1
1
En cada examen que llevaba del semestre simplemente no había logrado llegar al
mínimo de nota y si seguía así no sería posible que siguiera jugando en todos los
equipos en los que estaba.
Ya le había llegado un correo antes y eso lo enojaba más, debía llevar clases
particulares con la persona que más odiaba en la universidad, un cerebrito
irritante y egocéntrico que no aguantaba ni ver, pero que casualidad que ahora
debían estar pegados para que le "Ayudará a mejorar sus notas" como lo habia dicho
su propia madre.
Después de recibir el correo que lo dejó molesto, Bakugo se encontró con Kirishima
en el pasillo de aquella universidad. Kirishima, como siempre, lo saludó
efusivamente y rodeó su cuello con el brazo.
—¡Hey, Bakugo! ¿Por qué te ves más cabreado de lo normal? —preguntó Kirishima con
su característica energía.
Y mientras era llevado por su amigo a su clase empezaba a recordar que debía
reunirse con aquel tipo molesto después de sus últimas clases académicas. Esperaba
salir lo antes posible de ese lugar para asi poder llegar puntual a sus
entrenamientos de la noche.
| 15: 00 hs. |
>
> Esa mañana, un joven de ojos heterocromáticos se preparaba para rendir sus
exámenes de matemáticas y física. Con total honestidad, no los encontraba
difíciles; siempre estaba al día con sus tareas, lo que facilitaba su estudio. Tras
varias horas, finalmente salió de las salas de examen, las cuales muchos
consideraban un matadero, pero él salió ileso, una vez más, con dos hojas que
certificaban un cien porciento de aprobación.
> Estaba a punto de marcharse cuando recordó que había sido contratado
recientemente para tutorizar nada menos que a Bakugo Katsuki, un individuo
sumamente molesto, si no fuera porque se lo pidieron los profesores siquiera lo
haria, lo que sentía el mitad era "irritabilidad" cada vez que se lo cruzaba, y por
suerte habían sido pocas, no tan solo eso le irritaba tambien era su voz, era
demasiado molesta para Shoto. Todoroki aspiró profundamente, guardó sus hojas en la
mochila y comenzó a caminar hacia el lugar de encuentro.
— "Espero llegar a tiempo para reunirme con Midoriya..." — pensó con fastidio. La
sola idea de retrasarse en ver a su amigo por tener que lidiar con Bakugo le
resultaba irritante. Dudaba poder ocultar su semblante serio frente a él, y en
realidad, ni siquiera pretendía hacerlo.
> Llegó a la biblioteca del campus tres minutos antes de la hora acordada. Odia
llegar tarde. Observó el reloj, notando que Bakugo aún no había llegado. Pasaron
varios minutos y vio a Bakugo aproximarse con toda tranquilidad, lo que lo hizo
fruncir el ceño. Miró nuevamente el reloj y notó que Bakugo había llegado diez
minutos tarde en total.
— _Hola, Bakugo. Llegas tarde. Parece que la biblioteca está muy lejos de las
aulas, ¿Verdad?_ — comentó con todo el sarcasmo que pudo reunir, sin intentar
esbozar una sonrisa, mirándolo fijo.
> Todoroki tomó asiento sin esperar respuesta mientras daba un suspiro y, ya que
había tenido suficiente tiempo para prepararse mientras esperaba, solo aguardaba a
que Bakugo le mostrara sus notas.
╰┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈╮
> Se aguantó todo lo que pudo para no responderle ante lo sarcástico que estaba
siendo ¿Y por qué? "Porque no puedes ofender al favorito de quienes depende tus
notas y futuro, tonto." Palabras de su madre.
— _Si y respecto a los exámenes, he aprobado solo idiomas... Ya que es lo único que
me interesa._ —susurró.
> Colocó sus codos sobre la mesa y apoyo su rostro sobre sus manos. No habían ni
comenzado, pero ya estaba irritado y nada mas que por aquel joven que tenía al lado
¿Ya había mencionado cuando lo odiaba?
> Suspiró cansado cuando ni siquiera habia pasado la mitad del tiempo que debían
estar ahí.
> Todoroki miró a Bakugo con una mezcla de exasperación y resignación. Sabía que
esta sería una tarea dura.
> Con el transcurso de los minutos, Todoroki se dedicó a explicar los conceptos
fundamentales de álgebra y geometría. Sin embargo, percibió que la atención del
rubio se dispersaba con facilidad. Era evidente que Bakugo preferiría estar en
cualquier otro lugar, lo cual le resultaba frustrante. No es que Todoroki no
deseara irse; por supuesto que quería hacerlo, pero estaba decidido a cumplir con
su tarea asignada, pese a que le resultara desagradable.
> Repitió una explicación, esta vez asegurándose de que Bakugo siguiera cada paso.
A pesar de la resistencia inicial, shoto notó que había algunos avances.
