0% encontró este documento útil (0 votos)
33 vistas47 páginas

Análisis de la Demanda y Oferta Turística

Cargado por

ale
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
33 vistas47 páginas

Análisis de la Demanda y Oferta Turística

Cargado por

ale
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIDAD DE APRENDIZAJE 2

LA DEMANDA, LA OFERTA Y EL MERCADO

PRESENTACIÓN

Ya hemos visto en la unidad anterior que la actividad turística en realidad es un


fenómeno multisectorial dado que los turistas necesitan durante sus viajes una gran
cantidad de bienes y servicios diversos que abarcan desde el transporte, el alojamiento y
la manutención hasta cualquier actividad de ocio o cultural. Para que los turistas puedan
obtener de forma satisfactoria todos estos bienes y servicios es necesario que exista
alguien (normalmente empresarios privados) que esté dispuesto a ofrecerles estos bienes
y servicios, para lo cual, a su vez, requerirán de diferentes infraestructuras
(normalmente suministradas por el sector público). La forma en la que se organizan
todas estas actividades de forma que se consiga dar respuesta satisfactoria las
necesidades de los turistas tiene mucho que ver con cómo se organiza la economía.

Como hemos visto, en la mayor parte de los países de nuestro entorno esta organización
se deja en manos de las decisiones de los agentes individuales (empresarios y
consumidores) lo que se denomina una economía de mercado. En esta unidad
empezaremos a analizar cómo la teoría económica estudia esta forma de organizar la
actividad a través de lo que denominamos el modelo básico de economía de mercado,
con sus dos elementos clave: la demanda y la oferta. Analizaremos también cuál es el
resultado que este modelo predice que se obtendrá como resultado de la interacción de
la demanda y la oferta (que denominaremos equilibrio de mercado), así como sus
virtudes en términos del bienestar social generado (a través de lo que denominaremos
excedentes de consumidores y de productores). Veremos, por tanto, que, en general,
puede concluirse que el modelo de economía de mercado parece proporcionar un marco
razonable en el que organizar la actividad económica; aunque en ocasiones estos
mercados presentan fallos importantes que justificarán la intervención del sector público
en los mismos (en los cuales profundizaremos en una unidad posterior).

El modelo que presentaremos será válido para analizar la mayor parte de los mercados
de bienes y servicios turísticos, aunque es una herramienta que servirá para estudiar el
funcionamiento de cualquier mercado (esté o no relacionado con el turismo); por ello,

1
en ocasiones los ejemplos o el razonamiento que utilicemos no se centrará
exclusivamente en el ámbito turístico.

OBJETIVOS
Los objetivos de esta unidad de aprendizaje pueden resumirse en:
1. Analizar los factores que determinan la demanda de un bien o servicio por parte
de los consumidores (turistas), denominados determinantes de la demanda.
2. Analizar los factores que determinan la oferta de un bien o servicio por parte de
las empresas, denominados determinantes de la oferta.
3. Determinar el resultado de la interacción entre la oferta y la demanda en un
mercado, denominado equilibrio del mercado.
4. Analizar el mercado y su equilibrio en términos del bienestar social alcanzado en
ellos, tanto por parte de los consumidores (excedente de los consumidores) como
por los vendedores (excedente de los productores).

ESQUEMA DE CONTENIDOS

Análisis de la
Demanda
Agentes del Equilibrio
Bienestar
Mercado de Mercado
Análisis de la
Oferta

EXPOSICIÓN DE CONTENIDOS

2.1. Los modelos en economía: el mercado y la cláusula ceteris paribus.

Como hemos visto en la unidad anterior, la economía utiliza los modelos para analizar
la realidad. Para ello se realizan determinados supuestos simplificadores de forma que
solamente se incluyen en el modelo aquellas variables que son realmente relevantes. El
modelo de economía de mercado trata de explicar cómo funciona una economía donde
las decisiones de producción y consumo se solventan a través de los mercados. Para

2
analizar el funcionamiento de un determinado mercado de un bien o servicio (turístico o
no), la economía simplifica la realidad suponiendo que solamente existen dos agentes 1
que intervienen en el intercambio: por un lado los consumidores, que son aquellos que
desean comprar dicho bien o servicio (este lado se denomina el lado de la demanda); y
por otro lado los productores/vendedores (denominado lado de la oferta). Nótese que no
se considera ningún intermediario entre el productor y el vendedor final (este es un
supuesto simplificador, ya que en la realidad pueden existir varios intermediarios desde
que el producto sale de la fábrica hasta que llega a manos del consumidor); de esta
forma, hablaremos indistintamente de productores o de vendedores. El mercado no es
más que la interacción entre la demanda (consumidores dispuestos a comprar un bien o
servicio que satisfaga sus necesidades) y la oferta (productores dispuestos a vender lo
que los consumidores quieren comprar). Recordemos, como comentamos en la unidad
anterior, que un supuesto fundamental que subyace en este modelo de mercado es la
libertad individual, lo que implica que la compra-venta es voluntaria y solamente se
comprará y venderá algo si el intercambio resulta beneficioso para las dos partes.

Si deseamos estudiar a través de un modelo el funcionamiento del mercado de un


producto cualquiera (como el transporte o el alojamiento, por ejemplo, que
genéricamente, denominaremos como “X”), deberemos modelizar el comportamiento de
cada uno de los dos lados del mercado: demanda y oferta.

Empecemos analizando en primer lugar la demanda turística. Un turista cualquiera


deseará comprar más o menos cantidad de X dependiendo de una serie de variables.
Para modelizar el comportamiento de este consumidor utilizaremos la herramienta de
las funciones matemáticas, ya que nos permiten identificar cada fenómeno de interés a
través de variables y expresar la relación de las variables entre sí. En el caso del
comportamiento del consumidor, formularemos una función de demanda, que recoge
cuáles son las variables que determinan el deseo de consumir más o menos cantidad por
parte del consumidor (turista). A la cantidad que el consumidor desea o está dispuesto a

1
Para introducir este modelo supondremos solamente dos agentes (consumidores y vendedores), aunque
en temas posteriores introduciremos al Gobierno como tercer agente.

3
consumir de un determinado bien X la denotaremos por QDX, que se denomina cantidad
demandada 2 del bien X.

De esta forma, estamos interesados en analizar cuáles son las variables que afectan al
deseo de comprar: La cantidad demandada dependerá (o estará en función de..) de una
serie de variables (explicativas). Estas variables explicativas que afectan a QDX se
denominan determinantes de la demanda, y la relación entre ellas puede expresarse con
lo que denominamos una función de demanda, que en general tendría la forma:

QDX=f(Determinantes de la demanda)

Por su parte, para modelizar el comportamiento de los productores (=vendedores)


formularemos una función de oferta, donde la cantidad que están dispuestos a producir,
por tanto lo que desean 3 producir y vender de un producto X (que denotamos por QSX:
Cantidad ofrecida u ofertada 4 del bien X) dependerá de una serie de variables
denominadas determinantes de la oferta. De esta forma la función de oferta, en general
tendría la forma:

QSX=f(Determinantes de la oferta)

En los modelos económicos, el efecto que el cambio en una variable produce sobre otra
con la que se relaciona se analiza siempre bajo la denominada cláusula ceteris paribus.
Antes de detallar las variables que se consideran determinantes de la oferta y la
demanda, es importante comprender lo que significa trabajar bajo el supuesto ceteris
paribus. Este término latino puede traducirse como “manteniendo todo lo demás
constante”, y significa que cuando analizamos los efectos que un cambio en una
variable (B) produce sobre otra variable (A), siempre se hace suponiendo que cualquier
otra variable (supongamos, por ejemplo, C y D) que pueda afectar a A se mantiene

2
Nótese que con el término cantidad demandada nos referimos a la cantidad que se desea comprar, que
no es necesariamente lo mismo que cantidad comprada, entre otras cosas porque para que finalmente
podamos comprar algo necesitamos a alguien que esté dispuesto a vendérnoslo (este sería el lado de la
oferta). En este caso analizamos solamente el deseo del consumidor, con independencia de lo que hagan
los vendedores. En general se expresa la cantidad con la letra “Q” ya que la mayoría de las siglas en los
modelos económicos provienen de la terminología inglesa (en este caso Quantity)
3
De nuevo, la cantidad que se desea producir y vender no tiene por qué coincidir con la cantidad vendida,
ya que para venderla es necesario el concurso de la demanda (debe haber alguien dispuesto a comprar).
4
la oferta la denotamos con la letra “S”, del término inglés Supply.

4
constante (no varía) durante el análisis. Así, dado que relación entre las variables adopta
la forma funcional A=f(B, C, D) y en cada momento del análisis solamente se modifica
una de las variables explicativas (la que interesa analizar en ese momento) manteniendo
constante el resto. De ese modo, para conocer el efecto de un cambio en C,
supondremos que B y D se mantienen constantes, y entonces podremos deducir que el
cambio que hemos observado en A viene explicado en exclusiva por la modificación en
C (dado que es lo único que ha cambiado). Cuando queramos conocer el efecto de un
cambio en otra variable (D, por ejemplo), serán el resto de variables explicativas (B y C)
las que en esa ocasión se consideren fijas. Trabajando de esta forma, variando una sola
variable cada vez, evitamos que los efectos de las variables se combinen y no podamos
atribuir el efecto a una variable concreta.

Ya estamos en condiciones de analizar cómo afectan determinadas variables a las


cantidades ofrecidas y demandadas de un mercado.

2.2. La demanda del mercado turístico

Como ya hemos visto, la cantidad que un turista deseará comprar de un bien o servicio
turístico X (cantidad demandada: QDX) dependerá de una serie de determinantes de la
demanda que se representan como variables independientes en la denominada función
de demanda. Esta función puede formularse como:

= ( , , … …, , , , )

Donde los determinantes de la demanda son:

1) El precio del bien o servicio turístico X (PX): cuando sube el precio de un bien o
servicio, manteniéndose todas las demás variables constantes (Ceteris Paribus),
disminuye la cantidad demandada y viceversa. Esta relación inversa entre la cantidad
demandada del bien (QDX) y su precio (PX) se cumple con una asombrosa regularidad en
la inmensa mayoría de los bienes, por lo que la misma recibe la denominación de ley de
la demanda. Dicha ley establece que, si todas las demás variables de las que depende la

5
demanda permanecen constante, la cantidad demandada de un bien disminuye
(aumenta) cuando sube (baja) el precio.

2) La renta de los consumidores (R): La cantidad demandada de un bien turístico X


también depende del nivel de renta o de los ingresos que tiene el individuo. La renta
determina la capacidad de gasto de cada individuo o familia, y cuando ésta aumenta, se
modifica el deseo de comprar bienes y servicios. En función de cómo se modifique el
deseo de comprar, surge la distinción entre dos tipos de bienes, que se denominan
normales e inferiores.

