Facultad de Ciencias Psicológicas
Carrera: Lic. En Psicopedagogía
Asignatura: Psicología del Desarrollo I
Actividad N°4
“Pensar en la singularidad de un proceso: socialización primaria y
secundaria”
Directora: Porchietto, Silvia
Docente: Troiani, Carina Gabriela
Alumnas:
Aragón, Gabriela Legajo: 23351
Martin, Lorena Alejandra Legajo: 238877
Quintero, Nadia Legajo: 239847
Comisión: 23351
Septiembre 2024
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Introducción
En el siguiente ensayo se trabajará la importancia de la socialización, tanto primaria, que
involucra los vínculos familiares, como secundaria se desarrollan los aspectos formales, en los
cuales la familia y el ámbito sociocultural, están conectados, de ahí que son esenciales y
necesarias para la construcción psicológica, de personalidad y la conducta del niño.
Para ilustrar estos conceptos, se tomará como caso de estudio la historia de “Juan”.
Además, se integrarán las perspectivas de autores propuestos por la cátedra, para enriquecer el
análisis y ofrecer una comprensión más profunda del impacto que la socialización tiene en el
desarrollo infantil.
Desarrollo
Las personas son seres sociales por naturaleza, y el primer vínculo de apego que
establecemos en la infancia es fundamental para nuestro desarrollo. A medida que crecemos,
comenzamos a interactuar y convivir con personas de diferentes entornos, lo que nos permite
aprender normas, valores, ideas y conductas esenciales. Este proceso de socialización, que dura
toda la vida, es crucial desde los primeros años, ya que favorece la formación de relaciones
interpersonales y permite una adecuada adaptación social y cultural. Además, implica una
pertenencia a grupos que enriquece las experiencias y fortalece el sentido de identidad. (Ilerna
online, 2020) Este proceso se organiza en dos momentos claves, en primera instancia
encontramos la socialización primaria y en segunda instancia la socialización secundaria. Cada
una posee características y funciones únicas, aunque se complementan entre sí. Ambas son
primordiales para el desarrollo y la formación de la identidad.
La socialización primaria ocurre desde el primer día de nuestras vidas y se centra en el
vínculo familiar. La familia es para el niño el entorno no solo emocional, sino que también social
que genera los primeros vínculos y lazos tan importantes para la construcción de valores, normas
de comportamiento que le permitirán acercarse a priori a los principios de socialización. Por
consiguiente, esa conexión establecerá las bases de seguridad, autoestima y confianza necesarias
para el proceso de desarrollo en cada etapa del infante. Según Fass (2018), “…la familia…la
relación construida en la cotidianeidad, la construcción de vínculos, más allá de los lazos
consanguíneos…” (Fass, 2018; p.163). En este sentido, la familia es el ámbito que debe asegurar
la crianza del niño en un clima de afecto y confianza, que propicie instancias y espacios de
aprendizaje favoreciendo a un crecimiento saludable e integral, potenciando sus capacidades, que
más tarde serán elementales para su vinculación en otros ámbitos sociales.
Además, Faas (2018) “piensa a la familia como un suceso mundial, que tendrá sus
distinciones según el contexto sociocultural e histórico. Entonces, puede considerarse a la familia
como una construcción social y, a la vez, como una asociación dinámica en proceso de cambio.”
(Faas, 2018 en Troiani, 2024). Troaini (2024) subraya las maneras de crianza y de vinculación
progenitores/madres/quien cumpla el rol- niño acogen diversidad de formas, desde lo cultural a
los entornos sociales, no obstante, “las funciones parentales, más allá de sus diferencias, son
universales”.