> Mientras se dirigía al lugar donde se encontraría con Midoriya, Todoroki no pudo
evitar sentirse un poco más aliviado. La perspectiva de reunirse con su amigo le
brindaba cierto consuelo después de haber tenido que actuar como tutor para alguien
que no le resultaba simpático. Con tantas personas disponibles, ¿por qué
precisamente él debía ser el tutor?
> Al llegar al lugar asignado que era un parque y acercarse a Midoriya, este lo
saludó con una sonrisa radiante.
— _Shoto, me alegra verte. ¿Cómo fue la tutoría?_ — preguntó con genuino interés,
al enterarse minutos antes por su amigo que era profesor temporal, solo que no
sabia a quien le enseñaba.
— _Yo justo necesito tu ayuda shoto... y está relacionada un poco con Bakugo. Esta
noche hay una fiesta en un bar cercano, y realmente quiero que vengas, por favor di
que si_ —dijo Midoriya con entusiasmo, suplicando con la mirada. Al escuchar el
nombre de Bakugo, Shoto negó con la cabeza automáticamente, sin querer involucrarse
con él.
> Pero midoriya no se daba por vencido fácilmente. Insistió, enumerando razones por
las cuales Todoroki debería asistir para ayudarlo y mencionando que el equipo de
fútbol estaría presente, ya que quería invitar a alguien especial de dicho equipo.
> Si se trataba de eso no le importaría mucho, con tal de ayudar a su amigo para
una posible confesión lo haría, no es como si justo tuviera que hablar con aquella
persona no deseada obligatoriamente.
— _Está bien, iré. Pero no te acostumbres a esto._ — dijo con una suspiro
resignado.
— _¡Genial! ¡Oh y te paso a buscar en tu casa para irnos Todoroki! Que emocion~._
> Ante eso shoto pudo solo asentir y luego de eso, unas horas más tarde mientras se
dirigía a casa para prepararse, Todoroki reflexionó sobre cómo las cosas se
complicaban cada vez más.
╰┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈╮
> Toda la tarde lo había pasado soportando al joven mitad albino, estaba cansado,
aburrido y ansioso por qué acabase aquella clase de la cuál no sabía si realmente
estaba aprendiendo algo. Asentía sin quejarse a cada orden que le daba el chico,
pensaba que con eso quizás las horas pasarían más rápido pero ciertamente no.
> Cuando por fin había terminado la clase, vió como el chico se iba dejándolo solo
con una hoja en frente de él que deseaba con todas sus ansias, quemarlo.
> Estaba por irse, pero recibió mensajes, para ser exactos, uno por cada 10
segundos. Era Kirishima, su mejor amigo, si podía llamarlo así...
> No contesto, solo suspiro y se volvió a sentar para terminar con aquella hoja de
práctica que le había dejado su tutor, ya que sabía perfectamente que si iba a
aquella fiesta, al día siguiente despertaría a medio día, justo para ir a clases
otra vez... ¿Pero a qué maníaco se le ocurría hacer una fiesta entre semana?
> Milagrosamente, la práctica no era muy complicada, quizás aquel medio albino se
había compadecido un poco de él. Rápidamente agarro sus cosas y tomo el taxi más
cercano a casa de Kirishima. Al llegar ambos se vistieron, se arreglaron y salieron
juntos en el auto de su amigo.
> En cuanto llegaron al bar en dónde era aquella fiesta, observaron que había
muchas caras conocidas, le agradaba. Entraron y se acercaron a la barra, pidieron
un par de tragos ligeros y se sentaron junto a su grupo de amigos (que también
formaban parte de uno de sus principales equipos).
> Bakugo río y negó con la cabeza, bajando su vaso de trago. Quizás ya estaba algo
bastante tomado, porque justamente en ese instante veía como su aplicado y
responsable "tutor" entraba junto a un chico de cabello verde.
— _Mierda, vine para desestresarme pero al parecer tendré que aguantarlo también
aquí._ —susurró para sí mismo.
> 00:00 pm
Shoto Todoroki caminó junto a Midoriya hacia el bar, sintiéndose cada vez más
incómodo con cada paso. El bullicio de la gente y la música alta no eran
precisamente su ambiente preferido, pero una promesa era una promesa. Al entrar,
sus ojos recorrieron el lugar en busca de caras conocidas. Apenas unos segundos
después, vio a Bakugo en la barra, riendo con sus amigos, lo que le hace fruncir el
seño.
Todoroki trató de mantener la calma y solo dió una pequeña sonrisa de forma de
saludo. Midoriya intentó suavizar el ambiente cambiando de tema rápidamente.
— ¡Vamos a pedir algo de beber con ustedes chicos! Shoto, ¿quieres algo?
