Teatro Aplicado: Impacto Social y Cambio
Teatro Aplicado: Impacto Social y Cambio
Resumen
En este artículo se aborda el teatro desde una perspectiva diferente, aquel teatro que en las
últimas décadas del siglo XX, a finales de los años ochenta e inicios de los noventa, comienza a
registrarse: el Teatro Aplicado, también conocido como Teatro Social. Se utiliza la definición
planteada por Motos y Ferrandis en el año 2015, así como un recorrido por los antecedentes para
entender cómo surge y de dónde parte. Se plantea una propuesta que puede ser de beneficio para
los interesados en el teatro, ya sea como objeto de estudio o quehacer escénico, pues su
realización obedece a una necesidad de la sociedad.
Introducción
El camino que ha recorrido el teatro a lo largo de los años nos lleva forzosamente a involucrarnos
en la historia. Desde sus orígenes, el teatro ha estado rodeado de atributos y beneficios para las
sociedades de todas las épocas y la nuestra no puede cerrar los ojos ante ellos. La convicción de
que el arte humaniza, sensibiliza y toca las fibras internas del ser, no es una ocurrencia vaga ni
reciente, el impacto que puede causar un tema abordado a través del arte teatral no debe ser
desaprovechado.
En la Edad Antigua, los griegos le atribuyeron al teatro un sentido ritual donde los dioses
estaban siempre presentes para manejar el destino de sus héroes y heroínas protagonistas con
un fin muy definido, las tragedias sirvieron para educar al pueblo, enseñar determinados valores
y contribuir a que la sociedad griega adquiriera lecciones o conocimientos para su vida. Si damos
un salto en el tiempo y llegamos a la Edad Media, encontraremos una época de teatro religioso
que tenía por objetivo transmitir las enseñanzas de la iglesia en una sociedad prácticamente
analfabeta, por lo que el teatro continuó educando.
Lleguemos pronto a la Edad Moderna, una época donde se registran cambios importantes;
el Renacimiento proporciona nuevas formas de ver el mundo y el teatro no fue la excepción, ya
que comienza a dejar a un lado a los dioses, se vuelve más terrenal y realista, con temas muy
distintos a los anteriores y comienza a ver al hombre como el creador de su destino. Finalmente,
situémonos en la Edad Contemporánea, donde surgen temáticas no abordadas antes; se da paso
a las vanguardias y grandes revoluciones del pensamiento, industriales; acontecen inventos, el
surgimiento de los medios masivos, nuevas tecnologías, es decir, una vorágine de cambios
acelerados.
Detengámonos momentos antes de llegar a la época actual, ya que ahí es donde debemos
situarnos para encontrar los inicios de un teatro que emerge a finales del siglo XX, reciente, con
escasos antecedentes que se colocan en Bertolt Brecht y Augusto Boal, un teatro diferente que va
«más allá del teatro» y que no persigue la espectacularidad. Veamos.
La evolución del ser humano, su desarrollo histórico, sus enseñanzas y aprendizajes están
ligados al arte en general. Centrándonos específicamente en el Teatro Aplicado, al que propongo
llamarle también Teatro Social, es obvio que el teatro ha evolucionado con la vida, está
íntimamente relacionado con ella, por lo tanto, la palabra «social» será recurrente y necesaria.
Entonces, la sociedad plantea sus necesidades que surgen de pronto con cada cambio
trascendental que golpea a la humanidad, y sus problemáticas se reflejan en todos los ámbitos,
así que el teatro no se puede apartar de este fenómeno.
Un teatro diferente
Brecht (Alemania, 1898-1956) y Boal (Brasil, 1931-2009), dos personajes que en distintas épocas
giraron abruptamente el rumbo del teatro, en las cuales podemos encontrar precisamente los
inicios de una forma diferente de ver y hacer teatro. Al manejar, cada uno de ellos, un teatro que
rompió con las barreras clásicas y con lo establecido, viviendo cambios sociales, políticos e incluso
educativos, con distintas propuestas en su quehacer artístico, nos damos cuenta de que
definitivamente van transfigurando su teatro, modificando su arte para convertirlo en algo que
no se parece a lo hecho antes.
Bertolt Brecht creó el teatro épico de profundo contenido social de ideas comunistas, un
teatro de denuncia y defensor de la lucha de clases. Augusto Boal inventó a los especta-actores
con el Teatro de Oprimido.
