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Revolución de Xinhai: Fin de la Dinastía Qing

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LA REVOLUCIÓN DE XINHAI

La Revolución de Xinhai o Revolución de Hsinhai (chino: 辛亥革命, pinyin:


Xīnhài Gémìng), también conocida como Revolución china de 1911, fue una
revolución que derrocó a la última dinastía imperial de China (la dinastía
Qing) y estableció la República de China. La revolución se llamó Xinhai
(Hsin-hai) porque ocurrió en 1911, el año de la rama madre de Xinhai (en
chino, 辛亥, "cerdo de metal") en el ciclo sexagesimal del calendario chino. La
revolución consistió en muchas revueltas y alzamientos. El punto de inflexión
fue el levantamiento de Wuchang el 10 de octubre de 1911, que fue el
resultado del mal manejo del Movimiento de Protección Ferroviaria. La
revolución terminó con la abdicación del último emperador de seis años,
Puyi, el 12 de febrero de 1912, que marcó el fin de los 2000 años de
gobierno imperial y el comienzo de la era republicana de China.

La revolución surgió principalmente en respuesta al declive del estado


Qing, que había demostrado ser ineficaz en sus esfuerzos por modernizar a
China y enfrentar la agresión extranjera. Muchos grupos clandestinos anti-
Qing, con el apoyo de los revolucionarios chinos en el exilio, intentaron
derrocar a los Qing. La breve guerra civil que siguió se terminó a través de
un compromiso político entre Yuan Shikai, el hombre fuerte militar de Qing, y
Sun Yat-sen, el líder de Tongmenghui (Liga Unida). Después de que la corte
Qing transfirió el poder a la república recién fundada, se creó un gobierno de
coalición provisional junto con la Asamblea Nacional. Sin embargo, el poder
político del nuevo gobierno nacional en Beijing pronto fue monopolizado por
Yuan y llevó a décadas de división política y caudillismo, incluidos varios
intentos de restauración imperial.

La República de China en Taiwán y la República Popular de China en


China continental se consideran sucesores legítimos de la Revolución Xinhai
y honran los ideales de la revolución, incluidos el nacionalismo, el
republicanismo, la modernización de China y la unidad nacional. El 10 de
octubre se conmemora en Taiwán como «Día de los Diez Diez», el día
nacional de la República de China. En China continental, Hong Kong y
Macao, el día se celebra como el Aniversario de la Revolución de Xinhai.

CONTEXTO HISTÓRICO

La emperatriz viuda Cixi (1835–1908), que personificó la corte


conservadora Qing y la política de la corte controlada durante 47 años,
detuvo el intento de su sobrino, el emperador Guangxu (1871–1908), el
penúltimo emperador Qing, para instituir reformas en 1898. Después de sufrir
su primera derrota ante Occidente en la Primera Guerra del Opio en 1842, la
corte imperial Qing luchó por contener las intrusiones extranjeras en China.
Los esfuerzos para ajustar y reformar los métodos tradicionales de gobierno
se vieron limitados por una cultura de corte profundamente conservadora que
no quiso otorgar demasiada autoridad para reformar. Después de la derrota
en la Segunda Guerra del Opio en 1860, los Qing intentaron modernizarse
adoptando ciertas tecnologías occidentales a través del Movimiento de
autofortalecimiento de 1861. En las guerras de Taiping (1851–64), Nian
(1851–68), los musulmanes de Yunnan (1856–68) y del noroeste (1862–77),
las tropas imperiales tradicionales demostraron ser incompetentes y la corte
llegó a confiar en los ejércitos locales.4 En 1895, China sufrió otra derrota
durante la Primera Guerra Sino-Japonesa.5 Esto demostró que la sociedad
feudal china tradicional también debía modernizarse para que los avances
tecnológicos y comerciales tuvieran éxito.

En 1898, el emperador Guangxu fue guiado por reformadores como


Kang Youwei y Liang Qichao para una reforma drástica en la educación, el
ejército y la economía bajo la Reforma de los Cien Días.5 La reforma fue
cancelada abruptamente por un golpe conservador liderado por la emperatriz
viuda Cixi.6 El emperador Guangxu, que siempre había sido un títere
dependiente de Cixi, fue puesto bajo arresto domiciliario en junio de 1898.4
Los reformistas Kang y Liang serían exiliados. Mientras estaban en Canadá,
en junio de 1899, intentaron formar la Sociedad de Protección del Emperador
en un intento por restaurar al emperador.4 La emperatriz viuda Cixi controló
principalmente la dinastía Qing a partir de este momento. El Levantamiento
de los bóxers provocó otra invasión extranjera de Beijing en 1900 y la
imposición de términos de tratados desiguales, que cortaron territorios,
crearon concesiones extraterritoriales y cedieron privilegios comerciales.
Bajo presión interna y externa, el tribunal de Qing comenzó a adoptar
algunas de las reformas. Los Qing lograron mantener su monopolio sobre el
poder político al suprimir, a menudo con gran brutalidad, todas las rebeliones
internas. Los disidentes podían operar solo en sociedades secretas y
organizaciones clandestinas, en concesiones extranjeras o en el exilio en el
extranjero.

ORGANIZACIÓN

Hubo muchos revolucionarios y grupos que querían derrocar al


gobierno Qing para restablecer el gobierno dirigido por los han. Las primeras
organizaciones revolucionarias se fundaron fuera de China, como la
Sociedad Literaria Furen de Yeung Ku-wan, creada en Hong Kong en 1890.
Hubo 15 miembros, incluido Tse Tsan-tai, que hicieron sátira política como
"La situación en el lejano oriente", uno de los primeros manhua chinos, y que
luego se convirtió en uno de los fundadores principales del South China
Morning Post. La Xingzhonghui de Sun Yat-sen (Sociedad para la
Regeneración de China) se estableció en Honolulu en 1894 con el objetivo
principal de recaudar fondos para revoluciones. Las dos organizaciones se
fusionaron en 1894.
REFERENCIA: "Revolución de Xinhai." Wikipedia, La enciclopedia
libre. 18 mar 2024, 18:15 UTC. 18 mar 2024, 18:15
<https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Revoluci
%C3%B3n_de_Xinhai&oldid=158892599>.
LA REVOLUCIÓN DE XINHAI Y EL ORIGEN DE LA MODERNIDAD
POLÍTICA EN CHINA

La Revolución de Xinhai de 1911 es uno de los acontecimientos más


trascendentes de la historia política china. Este levantamiento armado
derrocó a la dinastía Qing, la casa gobernante entre 1644 y 1912, y puso fin
a un sistema imperial de más de dos mil años de antigüedad.

En la primera década del siglo XX, los principales grupos de la escena


política china eran tres. Los defensores del emperador provenían de los
estratos más altos del ejército y la burocracia, y buscaban mantener el
régimen dinástico tradicional con un emperador que concentrara todo el
poder político. Los reformistas eran intelectuales y antiguos burócratas
convencidos de mantener el marco general del sistema imperial, pero
también proponían aplicar reformas políticas que restaran poder al
emperador. Los revolucionarios eran intelectuales, mercaderes y miembros
de sociedades secretas que planteaban el derrocamiento del emperador y el
establecimiento de un sistema político diferente. En pocas palabras, los
defensores del emperador luchaban por mantener el sistema imperial, los
reformistas buscaban una monarquía constitucional y los revolucionarios
planteaban una república.

Los reformistas y los revolucionarios surgieron como resultado de la


crónica debilidad de China respecto a las potencias extranjeras. Al perder la
Guerra del Opio y firmar el Tratade de Nanjing de 1842, China se convirtió en
un botín muy deseado por las potencias europeas y norteamericanas,
quienes obligaron al país asiático a firmar tratados altamente lesivos para la
economía china. Esta situación generó entre la población un gran
descontento contra la dinastía Qing, pues con cada nueva derrota
demostraba que no podía defender ni el territorio del imperio ni a sus
súbditos.

Por otro lado, el fortalecimiento de Japón y su victoria en la guerra


ruso – japonesa de 1905 fueron interpretados por la intelectualidad china
como muestras de la superioridad de la monarquía constitucional (Japón)
respecto a la monarquía absoluta (Rusia). Con base en esas conclusiones,
varios intelectuales, mercaderes y miembros de las élites provinciales
comenzaron a demandar la aplicación de reformas que dieran paso a una
monarquía constitucional. Pedían la instalación de una asamblea en cada
provincia, el establecimiento de una asamblea nacional y la redacción de una
constitución que sentara las bases del nuevo sistema político.

En vista de su debilidad, la dinastía no tenía más opción que aceptar


las reformas. Sin embargo, el emperador veía cómo las élites provinciales
adquirían más poder y sentía amenazada su posición histórica. En una
medida desesperada por reconcentrar el poder en sus manos, el emperador
disolvió las asambleas y trató de frenar el proceso de reformas. Esta medida
llevó a las élites provinciales y a los reformistas a retirarle su apoyo al
emperador. A partir de ese momento, sus intereses se alinearon con los de
los revolucionarios.

Los revolucionarios, cuyo principal representante era Sun Yatsen,


habían impulsado levantamientos armados en el sur del país por más de 15
años, pero ninguno había prosperado. Para impulsar la lucha armada, los
revolucionarios habían establecido una alianza con las sociedades secretas,
pues estas tenían organizado un número relativamente grande de personas
dispuestas a alzarse contra los Qing, mientras los revolucionarios
prácticamente no tenían ninguna conexión con el pueblo chino. Al fracasar
los levantamientos de las sociedades secretas, los revolucionarios cambiaron
su estrategia y optaron por favorecer el trabajo propagandístico en el interior
del ejército. Fueron los oficiales educados en Japón quienes mejor recibieron
esta influencia.

En 1911 los militares revolucionarios decidieron alzarse contra el


ejército imperial en la ciudad de Wuchang (actualmente Wuhan) y declararon
la independencia de la provincia de Hunan. Las élites de las demás
provincias aprovecharon la crisis política y también declararon su
independencia. La dinastía reconoció su incapacidad para derrotar a los
ejércitos provinciales y el emperador tuvo que capitular. En 1912, en Nanjing,
los revolucionarios declararon la fundación de la República de China y
eligieron a Sun Yatsen como presidente. En cuestión de meses Sun cedió la
presidencia al general Yuan Shikai, quien se convirtió en el hombre fuerte de
China hasta 1916.

La Revolución de Xinhai terminó con un sistema imperial de dos


milenios y dio origen al sistema republicano, pero al mismo tiempo inauguró
un periodo de inestabilidad política y fragmentación territorial. Sin el
emperador, los generales de cada región se erigieron como hombres fuertes
y desconocieron a la autoridad política central. Fue necesario que terminara
la invasión japonesa y la guerra civil para que China volviera a tener unidad
territorial y un poder centralizado.

REFERENCIA: Ehécatl Lázaro (2022) “La revolución de Xinhai y el


origen de la modernidad política en China” [Articulo en Línea] Para: Centro
Mexicano de Estudios Económicos y Sociales, CMES.COM [Sitio Web]
recuperado de: https://cemees.org/2022/10/07/la-revolucion-de-xinhai-y-el-
origen-de-la-modernidad-politica-en-china/#:~:text=La%20Revoluci
%C3%B3n%20de%20Xinhai%20de,dos%20mil%20a%C3%B1os%20de
%20antig%C3%BCedad. Fecha de consulta:
¿CUÁL ES EL ORIGEN DEL CONFLICTO ENTRE CHINA Y TAIWÁN?

China y Taiwán llevan 75 años enfrentadas. Pekín defiende que el


país sigue siendo uno solo, mientras que la isla con capital en Taipéi actúa
como un Estado ‘de facto’ gracias a la protección de Estados Unidos

El origen del conflicto entre China y Taiwán es la guerra civil china,


que libraron el Partido Nacionalista o Kuomintang y el Partido Comunista
entre 1927 y 1949. Desde su victoria, el Partido Comunista controla China
continental bajo el nombre de República Popular China. El Gobierno de
Pekín defiende la política de “una sola China”, por la que entiende que la isla
de Taiwán es una provincia rebelde.

Por su parte, Taiwán alberga desde ese mismo año la República de


China. Es decir, la China gobernada por el Kuomintang exiliado en la isla,
con capital en Taipéi. El Kuomintang ha defendido la política de una sola
China y reclama la legitimidad de su Gobierno, así como el control del
territorio de la China imperial. Por su parte, el Partido Progresista
Democrático, que también ha gobernado, aboga por la independencia de la
isla. Taiwán ya actúa como Estado de facto, aunque cada vez tiene menos
reconocimiento internacional.

NACIONALISTAS CONTRA COMUNISTAS:

El Kuomintang y el Partido Comunista chino no siempre estuvieron


enfrentados. De hecho, llegaron a aliarse dos veces. Aunque nacieron con
proyectos opuestos, uno nacionalista y democrático y el otro comunista, los
dos partidos buscaban la unidad política de China. Tras el derrocamiento de
la dinastía Qing en 1912, el territorio chino quedó dividido en distintas fuerzas
rivales. En 1924, comunistas y nacionalistas crearon el Primer Frente Unido
para luchar contra los señores de la guerra del norte de China y derrocar al
Gobierno de Pekín. Sin embargo, sus diferencias rompieron la alianza. En
1927, tras la purga nacionalista a los comunistas en Shanghái, estalló la
guerra civil entre las dos fuerzas.

Con todo, la invasión japonesa de Manchuria en 1936 les llevó a


unirse de nuevo para combatir el expansionismo nipón. Al final de la
Segunda Guerra Mundial, Japón fue derrotado y obligado a retirarse de
China, incluida Taiwán, que llevaba bajo su dominio desde 1895.
Nacionalistas y comunistas retomaron entonces la guerra civil, que duraría
trece años más. El Partido Comunista se hizo con el control de la China
continental en diversas campañas y tomó Pekín en noviembre de 1948.
Arrinconados, los líderes y seguidores del Kuomintang encabezados por
Chiang Kai-shek se refugiaron en Taiwán, donde mantienen la República de
China. El 1 de octubre de 1949, Mao Zedong proclamó en Pekín la República
Popular China.

CHINA, TAIWÁN Y LA PROTECCIÓN ESTADOUNIDENSE

Desde entonces, la principal garantía de seguridad de Taiwán ha sido


Estados Unidos. La división de las dos Chinas coincidió con el inicio de la
Guerra Fría y la guerra de Corea. En plena política de contención al
comunismo, Estados Unidos se comprometió a proteger a la República de
China. Esta alianza se hizo patente en el Tratado de Defensa Mutua de 1955
y en las crisis del estrecho de 1954-1955 y 1958, en las que Pekín
bombardeó el archipiélago de Taiwán. En ambas ocasiones, el presidente
Dwight Eisenhower mandó a la Armada para frenar los ataques. Durante
esos años también se creó la Organización del Tratado del Sudeste Asiático
(Seato, por sus siglas en inglés), una organización de defensa equivalente a
la OTAN.

Sin embargo, el auge y consolidación de la República Popular China


arrinconó a Taiwán a nivel internacional. En 1971, la ONU reconoció al
Gobierno de Pekín como representante del país y le otorgó el asiento
permanente del Consejo de Seguridad que ocupaba Taipéi en nombre de la
República de China. La Seato se disolvió en 1977, y dos años más tarde
Estados Unidos normalizó relaciones con la China comunista. Desde
entonces, el reconocimiento a Taiwán se ha reducido hasta doce países en
la actualidad.

El fin de la Guerra Fría puso fin a la política de contención al


comunismo, pero no al compromiso de Estados Unidos con Taiwán. El
estrecho sigue siendo un punto estratégico para el comercio internacional y
la isla es el principal productor de semiconductores del mundo, una
tecnología vital para la economía global. Además, Washington ha señalado a
Pekín como su principal rival geopolítico. Taiwán podría convertirse así en el
escenario de un enfrentamiento entre China y Estados Unidos a mediano o
largo plazo.

27 febrero, 2024

REFERENCIA: Alba Leiva (2024) ¿Cuál es el origen del conflicto entre


China y Taiwán?. [Articulo en Linea] para: El Orden Mundial.com [Sitio Web]
recuperado de: https://elordenmundial.com/cual-origen-conflicto-china-
taiwan/
Revista de Relaciones Internacionales Nro. 10

CHINA Y TAIWAN. HACIA LA RESOLUCIÓN DEL CONFLICTO

INTRODUCCIÓN:

En el presente trabajo se analiza el conflicto que mantiene dividida a


China desde el triunfo de la Revolución Comunista en 1949, para lo cual se
ha procedido a describir sintéticamente el proceso histórico desde mediados
del siglo XIX, momento en que ese país comienza a padecer la
fragmentación de su territorio como consecuencia de la política imperialista
de las potencias europeas y de los Estados Unidos.

Luego se presentan las posiciones de ambas partes frente al conflicto,


es decir, la República Popular China y la República de China en Taiwán -
según la denominación adoptada por su gobierno- que a los efectos de evitar
confusiones en el texto es designada simplemente Taiwán.

A continuación se destaca el desarrollo económico alcanzado por las


mismas siguiendo dos caminos diferentes: Taiwán mediante el modelo de
desarrollo capitalista y la República Popular China a través del
establecimiento de la economía de mercado socialista. Asimismo se ha
considerado relevante señalar el marco regional en el que se produce esta
controversia y la participación de la República Popular China en los
principales conflictos regionales.

La solución a este conflicto que amenaza la paz en el Este Asiático


podría estar vinculada a la variable económica: el desarrollo sostenido podría
eventualmente favorecer las negociaciones al dejar en un segundo plano los
aspectos políticos de la relación.
Por otra parte, la futura reincorporación de Hong Kong a la República
Popular China puede transformarse en un modelo a seguir para un nuevo
tipo de vinculación entre ambos lados del estrecho de Taiwán tendiente a la
resolución de un conflicto iniciado hace cuarenta y seis años. La opción de
un tratado que le otorgue a Taiwán un "status especial" puede aparecer
como una solución viable, aunque complicada, para la región.

La guerra con Japón (1937-1945) dió una tregua a la guerra civil


protagonizada por los comunistas y el KMT, la cual fue reanudada en 1945.
Las fuerzas del KMT contaban con la ayuda de los Estados Unidos, pero no
pudieron controlar el poder y debieron replegarse a la isla de Formosa
cuando en 1949 los comunistas proclamaron la República Popular de China.

La República de China en Taiwán -por esa época conocida como


China Nacionalista- integró el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas,
mientras que China Popular encontró vetado su ingreso por los Estados
Unidos en el marco del enfrentamiento entre el capitalismo y el comunismo.

Hacia la década de 1960 se produjo una ruptura ideológica entre


China y la URSS, lo que favoreció -junto a la toma de un camino más
moderado de la Revolución Cultural- que en los años setenta se iniciaran
conversaciones con los Estados Unidos. Como corolario de ellas, en 1971 el
gobierno de la República Popular reunió el respaldo suficiente para substituir
a Taiwán como representante del pueblo chino en las Naciones Unidas. En
esta oportunidad los Estados Unidos se abstuvieron de vetar considerando
que podrían obtener ventajas mejorando sus vínculos con los comunistas. En
1979 ambas naciones restablecieron relaciones diplomáticas.

La substitución en las Naciones Unidas le significó a Taiwán caer en


un cierto aislamiento, dado que desde ese momento el gobierno de Beijing
fue reconocido internacionalmente como el legítimo gobierno de China.
¿SÓLO UNA CHINA O DOS CHINAS?

La fragmentación del territorio chino en dos entidades no sólo ha


generado en su momento una dificultad para el reconocimiento del legítimo
gobierno de China por parte de la comunidad internacional (1), sino que
además agudizó el conflicto intersínico ya que desencadenó una dura
competencia en el campo de las relaciones internacionales para imponer su
respectiva tesis.

-LA POSICIÓN DE TAIWÁN:

Según el gobierno de la República de China en Taiwán tras la división


del país que se produjo con el surgimiento de los regímenes de los señores
de la guerra, en noviembre de 1931 el Partido Comunista Chino estableció la
"República Soviética China". Esta proclamación significaría una nueva
división de China.

Luego de la invasión japonesa en 1937 el Partido Comunista Chino y


las fuerzas del KMT debieron unirse para enfrentar al enemigo. "Durante este
período las fuerzas del PCCh adoptaron la táctica de dedicar una décima
parte de sus esfuerzos a la resistencia contra los japoneses, dos décimas
para hacer frente al gobierno nacionalista, y siete décimas a la acumulación
de su propia fuerza".

Concluida la Segunda Guerra Mundial, una vez derrotados los


japoneses, el PCCh decidió retomar las armas aprovechando el agotamiento
del pueblo chino. La rebelión armada desembocó, en octubre de 1949, en el
establecimiento de la República Popular China con capital Beijing y el
gobierno de la República de China debió trasladarse a Taipei (Taiwán).
Desde ese momento "China ha estado temporalmente dividida bajo dos
gobiernos diferentes, cada uno de los cuales ocupa uno de los dos lados del
Estrecho de Taiwán" (3).
Según el gobierno de Taipei, la actual división no sería el resultado de
la guerra civil, sino el de la influencia internacional que generó una ideología
diferente -el marxismo- que enfrentó a la cultura china. Además de política,
esta división es de índole social y económica.

La República de China en Taiwán considera que China en la


actualidad "se encuentra dividida en dos entidades políticas: China
continental -que practica un sistema socialista- y un Taiwán libre y
democrático" (4).

Procurando favorecer la reunificación, el octavo presidente de la


República de China en Taiwán, Lee Teng-hui, en octubre de 1990 invitó a los
partidos políticos y a personalidades de Taiwán a que participasen del
Consejo para la Unificación Nacional (N.U.C.), institución que redactó las
Directrices destinadas a ese efecto, las cuales constituyen un conjunto de
normativas que encaminarían el proceso de acercamiento a la República
Popular China. De allí en más surgieron otros organismos como el Consejo
para los Asuntos de China Continental (M.A.C.), creado en enero de 1991, la
Fundación para los intercambios a través del Estrecho de Taiwán (S.E.F.) y
cuyo equivalente pekinés es la Asociación para las Relaciones a través del
Estrecho de Taiwán (ARATS) (5).

Asimismo, el gobierno de Taipei resolvió renunciar unilateralmente al


uso de la fuerza para llevar a cabo la reunificación de China y que dejaría de
competir con la República Popular China como representante del país en
todo evento internacional ya que a su criterio "existe una sola China".

Debido al sorprendente desarrollo económico que ha logrado Taiwán


desde 1949, considera que el gobierno de Beijing aún debe profundizar sus
reformas económicas y desarrollar políticas que permitan superar la pobreza
y alcanzar una vida digna a los chinos del continente para favorecer el
diálogo intrachino.

-LA POSICIÓN DE LA REPÚBLICA POPULAR CHINA:

Cuando termina la Segunda Guerra Mundial, Taiwán -que había


sufrido la dominación japonesa desde 1895- fue restituida a China, pero la
guerra civil ocasionada por el KMT y la intervención del gobierno y las
fuerzas armadas de los Estados Unidos -que llevaban a cabo su política de
estrategia global de la Guerra Fría- pone nuevamente sobre el tapete el
problema de Taiwán y la isla queda una vez más aislada del continente.

A pesar que el gobierno chino manifiesta que el acercamiento entre


los Estados Unidos y la República Popular China -originado a mediados de la
década del 50, según esta posición-, tiene como fin último aliviar la tensión
en el Estrecho de Taiwán y recuperar la plena soberanía sobre la isla, parece
más preciso vincular ese hecho a la necesidad que tenía el gobierno
norteamericano de sacar partido de la división del bloque comunista (6).

La Resolución Nº 2758 de las Naciones Unidas aprobada en la 26º


Asamblea General en octubre de 1971, le restituyó a la República Popular
China todos los derechos legítimos ante la ONU y expulsó al representante
de Taiwán. Por su parte el gobierno de los Estados Unidos reconoce la
nueva situación y que Taiwán es parte de la República Popular China (7).

A fin de allanar el problema de Taiwán, el gobierno de la República


Popular China ha adoptado dos principios básicos para su solución: el de la
"reunificación pacífica" y el de "un país, dos sistemas".

A mediados de la década del 50 Zhou Enlai manifestó que ante la vía


pacífica o la vía de la guerra, el pueblo chino elegía la primera opción como
forma de solucionar el problema de Taiwán.
En 1979 el gobierno de la República Popular China en el "Mensaje a
los compatriotas de Taiwán" expresó su intención de definir pacíficamente la
controversia y de respetar el statu quo de la isla, integrándola a la República
Popular con un alto grado de autonomía, respetando el sistema capitalista
aunque en el continente se mantuviera el sistema socialista.

La solución al conflicto, desde el punto de vista del gobierno del


continente, se ajusta a los siguientes puntos:

-Una sola China con capital en Beijing y de la cual Taiwán forma parte.

-Luego de la reunificación convivirán los dos sistemas, el socialista y el


capitalista en el área de Taiwán. El gobierno central se compromete a
respetar el modo de vida y la propiedad privada en Taiwán.

-Taiwán mantendrá un alto grado de autonomía administrativa,


legislativa y judicial e incluso conservará su ejército.

-La negociación debe ser pacífica y todo es materia discutible bajo el


prerrequisito de una China. De todos modos, el gobierno de la República
Popular China se reserva el derecho que le asiste a todo Estado soberano "a
tomar todas las medidas que considere necesarias, medidas militares
inclusive, para salvaguardar la soberanía y la integridad territorial del propio
país" (8).

Si bien el gobierno del continente reconoce que las autoridades de


Taiwán han tomado algunas medidas que favorecen la distensión, sostiene
que la principal traba se presenta porque no quiere reconocer el principio de
una sola China.

DESARROLLO ECONÓMICO:

-TAIWÁN
En 1895 Taiwán se convirtió en una colonia japonesa cuando China
fue derrotada en la guerra que la enfrentó a Japón. La isla fue utilizada para
la producción de alimentos destinados a Japón que, derrotado en la Segunda
Guerra Mundial, debió restituir la isla a China. Durante esos cincuenta años,
si bien su economía continuó siendo básicamente agrícola, hubo un cierto
proceso de industrialización para la producción de fertilizantes, metales,
textiles y sustancias químicas.

La reanudación del conflicto civil y la consecuente derrota del KMT


transformó a Taiwán en la sede del gobierno nacionalista. Pero
económicamente todo estaba por hacerse en el Nuevo Estado. Entre 1960 y
1973 su PBI creció en un 10,4%. Entre 1973 y 1983 su crecimiento
descendió al 7,3% pero dejó de recibir la ayuda internacional y obtuvo un
considerable superávit comercial.

La guerra de Corea produjo que los Estados Unidos, en 1950,


enfatizaran la importancia que la isla tenía como bastión anticomunista y
comenzaran a organizar bases militares. Asimismo asignó una ayuda anual
de U$S 1.500 millones que dejaron de ser remitidos en 1965 cuando Taiwán
dejó de solicitar esta ayuda.

Hacia los años sesenta se incrementó el proceso industrializador y


tanto el FMI, el Banco Mundial como los Estados Unidos recomendaron y
respaldaron al gobierno taiwanés en su política de desarrollo orientada hacia
la exportación. Hacia los setenta la economía de Taiwán se hizo doblemente
dependiente; por un lado, de su comercio exterior y, por el otro , de su
necesidad de importar energía, lo que le alteró los términos de intercambio
durante las dos crisis petroleras generadas por la OPEP (9).

A decir verdad el progreso económico alcanzado por Taiwán no podía


considerarse un milagro ni un modelo de desarrollo económico sino que ha
sido la conjunción de la ayuda económica y militar estadounidense con una
mano de obra acostumbrada a la disciplina laboral, al trabajo pesado y
sometida a una política económica altamente competitiva -a veces abierta a
la importación, a veces proteccionista- dirigida desde un fuerte Estado
centralista.

Sea como fuere, en la actualidad Taiwán se ha convertido en la 14º


potencia comercial. Hasta la fecha su PBI ocupa el 19º lugar en el mundo; su
ingreso nacional per cápita se aproxima a los 12 mil dólares
estadounidenses, sus reservas de divisas extranjeras han superado los U$S
100.000 millones y es la sexta mayor fuente de inversiones externas.

-REPÚBLICA POPULAR CHINA:

Luego de varios años de desarrollo de una economía de tipo soviético-


stalinista -que tuvo su inicio en 1949 con el triunfo de la Revolución
Comunista- en 1978, a instancias de su líder Deng Xiaoping, se decide que
la economía centralizada y planificada debe ceder progresivamente a la
incorporación de principios de la economía de mercado. A este efecto se
crearon las zonas económicas especiales (ZEE) como polos de inversión
extranjera y de transferencia tecnológica.

En 1978 se empezó a aplicar la estrategia de desarrollo económico


hacia el exterior y la reforma del sistema económico de China. En octubre de
1992 el XIVº Congreso Nacional del Partido Comunista Chino, en base a la
experiencia transitada desde 1978, formuló la meta del establecimiento de la
economía de mercado socialista.

Pero el desarrollo de la agricultura ha sido siempre preocupación del


Estado, ya que es la base de toda la economía nacional y 900 millones de
chinos son campesinos. A propósito de ello, el Vicedirector del Instituto de
Desarrollo Mundial de Beijing, Sr. Chen Cingyu, manifestó en su visita a
Buenos Aires en agosto de 1994, que "sólo cuando esté sólida esta base,
sobretodo que los cereales sean autosuficientes, los otros sectores de la
economía nacional se podrán desarrollar en forma coordinada y sostenida, y
la sociedad podrá estabilizarse. China mantiene el 22% de la población
mundial con sólo el 7% de la tierra cultivada de todo el mundo" (11).

El gobierno chino cumplió ampliamente con su planificación de


duplicar su PBI durante los ´80. Tomando como base lo alcanzado a fines de
esa década estimó necesario duplicar nuevamente su PBI, objetivo que se
estaría cumpliendo a fines de 1995 en ciertas regiones de alto desarrollo del
país. Así el plazo prefijado se acortaría a la mitad (12). El IX Plan Quinquenal
prevee cuadruplicar el PBI correspondiente a 1980 para el año 2000, pero los
planificadores chinos estiman que esta meta será lograda en 1997.

En los últimos diez años el número de empresas extranjeras, de


variado tamaño, que se establecieron en China es superior a 190.000, lo que
ha significado una inversión de más de U$S 200.000 millones.
Paralelamente, unas 4.500 empresas chinas hicieron lo propio fuera del país
(13). Los capitales chinos en el exterior superan los U$S 12.000 millones
distribuidos a saber: 68,3 % en Hong Kong, 9,3% en Taiwán, 6,6% en el
Japón, 4,6% en Estados Unidos y 2,2% en la Unión Europea.

En 1994 el comercio exterior de la República Popular China fue de


U$S 236.000 millones, de los cuales 121.000 millones correspondieron a
exportaciones y 115.700 millones a importaciones (14).

Por el volumen comercial, la República Popular China ocupaba el


trigésimo segundo lugar en el mundo y en 1992 ya había escalado
posiciones hasta alcanzar el undécimo lugar. En la actualidad mantiene
relaciones comerciales y económicas con 220 países y regiones del mundo.
Pese a que los salarios son proporcionalmente más bajos que los de
la Argentina, los volúmenes de gastos en el consumo interno alcanzan cifras
espectaculares; a mediados de 1994 las ventas en el mercado interno
superaron los U$S 20.000 millones por mes (15).

Siguiendo con el tema de la reforma económica, una de las mayores


preocupaciones del gobierno chino es la reconversión de las empresas del
Estado intentando alcanzar un sistema empresarial moderno que responda a
las necesidades del sistema de la economía de mercado socialista.

En algunas empresas se ha practicado el sistema por acciones como


experiencia piloto. Hacia fines de 1991, unas 100 empresas emitían acciones
pero en la actualidad hay 3.800 en esta situación. Sin embargo, las reformas
no se atrevieron a tocar a 140.000 plantas industriales del Estado, de las que
más de 65% dan pérdidas, ya que de avanzar en este sentido varios millones
de trabajadores quedarían desocupados.

En la década del 90, y debido a este formidable desarrollo económico,


el FMI recategorizó a la República Popular China permitiéndole ascender en
el ranking mundial y transformándola en un socio de peso.

En 1978 la nueva orientación económica del gobierno chino ha


posibilitado la aparición de un modelo que se nutre de fuertes herencias
culturales y de otros modelos aplicados así como de las tendencias y
comportamientos del mercado global generando un modelo original que tiene
por fundamento un desarrollo progresivo y controlado de su propia sociedad -
tratando de preservar sus bases culturales- a la vez que logra una inserción
participativa creciente en el consenso internacional.

SITUACIÓN ACTUAL

La historia del conflicto podría dividirse en tres períodos, a saber:


-Entre 1949 y 1978 se produce la mayor tensión entre las partes y se
desarrolló en el marco de las guerras de Corea y Vietnam. Tanto China como
Taiwán experimentaron el conflicto militar; en 1958 China bombardeó
Quemoy y en 1960 las islas Matsu.

-Entre 1979 y 1987 la confrontación tomó un matiz pacífico


circunscripto al ámbito diplomático.

-Desde 1987 se aprecia un creciente intercambio entre China y


Taiwán pero liderado por el sector privado. Los tímidos intercambios
iniciados entonces están creciendo constantemente y alcanzan cifras
extraordinarias en dólares.

El volumen comercial en 1993 alcanzó los U$S 15.100 millones, un


29% superior a 1992, con exportaciones para Taiwán de U$S 14.000
millones e importaciones por U$S 1.100 millones. Los principales ítems
importantes desde el continente a Taiwán consisten en hierbas medicinales,
calzado, artículos de fibra polyester con algodón, pieles y plumas. Las
principales exportaciones de Taiwán al continente son fibras textiles, géneros
de punto, maquinaria industrial y equipamiento, componentes eléctricos y
electrónicos y materias primas de plástico.

Pero desde 1949 el gobierno de la República Popular China tiene


prohibidos los contactos directos con la isla, por lo cual el comercio debe
triangularse generalmente a través de Hong Kong. A pesar de ello, el
intercambio continúa en constante crecimiento y el comercio bilateral
indirecto entre las partes ascendió a U$S 8.700 millones para los cinco
primeros meses de 1995, correspondiendo 7.400 millones a las
exportaciones taiwanesas y 1.300 millones a las importaciones desde el
continente. Con respecto al mismo período del año anterior el intercambio
creció un 39,7%.
No obstante, la tensión entre ambos lados del estrecho de Taiwán se
ha incrementado notablemente debido a que el gobierno de los Estados
Unidos, en junio de 1995, permitió una visita de carácter privado del
presidente de Taiwán, Lee Teng-hui a la Universidad Cornell, oportunidad en
que manifestó su esperanza de que esa visita ayude a formular un mayor
entendimiento entre Taiwán y China continental.

Para el gobierno norteamericano el tema de la República Popular


China ocupa un lugar prioritario en su agenda y es de difícil manipulación.
Por un lado, debe evaluar la evolución del sistema internacional y de la
política interior y exterior de la República Popular China para responder a las
contingencias que se presentan. Para ejemplificar este punto es conveniente
recordar que luego que se desarrollaron los acontecimientos de Tiannamen,
los Estados Unidos presionaron por el respeto de los derechos humanos,
pero cuando se produjo el conflicto del Golfo, negoció con China continental
para que no vetara en el Consejo de Seguridad de la ONU a cambio de
levantar las presiones sobre el país. A esto podría agregarse el espinoso
tema de las explosiones nucleares llevadas a cabo por el gobierno chino. Por
otro lado, el gobierno de los Estados Unidos recibe presiones de un
poderoso grupo de empresarios norteamericanos que hacen importantes
negocios con ese país y que no desean que se levante la cláusula de nación
más favorecida a la República Popular China.

La relación entre ambos gobiernos sufrió un serio deterioro luego que


la Cámara de Representantes de los Estados Unidos aprobó en julio del
mismo año el Acta de Política China en la que se cuestiona el tema de los
derechos humanos en China continental y la supuesta exportación de misiles
y de tecnología nuclear a Pakistán e Irán.(18)
La situación derivó en el retiro del embajador chino en Washington el
17 de junio y en el retiro del embajador norteamericano en Beijing. La
relación entre ambos países se complicó aún más con la detención del
ciudadano norteamericano de origen chino Harry Wu, acusado de espionaje
por las autoridades de Beijing, y la expulsión de dos oficiales de la fuerza
aérea de Estados Unidos -uno de ellos de origen chino- acusados también
de espionaje.

A modo de presión, Beijing llevó a cabo maniobras militares a fines de


julio disparando misiles en un área ubicada a 140 kilómetros al norte de
Taipei y trasladando aviones de combate jet Jian 8 a Nanjing -frente a
Taiwán- y desplazando tropas hacia la provincia de Fujian.

El propósito de China es impedir que Taiwán continúe con su agresiva


política a fin de obtener el reconocimiento diplomático en la comunidad
internacional y recuperar su banca en las Naciones Unidas, a la vez de forzar
al gobierno de Lee Teng-hui a que acepte la reunificación con el continente.

Con la certeza de recuperar Hong Kong en 1997, luego de una


concertada retirada de Gran Bretaña, y Macau, China se halla en
condiciones de avanzar sobre Taiwán procurando eliminar sus percepciones
de amenaza de regionalismos caracterizados principalmente por esa Isla y
por el Tibet.

EL MARCO REGIONAL DEL CONFLICTO DEL ESTRECHO DE TAIWÁN

El continente asiático presenta numerosos conflictos además del que


es centro de este trabajo. Algunos de ellos obedecen a viejas disputas y
otros surgieron como producto de los cambios derivados de la evolución del
sistema internacional.

CONFLICTO RUSO-JAPONÉS
La guerra ruso-japonesa de 1904/5 dejó abierto el conflicto entre
ambos países por la soberanía de un grupo de islas al norte de Japón, que
hoy permanecen bajo el poder de Rusia y que al presente no parece ser
materia negociable.

Pese a la ancestral rivalidad, la República Popular respalda las


reclamaciones territoriales de Japón, pero ya entrando en el terreno de las
relaciones económicas bilaterales se aprecia una mutua necesidad: como
país en desarrollo y en proceso de modernización China precisa de los
bienes y tecnologías japoneses, pero por su parte Japón aprecia que China
es un espectacular mercado potencial del que podrá obtener importantes
frutos. (19)

LA PENÍNSULA DE COREA:

Las guerras ruso-japonesa, chinojaponesa y la Segunda Guerra


Mundial dejaron como una seria secuela la división postcolonial de Corea.
Corea del Norte recibió el apoyo de la República Popular durante la Guerra
de Corea (1950-1953) y luego del cisma ideológico que separó a China de la
URSS, ha mantenido estrechas relaciones con ambas potencias comunistas
y ha sabido obtener importantes beneficios económicos. No obstante, el 24
de agosto de 1992 el gobierno de Beijing estableció relaciones diplomáticas
con Corea del Sur provocando el desalojo de la embajada de Taiwán en
Seúl. Sin duda Beijing puede jugar un rol relevante en el difícil proceso de
unificación de la península coreana. El entonces presidente surcoreano, Roh
Tae Woo, manifestó que este acuerdo alejaba el principal obstáculo externo
a la pacífica reunificación de las dos Coreas.

ASEAN:

Paralelo a la existencia de países que optaron por la vía socialista, en


1967 se creó la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) que
se alineó abiertamente con el mundo occidental y se mantuvo marcadamente
anticomunista pero procurando "una política de equilibrio de poder entre las
superpotencias y otras naciones líderes de la región (China Popular, Japón,
Vietnam)". Esta política equidistante llevó a la creación en 1971 de la
ZOPFAN (Zone of Peace, Freedom and Neutrality), considerando que la
ASEAN no debía aliarse con ninguna superpotencia a fin de salvaguardar los
intereses y la seguridad de los países miembros.(20)

La ASEAN contribuyó significativamente para que, en París en 1991,


se firmara el tratado de paz entre Vietnam y Camboya, guerra que también
enfrentó a Vietnam con la República Popular China.

El 28 de julio de 1995 Vietnam se convirtió en el séptimo miembro de


la ASEAN y con ello ha desaparecido la dicotomía entre la Indochina
comunista y el resto del Sudeste Asiático. Pero queda abierta un área crítica,
pues Beijing reclama su soberanía sobre el Mar de China, zona en la cual se
encuentran las islas Spratly que son reinvindicadas total o parcialmente no
sólo por el gigante asiático sino también por Taiwán y cuatro de los siete
miembros de la ASEAN: Vietnam, Brunei, Malasia y Filipinas.

El área en cuestión es relevante económicamente por su riqueza


ictícola, sus yacimientos de gas y petróleo y porque confluyen en ella
importantes vías de tráfico marítimo entre el Extremo Oriente y el Próximo
Oriente. (21)

Recientemente, en febrero de 1995, el gobierno de Manila ha


efectuado una dura protesta al descubrir la existencia de instalaciones y
mojones chinos en los arrecifes de Mischief, en el archipiélago de las Spratly
y cerca de la isla filipina de Palawan (22). El presidente de Filipinas, Fidel
Ramos, ordenó la destrucción de esas instalaciones e hizo arrestar a
"pescadores" chinos; pero en realidad las instalaciones permanecen porque
están protegidas por marinos de guerra de la República Popular China.

Si bien la ASEAN y China han adoptado en 1992 una declaración para


evitar desestabilizar la región, en un reciente encuentro entre las partes el
gobierno de Beijing ha endurecido su posición. Sustentándose en la
Convención de los Derechos del Mar, adoptada por la ONU en 1982,
considera que toda negociación debe hacerse entre China y cada Estado y
no con la ASEAN en conjunto. Sobre este punto cabe aclarar que el gobierno
chino es reacio a integrar organizaciones supranacionales. A principios la
Asamblea Nacional de la República Popular aprobó una ley reivindicando las
aguas territoriales en el Mar del Sur de China e incluso firmó un acuerdo de
exploración petrolera con la firma norteamericana Crestone Energy
Corporation. Vietnam por su lado hizo lo propio a principios de 1994 con
Mobil Oil para explorar en la misma región.

Asimismo, existe otra controversia entre China y Vietnam derivada de


la indefinición de los límites en el Golfo de Tonkin. Por su parte Beijing
también ha realizado objeciones por las crecientes inversiones de Taiwán en
Vietnam (23). Taiwán junto a Hong Kong y Corea del Sur realizaron la mitad
de los U$S 15 mil millones de inversiones extranjeras.

EL EMPLEO DE ARMAS NUCLEARES:

Tomando como base la declaración de Kuala Lumpur de 1971 y la


reunión ministerial anual de la ASEAN de 1985 en Jakarta, Indonesia
propuso que el Sudeste Asiático fuese una zona desnuclearizada. El tema de
la erradicación de armamento nuclear o de naves a propulsión atómica ha
sido un tema de largas negociaciones entre los Estados Unidos y los países
de la región.
Para ejemplificar esta situación, se pueden citar la Constitución de
Filipinas que rechaza la presencia de esas armas en su territorio nacional y
que puso sobre el tapete el tratado sobre las bases militares de Subic Bay y
Clark Field, cuyos contratos vencían en 1991 y que debieron ser retiradas en
1992 por los Estados Unidos, o el rechazo de Nueva Zelandia de recibir en
sus puertos buques norteamericanos a propulsión nuclear o equipados con
armas atómicas, produciendo la desintegración del Tratado de Seguridad de
Australia, Nueva Zelandia y Estados Unidos (ANZUS). Por su parte Estados
Unidos rechazó el tratado de Rarotonga que establece una zona
desnuclearizada en el Pacífico Sur (24).

El fin de la Guerra Fría debió haber llevado tranquilidad a la región,


pero la reanudación de los ensayos con armas nucleares de la Francia de
Chirac en Mururoa y Fangataufa y el llevado a cabo por la República Popular
el 17 de agosto de 1995 parecen conducir a un juego de pulsión al que la
comunidad del Asia - Pacífico - incluidos los principales países de la región,
Australia, Nueva Zelandia, Japón, los miembros de la ASEAN y Papua
Nueva Guinea- debe asistir impotente debido a la indiferencia de Estados
Unidos y la Unión Europea.

La situación se torna aún más preocupante debido a que el periódico


británico The Sunday Telegraph denunció los alcances del programa nuclear
Iraní y la asistencia que recibe de China y de Rusia. En 1992 el presidente
iraní Alí Akmar Hasheni Rafsanjani firmó un acuerdo de transferencia
tecnológica con China y, en función del mismo, esta potencia le ha
suministrado uranio enriquecido.

En oportunidad de realizar una visita oficial a la India (17 al 19 de abril


de 1995) el presidente Rafsanjani renovó su intención de concretar un eje
regional Beijing - Teherán - Nueva Delhi o una alianza estratégica integrada
por Irán, India, Pakistán y China "para contrarrestar la interferencia externa
en la región". Rafsanjani expresó que "si hay cooperación entre Irán,
Pakistán, India y China, las fuerzas extranjeras no tendrán ningún pretexto
para intervenir en esta región. No tendremos un problema como el que hubo
en el Golfo Pérsico". (26)

De plasmarse este acuerdo, la debatida teoría sustentada por Samuel


P. Huntington en "The clash of civilizations", por el cual los países del Islam y
China se aliarían frente a Occidente, ya sería un fait accompli.

REFLEXIONES FINALES:

Abordar el conflicto del Estrecho de Taiwán requiere tener en cuenta


varios factores.

En primer lugar, el contexto internacional de la postguerra fría. Esta


etapa de transición ha dejado una superpotencia, los Estados Unidos, y un
lugar relativamente vacante -luego de la desintegración de la URSS- si es
que la bipolaridad logra imponerse nuevamente en la política mundial. Esta
pérdida ha ocasionado un serio deterioro de la estabilidad estratégica de
Asia. Tal vez Francia, con estas pruebas atómicas en el Pacífico Sur, intenta
manifestar su independencia en materia nuclear y así competir con los
Estados Unidos por el liderazgo mundial. Asimismo, la desaparición del
enemigo común de los Estados Unidos y de la República Popular China ha
llevado a que la amistad iniciada en los ´70 se convierta hoy en una fuerte
competencia, similar a la relación que mantuvieron en la década del ´70 los
Estados Unidos y la URSS, caracterizada por un interesante intercambio
comercial, negociaciones sobre distensión que ocultaban la continuación de
la carrera armamentista y trasladando el conflicto al Tercer Mundo. En tal
situación, no sería descartable que se retome a situaciones de conflictos
político-estratégicos.
En segundo lugar, el marco regional del conflicto, que conforma una
zona cuya tensión requiere un exhaustivo análisis antes de realizar cualquier
maniobra, aún más teniendo en cuenta que varios de sus actores -China,
Taiwán, Corea del Norte, India, Pakistán, Irán- son "nu-clearcapaces". A ello
se agrega que en casi todos los puntos sensibles de Oriente asoma, de una
u otra manera, la República Popular China. Y ello no es casual sino que
encuentra su explicación en su extensión, en su constitución pluriétnica y en
su peso específico regional.

El tercer factor es el desarrollo alcanzado por los protagonistas del


conflicto en cuestión. La República Popular China se encuentra en un camino
de transición económica que la llevará -luego de consolidar su economía
socialista de mercado- a poseer el mayor mercado interno del mundo y una
disponibilidad de mano de obra cada vez más tecnificada y de bajo costo. Al
igual que Francia, goza de una independencia nuclear y posee unas fuerzas
armadas con experiencia, lo que sumado a los potenciales factores
económicos le permitiría poseer la expectativa de convertirse en un polo del
nuevo orden mundial. Esto significaría que estaría transitando otro camino:
de gran potencia regional a superpotencia mundial.

