TEMA 17:
“FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL TRABAJO DE
DESARROLLO DE LA CONDICIÓN FÍSICA: INTENSIDAD Y
VOLUMEN; RECUPERACIÓN, DURACIÓN Y REPETICIONES”.
1. INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN.
2. FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL TRABAJO DE DESARROLLO DE
LA CONDICIÓN FÍSICA: INTENSIDAD Y VOLUMEN; RECUPERACIÓN,
DURACIÓN Y REPETICIONES.
2.1. CONCEPTO DE CONDICIÓN FÍSICA.
2.2. FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL DESARROLLO DE LA C.F.
2.2.1. LA CARGA DE ENTRENAMIENTO
2.2.2. DURACIÓN Y REPETICIONES
2.2.3. RECUPERACIÓN
3. CONSIDERACIONES PARA SU APLICACIÓN EN EL MARCO ESCOLAR.
4. CONCLUSIONES
5. BIBLIOGRAFÍA.
1. INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN.
En los últimos años, las condiciones de desarrollo corporal de nuestros alumnos han
empeorado notablemente. La responsabilidad cabe atribuirla a cambios socioculturales
como la presencia de la tecnología en la vida cotidiana, los cambios en la familia y los
problemas ecológicos, que suponen una amenaza para la infancia como esfera vital
autónoma. (Weineck, 2005).
Por tanto, consideramos fundamental inculcar la adopción de hábitos saludables a
nuestro alumnado ya que la actividad física aporta beneficios sumamente importantes en
los adolescentes, entre ellos la mejora de la capacidad cardiorrespiratoria y muscular, de
la salud ósea, el mantenimiento de un peso corporal saludable y beneficios
psicosociales. La OMS recomienda que los adolescentes hagan como mínimo 60
minutos diarios de actividad física de moderada a intensa, mediante juegos o deportes,
actividades de desplazamiento (como el ciclismo o caminar) o la Educación Física.
(OMS, 2019).
Se calcula que, a nivel mundial, solo 1 de cada 5 adolescentes cumplen estas
directrices. La prevalencia de la falta de actividad es elevada en todas las regiones,
aunque es más alta entre las adolescentes en comparación con los adolescentes varones.
Por todo ello, la Educación Física en edades de escolarización obligatoria debe tener
una presencia importante en la jornada escolar si se quiere ayudar a paliar el
sedentarismo, que es uno de los factores de riesgo para la salud identificados,
influyendo de forma directa en algunas de las enfermedades más extendidas en la
sociedad actual (obesidad, diabetes, problemas osteoarticulares, etc).
La actual Ley Orgánica 3/2020 (LOMLOE) fomenta la programación de actividades
que persigan de forma explícita el cuidado de la salud, la mejora de la condición física y
el empleo constructivo del ocio y del tiempo libre, siempre desde la perspectiva de que
el alumnado aprenda a gestionarlos de forma autónoma y con responsabilidad.
En este sentido, en el trabajo de la condición física existen diversos factores que
intervienen en el proceso de desarrollo y que tendrán que ser tenidos en cuenta para el
logro de los objetivos propuestos, ya sean de rendimiento o de salud. Estos factores son
la clave para un desarrollo adecuado de la condición física, por lo que tendremos que
adaptarlos a las necesidades/características de nuestro alumnado.
Siguiendo en esta línea, el docente debe conocer y dominar las cualidades físicas
básicas y su evolución en el desarrollo motor del alumno para adaptar las tareas a su
nivel, y, en definitiva, conocer la repercusión de la actividad física en el organismo de
los alumnos/as, para que el tratamiento de la actividad física, dentro de la clase de EF,
tenga una orientación educativa, lúdica y basada fundamentalmente en la salud.
Todo planteamiento didáctico para el trabajo de la condición física debe respetar
las características morfofuncionales de los alumnos favoreciendo en todo momento el
crecimiento y el desarrollo armónico y equilibrado.
[Link] QUE INTERVIENEN EN EL TRABAJO DE DESARROLLO DE
LA CONDICIÓN FÍSICA: INTENSIDAD Y VOLUMEN; RECUPERACIÓN,
DURACIÓN Y REPETICIONES.