Boal escribió en su libro Juegos para actores y no actores que «El teatro presenta imágenes
extraídas de la vida social según una ideología» y continúa con que «Debe tener siempre presente
que actúa, que presenta a los espectadores imágenes de la vida e, ipso facto, de la lucha social….»,
asimismo afirma que «Es necesario que [el actor] tenga siempre en cuenta la misión educativa de
su actividad artística, su carácter pedagógico, su carácter combativo. El teatro es un arte y un
arma» (2002, p. 362). Definitivamente lo es, y antes de que Boal lo descubriese ya Usigli lo había
dicho expresando que «… al lado de las armas tradicionales [existe] un arma poco común: el
teatro» (Usigli, citado por Sten, 1974, p. 7), refiriéndose a la conquista española que además de
usar pólvora y espadas, se aprovechó del teatro para sus objetivos.
El desarrollo del teatro nunca está quieto, no detiene su avance y cada vez surgen nuevas
expresiones, corrientes, teorías, filosofías, pensamientos e incluso enseñanzas que se manifiestan
mediante el teatro, porque existe algo dentro de él que es atractivo al ojo humano y que si no
estuviera dentro de las manifestaciones artísticas, no tendría el mismo resultado. Los temas que
se han tocado dentro del teatro han sido tan variados, desde el amor, la traición, el pecado, el bien
y el mal, el poder, la religión, la misma historia que en cada época plasma momentos importantes,
y últimamente la salud; no debemos descartar que nuevos temas se incluyen en el teatro.
virus que se transmite sexualmente y que comienza a cobrar vidas inicialmente de la comunidad
homosexual. Nos podemos dar idea de que algunos cambios sustanciales en la humanidad
también efectúan cambios en el arte.
Para comprender las cuestiones prácticas de la enfermedad del SIDA, es necesario establecer un
punto intermedio, desde el cual las macroestadísticas y las micromuestras se fusionan en las
interacciones de la vida. Coincidentemente esa perspectiva envuelve escenarios casi tan grandes
como una producción teatral así como desde el punto de vista del investigador actoral. (Johansson,
2007, p. 85)1
Reitero que es solo un ejemplo del poder que el teatro tiene al manejarse dentro de él
temas hasta cierto punto impensables o difíciles de abordar, pues para escribirlos no solo hace
falta alguien que sepa de dramaturgia, sino también quien maneje las temáticas médicas, porque
las conferencias donde se emplean términos médicos y científicos solamente pueden ser
entendidas por profesionales de la salud, y es necesario que el lenguaje se dirija hacia las personas
que no manejan esos términos. Es una idea atractiva incluir obras de teatro que además de
sensibilizar al público, manejen un lenguaje coloquial y también amplíen el panorama de las
personas asistentes, en cualquier tema que se pueda tratar respecto a la salud, con el fin de ser
comprendido. Así de poderoso es este arte. Nuevamente Johansson lo expresa muy claro:
A la luz de la compleja estructura patológica, el secreto social y los tabúes, he descubierto que el
teatro comunitario es más expresivo que la información médica clara sobre el VIH y el SIDA, más
preciso que las estadísticas epidemiológicas y más relevante que los análisis científicos de las
causas y efectos. (Johansson, 2007, p. 85)2
Pero aquí surge la pregunta ¿qué fue primero? ¿El teatro toca los temas que surgen o los
temas nacen y el teatro los toma después?
En la época que estamos viviendo (2020, 2021), la pandemia nos mantiene en cuarentena
por el coronavirus SARS-CoV-2 (COVID-19). Esta situación de salud a nivel mundial está
marcando otro cambio en la historia de las artes en general, los resultados se están empezando a
1 Traducción propia: To grasp the practical issues of AIDS, a halfway point of view needs to be established,
from which the macro statistics and micro samples coalesce in life-size interactions. Coincidentally, that
perspective involves scenarios about as big as a theatrical production from a performance researcher’s
point of view. (Johansson, 2007, p. 85)
2 Traducción propia: In the light of the complex pathological make-up, social secrecy and sexual taboos, I
have found community theatre to be more expressive than clear-cut medical information on HIV and AIDS,
more accurate than epidemiological statistics, and more relevant than scientific analyses of its causes and
effects. (2007, p. 85)
ver y seguramente en un futuro no lejano también habrá evidencias y resultados de este cambio.