Pero a diferencia de Taiwán, que está por celebrar en 1996 su primera


elección presidencial por sufragio universal, la República Popular China no
ha dado aún ninguna señal de liberalización política. Y tal vez esto sea
peligroso para sí misma ya que mientras juega la carta de la reunificación, en
su plano interno podría enfrentar la carta de la fragmentación, producto de la
desigualdad económica y social creada por su modelo de desarrollo que
beneficia a ciertas capas de población y a ciertas zonas del país -las ZEE y
en el futuro Hong Kong. La desintegración soviética obra a modo de ejemplo;
apelando a la geología se podría explicar que mientras en la superficie se
desarrolla una integración como producto de la globalización económica, por
debajo de ella se está produciendo una interacción de las placas culturales y
sociales que, tarde o temprano podrían ocasionar un movimiento telúrico.

Sea como fuere, sería muy probable que la reunificación se produzca


a caballo de un entendimiento económico entre las partes. Por un lado,
Taiwán ha desarrollado una industria con tecnología de avanzada que podría
trasladar a la República Popular China - tecnología que Japón se niega a
transferir junto a sus inversiones en territorio continental-, tiene una gran
disposición de capitales para invertir fuera de la isla, pero se encuentra
limitada para expandirse debido a su carencia de combustibles y otros
recursos naturales y a su reducido mercado interno que le genera una gran
dependencia del comercio exterior. A ello se agrega la calificación de la
mano de obra taiwanesa que eleva los costos de producción y el
sostenimiento de unas fuerzas armadas que absorben un alto porcentaje de
su presupuesto.

Como contrapartida, la República Popular China está ávida de recibir


inversiones, posee mano de obra de bajo costo, el mercado interno más
grande del mundo y considerables recursos minerales. Como fue dicho
oportunamente, un relevante flujo de capitales taiwaneses se ha orientado
hacia el continente llevando a cabo un acercamiento que la política aún no
ha podido lograr. Además, un acuerdo con el continente también le
ocasionaría a Taiwán una reducción de los gastos de defensa.

Es muy probable que los líderes taiwaneses se tomen su tiempo para


analizar lo que sucederá luego de 1997 con Hong Kong. Entonces,
entendiendo que la percepción temporal de Oriente es completamente
diferente a la occidental, el proceso de reunificación debería ser visto a largo
plazo.
No obstante, y sobre la base de un acuerdo económico, se podría
estudiar una reunificación que contemple desde un status especial al estilo
Hong Kong para Taiwán, hasta una plena autonomía, de modo tal que tenga
márgenes amplios para maniobrar política y económicamente en el marco de
una Federación China.

Para arribar a esta última solución, este proceso precisaría que


Taiwán sea aceptado en la ONU, al menos como Estado observador, para
que la reunificación sea alcanzada dentro de un marco institucional que
garantice la evolución pacífica de las negociaciones.

En el caso de una reunificación con Taiwán con un status especial,


sería menester que las negociaciones sean llevadas a cabo entre las partes
y con prescindencia de otras potencias. Y esto se vincularía necesariamente
a un cuarto factor: la política de los Estados Unidos en la región. Son sabidas
las motivaciones que llevaron a un cambio de la percepción geopolítica
norteamericana en la década del ´70. También es conocida la vinculación
que mantuvo con Taipei a pesar de sus compromisos con Beijing. Sus
recientes acciones que ocasionaron la ira del gobierno de la República
Popular China parecen demostrar que nuevamente se inclinaría en favor de
Taiwán, colaborando indirectamente en su agresivo despliegue diplomático y,
militarmente, suministrando información de los movimientos de las fuerzas
armadas continentales.

Probablemente la pérdida de una de las patas de la bipolaridad sea la


causa de que los Estados Unidos estén, quizás, modificando
permanentemente su política exterior en la región. Pero también es probable
que un área china integrada por la República Popular, Hong Kong y Taiwán
en el marco de una Federación sea un elemento poco o nada maleable para
la Secretaría de Estado norteamericana.
Tal vez el gobierno de Beijing debiera ser más flexible con el de Taipei
para impedir la intromisión externa y encontrar la vía adecuada para realizar
la reunificación. La mejor manera de lograrla es trabajando sobre los puntos
en que haya coincidencias y congelando las diferencias hasta una mejor
oportunidad. Tanto Beijing como Taipei han expresado su intención de
alcanzar la reunificación lo que ya significa un buen punto de partida para un
entendimiento razonable en las negociaciones intrachinas

REFERENCIA: Marcelo de los Reyes (s/f) “China y Taiwan. Hacia la


Resolución del Conflicto” [Articulo en Linea] para: Revista de Relaciones
Internacionales Nro. 10. [Sitio Web] recuperado de:
https://www.iri.edu.ar/revistas/revista_dvd/revistas/R10/R10-EDEL.html.
EL CONFLICTO ENTRE TAIWÁN Y CHINA

El conflicto entre China y Taiwán se remonta a principios del siglo XX,


con el enfrentamiento entre los nacionalistas del Kuomintang y los
comunistas por el control de la China post imperial. Después de su
momentánea tregua durante la Segunda Guerra Mundial, retomaron la
guerra civil y el Partido Comunista arrinconó a los nacionalistas. El
Kuomintang se refugió en Taiwán en 1949, dando lugar a la división entre la
República de China y la República Popular.

Desde entonces, ambos territorios han mantenido una tensión


fluctuante, pero constante. Estados Unidos es el gran aliado de Taiwán
desde la Guerra Fría, cuando lo entendía como un punto de contención al
comunismo. Hoy, la importancia del estrecho para el comercio mundial, la
supremacía taiwanesa en producción de semiconductores y los compromisos
estadounidenses con la isla ejercen de escudo protector a una invasión de
China.

Sin embargo, el creciente poder geopolítico de la República Popular


amenaza la paz del territorio, con cada vez menos reconocimiento
internacional. Los taiwaneses, cada vez más a favor de la independencia, se
enfrentan a un futuro incierto en el que su isla podría convertirse en el centro
de un enfrentamiento directo entre China y Estados Unidos.
LA GUERRA CIVIL CHINA

La guerra civil china, llamada guerra de liberación por el Partido


Comunista Chino (PCCh), fue el conflicto que tuvo lugar en China entre el
Kuomintang o Partido Nacionalista Chino (KMT) y el Partido Comunista
Chino (PCCh)6el cual se desarrolló en dos etapas: la primera de ellas entre
1927-1937 y la segunda entre 1946 y 1949, durante la cual se realizó la
Revolución china de 1949. La guerra civil se suspendió entre 1937 y 1946,
cuando ambos partidos se unieron para enfrentar al Imperio Japonés que
había invadido China, en la Segunda guerra sino-japonesa.

La guerra se inició en 1927 después de la Expedición del Norte,


cuando la facción nacionalista del KMT, dirigida por Chiang Kai-shek, decidió
exterminar a los comunistas y romper la alianza KMT-PCCh. Finalizó en
1949 con la victoria comunista, bajo el liderazgo de Mao Zedong. El Partido
Comunista en alianza con otros partidos democráticos, fundó entonces la
actual República Popular China, con soberanía efectiva en la casi totalidad
del territorio chino. El Partido Nacionalista se refugió en la Isla de Taiwán,
desde donde reclamó ser la continuidad legal de la República de China.
Desde 1971 las Naciones Unidas solo reconocen a la República Popular
China, que a su vez considera como propios a Taiwán y demás islas que
quedaron en poder de los nacionalistas luego de la guerra.

El primer Frente Unido

Sun Yat-sen en la Academia Militar de Whampoa.

Sun Yat-sen, líder del Kuomintang (KMT), o también partido


nacionalista de China buscó el auxilio de las potencias extranjeras para
vencer a los señores de la guerra que se habían hecho con el control del
norte de China a raíz de la caída de la dinastía Qing. Las democracias
occidentales ignoraron los esfuerzos del líder nacionalista para atraerse su
ayuda. Sin embargo, en 1921 Sun Yat-sen recurrió a la Unión Soviética.
Haciendo uso del pragmatismo político, los líderes soviéticos lanzaron una
política ambigua en virtud de la cual apoyaban al KMT de Sun al mismo
tiempo que al recién fundado Partido Comunista de China (PCCh). Los
soviéticos esperaban la consolidación de los comunistas pero estaban
preparados para la victoria de cualquiera de los dos bandos. De este modo
se inició la lucha por el poder entre los nacionalistas y los comunistas.

En 1923 una declaración conjunta en Shanghái de Sun y de un


representante soviético comprometieron a la Unión Soviética a prestar ayuda
para la unificación nacional de China. Los asesores soviéticos -el más
prominente de los cuales, Mijaíl Borodin, era agente de la Komintern-
empezaron a llegar a China en 1923 para apoyar la reorganización y
consolidación del KMT según la línea trazada por el Partido Comunista de la
Unión Soviética. El PCCh había recibido de la Komintern instrucciones de
cooperar con el KMT y a sus miembros se les animaba a unirse a ellos
siempre que los partidos mantuviesen sus identidades, formando así el
Primer Frente Unido entre los dos partidos. El PCCh seguía siendo una
agrupación menor en aquel momento: tenía 300 miembros en 1922 y para
1925 contaba solo con 1500 militantes. El KMT ya tenía 150 000 efectivos en
1922. El KMT, con el apoyo soviético, creó en Moscú la Universidad Sun Yat-
sen para formar los futuros cuadros políticos. Los asesores soviéticos
ayudaron a los nacionalistas a crear un instituto político destinado a la
formación de propagandistas en técnicas de movilización de masas y en
1923 enviaron a Chiang Kai-shek a Moscú para llevar a cabo estudios
militares y políticos durante varios meses. Chiang había sido uno de los
lugartenientes de Sun Yat-sen desde los días de la Sociedad de la Alianza, el
movimiento político precursor del KMT. Al regreso de Chiang Kai-shek, a
finales de 1923, este tomó parte en la creación de la Academia Militar de
Whampoa en las afueras de Cantón, ciudad sede del Gobierno durante la
alianza KMT-PCCh. En 1924, Chiang Kai-shek pasa a dirigir la academia y
se inicia su ascenso hacia la posición de sucesor de Sun Yat-sen como líder
del KMT y unificador de toda China bajo el gobierno nacionalista.

Expedición del Norte (1926-1928) y cisma en el KMT

Sólo unos meses después de la repentina muerte de Sun, Chiang Kai-


shek, en su calidad de comandante en jefe del Ejército Nacional
Revolucionario, inició la Expedición del Norte que llevaba tiempo postergada.
Era una acción en contra de los señores de la guerra y pretendía la
unificación de China bajo el mando del KMT.

En el norte los principales señores de la guerra eran:

Duan Qirui de Anhui, dominaba las provincias de Anhui, Jiangsu,


Zhejiang, Fujian y Jiangxi.8 Llegó a contar con casi 50 000 soldados.9

Cao Kun de Zhili (hoy Hebei), quién dominaba las provincias de Hebei,
Suiyuan, Shaanxi y Henan.10 Llegó a tener 200 000 hombres a su mando.

Zhang Zuolin y Feng Yuxiang de Fengtian, dominan Shandong y


Manchuria Meridional.11 Llegaron a tener 250 000 soldados bajo su
comando.12

Yang Zengxin en la provincia Xinjiang.13


Ma Bufang de Ma, dominaba las provincias de Qinghai, Gansu y
Ningxia.14

Yan Xishan en la provincia de Shanxi.15

En el sur del país los principales señores de la guerra eran:

Long Yun en la provincia de Yunnan.16

Bai Chongxi en la provincia de Guangxi. Era aliado del KMT.17

Chen Jitang en la provincia de Guangdong. Era aliado del KMT.18

Liu Xiang en la provincia de Sichuan.19

Aunque estos señores de la guerra poseían grandes ejércitos y


territorios, tendían a hacer alianzas y guerras entre sí de forma constante,
debilitándose e impidiendo amenazar de forma conjunta el gobierno del KMT,
debilitaban el poder chino ante la agresión japonesa. Por lo que se
consideraba necesario derrotarlos para poder hacer frente al expansionismo
nipón.

Sin embargo, los mayores problemas para el poder de Chiang Kai-


shek eran los de dentro de su partido, ya en 1926 el KMT estaba dividido en
facciones de derecha y de izquierda, mientras que la facción comunista
interna también crecía. En marzo de 1926, tras abortar un intento de
secuestro, Chiang Kai-shek despidió a sus consultores soviéticos, impuso
restricciones a la participación de los miembros del PCCh en la dirección, y
ascendió como líder preeminente del KMT. La Unión Soviética, que aún
deseaba evitar una ruptura entre Chiang y el PCCh, ordenó que los
comunistas facilitaran la Expedición del Norte mediante actividades
clandestinas. La expedición finalmente fue iniciada por Chiang en Cantón en
julio de 1926 y duró hasta 1928, participaron más de 250.000 soldados
nacionalistas.

Generalísimo Chiang Kai-shek en marzo de 1945.

A principios de 1927, la rivalidad entre el KMT y el PCCh dio lugar a


una ruptura en las filas revolucionarias. El PCCh y la facción izquierdista del
KMT habían decidido el traslado de la sede del Gobierno nacionalista de
Cantón a Wuhan. Pero Chiang, cuya Expedición del Norte estaba resultando
un éxito, dispuso sus fuerzas con objeto de destruir el aparato del PCCh en
Shanghái. Chiang, con la ayuda de los bajos fondos de Shanghái,
pretextando que las actividades comunistas eran social y económicamente
disgregadoras, tomó por sorpresa a los comunistas y unionistas en
Shanghái, arrestando y haciendo ejecutar a cientos de ellos el 12 de abril de
1927. La purga ahondó la ruptura entre Chiang y el gobierno de Wuhan de
Wang Jingwei (pugna finalmente ganada por Chiang Kai-shek) destruyendo
asimismo las bases urbanas del PCCh. Chiang, expulsado del KMT por estos
acontecimientos, creó un gobierno rival en Nankín. En ese momento China
contaba con tres capitales: el régimen de los señores de la guerra reconocido
internacionalmente y establecido en Pekín; los comunistas y los izquierdistas
del KMT en Wuhan; y el régimen cívico-militar de los nacionalistas en
Nankín, que seguiría siendo la capital de las fuerzas nacionalistas durante la
década siguiente.
Las previsiones de la Komintern parecían abocadas al fracaso. Se
estableció una nueva política mediante la cual el PCCh debía alentar
alzamientos armados en las ciudades y en el campo como preludio de una
futura ola revolucionaria. Los comunistas trataron en vano de tomar ciudades
como Nanchang, Changsha, Shantou y Cantón, y los campesinos de la
provincia de Hunan emprendieron una revuelta rural conocida como
Levantamiento de la Cosecha de Otoño. La insurrección fue dirigida por Mao
Zedong.

Pero a mediados de 1927 el PCCh atravesaba su peor momento. Los


comunistas habían sido expulsados de Wuhan por sus aliados de la
izquierda del KMT quienes, a su vez, fueron derrocados por un régimen
militar.

El KMT retomó la campaña contra los señores de la guerra y capturó


Pekín (que fue bautizada con el nombre de Beiping) en junio de 1928, a raíz
de lo cual la mayor parte del este de China quedó bajo dominio de Chiang y
el Gobierno de Nankín pasó a ser reconocido internacionalmente como único
gobierno legítimo de China. Los nacionalistas anunciaron que habían
alcanzado la primera fase de las tres previstas por la doctrina de Sun Yatsen
para la revolución, a saber, unificación militar, tutela política y finalmente
democracia constitucional. Bajo la dirección del KMT China se aprestaba
para iniciar la segunda fase.

Sin embargo el KMT tuvo que esperar hasta 1930, durante la Guerra
de las Grandes Planicies, para que con un ejército de 600 000 nacionalistas
lograr someter a los señores de la guerra Yan Xinshan, Feng Yuxiang y Li
Zongren (este último había derrocado a Bai Chongxi). Estos últimos, juntos,
movilizaron 800 000 hombres. La guerra duró entre mayo y noviembre de
ese año y costó la vida de 300 000 combatientes. Tras ella, el norte y centro
de China pasaron a control nacionalista. Otros señores de la guerra serían
derrotados por la invasión japonesa de Manchuria al año siguiente.

Etapas

Primera etapa (1927-1937)

Rompimiento de la alianza y creación del Ejército Rojo

Luego de la muerte de Sun Yat-sen en 1925, la lucha por el poder en


el seno del KMT acabaría favoreciendo a la derecha del partido, liderada por
Chiang Kai-shek, que adoptó una fuerte postura anticomunista, sin por ello
perder el apoyo de la Unión Soviética. Chiang rompió entonces la
cooperación con el Partido Comunista a través del Primer Frente Unido, y
una campaña de exterminio contra los dirigentes y militantes comunistas. La
novela La condición humana (1933) de André Malraux está ambientada en el
momento que se inicia la guerra civil.

Ante la ruptura de la alianza con el Partido Nacionalista, los


comunistas, tras varios intentos fallidos de provocar insurrecciones urbanas
(en Nanchang, Wuhan y Cantón), formarían sus propias fuerzas armadas, el
Ejército Rojo (más adelante renombrado como Ejército Popular de
Liberación), que se nutrieron en un principio de desertores del ejército de la
República, leal al KMT de Chiang Kai-shek. En 1928, los antiguos
comandantes del ejército nacionalista Zhu De y Peng Dehuai se unían ya,
junto a algunos de sus hombres, al nuevo ejército. De esta manera, el
enfrentamiento ideológico entre el Partido Comunista y el KMT se tornaba en
un conflicto bélico.

Durante la Revolución Agraria, los activistas del partido comunista se


replegaron a la clandestinidad o al campo donde promovieron un alzamiento
militar que fue la revuelta de Nanchang del 1 de agosto de 1927, promovida
por He Long y Zhou Enlai con apoyo de jefes militares como Zhu De, Ye Ting
y Liu Boncheng. Ese 1 de agosto fue considerado por los comunistas como
el comienzo de la lucha armada de su partido y de la fundación del Ejército
Rojo Chino. Estas fuerzas rebeldes del KMT unieron sus fuerzas a los
campesinos rebeldes que aún quedaban y pasaron a controlar varios
territorios del sur de China, siendo su principal núcleo las montañas Jinggang
en Jiangxi. Los esfuerzos de los nacionalistas por sofocar la revuelta
fracasaron pero dañaron seriamente al bando comunista, pues en 1928, los
cuadros del PCCh y el minúsculo Ejército Rojo debieron abandonar las
montañas Jinggang y dirigirse al oeste para establecerse en otro territorio
montañoso entre las provincias de Jiangxi y Fujian. En este territorio se
estableció un gobierno provisional que el 7 de noviembre de 1931 proclamó
la República Soviética de China con Mao Zedong como presidente. Esta
república fue también denominada como soviet de Jiangxi. Su capital era el
pueblo de Ruijin.

Tras abortar Chiang Kai-shek un golpe para derrocarlo llevado a cabo


por Feng Yuxiang, Yan Xishan y Wang Jingwei, dedicó sus esfuerzos a
deshacer los restantes focos de actividad comunista. Se lanzó ofensivas
contra los comunistas en Hubei, Shanxi, Gansu, Henan, Anhui y Honghu, en
ninguna de estas campañas se necesitaron más de 100 000 soldados para
ser exitosas.

Campañas nacionalistas

Entre 1930 y 1934, Chiang Kai-shek lanzó cuatro grandes campañas


militares contra el PCCh, que pusieron al partido en una situación de gran
debilidad, aunque sin llegar a derrotarlo. Los fracasos encadenados desde el
comienzo de las campañas anticomunistas de Chiang Kai-shek habían
llevado a los asesores soviéticos a criticar a los dirigentes chinos del partido,
forzando la salida de una serie de líderes máximos, como Chen Duxiu, Qu
Qiubai y Li Lisan. Mientras tanto, un joven miembro del partido, Mao Zedong,
dirigió el movimiento rural que consiguió poner bajo la dirección del Partido
Comunista toda una extensa zona montañosa en las provincias sureñas de
Jiangxi y Fujian, en torno a la ciudad de Ruijin. Esta zona controlada por los
comunistas de Mao fue conocida como el sóviet de Jiangxi, y su nombre
oficial, como embrión de un nuevo Estado chino, fue República Soviética de
China.

Pero cuando se quiso acabar con el núcleo o soviet de Jiangxi, donde


se hallaban las principales fuerzas comunistas (lideradas por Mao Zedong y
el comandante en jefe del Ejército Rojo, Zhu De) se fracasó. La primera
ofensiva de 100 000 soldados, al mando de Chiang Kai-shek y sus
lugartenientes Lu Diping y Zhang Huizan, entre 1930 y 1931 contra 40 000
comunistas, fue rechazada con 15 000 bajas;20 la segunda de abril y mayo
de 1931 con 200 000 soldados, al mando de Chiang Kai-shek y su
lugarteniente He Yingqin, contra 30 000 comunistas, fracasó a un coste de
30 000 bajas;21 la tercera se inició en julio del mismo año y duró dos meses,
contó con 300 000 soldados, al mando de Chiang Kai-shek y sus
lugartenientes He Yingqin y Chen Mingqu, contra 30 000 comunistas, pero
abortó a causa del incidente de Mukden tras sufrir 30 000 bajas.22 La cuarta
campaña (1932-1933) contó con 500 000 tropas, al mando de Chiang Kai-
shek y sus lugartenientes He Yingqin, Chen Cheng y Cai Tingkai, contra 70
000 comunistas, empezó con algunas victorias pero las tropas de Chiang
salieron muy mal paradas al tratar de internarse en el corazón de la
República Soviética de China de Mao, perdiendo 30 000 hombres.23 Por
último a finales de 1933 Chiang lanzó una quinta campaña orquestada por
sus consultores alemanes que implicó el cerco sistemático de la región
soviética de Jiangxi mediante blocaos fortificados. Los nacionalistas
movilizaron más de un millón de soldados para no repetir los anteriores
errores al subestimar al enemigo.24 Ya en el otoño de 1934 los comunistas,
con 130 000 hombres, se enfrentaron a la posibilidad real de ser
completamente derrotados. Parecía que había llegado la hora de dar el golpe
de gracia al PCCh, para atacar después a los últimos señores de la guerra,
antes de recuperar Manchuria de sus ocupantes japoneses.

La Larga Marcha

Artículo principal: Larga Marcha

En octubre de 1934 los comunistas decidieron llevar a cabo una gran


retirada con 86 000 hombres hacia el oeste para escapar de las fuerzas del
KMT que los perseguían. Está retirada, que terminó cuando los comunistas
alcanzaron, con solo 8000 hombres, al pueblo de Yan'an, centro del Soviet
de Bao'an en Shaanxi, otro enclave comunista, se prolongó durante un año y
6000 kilómetros, siendo conocida posteriormente como la Larga Marcha. Fue
durante este episodio que Mao Zedong adquiere relieve finalmente como
máximo líder comunista en la Reunión de Zunyi, una de las paradas de esta
marcha. En su retirada, el ejército comunista (llamado Primer Ejército Rojo)
confiscó propiedades y armas de los señores y terratenientes locales,
reclutando además a campesinos y pobres, consolidando así su atractivo
entre el pueblo.

Las fuerzas comunistas que quedaron de retaguardia en el soviet de


Jiangxi (unos 28 000 hombres), fueron masacradas por los nacionalistas
cuando el 10 de noviembre entraron a Ruijin.

Instalación del PCCh en el norte de China

Poco después de la llegada del Primer ejército Rojo a Shaanxi,


llegaron otras fuerzas comunistas de otras partes de China: el Segundo
ejército Rojo, al mando del comandante He Long y de su lugarteniente Xiao
Ke, y el Cuarto ejército Rojo, al mando del comandante Zhang Guotao.

Soldados japoneses luchan en Shanghái durante la Segunda guerra


sino-japonesa.

Suspensión durante la Segunda Guerra Sino-Japonesa (1937-1945)

Artículo principal: Segunda Guerra Sino-Japonesa

Cuando el Imperio Japonés inició la ocupación de China, al invadir la


Manchuria en 1931 y crear el Estado títere de Manchukuo bajo el gobierno
aparente del último emperador de China, Puyi, Chiang Kai-shek se mostró
reticente a dar prioridad a la defensa del territorio y la soberanía china, para
continuar su guerra de exterminio contra los comunistas.
La obstinación de Chiang Kai-shek en no aliarse a los comunistas
provocó que el 12 de diciembre de 1936 los generales nacionalistas Zhang
Xueliang y Yang Hucheng, ambos líderes del KMT, lo secuestraran y le
conminaran a firmar una tregua con los comunistas. Este episodio pasaría a
conocerse como el incidente de Xi'an. Los dos partidos acordaron suspender
las hostilidades y formar una alianza conocida como Segundo Frente Unido,
que concentrase todas las fuerzas chinas contra los japoneses. El Ejército
Rojo pasó a formar parte del Ejército Nacional Revolucionario de China,
formando dos cuerpos, el 8.º Ejército de Ruta y el Nuevo 4.º Ejército.

El 8.º Ejército de Ruta estuvo compuesto por tres divisiones: la 115.ª,


que fue comandada por Lin Biao, la 120.ª bajo He Long y la 129.ª bajo Liu
Bocheng). Operó principalmente en el norte de China, infiltrándose detrás de
las líneas japonesas, para establecer bases guerrilleras en zonas rurales y
remotas. Las principales unidades del Ejército de la Octava Ruta fueron
ayudadas por milicias locales organizadas por el campesinado. Las oficinas
de enlace del Partido Comunista en ciudades bajo control nacionalista como
Chongqing, Guilin y Dihua (Ürümqi) se llamaron Oficinas del 8.º Ejército de
Ruta.

Pese al acuerdo KMT-PCCh, la relación entre ambos partidos fue muy


tensa y la cooperación muy escasa, llegando incluso a mantener
enfrentamientos armados, como el incidente del Nuevo Cuarto Ejército.
El 7 de julio de 1937 Japón inició la ocupación total de China,
utilizando como excusa el incidente del Puente de Marco Polo. Tropas
japonesas estacionadas en Manchuria atacaron al Ejército chino en las
cercanías del Puente de Marco Polo, unos veinte kilómetros al oeste de
Pekín, desencadenando una guerra abierta. En menos de un mes Japón
ocupó Pekín, la capital china, y Tianjin, y tomó control del norte del país.
Chiang Kai-shek se replegó hacia el río Yangtsé y estableció la capital en
Nankín.

Mao Zedong, por su parte, reagrupó al PCCh en el norte, alrededor de


la base de Yan'an, ciudad a la que habían llegado en la Larga Marcha,
huyendo de la persecución nacionalista, y desde donde controlaban una
parte de la provincia de Shaanxi y de Mongolia Interior, así como la totalidad
de las provincias de Gansu y Ningxia. Muchos intelectuales afines al PCCh,
como la escritora Ding Ling, se unieron a los comunistas en Yan'an.

Mientras tanto, las fuerzas bajo el mando directo de Chiang Kai-shek,


debieron abandonar sucesivamente las ciudades de Nankín y de Wuhan,
donde había establecido la capital, tras sufrir derrotas y enormes masacres
de carácter genocida, para establecerse en la lejana Chongqing, en el
occidente del país, desde donde mantenía un control tenue sobre el sur de
China. A partir de 1939, la guerra en China, pasó a formar parte de la
Segunda Guerra Mundial, con China en el bando Aliado y Japón en el bando
del Eje.
Japón ocupó una gran parte de China, incluyendo el norte, el este y el
sur, así como las principales ciudades, causando masacres de enorme
magnitud, pero los chinos lograron impedir que los japoneses ocuparan el
interior. El ingreso a la Segunda Guerra Mundial de los Estados Unidos en
1941 y las derrotas sucesivas de Japón luego de la Batalla de Midway (7 de
junio de 1942), afectó la capacidad japonesa en el frente chino, estancando
las posiciones militares. Finalmente, la rendición incondicional de Japón
luego de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, el Ejército
japonés colapsó y las tropas chinas recuperaron los territorios ocupados.

Se abría así un proceso de recuperación del orden y la


institucionalidad, que requería de acuerdos profundos entre los dos
principales partidos, pero también de otros partidos y organizaciones sociales
que venían actuando en las últimas décadas.

Conversaciones de paz y el Acuerdo del Doble Diez

Mao Zedong y Chiang Kai-shek brindando en 1946 para celebrar el


Acuerdo del Doble Diez.

El lanzamiento de la bomba atómica sobre ciudades japonesas y la


entrada de la URSS en la Guerra del Pacífico llevaron a los nipones a una
rendición mucho más rápida de lo que los chinos habían imaginado. En los
términos de la rendición incondicional del Japón, dictados por los Estados
Unidos, a las tropas japonesas se les ordenó entregarse al KMT y no a los
comunistas.
El final repentino de la Segunda Guerra Mundial en Asia Oriental,
provocó la afluencia de más de 1 500 000 hombres del Ejército Rojo de la
URSS hacia las provincias manchúes con el propósito de tomar las
posiciones japonesas y recibir la rendición de 700 000 efectivos nipones
estacionados en la región. Ese mismo año Chiang Kai-shek acabaría
llegando al convencimiento de que carecía de los medios necesarios para
impedir que el PCCh se hiciera con Manchuria después de la retirada
programada de los soviéticos. Para evitarlo llegó a un acuerdo con los rusos
para que retrasaran su retirada hasta que el KMT hubiera trasladado a la
región a una cantidad suficiente de sus mejores hombres y equipos para
tomar control del territorio. Los soviéticos aprovecharon la prolongación de su
estancia para desmantelar todo el parque industrial manchú y trasladarlo a
su país devastado por la guerra. También apoyaron el establecimiento del
PCCh en las zonas rurales manchúes.

El general George Marshall llegó a China, tomando parte en las


negociaciones para un cese de las hostilidades entre el KMT y el PCCh.
Según sus términos se formaría un gobierno de coalición que daría cabida a
todas las facciones políticas/militares de China, con el fin de establecer un
gobierno democrático con múltiples partidos políticos. El 10 de octubre de
1945 el KMT y el PCCh llegaron a un acuerdo para normalizar China bajo un
nuevo régimen democrático, conocido como el Acuerdo del Doble Diez por el
cual:

El PCCh reconocía al KMT como el partido gobernante legítimo de


China.
Se legalizaban todos los partidos políticos dentro de China en
condiciones de igualdad.

El gobierno debía poner fin al sistema de partido único impuesto por el


KMT y para ello se creó la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino
(CCPPC), con una composición multipartidaria.

El gobierno debía incluir en el Senado a los demás partidos.

El gobierno debía llamar a elecciones generales democráticas para


elegir al próximo gobierno.25

La CCPPC se reunió por primera vez en Chongqing , entre el 10 y el


31 de enero de 1946, integrada por el Partido Nacionalista (Kuomintang), el
Partido Comunista Chino (PCCh), la Liga Democrática de China y el Partido
de la China Joven, así como delegados independientes. La conferencia
aprobó cinco acuerdos sobre cómo reestructurar el gobierno, cómo fundar un
nuevo Estado pacíficamente, cómo resolver problemas militares, cómo
convocar la Asamblea Nacional y cómo redactar una Constitución.26

Pero Chiang Kai-shek no integró al PCCh en el Senado, ni reformó la


Constitución para establecer un régimen democrático, ni convocó a
elecciones democráticas, llevando a que la tregua fuera dejada sin efecto. El
11 y 15 de julio, dos magnicidios sacudieron el país y la opinión pública
internacional, al ser asesinados por agentes del KMT Li Gongpu y Wen
Yiduo, dos intelectuales opositores. Los asesinatos generaron preocupación
en Estados Unidos sobre la seguridad y la libertad de expresión de los
académicos chinos bajo el gobierno del KMT y desconfianza entre los
intelectuales chinos.27 En enero de 1947 Marshall recibió orden de EE. UU.
de abandonar China.
El incumplimiento del Tratado del Doble Diez y la violencia política
creciente, rompió las relaciones entre ambos partidos, llevando a un estado
de guerra a gran escala, iniciando la segunda parte de la guerra civil, que
sería definitiva. El bando nacionalista buscó tardíamente, mediante reformas
internas, el apoyo popular. El intento fue, no obstante, infructuoso debido a la
corrupción desenfrenada del gobierno y al caos político y económico que
acompañó su gestión, sin faltar el fenómeno de la hiperinflación.

Segunda etapa. La Revolución china (1946-1949)

Artículo principal: Revolución china de 1949

1947: los nacionalistas atacan a los comunistas en el norte.

1947: los nacionalistas atacan a los comunistas en el norte.

1948: los comunistas avanzan sobre las posiciones nacionalistas en el


noreste.

1948: los comunistas avanzan sobre las posiciones nacionalistas en el


noreste.

Invierno de 1948 y 1949: los comunistas toman las posiciones


nacionalistas en el noreste.

Invierno de 1948 y 1949: los comunistas toman las posiciones


nacionalistas en el noreste.
Abril y octubre de 1949: los comunistas avanzan hacia el sur y ocupan
el territorio continental.

Abril y octubre de 1949: los comunistas avanzan hacia el sur y ocupan


el territorio continental.

Chang Kai-shek reinicia la guerra civil

La segunda etapa de la guerra civil se conoce en China continental y


en la historiografía comunista como la "Guerra de Liberación" (chino: 解放 战争;
pinyin: Jiěfàng Zhànzhēng). El 20 de julio de 1946, Chiang Kai-shek, en
poder del Estado chino y consciente de su superioridad militar, lanzó un
ataque general sobre los territorios en manos de los comunistas,
concentrados en el norte, desde la Larga Marcha y la instalación en las
zonas rurales manchúes, ocupadas por la Unión Soviética, luego del colapso
japonés. Los nacionalistas atacaron las posiciones comunistas en la Llanura
Central y Manchuria, donde se habían hecho fuertes, con sólidos apoyos en
la población campesina.

Por entonces el ejército nacionalista era 2,2 veces superior al de los


comunistas en número, 4,8 veces en artillería y 6,3 veces en aviones.28
Estados Unidos apoyó a los nacionalistas con excedentes de sus suministros
militares por valor de centenares de millones de dólares y con el préstamo
generoso de cientos de millones en equipo militar. Las estimaciones previas
eran ampliamente favorables al Kuimitang. El 17 de marzo de 1947 el jefe de
Estado Mayor del Ejército nacionalista, general Chen Cheng, informó en la
tercera reunión plenaria del VI Comité Ejecutivo Central del Kuomintang que
el bando nacionalista estaba en condiciones de vencer a los comunistas en
tres meses.29 El Partido Comunista, por su parte, recurrió a los ejércitos
creados para la lucha contra los japoneses, el 8.º Ejército de Ruta y Nuevo
Cuarto Ejército, que ya había fusionado en 1946 para formar el Ejército
Popular de Liberación (EPL).

El 19 de marzo de 1947 el Ejército nacionalista, con una fuerza de


250.000 hombres bajo el mando del general Hu Zongnan, obtuvo una victoria
de gran valor simbólica al tomar Yan'an, la "capital" comunista, luego de ser
arrasada mediante un bombardeo aéreo.30 Las tropas comunistas sumaban
apenas 20.000 soldados al mando del general Peng Dehuai, héroe de la
Ofensiva de los Cien Regimientos durante la guerra contra la invasión
japonesa. Pese a la enorme disparidad de fuerzas las tropas comunistas
lograron causar considerables reveses y demoras a los nacionalistas, que
permitieron ganar un tiempo crucial para que Mao Zedong y el resto de la
conducción del PCCh pudieran salir de la ciudad y ponerse a salvo.

De marzo a septiembre de 1947 Partido Comunista adoptó una


estrategia defensiva de «guerra móvil», diseñada por Mao Zedong,31 que
aceptaba la pérdida de bases y ciudades, con el fin de distribuir de manera
desconcentrada las tropas y obligar a que el Ejército nacionalista dividiera
sus fuerzas, haciéndolo vulnerable a los ataques. En los primeros meses de
la guerra los nacionalistas avanzaron rápidamente sobre el territorio
comunista y capturaron muchas ciudades que estaban en manos del PCCh,
pero el comunismo mantuvo su influencia en las zonas rurales circundantes y
los pueblos pequeños.

Los comunistas buscaron contraatacar y el 30 de junio de 1947, las


tropas del PCCh cruzaron el Río Amarillo y se trasladaron a la zona de las
Montañas Dabie, pocos kilómetros al norte de Wuhan, donde restauraron sus
posiciones en la Llanura Central. Al mismo tiempo, el EPL también inició el
contraataque en el noreste, el norte y el este del país.32

Pero Chiang Kai-shek redobló esfuerzos y el 20 de julio de 1947 lanzó


un asalto a gran escala en territorio comunista en el norte de China con 113
brigadas (un total de 1,6 millones de soldados). [44] Esto marcó la primera
etapa de la fase final de la Guerra Civil China. El PCCh intentó desgastar las
fuerzas del KMT tanto como fuera posible. Esta táctica pareció tener éxito al
año siguiente, cuando la relación de poder se volvió hacia el lado
comunista.32

Simultáneamente, Chiang Kai-shek endureció su dictadura y prohibió


la Liga Democrática de China, que de ese modo se inclinó por dar su apoyo
al bando comunista. Luego de la victoria, la Liga Democrática sería uno de
los partidos autorizados en la China comunista, situación que continúa en el
presente. En noviembre de 1947, en plena guerra civil y bajo el estado de
emergencia, el Chiang Kai-shek convocó a una asamblea nacional, para
hacer aprobar una nueva Constitución redactada por el Partido Nacionalista.
En noviembre se realizaron elecciones en las que el KMT obtuvo más del
90% de las bancas, en los territorios que controlaba militarmente. En abril de
1948 Chiang fue elegido por la Asamblea como presidente con poderes
extraordinarios.

Hacia fines de 1947, las cifras oficiales informaban que la fuerza


militar nacionalista alcanzaba 5 millones de soldados, la mitad de los cuales
tenían instrucción militar. Estados Unidos estimaba por entonces que las
tropas comunistas sumaban 1,1 millones.33

Mao propone convocar a la Conferencia Consultiva Política del Pueblo


Chino

Al comenzar 1948, la posición militar de los nacionalistas se estaba


debilitando progresivamente, perdiendo la iniciativa en todos los frentes. Aún
mantenían superioridad en número y armamento, pero la distancia se estaba
reduciendo. Chiang Kai-shek adoptó una estrategia conservadora en
Manchuria (norte), estableciendo cuatro plazas fuertes, aisladas entre sí:
Changchun, Kirin, Mukden y Jinzhou, con el fin mantener fuera de los
núcleos urbanos a los comunistas, que dominaban las áreas rurales.33

En abril de 1948 cayó la histórica y estratégica ciudad de Luoyang,


separando al ejército del KMT de Xi'an.33 En ese momento Mao advirtió que
el Partido Comunista estaba en condiciones de tomar la iniciativa. El 30 de
abril de 1948 el PCCh propuso a los diferentes partidos y organizaciones
sociales chinas, convocar a una reunión de la Conferencia Consultiva Política
del Pueblo Chino creada por el Acuerdo del Doble Diez en 1945, que obtuvo
el apoyo general de las fuerzas políticas y sociales chinas, entre ellas las de
líderes de varios partidos democráticos, incluidos Li Jishen y He Xiangning
del Comité Revolucionario del Kuomintang chino, así como Shen Junru y
Zhang Bojun de la Liga Democrática de China.34

El 18 de mayo, Chiang Kai-shek estuvo a punto de asesinar a a Mao,


al enviar dos aviones para bombardear la casa en que se encontraba
viviendo, luego de ser traicionado por un cocinero del Ejército de Liberación;
Mao fue sacado de la casa instantes antes del bombardeo.35

La iniciativa cambia de lado

Provincia de Liaoning, con capital en Shenyang, donde se desarrolló la


Campaña de Liaoshen, la primera de las tres grandes campañas comunistas
que volcaron la guerra a su favor.

En la segunda mitad de 1948 el Ejército Popular de Liberación inició


una ofensiva estratégica activa, cercando al Ejército Nacionalista en unas
pocas ciudades aisladas en el noreste, obteniendo una posición dominante
en la Llanura Central y presionando sobre la región del río Yangtsé, donde se
encuentra Nankín, que era por entonces la capital de la República de China y
sede central del poder nacionalista. La iniciativa pasó gradualmente a estar
del lado comunista. El Ejército Popular de Liberación lanzó entonces tres
ofensivas, hacia el noreste (Campaña de Liaoshen), hacia el este (Campaña
Huaihai) y hacia el norte (Campaña Pingjin), saliendo victorioso en las tres,
obteniendo el control del norte del país y abriendo el camino para dirigirse al
sur. La ofensiva se completó con la decisión política de proclamar la
conformación de Gobierno Popular de China del Norte, anunciada el 1 de
septiembre de 1948.33

Las tropas del KMT, faltas de moral y de disciplina, comenzaron a


mostrar que no estaban a la altura del EPL del PCCh. Este, al mando de su
comandante en jefe Zhu De, estaba firmemente establecidos en las zonas
rurales del norte y el nordeste (Manchuria). Aunque los nacionalistas
sobrepasaban numéricamente y en cantidad de armas a los comunistas,
controlaban un territorio mayor y disfrutaban de un considerable apoyo
internacional, se encontraban asimismo afectados por la prolongada guerra
contra los japoneses y desgastados por las obligaciones del gobierno.

El Ejército Popular de Liberación realiza el ataque final frente a las


murallas de Jinzhou, durante la Campaña de Liaoshen.

La Campaña de Liaoshen se inició el 12 de septiembre de 1948 y duró


52 días, finalizando el 2 de noviembre. Se desarrolló principalmente en la
provincia de Liaoning, en la región de Manchuria donde Japón había
instalado el Estado títere de Manchukuo, y tuvo como objetivo principal tomar
las ciudades de Shenyang, Mukden, Jinzhou y Changchun. El EPL contó con
700 000 soldados y 300 000 guerrilleros del Ejército de Campesinos del
Norte y Noreste, al mando del comandante Lin Biao y de sus lugartenientes
Luo Ronghuan (comisario político) y de Liu Yalou.

Mientras se desarrollaba en el norte la Campaña de Liaoshen, el 24 de


septiembre de 1948 el EPL tomó la ciudad de Jinan, ubicada a 1000 km al
sur de Shenyang, sobre el Río Amarillo. Fue el primer centro urbano
importante en ser capturado por los comunistas (el asedio de Changchun ya
había comenzado el 23 de mayo, pero la ciudad no fue capturada hasta el 19
de octubre de 1948). Zhou Enlai se refiere a la batalla como el punto de
partida de las llamadas «tres grandes batallas» (chino: Triple 大战役; pinyin: sān
dà Zhan yì).
Memorial de la Campaña de Huaihai en la ciudad de Xuzhou.

El 12 de noviembre de 1948, el PCCh lanzó la Campaña de Huaihai,


entre el Río Amarillo y el Yangtsé, en las provincias de Shandong y Jiangsu.
Duró dos meses y 4 días y tuvo como objetivos tomar las ciudades de
Xuzhou (apenas 300 km de la capital Nankín) y tomar control de la provincia
de Anhui. Las fuerzas comunistas alcanzaron 6.510.000 combatientes, que
incluían 5.450.000 campesinos armados, 400.000 guerrilleros y 660.000
soldados regulares, bajo el comando de Liu Bocheng, Deng Xiaoping, Su Yu,
Tan Zhenlin y Chen Yi. Las fuerzas nacionalistas sumaban 800.000
soldados, comandados por Liu Zhi, Du Yuming (tomado prisionero), Huang
Wei (tomado prisionero), Huang Baitao (muerto en batalla) y Qiu Qingquan
(muerto en batalla). Mientras que el bando comunista sufrió 134.000 bajas, el
bando nacionalista perdió 555.099 hombres.

El Ejército comunista ingresa victorioso a Pekín durante la Campaña


de Pingjin.

El 29 de noviembre de 1948, el Partido Comunista lanzó la Campaña


de Pingjin, en el territorio ubicado entre las dos campañas anteriores, con el
objetivo central de tomar Pekín (entonces llamada Beiping) y terminar de
asegurar el norte. Las fuerzas comunistas sumaban alrededor de 1.000.000
de combatientes y estaban comandadas por Lin Biao y Luo Ronghuan,
mientras que las tropas nacionalistas sumaban unas 600.000 soldados,
comandados por Fu Zuoyi y Chen Changjie (tomado prisionero). Las
operaciones se extendieron durante dos meses y finalizaron con una victoria
abrumadora de los comunistas. El 31 de enero de 1949, sobre el final de la
campaña, el general Fu, desilusionado de Chiang e influido por los agentes
comunistas que integraban su círculo privado, entregó la ciudad de Beiping
(Pekín). Una de las primeras medidas fue designarla capital y preparar la
reunión Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPC), que se
realizaría seis meses después.

En las tres campañas, el ejército nacional perdió más de 1,5 millones


de personas y el cuerpo de élite fue aniquilado casi por completo. El PCCh
eliminó 144 divisiones regulares y 29 irregulares del KMT, incluidos 1,54
millones de soldados veteranos del KMT, lo que redujo significativamente la
fuerza de las fuerzas nacionalistas.32 A excepción del noroeste, el área al
norte del río Yangtsé quedó casi completamente bajo control comunista. El
territorio controlado por el PCCh pasó de una décima parte de China al inicio
de 1946, a un tercio de China a finales de 1948, con una población de 200
millones de habitantes (China tenía por entonces una población de unos 500
millones). Los comunistas tenían control completo de Manchuria, la mitad de
Mongolia Interior y gran parte de las provincias de Hebei, Henan, Shandong,
Shanxi, Shaanxi, Jiangsu y Anhui. La frontera entre ambos bandos quedó
marcada de hecho por el río Yangtsé, que se convirtió virtualmente en la
última línea de defensa nacionalista, para defender Nankín y Shanghái. La
captura de grandes unidades del KMT proporcionó al PCCh los tanques, la
artillería pesada y otros activos de armas combinadas necesarios para
extender sus operaciones ofensivas al sur. El EPL superaba ahora al Ejército
nacionalista en cantidad y en armas.33
A comienzos de 1949 el Partido Comunista comenzó a movilizar a
cientos de miles de cuadros en el norte para enviarlos al sur con el fin de
completar el control territorial. Tras la victoria, los comunistas se hicieron del
control del norte del país y se prepararon para pasar volcar sus fuerzas en la
guerra que se libraba en el sur de la Gran Muralla.36

Chiang Kai-shek renuncia

Li Zongren, asumió como presidente luego de la renuncia de Chiang


Kai-shek.

Debido a las derrotas militares, Chiang Kai-shek renunció a su cargo


de presidente el 21 de enero de 1949, pasando a ocupar su cargo el
vicepresidente Li Zongren. Poco después de la renuncia de Chiang, los
comunistas detuvieron sus avances e intentaron negociar la paz con Li, sin
éxito, ante la propuesta de Li de partir a China en dos, con frontera en el río
Yangtsé. Ante la falta de resultados en las negociaciones, los comunistas
reiniciaron las operaciones militares en abril, luego de vencido el plazo de
ultimatum. Por su parte, Chiang huyó a Taiwán llevando consigo 200
millones de dólares estadounidenses en oro y dólares estadounidenses
pertenecientes al gobierno central que Li necesitaba desesperadamente para
cubrir los crecientes gastos del gobierno.