2.1. CONCEPTO DE CONDICIÓN FÍSICA.
El concepto de CONDICIÓN FÍSICA es amplio y a menudo ambigüo, tanto a
nivel normativo (currículos establecidos por las administraciones educativas), como por
el tratamiento que se da en la distinta bibliografía. Proviene de la traducción del término
anglosajón "physical fitness".
A lo largo de la historia han ido apareciendo una gran cantidad de definiciones de
Condición Física. A continuación, se proponen algunas de ellas:
● Es la “suma ponderada de todas las cualidades físicas que intervienen en el
rendimiento y su realización a través de los atributos de la personalidad”
(Grosser,1989)
● “Capacidad o nivel físico de una persona para realizar una determinada actividad
física” (Devís y Peiró, 1992).
● Capacidad de movimiento, es decir, el “ajuste de las capacidades físicas de cada
persona en relación a su entorno físico y social”. (Alonso y col., 2003)
● Torres, 2009: “la condición física es un conjunto de condiciones anatómicas,
fisiológicas y motrices que son necesarias para la realización de esfuerzos
físicos o deportivos”.
● Diferentes autores la definen como el estado que permite a los sujetos realizar
algún tipo de actividad física (deportiva, recreativa, doméstica…) (Feriche,
2002; Buceta, 2013; Alonso-Sanz, 2018…).
Dentro del concepto de C.F. se han utilizado muchos términos que han dado lugar a
confusión, basándonos en Jiménez López (2003) vamos a tratar de aclararlos:
● Capacidad motriz: definen el nivel de aptitud en la capacidad de movimiento
de una persona.
● Aptitud física: capacidad para realizar una tarea eminentemente física, donde la
complejidad técnica o coordinativa no resulta determinante.
● Forma física: indica el nivel de las capacidades físicas.
● Preparación física o Acondicionamiento físico: son las acciones que se
realizan para alcanzar un nivel físico óptimo acorde con lo que se pretende
conseguir.
2.2. FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL DESARROLLO DE LA C.F.
Dentro de los factores que tienen incidencia en la Condición Física, Alonso y cols.
(2003) y Alonso-Sanz, A. (2018), destacan los siguientes:
Por un lado, encontramos una serie de factores que dependen de las características
del propio deportista;
✔ Edad. En función de su desarrollo podrá realizar una u otra condición física.
✔ La condición física o el grado de desarrollo depende del potencial genético del
deportista. Este potencial genético puede ser visto desde 3 partes:
- Condición anatómica. Condicionada al biotipo que requiere cada
especialidad, determinada por las medidas antropométricas, índices
constitucionales, etc.
- Condición fisiológica. El ejercicio exige un esfuerzo, por lo que va a
modificar con el entrenamiento, su sistema cardiovascular, respiratorio,
etc.
- Condición nerviosa y psicosensorial. El dominio espacial, las
sensaciones, así como los demás aspectos de los mecanismos perceptivos.
✔ También depende de la coordinación en los mecanismos de dirección.
Capacidad del deportista en la elaboración de respuestas concretas. Es decir,
relacionado con el nivel de coordinación, equilibrio, percepción, agilidad,
habilidad, etc.,
✔ Factores comportamentales, la psicología y de la voluntad.
✔ Tiempo y nivel de entrenamiento.
Por otro lado, encontramos otros factores ajenos al deportista que intervienen de
forma directa en el desarrollo de la condición física, y que están relacionados con la
puesta en práctica de la teoría del entrenamiento; cómo se aplica la intensidad y el
volumen de trabajo (la carga de entrenamiento), la duración de los entrenamientos, las
repeticiones y los periodos de recuperación.
2.2.1. La carga de entrenamiento
El proceso de desarrollo de la C.F. se basa fundamentalmente en la aplicación de
cargas de trabajo físico, técnico y táctico de diferente magnitud, orientación y naturaleza
durante las sesiones de entrenamiento o bien en las propias competiciones deportivas
(Guerrero Urquiza, 2010). En este sentido, podemos entender que la carga es la medida
del trabajo realizado, la cantidad de estímulo en cuanto a magnitud, orientación y
naturaleza.
