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Cuidado y Género en Iberoamérica

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Juan C.

Figuereo Benítez

‒ 1 ‒
SOCIEDADES DEL CUIDADO EN TRANSICIÓN:
UNA PERSPECTIVA IBEROAMERICANA
_______________

SOCIEDADES DEL CUIDADO EN TRANSICIÓN:


UNA PERSPECTIVA IBEROAMERICANA
_______________

Coords.

SOFÍA PÉREZ DE GUZMÁN PADRÓN


MARCELA IGLESIAS ONOFRIO

2024
Esta obra de distribuye bajo licencia
Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional (CC BY-NC 4.0)

La Editorial Dykinson autoriza a incluir esta obra en repositorios institucionales de acceso


abierto para facilitar su difusión. Al tratarse de una obra colectiva, cada autor únicamente
podrá incluir el o los capítulos de su autoría.

SOCIEDADES DEL CUIDADO EN TRANSICIÓN:


UNA PERSPECTIVA IBEROAMERICANA
Diseño de cubierta y maquetación: Francisco Anaya Benítez
© de los textos: los autores
© de la presente edición: Dykinson S.L.
Madrid - 2024
N.º 171 de la colección Conocimiento Contemporáneo
1ª edición, 2024
ISBN: 978-84-1170-587-5
NOTA EDITORIAL: Los puntos de vista, opiniones y contenidos expresados en esta obra son de
exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores. Dichas posturas y contenidos no reflejan ne-
cesariamente los puntos de vista de Dykinson S.L, ni de los editores o coordinadores de la obra.
Los autores asumen la responsabilidad total y absoluta de garantizar que todo el contenido que
aportan a la obra es original, no ha sido plagiado y no infringe los derechos de autor de terceros.
Es responsabilidad de los autores obtener los permisos adecuados para incluir material previa-
mente publicado en otro lugar. Dykinson S.L no asume ninguna responsabilidad por posibles in-
fracciones a los derechos de autor, actos de plagio u otras formas de responsabilidad relacionadas
con los contenidos de la obra. En caso de disputas legales que surjan debido a dichas infraccio-
nes, los autores serán los únicos responsables.
INDICE

INTRODUCCIÓN ............................................................................................... 8
SOFÍA PÉREZ DE GUZMÁN
MARCELA IGLESIAS ONOFRIO

SECCIÓN I.
CUIDADO, GÉNERO Y VIDA COTIDIANA

CAPÍTULO 1. CUANDO LO DOMÉSTICO SE DIFUMINA


EN LOS CUIDADOS: ENTRE LO MATERIAL Y LO SIMBÓLICO ............ 16
SARA MORENO-COLOM
VICENT BORRÀS CATALÀ
JOAN RODRÍGUEZ-SOLER
CAPÍTULO 2. TECNOLOGÍAS EN LOS CUIDADOS: ENSAMBLAJES
Y ARREGLOS QUE HACEN POSIBLE LA VIDA ......................................... 36
MARÍA TERESA MARTÍN PALOMO
INMACULADA ZAMBRANO ÁLVAREZ
MARÍA PÍA VENTURIELLO

SECCIÓN II.
EL CUIDADO COMO TRABAJO REMUNERADO

CAPÍTULO 3. LAS PLATAFORMAS DIGITALES DE CUIDADOS A


DOMICILIO EN ESPAÑA: UNA APROXIMACIÓN A SU EXTENSIÓN,
TIPOLOGÍA Y MODELOS DE GESTIÓN DEL TRABAJO .......................... 52
ISABEL MARÍA BARRERO VELÁZQUEZ
SOFÍA PÉREZ DE GUZMÁN PADRÓN
CAPÍTULO 4. MUJERES MIGRANTES EN EL LABERINTO
DEL EMPLEO DOMÉSTICO Y DE CUIDADOS ........................................... 67
PAULA LÓPEZ ANILLO
Mª ÁNGELES MINGUELA RECOVER
CAPÍTULO 5. TRAYECTORIAS Y CONDICIONES LABORALES DE
TRABAJADORAS DEL CUIDADO EN MAR DEL PLATA, ARGENTINA.... 89
ACTIS DI PASQUALE, EUGENIO
ASPIAZU, ELIANA
CARBONI, TAMARA
CAPÍTULO 6. EFECTIVIDAD DE LOS DERECHOS SOCIALES
EN LAS FAMILIAS MONOMARENTALES A CARGO DE
RABAJADORAS DE LOS CUIDADOS.
CUESTIONES METODOLÓGICAS .............................................................. 114
DAVID VILA-VIÑAS

SECCIÓN III.
POLÍTICAS PÚBLICAS DE CUIDADO

CAPÍTULO 7. LA ORGANIZACIÓN SOCIAL DE LOS CUIDADOS


EN TRANSICIÓN: EL CASO DE LA ESTRATEGIA CUIDAS ...................... 131
JUAN FERNÁNDEZ FONSECA
CAPÍTULO 8. ANÁLISIS DESDE EL TRABAJO SOCIAL DEL MODELO
DE CUIDADO ESPAÑOL. LA AYUDA A DOMICILIO VERSUS
LA PRESTACIÓN ECONÓMICA POR CUIDADOS EN
EL ENTORNO FAMILIAR ............................................................................ 145
MARÍA VICTORIA ROMÁN FERNÁNDEZ
CAPÍTULO 9. CUIDADOS DE LARGA DURACIÓN EN EL CARIBE:
DEPENDENCIA FUNCIONAL Y FRAGILIDAD EN PERSONAS
MAYORES DE REPÚBLICA DOMINICANA ............................................. 161
ALEXANDER CHAVERRI-CARVAJAL
DIANA MEJÍA DE MORONTA
CAPÍTULO 10. DINÁMICA DEMOGRÁFICA Y POLÍTICA DE
POBLACIÓN: DESAFÍOS FRENTE A LOS CUIDADOS CON
PERSPECTIVA DE GÉNERO EN CUBA ...................................................... 181
MARBELIS ORBEA LÓPEZ
ILIANA BENÍTEZ JIMÉNEZ
CAPÍTULO 11. LA DEUDA DE LOS CUIDADOS EN EL MODELO
CAPITALISTA LATINOAMERICANO: EL CASO DE CHILE ................... 202
ANA MARÍA FERNÁNDEZ MARÍN
SECCIÓN IV.
CUIDADOS EN EL ÁMBITO COMUNITARIO

CAPÍTULO 12. MUJERES CUIDADORAS DE PERSONAS MAYORES


EN SANTIAGO DE CHILE: ANÁLISIS DESDE UNA PERSPECTIVA
FEMINISTA Y DECOLONIAL ...................................................................... 226
MARÍA CLARA OPAZO DEPASSIER
CAPÍTULO 13. ENTRE LA FEMINIZACIÓN Y LOS ARREGLOS
COMUNITARIOS: LA ORGANIZACIÓN POPULAR DE LOS
CUIDADOS EN LA CIUDAD CAPITAL DE SANTIAGO DEL
ESTERO, DURANTE EL AÑO 2023 ............................................................. 245
ELIANA GABRIELA SAYAGO PERALTA
CAPÍTULO 14. TRABAJADORAS DE LA ECONOMÍA POPULAR EN
ARGENTINA: UNA MIRADA SOBRE LA REMUNERACIÓN DEL
TRABAJO DE CUIDADOS DEL ÁMBITO SOCIOCOMUNITARIO
EN EL CONURBANO BONAERENSE ........................................................ 264
BRENDA M. GAMBA
INTRODUCCIÓN