> 3:00 am
Shoto se dirigió hacia la salida del bar, al parecer su amigo peliverde no encontro
a la persona que le gustaba, o eso habia presentido ya que no le dijo mas nada
midoriya, sintiéndose cada vez más aliviado por la idea de irse. Sin embargo, justo
antes de llegar a la puerta, vio a Midoriya acercarse a Bakugo. La expresión en el
rostro de Midoriya era diferente, una mezcla de nerviosismo y admiración que Shoto
no había visto antes.
Shoto intentó alejarse, pero no pudo evitar mirar una vez más, como si pudiera
confirmar algo con algun vistazo.
Finalmente, Shoto decidió que era mejor marcharse antes de que las cosas se
complicaran más. Salió del bar, todo había salido tranquilo, pero sus pensamientos
estaban lejos de estar tranquilos. La imagen de Midoriya y Bakugo seguía rondando
en su mente, y no podía evitar sentirse confundido por la situación.
Justo cuando estaba saliendo del bar, su teléfono vibró. Lo sacó del bolsillo y vio
un mensaje de Midoriya.
El ceño de Todoroki se frunció aún más mientras leía el mensaje. ¿Qué estaba
pasando? ¿Por qué Midoriya necesitaba su ayuda ahora? Sus preguntas no tenían
respuestas claras, pero una cosa era segura: no podía ignorar la solicitud de su
amigo.
Con un suspiro resignado, dio media vuelta y comenzó a caminar de regreso al bar.
Su mente estaba llena de preguntas y una extraña sensación de inquietud. ¿Qué
estaba ocurriendo entre Midoriya y Bakugo? ¿Y qué clase de ayuda podría necesitar
Midoriya?
Midoriya se volvió hacia él, una mezcla de alivio y a paso veloz se levanto,
llevándose a shoto a un lugar mas lejos, solo unos cuantos pasos de donde estaban.
— Shoto, gracias por regresar. Necesito pedirte un favor. —dijo, bajando un poco la
voz para que Bakugo no pudiera escucharlos.
— Quiero salir con Bakugo, pero no sé cómo decírselo. Necesito tu ayuda para
planear una forma de invitarlo, y que no sea aquí dentro del bar frente todos sus
amigos...
Todoroki quedó sorprendido por la confesión. Nunca había imaginado que Midoriya
tendría sentimientos románticos por Bakugo, ¿acaso estaba ciego y sordo a la vez?
No sé lo esperaba y mucho menos que necesitaría su ayuda para algo así. Se quedó en
silencio por un momento, procesando la información.
— Sí, sé que es mucho pedir, pero creo que si alguien puede ayudarme a que esto
funcione, eres tú. —dijo Midoriya, su voz llena de esperanza.
— Está bien... —dijo finalmente, asintiendo, no se podía negar a su amigo por más
que intentará. — Te ayudaré.
El peliverde le pide que comienze con el plan mientras el fue al baño. Aún seguía
algo confuso, era más probable que le hiciera caso a midoriya antes de Shoto, ¿tal
vez sentía vergüenza?
Antes de encontrarse con el rubio que seguía sentado, ve un camarero con una
bandeja de plata llena de vasos que parecían contener agua por lo que se acercó. En
un momento de distracción del camarero al estar hablando. Shoto tomó un vaso y
bebió su contenido de un solo trago. Inicialmente creyó que era agua, pero
instantes después se dio cuenta de su error cuando su garganta ardió intensamente,
como si hubiera tragado una bola de fuego. Dejó el vaso de nuevo en la bandeja,
disimulando como si hubiera bebido agua algo imposible ya que bebió un vaso corto
completo de la bebida "everclear", tosiendo segundos después.
Mientras se mentalizaba para tener que hablarle al rubio ceniza, derepente sintió
una mano posarse sobre su hombro. Al volverse, observó a una joven muy cerca de el,
coqueteando abiertamente, lo que lo dejó perplejo. Intentó alejarse, pero ella no
desistía, y el alcohol comenzaba a nublar su mente, evidenciando su baja
tolerancia, a pesar de que solo fue un trago estaba seguro de que debia haber
bebido algo extremadamente fuerte, y no estaba muy equivocado.
Y al minuto por aquel vaso de alcohol una oleada de calor se extendió desde su
pecho hacia su rostro, coloreando sus mejillas de un rojo vivo. Sentía como si un
fuego se hubiera encendido dentro de él.
—Y-ya veo... yo... debo irme... adiós —dijo ella, riendo nerviosamente antes de
retirarse, visiblemente incómoda con la situación.
Una vez que la joven se hubo marchado, soltó la mano de Bakugo y estuvo a punto de
irse como si nada hubiera pasado, pero recordó el plan acordado con su amigo. Se
volvió hacia Bakugo nuevamente mirándolo fijamente acercándose como para contarle
un super secreto.