Circujano (2010), diferencia dos tipos de carga, externa e interna. Veamoslas a
continuación:
a) La carga externa, que se rige por datos objetivos que nos indican el trabajo
realizado tanto en su aspecto cuantitativo como cualitativo. Nos referimos a
los diferentes factores o componentes. que vamos a tratar en este tema, como
la intensidad (%RM) , el volumen (3x1000m), la recuperación, ...
b) La carga interna, que se rige por el efecto producido por la carga externa a
nivel de los diferentes sistemas funcionales, como el cardiorrespiratorio o
muscular. (La frecuencia cardiaca, el consumo de O2, lactato…)
Dentro de la carga de entrenamiento distinguimos (Navarro, 2006);
- El contenido de la carga
- La magnitud de la carga
- La organización de la carga
[Link]. El contenido de la carga.
Viene determinado a su vez por el nivel de especificidad y el potencial del
entrenamiento de la siguiente forma:
- El nivel de especificidad: la mayor o menor similitud del ejercicio con la
manifestación propia del movimiento durante la competición. Esto nos
permite clasificar los ejercicios en dos grupos; los de preparación general y los
de preparación especial o específica. (Por ejemplo, hacer sentadillas sería un
entrenamiento más específico para un halterófilo que para un maratoniano, si
bien, ambos lo realizan en sus entrenamientos).
- El potencial de entrenamiento, se define como la forma en que la carga
estimula la condición del atleta. El potencial de entrenamiento de los ejercicios
se reduce con el crecimiento de la capacidad de rendimiento, por lo que se
hace preciso variar los ejercicios o su intensidad para poder conseguir
incrementos en el rendimiento. Los ejercicios deben ser utilizados
gradualmente y con una consecución lógica, de forma que los ejercicios
utilizados en primer lugar deben crear las condiciones favorables que
necesitan los ejercicios que se utilizarán posteriormente.
[Link]. Magnitud de la carga.
Es aquella que podemos observar y cuantificar directamente. Se mide en base a
índices externos (carga externa). Es el aspecto cuantitativo y cualitativo del estímulo
utilizado en el proceso de entrenamiento. Está determinada por tres elementos:
volumen, intensidad y densidad.
a) VOLUMEN: Medida cuantitativa de las cargas de entrenamiento. Se puede
medir en horas, kilómetros, etc. El principal efecto del volumen son reacciones
de adaptación a largo plazo (transformaciones morfológicas y funcionales
estables). Las cargas donde predomina el volumen son típicas de la parte
principal de la temporada deportiva, para sentar las bases.
Weineck (2005), diferencia dos TIPOS de volumen: a) un volumen
absoluto, como la cantidad total de trabajo dedicado al entrenamiento ([Link].,
entrenamiento de mañana de 3 horas); y b) un volumen relativo, como la cantidad
real de trabajo realizado por el deportista ([Link]., suma de los tiempos de
entrenamiento de resistencia realizados en esas tres horas).
Un factor inherente al volumen de entrenamiento es la frecuencia de
entrenamiento, entendiéndose éste como la cantidad de entrenamientos o sesiones
que son llevadas a cabo a lo largo de un microciclo, mesociclo o macrociclo de
entrenamiento. (Alonso-Sanz, 2018).
En este sentido, Zintl (1991) considera pertinente diferenciar entre: a) Frecuencia
de estímulo, como la cantidad de estímulo que se da en una sesión de trabajo, y b)
Frecuencia de entrenamiento, como la cantidad de sesiones que se dan en una
estructura superior como puede ser un micro-, macro-, o mesociclo.
b) INTENSIDAD: Valor cualitativo de la carga de entrenamiento. Suele definirse
como la cantidad de trabajo efectuado en la unidad de tiempo.
De este modo, para trabajos iguales, el realizado en menor tiempo, más potencia
habrá desarrollado y mayor intensidad habrá requerido.
