Sociedad
¿Qué es la Sociedad?
Por sociedad entendemos a una agrupación de individuos (generalmente humanos,
aunque también puede referirse a ciertos animales gregarios) que se rigen por
normativas comunes y formas de comunicación y cooperación, a menudo
denominadas como “cultura”.
La constitución de una sociedad por lo general implica un número importante de
individuos, si bien no existen márgenes numéricos definidos al respecto. En
cambio, es vital que éstos compartan características definitorias en cuanto a lo
cultural, lo histórico, lo económico y compartan un mismo territorio geográfico; todo
ello por encima de los lazos consanguíneos o genéticos.
Las sociedades humanas son el objeto de estudio de la Sociología, que busca
entender las leyes de organización y regulación de las sociedades.
Necesidad de normas en la sociedad
Todos los miembros de la sociedad deben aceptar regirse por normas.
Todas las sociedades requieren de normas para su funcionamiento: leyes y códigos
sociales que regulan los diversos aspectos de la vida.
Algunas de estas normas son coercitivas, impuestas por la sociedad a sus nuevos
miembros, transmitiéndose de generación en generación; mientras que otras son
más bien optativas, subjetivas, pertenecientes al ámbito de lo privado y funcionan más
bien como un modo de reconocimiento entre los individuos, que al actuar de manera
semejante se reconocen como iguales ante la sociedad.
Todos los miembros de una sociedad aceptan en mayor o menor medida regirse por
normas.
Funciones de la sociedad
Sin un modelo político de gobernabilidad las sociedades serían caóticas.
Se considera que la existencia de una sociedad cumple con las siguientes funciones:
Conforma un territorio. No existen naciones, países ni territorios de no estar
habitados por alguna sociedad específica que los delimita, los nombra y los
establece como hogar de su cultura.
Permite las relaciones. Dado que la sociedad opera en base a normas de común
acuerdo, su existencia establece un pacto social que ordena la vida y permite las
relaciones entre sus individuos, en términos distintos a los de la competencia vital
de lo salvaje.
Construye un imaginario. Los miembros de una sociedad comparten usualmente
un modo, más o menos amplio, de ver las cosas y pensar el mundo. Esto es lo que
se llama una cultura o, también, un imaginario, ya que se trata de un modo de
imaginar el mundo. Sin ello no podrían existir las identidades sociales.
Propone un modelo político. Sin un
modelo político de gobernabilidad y
jerarquía, las sociedades serían
caóticas. Por ello existen teorías
políticas y organismos en los distintos
regímenes políticos posibles que
permiten el ejercicio de la política.
Satisface las necesidades de su
población. En principio, y de un modo u otro, cada sociedad tenderá a la
realización de los deseos y necesidades de su población, ya sean en lo material y
económico o en lo social y espiritual, y a través de métodos aceptados o
condenados por ella misma.
Elementos de la sociedad
El territorio delimitado es considerado un elemento material.
Podemos hablar de dos tipos de elementos constitutivos de una sociedad:
Materiales. Aquellos físicos y concretos, como un territorio delimitado (espacio
físico) y una cantidad de integrantes (población).
Inmateriales. Aquellos de naturaleza imaginaria, cultural, espiritual o social como
pueden ser una lengua propia, una serie de valores morales y espirituales,
una identidad nacional, etc.
Estructura de las sociedades
La estructura de una sociedad es el modo de funcionamiento de sus diversas
partes, es decir, su arquitectura.
Allí tienen lugar los estratos sociales o grupos poblacionales, las diversas
instituciones sociales (públicas o privadas), los cuerpos de leyes, los organismos de
socialización, represión y legislación (como los tribunales, las cárceles, los cuerpos de
seguridad, los militares, las universidades y escuelas, etc.).
Cada estrato y cada institución, conforme al modelo de sociedad adoptado, tendrá una
serie específica de funciones que cumplir.