— Necesito que vengas conmigo Bakugo..., es importante. —le hablo cerca de su oído,
ya que pensó que por la música y el bullicio no escucharía.
Dado el caso algo era muy evidente: cuando Shoto recuperara completamente sus
sentidos, sentiría un fuerte deseo de desinfectarse tras haber conversado con
Bakugo. Sin embargo, dado que aún no había recobrado plenamente sus sentidos, todo
permaneceria tranquilo y confuso para el menor de los Todoroki.
Una vez afuera, Shoto se volvió hacia Bakugo soltandole finalmente la muñeca.
Antes de que Bakugo pudiera protestar nuevamente, Shoto se dio la vuelta y regresó
al bar a paso lento, tropezando con su propio pie era como si no logrará visualizar
bien el camino por el alcohol... y efectivamente ese era el caso. Se dirigió hacia
una mesa larga donde estaba casi todo el mundo conversando, y los detalles a su
alrededor se empezaron a desvanecer, convirtiéndose en un borrón de colores y
formas indistinguibles. Parpadeó varias veces, pero la visión clara se negaba a
volver.
Midoriya justo salió de aquel bar encontrándose con la mirada de Bakugo. Midoriya
sonrió nerviosamente, tratando de mantener la calma. Era una buena "casualidad".
Midoriya tomó un respiro profundo, preparándose para lo que venía, notando que se
estaba por ir el contrario para así apresurarse con las palabras.
╰┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈╮
> Al fin había dejado de verlo, precisamente porque ambos jóvenes se alejaron de la
entrada, pero un par de minutos después, el joven de cabellera verde se acercó a
él. La plática entre ambos se alargó, pero realmente no tenía mucho interés en
aquel ya que de lo mucho que le dijo solo recordaba su nombre; Tomó un par de
tragos más, seguía con sus compañeros de equipo (ya sin la presencia de Izuku) pero
a los pocos minutos se levantó para ir a los servicios a lavarse el rostro,
mientras se miraba en el espejo dudaba de si seguir en ese lugar o irse de una vez.
— _Mierda..._
> No tenía claro que lo enojaba más, si el dolor de cabeza que tenía o la presencia
de aquel chico en esa fiesta... No era su ambiente entonces ¿Qué hacia aquí? ¿No
debería estar estudiando o algo así?
> Salió de los servicios y bajo la cabeza para tomar bastante aire y luego botarlo
todo al levantarla, no espero ser interrumpido por aquella cabellera bicolor que ya
se conocía bien. Quiso reclamarle inmediatamente pero aquella oración a
continuación lo dejo atónito "Él es mi pareja."
> No tuvo tiempo si quiera de protestar pues ya estaba siendo arrastrado por cierto
chico.
— _¿Qué mierda...?_
> Por más que quisiera pedir explicaciones, la actitud del joven lo dejo tan
sorprendido que nada más que un par de palabras podían salir de su boca.
> No tardo mucho en perderlo de vista, se abofeteo así mismo un par de veces para
confirmar si no estaba en una especie de pesadilla o algo por el estilo. Suspiró
cansado de la situación y dió un par de pasos, aquel Todoroki se veía totalmente
ebrio y por más que detestaba su sola presencia, no era un asco de persona (además,
deseaba una explicación) Estaba cerca de volver a entrar al bar para buscar al
chico cuando Izuku se le apareció en frente.
> Puso una de sus manos sobre el hombro contrario para despedirse e irse en busca
del ebrio Todoroki, pero otra vez escucho algo que lo dejo atónito, detuvo su paso
y miro a los ojos al peliverde.
> Le palmo el hombro un par de veces y continúo caminando hacia su objetivo, entro
rápidamente al bar y entre la multitud comenzó a buscarlo. Primero en los
servicios, luego entre los grupos de la gente y por último en la barra.
> Era casi imposible no distinguirlo entre las personas, por más que no pudiera ver
su rostro, esa cabellera lo delataba.
— _Que fastidio._
> Lo tomó fuertemente de la muñeca y justo cuando estaba cerca de irse sintió unas
palmadas en su hombro.
— _¿Eres ciego o es que no me viste coqueteando con él? Esta conmigo, suéltalo._
> Detuvo su paso y volteó. La cara que vio era jodidamente molesta y es que aquel
era un estudiante de otra escuela, específicamente con quién había competido antes
y obviamente, había ganado.
> Dicho esto, apresuró su paso y se encerró dentro de uno de los cubículos de los
servicios. Dejo al chico sentado sobre el excusado y suspiro, ya estaba demasiado
cansado.
— _¿Qué fue todo eso? ¿Es que crees que puedes tratarme como se te da la gana? ¿Y
por qué bebes sabiendo que no aguantas ni una jodida gota de alcohol? Idiota, me
has mandado a la mierda la noche._
> Tapó su rostro con ambas manos y grupo debajo de ellas. El simple hecho de
haberlo llamado "Mi pareja" lo molestaba mucho.