En el desarrollo de la conducta moral de los niños, es trascendental considerar el impacto
de las interacciones con su entorno familiar y social. Según Troiani, (2024) cita a Faas (2018)
quien “señala que la conducta moral se va conformando en función de interacciones con el
entorno familiar y social, siendo estos una referencia para el/la niño/a sobre aquellos
comportamientos a seguir y cuáles evitar” , para ejemplificar ello : a veces los progenitores hacen
mentir a los pequeños , al decir que no están cuando los llaman por teléfono o inventar excusas
por llegar tarde a la escuela Acciones que van incorporando de sus modelos referentes. El
aprendizaje y la observación en el contexto familiar y social son clave para que los niños
internalicen normas y valores que guiarán su comportamiento a lo largo de la vida. “La familia
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cumple un rol fundamental en la conformación de la personalidad del infante debido a que los
padres y el entorno familiar son moldeadores de la conducta, satisfaciendo o restringiendo deseos
y/o respondiendo/incentivando a conductas exploratorias.” (Troiani, 2024)
Cuando el bebé nace depende de los adultos para su desarrollo saludable y se ponen en
juego procesos de maduración en un entorno que beneficie reglas adecuadas para su normal
crecimiento o crianza. “La familia constituye el primer marco de referencia que tienen los hijos e
hijas. En su ámbito establecen los primeros vínculos afectivos y crean los cimientos de su
identidad y del desarrollo de su autoestima” (Fass, 2018; p.165). Los padres y su entorno familiar
más próximo, hermanos/as acompañarán mediante la configuración de la personalidad; en esta
socialización primaria, se genera un proceso de educación, transmisión de valores y experiencias
útiles para adquirir actitudes, habilidades y comportamientos fundamentales para su adaptación
social y cultural.
Con respecto a esta crianza se sostiene que existen dos dimensiones control y apoyo, la
de apoyo busca que los niños crezcan en un clima de aceptación, afecto y cariño, la de control se
refiere a padres que toman una actitud controladora, de amenaza y castigos. El estilo de crianza y
la manera de vincularse en la familia serán determinantes en la construcción de la personalidad
del niño. Un niño agresivo será producto de una familia que ha ejercido violencia o demás
control-autoritarismo, “No es muy descabellado pensar que las conductas agresivas se generan en
el ambiente familiar y que de manera no consciente son los padres los responsables…” (Madruga,
2019; p.316)
La relación entre hermanos es otro de los lazos familiares para tener en cuenta, no solo es
una relación de tipo social, sino también de vital importancia para el desarrollo cognitivo. Esta
relación no se da de forma aislada, se desarrolla en interacción con los padres. El trato que la
mamá tiene con cada hijo y su relación con cada uno de ellos condiciona la conducta en esa
interacción. “No cabe duda de que la familia supone uno de los más importantes contextos de
socialización y desarrollo del niño” (Madruga, J 2019; p. 305)
Por otro lado, encontramos la socialización secundaria. En este sentido Troiani (2024)
cita a Faas (2018) quien “expresa que la escuela es la primera institución extrafamiliar y segundo
agente socializador que el/la infante integra para adquirir conocimientos formales, técnicos,
vincularse con otros/as niños/as, docentes, aprender a asumir roles, perspectivas, adquirir la
capacidad de ponerse en el lugar del/la otro/a.” Esta visión destaca la relevancia de la escuela no
sólo como un lugar para la educación académica, sino también como un ambiente propicio para el
desarrollo de habilidades sociales cruciales.
La interacción con compañeros y maestros permite a los niños establecer relaciones
significativas, aprender a resolver conflictos y apreciar la diversidad de pensamientos y
emociones. Gracias a estas experiencias, los niños no solo adquieren conocimientos, sino que
también forjan su identidad y su empatía, aspectos esenciales para su integración social. Troaian
(2024) citando a Fass (2018) “Los grupos de pares también ofrecen al/la niño/a un apoyo y un
sentimiento de pertenencia a una comunidad en la que se participa de actividades” Así, la escuela
se convierte en un espacio donde se combinan el aprendizaje formal y el desarrollo social,
cimentando las bases para su vida adulta futura.