Los bienes normales son aquellos en los que al aumentar la renta se aumenta el deseo
de comprar (cantidad demandada). Esto es lo habitual en la mayoría de los bienes y
servicios (carne, coches, ropa…): al aumentar la renta disponible de las familias, éstas
viajan más y por tanto se demanda más cantidad de viajes en avión, habitaciones de
hotel y actividades de ocio. Viajes, hoteles y ocio son por tanto, en general, bienes
considerados normales: existe una relación directa entre QDX y R: la cantidad
demandada QDX aumentará al aumentar la renta R y QDX disminuirá al reducirse R, eso
sí, manteniendo constante (ceteris paribus) el resto de variables. Un caso particular de
los bienes normales son los bienes de lujo, que se caracterizan porque al aumentar la
renta de los individuos el consumo de estos bienes aumenta en mayor proporción que el
incremento de ésta, como por ejemplo las joyas o los destinos turísticos al extranjero.

Sin embargo, existen otros bienes que se comportan de la forma contraria al variar la
renta: la cantidad demandada QDX disminuye al aumentar la renta. Aunque pueda
parecer raro, esto es lógico si consideramos que estos bienes se consideran de algún
modo peores o inferiores (de ahí que reciban la denominación de bienes inferiores).
Así, al aumentar la renta es lógico pensar que aumentará la cantidad de veces que la
gente acudirá más a restaurantes a la carta (los restaurantes se comportan como un bien
normal), mientras que, probablemente, comerían menos en establecimientos de comida
rápida (perritos, hamburguesas o pizzas). Estos últimos bienes mantienen una relación
inversa con la renta: más renta menos cantidad demandada (y viceversa). El crecimiento
de la renta media en España ha propiciado un cambio en el modelo vacacional de los
españoles: a medida que aumentaba la renta aumentaba la cantidad de viajes a destinos
más lejanos (aumentando la cantidad demandada de vuelos y de hoteles, que se

6
comportan como bienes normales), mientras que se reducía la cantidad demandada de
apartamentos en la costa (bienes inferiores). Hemos de notar que la consideración de un
bien como normal o inferior no se refiere a su calidad objetiva sino a cómo se comporta
su cantidad demandada respecto a la renta.

3) Los precios de otros bienes relacionados con X (PR): El precio de los bienes que
guardan algún tipo de relación con el bien estudiado X es un elemento más a considerar
cuando vamos a adquirir un bien. Esta relación puede ser de sustitución o de
complementariedad, dando lugar a dos tipos de bienes: bienes sustitutivos y bienes
complementarios.

Un bien es sustitutivo de otro cuando satisface las mismas necesidades o deseos de los
individuos que el primero, por lo tanto, el consumidor los comprará de forma
alternativa (comprará uno o el otro, pero no los dos). Existen muchos bienes que
pueden ser sustitutivos unos de otros: perritos calientes vs hamburguesas, turismo de sol
y playa vs turismo rural o de montaña, etc. son sólo algunos ejemplos de sustitución.
Las variaciones en el precio de un bien relacionado con X como sustitutivo (PRs) afectan
a la cantidad demandada del bien X al que sustituyen de la siguiente manera: un
aumento de PRs reduce la cantidad demandada de X (QDX), y viceversa. Este proceso de
sustitución de un bien por otro operará de la siguiente forma: si aumenta el precio de las
entradas de cine, la gente reducirá su compra de entradas de cine (ya que opera la ley de
la demanda en el mercado del cine: al aumentar su precio baja la cantidad demandada);
sin embargo, la gente deseará ver películas, por lo que acudirán al videoclub (bien
sustitutivo del cine) aumentando la cantidad de películas que se alquilan en el mercado
ya que, respecto al cine, el alquiler de películas de vídeo es ahora relativamente más
barato. Por tanto, dos bienes son sustitutivos cuando la subida del precio de uno de ellos
provoca (ceteris paribus) un aumento de la demanda del otro.

Por otro lado, un bien es complementario de otro cuando hay que consumirlos
conjuntamente para obtener satisfacción. En estos casos, el consumo se realiza de forma
conjunta (no alternativa, como antes) ya que un bien complementa al otro. Por ejemplo,
el coche y la gasolina, ordenadores y programas informáticos, o videoconsolas y juegos.
En el caso del turismo, el transporte y el alojamiento tienen este tipo de relación (de ahí
que a la hora de reservar unas vacaciones se suelan contratar los dos de forma

7
simultánea). La complementariedad tiene distintos grados y éstos dependen de la
existencia o no de sustitutivos: alojamiento y desayuno tienen una complementariedad
casi perfecta (una noche más de hotel conlleva contratar un desayuno más) en un hotel
en las afueras de la ciudad, aunque si existen alternativas de desayuno (si el hotel está
situado en el centro, los bares de la zona son una buena alternativa para desayunar) el
grado de complementariedad es inferior.

Cuando varía el precio de un bien que está relacionado como complementario (PRc) con
el que estamos estudiando (X) también se modifica la demanda de éste: si sube el precio
de un bien que complementa a otro, la demanda de éste último disminuirá (y al
contrario, una bajada de PRc aumentará QDX). Por ejemplo, un aumento en el precio de
los billetes de avión reducirá la cantidad demandada de vuelos (al operar la ley de la
demanda en el mercado de viajes en avión) y como consecuencia se reducirá la
demanda de alojamientos en hoteles (ya que el alojamiento es un bien complementario
del vuelo). Por tanto, dos bienes son complementarios entre sí cuando la subida del
precio de uno de ellos provoca (ceteris paribus) una disminución de la demanda del
otro.

Finalmente, no todos los bienes están relacionados entre sí. Existen muchos bienes que
no están relacionados entre sí, de tal forma que la alteración en el precio de uno de ellos
no influye en la demanda del otro, son los llamados bienes independientes.

4) Los gustos de los consumidores (G): Los gustos o preferencias son una variable
psicológica que responde a las necesidades o deseos básicos de los seres humano y
éstos, además, cambian a lo largo del tiempo. Baste con fijarnos en cómo se han
modificado los gustos en lo que a la moda en el vestido se refiere: el ancho del pantalón,
el largo de la falda o el alto de los tacones ha sufrido tantas modificaciones que la ropa
de un año pierde su atractivo al siguiente. Digamos, no obstante, que parte de este
cambio en los gustos y las preferencias de los individuos se debe claramente a la
influencia de la publicidad.

En el caso de los bienes turísticos la demanda tampoco ha sido estable en lo que a


gustos se refiere. En España a principios del siglo XX la zona turística por excelencia
era el norte de la Península; las familias de la alta sociedad huían de las zonas calurosas

8
en verano en busca de un destino con mar, pero con un tiempo menos caluroso.
Posteriormente, el esquema de preferencias del turista cambió mostrando una
preferencia hacia destinos más calurosos y cerca del Mediterráneo.

Estos cambios de preferencias pueden jugar a favor o en contra de determinados


productos y/o destinos turísticos. Así, una mejora de los gustos o preferencias
(entendida como un cambio de gustos a favor del bien) aumentará la cantidad demanda
del bien objeto de estudio, mientras que si el bien o destino gusta menos, su demanda se
reducirá (manteniéndose todas las demás variables constantes).

5) Las expectativas de los consumidores (E): En ocasiones, los consumidores


modifican su comportamiento (comprando más o menos) aunque no haya variado
ninguna de las variables anteriores anticipándose a lo que esperan que pueda suceder en
el futuro (aunque no haya sucedido todavía). Por ejemplo, si esperamos un aumento de
sueldo el próximo año, posiblemente contratemos ahora unas vacaciones a un destino
más caro para el verano que viene. Al igual que con los gustos, el cambio de
expectativas puede jugar a favor (aumentando la demanda) o en contra (reduciéndola)
del bien o servicio en cuestión.

6) El número de consumidores del mercado (Nc): Hasta ahora, las variables


mencionadas son aquellas que pueden determinar la cantidad que un determinado
consumidor (individual) demanda de un producto. Si queremos que QDX represente la
cantidad total demandada en el mercado, ésta se obtendría como la suma de las
cantidades que demanda cada uno de los consumidores individuales (a esto se le
denomina suma horizontal 5 de funciones de demanda individuales, que veremos algo
más adelante).

7) Otros factores (Of): Aunque las variables anteriores son las principales que
determinan la cantidad demandada de un bien, pueden existir otros factores explicativos
que afectan a la demanda. En el caso de la demanda de bienes y servicios turísticos
existen otros muchos factores que han ido evolucionando con el tiempo. Por ejemplo, la
publicidad ha permitido que los demandantes de turismo se trasladen hacia destinos

5
El concepto de suma horizontal se refiere a que se suman las cantidades demandadas por todos los
consumidores para cada precio.

9
hasta entonces desconocidos. La incorporación de las vacaciones pagadas en las
relaciones laborales ha permitido extender el producto turístico a una gran parte de la
población, aumentando considerablemente el número de demandantes. También los
cambios en las tendencias demográficas como el crecimiento de la población de la
tercera edad, la incorporación de la mujer al mercado laboral, etc. tienen su reflejo en la
demanda de productos turísticos. También algunos factores no controlables como el
clima, las diferencias de variables económicas entre el lugar de origen y de destino, las
regulaciones sobre las salidas de turistas o entradas son elementos que afectan a la
demanda del turismo.

2.2.1 La curva de demanda

Tomemos los datos de la tabla 2.1 siguiente que muestra, como ejemplo, el número de
habitaciones de un hotel demandadas por 2 consumidores diferentes (supongamos que
solamente existen estos dos consumidores 6) dependiendo de cuál sea el precio de la
habitación. Esta tabla que muestra la cantidad demandada a cada precio suele
denominarse tabla de demanda.

Tabla 2.1. Ejemplo de tabla de demanda para 2 consumidores


y tabla de demanda del mercado

Precio de la Cantidad de habitaciones demandada


habitación de hotel (PX) Tania Pedro TOTAL (QDX)
50 0 0 0
40 1 3 4
30 2 6 8
20 3 9 12
10 4 12 16
0 5 15 20

6
Obviamente, este es solo un ejemplo. En la práctica, habría que considerar a todos los consumidores que
estén dispuestos a comprar el producto a algún nivel de precios, con lo que el número de consumidores
suele ser muy alto. No obstante, existen situaciones en las que el número de compradores puede ser muy
pequeño (estas estructuras de mercado se denominan oligopsonios) o incluso existir un solo comprador
(mercado que se denomina monopsonio). Salvo en estos ejemplos iniciales, nosotros supondremos en este
manual que los mercados se comportan de forma competitiva, lo que implica (entre otras cosas) que la
demanda está compuesta por muchos compradores.

10
Observamos que se verifica la ley de la demanda, ya que a medida que se reduce el
precio aumenta la cantidad demandada, tanto para cada uno de los consumidores
(demandas individuales) como el total (demanda de mercado). Nótese que la cantidad
total del mercado (última columna) se obtiene sumando las cantidades que demanda
cada uno de los consumidores a cada precio (es decir, sumando horizontalmente las
demandas individuales). Los datos de la tabla se han confeccionado bajo el supuesto
Ceteris Paribus, es decir, muestra cómo varía la cantidad demandada al variar el precio,
manteniendo constante el resto de variables que afectan a la demanda.

