Unidad 2 Resumen
2.1. La empresa individual. Responsabilidad jurídica y obligaciones formales.
El concepto de trabajo por cuenta propia es a priori sencillo e intuitivamente fácil
de comprender a que se refiere.
2.1.1. Concepto y características del empresario individual
En relación al trabajo por cuenta propia, la ley distingue diversas situaciones:
- El empresario individual o trabajador autónomo es aquella persona física
que ejerce de forma habitual y en nombre propio una determinada actividad
comercial, industrial o profesional y fuera del ámbito de dirección y
organización de otra persona, de o no ocupación a trabajadores por cuenta
ajena (Ley 20/2007 del 11 de julio, del estatuto del trabajador autónomo).
- El trabajador autónomo independiente está definido por la ley como aquel
que realiza una actividad económica o profesional a título lucrativo y de
forma habitual, personal, directa y predominante para una persona física o
jurídica denominada cliente, del que depende económicamente de al menos
el 75% de sus ingresos.
- La ley reconoce como fraudulenta la figura del falso autónomo. Esta
situación se produce cuando la relación es laboral, aun cuando
documentalmente se haya justificado como una relación profesional. Existe
una dependencia y se fundamenta en el hecho que la empresa que contrata
a alguien como autónomo sin serlo realmente pretende ahorrarse el coste
de las cotizaciones a la Seguridad Social. Se realiza el trabajo bajo la
dirección y control de la empresa, el trabajador queda incluido en el ámbito
de la organización y existe subordinación del trabajador al empresario.
- El trabajo irregular o informal es fraudulento, es denominado trabajo en
negro y consiste en ejercer un trabajo para una empresa sin contrato.
Las características fundamentales del autónomo son:
- La libertad de acción. Es la característica más destacable, ya que el
control de la empresa es absoluto por parte de su propietario, el cual no
rinde cuentas, ni explicaciones a nadie a cerca de sus decisiones
estratégicas, financieras, organizativas, entre otras.
- Personalidad jurídica. Es la misma que la de su titular, el empresario, es
quien responde personalmente a todas las obligaciones contraídas.
- Patrimonio. Este empresario individual no distingue entre patrimonio civil y
mercantil desde el punto de vista de la ley.
- Constitución. A diferencia de las sociedades mercantiles, la empresa
individual no requiere de un proceso previo constitutivo, sino que los
tramites requeridos para legalizar la empresa deben iniciarse al comienzo
de la misma.
- Capital. No existe un mínimo legal ni limitaciones en ningún sentido en
cuanto al capital destinado a la empresa, este depende de la voluntad y
capacidad del empresario.
Dentro de las ventajas encontramos:
- Maniobrabilidad. Al ser responsable de su propia empresa para las tomas
de decisiones tiene una amplia capacidad de maniobra, tales como, las
decisiones de inversión ya que el decide el que, cuando y como de una
nueva acción inversora. Las estrategias del producto y mercado y la
contratación de trabajadores.
- Economía. La sencillez de la gestión y tramitación de la puesta en marcha
se concreta en un coste más económico en la medida en que no crea
persona jurídica distinta del propio empresario.
Los inconvenientes que esta figura puede presentar:
- Responsabilidad. Esta es ilimitada ya que responde con el patrimonio
personal las obligaciones adquiridas.
- Riesgos. El riesgo de una decisión equivocada aumenta la dificultad para
gestionarlo.
- Fiscalidad. Estos son un factor clave en la elección de la forma jurídica en
el caso que el volumen del negocio sea relevante.
- Financiación. Son más propensas para las sociedades, esto acarrea que
sea más difícil inyectarle capital a su propio negocio.
2.1.2. Obligaciones formales del empresario individual
El empresario autónomo en el ejercicio de su actividad debe asumir diversas
obligaciones conforme a la ley:
De carácter fiscal ante la administración o delegación de la agencia tributaria
correspondiente al domicilio fiscal, el empresario debe inscribirse e identificarse
mediante la declaración censal, la cual dará lugar a la adjudicación de un número
de identificación fiscal (NIF) y se tramitan los impresos 036 y 037.
El empresario individual tributa en virtud del régimen fiscal del impuesto sobre la
renta de las personas físicas (IRPF) por los rendimientos obtenidos en su
actividad.