Este libro recoge las reflexiones e investigaciones sobre el trabajo de


cuidados y la reproducción cotidiana de la vida, realizadas por investi-
gadoras e investigadores integrantes de la Red Iberoamericana de In-
vestigación en Trabajo, Género y Vida Cotidiana (Red TRAGEVIC).
Esta red fue creada en octubre de 2017 bajo el auspicio y con la finan-
ciación de la Asociación Universitaria Iberoamericana de Postgrado,
con el objetivo de estudiar conjuntamente, de manera interdisciplinar y
aplicando una perspectiva de género, los trabajos productivo y repro-
ductivo, las relaciones entre ambos tipos de actividad, sus condiciones
de ejercicio y las repercusiones de estas relaciones y condiciones en la
vida cotidiana. Actualmente, noventa y nueve investigadoras e investi-
gadores que trabajan en treinta y seis universidades ubicadas en trece
países iberoamericanos conforman esta Red.
Los días 5 y 6 de octubre de 2023 se celebró en la Universidad de Cádiz
(España) el I Congreso Internacional de la Red TRAGEVIC, con el
lema Género y trabajo(s): Encrucijadas para la igualdad en Iberoamé-
rica. En consonancia con las prioridades temáticas de la Red, la refle-
xión y la discusión sobre la problemática del cuidado, sus distintas di-
mensiones, las relaciones sociales, políticas y económicas que intervie-
nen en su prestación, las desigualdades que lo atraviesan y el modo di-
verso en el que se articula en las distintas sociedades, ocuparon un lugar
central en el congreso. Las temáticas de la conferencia inaugural, sobre
Los trabajos de las mujeres1, de la conferencia de clausura, titulada La
sociedad del cuidado: agenda común para el desarrollo sostenible con

1 Impartida por Constanza Tobío, Catedrática de Sociología de la Universidad Carlos III.

‒ 8 ‒
igualdad de género2, y del conversatorio sobre Desafíos para las socie-
dades del cuidado en Iberoamérica, dan fe del interés y la relevancia del
estudio del cuidado para las investigadoras e investigadores de la Red.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
viene alertando desde hace unos años de la necesidad de cambiar el
actual modelo de desarrollo que, según sostienen, reproduce desigual-
dades socioeconómicas, étnicas, territoriales y, sobre todo, de género.
Para ello, propone “transitar hacia una sociedad del cuidado que prio-
rice la sostenibilidad de la vida y el cuidado del planeta y garantice los
derechos de las personas que proveen dichos cuidados; que considere el
autocuidado, contrarreste la precarización de los empleos relacionados
con el sector de los cuidados y visibilice los efectos multiplicadores de
la economía del cuidado en términos del bienestar y como un sector di-
namizador para una recuperación transformadora con igualdad y soste-
nibilidad”3. En la Red Iberoamericana de Investigación en Trabajo, Gé-
nero y Vida Cotidiana compartimos esta consideración de la centralidad
del cuidado para avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible
e igualitario, de ahí el título elegido para esta obra. Su propósito es pre-
sentar y discutir la cuestión del cuidado desde una perspectiva pluridi-
mensional a través de catorce capítulos que abordan la cuestión del cui-
dado desde distintas perspectivas, en muchos casos determinadas por la
variada procedencia geográfica y académica de sus autoras y autores.
El libro está estructurado en cuatro secciones temáticas que se corres-
ponden a grandes rasgos con los cuatro polos del denominado diamante
del cuidado: familia, mercado, Estado y organizaciones comunitarias.
Bajo el título Cuidado, género y vida cotidiana, la primera de estas sec-
ciones aborda cómo se distribuyen y llevan a cabo las actividades no
remuneradas de atención y asistencia a las personas que las necesitan
debido a su edad, enfermedad o discapacidad, que tienen lugar de forma
cotidiana en el espacio del hogar y la familia. Esta sección la componen

2 A cargo de Ana Güezmes, Directora de la División de Asuntos de Género de la CEPAL.


3 Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Hacia la sociedad del cui-
dado:
los aportes de la Agenda Regional de Género en el marco del desarrollo sostenible
(LC/MDM.61/3), Santiago, 2021, p.3.

‒ 9 ‒
los dos primeros capítulos del libro, centrados en el contexto español.
El capítulo 1, titulado Cuando lo doméstico se difumina en los cuida-
dos: entre lo material y lo simbólico, analiza los discursos e imaginarios
sobre la relación entre el trabajo doméstico y el trabajo de cuidados
dentro del hogar. Sus resultados muestran que, si bien a nivel material
la responsabilidad cotidiana de los cuidados difumina sus fronteras con
el trabajo doméstico, a nivel simbólico se mantiene cierta separación
entre ambos trabajos, condicionada por la estructura sexuada de la vida
cotidiana. En el capítulo 2, cuyo título es Tecnologías en los cuidados:
ensamblajes y arreglos que hacen posible la vida, sus autoras indagan
sobre el modo en que las tecnologías están siendo y pueden (o no) ser
un soporte en la atención a las personas con necesidades de cuidado en
la vida cotidiana. Sus resultados señalan que, aunque las tecnologías
están ya presentes en el día a día del cuidado, existe una importante y
creciente brecha tanto en el acceso, como en el uso y mantenimiento de
dichas tecnologías. Pocos hogares tienen acceso real a este tipo de re-
cursos por falta de espacio, falta de capitales, o falta de iniciativas pú-
blicas en esta dirección. Asimismo, en relación con las implicaciones
de las mediaciones tecnológicas en el trabajo cotidiano de las personas
cuidadoras, destacan el requerimiento de nuevas competencias y sabe-
res, pero escaso reconocimiento.
La segunda sección lleva por título El cuidado como trabajo remune-
rado. Está formada por cuatro capítulos que analizan el cuidado como
actividad laboral en el ámbito doméstico. Estos trabajos coinciden en
presentar la actividad remunerada de cuidados en el hogar como atra-
vesada por múltiples desigualdades -sociales, de género, étnicas y de
origen- y sometida a una precariedad estructural. En el capítulo 3, sobre
Las plataformas digitales de cuidados a domicilio en España: una
aproximación a su extensión, tipología y modelos de gestión del tra-
bajo, se desarrolla una cartografía del sector de las plataformas digitales
de cuidados en España, con objeto de identificar la diversidad (tipolo-
gía) en cuanto a modelos de negocio y establecer la relación entre éstos
y sus modalidades de gestión de la mano de obra. Sus resultados con-
firman, por una parte, la feminización, la precarización y la segmenta-
ción étnica generales del sector. Por otra parte, observan que las