La curva de demanda del mercado de un bien X es la representación gráfica de la


relación entre la cantidad demandada del bien en el mercado (QDX) y su precio (PX),
considerando constantes el resto de variables que afectan a la demanda. Como hemos
visto, existe una relación inversa entre QDX y PX ya que (ceteris paribus) si Px se
reduce, la cantidad QDX aumentará, (recordemos, la Ley de la Demanda), por lo que la
representación gráfica resultante será una línea decreciente. Es habitual (y nosotros
seguiremos este convenio) representar en el eje de abscisas (horizontal) la cantidad y,
por tanto, el precio en el eje de ordenadas (vertical) 7. De esta forma, podemos
representar la demanda de cada uno de los consumidores, Tania y Pedro, (que
denotamos por DT y DP) y la demanda del mercado (DM) que se construye, como vemos
en la figura 1 siguiente, sumando horizontalmente las dos demandas individuales (como
vemos, sumando las cantidades demandadas por cada consumidor a cada precio).

Fijémonos en el gráfico de la demanda del mercado. Como ya hemos mencionado, la


curva de demanda ha de ser decreciente ya que debe reflejar la ley de la demanda
(relación inversa entre P y Q). Aunque pueden existir algunas excepciones 8, en general
(salvo que se indique lo contrario), supondremos que la curva de demanda del mercado
de bienes y servicios turísticos tiene esta forma decreciente.

7
Nótese que de esta forma, en vez de representar la función de demanda Q=f(P) estamos representando
su inversa, que recibe la denominación de función de demanda inversa P=f(Q). En realidad estamos
representando la misma relación entre precio y cantidad en ambos casos; simplemente se trata de un
cambio en la disposición de los ejes en la gráfica.
8
Por ejemplo, si la demanda es totalmente vertical o totalmente horizontal (que veremos más adelante y
en la unidad 3). Además de estos casos, los bienes de lujo (también conocidos como bienes Veblen) o un
tipo especial de bien inferior de primera necesidad (denominado bien Giffen) contradicen la ley de la
demanda al tener demandas crecientes (aumenta la cantidad demandada al aumentar el precio).

11
Figura 2.1. Obtención de la curva de demanda de mercado
como suma horizontal de demandas individuales

P Tania P Pedro Mercado


P
50 50 50
40 40 40
a
30 30 30
b
DT DP DM
20 20 20
10 10 10

012 345Q 0 3 6 9 12 15 Q 0 4 8 12 16 20 Q

Como podemos observar, tanto en la tabla de demanda como en la curva de demanda, se


asume el supuesto ceteris paribus que implica que solamente se analiza lo que sucede
con la cantidad demanda al variar el precio del bien, manteniendo constante el resto de
variables. Así, una bajada del precio de 40 a 30 u.m. provocará un aumento de la
cantidad demandada del mercado desde 4 a 8 habitaciones; gráficamente este cambio se
representa como un movimiento a lo largo de la curva de demanda del bien, al
trasladarnos desde el punto “a” hasta el “b” en el gráfico anterior, representando un
aumento de la cantidad demandada al bajar el precio, manteniendo constante el resto de
variables. De esta forma, cualquiera de esas otras variables es constante en cualquier
punto de la curva demanda (por ejemplo, la renta en el punto a es igual que en el b)

¿Qué sucedería si cambiasen estas otras variables? Pensemos, por ejemplo que
cambiase el número de consumidores en el mercado (Nc), añadiendo uno más a los
datos de la tabla anterior. La tabla 2.2 muestra este incremento. Ahora la cantidad
demandada en el mercado a cada precio se incrementaría en lo que demandase ese tercer
consumidor (Eva), tal y como muestra la tabla.

12
Tabla 2.2. Ejemplo de tabla de demanda para 3 consumidores
y tabla de demanda del mercado

Precio de la Cantidad de habitaciones demandada


habitación de hotel (PX) Tania Pedro Eva TOTAL(QDX)
50 0 0 0 0
40 1 3 2 6
30 2 6 4 12
20 3 9 6 18
10 4 12 8 24
0 5 15 10 30

Si representamos gráficamente la nueva demanda (véase la Figura 2.2) y la comparamos


con la anterior, observamos que la nueva demanda estará situada más a la derecha,
mostrando ese incremento en la cantidad demandada como un desplazamiento de la
curva de demanda desde DM hasta DM´. En el caso de cambiar cualquiera de las
variables que permanecen constantes dentro de la curva de demanda DM gráficamente se
representaría como un desplazamiento de la demanda: hacia la derecha (en caso de que
aumente la demanda) o hacia la izquierda (en caso de que disminuya la demanda).

Figura 2.2. Aumento de la demanda al añadir consumidores al mercado

P
50
40
30

20 DM DM’
10

0 4 6 8 12 16 18 20 24 30 Q

Al demande la desplazen hacien


.
arader unan
.

Nueven
, grüfse Se
la derecha

Es importante distinguir los dos tipos de cambios que hemos mencionado: los cambios
en los precios del bien provocan un movimiento a lo largo de la curva del bien (por
ejemplo, si baja PX, aumentará la cantidad demandada de X QDX), mientras que un
cambio en el resto de variables (precios de bienes relacionados, renta, número de

13
consumidores, etc.) provocan un desplazamiento de la curva de demanda (aumentando o
disminuyendo la demanda). Nótese la diferencia entre ambas expresiones: un aumento
de la cantidad demandada no es lo mismo que un aumento de la demanda. En el gráfico
anterior, dentro de DM, el aumento de 4 a 8 unidades cuando el precio baja de 40 a 30
euros es un aumento de la cantidad demandada, mientras que el desplazamiento de la
curva desde DM a DM’ es un aumento de la demanda (al hablar de aumentos o
disminuciones de demanda nos referimos por tanto a situaciones en las que la curva de
demanda se desplaza). El cuadro siguiente resume estos dos tipos de cambios:

Cuadro 2.1. Representación gráfica de cambios en las variables de la demanda

Un cambio en el Un cambio en estas variables,


precio del bien X se provoca un desplazamiento
representa como un de la curva de demanda Dx,
movimiento a lo hacia la derecha (si Dx
largo de la curva de aumenta) o hacia la izquierda
Demanda del bien (si Dx disminuye)

Aumento de cantida
P P
- de demanda

Aumento de
P0 Demanda
Baja el
DX1
Disminución
precio
de Demanda
DX0
P1
DX DX2

Q0 Q1 Q Q
Aumento de la
cantidad demandada

14
No hay que confundir los desplazamientos de la curva de la demanda con los
movimientos sobre la curva (o a lo largo de la curva) de demanda. Cambios en el
precio del bien (ceteris paribus) se representan como un movimiento sobre la curva,
mientras que el cambio en cualquier otra variable del resto de determinantes de la
demanda provoca el desplazamiento la misma. Veámoslo con varios ejemplos:

Supongamos que baja el precio de las habitaciones de hotel. Como consecuencia,


aumentará la cantidad de habitaciones de hotel que los consumidores desearán reservar,
por lo que en el mercado de habitaciones de hotel se produce un movimiento por la
curva de demanda (hacia abajo, como el mostrado en el gráfico de la izquierda en el
cuadro 2.1); adicionalmente, los consumidores tendrán mayor interés en consumir los
bienes que se utilicen conjuntamente con las plazas hoteleras y, por tanto, la curva de
demanda en el mercado de los coches de alquiler podría desplazarse a la derecha. En
cambio, la bajada del precio de las plazas hoteleras afecta a la demanda de los bienes
que se utilizan de forma alternativa al hotel como son los hostales o apartamentos, ello
provocaría un desplazamiento a la izquierda de la demanda de esos bienes.

El cambio de preferencias turísticas en España hacia zonas más calurosas cerca del
Mediterráneo aumentó la demanda de plazas turísticas en dicha zona (el aumento del
número de compradores provocó un desplazamiento a la derecha de la curva de la
demanda). Un aumento en la población de tercera edad también desplaza hacia la
derecha la demanda de productos turísticos para este segmento de mercado. La
publicidad de un destino también puede atraer consumidores provocando aumentos de
la demanda de los productos turísticos en el destino.

De esta forma, las razones que pueden provocar un aumento de demanda del bien X
(desplazando su curva de demanda a la derecha, como en el cuadro anterior, desde DX0 a
DX1) serían: un aumento en la renta en caso de que el bien X fuese un bien normal; una
reducción de la renta en caso de que el bien X fuese inferior; un aumento del precio de
los bienes sustitutivos de X; una reducción del precio de algún bien complementario de
X; un cambio en los gustos o preferencias a favor del bien X; un cambio en las
expectativas a favor del bien X; o cualquier razón que provoque un aumento del número
de compradores del bien X. ¿Sería capaz de indicar los cambios que provocarían una
reducción de la demanda de X desde DX0 a DX2?

15
2.2.2. La expresión matemática de la función de demanda

Retomemos la función de demanda del mercado que ya hemos expresado anteriormente


como:
= ( , , … …, , , , )

Para poder cuantificar el tamaño del mercado, así como medir los efectos de
determinados cambios en cualquiera de sus condicionantes es necesario valorar
numéricamente la importancia de cada una de las variables mencionadas 9. La función
de demanda puede por tanto formularse como una expresión matemática donde la
importancia de cada variable vendrá determinada por el valor de un coeficiente dentro
de dicha función. Por ejemplo, suponga que se ha estimado que la función matemática
de la demanda del bien X viene definida por la siguiente expresión (donde verá que
hemos prescindido por simplicidad de algunas las variables de la función anterior):

QDX = 100 - 2PX + 0,002R - 0,02PY + 0,06PZ

Los coeficientes nos dan información de la importancia (y el tipo) de cada variable. Así,
observamos que la variable PX tiene un coeficiente de -2, lo que indica que, al subir el
precio de X en un euro, la cantidad demandada de X se reducirá (ceteris paribus) en 2
unidades (nótese que el signo negativo refleja la mencionada ley de la demanda). Por su
parte, el signo positivo del coeficiente de R nos indica que el bien es normal (al
aumentar la renta, la cantidad QDX aumentará). ¿Sería capaz de determinar qué tipo de
relación (complementarios o sustitutivos) hay entre el bien X y los bienes Y y Z de
acuerdo a los signos de los coeficientes de PY y PZ?

Es habitual al trabajar con funciones de demanda centrarse en la relación entre la


cantidad demandada de un bien y su precio, dado que esta última variable es la que
permite el ajuste del mercado (como veremos más adelante). De esta forma,
considerando constantes el resto de condicionantes de la demanda, la función de

9
Los economistas disponen de técnicas econométricas –como las técnicas de regresión múltiple- que les
permiten estimar las funciones matemáticas que reflejan mejor el comportamiento real de los
consumidores en el mercado. Nosotros no trataremos estas técnicas, aunque es conveniente que sepa de su
existencia.