Implica diferentes obligaciones:
- Estimación directa. Es un sistema que se fundamenta en la determinación
de la base imponible del impuesto mediante la técnica contable. Para esto
la empresa debe llevar los libros contables conforme a las normas
establecidas en el Código de Comercio y legalizarlos en el Registro
Mercantil.
- Estimación directa simplificada. Sigue la misma directriz y también lleva
libros fiscales, pero en este caso es suficiente con llevar registros de ventas
e ingresos, compras y gastos y los bienes de inversión.
- Estimación objetiva. Es para las microempresas, para evitar costes
administrativos. En este caso el empresario no esta obligado a llevar
ninguna contabilidad, pero si debe conservar los justificantes de sus
operaciones.
De carácter laboral para el nuevo empresario individual o autónomo, es
obligatoria la afiliación al Sistema de la Seguridad Social a todos los efectos de
derechos y obligaciones.
De carácter local para realizar obras locales, naves, edificios, es necesaria la
obtención del correspondiente permiso de la autoridad municipal y el pago de la
tasa correspondiente.
Otros tramites por último existen trámites necesarios para desarrollar una
actividad empresarial que no se gestionan vía telemática como son: la
comunicación de los contratos de trabajo al Servicio Público de Empleo Estatal, la
comunicación de la apertura del centro de trabajo y la obtención y legalización de
los libros.
Creación de la empresa por internet
Es posible realizar algunos trámites de la constitución y puesta en marcha de la
empresa individual por medio de internet. ([Link]). Para ello es necesario
disponer previamente del certificado digital.
Pasos:
Obligatorios:
- Cumplimentación del documento único electrónico (DUE).
- Tramites en la Seguridad Social.
- Comunicación del inicio de actividad a la agencia tributaria.
Complementarios:
- Inscripción de ficheros de carácter personal en la Agencia Española de
Protección de Datos.
- Solicitud de reserva de marca o nombre comercial en la Oficina Española
de Patentes y Marcas.
- Solicitud de licencias en el Ayuntamiento.
2.2. Sociedades civiles y comunidades de bienes
La constitución de una empresa bajo la forma jurídica de la sociedad civil es la
opción más razonable cuando dos o más personas ponen en común bienes o
derechos para emprender un proyecto de pequeño volumen y necesitan una
formula sencilla y sin complicaciones.
Existen la comunidad de bienes cuando dos o más personas tienen un bien en
común, por ejemplo, al recibir una herencia que no puede desagregarse. A
diferencia de la civil, que se constituye expresamente para realizar una actividad
mercantil, se trata de una comunidad sobre bienes que ya existen previamente.
Las sociedades civiles y comunidades bienes, en sí mismas, no tienen
personalidad jurídica propia, sino que son sus participes quienes responden
individualmente a todos los efectos legales y fiscales. La constitución es simple ya
que las aportaciones no están sujetas a un mínimo legal ni es necesaria una
escritura pública, excepto que haya bienes inmuebles por medio, es suficiente con
un acuerdo privado por escrito entre las partes, que describan las condiciones
acordadas y una vez dados de alta en los registros fiscales y laborales
correspondientes pueden iniciar sus actividades.
2.3. La sociedad mercantil. Tipos de sociedades
Desde el punto de vista legal, la sociedad mercantil se define como aquella que
existe bajo una denominación social que se encuentra conformada por el acuerdo
de voluntades de varias personas, denominadas socios, que actúan bajo el mismo
objetivo de carácter económico y lucrativo. Estas responden a tres grandes
inquietudes que son la necesidad de financiación, la gestión de la responsabilidad
frente a terceros y la búsqueda de la eficiencia de la presión fiscal.
Las inversiones requieren capital, es ahí donde unen esfuerzos para con las otras
personas que tienen objetivos similares y constituyen una sociedad capaz de
asumir retos y conseguir la financiación adecuada.
2.3.1. La sociedad limitada
La característica más importante que distingue la empresa individual y la de
comunidades de bienes esta implícita en su misma descripción, limitada. Esto
significa que los socios arriesgan todo lo que han invertido en la empresa, pero no
su patrimonio particular.
Características básicas de la sociedad limitada:
- Denominación social. Debe ser una denominación que nunca haya sido
registrada anteriormente, acompañada de la expresión sociedad de
responsabilidad limitada o las siglas SRL o simplemente SL.