El caso de Juan, expuesto por Tene (2020) ejemplifica cómo las dinámicas escolares
influyen en la socialización secundaria. Al sentirse agobiado por las demandas académicas, Juan
empezó a expresar su frustración y desconexión, afectando las interacciones en el aula. Esto llevó
a un enfoque interdisciplinario, donde los profesionales reflexionaron sobre cómo mantener la
relación entre docentes y alumnos ante exigencias que superan la capacidad del niño. La clave fue
entender que era necesario acompañar a Juan en lugar de imponer tareas que no podía manejar, lo
que abrió nuevas oportunidades para su aprendizaje. Así, al ajustar las exigencias educativas y
tener en cuenta la perspectiva del docente y las realidades familiares, se busca crear un ambiente
más enriquecedor y adaptado a las necesidades de los estudiantes. En este proceso, tanto Juan
como sus educadores pueden experimentar un aprendizaje más positivo, destacando la relevancia
de la socialización secundaria en el desarrollo integral de los niños. En este sentido Tene (2020)
expresa que la escuela brinda la oportunidad de habitar, de apropiarse y mostrarse desde un lugar
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de potencia en lazo con los otros, con la cultura, con los objetos de conocimiento. Es dar lugar a
la demanda que se articula y, a partir de ahí, constituir una posible respuesta transitoria.” (p.57)
En el entorno escolar, los niños y niñas forman conexiones con sus compañeros y adultos
clave que son fundamentales para su socialización y desarrollo personal. Así, la socialización en
la escuela se desarrolla en dos aspectos: uno que es técnico, académico y formal, y otro que es
esencial para el fortalecimiento de la identidad a través de la cooperación social, promoviendo así
una inclusión efectiva. (Troiani,2024) En el caso de Juan, reconocer la importancia de adaptar las
exigencias académicas a sus capacidades, y generar un entorno de apoyo, se respetan tanto sus
necesidades individuales como su proceso de inclusión en la comunidad escolar. Esta estrategia,
alineada con lo que menciona Troiani (2024), no solo mejora el aprendizaje técnico, sino que
también fomenta la cooperación social, fortaleciendo su identidad dentro del grupo y
promoviendo una inclusión más efectiva. Esto resalta que el acompañamiento no solo facilita el
aprendizaje académico, sino que también potencia la dimensión social que es crucial para la
formación de la identidad y la integración efectiva de los estudiantes.
García Madrugada (2019) expresa que “Es difícil establecer cuáles son los orígenes o
cuáles son las causas de las conductas agresivas en los niños en edad escolar, pero si partimos de
la premisa de que los niños agresivos se muestran así porque se encuentran mal, debemos analizar
los factores sociales que favorecen el que nos hallemos ante un niño con una conducta agresiva
llamativa.”(p. 319) en este sentido Tene (2020), subraya la importancia de respetar la singularidad
de cada niño, comprendiendo sus modos únicos de interacción con el entorno. Este enfoque, que
promueve un acompañamiento sensible a las necesidades individuales, permite abordar
situaciones de conflicto sin reducir al niño a su comportamiento agresivo. El caso de Juan, quien
necesitaba momentos de desconexión para reintegrarse activamente en el aprendizaje, es un
ejemplo de cómo la flexibilidad en el entorno escolar puede facilitar un desarrollo integral,
adaptado a las particularidades de cada infante.
Conclusión
Aragón, Gabriela
En conclusión, a lo largo de este ensayo hemos visto cuán necesarios son los vínculos
familiares, padres y hermanos/as para el desarrollo saludable de los niños/as. Establecer normas,
reglas y afecto en el ámbito familiar, beneficia la construcción de la autoestima y confianza,
características que contribuyen a la conformación de la personalidad y la motivación que lo
llevará a descubrir, dando paso a un aprendizaje creativo, en un niño que más tarde se
relacionarán en una socialización secundaria, como lo es la escuela. Considerando el caso de Juan
en esta conclusión, creo que es importante una intervención que respete la integridad del niño, sus
experiencias previas, formas de aprendizaje, es necesario nutrirse de las diversidades para realizar
una intervención que contemple y aborde al niño en su totalidad y de lugar a la escucha de la
familia donde él se ha desarrollado, es decir ha sido el primer agente de socialización.