La intensidad produce modificaciones funcionales de gran alcance a corto plazo,
pero de corta duración.
En cuanto a los TIPOS de intensidad de la carga, Navarro (2006) diferencian tres
tipos:
✔ Intensidad absoluta, como la prestación deportiva en sí misma, sin referencia a
la mejor marca personal. Generalmente viene representada por el valor
cuantitativo del parámetro que mide el resultado deportivo. Por ejemplo, saltar a
1,90 metros de altura.
✔ Intensidad relativa, como la relación que existe entre el nivel de rendimiento que
desarrollo el deportista en un momento dado, y su capacidad de rendimiento
máximo. Por ejemplo, al entrenar la fuerza, levantar cargas a un 80% de la
capacidad máxima.
✔ Intensidad media, como la relación que existe entre la intensidad relativa y el
volumen de trabajo realizado en un período de tiempo.
A la hora de cuantificar el grado de intensidad existen varias formas:
✔ Métodos subjetivos; en base al tiempo que el deportista tarda en
recuperarse (Padial, 2005).
- Intensidad máxima (72 horas)
- Intensidad grande (48 horas)
- Intensidad media (12 horas)
- Intensidad baja (6 horas)
✔ Métodos objetivos: son más realistas.
Índices externos:
- Escala de Harre: Medición de forma porcentual a partir de la intensidad
máxima o mejor resultado del deportista que sería el 100% de la escala.
INTENSIDAD PORCENTAJ
E
Baja 30-50%
Intermedia 50-70%
Media 70-80%
Submáxirna 80-90 %
Máxima 90-100 %
Supermáxima + 100%
- Índice de Wint: Se refiere al cociente entre la potencia (o intensidad) actual
y la potencia máxima que se puede desarrollar en el ejercicio realizado
(Naglack, 1980). El Wint mide la intensidad relativa y su resultado oscila entre
cero y uno. En el caso de las actividades de desplazamiento al ser el tiempo
inverso al resultado, el cociente se realiza al revés para que el resultado no sea
superior a la unidad.
Wint = trabajo actual / trabajo máximo = 0-1
Índices internos:
- Frecuencia cardiaca (calcular zonas de actividad). Refleja la adaptación del
sistema cardiovascular al esfuerzo físico realizado y se emplea para el control de
la intensidad individual utilizando porcentajes de la frecuencia cardiaca máxima.
La forma más sencilla de hallarla es con la fórmula de FCmax= 220 – edad.
- Consumo de oxígeno. La medición directa del consumo de oxígeno (VO2)
durante el ejercicio supone una valoración muy fiable de la intensidad del
trabajo realizado, aunque esto trae complicaciones en la aplicación. De forma
indirecta, el VO2 puede calcularse en base a la FC registrada durante el esfuerzo,
por relación lineal entre VO2 -FC en ejercicios de intensidad media.
- Lactato en sangre. El lactato en sangre producido durante el esfuerzo y
medido al final del mismo, es otro indicativo de la intensidad que supone para el
deportista. Para ello se analiza una pequeña muestra de sangre obtenida del
lóbulo de la oreja o de la yema del dedo de la mano. De tal forma que;
- Menos de 4 mmoles/l 🡪 trabajo aeróbico (no acidosis)
- De 4-6 mmoles/l 🡪trabajo anaeróbico extensivo (baja acidosis)
- De 6-10 mmoles/l 🡪 trabajo anaeróbico intensivo (media acidosis)
- Más de 10 mmoles/l 🡪ritmo competición (máximo) (alta acidosis)
c) DENSIDAD: Un factor inherente a la intensidad es la densidad del
entrenamiento, entendiéndose ésta como la relación entre la duración del
esfuerzo y la duración de la pausa o recuperación. (Guerrero, Urquiza, 2010).
Es decir, un esfuerzo con menos tiempo de recuperación tiene más densidad y a la
vez mayor intensidad que otro con mayores descansos, donde la densidad sería menor.