16
demanda se reduce solamente a esas dos variables 10: QDX=f(PX), lo que permitiría
representar gráficamente dicha relación. En el ejemplo anterior, si suponemos que la
renta es 48.000, PY=50 y PZ=150 y agrupamos todas las variables que permanecen fijas
(ceteris paribus) dentro de una sola constante, la función matemática anterior queda
como:
QDX=204-2PX

La representación gráfica de esta función es lo que hemos denominado curva de


demanda del mercado de X (DX). Para representarla no es necesario completar una tabla
de demanda como hicimos antes; dado que se trata de una recta decreciente 11 basta con
calcular los valores de la ordenada y la abscisa en el origen (es decir, los puntos en los
que la curva de demanda corta a los ejes vertical y horizontal respectivamente). Estos
puntos (P, Q) son (102, 0) y (0, 204), con lo que el gráfico de la curva de demanda en
este ejemplo sería el representado en la figura 2.3 (nótese que las escalas de los dos ejes
no tienen necesariamente que coincidir y que en realidad estamos representando la
función de demanda en su forma inversa, es decir, despejando P: PX=102-0,5QDX).
Pruebe a representar otras funciones como las recogidas en el cuadro 2.2.

Figura 2.3. Curva de demanda del bien


Px 204-2x
Q x
=


.
y 0X
=

a -

102
& 204
xx
=

0 =
204-2X

p =

2 =

102

DX
Precio mínimo de cantidad 0

204 QX

10
La función QDX=f(PX) podremos también denotarla como QDX(PX).
11
Por simplicidad, supondremos siempre que las funciones matemáticas de la demanda son rectas
decrecientes, de la forma general Q=a-bP. A pesar de ser una recta, seguiremos denominándola de forma
general como curva de demanda.

17
Cuadro 2.2. Ejemplos de funciones y curvas de demanda

1º Caso: Q = 120-20P 2º Caso: P=5 3º Caso: P = 510 – Q

P P P

6 510
D
4.5 5 360

D D
30 120 Q Q 150 510 Q

Note que en el segundo y tercer caso las funciones están expresadas (como P=f(Q)) a la
inversa que en el caso 1 (donde Q=f(P)). Fíjese, además, que la gráfica de la demanda
del segundo caso es una línea horizontal, con lo que el precio es siempre constante. Esto
parece contradecir el principio de la ley de la demanda, al igual que si la gráfica fuese
una línea totalmente vertical. ¿Se le ocurre algún ejemplo que encaje con estos
comportamientos? En realidad, estos fenómenos muestran casos especiales de respuesta
de los consumidores ante cambios en los precios, lo que analizaremos con detalle en el
tema siguiente.

Volvamos por un momento a la función de demanda del ejemplo anterior (QDX=204-


2PX), representada en la figura 2.3. El valor de la ordenada en el origen (P=102)
representa el precio límite máximo por encima del cual ningún consumidor va a desear
comprar el producto, por lo que la cantidad demandada a un precio de, por ejemplo 110,
será cero. Por su parte la ordenada en la abscisa (Q=204) representa la cantidad máxima
que los consumidores demandarían incluso si el precio fuese cero, y delimita el tamaño
máximo de este mercado. En este ejemplo, la demanda solamente tiene sentido para
precios iguales o inferiores a 102 y cantidad igual o inferior a 204.

18
currace of
esta
Beneficio

Mercado
Ingresos Demanda
&

E
-
COSTES Oferta S supply

p. Px
Losque -
↑ Po Mecajoner descar compras
descar produ i
CL /verder

-
e
Aumento se

Cartical ofrecida
f(Px !
s
&dx
de variableh
① depende
=

. . .
x -

a
C...
Precio de los factores productivo ,

Qx
-
=FI A Pf
,
...
fr

* * Pf -

Qsx
2.3. La oferta turística *

leye la oferta

Cada uno de los bienes y servicios demandados por los turistas debe ser comprado en un
mercado, para lo cual se requiere de empresas dispuestas a producirlos. Analizaremos a
continuación las variables que, en general, determinan que las empresas deseen producir
más o menos cantidad en el mercado en el que operan (genéricamente X). A esta
cantidad que las empresas desean producir o están dispuestas a producir se le
denomina, como ya vimos, cantidad ofertada (u ofrecida) QSX, y la relación con las
variables de las que depende se puede expresar a través de una función de oferta del
tipo:
= ( , … , , , , )

En general, el deseo de producir de las empresas dependerá del beneficio que éstas
puedan obtener. Así, cualquier variable que afecte a dicho beneficio debe considerarse
como variable explicativa del deseo de producir (cantidad producida QSX). Estas
variables o determinantes de la oferta son las siguientes:

1) El precio del bien (PX): cuando sube el precio de un bien, manteniéndose todos los
demás parámetros constantes (ceteris paribus), aumentaría el beneficio de la empresa
(ya que, si se mantiene el coste de producir una unidad, el beneficio aumenta a medida
que vendemos más cara dicha unidad) y, por tanto, aumentaría el deseo de producir. Un
aumento del precio aumenta la cantidad ofertada (y viceversa). Decimos que la cantidad
ofertada está relacionada positivamente con el precio al existir una relación directa entre
el Px y QSX. Esto es cierto para la mayoría de los bienes de una economía, por lo que
esta relación ha adquirido rango de ley y se denomina ley de la oferta. Dicha ley
establece que, manteniéndose todo lo demás constante, la cantidad ofrecida de un bien
aumenta cuando sube su precio y viceversa.

2) Los precios de los factores Productivos (PF1…PFn): como ya vimos en la unidad


anterior, los factores productivos son los recursos o elementos básicos utilizados por las
empresas en la producción de bienes o servicios (como la materia prima o los
trabajadores). Cuando sube el precio de uno o más factores de producción de un bien,
(por ejemplo, porque sube el precio de la materia prima o aumenta el sueldo que se paga

19
a los trabajadores) la producción de dicho bien se hace más costosa y como
consecuencia, los beneficios de la empresa se reducirán. De este modo, el aumento de
los precios de los factores productivos reduce el deseo de producir, y la empresa tiende
a ofrecer menor cantidad de ese bien (se reduce QSX). Las empresas del mercado
buscarán así mismo otras actividades comparativamente más rentables hacia las que
dirigir sus inversiones, lo que disminuirá la cantidad producida en el mercado. El
turismo es una actividad altamente intensiva en la utilización de recursos humanos, de
forma que un aumento en los salarios de los trabajadores de este sector tiene un fuerte
efecto sobre la oferta, reduciéndose. Lo mismo sucederá cuando suba el precio de la
gasolina, los márgenes de intermediación que tienen que pagar las agencias de viajes,
seguros, etc.; todo ello supone un aumento de los costes de producción que contribuye a
reducir la oferta de determinados productos turístico.

3) La tecnología (T): los avances tecnológicos, permiten la reducción de los costes de


producción, ya que permitirá utilizar menos cantidad de factores productivos (por
ejemplo, una innovación que permite hacer el trabajo más rápido permitirá ahorrar
costes laborales al requerir menos horas de trabajo, aunque el coste de cada hora de
trabajo siga siendo igual). Cualquier mejora de la tecnología con la que se consiga

E
producir un bien a un coste de producción más barato permitirá (ceteris paribus)
aumentar los beneficios de la empresa y, por tanto, inducirá a las empresas a elevar la
↑T - Qs
cantidad ofrecida de ese bien. En el caso específico de la oferta turística, los avances
tecnológicos han permitido mejorar las infraestructuras, acceder a lugares donde antes
era imposible llegar, disponer de unos medios de transporte más rápidos y seguros que
han permitido a las empresas aumentar su oferta. Precisamente la tecnología ha
facilitado el desarrollo del llamado turismo de masas, ya que ha hecho posible ofrecer a
gran escala el transporte, la gestión y la distribución de los servicios propios del
turismo.

4) Las expectativas (E): la cantidad ofertada de un determinado bien también depende


de las expectativas futuras. De esta forma, aumentará la cantidad ofertada de aquellos
bienes que se espera sean más beneficiosos en el futuro, mientras que las empresas
desinvertirán en aquellos sectores en los que se espera que los beneficios vayan a caer
(bien sea por cómo espero que evolucionen los precios, porque se estime que el bien
perderá atractivo por cambios en los gustos de los consumidores, o cualquier otra

20
razón). Lo relevante de las expectativas es que, al igual que sucedía con los
consumidores, las empresas responden a algo que todavía no a sucedido, pero que
esperan que suceda en el futuro.

5) El número de vendedores del mercado (NV): Obviamente, la cantidad final que se


produce en un mercado cambiará si aumenta (o se reduce) el número de empresas que
desean producir y vender en el mismo. La existencia de beneficios en un mercado
(superiores a los beneficios que se pueden obtener en otras inversiones) supondrá un
incentivo para que las empresas deseen entrar en este mercado. De forma contraria, la
existencia de pérdidas provocará la salida de empresas. Estos procesos de entrada o
salida de empresas generan cambios en la oferta del mercado.

6) Otros factores (Of): Finalmente, pueden existir otros factores que influyen en la
oferta turística, variables tales como fenómenos climatológicos, huelgas, existencia de
conflictos bélicos son factores que sin duda alguna tienen su reflejo en la oferta
turística. También la oferta de turismo depende de los objetivos que tengan las empresas
turísticas. Así, si desean promocionar una de las mismas o crear una imagen de marca,
pueden orientar su oferta en este sentido.

2.3.1. La curva de oferta

Denominamos curva de oferta de mercado del bien X a la representación gráfica de la


relación entre la cantidad Ofertada (QSX) y el precio de dicho bien (PX), manteniendo
constante el resto de determinantes de la oferta, es decir, representamos la función 12
QSX=f(PX). Dado que, ceteris paribus, esta relación es directa (la denominada ley de la
oferta), la gráfica de la curva de oferta resultante es una línea creciente 13.

12
En esta función solamente se consideran como variables el precio y la cantidad ofertada, ya que el resto
de determinantes no son ahora variables (sino constantes). La función resultante QSX=f(PX), también
podremos denotarla como QSX(PX).
13
No obstante, como veremos más adelante, existen algunos casos en los que la curva de oferta puede no
comportarse de esta forma. Estos casos se consideran excepciones, por lo que en general, supondremos
curvas de oferta crecientes. De nuevo, aunque la línea sea una recta, en general la denominaremos curva
de oferta.

21
De forma similar a lo visto cuando estudiamos la curva de demanda, en el caso de la
curva de oferta solamente se consideran variables el precio y la cantidad del bien, por lo
que en todos los puntos de la curva se suponen constantes el resto de determinantes de
la oferta. De este modo, un cambio en el precio del bien (por ejemplo, un aumento de
PX) implicará que se aumentará la cantidad ofertada (QSX), lo que gráficamente se
recoge como un movimiento entre dos puntos de la curva de oferta, es decir, se trata de
un movimiento por la curva de oferta (o a lo largo de la curva de oferta), sin desplazar
dicha curva. Por su parte, en caso de que cambiase cualquier otro determinante de la
oferta (a excepción de precio del propio bien) se produciría un desplazamiento de la
curva de oferta (hacia la derecha en caso de aumentar la oferta o hacia la izquierda en
caso de reducirse). Observe en el cuadro 2.3 la diferencia entre los términos “aumento
de cantidad ofrecida” y “aumento de oferta” (el cual implica desplazar la curva de
oferta).

