación de nuevas herramientas a


disposición de la vida moderna (teléfono, telegrafía sin hilos, automóviles, tranvía
terrestre, tren suburbano) y la cotidiana (aspirador, cines, aspirinas).

El corto siglo XX
Se llama corto siglo XX porque empieza con la Primera Guerra Mundial (1914) y acaba con
la caída de la Unión Soviética (1991-1992).

El tránsito del siglo XIX al XX es también el punto en el cual la información audiovisual


(fotografía, primero, y cine, radio y televisión, después) comienza a ganarle la partida al
periodismo impreso → inicio del reinado de la imagen.

El creciente desarrollo del mercado periodístico implica la segmentación de los públicos →


de la misma manera que hay un gran sector interesado por los diarios de masas, también
hay otro interesado por una prensa de calidad.
Después de la Primera Guerra Mundial acaba la hegemonía de la prensa como único medio
de comunicación de masas, que sufre pérdidas en sus tiradas e inicia una lenta decadencia
pese al crecimiento de las revistas ilustradas y a la buena calidad de los fotograbados → la
radio y el cine atraerán la atención de la gente que buscaba diversión e información sin
esfuerzos.

Tanto en la Primera como en la Segunda Guerra Mundial, la información es suplantada por


la propaganda en los países participantes.

“La prensa interesaba a las personas instruidas, aunque en los países donde la enseñanza
estaba generalizada hacía lo posible por llegar a las personas menos cultas, introduciendo
en los periódicos fotografías y tiras de historietas, que aún no gozaban de la admiración de
los intelectuales, y utilizando un lenguaje expresivo y popular, que evitaba las palabras con
demasiadas sílabas. Su influencia en la literatura no fue desdeñable. [Aun así, a] diferencia
de la prensa, que en la mayor parte del mundo interesaba sólo a una pequeña élite, el cine
fue, casi desde el principio, un medio internacional de masas” (Hobsbawm, 1998, pp. 198).

Durante la segunda mitad del siglo XX, debido al desarrollo de los medios audiovisuales de
masas con la penetración de la radio primero y de la televisión después en prácticamente
todas las casas del mundo “desarrollado”, se produjo una importante reducción de la
demanda de información escrita.

Las reformas a las que tuvieron que hacer frente las empresas periodísticas necesitaron
grandes recursos financieros, lo que provocó una serie de fusiones y concentraciones de las
publicaciones en trusts y cadenas que dejaron atrás a las empresas de tipo familiar o con
pocos accionistas.
2. LOS INICIOS DEL PERIODISMO
MODERNO

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