0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas2 páginas

Impacto del Trauma Infantil en Menores

Cargado por

Susana Barba
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas2 páginas

Impacto del Trauma Infantil en Menores

Cargado por

Susana Barba
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

EXTRACCIÓN DE DATOS

Se extrajeron los siguientes datos de cada estudio: (a) número de participantes; (b) rango de edad; (c) tipo de trauma infantil; (d)
presencia de trauma o múltiples traumas repetidos en el tiempo; (e) efectos del trauma y diagnóstico. RESULTADOS En todos
los estudios revisados los resultados apuntaron la presencia de sintomatología compatible con reacciones postraumáticas
complejas en un gran porcentaje de los menores que habían sufrido alguna forma grave de maltrato a lo largo de la infancia.
Spinazzola et al. (2005), López-Soler (2008), Van Meter, Handley, and Cicchetti (2020), y Villalta et al. (2020), reportaron
específicamente alteraciones en la regulación de los afectos y las relaciones interpersonales, síntomas centrales en el trauma
complejo. Además, López-Soler (2008) encontró que también predominaban la desesperanza, y la ambivalencia en las
relaciones, lo que se relaciona con los problemas de apego. Otros autores informaron de alteraciones, sintomatología, o
diagnóstico conjunto de TEPT y TTD (Spinazzola, Van der Kolk, & Ford, 2018; Stolbach et al., 2013; Van der Kolk, Ford, &
Spinazzola, 2019), mientras que otras investigaciones detectaron alteraciones emocionales graves y/o conductuales en diferentes
grupos de menores expuestos a maltrato intrafamiliar desde etapas tempranas (López-Soler et al., 2012; Wamser-Nanney &
Vandenberg, 2013), así como alteraciones internalizantes y/o externalizantes (Geerson, et al., 2011; Graham-Bermann, Castor,
Miller, & Howell, 2012; Lansing, Plante, Beck, & Ellenberg, 2018; Martín et al., 2020; Tarren-Sweeney, 2013). En todos ellos y
en otros trabajos (por ej., Kiesel et al., 2014), observaron además dificultades en el funcionamiento diario en diferentes ámbitos
(colegio, ocio, relaciones con iguales, etc.). Esta problemática se expresó a lo largo de la infancia, hasta la primera juventud
(Beal et al., 2018; Porto-Faus, Leite de Moraes, Reichenheim, Borges da Matta, & Taquette, 2019), o la vida adulta (Delgi-
Espositi, Pinto, Humpherys, Sale, & Bowes, 2020), en personas que habían sufrido diferentes tipos de maltrato. Wamser-Nanney
and Vandenberg (2013), compararon sintomatología en menores expuestos a violencia interpersonal, con interrupciones en la
protección y el cuidado, con expuestos a otro tipo de traumas y confirmaron que el primer grupo presentó más problemas
conductuales como ansiedad, depresión, síntomas disociativos, ira/agresividad y dificultades de carácter sexual. En
investigaciones sobre menores expuestos a violencia hacia sus madres por parte de su pareja o expareja, se ha constatado un
mayor riego de ser víctimas de otros eventos traumáticos graves, incluyendo agresiones físicas y sexuales, lo cual contribuye al
incremento de la tasa de diagnóstico de TEPT y otros síntomas internalizantes y externalizantes (Alcántara, López-Soler, Castro,
& López, 2013; Graham-Bermann et al., 2012). En niños y adolescentes con traumas graves y crónicos se observó una
comorbilidad alta de otras alteraciones distintas al TEPT, que forman parte de los síntomas de desregulación presentes en el
TEPTC, lo que se relaciona con déficit en las funciones ejecutivas (Op den Kelder, Ensink, Overbeek, Maric, y Lindauer (2017).

También podría gustarte