Cuadro 2.3. Representación gráfica de cambios en las variables de la Oferta

Un cambio en el Un cambio en estas variables,


precio del bien X se provoca un desplazamiento
representa como un de la curva de Oferta Sx,
movimiento a lo hacia la derecha (si Sx
largo de la curva de aumenta) o hacia la izquierda
Oferta del bien (si Sx disminuye)

P P SX2
SX0
P1 SX1
Disminución
Sube el de Oferta
precio Aumento de
Oferta
P0
DX

Q0 Q1 Q Q
Aumento de la
cantidad ofertada 22
Al igual que sucedía con la curva de demanda, la curva de oferta del mercado se obtiene
agregando las cantidades producidas por cada empresa a cada precio (esto es, sumando
horizontalmente las curvas de oferta individuales), como se muestra en el ejemplo de la
figura 2.4.

Figura 2.4. Obtención de la curva de oferta del mercado


como suma de curvas de oferta individuales

Oferta Oferta Oferta de


Empresa A Empresa B Mercado

P P SB P SM
SA
4 4 4

+ =
2 2 2

4 6 Q 1 2 Q 5 8 Q

Fe
2.3.2. La expresión matemática de la función de oferta

La curva de oferta de mercado de un bien es, por tanto, la representación gráfica de la


función de oferta en la que solamente se consideran dos variables: el precio del bien
(PX) y la cantidad ofrecida del mismo (QSX), bajo el supuesto ceteris paribus. Al igual
que con la demanda, puede estimarse la expresión matemática de esta función de oferta,
en la que la importancia de la relación entre esas dos variables vendrá dada por el valor
del correspondiente coeficiente de la variable en dicha función, mientras que la
importancia del resto de variables (que se mantienen ceteris paribus) se recogerá dentro
del valor de la constante de la función. Así, por ejemplo, supongamos que la expresión
de la función de oferta es: Px=10+0,5QSX (nótese que en este caso estamos presentando
la función inversa de oferta, de la cual puede despejarse QDX para expresar la función de
oferta en su forma directa QSX=-20+2PX). El efecto de las variables que se mantienen
fijas queda englobado en el valor de la constante de la función. La figura 2.5 muestra la
gráfica de la curva de oferta de esta función, donde la misma corta al eje horizontal en

P = 10 +
0 S Q
,

2Px 23
- Qsx = 20 +
una cantidad negativa (-20). Dado que en economía no tiene sentido hablar de
cantidades o precios negativos, supondremos que la función solamente tiene validez en
el primer cuadrante (con precios y cantidades positivas), por lo que en este caso, la
oferta sólo tiene sentido para precios superiores a 10.

Figura 2.5. Curva de oferta del bien

Px

SX

El
Negativo no interesa

Solo se mira el lado

positivo 10

-20 QX

El cuadro 2.4 siguiente muestra otros ejemplos de funciones de oferta y su


representación gráfica. Como podrá observar, el caso 2 es un caso particular que no
verifica la ley de la oferta (al igual que si fuese totalmente horizontal) y que
analizaremos más en detalle en la unidad siguiente. ¿Qué puede significar el valor 4 en
la curva de oferta S3?

Cuadro 2.4. Ejemplos de funciones y curvas de oferta

1º Caso: Q = -500+100P 2º Caso: Q = 5000 3º Caso: P = 0.5Q-2

P P P
S1 S2
S3

10
3
5

500 Q 5000 Q 4 10 Q
-2

24
2.4. Los mercados turísticos

Ya hemos modelizado el comportamiento por separado de cada uno de los dos lados
que componen un mercado: la demanda (consumidores) y la oferta
(productores/vendedores). Para que se produzca el intercambio de un bien o servicio es
necesario poner de acuerdo a ambos, y esto se realiza a través del mercado.

Un mercado de un bien no es más que el encuentro entre la oferta y la demanda. Es el


mecanismo que permite ajustar los precios del bien hasta determinar un nivel que
interesa tanto a compradores como a vendedores. En principio podría parecer que es
difícil poner de acuerdo a ambos lados del mercado en un precio concreto ya que buscan
justo lo contrario: los consumidores desearán comprar al precio más bajo posible
mientras que los vendedores buscarán vender al precio más alto que puedan. El
mecanismo de mercado permite encontrar un precio con el que los dos estarán
satisfechos, que denominaremos precio de equilibrio del mercado. La base del mercado
radica en la libertad: dado que las decisiones son libres, solamente se producirán los
intercambios que sean mutuamente beneficiosos, por lo que tanto compradores como
vendedores ganan con todas las transacciones que se realizan al precio de equilibrio (y
aquellas en las que no ganan ambas partes, simplemente no se realizarían). Aunque
existen diferentes tipos de mercados según el número de participantes en los mismos y
el grado de diferenciación del producto que se vende 14, nos centraremos en los
mercados perfectamente competitivos, en los que se supone que existen muchas
empresas (agrupadas en la oferta del mercado), muchos compradores (agrupados en la
demanda) y que el producto es igual para todos ellos, por lo que el precio que se paga
por el producto es el mismo con independencia de quién lo venda o compre, y es
idéntico para todas las unidades intercambiadas 15. Dado que tanto un consumidor como
un productor individual son insignificantes en comparación con el tamaño total del
mercado ninguno de ellos pueden influir en el precio, por lo que se dice que, en un

14
Surgen así estructuras de mercado como los monopolios (un solo vendedor), monopsonios (un solo
comprador), oligopolios (pocos vendedores), oligopsonios (pocos compradores), competencia
monopolística (muchos vendedores con productos diferenciados) y competencia perfecta (muchos
vendedores y compradores con el mismo producto). Existen modelos específicos que explican el
funcionamiento de estos mercados y sus particularidades. En este manual (salvo que se indique lo
contrario), supondremos siempre mercados competitivos (competencia perfecta).
15
Existen también otros supuestos como la existencia de información completa para compradores y
vendedores o la inexistencia de barreras o impedimentos para la entrada (y salida) de empresas al
mercado.

25
mercado competitivo, ambos son precio-aceptantes: toman como dado el precio del
producto, que se determina en el equilibrio mercado mediante un proceso de ajuste,
resultado de la interacción entre la oferta y la demanda.

Para ilustrar el proceso de ajuste del precio de un mercado (recordemos, competitivo)


hacia el equilibrio, la figura 6 representa el gráfico de un mercado (es decir, un gráfico
en el que se representan juntas las curvas de oferta y demanda). Supongamos que (véase
el gráfico de la izquierda) inicialmente el precio en el mercado es P0. Dado que el precio
es común para compradores y vendedores, tanto la cantidad demandada como la
ofrecida vendrán determinadas por ese precio, siendo respectivamente QD0 y QS0. Como
vemos, ambas cantidades no coinciden, ya que, si el precio es demasiado alto, la
cantidad demandada es pequeña, mientras que la ofrecida será elevada. Aunque en el
mercado se produzca la cantidad QS0, solamente conseguirá venderse QD0 (cantidad que
los consumidores, libremente, han decidido que desean comprar), por lo que en esta
situación existe un excedente de producción no vendida (QS0-QD0) que se denomina
exceso de oferta. Esta cantidad, gráficamente es la distancia entre QD0 y QS0, que
coincide con la distancia ab que separa las curvas de demanda y oferta al precio P0.

Figura 2.6. El ajuste del mercado hacia el equilibrio

P P

S S
a b
P0
e e
P* P*
c d
P1
D D

QD0 Q* QS0 Q QS1 Q* QD1 Q

Exceso de oferta Exceso de demanda


(excedente) (escasez)

26
Obviamente, los productores no produjeron QS0 para dejar parte en las estanterías del
almacén sin venderse, por lo que (de forma voluntaria) decidirán bajar el precio para
conseguir vender más. A medida que se baja el precio, aumentará la cantidad
demandada (ley de la demanda) y se reducirá la ofertada (ley de la oferta), reduciéndose
por tanto el exceso de oferta progresivamente. Esto, gráficamente se representa como un
movimiento por las curvas de oferta y demanda (sin desplazarlas) como el señalado en
el gráfico. El proceso de bajada del precio continuaría hasta eliminar totalmente el
exceso de oferta, cosa que sucede cuando el precio alcanza P*. Con este precio, la
cantidad ofrecida y demandada serán idénticas entre sí e iguales a Q*. Este punto de
corte entre la oferta y la demanda (señalado por la letra “e”) se denomina equilibrio de
mercado, y se define como la situación en la que se determina un precio con el que la
demanda se iguala a la oferta.

Alternativamente, el gráfico de la derecha muestra lo que sucedería si el precio es


demasiado bajo. Con un precio como P1, la cantidad demandada QD1 es superior a la
ofrecida QS1, por lo que toda la producción no sería suficiente para cubrir la demanda de
los consumidores. La demanda no satisfecha (QD1-QS1) se denomina exceso de
demanda y muestra una situación de escasez del bien en el mercado. Gráficamente es la
distancia entre QS1 y QD1, que coincide con la distancia cd que separa las curvas de
oferta y demanda en el nivel del precio P1. La respuesta habitual de los vendedores en
esta situación es subir los precios, lo que provocaría (al operar las leyes de la oferta y la
demanda) un movimiento a lo largo de las curvas de oferta (desde c hasta e) y demanda
(desde d hasta e) aumentando la cantidad ofrecida y reduciendo la demandada
respectivamente. El precio seguiría subiendo mientras siguiese existiendo exceso de
demanda, por lo que de forma natural, tenderá al precio de equilibrio P*.

De esta forma, cuando el precio es diferente al de equilibrio, la aparición de excesos de


oferta (si el precio es superior al de equilibrio) o excesos de demanda (si es inferior)
creará el incentivo para que los precios varíen y se ajusten en la dirección del equilibrio
(bajando si existe exceso de oferta y subiendo cuando hay exceso de demanda). En
definitiva, puede asegurarse que los mercados tienden al equilibrio al operar las fuerzas
del mercado que denominamos leyes de la oferta y la demanda.
Q =

FCPX" )
P
(Qs-Q)
...

⑮ =
F (PX
....
) Qs
I P⑧
> Q
......
-

..., Exceso de S
P1 !

" .! !
#
. . .
--

* --
I

Baj
Oc P

!
27
- e
ab 1
I
-

Q
Po
Q
⑤ B
r
/

Exceso de oferta
cexcelente)
El cálculo matemático del equilibrio del mercado es relativamente simple si disponemos
de las funciones matemáticas de la oferta y la demanda. Supongamos que el mercado de
un determinado bien o servicio turístico responde a las funciones de demanda y oferta
anteriores, respectivamente: Q=204-2P y Q=-20+2P. Dado que el equilibrio es el punto
donde se igualan ambas funciones, bastará con resolver este sistema de dos ecuaciones
(demanda y oferta) con dos incógnitas (P y Q), donde la solución del sistema nos
determinará el precio y la cantidad de equilibrio (P*=56 y Q*=92) –compruebe que con
dicho precio, las cantidades demandada y ofrecida son iguales-. La figura 2.7 muestra el
equilibrio del mercado en este ejemplo (señalado con el punto e). Compruebe que, como
se señala en el gráfico, para precios superiores a 56 aparecen excesos de oferta (por
ejemplo, si P=80) y que cuando el precio es inferior a 56 surgen excesos de demanda
(por ejemplo, si P=30).

