NOMBRE: Luis Alberto Lamingo Toapanta
MATERIA: Constitucionalismo y Derecho Penal
TEMA: Foro 1: Análisis sobre la constitución y derecho penal
ANÁLISIS SOBRE LA CONSTITUCIÓN Y DERECHO PENAL
Es una realidad que los sistemas de derecho cada vez más poseen influencia
constitucional, y que, en definitiva, las constituciones y su interpretación se constituyen
como las normas supremas y de más alta jerarquía en los ordenamientos jurídicos; de
cierta forma, es una tendencia que ha ido evolucionando y tomando más fuerza. En dicho
contexto existen distintos principios y elementos que caracterizan a los Estados
constitucionales, tales como la rigidez de sus constituciones, la separación de los poderes
que le conforman, así como el reconocimiento de los derechos humanos en los textos
constitucionales.
Lo anterior, se irradia a todas las áreas del derecho, y en tal sentido, no escapa el
derecho penal. Sin embargo, la principal problemática que se presenta al
constitucionalizarse el derecho en general, es que cada área posee sus particularidades;
especialmente el derecho penal, ya que no todos los aspectos normativos consagrados
en la Constitución pueden ser acogidos de manera plena a nivel penal por colidir con
algunos aspectos dogmáticos actuales desarrollados por la ciencia del derecho penal.
Es posible aducir que la dogmática penal se ha visto impregnada de la
constitucionalización, en el entendido que cada vez con más frecuencia existe una
influencia constitucional en la misma. Por otra parte, a nivel procesal se genera el mismo
fenómeno; por ello, debido a que la Constitución se constituye como la base fundamental
de todas las instituciones jurídicas, dentro de las cuales se encuentran los procesos. De
igual manera, cada vez es más frecuente observar el fenómeno de impregnación de las
normas constitucionales en el derecho penal y en el proceso penal, lo cual implica la
aceptación de esta concepción como una realidad latente que implica aceptar dicha
invasión.
CONSTITUCIÓN Y DERECHO PENAL
En el campo del derecho penal existen diversos temas de especial relevancia que han ido
tomando cada vez mayor fuerza, uno de ellos es lo atinente a la relación de este con la
Constitución y en general, con el Derecho Penal, lo cual ha sido fruto de una gran
evolución que actualmente se inscribe en la idea de la constitucionalización del derecho
penal en su parte general, así como en su parte procesal. Al respecto, las constituciones
van absorbiendo distintos tópicos que de una u otra manera limitan la aplicación del
derecho penal, algo que es un fenómeno en general a nivel mundial, que va de la mano
con la forma de Estado Constitucional de Derecho que pregona la materialización del
derecho penal a través de principios que sirven de dique o muro para contener el ejercicio
del poder penal, tal como lo expone Zaffaroni (2006).Lo anterior se determina al revisar
los distintos textos constitucionales que consagran diversos principios de derecho penal
en su parte general, entre los que destacan: el principio de legalidad, el de culpabilidad, el
del acto, el de mínima intervención, así como principios relativos a la pena (prohibición de
penas perpetuas, infamantes, trascendentales y en general contrarias a la dignidad siendo
estos principios medulares y bases de derecho penal en su parte general. Incluso, para
los seguidores de la teoría del bien jurídico, se aduce que estos parten de la Constitución,
como norma programática del Estado y, por ende, los bienes jurídicos tutelados se
desprenden de dicho instrumento, tales como la vida, la integridad, la libertad personal, la
igualdad, el régimen socioeconómico, la salud, el honor, el patrimonio, entre otros; siendo
uno de los principales defensores de esta idea. Como corolario, se suma lo relativo a los
principios de carácter procesal, entre los que se destacan, los abarcados por la tutela
judicial efectiva, tales como el derecho de acceso, de obtener una decisión motivada y
ajustada a derecho, derecho al recurso y derecho a ejecutar una decisión.
Por otra parte, el debido proceso, siendo este último uno de las instituciones que mayor
contenido abarca; lo cual ha superado la concepción clásica del derecho a la defensa
para dar paso a una concepción más elástica y amplia de una institución que se discute
su carácter de principio, derecho o garantía, denominado debido proceso. El debido
proceso condensa los principales elementos relacionados con la regulación procesal del
derecho penal, dentro de los que figuran aspectos como la presunción de inocencia,
derecho a un juez natural, derecho a la defensa, derecho a ser oído, derecho a prueba,
entre otros.
Los anteriores aspectos se inscriben con beneplácito en la idea de un derecho penal
propio de un Estado Constitucional de Derecho, en el cual la Constitución se erige como
el instrumento normativo por excelencia de más alta jerarquía, que sirve de elemento
programático del resto del ordenamiento jurídico; ante lo cual, sus parámetros son de
obligatoria observancia, incluso, sus postulados son interpretados por los máximos
tribunales o cortes constitucionales.
Por su parte, el Derecho penal se pasea por dos dimensiones; es decir, tal como afirma
Sotomayor (2013) posee un carácter ambivalente, ya que por una parte es fuente de
opresión y control; y por la otra, es limitante del ejercicio al poder y garantiza los derechos
y libertades individuales. Particularmente esta última función debe ser la más importante
en virtud que es menester proteger al individuo del ejercicio de ese ius puniendi, y
precisamente ese es uno de los principales cometidos del Derecho penal, limitar el
ejercicio de ese aspecto subjetivo; para ello se apela a los principios y de igual manera, la
ciencia penal coadyuva en la interpretación de la norma penal; es decir, el aspecto
objetivo, con lo cual dicha ciencia concilia ambas facetas y permite fungir de freno y límite
al referido ejercicio, que históricamente es frecuente encontrar su uso desmedido y
arbitrario.
BIBLIOGRAFÍA
Mila Maldonado, F. L., Yánez Yánez, K. A., & Mendoza Escalante, P. R. (2022).
Constitución y Derecho Penal: Aspectos críticos de la constitucionalización. Revista
Lex, 5(18), 443–454. https://doi.org/10.33996/revistalex.v5i18.138
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