El presidente Li se negó a acompañar al gobierno central en su huida


a Guangdong, expresando así su descontento con Chiang, retirándose a
Guangxi. Pero finalmente Li revió su decisión y aceptó hacerse cargo del
gobierno en Guandong, a cambio de que Chiang devolviera la mayor parte
del oro y los dólares estadounidenses en su poder que pertenecían al
gobierno central, algo que Chiang nunca cumplió.

Entre abril y noviembre de 1949 las principales ciudades cambiaron de


manos a favor del PCCh sin apenas oponer resistencia. En la mayoría de los
casos las zonas agrarias que circundaban las ciudades llevaban ya tiempo
bajo control comunista. En el oeste de Pekín y tras la ocupación de esta, el
comandante Peng Dehuai dirigió las tropas comunistas que ocuparon las
provincias de Shaanxi, Gansu, Ningxia y Qinghai.

Stalin inicialmente favoreció un gobierno de coalición en la China de


posguerra y trató de persuadir a Mao para que impidiera que el PCCh
cruzara el Yangtsé y atacara las posiciones del KMT al sur del río.[58] Pero
Mao rechazó la exigencia de Stalin y el 21 de abril comenzó la campaña del
cruce del río Yangtsé. Dos días después ocuparon Nankín, la capital
nacionalista,[28] y en mayo ocupan Shanghái.

La Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino funda la


República Popular China

Primera Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino.

Haciendo efectiva la convocatoria del año anterior, entre el 21 y el 30


de septiembre de 1949, se llevó a cabo la Primera Sesión Plenaria de la
Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPC) en Beiping (luego
renombrada Pekín), con una asistencia de 662 representantes, incluidos los
del Partido Comunista de China (PCCh), partidos democráticos,
organizaciones de masas, varias localidades, el Ejército Popular de
Liberación, minorías étnicas, chinos de ultramar y grupos religiosos.
Ejerciendo las funciones y el poder de la Asamblea Popular Nacional (APN),
que aún no se había establecido, la sesión proclamó la fundación de la
República Popular China, adoptó el Programa Común de la Conferencia
Consultiva Política del Pueblo Chino, la Ley Orgánica de la Conferencia
Consultiva Política del Pueblo Chino y la Ley Orgánica del Gobierno Popular
Central de la República Popular China. En esa reunión, se decidió también
establecer la capital en Pekín, designar la bandera roja de cinco estrellas
como bandera nacional, declarar la canción de la «Marcha de los
Voluntarios», tomada de la exitosa película «Hijos e hijas en tiempo de
tormenta» (1935), referida a la guerra chino-japonesa. La CCPPC, eligió
también al presidente, vicepresidentes y miembros del Gobierno Popular
Central, así como al primer Comité Nacional y Mao Zedong fue nombrado
primer presidente del Comité Nacional de la CCPPCh.34 Al día siguiente, el
1 de octubre de 1949, Mao Zedong proclamó la fundación de la República
Popular China en la Plaza de Tiananmén.

Los comunistas toman control del país y los nacionalistas se refugian


en Taiwán

Véase también: Campaña del cruce del Yangtsé

A medida que las fuerzas comunistas avanzaban hacia el sur y el


oeste, los nacionalistas se vieron obligados a trasladar varias veces la
capital: Nankín, Guangzhou (Cantón), Chongqing, Chengdu y finalmente,
Xichang, antes de retirarse a Taiwán el 7 de diciembre de 1949.
Mientras tanto, en Guangdong, el gobierno nacionalista de Li Zongren,
se debilitó seriamente cuando Chiang se rehusó a devolver las reservas
gubernamentales, a la vez que establecía una especie de gobierno paralelo
informal, bloqueando los planes militares de Li. Finalmente la rivalidad entre
Chiang y Li, paralizó a las tropas nacionalistas que no pudieron evitar la
pérdida de Cantón en octubre de 1949. Después de que Cantón (Guanzhou)
cayera en manos de los comunistas, Chiang trasladó el gobierno a
Chongqing, mientras que Li entregó sus poderes y voló a Nueva York. Li
visitó al presidente de los Estados Unidos, Harry S. Truman, y denunció a
Chiang como dictador y usurpador. Li juró que "volvería a aplastar" a Chiang
una vez que regresara a China, pero nunca lo hizo.

En octubre cae también Cantón. Tras esto, las fuerzas regulares del
EPL avanzaron hasta la frontera con la Indochina Francesa y la provincia de
Yunnan. En esa zona encontraron el apoyo de la guerrilla comunista que
estaba actuando en las provincia de Guangdong y Guangxi desde 1945 y
había liberado muchos territorios. Además se encontraron con las fuerzas
comunistas-nacionalistas del Vietminh del líder vietnamita Hồ Chí Minh y del
comandante Vo Nguyen Giap, a la sazón en guerra contra los franceses y
refugiadas en territorio chino. El EPL posteriormente apoyaría a dicha fuerza.

Miembros del Ejército Nacional Revolucionario del Kuomintang se


retiran a la isla de Taiwán (diciembre de 1949).

Mientras tanto, el 10 de diciembre de 1949, las tropas comunistas


sitiaron Chengdu, la última ciudad controlada por el KMT en China
continental, desde donde Chiang Kai-shek y su hijo Chiang Ching-kuo fueron
evacuados a Taiwán. Tras su caída, el mismo día 10 de diciembre, proclamó
a Taipéi, isla de Taiwán, como capital provisional de la República de China y
siguió presentando a su gobierno como única autoridad legítima en China. El
1 de marzo de 1950 decidió volver a asumir la presidencia.

A finales de 1949, el Ejército Popular de Liberación perseguía los


restos de las fuerzas del KMT que huían hacia el sur y solo quedaba el Tíbet.
Además, la rebelión de Ili fue una revuelta respaldada por los soviéticos por
la Segunda República de Turkestán Oriental contra el KMT de 1944 a 1949,
ya que los mongoles de la República Popular estaban en una disputa
fronteriza con la República de China. El gobierno chino envió un regimiento
de caballería chino musulmán Hui , el 14 ° de Caballería Tungan, para atacar
las posiciones mongolas y soviéticas a lo largo de la frontera durante el
incidente de Pei-ta-shan. [59] [60]

En abril de 1950 las tropas comunistas tomaron la isla de Hainan. En


mayo la Isla Zhoushan y entre mayo y agosto el Archipiélago de Wanshan.
Años después, las tropas República Popular China tomaron en febrero de
1955 las Islas Dachen y Islas Yijiangshan. Tras la Primera Crisis del Estrecho
de Taiwán.

El Kuomintang hizo varios intentos desesperados de utilizar las tropas


de Khampa contra los comunistas en el suroeste de China. El Kuomintang
formuló un plan en el que tres divisiones Khampa serían asistidas por el
Panchen Lama para oponerse a los comunistas. [61] La inteligencia del
Kuomintang informó que algunos jefes tusi tibetanos y el Khampa Su Yonghe
controlaban 80.000 soldados en Sichuan, Qinghai y Tíbet. Esperaban usarlos
contra el ejército comunista. [62]

Chiang Kai-shek y aproximadamente dos millones de soldados


nacionalistas se retiraron de China continental a la isla de Taiwán en
diciembre después de que el EPL avanzara hacia la provincia de Sichuan.
Los focos de resistencia nacionalistas aislados permanecieron en el área,
pero la mayoría de la resistencia se derrumbó después de la caída de
Chengdu el 10 de diciembre de 1949, con cierta resistencia que continuó en
el extremo sur. [63]

Un intento de la República Popular China de tomar la isla de Quemoy


controlada por la República de China se frustró en la Batalla de Kuningtou,
deteniendo el avance del EPL hacia Taiwán. [64] En diciembre de 1949,
Chiang proclamó a Taipéi como la capital temporal de la República de China
y continuó afirmando a su gobierno como la única autoridad legítima en
China.

Las otras operaciones anfibias de los comunistas de 1950 tuvieron


más éxito: llevaron a la conquista comunista de la isla de Hainan en abril de
1950, la captura de las islas Wanshan frente a la costa de Guangdong
(mayo-agosto de 1950), la isla de Zhoushan frente a Zhejiang (mayo de
1950). [sesenta y cinco]
Los dos bandos a partir de 1950

En general se esperaba la caída del Gobierno nacionalista como


consecuencia de una invasión comunista de Taiwán. En principio, los
Estados Unidos no mostraron tener un gran interés en sostener
artificialmente al gobierno de Chiang Kai-shek en su trance final. La situación
cambió completamente a raíz de la invasión de Corea del Sur por tropas
norcoreanas en junio de 1950, dando lugar a la Guerra de Corea. En esas
circunstancias se consideró políticamente inviable en los Estados Unidos el
permitir una victoria comunista sobre el KMT. El presidente estadounidense
Harry S. Truman dio orden a la VII Flota de los Estados Unidos de que
evitara cualquier posible invasión comunista a Taiwán.

Algunos historiadores estadounidenses han postulado que la pérdida


de la China continental a favor de los comunistas dio al senador Joseph
McCarthy la posibilidad de depurar el Departamento de Estado de los
Estados Unidos de presuntos elementos prochinos. Por otra parte es posible
que John Fitzgerald Kennedy no contara con verdaderos expertos en el
Lejano Oriente a la hora de formular su política para con Vietnam, de lo cual
podría concluirse que la guerra civil china podría tener una relación causal
con la Guerra de Vietnam.

Mientras tanto, en los años 1950 y 1960, tenían lugar escaramuzas


intermitentes en zonas costeras del continente. No obstante, la poca
disposición estadounidense a dejarse arrastrar a un conflicto de mayor
entidad dejó a Chiang Kai-shek lejos de poder "reconquistar el continente",
como gustaba de repetir constantemente. Aeronaves de la República de
China bombardeaban objetivos en el continente y sucesivos grupos de
operaciones especiales norteamericanos desembarcaban con frecuencia en
la China continental matando soldados de la República Popular China,
secuestrando cuadros del PCCh, destruyendo infraestructura y
apoderándose de documentos. La República de China perdió unos 150
hombres en una incursión realizada en 1964.

La Armada de la República de China llevó a cabo incursiones navales


de baja intensidad, perdiendo algunos barcos en varias refriegas con el EPL.
En junio de 1949, la República de China declaró el bloqueo de todos los
puertos de la China comunista y su marina trató de interceptar todos los
barcos extranjeros, principalmente de origen británico y del bloque soviético.
Debido a que la red ferroviaria del continente estaba insuficientemente
desarrollada, el comercio norte-sur dependía en gran parte del tráfico
marítimo. Las actividades navales de la República de China también
causaron graves dificultades a los pescadores del continente.

Tras perder el continente, unos 1200 soldados del KMT consiguieron


huir a Birmania desde donde siguieron emprendiendo ataques guerrilleros
contra el sur de China. Su líder, el general Li Mi siguió estando en nómina del
gobierno de la República de China, que le concedió el título nominal de
Gobernador de Yunnan. Al principio, los Estados Unidos apoyaron a estos
rebeldes y la CIA les prestó su ayuda. A raíz de las protestas cursadas por el
gobierno birmano ante la ONU, los Estados Unidos presionaron a la
República de China para que retirara a sus guerrillas. Para finales de 1954
unos 6000 soldados habrían abandonado Birmania y Li Mi declaró disueltas
a sus tropas. Sin embargo miles de hombres permanecieron en sus puestos
y siguieron recibiendo órdenes y suministros secretamente de la República
de China, y en ocasiones incluso refuerzos. Las incursiones en la China
comunista fueron cesando paulatinamente para finales de los años 1960, a
medida que mejoraba la infraestructura de la República Popular China.
Restos de las tropas del Kuomintang se asentaron definitivamente en la zona
tomando parte en el tráfico de opio.

Las Crisis del Estrecho de Taiwán

Aunque los Estados Unidos las consideraban una carga militar, la


República de China veía a sus islas de Fujian como fundamentales para
cualquier futuro intento de reconquista de la China continental. El 3 de
septiembre de 1954 estalló la Primera Crisis del Estrecho de Taiwán a raíz
de los bombardeos realizados por el Ejército Popular sobre Quemoy,
amenazando tomar las islas Dachen. El 20 de enero de 1955 el Ejército
Popular tomó las cercanías de Yi Kiang Shan produciendo la baja de una
guarnición nacionalista de 720 hombres que defendía la isla. El 24 de enero
del mismo año el Congreso de los Estados Unidos aprobó la Resolución de
Formosa que autorizaba al Presidente a defender las islas menores
pertenecientes a la República de China. El Presidente Dwight Eisenhower,
lejos de embarcarse en esa defensa, presionó a Chiang Kai-shek para que
evacuara a sus 11 000 efectivos y 20 000 civiles de las islas Dachen,
dejándolas caer en manos de la República Popular China. La isla de Nanchi
también se abandonó, quedando únicamente las islas mayores de Quemoy y
Matsu. La Primera Crisis del Estrecho de Taiwán terminó en marzo de 1955
con el cese de los bombardeos emprendidos por el Ejército Popular y ante
amenazas norteamericanas de emplear armas nucleares.

La Segunda Crisis del Estrecho de Taiwán empezó el 23 de agosto de


1958 a consecuencia de un intenso bombardeo artillero sobre Quemoy,
terminando en noviembre del mismo año. Las patrulleras de la República
Popular efectuaron un bloqueo a las islas, cortando sus líneas de suministro.
Aunque los Estados Unidos descartaron el plan nacionalista de bombardear
las baterías de artillería del continente, les entregaron inmediatamente cazas
y misiles antiaéreos. También entregaron buques de asalto anfibio para
labores de suministro, ya que un barco nacionalista había sido hundido en la
bocana del puerto, bloqueándolo por completo. El 25 de octubre la República
Popular anunció un cese el fuego que se efectuaría solamente en días
impares, de manera que Quemoy sería bombardeada interdiariamente los
días pares. Al final de la crisis, Quemoy había recibido 500 000 impactos de
artillería y 3000 civiles junto con 1000 soldados resultaron muertos o heridos.
Los hechos de Quemoy y Matsu cobraron una gran importancia de cara a las
elecciones a la presidencia de los Estados Unidos de 1960. A medida que
iban transcurriendo los años 1960 el fuego de artillería iba siendo
reemplazado por los panfletos.

En enero de 1979 la República Popular China hizo pública su


intención de dejar de bombardear Quemoy y Matsu. Los choques armados
entre ambos bandos han cesado a pesar del incremento de las tensiones y
de las maniobras militares de lanzamiento de misiles por parte de la
República Popular que caracterizaron la Tercera Crisis del Estrecho de
Taiwán. Desde finales de los años 1980 ha tenido lugar un creciente
intercambio económico entre ambas partes aunque la zona del estrecho de
Taiwán sigue siendo un lugar muy delicado, susceptible de albergar un
conflicto armado entre las dos Chinas. El clima político ha cambiado a raíz de
la democratización de Taiwán y una mayor visibilidad del movimiento por la
independencia de Taiwán en los años 1990.

Guerra civil china. (2024, 4 de febrero). Wikipedia, La enciclopedia


libre. Fecha de consulta: 23:06, febrero 4, 2024 desde
https://es.wikipedia.org/w/index.php?
title=Guerra_civil_china&oldid=157985363.
Revolución china de 1911

Te explicamos qué fue la Revolución china de 1911 o Revolución de


Xinhai, sus causas, consecuencias y principales eventos.

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3 min. de lectura

revolucion china de 1911 Xinhai sun yat sen

Sun Yat-sen obtuvo apoyo internacional para la Revolución china


contra la monarquía.

¿Qué fue la Revolución china de 1911?

La Revolución china de 1911, también conocida como Revolución de


Xinhai o Primera Revolución china, fue un proceso revolucionario
nacionalista y republicano que estalló en la China imperial a principios del
siglo XX. Esta revolución derrocó a la última dinastía imperial china (la
dinastía Qing) y estableció en su lugar la República de China.

Esta insurrección fue conocida como Xinhai debido a que ese fue el
nombre que le correspondió al año 1911 según el calendario tradicional
chino. Aunque se la estudia como un único evento histórico, la Revolución
china de 1911 consistió en numerosos alzamientos y revueltas.

El acontecimiento que desencadenó la Revolución china fue el


Levantamiento de Wuchang del 10 de octubre de 1911, protagonizado por un
grupo de revolucionarios. El líder de este movimiento era Sun Yat-sen, quien
desde el exilio en Estados Unidos tras un intento fallido de rebelión,
consiguió apoyo internacional para su movimiento.

La revolución se extendió a otras zonas del país y el 1 de enero de


1912 se proclamó la República de China. El último emperador abdicó el 12
de febrero de 1912.

PUNTOS CLAVE

La Revolución china de 1911 fue una insurrección nacionalista que


terminó con más de dos mil años de gobierno imperial e instauró una
república.

Entre sus causas se contaron el descontento con la dinastía Qing, la


pobreza del campesinado y el deseo de los nacionalistas y republicanos de
modernizar el país.

Uno de los principales líderes de la Revolución china fue Sun Yat-sen,


quien ocupó brevemente la presidencia de la república en 1912.

Tras la proclamación de la República se inició un largo período de


inestabilidad política y conflictos internos.

Ver además: Revolución Comunista china

Antecedentes de la Revolución china de 1911

revolucion china de 1911 Xinhai antecedentes guerras del opio


Las guerras del Opio y otros conflictos habían debilitado a la dinastía
imperial Qing.

La monarquía imperial china tenía más de dos mil años de historia. Sin
embargo, durante el siglo XIX, estuvo atravesada por conflictos y dificultades
debido principalmente a las intromisiones extranjeras, cuyos gobiernos y
comerciantes codiciaban bienes de lujo chinos como la seda y la porcelana.

Desde Gran Bretaña, además, se fomentó la exportación ilegal de opio


a China desde sus colonias, algo que el gobierno chino intentó detener para
reducir la adicción de su población y la salida de dinero al exterior. Este
conflicto provocó dos guerras del opio contra Gran Bretaña y Francia (1839-
1842 y 1856-1860), en las que China resultó derrotada y quedó en posición
de subordinación respecto a las potencias occidentales.

Lo mismo ocurrió con la primera guerra chino-japonesa (1894-1895),


en la que China perdió territorios a favor del Imperio del Japón. Más tarde se
dio el levantamiento de los bóxers (1899-1901), en el que un grupo de
nacionalistas chinos se levantaron contra los extranjeros que habitaban en
China y fueron finalmente sofocados por los ejércitos de ocho potencias
extranjeras.

Estos conflictos castigaron enormemente al pueblo chino y


desgastaron la legitimidad de la dinastía Qing.
Por otro lado, las influencias europeas y estadounidenses llevaron a
China las ideas republicanas, que fueron adoptadas por figuras como Sun
Yat-sen y sus seguidores en el movimiento nacionalista Tongmenghui, que
luego de la revolución de 1911 se convirtió en el Partido Nacionalista Chino
(conocido como Kuomintang).

Causas de la Revolución china de 1911

Las principales causas de la Revolución china de 1911 fueron las


condiciones de miseria a las que estaban sometidos el campesinado y otros
estratos de la sociedad china, las políticas de intervención de las potencias
extranjeras en China, que protegían sus propios intereses económicos a
través de concesiones en detrimento del pueblo chino, y el desprestigio de la
dinastía imperial Qing.

Otra causa importante fue la difusión de algunas ideas políticas del


mundo occidental, como el nacionalismo, el republicanismo y la democracia,
entre ciertos sectores de la sociedad china. Esto favoreció la creación de
grupos revolucionarios y permitió que se produjera el Levantamiento de
Wuchang que desencadenó la revolución.

1. Las malas condiciones de vida

Bajo la monarquía imperial china, la sociedad china (especialmente el


campesinado) vivía en condiciones de pobreza y opresión.

2. La intromisión de las potencias extranjeras


Las potencias extranjeras se habían entrometido en la política y la
sociedad chinas al imponer condiciones que favorecían sus propios
intereses.

El ejemplo más característico fueron las concesiones europeas,


estadounidenses y japonesas en ciudades chinas. Estas áreas eran
administradas por los extranjeros, que buscaban defender sus privilegios
comerciales.

Esto provocó numerosos levantamientos internos que fueron


reprimidos por la monarquía imperial, lo que llevó a la organización de
grupos que operaban de manera clandestina.

3. La pérdida de legitimidad de la dinastía imperial

Debido a las derrotas militares del siglo XIX y a la subordinación a los


intereses extranjeros, la dinastía imperial Qing había perdido legitimidad.

Además, la dinastía era acusada de corrupción, de ser responsable de


las deterioradas condiciones de vida de la población y de perjudicar a los
inversores locales por la mala administración de proyectos como el ferrocarril
de Hukuang.

4. Las ideas políticas occidentales


Las nuevas ideas políticas occidentales acercaron a muchos
dirigentes chinos al nacionalismo, el republicanismo y la democracia.

Esto fomentó la organización de movimientos revolucionarios que


afirmaban la necesidad de implementar reformas políticas y sociales para
modernizar China, lo que implicaba derrocar a la monarquía imperial.

5. El Levantamiento de Wuchang

El movimiento nacionalista Tongmenghui, liderado por Sun Yat-sen,


llevó adelante un levantamiento en la localidad de Wuchang.

Esta rebelión comenzó el 10 de octubre de 1911 luego de que las


autoridades chinas descubrieran, tras el estallido de una bomba en la ciudad
de Hankou, una conspiración en marcha dentro del ejército de Wuchang.

En vez de entregarse, los conspiradores se resistieron por la fuerza y


encendieron así el ímpetu revolucionario que se esparció por China y
provocó un levantamiento generalizado contra la autoridad de los Qing.

Consecuencias de la Revolución china de 1911

Las principales consecuencias de la Revolución china de 1911 fueron:


El triunfo del movimiento revolucionario. El 12 de octubre de 1911 los
revolucionarios tomaron Hanyang y Hankou. Como las revueltas se
extendieron rápidamente por el sur de China, las autoridades tardaron en
reaccionar y, aunque le encargaron la tarea de apaciguamiento al militar
Yuan Shikai, héroe de la primera guerra chino-japonesa, resultó imposible
sofocar el alzamiento.

La proclamación de la República de China. Inicialmente se le hicieron


llegar a los Qing una serie de reclamaciones, en las que se exigía el
establecimiento de un sistema parlamentario. Yuan Shikai asumió el cargo
de primer ministro del imperio pero fue imposible lograr un consenso. El 30
de noviembre de 1911 los revolucionarios tomaron Nankín y el 1 de enero de
1912 fue proclamada la República de China, cuyo primer presidente fue Sun
Yat-sen, quien había regresado de Estados Unidos.

La abdicación del último emperador chino. El 12 de febrero de 1912, el


último emperador Qing, llamado Puyi y conocido como “emperador
Xuantong”, con tan solo seis años de edad abdicó bajo la presión del primer
ministro Yuan Shikai, quien a cambio de su cooperación con los
revolucionarios pasó a ejercer la presidencia de la República.

La promulgación de una Constitución republicana. En marzo de 1912


se promulgó la Constitución Provisional de la República de China y se
convocó a elecciones parlamentarias en un plazo de diez meses. Este hecho
consolidó el fin de la China imperial pero abrió un nuevo período de
divisiones y conflictos.

El nacimiento del Kuomintang. Tras la fundación de la República de


China, Sun Yat-sen reorganizó el movimiento nacionalista y creó el
Kuomintang o Partido Nacionalista Chino. Este partido tuvo un rol importante
en la guerra civil china (1927-1936 y 1945-1949), en la que el gobierno
nacionalista y el Kuomintang, encabezados en ese momento por Chiang Kai-
shek, se enfrentaron con el Partido Comunista de China liderado por Mao
Zedong.

El resurgimiento imperial

revolucion china de 1911 Xinhai yuan shikai

Yuan Shikai se proclamó emperador en 1915, pero debió abandonar el


título poco después.

En 1913 se llevaron a cabo las elecciones como dictaba la


Constitución, pero el entonces presidente, el militar Yuan Shikai, se negó a
aceptar las limitaciones a su poder establecidas por la asamblea legislativa, y
gobernó de facto. En 1915 Yuan Shikai restituyó el carácter imperial al
gobierno de China y se proclamó emperador.

Sin embargo, apenas tres meses después fue obligado a abolir la


institución imperial, presionado por la disensión interna, incluso de quienes lo
habían apoyado inicialmente. Murió el 6 de junio de 1916.

Si bien la República quedó restaurada, comenzó desde entonces un


período de inestabilidad política y de conflictos regionales y faccionales.

"Revolución china de 1911". Autor: Augusto Gayubas. De: Argentina.


Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/revolucion-china-de-
1911/. Última edición: 28 de febrero de 2024. Consultado: 30 de abril de
2024
Mao Zedong, a veces transliterado también como Mao Tse-Tung o
simplemente Mao (en chino tradicional, 毛 澤 東 ; en chino simplificado, 毛 泽 东 ;
pinyin, Máo Zé Dōng; Wade-Giles, Mao² Tsê²-tung¹,mǎu tsɤ̌ .tʊ́ŋⓘ, Shaoshan,
Hunan, 26 de diciembre de 1893-Pekín, 9 de septiembre de 1976), fue un
político, filósofo, intelectual, estratega militar y dictador chino;123456 otras
fuentes, como Simone de Beauvoir en su libro La larga marcha, o como
Deng Rong en su libro Deng Xiaoping y la Revolución Cultural7 afirman que
no fue un dictador o no lo califican con ese término.89101112 Fue fundador y
máximo dirigente del Partido Comunista de China (PCCh), así como
fundador y presidente de la República Popular China. Bajo su liderazgo el
Partido Comunista confrontó la política de exterminio anticomunista del
Partido Nacionalista en la primera parte de la Guerra civil china (1927-1936)
—durante la cual condujo la Larga Marcha—, impulsó el Segundo Frente
Unido para luchar contra la ocupación japonesa y luego venció a la dictadura
de Chiang Kai-shek en la Revolución china de 1949, proclamando una nueva
república, bajo un régimen de dictadura democrática popular,13 con
hegemonía del Partido Comunista, que reunificó China y puso fin al Siglo de
la humillación. Se le asignó responsabilidad en la Gran hambruna de 1959-
1961, razón por la cual fue temporalmente apartado del poder.7

En el plano ideológico, Mao asumió los planteamientos del marxismo-


leninismo, pero con matices propios basados en las características de la
sociedad china. En particular, el maoísmo otorga un papel central a la clase
campesina como motor de la revolución, planteamiento que difiere de la
visión tradicional marxista-leninista de la Unión Soviética, que veía a los
campesinos como una clase con escasa capacidad de movilización y
adjudicaba a los trabajadores urbanos el papel central en la lucha de clases.
Mao difirió de la ideología soviética y consolidó su liderazgo dentro del PCCh
durante el Movimiento de Rectificación de Yan'an (1942-1945).14

Su presidencia,15 dictadura,6 liderazgo, revolución, gobierno o


conducción, según los diferentes calificativos que se utilizan, se caracterizó
por recuperar la unidad e independencia del Estado chino luego de un siglo
de fracturas territoriales y pérdidas de soberanía a manos de las potencias
occidentales y Japón, así como por intensas campañas de reafirmación
ideológica, que provocaron grandes conmociones sociales y políticas. En los
primeros años creó el Ejército Popular de Liberación, llevó a cabo la reforma
agraria de China, la campaña para suprimir contrarrevolucionarios y las
Campañas Tres Anti y Cinco Anti, además de obtener una victoria
psicológica en la Guerra de Corea, restablecer relaciones con Estados
Unidos y lograr el reconocimiento de las Naciones Unidas. Entre 1953 y
1958, implantó la economía planificada y la primera constitución de la RPC,
impulsó la industrialización de China e inició el proyecto «Dos bombas, un
satélite». Entre 1955 y 1957, Mao impulsó el Movimiento Sufan y el
Movimiento antiderechista, saldándose este último con unas 550 000
personas perseguidas, la mayoría intelectuales y disidentes.7

En 1963 lanzó el Movimiento de Educación Socialista y en 1966 inició


la Revolución Cultural, que le permitió recuperar el poder y desarrollar un
culto a su personalidad. Luego de dar por finalizada la Revolución Cultural en
1969, Mao experimentó serios problemas de salud que le impidieron ejercer
el poder en plenitud, abriéndose una lucha dentro del Partido Comunista que
recién se resolvería luego de la muerte de Mao, con la consolidación del
liderazgo de Deng Xiaoping y su nueva política económica.7
Aún hoy en día, el papel histórico de Mao es objeto de controversia.
Por una parte, jugó un papel determinante en la resistencia a la ocupación
japonesa y reunificó China poniendo fin al Siglo de la humillación, que hundió
al país en la pobreza y la adicción masiva al opio y lo puso al borde de su
desintegración. Durante su gobierno, entre 1949 y 1975 la esperanza de vida
aumentó de 44 a 65 años.16 La tasa de alfabetización subió del 15 % en
1949 al 65 % en 1982.17 Entre 1949 y 1976, el PIB per cápita pasó de $637
en 1950 a $1272 en 1975,18 lo que supone un crecimiento económico en
PIB per cápita durante su período (1950-76) de casi el 100 %.1920 Sus
políticas ideológicas están asociadas con las persecuciones, violaciones
masivas de derechos humanos y el Laogai.21222324

Algunas fuentes lo califican negativamente con adjetivos como


dictador,1 tirano sanguinario,25 o genocida.262728nota 129nota 2 Otras
fuentes lo valoran positivamente utilizando conceptos como líder,15
«arquitecto de la nueva China»,15 estadista,30 gran timonel,31 padre de la
patria,25 padre de la China socialista,32 gran revolucionario proletario,3334
entre otros.

En 1981 el Partido Comunista de China publicó un análisis oficial


sobre la responsabilidad de Mao en los problemas sociales y económicos
derivados de sus políticas, en el que se le achacaban errores graves, pero
reconociendo también que sus éxitos superan con mucho sus errores,
especialmente su papel decisivo como ideólogo socialista, como líder del
Partido Comunista y como artífice de la Revolución china. Desde entonces,
el Partido Comunista de China ha mantenido esta valoración histórica de
Mao como un gran líder patriótico y fuente de legitimidad del propio partido,
pero sin negar los errores que cometió.7 Fuera de la República Popular, las
valoraciones de Mao varían desde la visión positiva que lo muestra como un
líder popular y revolucionario, hasta la visión negativa de su etapa en el
gobierno como un caso de autoritarismo, poder dictatorial y comunismo.
Revolución china de 1949

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Revolución Comunista china

Parte de la Guerra civil china

Soldados del Ejército Popular de Liberación ocupan el Palacio


Presidencial en Nankín el 22 de abril de 1949.

Localización

País República de China (1912-1949)

Datos generales

Tipo revolución comunista

Histórico

Fecha de inicio 1927

Fecha de fin 1949


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La Revolución china de 1949 o Revolución Comunista china fue el


resultado de la larga guerra civil china, iniciada en 1927, en la que se
enfrentaron los nacionalistas del Kuomintang, encabezados por el
generalísimo Chiang Kai-shek, y los comunistas del PCCH de Mao Zedong, y
que se saldó con la victoria de estos últimos, que instauraron la República
Popular China —proclamada en Pekín el 1 de octubre de 1949 en el territorio
de la desaparecida República de China—, más tarde se establecerían en la
isla de Taiwán, donde continuaron con el régimen de la República de China
en Taiwán, conocida durante los dos primeros decenios de la Guerra Fría
como la «China nacionalista» opuesta a la «China comunista».

Comenzó en 1946, después del final de la segunda guerra sino-


japonesa, y fue la segunda parte de la guerra civil china. Fue la culminación
del impulso al poder del Partido Comunista de China después de su
fundación en 1921. En los medios chinos, este período se conoce como la
guerra de Liberación (chino simplificado chino tradicional).

El fracaso de las negociaciones entre nacionalistas y comunistas


(agosto, 1945-julio, 1946)

Véase también: Guerra civil china

Tropas comunistas avanzando hacia Manchuria. Nacionalistas y


comunistas se concentraron en apoderarse de la región tras la rendición
japonesa en agosto de 1945, que quedó en principio dominada por los
soviéticos.

El 9 de agosto de 1945, después de que los estadounidenses


reconociesen la importancia para los soviéticos del noreste chino, estos
declararon invadir la región, que arrebataron a los japoneses en pocos días.1
Tras la pelea entre los comunistas y nacionalistas quedó destruyo parte de
su territorio que motivaron la rendición japonesa ese mismo mes, comunistas
y nacionalistas se apresuraron a adueñarse de los territorios hasta entonces
ocupados por los ejércitos nipones.1 Las unidades nacionalistas contaron
con la colaboración estadounidense para trasladarse desde el suroeste del
país, donde se concentraban sus mejores unidades, al noroeste, movimiento
que también imitaron los comunistas, decididos a concentrar sus fuerzas en
la misma región.2

Representantes de los dos bandos enfrentados en la guerra civil china


iniciada en 1927 —y que había quedado relativamente en suspenso durante
la ocupación japonesa (1937-1945)— mantuvieron conversaciones en la
capital (por entonces Chongqing) del 28 de agosto al 19 de octubre) para
poner fin al conflicto, que no fructificaron.2 Las negociaciones, que no
detuvieron la carrera por ocupar el territorio, habían sido propiciadas por los
gobiernos estadounidense y soviético, quienes deseaban evitar el
desencadenamiento y la reanudación de la guerra entre los dos bandos o el
tenerse que enfrentar entre sí por el control de China.2 Comenzó entonces el
último acto de la guerra civil. Nada hacía presagiar entonces que tres años y
medio después la victoria sería para los comunistas, dado que su ejército era
mucho menos numeroso y estaba peor armado, y que el prestigio del líder
nacionalista Chiang Kai-shek, encarnación de la resistencia contra el invasor
japonés, se encontraba en su zénit.3 Para mejorar su posición en el noreste,
que entonces dominaban los soviéticos, Chiang firmó con ellos el 14 de
agosto un tratado a amistad y alianza que le concedía la soberanía de la
región a cambio de una serie de concesiones industriales y de transporte a la
URSS.4 El momento del traspaso del control territorial, no obstante, debían
determinarlo los soviéticos, que mientras permitían el despliegue en la zona
de las unidades comunistas chinas.5

Mao Zedong y Chiang Kai-shek, dirigentes comunista y nacionalista


respectivamente, brindando en 1946. Las negociaciones que mantuvieron
entre agosto y octubre de 1945 para evitar la reanudación de la guerra civil
fracasaron.

La carrera desenfrenada para ocupar los territorios que habían estado


en poder de los japoneses y para apoderarse de sus armas y equipamientos
la ganaron los nacionalistas gracias a que los norteamericanos reconocieron
a Chiang Kai-shek como la única autoridad legitimada para recibir la
rendición de las fuerzas japonesas, a que les proporcionaron los aviones
necesarios para llegar antes a las zonas claves del norte y del este desde
sus bases en el sudoeste de China, —a más de 1000 kilómetros de distancia
— y a que alrededor de 50 000 marines de los Estados Unidos
desembarcaron en las provincias de Shandong y de Hebei, ocupando los
puertos y aeródromos en nombre de los nacionalistas —incluido el
aeropuerto de Pekín—. De esta forma sólo tres meses después del final de la
guerra toda la franja costera desde Cantón, en el sur, a Pekín, en el norte,
estaba en poder de los nacionalistas.6
Por su parte los comunistas, desde su feudo del nordeste de China, se
desplegaron en Manchuria, en el extremo norte del país, donde los
japoneses se habían rendido al Ejército Rojo de la Unión Soviética que había
declarado la guerra a Japón el 8 de agosto, dos días después del
lanzamiento de la bomba atómica de Hiroshima.7 Allí el ejército comunista
chino se vio fortalecido gracias al material japonés que los soviéticos le
cedieron y al reclutamiento de antiguos soldados del ejército de Manchukuo
—el Estado satélite creado por los japoneses tras la invasión japonesa de
Manchuria en 1931—, consiguiendo alcanzar los 130 000 hombres, pero
todavía muy lejos de los efectivos del ejército nacionalista.8 A mediados de
noviembre, los comunistas habían logrado concentrar unos ciento treinta mil
soldados en la región, mediante el traslado de unidades desde Rehe, Hebei y
Shandong y el reclutamiento de soldados en la zona, algunos del antiguo
Ejército de Manchukuo.5 Pese al tratado de agosto, los soviéticos rehusaron
el desembarco de las unidades nacionalistas en los puertos de Lüshun y
Dalian.9 El control de otros puertos menores (Andong, Yingkou y Huludao)
se lo habían entregado a los comunistas chinos.9 Por ello, los
estadounidenses tuvieron que conformarse con desembarcar a las tropas de
Chiang (los ejércitos 13.º y 52.º) en Qinhuangdao, al sur de la Gran Muralla
China.9 Desde allí, las unidades nacionalistas atacaron a las comunistas
apostadas en Shanhaiguan y penetraron en Manchuria.9 El mando de los
ejércitos nacionalistas en el noreste lo ostentaba el general Du Yuming.10
Por entonces los nacionalistas gozaban de una amplia ventaja numérica
frente a los comunistas: tenían casi cinco veces más tropas en el conjunto
del país, y casi seis veces más en la región de Shanhaiguan.10 En
consecuencia, los nacionalistas pudieron apoderarse de esta ciudad el 15 de
noviembre y, seguidamente, perseguir al enemigo en dirección a Jinzhou,
que este evacuó el 25 del mes.10
A continuación y para evitar un choque con los ejércitos soviéticos, las
unidades nacionalistas detuvieron su avance por el sur manchuriano y se
dedicaron a reforzar sus vulnerables posiciones.11 Los comunistas hicieron
lo propio, protegidos por los soviéticos.11 La pausa en los combates duró
hasta marzo de 1946, cuando los soviéticos se retiraron de la región.11 Entre
noviembre de 1945 y octubre de 1946, los nacionalistas se apoderaron de
casi todo el sur de Manchuria.7 A partir de entonces, sin embargo, los
comunistas lograron detener los avances nacionalistas en el norte y, a partir
del invierno de 1946-1947, tomar la iniciativa.7

En diciembre de 1945 y tras la desairada renuncia del embajador en


China, el presidente estadounidense envió al país al general George
Marshall con la misión de lograr una tregua entre los bandos enfrentados,
formar un ejército mixto bajo control estatal y establecer un Gobierno de
coalición democrático.11 La misión resultó un fracaso.11 Ninguna de las tres
partes que participaron en las negociaciones (nacionalistas y comunistas
chinos y estadounidenses) confiaba en las demás.12 Pese a todo, Marshall
obtuvo algunas concesiones de los beligerantes: Chiang tuvo que hacerlo
porque dependía de la cooperación estadounidense —criticada por los
comunistas— para dominar ciertas posiciones clave (líneas férreas, ciudades
y puertos, custodiados por infantes de marina de los EE. UU.), transportar
soldados en barcos y aviones americanos, y obtener de Washington las
armas y municiones que empleaban sus unidades.13 Los comunistas, por su
parte, también cedieron por insistencia de Stalin, que no deseaba una
intervención estadounidense en el norte de China, y porque en aquellos
momentos eran el bando militarmente inferior.14 El engañoso ambiente
conciliador le permitió a Marshall imponer una tregua el 10 de enero de
1946.14 Los dos bandos habían aceptado además un plan para que las
fuerzas comunistas se integrasen en un nuevo ejército nacional que quedaría
sometido a Chiang y formar una asamblea política consultiva que tratase el
futuro del país.14 Satisfecho con la situación, Marshall regresó a los Estados
Unidos en marzo, donde solicitó mayor ayuda económica para el Gobierno
de Chiang.14 En su ausencia, la tensión volvió a crecer.14

Chiang se había reservado el derecho de trasladar tropas por


Manchuria, lo que había originado choques en enero y febrero de 1946.14 En
marzo comenzó la retirada soviética de la zona.14 Los soviéticos no avisaron
al Gobierno chino y ayudaron a los comunistas a apoderarse de algunas
posiciones estratégicas.14 Los soviéticos entregaron las ciudades a los
nacionalistas, en virtud del pacto firmado con ellos el 14 de agosto —«Stalin
se esforzaba en mantener todas las opciones abiertas, con el fin de
preservar la influencia soviética en China fuera quien fuera el vencedor»—,
mientras que enviaban a la Unión Soviética como botín militar la maquinaria
de las fábricas instaladas por los japoneses, así como el oro que encontraron
en los bancos manchúes.15 Ante la creciente tensión, Chiang ordenó a Du
que emprendiese una gran ofensiva que permitiese tomar Changchun y
quizás Harbin y aniquilar a las fuerzas de Lin Biao.16 Mao, por su parte,
ordenó a Lin sostenerse en Changchun con la esperanza de que Marshall
impondría a Chiang el fin de los combates y esto permitiría a los comunistas
reforzar su control de una vasta franja de territorio que se extendía de Yanan
hasta las fronteras soviética y coreana e incluía la Mongolia interior, Chahar y
Rehe.16 Para lograrlo, Lin debía detener a los nacionalistas en el sector de
Siping, una pequeña ciudad junto al ferrocarril ubicada a ciento trece
kilómetros a sur de Changchun.16 Pese a considerar errónea la estrategia de
Mao, Lin se aprestó a defender la plaza.16 La segunda batalla de Siping se
saldó con una grave derrota comunista.16 Tras un mes de resistencia, los
nacionalistas conquistaron la población el 18 de mayo.16 uy debilitado por
los combates y por las posteriores deserciones, Lin decidió abandonar
Changchun y tomar posiciones en torno a Harbin. Du Yuming se preparaba a
expulsarlo de allí cuando Chiang aceptó detener las operaciones a petición
de Marshall, que había vuelto a China el 18 de abril.16 La nueva tregua entró
en vigor el 7 de junio y se mantuvo inestablemente hasta septiembre.17

Mientras los combates cesaban en casi toda Manchuria, los


nacionalistas trataron de aplastar al enemigo en otras provincias.17 Pese a
que la lucha fue más reñida de lo esperado por el alto mando nacionalista,
las tropas de Chiang lograron expulsar a las comunistas de varias posiciones
importantes en Anhui, Hubei, Jiangsu y Shandong durante el verano.17 En el
norte, la principal tarea de Du Yuming era conquistar la provincia de Rehe,
dejando de lado las posiciones enemigas en Manchuria, concentradas
principalmente en el territorio al norte del río Songhua.18 Para entonces las
conversaciones de paz de Marshall se hallaban empantanadas y los
estadounidenses habían perdido toda esperanza de alcanzar un acuerdo.17
Para contrarrestar la influencia soviética en la zona, siguieron, sin embargo,
colaborando con el Gobierno de Chiang.17

Por su parte, los comunistas aprovecharon el verano para adoptar una


nueva estrategia, abandonando la defensa estática de posiciones,
asumiendo el reforzamiento de su influencia en el campo mediante la
eliminación del bandidaje y la aplicación de reformas agrarias, y pasando al
acoso guerrillero de las unidades enemigas.19 Desde junio, Lin Biao había
asumido el poder político además del militar en la zona.19

Mientras tanto tienen lugar en Chongqing —sede del gobierno


nacionalista del Kuomintang— cuatro entrevistas entre Mao Zedong y Chiang
Kai-shek, auspiciadas por Estados Unidos, y durante las cuales Mao se
declara dispuesto a participar en un «gobierno democrático de coalición».
Pero las conversaciones se cierran el 11 de octubre de 1945 sin haber
alcanzado acuerdos concretos. Dos meses y medio después viaja a China el
general George C. Marshall en representación del presidente Harry Truman
para forzar la formación de un gobierno de coalición nacionalista-comunista,
consiguiendo inicialmente que se declare una tregua y que se forme en
Chongquing un organismo tripartito formado por él mismo, el comunista Zhou
Enlai, en representación del Mao, y un general nacionalista, en
representación de Chiang Kai-shek. Pero la misión de Marshall se salda con
un fracaso total por la falta de confianza entre los dos bandos chinos y en
enero de 1947 regresa a Estados Unidos —donde al poco tiempo será
nombrado secretario de Estado, lanzando el plan para la recuperación de
Europa que lleva su nombre—. Los comunistas, por su parte, denuncian el
«doble juego» norteamericano, dado que durante todo ese tiempo Estados
Unidos había continuando proporcionando armas, municiones y
equipamientos al gobierno nacionalista.20

Según el sinólogo francés Lucien Bianco, la reanudación de la guerra


civil era inevitable, una vez que el enemigo común japonés había
desaparecido de la escena, debido a «la oposición absoluta entre dos
fuerzas políticas nacionales con programas antitéticos y con ambiciones
irreconciliables: una espera conquistar el poder, la otra quiere conservarlo.
Una está decidida a promover una revolución social en el campo, la otra
quiere prevenirla».21

La reanudación de la guerra civil (1946-1949)

Situación en el invierno de 1948 y 1949

Situación en el invierno de 1948 y 1949

Situación entre abril y octubre de 1949

Situación entre abril y octubre de 1949

La ofensiva nacionalista y sus debilidades (julio, 1946-junio, 1947)

Aviones nacionalistas preparados para un ataque aéreo sobre las


bases comunistas.

Situación en torno a marzo de 1947. Ofensiva nacionalista y reacción


comunista.

