HISTORIA DEL ARTE
COMPARATIVA 1. DORÍFORO Y AUGUSTO DE PRIMA PORTA.
Nos encontramos ante el Doríforo y el Augusto de Prima Porta, dos obras emblemáticas de la
escultura clásica, pero que pertenecen a diferentes períodos y estilos
que analizamos a continuación.
Doríforo: Creado por Policleto en el siglo V a.C., durante el período
clásico de la antigua Grecia.
Se trata de una escultura de bulto redondo, originalmente hecho en
bronce, aunque muchas copias romanas fueron realizadas en mármol.
El Doríforo (que significa "portador de lanza") representa a un joven,
posiblemente un atleta, en actitud de marcha, sosteniendo una lanza.
Simboliza la perfección física y la virtud.
Representa el ideal del cuerpo humano de la escultura griega clásica,
enfatizando la proporción, el equilibrio y la armonía. En él debemos
destacar: la representación del "contrapposto", donde el peso del
cuerpo se distribuye de manera asimétrica; el uso del escorzo, la figura
ya no se presenta hierática, rígida y frontal y la búsqueda del ideal de
belleza, a través del Canon o sistema de proporciones, creado por Policleto.
Augusto de Prima Porta: Esta escultura fue creada en el siglo I
d.C., durante el Imperio Romano, y se atribuye a un artista
anónimo. Al igual que el Doríforo es una escultura de bulto redondo,
realizada en mármol, de la que hay varias copias. Representa al
emperador Augusto en una pose heroica,arengando a las tropas y con
elementos que simbolizan su poder y autoridad, como la armadura
decorada con escenas mitológicas y a sus conquistas. También incluye
referencias a su linaje divino. Aunque tiene influencias clásicas, refleja
un estilo más idealizado y propagandístico propio del arte romano.
Aunque la pose es parecida, la figura es más rígida y menos
naturalista que el Doríforo.
CONCLUSIÓN: Comparando ambas obras podemos destacar que el
Doríforo refleja los ideales griegos de belleza y proporción ( CANON),
mientras que el Augusto de Prima Porta es una representación política
que busca legitimar el poder del emperador, imagen de propaganda.
En esta escultura se produce una síntesis entre el clasicismo griego idealizado (reflejo de un
gobernante perfecto, joven, sin rasgos de vejez que serían símbolo de decadencia) y la concepción
romana que ve en la obra el sentido práctico, utilitario y propagandístico, como manifestación
del poder del emperador (multitud de copias que se repartían por todas las provincias del Imperio).
Este retrato imperial es más un símbolo de propaganda que una búsqueda del canon y la belleza
ideal del Doríforo.