‒ 10 ‒
plataformas que, por sus modelos de negocio, requieren perfiles más
profesionalizados, ofrecen mejores condiciones de trabajo y empleo a
sus trabajadoras. El capítulo 4, que lleva por título Mujeres migrantes
en el laberinto del empleo doméstico y de cuidados, profundiza en la
cuestión de la dimensión transnacional de la organización social del
cuidado. Concretamente, las autoras estudian las herramientas jurídicas
con que cuentan empleadas domésticas y de cuidados de origen mi-
grante para defender sus derechos sociolaborales. Concluyen que, a pe-
sar de que se han hecho avances en la protección de sus derechos, la
situación de vulnerabilidad resultante de la irregularidad administrativa
que afecta a muchas de estas trabajadoras constituye una barrera que
les dificulta -y prácticamente impide- ejercer estos derechos. Esto se
traduce en situaciones frecuentes de abuso, violencia y precariedad ex-
trema. La precariedad de este sector también aparece en el capítulo 5,
en el que se analizan Las Trayectorias y condiciones laborales de tra-
bajadoras del cuidado en Mar del Plata, Argentina. Según sus autores,
los rasgos más frecuentes en estas trayectorias son los bajos salarios, el
pluriempleo, la intensidad del trabajo físico y una fuerte carga afectiva
y emocional. La sección se cierra con el capítulo 6, centrado en la Efec-
tividad de los derechos sociales en las familias monomarentales a
cargo de trabajadoras de los cuidados. Cuestiones metodológicas. Se
trata de un análisis de corte jurídico en el que se plantea su acceso al
ingreso mínimo vital y a su coordinación con otras prestaciones de ga-
rantía del derecho de asistencia social.
En la tercera sección se abordan las Políticas públicas de cuidado. Está
compuesta por cinco capítulos cuyo eje argumental común es la nece-
sidad de desarrollar sistemas de protección social que ayuden a equili-
brar el reparto de las responsabilidades de cuidado tanto entre géneros
como entre los ámbitos público y privado. El capítulo 7 se titula La
organización social de los cuidados en transición: el caso de la Estra-
tegia CuidAs. A partir del análisis del caso concreto de la Estrategia
CuidAs para la transformación del modelo de cuidados de larga dura-
ción a personas adultas en el Principado de Asturias (España), se pro-
pone explorar cuáles son las principales tendencias que se están perfi-
lando en el proceso de institucionalización de los cuidados. Sus

‒ 11 ‒
conclusiones apuntan a una disociación entre el hincapié que se hace
desde las políticas públicas en la necesidad de promover un cambio en
la forma de asistencia hacia su desinstitucionalización, y la escasa refe-
rencia que se hace a los cambios que serían necesarios. El capítulo 8
también se centra en el análisis del modelo español de cuidado. Con el
título Análisis desde el Trabajo Social del modelo de cuidado español.
La ayuda a domicilio versus la prestación económica por cuidados en
el entorno familiar, su objetivo es estudiar las causas que, de acuerdo
con sus autoras, perpetúan el modelo de cuidado tradicional y fami-
liarista. Sus resultados indican una falta de compromiso para la profe-
sionalización y la emancipación de la mujer de la labor de cuidado, por
parte de los poderes públicos a todos los niveles del sistema de depen-
dencia. A continuación, se presentan tres capítulos cuyo objeto de es-
tudio es la implantación y el desarrollo de sistemas nacionales de cui-
dados en varios países latinoamericanos. El capítulo 9, titulado Cuida-
dos de larga duración en el Caribe: Dependencia funcional y fragilidad
en personas mayores de República Dominicana, parte del reconoci-
miento de la vulnerabilidad y la fragilidad humanas como base para el
desarrollo de políticas públicas de cuidados. A partir de la aplicación
de la escala FRAIL en la República Dominicana, concluye que existen
determinantes socio-económicos que son predictores significativos del
desarrollo de la fragilidad, lo que puede servir para establecer priorida-
des en la planificación de la atención a las necesidades de cuidado. Fi-
nalmente, los capítulos 10 y 11 tratan sobre el desarrollo de los sistemas
nacionales de cuidados en Cuba y Chile. Ambos capítulos, titulados,
respectivamente Dinámica demográfica y política de población: desa-
fíos frente a los cuidados con perspectiva de género en Cuba y La deuda
de los cuidados en el modelo capitalista latinoamericano: el caso de
Chile, ponen en evidencia cómo en América Latina los regímenes de
bienestar constituyen modelos endógenos resultantes de las trayectorias
socio-históricas diferenciadas que ha experimentado la región.
Finalmente, la cuarta sección se refiere a los Cuidados en el ámbito
comunitario. Como reflejo del protagonismo de la esfera comunitaria
en la provisión de bienestar en América Latina, los tres capítulos que la
conforman están basados en estudios de casos desarrollados en Chile y

‒ 12 ‒
Argentina. El capítulo 12, titulado Mujeres cuidadoras de personas ma-
yores en Santiago de Chile: análisis desde una perspectiva feminista y
decolonial, estudia las trayectorias laborales y las vivencias de estas
mujeres, para destacar la importancia de la comunidad y terminar cues-
tionando que la división entre lo público y lo privado, que predomina
en la literatura sobre el cuidado, pueda aplicarse sin matices en América
Latina. Los capítulos 13 y 14 se centran en casos concretos de expe-
riencias comunitarias en Argentina. El capítulo 13, cuyo título es Entre
la feminización y los arreglos comunitarios: la organización popular
de los cuidados en la ciudad capital de Santiago del Estero, durante el
año 2023, analiza la denominada “organización popular de cuidado”,
que tiene como eje a la economía popular y a la organización territorial-
barrial de los cuidados en donde puede pensarse un proyecto común,
económico, político y cultural de los sectores populares. También el
capítulo 14 pone el foco en la economía popular. En este estudio, titu-
lado Trabajadoras de la Economía Popular en Argentina: una mirada
sobre la remuneración del trabajo de cuidados del ámbito sociocomu-
nitario en el conurbano bonaerense, se destaca que, en áreas vulnera-
bles, la reproducción social e intergeneracional se garantiza, en gran
medida, a través de la “comunitarización de los cuidados”. Los tres es-
tudios defienden el potencial de estas experiencias comunitarias para
redistribuir la responsabilidad entre los distintos actores sociales impli-
cados en la organización social del cuidado y, sobre todo, para reducir
el protagonismo de las familias. Sin embargo, son menos optimistas en
relación con la capacidad de estas experiencias para reducir las de-
sigualdades de género existentes en la distribución del cuidado. Como
muestran estas investigaciones y la mayoría de las que componen este
volumen, la feminización del cuidado está presente no solo en el ámbito
de los hogares; también lo está en las iniciativas comunitarias de provi-
sión de bienestar y en el trabajo remunerado de cuidados.
No podemos terminar esta introducción sin agradecer el trabajo reali-
zado por los investigadores e investigadoras miembros de la Red TRA-
GEVIC que han llevado a cabo la evaluación de los capítulos que inte-
gran el libro: Eugenio Actis, Iliana Benítez, Francisca Bernal, Juliana

‒ 13 ‒
Camilo, Lucía del Moral, Julia Espinosa, Ana María Fernández, Juana
Moreno, Raquel Partida, Raquel Pastor, Este Ulloa y Valentina Viego.
Esta publicación ha sido posible gracias a la financiación concedida por
el Instituto de las Mujeres del Ministerio de Igualdad del Gobierno de
España, el Plan Propio de Investigación 2022-2023 del Vicerrectorado
de Política Científica y Tecnológica de la Universidad de Cádiz (UCA),
el Consejo Social de la UCA, la Delegación del Rector para las Políticas
de Igualdad e Inclusión de la UCA, el Departamento de Economía Ge-
neral (UCA) y el Grupo de Investigación Trabajo, Política y Género
(SEJ-545) de la UCA.