En julio de 1946 los comunistas anuncian la formación del Ejército


Popular de Liberación y el 19 de noviembre Zhou Enlai abandona el comité
tripartito de Chongqing auspiciado por Marshall y vuelve a Yan'an, al
nordeste del país, la capital de la China controlada por los comunistas. Rotas
las negociaciones los nacionalistas lanzan una ofensiva sobre Manchuria y el
norte de China, ocupando 165 ciudades durante la segunda mitad de 1946.
Para noviembre, las victorias nacionalistas en la China al sur de la Gran
Muralla, en Rehenota 1 y Chahar dispusieron a Chiang para retomar las
operaciones en el noreste.23 El primer paso fue eliminar las escasas
posiciones que el enemigo conservaba aún en el sur de Manchuria.23 La
nueva ofensiva comenzó el 9 de octubre y permitió a los nacionalistas
apoderarse de Andong (25 de octubre)24 y Tonghua, que los comunistas
abandonaron.23 La acometida, sin embargo, supuso el último avance
gubernamental, ya que una serie de factores estratégicos, logísticos,
diplomáticos y políticos impidieron la realización de nuevas conquistas.23 En
lo político, el verano de 1946 fue un periodo de empeoramiento de las
relaciones entre el Gobierno chino y el estadounidense, y de aquel con la
población china.23 Desilusionado con la actitud del Gobierno chino, Marshall
ordenó en julio el cese de la venta de armamento y pertrechos a China,
medida que se aplicó durante diez meses.22 Pese a ello, los combates
continuaron; la amenaza del general estadounidense de renunciar a su
puesto de mediador tampoco detuvo la lucha.22 El 10 de octubre, las tropas
gubernamentales tomaron Kalgán, cortando así la comunicación entre Yanan
y Manchuria.22 Por entonces, los nacionalistas alcanzaron el momento de
mayor superioridad numérica frente a los comunistas en el noreste chino:
contaban con quinientos ochenta mil soldados frente a los trescientos
sesenta mil del enemigo.25 Confiado en la fortaleza de su posición, el 8 de
noviembre Chiang ordenó detener los avances en Manchuria y proclamó un
alto el fuego unilateral para el día 12.25 El 16 debía reunirse en sesión la
Asamblea Nacional, en la que los comunistas habían decidido no participar;
el 19 Zhou Enlai, el representante del partido en Nankín, abandonó esta sin
dejar ningún sustituto para tratar con el Gobierno.26 El mismo día 16, el
general Marshall confesó al presidente Truman que creía haber fracasado en
su misión.26 Pese a la ausencia comunistas, la asamblea aprobó una
Constitución el 25 de diciembre, que los estadounidenses interpretaron como
un cierto avance hacia la implantación de un sistema democrático en
China.27 El 8 de enero de 1947, Marshall abandonó China, teóricamente
para informar a Truman de la situación, pero, en la práctica, porque su misión
había terminado; su marcha satisfizo tanto a los comunistas como a los
nacionalistas, dispuestos a acabar con el conflicto mediante las armas.28

Los primeros contraataques comunistas en Manchuria, acaecidos en


noviembre de 1946, apenas cambiaron la situación.26 Lib Biao temía que el
enemigo aprovechase la solidificación de los ríos para atravesarlos y atacar
Harbin, posibilidad que pareció inminente entre el 9 y el 12 de diciembre.26
La posición principal al norte del Songhua dependía paradójicamente de los
escasos territorios aún bajo control comunista cerca del territorio coreano
que podían impedir con su acoso la concentración de Du Yuming en el
norte.29 Pese a su reducida extensión y población (apenas veintitrés mil
habitantes, mal dispuestos hacia los comunistas), estas bolsas albergaban
dos tercios de los soldados en Manchuria y el mejor armamento con el que
contaban las fuerzas de Lin Biao.29 Tras descartar la retirada hacia el norte,
las unidades comunistas del sur de Manchuria se aprestaron para defender
sus reducidas posiciones; entre diciembre de 1946 y abril de 1947 repelieron
cuatro asaltos enemigos (en la campaña llamada de las Tres expediciones y
las Cuatro Defensas).30 Mientras una de las agrupaciones comunistas se
defendía de los embates nacionalistas, la otra cruzaba las líneas y hostigaba
la retaguardia enemiga mediante incursiones guerrilleras, en condiciones
dificultísimas debidas al crudo invierno manchú.31 Las incursiones en la
retaguardia nacionalista lograron su objetivo, pese a diversos reveses y los
obstáculos climáticos.31 El segundo asalto nacionalista, también fallido, se
libró entre el 30 de enero y el 8 de febrero de 1947.32 La tercera acometida,
emprendida por cinco divisiones nacionalistas, comenzó el 13 de febrero y
concluyó el 12 de marzo, con una nueva derrota.33 En la cuarta y última, Du
Yuming empleó siete divisiones; los comunistas, en vez de esperar el ataque,
tomaron la iniciativa, aniquilando uno de los regimientos enemigos mediante
un movimiento de flanco inesperado el 3 de abril.33 A resultas de esta
derrota, el mando nacionalista abandonó la operación.33 Al tiempo que se
libraban los combates en el sur de la región, las fuerzas de Lin Biao en el
norte hostigaban también al enemigo, en las llamadas Tres Expediciones,
para impedir que concentrase sus fuerzas para eliminar las fuerzas
comunistas del sur.34 La primera consistió en un ataque al sur del Songhua
entre el 5 y el 17 de enero, que consiguió atraer fuerzas enemigas al norte al
tiempo que les infligía algunas bajas.34 En la segunda, se libraron dos
combates principales, contra dos poblaciones de la llanura, entre el Songhua
y Changchun: Chengzijie (favorable a los comunistas) y Dehui (de mayor
entidad y en la que las fuerzas de Lin fueron derrotadas).35 La tercera, una
serie de golpes de mano nuevamente al sur del Songhue rematados con una
retirada al norte del río, aconteció en la segunda semana de marzo.36 Para
abril, Lin había conseguido detener los avances gubernamentales en
Manchuria, pese a que los ejércitos de Chiang continuaban acosando a los
comunistas en otras regiones.28 Los intentos de Chiang de aniquilar al
enemigo en una serie de combates decisivos había fracasado.37

El 14 de marzo, comenzó el asalto a la base de Mao Zedong en


Yan'an.28 Mao, que no otorgaba gran importancia a la ciudad, la abandonó y
permitió que el enemigo la tomase cinco días más tarde, victoria que este
empleó en su propaganda.38 El rápido avance de las fuerzas nacionalistas
se explica en gran medida porque los comunistas rehuían de momento los
grandes choques y abandonan las ciudades, prefiriendo hacerse fuertes en
las zonas rurales —la misma estrategia que habían seguido durante su lucha
contra los ocupantes japoneses—.39 Adoptando una actitud defensiva en
Manchuria, donde los esfuerzos de eliminación habían fallado pero esperaba
contener los avances enemigos, Chiang trató de aplastar a los comunistas
más al sur, en la provincia de Shandong.37

Mientras Chiang se aprestaba a concentrar sus esfuerzos de


Shandong, los mandos comunistas decidieron desbaratar los planes
gubernamentales mediante nuevas ofensivas en Manchuria.40 Lin
emprendió una ofensiva en dos fases: en la primera, que duró del 13 de
marzo al 3 de junio, sus unidades se dedicaron a acometer los puntos
débiles de los nacionalistas, eliminar unidades aisladas y conquistar
pequeñas ciudades.40 La dispersión de los nacionalistas benefició a los
comunistas, que atacaron en varios puntos de la región.41 Como
consecuencia del éxito de esta primera fase, Lin acometió la segunda: el
asalto a las fuerzas enemigas de Sun Liren, cuyo cuartel general se hallaba
en Siping.40 Esta era una posición clave que unía Changchun y Shenyang,
aunque apenas contaba con unos cien mil habitantes (una ciudad pequeña
para la escala china).42 La batalla por la ciudad, que se libró en junio, fue
reñidísima y el avance comunista, lento y muy costoso.43 El 1 de julio y ante
la llegada de socorro a los defensores, los comunistas se retiraron, pese a
que para entonces habían expugnado la mayoría de la plaza, que había
quedado casi arrasada por los combates.44 Los comunistas habían
fracasado en su primer asalto a una ciudad grande y bien defendida, y
retomaron la táctica de acoso indirecto y aniquilación de las unidades
enemigas en tránsito de una posición a otra.44 Pese a la derrota, los
comunistas habían obtenido ciertas ventajas del choque: habían obligado al
enemigo a concentrar sus fuerzas y a evacuar Rehe y Liaoning oriental y le
habían infligido importantes pérdidas, que los nacionalistas tenían
dificultades en recuperar.44
Según el sinólogo francés Lucien Bianco, la ofensiva nacionalista de
mediados de 1946 a mediados de 1947 acentuó el error estratégico de
Chang Kai-shek que sería uno de los elementos claves que le conducirían a
la derrota:45

El error estratégico más grave, lo conocemos ya: consiste en ocupar


sistemáticamente la más grande extensión posible de territorios
abandonados por los japoneses. Para aprovisionar desde la China central
guarniciones tan alejadas como Changchun o Jilin, era indispensable
mantener y proteger miles de kilómetros de líneas férreas. Pasados los
meses y los años, las tropas nacionalistas se han encontrado dispersas un
poco por todas partes: a lo largo de las vías de comunicación o en las
ciudades. Ellas han perdido el hábito y los motivos de combatir: en el mejor
de los casos preocupadas en mantener su fortaleza o su abrigo, donde
amontonar víveres y municiones y de ahorrarlos para estar preparados para
hacer frente al ataque temido. […] En el peor, que no es raro, se llama
deserción. No sólo deserciones, sino defecciones de unidades enteras… que
se pasan con armas y bagajes a las filas del Ejército Popular de Liberación.
Las tropas, que no saben porqué combaten, saben al menos que los
soldados del ejército enemigo no son maltratados….

El contraataque comunista (mediados de 1947-mediados de 1948)

A partir de mediados de 1947, el ejército comunista bajo el mando de


Lin Biao lanzó varias contraofensivas en Manchuria, inmovilizando a las
guarniciones nacionalistas estacionadas en las ciudades de Changchun, Jilin
y Shenyang, e inutilizando las líneas férreas que comunican con ellas, lo que
obliga al gobierno nacionalista a enviar los refuerzos mediante un costoso
puente aéreo. Al mismo tiempo lanzan una ofensiva más al sur que les
permite ocupar una buena parte de las provincias de Hebei y Shanxi. El 25
de diciembre de 1947, Mao presenta un informe al Comité Central del Partido
Comunista Chino que rebosa confianza en la victoria: «La guerra
revolucionaria del pueblo chino ha llegado a un momento decisivo… Un
momento decisivo de la historia». Cuatro meses después, el EPL reconquista
Yan'an, y a continuación ocupa las dos principales ciudades de Henan —
Luoyang y Kaifeng— y Jinan, la capital de Shandong.46

Como consecuencia del victorioso contraataque comunista la moral de


combate de las fuerzas nacionalistas se hunde, lo que contrasta con el
optimismo imperturbable de sus dirigentes. Una prueba de ello es que los
comunistas dejan de enviar a «campos de reeducación» a los soldados del
ejército nacionalista hechos prisioneros porque con una única sesión de
educación política ya están listos para combatir en las filas del EPL.47

En marzo de 1948, Lin Biao había conseguido cercar al enemigo en


tres puntos: el I Cuerpo de Ejército, con seis divisiones y unos cien mil
soldados al mando del general Zheng Dongguo se encontraba cercado en
Changchun; el VI Cuerpo de Ejército, formado por seis ejércitos y unos ciento
cincuenta mil hombres mandados por el general Fan Hanjie defendía el nudo
ferroviario clave de Jinzhou y parte del ferrocarril Beiping-Shenyang; por
último, en Shenyang se encontraba los cuerpos de ejército VIII y IX,
compuestos por ocho ejércitos y algunas unidades menores, con unos
trescientos mil soldados en total, al mando del general Wei Lihuang, que
ostentaba además el mando supremo del frente del noreste.7
Las victorias comunistas decisivas (septiembre, 1948-enero, 1949)

Ofensiva de las tropas del Ejército Popular de Liberación durante la


batalla decisiva de Huai-hai, cerca de Xuzhou.

Situación en el otoño de 1948.

En septiembre de 1948 Lin Biao lanza en el nordeste la mayor


ofensiva desplegada hasta entonces por el ELP y en menos de dos meses
se apodera de toda Manchuria —el ejército nacionalista perdió casi medio
millón de hombres, entre los que se encontraban las mejores divisiones
entrenadas y armadas por los norteamericanos—.48 Un consejero militar
norteamericano del ejército nacionalista explicó así la derrota de las fuerzas
de Chiang Kai-shek:49

Desde mi llegada [a China], ninguna batalla se ha perdido por culpa de


la falta de municiones o de equipamiento. En mi opinión, todos los desastres
militares [de los nacionalistas] pueden ser atribuidos al peor mando que se
haya dado en el mundo y a numerosos otros factores que minan la moral y
pueden conducir a una pérdida total de la voluntad de combatir.

Para mediados de septiembre de 1948, los comunistas se habían


apoderado del disputado noroeste del país, que los dos bandos trataban de
dominar desde la rendición japonesa en agosto de 1945.50 El 12 de ese mes
comenzó la campaña de Liao-Shen, clave en el conflicto, y que duró hasta el
2 de noviembre de ese año.50 A continuación se libró la de Huai-Hai, del 8
de noviembre al 10 de enero de 1949, también crucial según algunos
historiadores.50 En la de Liao-Shen, Lin Biao trató de eliminar a los ejércitos
enemigos concentrados en torno a Changchun, Shenyang y Jinzhou, que se
hallaban aislados entre sí.51 El nombre de la campaña se debe a que se
libró principalmente en la parte occidental de la provincia de Liaoning y en
torno a la capital de la Shenyang: de Liaoning-Shenyang se deriva Liao-
Shen.51 En esta serie de choques, setecientas mil tropas comunistas,
apoyadas por otros trescientos treinta mil soldados de la reserva y
combatientes locales, se enfrentaron con unos quinientos cincuenta mil
enemigos, divididos entre los tres ejércitos mencionados.51 La campaña tuvo
tres fases: la primera consistió en el embolsamiento y conquista comunista
del centro ferroviario de Jinzhou, en el oeste de Liaoning, entre el 12 de
septiembre y el 19 de octubre y de la ciudad de Changchun, que llevaba
sitiada desde mayo, ese mismo día de octubre.51 Durante el sitio, se calcula
que fallecieron cien mil personas de hambre; el cerco concluyó debido al
cambio de bando de uno de los dos ejércitos que defendían la plaza.52
Durante esta primera fase, Chiang-Kai-Shek había tratado en vano que las
copiosas fuerzas apostadas en Shenyang avanzasen hacia el norte para
socorrer las plazas cercadas, a lo que se negó el general que mandaba las
tropas, convencido de que si lo hacían serían aniquiladas en el terreno
desfavorable que se extendía entre Shenyangy Jinzhou.53 La segunda fase
duró del 20 al 28 de octubre.51 En esos días, Lin Biao atacó inopinadamente
un cuerpo de ejército enemigo que se hallaba en la parte occidental de
Liaoning, entre Shenyang y Jinzhou, y que Chiang Kai-shek esperaba
pudiese recobrar Jinzhou.51 El cuerpo de ejército fue aniquilado por las
fuerzas de Lin Biao.51 La tercera fase de la campaña, que se extendió del 28
de octubre al 2 de noviembre, los comunistas conquistaron Shenyang y el
cercano puerto de Yingkou.51 La campaña eliminó algunos de los principales
ejércitos nacionalistas (las bajas ascendieron a 472 000 soldados)53 y
aseguró el control comunista del noreste chino, una zona rica en recursos
naturales, líneas férreas, puertos e industria.54 Además, supuso el momento
en el que los comunistas pasaron de la guerra de guerrillas a las grandes
operaciones militares de corte más clásico y a atacar grandes ciudades.54

En noviembre comienza la batalla decisiva de la guerra, el Waterloo


de Chiang Kai-shek —y la mayor batalla desde el final de la Segunda Guerra
Mundial—. Fue la campaña de Huai-hai durante la cual cerca de medio
millón de hombres —cincuenta y una divisiones— fueron cercados en los
alrededores de la ciudad de Xuzhou (provincia de Jiangsu), ciento cincuenta
kilómetros al norte de Nankín, por las fuerzas comunistas comandadas por
los generales Chen Yi y Liu Bocheng, conocido como el dragón tuerto. Para
romper el cerco Chang Kai-shek envió un ejército dotado de equipamiento
pesado, pero los nacionalistas se rindieron el 10 de enero de 1949. Así entre
septiembre de 1948 y enero de 1949 el ejército nacionalista perdió cerca de
un millón de hombres, y a partir de entonces la superioridad del EPL fue
aplastante, tanto en soldados como en material.55

El Ejército Popular de Liberación entra en Pekín el 22 de enero de


1949.

Chan Kai-shek ofreció entonces entablar negociaciones y pidió la


mediación de Gran Bretaña, Estados Unidos, la Unión Soviética y Francia,
pero las cuatro potencias rechazaron la propuesta. El 14 de enero los
comunistas dieron a conocer sus condiciones entre las que destacaba la
eliminación del «criminal de guerra» Chang Kai-sheck. Siete días más tarde
éste dimitía y cedía sus poderes al vicepresidente, el general Li Zongren. Al
día siguiente, 22 de enero, las fuerzas comunistas entraban en Pekín, la
antigua capital imperial.56 Tianjin también cayó en sus manos en la misma
operación, la llamada campaña de Ping-Jin, que duró del 29 de noviembre de
1948 al 31 de enero de 1949.57

La ofensiva final y la proclamación de la República Popular de China


(enero-octubre de 1949)

En febrero comenzaron en Pekín las negociaciones entre


nacionalistas y comunistas, mientras que el EPL llegaba al río Yangzi. Tras
dos meses de conversaciones no se alcanzó ningún acuerdo, por lo que los
comunistas cumplieron su amenaza de que después del 20 de abril
reanudarían la ofensiva, y dos días después entraban en Nankín, la antigua
capital de la República China. En mayo son ocupadas Shanghái y otras
grandes ciudades y capitales de provincia. Mientras, Chang Kai-shek
preparaba la huida con sus fuerzas a la isla de Formosa, en contra de la
opinión de Li Zongren que proponía resistir en las provincias del suroeste. El
15 de octubre de 1949 el EPL llegaba a Cantón, la ciudad más importante del
sur. Dos semanas antes, el 1 de octubre, Mao Zedong había proclamado en
Pekín la República Popular de China.5859

En diciembre Chiang-Kai-Shek y los restos de sus ejércitos se


refugiaron en Taiwán, que esperaban fuese atacada por los comunistas en
cualquier momento.59

Conclusión: las causas de la victoria comunista


Mao y Stalin juntos en Moscú

Entre las causas de la victoria final de los comunistas se han


destacado los militares, señalando las debilidades del ejército nacionalista
frente a la fuerza del EPL comunista: «continuidad del mando (Zhu De, Peng
Dehuai, Lin Biao, Chen Yi, Liu Bocheng)… Estrategia simple y audaz a la
vez, que busca el aniquilamiento de las fuerzas enemigas y no la defensa o
la toma de ciudades o de territorios. Movilidad extrema, o mejor,
disponibilidad perpetua (se traslada todo —salvo a los desgraciados civiles—
a toda prisa y se deja al enemigo el lugar vacío y el éxito ilusorio), que
contrasta con la relativa inmovilidad de las guarniciones nacionalistas.
Rechazo de las batallas ordenadas y de los combates de desgaste, donde
las pérdidas y ganancias se equilibran: se rodea, por el contrario, y se ataca
con fuerza a pequeños grupos enemigos, una aplastante superioridad local
compensando la inferioridad numérica global del Ejército Rojo. Junto a mil y
una tácticas y astucias de la guerra de guerrilla, capacidad de pasar, cuando
la oportunidad se presente, a la guerra convencional, a las grandes batallas y
al asedio de ciudades. Finalmente, moral y disciplina que contrastan con las
de las "fuerzas del orden": el reclutamiento, tragedia aquí, es un honor en las
"regiones liberadas" [bajo control de los comunistas]. Moral reforzada por los
éxitos tácticos: esta multiplicidad de escaramuzas y de pequeñas batallas,
esta guerra sin nombre que desconcierta a los nacionalistas aumenta la
confianza de los soldados del Ejército Rojo, testigos de esta acumulación de
pequeños éxitos».60

Pero la victoria comunista también se debió a causas sociales y


políticas. El EPL se ganó el apoyo de las clases populares, y singularmente
del campesinado pobre, aunque no lo consiguió desde el primer momento y
nunca de forma completa. En 1946 los comunistas deciden sustituir las
reformas moderadas del periodo de la guerra mundial (reducción de los
arrendamientos y de las tasas de interés) por una política radical basada en
el principio de «la tierra para los que la trabajan». Se procede entonces al
reparto de las propiedades y de los animales e instrumentos agrarios entre
los campesinos arrendatarios y pobres, en medio de una ola de violencia y
de terror protagonizada por estos de la que son víctimas las élites rurales
tradicionales (en revancha, en los pueblos que son reocupados por el ejército
nacionalista se desata el «terror blanco» contra los activistas comunistas y
contra los campesinos que se han beneficiado del reparto de la tierra). En
1948 se frena esta política radical, tachada de «desviacionismo de
izquierdas», para atraerse el apoyo de los campesinos medios que también
ha sido víctimas del «terror rojo», ya que para la dirección comunista la
revolución agraria es un instrumento al servicio de un fin: ganar la guerra
civil. De todas formas, con esta política el EPL consigue reclutar a cientos de
miles de soldados pertenecientes a familias campesinas (solo en Manchuria
se incorporan al EPL más de un millón y medio de hombres).61

Chiang Kai-shek junto a su hijo Chiang Ching-kuo en 1948.

Simultáneamente el régimen de Chiang Kai-shek y su ejército se


desmoronan a un ritmo acelerado, por lo que, como ha señalado Lucien
Bianco, «los éxitos comunistas deben menos a su poder de atracción que a
los fallos adversos». Una de las razones principales del desmoronamiento,
junto con la corrupción que corroe al régimen nacionalista, es la
hiperinflación provocada por las continuas emisiones de billetes para
sufragar los gastos militares y estatales —la sustitución del fabi por el yuan
de oro decretada en agosto de 1948, cuando un dólar estadounidense se
cambiaba ya por doce millones de fabis, no solucionó el problema—, ya que
provoca la ruina sobre todo de las clases medias de las ciudades, el sector
social en el que se apoyaba el régimen, y entre las que se incluyen lo
funcionarios y los militares cuyos sueldos no aumentan al mismo ritmo en
que crecen los precios, lo que, por otro lado, intensifica la corrupción —y las
deserciones en el ejército—. La hiperinflación es tan brutal que el valor del
papel con el que se hacen los billetes llega a superar al de su valor
monetario, lo que explica que una gran papelera de la provincia de
Guangdong comprara 800 cajas de billetes de dos mil yuan de oro para
fabricar papel virgen. De esta forma se va extendiendo la convicción de que
los comunistas no pueden ser peores, incluso entre los medios burgueses
—«esto no puede durar más», escribe el autor de un informe escrito en
diciembre de 1948—. A los comunistas «se les espera con esperanza o
temor, resignación o alivio, pero se les espera: ¡que al menos cese la
incertidumbre y que la guerra acabe, que se ponga fin al absurdo tormento
cotidiano!».62

Alain Roux también explica la derrota de los nacionalistas de Chiang


Kai-shek no solo por causas militares:63

Chiang perdió un conflicto que no podía ganar. Había rechazado


desde los años 1930 las reformas sociales y políticas indispensables para
modernizar China. Su régimen, minado por la corrupción y la inflación,
descansaba sobre un ejército desacreditado y desmoralizado. Por último,
había escogido Manchuria para la prueba de fuerza final, contra la opinión de
sus consejeros americanos, región donde los comunistas podían beneficiarse
plenamente de la ayuda militar soviética, mientras que ese terreno de batalla
alargaba peligrosamente las líneas de comunicación nacionalistas.

Resultado de la Revolución China

Victoria comunista y toma de control de China continental.

La República Popular China establecida en China continental.

REFERENCIA: Revolución china de 1949. (2024, 9 de abril).


Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 07:14, abril 9, 2024
desde https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Revoluci
%C3%B3n_china_de_1949&oldid=159315203.
El principio de una sola China y la evolución de la cuestión de Taiwán
desde la perspectiva de la República Popular China

Fernando Prieto es historiador especializado en Asia Oriental y máster


en Economía y Negocios de China e India.

In Estudios, Taiwán by Xulio Ríos2020-05-16

Mao Zedong proclamó el nacimiento de la República Popular China


desde la Puerta de la Paz Celestial (Tiananmen) de la Ciudad Prohibida de
Beijing a las tres de la tarde del 1 de octubre del año 1949. Después de una
cruenta guerra civil (1927-49), interrumpida para hacer frente a la invasión
japonesa (1937-45), el Ejército Popular de Liberación, brazo armado del
Partido Comunista de China (PCCh), conseguía derrotar al Kuomintang
(Partido Nacionalista Chino) de Chiang Kai-shek y poner fin a la República de
China (1912-1949). Los restos de las fuerzas nacionalistas, que superaban el
millón y medio de personas, se retiraron de la China continental y buscaron
refugio en la isla de Taiwán con la intención de establecerse de forma
temporal y recuperar algún día el control del país.

El principio de una sola China

Se trata de la postura oficial de las autoridades de la República


Popular China desde su fundación y hace referencia a que sólo existe un
gobierno legítimo, el que tiene sede en Beijing, y que por tanto representa a
todo el pueblo chino. Sobre este principio gira la política exterior china, ya
que rechaza mantener relaciones diplomáticas con aquellos que defiendan la
existencia de dos estados o simplemente establezcan relaciones
diplomáticas oficiales con Taiwán (actualmente 179 países se atienen a este
principio mientras que 15 mantienen relaciones diplomáticas con Taiwán).

Este principio fue el nexo de unión entre las dos orillas desde 1949, ya
que también es defendido por el Kuomintang, hasta el año 2000, fecha en la
que el Partido Democrático Progresista ganó las elecciones taiwanesas por
primera vez. El hecho de que durante décadas se compartiera esta visión
sobre China permitió que en ningún momento se pusiera en duda la
soberanía china sobre Taiwán, ya sea vinculada a la República Popular
China o la República de China, por lo que se trataba de un problema político
que siempre conservó su esencia genuinamente china. Las autoridades
chinas saben que únicamente es posible avanzar por el sendero de la
reunificación alcanzando acuerdos con un partido que respalde el principio
de una sola China.

Evolución de las relaciones

Las relaciones entre las dos orillas han superado varias fases, desde
la tensión durante el periodo maoísta hasta diversos intentos de
acercamiento y distensión por parte de Beijing.

Con el Gran Timonel al frente de la República Popular China se


produjeron diversos cruces de amenazas, auspiciados por las injerencias de
Estados Unidos en apoyo de Taiwán y la retórica belicista que también
caracterizaba a su homólogo taiwanés, Chiang Kai-shek, rival durante la
guerra civil china. A finales de 1949 y comienzos de 1950 la conquista china
de Taiwán era prácticamente un hecho y Estados Unidos no tenía intención
de impedirla. Sin embargo, el estallido de la Guerra de Corea (1950-1953) y
la intervención china por medio de voluntarios supuso un cambio de postura
en Estados Unidos, que incluyó a Taiwán dentro de su zona de seguridad, lo
que garantizaría su supervivencia.

Desde el final del conflicto coreano la postura de Mao fue muy clara:
mostrar que la República Popular China no iba a olvidarse de la reunificación
nacional y advertir, mediante bombardeos específicos sobre islas en disputa,
que no iba a retroceder.

Estos bombardeos generaron dos crisis en el estrecho de Taiwán, la


primera en 1954 y la segunda en 1958, teniendo como objetivos islas
fortificadas taiwanesas situadas muy próximas al continente (de hecho
pueden vislumbrarse desde la costa continental), principalmente las
conocidas como Kinmen y Matsu. La primera crisis del estrecho surgió
aprovechando la retirada estadounidense de la Séptima Flota y el refuerzo
de dichas islas por parte de Taiwán, lo que provocó el ataque de artillería
chino sobre las islas más próximas al continente. La situación puso en alerta
a todas las partes, llegando a sobrevolar el fantasma de la bomba atómica,
pero a Estados Unidos no le interesaba un conflicto abierto por unas islas de
valor insignificante que se situaban fuera de su área de seguridad para
Taiwán. Mao, por su parte, dio orden de no atacar a las fuerzas
estadounidenses, buscando con ella forzar la situación pero sin sobrepasar
las líneas rojas. Como le dijo a su homólogo soviético, Nikita Kruschev, “Solo
pretendíamos mostrar nuestras posibilidades. No queremos a Chiang
demasiado lejos de nosotros. Nos interesa tenerlo al alcance. Si él sigue ahí
[en Kinmen y Matsu] podemos alcanzarlo con las baterías de costa, así como
por medio de la fuerza aérea. De haber ocupado las islas, no tendríamos ya
la posibilidad de incomodarlo cuando quisiéramos”.

Cuatro años después, en 1958, Mao reemprendió los bombardeos


sobre las islas más próximas a la costa, primero durante quince días y
después durante otros veintiuno. Finalmente redujo la periodicidad a los días
impares del mes, lo que definió como una “batalla política”. La finalidad de
esta nueva crisis era forzar la apertura de nuevas conversaciones con
Estados Unidos, demostrando la firmeza china y su situación como actor a
tener en cuenta. Una vez más, Mao dio la orden de no atacar a las tropas
estadounidenses aunque abrieran fuego contra el Ejército Popular de
Liberación y se aprovechó del respaldo oficial de la Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas para reforzar su posición ante los estadounidenses,
aunque realmente los soviéticos en ninguna de las dos crisis estuvieron al
tanto de las acciones de sus camaradas chinos (de hecho Kruschev estuvo
en Beijing poco antes de las dos crisis y Mao en ningún caso le informó
sobre sus intenciones, lo que da pie a pensar que el líder chino aprovechó
las visitas de Kruschev para mostrar un falso respaldo soviético). Mao
resumió sus intenciones tras finalizar la segunda crisis: “Hemos librado esta
campaña, con la que Estados Unidos ha estado dispuesto a hablar.
Washington ha abierto la puerta. La situación no parece la mejor para ellos y
su nerviosismo irá en aumento si no acceden a reanudar las conversaciones
con nosotros. Vamos a hablar, pues. Es mejor para la situación global
resolver las discrepancias con Estados Unidos mediante las conversaciones,
es decir, por medios pacíficos, pues nosotros somos un pueblo amante de la
paz”.

Uno de los puntos más destacados de estas dos crisis en el estrecho


de Taiwán fue la publicación por parte de Mao de dos cartas a los
compatriotas de Taiwán (ambas escritas en octubre de 1958). En la primera
de ellas Mao, que se dirige directamente a la población taiwanesa, explica
que los bombardeos son de carácter punitivo por las injerencias de las
autoridades taiwanesas, manifiesta su respaldo al principio de una sola y
hace un llamamiento a que no se fíen de Estados Unidos. La segunda carta
destaca por reincidir en que los estadounidenses no merecen confianza y
añade, como elemento diferenciador sobre la primera, que todos son chinos
y que entre ellos deben resolver su futuro, sin las injerencias de terceros.

A modo de inciso durante el desarrollo de las relaciones sino-


taiwanesas me gustaría destacar uno de los movimientos más
esclarecedores que tuvieron lugar tras finalizar la guerra civil: la retirada de
China del Acuerdo General Sobre Aranceles Aduaneros y Comercio por
parte de Chiang Kai-shek. Esta acción, incomprensible a todas luces, contó
con el respaldo de Estados Unidos. Con esta acción Chiang reconoce su
derrota en la guerra civil contra Mao al no poder cumplir acuerdos
internacionales como el citado, por lo que resulta desconcertante que
siguiera reivindicando la soberanía de la República de China sobre la parte
continental cuando motu proprio había perjudicado a su nación al tomar esa
decisión. Una decisión que, por otro lado, fue ilegal al no estar capacitado
para tomar decisiones en nombre de Estado alguno al ser un exiliado.
Tras el fallecimiento de Mao en 1976 las autoridades de Beijing
cambian el discurso sobre la recuperación de Taiwán. Con el objetivo de
conseguir un avance en la mejora de las relaciones modificaron su retórica:
la “banda de Chiang Kai-shek” derivó en las autoridades taiwanesas y la
“liberación de Taiwán” se rebajó a la búsqueda de una reunificación pacífica.
Es en estos momentos cuando se produce la conocida como “ofensiva de
paz”, que tiene su primera acción en el “Mensaje a los compatriotas
taiwaneses” de 1979, un cambio trascendental (entre otros, el
reconocimiento del statu quo vigente, un llamamiento a la cooperación,
apertura de lazos de correo y transporte entre las dos orillas y el fin de los
bombardeos sobre las islas cercanas a Taiwán). Es más, el propio Deng
Xiaoping ofrece a las autoridades taiwanesas la reunificación ateniéndose al
principio de “un país, dos sistemas” (al igual que se hizo con Hong Kong y
Macao), respetando la autonomía plena judicial, económica y política,
permitiéndoles conservar su ejército, y realizando a su vez una petición al
Kuomintang para reemprender la tercera cooperación con el PCCh (las
anteriores fueron en los periodos 1921-1927 y 1936-1945). Los avances
anteriormente descritos se condensan en el “Libro Blanco sobre el problema
de Taiwán y la reunificación de China” de 1993. Los últimos avances por
parte de Beijing antes de la llegada al poder de Xi Jinping fueron los “ocho
puntos” de Jiang Zemin, donde se aboga por alcanzar un acuerdo que ponga
fin a las hostilidades históricas con independencia de otros acuerdos de
mayor entidad, se ofrece diálogo al resto de fuerzas políticas taiwanesas y se
propone la protección de las inversiones de los taiwaneses en la parte
continental. Ante la victoria electoral del Partido Democrático Progresista
(periodo 2000-20008) y temiendo el aventurismo taiwanés por la senda de la
independencia, se aprobó la Ley Antisecesión de 2005, donde pese a
mantener su oferta por la vía pacífica para alcanzar la ansiada reunificación
en base al principio de una sola China, Beijing anuncia que no descarta el
uso de las armas para lograrla en el caso de que Taiwán opte por la vía
independentista.

Si bien las relaciones se deterioraron con los gobiernos del Partido


Democrático Progresista con Chen Shui-bian como presidente, la victoria del
Kuomintang en 2008 permitió que el diálogo entre las dos orillas se
reanudara. Comenzó lo que se consideró como una tregua diplomática, es
decir, el compromiso de las dos partes a abandonar la búsqueda de aliados
para establecer relaciones diplomáticas, lo que se traduce en la ruptura de
relaciones con una de las partes. Las relaciones económicas, controladas
durante los gobiernos del Partido Democrático Progresista, se intensificaron,
firmándose diversos acuerdos encaminados a estrechar las relaciones entre
la República Popular China y Taiwán: el Acuerdo Marco de Cooperación
Económica (AMCE), un acuerdo económico similar a un tratado de libre
comercio que intensifica las relaciones comerciales, además de acuerdos
relativos al transporte, seguridad nuclear, facilitar el permiso para que los
chinos continentales puedan viajar a Taiwán, incluso a nivel académico
permitiendo el intercambio de estudiantes con ciertas limitaciones.

El 16 de enero de 2016 se celebraron elecciones generales en


Taiwán, siendo elegida Tsai Ing-wen, del Partido Democrático Progresista. El
regreso del soberanismo al gobierno ha supuesto un retroceso en las
relaciones Taipéi-Beijing, dinamitando los logros alcanzados bajo el mandato
de su predecesor y reavivando la guerra diplomática.
Beijing se ha visto obligado a endurecer el discurso ante la retórica del
nuevo gobierno taiwanés, buscando con ello señalar nuevamente las líneas
rojas que no debe cruzar Tsai Ing-wen bajo ningún concepto. Una
demostración de fuerza y un pulso con el que Taiwán ha visto cómo sus
apoyos internacionales han ido retrocediendo, reduciéndose de los 21 a
comienzos del mandato de Tsai a los 15 actuales.

El gobierno de Tsai, reelegida presidenta en enero de 2020, se


caracteriza por la búsqueda de una crispación controlada: si bien no ha dado
paso alguno que suponga una ruptura del statu quo, sí que se ha esforzado
por mantener un perfil muy definido en relación a la autonomía taiwanesa y a
denunciar las injerencias de Beijing. Esta estrategia se ha visto respaldada
por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha mostrado su
apoyo a Taiwán dentro de la guerra comercial que mantiene con la República
Popular China.

Contactos no oficiales

Desde el proceso de reforma iniciado en 1978 se crearon diferentes


mecanismos de relación entre las dos orillas encaminados a asentar las
bases de una futura reunificación de forma paralela a los contactos oficiales.
De estos mecanismos considero interesante resaltar los siguientes:

El primer avance tuvo lugar en Taiwán con el establecimiento de la


Fundación para el Intercambio a través del Estrecho (21 de noviembre de
1990), una organización no gubernamental cuyo cometido consistía en tratar
los asuntos civiles en los contactos entre las dos orillas. Un año después, el
16 de diciembre de 1991, vio la luz la Asociación para las relaciones a través
del Estrecho de Taiwán, impulsada por la Oficina de Asuntos de Taiwán del
Consejo de Estado y la Oficina de Trabajo de Taiwán del Comité Central del
PCCh. Estos dos organismos debían mantener reuniones regulares
acogiéndose al principio de una sola China. El hecho de no ser oficiales en
apariencia ha permitido que trabajen con una mayor libertad en la búsqueda
de soluciones para problemas derivados de la progresiva intensificación de
las relaciones entre las dos orillas, como la inmigración clandestina o los
asuntos pesqueros.

Durante el encuentro que tuvo lugar entre las delegaciones de los dos
organismos en noviembre de 1992 en Hong Kong se alcanzó el acuerdo que
se conoció desde entonces como el consenso de 1992. Las dos partes
acordaron la existencia de una sola China, aunque existen divergencias en
su interpretación. Como consecuencia de esta acción, un año después tuvo
lugar el Encuentro de Singapur, la primera reunión entre ambos en
condiciones de igualdad, alcanzando diversos acuerdos y estableciéndose
un canal de comunicación estable entre Beijing y Taipéi.

Frente a la postura del Kuomintang, que reconoce este consenso, se


alzan las voces del Partido Democrático Progresista, que rechazan la
existencia de este consenso. En noviembre de 2016, durante una reunión
entre Xi Jinping y Hung Hsiu-chu, líder del Kuomintang, ambos recalcaron la
importancia de la adhesión al consenso de 1992 para mantener el desarrollo
pacífico de las relaciones entre ambas orillas. La relación entre los dos
partidos quedó reforzada, recibiendo el partido taiwanés el reconocimiento de
Xi por la labor realizada en relación a mejorar las relaciones entre las dos
orillas del Estrecho, así como su oposición a la independencia de la isla. El
hecho de que las autoridades chinas consideren que el Kuomintang es un
interlocutor válido a la hora de conversar sobre la evolución de las relaciones
entre las dos orillas del Estrecho podría considerarse un toque de atención
para que la actual presidenta, Tsai Ing-wen, no intente realizar maniobras
que pongan en entredicho la relación entre Beijing y Taipéi.

Xi Jinping y la cuestión de Taiwán

Xi Jinping analiza la cuestión de Taiwán en su obra “La gobernación y


Administración de China”. Hace referencia a la problemática existente con la
isla de Taiwán en cuatro puntos: “Crear conjuntamente un hermoso porvenir
para la nación china”, “Considerar la situación general de las relaciones a
través del estrecho de Taiwán desde la perspectiva de los intereses globales
de la nación china”, “Cumplir juntos el sueño chino de la gran revitalización
de nuestra nación” y “Asumir la importante misión de ampliar las relaciones a
través del Estrecho y realizar la gran revitalización de la nación china”. Los
tres primeros puntos hacen referencia a conversaciones mantenidas con
miembros del Kuomintang (la primera con Vincent Siew, presidente honorario
del Consejo de la Fundación del Mercado Común a través del estrecho de
Taiwán, y las dos siguientes con Wu Poh-hsiung y Lien Chan, presidentes
honorarios del Kuomintang) y la última con James Soong Chu-yu, presidente
del Partido Primero el Pueblo. Los dos partidos taiwaneses muestran su
apoyo al principio de una sola China y el segundo en cuestión es favorable a
la reunificación, por lo que se trata de conversaciones con políticos que
respaldan las tesis de Beijing con relación a la soberanía de Taiwán.

En estos apartados Xi apela al mismo origen étnico de las dos riberas


del Estrecho, recordando que todos son chinos, y convierte el principio de
una sola China en el concepto de «una sola familia», apelando
fundamentalmente a los sentimientos y a avanzar en las relaciones que se
han implantado en los últimos años, garantizando su disposición a mantener
consultas de igual a igual. También recalca que forman parte de la misma
nación china y que son una unidad indivisible, reafirmando el compromiso
chino de avanzar en el desarrollo pacífico de las relaciones para encarar la
reunificación.

Al respecto del asunto de Taiwán los medios de comunicación se


hicieron eco de unas declaraciones de Xi Jinping en enero de 2019 con
motivo del cuadragésimo aniversario de la carta a los compatriotas de
Taiwán de Deng Xiaoping. En un momento de su alocución Xi anunció que
«No prometemos renunciar al uso de la fuerza y nos reservamos la opción de
tomar todas las medidas necesarias”, lo que fue interpretado como una
amenaza.

La República Popular China en ningún momento renunció al uso de la


fuerza para lograr la reunificación, considerándolo, al igual que lo considera
actualmente, como el último recurso en caso de fracasar los esfuerzos
diplomáticos y se produzca una declaración unilateral de independencia por
parte de Taiwán: «Toda la población de Taiwán debe reconocer claramente
que la independencia sólo traería un profundo desastre para Taiwán.
Estamos dispuestos a crear un amplio espacio para una reunificación
pacífica, pero no dejaremos espacio para ninguna actividad separatista».
Taiwán es a ojos de la República Popular China una provincia rebelde que
debe reunificarse con sus compatriotas continentales, por lo que los
movimientos encaminados a la independencia contarán con una respuesta
firme por parte de las autoridades chinas.

Taiwán no deja de ser, como se diría coloquialmente, la guinda del


pastel para la consolidación nacional de la República Popular China. La
retórica continental al respecto no rebajará el nivel al tratarse de un asunto
de importancia incuestionable en su agenda que cada día se encuentra un
paso más cerca de lograr.

En el futuro más próximo encontramos dos fechas marcadas en rojo


en el calendario del PCCh: en 2021 el Partido festejará su primer siglo de
vida y en 2049 el pueblo chino celebrará el primer centenario de vida de la
República Popular. Es probable que entre estas dos celebraciones Beijing
quiera acelerar el proceso de reunificación, buscando cerrar las heridas
históricas y asentando el proyecto modernización de la nación china.

Fernando Prieto 2020-05-16 observatorio de la política china El


principio de una sola China y la evolución de la cuestión de Taiwán desde la
perspectiva de la República Popular China
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Una sola China

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Caracteres simplificado y tradicional de la palabra «China» en idioma


chino. El primer carácter se refiere a «central» y el segundo a «nación».

«Una sola China» (en chino tradicional, 一個中國; en chino simplificado; 一


个中国; pinyin: yī gè Zhōngguó; Wade-Giles: I-ko Chung-kuo) es una posición
política según el cual existe una sola nación-estado en el mundo con el
nombre de «China» y que por lo tanto China continental, Hong Kong, Macao
y Taiwán son todos parte de esa única entidad nacional denominada
«China».

Este principio es sostenido activamente por el gobierno de la


República Popular China y determina que, para el régimen de Pekín, la isla
de Taiwán tenga el rango de facto de una simple «provincia rebelde» a la
cual jamás se podrá reconocer como Estado independiente. La aceptación o
el rechazo de este principio es un factor clave en las relaciones entre la
República Popular China, que gobierna China continental, Hong Kong, y
Macao, y la República de China, que gobierna la isla de Taiwán, y las islas
aledañas de Pescadores, Quemoy, Matsu, Pratas y Taiping.

La política de Una Sola China en la práctica

República Popular China (RPC)

República de China (RDC)

Países que solo reconocen a la RPC

Países que solo reconocen a la RDC

Países que reconocen a la RPC y mantienen relaciones informales


con la RDC

La política de «Una sola China» es sostenida terminantemente por la


República Popular China, que iguala China con la RP China, y sostiene que
la única China existente tiene como gobierno legítimo al régimen de Pekín.
En aplicación de este principio, la RP China requiere a todos los países con
quienes mantiene relaciones diplomáticas que reconozcan al régimen de
Pekín como único gobierno de China, y que por lo tanto se nieguen a
sostener relaciones diplomáticas con la República de China (Taiwán),
considerando a ésta también como «parte de la RP China». El
reconocimiento de que hay solo una China (aunque no limitado a la RP
China en la definición) es también un requisito previo que la RP China ha
puesto para negociar con el gobierno de la República de China.
La posición de la República de China hacia esta política es
apreciablemente más dividida. Legalmente hablando, la República de China
continúa manteniendo su propia versión del principio de «Una China», al
sostener oficialmente que el régimen de Taipéi es el único «gobierno
legítimo» de toda China continental. Sin embargo, estos reclamos ya no son
activamente mantenidos por el gobierno taiwanés.

Los partidos de la Coalición pan-azul de Taiwán aceptan la política de


Una Sola China, pero ellos no igualan a «China» con la República Popular
China sino con el propio Taiwán, negando toda legitimidad al régimen de la
RP China, siendo que uno de sus líderes, el expresidente del partido
Kuomintang (KMT) Ma Ying-jeou, llegó más lejos al declarar en 2006 que
«Una Sola China es la República de China».

En contraste, los partidos de la Coalición pan-verde taiwanesa


rechazan la posición de Una Sola China, en tanto que prefieren considerar a
Taiwán como una nación-estado «separada y diferente» de China. Proponen
que el régimen de Taipéi abandone su pretensiones sobre la China
continental y declare a Taiwán como estado independiente, sin vínculos
políticos con la RP China. Dicha posición también es rechazada frontalmente
por el gobierno de la RP China.

Antecedentes

Véase también: Estatus político de la República de China


Territorio controlado por la República Popular China (violeta) y la
República de China (naranja). El tamaño de las islas menores se ha
exagerado en este mapa para facilitar su identificación.

Antes de principios del siglo xvii, Taiwán estaba habitado


principalmente por aborígenes taiwaneses, pero la demografía comenzó a
cambiar con las sucesivas oleadas de migración china Han. Taiwán fue
puesto por primera vez bajo el control de los holandeses (1624-1662),
principales impulsores de la inmigración Han, y los españoles (1626-1642,
sólo en el norte de Taiwán). Zheng Chenggong (Koxinga), un leal a Ming,
ocupó Taiwán en 1662 como el Reino de Tungning, antes de ser incorporado
por la dinastía Qing en 1683. También fue gobernado por los japoneses
durante medio siglo (1895-1945), mientras que Francia dominó brevemente
el norte de Taiwán en 1884-1885.1

Fue una prefectura periférica de la provincia de Fujian bajo el gobierno


manchú Qing de China desde 1683 hasta 1887, cuando se convirtió
oficialmente en una provincia separada de Fujian-Taiwán. Taiwán siguió
siendo una provincia durante ocho años hasta que fue cedida a Japón en
virtud del Tratado de Shimonoseki en 1895.23

Mientras Taiwán permaneció bajo control japonés, la dinastía Qing fue


derrocada y la Primera y Segunda República de China (RDC) se
establecieron desde el régimen de Beiyang hasta el Kuomintang (KMT) a
partir de 1928.
Después de las ceremonias de rendición japonesa de octubre de 1945
en Taipéi, la capital de la provincia de Taiwán, Taiwán se convirtió una vez
más en el sistema de gobierno de China durante el período de ocupación
militar.4567 En 1949, después de perder el control de la mayor parte de
China continental después de la Guerra Civil China, y antes de que los
tratados de paz de la posguerra entraran en vigor, el gobierno de la
República de China bajo el KMT se retiró al Taiwán ocupado. Chiang Kai-
shek declaró la ley marcial. Se ha argumentado que Japón renunció
formalmente a todos los derechos territoriales de Taiwán en 1952 en el
Tratado de Paz de San Francisco, pero ni en ese tratado ni en el tratado de
paz firmado entre Japón y China se otorgó la soberanía territorial de Taiwán
a la República de China.89 Los tratados dejaron el estatus de Taiwán, según
lo gobernado por la República de China o la República Popular China,
deliberadamente vago, y la cuestión de la soberanía legítima sobre China es
la razón por la que China no fue incluida en el Tratado de Paz de San
Francisco.89 Este argumento no es aceptado por quienes consideran que la
soberanía de Taiwán ha sido legítimamente devuelta a la República de China
al final de la guerra.10 Algunos argumentan que la República de China es un
gobierno en el exilio,11121314 mientras que otros sostienen que es un
estado residual.15

El gobierno de la República de China todavía gobierna Taiwán, pero


se transformó en un estado libre y democrático en la década de 1990
después de décadas de ley marcial.16 Durante este período, el estatus legal
y político de Taiwán se ha vuelto más controvertido, con más expresiones
públicas de sentimientos de independencia de Taiwán, que anteriormente
estaban prohibidos.
Puntos de vista dentro de Taiwán

Dentro de Taiwán, existe una distinción entre las posiciones del


Kuomintang (KMT), el Partido Democrático Progresista (DPP) y el Partido
Popular de Taiwán (PPT).