Figura 2.7. Ejemplo de equilibrio de mercado

102 P S
Baja
Exceso oferta=96
80
e
P*=56 Equilibrio
Pe QD =

Qs
30 17
Exceso demanda=104
10
D Qe
SUBE D

Q*=92 204 Q

2.5. El bienestar en los mercados

2.5.1. El excedente de los consumidores

valor del bier


Ya hemos mencionado que la participación en los mercados es totalmente voluntaria y

Cdispuesto a
que, por tanto, solamente se intercambiarán aquellas unidades cuya transacción sea
pagar( + 17
beneficiosa tanto para los consumidores como para los vendedores. Ambas partes del
Precios-10 mercado deben salir beneficiadas con cada unidad que se intercambia. En esta sección
Beneficio
+7

28
~

excedente del
Consumidor)
se presenta una forma de medir este beneficio, que denominaremos bienestar, que nos
llevará a comprender mejor lo que representan las curvas de oferta y demanda.

Para analizar el beneficio que obtienen los consumidores cuando compran algo en un
mercado, tomemos como ejemplo, en la tabla de demanda del cuadro 1, los datos del
consumidor “Tania”. La figura 2.8 representa su curva de demanda. Ya hemos visto
que, a medida que se reduce el precio, el consumidor va aumentando la cantidad
demandada. Así, para que Tania decida consumir la primera unidad, el precio debe bajar
hasta 40, lo que significa que 40 es lo que Tania está dispuesta a pagar por esa unidad
como máximo. Esta disposición a pagar se representa con la altura de la curva de
demanda en ese punto (la distancia ab para a unidad 1), y es una forma de medir el
valor que esa unidad tiene para Tania. Por tanto, cada unidad es valorada de diferente
forma; así, la segunda unidad se valora en 30 (distancia cd) y así sucesivamente (la
unidad 3 se valora en 20 y la cuarta en 10). Supongamos que el bien se vende a un
precio de 20 (el gráfico de la derecha en la figura 2.8). Con este precio, Tania decidiría
comprar 3 unidades. Ya conocemos cómo valorar cada unidad, pero ¿cuál es el
beneficio que obtiene consumiéndolas?

Figura 2.8. Valor del bien y excedente para un consumidor

P P

50 50

b b
40 Valor del bien: 40 Excedente del
Altura de la consumidor:
d demanda d valor - precio
30 30

f 20 j k f i
20

10 h 10 h

a c e g
1 2 3 4 5 Q 1 2 3 4 5 Q

COMPRA Empren

29
El beneficio (bienestar) obtenido por el consumo de una unidad se puede calcular como
la diferencia entre el valor del bien y su precio (lo que está dispuesto a pagar menos lo
que realmente paga). A esta diferencia se le denomina el Excedente del consumidor,
que es diferente para cada unidad (ya que aunque el precio es el mismo para todas las
unidades, su valor no). Así, en este caso, para consumir la unidad 1, cuyo valor es 40,
debe pagarse un precio de 20, con lo que el excedente de esa unidad para Tania es igual
a 20 euros (40-20), lo que gráficamente se muestra con la distancia jb. Para la unidad 2,
el excedente (valor-precio) sería 10 euros (30-20, la distancia kd) y la unidad 3 tendría
un excedente igual a cero, ya que el precio (20) es exactamente igual a la disposición a
pagar (valor de esa tercera unidad para Tania). Fíjese que Tania decide no comprar la
unidad número 4, ya que el valor de dicha unidad (10) es inferior a lo que debe pagar
para obtenerla (20), con lo que en caso de comprarla obtendría un excedente negativo
(una reducción de bienestar) equivalente a la distancia hi. Por lo tanto, el excedente del
consumidor en este caso, sería igual a la suma del excedente de todas las unidades
consumidas: 20+10+0=30 euros.

El bienestar de todos los consumidores del mercado se obtendría de forma similar,


trabajando con la curva de demanda de todo el mercado en vez de con la individual. La
figura 9 muestra una demanda de un mercado, en la que el precio de equilibrio del
producto se fija en P* y la cantidad vendida es, por tanto, Q*. Dado que, como vimos en
la figura 8, el valor de cada unidad demandada viene dado por la altura de la demanda,
el valor social de todas las unidades compradas en el mercado (Q*) será el área bajo la
curva de demanda para todas esas unidades (en el primer gráfico, el área sombreada
definida por las letras oaeQ*). Para calcular el beneficio que los consumidores obtienen
al consumir esas Q* unidades (que denominamos excedente de los consumidores),
deberemos restarle al valor de lo que obtienen (área oaeQ*), el coste en el que los
consumidores han incurrido para poder comprarlas. Dado que el coste para el
consumidor de adquirir una unidad es el precio de dicha unidad (P*), el gasto total
necesario para adquirir todas las Q* unidades se calcula como [P*·Q*]. Gráficamente,
este gasto total se representa como el área de un rectángulo de altura P* y base Q* (el
área definida por las letras oP*eQ*), por lo que restándole esta área al valor social antes
calculado, se obtiene que el excedente de los consumidores del mercado (que
denotaremos por EC) queda definido por el área aeP* sombreada en el gráfico de la

30
derecha en la figura 2.9. Esta área representa la diferencia entre lo que habrían estado
dispuestos a pagar los consumidores y lo que realmente pagan, y mide el beneficio
(bienestar) que los consumidores han obtenido como consecuencia del consumo.

Figura 2.9. Valor social, Gasto total y Excedente de los consumidores del mercado

Ec 92
P 24
P
=

AOL a a

E
Valor Excedente de
46
e social los consumidores

EC
e e Gasto total de
So P* - P* los consumidores

D D

o Q* Q o Q* Q

Como podemos observar, el área del EC es el área del triángulo 16 delimitado por la
curva de demanda y la línea del precio. Su cálculo en este caso es sencillo si conocemos
el valor de la ordenada en el origen de la curva de demanda (a) y los valores del precio
y cantidad de equilibrio (P* y Q*). De este modo, EC=[(a-P*)·Q*]/2. Compruebe,
como ejercicio, que en el ejemplo de la figura 2.7, el valor del excedente de los
consumidores en el equilibrio de mercado es 2116.

2.5.2. El excedente de los productores

Al igual que los consumidores, los productores (vendedores) solamente realizan


aquellos intercambios que les son beneficiosos. Los productores deben, por tanto, ganar

16
En nuestro caso EC es un triángulo dado que la demanda es una línea recta, por lo que esta área se
calcula como el área de un triángulo=(base)x(altura)/2. Sin embargo, en general, las demandas no son
necesariamente rectilíneas, por lo que para obtener el EC se requiere calcular el área bajo la curva de
demanda P(Q) con una integral definida como: = ( ) ·

31
bienestar cuando venden. Este bienestar obtenido es lo que denominamos excedente del
productor.

El excedente del productor de cada unidad vendida es la diferencia entre el ingreso


obtenido por la venta de dicha unidad (el precio) y el coste de producirla (que en
economía se denomina coste marginal); la información sobre el coste de producir cada
unidad se encuentra recogida en la curva de oferta. Tomemos como ejemplo la curva de
oferta de un productor individual representada en la figura 2.10.

Figura 2.10. Coste del bien y excedente de productor

Coste del bien: Excedente del


Altura de la productor:
P oferta S P Precio-coste S
g g
e i j e
P* P* k
d d
b b

a c f h a c f h
Q1 Q2 Q* Q3 Q Q1 Q2 Q* Q3 Q

La ley de la oferta muestra que a medida que el precio va subiendo, la empresa aumenta
la cantidad producida. Así, por ejemplo, se producirá la unidad Q1 cuando el precio se
sitúe en b, mientras que para producir la unidad Q1, el precio debe subir hasta d. La
altura de la curva de demanda en cada unidad producida representa, por tanto, el precio
al que (como mínimo) la empresa estaría dispuesta a vender dicha unidad. Dicho de
otro modo: dicha altura (ab para la unidad Q1, cd para la unidad Q2) indica el coste de
producir cada unidad (ya que solamente se está dispuesto a vender a un precio que
cubra el coste). Así, si el precio se sitúa en P*, la empresa produce Q* unidades, es
decir, todas las unidades cuyo coste de producción puede cubrirse con el precio de venta

32
(para todas esas unidades, la altura de la oferta está por debajo del precio). A dicho
precio P*, no se produciría, por ejemplo, la unidad Q3, ya que no se cubriría el coste de
producirla (la altura hg es mayor que P*).

Si suponemos que el precio es P*, el excedente que el productor obtiene con cada una
de las Q* unidades producidas se calcula como [precio–coste] que, gráficamente (como
muestra el segundo gráfico de la figura 2.10) es la distancia entre el precio y la curva de
oferta. Así, para la unidad Q1 el excedente es la distancia bi, para Q2 es dj y para Q* es
cero (ya que el precio P* se iguala con el coste ef). Solamente se producirán aquellas
unidades que generen un excedente del productor positivo (o cero) a los productores,
pero nunca negativo. Así, con el precio P*, la unidad Q3 no se produciría porque se
& generaría una pérdida (excedente negativo) equivalente a la distancia gk.

El bienestar generado en el mercado para todos los vendedores del mismo se obtendrá
por tanto agregando los excedentes que los productores obtienen con cada una de las
unidades producidas y vendidas. La figura 2.11 muestra la oferta de un mercado en el
que el precio de equilibrio es P* y la cantidad producida y vendida es Q*. El excedente
de los productores será la diferencia entre lo que ingresen por vender el producto (se
calcula como [P*·Q*] y gráficamente es el área rectángulo definido por oP*eQ*).

Figura 2.11. Coste de producción y Excedente de los productores

P Excedente
S P
de los S
productore
e e
P* P*

Coste de
producción

b -
D b

o Q* Q o Q* Q

33
Dado que el coste de cada unidad es la altura de la curva de oferta en esa unidad, el
coste de producir todas las Q* unidades del mercado será la suma de esas alturas, lo que
gráficamente se corresponde con el área bajo la curva de oferta 17 entre 0 y Q* (área
obeQ* en el gráfico de la izquierda). De este modo, el Excedente de los productores
(EP) será la diferencia entre esas dos áreas: (Ingreso total) – (Coste de producción), que
gráficamente se recoge en el área del triángulo 18 definido por bP*e. Como vemos, el EP
es el área que queda encerrada entre la línea del precio y la curva de oferta del mercado;
compruebe que en el gráfico 2.7, el área EP en el equilibrio de mercado tiene un valor
de 2116. .Q
↑ total P
Gasto
=

.
B
Empresas
consumiclores Excedente de los
Productores
PX A

2.5.3. El excedente social y la eficiencia del mercado Q &

Ya hemos visto cómo medir en términos monetarios el bienestar obtenido por


consumidores (EC) y por productores (EP) cuando ambos intercambian un bien en el
mercado. El bienestar generado para toda la sociedad de este intercambio sería la suma
de ambos excedentes y se denomina Bienestar Social Neto (o excedente social) BSN 19,
es decir :BSN=EC+EP y recoge la diferencia entre el valor y el coste (véase cuadro
2.5).