— _¿Qué es lo que querías? ¿Por qué me arrastraste como a una cola? Responde o te
juro que no tendré piedad con él Aplicado Todoroki Ebrio._
˚⊹:。 _Shoto Todoroki_ ꜜ ͎.
> Su intento de conciliar el sueño fue un fracaso cuando sintió una fuerte presión
en su muñeca, lo que lo sobresaltó e intentó verificar quién era. Si no fuera por
aquella distintiva cabellera, tal vez no lo habría reconocido.
> Escuchó una frase que lo dejó perplejo. No fue el chico que pedía que se quedara,
sino Bakugo. ¿Pareja? Dudó de si era realmente Bakugo quien pronunciaba esas
palabras, pero al ser llevado a un cubículo con brusquedad pudo confirmar que sí.
Tal vez había escuchado mal. De repente, se acordó de su amigo peliverde acompañado
con un dolor de cabeza. ¿Acaso no debía estar con Bakugo?
> Shoto se llevó una mano a la cabeza luego, intentando procesar todo lo que había
sucedido. La situación era completamente surrealista y la combinación de alcohol y
estrés no ayudaban en nada. Miró a Bakugo, quien estaba visiblemente enfadado, y
trató de encontrar las palabras adecuadas.
> Sus palabras carecían de cualquier filtro; si estuviera sobrio, lo último que
diría sería "lo siento", pero bajo los efectos del alcohol, sus pensamientos de que
no debía estar allí se volvían evidentes. Todoroki cerró los ojos un momento,
respirando profundamente antes de responder.
> Todoroki lo mira directo a los ojos esperando que terminara de preguntar, notando
que se ocultaba con sus manos, ladeando la cabeza a un lado por no entender. El
silencio se extendió entre ellos por unos momentos.
> Y en ese momento Todoroki no pudo evitar preguntarse cómo estarían las cosas
entre Midoriya y Bakugo. Aunque la noche había sido un desastre para él, esperaba
que al menos su amigo pudiera conseguir lo que deseaba.
> Con eso dicho Shoto se levantó para irse y, sin darse cuenta, empujó a Bakugo
contra la puerta al tropezarse, haciendo que Shoto apoyara sus brazos detrás de
Bakugo para evitar caerse por completo. Lucía como si lo hubiera atrapado.
> Dándose cuenta luego de parpadear varias veces que Bakugo estaba a solo
centímetros cerca de el y como si fuera un niño le sonríe confundido, al no
entender como sucedio aquella cercania.
— _Oye estás muy cerca... Estás extraño, tu.. hoy... No estás tan irritable ¿Sabes?
_ —continuó Todoroki, su voz debilitándose conforme el cansancio y los efectos del
alcohol lo vencían, haciendo que terminara apoyándose en Bakugo como si lo
estuviera abrazando al terminar durmiendose, estando su rostro en el hombro del
rubio ceniza.
╰┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈╮
> No tardo mucho en entender todo lo que había pasado, era evidente que fue un plan
totalmente armado para que pudiera obtener la confesión de aquel peliverde, lo que
le sorprendía era que Shoto se había prestado para eso, pero se contradijo cuando
pensó que podría haberlo hecho para molestarlo.
> No termino de hablar pues sintió gran peso sobre sus brazos, en cuanto lo notó ya
tenía al joven rendido ante sus brazos.
> No respondió. Estaba completamente dormido y nada más que sobre sus brazos.
> Maldijo para si mismo un par de veces, no tenía el coraje en ese momento para
cargar con un borracho cuando él tampoco estaba con sus 5 dedos de frente. Tomó el
brazo del bicolor y lo enlazo sobre su cuello, tomó su mano y con la otra lo
sostuvo de la cintura.
> Tomó su abrigo y cubrió la cabeza del joven con eso, no quería que lo vieran
junto a él, después de confirmarle a todo su grupo (y todo aquel que lo conocía)
que aquel niño inteligente y creído, era su más grande enemigo.
— _¡Bakugo! ¡Tomemos un par de tragos más!_ —gritó Kaminari detrás de él— _Ou ¿A
qué linda señorita tienes debajo de esa casaca? ¿Puedo ver?_
> Negó con la cabeza y sin decirles mucho, salió del bar. Pidió un taxi, el cual no
tardo mucho en llegar. Metió dentro al joven y cerró la puerta.
— _Llevelo a..._
> Muy tarde para recordar que no tenía idea de donde vivía, suspiro por milésima
vez en la noche y luego de pensarlo por unos segundos se subió al taxi también.
> | 5:00 am
— _Gracias._
> Pagó la tarifa del taxi y salió junto al joven del auto. Por alguna razón, lo
trajo a su casa, tenía suerte de que sus padres no estaban, de lo contrario hubiera
tenido que lidiar con varias preguntas antes de subir a su habitación.