La densidad del estímulo es la relación entre el tiempo de estímulo y de reposo
dentro de una unidad de entrenamiento. La disminución del tiempo de recuperación
entre varios estímulos ocasiona fenómenos de acumulación de fatiga, debido a una
insuficiente recuperación, originando situaciones de esfuerzo que modifican algunos
aspectos de la especificidad o variar la eficacia de entrenamiento.
Cuando se aplica una densidad de estímulo optima se asegura la efectividad de la
carga y se evita que se presente un agotamiento prematuro por parte de un deportista.
En cuanto a densidad adecuada del estímulo (Mena, 2012), ofrece algunos criterios,
por ejemplo:
- En el entrenamiento de la resistencia, las cargas sin pausas (método continuo)
solo es adecuada para desarrollar la resistencia larga con una intensidad que se
halle dentro del rango del techo de oxígeno. Si se desarrolla la resistencia con
cargas de mayor intensidad y aplicando el método de intervalos, entonces se
considera como optima la densidad de estímulo de 1:0.5 hasta 1:1, siendo
necesario para comenzar una nueva carga, buscar una frecuencia del pulso que
oscile entre 120 hasta 140 p/m.
- Para desarrollar la resistencia a la valocidad los intervalos que se recomiendan
para la recuperación oscilan de 1:3 a 1:6.
- Para desarrollar la fuerza y la velocidad con intensidades desde lo submáximo a
lo máximo, se consideran óptimos los intervalos de recuperación de 2 a 5
minutos.
[Link]. Organización de la carga.
Por la organización de la carga se entiende su sistematización en un período de
tiempo dado. En la base de esta sistematización debe hallarse la obtención de un efecto
acumulado de entrenamiento positivo de cargas de diferente orientación. Esto nos
obliga a considerar dos aspectos dentro de la organización: ·
- La distribución de las cargas en el tiempo: de qué forma se colocan las
diferentes cargas dividiendo tradicionalmente el proceso de entrenamiento en
(sesión, microciclo, mesociclo, macrociclo).
- La interconexión de las cargas: indica la relación que las cargas de diferente
orientación tienen entre sí. Una combinación racional de las cargas de diferente
orientación asegura la obtención del efecto acumulativo de entrenamiento. (Por
ejemplo: evitar ejercicios de fuerza máxima y gran volumen de trabajo
aeróbico en la misma sesión).
2.2.2. Duración y repeticiones
La duración y la repetición de los estímulos tienen mucha relación con el
principio de entrenamiento de la carga continua, es decir para conseguir la adaptación
del organismo, para realizar cualquier práctica física, necesitamos la repetición de
esos estímulos realizados en una duración de tiempo adecuada para conseguir los
objetivos planteados y así obtener la adaptación necesaria al esfuerzo y mejorar su
condición física.
La duración del estímulo representa el tiempo durante el cual cada contenido
del entrenamiento tiene un efecto sobre el organismo. Cuanto más se prolonga la carga,
más se vacían las reservas energéticas y mayor tiene que ser la recuperación del déficit
energético producido.
Existen evidencias científicas de que hay un límite a partir del cual la carga no
ejerce más adaptación, sino pérdida de tiempo y energía. Por este motivo, es
importante conocer la duración óptima de las cargas según su orientación.
También hay que tener en cuenta las repeticiones o frecuencia de estímulo que
es la cantidad de ejercicios o estímulos que se utilizan por sesión.
Según Naranjo y Centeno, (2001), es el número de veces que se repite un ejercicio.
Puede ser considerado como un factor de volumen como hemos mencionado
anteriormente, y es inversamente proporcional a la intensidad y duración del estímulo.
El número de repeticiones influye considerablemente sobre… (Padial, 2003):
1.- El nivel de solicitación del organismo. Las relaciones entre el volumen de
trabajo y el grado de solicitación están ya bastante claras.
2.- La naturaleza de las reacciones de éste. Por ejemplo, en el caso de un
trabajo de velocidad, un pequeño número de repeticiones hace centrar los
principales efectos de la sesión sobre las cualidades de velocidad. Si aumenta el
número de repeticiones, poco a poco, las condiciones favorables al desarrollo
de las cualidades de velocidad desaparecen, orientándose de este modo hacia el
desarrollo de la resistencia. El aumento del número de repeticiones ha
transformado, pues, una sesión orientada hacia el desarrollo de la velocidad en
sesión orientada hacia el desarrollo de la resistencia.