- Capital. Dividido en participaciones iguales e indivisibles, debe ser como
mínimo 1 €, sin que exista un límite máximo, totalmente desembolsados.
También se pueden aportar bienes.
- Número de socios. A partir de uno, sin que exista límite alguno. Si el socio
fundador es único, se trata de sociedad limitada unipersonal.
- Responsabilidad. Limitada a las aportaciones efectuadas a la empresa, sin
inculcar el patrimonio personal.
- Características de los socios. Este tipo de sociedades permite delimitar
con total exactitud el grado de participación en los beneficios y en los
riesgos, de una forma clara y exacta, lo cual ya representa en sí mismo un
atractivo para su elección como forma jurídica.
- Objeto social. Al constituir una sociedad limitada debe indicarse a que se
dedicara.
- Órganos de gestión. Puede adoptar distintos formatos (uno o varios
administradores, consejo, etc.) que deben describirse en los estatutos.
- Cotización a la Seguridad Social. Los administradores y socios cotizan a
la Seguridad Social en régimen de autónomos.
La sociedad limitada nueva empresa (SLNE) es un tipo de sociedad pensado para
facilitar la constitución y puesta en marcha de una empresa que desea iniciarse en
pequeños proyectos empresariales, manteniendo plenas garantías jurídicas. Se
rige por la Ley 7/2003 de 1 de abril y por la nueva Ley de Sociedades de Capital
1/2010, de 2 de julio.
Tiene ciertas particularidades tales como:
- El objeto social puede tener un carácter más genérico que el de una SL y
por tanto se evita la necesidad de efectuar modificaciones estatutarias.
- No es necesario un consejo de administración.
- El capital mínimo es de 1 € y el máximo de 120.000 €. Solo se admiten
aportaciones dinerarias.
- El número de socios en el momento de la constitución se limita a cinco y no
pueden ser personas jurídicas.
- El capital social está dividido en participaciones sociales y la
responsabilidad frente a terceros está limitada al capital aportado.
- La denominación está formada por los dos apellidos y el nombre de uno de
los socios, seguido del código alfanumérico asignado por el Centro de
Información y Red de Creación de Empresas (CIRCE), más la sigla SLNE.
2.3.2. La sociedad anónima
En esta sociedad el capital está dividido en acciones, integradas por las
aportaciones de los socios, quienes no responden personalmente de las deudas
sociales. Estas tampoco adoptan una denominación idéntica a otra sociedad
existente. Debe figurar como sociedad anónima o SA.
El capital social no debe ser inferior a 60.000 €, ni en el momento de la
constitución ni tampoco en escrituras de modificación posterior que lo dejen
reducido por debajo de dicha cifra. A diferencia de la sociedad limitada, es posible
suscribir la totalidad de las acciones, siempre dentro del plazo establecido en la
fundación y desembolsar únicamente una parte de estas, siempre y cuando sea
menos del 25%. También pueden los socios aportar créditos mientras tenga
solvencia.
Una oferta pública de adquisición de acciones (OPA) se produce cuando una
persona física o jurídica, pretende llegar a disponer de un número significativo de
acciones de una compañía, de forma que le de peso importante al voto, y por lo
tanto domine total o parcialmente la orientación estratégica de la empresa. Se
considera OPA si la oferta comprende el 30% o más del capital.
OPA amistosa. Es aquella que está aprobada por el consejo de la sociedad
afectada, por lo que es bienvenida.
OPA hostil. Por el contrario, es aquella que no está aprobada por el consejo de la
sociedad afectada.
2.3.3. Sociedades laborales: anónima y limitada
Estas son sociedades en las cuales la mayoría del capital social pertenece a
socios trabajadores, contempla un mínimo de tres socios, ninguno de los cuales
puede poseer más de un tercio del capital social.
El número de horas anuales trabajadas por empleados contratados
indefinidamente que no sean socios no puede ser superior al 25% del total de las
horas anuales trabajadas por los socios trabajadores. En el supuesto que la
sociedad tuviera más de 25 socios, el porcentaje quedaría reducido al 15%.
Las ventas de este tipo de sociedades es que además de las propias que le
corresponde en común a las sociedades anónima y limitada, proceden del apoyo
en forma de ayuda y subvenciones que pueden recibir de las administraciones
públicas.