El Kuomintang sostiene el "principio de una sola China" y sostiene


que, según la Constitución de la República de China (aprobada por el
gobierno del Kuomintang en 1947 en Nanjing), la República de China tiene
soberanía sobre la mayor parte de China, incluidas, según su interpretación,
tanto la China continental como Taiwán. Después de que el Partido
Comunista de China expulsó a la República de China en la Guerra Civil
China de la mayor parte del territorio chino en 1949 y fundó la República
Popular China, el gobierno nacionalista chino de la República de China, que
todavía controlaba a Taiwán, continuó reclamando legitimidad como gobierno
de toda China. Bajo el expresidente Lee Teng-hui, se agregaron artículos
adicionales a la constitución de la República de China en 1991 para que se
aplicara de manera efectiva solo al área de Taiwán.17 El Kuomintang
proclama una forma modificada del principio de "Una China" conocido como
el "Consenso de 1992". Bajo este "consenso", ambos gobiernos "están de
acuerdo" en que hay un solo estado soberano que abarca tanto a China
continental como a Taiwán, pero no están de acuerdo sobre cuál de los dos
gobiernos es el gobierno legítimo de este estado. El expresidente de la
República de China, Ma Ying-jeou, había reafirmado sus reclamos sobre
China continental hasta el 8 de octubre de 2008.18
EL Partido Popular de Taiwán se presenta como una vía intermedia
entre las posturas del PPD y del KMT, subrayaba la importancia de coexistir
con el enemigo por lo que sus políticas se parecen más a las del KMT.

El Partido Democrático Progresista no está de acuerdo con el


"principio de Una China" tal como lo define el KMT. En cambio, tiene una
interpretación diferente y cree que "China" se refiere solo a la República
Popular China y afirma que Taiwán y China son dos países separados, por lo
tanto, hay un país en cada lado y "una China, un Taiwán". La posición del
DPP es que el pueblo de Taiwán tiene derecho a la autodeterminación sin
coerción exterior.19 La actual presidenta Tsai Ing-wen se niega a afirmar el
consenso de 1992.

El principio de Una China de la República Popular China enfrenta la


oposición de los partidarios del movimiento independentista de Taiwán, que
presiona para establecer la "República de Taiwán" y cultivar una identidad
separada aparte de China llamada "Taiwánización".

Posiciones legales

Mapa del territorio que reclamó el gobierno del Kuomintang de la


República de China después de retirarse a Taiwán

Ni el gobierno de la República de China ni el de la República Popular


China reconocen al otro como un gobernante nacional legítimo.
República Popular China (RPC)

Preámbulo de la Constitución de la República Popular China.

Taiwán es parte del territorio sagrado de la República Popular China.


Es un noble deber de todo el pueblo chino, incluidos nuestros compatriotas
en Taiwán, cumplir la gran tarea de reunificar la patria.20

Ley antisecesión de la República Popular China:

Artículo 2:

Solo hay una China en el mundo. Tanto el continente como Taiwán


pertenecen a una sola China. La soberanía y la integridad territorial de China
no admiten división. Salvaguardar la soberanía y la integridad territorial de
China es una obligación común de todo el pueblo chino, incluidos los
compatriotas de Taiwán.

Taiwán es parte de China. El estado nunca permitirá que las fuerzas


secesionistas "independencia de Taiwán" hagan que Taiwán se separe de
China bajo cualquier nombre o por cualquier medio.21

Artículo 5:

Mantener el principio de una sola China es la base de la reunificación


pacífica del país.

Reunificar el país por medios pacíficos sirve mejor a los intereses


fundamentales de los compatriotas de ambos lados del Estrecho de Taiwán.
El Estado hará todo lo posible con la máxima sinceridad para lograr una
reunificación pacífica.
Una vez que el país se reunifica pacíficamente, Taiwán puede
practicar sistemas diferentes a los del continente y disfrutar de un alto grado
de autonomía.21

República de China (RDC)

Artículo 4 de la Constitución (Efectivo de 1948 a 2000):

"El territorio de la República de China de acuerdo con sus fronteras


nacionales existentes no será alterado excepto por resolución de la
Asamblea Nacional."

Artículo 4 de los Artículos Adicionales Sexto de la Constitución


(Efectivo 2000 a 2005):

"El territorio de la República de China, definido por sus fronteras


nacionales existentes, no se modificará a menos que se inicie a propuesta de
una cuarta parte de todos los miembros del Yuan Legislativo, aprobada por
tres cuartas partes de los miembros del Yuan Legislativo presente en una
reunión que requiere un quórum de tres cuartos de todos los miembros, y
aprobado por tres cuartos de los delegados a la Asamblea Nacional
presentes en una reunión que requiere un quórum de dos tercios de todos
los delegados."

Artículo 4 de los Artículos Adicionales de la Constitución (Efectivo


desde 2005 hasta el presente):

"El territorio de la República de China, definido por sus fronteras


nacionales existentes, no se alterará a menos que se inicie a propuesta de
una cuarta parte del total de miembros del Yuan Legislativo, aprobada por al
menos tres cuartas partes de los miembros presentes en un reunión a la que
asistieron al menos tres cuartas partes del total de miembros del Yuan
Legislativo, y sancionada por los electores en el área libre de la República de
China en un referéndum celebrado al expirar un período de seis meses de
anuncio público de la propuesta, en la que el número de votos válidos a favor
supera la mitad del número total de electores."

De acuerdo con esta posición legal, la legislación aprobada por el


Yuan Legislativo es firmada por el Presidente de la República de China. Solo
los votantes que residen en el área libre son elegibles para votar y ser
elegidos en las elecciones de la República de China.

Evolución de la política

Bandera de la República de China (derecha) y la República Popular de


China ondeando juntas en Chinatown, San Francisco, revelando diferentes
puntos de vista políticos de los chinos de ultramar.

Una interpretación, que se adoptó durante la Guerra Fría, es que la


República Popular China o la República de China es el único gobierno
legítimo de toda China y que el otro gobierno es ilegítimo. Si bien gran parte
del bloque occidental mantuvo relaciones con la República de China hasta la
década de 1970 bajo esta política, gran parte del bloque oriental mantuvo
relaciones con la República Popular China. Si bien el gobierno de la
República de China se consideraba a sí mismo el restante obstáculo del
gobierno legítimo de un país invadido por lo que consideraba rebeldes
comunistas, la República Popular de China afirmó haber sucedido a la
República de China en la Guerra Civil China. Aunque la República de China
ya no se presenta a sí misma como el único gobierno legítimo de China, la
posición de la República Popular China se mantuvo sin cambios hasta
principios de la década de 2000, cuando la República Popular China
comenzó a suavizar su posición sobre este tema para promover la
reunificación china.

La posición revisada de la República Popular China quedó clara en la


Ley Antisecesión de 2005, que aunque afirma que hay una China cuya
soberanía es indivisible, no identifica explícitamente a esta China con la
República Popular China. Casi todas las leyes de la República Popular China
tienen un sufijo "de la República Popular China" (prefijo en la gramática
china) en sus nombres oficiales, pero la Ley Antisecesión es una excepción.
Beijing no ha hecho declaraciones importantes después de 2004 que
identifiquen a una China con la República Popular China y ha cambiado
ligeramente su definición de una China para abarcar un concepto llamado
'Consenso de 1992': ambos lados del estrecho de Taiwán reconocen que
solo hay una China: ambos continentes China y Taiwán pertenecen a la
misma China, pero están de acuerdo en diferir en la definición de qué China.

Una interpretación de una China es que solo existe una región


geográfica de China, que se dividió entre dos gobiernos chinos durante la
Guerra Civil China. Esta es en gran parte la posición de los actuales
partidarios de la reunificación china en China continental, que creen que "una
China" debería reunirse eventualmente bajo un solo gobierno. A partir de
2005, esta posición se ha acercado lo suficiente a la posición de la República
Popular China, lo que permite un diálogo de alto nivel entre el Partido
Comunista de China y la Coalición Pan-Azul de la República de China.

Posición política en la República Popular China


Documento de viaje especial emitido por la República Popular China
para un ciudadano de la República de China que desee ingresar a China
continental.

En la práctica, las fuentes oficiales y los medios de comunicación


estatales nunca se refieren al "gobierno de la República de China" y rara vez
al "gobierno de Taiwán". En cambio, se hace referencia al gobierno de
Taiwán como las "autoridades de Taiwán". La República Popular China no
acepta ni sella los pasaportes de la República de China. En cambio, un
residente de Taiwán que visite China continental debe usar un Permiso de
entrada de compatriota de Taiwán. Hong Kong otorga entrada sin visado a
los titulares de un permiso; mientras que los titulares de un pasaporte de la
República de China deben solicitar un registro previo a la llegada. Macao
concede la entrada sin visado a los titulares tanto del permiso como del
pasaporte.

Posición política en la República de China

Permiso de entrada y salida emitido por la República de China, para


un ciudadano de la República Popular China que desee ingresar a Taiwán.

La única declaración oficial de la República de China sobre su


interpretación del Principio de Una China se remonta al 1 de agosto de 1992.
En ese momento, el Consejo Nacional de Unificación de la República de
China expresó la interpretación de la República de China del principio
como:22
Los dos lados del Estrecho tienen opiniones diferentes sobre el
significado de "una China". Para Beijing, "una China" significa "la República
Popular China (RPC)", y Taiwán se convertirá en una "Región Administrativa
Especial" después de la unificación. Taipéi, por otro lado, considera que "una
sola China" significa la República de China (RDC), fundada en 1912 y con
soberanía de jure sobre toda China. Sin embargo, la República de China de
hoy en día sólo tiene jurisdicción sobre Taiwán, Penghu, Kinmen y Matsu.
Taiwán es parte de China y China continental también es parte de China.

Desde 1949, China se ha dividido temporalmente y cada lado del


Estrecho de Taiwán está administrado por una entidad política separada.
Esta es una realidad objetiva que ninguna propuesta de unificación de China
puede pasar por alto.

En febrero de 1991, el gobierno de la República de China, tratando


resueltamente de establecer un consenso e iniciar el proceso de unificación,
adoptó las "Directrices para la unificación nacional". Esto se hizo para
mejorar el progreso y el bienestar de la gente y la prosperidad de la nación.
El gobierno de la República de China espera sinceramente que las
autoridades del continente adopten una actitud pragmática, hagan a un lado
los prejuicios y cooperen para contribuir con su sabiduría y energías a la
construcción de una China libre, democrática y próspera.

Sin embargo, el consenso político y la opinión pública en Taiwán ha


evolucionado desde 1992. Existe una diferencia significativa entre el
reconocimiento y la comprensión de cada facción del principio de Una China.
Los partidos de la Coalición Pan-Azul, que consisten en el Kuomintang, el
Partido El Pueblo Primero y el Partido Nuevo, aceptan el principio de Una
China. En particular, el expresidente de la República de China, Ma Ying-jeou,
declaró en 2006, cuando era presidente del Kuomintang, que "Una China es
la República de China". Hasta la década de 1990, el gobierno declaró
activamente que la República de China es la única "Una China" legítima,
mientras que la República de China es ilegítima.

Los partidos de la Coalición Pan-Verde, que consisten en el Partido


Democrático Progresista (DPP) y la Unión de Solidaridad de Taiwán, son
más hostiles a la política, ya que ven a Taiwán como un país separado de
China. El expresidente de la República de China, Chen Shui-bian del DPP,
considera la aceptación del principio de "Una China" como una capitulación
ante la República Popular China, y prefiere verlo como nada más que un
tema de discusión, en oposición a la insistencia de la República Popular
China de que el El principio de "Una China" es un requisito previo para
cualquier negociación.

Cuando la República de China estableció relaciones diplomáticas con


Kiribati en 2003, la República de China declaró oficialmente que Kiribati
podía seguir manteniendo relaciones diplomáticas con la República Popular
China.[cita requerida] Sin embargo, a pesar de la declaración, todos los
países que mantienen vínculos oficiales con Taipéi continúan reconociendo a
la República de China como el único gobierno legítimo de China.23

La República de China no reconoce ni sella los pasaportes de la


República Popular China. En cambio, los residentes chinos que visiten
Taiwán y otros territorios bajo la jurisdicción de la República de China deben
utilizar un permiso de entrada y salida emitido por las autoridades de la
República de China.

Relaciones diplomáticas

Embajada de la República Popular China en Kiev, Ucrania. Ucrania no


reconoce a la República de China.

Embajada de la República Popular China en Canberra, Australia.


Australia no reconoce oficialmente a la República de China, aunque tiene
relaciones extraoficiales con ella.

Embajada de la República de China en Mbabane, Eswatini. Eswatini


no reconoce la República Popular China.

Oficina económica y cultural de la República de China en Tokio,


Japón. Japón reconoce a la República Popular China, aunque también tiene
relaciones informales con la República de China.

El Principio de Una China también es un requisito para que cualquier


entidad política establezca relaciones diplomáticas con la República Popular
China. La República Popular China ha intentado tradicionalmente que las
naciones reconozcan que "el Gobierno de la República Popular China es el
único gobierno legal de China y Taiwán es una parte inalienable del territorio
de la República Popular China". Sin embargo, muchas naciones no están
dispuestas a hacer esta declaración en particular y, a menudo, hubo un
esfuerzo prolongado para encontrar un lenguaje con respecto a una China
que sea aceptable para ambas partes. Casi todos los países utilizan términos
como "respeta", "reconocer", "comprender", "tomar nota de", que no
reconocen la soberanía de la República Popular China sobre Taiwán y otros
territorios gobernados por la República de China. Esta ambigüedad
estratégica en el lenguaje utilizado proporciona la base para que los países
tengan vínculos formales con la República Popular de China y mantengan
vínculos no oficiales con la República de China.

La política del gobierno de la República Popular China exige que


cualquier país que desee establecer una relación diplomática con la
República Popular China debe primero interrumpir cualquier relación formal
con la República de China. Según el Foro Fletcher de Asuntos Mundiales, "el
no reconocimiento del gobierno taiwanés es un requisito previo para
mantener relaciones diplomáticas formales con la República Popular China
Plantilla: efecto Mdashin que obliga a otros gobiernos a elegir entre Beijing y
Taipei."2425 Para competir por el reconocimiento de otros países, cada
gobierno chino ha dado dinero a algunos países pequeños. Tanto los
gobiernos de la República Popular China como los de la República de China
se han acusado mutuamente de diplomacia monetaria. Varios países
pequeños de África y el Caribe han establecido y discontinuado relaciones
diplomáticas con ambas partes varias veces a cambio de un enorme apoyo
financiero de cada parte.26

El nombre "China Taipei" se utiliza en algunos escenarios


internacionales, ya que "Taiwán" sugiere que Taiwán es un país separado y
"República de China" sugiere que hay dos Chinas y, por lo tanto, ambos
violan el Principio de Una China. Taiwán también podría utilizarse como
abreviatura de la unión aduanera entre Taiwán, Penghu, Kinmen y Matsu.
Por ejemplo, en la Declaración de Política Exterior y de Seguridad Común
(PESC) sobre las elecciones de marzo de 2007, emitida en nombre de la
Unión Europea y con el apoyo de 37 países, se menciona expresamente a
"Taiwán".

La mayoría de los países que reconocen a Beijing eluden el lenguaje


diplomático al establecer "Oficinas Comerciales" que representan sus
intereses en suelo taiwanés, mientras que el gobierno de la República de
China representa sus intereses en el exterior ante TECRO, la Oficina de
Representación Económica y Cultural de Taipéi. Estados Unidos (y cualquier
otra nación que tenga relaciones diplomáticas con la República Popular
China) no tiene relaciones diplomáticas formales con la República de China.
En cambio, las relaciones externas se manejan a través de organizaciones
nominalmente privadas como el Instituto Americano en Taiwán o la Oficina
Comercial Canadiense en Taipéi.

En cuanto a Filipinas, la Embajada no oficial se llama Oficina


Económica y Cultural de Manila. Aunque es una oficina cultural y económica,
el sitio web dice explícitamente que es la Oficina de Representación de
Filipinas en Taiwán. También ofrece diversos servicios consulares, como
otorgamiento de visa y tramitación de pasaporte.

Política de EE. UU.


Mao Zedong saluda al presidente de Estados Unidos, Richard Nixon,
durante su visita a China en 1972.

En el caso de Estados Unidos, la Política de Una China se declaró por


primera vez en el Comunicado de Shanghái de 1972: "Estados Unidos
reconoce que los chinos a ambos lados del Estrecho de Taiwán sostienen
que hay una sola China y que Taiwán es parte de China. Estados Unidos no
cuestiona esa posición ". Estados Unidos no ha expresado una declaración
explícitamente inmutable sobre si cree que Taiwán es independiente o no. En
cambio, Washington simplemente afirma que entiende las afirmaciones de la
República Popular China sobre Taiwán como propias. De hecho, muchos
eruditos[¿quién?] están de acuerdo en que la Política de Una China de
Estados Unidos no tenía la intención de complacer al gobierno de la
República Popular China, sino como una forma de que Washington
condujera las relaciones internacionales en la región, lo que Beijing no
declara. Un estudio más reciente sugiere que esta redacción reflejaba el
deseo de la administración Nixon de transferir la responsabilidad de resolver
la disputa a las "personas más directamente involucradas", es decir, China y
Taiwán. Al mismo tiempo, los Estados Unidos evitarían "perjudicar el
resultado final" al negarse a respaldar explícitamente las alegaciones de una
u otra parte.27

En el apogeo de la división sino-soviética y el conflicto chino-


vietnamita, y al comienzo de la reforma y apertura de la República Popular
China, Estados Unidos cambió estratégicamente el reconocimiento
diplomático de la República de China (Taiwán) a la República Popular China
(RPC) el 1 de enero de 1979.
Cuando el presidente Jimmy Carter en 1979 rompió relaciones con la
República de China a fin de establecer relaciones con la República de China,
el Congreso respondió aprobando la Ley de Relaciones de Taiwán que
mantenía las relaciones, pero no alcanzó el pleno reconocimiento de la
República de China. En 1982, el presidente Ronald Reagan también vio que
se adoptaban las Seis Garantías, siendo la quinta que Estados Unidos no
reconocería formalmente la soberanía china sobre Taiwán. Sin embargo, la
política de Estados Unidos se ha mantenido ambigua. En el Comité de
Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes el 21 de abril de
2004, la representante Grace Napolitano (D-CA) le preguntó al subsecretario
de Estado para Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico, James A. Kelly, si el
compromiso del gobierno de los Estados Unidos con la democracia de
Taiwán entró en conflicto con la llamada Política de una China.28 Dijo: "En
mi testimonio, expuse el punto" nuestra Una China ", y realmente no lo definí,
y no estoy seguro de poder definirlo fácilmente. Puedo decirles lo que no es.
no es la política de Una China o el principio de Una China que sugiere
Beijing, y puede que no sea la definición que algunos tendrían en Taiwán.
Pero transmite un significado de solidaridad entre las personas de ambos
lados del estrecho. esa ha sido nuestra política durante mucho tiempo."29

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el líder chino, Xi


Jinping. Obama apoyó la política de "Una China" durante su administración.

La posición de los Estados Unidos, como se aclara en el informe


China / Taiwán: Evolución de la política "Una China" del Servicio de
Investigación del Congreso (fecha: 9 de julio de 2007) se resume en cinco
puntos:

Estados Unidos no declaró explícitamente el estado soberano de


Taiwán en los tres comunicados conjuntos de Estados Unidos y la República
Popular China de 1972, 1979 y 1982.

Estados Unidos "reconoció" la posición de "Una China" de ambos


lados del Estrecho de Taiwán.

La política estadounidense no ha reconocido la soberanía de la


República Popular China sobre Taiwán;

La política estadounidense no ha reconocido a Taiwán como país


soberano; y

La política de Estados Unidos ha considerado inestable el estatus de


Taiwán.

Estas posiciones se mantuvieron sin cambios en un informe de 2013


del Servicio de Investigación del Congreso.30

El 2 de diciembre de 2016, el presidente electo de Estados Unidos,


Donald Trump, y la presidenta de la República de China, Tsai Ing-wen,
realizaron una breve llamada telefónica sobre "los estrechos vínculos
económicos, políticos y de seguridad entre Taiwán y Estados Unidos".31 El 6
de diciembre, unos días después de la llamada, Trump dijo que Estados
Unidos no está necesariamente obligado por su política de "una sola
China".323334
El 9 de febrero de 2017, en una larga llamada telefónica, el presidente
de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de la República Popular China,
Xi Jinping, discutieron numerosos temas y el presidente Trump acordó, a
petición de Xi Jinping, honrar la política de "una sola China".35

Opinión pública estadounidense sobre la Política de Una China

La opinión pública estadounidense sobre la Política de Una China es


mucho más ambigua que las opiniones de las élites políticas y los expertos
en políticas estadounidenses. Una encuesta de Pew Research de 2012
encontró que el 84% de los expertos en políticas creían que era muy
importante que Estados Unidos construyera una relación sólida con China,
mientras que solo el 55% del público en general estuvo de acuerdo con esa
afirmación.36 Esta gran diferencia de acuerdo entre los expertos en políticas
y el público estadounidense se ilustra en la llamada telefónica de Donald
Trump 25 días después de su toma de posesión al presidente de Taiwán,
que rompió una política de décadas que podría ser una expresión de
actitudes negativas hacia la República Popular China.37

Además, las actitudes populistas estadounidenses hacia la República


Popular China son negativas, donde China es vista como un adversario
económico más que como un rival amistoso. Una encuesta de Pew Research
de 2015 encontró que el 60% de los estadounidenses ven la pérdida de
puestos de trabajo en China como muy grave, en comparación con solo el
21% que ve las tensiones entre China y Taiwán como muy graves.38 Las
tendencias históricas realizadas por Gallup demuestran un aumento en la
percepción entre los estadounidenses de que China es la potencia
económica líder en el mundo de hoy, con encuestas en 2000 que muestran
que solo el 10% está de acuerdo con esa declaración y en 2016, el 50% está
de acuerdo con la declaración.39

Relaciones a través del Estrecho

Un letrero de propaganda en la Dadan (República de China) frente a


Xiamen (República Popular China) proclamando " Los tres principios del
pueblo unen a China"

Un cartel de propaganda en Mawei (República Popular China) frente a


Matsu (República de China) proclamando "La paz une a China, Un país, dos
sistemas".

Artículo principal: Relaciones a través del estrecho de Taiwán

El reconocimiento del Principio de Una China es también un requisito


previo por parte del gobierno de la República Popular de China para
cualquier diálogo a través del Estrecho que se lleve a cabo con grupos de
Taiwán. La política de Una China de la República Popular China rechaza las
fórmulas que piden "dos Chinas" o "una China, un Taiwán"40 y ha declarado
que los esfuerzos para dividir la soberanía de China podrían enfrentarse con
la fuerza militar.[cita requerida]

La República Popular China ha declarado explícitamente que es


flexible en cuanto al significado de "una China", y que "una China" puede no
ser necesariamente sinónimo de la República Popular China, y se ha
ofrecido a hablar con las partes sobre Taiwán y el gobierno de Taiwán sobre
la base del Consenso de 1992 que establece que hay una China, pero que
hay diferentes interpretaciones de esa China. Por ejemplo, en las
declaraciones del primer ministro Zhu Rongji antes de las elecciones
presidenciales de 2000 en Taiwán, afirmó que mientras cualquier poder
gobernante en Taiwán acepte el principio de Una China, puede negociar y
discutir cualquier cosa libremente.

Sin embargo, el Principio de Una China aparentemente requeriría que


Taiwán renunciara formalmente a cualquier posibilidad de independencia
taiwanesa y excluiría cualquier fórmula de "una nación, dos estados" similar a
las utilizadas en la Ostpolitik alemana o en la reunificación coreana. Chen
Shui-bian, presidente de la República de China entre 2000 y 2008 rechazó
repetidamente las demandas de aceptar el Principio de Una China y, en
cambio, pidió conversaciones para discutir la propia Una China. Con las
elecciones de enero y marzo de 2008 en Taiwán y la elección de Ma Ying-
jeou como presidente de la República de China, que asumió el cargo el 20 de
mayo, se estableció una nueva era de mejores relaciones entre ambos lados
del Estrecho de Taiwán.41 Los funcionarios del KMT visitaron China
continental y el ARATS chino se reunió en Beijing con su contraparte
taiwanesa, la Straits Exchange Foundation. Por tanto, se establecieron
vuelos chárter directos.

Una China fue la formulación sostenida por el gobierno de la


República de China antes de la década de 1990, pero se afirmó que la única
China era la República de China en lugar de la República Popular China. Sin
embargo, en 1991, el presidente Lee Teng-hui indicó que no desafiaría a las
autoridades comunistas a gobernar China continental. Este es un punto
significativo en la historia de las relaciones a través del Estrecho en el
sentido de que un presidente de la República de China ya no reclama
autoridad administrativa sobre China continental. A partir de entonces, el
movimiento de independencia de Taiwán obtuvo un impulso político y, bajo la
administración de Lee, la cuestión ya no es quién gobierna la China
continental, sino quién reclama legitimidad sobre Taiwán y las islas
circundantes. En el transcurso de la década de 1990, el presidente Lee
pareció alejarse de la formulación de Una China, lo que llevó a muchos a
creer que en realidad simpatizaba con la independencia de Taiwán. En 1999,
Lee propuso unas relaciones especiales de estado a estado para las
relaciones entre China continental y Taiwán, lo que fue recibido con enojo
por Beijing, lo que puso fin al diálogo semioficial hasta junio de 2008, cuando
se reunieron ARATS y SEF, y en el que el presidente Ma Ying-jeou reiteró el
Consenso de 1992 y la interpretación diferente sobre "Una China".

Después de la elección de Chen Shui-bian en 2000, la política del


gobierno de la República de China fue proponer negociaciones sin
condiciones previas. Si bien Chen no rechazó explícitamente la teoría de los
dos estados de Lee, tampoco la apoyó explícitamente. A lo largo de 2001,
hubo intentos infructuosos de encontrar una fórmula aceptable para ambas
partes, como aceptar "acatar el consenso de 1992". Chen, después de
asumir la presidencia del Partido Democrático Progresista en julio de 2002,
adoptó una política algo menos ambigua y declaró a principios de agosto de
2002 que "está claro que ambos lados del estrecho son países separados".
Esta declaración fue fuertemente criticada por los partidos de la Coalición
Pan-Azul de la oposición en Taiwán, que apoyan el Principio de Una China,
pero se oponen a definir esta "Una China" como la República Popular China.
La política de Una China se convirtió en un problema durante las
elecciones presidenciales de la República de China de 2004. Chen Shui-bian
abandonó su ambigüedad anterior y rechazó públicamente el Principio de
Una China alegando que implicaría que Taiwán es parte de la República
Popular China. Su oponente Lien Chan apoyó públicamente una política de
"una China, diferentes interpretaciones", como se hizo en 1992. Al final de las
elecciones de 2004, Lien Chan y su compañero de fórmula, James Soong,
anunciaron más tarde que no pondrían la unificación final como el objetivo de
su política a través del Estrecho y no excluiría la posibilidad de un Taiwán
independiente en el futuro. En una entrevista con la oficina de Time Asia
antes de las elecciones presidenciales de 2004, Chen utilizó el modelo de
Alemania y la Unión Europea como ejemplos de cómo los países pueden
unirse, y la Unión Soviética para ilustrar cómo un país puede fragmentarse.

En marzo de 2005, la República Popular China aprobó una Ley


Antisecesión que autorizaba el uso de la fuerza para prevenir un "incidente
grave" que rompe la política de Una China, pero que al mismo tiempo no
identifica a una China con la República Popular y se ofrece a buscar
soluciones políticas. En la misma sesión del Congreso de la República
Popular China, también se aprobó un gran aumento en el gasto militar, lo que
llevó a los miembros del equipo azul a interpretar esas medidas como
forzando a la República de China a adherirse a la Política de Una China o, de
lo contrario, la República Popular China atacaría.

En abril y mayo de 2005, Lien Chan y James Soong hicieron viajes


separados a China continental,42 durante el cual ambos apoyaron
explícitamente el Consenso de 1992 y el concepto de una China y en el que
ambos expresaron explícitamente la oposición de sus partidos a la
independencia de Taiwán. Aunque el presidente Chen apoyó en un momento
los viajes de Lien y Soong para aliviar las tensiones a través del Estrecho,43
también los atacó por trabajar con el "enemigo" de la República Popular
China[cita requerida]. El 28 de abril de 2008, el presidente honorario Lien
Chan del entonces opositor Kuomintang visitó Beijing y se reunió con Hu
Jintao por cuarta vez desde su histórico encuentro el 29 de abril de 2005 en
sus respectivas capacidades como líderes del partido tanto del Partido
Comunista de China como del Partido Nacionalista Chino, KMT. Lien también
se reunió con Chen Yunlin, director de la Oficina de Asuntos de Taiwán del
Consejo de Estado de la República Popular China.44

El 28 de mayo de 2008, el presidente del Kuomintang, Wu Po-hsiung,


realizó una visita histórica a Beijing,45 y se reunió y estrechó la mano del
Secretario General Comunista Hu Jintao, en el Gran Salón del Pueblo.
También visitó el mausoleo de Sun Yat-sen. Hu Jintao pidió reanudar los
intercambios y conversaciones, basados en el Consenso de 1992, entre la
Asociación para las Relaciones a Través del Estrecho de Taiwán (ARATS)
de China continental y la Fundación de Intercambio del Estrecho de Taiwán
(SEF), lo antes posible, y resolver prácticamente los problemas relacionados
con las dos partes. a través de conversaciones en pie de igualdad. Una vez
que se reanude el diálogo ARATS-SEF, se debe dar prioridad a cuestiones
como los vuelos fletados de fin de semana a través del Estrecho y la
aprobación para los residentes de China continental que viajan a Taiwán,
que son la mayor preocupación para las personas en ambos lados del
Estrecho. "El KMT ha ganado dos elecciones importantes en Taiwán
recientemente", dijo Wu, "lo que mostró que la opinión generalizada del
pueblo de Taiwán se identificaba con lo que representaba el KMT, y la
mayoría del pueblo de Taiwán está de acuerdo en que los dos lados del
estrecho pueden lograr un desarrollo pacífico y una situación en la que todos
ganen".46 Wu también dijo a los periodistas que le había recalcado a Hu que
Taiwán necesitaba una presencia internacional. "El pueblo taiwanés necesita
un sentido de seguridad, respeto y un lugar en la comunidad internacional",
dijo Wu. Hu también fue citado por haber prometido discutir medidas factibles
para que Taiwán participe en actividades internacionales, particularmente su
participación en las actividades de la Organización Mundial de la Salud.47

Una sola China. (2024, 21 de enero). Wikipedia, La enciclopedia libre.


Fecha de consulta: 06:14, enero 21, 2024 desde
https://es.wikipedia.org/w/index.php?
title=Una_sola_China&oldid=157447003.
El 7 de julio de 1937 comenzó la segunda guerra chino-japonesa, que
se extendió hasta el final de la II Guerra Mundial, en septiembre de 1945. La
política imperialista de Japón había iniciado su plan expansionista con el
control de Manchuria y prosiguió con la invasión de territorios chinos en el
norte y el este del país.

¿Cómo fue la primera guerra chino-japonesa?

"Corea dejó de ser un estado vasallo de China, que además también


perdió otra serie de posesiones"

Entre agosto de 1894 y febrero de 1895 los ejércitos de China y Corea


lucharon por el control de Corea. Las tropas de la dinastía Qing fueron
incapaces de mostrar una oposición verdadera a los militares nipones, que
contaban con mejor formación y un armamento más moderno. Corea dejó de
ser un estado vasallo de China, que además también perdió otra serie de
posesiones —Taiwán, Liaodong y las islas Pescadores— a favor de Japón,
con la firma del Tratado de Shimonoseki, que reconocía la victoria del
Imperio del Sol Naciente. Esta derrota tuvo consecuencias en China: se
sucedieron las protestas en las calles y se inició un proceso de cambio que
desembocó en el derrocamiento de la monarquía con la Revolución Xinhai en
1911.

¿Cómo fue la Segunda guerra chino-japonesa?


"El gobierno chino trasladó la capitalidad a Wuhan y desde allí
comenzó una feroz resistencia"

En 1937 Asia se convirtió en un tablero de juego de las grandes


potencias que anticipaba el gran conflicto mundial de los años siguientes. La
Alemania nazi apoyó a Japón en su enfrentamiento con China, que a su vez
tenía el respaldo económico y armamentístico de la URSS y los Estados
Unidos. El expansionismo nipón no tenía límite, y después de hacerse con el
control de Manchuria —con la excusa del incidente Mukden, un sabotaje de
falsa bandera a una empresa de ferrocarril nipona en esta región china— se
lanzó a la conquista de su rival. Pekín fue tomada con rapidez, y después de
la capital fueron cayendo nuevas ciudades. El gobierno chino trasladó la
capitalidad a Wuhan y desde allí comenzó una feroz resistencia. El ataque a
Pearl Harbor internacionalizó este conflicto entre China y Japón, y su
enfrentamiento bélico pasó a ser una parte más de la II Guerra Mundial. El fin
de esta contienda llegó tras el lanzamiento de las dos bombas atómicas
sobre Hiroshima y Nagasaki y la posterior firma de rendición de Japón, con la
que China consiguió recuperar sus territorios y Corea pasó a ser
independiente.

07 Jul 2022/MIGUEL ÁNGEL SANTAMARINA Segunda guerra chino-


japonesa https://www.zendalibros.com/segunda-guerra-chino-japonesa-7-de-
julio-de-1937/
CONSENSO DE 1992

El Consenso de 1992 (chino tradicional: 九二共識; chino simplificado: 九二共


识 ; Pinyin: Jiŭ Èr Gòng shí) es un término político en referencia a los
resultados de una reunión en 1992 entre la Asociación de Relaciones Entre
Ambos Lados del Estrecho de Taiwan (ARATS, por sus siglas en inglés) y la
Fundación para los Intercambios a través del Estrecho (SEF, por siglas en
inglés) un acuerdo para adherirse al principio de Una sola China. El partido
político Kuomintang de la República de China (Taiwán), dice que existe el
consenso, mientras que el Partido Progresista Democrático y el que fue
Presidente de la República de China y del Kuomintang en 1992, Lee Teng-
hui son negacionista sobre la existencia del consenso de 1992, este último
fue expulsado del partido por colaborar con agrupaciones y partidos
enemigos del Kuomintang. El consenso, según lo descrito por algunos
observadores, es que, sobre el tema del "principio de una sola China", ambas
partes reconocen que hay una sola "China" - tanto en China continental y en
la isla de Taiwán pertenecen a la misma China, pero ambas partes están de
acuerdo en interpretar el significado de que una China de acuerdo a su
propia definición individual.

Los críticos del término, incluyendo el Partido Progresista


Democrático, señalan que debido a que no hubo acuerdo sobre el
"significado" y la comprensión mutua de "China" y cuál gobierno, ya sea la
República de China o la República Popular China, representa a "China", y
que no era un "consenso" en absoluto. El antiguo secretario general del
Consejo Nacional Su Chi admitió también que él inventó el término en 2000,
ocho años después de las reuniones.

La posición de la República Popular China es que hay una soberanía


indivisible de China, y que la República Popular China es el único
representante legítimo de la soberanía. La posición del Kuomintang de la
República de China es que hay una soberanía indivisible de China, y que la
República de China es el único representante legítimo de la soberanía.6

El 2 de enero de 2019, el Presidente de la República Popular China Xi


Jinping marcó el mensaje del 40 ° aniversario a sus compatriotas de Taiwán
con un largo discurso en el que pedía la adhesión al Consenso de 1992 y se
oponía enérgicamente a la independencia de Taiwán. Dijo que la resolución
política del problema de Taiwán será la fórmula utilizada en Hong Kong y
Macao, un país, dos sistemas.7

El 2 de enero de 2019, La Presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, en


respuesta al discurso de Xi, declaró que "la definición de las autoridades de
Beijing del 'Consenso de 1992' es 'una China' y 'un país, dos sistemas'", y
que "nosotros nunca hemos aceptado el "Consenso de 1992". Sin embargo,
Tsai pide que las negociaciones de gobierno a gobierno resuelvan el estatus
político de Taiwán en lugar de las consultas políticas con los partidos
políticos taiwaneses para promover sus objetivos de reunificación.

Consenso de 1992. (2024, 22 de enero). Wikipedia, La enciclopedia


libre. Fecha de consulta: 15:24, enero 22, 2024 desde
https://es.wikipedia.org/w/index.php?
title=Consenso_de_1992&oldid=157492409.
Kuomintang
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Partido Nacionalista Chino


中國國民黨
Zhōngguó Guómíndǎng
Presidente Eric Chu

Secretario/a Justin Huang


general

Fundación 10 de octubre de 1919 (104 años)

Ideología Conservadurismo
Tres principios del pueblo
Nacionalismo chino
Anticomunismo

Posición Centroderecha1 a derecha2


Histórico:
Atrapalotodo34

Miembro de Coalición pan-azul

Sede Avenida Pa-to 232-234, sección 2, distrito de


Chung-shan, T'ai-pei, T'ai-wan, República de
China

País República de China

Organización Liga Juvenil del Kuomintang


juvenil

Afiliación 1. Unión Internacional Demócrata


internacional 2. Internacional Demócrata de Centro

Yuan Legislativo 52/113

Jefaturas 4/6
municipales
Representantes 10/16
municipales

Consejeros locales 394/912

Alcaldes 83/204

Sitio web www.kmt.org.tw

Facebook mykmt

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El Kuomintang o KMT (en chino tradicional, 中國國民黨; en chino simplificado, 中国国民


党; pinyin, Zhōngguó Guómíndǎng; Wade-Giles, Chung-kuo Kuo-min-tang;
literalmente, ‘Partido Nacionalista Chino’)5 es un partido político nacionalista
chino de la República de China fundado tras la Revolución de Xinhai de 1911. El
Kuomintang tiene su sede en Taipéi y actualmente es un partido político de
oposición en el Yuan Legislativo.
El predecesor del Kuomintang, la Alianza Revolucionaria o Tongmenghui, fue uno
de los principales defensores del derrocamiento de la dinastía Qing y la posterior
declaración de 1911 que dio lugar al establecimiento de la República de
China. Song Jiaoren y Sun Yat-sen fundaron el KMT poco después de la Revolución
de Xinhai en 1911. Sun fue el presidente provisional de la República, pero más tarde
cedió la presidencia a Yuan Shikai. Más tarde, liderado por Chiang Kai-shek, el KMT
formó el Ejército Nacional Revolucionario y tuvo éxito en su Expedición al
Norte para unificar gran parte de la China continental entre 1927 y 1928, poniendo
fin al caos de la Era de los Señores de la Guerra. Fue el partido gobernante en
China continental hasta 1949, cuando perdió la guerra civil contra el Partido
Comunista de China y sus tropas. El KMT huyó a Taiwán, donde continuó
gobernando como un Estado autoritario de partido único hasta 1987. Este gobierno
retuvo el asiento de China en la ONU (con un considerable apoyo internacional,
especialmente de los países occidentales) hasta 1971.
A partir de 1987, Taiwán ya no es un Estado de partido único y las reformas
políticas que comenzaron en la década de 1990 han aflojado el control del poder del
KMT. Sin embargo, el KMT sigue siendo uno de los principales partidos políticos
taiwaneses, con Ma Ying-jeou elegido presidente en 2008 y reelegido en 2012,
siendo el séptimo miembro del KMT en ocupar el cargo de Presidente de la
República de China. Sin embargo, en las elecciones generales y presidenciales de
2016, el Partido Progresista Democrático (DPP) obtuvo el control tanto del Yuan
Legislativo como de la presidencia (Tsai Ing-wen).
La ideología guía del partido son los Tres Principios del Pueblo, defendidos por Sun
Yat-sen. El KMT es miembro de la Unión Internacional Demócrata. Junto con
el Partido Primero el Pueblo y el Partido Nuevo, el KMT forma lo que se conoce
como la Coalición Pan-azul de Taiwán, que apoya la eventual unificación con el
continente. Sin embargo, el KMT se ha visto obligado a moderar su postura al
defender el statu quo político y legal del Taiwán moderno, ya que las realidades
políticas hacen que la reunificación de China sea poco probable. El KMT sostiene el
«principio de una China»: considera oficialmente que solo hay una China, pero que
la República de China, en lugar de la República Popular China, es su gobierno
legítimo según el Consenso de 1992. Para aliviar las tensiones con la República
Popular China, el KMT ha respaldado desde 2008 la política de «Tres negaciones»
tal como lo define Ma Ying-jeou: no hay unificación, ni independencia ni uso de la
fuerza
Kuomintang

Partido Nacionalista Chino

Fundación 10 de octubre de 1919 (104 años)

Ideología Conservadurismo

Tres principios del pueblo

Nacionalismo chino

Anticomunismo

Posición Centroderecha1 a derecha2

Sede Avenida Pa-to 232-234, sección 2, distrito de Chung-shan, T'ai-


pei, T'ai-wan, República de China

País Bandera de la República de China República de China

El Kuomintang o KMT (en chino tradicional, 中 國 國 民 黨 ; en chino


simplificado, 中国国民党; pinyin, Zhōngguó Guómíndǎng; Wade-Giles, Chung-kuo
Kuo-min-tang; literalmente, ‘Partido Nacionalista Chino’)5 es un partido
político nacionalista chino de la República de China fundado tras la
Revolución de Xinhai de 1911. El Kuomintang tiene su sede en Taipéi y
actualmente es un partido político de oposición en el Yuan Legislativo.

El predecesor del Kuomintang, la Alianza Revolucionaria o


Tongmenghui, fue uno de los principales defensores del derrocamiento de la
dinastía Qing y la posterior declaración de 1911 que dio lugar al
establecimiento de la República de China. Song Jiaoren y Sun Yat-sen
fundaron el KMT poco después de la Revolución de Xinhai en 1911. Sun fue
el presidente provisional de la República, pero más tarde cedió la presidencia
a Yuan Shikai. Más tarde, liderado por Chiang Kai-shek, el KMT formó el
Ejército Nacional Revolucionario y tuvo éxito en su Expedición al Norte para
unificar gran parte de la China continental entre 1927 y 1928, poniendo fin al
caos de la Era de los Señores de la Guerra. Fue el partido gobernante en
China continental hasta 1949, cuando perdió la guerra civil contra el Partido
Comunista de China y sus tropas. El KMT huyó a Taiwán, donde continuó
gobernando como un Estado autoritario de partido único hasta 1987. Este
gobierno retuvo el asiento de China en la ONU (con un considerable apoyo
internacional, especialmente de los países occidentales) hasta 1971.

A partir de 1987, Taiwán ya no es un Estado de partido único y las


reformas políticas que comenzaron en la década de 1990 han aflojado el
control del poder del KMT. Sin embargo, el KMT sigue siendo uno de los
principales partidos políticos taiwaneses, con Ma Ying-jeou elegido
presidente en 2008 y reelegido en 2012, siendo el séptimo miembro del KMT
en ocupar el cargo de Presidente de la República de China. Sin embargo, en
las elecciones generales y presidenciales de 2016, el Partido Progresista
Democrático (DPP) obtuvo el control tanto del Yuan Legislativo como de la
presidencia (Tsai Ing-wen).
La ideología guía del partido son los Tres Principios del Pueblo,
defendidos por Sun Yat-sen. El KMT es miembro de la Unión Internacional
Demócrata. Junto con el Partido Primero el Pueblo y el Partido Nuevo, el
KMT forma lo que se conoce como la Coalición Pan-azul de Taiwán, que
apoya la eventual unificación con el continente. Sin embargo, el KMT se ha
visto obligado a moderar su postura al defender el statu quo político y legal
del Taiwán moderno, ya que las realidades políticas hacen que la
reunificación de China sea poco probable. El KMT sostiene el «principio de
una China»: considera oficialmente que solo hay una China, pero que la
República de China, en lugar de la República Popular China, es su gobierno
legítimo según el Consenso de 1992. Para aliviar las tensiones con la
República Popular China, el KMT ha respaldado desde 2008 la política de
«Tres negaciones» tal como lo define Ma Ying-jeou: no hay unificación, ni
independencia ni uso de la fuerza.

Partido Progresista Democrático (República de China)

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Partido Progresista Democrático


民主進步黨

Mínzhǔ Jìnbù Dǎng

Presidente Lai Ching-te

Secretario/a general Hsu Li-ming

Fundación 28 de septiembre de 1986 (37 años)

Ideología Progresismo

Socioliberalismo

Nacionalismo taiwanés

Anticomunismo

Posición Centro a centroizquierda

Coalición Coalición pan-verde

Sede Zhongzheng District, Taipéi y Taiwán

País Bandera de la República de China República de China

Think tank New Frontier Foundation

Afiliación internacional Internacional Liberal

Yuan Legislativo

51/113

Sitio web www.dpp.org.tw

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El Partido Progresista Democrático (PPD, (PDP, DPP, PPD), chino
tradicional: 民 主 進 步 黨 ; chino simplificado: 民 主 进 步 党 ) es un partido político
progresista y liberal de la República de China (Taiwán). Es el partido
dominante de la Coalición Pan-verde.

Fundado en 1986, es uno de los dos partidos principales del país junto
con el históricamente dominante Kuomintang. La última líder fue Tsai Ing-
wen, que dimitió frente a un revés electoral.1 Tradicionalmente se le ha
asociado con una fuerte defensa de los derechos humanos, el
anticomunismo y la identidad taiwanesa. El PPD ha sido miembro por largo
tiempo de la Internacional Liberal y miembro fundador del Consejo de
Asiáticos Liberales y Demócratas. Representaba al país en la Organización
de Naciones y Pueblos No Representados. El PDP y sus partes afiliadas son
ampliamente clasificados como social-liberales debido a su anticomunismo y
a su fuerte apoyo a los derechos humanos, pero también defienden el
liberalismo económico.

Niegan la existencia del Consenso de 1992 entre China y Taiwán, y


exigen una mayor "apertura democrática" de la República Popular China.

Historia

Las raíces del PPD se remontan a cuando eran oposición al


Kuomintang, que dirigía la isla mediante un régimen unipartidista de carácter
autoritario. Fue fundada como el movimiento Tangwai ("fuera del KMT"). Este
movimiento culminó con la formación del PPD como un partido alternativo el
28 de septiembre de 1986. El nuevo partido se opuso a la elección de 1986 a
pesar de que los partidos que compiten siendo ilegales en virtud de la
legislación nacional hasta el próximo año. Los primeros miembros del partido
se basaron en gran medida en las filas de familiares y abogados defensores
de presos políticos, así como de intelectuales y artistas que habían pasado
tiempo en el extranjero. Tales individuos estaban fuertemente
comprometidos con el cambio político que garantizaría el apoyo
constitucional en la República de China para la libertad de expresión, prensa,
asamblea y asociación.