2.2.3. Recuperación.
Se entiende por recuperación el periodo de tiempo en que hay ausencia de
estímulo. Es un componente más de la carga, que permite acelerar el nivel de
regeneración del organismo entre los estímulos o las sesiones, disminuyendo así la
fatiga acumulada (Los Santos, 2000).
En los procesos de recuperación tras el esfuerzo es cuando se llevan a cabo los
mecanismos de adaptación biológica. Por tanto, el conocimiento del grado de
recuperación que requiere cada una de las cargas utilizadas constituye uno de los
aspectos más importantes a tener en cuenta en la planificación del entrenamiento.
Objetivos de la recuperación:
✔ Recuperar las fuentes energéticas gastadas y la homeostasis de los sistemas.
✔ Eliminar todos los metabolismos tóxicos
✔ Disminuir la fatiga
✔ Favorecer la supercompensación.
✔ Prevenir la aparición de lesiones.
La clasificación más común referida a este componente diferencia entre (Padial, 2003):
- Recuperación activa: periodo de esfuerzo muscular de baja intensidad entre
sesiones o entre esfuerzos intensos. (Por ejemplo: caminata o trote suave).
- Recuperación pasiva: la simple inactividad.
Tenemos dos tipos de recuperación en función del momento en el que se producen:
- Recuperación entre ejercicios.
- Recuperación entre sesiones de entrenamiento.
a) Recuperación entre ejercicios.
El punto de referencia más utilizado para planificar la recuperación es la
frecuencia cardiaca, ya que la restauración de la capacidad de trabajo muy a menudo
se produce de manera paralela a una disminución de la frecuencia cardiaca. En este
sentido, Weineck (2005) nos dice que, se puede tomar también como punto de
referencia la opinión subjetiva que tiene el sujeto.
Cuando se quiere fijar la duración de los intervalos de reposo en función del
grado de recuperación de la capacidad de trabajo, se distinguen (Bompa, 2000):
✔ Los intervalos completos: pausas largas para asegurar la restauración
completa.
✔ Intervalos incompletos: la restauración, sin estar completa, está en gran
parte.
✔ Intervalos reducidos: cuando la capacidad de trabajo está todavía muy
disminuida.
✔ Intervalos prolongados: los ejercicios se repiten después de un reposo de
1’5 a 2 veces superior al que corresponde a los intervalos plenos. Esta variante,
actualmente, es muy poco utilizada.
El reposo entre los ejercicios puede ser pasivo o activo (pausa activa o pasiva).
b) Recuperación entre sesiones de entrenamiento.
Esta recuperación va a depender de la cualidad física que trabajemos y del grado de
incitación que haya determinado la sesión. Grado de incitación:
- Incitación máxima o límite, necesita de 72 horas de recuperación.
- Incitación elevada, necesita 48 horas de recuperación.
- Incitación media, necesita 24 horas.
- Incitación baja, necesita 6 horas.
Según la cualidad trabajada, en la siguiente tabla se muestra de forma orientativa el
tiempo de recuperación para cada una de las capacidades físicas:
CUALIDAD FÍSICA Horas de recuperación
Capacidad aeróbica 10 h
Potencia aeróbica 12 h
Fuerza 24 h
Velocidad 48 h
Velocidad reacción/gestual 24-72 h
Capacidad anaeróbica láctica 72 h
Potencia anaeróbica láctica 72 h
Flexibilidad 6h
Entre los medios más utilizados para favorecer la recuperación podemos nombrar: el
cambio de actividad, medios externos (saunas, masajes...), recuperación activa,
descanso pasivo o inactividad.