2.4. Cooperativas de trabajo asociado y cooperativas de transporte
Son asociaciones de personas cuya intención es la de hacer frente a sus
necesidades de tipo económico, social o cultural mediante una empresa.
Basada en unos principios fundamentales que definen su carácter:
- Control democrático de la organización.
- Libre adhesión de sus asociados cooperativistas.
- Neutralidad política, religiosa, sectaria o ideológica.
- Retorno d ellos excedentes (beneficios) a cada cooperativista, en
proporción a su contribución.
Las cooperativas de trabajo asociado o cooperativas de producción son un tipo de
cooperativa cuyo objetivo es ofrecer a sus socios puestos de trabajo, que puede
ser a tiempo parcial o completo, a través de la organización en común de la
producción de bienes o servicios para terceros.
2.5. Constitución y puesta en marcha de la empresa
La constitución y puesta en marcha de la empresa bajo forma jurídica mercantil
presenta algunas diferencias de proceso y un mayor grado de complejidad que el
supuesto de empresa individual.
El proceso de constitución es el siguiente:
- Ha de proponerse un nombre parala nueva sociedad, que deberá ser
totalmente distinto de una sociedad existente. Pueden proponerse hasta
tres nombres diferentes. Es necesario obtener un certificado de este
aspecto en el Registro Mercantil Central.
- Deben tenerse ya preparados los estatutos sociales que regirán la nueva
sociedad. De acuerdo con dichos estatutos los socios promotores
desembolsaran el importe acordado, según los mínimos legales
establecidos.
- Se firmará ante el notario la constitución de la sociedad, acto en el que se
aportará la certificación negativa de la denominación, los estatutos sociales
y el comprobante de ingreso en la cuenta bancaria.
- En la delegación administrativa de la comunidad autónoma, se procederá el
pago del impuesto sobre las trasmisiones patrimoniales y actos jurídicos
documentados. La cuota tributaria es del 1% de la base imponible, que,
para este impuesto es el importe nominal del capital escriturado.
- Una vez pagado el impuesto y obtenida la escritura pública de constitución
de la empresa, es procedente la inscripción de la sociedad en el Registro
Mercantil de la provincia donde se encuentra domiciliada la entidad. A partir
de ese momento la empresa ya dispone de capacidad jurídica para
desarrollar sus actividades.
- El ultimo paso para la constitución de la sociedad mercantil es la obtención
del número de identificación fiscal (NIF) en la Administración Tributaria,
acción que debe hacerse dentro de los 30 días hábiles a partir de la fecha
de registro.
Una vez realizado los pasos anteriores, la sociedad existe legalmente, para ello
los tramites:
- Alta en el centro de empresarios, que es una declaración conforme se
indica a Hacienda que la sociedad va a iniciar sus actividades (impreso
026).
- Se requiere el impuesto sobre actividades económicas (IAE) para el
ejercicio de una actividad empresarial con facturación superior a un millón
de euros, están exentas por la nueva creación durante los dos primeros
años.
- Obtención de la licencia municipal, que garantiza que cumple con la
normatividad urbanística y medioambiental autorizada.
- En la Tesorería de la Seguridad Social, alta en el Régimen General de los
Trabajadores y Administradores Contratados, previa obtención del número
de afiliación de la empresa.
- Otros tramites necesarios para que una sociedad mercantil pueda ejercer
legalmente sus actividades son la comunicación de apertura de centro de
trabajo a la Consejería de Trabajo de la comunidad autónoma y la
obtención y legalización del libro de visitas en la Inspección Provincial de
Trabajo.
El coste para el emprendedor de constitución y puesta en marcha de una empresa
depende en gran parte si se realiza los pasos necesarios por el mismo o los
delega en gestoría y asesores, puesto que los registros públicos son gratuitos o
requieren el pago de una pequeña tasa y únicamente quedaría el coste de las
operaciones notariales.
2.6. Subvenciones oficiales y ayudas para la constitución y puesta en
marcha de una empresa
En el cumplimiento de sus obligaciones, al Administración tiene la potestad de
entregar una cantidad de dinero a una persona o una entidad, si considera que tal
acto es de interés público, con el fin de que realice determinada acción o actividad.
Esta entrega de dinero con cargo al presupuesto publico recibe el nombre de
subvención y siempre esta regulada normalmente por leyes y reglamentos.
Creación de nuevas empresas
Ayudas a la creación de empleo