SOFÍA PÉREZ DE GUZMÁN


Universidad de Cádiz
MARCELA IGLESIAS ONOFRIO
Universidad de Cádiz

‒ 14 ‒
SECCIÓN I

CUIDADO, GÉNERO Y VIDA COTIDIANA


CAPÍTULO 1

CUANDO LO DOMÉSTICO SE DIFUMINA


EN LOS CUIDADOS: ENTRE LO MATERIAL
Y LO SIMBÓLICO

SARA MORENO-COLOM
Centre d'Estudis Sociològics sobre la Vida Quotidiana
Institut d'Estudis del Treball
Universitat Autònoma de Barcelona
VICENT BORRÀS CATALÀ
Centre d'Estudis Sociològics sobre la Vida Quotidiana
Institut d'Estudis del Treball
Universitat Autònoma de Barcelona
JOAN RODRÍGUEZ-SOLER
Centre d'Estudis Sociològics sobre la Vida Quotidiana
Institut d'Estudis del Treball
Universitat Autònoma de Barcelona

1. INTRODUCCIÓN

La preocupación por la organización social de los cuidados ha aumen-


tado progresivamente durante las últimas décadas, convirtiéndose en
una cuestión cada vez más central desde el inicio de la pandemia de la
COVID-19 (Beneria, 2023). Más allá del creciente interés social y la
mayor presencia en la agenda política de dicha cuestión, hace más de
cuarenta años que: “el pensamiento feminista ha mostrado cómo las ta-
reas de atención y cuidado de la vida de las personas son un trabajo
imprescindible para la reproducción social y el bienestar cotidiano”
(Carrasco et al., 2011, p. 9). Desde entonces, el conocimiento acumu-
lado incluye debates epistemológicos, teóricos y metodológicos plan-
teados desde distintas miradas disciplinarias como la sociología, la his-
toria, la economía, la filosofía o la política. Una de las cuestiones que
aparece en las discusiones hace referencia a la relación entre el trabajo
doméstico y el trabajo de cuidados. Se trata de dos conceptos que, aun-
que tienen orígenes epistemológicos distintos, su evolución teórica ha

‒ 16 ‒
tendido a equipararlos desplazando la atención hacia la perspectiva de
los cuidados (García Guzmán, 2019). Una tendencia que, como expli-
can Carrasco et al. (2011):
…ha provocado que el trabajo doméstico continúe siendo un objeto de
estudio apenas legitimado. La emergencia del concepto de cuidado o
trabajo de cuidados, a pesar de la falta de acuerdos sobre su definición
parece estar teniendo una mayor receptividad (p. 29-30).

En esta tesitura, surge el interés por analizar la evolución teórico-meto-


dológica de ambos conceptos junto a su materialización en la vida co-
tidiana de las personas. Por un lado, se argumenta la necesidad de se-
parar conceptualmente el trabajo doméstico y el de cuidados para faci-
litar su medida. Sin embargo, por otro lado, se evidencia la dificultad
de mantener esta separación en la cotidianidad donde ambos trabajos
aparecen fusionados dibujando un contínuum que difiere según la in-
fluencia del género y el ciclo vital, entre otros factores sociales. Con el
fin de desarrollar ambas ideas, a continuación, se presenta un breve
marco teórico, a modo de evolución conceptual, seguido de un apunte
metodológico que da pie al apartado empírico. El capítulo concluye con
una discusión que pone en diálogo la teoría con la realidad junto algu-
nas orientaciones para la intervención a modo de conclusión.

1.1. SOBRE EL TRABAJO DOMÉSTICO

Existe consenso al identificar el llamado “debate sobre el trabajo do-


méstico”, surgido a finales de los años 60 dentro del movimiento femi-
nista, como el origen de la preocupación por el trabajo no remunerado
pero imprescind ible que realizan las mujeres dentro de los hogares
(Borderías et al., 1994). Estas primeras aportaciones contribuyen a la
ruptura conceptual que permite reivindicar el trabajo doméstico y de
cuidados, así como plantear cuestiones sobre su reparto, valor y rela-
ción con el sistema capitalista (Beneria, 1981; Dalla Costa, 2022; Pic-
chio, 1994). A pesar de las dificultades para definir esta realidad, las
autoras coinciden en señalar que se trata de trabajos feminizados que
tienen lugar en el ámbito doméstico contribuyendo a su invisibilidad
social y subestimación económica. Paradójicamente, la falta de

‒ 17 ‒
reconocimiento contrasta con su carácter imprescindible para garanti-
zar la fuerza de trabajo (Moreno, 2016).
Tomando como punto de partida el debate sobre la reproducción social,
se introducen nuevos conceptos para captar la complejidad de esta reali-
dad que condiciona la vida de las mujeres. En primer lugar, estas apor-
taciones llegan de la mano de las autoras italianas: tiempo de cuidados,
doble presencia (Balbo, 1978) o estructura sexuada de la vida cotidiana
Saraceno (1986). Otras propuestas relevantes son: doble trabajo o doble
rol de Bianchi (1978); doble jornada o jornada interminable de Durán
(1986); la noción de ambivalencia femenina defendida por Prokop
(1978); el término carga mental de la francesa Haicault (1985); o la
gestión mental de Devreux (1984). Este proceso de ruptura conceptual
se acompaña de la necesidad de disponer de nuevas herramientas ana-
líticas que permitan cuantificar el trabajo doméstico y medir su valor
socioeconómico. De esta manera, surgen las primeras estadísticas sobre
los usos del tiempo, así como las cuentas satélites orientadas a captar la
aportación del trabajo no remunerado al PIB (Durán, 2002; Beneria,
1999). Estos cálculos conllevan el detalle de las actividades que forman
parte de las tareas realizadas dentro del hogar. En este sentido, existe
cierto consenso al diferenciar tres grandes dimensiones o conjuntos de
tareas: tareas de mantenimiento del hogar; tareas de cuidados de perso-
nas dependientes, criaturas o adultas; y, tareas de organización y ges-
tión (Carrasquer et al., 1998). Pero también se pone de manifiesto la
necesidad de captar la dimensión subjetiva de dichas tareas, en especial,
vinculada a los tiempos, significados y contenidos (Moreno, 2017).
Con todo, se observa cómo la necesidad de medir las desigualdades de
género conlleva la separación del trabajo doméstico y de cuidados que,
inicialmente, aparecían como una misma realidad en el debate sobre la
reproducción social. Como apuntan algunas voces, esta evolución con-
ceptual ha tendido a que el término cuidados eclipsase el trabajo do-
méstico al considerar que era una mayor carga para las mujeres (Bene-
ria, 2023) e indispensable para la reproducción social (García Guzmán,
2019). De manera que “el debate sobre el trabajo doméstico a pesar de
su capacidad heurística no ha sido capaz de hacer mella en la comuni-
dad de especialistas.” (Carrasco et al., 2011, p.29-30). Además, cabe

‒ 18 ‒
considerar otros factores contextuales que contribuyen a explicar el
éxito del concepto cuidados en comparación con el trabajo doméstico:
los cambios sociodemográficos que conllevan, entre otros fenómenos,
nuevas maternidades intensivas, así como el aumento del volumen y la
intensidad de las necesidades de cuidados de larga duración; la reper-
cusión política de dichos cambios con la emergencia de nuevas temáti-
cas en la agenda política como la conciliación, la corresponsabilidad o
la dependencia; o el aumento del desprestigio social del trabajo domés-
tico con connotaciones de servitud dentro de los hogares. En cualquier
caso, más allá de dicho éxito, cabe recordar que los cuidados como con-
cepto tienen un origen epistemológico desvinculado del debate sobre el
trabajo doméstico.