El teatro ya tiene material de dónde inspirarse, y lo está haciendo para recrear nuevas temáticas
del autocuidado, nuevas formas de sobrevida, otros estilos de comportamiento y de relación con
las demás personas, sobre todo por el uso de la tecnología digital que nos ha hecho volver a los
teleteatros, ahora mediante el internet. Nuestra vida ha cambiado por completo y no sabemos si
volveremos a vivir como antes, pues solo sabemos que viviremos en una «nueva normalidad» que
no se parece nada a la anterior.
Por lo tanto, ya sea en pasajes de la historia donde existen guerras, cambios políticos,
desastres naturales o nuevas enfermedades, ahí están presentes estas manifestaciones que no
son indiferentes a la realidad que se vive. El Teatro Aplicado o Teatro Social se nutre desde allí.
Motos y Ferrandis (2015) platean que «Desde las dos últimas décadas del pasado siglo empieza a
utilizarse en el ámbito anglosajón el término teatro aplicado para referirse al uso del teatro en
otros escenarios y con otras finalidades distintas a las del teatro convencional» (p. 10). El término
surge en Europa, pero no podemos dejar de lado el concepto de Teatro Social que ya se manejaba
desde años precedentes en países latinoamericanos y que antecede al término compuesto Teatro
Aplicado que parte de Europa, por lo que propongo manejarlos como sinónimos, ya que parten
de la misma preocupación y necesidad social.
Señalemos también algo que no se puede dejar de lado, la profesionalización del teatro, al
menos en México, es muy reciente, existen aún estados mexicanos donde ni siquiera se cuenta
con escuelas superiores específicamente de teatro, así que las manifestaciones nacen desde el
núcleo familiar o en las escuelas de nivel básico gracias a la educación artística. Lleguemos al
punto en que personas interesadas en el arte y la cultura como movilizadores de conciencias, que
no han estudiado teatro de manera formal, hacen uso de él para tratar ciertos temas que llegan
mejor al público a través de una obra de teatro. Por ello, el Teatro Aplicado o el Teatro Social surge
entonces de una necesidad social, desde distintas profesiones que nada tienen que ver con el
teatro.
El teatro ha sido investigado y analizado desde otros campos profesionales. Es hasta hace
muy poco tiempo que el teatro se investiga desde quienes realizan formalmente teatro. No existen
fuentes en las cuales se pueda consultar una clara definición de Teatro Aplicado. Intentaré
realizar una definición propia para luego exponer a quienes han dado previamente sus
definiciones. Bajo el entendido de que estamos hablando de una de las artes escénicas, el teatro,
vamos a obviar esta definición para centrarnos en la palabra que le acompaña, «aplicado».
Podríamos definir, por lo tanto, que el Teatro Aplicado (TA) es un arte escénico que se
utiliza en algo, y poco a poco vamos descubriendo juntos qué es ese algo. En palabras de Maggi,
profesor de teatro e inglés, «Es un término amplio e inclusivo que se separa de lo que es el teatro
como nosotros lo conocemos mayormente y que su fin es el espectáculo, montar una obra de
teatro, presentarla al público, con fines comerciales mayormente… sino que es un medio para
llegar a otros fines» (2012, 3:56).
Nos damos cuenta que cumple perfectamente bien con un modelo comunicativo, es «un
medio para llegar a otros fines», lo que le da un sentido más amplio a su realización y práctica.
Por lo tanto, también podemos hablar del Teatro Aplicado o Teatro Social como un medio de
comunicación. Y es precisamente Boal quien insiste en «su permanente llamado por rescatar el
teatro para la gente, de modo que éste pudiera utilizarlo como “medio de comunicación para
discutir sus problemas” (Driskel 74)» (Chesney-Lawrence, 2013, p. 40).
En países avanzados como Gran Bretaña, el teatro se ha implementado desde las aulas
para incentivar a sus alumnos con modelos de aprendizaje mediante el arte.
El teatro dentro del ámbito de la educación se presenta como una técnica pedagógica más, que
podemos utilizar para desarrollar las capacidades de expresión y comunicación de los estudiantes,
en la medida en que se centra no solo en las habilidades lingüísticas de leer, escribir, escuchar o
hablar, sino sobre todo, en las habilidades de comunicar, construir, anunciar y transferir el
conocimiento. (Álvarez-Domínguez & López, 2016, p. 44)
El profesor Tomás Motos, escribe en su artículo «Propuesta para una clasificación de las
actividades dramáticas»:
Si existen estrategias didácticas en las que más se implique a los participantes, estas son las
actividades dramáticas. Esta virtualidad viene sugerida en su etimología: drama, del griego drao
(hacer), significa acción y también acción representada; mientras que teatro deriva de theaomai
(mirar, contemplar) y el theatron era el espacio teatral en el que se colocaban los espectadores. De
estas raíces se derivan las dos perspectivas complementarias que se han de perseguir en la
educación artística: ver teatro y hacer teatro. Las actividades teatrales se concretan en la práctica
en las llamadas estrategias dramáticas, también conocidas como técnicas o convenciones
dramáticas. (2019, p. 1)
Es importante hacer una distinción entre drama, que es un recurso empleado dentro de
la enseñanza y la educación para el desarrollo de los alumnos, y el teatro, que conlleva una
producción y actores que interpretan para otras personas en su rol de espectadores. Dentro del
Teatro Aplicado o Teatro Social caben las dos formas también.