3. CONSIDERACIONES PARA SU APLICACIÓN EN EL MARCO ESCOLAR.
En primer lugar, en el marco escolar es necesario sustituir el concepto
“entrenamiento” por el concepto “aprendizaje” con el fin de preparar y enseñar las
habilidades necesarias en el alumnado para su integración en su entorno social y
cultural. Así, el diseño de sesiones para el desarrollo de la condición física debe
ajustarse a las posibilidades y limitaciones del alumnado y en ningún momento se debe
poner en riesgo la salud del mismo.
Las consideraciones a tener en cuenta en la clase de Educación Física parte de la
adopción de algunas ideas básicas enunciadas por Padial (2003), Sáenz- López (2009),
Jiménez López (2010) y Guerrero (2010), quienes establecen una serie de reflexiones
basadas en el estudio de las diferentes capacidades orgánicas del ser humano en
relación al planteamiento de las capacidades físicas en el marco escolar:
o Toda práctica física debe adaptarse a la edad biológica de los alumnos.
o Utilizar los métodos generales variando los parámetros de duración, intensidad,
repeticiones acordes a la edad del alumnado.
o Dejar un tiempo de recuperación suficiente entre las ejecuciones y actividades.
o No realizar jamás alternancias bruscas de habilidades y cargas.
o Evitar cargas estereotipadas, rechazando fundamentalmente el trabajo asimétrico y
unilateral.
o No trabajar con cargas de duración relativamente largas.
o Corregir vicios posturales y desarrollar juegos para la mejora de la actitud postural.
o Utilizar el juego como recurso educativo.
o Variar los métodos para favorecer la motivación del alumnado.
o Evitar esfuerzos anaeróbicos lácticos de larga duración al menos hasta el final de la
etapa y sí en el bachillerato.
En este sentido, la Ley 17/2007, de 10 de diciembre, establece en su artículo 7 como
derecho fundamental del alumnado: "f) La educación que favorezca la asunción de una
vida responsable para el logro de una sociedad libre e igualitaria, así como la
adquisición de hábitos de vida saludable…”.
En la misma línea, el Real Decreto 217/2022, de 29 de marzo, concede especial
dedicación a la individualización del trabajo. Así, se debe tener en cuenta las diferencias
individuales entre los sujetos con el fin de poder atender a la diversidad. Los trabajos
por niveles, los programas diferenciados de entrenamiento, los circuitos por estaciones
con parejas con similar condición física, juegos con cuerda, música, fichas de desarrollo
de las capacidades físicas básicas, el cuaderno del alumno... nos pueden servir para ello.
Como docentes, debemos ofrecer una amplia gama de ejercicios, favoreciendo la
competencia motriz para facilitar futuros aprendizajes. Es decir, se trata de sentar unas
bases para que el que quiera pueda evolucionar en una especialidad deportiva con unas
mínimas garantías de éxito.
A continuación, vamos a llevar a cabo una relación del tema con los principales
elementos curriculares, quedando totalmente justificada su importancia y presencia a
nivel normativo.
Para el desarrollo del currículo de forma práctica y relacionada con este tema vamos
a ubicarnos en un 3º ESO, en el cual llevaremos a cabo una tarea final, en la que el
alumnado (en grupos mixtos de 4-5) debe planificar un circuito de postas donde se
lleven a cabo diferentes ejercicios para el trabajo de la fuerza-resistencia en parejas y
con material auxiliar como gomas elásticas y exponerlo en clase para que el resto de
compañeros y compañeras lo lleven a cabo. Se debe tener en cuenta diferentes niveles
de dificultad, repeticiones, intensidad, recuperación, tiempos y cambios de postas dentro
del circuito por los alumnos-profesores y estar subido a Classroom con un día de
antelación.
A continuación, mostraremos una tabla resumen con los principales elementos
curriculares:
Competencias Criterios de Relación con Saberes Objetivos
específicas evaluación competencias clave básicos
1. Adoptar un 1.1; 1.2; 1.3 A. Vida activa
estilo de vida y saludable
activo y
B.
saludable... CCL, STEM, CD, DE ETAPA:
Organiza-ción
CPSAA, CE K, B, C.
y gestión de la
2. Adaptar, con 2.1; 2.3 A.F.
progresiva
autonomía en C. Resolución
su ejecución, de problemas
las capacidades en situaciones
físicas… motrices.