1.2. SOBRE EL TRABAJO DE CUIDADOS

En efecto, a pesar de la coincidencia temporal de las discusiones teóri-


cas en torno a los cuidados y al trabajo doméstico, se trata de dos deba-
tes teóricos distintos que comparten algunos contenidos y problemáti-
cas (Carrasco et al., 2011). Desde sus inicios, la investigación sobre los
cuidados responde a tres objetos de estudio distintos (Thomas, 1993):
la situación social de la mujer; la provisión de servicios en el estado del
bienestar; y, las personas dependientes. Los dos primeros centran las
discusiones en el ámbito de las teorías feministas y las ciencias sociales,
siendo el tercero más específico en el campo de la intervención. En
concreto, se abordan debates sobre la naturaleza material o emocional
de los cuidados cuestionando el llamado “trabajo de amor” (Finch y
Groves, 1983; Graham, 1983); la ética de los cuidados (Gilligan, 1982);
la economía de los cuidados (Folbre, 1994); o la provisión desde el es-
tado del bienestar (Ungerson, 1991). La evolución de estos debates da
pie a conceptos con gran potencial heurístico desde una perspectiva ma-
cro como “social care” acuñado por Daly y Lewis (2000) o “care dia-
mond” de Razavi (2007). Además de propuestas teóricas vinculadas a
la introducción de nuevos conceptos como es el caso del término “sos-
tenibilidad de la vida” (Pérez-Orozco, 2014).
Junto a las propuestas analíticas orientadas a la provisión de los cuida-
dos, también surge la necesidad de medir las relaciones sociales que

‒ 19 ‒
conlleva el reparto de responsabilidades entre los actores sociales desde
una perspectiva más micro. En este punto, destaca la propuesta de Tho-
mas (1993) quien parte de la necesidad de superar las aproximaciones
dicotómicas y la falta de consenso en torno a la definición del concepto
para identificar los aspectos de consenso. Este ejercicio le permite ela-
borar una propuesta unificada de lo que ella considera la categoría em-
pírica del cuidado, frente a las propuestas parciales que suelen conside-
rar el concepto como una categoría teórica. De manera que incluye to-
das las situaciones: desde los cuidados de criaturas a personas adultas
dependientes hasta los cuidados dentro de la familia, remunerados pero
informales, profesionales en el hogar o en instituciones. Más allá de
esta propuesta integral, existe un amplio abanico de líneas de investi-
gación definidas según su foco de interés que abrazan desde la mater-
nidad intensiva hasta la precariedad laboral en el sector de los cuidados.
En cualquier caso, estas definiciones teóricas y propuestas empíricas se
articulan al margen del concepto de trabajo doméstico.

1.3. SOBRE LO DOMÉSTICO Y LOS CUIDADOS

Esta breve revisión de los orígenes epistemológicos de ambos concep-


tos da cuenta de los debates teóricos que conducen a su surgimiento. A
partir de aquí, se justifica la necesidad metodológica de separar la reali-
dad social a la cual se refieren con el fin de facilitar su medida desde
las aproximaciones interesadas en analizar el reparto de los tiempos,
trabajos y responsabilidades dentro del escenario de la vida cotidiana.
Tomando como punto de partida la capacidad heurística de ambos con-
ceptos, surge el interés de este texto por conocer cómo las responsabi-
lidades de cuidados influyen sobre la dimensión material y simbólica
de las tareas domésticas. Para ello, se parte de la perspectiva teórica que
argumenta la necesidad de analizar por separado el trabajo doméstico y
de cuidados (Esquivel, 2015; Moreno, 2016; Torns, 2008), si bien se
apunta como línea de hipótesis que la cotidianeidad conlleva la fusión
de ambos trabajos dibujando una suerte de contínuum. De esta manera,
la idea de contínuum introduciría una concepción aglutinadora, donde
no se separan las actividades a pesar de que difiera su naturaleza, con-
tenido y lógica temporal. De modo que la experiencia cotidiana diferiría
de la clasificación analítico-teórica. Con el objetivo de profundizar

‒ 20 ‒
sobre esta cuestión, se formula la siguiente pregunta de investigación:
¿Cómo se articulan el trabajo doméstico y el trabajo de cuidados en la
vida cotidiana?

2. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA

El análisis presentado se basa en los resultados de la primera fase del


proyecto de investigación GENERA La igualdad de género en los usos
del tiempo: cambios, resistencias y continuidades que incluye como
objetivo específico captar los discursos y analizar los imaginarios en
torno al trabajo doméstico y de cuidados. Para ello, se desarrolla una
aproximación metodológica cualitativa con la realización de ocho gru-
pos de discusión diseñados según distintos perfiles sociológicos en fun-
ción del género, (mujeres, hombres), la clase social (clase media, clase
trabajadora) y las responsabilidades de cuidados (sin responsabilidades,
cuidado de criaturas, cuidado de personas adultas dependientes).
A partir de los datos empíricos obtenidos en el marco del citado pro-
yecto, este texto analiza cómo se relaciona el trabajo doméstico con el
trabajo de cuidados focalizando el interés en los discursos e imaginarios
según el género y las responsabilidades de cuidados. En última instan-
cia, se pretende conocer cómo se manifiesta el contínuum entre lo do-
méstico y los cuidados, así como captar coincidencias y desencajes en-
tre los conceptos analíticos y la vida cotidiana de las personas.

TABLA 1. Tipología grupos de discusión

Mujeres Hombres
Cuidado criaturas 1 2
Cuidado personas adultas dependientes 3 4
Fuente: Elaboración propia

Para la realización de los grupos de discusión se garantizó el cumpli-


miento de las normas éticas de la universidad 4. Tanto las personas

4El proyecto GENERA ha recibido el informe favorable de la Comisión de Ética en la Experi-


mentación Animal y Humana (CEEAH) de la Universitat Autònoma
de Barcelona (ref. CEEAH 6435).

‒ 21 ‒
participantes como las que moderaron los grupos de discusión firmaron
un consentimiento informado y un acuerdo de confidencialidad. Las
grabaciones de los grupos de discusión fueron transcritas y analizadas
con el programa Atlas.ti. Se realizó un análisis del discurso de carácter
deductivo, triangulando entre las personas investigadoras del equipo,
de tal forma que cada grupo de discusión tuviera tres codificaciones de
personas diferentes. Ello permitió la complementación en el análisis,
así como su posterior discusión en sucesivas reuniones del equipo.

4. RESULTADOS

Los resultados se presentan en dos apartados definidos según la natura-


leza de los cuidados, criaturas o personas adultas dependientes, y desde
la perspectiva de género comparando sistemáticamente los discursos de
mujeres y hombres.

4.1. LO DOMÉSTICO Y LOS CUIDADOS DE CRIATURAS

Los relatos sobre la cotidianeidad señalan la fusión de las tareas do-


mésticas con las de cuidados de criaturas. Los grupos de discusión
realizados con madres y padres identifican distintas situaciones que
ponen de manifiesto la existencia de un contínuum entre lo doméstico
y los cuidados.

4.1.1. Con los cuidados más trabajo doméstico

En primer lugar, se señala como la emergencia de la responsabilidad de


cuidados conlleva el aumento del volumen e intensidad de las tareas
domésticas que se convierten en una constante dentro del hogar dibu-
jando dicho contínuum.
M6: Y me lo dejan todo por el medio. Y me da rabia tener que ir co-
giendo los juguetitos. Entonces prefiero que la casa... O sea, limpiar
que no recoger. Y entonces cuando está todo recogido me pongo a lim-
piar y dices... ¡Oh! El suelo que se vea limpio. El polvo. Yo tengo un
mueble negro y, claro, se ve mucho el polvo. Y entonces me gusta más
eso. Pero cocinar...
(Mujeres, criaturas)

‒ 22 ‒
Al igual que las madres, los padres también hacen hincapié en cómo los
cuidados suponen una mayor carga de trabajo doméstico que se mani-
fiesta de manera permanente haciendo difusa la frontera entre ambos.
H7: El domingo, por ejemplo, te lo pasas recogiendo. Recoger, recoger,
recoger. Recoger sobre lo recogido. Que yo pienso: Bueno, espera al
final de todo y ya acabamos antes.
H1: Es que es un trabajo inútil. Te lo curras, ya está. Y al momento está
peor. Y dices: ¿Y para qué coño lo he recogido?
(Hombres, criaturas)