En términos gráficos (véase la figura 2.12) dado que EC es el área comprendida entre la
demanda y el precio, y que EP es el área comprendida entre el precio y la oferta, el BSN
es el área que queda encerrada entre las curvas de oferta y demanda para todas las
unidades intercambiadas. Si el mercado alcanza el equilibrio, este área está definida por

17
En un mercado competitivo, la curva de oferta se obtiene como la suma de los costes marginales de
producción de todas las empresas. El área bajo esta curva será por tanto la integral definida de la función
de coste marginal del mercado (=oferta). Dado que el Coste marginal se obtiene derivando el Coste
Variable Total, esta área representa en realidad el Coste Variable Total de producir las Q* unidades del
mercado.
18
Al igual que en la demanda, esta área puede ser un triángulo cuando la oferta es una línea recta. En caso
de que la oferta no fuese recta, EP se calcularía como el ingreso total menos la integral definida de la
función de oferta entre 0 y Q*. Nótese además que incluso siendo recta la oferta, el área EP podría no ser
un triángulo, como en el caso 3º del cuadro 4: en ese caso el área EP resultante es un polígono irregular,
cuyo valor es 21 cuando P=3 y Q=10 (compruébelo).
19
Hasta ahora BSN incluye solamente a consumidores y productores. En unidades posteriores
introduciremos al Gobierno como un nuevo agente social, que también puede beneficiarse participando en
los mercados.

34
el triángulo 20 abe. Los economistas suelen defender el libre mercado ya que en el
equilibrio los mercados perfectamente competitivos generan el mayor nivel de bienestar
posible (o en otras palabras: garantizan el resultado más eficiente posible).

Supongamos el equilibrio de mercado de la figura 2.12. El EC viene definido por el área


aeP* y el EP por el área beP*, con lo que el BSN es el área del triángulo abe que hemos
mencionado. En el equilibrio se garantiza que se producen y consumen todas las
unidades que son socialmente deseables (ni una más ni una menos). Estas unidades
deseables son aquellas con las que la sociedad gana bienestar al intercambiarse. Para
que al intercambiar una unidad se genere un bienestar neto positivo es necesario que el
valor de esa unidad (recordemos que el valor viene dado por la altura de la curva de
demanda) sea superior al coste de producirla (dado por la altura de la curva de oferta).
Como observamos en el gráfico de la izquierda, todas las Q* unidades del equilibrio de
mercado cumplen que su valor es superior al coste (la demanda se sitúa por encima de
la oferta).

Figura 2.12. Bienestar Social Neto (BSN) en el equilibrio de mercado

P P
a a
S (coste) BSN
S (coste)
EC
d
g
e e
P* P*

c
EP D (valor)
f
b D (valor)
b
Q* Q Q1 Q* Q2 Q

Para comprender que en el equilibrio se maximiza este bienestar, pensemos qué


sucedería si se intercambiase una cantidad diferente. Suponga que (ver gráfico de la
derecha) se produjesen solamente Q1 unidades; en este caso, el bienestar social
20
Aunque trabajaremos siempre con líneas rectas recuerde que, incluso en este caso, esta área no es
siempre un triángulo, ya que dependerá de la forma de la curva de oferta.

35
generado sería el área adcb (diferencia entre el valor y el coste –entre la demanda y la
oferta- para las Q1 unidades intercambiadas), perdiéndose el bienestar de las unidades
comprendidas entre Q1 y Q*. En este caso, se perdería un bienestar equivalente al área
dec, que se refiere a las unidades que no se producen, pero que son deseables (al ser su
valor superior al coste), por lo que en caso de producir una cantidad menor que el
equilibrio, se produce una pérdida de bienestar al no cosechar el beneficio de unidades
que sería deseable producir.

Si, en cambio, se produjese una cantidad superior al equilibrio, como Q2 en el gráfico, el


bienestar también se reduciría. En este caso, se producen unidades que no son
socialmente deseables: todas las unidades comprendidas entre Q* y Q2 se valoran por
debajo de su coste (la demanda está por debajo de la oferta) por lo que ningún
consumidor estaría dispuesto a pagar el coste de producirlas. En caso de producirse, la
sociedad incurriría en una pérdida social: la diferencia [valor-coste] sería negativa. El
área del triángulo egf representa este bienestar negativo.

En conclusión, en caso de producir menos cantidad que Q* se perdería bienestar (al no


producir unidades deseables) y en caso de producir una cantidad mayor que Q* también
se reduciría el bienestar (al producir unidades no deseables para la sociedad), por lo que
puede concluirse que el bienestar es máximo en el equilibrio de mercado 21.

Cuadro 2.5. Excedente del consumidor y del vendedor

En ocasiones el precio del producto se negocia de forma individual con cada consumidor. Esto
es habitual en mercadillos, en los que la habilidad en el regateo del precio determina el
excedente final de cada una de las partes. Supongamos que la máxima disposición a pagar de
un consumidor por una alfombra (el valor) es 200, y que el vendedor está dispuesto a venderla
a un precio de, como mínimo, 90 (es decir, su coste). Con estos valores es posible encontrar un
precio que interese a ambas partes (cualquiera entre 200 y 90). El beneficio Social Neto o
excedente social total es de 110 (valor-coste), cuyo reparto entre consumidor y vendedor
dependerá de dónde quede finalmente fijado el precio. Así, por ejemplo, si el precio final se
acuerda en 160€, se genera un EC=40 y EP=70.

21
Estamos suponiendo que el mercado competitivo funciona sin “fallos”. En unidades posteriores
analizaremos razones que impiden el correcto funcionamiento de los mercados, lo que puede llevar a un
equilibrio de mercado en el que no se maximice el bienestar social.

36
ACTIVIDAD RESUELTA
Dado un mercado turístico representado por las funciones de oferta y demanda:
Q=4P–20.000 y Q=30.000–P; respectivamente.
a) Hallar el equilibrio de mercado.
b) Representar gráficamente las funciones de oferta y demanda y el equilibrio
del mercado.
c) determine y represente gráficamente qué sucedería en el mercado si el
precio se fijase en 15.000 u.m.
d) determine y represente gráficamente qué sucedería en el mercado si el
precio se fijase en 7.500 u.m.
e) Calcule el excedente de consumidores, excedente de los productores y el
bienestar social neto generado en el equilibrio de mercado. Represéntelos
gráficamente.

a) El equilibrio de mercado viene dado por el precio con el que la cantidad demandada y
ofertada son iguales. Para calcularlo debemos igualar las funciones de demanda y la
oferta (solucionando el sistema de 2 ecuaciones formado por la demanda y la oferta, por
cualquier método, por ejemplo el de igualación): QD=QS, es decir: 30.000-P=4P-
20.000, de donde el precio de equilibrio: P*=10.000, y sustituyendo ese precio en la
demanda o en la oferta se obtiene que Q*=20.000, que son el precio y la cantidad de
equilibrio respectivamente.

b) Para representar las curvas de demanda y oferta, en primer lugar, hallamos la


ordenada y la abscisa en el origen de ambas funciones (igualando a 0 el precio y la
cantidad alternativamente), es decir, los puntos en los que las curvas de demanda y
oferta cortan a ambos ejes P y Q.
Función de oferta
Ordenada: p=0 ; q=4(0)–20.000 q=-20.000 (punto a en el gráfico)
Abscisa: q=0 ; 0=4p–20.000 p=5.000 (punto b en el gráfico)
Función de demanda
Ordenada: p=0 ; q=30.000-0 q=30.000 (punto c en el gráfico)
Abscisa: q=0 ; 0=30.000–p p=30.000 (punto d en el gráfico).

Obviaremos cualquier zona del gráfico con valores negativos, dado que en economía no
tienen sentido ni cantidades ni precios negativos.

37
P

30.000 d

10.000
5.000 b D
a c
-20.000 20.000 30.000 Q

c) si se fijase un precio de 15.000, este precio no es el de equilibrio, sino superior al de


equilibrio, por lo que las cantidades demandadas y ofrecidas serían diferentes entre sí.
Para calcularlas, sustituimos dicho precio en las funciones de demanda y oferta
respectivamente:
- en la demanda: QD=30.000-(15.000), con lo que QD=15.000
- en la oferta: QS=4(15.000)-20.000, con lo que QS=40.000
De esta forma, si el precio fuese 15.000, la cantidad ofertada sería superior a la
demandada, y existiría por tanto un excedente (o exceso de oferta) igual a la diferencia
(QS-QD), es decir: exceso de oferta=(40.000-15.000)=25.000 unidades.

30.000

S
15.000

D
5.000

15.000 30.000 40.000 Q

Exceso de oferta

38
d) si se fijase un precio de 7.500, este precio no es el de equilibrio, sino inferior, por lo
que las cantidades demandadas y ofrecidas serían diferentes entre sí. Para calcularlas,
sustituimos dicho precio en las funciones de demanda y oferta respectivamente:
- en la demanda: QD=30.000-(7.500), con lo que QD=22.500
- en la oferta: QS=4(7.500)-20.000, con lo que QS=10.000
De esta forma, si el precio fuese 7.500, la cantidad ofertada sería inferior a la
demandada, y existiría por tanto escasez (o exceso de demanda) igual a la diferencia
(QD-QS), es decir: exceso de demanda = (22.500-10.000) = 12.500 unidades.

30.000

7.500
5.000 D

10.000 22.500 30.000 Q

Exceso de demanda

e) El excedente de los consumidores (EC) es el área bajo la demanda y por encima


de la línea del precio. En este caso es un triángulo, delimitado por las letras abe
en el siguiente gráfico, cuya área puede calcularse con la fórmula del área de un
triángulo: Área =(base) x (altura) /2.
- La base del triángulo es la distancia be, que equivale a la cantidad de
equilibrio 20.000.
- La altura del triángulo es la distancia ab, que se calcula como (30.000-
10.000)=20.000
- De esta forma, el EC=(30.000x30.000)/2=450.000.000 u.m.

Por su parte, el excedente de los productores (EP) es el área por encima de la


oferta y por debajo de la línea del precio. En este caso es un triángulo (cuidado,
ya que no siempre es así, incluso aunque la oferta sea una recta) delimitado por
las letras bec en el gráfico, cuya área puede calcularse con la fórmula del área de
un triángulo, siendo la base la distancia be (20.000) y la altura la distancia bc
(10.000-5.000=5.000), con lo que EP = (20.000x5.000)/2 = 50.000.000 u.m.

39
El Bienestar social neto (BSN) será la suma de ambas áreas (EC+EP)
BSN=450.000.000+50.000.000= 500.000.000, que se corresponde con el área
total sombreada del triángulo ace en el gráfico.

