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Igualdad y Democracia en América según Tocqueville

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TOCQUEVILLE

“La democracia en América”


Tocqueville, se sorprendió en los Estados Unidos, con la Igualdad de condiciones que allí se
había alcanzado y cómo esta ejerce una influencia extraordinaria sobre la sociedad misma.
El Estado Social es producto de un hecho, de las leyes o de ambas, pero una vez que existe es
la causa primera de la mayor parte de las leyes, costumbres e ideas que rigen la conducta de las
naciones. El estado social de los norteamericanos es democrático, los hombres se muestran allí
más iguales por su fortuna y por su inteligencia, más iguales que en cualquier otro país o
cualquier otro siglo. La democracia no es un régimen político, sino que es un estado social.
Tocqueville habla de igualdad de condiciones, y no de igualdad simplemente dicha, esto es,
no una igualdad de nacimiento sino igualdad de oportunidad. Esta igualdad es el principal
motor de la Democracia. El desarrollo gradual de la misma es un hecho providencial, y tiene las
siguientes características: es universal, durable, inevitable, escapa a la potestad humana y todos
los acontecimientos, como todos los hombres, sirven para su desarrollo.
Esta igualdad de condiciones es natural, nace del pueblo y se refleja en las instituciones. A su
vez, es real ya que los hombres no sólo son iguales ante la ley sino que ellos se ven y se sienten
iguales. Es de hecho y no de derecho, y niega las diferencias de cuna, reconociendo solamente
las diferencias humanas.
Sin embargo, esta igualdad también sugiere ideas muy peligrosas, ya que tiende a separar a los
hombres unos de otros, ocupándose cada uno de sí mismo, y genera el deseo desmedido de los
goces materiales. Por otro lado, produce dos tendencias: la primera conduce a los hombres hacia
la independencia y puede llevarlos a la anarquía; la otra los lleva por un camino más largo pero
más seguro hacia la esclavitud. No obstante, los hombres admiran dicha igualdad porque los
inclina hacia la independencia política.
Esta puede establecerse en la sociedad civil (igualdad social), y no por eso reinar en el mundo
político (igualdad política).

Tocqueville reconoce la importancia de la Iglesia para la igualdad, ya que sirve de contrapeso al


aislamiento y al individualismo abriendo sus filas a todos. La igualdad comienza a penetrar por la
Iglesia en el seno del gobierno, y aquel que hubiera vegetado como un siervo en eterna
esclavitud, se acomoda como sacerdote entre los nobles, y a menudo se sitúa por encima de los
reyes.

El gusto que los hombres tienen por la igualdad y que sienten por la libertad son dos cosas
distintas y, en los pueblos democráticos, son dos cosas desiguales.
La igualdad puede existir sin libertad porque se trata de algo natural mientras que esta última se
construye todos los días, es una creación. Los hombres quieren la igualdad porque la aman y
porque se persuaden de que debe durar siempre. Así como saben eso, saben también que la
libertad puede comprometer la tranquilidad, el patrimonio y la vida misma de los particulares.
Además, los hombres gozan de los beneficios de la igualdad todos los días mientras que los de
la libertad deben ser buscados por ellos.

En Norteamérica el principio de la soberanía del pueblo es reconocido por las costumbres,


proclamado por las leyes, se extiende con la libertad y alcanza sin obstáculos sus últimas
consecuencias. Dicha soberanía recae en el pueblo y es la voluntad popular la que gobierna.
La mayoría es la que gobierna en nombre del pueblo. Él participa en la composición de las leyes
a través de la selección de los legisladores, y en la aplicación por la elección de los agentes de
poder ejecutivo. El pueblo es la causa y el fin de todas las cosas. Es la voluntad popular la que
gobierna.