4.1.2. Del contínuum diacrónico al sincrónico

Sin embargo, a pesar de compartir la misma realidad del contínuum,


este aparece como una moneda de doble cara definida según la expe-
riencia de género. Mientras que los padres viven la fusión desde una
lógica diacrónica y material marcada por la ejecución lineal de las ta-
reas (recoger, dar de comer, …), las madres la viven desde una lógica
sincrónica condicionada por la ejecución y gestión de tareas simultá-
neas. Así, el discurso de las madres evidencia cómo el contínuum in-
cluye la organización y supervisión de las responsabilidades asumidas
por su pareja:
M6: Solo tenía que poner... Emm... Tal. O sea, pon el almuerzo solo,
vale. Pero todo lo demás, todo preparado. Porque si no, no...
M2: Yo lo único que le dejaba preparada era la ropa.
M6: (?) yo estoy nerviosa, yo estoy pensando, bueno, es que ahora estoy
pensando "las... Que las vaya a buscar al colegio, que les lleve la me-
rienda, que les lleve bocadillos, para que..." Porque si no él "le llevo
galletas, da igual". No, galletas no le lleves. Llévales bocata. Pues...
(Mujeres, criaturas)

En cambio, los hombres cuentan como desarrollan estrategias para no


verse superados; manifiestan tener cierta capacidad de control en el ma-
nejo de los tiempos y la situación, pero siempre desde una lógica diacró-
nica donde se encadenan las actividades sin superposición entre ellas.
Esta linealidad es posible al no asumir la responsabilidad de gestión.

‒ 23 ‒
H5: Yo tengo la técnica. Yo, por ejemplo, hasta que no se van al cole,
porque entre semana, ahora que estoy de baja, recojo. Cuando vienen a
mediodía que lo dejen todo hecho una “m” y cuando se vayan al cole,
ya recogeré, porque si no, es lo que dices tú, estás continuamente reco-
giendo.
(Hombres, criaturas)

Por el contrario, el relato de las madres señala la dificultad de compa-


ginar los tiempos, sobre todo, cuando las criaturas son pequeñas y de-
pendientes. Como consecuencia, emerge la dificultad de separar res-
ponsabilidades dentro del hogar hasta el punto de que el carácter sin-
crónico de lo doméstico y los cuidados es la norma en su vida cotidiana
sin posibilidad de control de los tiempos.
M1: Yo a la mía [hija] le daba el trapo y me seguía.
M2: Sí, es lo que hago yo, yo la hago ahora con el mío.
M5: (?) detrás.
M2: (?) Digo venga, vamos a limpiar y él dice "¿a limpiar?" Y digo
"venga" y lo haces todo con él detrás.
M3: Es imposible, o sea, me estresan. Porque no me molestan, la ver-
dad, al limpiar. Es que es "mama no va la tele", "mama, es que el
Juanjo...", "mama, eh..."
(Mujeres, criaturas)

4.1.3. El contínuum femenino versus el masculino

En consecuencia, se observa como las dos dimensiones temporales del


contínuum dibujan su rostro de género. El relato de los hombres pone
de manifiesto la segregación de responsabilidades dentro del hogar que
refuerza dicha dualidad. De manera que el contínuum masculino se ca-
racteriza por la linealidad, diacronía, cierto control de los tiempos y ca-
pacidad de decisión sobre las actividades preservando espacios propios.
H8: Luego los domingos siempre, yo soy muy de montaña, me gusta mu-
cho la montaña y tengo perro y salgo mucho en la montaña y los domin-
gos siempre, si ella quiere o no, normalmente siempre intento escaparme
por la mañana temprano y dar una buena vuelta. Al grande sí que me
llevo. El pequeño todavía no. Pero al grande lo voy acostumbrando, que
también le gusta la montaña y le gustan los perros, le encanta.
(Hombres, criaturas)

‒ 24 ‒
En cambio, el contínuum femenino viene marcado por la lógica sincró-
nica, la sobrecarga de trabajo, la carga mental y la doble presencia que
atrapa a las mujeres en lo doméstico sin margen de maniobra para ges-
tionar con control la responsabilidad de los cuidados.
M1: No puedo, no descanso, es como que estoy pensando, tengo que
hacer esto... Y el otro es como en plan, a ver, a veces, ¿eh? Se pone en
el sofá... Y digo, joder, todo lo que tengo que hacer y yo...
M7: Y yo le digo: "Tú trabajas. Tú cuando estás en la casa haces lo
mismo que yo y todo. Pero todo el tema de bancos, de cosas de bancos,
de cosas de la niña... "
M1:...Todo eso lo llevo yo, el cole, lo que tienen que hacer, los trabajos,
todo yo.
(Mujeres, criaturas)

4.1.4. La estructura sexuada de la vida cotidiana

La explicación de las diferencias de género en los imaginarios que am-


paran el contínuum tiene que ver con la manera de vivir y pensar las
responsabilidades domésticas y de cuidados. En este punto, se observa
cómo la estructura sexuada de la vida cotidiana condiciona el volumen
e intensidad de trabajo dentro del hogar. En el caso de las mujeres, los
relatos ilustran cómo el nivel de implicación, así como los estándares
de exigencia acarrean mayor carga de trabajo y malestar cotidiano.
M3: Y esa carga no la tienen. No existe para él. Que eso ya es una carga
muy grande. Entonces, por mucho que colabore, nunca está al nivel.
Porque puede hacer una cena y puede recoger, pero tampoco va a reco-
ger nunca y va a limpiar como lo hago yo. Para él todo... "¡Ya está
bien!". Es que tú quieres la perfección.
M6: Sí, sí, sí.
M5·: Es otra manera de ser.
(Mujeres, criaturas)

Los hombres reconocen esta mayor exigencia y responsabilidad feme-


nina, aunque no cuestionan su propia manera de ver lo doméstico y, con
ello, justifican su menor dedicación. Con todo, acumulan menor carga
mental y malestar cotidiano.

‒ 25 ‒
H7: Seguro, eso seguro, y nunca estaría todo perfecto. Pero yo, por
ejemplo, a mí sí que me llenaría y me motivaría por ella, por el hecho
de que ella tuviera ese descanso mental.
H7: Bueno, yo soy más dejao y yo lo cuelgo. Yo qué sé. La camisa,
pues lo pongo así de aquí cogido. Claro, así no, porque tienen que ir las
mangas, porque si no luego se arruga y tal. Claro, es una técnica que
cuando te lo explica, lo haces al siguiente día, pero a los dos o tres días
ya a mí se me olvida.
(Hombres, criaturas)

4.1.5. Del contínuum material a las fronteras simbólicas

Mientras que el relato sobre la cotidianeidad dibuja fronteras difusas


entre las actividades domésticas y de cuidados, el discurso sobre el va-
lor que madres y padres atribuyen a cada uno de los trabajos hace emer-
ger una frontera simbólica. Se observa cómo diferencian las tareas do-
mésticas y los cuidados según los ideales que rodean cada una de las
actividades. Una cuestión que se evidencia cuando hacen referencia a
las posibilidades de externalizar parte del trabajo. En términos genera-
les, el trabajo doméstico se tiende a subestimar e invisibilizar, mientras
que el de cuidados se sobrevalora acorde a un imaginario social que
reconoce la familia como la principal y mejor responsable del mismo.
De manera que el primero se piensa externalizado en mayor medida que
el segundo, si bien persisten diferencias según el género. En el caso del
trabajo doméstico ellos se muestran más partidarios a contratar alguna
ayuda.
H6: Yo lo he tenido para limpiar. Y, ufff, se echa de menos, no, lo si-
guiente. Que te vengan a limpiar la casa, la cocina, al lavabo, las habi-
taciones. Ufff, Y ahora ya con tres no se puede asumir y ufff.
H7: Sí, yo la contrataría. Seguro que lo hace mejor que yo. [Risas] O
sea, por muy mal que lo haga, seguro que lo hace mejor que yo.
(Hombres, criaturas)

Las mujeres, en cambio, muestran más resistencia a la externalización


del trabajo doméstico, en un discurso menos consensuado sobre la ca-
lidad y control de las tareas.

