Cultura
Son varios los aspectos culturales que los egipcios desarrollaron. Uno de ellos fue
la escritura, la cual dejaron reflejada tanto en los muros como en las hojas de
papiro. Para escribir, afilaban el tallo de la planta, convirtiéndolo en una especie de
pluma.
Para poder escribir los jeroglíficos, creaban tinta mezclando jugo de planta con
pegamento y agua. Si quieres conocer más sobre su escritura, te recomendamos
visitar este artículo: La escritura y los jeroglíficos egipcios: significado y
características.
Además, algunos de estos escritos eran enviados a personas de otros puntos
geográficos, por lo que desarrollaron una especie de servicio postal parecido al
que utilizamos en la actualidad.
En el campo de la filosofía, el autor más importante fue Ptahhotep, que escribió
en su obra llamada Las Instrucciones de Ptahhotep consejos para la vida diaria
antes que grandes filósofos como Confucio o Sócrates.
Fue una cultura interesada por la historiografía, pues los historiadores escribían
los logros de los faraones con tal de que éstos se pudieran conocer después. Un
importante ejemplo es la piedra de Rosetta.
Otro de sus aportes culturales fue la administración de la sociedad. El gobierno
contaba con ministros, administradores provinciales y oficinistas reales. Tenían
una organización eficiente en todos los aspectos. Puedes conocer el resto de
particularidades de esta sistema en el siguiente artículo: La civilización egipcia:
ubicación, organización y características.
Asimismo, la primera huelga de la historia tuvo lugar en Egipto. Fue alrededor del
siglo XII a.C. cuando los trabajadores exigieron a Ramsés III una mejora en las
condiciones laborales. Por lo tanto, fueron precursores del movimiento obrero.
Matemáticas
Los egipcios desarrollaron las matemáticas a un nivel admirable. Utilizaban
sumas, restas, multiplicaciones y divisiones. Incluso llegaron a solucionar
ecuaciones de segundo grado y raíces cuadradas.
Asimismo, poseían un amplio conocimiento de la geografía y estudiaron formas
como el triángulo, el cuadrado, el rectángulo, etc.
Aplicaron estas disciplinas a sus grandes construcciones, sobre todo a las
pirámides. El tratado matemático más antiguo se halló en Egipto bajo el título
de Ahmes Papyrus.
Medicina
En el campo de la medicina, llegaron a identificar diferentes enfermedades y a
aprender cómo se curaban. Utilizaban algunos ingredientes naturales para calmar
las dolencias, como el aloe vera para la piel o la menta para las enfermedades
estomacales.
Llevaron a cabo operaciones de cirugía e incluso realizaron amputaciones. Para
sustituir los miembros extirpados, elaboraban prótesis en materiales como la
madera. Además, aplicaban tablillas y cabestrillos para soldar los huesos rotos y
elaboraban puentes dentales.
Asimismo, para calmar el dolor, aplicaban anestesia, pues conocían los efectos
de algunas hierbas como el nenúfar, el cannabis o la amapola. En este aspecto,
estaban avanzados con respecto a las civilizaciones europeas.
Tampoco hay que olvidar los progresos que alcanzaron en cuanto a la
conservación de los cuerpos a través de la momificación. Debido a sus
conocimientos de química, lograron que éstos se mantuvieran intactos con el paso
de los años.
Ciencia
Dentro de la ciencia, la astronomía fue una de sus disciplinas favoritas.
Observando el cielo conseguían predecir eclipses lunares y solares, inundaciones
del Nilo, y el movimiento de los planetas, entre otros aspectos.
Gracias a estos estudios, los egipcios elaboraron el calendario solar más antiguo
del que se tiene constancia. En éste, un año se dividía en 360 días, que se
agrupaban en doce meses distintos.
Cada día se formaba por 24 horas y se estructuraba en dos partes de doce horas
cada una. Al final del año, tenían cinco días que se dedicaban en exclusiva a la
fiesta. En la siguiente imagen podemos observar un ejemplo de representación
circular del calendario egipcio:
El emperador romano Julio César adoptó este calendario. Más tarde, el Papa
Gregorio XIII lo aplicó haciéndole pequeñas modificaciones, por lo que es el
método que utilizamos hoy en día.
Gastronomia
La alimentación en el antiguo Egipto era conservadora, condicionada por el medio
geográfico y con una lenta evolución marcada por el descubrimiento de
tecnologías y la importación de nuevos alimentos.
El clima tuvo una importante influencia: en el periodo predinástico las actuales
zonas desérticas tenían todavía vegetación, y permitían el pastoreo. La paulatina
desertificación dio mayor importancia al valle del Nilo y a la agricultura, lo que se
reflejaba en el menú cotidiano.
La panadería real de Ramsés III. Se ven panes de varias formas, incluyendo con
formas de animales. Tumba de Ramsés III, Valle de los Reyes, dinastía XX, (1150
A.E.C.)
Los alimentos básicos eran el pan (véase: Historia del pan) y la cerveza (heneket)
elaborada con cebada. Se ha descubierto una veintena de tipos de pan, de
diferentes formas y composiciones.
El régimen alimenticio egipcio se completaba
con pescado y carne (generalmente oveja, cerdo, aves domésticas y carne de
vaca para las grandes ocasiones). La carne y el pescado eran generalmente
asados, o secados y conservados en salazón. El pescado más apreciado era
el mújol, pez de mar que remonta el Nilo, y con los huevos hacían la botarga,
receta que se usa por todo el Mediterráneo hoy día. El pescado, aunque era
consumido, no lo comían de forma habitual ya que lo consideraban una
reencarnación del dios del inframundo Seth.