Las investigadoras Monica Prendergast y Juliana Saxton (Inglaterra, 2009) realizaron una
recopilación exhaustiva sobre las distintas manifestaciones teatrales desde diversas áreas del
Hasta el año 2020, las siguientes instituciones españolas son las únicas que registran la
realización de estudios sobre TA:
1) Posgrado de Teatro en la Educación que maneja un Máster en Teatro Aplicado en la
Universidad de Valencia.
2) Escuela Online de Teatro Aplicado a la educación de Artes Escénicas para la Infancia y la
Juventud (ASSITEJ).
3) Máster de Intervención Social de la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR).
3 Traducción propia: The range of applied theatre practice is vast; it happens all over the world as part of
agrassroots movement involved in social change and community reflection. While there are exceptional
descriptions of that work, this text is limited to studies that have appeared in English or in English
translations. (2009, p. 17)
Este último punto, incluye los estudios de Teatro Social (TS). En Argentina se registra
desde el año 2003 la realización de jornadas de teatro social, comunitario y de diversa índole que
se incluyen en el TA, pero no se maneja el término «teatro aplicado». El gestor cultural,
investigador, docente, editor y escritor de numerosos libros en torno al teatro, Claudio Pansera,
ha documentado y organizado Jornadas de Teatro Comunitario, principalmente sobre el Teatro
como herramienta de salud. En un seminario en línea, precisamente para la UNICEN, menciona
que su trabajo tiene que ver con el teatro y el arte aplicado al desarrollo social, y aunque usa la
palabra «aplicado» no es un término que defina su campo de acción. Él define al teatro social de
la siguiente manera:
Toda actividad de las artes escénicas, que más allá de su sentido espectacular, trabaja en entornos
o con personas socialmente o culturalmente desfavorecidas para proponer algún tipo de
modificación de la realidad en la que se desarrolla, a través de cualquiera de los procesos
intermedios de desarrollo de un proyecto teatral: formación, creación, producción, puesta en
escena y/o exhibición, promoción y evaluación. (2020, 10:37)
Se agrega a partir de este momento un punto de vista que ya se vislumbraba pero que aún
no se mencionaba, referente a las personas social o culturalmente desfavorecidas, lo que nos lleva
a distinguir aún más al TA o TS, pues nos daremos cuenta de que sus aplicaciones no se ubican a
la luz de todos, sino que sus públicos se encuentran fuera del rango del teatro comercial, por
ejemplo.
Respecto a México, a finales del año 2020, se registran dos diplomados en Teatro
Aplicado:
1) Teatro Aplicado CDMX, que se realiza por primera vez por una empresa privada, a cargo del
Mtro. Ulises Moreno Serena.
2) Teatro Aplicado para la Resiliencia Común-Unitaria (TARCU), de la Universidad Veracruzana
(UV).
Las vertientes del TA son muchas, hemos ido explorando diversas manifestaciones desde
la década de los noventa que nos muestran cómo el teatro se ha insertado en distintas áreas del
conocimiento. Tal como lo escriben Motos y Ferrandis:
El teatro aplicado (TA) es un nuevo campo de conocimiento que ha sido construido a partir de la
compilación de estudio de casos y de ensayos de reflexión teórica publicados en revistas de
disciplinas tan diversas como el teatro, la educación, la medicina, el derecho, la psiquiatría o la
psicología, entre otras. (2015, p. 14)
Con base en la fuente principal de esta investigación, se presentan los distintos tipos de
teatro incluidos dentro del TA. Cabe mencionar que es una clasificación propuesta desde
Inglaterra que los propios autores del libro han tomado para entender un poco más el universo
tan amplio de nuestro tema.