‒ 26 ‒
M5: Yo no, yo, aunque me sobre el dinero, yo me pongo a limpiar. No,
no, no...
M6: Pues yo sí, yo si me sobra el dinero y me lo hiciera bien...
M1: Claro. Y fuera de confianza y lo que sea... ¿Por qué no?
M4: Yo sí, yo un día a la semana fondos, estaría genial.
M2: Ya pero ahí entra ¿qué fondos? Porque para ti fondo y para ella
¿qué fondo?
(Mujeres, criaturas)

A diferencia del trabajo doméstico, y muestra del mayor valor social


atribuido a los cuidados, estos se prefieren no externalizar. De manera
que la familia aparece como la principal responsable tanto en el dis-
curso de las madres como en el de los padres.
M1: Tengo que estar yo.
M5: Yo a mi hija no se la dejo a nadie. Que no conozca, ¿eh?
M1: Es verdad. Al final yo es que...
M5: Para eso se la dejo a mi madre. En este caso.
M1: Yo soy una persona muy desconfiada, ¿eh? Lo siento,
M2: Yo también.
M1: Muy desconfiada.
(Mujeres, criaturas)
H6: Pero los servicios que contratas tienes que tener confianza en la
otra persona. Tienes que tener una referencia. No los vas a dejar con
cualquiera. Yo no.
H1: Yo, los dejamos con los abuelos.
(Hombres, criaturas)

4.2. LO DOMÉSTICO Y LOS CUIDADOS DE PERSONAS ADULTAS

En el caso de la responsabilidad de cuidados de personas adultas, el


contínuum con lo doméstico se manifiesta de manera distinta siendo
menos evidente la fusión de ambos trabajos en la dimensión material y,
por el contrario, más evidente en los aspectos simbólicos.

‒ 27 ‒
4.2.1. En lo material

Dos factores importantes para explicar los distintos grados de fusión


material son el grado dependencia de la persona cuidada, así como el
lugar donde se atienden los cuidados. A diferencia de las criaturas que
siempre están en casa, el cuidado de personas adultas dependientes im-
plica un abanico de circunstancias que condicionan, en mayor o menor
medida, el volumen e intensidad de lo doméstico. En términos genera-
les, el contínuum se dibuja con claridad cuando la persona dependiente
reside en el mismo hogar que la cuidadora y, por ejemplo, cuidar y co-
cinar aparecen como sinónimos.
M3: Entonces me siento mal. (?) "tengo un trabajillo eh? Te he dejado
el almuerzo y vendré por la noche", " (¿) mamá, muy bien, muy
bien…". Lo ve de otro modo y yo me siento bien.
(Mujeres, personas adultas)

Por el contrario, el hecho de no compartir un mismo espacio o un grado


leve de dependencia son factores que contribuyen a mantener las fron-
teras, de manera física en el primer caso y en términos de capacidades
en el segundo. A partir de estas premisas, los discursos ponen de mani-
fiesto una diversidad de situaciones donde emerge el contínuum entre
lo doméstico y los cuidados. Tal es el caso de este hombre que identifica
los cuidados al padre con el hecho de desplazarse a su casa para realizar
las tareas domésticas.
H2: Sí, sí que vamos a casa de él, porque al final estamos en Badalona.
Somos de Badalona todos. Y podemos ir a dormir y estar allí, cocinar
y todo. Estar encima de él, para que vaya a la ducha y todo esto. Esto
parece una tontería, pero que cuando tienes una edad, lo de la rutina de
la ducha se olvida. No sé por qué.
(Hombres, personas adultas)

En cambio, como es lógico, cuando la persona vive en una residencia


no aparece el contínuum al estar cubiertas las tareas domésticas por
parte de la institución.
H4: Y desde que la hemos llevado a la residencia, lo cierto es que nos
ha ayudado.

‒ 28 ‒
H7: Hubo un momento en que con mi suegro lo tuvimos que poner en
una residencia. Mi suegro estaba... era imposible.
(Hombres, personas adultas)

A diferencia de los casos donde los cuidados están institucionalizados,


cuando estos se realizan en el hogar, propio o de la persona depen-
diente, la fusión material con lo doméstico es más evidente. Sin em-
bargo, las circunstancias concretas facilitan o dificultan la demarcación
de fronteras, de entrada, más allá del género, siendo el vínculo de la
persona cuidadora con la persona dependiente un factor explicativo. Por
ejemplo, si los cuidados se asumen individualmente o se reparten con
otros miembros de la familia.
H2: Yo la suerte que tengo es porque somos cinco hermanos. Al final
yo hago de canguro... a mí me toca el martes, y yo el martes hago de
canguro. Llevo la comida, la cena. Estoy con mi padre, voy fuera para
que salga, le preparo toda la medicación y todo esto. Yo he invertido
un día a la semana en él y cada cinco fines de semana, todo el fin de
semana.
(Hombres, personas adultas)
M3: Y...y entonces después va mi marido o sus hermanos o yo... Y ha-
cemos... Pues si tenemos que ayudar, si tenemos que... De mover cosas
o... La compra, subir cosas, pues lo hacemos.
(Mujeres, personas adultas)

4.2.2. En lo simbólico

Sin embargo, en los discursos de los grupos de discusión las estrategias


de externalización evidencian la fusión simbólica de lo doméstico con
los cuidados. Se trata de los relatos que conciben la externalización de
las tareas domésticas relativas a la persona dependiente como parte de
la responsabilidad de cuidados. Una situación que se diferencia de la
atención a las criaturas, en donde la voluntad de externalizar hace emer-
ger la diferencia simbólica entre lo doméstico y los cuidados. En el caso
de las personas adultas, los discursos coinciden en percibir la contrata-
ción para realizar las tareas del hogar donde reside la persona depen-
diente como una manera de atender sus necesidades de cuidado.