Al principio, el partido no apoyó abiertamente la identidad nacional de


la República de China en la isla de Taiwán, una medida que podría haber
invitado a una violenta represión por parte de los gobernantes del
Kuomintang que defendían la recuperación de la soberanía en la China
continental bajo el principio de Una sola China. Su plataforma era
proambiental y prodemocracia. A medida que se cumplieron más y más
demandas durante la década de 1990, como la elección popular directa del
presidente de la República de China y todos los representantes en su Yuan
Legislativo, y una discusión abierta sobre el pasado represivo de la
República de China representado en el incidente del 28 de febrero y después
de una larga ley marcial: se podría abogar por una mayor variedad de puntos
de vista en la atmósfera política más liberal. Los miembros del partido
comenzaron a promover abiertamente una identidad nacional para la
República de China separada de la de China. El DPP apoyó la reforma de la
Constitución que haría oficial que el gobierno nacional de la República de
China representara solo al pueblo de la República de China y no reclamara
territorio en la China continental o Mongolia.
Una vez que el DPP tuvo representación en el Yuan Legislativo (LY, o
el Parlamento), el partido utilizó la legislatura como un foro para desafiar al
gobierno. Sin embargo, no surgió como una fuerza formidable hasta 1991,
cuando los ancianos miembros de LY elegidos de las provincias del
continente en 1948 se jubilaron. Temores de que el DPP algún día tome el
control de la legislatura llevó al entonces presidente Lee Teng-hui a impulsar
una serie de enmiendas para fortalecer el poder presidencial (por ejemplo, el
primer ministro de la República de China ya no tendría que ser confirmado
por el Yuan Legislativo)

Partido Progresista Democrático (República de China). (2024, 30 de


abril). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 10:41, abril 30,
2024 desde https://es.wikipedia.org/w/index.php?
title=Partido_Progresista_Democr%C3%A1tico_(Rep
%C3%BAblica_de_China)&oldid=159808089.
Elecciones presidenciales de la República de China de 1996

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Elecciones presidenciales de 1996
Presidente para el período 1996-2000
Fecha 23 de marzo de 1996
Tipo Presidencial
Período 20 de mayo de 1996 - 20 de mayo de 2000
Demografía electoral
Hab. registrados 14,313,288
Votantes 10,883,279
Participación

76.04 %
Votos válidos 10,766,119
Votos nulos 117,160
Resultados
Lee Teng-hui – Kuomintang
Votos 5,813,699
54.00 %
Peng Ming-min – DPP
Votos 2,274,586

21.13 %
Lin Yang-kang – CNP
Votos 1,603,790

14.90 %
Chen Li-an – Independiente
Votos 1,074,044

9.97 %
Resultado por condado
Elecciones presidenciales de la República de China de 1996

Presidente de la República de China


Titular
Lee Teng-hui
Kuomintang Electo
Lee Teng-hui
Kuomintang
Las elecciones presidenciales de la República de China de 1996 oficialmente
tituladas Novena Elección de Presidente y Vicepresidente de la República de
China (第九任中華民國總統 、副總統選舉) tuvieron lugar el 23 de marzo del mencionado
año con el objetivo de elegir al Presidente de la República de China para el
período 1996-2000. Los comicios tuvieron el histórico carácter de ser la
primera elección presidencial directa en la historia de Taiwán y se realizaron
en el marco de la transición democrática dirigida por el presidente Lee Teng-
hui, del partido Kuomintang, que se presentó a la reelección apoyado por su
partido. Su principal contrincante sería Peng Ming-min, del independentista
Partido Progresista Democrático. Hubo otros dos candidatos independientes,
Lin Yang-kang, apoyado por el Partido Nuevo, y Chen Li-an.

Durante la campaña y pocos días antes de la jornada electoral, el régimen de


la República Popular China intentó influir en el resultado enviando misiles
balísticos frente a los puertos de Keelung y Kaohsiung, como un intento de
intimidar al electorado taiwanés para que no votara por Lee. Esto en última
instancia resultó ser contraproducente, pues el presidente incumbente obtuvo
un aplastante triunfo con el 54.00% de los votos, y en segundo lugar quedó
Peng, favorable a la proclamación de una "República de Taiwán", con un
21.13%. Lin y Chen, que eran los candidatos más favorables al régimen
continental, quedaron en tercer y cuarto lugar con el 14.90% y el 9.97% de
los sufragios. En lo que fue un gran fracaso para el gobierno de Pekín, el
Kuomintang, favorable a mantener el statu quo, mantuvo su hegemonía y el
DPP, favorable a la independencia, se mantuvo como principal oposición.1

Si bien el Kuomintang continuaría gobernando Taiwán hasta el año 2000, los


comicios de 1996 fueron reconocidos como libres y justos y sellaron la
transición democrática en forma definitiva, instaurándose además el
bipartidismo entre el Kuomintang y el DPP que perdura hasta la actualidad.
Elecciones presidenciales de la República de China de 1996

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Elecciones presidenciales de 1996

Presidente para el período 1996-2000

Fecha 23 de marzo de 1996

Tipo Presidencial

Período 20 de mayo de 1996 - 20 de mayo de 2000

Demografía electoral

Hab. registrados 14,313,288

Votantes 10,883,279

Participación

76.04 %
Votos válidos 10,766,119

Votos nulos 117,160

Resultados

Lee Teng-hui – Kuomintang

Votos 5,813,699

54.00 %

Peng Ming-min – DPP

Votos 2,274,586

21.13 %

Lin Yang-kang – CNP

Votos 1,603,790

14.90 %

Chen Li-an – Independiente

Votos 1,074,044

9.97 %

Resultado por condado

Elecciones presidenciales de la República de China de 1996


Presidente de la República de China

Titular

Lee Teng-hui

Kuomintang Electo

Lee Teng-hui

Kuomintang

Las elecciones presidenciales de la República de China de 1996


oficialmente tituladas Novena Elección de Presidente y Vicepresidente de la
República de China (第九任中華民國總統 、副總統選舉) tuvieron lugar el 23 de marzo del
mencionado año con el objetivo de elegir al Presidente de la República de
China para el período 1996-2000. Los comicios tuvieron el histórico carácter
de ser la primera elección presidencial directa en la historia de Taiwán y se
realizaron en el marco de la transición democrática dirigida por el presidente
Lee Teng-hui, del partido Kuomintang, que se presentó a la reelección
apoyado por su partido. Su principal contrincante sería Peng Ming-min, del
independentista Partido Progresista Democrático. Hubo otros dos candidatos
independientes, Lin Yang-kang, apoyado por el Partido Nuevo, y Chen Li-an.

Durante la campaña y pocos días antes de la jornada electoral, el


régimen de la República Popular China intentó influir en el resultado
enviando misiles balísticos frente a los puertos de Keelung y Kaohsiung,
como un intento de intimidar al electorado taiwanés para que no votara por
Lee. Esto en última instancia resultó ser contraproducente, pues el
presidente incumbente obtuvo un aplastante triunfo con el 54.00% de los
votos, y en segundo lugar quedó Peng, favorable a la proclamación de una
"República de Taiwán", con un 21.13%. Lin y Chen, que eran los candidatos
más favorables al régimen continental, quedaron en tercer y cuarto lugar con
el 14.90% y el 9.97% de los sufragios. En lo que fue un gran fracaso para el
gobierno de Pekín, el Kuomintang, favorable a mantener el statu quo,
mantuvo su hegemonía y el DPP, favorable a la independencia, se mantuvo
como principal oposición.1

Si bien el Kuomintang continuaría gobernando Taiwán hasta el año


2000, los comicios de 1996 fueron reconocidos como libres y justos y
sellaron la transición democrática en forma definitiva, instaurándose además
el bipartidismo entre el Kuomintang y el DPP que perdura hasta la actualidad.

Reforma agraria de China. (2024, 11 de febrero). Wikipedia, La


enciclopedia libre. Fecha de consulta: 17:11, febrero 11, 2024 desde
https://es.wikipedia.org/w/index.php?
title=Reforma_agraria_de_China&oldid=158127794.
No se puede entender la China moderna sin mirar la historia de la
reforma agraria

BRIAN DEMARE

TRADUCCIÓN: FLORENCIA OROZ

Aunque China tiene ahora una mayoría urbana, la clave de su


desarrollo desde 1949 reside en su vasto campo. La reforma agraria maoísta
redistribuyó la tierra a gran escala, pero los gobernantes del país siguen
mostrándose reacios a hablar del «lado oscuro» de su historia.

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Por un modernismo sin mercado

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La crisis del sistema imperial

CLAUDIO KATZ

La teoría del imperialismo revisitada

LEANDRO MORGENFELD

Un FMI asiático no resolverá la desigualdad global


JUSTIN VILLAMIL

Siempre termino mis cursos sobre la China moderna con dos


mensajes finales para mis alumnos: vayan a China y, cuando lo hagan,
asegúrense de visitar el campo.

Este segundo mensaje es muy necesario. Hoy conocemos China


como una nación de megalópolis en expansión. Mi ciudad adoptiva de Nueva
Orleans ni siquiera figuraría en la lista de las 150 ciudades chinas más
pobladas. Pero sigue existiendo una gran belleza en una campiña vasta y
diversa, especialmente en aldeas remotas que han conseguido encontrar la
manera de evitar el mazazo de la modernidad.

A principios de la década de 2000, pasé mucho tiempo viajando por el


campo y no dejaba de sorprenderme la hospitalidad de los aldeanos que
conocía, así como la tranquila serenidad que aún podía encontrarse en la
China rural. Pero como mis estudiantes deberían saber al final del semestre,
incluso el más remoto y tranquilo de los pueblos guarda un secreto
enterrado.

A finales de la década de 1940 y principios de la de 1950, el Partido


Comunista de China llevó a cabo una reforma agraria en todo el campo. Se
trató de una serie de campañas violentas que sacudieron las sociedades
aldeanas hasta la médula y provocaron la muerte de cientos de miles, si no
millones, de ciudadanos chinos.
Estos años solo tienen sentido en el contexto de décadas de conflicto
entre los comunistas y sus rivales nacionalistas, pero la reforma agraria
también tiene raíces más profundas en una antigua cuestión: ¿a quién
pertenece la tierra?

Toda la tierra bajo el cielo

Incluso antes de que la fundación de la dinastía Qin en el 221 a.C.


señalara el inicio de la era imperial, los poderosos gobernantes reclamaban
la propiedad de todas las tierras bajo su dominio. En la jerga de la época,
«todo lo que hay bajo el Cielo» pertenecía al emperador. Pero en la práctica,
los campesinos disfrutaban de la propiedad privada de sus campos. Los
impuestos que enviaban al estado imperial pagaban palacios y ejércitos,
creando una base económica para los estados chinos durante toda la época
imperial.

Era un sistema que permitía prosperar a algunos agricultores. Una


familia con muchos hijos trabajadores podía acumular suficientes tierras para
empezar a alquilar los campos que le sobraban. Si una familia era capaz de
alquilar suficientes tierras como para no tener que trabajar, tanto mejor.

La inmensa mayoría de los agricultores, por supuesto, nunca


alcanzaron tal riqueza. Y con escasa red de seguridad para protegerse de las
malas cosechas, el temor a tener que vender sus campos en tiempos de
necesidad estaba siempre presente. Muchos súbditos imperiales, incómodos
con las veleidades del mercado de la tierra, llegaron a abrazar el ideal de fijar
la propiedad de la tierra en partes iguales.
A veces, sus preocupaciones coincidían con las de sus emperadores.
Durante la dinastía Han, época en que la propiedad de la tierra se
concentraba cada vez más en manos de clanes poderosos, el usurpador
Wang Mang intentó redistribuir por la fuerza la tierra a las familias plebeyas a
partes iguales. Las reformas de Wang Mang fueron ampliamente ignoradas y
rápidamente derogadas, incluso antes de que cayera del poder.

Otros gobernantes tuvieron más suerte. Apoyándose en su pretensión


de ser el verdadero propietario de todas las tierras bajo su dominio, el
emperador Xiaowen de la dinastía Wei del Norte instituyó el sistema de
igualación de tierras. Socavando el poder aristocrático y restableciendo su
base tributaria, Xiaowen distribuyó tierras a los campesinos en función de su
fuerza de trabajo. Este sistema, desarrollado aún más bajo el emperador
activista Wendi de los Sui, pretendía garantizar a todos los campesinos al
menos una pequeña parcela de tierra, al tiempo que recordaba al reino que
toda la tierra pertenecía en realidad al emperador.

Sin embargo, la caída de la posterior dinastía Tang vino acompañada


de la desaparición total del sistema de igualación de tierras. Ninguna dinastía
posterior intentó siquiera hacer valer el derecho del gobernante a confiscar y
redistribuir la tierra.

El problema de la tierra

El resultado fue un despiadado mercado privado de la tierra que no


hizo más que empeorar a medida que la población de China aumentaba a lo
largo de los siglos. Al no haber tierra suficiente para todos, los campesinos
tuvieron que invertir cada vez más mano de obra y recursos en parcelas
cada vez más pequeñas. La propiedad de la tierra se convirtió en una
cuestión existencial, especialmente a medida que el sistema imperial se
debilitaba lentamente antes de derrumbarse finalmente a principios del siglo
XX, eliminando cualquier red de seguridad que pudiera quedar.

Los campesinos seguían soñando con poseer tierra suficiente para


vivir de las rentas de la tierra y evitar tener que labrarla ellos mismos. Pero
gracias al aumento de la población, el miedo a perder el acceso a la tierra y
caer en la más absoluta indigencia nunca había sido mayor. Incluso en las
ciudades, los intelectuales alejados de la producción agrícola reconocían que
la joven nación se enfrentaba a un problema de tierras que debía resolverse
si China quería hacer frente a la agresión imperialista.

Los revolucionarios, aunque inicialmente se centraron en los


intelectuales y trabajadores urbanos, empezaron a formular políticas para el
campo. Sun Yat-sen, uno de los primeros dirigentes del Partido Nacionalista,
defendió el lema de «la tierra al labrador», pero proporcionó pocos consejos
sobre cómo conseguirlo.

En el Partido Comunista de China, mientras tanto, pocos dirigentes


tenían mucho interés en el campo. Los agricultores, clasificados ahora con el
término recién importado de «campesinos» (nongmin), tenían mala
reputación en los círculos marxistas. Considerados como pequeños
capitalistas, los campesinos podían ser, en el mejor de los casos, un aliado
reacio en la revolución proletaria que los comunistas pretendían dirigir.
La historia, sin embargo, tenía otras ideas. Todos los intentos de los
comunistas de incitar a la revolución urbana fracasaron estrepitosamente y, a
principios de la década de 1930, el partido se vio obligado a huir al campo.

La revolución de la tierra

Varados en el campo, bajo el ataque de las fuerzas nacionalistas y


lejos de los trabajadores urbanos, los comunistas no tuvieron más remedio
que abrazar al campesinado. En un intento de ganarse a los campesinos
pobres y financiar su base rural, en 1927 el partido lanzó una «revolución de
la tierra», un audaz experimento de confiscación y redistribución de tierras.

Para este proceso fue fundamental la introducción en el campo de las


etiquetas de clase formuladas por Mao Zedong. Antes, los aldeanos no
pensaban en sí mismos ni en sus vecinos en términos de clase. Como la
propiedad se distribuía a partes iguales entre los hijos, la prosperidad de una
familia subía y bajaba de una generación a otra.

A un vecino rico se le podía llamar «bolsa de dinero» o «barrigón».


Los campesinos pobres soñaban con convertirse ellos mismos en un
«barrigón», pero también sabían que el hijo o el nieto de un «barrigón»
podría acabar trabajando en el campo y luchando por sobrevivir.

La llegada de las etiquetas de clase maoístas reestructuró


fundamentalmente la sociedad rural de formas que aún resuenan en el
campo. Los que vivían de las rentas de la tierra y no cultivaban por sí
mismos pasaron a ser etiquetados como hogares de «terratenientes». Los
«campesinos ricos» eran los que cultivaban pero también cobraban rentas de
la tierra, lo que ahora se consideraba una forma de explotación feudal.

Los «campesinos medios» solo obtenían ingresos de la agricultura,


mientras que los «campesinos pobres» solían alquilar tierras a hogares de
terratenientes o campesinos ricos. Los «jornaleros», anunciados como el
proletariado del campo, no tenían acceso a las tierras de labranza y, en
cambio, cobraban salarios trabajando para sus vecinos más ricos.

Estas categorías de clase simplistas no encajaban bien en la diversa


economía de la China rural. No importaba. Durante la revolución agraria del
partido, los soldados del Ejército Rojo confiscaron por la fuerza todas las
propiedades de los terratenientes, dejándolos en la miseria. Mientras corrían
rumores de ejecuciones in situ, muchos aldeanos ricos decidieron que no
tenían más remedio que huir, con lo que la economía local cayó en picada.

Con su base rural bajo la presión militar de los nacionalistas y


debilitándose desde dentro, los líderes comunistas convocaron una
evacuación masiva en 1934. En la «Larga Marcha» resultante, los
comunistas huyeron al extremo noroeste, donde se estableció una nueva
base en Yan’an.

Yan’an siguió siendo el cuartel general de los comunistas durante la


larga guerra contra Japón. Durante estos años, el partido moderó su política
agraria para unir a un amplio espectro de la sociedad contra Japón. Los
comunistas también forjaron una alianza con sus rivales del Partido
Nacionalista e incluso coquetearon con la colaboración con Estados Unidos
durante la II Guerra Mundial.

Sin embargo, menos de un año después de la rendición de Japón, los


comunistas y los nacionalistas estaban de nuevo en guerra. En mayo de
1946 volvió también la reforma agraria, vista como una forma segura de
vincular a los campesinos al recién rebautizado Ejército Popular de
Liberación (EPL).

Reforma agraria: la revolución de las aldeas

Los comunistas, reconociendo ahora la insensatez de forzar la


redistribución de la tierra a punta de pistola, enviaron «equipos de trabajo»
para llevar a cabo la revolución rural, aldea por aldea. Los equipos de
trabajo, compuestos en gran parte por activistas de las aldeas e intelectuales
urbanos, se encargaron de rehacer la vida rural. El guion al que se ceñían
durante sus breves estancias en cualquier aldea seguía estos pasos:

Establecer vínculos con los aldeanos pobres

Determinar el estatus de clase

Luchar contra los terratenientes y otros enemigos de clase

Redistribuir la tierra y otras propiedades

Al instalarse con los miembros más pobres de su aldea objetivo, los


equipos de trabajo investigaron cuidadosamente la escena local, tratando de
descubrir la explotación y los abusos de la élite rural.
Descubrieron que los campesinos pobres, que necesitaban
desesperadamente más tierras, tenían efectivamente muchas quejas. Pero
no todas eran de naturaleza económica. Las violaciones pasadas del orden
moral local o los rencores personales eran causa suficiente para ser tachado
de terrateniente. Esto era especialmente cierto en los pueblos sumidos en la
pobreza que carecían de una élite económica real. Las etiquetas de clase
resultaban incómodas para los ciudadanos rurales, y muchas familias
soportarían décadas de abusos como consecuencia de la etiqueta que les
ponía un equipo de trabajo visitante.

El partido lanzó múltiples rondas de reforma agraria durante la Guerra


Civil, con drásticos cambios de política que exacerbaron la violencia rural.
Una primera sugerencia de que el partido comprara el exceso de propiedad
de los terratenientes para redistribuirla fue rápidamente descartada. La
reforma agraria, ahora central en el proyecto más amplio de la revolución
maoísta, exigía «lucha»: enfrentamientos directos y a menudo violentos con
los terratenientes y otros enemigos de clase.

Muchas familias a las que se apuntaba como terratenientes habían


alcanzado una riqueza relativa gracias al trabajo duro, la atención a los
asuntos domésticos y no poca suerte. Era muy probable que sus hijos o
nietos fueran pobres. Pero según la propaganda comunista, las familias de
terratenientes habían ejercido un control feudal sobre sus vecinos durante
siglos.
También se decía que eran figuras malvadas y reaccionarias por
naturaleza que harían cualquier cosa para impedir la liberación campesina.
Como esto incluía acaparar grandes cantidades de riqueza, los equipos de
trabajo animaban a los campesinos a torturar a los enemigos de clase
acusados con la esperanza de descubrir un tesoro enterrado.

En 1948, en reconocimiento del ideal secular de igualdad en la


tenencia de la tierra, una nueva política exigió la distribución equitativa de la
tierra. En la práctica, esto significaba que casi cualquier aldeano podía
convertirse en objetivo potencial de los equipos de trabajo.

La reforma agraria durante la Guerra Civil no salió como Mao y otros


dirigentes del partido esperaban. Ninguna tortura podía desenterrar un tesoro
que sencillamente no existía. La interminable lucha que siguió a la medida de
igualar la propiedad de la tierra fue profundamente impopular. Y quizás lo
más importante, los dirigentes del partido descubrieron la insensatez de
llevar a cabo una revolución rural en tiempos de guerra.

Algunos activistas campesinos, temerosos de ser atacados si los


nacionalistas volvían al poder, impulsaron equipos de trabajo para ejecutar a
cualquiera que pudiera señalarles con el dedo. Los líderes del partido
también se dieron cuenta de que, aunque los hombres que ganaron tierras
bajo su dirección podrían haber apoyado a los comunistas, era poco
probable que se unieran al EPL. Por fin podían cultivar sus propios campos y
casarse, y estaban deseosos de establecerse y formar una familia.
Como la revolución rural resultó ser una distracción, el partido
pospuso la reforma agraria hasta que la victoria estuviera asegurada. No fue
hasta después del establecimiento formal de la República Popular China en
1949 cuando se reanudó la reforma agraria, ahora a una escala aún mayor
que las campañas de los tiempos de guerra. Una nueva ley agraria,
publicada en el verano de 1950, prometía una versión más controlada y
decididamente menos violenta de la revolución rural para las aldeas que
ahora estaban bajo control comunista.

Sin embargo, aunque la palabra lucha estaba ausente de la ley


agraria, los equipos de trabajo fueron entrenados para ver la confrontación
con los enemigos de clase como algo esencial en sus esfuerzos por rehacer
el campo. El estallido de la guerra de Corea, por su parte, despertó el temor
a la contrarrevolución y al regreso de los nacionalistas como parte de un
conflicto global más amplio.

Instruidos para cumplir la ley pero también para liberar la energía de


las masas, los equipos de trabajo tendieron a fomentar la violencia. Mientras
que las primeras víctimas de la reforma agraria habían sido ejecutadas a
menudo en el acto, tribunales improvisados conocidos como tribunales
populares se encargaban ahora de los juicios y ejecuciones de los acusados
de ser enemigos de clase.

El terror extremo y las caóticas ejecuciones que habían plagado los


inicios de la reforma agraria eran, en gran medida, cosas del pasado. Pero
como el partido rechazaba explícitamente la idea de una reforma agraria
«pacífica» y seguía considerando sacrosanta la lucha en la revolución rural,
la violencia continuó hasta que concluyeron las campañas finales en 1952.

Rumores: el legado de la reforma agraria

Escribir la historia de los comunistas y su revolución se complica


enormemente por el intento del partido de controlar el registro histórico. Esto
ha sido especialmente cierto desde la Masacre de Tiananmen de 1989,
cuando el partido empezó a acusar a sus críticos de «nihilismo histórico»,
una acusación dirigida a quienes se atrevían a cuestionar la historia oficial
del partido.

Para los historiadores del partido, la reforma agraria fue el momento


transformador de la revolución maoísta, cuando el partido llevó heroicamente
a los campesinos oprimidos durante mucho tiempo a levantarse y derrocar el
poder feudal. El partido se ha opuesto activamente a cualquier
cuestionamiento de esta interpretación. Cuando la Administración del
Ciberespacio de China publicó una lista de los diez principales «rumores» de
nihilismo histórico, el número ocho de la lista era el rumor de que la reforma
agraria había sido un error.

No creo que la reforma agraria pueda descartarse sin más como un


error. El partido tiene motivos para estar orgulloso de los logros de estos
años, ya que hizo realidad la revolución en todas las aldeas chinas.
Generaciones de élites chinas conocían el problema de la tierra, pero no lo
abordaron de forma significativa, dejando a innumerables agricultores sin
tierra suficiente. Ahora, bajo la dirección del partido, se habían transferido
grandes cantidades de tierra a los ciudadanos más necesitados de China.
Los aldeanos pobres, que históricamente habían tenido poco que decir
en los asuntos de la aldea, formaban ahora la élite política. Algunos de ellos
empezaron a trabajar para el nuevo Gobierno Popular, que, en marcado
contraste con los regímenes anteriores, prometía «servir al pueblo». Muchas
mujeres encontraron su empoderamiento participando en la reforma agraria,
aunque se les advirtiera que solo debían luchar contra los enemigos de clase
y no contra sus maridos. Con razón, muchos campesinos que se
beneficiaron de la reforma agraria llegaron a ver la llegada del poder
comunista como una «liberación».

Al mismo tiempo, una cuidadosa investigación revela que la reforma


agraria fue también un programa profundamente defectuoso que no dejó
escasez de violencia, caos y muerte a su paso. La insistencia de Mao en la
lucha de clases enfrentada llevó al campo golpizas y torturas masivas. Es
muy difícil contabilizar el número de muertos de la reforma agraria, pero una
estimación conservadora cifra en una media de un muerto por cada pueblo
de China, lo que supone al menos un millón de muertos.

Estas muertes son especialmente preocupantes dado lo que ocurrió


después de que la reforma agraria se completara y se declarara un éxito.
Pocos años después de que los propagandistas del partido pregonaran la
distribución de títulos de propiedad de la tierra al campesinado chino, el
Estado pasó por la fuerza a colectivizar las tierras, lanzando un enfoque
experimental de la producción agrícola que condujo directamente a las
hambrunas del Gran Salto Adelante.
Y como el partido hizo hereditarias las etiquetas de clase establecidas
durante la reforma agraria, los hogares etiquetados como terratenientes
sufrieron décadas de humillaciones y abusos. Las campañas políticas
posteriores siempre se empeñaron en demonizar a estos «terratenientes»
como bastiones del poder feudal, aunque normalmente ahora eran los
miembros más pobres de sus comunidades aldeanas.

Pero hubo al menos un alto dirigente del partido que cuestionó


directamente estas políticas de reforma agraria. Como comenté en mi
reciente libro sobre la reforma agraria, Xi Zhongxun escribió directamente a
Mao y le advirtió sobre los peligros de las etiquetas de clase, especialmente
si iban a transmitirse a las generaciones futuras. Aunque Xi Zhongxun no sea
un nombre mundialmente reconocido, su hijo Xi Jinping dirige ahora la
República Popular China.

Mientras escribía mi libro, pensé que la perspicacia de Xi Zhongxun


sobre los problemas inherentes al planteamiento de Mao sobre la reforma
agraria brindaba al partido una excelente oportunidad para contar la verdad
sobre este momento crucial de la historia china. Sin embargo, poco después
de su publicación, el libro fue prácticamente borrado de Internet. Por el
momento, parece que el partido no está dispuesto a cuestionar su versión
oficial de la reforma agraria. Hasta que llegue ese momento, podemos seguir
visitando el campo chino y preguntándonos qué secretos yacen enterrados
bajo décadas de historia.
https://jacobinlat.com/2023/07/17/no-se-puede-entender-la-china-
moderna-sin-mirar-la-historia-de-la-reforma-agraria/#:~:text=A%20finales
%20de%20la%20d%C3%A9cada,no%20millones%2C%20de%20ciudadanos
%20chinos.
Nauru rompió lazos "diplomáticos" con la región china de Taiwán y se
convirtió en el país número 183 en reconocer que la República Popular China
es el único gobierno legítimo que representa a toda la nación y Taiwán es
una parte inalienable de su territorio.

En algunos rincones, sin embargo, este hecho indiscutible sigue


tropezando con posturas negacionistas.

Tal es el caso de la presidenta del "Instituto Americano en Taiwán",


Laura Rosenberger, quien calificó la postura de la República de Nauru como
"desafortunada" y "decepcionante". "La Resolución 2758 de la ONU no tomó
una determinación sobre el estatus de Taiwán, no impidió que ningún país
tuviera relaciones diplomáticas con Taiwán y no impidió la participación
significativa de Taiwán en el sistema de la ONU", dijo Rosenberg,
demostrando un equivocado conocimiento de los asuntos internacionales.

China reveló de qué hablaron su canciller y Mondino en un encuentro


de peso político

Primera bilateral China reveló de qué hablaron su canciller y Mondino


en un encuentro de peso político

Estados Unidos y el desmoronamiento del orden mundial

Financial Times Estados Unidos y el desmoronamiento del orden


mundial

Gideon Rachman
De hecho, la Resolución 2758 no deja lugar a interpretaciones y
afirma, definitivamente, que "decide restablecer todos sus derechos a la
República Popular China y reconocer a los representantes de su Gobierno
como los únicos representantes legítimos de China ante las Naciones
Unidas, y expulsar inmediatamente a los representantes de Chiang Kai-shek
del lugar que ocupan ilegalmente en las Naciones Unidas y en todas las
organizaciones relacionadas con ellas".

¿Habría expulsado la ONU a los representantes de un Estado


soberano?

Más allá de la categórica conclusión de las Naciones Unidas, la


Resolución 2758 es el resultado de un proceso en el que se eliminó cualquier
ambigüedad sobre el estatus de Taiwán. Las actas de los debates
constituyen un claro ejemplo que los impulsores de la resolución instaron a la
Asamblea General de la ONU a no dividir el territorio de China por el mero
hecho que la camarilla de Chiang Kai-shek estaba atrincherada en la región
de Taiwán. Consideraron el proyecto de resolución como "una cuestión de
credenciales", es decir, una confirmación plena de quiénes son los únicos
representantes legales de China ante las Naciones Unidas, en lugar de abrir
la posibilidad de admitir a nuevos miembros al organismo.
Cuando algunos impulsaron la maniobra de introducir la idea de una
"representación dual" en el proyecto de resolución, se encontraron con una
firme oposición. Sus mociones fueron consideradas "ilegales y claramente
inconsistentes con la realidad actual, la justicia y los principios de la Carta de
la ONU". Con sus votos a favor de la Resolución 2758, los estados miembros
de las Naciones Unidas dejaron en claro que no hay "dos Chinas" o "una
China, un Taiwán".

Fue un pronunciamiento claro que, es preciso recordar, tenía


antecedentes a nivel global. Antes de la Resolución 2758, la "Declaración de
El Cairo" y la "Proclamación de Potsdam" fueron dos importantes
instrumentos jurídicos internacionales, que reconocieron explícitamente el
estatus de Taiwán como parte inalienable de China.

En 1943, los líderes de China, Estados Unidos y Gran Bretaña


emitieron la "Declaración de El Cairo", que estableció que todos los territorios
que Japón había usurpado a los chinos, entre ellos la región de Taiwán,
serían devueltos a China. Los términos de esta clara definición fueron
ratificados dos años después, en 1945, en la "Declaración de Potsdam".

En la actualidad, 183 naciones de todo el mundo reconocen la verdad


sobre el estatus de Taiwán, incluido el propio país de Laura Rosenberger,
Estados Unidos, que se comprometió con el principio de una sola China en
distintos comunicados y pronunciamientos firmados entre ambos países. Es
importante recordar que diferentes administraciones estadounidenses han
manifestado a lo largo de los años su oposición a la llamada "independencia"
de Taiwán.

A lo largo de su historia milenaria, China se vio envuelta más de una


vez en conflictos internos. Sin embargo, en cada caso el pueblo chino se
unió para reunificar su país. Es una fuerza que nada ni nadie debe detener. Y
mucho menos una mentira endeble.
Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas

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Naciones Unidas» – noticias · libros · académico · imágenes

Este aviso fue puesto el 1 de diciembre de 2013.

Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas

Asunto Restitución de los legítimos derechos de la República


Popular de China en las Naciones Unidas

Fecha 25 de octubre de 1971

Sesión núm. 26

Texto en español A/RES/2758(XXVI)

Votación A favor: 76
En contra: 35

Abstenciones: 17

Ausentes: 3

Resultado Aprobada

[editar datos en Wikidata]

Bandera de las Naciones Unidas

Bandera de la República de China

La Resolución 2758 de la Asamblea General de Naciones Unidas se


aprobó en respuesta a la Resolución 1668 que requiere que cualquier
cambio en la representación de China en la ONU sea determinada por
mayoría de votos de dos tercios. La resolución, aprobada el 25 de octubre de
1971, reconoció a la República Popular de China (RPC) como "el único
representante legítimo de China ante las Naciones Unidas" y expulsó "a los
representantes de Chiang Kai-shek del puesto que ocupan ilegalmente en las
Naciones Unidas”. Esta medida puso fin a la incorporación de la República
de China a las Naciones Unidas y sigue siendo un punto de discusión sobre
la situación política de Taiwán. La Convención de Viena sobre Relaciones
Diplomáticas, que es considerada por los fundadores de las Naciones Unidas
como la piedra angular de la diplomacia actual tras el Congreso de Viena, fue
firmada y ratificada por la República de China el 18 de abril de 1961 y el 19
de diciembre de 1969.
Antecedentes

La victoria comunista en la Guerra Civil China en 1949 marcó el


comienzo de la división de China en dos Estados que ha continuado hasta la
actualidad. Mientras los comunistas liderados por Mao Zedong se hacían con
el poder en la China continental, las fuerzas leales al antiguo régimen de la
República de China se replegaron a la isla de Taiwán, desde donde
esperaban poder organizarse para reconquistar el continente. El poder militar
de las fuerzas del Partido Comunista de China, el llamado Ejército Popular
de Liberación permitió unir bajo un Estado unificado el continente chino. La
isla de Hainan y el Tíbet fueron conquistados por el Ejército Popular de
Liberación y todo hacía prever que la conquista de Taiwán sería rápida.

Sin embargo, el estallido de la Guerra de Corea en 1950 levantó la


alarma en el Gobierno de los Estados Unidos, que veía cómo toda Asia
Oriental estaba cayendo en manos de regímenes comunistas. Estados
Unidos decidió enviar a la Séptima Flota de la Marina al Estrecho de Taiwán
para evitar la invasión comunista de la isla. El apoyo de Estados Unidos
permitió al Gobierno de la República de China, presidido por Chiang Kai-shek
(Jiang Jieshi), conservar su control sobre la isla de Taiwán, las Islas
Pescadores (Penghu) y los pequeños archipiélagos de Matsu (Mazu) y
Quemoy (Jinmen) frente a la costa de la provincia china de Fujian. A pesar
de lo reducido de este territorio, la República de China conservó el asiento
correspondiente a China en la Organización de las Naciones Unidas y siguió
siendo reconocida como el Gobierno legítimo de China por muchos países
occidentales, en especial por Estados Unidos.
Durante los años 1970, la mayor parte del mundo pasó a reconocer a
la República Popular China, incluso Estados Unidos, que finalmente aceptó
que el asiento de China en las Naciones Unidas pasara a la República
Popular, durante la presidencia de Richard Nixon, con el fin de contrapesar
internacionalmente a la URSS, en el contexto de la Guerra Fría. Hasta aquel
momento, era la República de China la que se negaba a aceptar el
reconocimiento diplomático de los países que reconocían al Gobierno
comunista. Sin embargo, desde que la República Popular se convirtió en el
régimen reconocido diplomáticamente por la mayoría de los países del
mundo, es ésta la que se niega a admitir relaciones diplomáticas formales
con aquellos países que reconocen a la República de China como Estado
soberano.

Situación en la ONU

Texto en español de la resolución

El artículo 3 de la Carta de la ONU establece:

Son Miembros originarios de las Naciones Unidas los Estados que


habiendo participado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Organización Internacional celebrada en San Francisco, o que habiendo
firmado previamente la Declaración de las Naciones Unidas del 1° de enero
de 1942, suscriban esta Carta y la ratifiquen de conformidad con el artículo
110.1
El 15 de julio de 1971, 17 miembros de la ONU pidieron que una
cuestión de la "restauración de los legítimos derechos de la República
Popular de China en las Naciones Unidas" se incluyera en el programa
provisional de la vigésima sexta sesión de la Asamblea General de la ONU,
afirmando que la República Popular China, un "miembro fundador de las
Naciones Unidas y miembro permanente del Consejo de Seguridad, desde el
año 1949 fue privado por maniobras sistemáticas del derecho a ocupar el
asiento que le corresponde de pleno derecho".

El 25 de septiembre de 1971, un proyecto de resolución, A/L.630 y


Add.ly 2, fue presentada por 23 estados, incluyendo 17 de los estados que
se habían unido en la colocación de la cuestión en el orden del día, para
"restaurar a la República Popular de China todos sus derechos y expulsar
inmediatamente a los representantes de Chiang Kai-shek”. El 29 de
septiembre de 1971, otro proyecto de resolución, A/L.632 y Add.ly 2,
patrocinado por 22 miembros, se propuso declarar que cualquier propuesta
de privar a la República de China de la representación era una cuestión
importante en virtud del artículo 18 de la carta de la ONU, y por lo tanto se
requiere una mayoría calificada de dos tercios para su aprobación. A/L.632 y
Add.ly 2 fue rechazada el 25 de octubre de 1971 por una votación de 59 a
55, y 15 abstenciones.

Situación de voto en la asamblea general de la ONU con respecto a la


resolución 2758 (1971).
El 25 de octubre de 1971, los Estados Unidos propuso que una
votación por separado debiera darse a las palabras "así como expulsar
inmediatamente a los representantes de Chiang Kai-shek (Taiwán) del
puesto que han ocupado ilegalmente en las Naciones Unidas y en todos los
organismos relacionados con ellas” en el proyecto de resolución. Este
movimiento habría permitido a la República Popular China unirse a la ONU
como "representante de China”, al tiempo que permite a la ROC seguir
siendo un miembro regular de la ONU (si hubiera habido suficientes votos
para ello). La moción fue rechazada por una votación de 61 a 51, y 16
abstenciones. El representante de la República de China declaró que el
rechazo del proyecto de resolución A/L.632 y Add. ly 2 que pide una mayoría
de dos tercios era una violación flagrante de la Carta que rige la expulsión de
los Estados miembros y que la delegación de la República de China había
decidido no tomar parte en cualquier procedimiento ulterior de la Asamblea
General. La Asamblea aprueba el proyecto de resolución A / L. 630 y Add.ly
2, por una votación nominal de 76 a 35, y 17 abstenciones, como resolución
2758. El embajador de la ROC ante la ONU, Liu Chieh, luego se retiró y
después el embajador de China ante la ONU, Qiao Guanhua y la delegación
entraron en la sala. De acuerdo con la política de Una China, la ROC ya no
está representada en la ONU y la ONU reconoce la República Popular China
como el gobierno legal de China.

La votación

A favor: Afganistán, Albania, Argelia, Austria, Bélgica, Bhután,


Bielorrusia, Birmania, Botsuana, Bulgaria, Burundi, Camerún, Canadá,
Ceilán, Checoslovaquia, Chile, Congo, Cuba, Dinamarca, Ecuador, Egipto,
Etiopía, Finlandia, Francia, Ghana, Guinea, Guinea Ecuatorial, Guyana,
Hungría, India, Irán, Irak, Irlanda, Islandia, Israel, Italia, Kenia, Kuwait, Laos,
Libia, Malasia, Mali, Marruecos, Mauritania, México, Mongolia, Nepal,
Nigeria, Noruega, Países Bajos, Pakistán, Perú, Polonia, Portugal, Reino
Unido, Rumania, Ruanda, Senegal, Sierra Leona, Singapur, Siria, Somalia,
Sudán, Suecia, Tanzania, Togo, Trinidad-Tobago, Túnez, Turquía, Ucrania,
Uganda, Unión Soviética, Yemen, Yemen del Sur, Yugoslavia, Zambia.

En contra: Alto Volta, Arabia Saudita, Australia, Bolivia, Brasil,


Camboya, Chad, Costa de Marfil, Costa Rica, Dahomey, El Salvador,
Estados Unidos, Filipinas, Gabón, Gambia, Guatemala, Haití, Honduras,
Japón, Lesoto, Liberia, Madagascar, Malaui, Malta, Nicaragua, Níger, Nueva
Zelanda, Paraguay, República Centroafricana, República Dominicana,
Sudáfrica, Suazilandia, Uruguay, Venezuela, Zaire.

Abstenciones: Argentina, Baréin, Barbados, Chipre, Colombia,


España, Fiyi, Grecia, Indonesia, Jamaica, Jordania, Líbano, Luxemburgo,
Mauricio, Panamá, Catar, Tailandia.

Ausentes: República de China, Maldivas, Omán.2

Acontecimientos posteriores

Desde 1991, la ROC (ahora conocida como Taiwán) ha vuelto a


solicitar su incorporación a la ONU para representar al pueblo de Taiwán y
sus islas periféricas bajo nombres como "La República de China (Taiwán)",
"La República de China en Taiwán", y más recientemente (en julio de 2007,
bajo la presidencia de la Chen Shui-bian) simplemente como "Taiwán".34 La
ROC también ha pedido que la ONU examine la cuestión de su
representación en otras formas, tales como la concesión de la condición de
observador, una posición actualmente en manos de Palestina. Debido a la
oposición de la República Popular China, que está respaldada por la mayoría
de los Estados miembros de la ONU que siguen la política de “Una sola
China”, todas las solicitudes han sido denegadas. La ROC sigue pidiendo a
la organización internacional que reconozca los derechos de los 23 millones
de habitantes de Taiwán, que desde 1971 no han tenido ninguna
representación en la ONU (salvo el que la República Popular China pretende
ofrecer), o en sus organismos relacionados (con excepción de la
Organización Mundial de la Salud, en la que la ROC ha participado en
calidad de observador bajo el nombre China Taipéi desde el año 2009 en
una base de invitación anual).

El presidente de la República de China presentó el 19 de julio de 2007


una solicitud para ser miembro de la ONU (bajo el nombre de Taiwán) a su
secretario general, Ban Ki-moon. En respuesta, la Secretaría de la ONU
devolvió la solicitud, supuestamente de acuerdo a la «política de una China
de las Naciones Unidas», basada en la resolución 2758.4 Recientemente, el
gobierno de la República de China no ha presentado solicitudes de admisión.

Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.


(2023, 18 de diciembre). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta:
18:27, diciembre 18, 2023 desde https://es.wikipedia.org/w/index.php?
title=Resoluci
%C3%B3n_2758_de_la_Asamblea_General_de_las_Naciones_Unidas&oldid
=156106698.
Historia de la República Popular China

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Para la historia de Taiwán bajo la República de China (1949-presente),


véase Historia de la República de China en Taiwán.

Bandera de la República Popular China.

La República Popular China (chino simplificado: 中 华 人 民 共 和 国 , chino


tradicional: 中華人民共和國, pinyin: Zhōnghuá Rénmín Gònghéguó) es la república
que actualmente ejerce la soberanía sobre la China continental y los
territorios de Hong Kong y Macao. La República Popular fue proclamada en
1949, cuando las fuerzas del Partido Comunista de China, bajo el liderazgo
de Mao Zedong (también escrito Mao Tse Tung), se impusieron al ejército de
la República de China, el antiguo régimen chino, que desde entonces se ha
mantenido en la isla de Taiwán, que estaba bajo el gobierno de la República
de China desde 1949. Han actuado como líder supremo del país Mao
Zedong (1949-1976), Deng Xiaoping (1978-1989), Jiang Zemin (1989-2002),
Hu Jintao (2002-2012) y Xi Jinping (2012 hasta el presente), mientras que
Hua Guofeng actuó brevemente como el líder del país durante un período de
transición (1976-1978).

La historia de la República Popular China puede dividirse en dos


etapas claramente diferenciadas. La primera estuvo dominada por la figura
de Mao Zedong, que defendió una visión revolucionaria del comunismo en la
que todos los aspectos de la sociedad, la cultura, la economía y la política
debían estar al servicio de la causa ideológica. Las políticas radicales de
Mao llevaron a momentos de crisis en los que otros dirigentes del Partido
cuestionarían su autoridad, intentando apartar a Mao de las labores de
gobierno, momentos en los que Mao reaccionó lanzando intensas campañas
de reafirmación ideológica. Entre esas campañas merecen especial mención
el Gran Salto Adelante y la Revolución Cultural, cuyos efectos sobre la
sociedad china se dejarían sentir durante mucho tiempo. Tras la muerte de
Mao en 1976, su sucesor Hua Guofeng acabará cediendo el poder a Deng
Xiaoping, líder pragmático que pondrá fin a las políticas revolucionarias y,
manteniendo el carácter centralista y autoritario del Estado, pondrá en
marcha una serie de reformas que iniciarían un proceso de intenso
crecimiento económico.

A finales de los años 1980, la creciente libertad de expresión hizo que


empezaran a surgir voces críticas con el régimen, que culminarían en las
protestas masivas de 1989. El 4 de junio de ese año, las protestas de la
Plaza de Tian'anmen en Pekín fueron sofocadas mediante la intervención del
Ejército. Los incidentes de 1989, en los que perdieron la vida cientos de
personas, provocaron a un cambio en la cúpula de poder de la República
Popular. Deng Xiaoping apartó a los dirigentes reformistas como el secretario
general del Partido Zhao Ziyang y favoreció al primer ministro Li Peng y, muy
en especial, al entonces alcalde de Shanghái Jiang Zemin, que se convertiría
en su sucesor. Tras dos años de incertidumbre y de aislamiento
internacional, Deng Xiaoping tomó una de las decisiones más importantes en
la historia reciente de China al intensificar el proceso de reformas
económicas. Así, el Estado dominado por el Partido Comunista pasó durante
los años 1990 a adoptar políticas económicas capitalistas combinadas con
un fuerte autoritarismo político. Este modelo de desarrollo sería continuado
por Jiang Zemin y por el sucesor de éste, Hu Jintao y el actual presidente de
la República Popular China, Xi Jinping.

"Historia de la República Popular China." Wikipedia, La enciclopedia


libre. 23 abr 2024, 18:36 UTC. 23 abr 2024, 18:36
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%C3%BAblica_Popular_China&oldid=159647061>.
Así fue la proclamación de la República Popular China

por Jaime Villamuera

El líder del Partido Comunista Chino, Mao Zedong, proclamó la


República Popular China desde la Ciudad Prohibida de Pekín el 1 de octubre
de 1949, al término de la guerra civil. Era el fin del Gobierno de los
nacionalistas del Kuomintang, que se retirarían a la isla de Taiwán, mientras
en el continente emergía una futura potencia.

Así fue la proclamación de la República Popular China

Mao Zedong durante la proclamación de la República Popular China


el 1 de octubre de 1949. Fuente: Wikimedia

Después de veintidós años de guerra civil, en 1949 el Partido


Comunista Chino (PCCh) controlaba la mayor parte del país. Los
nacionalistas del Kuomintang, que lideraban el Gobierno de la República de
China, tuvieron que retirarse a Taiwán y otras islas cercanas. El líder del
PCCh, Mao Zedong, anunció el 21 de septiembre el establecimiento de una
nueva República en su discurso en la Primera Sesión Plenaria de la
Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino. Diez días después, el 1 de
octubre, las masas se congregaron en la Plaza de Tiananmén de Pekín,
donde Mao proclamó la nueva República Popular China.

Un nuevo día nacional

El discurso fundacional de Mao estableció el nuevo Gobierno Popular


Central de la República Popular China bajo el mandato del Partido
Comunista. Tuvo lugar en una multitudinaria ceremonia frente a las puertas
de la Ciudad Prohibida de Pekín —la nueva capital del país en sustitución de
Nankín—, en plena plaza de Tiananmén, centro neurálgico del Estado chino
y del viejo imperio.

Desde aquel emplazamiento, cerca de donde vivió el último


emperador, Mao se convirtió en la figura que debería guiar a la nación china
hacia su nuevo destino. El dictador, a su muerte en 1976, gobernó más
tiempo que cualquiera de sus predecesores de la dinastía Qing y sucesores
comunistas, y acumuló un poder que ningún gobernante chino ha vuelto a
tener.