> | 7:30 am
> Shoto se despertó con un dolor punzante en la cabeza y una sensación de pesadez
en el cuerpo. Parpadeó varias veces, tratando de aclarar su visión. Mientras sus
ojos se acostumbraban a la luz, los eventos de la noche anterior comenzaron a
regresar a él. Se llevó una mano a la frente, intentando asimilar lo que había
sucedido. No estaba en su propia cama. Miró a su alrededor y sus ojos se
encontraron con Bakugo, quien yacía a un lado de el, roncando suavemente.
> El recuerdo de haber sido arrastrado por Bakugo al baño, de haberse desmayado
encima de él y de la cercanía incómoda de sus cuerpos hizo que Shoto se sonrojara
de vergüenza. Bakugo era su rival, alguien a quien siempre había considerado un
enemigo. ¿Cómo había llegado a esa situación tan ridícula?
> Se levantó con cuidado, tratando de no hacer ruido. No quería despertar a Bakugo,
pero tampoco podía quedarse más tiempo allí. Necesitaba salir lo antes posible.
Mientras intentaba ubicarse, se dio cuenta de que estaban en la casa de Bakugo,
algo tarde a pesar de ser algo obvio, no recordaba mucho luego de dormirse. Recordó
el taxi, el abrigo de Bakugo cubriéndolo y cómo el rubio lo había sostenido con
firmeza.
> Sin embargo, antes de salir, se detuvo un momento más, mirando al chico dormido.
A pesar de todo, tenía que admitir que Bakugo había cuidado de él, aunque odiara
admitirlo.
—_Gracias Bakugo_—murmuró suavemente, apenas un susurro en la quietud de la mañana.
> En medio de su crisis, levantó la cabeza y vio el reloj en la pared. Sus ojos se
abrieron de par en par al ver la hora.
> Abrió la puerta con cautela, evitando despertar a Bakugo o a cualquier otra
persona que viviera con él. Observó que la salida se encontraba al pie de las
escaleras y suspiró aliviado; fue su primer suspiro de alivio después de dos días
agobiantes. Mientras descendía, su mente era un torbellino de pensamientos y
preocupaciones, luego finalmente había salido y procuro de cerrar la puerta,
dandose vuelta. Y a lo lejos, divisó un taxi y, sin perder tiempo, corrió hacia él
y le indicó que se detuviera. Afortunadamente, el taxi se detuvo y Shoto le
proporcionó la dirección de su casa. No podía dejar de pensar en la vergüenza de lo
sucedido tapando su rostro.
> Llegó a su apartamento y entró rápidamente, agradecido de que nadie más viviera
con él, evitando así despertar a alguien. Se cambió de ropa con presteza y salió
apresuradamente hacia la universidad. Mientras corría, se prometió a sí mismo no
volver a ponerse en una situación similar. Bakugo era su rival, y debía mantener
esa distancia. La última cosa que necesitaba eran más complicaciones en su vida.
> Shoto llegó a la universidad tarde para su primera clase, era la primera vez que
le pasaba eso. Su corazón aún latía con fuerza debido a la carrera y a la mezcla de
vergüenza y confusión que sentía. Al entrar al aula, trató de calmarse, respirando
profundamente y enfocándose en la lección. Sin embargo, la imagen de Bakugo y la
sensación de haber estado tan cerca de él seguían persiguiéndolo. ¿Acaso había
perdido la razón? ¿Cómo pudo haber pensado algo así? Y se pellizca su mejilla,
verificando si se encontraba realmente despierto.
> Después de las primeras clases, durante el descanso, se encontró con Midoriya en
el pasillo. Midoriya se acercó rápidamente, con una expresión de arrepentimiento en
su rostro.
> Shoto, todavía sintiéndose como un zombie debido a la resaca, intentó procesar
las palabras de Midoriya. La cabeza le dolía cada vez más con cada frase que
Midoriya decía.
—_Midoriya, por favor, detente_—llevándose una mano a la cabeza— No quiero hablar
de esto ahora... Debo ir a mi próxima clase.
> Midoriya pareció sorprendido por ver por primera vez enojado a su amigo mitad
albino y, asintió lentamente.
—_No lo creo pero gracias_—Respondió Shoto, adoptando un tono más abrupto de lo que
pretendía. Se dio la vuelta y se alejó rápidamente, experimentando una mezcla de
culpa y frustración, tanto por haber accedido a la sugerencia del peliverde como
por la petición de ayuda de Midoriya. Aunque era consciente de que Midoriya no
tenía toda la responsabilidad, no podía evitar sentir que él había contribuido al
problema.
> El resto del día transcurrió en una nube de cansancio y malestar. Al final de sus
clases, finalmente podía sentarse y relajarse, agradecía de no haberse encontrado
con aquel rubio.