‒ 29 ‒
M4: Sí, yo sí. Yo... Tengo una persona que viene... Me ayuda a limpiar
y... Luego después con mi madre pues sí que... Sobre todo, está casi
todo el tiempo, menos los fines de semana que esta chica pues ya se
marcha.
(Mujeres, personas adultas)
H3: Está en su casa, por ahora. Y viene a limpiar y tal, porque antes iba
yo y yo hacía el cuarto de baño, hacía la cocina y lo hacía todo. Y llega
un momento en el que debes vivir.
(Hombres, personas adultas)

Solo cuando existe un grado de dependencia grave y los requerimientos


profesionales son necesarios, emergen relatos en los que se percibe una
separación entre las tareas domésticas y las de cuidado.
M7: Pero quiero decir que... Que no quiero ni que te dediques a hacer
la limpieza de casa... Sí tú un momento dado, eh... Te aburres y ves que
puedes hacerlo y tal, porque mi padre, bueno, pues está...descansando
o está entretenido con algo o está leyendo... (?). Quiero decir, eso sí,
pues vale, pero quiero decir que lo... lo principal es mi padre. Además,
quiero que mi padre que salga cada mañana, que le dé...que le dé el sol,
o si tiene que ir al banco, tú le acompañas y, sobre todo, que no le trates
como a un niño pequeño, porque no es un niño pequeño
(Mujeres, personas adultas)

En cualquier caso, aparece una distinta valoración social de los cuida-


dos de criaturas y adultos cuando se hace referencia a la contratación
para hacer compañía a las personas dependientes, en una lógica que
también parece orientada a garantizar tiempo de libre disposición per-
sonal. Un aspecto que no se concibe en el caso del cuidado de criaturas.
M7: Y en casa de mis padres sí tenemos una persona que está por ellos,
que va cuatro horas durante... Cada día, de lunes a viernes, y el resto de
tiempo pues entre los hermanos nos lo manejamos, porque claro no. No
hay otra.
(Mujeres, personas adultas)
H7: Nosotros de limpieza no tenemos ninguna [persona], pero tenemos
canguro por la vieja, por mi suegra. Si nos apetece ir por ahí, al cine,
traemos la canguro y ya está.
(Hombres, personas adultas)

‒ 30 ‒
Más allá del contínuum y de las excepciones a este, el consenso emerge
con la responsabilidad femenina frente los cuidados que se define entre
el “deseo” y la obligación moral. Un aspecto que no aparece en el grupo
de los hombres.
M3: Pero yo no quiero una persona que la cuide, porque pienso que ella
se ha involucrado mucho con nosotros, conmigo, con mis hijos, con mi
hermana... Y a mí me hace ilusión cuidarla, porque ahora está en una
fase que la puedo... Si quiero un centro de día, para, de nueve a cinco,
poder descansar un poco la cabeza, más que otra cosa, porque yo no
tengo la...la desgracia de...de que esté en la cama todavía. Pero, bueno,
la cabeza sí necesita descansar. Yo pienso que, en mi situación de ahora,
de nueve a cinco, que a ella le hacen las cosas de memoria y tal, le iría
bien. Pero yo quiero cuidarla, yo no quiero meter a una persona, porque
tengo la posibilidad.
(Mujeres, personas adultas)

Si bien persiste el ideal familiar como la mejor opción, mientras que en


el caso de los cuidados de larga duración parece asimilarse al simple
hecho de permanecer en el hogar, en el caso de las criaturas acarrea
cierta reificación de la crianza. Con ello, emerge una clara separación
simbólica entre las tareas domésticas y los cuidados, que son valorados
de forma significativa, resistiéndose a delegarlos más allá de la familia.

5. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

A grandes rasgos, los resultados señalan como la responsabilidad coti-


diana de los cuidados dentro del hogar difumina sus fronteras con el
trabajo doméstico a nivel material, mientras que se mantiene cierta se-
paración entre ambos trabajos a nivel simbólico condicionada por la
estructura sexuada de la vida cotidiana (Saraceno, 1986). Sin embargo,
el contínuum entro lo doméstico y los cuidados fruto de la fusión ma-
terial difiere según el género y el ciclo vital, así como en función de la
naturaleza de los cuidados, si estos son a criaturas o adultos dependien-
tes. Los resultados aquí expuestos profundizan dichos hallazgos, al con-
siderar las dimensiones material y simbólica de estos trabajos. Así, se
constata más contínuum en la dimensión material en el cuidado de cria-
turas y una clara demarcación de fronteras simbólicas en parte expli-
cado por el valor social atribuido a la crianza. En cambio, se observa

‒ 31 ‒
menos contínuum material en el cuidado de personas adultas (definido
según grado de dependencia y espacio social de los cuidados) y más fu-
sión simbólica cuando se da una mayor externalización de las tareas do-
mésticas que tienen que ver con el cuidado de la persona. Las razones de
estas diferencias están relacionadas con los ideales de crianza intensiva
y con el sustrato sociocultural de la obligación moral de los cuidados.
Por un lado, respecto al cuidado de las criaturas, aparecen diferencias
significativas con relación a la vivencia del contínuum desde la pers-
pectiva de género que contraponen la lógica sincrónica de las madres
con la diacrónica de los padres. En consecuencia, ellas aluden a la so-
brecarga de trabajo, la carga mental y la doble presencia (Balbo, 1978;
Durán, 1986); mientras que la realidad de ellos difiere entre los que se
sienten sobrepasados por las exigencias de la paternidad y los que ma-
nifiestan cierto control cotidiano ante los cuidados. En cambio, a nivel
simbólico, emergen las fronteras entre las tareas domésticas y los cui-
dados según el conjunto de valores e ideales atribuidos a ambos trabajos
que, entre otras cuestiones, condicionan las posibilidades de externali-
zarlos. En términos generales, el trabajo doméstico se tiende a subesti-
mar e invisibilizar, mientras que el de cuidados se sobrevalora acorde a
un imaginario social que reconoce la familia como la principal y mejor
responsable del mismo.
Por el otro lado, en el caso de las personas adultas se observa una mayor
fusión material y simbólica de lo doméstico con los cuidados cuando
estos se dan en el hogar de la persona dependiente con una situación de
dependencia leve. Esta fusión se diluye a medida que el grado de de-
pendencia aumenta, configurándose como un factor explicativo del
contínuum y de la ausencia de éste. Además, los discursos también evi-
dencian una mayor predisposición a la externalización de los cuidados
de personas adultas en comparación con el cuidado de criaturas. Puesto
que estos presuponen la realización de un conjunto de tareas polivalen-
tes que a nivel simbólico avalan la idea del contínuum.
Con todo, las evidencias empíricas presentadas apuntan a la importan-
cia de seguir analizando por separado el trabajo doméstico y el trabajo
de cuidados (Esquivel, 2015; Moreno, 2016; Torns, 2008), para poder
profundizar en el conocimiento de una realidad compleja que se

‒ 32 ‒
muestra como un contínuum difuso en la vida cotidiana. Por esta razón,
es importante que la separación analítica no minusvalore la vivencia
que relatan los discursos e invisibilice su potencial heurístico.
Finalmente, los resultados presentados apuntan algunos aspectos que
pueden ser de especial relevancia para el diseño de políticas públicas
orientadas a fomentar una mayor corresponsabilidad, así como la revi-
sión de la actual organización social de los cuidados. El estudio dife-
renciado del trabajo doméstico y de cuidados permite hacer emerger un
trabajo, el doméstico, más invisibilizado en detrimento del trabajo de
cuidados. Ello puede contribuir a poner el foco en este tipo de trabajo
cuando se plantean actuaciones a favor de la igualdad y la corresponsa-
bilidad más allá del ámbito del empleo remunerado. Esta visibilidad de
las fronteras del trabajo doméstico y de cuidados, tanto de criaturas
como de personas adultas dependientes, podría ayudar, por un lado, a
un mayor impulso de la red pública de servicios de atención a los cui-
dados profesionalizados (desde educación universal y gratuita 0-3 hasta
centros de día y SAD para los cuidados de larga duración). Por otro
lado, identificar cada una de estas realidades es fundamental para avan-
zar en la profesionalización de los cuidados y el reconocimiento de su
importancia, condición previa para poder articular servicios públicos en
esta dirección.

6. AGRADECIMIENTOS/APOYOS

Esta publicación es parte del proyecto de I+D+i “La igualdad de género


en los usos del tiempo: cambios, resistencias y continuidades – GE-
NERA” ayuda PID2021-122515NB-I00, financiado/a por MCIN/
AEI/10.13039/501100011033/ y “FEDER Una manera de hacer Europa”.

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