La intervención y estrategias psicopedagógicas serán esenciales para realizar un diagnóstico que
considere al niño como un todo, con una historia en particular, proyectando un trabajo que de
herramientas tanto al niño como a su familia potenciando y facilitando el aprendizaje.
Martin, Lorena Alejandra
En conclusión, y tras la lectura, la reflexión, el análisis y autores presentados por la materia, el
intercambio de ideas y puntos de vista con mis compañeras de grupo es destacar que el objetivo
es recapacitar y tomar conciencia de la importancia del Sujeto como unidad dimensional
biopsicosocial y de los factores, elementos, y/o situaciones que dificultan el aprendizaje dentro y
fuera del aula. En esta experiencia pedagógica de Juan, un niño que presenta un contexto que no
le permite encontrar un equilibrio emocional ni social, ya que comienza en una nueva escuela
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después del segundo semestre, un entorno ya consolidado a nivel grupal (pertenencia) y
normativo.
Esta situación le causaba fatiga, cansancio y el apremio que siente de parte de sus docentes, al
mismo tiempo no recibe de sus pares acompañamiento. Por consiguiente, se escapaba del aula,
para “respirar” y no sentir esa frustración. /enojo. Considero esencial las intervenciones de un
equipo interdisciplinario abordando cada situación de manera singular, ya que cada niño es único
e irrepetible. y desde una perspectiva global e integradora.
Desde mi futura psicopedagoga se priorizará el bienestar integral de cada sujeto, por lo que
fomentará espacios valiosos e inclusivos para desarrollar la cognición y el aprendizaje de los
alumnos con las mismas oportunidades, cualquiera sea su condición social, biológica y/o
psicológica, y el acompañamiento y contención a las familias. Cabe destacar que en el proceso de
socialización se extiende a lo largo de toda la vida e implican: lo afectivo, conductual y cognitivo,
lo que permite la construcción de la personalidad.
Quintero, Nadia
Como futura psicopedagoga, mi intervención en casos como el de Juan se centrará en una
comprensión integral del sujeto, considerando su dimensión bio-físico, emocional, social,
cognitivo y lingüístico. En este sentido, será esencial reconocer que el desarrollo del individuo
estará profundamente influenciado tanto por la socialización primaria, que se da en el entorno
familiar, como por la socialización secundaria, que se expandirá en la escuela y otros espacios
sociales. Ambas instancias no solo contribuirán a la formación de su identidad, sino que también
potenciarán su capacidad para adaptarse e integrarse en diferentes contextos sociales.
Mi rol como profesional implicará no solo acompañar a los sujetos en sus procesos de
aprendizaje, sino también generar espacios donde puedan desplegar sus capacidades de manera
integral. En casos como el de Juan, en el que las exigencias académicas impactan su bienestar
emocional y social, será fundamental que la intervención psicopedagógica articule las
necesidades del niño con los objetivos escolares, adaptando el entorno para favorecer su
desarrollo.
A partir de este enfoque, nuestra intervención se convertirá en una herramienta clave para
asegurar que el sujeto no solo avance en sus aprendizajes técnicos, sino también en su integración
social y fortalecimiento de su identidad. La flexibilidad en las demandas académicas y la creación
de un entorno de apoyo permitirán a los estudiantes enfrentar las dificultades de manera
constructiva, potenciando su bienestar integral.
Referencias
Faas, A. (2018). Psicología del desarrollo de la niñez (2da ed.). Córdoba: Editorial Brujas.
García Madruga, J.A., & Delval Merino, J. (2019). Psicología del desarrollo I (2da ed.). Madrid:
UNED - Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Tene, A. (2020). Mesa 1: La psicopedagogía en un dispositivo de trabajo interdisciplinario. Una
posible respuesta clínica. En IV Jornada de Educación y Psicopedagogía. La
psicopedagogía en tiempos de interpelaciones. Ciudad Autónoma de Buenos Aires:
Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires.
Troiani, C. (2024). Troiani, C. (2024). Módulo 4. Estudio sincrónico de aspectos coyunturales
que influyen en el desarrollo. Universidad Kennedy.