La rivalidad entre China y Taiwán

Durante la ceremonia de proclamación sonó el nuevo himno nacional


de China, la Marcha de los Voluntarios, y se izó la nueva bandera nacional.
El diseño muestra un fondo rojo con una gran estrella amarilla, en
representación del Partido, en torno a la cual brillan otras cuatro estrellas que
simbolizan las cuatro clases sociales: trabajadores, campesinos, la pequeña
burguesía y la burguesía urbana. El acto fue concluido con un saludo de
veintiún cañones y el primer desfile público del Ejército Popular de
Liberación, brazo militar del Partido Comunista, y la jornada se convirtió en el
nuevo Día Nacional del país.

Con la derrota, los nacionalistas liderados por Chiang Kai-shek,


abandonaron el continente y se refugiaron en la isla de Taiwán, donde
persiste hasta la actualidad el último territorio de la antigua República de
China. A cientos de kilómetros de allí, al otro lado del estrecho, el nuevo
Gobierno de la República Popular empezaba a reformar y reconstruir un país
de por entonces quinientos millones de personas.

Comunismo y reformas para la nueva China

El movimiento de Mao iba más allá que la revolución prometida por el


Kuomintang ante la caída del Imperio chino décadas antes. Sin embargo,
para poner en marcha su estrategia, tenía que deshacerse de los
nacionalistas y salir ileso de las batallas internas del Partido. Antes de la
proclamación de la República Popular, Mao y la Conferencia Consultiva
Política del Pueblo Chino, órgano asesor del Gobierno, habían decidido la
estructura del nuevo Estado, y redactaron una ley que determinaba los
poderes del régimen y el Programa Común de objetivos urgentes. China
quedaba bajo el mando absoluto del Partido Comunista, cuyo poder sería
canalizado mediante las organizaciones regionales, coordinadas por un
Comité Central.

La estabilidad del nuevo Estado se fundamentaba en su músculo


militar, y al Ejército Popular de Liberación se le encomendó la misión de
garantizar la supremacía del Partido. Así, el territorio chino fue dividido en
seis regiones militares, una estructura que permitió que emergieran
poderosos dirigentes regionales como el gobernador de Manchuria, Gao
Gang, o el mariscal Peng Dehuai, que llegó a ser ministro de Defensa.
Ambos terminaron siendo víctimas de las purgas del régimen por sus críticas
hacia las políticas de Mao.

Entre las prioridades de la nueva agenda comunista estaba la


reconstrucción económica. Para ello, China le solicitó asistencia a su vecina
geográfica e ideológica: la Unión Soviética. En sus primeros años al frente de
la República Popular, Mao puso en marcha una reforma agraria que
redistribuyó la propiedad de la tierra a los campesinos y provocó el asesinato
de millones de propietarios entre 1949 y 1953, cuando se aplicó la
colectivización agraria.

También llevó a cabo diversas reformas sociales, como la Ley del


Matrimonio de 1950, que puso fin a la familia feudal y otorgaba mayores
libertades a las mujeres, y una intensa y beneficiosa política de
alfabetización, pues solo un 20% de los chinos podía leer antes de 1949.
Asimismo, el Partido Comunista trabajó para restablecer la integridad
territorial del país. La transformación económica de China, en especial a
partir de las décadas posteriores, fue innegable, pero los medios y
consecuencias de muchas políticas de Mao provocaron la muerte de millones
de personas por motivos como la inanición o la persecución política.

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Jaime Villamuera @JaimeVilBar

Santander, 1999. Relaciones Internacionales y Comunicación


Corporativa en la Universidad Antonio de Nebrija, con Estudios Europeos en
la Sorbonne Université de París. Apasionado de la geopolítica, la seguridad y
el descubrimiento de otras culturas, además del cine, la música y la literatura.

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republica-popular-china/
Revolución Comunista china

Te explicamos qué fue la Revolución Comunista china, sus causas,


etapas y consecuencias. Además, sus principales protagonistas.

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revolucion comunista china

La Revolución Comunista china instauró la República Popular China


en 1949.

¿Qué fue la Revolución Comunista china?

Se conoce como Revolución china de 1949, o Revolución Comunista


china, al momento final de la guerra civil china, cuando los partidarios del
Partido Comunista de China, liderados por Mao Zedong, vencieron a los
nacionalistas del Kuomintang o KMT (Partido Nacionalista Chino),
encabezados por el generalísimo Chiang Kai-shek. Los vencedores
establecieron en 1949 un régimen comunista en China.

La guerra civil entre nacionalistas y comunistas tuvo dos etapas:

La primera etapa comenzó en 1927 y concluyó en 1936, cuando


ambos bandos se vieron obligados a pactar una tregua y formar un frente
común contra la invasión del Imperio del Japón.
La segunda etapa comenzó tras el término de la Segunda Guerra
Mundial en 1945, cuando las tensiones entre ambos bandos se reavivaron, y
terminó en 1949 con el triunfo comunista.

El 1 de octubre de 1949 se proclamó la República Popular China, que


continúa vigente en la actualidad, mientras que el gobierno nacionalista se
refugió en la isla de Taiwán. La victoria comunista en China amplió la
influencia del comunismo en Asia y otras partes del mundo.

La República Popular China mantuvo inicialmente estrechas


relaciones con la Unión Soviética (URSS), que lideraba el bloque comunista
en la Guerra Fría. Sin embargo, en los años sesenta y setenta se produjo
una ruptura entre ambas naciones, que marcó una división dentro del
movimiento comunista internacional y permitió un acercamiento diplomático y
económico entre China y Estados Unidos.

PUNTOS CLAVE

La Revolución china de 1949 fue la fase final de la guerra civil entre


nacionalistas y comunistas que dio la victoria al Partido Comunista.

Fue liderada por Mao Zedong, quien impulsó una “guerra prolongada”
consistente en tácticas de guerrilla y movilización masiva de campesinos.

Llevó a la proclamación de la República Popular China el 1 de octubre


de 1949, un régimen comunista que extendió su influencia a otras zonas de
Asia.

Provocó la huida a Taiwán del líder nacionalista Chiang Kai-shek,


quien estableció allí su propio régimen de gobierno.
Puede servirte: Modo de producción socialista

Etapas de la Revolución Comunista china

La Revolución Comunista china fue el resultado de un proceso que


tuvo varias etapas:

El fin de las negociaciones de paz (1946)

Durante la guerra chino-japonesa (1937-1945) que se enlazó con la


Segunda Guerra Mundial, el Partido Nacionalista Chino y el Partido
Comunista de China lucharon juntos contra la invasión japonesa. En 1945,
tras la derrota de Japón, los nacionalistas y los comunistas chinos llegaron a
un principio de acuerdo que fue rápidamente roto por la reanudación de los
enfrentamientos.

A pesar de los esfuerzos de Estados Unidos y la Unión Soviética por


mediar entre las partes y lograr la conformación de un gobierno mixto, en
1946 las negociaciones de paz fracasaron y la guerra civil china continuó. En
el contexto de la Guerra Fría, Estados Unidos apoyó al gobierno nacionalista
chino y la Unión Soviética brindó ayuda a las fuerzas comunistas.

La ofensiva nacionalista (1946-1947)

Cuando se rompieron las negociaciones, los nacionalistas invadieron


Manchuria y el norte de China, donde se apoderaron de muchas ciudades,
mientras los comunistas mantenían su presencia en las zonas rurales.
A finales de 1946, la Asamblea Nacional China proclamó una
Constitución democrática, sin que participaran representantes de los
comunistas. La superioridad militar de los nacionalistas duró hasta 1947,
cuando los intentos por derrotar al adversario fracasaron y su ofensiva
finalmente se detuvo.

El contraataque comunista (1947-1948)

A mediados de 1947 se dio un viraje en el desarrollo de la guerra y se


produjeron los primeros contraataques efectivos del Ejército Rojo de Mao
Zedong, que reconquistaron ciudades y comenzaron a provocar deserciones
masivas en el ejército nacionalista.

Las victorias decisivas comunistas (1948-1949)

En 1948, el Ejército Rojo comenzó a conseguir triunfos cruciales, que


ocasionaron una gran cantidad de bajas a los nacionalistas y permitieron
progresivamente la conquista de Manchuria y de la mayor parte del país.

El ejército nacionalista sufrió derrotas particularmente significativas,


como la batalla de Huai Hai. A finales de 1948 la situación favorecía
claramente a los comunistas.

La ofensiva final (1949)


Luego de tomar Pekín (antigua capital imperial de China) a comienzos
de 1949, los comunistas quedaron a un paso de obtener la victoria definitiva.
Tras un infructuoso período de negociaciones con los nacionalistas, entraron
en abril en Nankín, antigua capital de la República de China, y consiguieron
el control pleno del país.

El 1 de octubre de 1949, Mao proclamó en Pekín la fundación de la


República Popular China, y en diciembre Chiang Kai-shek junto a su ejército
nacionalista se refugió en la isla de Taiwán, donde temió durante años un
ataque comunista.

Causas de la Revolución Comunista china

Mao Zedong lideró a los comunistas chinos con el apoyo de la Unión


Soviética.

Las principales causas de la Revolución Comunista china fueron el


descontento social con el gobierno nacionalista por las condiciones de
pobreza del campesinado y la corrupción del Estado, el enfrentamiento
político e ideológico entre nacionalistas y comunistas (que tenían diferentes
modelos de país), el apoyo económico y militar de la Unión Soviética al
Partido Comunista de China, y la eficiente estrategia militar y política de los
comunistas, que consistió en aplicar la guerra de guerrillas y prometer
reformas agrarias para conseguir el apoyo de los campesinos.
El descontento social. Muchos problemas que existían desde los años
de la dinastía Qing perduraban bajo el gobierno de la República de China,
como la pobreza entre el campesinado y la corrupción estatal. Esto motivó el
descontento con el gobierno nacionalista y el apoyo de algunos sectores
sociales, especialmente campesinos, al Partido Comunista de China.

La rivalidad entre nacionalistas y comunistas. El país estaba dividido


entre los partidarios de una China democrática y capitalista, representada por
el Kuomintang (que gobernaba la República de China), y los seguidores del
comunismo, liderados por Mao Zedong, que aspiraban a defender al
campesinado chino y abolir la sociedad de clases. Esta rivalidad provocó la
guerra civil china, en la que el Kuomintang fue postergando sus objetivos
democráticos y el Partido Comunista de China fue sumando cada vez más
apoyos.

El apoyo externo a los comunistas. Durante la guerra civil china,


Estados Unidos apoyó al gobierno nacionalista y la Unión Soviética a los
comunistas. Este apoyo fue diplomático, económico y militar. El apoyo
soviético y la entrega a los comunistas del armamento incautado en
Manchuria al ejército japonés al final de la Segunda Guerra Mundial tuvieron
una importancia central para inclinar la balanza a favor del Partido Comunista
de China. Por otro lado, el gobierno nacionalista recibía menos ayuda de la
que esperaba de Estados Unidos, mientras perdía apoyo popular por su
corrupción y sus malas decisiones militares.

La exitosa estrategia comunista. El Partido Comunista de China


obtuvo el apoyo de muchos campesinos y trabajadores al prometer reformas
agrarias y otras mejoras en las condiciones de vida. Además, aplicó la guerra
de guerrillas, que resultó efectiva contra el ejército convencional del
Kuomintang y permitió el éxito militar y el triunfo de la revolución.
Consecuencias de la Revolución Comunista china

El éxito de la Revolución Comunista china en 1949 tuvo las siguientes


consecuencias: el gobierno nacionalista se vio obligado a trasladarse a
Taiwán, donde formó un Estado separado de la China comunista que sigue
existiendo en la actualidad; se creó la República Popular China, un Estado
comunista liderado por Mao Zedong que instauró un régimen de partido
único y se alineó inicialmente con la Unión Soviética (aunque años después
ambos países rompieron relaciones); cambió el equilibrio de poder en Asia
en el contexto de la Guerra Fría, pues la China comunista se convirtió en un
poder dominante que influyó a otros movimientos revolucionarios de la
región.

El traslado del gobierno nacionalista a Taiwán. El Kuomintang fue


vencido militarmente y se refugió en la isla de Taiwán, donde mantuvo la
República de China, reconocida a sí misma como el gobierno legítimo de
China y presidida por Chiang Kai-shek hasta 1975. En la actualidad sigue
siendo un Estado separado de la China comunista pero reclamado por esta
como un territorio propio.

La creación de la República Popular China. Las tropas de Mao


conquistaron el poder político y llevaron a la creación de la República
Popular China, con soberanía sobre toda la China continental. Este nuevo
Estado era de tipo comunista, alineado internacionalmente con el bloque
soviético (hasta la ruptura entre China y la Unión Soviética en las décadas
del sesenta y setenta) y liderado por Mao. Este implementó medidas
socialistas, como la nacionalización de la industria y la colectivización de la
tierra, e instauró un régimen político autoritario de partido único.
El cambio en el equilibrio de poder en Asia. El éxito de la revolución
comunista en China alteró el equilibrio de poder en Asia en el contexto de la
Guerra Fría. Si bien inicialmente contó con el apoyo de la Unión Soviética, la
China comunista pronto se convirtió en un poder dominante en la región e
influyó en otros movimientos revolucionarios y regímenes comunistas.

Ver además: Revolución Cultural china

Protagonistas de la Revolución Comunista china

Chiang Kai-shek debió refugiarse en Taiwán, donde gobernó hasta su


muerte.

Los principales líderes de las facciones que se enfrentaron durante la


guerra civil china, que llevó a la Revolución Comunista china en 1949,
fueron:

Mao Zedong (1893-1976). Máximo dirigente del Partido Comunista de


China desde la década de 1930, fue el líder supremo de la República Popular
China desde 1949 hasta su muerte en 1976. De familia campesina, luchó
desde joven contra los invasores japoneses y luego contra el gobierno
nacionalista chino, una vez que se convenció de que solo el comunismo
podía salvar a su país. Elaboró una versión propia del marxismo-leninismo,
adaptada a las particularidades de la sociedad china, en la que planteó que
el campesinado era fundamental para la revolución (a diferencia del
comunismo soviético, que puso el énfasis en el proletariado urbano).
Chiang Kai-shek (1887-1975). Líder militar y político de los
nacionalistas chinos opuestos a Mao Zedong, fue sucesor de Sun Yat-sen,
fundador del Kuomintang, y presidente de la República de China durante la
guerra civil. Luego de ser derrotado por los comunistas en 1949, se refugió
en Taiwán y gobernó allí hasta su muerte, a la espera de la caída del
comunismo en China continental (hecho que nunca sucedió).

George Marshall (1880-1959). Militar estadounidense, fue jefe del


Estado Mayor del Ejército durante la Segunda Guerra Mundial y autor del
plan económico para la reconstrucción de Europa luego del fin de la guerra
(el llamado Plan Marshall). Esto le valió el Premio Nobel de la Paz en 1953.
Fue el emisario de Estados Unidos en China para mediar entre las facciones
confrontadas, pero se retiró en 1947 al no conseguir el fin de las hostilidades.

Importancia de la Revolución Comunista china

La Revolución Comunista china de 1949 fue una de las tres grandes


revoluciones comunistas del siglo XX, junto con la Revolución rusa (1917) y
la Revolución cubana (1959). Tras la caída de la Unión Soviética en 1991, la
República Popular China se convirtió en la única gran potencia comunista del
mundo, si bien desde finales de la década de 1970 adoptó una economía
que algunos estudiosos identifican como capitalista. En la actualidad, China
es la segunda mayor economía del mundo.

La Revolución Comunista china fue un evento histórico singular que


marcó la política internacional por varias décadas. A medida que la China
comunista se hacía más influyente a nivel internacional, llegó a constituirse
como un modelo distinto del que imperaba en la Unión Soviética.
La doctrina comunista china, que reunía las ideas de Mao sobre la
“guerra prolongada” (un tipo de guerra de guerrillas) y la centralidad del
campesinado, recibió el nombre de maoísmo. Uno de los movimientos que
adoptaron el maoísmo en Asia fue el de los Jemeres Rojos, que instauraron
una dictadura en Camboya entre 1975 y 1979 y provocaron un genocidio.

"Revolución Comunista china". Autor: Augusto Gayubas. De:


Argentina. Para: Concepto.de. Disponible en: https://concepto.de/revolucion-
comunista-china/. Última edición: 27 de febrero de 2024. Consultado: 30 de
abril de 2024

Fuente:
https://concepto.de/revolucion-comunista-china/#ixzz8YvHXbf7Q
Una sola China

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Caracteres simplificado y tradicional de la palabra «China» en idioma


chino. El primer carácter se refiere a «central» y el segundo a «nación».

«Una sola China» (en chino tradicional, 一個中國; en chino simplificado; 一


个中国; pinyin: yī gè Zhōngguó; Wade-Giles: I-ko Chung-kuo) es una posición
política según el cual existe una sola nación-estado en el mundo con el
nombre de «China» y que por lo tanto China continental, Hong Kong, Macao
y Taiwán son todos parte de esa única entidad nacional denominada
«China».

Este principio es sostenido activamente por el gobierno de la


República Popular China y determina que, para el régimen de Pekín, la isla
de Taiwán tenga el rango de facto de una simple «provincia rebelde» a la
cual jamás se podrá reconocer como Estado independiente. La aceptación o
el rechazo de este principio es un factor clave en las relaciones entre la
República Popular China, que gobierna China continental, Hong Kong, y
Macao, y la República de China, que gobierna la isla de Taiwán, y las islas
aledañas de Pescadores, Quemoy, Matsu, Pratas y Taiping.

La política de Una Sola China en la práctica

República Popular China (RPC)

República de China (RDC)

Países que solo reconocen a la RPC

Países que solo reconocen a la RDC

Países que reconocen a la RPC y mantienen relaciones informales


con la RDC

La política de «Una sola China» es sostenida terminantemente por la


República Popular China, que iguala China con la RP China, y sostiene que
la única China existente tiene como gobierno legítimo al régimen de Pekín.
En aplicación de este principio, la RP China requiere a todos los países con
quienes mantiene relaciones diplomáticas que reconozcan al régimen de
Pekín como único gobierno de China, y que por lo tanto se nieguen a
sostener relaciones diplomáticas con la República de China (Taiwán),
considerando a ésta también como «parte de la RP China». El
reconocimiento de que hay solo una China (aunque no limitado a la RP
China en la definición) es también un requisito previo que la RP China ha
puesto para negociar con el gobierno de la República de China.
La posición de la República de China hacia esta política es
apreciablemente más dividida. Legalmente hablando, la República de China
continúa manteniendo su propia versión del principio de «Una China», al
sostener oficialmente que el régimen de Taipéi es el único «gobierno
legítimo» de toda China continental. Sin embargo, estos reclamos ya no son
activamente mantenidos por el gobierno taiwanés.

Los partidos de la Coalición pan-azul de Taiwán aceptan la política de


Una Sola China, pero ellos no igualan a «China» con la República Popular
China sino con el propio Taiwán, negando toda legitimidad al régimen de la
RP China, siendo que uno de sus líderes, el expresidente del partido
Kuomintang (KMT) Ma Ying-jeou, llegó más lejos al declarar en 2006 que
«Una Sola China es la República de China».

En contraste, los partidos de la Coalición pan-verde taiwanesa


rechazan la posición de Una Sola China, en tanto que prefieren considerar a
Taiwán como una nación-estado «separada y diferente» de China. Proponen
que el régimen de Taipéi abandone su pretensiones sobre la China
continental y declare a Taiwán como estado independiente, sin vínculos
políticos con la RP China. Dicha posición también es rechazada frontalmente
por el gobierno de la RP China.

Antecedentes

Véase también: Estatus político de la República de China


Territorio controlado por la República Popular China (violeta) y la
República de China (naranja). El tamaño de las islas menores se ha
exagerado en este mapa para facilitar su identificación.

Antes de principios del siglo xvii, Taiwán estaba habitado


principalmente por aborígenes taiwaneses, pero la demografía comenzó a
cambiar con las sucesivas oleadas de migración china Han. Taiwán fue
puesto por primera vez bajo el control de los holandeses (1624-1662),
principales impulsores de la inmigración Han, y los españoles (1626-1642,
sólo en el norte de Taiwán). Zheng Chenggong (Koxinga), un leal a Ming,
ocupó Taiwán en 1662 como el Reino de Tungning, antes de ser incorporado
por la dinastía Qing en 1683. También fue gobernado por los japoneses
durante medio siglo (1895-1945), mientras que Francia dominó brevemente
el norte de Taiwán en 1884-1885.1

Fue una prefectura periférica de la provincia de Fujian bajo el gobierno


manchú Qing de China desde 1683 hasta 1887, cuando se convirtió
oficialmente en una provincia separada de Fujian-Taiwán. Taiwán siguió
siendo una provincia durante ocho años hasta que fue cedida a Japón en
virtud del Tratado de Shimonoseki en 1895.23

Mientras Taiwán permaneció bajo control japonés, la dinastía Qing fue


derrocada y la Primera y Segunda República de China (RDC) se
establecieron desde el régimen de Beiyang hasta el Kuomintang (KMT) a
partir de 1928.
Después de las ceremonias de rendición japonesa de octubre de 1945
en Taipéi, la capital de la provincia de Taiwán, Taiwán se convirtió una vez
más en el sistema de gobierno de China durante el período de ocupación
militar.4567 En 1949, después de perder el control de la mayor parte de
China continental después de la Guerra Civil China, y antes de que los
tratados de paz de la posguerra entraran en vigor, el gobierno de la
República de China bajo el KMT se retiró al Taiwán ocupado. Chiang Kai-
shek declaró la ley marcial. Se ha argumentado que Japón renunció
formalmente a todos los derechos territoriales de Taiwán en 1952 en el
Tratado de Paz de San Francisco, pero ni en ese tratado ni en el tratado de
paz firmado entre Japón y China se otorgó la soberanía territorial de Taiwán
a la República de China.89 Los tratados dejaron el estatus de Taiwán, según
lo gobernado por la República de China o la República Popular China,
deliberadamente vago, y la cuestión de la soberanía legítima sobre China es
la razón por la que China no fue incluida en el Tratado de Paz de San
Francisco.89 Este argumento no es aceptado por quienes consideran que la
soberanía de Taiwán ha sido legítimamente devuelta a la República de China
al final de la guerra.10 Algunos argumentan que la República de China es un
gobierno en el exilio,11121314 mientras que otros sostienen que es un
estado residual.15

El gobierno de la República de China todavía gobierna Taiwán, pero


se transformó en un estado libre y democrático en la década de 1990
después de décadas de ley marcial.16 Durante este período, el estatus legal
y político de Taiwán se ha vuelto más controvertido, con más expresiones
públicas de sentimientos de independencia de Taiwán, que anteriormente
estaban prohibidos.
Puntos de vista dentro de Taiwán

Dentro de Taiwán, existe una distinción entre las posiciones del


Kuomintang (KMT), el Partido Democrático Progresista (DPP) y el Partido
Popular de Taiwán (PPT).

El Kuomintang sostiene el "principio de una sola China" y sostiene


que, según la Constitución de la República de China (aprobada por el
gobierno del Kuomintang en 1947 en Nanjing), la República de China tiene
soberanía sobre la mayor parte de China, incluidas, según su interpretación,
tanto la China continental como Taiwán. Después de que el Partido
Comunista de China expulsó a la República de China en la Guerra Civil
China de la mayor parte del territorio chino en 1949 y fundó la República
Popular China, el gobierno nacionalista chino de la República de China, que
todavía controlaba a Taiwán, continuó reclamando legitimidad como gobierno
de toda China. Bajo el expresidente Lee Teng-hui, se agregaron artículos
adicionales a la constitución de la República de China en 1991 para que se
aplicara de manera efectiva solo al área de Taiwán.17 El Kuomintang
proclama una forma modificada del principio de "Una China" conocido como
el "Consenso de 1992". Bajo este "consenso", ambos gobiernos "están de
acuerdo" en que hay un solo estado soberano que abarca tanto a China
continental como a Taiwán, pero no están de acuerdo sobre cuál de los dos
gobiernos es el gobierno legítimo de este estado. El expresidente de la
República de China, Ma Ying-jeou, había reafirmado sus reclamos sobre
China continental hasta el 8 de octubre de 2008.18
EL Partido Popular de Taiwán se presenta como una vía intermedia
entre las posturas del PPD y del KMT, subrayaba la importancia de coexistir
con el enemigo por lo que sus políticas se parecen más a las del KMT.

El Partido Democrático Progresista no está de acuerdo con el


"principio de Una China" tal como lo define el KMT. En cambio, tiene una
interpretación diferente y cree que "China" se refiere solo a la República
Popular China y afirma que Taiwán y China son dos países separados, por lo
tanto, hay un país en cada lado y "una China, un Taiwán". La posición del
DPP es que el pueblo de Taiwán tiene derecho a la autodeterminación sin
coerción exterior.19 La actual presidenta Tsai Ing-wen se niega a afirmar el
consenso de 1992.

El principio de Una China de la República Popular China enfrenta la


oposición de los partidarios del movimiento independentista de Taiwán, que
presiona para establecer la "República de Taiwán" y cultivar una identidad
separada aparte de China llamada "Taiwánización".

Posiciones legales

Mapa del territorio que reclamó el gobierno del Kuomintang de la


República de China después de retirarse a Taiwán

Ni el gobierno de la República de China ni el de la República Popular


China reconocen al otro como un gobernante nacional legítimo.
República Popular China (RPC)

Preámbulo de la Constitución de la República Popular China.

Taiwán es parte del territorio sagrado de la República Popular China.


Es un noble deber de todo el pueblo chino, incluidos nuestros compatriotas
en Taiwán, cumplir la gran tarea de reunificar la patria.20

Ley antisecesión de la República Popular China:

Artículo 2:

Solo hay una China en el mundo. Tanto el continente como Taiwán


pertenecen a una sola China. La soberanía y la integridad territorial de China
no admiten división. Salvaguardar la soberanía y la integridad territorial de
China es una obligación común de todo el pueblo chino, incluidos los
compatriotas de Taiwán.

Taiwán es parte de China. El estado nunca permitirá que las fuerzas


secesionistas "independencia de Taiwán" hagan que Taiwán se separe de
China bajo cualquier nombre o por cualquier medio.21

Artículo 5:

Mantener el principio de una sola China es la base de la reunificación


pacífica del país.

Reunificar el país por medios pacíficos sirve mejor a los intereses


fundamentales de los compatriotas de ambos lados del Estrecho de Taiwán.
El Estado hará todo lo posible con la máxima sinceridad para lograr una
reunificación pacífica.
Una vez que el país se reunifica pacíficamente, Taiwán puede
practicar sistemas diferentes a los del continente y disfrutar de un alto grado
de autonomía.21

República de China (RDC)

Artículo 4 de la Constitución (Efectivo de 1948 a 2000):

"El territorio de la República de China de acuerdo con sus fronteras


nacionales existentes no será alterado excepto por resolución de la
Asamblea Nacional."

Artículo 4 de los Artículos Adicionales Sexto de la Constitución


(Efectivo 2000 a 2005):

"El territorio de la República de China, definido por sus fronteras


nacionales existentes, no se modificará a menos que se inicie a propuesta de
una cuarta parte de todos los miembros del Yuan Legislativo, aprobada por
tres cuartas partes de los miembros del Yuan Legislativo presente en una
reunión que requiere un quórum de tres cuartos de todos los miembros, y
aprobado por tres cuartos de los delegados a la Asamblea Nacional
presentes en una reunión que requiere un quórum de dos tercios de todos
los delegados."

Artículo 4 de los Artículos Adicionales de la Constitución (Efectivo


desde 2005 hasta el presente):

"El territorio de la República de China, definido por sus fronteras


nacionales existentes, no se alterará a menos que se inicie a propuesta de
una cuarta parte del total de miembros del Yuan Legislativo, aprobada por al
menos tres cuartas partes de los miembros presentes en un reunión a la que
asistieron al menos tres cuartas partes del total de miembros del Yuan
Legislativo, y sancionada por los electores en el área libre de la República de
China en un referéndum celebrado al expirar un período de seis meses de
anuncio público de la propuesta, en la que el número de votos válidos a favor
supera la mitad del número total de electores."

De acuerdo con esta posición legal, la legislación aprobada por el


Yuan Legislativo es firmada por el Presidente de la República de China. Solo
los votantes que residen en el área libre son elegibles para votar y ser
elegidos en las elecciones de la República de China.

Evolución de la política

Bandera de la República de China (derecha) y la República Popular de


China ondeando juntas en Chinatown, San Francisco, revelando diferentes
puntos de vista políticos de los chinos de ultramar.

Una interpretación, que se adoptó durante la Guerra Fría, es que la


República Popular China o la República de China es el único gobierno
legítimo de toda China y que el otro gobierno es ilegítimo. Si bien gran parte
del bloque occidental mantuvo relaciones con la República de China hasta la
década de 1970 bajo esta política, gran parte del bloque oriental mantuvo
relaciones con la República Popular China. Si bien el gobierno de la
República de China se consideraba a sí mismo el restante obstáculo del
gobierno legítimo de un país invadido por lo que consideraba rebeldes
comunistas, la República Popular de China afirmó haber sucedido a la
República de China en la Guerra Civil China. Aunque la República de China
ya no se presenta a sí misma como el único gobierno legítimo de China, la
posición de la República Popular China se mantuvo sin cambios hasta
principios de la década de 2000, cuando la República Popular China
comenzó a suavizar su posición sobre este tema para promover la
reunificación china.

La posición revisada de la República Popular China quedó clara en la


Ley Antisecesión de 2005, que aunque afirma que hay una China cuya
soberanía es indivisible, no identifica explícitamente a esta China con la
República Popular China. Casi todas las leyes de la República Popular China
tienen un sufijo "de la República Popular China" (prefijo en la gramática
china) en sus nombres oficiales, pero la Ley Antisecesión es una excepción.
Beijing no ha hecho declaraciones importantes después de 2004 que
identifiquen a una China con la República Popular China y ha cambiado
ligeramente su definición de una China para abarcar un concepto llamado
'Consenso de 1992': ambos lados del estrecho de Taiwán reconocen que
solo hay una China: ambos continentes China y Taiwán pertenecen a la
misma China, pero están de acuerdo en diferir en la definición de qué China.

Una interpretación de una China es que solo existe una región


geográfica de China, que se dividió entre dos gobiernos chinos durante la
Guerra Civil China. Esta es en gran parte la posición de los actuales
partidarios de la reunificación china en China continental, que creen que "una
China" debería reunirse eventualmente bajo un solo gobierno. A partir de
2005, esta posición se ha acercado lo suficiente a la posición de la República
Popular China, lo que permite un diálogo de alto nivel entre el Partido
Comunista de China y la Coalición Pan-Azul de la República de China.

Posición política en la República Popular China


Documento de viaje especial emitido por la República Popular China
para un ciudadano de la República de China que desee ingresar a China
continental.

En la práctica, las fuentes oficiales y los medios de comunicación


estatales nunca se refieren al "gobierno de la República de China" y rara vez
al "gobierno de Taiwán". En cambio, se hace referencia al gobierno de
Taiwán como las "autoridades de Taiwán". La República Popular China no
acepta ni sella los pasaportes de la República de China. En cambio, un
residente de Taiwán que visite China continental debe usar un Permiso de
entrada de compatriota de Taiwán. Hong Kong otorga entrada sin visado a
los titulares de un permiso; mientras que los titulares de un pasaporte de la
República de China deben solicitar un registro previo a la llegada. Macao
concede la entrada sin visado a los titulares tanto del permiso como del
pasaporte.

Posición política en la República de China

Permiso de entrada y salida emitido por la República de China, para


un ciudadano de la República Popular China que desee ingresar a Taiwán.

La única declaración oficial de la República de China sobre su


interpretación del Principio de Una China se remonta al 1 de agosto de 1992.
En ese momento, el Consejo Nacional de Unificación de la República de
China expresó la interpretación de la República de China del principio
como:22
Los dos lados del Estrecho tienen opiniones diferentes sobre el
significado de "una China". Para Beijing, "una China" significa "la República
Popular China (RPC)", y Taiwán se convertirá en una "Región Administrativa
Especial" después de la unificación. Taipéi, por otro lado, considera que "una
sola China" significa la República de China (RDC), fundada en 1912 y con
soberanía de jure sobre toda China. Sin embargo, la República de China de
hoy en día sólo tiene jurisdicción sobre Taiwán, Penghu, Kinmen y Matsu.
Taiwán es parte de China y China continental también es parte de China.

Desde 1949, China se ha dividido temporalmente y cada lado del


Estrecho de Taiwán está administrado por una entidad política separada.
Esta es una realidad objetiva que ninguna propuesta de unificación de China
puede pasar por alto.

En febrero de 1991, el gobierno de la República de China, tratando


resueltamente de establecer un consenso e iniciar el proceso de unificación,
adoptó las "Directrices para la unificación nacional". Esto se hizo para
mejorar el progreso y el bienestar de la gente y la prosperidad de la nación.
El gobierno de la República de China espera sinceramente que las
autoridades del continente adopten una actitud pragmática, hagan a un lado
los prejuicios y cooperen para contribuir con su sabiduría y energías a la
construcción de una China libre, democrática y próspera.

Sin embargo, el consenso político y la opinión pública en Taiwán ha


evolucionado desde 1992. Existe una diferencia significativa entre el
reconocimiento y la comprensión de cada facción del principio de Una China.
Los partidos de la Coalición Pan-Azul, que consisten en el Kuomintang, el
Partido El Pueblo Primero y el Partido Nuevo, aceptan el principio de Una
China. En particular, el expresidente de la República de China, Ma Ying-jeou,
declaró en 2006, cuando era presidente del Kuomintang, que "Una China es
la República de China". Hasta la década de 1990, el gobierno declaró
activamente que la República de China es la única "Una China" legítima,
mientras que la República de China es ilegítima.

Los partidos de la Coalición Pan-Verde, que consisten en el Partido


Democrático Progresista (DPP) y la Unión de Solidaridad de Taiwán, son
más hostiles a la política, ya que ven a Taiwán como un país separado de
China. El expresidente de la República de China, Chen Shui-bian del DPP,
considera la aceptación del principio de "Una China" como una capitulación
ante la República Popular China, y prefiere verlo como nada más que un
tema de discusión, en oposición a la insistencia de la República Popular
China de que el El principio de "Una China" es un requisito previo para
cualquier negociación.

Cuando la República de China estableció relaciones diplomáticas con


Kiribati en 2003, la República de China declaró oficialmente que Kiribati
podía seguir manteniendo relaciones diplomáticas con la República Popular
China.[cita requerida] Sin embargo, a pesar de la declaración, todos los
países que mantienen vínculos oficiales con Taipéi continúan reconociendo a
la República de China como el único gobierno legítimo de China.23

La República de China no reconoce ni sella los pasaportes de la


República Popular China. En cambio, los residentes chinos que visiten
Taiwán y otros territorios bajo la jurisdicción de la República de China deben
utilizar un permiso de entrada y salida emitido por las autoridades de la
República de China.

Relaciones diplomáticas

Embajada de la República Popular China en Kiev, Ucrania. Ucrania no


reconoce a la República de China.

Embajada de la República Popular China en Canberra, Australia.


Australia no reconoce oficialmente a la República de China, aunque tiene
relaciones extraoficiales con ella.

Embajada de la República de China en Mbabane, Eswatini. Eswatini


no reconoce la República Popular China.

Oficina económica y cultural de la República de China en Tokio,


Japón. Japón reconoce a la República Popular China, aunque también tiene
relaciones informales con la República de China.

El Principio de Una China también es un requisito para que cualquier


entidad política establezca relaciones diplomáticas con la República Popular
China. La República Popular China ha intentado tradicionalmente que las
naciones reconozcan que "el Gobierno de la República Popular China es el
único gobierno legal de China y Taiwán es una parte inalienable del territorio
de la República Popular China". Sin embargo, muchas naciones no están
dispuestas a hacer esta declaración en particular y, a menudo, hubo un
esfuerzo prolongado para encontrar un lenguaje con respecto a una China
que sea aceptable para ambas partes. Casi todos los países utilizan términos
como "respeta", "reconocer", "comprender", "tomar nota de", que no
reconocen la soberanía de la República Popular China sobre Taiwán y otros
territorios gobernados por la República de China. Esta ambigüedad
estratégica en el lenguaje utilizado proporciona la base para que los países
tengan vínculos formales con la República Popular de China y mantengan
vínculos no oficiales con la República de China.

La política del gobierno de la República Popular China exige que


cualquier país que desee establecer una relación diplomática con la
República Popular China debe primero interrumpir cualquier relación formal
con la República de China. Según el Foro Fletcher de Asuntos Mundiales, "el
no reconocimiento del gobierno taiwanés es un requisito previo para
mantener relaciones diplomáticas formales con la República Popular China
Plantilla: efecto Mdashin que obliga a otros gobiernos a elegir entre Beijing y
Taipei."2425 Para competir por el reconocimiento de otros países, cada
gobierno chino ha dado dinero a algunos países pequeños. Tanto los
gobiernos de la República Popular China como los de la República de China
se han acusado mutuamente de diplomacia monetaria. Varios países
pequeños de África y el Caribe han establecido y discontinuado relaciones
diplomáticas con ambas partes varias veces a cambio de un enorme apoyo
financiero de cada parte.26

El nombre "China Taipei" se utiliza en algunos escenarios


internacionales, ya que "Taiwán" sugiere que Taiwán es un país separado y
"República de China" sugiere que hay dos Chinas y, por lo tanto, ambos
violan el Principio de Una China. Taiwán también podría utilizarse como
abreviatura de la unión aduanera entre Taiwán, Penghu, Kinmen y Matsu.
Por ejemplo, en la Declaración de Política Exterior y de Seguridad Común
(PESC) sobre las elecciones de marzo de 2007, emitida en nombre de la
Unión Europea y con el apoyo de 37 países, se menciona expresamente a
"Taiwán".

La mayoría de los países que reconocen a Beijing eluden el lenguaje


diplomático al establecer "Oficinas Comerciales" que representan sus
intereses en suelo taiwanés, mientras que el gobierno de la República de
China representa sus intereses en el exterior ante TECRO, la Oficina de
Representación Económica y Cultural de Taipéi. Estados Unidos (y cualquier
otra nación que tenga relaciones diplomáticas con la República Popular
China) no tiene relaciones diplomáticas formales con la República de China.
En cambio, las relaciones externas se manejan a través de organizaciones
nominalmente privadas como el Instituto Americano en Taiwán o la Oficina
Comercial Canadiense en Taipéi.

En cuanto a Filipinas, la Embajada no oficial se llama Oficina


Económica y Cultural de Manila. Aunque es una oficina cultural y económica,
el sitio web dice explícitamente que es la Oficina de Representación de
Filipinas en Taiwán. También ofrece diversos servicios consulares, como
otorgamiento de visa y tramitación de pasaporte.

Política de EE. UU.


Mao Zedong saluda al presidente de Estados Unidos, Richard Nixon,
durante su visita a China en 1972.

En el caso de Estados Unidos, la Política de Una China se declaró por


primera vez en el Comunicado de Shanghái de 1972: "Estados Unidos
reconoce que los chinos a ambos lados del Estrecho de Taiwán sostienen
que hay una sola China y que Taiwán es parte de China. Estados Unidos no
cuestiona esa posición ". Estados Unidos no ha expresado una declaración
explícitamente inmutable sobre si cree que Taiwán es independiente o no. En
cambio, Washington simplemente afirma que entiende las afirmaciones de la
República Popular China sobre Taiwán como propias. De hecho, muchos
eruditos[¿quién?] están de acuerdo en que la Política de Una China de
Estados Unidos no tenía la intención de complacer al gobierno de la
República Popular China, sino como una forma de que Washington
condujera las relaciones internacionales en la región, lo que Beijing no
declara. Un estudio más reciente sugiere que esta redacción reflejaba el
deseo de la administración Nixon de transferir la responsabilidad de resolver
la disputa a las "personas más directamente involucradas", es decir, China y
Taiwán. Al mismo tiempo, los Estados Unidos evitarían "perjudicar el
resultado final" al negarse a respaldar explícitamente las alegaciones de una
u otra parte.27

En el apogeo de la división sino-soviética y el conflicto chino-


vietnamita, y al comienzo de la reforma y apertura de la República Popular
China, Estados Unidos cambió estratégicamente el reconocimiento
diplomático de la República de China (Taiwán) a la República Popular China
(RPC) el 1 de enero de 1979.
Cuando el presidente Jimmy Carter en 1979 rompió relaciones con la
República de China a fin de establecer relaciones con la República de China,
el Congreso respondió aprobando la Ley de Relaciones de Taiwán que
mantenía las relaciones, pero no alcanzó el pleno reconocimiento de la
República de China. En 1982, el presidente Ronald Reagan también vio que
se adoptaban las Seis Garantías, siendo la quinta que Estados Unidos no
reconocería formalmente la soberanía china sobre Taiwán. Sin embargo, la
política de Estados Unidos se ha mantenido ambigua. En el Comité de
Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes el 21 de abril de
2004, la representante Grace Napolitano (D-CA) le preguntó al subsecretario
de Estado para Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico, James A. Kelly, si el
compromiso del gobierno de los Estados Unidos con la democracia de
Taiwán entró en conflicto con la llamada Política de una China.28 Dijo: "En
mi testimonio, expuse el punto" nuestra Una China ", y realmente no lo definí,
y no estoy seguro de poder definirlo fácilmente. Puedo decirles lo que no es.
no es la política de Una China o el principio de Una China que sugiere
Beijing, y puede que no sea la definición que algunos tendrían en Taiwán.
Pero transmite un significado de solidaridad entre las personas de ambos
lados del estrecho. esa ha sido nuestra política durante mucho tiempo."29

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el líder chino, Xi


Jinping. Obama apoyó la política de "Una China" durante su administración.

La posición de los Estados Unidos, como se aclara en el informe


China / Taiwán: Evolución de la política "Una China" del Servicio de
Investigación del Congreso (fecha: 9 de julio de 2007) se resume en cinco
puntos:

Estados Unidos no declaró explícitamente el estado soberano de


Taiwán en los tres comunicados conjuntos de Estados Unidos y la República
Popular China de 1972, 1979 y 1982.

Estados Unidos "reconoció" la posición de "Una China" de ambos


lados del Estrecho de Taiwán.

La política estadounidense no ha reconocido la soberanía de la


República Popular China sobre Taiwán;

La política estadounidense no ha reconocido a Taiwán como país


soberano; y

La política de Estados Unidos ha considerado inestable el estatus de


Taiwán.

Estas posiciones se mantuvieron sin cambios en un informe de 2013


del Servicio de Investigación del Congreso.30

El 2 de diciembre de 2016, el presidente electo de Estados Unidos,


Donald Trump, y la presidenta de la República de China, Tsai Ing-wen,
realizaron una breve llamada telefónica sobre "los estrechos vínculos
económicos, políticos y de seguridad entre Taiwán y Estados Unidos".31 El 6
de diciembre, unos días después de la llamada, Trump dijo que Estados
Unidos no está necesariamente obligado por su política de "una sola
China".323334
El 9 de febrero de 2017, en una larga llamada telefónica, el presidente
de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de la República Popular China,
Xi Jinping, discutieron numerosos temas y el presidente Trump acordó, a
petición de Xi Jinping, honrar la política de "una sola China".35

Opinión pública estadounidense sobre la Política de Una China

La opinión pública estadounidense sobre la Política de Una China es


mucho más ambigua que las opiniones de las élites políticas y los expertos
en políticas estadounidenses. Una encuesta de Pew Research de 2012
encontró que el 84% de los expertos en políticas creían que era muy
importante que Estados Unidos construyera una relación sólida con China,
mientras que solo el 55% del público en general estuvo de acuerdo con esa
afirmación.36 Esta gran diferencia de acuerdo entre los expertos en políticas
y el público estadounidense se ilustra en la llamada telefónica de Donald
Trump 25 días después de su toma de posesión al presidente de Taiwán,
que rompió una política de décadas que podría ser una expresión de
actitudes negativas hacia la República Popular China.37

Además, las actitudes populistas estadounidenses hacia la República


Popular China son negativas, donde China es vista como un adversario
económico más que como un rival amistoso. Una encuesta de Pew Research
de 2015 encontró que el 60% de los estadounidenses ven la pérdida de
puestos de trabajo en China como muy grave, en comparación con solo el
21% que ve las tensiones entre China y Taiwán como muy graves.38 Las
tendencias históricas realizadas por Gallup demuestran un aumento en la
percepción entre los estadounidenses de que China es la potencia
económica líder en el mundo de hoy, con encuestas en 2000 que muestran
que solo el 10% está de acuerdo con esa declaración y en 2016, el 50% está
de acuerdo con la declaración.39

Relaciones a través del Estrecho

Un letrero de propaganda en la Dadan (República de China) frente a


Xiamen (República Popular China) proclamando " Los tres principios del
pueblo unen a China"

Un cartel de propaganda en Mawei (República Popular China) frente a


Matsu (República de China) proclamando "La paz une a China, Un país, dos
sistemas".

Artículo principal: Relaciones a través del estrecho de Taiwán

El reconocimiento del Principio de Una China es también un requisito


previo por parte del gobierno de la República Popular de China para
cualquier diálogo a través del Estrecho que se lleve a cabo con grupos de
Taiwán. La política de Una China de la República Popular China rechaza las
fórmulas que piden "dos Chinas" o "una China, un Taiwán"40 y ha declarado
que los esfuerzos para dividir la soberanía de China podrían enfrentarse con
la fuerza militar.[cita requerida]

La República Popular China ha declarado explícitamente que es


flexible en cuanto al significado de "una China", y que "una China" puede no
ser necesariamente sinónimo de la República Popular China, y se ha
ofrecido a hablar con las partes sobre Taiwán y el gobierno de Taiwán sobre
la base del Consenso de 1992 que establece que hay una China, pero que
hay diferentes interpretaciones de esa China. Por ejemplo, en las
declaraciones del primer ministro Zhu Rongji antes de las elecciones
presidenciales de 2000 en Taiwán, afirmó que mientras cualquier poder
gobernante en Taiwán acepte el principio de Una China, puede negociar y
discutir cualquier cosa libremente.

Sin embargo, el Principio de Una China aparentemente requeriría que


Taiwán renunciara formalmente a cualquier posibilidad de independencia
taiwanesa y excluiría cualquier fórmula de "una nación, dos estados" similar a
las utilizadas en la Ostpolitik alemana o en la reunificación coreana. Chen
Shui-bian, presidente de la República de China entre 2000 y 2008 rechazó
repetidamente las demandas de aceptar el Principio de Una China y, en
cambio, pidió conversaciones para discutir la propia Una China. Con las
elecciones de enero y marzo de 2008 en Taiwán y la elección de Ma Ying-
jeou como presidente de la República de China, que asumió el cargo el 20 de
mayo, se estableció una nueva era de mejores relaciones entre ambos lados
del Estrecho de Taiwán.41 Los funcionarios del KMT visitaron China
continental y el ARATS chino se reunió en Beijing con su contraparte
taiwanesa, la Straits Exchange Foundation. Por tanto, se establecieron
vuelos chárter directos.