GOBIERNO DEMOCRÁTICO
La democracia esparce por todo el cuerpo social una inquieta actividad, una fuerza abundante
y una energía que no existe jamás sin ella, y que, por poco que las circunstancias sean
favorables, puede engendrar maravillas. Ésas son sus verdaderas ventajas.
El gobierno democrático supone siempre la existencia de una sociedad muy sabia y civilizada,
mientras que el individuo en Democracia es débil e independiente.
Las causas que llevan a mantener el gobierno democrático en los EEUU son varias:
 “La situación particular y privilegiada en la cual la Providencia colocó a los
norteamericanos” de que al no tener vecinos, no sufre conquistas y se llevan a cabo menos
enfrentamientos, crisis financieras, destrozos o conquistas que temer. Además, cuentan con
una gran extensión de territorios inhabitados, que brindan abundantes recursos. Sus
descendientes legaron los hábitos, las ideas y las costumbres más adecuadas para hacer
florecer la república.
 Sus leyes, las cuales nacen de las costumbres y tienden a satisfacer el bien del mayor
número. No obstante, son defectuosas e incompetentes aunque respetadas por ser la obra de
los mismos hombres.
 Sus hábitos y costumbres; el autor los entiende como “el estado moral e intelectual de un
pueblo”. En EEUU, hay una educación básica extendida y todos saben (en su mayoría), las
operaciones básicas (leer, escribir). Esto permite que los individuos conozcan las leyes. Sin
embargo, las verdaderas luces nacen de la experiencia: participando de la legislación es como
aprenden a conocer las leyes, gobernando es como se instruyen sobre la forma de gobierno;
de forma que la experiencia práctica sirve más a los norteamericanos que los conocimientos
literarios, hay un gran espíritu participativo. La educación se dirige hacia la política
principalmente.

Constitución federal de la unión en EEUU:


Ésta le permite a la Unión disfrutar del poder de una gran república y de la seguridad de una
pequeña. El federalismo para Tocqueville es asombroso en EE.UU. El poder descentralizado que
caracteriza a los norteamericanos, consiste en que el Estado decide sobre poco pero sobre cosas
importantes, como por ejemplo la soberanía exterior (las RRII y las militares) y la macroeconomía.
A esa descentralización se le suma que cada Estado tiene su propia constitución, siendo el
presidente excepción y el estado federal regla. Coexisten niveles administrativos distintos
(comuna, condado, Estado), de los cuales los más cercanos a la vida practica tienen mayor poder
y son los más pequeños.
 Sistema comunal: se da de forma natural, nace por sí misma en el momento en el que se
juntan varios hombres. Existe en todos los pueblos, más allá de sus leyes y costumbres. Las
comunas no están en general sometidas al Estado, son cuerpos independientes. Las dos
ventajas más importantes de las comunas son: el poder y la independencia.
Se reparte el poder municipal entre varios ciudadanos, a la vez que se multiplican los deberes
comunales. Estas prácticas lo ligan con el amor a la patria. La realización de un deber o el
ejercicio de un derecho hacen sentir la vida comunal a cada instante. La independencia
comunal, constituye el principio de la libertad norteamericana. En el seno de la comuna va
dominar una política real, activa, enteramente democrática y republicana.
 El condado: es la extensión de la comuna a la cual se le agrega la administración de justicia,
es decir, el condado forma el primer centro judicial pero no tiene una existencia política. Los
administradores del condado tienen un poder limitado y excepcional.
 El Estado: aparece cada vez más centralizado, minucioso y emprendedor, lo cual preocupa al
autor porque es liberal. Está dividido en tres poderes:
1. El poder legislativo está conferido a dos asambleas. La primera es el senado, un cuerpo
legislativo, administrativo y judicial; sus miembros son poco numerosos. La segunda es la
cámara de representantes que sólo toma parte cuando acusan a los funcionarios públicos
ante el senado. Todos los miembros del legislativo son electivos.
**El juez de paz es un ciudadano ilustrado pero que no está instruido precisamente en el
conocimiento de las leyes. Se constituye así como un policía de la sociedad, un estorbo al
despotismo.
2. El poder ejecutivo tiene por representante al gobernador, el cual representa el poder
ejecutivo pero sólo ejerce algunos de sus derechos. Expone al cuerpo legislativo las
necesidades del país, ya que está colocado al lado de la legislatura como un moderador y
un consejero. En ausencia de la legislatura, él debe tomar las medidas para garantizar al
estado contra choques violentos o peligros imprevistos. Reúne en sus manos todo el
poder militar del Estado. El gobernante es también un magistrado electivo.
3. El poder judicial: el juez está revestido de un inmenso poder político. Sirve de árbitro, se
pronuncia sobre casos particulares y no sobre principios generales, y no puede actuar
más que cuando se acude a él. Los norteamericanos reconocieron a los jueces el derecho
de fundamentar sus decisiones sobre la Constitución más que sobre las leyes. Los jueces
de la corte suprema no son electos por el pueblo sino que por el poder ejecutivo y
legislativo, y son vitalicios.
**Aparece el juicio por jurado, esto es, cierto número de ciudadanos nombrados al azar y
revestidos del derecho de juzgar momentáneamente. Es el medio más enérgico de hacer
reinar al pueblo y a la vez, el medio más eficaz de enseñarle a gobernar. La institución del
jurado puede ser aristocrática o democrática, según la clase donde se tome a los jurados,
pero conserva siempre un carácter republicano, en cuanto que coloca la dirección real de
la sociedad en mano de los gobernados o de una parte de ellos y no en la de los
gobernantes.