30.000 a

Excedente de los
consumidores

S
b e
10.000

Excedente de los
5.000 c Productores
D

20.000 30.000 Q

40
ACTIVIDADES PROPUESTAS

2.1. Para los siguientes pares de funciones que representan un mercado, determine cuál
de las funciones es la de la oferta y cuál la de demanda, calcule el equilibrio de mercado
y represéntelo gráficamente.
a) P=1.200-Q; g) Q=400-2P; m) Q=10-P;
Q=P P=100+0,5Q P=Q-2
b) P=250-0,5Q; h) Q=10.000+250P; n) Q=P-2;
Q=3P-50 Q=50.000-150P Q=30-P
c) Q=400-2P; i) Q=-20+3P; o) Q=2P-4;
Q=3P-50 Q=220-5P Q=60-2P
d) Q=1.500P-300; j) P=0,1Q-2,5; p) Q=50+10P;
Q=62.700-300P Q=450-15P Q=900-15P
e) Q=70+7P; k) Q=5P-200; q) Q=25+10P;
P=20-0,125Q Q=400-P Q=450-15P
f) Q=1.500-10P; l) P=25-2Q;
P=Q/20 P=3Q+5

(compruebe sus resultados)


a) P=600, Q=600 g) P=150, Q=100 m) P=4, Q=6
b) P=110, Q=280 h) P=100, Q=35.000 n) P=16, Q=14
c) P=90, Q=220 i) P=30, Q=70 o) P=16, Q=28
d) P=35, Q=52.200 j) P=17, Q=195 p) P=34, Q=390
e) P=6, Q=112 k) P=100, Q=300 q) P=17, Q=195
f) P=50, Q=1.000 l) P=17, Q=4

2.2. En un mercado turístico cuya oferta diaria de camas es de 5000 unidades. La


demanda diaria se comporta según la función Q=10.000–10p.
a) Analizar si un precio de 600 € puede mantenerse en ese mercado.
b) ¿Qué precio hace que la cantidad vendida de camas sea de 5000 unidades?
c) Considere ahora que el gobierno decide que el precio de la cama no puede superar los
400 €, ¿cuál sería la cantidad intercambiada en ese caso?
d) Calcular el excedente de los consumidores y de los productores en el equilibrio.

2.3. ¿Qué cree usted que ocurrirá con la demanda de vacaciones en la montaña si sube
mucho el precio de los hoteles y apartamentos que se encuentran ubicados en la playa?
Razonar teórica y gráficamente.

41
2.4. Un Hotel cuenta con un servicio de peluquería en sus dependencias. El director
financiero está intentando averiguar cuál sería el precio de equilibrio de este servicio
para estudiar las posibles mejoras del mismo. Las funciones de oferta y demanda de
dicho servicio son respectivamente: Q=1500+270P y Q=3000–250P. Donde “P”
representa el precio en euros del servicio y “Q” la cantidad. Calcular el precio y la
cantidad de equilibrio. Evaluar así mismo el bienestar de los agentes del mercado.

2.5. Imagínese que las cantidades demandada y ofertada de turismo deportivo vienen
dadas por el cuadro siguiente.
a) Calcular el punto de equilibrio de ese mercado y representarlo gráficamente.
b) Representar gráficamente las funciones de oferta y demanda señalando la cantidad y
el precio de equilibrio.
c) ¿Qué pasaría en ese mercado si el precio de venta de turismo deportivo fuera 160?, ¿y
si fuera 120?

Cantidad demandada y ofertada de eventos deportivos


Precio Cantidad demandada Cantidad ofertada
100 120 75
120 110 85
140 100 100
160 90 112
180 80 120

2.6. Dadas las funciones de demanda y oferta de un destino turístico de sol y playa:
Q=100.000–5.000P y Q=5.000P, calcular el excedente de los consumidores y de los
productores en el equilibrio. Suponga que, debido a un aumento del precio de los
destinos turísticos de montaña, la función de demanda del destino de sol y playa pasa a
ser Q=200.000–5.000P. Analizar los cambios que se producen en el mercado
explicando paso a paso lo que ocurre en el mismo. Analizar, así mismo, qué cambios se
producen en el bienestar de los consumidores.

42
BIBLIOGRAFÍA

Bort, A. (1989). Principios de Teoría Económica. Madrid: Editorial Centro de Estudios


Ramón Areces S.A.

Castejón, R.; Méndez, E.; Gómez, J.L.; González, M.J.; Martínez, J.L.; Mochón, A.;
Pérez, A. (2002). Introducción a la Economía para Turismo. Madrid: Pearson
Educación, S.A.

Iranzo, J.; Pedrosa, M.; Salido, J.; Izquierdo, G.; Martínez de Dios, J.; Díaz, S. (2003).
La estructura Económica de los Mercados Turísticos. Madrid: Instituto de
Estudios Económicos.

Krugman, P, Wells, R. Y Graddy, K. (2013): Fundamentos de Economía. (2ª Ed.). Ed.


Reverté, Barcelona.

Lorente, A.; Parra, E.; Calero, F.; Melchior, M.; Hernández, R. (2005). Economía y
Turismo: Prácticas. Madrid: McGraw-Hill/Interamericana de España, S.A.U.

Mankiw, N.G. (2007). Principios de Economía (4ªEd.) Ed Thomson, Madrid: McGraw-


Hill/Interamericana de España, S.A.U.

Mochón, F. (2004). Economía y Turismo. Madrid: McGraw-Hill/Interamericana de


España, S.A.U.

Tribe, J. (2000). Economía del ocio y el turismo. Editorial Síntesis.

43
EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN

2.1) La incorporación de nuevas tecnologías en la gestión de una cadena hotelera


produce:
a) Un incremento en la cantidad ofrecida.
b) Un desplazamiento de la curva de oferta de plazas hoteleras hacia la derecha.
c) Una disminución de la cantidad ofrecida.
d) Un desplazamiento de la curva de oferta hacia la izquierda.

2.2) Cuando el mercado hotelero alcanza el equilibrio:


a) La oferta se aproxima a la demanda.
b) La cantidad ofrecida es distinta a la cantidad demandada.
c) La cantidad ofrecida es igual a la cantidad demandada.
d) Existe presión al alza sobre los precios de los hoteles.

2.3) Si el turismo de aventura deja de estar de moda y el precio actual de estos paquetes
turísticos es mayor que el de equilibrio:
a) Existirá un exceso de demanda.
b) La cantidad demandada es la de equilibrio.
c) La escasez presiona el precio a la baja.
d) El excedente presionará el precio a la baja.

2.4) “Cuánto más elevado sea el precio de un bien o servicio, más rentable es su
producción”. Si esta proposición es cierta entonces:
a) La función de oferta es creciente.
b) La función de oferta es decreciente.
c) El precio del bien no tiene nada que ver la función de oferta.
d) La proposición es falsa y, por tanto, ninguna de las respuestas anteriores son válidas.

2.5) En un mercado existe un exceso de demanda cuando:


a) El precio existente iguala la cantidad demandada a la cantidad ofertada.
b) Se quedan unidades del bien sin vender.
c) El precio existente en el mercado es superior al precio de equilibrio.
d) Ninguna de las anteriores.

2.6) Si en el mercado de un producto turístico existe un exceso de demanda. Para


alcanzar el equilibrio, es de esperar que se produzca:
a) un movimiento por las curvas de oferta y demanda.
b) un desplazamiento de la oferta.
c) un desplazamiento de la demanda.
d) un desplazamiento tanto de la oferta como de la demanda.

44
2.7) Si el transporte público es un bien inferior, es de esperar que al aumentar la renta de
las familias,
a) la oferta de transporte público se desplace a la izquierda.
b) la demanda de transporte público se desplace a la derecha.
c) la oferta de transporte público se desplace a la derecha.
d) la demanda de transporte público se desplace a la izquierda.

2.8) Si el precio vigente en un mercado turístico es mayor que el precio de equilibrio


a) existe un exceso de oferta.
b) existe un exceso de demanda.
c) tenderá a subir el precio.
d) para alcanzar el equilibrio tiene que desplazarse la demanda.

2.9) Señale la opción correcta:


a) un exceso de oferta desplazará la función de oferta.
b) un exceso de oferta hará bajar el precio.
c) un exceso de demanda desplazará la función de demanda.
d) un exceso de demanda hará bajar el precio.

2.10) El nuevo convenio colectivo de aviación recoge importantes subidas salariales


para los pilotos. ¿Qué efecto tendrá su aplicación sobre el mercado de transporte aéreo?
a) la oferta se desplazará a la derecha.
b) la oferta se desplazará a la izquierda.
c) la demanda se desplazará hacia la izquierda.
d) se producirá un movimiento a lo largo de la curva de oferta.

SOLUCIONES A LOS EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN

2.1.b)
2.2.c)
2.3.d)
2.4.a)
2.5.d)
2.6.a)
2.7.d)
2.8.a)
2.9.b)
2.10.b)

45
GLOSARIO

Bien inferior: un bien es inferior cuando disminuye su demanda si aumenta la renta,


manteniéndose todo los demás constante (y viceversa).
Bien normal: un bien es normal cuando aumenta su demanda si aumenta la renta,
manteniéndose todo los demás constante (y viceversa).
Bienes complementarios: Dos bienes son complementarios cuando la subida del precio
de uno de ellos provoca una disminución de la demanda del otro . (y viceversa).
Bienes sustitutivos: dos bienes son sustitutivos cuando la subida del precio de uno de
ellos provoca un aumento de la demanda del otro (y viceversa).
Cantidad de equilibrio o intercambiada: cantidad que es comprada y vendida. Es la
cantidad que equilibra el mercado, es decir, que hace que la cantidad que se
demanda sea igual a la cantidad que se oferta.
Cantidad de equilibrio: cantidad ofrecida y demandada cuando el mercado alcanza la
situación de equilibrio.
Cantidad demandada: cantidad de un bien que los compradores desean y pueden
comprar a un determinado precio.
Cantidad ofrecida: Cantidad de un bien que los vendedores quieren y pueden vender.
Ceteris Paribus: Expresión latina que significa “manteniéndose todo lo demás
constante”. Se emplea para recordar que se supone que se mantiene constante
todas las variables salvo la estudiada.
Equilibrio: situación en la que la oferta y la demanda se igualan.
Escasez o exceso de demanda: situación en la que la cantidad demandada es mayor que
la ofrecida a un determinado precio inferior al de equilibrio.
Excedente del consumidor: medida del bienestar del consumidor, calculada como la
diferencia entre el precio máximo que el consumidor está dispuesto a pagar por
un bien (el valor del bien para el consumidor) y el precio que efectivamente paga
por él.
Excedente del productor: medida del bienestar del productor. Se calcula como la
diferencia entre el precio al que vende el bien y el precio mínimo al que estaría
dispuesto a venderlo (el coste de producción del bien).
Excedente o exceso de oferta: situación en la que la cantidad ofrecida es mayor que la
demandada a un determinado precio superior al de equilibrio.
Ley de la demanda: ley que establece que manteniéndose todo lo demás constante, la
cantidad demandada de un bien disminuye cuando sube su precio (y viceversa).
Ley de la oferta: Ley que establece que manteniéndose todo lo demás constante, la
cantidad ofrecida de un bien aumenta cuando sube su precio y viceversa.

46
Mercado competitivo: es aquel en el que hay muchos compradores y vendedores y,
como consecuencia, ninguno de ellos ejerce influencia alguna sobre el precio del
producto que se intercambia en el mismo, el cual se determina en el equilibrio.
Mercado: Encuentro de compradores y vendedores de un determinado bien o servicio.
Precio aceptante: Característica tanto de demandantes como oferentes en un mercado
competitivo, por la cual éstos aceptan el precio del producto en el mercado y no
tienen capacidad para alterarlo.
Precio de equilibrio: precio que equilibra la oferta y la demanda.

47

También podría gustarte