Una China fue la formulación sostenida por el gobierno de la


República de China antes de la década de 1990, pero se afirmó que la única
China era la República de China en lugar de la República Popular China. Sin
embargo, en 1991, el presidente Lee Teng-hui indicó que no desafiaría a las
autoridades comunistas a gobernar China continental. Este es un punto
significativo en la historia de las relaciones a través del Estrecho en el
sentido de que un presidente de la República de China ya no reclama
autoridad administrativa sobre China continental. A partir de entonces, el
movimiento de independencia de Taiwán obtuvo un impulso político y, bajo la
administración de Lee, la cuestión ya no es quién gobierna la China
continental, sino quién reclama legitimidad sobre Taiwán y las islas
circundantes. En el transcurso de la década de 1990, el presidente Lee
pareció alejarse de la formulación de Una China, lo que llevó a muchos a
creer que en realidad simpatizaba con la independencia de Taiwán. En 1999,
Lee propuso unas relaciones especiales de estado a estado para las
relaciones entre China continental y Taiwán, lo que fue recibido con enojo
por Beijing, lo que puso fin al diálogo semioficial hasta junio de 2008, cuando
se reunieron ARATS y SEF, y en el que el presidente Ma Ying-jeou reiteró el
Consenso de 1992 y la interpretación diferente sobre "Una China".

Después de la elección de Chen Shui-bian en 2000, la política del


gobierno de la República de China fue proponer negociaciones sin
condiciones previas. Si bien Chen no rechazó explícitamente la teoría de los
dos estados de Lee, tampoco la apoyó explícitamente. A lo largo de 2001,
hubo intentos infructuosos de encontrar una fórmula aceptable para ambas
partes, como aceptar "acatar el consenso de 1992". Chen, después de
asumir la presidencia del Partido Democrático Progresista en julio de 2002,
adoptó una política algo menos ambigua y declaró a principios de agosto de
2002 que "está claro que ambos lados del estrecho son países separados".
Esta declaración fue fuertemente criticada por los partidos de la Coalición
Pan-Azul de la oposición en Taiwán, que apoyan el Principio de Una China,
pero se oponen a definir esta "Una China" como la República Popular China.
La política de Una China se convirtió en un problema durante las
elecciones presidenciales de la República de China de 2004. Chen Shui-bian
abandonó su ambigüedad anterior y rechazó públicamente el Principio de
Una China alegando que implicaría que Taiwán es parte de la República
Popular China. Su oponente Lien Chan apoyó públicamente una política de
"una China, diferentes interpretaciones", como se hizo en 1992. Al final de las
elecciones de 2004, Lien Chan y su compañero de fórmula, James Soong,
anunciaron más tarde que no pondrían la unificación final como el objetivo de
su política a través del Estrecho y no excluiría la posibilidad de un Taiwán
independiente en el futuro. En una entrevista con la oficina de Time Asia
antes de las elecciones presidenciales de 2004, Chen utilizó el modelo de
Alemania y la Unión Europea como ejemplos de cómo los países pueden
unirse, y la Unión Soviética para ilustrar cómo un país puede fragmentarse.

En marzo de 2005, la República Popular China aprobó una Ley


Antisecesión que autorizaba el uso de la fuerza para prevenir un "incidente
grave" que rompe la política de Una China, pero que al mismo tiempo no
identifica a una China con la República Popular y se ofrece a buscar
soluciones políticas. En la misma sesión del Congreso de la República
Popular China, también se aprobó un gran aumento en el gasto militar, lo que
llevó a los miembros del equipo azul a interpretar esas medidas como
forzando a la República de China a adherirse a la Política de Una China o, de
lo contrario, la República Popular China atacaría.

En abril y mayo de 2005, Lien Chan y James Soong hicieron viajes


separados a China continental,42 durante el cual ambos apoyaron
explícitamente el Consenso de 1992 y el concepto de una China y en el que
ambos expresaron explícitamente la oposición de sus partidos a la
independencia de Taiwán. Aunque el presidente Chen apoyó en un momento
los viajes de Lien y Soong para aliviar las tensiones a través del Estrecho,43
también los atacó por trabajar con el "enemigo" de la República Popular
China[cita requerida]. El 28 de abril de 2008, el presidente honorario Lien
Chan del entonces opositor Kuomintang visitó Beijing y se reunió con Hu
Jintao por cuarta vez desde su histórico encuentro el 29 de abril de 2005 en
sus respectivas capacidades como líderes del partido tanto del Partido
Comunista de China como del Partido Nacionalista Chino, KMT. Lien también
se reunió con Chen Yunlin, director de la Oficina de Asuntos de Taiwán del
Consejo de Estado de la República Popular China.44

El 28 de mayo de 2008, el presidente del Kuomintang, Wu Po-hsiung,


realizó una visita histórica a Beijing,45 y se reunió y estrechó la mano del
Secretario General Comunista Hu Jintao, en el Gran Salón del Pueblo.
También visitó el mausoleo de Sun Yat-sen. Hu Jintao pidió reanudar los
intercambios y conversaciones, basados en el Consenso de 1992, entre la
Asociación para las Relaciones a Través del Estrecho de Taiwán (ARATS)
de China continental y la Fundación de Intercambio del Estrecho de Taiwán
(SEF), lo antes posible, y resolver prácticamente los problemas relacionados
con las dos partes. a través de conversaciones en pie de igualdad. Una vez
que se reanude el diálogo ARATS-SEF, se debe dar prioridad a cuestiones
como los vuelos fletados de fin de semana a través del Estrecho y la
aprobación para los residentes de China continental que viajan a Taiwán,
que son la mayor preocupación para las personas en ambos lados del
Estrecho. "El KMT ha ganado dos elecciones importantes en Taiwán
recientemente", dijo Wu, "lo que mostró que la opinión generalizada del
pueblo de Taiwán se identificaba con lo que representaba el KMT, y la
mayoría del pueblo de Taiwán está de acuerdo en que los dos lados del
estrecho pueden lograr un desarrollo pacífico y una situación en la que todos
ganen".46 Wu también dijo a los periodistas que le había recalcado a Hu que
Taiwán necesitaba una presencia internacional. "El pueblo taiwanés necesita
un sentido de seguridad, respeto y un lugar en la comunidad internacional",
dijo Wu. Hu también fue citado por haber prometido discutir medidas factibles
para que Taiwán participe en actividades internacionales, particularmente su
participación en las actividades de la Organización Mundial de la Salud.47

Partido Comunista de China


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Partido Comunista de China


中国共产党
Zhōngguó Gòngchǎndǎng
Presidente Cargo abolido en 1982

Secretario/a general Xi Jinping (Desde 2012)

Líder Xi Jinping
Li Qiang
Zhao Leji
Wang Huning
Cai Qi
Ding Xuexiang
Li Xi

Fundación 1 de julio de 1921

Eslogan «Servir al pueblo»

Ideología Socialismo con características


chinas1
Comunismo23
Maoísmo
Marxismo-Leninismo4
Nacionalismo chino56
Nacionalismo de izquierda
Patriotismo socialista
Socialismo de mercado
Teoría de Deng Xiaoping
Pensamiento de Xi Jinping

Posición Izquierda política789

Coalición Frente Unido1011

Sede Zhongnanhai, Pekín

País China
Colores Rojo
Amarillo

Organización Liga de la Juventud Comunista de


juvenil China

Organización Cuerpo de Jóvenes Pioneros de


estudiantil China

Afiliación internacional Encuentro Internacional de Partidos


Comunistas y Obreros12

Membresía 95,14 millones (junio 2021)13

Asamblea Popular Nacional 2097/2980

Comité Permanente de la 119/175


Asamblea Popular Nacional

Publicación Diario del Pueblo

Sitio web cpc.people.com.cn

Bandera del PCCh

[editar datos en Wikidata]

El Partido Comunista de China (PCCh; en chino simplificado, 中国共产党;


en chino tradicional, 中國共産黨; pinyin, Zhōngguó Gòngchǎndǎng; Wade-
Giles, Chung-kuo Kung-chan-tang) es el partido político fundador y
gobernante de la República Popular China. Además, es el miembro más
grande del Frente Unido de China, liderado por este mismo. Con una
membresía que roza los 100 millones, se ha convertido en una de las
mayores organizaciones políticas del mundo y es considerado como el
segundo partido político más grande en el mundo.1314
Fundado en 1921 mantuvo inicialmente una alianza con el Partido
Nacionalista (Kuomintang) (KMT) que se encontraba en el poder, pero en
1927 el ejército del KMT -China carecía de un ejército bajo mando del
Estado-, liderado por Chiang Kai-shek, cambió su postura e inició una
campaña de exterminio contra los comunistas, dando inicio a la Guerra Civil
China (1927-1937, 1945-1949). El PCCh creó entonces el Ejército Popular de
Liberación y logró sobrevivir mediante una dramática retirada de miles de
kilómetros hacia el interior de China, conocida como la Larga Marcha, que
llevó a Mao Zedong al liderazgo del Partido. En 1937, los ejércitos del PCCh
y el KMT se aliaron para resistir juntos la invasión del Imperio del
Japón dando origen a la Segunda guerra sino-japonesa (1937-1945). Luego
de la derrota de Japón en 1945, se reinició la guerra civil contra el KMT,
resultando vencedor el PCCh en 1949. En septiembre de 1949
la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, integrada por
representantes del Partido Comunista, otros partidos democráticos,
organizaciones de masas, varias localidades, el Ejército Popular de
Liberación, minorías étnicas, chinos de ultramar y grupos religiosos,
proclamó la fundación de la República Popular China, bajo control del PCCh,
siendo elegido presidente Mao Zedong.15
Mao, aunque con altibajos, fue el líder predominante del PCCh y de China,
en las décadas de 1950, 1960 y 1970. Bajo su liderazgo China consolidó su
unidad territorial -con excepción de Taiwán-, recuperó los enclaves coloniales
y semicoloniales -con excepción de Hong Kong y Macao-, puso fin al
llamado Siglo de la humillación y obtuvo el reconocimiento de las Naciones
Unidas en 1971. Zhou Enlai fue otro líder del PCCh de gran relevancia en
esas décadas, caracterizadas por intensas campañas de reformas
económicas e ideológicas como el Movimiento antiderechista, el Gran Salto
Adelante o la Revolución Cultural, que llevó al poder a la llamada Banda de
los Cuatro.16
Tras la muerte de Mao en 1976 y la derrota de la Revolución Cultural,1718 el
PCCh produjo un notable giro ideológico bajo la influencia de Deng
Xiaoping que se orientó a reformar radicalmente la economía china con el fin
de desarrollar un modelo socialista de mercado (socialismo con
características chinas),19 que se ha mantenido desde entonces, llevando a
China a convertirse en la segunda economía del mundo y a mejorar
considerablemente las condiciones de vida de la población. Esta orientación
ha sido mantenida por los sucesivos secretarios generales del PCCh y
presidentes del país, Jiang Zemin (1993-2002), Hu Jintao (2002-2012) y Xi
Jinping (desde 2012).
Denominación[editar]
En español son frecuentes las dos denominaciones Partido Comunista de
China y Partido Comunista Chino. Aunque ambas son correctas como
traducción del nombre chino, las publicaciones en español de la
propia República Popular China utilizan siempre la primera forma.
Historia[editar]
Orígenes[editar]

Chen Duxiu, uno de los fundadores y primer líder del


Partido Comunista de China.

En 1912 la Dinastía Qing había sido derrocada, naciendo así la República de


China cuyos primeros años se caracterizaron por las luchas internas, en lo
que se conocería como la era de los señores de la guerra, y por la sumisión
del país a Occidente y al Imperio Japonés, un problema heredado del
imperio. El Partido Comunista de China reivindica sus orígenes en
el Movimiento del Cuatro de Mayo de 1919, una oleada de protestas contra
la cada vez mayor influencia japonesa en China. En el Movimiento del Cuatro
de Mayo las ideologías occidentales radicales como el marxismo y el
anarquismo ganaron terreno entre los intelectuales chinos. Chen Duxiu y Li
Dazhao estuvieron entre los primeros intelectuales chinos destacados que
apoyaron públicamente el leninismo y la revolución mundial. Ambos
intelectuales consideraron la Revolución de Octubre en Rusia como un
ejemplo a seguir.20 La teoría de Vladimir Lenin de un partido de
vanguardia tendría especial influencia dentro del movimiento comunista
chino.21 En el verano de 1919, el Partido Comunista de la Unión
Soviética pone en marcha una política centrada en el Lejano Oriente y en
abril de 1920, la División de Asuntos Exteriores designa a Grigori
Voitinsky encargado de difundir las ideas marxistas en la República de
China y el Imperio de Japón. Shanghái acabaría por convertirse en la sede
del Komintern en el Lejano Oriente. El Congreso Fundacional del PCCh se
celebró del 23 al 31 de julio de 1921.22 Ni Li ni Chen pudieran asistir al primer
congreso, lo que no evitó que Chen se convirtiera en el primer secretario
general del partido.
En el contexto de la Guerra civil rusa, los bolcheviques buscaban aliados en
Oriente para hacer frente a Japón, la principal fuerza anticomunista en el
este de Rusia. Por ello, además de fomentar la creación del Partido
Comunista Chino, los bolcheviques entablaron relaciones con el Kuomintang,
un partido fundado por Sun Yat-sen, el hombre detrás de la Revolución de
Xinhai de 1911 que provocó el derrocamiento de la Dinastía Qing. El
Kuomintang, o KMT, estaba localizado en el sur de China. El norte del país
estaba en manos del Gobierno de Beiyang, fragmentado en facciones
rivales. El 6 de octubre de 1923, el Komintern envió a Mijaíl Borodin
a Cantón. Eran muchos los que esperaban una fusión entre el KMT y el
PCCh. El Comité Central del partido,23 Stalin,24 y el Komintern25 esperaban
que los comunistas acabasen por convertirse en la fuerza dominante dentro
del KMT. Sun Yat-sen logró aliviar las cada vez mayores tensiones entre
izquierdistas y derechistas dentro del KMT pero su prematura muerte en
marzo de 1925 tras un cáncer llevó al general Chiang Kai-shek, de ideología
derechista, al poder. No obstante, la alianza entre derechistas e izquierdistas,
el que se conocería como Primer Frente Unido continuó en el contexto de
la Expedición del Norte, una campaña iniciada en 1926 que buscaba echar
del poder al Gobierno de Beiyang y a los señores de la guerra.
En 1927, tras una serie de importantes victorias contra los señores de la
guerra del centro de China, Chiang Kai-shek centra su atención en el Partido
Comunista, que ya contaba con miles de miembros.26 En la que pasaría a la
historia como Masacre de Shanghái las facciones derechistas del KMT
atacan a los izquierdistas provocando más de cinco mil muertes. Si bien
muchas figuras importantes dentro del KMT, incluyendo Soong Ching-ling, la
viuda de Sun Yat-sen, criticaron a Chiang por su desmedida violencia, el
general continuó con su campaña anticomunista que no tardaría en
convertirse en una guerra civil en toda regla.
La Guerra Civil[editar]
Billete con la efigie de Lenin emitido por la República
Soviética de China.

El Partido Comunista de China siguió apoyando al gobierno del Kuomintang,


con sede en Wuhan, pese a las acciones de Chiang en Shanghái. Sin
embargo el 15 de julio de 1927, el gobierno de Wuhan expulsó a todos los
comunistas del KMT. El PCCh reaccionó fundando el Ejército Rojo de
Trabajadores y Campesinos de China, el germen del futuro Ejército Popular
de Liberación, para luchar contra el KMT. Un batallón dirigido por el general
Zhu De recibió la orden de tomar la ciudad de Nanchang el 1 de agosto de
1927 en lo que se conoció como el Levantamiento de Nanchang,
considerada la primera batalla de la Guerra civil china. Un joven Mao
Zedong fue nombrado comandante en jefe del Ejército, saltando a la fama
con el Levantamiento de la Cosecha de Otoño en Hunan. No obstante, las
tropas de Mao se ven obligadas a huir al este, donde en 1931 establecen
la República Soviética de China, más conocida como Sóviet de Jiangxi, en
torno a la ciudad de Ruijin.
La Guerra de las Planicies Centrales entre facciones del KMT y otros
conflictos como la guerra sino-tibetana o los conflictos fronterizos con la
Unión Soviética dan tiempo a Mao. No obstante, para 1934 las tropas
del Ejército Nacional Revolucionario, nombre dado al ejército del
Kuomintang, está listo para atacar Jiangxi. Esto lleva al comienzo de la Larga
Marcha, un éxodo de miles de kilómetros a través del interior de China en
dirección a Shaanxi, el principal núcleo comunista después de Jiangxi. En
la Reunión de Zunyi, celebrada en Guizhou durante la huida, se reconoce a
Mao Zedong como líder del partido. La destrucción de las células urbanas del
PCCh llevó al auge de las facciones rurales. El propio Mao defendía la idea
de que el agente revolucionario debía ser el campesinado y no
el proletariado, idea que acabaría por convertirse en el principal pilar
del maoísmo. Igualmente se adoptó una política de centralismo democrático27
. Chen Duxiu sería expulsado del partido y pasaría a liderar el débil
movimiento trotskista chino.
La Segunda Guerra Sino-japonesa marcó el final de la primera etapa de la
guerra civil china. Ante la existencia de un enemigo común, Chiang Kai-shek
se vio obligado, tras el Incidente de Xi'an, a colaborar con el Partido
Comunista. Las derrotas del Kuomintang en ciudades
como Pekín, Nankín o Wuhan contrastan con los éxitos de los comunistas en
el medio rural, como la Ofensiva de los Cien Regimientos de 1940, al mando
del general Peng Dehuai. Para finales de la guerra los comunistas gozaban
de un gran poder en el norte de China, reforzado tras la invasión soviético-
mongola de Manchuria de 1945. Ese mismo año Mao Zedong recibe el cargo
de Presidente del Comité Central del Partido Comunista de China. Pese a los
intentos del general estadounidense George Marshall de conseguir una
tregua entre el KMT y los comunistas, para finales de 1945 la guerra civil se
había reanudado. El Partido gana afiliados a la vez que el Ejército Popular de
Liberación gana reclutas. Mientras el Gobierno de Chiang mantenía el control
sobre los principales núcleos urbanos del país, los comunistas consiguieron
hacerse con el control del medio rural. Para finales de 1948, las ciudades del
norte de China se habían convertido en islas rodeadas de territorio
comunista. La táctica de Mao Zedong de controlar el campo había sido un
éxito. A lo largo de 1949, las grandes ciudades fueron cayendo una a una
bajo control comunista, y el Gobierno de Nankín hubo de replegarse hacia el
sur, hasta acabar en la isla de Taiwán. La victoria de los comunistas en
el continente chino llevó a la fundación, el 1 de octubre de 1949 de la
nueva República Popular China, bajo la dirección de Mao y el Partido
Comunista.
El Partido bajo Mao Zedong[editar]
Artículo principal: Gobierno de Mao Zedong
Reforma agraria china, Ruptura sino-soviética, Gran Salto
Véanse también:
Adelante y Revolución cultural.

Mao Zedong lee la proclamación de la República


Popular China el 1 de octubre de 1949 en Pekín.
Los primeros años de la República Popular se caracterizaron por una
estrecha colaboración con la Unión Soviética y por el miedo a un posible
ataque por parte de los estadounidense con el objetivo de reinstaurar a
Chiang en el poder, razón por la cual China intervino en la Guerra de Corea.
Eran muchos los que temían que los estadounidenses y sus aliados no se
detendrían en Corea del Norte y que entrarían en Manchuria. En el ámbito
político, en los primeros años de la República popular se mostró cierta
tolerancia hacia los grupos sociales considerados burgueses, si bien cuando
el vicepresidente Liu Shaoqi visitó la Unión Soviética en 1952, Stalin le
aconsejó establecer un sistema unipartidista.28 La Constitución China de
1954 estableció el unipartidismo de forma oficial.2930 A mediados de la
década de 1950 tiene lugar la Campaña de las Cien Flores, en la que el
partido pide a los ciudadanos chinos que expresen críticas al funcionamiento
de la joven república. Sin embargo, a ojos del partido, las críticas acaban por
ser demasiado severas y la campaña es cancelada.
El VIII Congreso Nacional del Partido, celebrado en 1956, fue el primer
congreso nacional tras la victoria en la Guerra Civil, y en él se aprobaron las
directrices para los años siguientes. Sin embargo, la aparente unidad en el
seno del Partido comenzaría a entrar en crisis poco después de este
congreso. El Gran Salto Adelante, una ambiciosa campaña que buscaba
modernizar y socializar la agricultura china promovida por Mao en contra de
las opiniones de los asesores soviéticos y de muchos dirigentes comunistas
chinos, resultó un fracaso económico, y enfrentó a Mao a otros dirigentes del
Partido, además de provocar el distanciamiento respecto a la Unión
Soviética, algo que ya había comenzado a mediados de la década de 1950
cuando Mao Zedong criticó duramente la política
de desestalinización de Nikita Kruschev. En el ámbito interior la oposición al
Gran Salto Adelanto llevó a que se pusiese en marcha el Movimiento
antiderechista, aprobado por el politburo en la Conferencia de Lushan de
1959. Fue la primera de las múltiples purgas que viviría el PCCh durante las
décadas de 1950 y 1960.
Tras el fracaso del Gran Salto Adelante, Mao se vio relegado en el aparato
del Estado, cediendo el puesto de presidente de la República Popular
China a Liu Shaoqi, y manteniendo sólo su cargo de presidente del Partido.
Desde esta posición, Mao, junto a su esposa Jiang Qing y al líder del
Ejército Lin Biao, pondría en marcha a finales de la década de 1960
la Revolución Cultural, una campaña que buscaba recuperar la ortodoxia
ideológica del maoísmo, que según Mao y sus aliados se había perdido
debido a las disputas internas dentro del PCCh. Sin embargo, las purgas no
se limitarían a los altos cargos. El Ejército y las Universidades también serían
escenario de violencia política ya que los protagonistas de esta Revolución
serían los estudiantes, organizados en grupos de Guardias rojos quienes
incluso llegarían a enfrentarse con el Ejército Popular de Liberación. Se
atacó a todo lo considerado burgués y reaccionario. La Revolución Cultural
tuvo como consecuencia la salida del poder, tanto del Partido como del
Estado, de dirigentes como Liu Shaoqi y Deng Xiaoping. Debido a los
enfrentamientos internos durante estos años, el IX Congreso Nacional del
Partido no se celebraría hasta septiembre de 1969.[cita requerida] El IX Congreso
marcó la victoria de Mao y Lin Biao en la pugna por el poder. La jefatura de
Estado fue abolida y Mao, en su condición de presidente del Partido, se
convertía de nuevo en el máximo dirigente del país.
Las luchas por el poder continuarían, sin embargo, en los años
siguientes. Lin Biao fue acusado de planear un golpe de Estado contra Mao y
acabaría muriendo en un accidente aéreo cuando intentaba huir del país
rumbo a Moscú. La esposa de Mao, Jiang Qing, junto a sus seguidores,
formarían el grupo de dirigentes del Partido que más tarde sería conocido
despectivamente como la Banda de los Cuatro. En el otro lado del Partido se
encontraban los moderados, representados por Zhou Enlai, Primer ministro
del Consejo de Estado de la República Popular China y amigo personal de
Mao. Lin Biao, pese a pertenecer a la facción más radical del maoísmo, sería
igualmente criticado durante la década de 1970. Se popularizó la
frase Critique a Lin, Critique a Confucio, que de forma indirecta se utilizó
también para criticar a Zhou. En agosto de 1973, se celebró el X Congreso
Nacional del Partido, que confirmó la línea ideológica de la Revolución
Cultural y confirmaba el poder de Jiang Qing y sus colaboradores.16
El Partido tras la muerte de Mao[editar]

Deng Xiaoping fue el principal dirigente del Partido


y líder de China entre 1978 y 1989, siendo el dirigente comunista chino más
destacado tras la muerte de Mao en 1976 hasta el ascenso de Xi Jinping.
Tras la muerte de Mao en 1976, el sucesor elegido por este, Hua Guofeng,
haría arrestar a la Banda de los Cuatro, y permitiría el regreso al poder de
dirigentes que habían sido apartados durante la Revolución Cultural.
Precisamente el principal de estos dirigentes, Deng Xiaoping, que gozaba de
una base de apoyos mucho mayor que el casi desconocido Hua, acabaría
haciéndose con el poder en el Partido y en el Estado. En 1977, el XI
Congreso Nacional del Partido condenaba los acontecimientos de la
Revolución Cultural, atribuyendo a la Banda de los Cuatro toda la
responsabilidad de los errores cometidos. Esta ruptura con los años
precedentes se confirmaría con mayor claridad un año después, en
diciembre de 1978, cuando se celebró la III Sesión Plenaria del XI Congreso
Nacional. En esa reunión, que confirmó la irrupción de Deng Xiaoping como
nuevo hombre fuerte del Partido, se condenó de manera explícita la
Revolución Cultural, que fue calificada de catástrofe y se reiteraron las
manifestaciones de condena contra Lin Biao y la Banda de los Cuatro. La
nueva línea oficial del Partido aseguraba que Mao había cometido errores,
pero atribuía la responsabilidad principal de los mismos a sus seguidores,
respetando la figura de Mao como gran líder revolucionario.
A partir del XI Congreso, se inició una etapa de estabilidad política, derivada
del firme control del Partido por Deng Xiaoping, que ha continuado hasta la
actualidad. Desde 1978, los Congresos Nacionales del Partido se han venido
celebrando con regularidad cada cinco años, y las líneas maestras tanto
políticas como económicas marcadas por Deng Xiaoping han sido
mantenidas por sus sucesores al frente tanto del Partido como del
Estado, Jiang Zemin y Hu Jintao. La mayor crisis a la que hubo de
enfrentarse el Partido Comunista en estos años fue sin duda la que se derivó
de las protestas de la Plaza de Tian'anmen de 1989. El desenlace de estas
protestas, en las que murieron cientos de manifestantes tras la intervención
del Ejército, supuso la salida del poder de dirigentes como Zhao Ziyang, y
convirtió a Jiang Zemin en el sucesor de Deng Xiaoping.
El acervo ideológico del Partido, basado en el marxismo-leninismo y
el pensamiento de Mao Zedong, ha sido ampliado en los últimos años con el
pensamiento de Deng Xiaoping y la teoría de la Triple Representatividad de
Jiang Zemin. De esta manera, el Partido ha mantenido la evolución de su
ideología, así como el respeto a sus dirigentes, incorporando a su doctrina
las ideas de los líderes más recientes.
Organización[editar]
A la cabeza del Partido se encuentra el Congreso Nacional, que se reúne
cada cinco años. El Congreso Nacional elige el Comité Central -formado por
205 miembros en 2022-, que se reúne anualmente y elige al Buró Político (25
miembros), dentro del cual existe a su vez un órgano de poder más
restringido formado por los nueve miembros del Comité Permanente del Buró
Político. A estos nueve miembros del Comité Permanente se les considera
habitualmente los hombres más poderosos del sistema político y la mayoría
de ellos desempeñan también funciones de gobierno en el aparato del
Estado.
Encabezando el Comité Permanente se encuentra el secretario general del
Comité Central. El cargo de presidente del Partido, que había ocupado Mao
Zedong, fue abolida por el XII Congreso realizado en 1982.
El Partido Comunista de China cuenta con dos organizaciones juveniles,
el Cuerpo de Jóvenes Pioneros de China, para niños, y la Liga de la
Juventud Comunista de China.

Partido Comunista de China. (2024, 23 de abril). Wikipedia, La


enciclopedia libre. Fecha de consulta: 20:26, abril 23, 2024 desde
https://es.wikipedia.org/w/index.php?
title=Partido_Comunista_de_China&oldid=159649447.
Taiwán y su “silicon shield”: ¿fin
o continuidad?
 1000 palabras, Articulos
 08/02/2023

Juan Carlos Rodríguez Arduengo. Ciencias políticas y derecho.

RESUMEN

Aunque en la actualidad una aparente calma reina en el estrecho de Taiwán,

el conflicto podría escalar en cualquier momento ante los cambios en el

Gobierno de Xi Jinping, el acercamiento de EEUU y las próximas elecciones

presidenciales en Taiwán. Y es que la isla de Formosa no es solo un

importante enclave estratégico, sino que aglutina la producción de

microprocesadores, tan esenciales en la sociedad tecnológica en la que

vivimos. Así, esta calma velada esconde una guerra comercial entre China y

Estados Unidos que amenaza las cadenas de producción del mundo entero.

Por ello, alejados de la perspectiva militar es interesante analizar los

componentes geopolíticos de este conflicto.

ABSTRACT

Currently, peace and calmness reign in the Strait of Taiwán, nevertheless, the

conflict could escalate quickly as changes in Xi Jinping´s government happen

and the influence of the US on the island increases. To understand this, it is

important to comprehend that the Island of Formosa is not only a key


geostrategic position but the main site of production of advanced

microprocessors, essential in our technological societies. Therefore, this false

calmness hides a commercial war between China and the US menacing the

world´s supply chain. To understand this conflict then, its key to analyze its

geopolitical elements.
Polarización tecnológica. Fuente: piexels.com
En 1949, el Kuomintang (KMT) de Chiang Kai-shek traslada el gobierno de la

República de China a la Isla de Formosa. A pesar de encontrarse con una

región eminentemente agraria, la redistribución de la tierra y las políticas de

desarrollo sobre la pequeña y mediana industria impulsaron el crecimiento

económico de la región. La nueva industria taiwanesa accedió fácilmente a

las cadenas de producción globales y junto con las inversiones extranjeras

se construyó un sólido tejido industrial. Dicho tejido cuenta con robustas

empresas como TSMC o UMC que conjuntamente poseen el 63% de las

“fundiciones”[1] mundiales. Así mismo, tan sólo TSMC aglutina el 92% de la

producción mundial de procesadores avanzados produciendo chips para

empresas como “Intel”, “Apple” o “Qualcomm”. Esta trascendencia en las

cadenas de producción es clave para entender el concepto de “silicon

shield”.

El concepto “silicon shield” hace referencia a la protección de la que goza

Taiwán ante un intento militar de reunificación por parte de la República

Popular de China pues un ataque contra la isla pondría en peligro el

suministro de procesadores, de los cuales China solo es capaz de producir el

6% de la demanda global. Sin embargo, Taiwán no siempre gozó de esta

protección pues durante la era de Deng Xiaoping durante las negociaciones

para la reunificación bajo el sistema “un país, dos sistemas” (sistema por el

que siguen Hong Kong y Macao) sin nunca renunciar al uso de la fuerza. Sin

embargo, desde la llegada de Xi Jinping al poder es de sobra entendido por


la élite política china que salvo que Taiwán declare su independencia,

cualquier ataque militar directo sobre Taiwán puede ser desastroso. Es por

ello que Xi Jinping ha optado por estimular la innovación así como la

industria tecnológica nacional para reducir la dependencia de las

importaciones taiwanesas. A pesar de ello las amenazas y los ejercicios

militares son constantes

Por otro lado, Estados Unidos también requiere de Taiwán para la viabilidad

de su soberanía tecnológica, así como para hacer frente a China. Y es que

Estados Unidos fue el apoyo fundamental de Taiwán durante sus inicios

considerándolo el gobierno legítimo de China, en oposición al comunismo de

Pekín. Sin embargo, a finales del siglo XX, tras el fin de la Guerra Fría,

Estados Unidos comenzó a entablar relaciones con el gobierno de Pekín

abandonando su política de reconocimiento de la China de Formosa. No

obstante, no supuso el abandono de las relaciones con la isla. Con el fin de

regular las relaciones con Taiwán, el Congreso de Estados Unidos aprueba

en 1979 la Ley de Relaciones de Taiwán. A nivel diplomático EEUU

reconocería a Taiwán bajo la categoría «foreign countries, nations, states,

governments, or similar entities» estableciendo relaciones diplomáticas de

facto. Por otro lado, desde la perspectiva militar EEUU podría proporcionar a

Taiwán armamento y sistemas de defensa suficientes para mantener las

capacidades de autodefensa de la isla pero nunca apoyo militar directo. Tras

esta ley, las relaciones EEUU quedan supeditadas al Congreso lo que de


alguna manera justifica la visita de Nancy Pelosi a Taiwán en 2020, en su

momento presidenta de la Cámara de Representantes, hecho que no gustó

nada en Pekín.

No obstante, aunque ambas naciones se enfrentan por la influencia o el

dominio de la isla, en la Taiwán actual se respira un clima de calma muy lejos

de la militarización y el belicismo que podemos pensar. Esto no significa que

la inminente invasión china no sea un escenario plausible en el pensamiento

colectivo de Taiwán. Allí, la tensa relación con el continente no es un tema

tabú e incluso ocupa un espacio capital en el debate político de la isla. Ante

las elecciones presidenciales de 2024, cabe analizar cuál es la posición de

los dos partidos predominantes sobre su relación con la República Popular

de China.

Salvadas las diferencias políticas, tanto el KMT como el DDP abogan por

mantener el statu quo de Taiwán. Esta convección de ambos programas se

respalda en las encuestas que revelan una amplia mayoría a favor de

mantener la situación de Taiwán, es decir, sin buscar la reunificación ni la

independencia. Sin embargo, desde Pekín los resultados de las elecciones

mandan mensajes muy diferentes. Una victoria del DDP podría significar una

inclinación por la autonomía pues el partido muestra posiciones más duras al

respecto buscando reducir los lazos económicos que les une con la China

continental. Sin embargo, el KMT considera poco realista dicho camino


abogando por mejorar las relaciones con Pekín y proteger la situación

económica actual (que depende en gran medida de China).

A nivel internacional, la geopolítica ha priorizado el modelo “friend-shoring”

como la estrategia para trasladar puntos clave de la cadena de valor tanto a

fábricas locales como a fábricas en países aliados para así conservar la

autonomía estratégica. De ahí los intentos por parte de China de impulsar la

innovación y la industria tecnológica nacional. Por su parte, Estados Unidos

no sólo ejerce su influencia a través del suministro de material de defensa,

sino que a través de la CHIPS Act pretende subsidiar el traslado de las

fundiciones taiwanesas a territorio americano entre otras tantas medidas

para mejorar su soberanía tecnológica. En otras palabras, el punto caliente

del conflicto se encuentra en la guerra comercial a pesar de los juegos

militares y políticos de ambas naciones.

En definitiva, la gran dependencia de la economía mundial de la industria

taiwanesa parece evitar por el momento cualquier escalada militar, sin

embargo, esta situación podría cambiar una vez China y Estados Unidos

reduzcan su dependencia de Taiwán. Aunque aún dista mucho de suceder,

en caso de que ambas naciones mejoren su autonomía estratégica, no sería

difícil imaginar una ocupación violenta de la isla como tan malacostumbrados

estamos de ver.
[1]
Las “fundiciones” son las fábricas donde se producen los semiconductores,

material esencial de la industria tecnologica actual.

8 Febrero 2023
Invasión rusa de Ucrania
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Invasión rusa de Ucrania

Parte de la guerra ruso-ucraniana

Situación al 2 de mayo de 2024 (UTC±0)

Territorio controlado Territorio Territorio ocupado


continuamente por recuperado por Ucrania por Rusia
Ucrania

Fecha Desde el 24 de febrero de 2022 (2 años, 2


meses y 6 días)

Lugar Ucrania

Estado En curso

Consecuencias mostrar
Beligerantes

Rusia Ucrania

Hasta septiembre de 2022:


República Popular de
Donetsknota 1
República Popular de
Lugansknota 2

Figuras políticas

Vladímir Putin Volodímir Zelenski

Comandantes

Aleksandr Dvórnikov Oleksander Syrskyi


Guennadi Zhidko Valerii Zaluzhnyi
Serguéi Surovikin
Valeri Guerásimov

Unidades militares

Ver orden de batalla Ver orden de batalla

Preludio de la invasión rusa


←Invasión rusa de Ucrania
de Ucrania

Bajas: los informes varían ampliamente. Para más detalles,


véase Víctimas e impacto humanitario

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La invasión rusa de Ucrania,nota 3 también denominada guerra de Ucrania,


iniciada el 24 de febrero de 2022, constituye una escalada de la guerra ruso-
ucraniana que comenzó tras los sucesos del Euromaidán en 2014. Se trata
del mayor ataque militar convencional en suelo europeo desde la Segunda
Guerra Mundial. Está generando un número creciente de víctimas; así, hasta
mediados de 2023, había causado la muerte de más de 9000 civiles y
cientos de miles de soldados.nota 4 Los combates también han generado
la mayor crisis de refugiados en el continente desde la Segunda Guerra
Mundial:4 más de 7,2 millones de ucranianos han abandonado el país y más
de 7,1 millones se han desplazado internamente.54 Además, la guerra ha
causado daño ambiental significativo y ha puesto en peligro la disponibilidad
de alimentos a nivel mundial.6
La invasión estuvo precedida por una concentración militar rusa en las
fronteras de Ucrania, que dio comienzo a mediados de 2021.7 Durante este
periodo de tensión diplomática, el presidente ruso Vladímir Putin criticó
la ampliación de la OTAN posterior a 1997 mientras negaba repetidamente
que Rusia tuviera planes de invadir Ucrania.8 No obstante, el 21 de febrero
siguiente, Rusia reconoció a la República Popular de Donetsk y a
la República Popular de Lugansk, dos estados autoproclamados en la región
de Dombás en el este de Ucrania, y envió tropas a esos territorios. Al día
siguiente, el Consejo de la Federación de Rusia autorizó por unanimidad a
Putin a utilizar la fuerza militar fuera de las fronteras de Rusia.9 El 24 de
febrero, Putin anunció —en un mensaje televisado— una «operación militar
especial» en el territorio de Donetsk y Lugansk; los misiles comenzaron a
impactar en varios lugares de Ucrania, y las fuerzas terrestres rusas entraron
en el país dando inicio a diferentes ofensivas.
En los frentes sur y sureste, los rusos tomaron Jersón en marzo de 2022
y Mariúpol el mes siguiente mientras abandonaron la campaña de Ucrania
central y lanzaron una renovada batalla del Dombás. Las fuerzas rusas
continuaron bombardeando objetivos militares y civiles lejos de la línea del
frente, incluida la red de energía durante el invierno. A fines de 2022, Ucrania
lanzó contraofensivas en el sur y el este. Poco después, Rusia anunció
la anexión de cuatro provincias parcialmente ocupadas. En noviembre,
Ucrania retomó partes del Óblast de Jersón. En febrero de 2023, Rusia
movilizó a cerca de 200 000 soldados para una nueva ofensiva en el
Dombás.10 En junio de 2023, Ucrania lanzó otra contraofensiva en el sureste.
La invasión ha recibido una condena internacional. La Asamblea General de
las Naciones Unidas aprobó la Resolución ES-11/1 condenando la invasión y
exigiendo la retirada total de Rusia.11 La Corte Internacional de
Justicia ordenó a Rusia suspender las operaciones militares y el Consejo de
Europa expulsó al país. Numerosos gobiernos, principalmente europeos y
norteamericanos, impusieron sanciones a Rusia y su aliado Bielorrusia, y
proporcionaron ayuda humanitaria, económica y militar a Ucrania. Más de
1000 empresas abandonaron Rusia y Bielorrusia en respuesta a la invasión.
La Corte Penal Internacional (CPI) abrió una investigación sobre
posibles crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra, secuestro de
niños y genocidio, emitiendo una orden de arresto contra Putin en marzo de
2023.
Xi Jinpingn. 1 (习近平); (Pekín, 15 de junio de 1953) es un político e ingeniero
químico chino. Es el actual presidente de la República Popular China, desde el 15 de
marzo de 2013, además de secretario general del Comité Central del Partido Comunista
de China y presidente de la Comisión Militar Central desde el 15 de noviembre de 2012.1
Xi es el primer secretario general del PCCh nacido después del establecimiento de la
República Popular China. Desde que asumió el poder, Xi ha introducido medidas de
gran alcance para reforzar la disciplina del partido e imponer la unidad interna. Su
campaña anticorrupción llevó a la caída de prominentes funcionarios del PCCh en
ejercicio y retirados, incluido Zhou Yongkang, exmiembro del PSC. También ha
promulgado o promovido una política exterior más agresiva, particularmente con
respecto a las relaciones de China con Estados Unidos, la línea de nueve guiones en el
Mar de China Meridional, la disputa fronteriza chino-india y el estatus político de Taiwán.
Ha buscado expandir la influencia africana y euroasiática de China a través de
la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Xi ha ampliado el apoyo a las empresas estatales, ha
avanzado en la fusión militar-civil, ha supervisado programas específicos de alivio de la
pobreza y ha intentado reformar el sector inmobiliario. También ha promovido la
"prosperidad común", una serie de políticas diseñadas con el objetivo declarado de
aumentar la igualdad, y ha utilizado el término para justificar una amplia represión y una
gran cantidad de regulaciones contra los sectores de la tecnología y la tutoría en 2021.
Xi se reunió con el presidente taiwanés Ma Ying-jeou en 2015, la primera vez que los
líderes de la RPC y la República de China se reunieron, aunque las relaciones se
deterioraron después de que Tsai Ing-wen, del Partido Democrático Progresista (DPP),
ganara las elecciones presidenciales en 2016. Respondió a la pandemia de COVID-19
en China continental con un enfoque de cero COVID desde enero de 2020 hasta
diciembre de 2022, y luego cambió hacia una estrategia de mitigación. Xi también
supervisó la aprobación de una ley de seguridad nacional en Hong Kong, que reprime a
la oposición política en la ciudad, especialmente a los activistas prodemocracia.
Tsai Ing-wen
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Este nombre sigue la onomástica china; el apellido es Tsai.
Tsai Ing-wen

Presidenta de la República de China


Actualmente en el cargo

Desde el 20 de mayo de 2016

Primer Lin Chuan (2016-2017)


ministro Lai Ching-te (2017-2019)
Su Tseng-chang (2019-2023)
Chen Chien-jen (2023-act.)

Vicepreside Chen Chien-jen (2016-2020)


nte Lai Ching-te (2020-2024)

Predecesor Ma Ying-jeou

Sucesor Lai Ching-te (electo)


Presidenta del Partido Progresista Democrático

20 de mayo de 2020-26 de noviembre de 2022

Predecesor Cho Jung-tai

Sucesor Chen Chi-mai


William Lai

28 de mayo de 2014-24 de noviembre de 2018

Predecesor Su Tseng-chang

Sucesor Cho Jung-tai

20 de mayo de 2008-29 de febrero de 2012

Predecesor Chen Shui-bian

Sucesor Su Tseng-chang

Vice primera ministra de la República de China

25 de enero de 2006-21 de mayo de 2007

Presidente Chen Shui-bian

Primer
Su Tseng-chang
ministro

Vicepreside
Annette Lu
nta
Predecesor Wu Rong-i

Sucesor Chiou I-jen

Miembro del Yuan Legislativo


Representación proporcional

1 de febrero de 2005-24 de enero de 2006

Sucesor Wu Ming-ming

Ministra de Asuntos Continentales

20 de mayo de 2000-20 de mayo de 2004

Primer Tang Fei (2000-2000)


ministro Chang Chun-hsiung (2000-2002)
Yu Shyi-kun (2002-2004)

Predecesor Su Chi

Sucesor Joseph Wu

Información personal

Nombre en
Chinese 蔡英文
(Taiwan)

Nacimiento 31 de agosto de 1956


(67 años)
Taipéi, Taiwán

Nacionalida Taiwanesa
d

Lengua
Mandarín taiwanés
materna

Características físicas

Cabello Cabello negro

Familia

Padre Tsai Chieh-sheng

Educación

Educada en  Taipei Municipal Changan Elementary


School (1962-1965)
 Bei'an Junior High School (1968-1971)
 Taipei Municipal Zhongshan Girls High
School (1971-1974)
 Universidad de Taiwán (B.L.; 1974-1978)
 Cornell Law School (Máster en Derecho; 1978-1980)
 Escuela de Economía y Ciencia Política de
Londres (Doc. of Law; 1980-1984)

Supervisor Michael J. Elliott


doctoral

Información profesional

Ocupación Política, abogada, profesora

Empleador  Universidad Nacional Chengchi (1984-1990)


 Universidad de Soochow (1991-1993)
 Universidad Nacional Chengchi (1993-2000)

Partido Partido Democrático Progresista


político

Sitio web english.president.gov.tw y www.president.gov.tw/


Default.aspx

Distinciones  Orden de Francisco Morazán (2016)


 Orden Nacional José Matías Delgado (2017)
 Orden del Quetzal (2017)
 Grand Cross of the National Order of Honor
and Merit (2018)
 Orden de Belice (2018)
 Order of St Christopher and Nevis (2019)
 Orden de los Cinco Volcanes (2023)

Firma

[editar datos en Wikidata]

Tsai Ing-wen (en chino tradicional, 蔡英文; pinyin, Cài Yīngwén; Wade-
Giles, Ts'ai Ing-wen; Taipéi, 31 de agosto de 1956) es una política y
académica taiwanesa titular de la presidencia de la República de
China (Taiwán) desde 2016.1 Miembro del Partido Progresista
Democrático (PPD), Tsai es la primera mujer presidente de Taiwán. Se ha
desempeñado como presidenta del PPD desde 2020 y anteriormente de
2008 a 2012 y de 2014 a 2018.2
Tsai creció en Taipéi y estudió derecho y comercio internacional, y más tarde
se convirtió en profesora de derecho en la Facultad de Derecho de la
Universidad Soochow y en la Universidad Nacional Chengchi después de
obtener un LLB de la Universidad de Taiwán y un LLM de la Facultad de
Derecho de Cornell.

Quién es Tsai Ing-wen, la presidenta


de Taiwán que desafía a Pekín con
una estrategia "cautelosa pero firme"
 Redacción
 BBC News Mundo*

5 abril 2023

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES


Pie de foto,Tsai Ing-wen es la primera presidenta que ha tenido Taiwàn.

Cuando Tsai Ing-wen se convirtió en líder del Partido Progresista


Democrático de Taiwán en 2008 era considerada como una dirigente
transitoria y relativamente débil.
La historia parece haber mostrado que esto era una mera percepción.
Unos 15 años más tarde, Tsai se encuentra en la recta final de su segundo
mandato como presidenta de Taiwán, cargo al que fue reelecta en enero
de 2016 con más de 57% de los votos.
La mandataria realiza por estos días una gira por el continente americano
para reforzar la posición internacional de Taiwán en momentos en que las
tensiones entre Taipei y Pekín se encuentran en máximos no vistos en
décadas.

TSAI ING WEN

La presidenta de Taiwán asegura que la


guerra con China “no es una opción”
pero alerta sobre las “intimidaciones”
de Pekín
Tsai Ing-wen denuncia en el discurso del Día
Nacional la amenaza para la “estabilidad y la
paz” en el estrecho
04:10
¿Puede China invadir Taiwán?

Tsai Ing-wen, presidenta de Taiwán (en el centro), saluda durante la celebración del Día
Nacional en Taipéi este lunes.Foto: I-HWA CHENG (BLOOMBERG) | Vídeo: EPV

GUILLERMO ABRIL
Pekín - 10 OCT 2022 - 07:46 VET

La guerra con China “no es en absoluto una opción”, ha asegurado este


lunes Tsai Ing-wen, presidenta de Taiwán, durante su discurso por la fiesta
del Día Nacional de la isla autogobernada, que Pekín reclama como parte
inalienable de su territorio. “Solo el respeto al compromiso del pueblo
taiwanés con nuestra soberanía, democracia y libertad puede servir de
base para reanudar una interacción constructiva a través del estrecho de
Taiwán”, ha reclamado. La mandataria ha

https://elpais.com/internacional/2022-10-10/la-presidenta-de-taiwan-
asegura-que-la-guerra-con-china-no-es-una-opcion-pero-alerta-sobre-las-
intimidaciones-de-pekin.html

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