Los funcionarios públicos en EEUU permanecen confundidos en medio de la multitud de


ciudadanos, no tienen ni palacios ni guardias ni trajes aparatosos. Esta simplicidad de los
gobernantes estriba de que a los ojos de la democracia, el gobierno no es un bien sino un mal
necesario. Sin embargo, hay que conceder a los funcionarios cierto poder porque sin él no
servirían de nada; pero las apariencias externas del poder no son indispensables para la marcha
de los negocios. Además, no hay en EEUU carrera política, ya que los hombres no llegan de
cierto modo a las funciones sino por casualidad, y no tienen ninguna seguridad de quedarse en
ellas.
En general, la democracia da poco a los gobernantes y mucho a los gobernados. Sucede lo
contrario en las aristocracias, donde el dinero del Estado aprovecha sobre todo a la clase que
conduce los negocios públicos.

DOS MALES QUE NACEN DE LA DEMOCRACIA


La tiranía de la mayoría es el servilismo del poder político a la decisión de la mayoría.
Tocqueville considera detestable la máxima de que en materia de gobierno, la mayoría de un
pueblo tiene el derecho a hacerlo todo y, sin embargo, sitúa en la voluntad de la mayoría el origen
de todos los poderes. La esencia misma de los gobiernos democráticos es que el imperio de la
mayoría sea en ellos absoluto. Hay dos problemas vinculados al imperio de la mayoría:
× El principio de mayoría conduce a que el Estado se someta a la mayoría. Esto da lugar a una
inestabilidad legislativa y administrativa ya que no hay coherencia legislativa a lo largo del
tiempo porque las masas son muy variables; esto sucede en un mismo parlamento a lo largo
del tiempo como en distintos parlamentos a través del mismo tiempo. Además hace que los
legisladores no estén interesados en legislar lo mejor o lo verdadero sino aquello que les
consiga votos y así se da una arbitrariedad de los funcionarios.
× Tiranía de la mayoría en el ámbito social. Es el sometimiento de las minorías a las mayorías, las
primeras no pueden hacer oír su voz o sus voluntades. El mayor problema al que podría llevar
esto es que la minoría se termine autoexcluyendo y así, se empobrece el mundo. El imperio
moral de la mayoría se funda sobre la idea de que hay más luz y cordura en muchos hombres
reunidos que en uno sólo y en el principio de que los intereses del mayor número deben ser
preferidos a los del menor.
La mayoría tiene entonces en EEUU un inmenso poder de hecho y un poder de opinión
tan grandes que la consecuencia de ese estado de cosas puede ser peligroso para el porvenir.
Lo que Tocqueville reprocha al gobierno democrático tal como se organizó en EEUU no es su
debilidad, sino por el contrario, su fuerza irresistible. Y lo que le repugna de Norteamérica no es la
extrema libertad que allí reina, sino la poca garantía que se tiene contra la tiranía. No implica que
se haga en Norteamérica un frecuente uso de la tiranía, sino que no se conoce allí garantía
contra ella, por lo que es necesario buscar la dulzura del gobierno en las circunstancias y en las
costumbres, más bien que en las leyes.

El despotismo blando es un Estado de máximo individualismo en el que todos los individuos


se consideran con el derecho a poseer lo que tienen los demás. Este individualismo puede
derivar fácilmente en egoísmo: se persigue un interés propio a costa de los demás, y el individuo
se termina ocupando sólo de su propio bienestar, entonces, toda la sociedad luego de votar se
desentiende de lo público ya que sólo le preocupa engrandecerse en su propia posición.
El despotismo ve en el aislamiento de los hombres la garantía más segura de su propia
duración y procura aislarlos por cuanto medios están a su alcance.
Todo esto deriva en la constitución de un Estado paternalista, un Estado que no es malo, no
comete barbaridades pero se ocupa de todo lo público ya que las personas en democracia
tienden a no hacerlo por estar preocupadas por su propio bienestar. Así, para el autor, hay menos
humanidad, porque las personas que no se ocupan de lo público son menos personas.