Tabla 1. Relación de los elementos curriculares de 3º ESO con el tema.
Como podemos observar en los saberes básicos, es una temática que se trabaja a lo
largo de toda la etapa y además no tendría sentido de otra manera. Sin embargo, hay que
tener en cuenta la evolución del contenido para que sea oportuno y beneficioso para
nuestro alumnado.
5. CONCLUSIONES.
Llevar una vida activa asocia múltiples beneficios para la salud en todas las personas
a cualquier edad (Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad, 2015).
La escuela tiene la permanente obligación de adaptarse a las circunstancias,
inquietudes y problemas de la sociedad en la que está inmersa. En las últimas décadas,
la obesidad y el sobrepeso se han convertido en uno de los principales problemas de
Salud Pública y su prevalencia está aumentando en las poblaciones infantiles en todo el
mundo (Santos Muñoz, 2005).
Por tanto, la Educación Física debe preocuparse de que el alumno conozca de forma
significativa su propio cuerpo y los procedimientos básicos para poder mejorar su
condición física, especialmente aquella vinculada con la salud. Conocer las cualidades
físicas básicas y los distintos sistemas de entrenamiento, puede servir al alumnado como
guía, orientación y motivación para que sepan cómo mejorar su capacidad física y por
ende su salud, fuera del horario escolar. (Instrucción 1/2022).
Todo ello, podrá contribuir a tomar una actitud crítica ante aquellos
comportamientos que se alejan de la salud y la calidad de vida.
En este sentido, la Educación Física debe favorecer la práctica de actividades físicas
y deportivas saludables. Dicha oferta debe ser a través de actividades lúdicas y
atractivas que sitúen al alumno como centro importante de las mismas respetando su
evolución y en un marco de respeto, convivencia y mejora de sus posibilidades.
6. BIBLIOGRAFÍA.
6.1. Referencias bibliográficas.
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Obligatoria. Visionnet Ediciones. Formato pdf.
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• DEVÍS y cols. (2000). Actividad física, deporte y salud. INDE. Barcelona.
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Barcelona.
• GUERRERO URQUIZA, N. (2010). El desarrollo de la C.F. orientada a la
salud en el marco escolar. Caja Duero. Granada.
● LOAIZA, D. y cols. (2021). Niveles de fuerza y composición corporal en
estudiantes de bachillerato. Universidad Técnica de Ambato.
● PADIAL, P. (2003): Apuntes de la asignatura Teoría y Práctica del
Entrenamiento deportivo. [Link].A.F.D. Granada
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● SOLÉ, J. (2002). Fundamentos del entrenamiento deportivo. Libro de ejercicios.
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● TORRES, J. (2009): Las capacidades físicas orientadas a la salud. Conceptos.
Formas de manifestarse, métodos y medios para su desarrollo y consideraciones
didácticas. Instituto Andaluz del Deporte.
● WEINECK, J. (2005). Entrenamiento total. Barcelona. Paidotribo.
[Link] legislativas.
• Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley
Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
• Real Decreto 217/2022, de 29 de marzo, por el que se establece la ordenación y
las enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria.
• Real Decreto 243/2022, de 5 de abril, por el que se establecen la ordenación y
las enseñanzas mínimas del Bachillerato.
• Instrucción conjunta 1/2022, de 23 de junio, por la que se establecen aspectos
de organización y funcionamiento para los centros que imparten E.S.O. para el
curso 2022/23.
• Instrucción 13/2022, de 23 de junio, por la que se establecen aspectos de
organización y funcionamiento para los centros que imparten bachillerato para
el curso 2022/23.
• Decreto 110/2016, de 14 de junio, modificado por el D.183/2020, de 10 de
noviembre, por el que se establece la ordenación y el currículo del Bachillerato
en la Comunidad Autónoma de Andalucía.
• Decreto 111/2016, de 14 de junio, modificado por el D.182/2020, de 10 de
noviembre, por el que se establece la ordenación y el currículo de la Educación
Secundaria Obligatoria en la Comunidad Autónoma de Andalucía.
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