Prendergast y Saxton (2009) organizan el campo del TA en nueve categorías: teatro en la educación
(theatre in education), teatro popular (popular theatre), teatro del oprimido (theatre of the
oppressed), teatro en la educación para la salud (theatre in health education), teatro para el
desarrollo (theatre for development), teatro en las prisiones (prison theatre), teatro comunitario
(community-based theatre), teatro museo (museum theatre) y teatro recuerdo (reminescence
theatre). A estas, Landy y Montgomery (2012: 130) añaden: action theatre, bibliodrama, engaged
theatre, ethnodrama, grassroots theatre, playback theatre, social theatre y sociodrama. (2015, p. 16)
Las características son muy claras, diferentes y centradas en una visión hacia la sociedad,
no pretenden divertir o entretener, quizá por lo mismo sus áreas de acción sean poco comunes,
no son los edificios teatrales, ni los auditorios o los espacios escénicos los propiamente necesarios
para llevar a cabo el TA o TS: sus espacios están casi ocultos.
El teatro aplicado ofrece una visión sobre la creación teatral que tiene lugar en comunidades de
todo el mundo. Celebra el don de la práctica que tiene lugar en entornos diferentes y a veces poco
glamurosos: prisiones, escuelas, albergues para personas sin hogar, residencias para ancianos y en
la calle. (Motos y Ferrandis, 2015, p.13)
Esto nos enfrenta a un punto que no se debe perder de vista y que nos muestra que este
tipo de teatro no está visible ni abierto, por lo tanto, es poco conocido.
Debido a la extensión no es posible describir cada una de ellas, ya que sería motivo para
la segunda parte de este artículo, pero es necesario mencionar que se incluyen otras
manifestaciones teatrales que trabajan específicamente con el drama, de acuerdo a Landy y
Montgomery, que se relacionan directamente al campo de la psicología y la psiquiatría, y que son
las siguientes:
• Teatro playback
• Psicodrama
• Sociodrama
• Dramaterapia
El nombre que da título a este artículo, «Teatro aplicado para el cambio social. Un área de
oportunidad para el estudio del teatro actual», es de creación propia e incluye tanto al Teatro
Aplicado (TA) como al Teatro Social (TS), pues fusiona ambas perspectivas en una misma. Solo
me resta reafirmar que este tipo de teatro es especial y diferente; que se realiza en diversas partes
del mundo, y a la par que se desarrollaba en Europa también se inició en Latinoamérica; que es
importante hacerlo latente en nuestros territorios, pues es parte del desarrollo de la vida teatral
que se vive en la actualidad, en cada rincón del mundo, en cada parte que tal vez no vemos, pero
que poco a poco se viene estudiando y visibilizando. Su intención es realizar un cambio
trascendental en las personas espectadoras o en quienes lo practiquen, y aportar aprendizajes,
ya que el arte en general, no solo el teatro, puede lograr modificaciones en la vida del ser humano
que escapan a nuestra comprensión inmediata. En ese sentido, México cuenta con muchos grupos,
colectivos y personas dedicadas a realizar un teatro de impacto social que se inserta aquí.
Por lo tanto, hace falta que las instituciones educativas oficiales o privadas pongan su mirada en
este tipo de manifestaciones que de manera lenta y paulatina se empiezan a conocer mediante
esfuerzos aislados y pequeños, pero que tienen profundas esperanzas de que a través del Teatro
Aplicado o Teatro Social las comunidades aborden temas que puedan transformar a cada uno de
sus habitantes. Necesitamos realizar investigaciones en torno a cada forma incluida en el TA o TS,
escribir las memorias de cada grupo que existe en lugares no visibles, grupos que hacen la
diferencia saliendo de los reflectores y acudiendo a donde nadie llega. Se requiere que se
formalicen y se profesionalicen estudios sobre Teatro Aplicado y Teatro Social que contribuyan a
la formación de actores, actrices, dramaturgos y personas interesadas en este quehacer. Es una
labor lenta, pero no imposible.
Conclusión
La siguiente lista enumera las características primordiales que he podido apreciar del TA o TS, las
cuales se sumaron al transcurrir la realización de mi trabajo final de maestría, concluido en agosto
del 2020. No existe una bibliografía que las describa, por lo que se constituye en una propuesta
personal:
Cada vez que usted se encuentre con una obra de teatro con estas características, que no
tienen cabida en el teatro convencional, usted está siendo público de un teatro de impacto social:
es Teatro Aplicado, es Teatro Social y seguramente moverá su conciencia, lo hará reflexionar y tal
vez lo invite a accionar desde sus propios alcances, primeramente en su vida.
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