> Quería estar tranquilo, y repasar las clases que tuvieron aquel día, sentia que
no habia prestado suficiente atención por culpa del sueño que tenia, pero debia
esforzarse. La hora de encontrarse con Bakugo se acercaba y Shoto aparte de llegar
temprano estaba ocupando casi toda la mesa de lectura con sus hojas.
> En ese instante, escuchó una voz familiar detrás de él. Sin embargo, no se movió,
permaneciendo inmerso en sus pensamientos mientras observaba su hoja. ¿Podría ser
posible que fuera aquel rubio?
╰┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈╮
> Abrió los ojos con mucho esfuerzo, le dolía la cabeza, la mitad del cuerpo y
sentía la garganta tan seca que no podía salir ni una palabra de su boca. Tomó su
teléfono y vió la hora.
> Volteó lento y con cuidado, afortunadamente ya estaba solo, pero tenía curiosidad
¿A qué hora se habrá ido?
> | 10:00 am
> Llevaba más de una hora mirando el techo de su habitación, se tomó la libertad de
quedarse como un tonto recordando una y otra vez todo lo que había pasado hace a
penas algunas horas, ya que no tenía clases si no era hasta el medio día.
— _Si sigo pensando en eso, quizás me vuelva loco._—dijo con voz baja.
> Se levantó y fue directamente a su baño para asearse, lavarse los dientes y por
último arreglarse. Ya cambiado, bajo a comer e hidratarse, tomó sus cosas y antes
de salir, aplicó sobre su cuello y pecho mucho perfume.
> | 1:30 pm
— _¡Kats! Pensé que no te vería hoy, ya que nuestras clases ya terminaron ¿Qué
haces aquí?_ —preguntó Kirishima, abrazándolo por el cuello.
> Odiaba admitirlo, ya que en algún otro caso si aquellas clases hubieran sido con
una persona totalmente distinta, habría faltado, pero por alguna razón al tratarse
del albino, estaba algo entusiasmado por llevar sus clases particulares con Shoto,
sentía curiosidad de verlo después de haberse escabilludo por la mañana sin
quisiera haberle dicho nada.
_*¿Y si no vino?*_
> Fue hasta la biblioteca y antes de comenzar a buscar a dicho joven, vió a sus
compañeros de equipo siendo regañados por uno de sus profesores. Se acercó y se
puso en medio, al ser él el capitán, debía tomar parte de responsabilidad. No tenía
mucho interés en saber la razón ya que su mente estaba realmente perdida en otros
asuntos, así que su único movimiento fue tomar del cabello de dos de los muchachos,
presionar con un poco de fuerza y agacharse ante el docente, este mismo asintió y
se retiró del lugar.
— _No me puedo creer que sean tan estúpidos de venir con una resaca, serán
responsables pero también idiotas._ —dijo soltandoles— _Me retiro._
> Habiendo terminado con ellos, fue directo a su principal objetivo, reconoció su
bolso y también la manera tan espeluznante de organizar su cosas sobre la mesa, él
estaba ahí. Dejo sus cosas sobre una silla y caminó por un par de pasillos hasta
que lo encontró. Se acercó despacio y se detuvo detrás de él.
— _Si qué eres valiente._ —susurró— _No esperaba que vinieras hoy._
> Se cruzó de brazos y apoyó su espalda sobre el estante de libros. Mostraba una
expresión de orgullo mientras lo miraba desde arriba.
— _¿Cómo es qué el alumno más aplicado que está facultad viene a la universidad con
una resaca? Digo, lo espero de otras personas, pero... ¿De un Todoroki?_
> Chasqueo la lengua un par de veces y negó con uno de sus dedos. Dió un par de
pasos más hacia adelante, acorralando así al joven, dejándolo sin su preciado
espacio personal.
— _Y luego saliendo de mi cama sin siquiera decir adiós, quizás debí haberte dejado
tirado en esa fiesta._
Shoto se congeló por un momento al escuchar la voz de Bakugo detrás de él. No había
esperado encontrarse con él tan pronto, mejor dicho realmente había deseado que no
fuera, estaba seguro que no se presentaria. Y así se giró lentamente para enfrentar
a Bakugo, con una mezcla de incomodidad en su rostro para asi levantarse.
— _Crei que tú no vendrías_ —respondió Shoto, manteniendo la compostura a pesar del
tono burlón de Bakugo. —_No sabía que eras tan aplicado._
Shoto jugaba con sus manos, una costumbre que adoptaba cuando se sentía incómodo.
— _No tienes que preocuparte por mí, me encuentro bien_ —continuó Shoto, ahora con
más molestia en su tono, realmente le sacaría completamente de quicio en cualquier
instante, tenía bastante resaca y el no dormir casi nada no ayudaba tampoco.