REMEDIOS PARA ESTOS DOS MALES


Descentralización administrativa: Tocqueville admira más sus efectos políticos que sus
efectos administrativos. En EEUU, la patria se siente en todas partes, es venerada desde la aldea
hasta la Unión entera. El habitante se liga a cada uno de los intereses del país como a los suyos
mismos. A menudo el europeo ve en el funcionario público sólo la fuerza; el norteamericano ve en
él el derecho. Por lo tanto, el hombre no obedece al hombre, sino a la justicia o a la ley. Además,
esta descentralización permite que no se imponga sobre todo el cuerpo social una sola mayoría,
el Estado se sirve de los funcionarios de la comuna o del condado para actuar sobre los
ciudadanos, hay una ausencia casi completa de jerarquía en este sentido.
Espíritu legista presente en jueces y legisladores: se trata de la presencia de la Aristocracia
en la Democracia. Ansían la vida del orden y la autoridad por lo cual neutralizan los vicios de la
democracia sirviéndose de los tribunales.
Derechos civiles como las libertades individuales que sirven como resguardo de las minorías
frente a las mayorías.
Elecciones amplias y frecuentes: elecciones para una gran cantidad de cargos y en períodos
cortos de tiempo. Son muchos los que pueden votar y los que se pueden presentar a un cargo,
esto lleva a la volatilidad y al desorden para el autor, pero aun así es una cuestión vital en la
democracia. A su vez, hace que los ciudadanos tengan la fantasía de alcanzar sus metas.
Costumbres entre las que se encuentra el tipo de educación presente en la democracia: se
trata de un nivel medio pero universal (universitario para unos pocos). Así, se abre la cabeza, se
enseña a leer y a escribir, saliéndose del entorno cerrado.
Religión: acerca a las personas a valores que no son cambiantes y que sirven como ancla
para la variabilidad democrática. Además, da un sentido de comunidad que rompe con el
aislamiento presente. En EEUU se combinaron maravillosamente el espíritu de la religión y el
espíritu de la libertad.
Asociativismo: entendido como la reunión voluntaria de personas en torno a intereses
compartidos. Es el remedio más poderoso. Siendo reconocido el derecho de asociación, los
ciudadanos pueden utilizarlo de diferentes maneras. En un primer momento, la asociación
consiste solamente en la adhesión pública de cierto número de personas a diferentes doctrinas.
El segundo grado de asociación es el de poder reunirse. Y finalmente, el tercer grado es cuando
los partidarios de una misma opinión pueden reunirse en colegios electorales y nombrar
mandatarios para ir a representarlos a una asamblea electoral. Éste es el sistema representativo
aplicado a un partido.
La libertad de asociación política es un derecho inalienable por su naturaleza, al nivel de la
libertad individual. El legislador no puede querer destruirlo sin atacar a la sociedad misma. En
EEUU los ciudadanos que forman la minoría se asocian para comprobar su número y destruir el
imperio moral de la mayoría. No hay país donde las asociaciones sean más necesarias, para
impedir el despotismo de los partidos o el arbitrio del príncipe, que aquellos donde el estado
social es democrático.
** El voto universal es la manera en la que se pueden moderar las violencias de la asociación
política.
Libertad de prensa: es vista inherentemente a la libertad de pensamiento, es decir, es el
elemento constitutivo de la libertad. Es el cuerpo del pensamiento.
La libertad de prensa actúa más bien sobre las costumbres que sobre las leyes, aunque
modifica a las dos y además influye en la opinión política. La soberanía del pueblo y la libertad
de prensa son dos cosas enteramente correlativas: si un país se rige por la soberanía del
pueblo, la censura no sólo es un peligro sino también un absurdo.
En EEUU la prensa es llevada a su máxima expresión, ya que no existe pequeña comunidad
sin su periódico. Los diarios sirven para lograr que hombres que se encuentran separados
logren unirse gracias a un mismo pensamiento y esta unión es a largo plazo.
Beneficios de esta libertad de prensa: el mantenimiento de la tranquilidad pública, la circulación
de la vida política por todo el territorio, la conciliación de intereses alrededor de distintas
doctrinas y la formulación de los programas de los partidos.

**Doctrina del interés bien entendido: los estadounidenses combaten las individualidades
presentes en sus ciudadanos a partir de la doctrina del interés bien entendido, la cual se basa
en que el interés particular viene a confundirse y encontrarse con el interés general.
A partir de esta doctrina el hombre entiende que al servir a sus semejantes se sirve a sí mismo y
que su interés particular es el de hacer el bien. Así, los actos que se realizan por amor a sí
mismos, los conduce a ayudarse con los demás.

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