—_¿Realmente deseabas una despedida mia? Eso es tierno... Tal vez lo habría hecho
si hubieras estado despierto._
Su burla fue una táctica sutil para contrarrestar la situación presente, y continuó
observándolo con serenidad, esforzándose por ocultar cualquier indicio de herida en
su orgullo. Internamente, se sentía humillado por las acciones de Bakugo y por sus
anteriores acciones que seguía recordando. Después de unos momentos de reflexión,
decidió hablar en tono bajo y calmado.
— _Ya te lo mencioné antes... Pero lo dire una última vez..._ — con voz tensa,
luchando por mantener la compostura— _Gracias... Y te pido que solo olvides lo
sucedido de anoche. ¿Esta bien?_
Le resultó arduo expresarse de esa manera, temiendo que Bakugo pudiera burlarse
nuevamente en cualquier momento, lo cual le resultaba molesto. Sin aguardar una
respuesta, extrajo el libro que había mantenido oculto detrás de él y lo colocó
frente a Bakugo específicamente haciendo que toque su frente, evitando así un
contacto visual directo y procurando distanciarse ligeramente.
— _No hay tiempo que perder. Debes continuar practicando para tus estudios_
Hablo con rapidez, y asi marcharse sin dejar rastro dejando a Bakugo a solas. Sin
demora, se sentó y dejo el libro que había sacado sobre la mesa, pensando en lo que
acababa de suceder, todo era tan complicado.
> Cuando comenzó a considerar algunos ejercicios, una punzada en la cabeza le hizo
fruncir el ceño, recordándole la sensación de mareo que había experimentado el día
anterior. Era consciente de que esta era una consecuencia de la falta de sueño y de
la deshidratación, ya que no había bebido nada en absoluto.
> Se cubrió el rostro con las manos, evitando mirar al suelo para no intensificar
el mareo. Después de un largo suspiro, retiró las manos de su rostro y se dio
cuenta de que Bakugo ya estaba cerca de él.
╰┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈┈╮
> Rió ante los últimos movimientos del chico y cuando lo vió irse, golpeó levemente
el estante y le siguió por atrás. Se sentó al lado y puso su brazo sobre la mesa
mientras apoyaba su brazo sobre el.
> Quizás si disfrutaba burlarse del albino y es que molestarlo y ver sus
expresiones eran tan gracioso. Veía como arrugaba su nariz y su frente cuando se
sentía muy irritado o como jugaba con el lápiz chocando este contra la mesa, era
entretenido.
— _Si quieres que lo olvide, solo necesito que hagas algo por mí... Y no necesito
dinero._
> ¿Qué si trataba de chantajearlo? Tal vez, quería sacar algo bueno de eso, algo
que los beneficiará mutuamente, quizás a él más que al albino, pero daba igual.
— _Verás, mis amigos del equipo necesitan tutoría también... Llevan días
fastiandome con el "Privilegio" que tengo al tenerte como tutor, las reuniones
serían 3 veces por semana en mi casa. Tendrías más tiempo libre para ti y me verías
menos..._
— _¿En serio crees que eso va a funcionar, Bakugo?_ —habla a medida que juega con
su lapiz que tenia entre sus manos.
— _Si tus amigos necesitan ayuda, claro que puedo considerar ayudarlos, pero no te
equivoques. No estoy aquí para hacer que te veas mejor ante los demás._
> Shoto se inclinó gradualmente hacia él, sin desviar la mirada de sus ojos y quedó
pensando unos segundos, antes de volver a hablar.
— _Solo acepto por esta vez nada más... Y déjame aclarar que en las reuniones no
habrá favores ni privilegios especiales._
> | 2:00pm
> Finalmente, había logrado que Bakugo se concentrara en repasar. Aún faltaban una
hora para finalizar la clase. Le resultaba enternecedor observar cómo se esforzaba
por comprender un ejercicio. Quedó momentáneamente perplejo, ¿acaso había pensado
que era tierno?
> *Imposible.*
> Debía haber sido un error. Sus pensamientos andaban confusos últimamente.
> | 2:20 pm
> Shoto se levanta en busca de otros libros que necesitaría para enseñar a un grupo
de burros, no estaba seguro cuando pero sabía que les sería útil otros libros,
luego de volver de los estantes, pudo ver concentrado en sus estudios a Bakugo, su
cabello rubio brillando bajo la luz. De repente, Shoto, con su distintivo cabello
bicolor, se acercó silenciosamente por detrás.
> Con un movimiento suave pero decidido, Shoto se inclinó hacia adelante, apoyando
sus brazos en la mesa frente a Bakugo, creando un puente sobre los hombros del
rubio. Sus ojos bicolores inspeccionaron rápidamente el ejercicio en el que Bakugo
se había equivocado. Al notar el error, Shoto tomó el lápiz con delicadeza, rozando
sus dedos con los de Bakugo.